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Ramón Echegaray, capuchino

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Homenaje espiritual a nuestro Hermano Ram贸n que tantos ejemplos de vida nos ha dejado, al celebrar el 1er. Aniversario de su fallecimiento, el 9 de noviembre de 2014 en Guayaquil. Gracias, padre Ram贸n, por este regalo y herencia espiritual. Guayaquil, 9 de noviembre de 2015

Edita: P. Jos茅 Antonio Recalde PP. Capuchinos Guayaquil - Ecuador


Introducción El domingo 9 de noviembre del año 2014 entregaba su alma a Dios el capuchino P. Ramón Echegaray. Su permanencia durante 57 años en Ecuador, en Ibarra, Quito, Pifo, Portoviejo, Cuenca, Playas de Villamil y Guayaquil ha sido fecunda en pastoral vocacional, en apostolado parroquial, en fundación de obras sociales y grupos apostólicos. En el servicio también como superior de los capuchinos a nivel nacional. Ha dejado un recuerdo imborrable Pero también, por más que se empeñó en destruir sus cuadernos personales, se le escapó uno, que nos revela su vida espiritual profunda. Son 35 páginas, escritas a mano, con su buena caligrafía. Como recuerdo de su primer aniversario, publicamos algunos de sus pensamientos y reflexiones. Estos pensamientos nos revelan la profundidad de fe que vivió nuestro hermano, la generosidad de su entrega espiritual. Simplemente hemos puesto título para clasificarlos por temas, pero el resto del texto es suyo.


1.Su intimidad con Jesucristo Escribe en las primeras páginas del cuaderno: Durante todo el día debo estar con la emoción y el sabor de escuchar de Jesús: Ramón, amigo… Y yo no puedo menos de contestar: Jesús, amigo… Esta sencilla y breve confesión de su intimidad con Jesucristo nos revela la profunda vida espiritual que llevaba. Más adelante escribe: Permíteme que te diga: “Jesús, amigo”, porque me hace mucho bien. Su 1ra. Comunión.

Soy tuyo, para ti, para tu causa. Y con esto sé que Tú respondes: Yo también soy Hijo de Dios y Rey para tu causa. Gracias, Señor. Ahora que vengo a visitarte, ¿cómo té sientes conmigo? Yo te he traído hasta Mí porque te amo, porque soy tu amigo Tú me has atraído hacia ti, Jesús, gracias. Porque creo en tu amor, aunque no te sienta, y te digo te repito, repito: Fuerza inflamada y meliflua de tu amor y fuego ardiente de amor eterno. Vivir con Cristo quiere decir participar por el dolor en su vida de oración, apostolado y tal vez obediencia que conllevará anonadamiento, humillación, que tanto me asusta. Sin contar con la enfermedad: depresión, dolor de cabeza….


2. Actitudes que debo tener en mi vida de fe. Unión con Dios. Humildad ante Dios. Amor sobre todas las cosas a Dios. Amor desinteresado. Unión al sufrimiento de Jesús. Dios mío, si tú no lo haces, yo no soy nada. Haz Lucanor, aunque no lo sienta, te digo y te repito reo en tu e trabaje por tu Reino en mí y en el apostolado. No quiero ninguna ventaja personal. Sé que soy mezquino. Sólo te pido amor y gracia, que esto solo me basta. Tal vez, al regresar a Playas, debo revisar desde la oración, los proyectos de la evangelización de la parroquia: la catequesis, Con su hermano cura formación de catequistas, grupos de reflexión evangélica en los hogares, la catequesis de adultos. Todo esto con la certeza, basada en la fe, de que el Espíritu sabe dar las respuestas más apropiadas, incluso a las más espinosas cuestiones. Me había percatado con gozo de que todo lo que me molesta era signo de Dios, significación suya. Sin fe no se percata uno de los signos de los tiempos. Y como es problema de relaciones con Dios, hay que estar con Él en las buenas y en las malas, en la consolación y en la desolación, en la esterilidad espiritual de la oración, en el dolor de cabeza, y en el aburrimiento de la vida, y en mis pecados y despreocupaciones, en las pequeñeces de la vida fraterna, y en la futura vida de obediencia, basada en humildad y en humillación. Señor, dame tu amor y gracia, que esto solo me basta. Amén, amén, amén. Quiero desmenuzar, hasta hacerlo polvillo, a mi orgullo.


Para que no ceda a las tentaciones de mi orgullo, me pone Dios en situaciones ridículas. Bendito sea el Señor. Y en situaciones de inutilidad, de ineficacia, de cansancio, de malestar… 3. Organizar la vida en cuatro horas preciosas ¡Cómo desearía desde una sabia trabajos! La pérdida mi vida muchos horas vivo en mis 24 más de ocho, estoy apropiándome que lo debo a la de Dios.

organizar mi vida distribución de mis de tiempo reduce años. ¿Cuántas del día? Si duermo incluida la siesta, un tiempo precioso, oración y al reino

No tengo tiempo, estoy muy cansado, llego tarde a todo, me han quedado ocho tareas por hacer hoy… ¿He tenido la osadía de jerarquizar lo que hago? Y de lo que he programado para hoy solo he cumplido cuatro cosas de las 10 señaladas. El resto El dia de su 1ra. misa de tiempo que podría valorarlo en cuatro horas preciosas, lo he perdido miserablemente. ¿Dónde ha quedado mi lectura espiritual? ¿Mis dos horas de 60 minutos cada una, dedicadas a la oración? La visita pastoral de las tres horas diarias, por lo menos, organizando con el pueblo los grupos de reflexión, de oración, de organización del Pueblo de Dios? ¿Dónde han quedado? Mi formación permanente, leyendo las revistas que llegan a la casa, para que no se conviertan en cargnulsapolvos de la biblioteca, se hace nula; y no logro percibir los signos de los tiempos, la orientación pastoral y la vivencia espiritual de la vida religiosa.


4. Mi libertad, misterio insondable Misterio insondable del hombre, capaz de hacer de mí un santo y capaz de hacer de mí un réprobo. La gracia de Jesús que es absolutamente para la salvación, no anula mi libertad. Dios quiere que yo opte por El. Esta opción libre por Jesús me lleva a buscar un camino, que debe ser de luz, de esfuerzo, de fe, de esperanza, de amor, y hasta de cruz. Como opción por el Padre y por la redención del mundo fue durísima para Jesús, así también la mía no va a ser tan fácil, tan cómoda. ¡Jesús, guíame, no me dejes a arbitrio de mi capricho! Satanás, el padre del mal y de las tinieblas, es otra realidad en el camino de mi vida… ¡Qué consuelo! “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Vosotros sois mis amigos”. Otra realidad: la potencia salvadora de Jesús. “Yo he venido al mundo”. Jesús destruyó el pecado y la muerte. Creo. Te amo. El acoso de la tentación se hace presente sobre todo en los momentos más duros de la vida. El encuentro con Dios por la oración nos salva. “Orad para no caer en la tentación”.


5. La oración En la oración escudriñamos la fuerte voz de Dios que nos habla en un momento muy concreto. Si San Pedro hubiera orado, no habría caído. Jesús superó la angustia, la tristeza, su amarguísimo mundo interior, la copa de la Pasión, orando al Padre. ¡Qué heroico! No se haga mi voluntad sino la tuya, aunque me cueste sudor y sangre. Así como en el Tabor nos reveló Jesús su divinidad, en el huerto de los olivos nos reveló la amargura y el tedio, el dolor y la tristeza de su redención. El hombre no puede llegar a comprender la hondura de la tragedia de su corazón… ¡Jesús! El amor, ¿a qué extremos te llevó? Lo mismo que un niño impotente que no puede subir a la cima de una montaña, así me siento para la oración. Me siento como Pero. Y sin embargo Jesús me dice: Velad y orad para no caer en la tentación. ¡Ayúdame, Jesús, ayúdame con tu fuerza de Getsemaní! “Velad y orad para no caer en la tentación”. Yo siento una inclinación fuerte hacia el mal. Necesito, pues, orar. Pero, para que exista verdadera oración, debo esforzarme mucho. Esto quiere decir que debo mortificarme en aguantar el sueño, la distracción, la molestia del cuerpo para arrodillarme, para pararme… ¡Aguantar el dolor de cabeza, las preocupaciones. Debo buscar las horas mejores sicológicamente para orar. Ser fiel al retiro mensual; tal vez realizar alguna vigilia. Siquiera 3 horas completas debería dedicar a la oración diariamente.


6. La Iglesia Jesús tuvo muchos problemas con sus apóstoles y discípulos. La Iglesia los ha tenido con Papas, obispos y sacerdotes. La Viceprovincia los ha tenido también con españoles y ecuatorianos. Una Iglesia peregrina, una Iglesia pecadora. Un Pedro pecador, unos apóstoles cobardes, antes y después de la Resurrección; hasta la venida del Espíritu Santo. Pedro negó a Jesús porque se creyó demasiado y no oró. Ahí está el Ramón y Benito problema y la solución: orar es amar. Estar en silencio con Jesús cada día, con frecuencia. En estos días del mes y medio he podido estar contigo, aunque no valgo para nada. Pedro, tú lloraste amargamente. Enséñame a llorar. El signo del matrimonio en auténtico amor nos habla de una realidad mucho más honda: la relación DE AMOR POR PARTE DE Dios con su nuevo pueblo, la Iglesia. La realidad es inmensamente superior al signo. Y no solo es relación entre Dios y la Iglesia, sino también entre Dios y el bautizado. Dios me ama a mí personalmente inconmensurablemente.


7. Con san Francisco. Yo pregunto al quieres que que soy un esta pregunta, claro que Dios viva el carisma plenamente. empaparme Francisco y de capuchina, Con su hermano Félix leyendo los Francisco y sus biografías, e igualmente las Constituciones.

Señor: ¿qué haga? Y veo necio al hacer cuando está quiere que capuchino Tengo que de San la Reforma orando y escritos de

Debo tambor ser muy exigente en la santidad sacerdotal, en vivir mi apostolado desde mi vocación capuchina. En ofrecer mi vida en sacrificio con Cristo en el altar, en ser esforzado en la oración, en el encuentro con la gente para evangelizarlos, en organizar mi tiempo y mis trabajos y mi vida de oración; en podar el tiempo que pierdo en tonterías, para dedicarlo únicamente a Dios y a la gente por Dios. 8. Disponibilidad ¿Querrá Dios que me ofrezca a los superiores para que me manden a donde quieran y para lo que quieran? ¿Será bueno ofrecerme como comodín para la Viceprovincia. Intentar proyectos personales me asusta. Por ejemplo, en las obras sociales: construir casas; en la oración: ofrecerme para una fraternidad de contemplación. En cualquier fraternidad: pedir un trabajo concreto, para no hacer de “comodín”(aquí sí) a capricho del superior. Esto me da miedo, pero creo que sería lo que más me favorecería en el apostolado y en la oración. Jesús, si tú lo quieres, aquí estoy; pero ayúdame para que me esfuerce. No quiero ser un estoico, sino un hombre lleno de amor a ti y a los hermanos. Pero, ¡qué frío me siento!


9. Cuando llega la noche oscura Aunque yo no sienta a Dios, Dios me siente a mí y comprende mi situación; y mi palabra fría la acepta como si ese tuviera llena de amor. Dios conoce la profundidad de mi será deseo se convierte en realidad. Aguantar por amor todo: esta es mi tarea como cristiano. Me cuesta mucho, pero tengo que hacer el esfuerzo. No quiero contar a nadie mis molestias, para no buscar consuelo humano. El acoger con sencillez los achaques de la vida como acto de adoración a Dios: dolor de cabeza, el insomnio, la depresión, el cansancio, las tentaciones de orgullo, vanidad, pereza son una hermosa oportunidad, al superarlas con la gracia de Dios. El vacío de Dios, la sequedad espiritual, la amargura de la insensibilidad de fe y de amor de Dios es para el Señor una auténtica ofrenda, agradable a su Majestad. Debo ofrecer a Dios también la paciencia, cuando algo impertinente se me cruza en el camino. El malhumor destruye la bondad del corazón y rechaza la llamada de Dios a la paciencia. Esta hace crecer el amor de Dios. Las pequeñas molestias que nos brinda la vida son una oportunidad de estar crucificado con Cristo, en pequeños actos de amor a Cristo, son una ofrenda al Padre con Jesús para la salvación del mundo.


10. Oración de aceptación Señor Jesús, yo acepto mi condición humana pecadora, tentada, floja para el bien, inferior a muchos de mis hermanos; y, en sí misma, lo que soy es pura gracia. Yo me acepto débil como ser humano en mi salud, en mis tristezas y angustias, como las aceptaste tú, Jesús en Getsemaní. Acto totalmente compartir en esta condición humana todo lo que tú quieras enviarme. Si tú eres humilde y menor, Hijo de Dios humanado, YO ¿voy a tener la osadía de no aceptar mi condición? Yo pido insistiendo, fe, esperanza y caridad. Y ahí me quedo en silencio ante ti. Aunque yo no siento a Dios, Dios me siente a mí, y comprende mi situación; y mi palabra fría la acepta como si estuviera llena de amor. Dios conoce la profundidad de mi ser y mi deseo se convierte en realidad. 11. La fraternidad En la fraternidad deben darse signos de minoridad: cocinando, lavando ropa, lavando pisos, rehuyendo los juicios temerarios contra los demás hermanos, sirviendo a todos con naturalidad, sobre todo a los enfermos, conversando en plan de sanar a los hermanos, a cada persona, guardándome de cualquier poder, gozándome de no tener autoridad sobre nadie.


La vida fraterna debe basarse en el gobierno de todos los hermanos bajo la animación del guardián. Y en búsqueda de la voluntad de Dios. Tú me dices que acoja con sencillez las actitudes de mis hermanos, cuando me hieren, me insinúan cosas que me ofenden, cundo no reconocen los dones que me has dado. La sencillez madura mi personalidad, me convierte en ofrenda. 12. Minoridad Tengo que dar señales de minoridad, lavando el pasillo de la comunidad y confesando a los enfermos del sector. 13. La vida religiosa Lo esencial de la vida religiosa, lo único necesario, el corazón de la vida religiosa: Dios. Amor único. Es un don de Dios. Los consejos evangélicos hunden sus raíces en el Evangelio y expresan que el Evangelio ha echado raíces en el corazón del religioso. Vida religiosa: encuentro de amor con Jesús. No por una teoría. Late el misterio del Reino de Dios en la vida religiosa. Vida religiosa está en el corazón de Dios. Contar con el proyecto de Dios amado apasionadamente.


14. La misión La misión primero a los pobres. Opción por los pobres es presencia de Jesús. Amor que se convierte en compasión. Misión: el bien del amor que debe sembrar. Misión y esperanza: somos testigos de esperanza. El apostolado debe estar abierto al carisma de cada hermano. Vocación no es solo salir de la tierra propia y entrar en otra cultura, que puede ser muy distinta de la cultura de origen. ´´Id por todo el mundo”… con todas las consecuencias. Jesús, quiero seguir siendo misionero. Ayúdame a ser comprensivo, cariñoso, discípulo de esta nueva cultura. Por la edad voy perdiendo energías, pero la misión no disminuye. Ramón misionero, por elección de Jesús. No soy para las apetencias humanas, sino para el Evangelio. 15. Sus visitas eucarísticas Ahora que vengo a visitarte, ¿cómo te sientes conmigo? (Me dice Jesús) Yo te he traído hasta mí porque te amo. Porque soy tu amigo. Tú me has traído hacían ti, Jesús, gracias. Que crea aunque no te sienta. Porque creo en tu amor, aunque no lo siento, te digo y te repito. Fuerza inflamada y meliflua de tu amor. Y Fuego ardiente de amor eterno. 16. Con Cristo crucificado en la Pasión No sé qué te hizo sufrir más en la Pasión. Las burlas, ¿te hicieron sufrir mucho, Jesús? A lo largo de toda la Pasión todos te humillaron, te despreciaron con bromas y con signos burlescos, sobre todo delante de todo el pueblo, que un día cantó: Bendito el que viene en el nombre


del Señor. Hosanna. Digo yo que soy vil y despreciable. Lo digo y sé que lo soy. Pero… que no me lo diga la gente. ¡Qué tormento sería para mi autoimagen! Pero, por esto, Jesús no habría sudado sangre. ¡Qué cúmulo de dolores! Y yo no sé amara a Jesús que tanto me amó. Me amó hasta el fin. Me llama mucho la atención la ausencia de los Apóstoles en todo el día de viernes santo. ¿Habían perdido todos los sentimiento para con Jesús? ¿Las lágrimas de Pedro por su pecado tan ineficaces fueron? Juan se acerca a la cruz protegido por María. Y mientras tanto ningún apóstol se ofrece a llevar la cruz. Cirineo, un hombre cualquiera es obligado a cargar la cruz. No entiendo nada de esto. Como tampoco entiendo mi conducta tan ajena a la Pasión de Cristo. ¡Jesús, penetra con la luz del Espíritu en mi corazón y que logre hacer algo por ti! La salvación empieza a hacerse realidad desde la cruz. Y el buen ladrón la ha experimentado en el momento de su conversión. 17. Aceptarse a sí mismo El vacío de Dios, la sequedad espiritual, la amargura y la insensibilidad de fe y de amor a Dios son para el Señor una auténtica ofrenda, agradable a su majestad. ¡Qué hermoso es hacer ofrenda a Dios, en actitud de adoración, por la madrugada y por la tarde! Debo ofrecer también a Dios la paciencia, cuando algo impertinente se me cruza en el camino. El malhumor destruye la bondad del corazón y rechaza la llamada de Dios a la paciencia. Esta hace crecer el amor de Dios. Señor Jesús, yo acepto mi condición humana, pecadora, tentada, floja para el bien, inferior a muchos de mis hermanos. Y en sí misma, lo que soy es de pura gracia. Yo me acepto débil como ser humano en mi salud, en mis tristezas y angustias, como las aceptaste Tú, Jesús, en Getsemaní. Acepto totalmente compartir En esta condición humana todo lo que tú quieras enviarme. Si tú eres humilde y menor, Hijo de Dios humanado, yo, ¿voy a tener la osadía de no aceptar mi condición?


EL TRABAJO AL QUE SE DEDICO EL PADRE RAMÓN ECHEGARAY EN SUS ÚLTIMOS TRES AÑOS Los tres últimos años de su vida los vivió el P. ramón en Guayaquil, en la fraternidad capuchina Sagrada Familia. Vivió fielmente su carisma capuchino de fraternidad, minoridad y misión. Se dedicó a fundar y dirigir la Orden seglar franciscana, al confesonario, a la atención personal a los jóvenes. Pero destacamos aquí una labor que hizo, publicando folletos. Cada folleto tiene más de un centenar de páginas. Están enanillados y con carátula. No deja de ser un trabajo ímprobo y tesonero, en el que plasmó también sus ideles y sus preferencias espirituales.


CLASIFICACIÓN DE SUS FOLLETOS SOBRE JESUCRISTO: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11.

Jesús y su palabra Cristo luz Jesucristo sacerdote Jesucristo sumo y eterno sacerdote También nosotros te buscamos, Jesús Jesús y su palabras Jesús y los apóstoles Siempre Jesús está con nosotros porque nos ama Jesús, tu resurrección es vida para nosotros Jesús es la imagen viva DEL amor el Padre. Oraciones a Jesucristo

SOBRE LA EUCARISTIA 1. SACRAMENTO DEL AMOR. Jesús pan de vida 2. Tomad, esto es mi cuerpo 3. Fe, adoración y amor SOBRE DIOS 1. Dios es misericordia 2. Tú eres hermosura 3. ¿Qué quieres, Señor, que haga? 4. Dios es bueno con nosotros 5. Alabado seas, mi Señor 6. En búsqueda de Dios 7. ¿Buscas el amor de Dios?


MARIA 1. Contemplar y vivir con Jesús y María FRANCISCO 1. Francisco, hombre de fe 2. Al ritmo franciscano 3. Francisco reza a Jesús 4. San Francisco te seguiremos por la senda que lleva a Cristo 5. La señora santa pobreza ORACIÓN Y CONTEMPLACVIÓN 1. La lectura de Dios 2. Oración del desierto 3. Contemplación y gracia 4. Habla, Señor, que tu siervo escucha EL MISTERIO DE LA CRUZ 1. El misterio de la cruz 2. Acogida de Dios para quienes se ponen en sus manos 3. No se haga mi voluntad sino la tuya La alegría cristiana Pensamientos de san AGUSTÍN Padre Pio


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Ramón Echegaray, capuchino by Padre Bernabé - Issuu