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Revista Bebop, edición nro 1

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NO MUSIC, NO LIFE

#112> AÑO 15> OCTUBRE 2023

BEBOP.COM.AR

Tras su paso exitoso por cuatro festivales internacionales llega el documental sobre la grabación de uno de los álbumes más emblemáticos de la historia de la música brasileña. Elis & Tom: It Had to Be You´ llega a los cines para crear lo que fácilmente es el mejor documental de jazz del año.

P I P I P I A Z Z O L L A | dentro del estilo argento contemporáneo | E N T R E V I S T A | B A D B A D N O T G O O D | La nueva carta ganadora del género cuenta sus secretos | C O W B O Y B E B O P // L A N Z A M I E N T O S // E S T R E N O S


NO MUSIC, NO LIFE

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S U M ARI O octubre de 2023 edición n° 109

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ELIS & TOM

PIPI PIAZZOLLA

Llega el documental que muestra la grabación que cambiaría sus vidas y se convertiría en una obra emblemática

Entrevista exclusiva al apasionado baterista y nieto del famoso Astor: “Para mí, el éxito es tocar con mis amigos”

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BBNG

COWBOY BEBOP

Encuentro íntimo con los alquimistas del jazz-rap de las nuevas generaciones: “El jazz no tiene por qué ser aburrido”

El animé que marcó una época con una de las bandas sonoras más perfectas, reconocibles y difíciles de superar


Pipi Piazzolla Pipi Piazzolla ja z z f a m il i a y l eg a d o e n t re t a m b o r e s El baterista de ilustre apellido y varios proyectos musicales en simultáneo, estrena nuevo grupo y confiesa: “Nunca tuve sueños alocados ni me frustré por no haberlos logrado, mi objetivo es tocar” Hablamos con él sobre su presente y futuro Por Juan Villegas

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a lista incluye a Escalandrum, Lucio Balduini Trío, Carlos Michelini Quinteto, Hernán Jacinto Trío, el quinteto de Guido Martínez y Pipi Piazzolla Trío. En todas estas formaciones, de jazz y otras músicas, está Daniel “Pipi” Piazzolla. Desde hace años, en realidad, salta de una a otra con la soltura de quien cambia aprieta un switch. En relación al jazz ha visitado todos —todos— los géneros. Es muy raro que haya un momento en que no esté haciendo música, pensando música, hablando de música, estudiando música, imaginando música. Lleva la música en el apellido y la sangre; es el motor de cada día. Baterista de vastísima trayectoria y de curiosidad interminable, desde hace años que persigue los sonidos. Piazzolla escucha a sus ídolos y a los ídolos de sus ídolos y recorre espacios que se abren a un descubrimiento imprevisto. ¿Sus ídolos? Tony Williams, Elvin Jones, Max Roach, Art Blakey, Philly Joe Jones, Roy Haynes, Buddy Rich.

—La poesía, en general, se constituye en el escenario. Los escritores publican los libros, pero es cuando salen a escena que terminan por ser poetas. ¿Pasa lo mismo con el músico de jazz? —Pasa lo mismo. La creatividad está en vivo. Uno puede practicar un montón, y cuando practica puede revisar ciertas cosas, puede frenar, puede volver a arrancar, pero el vivo es lo que te curte. Ahí no podés decir “No me salió la frase, vuelvo a hacerla”. Hay muchos músicos que sueñan con ser famosos y exitosos. Lo único que quiere el músico de jazz es tocar mejor. No le importa el éxito ni la fama: quiere tocar mejor. Si viene lo otro, buenísimo; pero nosotros solo queremos tocar mejor. Cada vez que subimos a un escenario tratamos de estar más sueltos, de aportar mejores ideas, de ser creativos, de generar cosas nuevas para que tus compañeros se influyan. El jazz es un género muy libre, donde nadie te

Pipi, en una de sus tradicionales mañanas, ensayando en su sala de Nuñez 06


dice qué tenés que hacer. Nadie te dice cuánto tiene que durar un tema, qué tiene que decir la letra. Yo creo que es un verdadero arte. —¿En qué cambia el baterista de jazz del baterista de rock? —A mí me encanta el rock. Somos todos parecidos; simplemente tocamos diferentes estilos. Un estilo, como el rock, está más abocado al groove y a hacer funcionar la canción; y el otro estilo, como el jazz, está igual de abocado al groove, pero también a improvisar. Yo creo que el rock que nos gusta a todos los rockeros y a todos los bateristas de rock es el de John Bonham, el de Los Beatles, el de Jimi Hendrix, que eran bateros de rock que a la vez improvisaban como un jazzero. Yo revisé quiénes eran los ídolos de esos bateros. Y, por ejemplo, el ídolo de Bonham era Max Roach. Y vos te das cuenta de que en todos sus solos lo cita. Las frases que toca, las melodías que hace pertenecen a solos que Roach había grabado veinte años antes. En ese punto hay una similitud.

“Grande, pibe, sé músico, sé pobre, pero sé feliz”

(Textual de Astor Piazzolla a su nieto

Danielito, que había llegado luego de su primera clase de marketing en una universidad privada y con la firme decisión de comunicar que sólo quería dedicarse a tocar la batería, lo que más le gustaba en el mundo )

Astor con su nieto en brazos, en 1973 —¿Cómo venís sintiendo todos estos homenajes a Astor Piazzolla que se vienen haciendo este año? Como músico tan cuidadoso de su obra y como nieto —Yo lo escucho todos los días, además de ser mi abuelo es mi ídolo. Me parece que es la música más grosa que hay, la que más me representa como argentino, es urbana, melancólica, contemporánea. Solo conocemos muy poquito de sus obras porque escribió mas de 2500. Él invento un estilo, estaría buenísimo que todos toquemos un montón de músicas distintas con ese 3.3.2. y esa onda. Mi abuelo abrió una puerta a que la Argentina tenga otro estilo más, que es el tango moderno. El público es muy exigente acá y siento que no se tomó su obra como un disparador para crear más música alrededor de esa onda compositiva, siento que se la jugó un montón, por eso es mi ídolo. La mejor enseñanza que me dejó fue su ejemplo, ver cómo él encaraba la música es muy inspirador, como estudió, la intensidad, siempre hacer música nueva. Levantarse temprano a componer o practicar, mantener grupos durante largos períodos de tiempo. Eso te termina dando un sonido tremendo, y personalidad propia. 07


—En estos últimos años aparecieron un montón de salas nuevas en Buenos Aires. Desde sótanos a barcitos en Palermo: salas grandes, salas más chicas. ¿Cómo vivís este resurgir del jazz en vivo en Buenos Aires? —Yo estoy muy orgulloso y muy feliz. A pesar de que siempre hubo jazz en Argentina, en los 90 había uno o dos clubs para tocar, y casi que había un solo festival de jazz. A mí me da orgullo ser prácticamente el segundo país del mundo con más jazz después de Estados Unidos. Algo que quiero destacar es que, por ejemplo, hay festivales de jazz en Merlo, en Hurlingham, en Quilmes: en el Conurbano se están instalando un montón de festivales, cosa que eso no era muy común.

“ A los músicos de jazz no nos gusta ser exitosos, ni famosos, sino ser cada vez mejores ” —En la Argentina es muy complicado vivir de la música, ni hablar el hecho de triunfar, aunque la constancia sea más difícil que ese éxito… —Pasa que no tenés que tener ganas de triunfar para vivir de la música. Tenés que estudiar para poder tocar en el foso de un teatro, dar clases o tocar salsa en un casamiento si es que realmente querés vivir de la música. Porque la música es una profesión, no es una cosa que nos divertimos, vamos con los amigos, tocamos un rato y soñamos con ganar un Grammy. En primer lugar, para ser músico te tenés que sacar de la cabeza que vas a triunfar, porque ninguna profesión se piensa desde esa idea, sino más bien desde la necesidad de tener trabajo y de si vas a ser el mejor en lo tuyo para tener más trabajo. Para mí, el concepto es por ahi. —Casi me das el título de la nota: “la música es la profesión del futuro”. —Ojalá. Yo creo que va a ser todo lo que se haga en vivo: la actuación, el deporte, pero pongamos la música. ¡Defendámosla una vez, que nos tratan de vagos! 08


—¿Cómo analizas a las escenas indie y trap que actualmente dominan el universo sonoro emergente-mainstream de nuestro país? ¿Creés que hay un purismo excesivo hacia ellos por parte de cierta crítica del rock? —Mirá, yo no escucho trap, pero les tengo mucho respeto. He tocado con FMK, con Agus Padilla y Dak1llah en la presentación de los Premios Gardel y la verdad es que son pibes con mucho talento, pero que en el ochenta por ciento de los casos les falta una banda atrás. Lo único que me gustaría es que tengan gente tocando atrás, eso va a ser mejor para ellos y para que también los acompañe más gente, porque sé que es un fenómeno de las redes sociales también. Para hacer un show en vivo es muy importante tener una banda atrás, sentir esa energía. Pero más allá de esto, todos mis respetos, yo no soy quién para decir nada. También siento que es un estilo que va a determinado público, por lo general a chicos adolescentes, entonces hay muchos que se enojan porque Duki sale en la tapa de la Rolling Stone pero sin saber que cincuenta millones de pibes son fanáticos.

—¿Qué te queda por hacer, Pipi? —Mejorar, nada más. La mejoría trae nuevos shows, nuevas agrupaciones, nuevos discos, nuevos singles. Estoy trabajando en un homenaje a Max Roach, que es un solo que hago con un ostinato fijo de pies y que saco en septiembre. Y después voy a empezar a trabajar en uno dedicado a Joe Morello, que es el baterista que grabó “Take Five”. Trato de tocar, de disfrutar y de seguir viviendo de esta profesión que es tan linda. Hago lo que me gusta hace un montón de tiempo. Nunca tuve sueños alocados ni me frustré por no haber logrado alguno. Mi objetivo fue siempre tocar, estar activo como estaban activos los músicos que admiro. Hace muchos años que vengo con ese estilo de vida. Y me encanta.

“ Hacer lo que me gusta es el camino mas sencillo, no le debo nada a nadie y voy para adelante ”

Este año Zildjian, la reconocida marca turca de platos, celebró sus 400 años y convocó a Pipi a participar de un libro conmemorativo, junto a los mejores bateristas del mundo 09


FM 89.1

Blackie el color de la musica


Elis & Tom, el documental

Latidos de complicidad

En febrero de 1974, la estelar cantante Elis Regina y el gigante de la bossa nova Tom Jobim se encontraron en Los Ángeles para grabar un clásico absoluto de la música brasileña. Mediante grabaciones en 16mm, inéditas hasta ahora, asistimos al proceso creativo de aquella maravilla: el choque de personalidades y la creciente confabulación entre dos talentos mayúsculos.

Por Tina Figola 12


Elis y Tom juntos en los estudios MGM de Los Ángeles 13


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as escenas del documental son el equivalente musical a tener imágenes de Leonardo Da Vinci pintando la Mona Lisa, de Orson Welles dirigiendo Ciudadano Kane. Lo más próximo que tenemos en términos cinematográficos es la serie Get Back, que captura a los Beatles creando el disco Let it Be, con el agravante de que Elis & Tom es muy superior”. Alexandre Matías, veterano crítico musical brasileño, no duda a la hora de considerar histórico el lanzamiento del documental “Elis & Tom, tinha de ser com você”. Tras haber pasado por cuatro festivales internacionales, entre ellos el Marché du Film del Festival de Cannes, el documental llega a los cines de Brasil el próximo 21 de diciembre. Y ya ha sido seleccionado en media docena de festivales internacionales, entre ellos el In-Edit de Barcelona, especializado en documentales musicales y que se celebra entre octubre y diciembre. El documental redondea con registros íntimos la imagen pública de la cantante más idolatrada de Brasil. Elis la diva, la intérprete que liquidó la contención susurrante de la bossa nova con su vozarrón. Elis la cantante maldita que murió trágicamente con apenas 36 años de edad en 1982 en circunstancias oscuras (oficialmente por sobredosis de cocaína y alcohol). El documental apuntala también el mito de Tom Jobim, el músico que convirtió la bossa nova en objeto de culto mundial, el compositor al que se rindió el Olim-

po del jazz estadounidense. Jobim, el mestre soberano que pone nombre el aeropuerto internacional de Río de Janeiro. Elis y Tom, cara a cara. Las imágenes de Elis Regina y Tom Jobim en el estudio MGM de Los Ángeles entre el 22 de febrero y el 9 de marzo de 1974, permanecieron casi medio siglo guardadas. El tiempo de maduración que Roberto de Oliveira, antiguo manager de Regina, necesitó para asimilar aquel encuentro de titanes del que nació un disco que cautivó a la crítica mundial. “Elis & Tom es una joya, es como un cristal. Es un diamante fluyendo en la belleza del espacio más brillante. Es cristalino y es perfecto. Cada respiración, cada nota del piano, están en el lugar correcto”, afirma en el documental el crítico de The New York Times Jon Pareles. Las imágenes inéditas, salpicadas de declaraciones y contexto, no defraudan. Las grandes perlas son las escenas más informales, regadas de alcohol, sembradas de carcajadas,

Elis, considerada la mas grande cantante de Brasil, es comparada con Edith Piafh, Ella Fitzgerald y Billie Holiday

La gracia eterna de Elis con sus ojos entrecerrados y una sonrisa plena, divertida, que contagia a Jobim 14


envueltas en una permanente neblina del humo de tabaco. Elis Regina mueve los brazos en molinete mientras canta Só tinha de ser com você, algo difícil de imaginar cuando apenas se escucha. Elis abraza a su hijo pequeño (João Marcelo Boscoli). Bebe, bebe y canta escandalosamente la frase me deixa em paz. Pasea por Los Ángeles con Tom Jobim. Le roba las gafas al mestre soberano en un momento íntimo. Habla portuñol con uno de los técnicos de sonido. En los descansos, Elis y Tom interpretaban informalmente clásicos de Ary Barroso o Johnny Alf. Jobim muestra ser un avezado guitarrista. Su mano izquierda encuentra con facilidad los complejos acordes de Caco Velho y Na Batucada da Vida, piezas de Barroso que interpreta con la inconfundible batida entrecortada que João Gilberto inyectó a la bossa nova. Curiosamente, las únicas imágenes de aquel encuentro que se hicieron famosas (Elis intentando contener las risas que la poseyeron al interpretar Aguas de março, cantando frene a Jobim con un micrófono en medio), no aparecen en el documental. “Sabía que estaba presenciando un momento histórico. Desde el instante en que junté a los dos, no tuve dudas”, aseguró recientemente Roberto de Oliveira, que ha dirigido el documental, al Jornal da Band. Sin embargo, no todo fue un camino de rosas. La grabación estuvo a punto de descarrilar. Las dos estrellas chocaron frontalmente. Y Elis llegó a hacer las maletas para volver a Brasil.

nunca se imaginarían que bajo esta reunión cumbre saldría uno de los discos mas escuchados de la historia

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El nacimiento del disco Elis & Tom no fue espontáneo. La idea surgió en la cabeza de Roberto de Oliveira, como se detalla en el filme, para intentar recuperar el prestigio que Elis Regina perdió al acudir a cantar en las ‘Olimpadas’ del Ejército de 1972. La izquierda y el sector cultural retiraron a Elis su condición de favoritísima. Le dieron la espalda, acusándola de haber limpiado la cara a la dictadura. Poco importa que Regina fuera obligada a cantar en aquel evento tras haber afirmado a un medio extranjero que “Brasil está gobernado por gorilas”. Por su parte, tras años de vida en Estados Unidos, en lo más alto de su carrera, Tom Jobim estaba algo resentido y triste. Pensaba que Brasil se había olvidado de él. “La idea era trabajar con alguien de prestigio para que trans-

Ambos arrastraban el pasado cercano de una dictadura militar, en Los Ángeles “encontraron una ciudad donde todo era tan libre, moderno y abierto”

Elis y Tom en las playas de Ipanema 16

firiera parte de ese prestigio a Elis”, confiesa Roberto de Oliveira en el documental. Jobim aceptó gracias a la mediación de Roberto Menescal, uno de los padres fundadores de la bossa nova. El conflicto explotó cuando Tom Jobim se enteró de que César Camargo Mariano, marido de Elis Regina, que tenía apenas 27 años, iba a tocar el piano y haría los arreglos del disco. Tom, dios de la armonía, the one and only, no digirió bien que otra persona dirigiera musicalmente un disco con sus canciones. Con mucha diplomacia, Roberto Menescal y Roberto de Oliveira apagaron el fuego. “Era el encuentro de dos genios. Cuando estos dos genios se reconocieron, todo fluyó”, en palabras de Roberto de Oliveira. Elis & Tom contiene escenas tensas. Jobim hablando en tono áspero. Elis y su marido, incómodos. Tras la tormenta, una calma amorosa. Jobim creció en el proyecto. Fue tomando las riendas musicales. La magia de aquel encuentro se sintetiza en una escena en la que Jobim toca al piano Retrato em preto e branco. Elis canta a su lado, de pie. César Camargo Mariano estudia los acordes del maestro con la fascinación de un alumno aplicado. Elis abraza a Jobim al final, extasiada, gritando “quiero morir en el carnaval”. Tras el lanzamiento de Elis & Tom llegó la gira, el éxito absoluto, la transformación y ascenso final de las dos estrellas. Jobim, reconocido a lo grande


“Elis & Tom” canalizó el espíritu libre de Los Ángeles en los años 70 en Brasil. Elis, que tras aquel encuentro pasó a cantar con una voz más susurrante, volvió a ser aclamada en el trono. Elis continúa moldeando las conversaciones pasionales de un país. El documental Elis & Tom incluye, de hecho, la eterna polémica sobre la muerte de la cantante. El célebre productor André Midani afirma en él que Elis se suicidó, algo que no tiene base sólida. Las imágenes de Elis en su ataúd desentierran las dudas y los detalles macabros de su fallecimiento. Elis no usaba drogas y murió de sobredosis. Aquel fatídico 19 de enero de 1982 la ambulancia tardó más de una hora en llegar. El director forense del hospital era Harry Shibata, médico que siete años antes había firmado el controvertido atestando de óbito que justificaba que el periodista Vladimir Herzog, asesinado por el régimen militar, se había suicidado. ¿Elis Regina murió, se suicidó o la mataron? La propia Elis Regina –su voz en off planeando sobre paisajes en el documental– parecía quitar importancia a la idea de su propia muerte: “Las cosas no se acaban aquí. Venimos aquí para mejorar, para pasar un tiempo haciendo cosas, para después ir a otra vida y tener una vida mejor”.

Tapa y contratapa de una obra enmarcada en la memoria popular brasilera

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canciones esenciales de la ‘bossa nova’

Stan Getz, João Gilberto y Antonio Carlos Jobim “A garota de Ipanema” La canción que lo empezó todo. Según la leyenda, fue una decisión del momento que la inolvidable Astrud Gilberto, esposa del guitarrista João, interpretara esta canción, hipnotizando a generaciones de melómanos con su entrañable acento en inglés y la inocencia de su cantar. La letra, escrita por el pensador de la bossa, Vinícius de Moraes, resume la filosofía del movimiento: “qué linda la muchacha que camina por la playa... pero qué pasajero es todo”. Y de ahí surge la pregunta mortífera: “¿Por qué todo es tan triste?” João Gilberto “Chega de Saudade” Los elementos fundamentales de la bossa fueron las melodías de Jobim, las letras de Vinícius... y la guitarra del excéntrico João Gilberto, que hoy, a los 85 años, continúa con vida. Luego de pasar una temporada en un hospital psiquiátrico durante los años 50, encontró su camino a través de su estilo musical absolutamente innovador, usando la guitarra como un instrumento de percusión y cantando suavemente y a destiempo de la melodía principal. Editado en 1959, Chega de Saudade es considerado el primer LP de bossa nova. Gal Costa “Desafinado” El furor de la bossa fue relativamente breve y las generaciones posteriores de cantantes brasileños se dedicaron a otros estilos. Dotada de una voz extraordinaria, Gal Costa participó en el movimiento psicodélico de la tropicália a fines de los años 60, y experimentó con influencias de rock, pop y folklore brasileño en una carrera que fue especialmente prolífica durante los años 70 y 80. Pero Gal también cayó rendida ante el embrujo de la bossa, grabando una tierna versión de “Desafinado” como parte de Índia, clásico LP de 1973. Stan Getz, João Gilberto, Astrud Gilberto y Antonio Carlos Jobim “Corcovado” Proveniente de una misma sesión histórica —el LP Getz/Gilberto de 1964— que desencadenó la moda internacional de la bossa nova y la chica de Ipanema, “Corcovado” es una de las canciones más bellas en el repertorio de Jobim, lo cual es mucho decir. Esta versión, interpretada a dúo por Astrud Gilberto y su esposo João, es probablemente la mejor. Dedicado a la montaña Corcovado de Río de Janeiro, el tema ha sido cantado tanto en inglés como portugués por grandes como Andy Williams, Frank Sinatra y Ella Fitzgerald. Vinícius de Moraes y Toquinho “Tarde em Itapoã” Así como las melodías de Jobim marcan el principio y el fin de la bossa nova, las letras y asociaciones poéticas de su socio Vinícius de Moraes son los cimientos del género. Acompañado por la voz y las ideas musicales de Toquinho, Vinícius pudo seguir creando obras maestras sin la presencia de Jobim, ininterrumpidamente, como si los tres pertenecieran a la misma familia musical. Esta bossa nostálgica inspirada en una larga caminata de bohemios por las playas brasileñas conjura sentimientos entremezclados de melancolía y felicidad. 18


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BAD BAD NOT GOOD La respuesta incorregible del jazz de este siglo Por Delfina Montagna

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ara romper las reglas hay que conocerlas”, es una frase que nunca estuvo mejor ilustrada en la música de BadBadNotGood. Así es cómo tres canadienses tomaron toda su formación en el jazz, un género conocido por su plasticidad e impredictibilidad, y llevaron sus límites un poco más allá. Desde su primer disco en 2011, su sonido estuvo signado por la exploración de regiones insospechadas: el hip-hop, R&B, la música electrónica y hasta cierta aproximación al rock. BBNG es un grupo que se mueve con soltura entre dicotomías. El abordaje de estos géneros contemporáneos choca con su formación clásica en la música y se enriquece en el golpe, a medida que sus sonidos suaves y melódicos se nutren del mundo aguerrido y feroz del rap. Con los elementos que tenían a su alcance, la banda logró crear algo nuevo. La riqueza del mundo de la banda norteamericana no se queda atrás en términos de colaboraciones: su talento como compositores y como productores los llevó a trabajar con leyendas como MF Doom, Ghostface Killah de Wu-Tang Clan, Tyler, the Creator, Kendrick Lamar, Thundercat y Kaytranada, entre otros. Para Leland Whitty , bajista de la banda, en Talk Memory, su flamate nuevo disco, la banda ha cambiado el enfoque para desarrollar su música.

“Este álbum lo escribimos con más confianza, con más apertura. Chester escribió mucha música por su cuenta, decidimos empujar nuevas ideas que no habíamos explorado anteriormente, nos apoyamos más, eso ha evolucionado, es más maduro y más desarrollado”. En el estudio, con la ayuda de los tantos programas y técnicas que hay para grabar, editar y demás, las bandas pueden componer canciones que suenen perfectamente bien. Algunos usan ese recurso para esconder las debilidades. Otros, para estructurar música que funcione perfectamente para un amplio mercado de escuchas. Y otros, para producir piezas grandiosas. Todas estas variantes hacen que quizá la producción se parezca más a la construcción de un edificio. Es funcional. Sirve. ¿Es malo? No necesariamente. Pero en la época en que todo está calculado, una banda que le apueste al reto de la creación natural, que deje la puerta abierta para ver quién entra y qué ocurre, se convierte en un acto de lo humano, de la posibilidad y del error. El multinstrumentista Chester Hansen lo relata así. “No teníamos una idea previa antes de comenzar a escribir el álbum, pero mientras escribíamos y grabábamos, vimos hacia donde se dirigía, solo queríamos que funcionara, tomó forma mientras lo hacíamos”. El primer sencillo de Talk

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Memory es precisamente un viaje por paisajes psicodélicos de un jazz endemoniado que dura nueve minutos. “Signal From The Noise” es ardiente y vibrante, parece un animal sacudiéndose la cola de manera salvaje. Un tema muy vivo. A diferencia de sus trabajos anteriores, en este decidieron que los temas serían totalmente instrumentales. Dos razones guiaron esta decisión, no tener un vocalista en forma y el hecho de que para las presentaciones en vivo resultaba complejo coordinar los shows con vocalistas locales. Talk Memory, aseguran ellos, es un álbum muy distinto porque emocionalmente representa a una banda en un estado más consolidado. “Intentamos ser más abiertos unos con otros, ese era el sentimiento, capturar la energía de algunos álbumes clásicos que amamos”, reafirma Chester Hansen. “Para mí escribir música pop es difícil, componer una buena canción de pop requiere una habilidad sorprendente tanto como ser un músico de jazz que improvise a un nivel alto. La primera requiere ser muy metódico y dedicarle mucho tiempo a escribir una buena pieza de

música, y para la otra implica pasar tiempo con tu instrumento hasta sentirte cómodo con él expresando lo que has aprendido y lo que sientes. Una banda de rock puede generar energía en un escenario proveniente de diferentes lugares, no solo de lo que hacen con sus instrumentos”. BadbadNotGood ha ido marcando su propio ritmo y su propia composición en poco más de diez años. Nacida en Ontario interpretando covers ahora ha sido laureada por la crítica musical con su jazz que combina con algunos géneros como el rock y el hip hop. “No ha sido difícil lograr este sonido, ha sido natural, porque nuestro crecimiento personal es muy amplio”, dice Leland Whitty. Y es que aunque cada vez sea más reconocido y aceptado, el cóctel de géneros que algunas bandas logran mezclar, es producto de un cambio generacional y de una sociedad hiperconectada. “Cada género tiene sus definiciones particulares, pero todo va evolucionando”. BadBadNotGood reconoce que su música está dirigida por un acto humano, antes que por un dominio exagerado de la técnica. “No necesitas las mejores habilida-

Los tres mosqueteros: Alexander Sowinski, Chester Hansen y Leland Whitty al mando de esta aventura canadiense 22


“No entendemos por qué gente que no le gusta el Jazz aprecia lo que nosotros hacemos”

BBNG en vivo en el CC Konex el pasado 10 de abril

des para tocar nuestra música, lo que hacemos es mejorar y expresarnos emocionalmente en lugar de buscar los aspectos técnicos Tal vez ese sea nuestro constante cable a tierra, y por eso llegamos a gustarles o caerles bien a oyentes de otros palos. Hasta hace poco no entendiamos por qué gente que no le gusta el jazz aprecia lo que nosotros hacemos, tal vez sea un poco por eso” afirma Leland.

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“Cowboy Bebop” (1998) o como demostrar el potencial de un soundtrack Cowboy Bebop. Si le dicen estas dos palabras a un fan medio clavado —o no tanto— del anime, puede que reciban una respuesta bastante entusiasta. No por nada es considerado un anime de culto, gracias a muchos elementos y factores que lo volvieron en algo distinto, especial, en un clásico. Y entre esos muchos factores está, sin duda la música. Porque, a 22 años de sus estreno en Japón, el soundtrack de Cowboy Bebop sigue siendo de los mejores de toda la historia del anime… y tal vez más allá. Como recordarán, Cowboy Bebop se desarrolla en el año 2071, cincuenta años después de un accidente con una puerta hiperespacial la Tierra se volvió un lugar prácticamente inhabitable (estamos a dos años de ese incidente, diantres). Aprovechando esta tecnología, los humanos se lanzaron a la colonización del espacio y se establecieron en los planetas y lunas más rocosos del Sistema Solar. Dado que, como dice Depeche Mode, “people are people”, el crimen apareció y empezaron a aumentar las tasas delictivas, por lo que la policía del Sis tema Solar estableció un 24

sistema de contratos, en el cual, los cazarrecompensas registrados —también conocidos como Cowboys— persiguen a los criminales para llevarlos vivos ante la justicia y así obtener la recompensa por su cabeza. Nuestros protagonistas se dedican a esta no tan desinteresada labor a bordo de la nave espacial Bebop. El resultado de esta premisa es una obra maestra de 26 episodios, que combinó elementos del cine negro, western, acción, ciencia ficción y mucho más. Porque, más allá de la naturaleza episódica de este anime, lo que nos brinda es la historia de un grupo de personas (y un perro) que tratan de entender y aceptar su pasado, sin que eso defina su presente o futuro. Una de las razones que Cowboy Bebop sigue viviendo en la memoria de todos nosotros, más allá de la riqueza de su historia y de sus personajes, es la música. Tank! sólo es la aperitivo de un soundtrack que tiene en Yoko Kanno a la principal responsable de esta delicia. El soundtrack de Cowboy Bebop no sólo es jazz,


no. Es una banda sonora que va desde el blues, el heavy metal, el pop, el bossa nova, el rock. La escena de Spike Spiegel (que aparece vestido como Clint Eastwood en The Good, The Bad and The Ugly) luchando contra Asimov en el capítulo 1 –Asteroid Blues– es acompañada por Rush, un tema de hard bop que le da otra dinámica y vida a un combate con una coreografía genial. Y esto no se hubiera podido lograr sin Yoko Kanno. Para los seguidores del anime, este nombre nos resulta bastante familiar. Kanno es una de las compositoras más reconocidas, que ha compuesto maravillosas piezas para otros animes como The Vision of Escaflowne, Darker than Black, Macross, Turn a Gundam, Ghost in the Shell: Stand Alone Complex, Wolf ’s Rain entre otros. En su trabajo, nos damos cuenta que es una compositora sumamente prolífica y versátil. Es capaz de componer una compleja pieza coral o la canción de Jpop más pegajosa. Y si bien tiene otras bandas sonoras extraordinarias, en Cowboy Bebop construyó un mundo musical propio. El sonido de Cowboy Bebop lo empezó a construir mucho antes de que siquiera existiera la idea para este anime. En una entrevista en 2014 narra como fue que entró en contacto con el género que determina el soundtrack: el jazz. “Las semillas para ese score se sembraron en la secundaria y preparatoria cuando yo era miembro de la banda 25


I think it’s time scene… get every together…........... Okay, three, two, de música. No estoy segur de cómo es hoy en día, pero en ese entonces todas las canciones que les enseñaron a los niños no eran del todo cool, así que hice e interpreté originales. Pero una parte de mí siempre estaba frustrada porque no podía entender por qué todos los demás estaban contentos tocando la música no cool. Quería tocar música con metales que sacudiera el alma, hacer hervir la sangre y que perdieras la cordura. Este anhelo se convirtió en Tank!, que fue el tema de apertura. Quería hacer música que me prendiera fuego cuando la tocara. Además, cuando era “conveniente” durante mis años universitarios, transcribí mucha música negra. Después de que empecé a comprender y comprender el ritmo, pensé: “¿Cómo es que tocan los tambores de la misma manera, pero el ritmo es tan diferente entre los negros y los blancos?” Así que fui a Nueva Orleans para escuchar jazz y funk” Trabajando muy de cerca con el director de Cowboy Bebop, Shinichiro Watanabe, Kanno compuso la música para que formará parte integral del anime, así como la escritura y los personajes. Kanno componía una canción que terminaba inspirando una escena. El resultado final es que la banda sonora no busca ser la que dicte por default el estado de ánimo de la escena, o simplemente se 26


to blow this body and their stuff ....... one let’s jam! reproduce en el fondo para agregar ruido. Es una parte integral del momento, que le da sentido y que lo configura. Esta relación simbiótica entre lo visual y el sonido son una gran parte de la razón por la que Cowboy Bebop tiene tantas escenas memorables. Junto con The Seatbelts, la banda que fundó para esta banda sonora, nos brindan canciones que van de lo frenético e intenso, hasta lo lúgubre y reflexivo, logrando que acertar en el tono emotivo de cada escena del anime. Kanno logró comprender intrínsecamente, aprehender, cómo la música y la emoción se unen, y su sonido cool, ese sonido que tanto buscó, logra que la música permanezca en nuestros oídos, en nuestros corazones, a pesar de que ya hayan pasado tantos años. Es sorprendente que esta ecléctica de una banda sonora provenga de una misma banda y que todo haya salido del ingenio creativo de una sola persona. Si no han visto Cowboy Bebop, denle una oportunidad. Es una verdadera joya y un anime como muy pocos. Es la amalgama perfecta entre historia, desarrollo de personajes y música. Y, por si fuera poco, abre los oídos a géneros no tan comunes, pero tan o más ricos que cualquier otro, como el jazz o el blues. No hay mejor primera toma de contacto que ésta.

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ESTRENOS Dirección: Mariano Galperin Reparto: Diego Gentile. Marina Bellati. Julia Martínez Rubio País: Argentina Año: 2023 Género: Drama Guion: Mariano Galperin Duración: 79 min

BILL 79 (3 ESTRELLAS) El gran pianista norteamericano Bill Evans estuvo en la Argentina en 1973 y en 1979. En la primera ocasión tocó en el teatro Gran Rex un domingo a las 10 de la mañana. En la segunda, los horarios fueron más convencionales aunque no faltó una excentricidad: Evans fue llevado hasta el entonces pequeño pueblo de San Nicolás para una presentación en el teatro municipal, donde sería el número musical de la elección de la Reina de la Primavera. Este nuevo film de Mariano Galperín recrea ese insólito viaje. En su mayor parte, el relato se contenta con sumergir al norteamericano en situaciones de máxima argentinidad: viaja en Torino, come un asado y hasta se trastocan las fechas para que vea una pelea de Galíndez. Todo esto potencia lo anómalo y absurdo de la situación y le otorga un asordinado tono cómico, pero no dice mucho sobre el artista o su obra. Dirección: Fernando Trueba y Javier Mariscal Reparto: Animación País: España Año: 2023 Género: Animación. Drama Guion: Fernando Trueba y Javier Mariscal Duración: 103 min

DISPARARON AL PIANISTA (4 ESTRELLAS) ¿Cómo se cuenta la vida de alguien que parece un fantasma? ¿Cómo se puede resucitar a una persona que, de la noche a la mañana, desapareció sin dejar rastro?. Aquel pianista de nombre Tenório Júnior ( todos los que le conocieron coinciden en que podría haber sido uno de los más grandes de la música brasileña ) desapareció de la noche a la mañana en Argentina en pleno estallido del golpe de Estado del general Videla. Dispararon al pianista’ juega a la estructura clásica del periodista que investiga un caso. Toma las formas de película de investigación y suspenso, pero la trufa con los testimonios reales de todos los músicos, amigos y conocidos del músico. No solo descubre a un artista único, sino que pone color y música el reflejo de un pasado, y pasa a lucirse como lo que realmente es: un canto de amor y memoria contra la barbarie 28


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COWBOY BEBOP COWBOY BEBOP

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FERNANDO RÍOS Una pluma autorizada presenta un libro fundamental para entender la escena de las últimas dos décadas

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