Chasqui Perú 2015
Año 44 – 371 Abril
El amor nos guiará y nos dará fuerza. Y, donde está él, estaremos también nosotros
(cf. Jn 12, 26).
Vamos caminando por nuestros múltiples servicios, e increíblemente se nos van las horas, días, meses… ¿Quién de nosotras ha podido detenerse a releer lo vivido durante el retiro? sabiendo que una cosa es recordar algo dentro de nuestra oración, que es válido, otra es ir haciéndolo vida. Y tal vez, sí, lo hemos logrado; pero sintamos esto como un llamado a ir afinando más nuestros oídos, nuestra mirada, nuestra sensibilidad; para recoger aquello que nos fue dado en siete días y que sabemos, es un llamado a vivirlo durante los 365. Que podamos lograr que nuestro corazón y cerebro se estimule a través de la experiencia del contacto con los otros, siendo conscientes de la realidad en la que nos encontramos: múltiples inundaciones, huaycos, violencia, muertes. Pero también bellos recuerdos de lo vivido años atrás y el testimonio de Hermanas que han renovado y celebrado sus 50, 60 años de vida entregada al Señor y a su Reino, jóvenes que comienzan su experiencia de vivir en comunidad para conocer un poco más la Congregación, una joven profesas camino a la Probación, postulantes ya en Chile para iniciar su formación como novicias… y así, cada una de nosotras viendo en particular -en su entorno, comunidad, servicio y misión-, la realidad con que nos topamos, con sus noches, sombras o radiante luminosidad. Lo importante es cómo el Señor, nos va pidiendo ser “exquisitas” en nuestro andar y respuesta, saber redescubrir nuestro: Jericó, Samaria, Galilea, Jerusalén, Tiberíades, Betanias.