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Raquel Torres Plata, Jesús Navas Torres Víctor Campillo Mateos – Cáceres

CURSO 5º CEIP SAN JUAN BOSCO – San Carlos del Valle


En 1984, Santa Teresa, era un pueblo muy tranquilo, hasta que un día… La tarde del día 1 de noviembre murió una anciana llamada Catalina. Por la noche, un perro no tenía donde dormir y se fue al cementerio. Se durmió encima de la tumba de Catalina. La gente se alegró de que Catalina muriera porque tenía una maldición.

Su hijo, un científico llamado Alfonso, estaba trabajando cuando tuvo un accidente. Alfonso era muy amable, con todo el mundo se llevaba bien y lo que más le gustaba era “salvar al mundo de sus problemas”...

De repente, se despertó en una habitación de hospital, llamó a una enfermera pero no había nadie. Salió del hospital y vio a un montón de zombis corriendo hacia él. Su instinto le dijo que corriera y él corrió. Se adentró en el bosque y ya no le seguían. Encontró a dos personas vivas.


Entre todos prepararon un

antídoto

que

sólo

funcionaba echándoselo en el interior de los zombis, dentro de la carne, para volverlos a su forma original.

Los chicos pusieron el antídoto dentro de la carne cruda de una animal muerto y lo dejaron en la carretera. Los zombis atraídos por el olor de la carne cruda, se lo empezaron a comer. Todos recuperaron su forma original porque el antídoto funcionó. Al final lograron que la maldición desapareciese.

Autores:

Raquel Torres Plata Jesús Navas Víctor Campillo Mateos – Cáceres 5º EP - 29 de octubre de 2.012



El pueblo zombi