Les contamos un poquito de la vida de Celia:
o Celia Méndez nació en Sevilla. Su padre se llamaba Manuel y su madre Ana. Sólo tuvo un hermano. A Celia le encantaba divertirse como a nosotros: jugar, salir a pasear, estar con su familia. Un día conoció a un chico llamado Paulino y se enamoraron y se casaron, pero no pudieron tener hijos y eso les ponía un poco tristes. El marido de Celia se puso enfermo y se fue al cielo con Jesús, ella se quedó muy, muy triste, al principio nadie conseguía animarla. Un día Celia empezó a descubrir algo en su corazón. Al principio no sabía lo que era y por eso le preguntó a Marcelo. Entre los dos descubrieron que lo que le pasaba a Celia es que se estaba dando cuenta de que Jesús estaba en su corazón y que le estaba pidiendo ayuda. Jesús hablaba mucho a Celia en su corazón, le decía que ayudase a la gente, que fuese cariñosa, que estuviese feliz. Un día Celia le contó a Marcelo que hablando con Jesús había tenido una idea, ser monja. Marcelo le dijo que se lo pensase bien y Celia después de pensarlo muchísimo se hizo Esclava del Divino Corazón, quería que todo el mundo supiese como ella que Jesús está muy cerquita de nosotros siempre, porque está en nuestro corazón y que nos quiere mucho. Desde entonces las Esclavas no han parado de contar esto en sus colegios. Y cada día son más felices haciendo las cosas que Jesús les dice en su corazón.