

¿Qué es la Corresponsabilidad?
La corresponsabilidad es el principio activo de la justicia social y ambiental e implica la distribución equitativa de las tareas, responsabilidades y decisiones cruciales entre todas las personas de una comunidad: mujeres, hombres, jóvenes, niñas, niños y personas mayores. Su objetivo es doble: garantizar el bienestar común y asegurar la protección del entorno.

La corresponsabilidad nos obliga a comprender que el cuidado ambiental, la prevención de riesgos, la seguridad en el uso de insumos, y las tareas reproductivas y comunitarias no son responsabilidad exclusiva de un solo grupo. Son, en cambio, compromisos compartidos que sostienen la vida productiva y comunitaria.
La Corresponsabilidad exige que cada persona, desde su propio rol:
• Esté protegida ante cualquier riesgo.
• Esté informada sobre procesos y peligros.
• Cuente con apoyo para ejecutar sus tareas.
• Contribuya activamente a reducir riesgos y a cuidar el territorio.
Importante: No se trata de que todas las personas hagan todo. Se trata de que nadie asuma riesgos sin protección, y de que la carga de trabajo especialmente
la que recae desproporcionadamente sobre las mujeres sea reconocida, valorada y compartida equitativamente.
¿Cómo se Aplica la Corresponsabilidad en la Práctica?
Lacorresponsabilidadsemanifiestacuandohombres, mujeresyjóvenesparticipan activamente en las siguientes esferas clave:
Esfera de Acción
Seguridad en la Producción

Equidad
Doméstica (Tareas Reproductivas)
Vigilancia
Territorial
Liderazgo Comunitario
Apoyo Mutuo
Transición
Sostenible
Implicación Práctica
Participar en prácticas seguras de manejo de plaguicidas y plásticos, protegiendo su salud y la de sus dependientes.
Asumir y compartir las tareas de limpieza y cuidado que históricamente han recaído en mujeres, reduciendo su exposición indirecta a riesgos y la sobrecarga laboral.
Participarenlavigilanciaambientalylaproteccióndelterritorio, identificando riesgos y actuando de forma preventiva para la conservación.
Involucrarse en procesos de decisión técnica y comunitaria, asegurando voz y liderazgo en temas que afectan a toda la comunidad.
Organizar acciones de apoyo mutuo y acompañamiento, para que cada persona pueda trabajar de forma segura y acompañada.
Colaborar activamente en el paso hacia prácticas más sostenibles, como la agroecología, la reducción de plásticos y la protección de fuentes de agua y suelos.
¿Por qué promover la corresponsabilidad?
La agricultura, como eje central de nuestra alimentación y sustento, enfrenta desafíos complejos que superan la capacidad de un solo actor. Desde el cuidado ambiental y la prevención de riesgos, hasta asegurar la seguridad en el uso de insumos y la equidad en las tareas domésticas y comunitarias, todos los involucrados productores, consumidores, empresas y gobiernos tienen un papel crucial. La corresponsabilidad es la clave para que la actividad agrícola no solo sea productiva, sino también justa y sostenible a largo plazo.

Promover la corresponsabilidad es la base para un enfoque de género verdaderamente transformador, que permite:
• ReducirlaSobrecargaFemenina: Alivialacargahistóricaque recae sobre las mujeres en tareas reproductivas, de limpieza y de exposición indirecta a riesgos.
• Protección Universal: Garantiza que todas las personas cuenten con información, equipos y apoyo necesarios para trabajar con seguridad.
• Mitigación de Vulnerabilidades: Disminuye los riesgos asociados al uso de sustancias peligrosas, evitando que la falta de cooperación incremente el peligro.
• Preservación Ambiental: Previene daños ecológicos y fortalece la adopción de prácticas comunitarias sostenibles.
• Fortalecimiento del Liderazgo: Fomenta un liderazgo positivo de mujeres y hombres en la promoción de prácticas seguras y el cuidado ambiental.
• Relaciones Igualitarias: Promueve lazos comunitarios basados en la cooperación, el reconocimiento y el apoyo mutuo.
• Resiliencia Productiva: Facilita la transición hacia sistemas productivos más sostenibles, reduciendo la dependencia de insumos tóxicos.
La corresponsabilidad no solo mejora la seguridad individual; transforma la base misma de la organización social y productiva.
Estrategias clave para impulsar la corresponsabilidad
La corresponsabilidad en el ámbito productivo y comunitario trasciende la simple distribución de tareas; es un compromiso ético y práctico que asegura la sostenibilidad de la vida. Reconocer que el cuidado ambiental, la prevención de riesgos y la equidad en el hogar son responsabilidades compartidas es el primer paso para construir comunidades más seguras, justas y prósperas.
Implementar la corresponsabilidad requiere un cambio cultural intencional, impulsado por acciones concretas que desmonten viejas estructuras de desigualdad y sobrecarga. Al distribuir el trabajo visible e invisible especialmente en el manejo de riesgos y las tareas reproductivas fortalecemos el tejido social y elevamos la capacidad colectiva de cuidar el territorio y a sus habitantes.
A continuación, presentamos las Estrategias Clave para Impulsar la Corresponsabilidad, un conjunto de acciones fundamentales para transformar la gestión de los riesgos, promover la equidad de género y avanzar hacia un modelo de desarrollo verdaderamente sostenible.

1. Crear Espacios de Diálogo Comunitario
Facilite conversaciones abiertas donde mujeres, hombres y jóvenes analicen conjuntamente: quién hace qué, qué tareas generan mayor exposición, cómo equilibrar la carga de trabajo y qué normas de género limitan el cuidado mutuo.
Estas conversaciones abren la puerta al cambio colectivo y al reconocimiento del trabajo invisible.
2. Involucrar a Hombres y Jóvenes en Tareas Reproductivas
Especialmente en actividades que hoy recaen desproporcionadamente en las mujeres. Esto incluye:
• Lavar ropa contaminada con protección.
• Preparar agua y materiales para la limpieza segura.
• Compartir las tareas del hogar cuando existe riesgo químico.
Esto no traslada riesgos, sino que los reduce, alivia la sobrecarga de las mujeres y distribuye los cuidados de forma justa.
3. Promover Prácticas de Seguridad en Conjunto
Fomentar la colaboración activa para:
• Asegurar el uso adecuado del Equipo de Protección Personal (EPP).
• Acompañar y supervisar las tareas de riesgo.
• Organizar el embalaje y transporte seguro de residuos.
• Aplicar el triple lavado y almacenamiento temporal responsable.
Estas acciones fortalecen una cultura de seguridad compartida.
4. Impulsar Acciones Colectivas de Cuidado Ambiental
Organizar brigadas mixtas, patrullajes comunitarios y monitoreo participativo para:
• Recolectar envases de forma segura.
• Identificar focos de contaminación.
• Cuidar riberas, quebradas y fuentes de agua.
Estas iniciativas generan conciencia territorial, responsabilidad y vigilancia comunitaria.
5. Adoptar Prácticas Sostenibles y Alternativas
La corresponsabilidad se expresa en la co-creación de sistemas productivos más sanos y resilientes, como:
• Manejo agroecológico de plagas.
• Reducción progresiva de plaguicidas.
• Manejo adecuado de suelos y agua.
• Compostaje y reciclaje.
Estas prácticas reducen costos, riesgos y contaminación, fortaleciendo la autonomía de la comunidad.
6. Involucrar a Mujeres y Jóvenes en la Toma de Decisiones
Impulsar su participación activa en:
• Comités locales y de planificación.
• Decisiones sobre compras de insumos.
• Normas de manejo de residuos y prácticas sostenibles.
La corresponsabilidad es un paso clave hacia un enfoque verdaderamente transformador del género, la salud y el ambiente, promoverla es avanzar hacia comunidades que se cuidan mutuamente y trabajan de forma segura; protegen su territorio y reducen el uso de tóxicos; adoptan alternativas sostenibles; construyen relaciones basadas en la cooperación e igualdad de género.