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Liderazgo Emprendedor 4

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Liderazgo  Emprendedurismo  Motivación


Liderazgo Emprendedor 4

 www.emprende7joven.com.mx

Liderazgo Emprendedor 4

Todos los derechos reservados por el autor ©2016

Primera edición

Se permite la reproducción total o parcial de la presente obra, así como su comunicación pública, divulgación o transmisión, mediante cualquier sistema o método, electrónico o mecánico [incluyendo el fotocopiado, la grabación o cualquier sistema de recuperación y almacenamiento de información], siempre y cuando esto sea sin fines de lucro y con la condición que se señale la fuente

Registro en el Instituto Nacional de Derechos de Autor 03-2015-082411510400-14


INDICE

¡SALUDOS! ..................................................................................................... 1 1. El solo hecho de levantarte de cada caída te convierte en un triunfador ............................................................................................................... 2 2. Tal vez tu no escojas el camino, pero si puedes elegir caminarlo .. 5 3. La mitad de la batalla está ganada si sales a pelear con actitud triunfadora ............................................................................................ 8 4. Un sueño deja de serlo, para hacerse realidad, cuando despiertas de ello y te pones a trabajar ..................................................................... 11 5. Un líder no necesita estar acompañado para serlo, simplemente requiere que sus acciones trasciendan ............................................. 14 6. Para ser líder de los demás primero debes ser líder de ti mismo ... 17 7. Cuida que no sea que las mismas ideas que te protegen sean las que te limiten ............................................................................................... 20 8. Un líder que no forma líderes es un líder incompleto ...................... 22 9. El primer paso para que los demás crean en ti es que tú lo hagas 24 10. Sueña mas una persona despierta que una dormida ¡y hace más sueños realidad! ................................................................................. 27 11. La dificultad de un reto es lo que lo hace interesante, y con el tiempo ¡hasta más provechoso! ..................................................................... 29 12. En esta vida las caídas son gratis, el triunfo tiene un costo, y lo que hagas con ambos dependen de ti ...................................................... 31 13. No todo reto tiene una respuesta correcta y otra incorrecta, pero todos son pruebas de carácter ..................................................................... 34 14. Ante las oportunidades de la vida tú decides, sí o no, pero que sea con carácter ................................................................................................. 37 15. Cada éxito conseguido se convierte en el escalón para impulsarte hacia el siguiente ................................................................................. 40 16. Lo que haces debe seguir a lo que dices para que funcione lo que eres ............................................................................................................... 42


17. Trabajar en equipo no es solo que todos reman hacia una dirección sino que incluso todos construyen el barco ..................................... 44 18. Grandes sueños implican grandes sacrificios pero traen grandes satisfacciones ...................................................................................... 46 19. En la vida, carga lo que te hace mejor y deja lo que no, ¡ah!, y no olvides que al revés no funciona ....................................................... 48 20. Qué curioso, el camino al destino "Éxito" necesariamente pasa por la estación "Caída" .................................................................................. 51 21. Si quieres árboles de libertad, siembra semillas de justicia............ 54 22. El camino a la excelencia tiene dos condicionantes: controlarse a uno mismo y liberar a los demás ............................................................... 57 23. En la vida, cuando el camino es largo, los sueños deben ser grandes ............................................................................................................... 60 24. El mejor proyecto es tu vida, la mejor inversión es tu tiempo, y los mejores rendimientos son tus sueños .............................................. 62 25. No se trata de tomar las riendas de tu vida sino de convertirte en el caballo que te llevará a tu destino ..................................................... 64 26. Los árboles que siembres tal vez den sombra a otros pero al mundo le hablarán de ti ....................................................................................... 68 27. No tiene mucho mérito el hacer las cosas cuando puedes, lo grandioso es que las hagas cuando no puedas ................................................. 71 28. Pon atención ya que en tu caminar a la meta que te plantees podrás lograr otras metas igual de ricas que la vida te regalará ................. 74 29. Ya sean tu miedo o tu valentía, tú decides que deseas guíe tu vida ............................................................................................................... 78 30. Si sientes que tu mundo se acaba, ¡crea uno nuevo y comienza tu andar en él ............................................................................................ 81 31. Recuerda: el humor es el lubricante del engranaje de tu existencia ............................................................................................................... 84 32. Tan importante como lo que se hace es saber el por qué se hace y el para qué se hace.................................................................................. 87


33. Una vida sin metas, retos ni sueños es como pretender avanzar en un auto sin gasolina, llantas ni motor ..................................................... 90 34. Las grandes conquistas de la vida están reservadas para los espíritus temerarios ............................................................................................ 92 35. No pierdas mucho tiempo diciendo lo que harás, mejor hazlo y deja que tus acciones hable por ti ............................................................. 95 36. En la vida, las metas deben estar pensadas en función de uno mismo, y no al revés ......................................................................................... 97 37. Paradójicamente el tiempo, aunque infinito, nos es escaso, ¡aprovéchalo ........................................................................................ 99 38. Quien no se arriesga por no perder, lo único que asegura es no ganar ............................................................................................................... 101 39. La mejor tarjeta de presentación en tus intentos de cambiar al mundo es tu ejemplo ........................................................................................ 103 40. Nunca te conformes ni con una vida sin sueños ni con unos sueños sin vida ................................................................................................. 105 41. ¿Sabes que es lo mejor del futuro? Que depende enteramente de ti ............................................................................................................... 108 42. Si no has logrado lo que crees merecer, revisa que no sea porque no has luchado lo suficiente .................................................................... 109 43. La cima de la montaña te permitirá descubrir más montañas que están esperando por ti................................................................................... 111 44. ¿Cometiste un error? ¡Excelente! Has descubierto un área de oportunidad de mejora personal ........................................................ 113 45. La vida igual que la naturaleza: Para cosechar primero tenemos que sembrar ................................................................................................ 116 46. Para iniciar tu vuelo lo primero es dejar de ver el suelo y alzar la vista hacia el horizonte ................................................................................ 118 47. Muchas veces quien te critica no es más que alguien que está sentado a la orilla del camino mientras tu avanzas ........................................ 120 48. Nunca sabrás de lo que eres capaz hasta que lo intentes ............... 122


49. No hay problema si vas con la corriente... siempre que la corriente seas tú .................................................................................................. 124 50. Está bien dejarse llevar por el viento ¡pero al menos se tu quien levante las velas y dirija tu bote ......................................................... 127 PALABRAS FINALES ..................................................................................... 129 PRÓXIMA PUBLICACIÓN ............................................................................... 130 ACERCA DEL AUTOR .................................................................................... 133 ALGUNAS OTRAS PUBLICACIONES GRATUITAS DEL AUTOR ................ 135


¡SALUDOS!

La vida está hecha de reflexión y de acción. Una no puede existir sin la otra, o más bien si puede existir pero de nada sirven separadas. Si hay reflexión pero no hay acción todo queda en meras elucubraciones que nunca llegan a concretizar nada. Si hay acción pero no hay reflexión todo se vuelve un activismo sin sentido donde no sabemos por qué ni para qué hacemos las cosas.

Esta reflexión-acción no es unidireccional, es decir, que de la reflexión pasamos a la acción, sino que es cíclica pues de la reflexión pasamos a la acción y volvemos a la reflexión para evaluar los resultados.

Este ciclo nos permite una mejora continua en lo que somos, hacemos y por ende tenemos para que así podamos avanzar día a día en pos de la excelencia que estamos llamados a lograr en nosotros.

La presente obra busca precisamente mover a la reflexión. No generar pautas de pensamiento únicas pues lo aquí expuesto es sólo un punto de vista. Míralo como cuando conversas con alguien: es apersona puede darte sus opiniones pero tú puedes tomarlas, modificarlas, rechazarlas y crear las tuyas propias.

Estas cincuenta reflexiones son esa conversación que se inicia de este lado pero que tú la seguirás de tu lado generando nuevas ideas, nuevas conclusiones, nuevas verdades aplicables en tu vida.

Ahora bien, tal como se dijo, la idea no es quedarnos en estas reflexiones por más elevadas que sean sino pasar a la acción para así avanzar en el camino de la vida. Y esto último, la acción, te corresponde única y exclusivamente a ti.

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El solo hecho de levantarte de cada caída te convierte en un triunfador

La cuestión del éxito, sea éste un éxito personal, profesional o social, implica un esfuerzo, esfuerzo que puede verse recompensado con el logro de la meta pero que también puede no serlo, la manera en que sepamos manejar esto último es lo que a la larga nos definirá como triunfadores.

En mis pláticas sobre liderazgo me gusta reflexionar sobre personajes icónicos de la vida pública, conocidos por todos en el ámbito artístico, político, empresarial, y comentar después de ver algunos de los fracasos por los que éstas personalidades tuvieron que pasar, que ese éxito que todos vemos, aplaudimos y reconocemos es la punta de un iceberg que se soporta en su base en las caídas que no terminaron por doblegar el carácter de estas personas.

Winston Churchill, Steven Spielberg, Walt Disney, Albert Einstein, Charles Darwin, Oprah Winfrey, Vincent Van Gogh, Stephen King, Thomas Alva Edison, seguro estoy que la mayoría de estos nombres te suenan y que incluso puedes decir por qué se les recuerda, pero lo que tal vez no sepas es la historia, en algunos casos larga, de fracasos que tuvieron que experimentar todos ellos antes de llegar a ese éxito.

Los fracasos, por llamarlos en cierta forma aunque yo sostengo que solo puede decirse que se ha fracasado cuando se decide dejar de luchar, son ese cimiento sobre el que puede sustentarse toda acción que conlleve al éxito. El fracaso es, por así decirlo, el ingrediente indispensable de la comida que es tu vida, un 2


ingrediente que bien puede decirse secreto, ¿por qué? porque nadie esperaría que precisamente el fracaso fuera necesario para conseguir una vida de éxito.

El fracaso, o más bien las caídas, son casi casi algo que no podemos quitarnos de encima pues existe a pesar de nosotros e incluso de todas las precauciones y preparaciones que hagamos, esto debido a la existencia de un ingrediente que no podemos eliminar y que es la incertidumbre: no sabemos qué va a pasar, pero peor aún, son tantas y tantas la variables con las que nos relacionamos en cada cosa que emprendemos que prácticamente no sabemos que vaya a pasar ¡y aún así decidimos intentarlo!

Tomando como punto de partida los referentes de personas exitosas que pudieras tener me gustaría pedirte que hicieras una lista con las cinco principales características que les reconocerías. Si no puedes cinco características al menos tres, pero que sean las tres principales que tú consideras explican su éxito. Ahora te pido pienses en una caída que hubieses experimentado en tu andar por la vida en pos de alguna meta, la que sea, solo que el requisito es que después te hubieses levantado para seguir luchando por esa meta. Por último quiero que me digas de las cinco o tres características que lograste identificar de la persona exitosa que hayas elegido cuál o cuáles crees se aplicaría a la actitud que tuviste al levantarte de la caída personal que señalaste.

Date cuenta que lo que a los personajes de éxito los hizo grandes tú lo tienes. Las características que puedas señalar para las personas de éxito están también en ti, el ejercicio anterior lo comprueba, cualquier cosa que puedas decir de ellos también puedes decirla de ti, solo que fíjate en algo: ellos llegaron a su meta, luego entonces para lograr eso se requiere que a pesar de las caídas estés dispuesto a levantarte para seguir luchando, no hay otra.

En tu andar por la vida en pro de aquellas metas que sientes son tuyas pero debes ganártelas, recuerda que muchas caídas, fracasos y decepciones te esperan, pero 3


que al final lo único que contará será el ánimo con el que enfrentaste tus batallas, así que no lo olvides el solo hecho de levantarte de cada caída te convierte en un triunfador.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1sd9W3t

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Tal vez tu no escojas el camino, pero si puedes elegir caminarlo

La motivación o mejor dicho la automotivación, no tienen nada que ver con hacer solamente las cosas que nos gusten sino en tener la capacidad de encontrarle sentido y valor a todo lo que tengamos que hacer independientemente si nos gusta o no.

Cuando trabajo cuestiones de liderazgo, motivación o emprendedurismo, a veces me da la impresión de que se ha confundido a la gente cuando se les señala que se dediquen a aquello que les guste como si siempre se pudiera escoger o como si la vida no fuera a presentarnos retos que no nos sean tan agradables.

Tener la filosofía de solo hacer aquello que nos guste no nos hace dueño de nuestro destino sino al contrario nos somete a los dictados que de fuera provienen. Yo esto lo menciono y lo comparo como la fabula del burro, la zanahoria y el palo. Para que un burro avance puedes o bien colocarle una zanahoria en frente para que se mueva o bien darle con un palo para que avance, pero al igual que el burro si uno solo hace lo que le gusta o rechaza lo que no entonces son los factores externos los que dominan nuestro andar.

Un carácter de madurez ante la vida implica el reconocer que en muchas ocasiones no podremos elegir aquello que tengamos que enfrentar pero que aún siempre estaremos en la disposición de hacerlo con el ánimo y la actitud que nosotros decidamos.

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Sé que en ocasiones lo que nos toca vivir son circunstancias o situaciones por demás adversas o difíciles, pero de la misma forma sé que uno puede ser más que esas circunstancias o situaciones y decidiendo como enfrentarlas volverse entonces sí dueño de su propio destino.

Y bueno, ¿cómo podemos hacer esto?, tal vez se pregunten. Quiero aclarar que de inicio no es fácil, más fácil es dejarse llevar por las circunstancias. Mira, te pongo este ejemplo. Para quien dirige un barco será infinitamente más fácil dejarse llevar por el viento y por las olas, que arriar incluso contra viento y marea y trazar por sí mismo la ruta a seguir.

Pero el hecho de que sea difícil no quiere decir que sea imposible, y lo que es mejor, con el uso de tus facultades, igual que si hicieras ejercicio, cada vez tendrás mayor fuerza para enfrentar con carácter las pruebas que te ponga la vida.

Dicho esto va una dinámica que puedes implementar cuando el camino de la vida no te guste del todo y aún así te decidas a andarlo: no te preguntes el qué, sino el por qué y el para qué. Así es. El preguntarse el qué es ocioso ya que sabemos que eso es precisamente el caminar por la vida, solo que a veces queremos que ese qué sea agradable, pero lo interesante de esto es precisamente cuando no lo es. El preguntarse el por qué y el para qué de nuestro andar no implica que buscamos fuera las respuestas a estas preguntas sino que por el contrario buscamos dentro de nosotros las respuestas que se vayan a convertir en nuestra motivación.

Siempre habrá un por qué y un para qué que podamos adjudicar a nuestro andar aunque el camino no nos guste, y ¡mira! esto ya es un comienzo ya que no esperaste a que de fuera vinieran las respuestas a estas preguntas sino que tú mismo las contestaste, tu creaste esas respuestas, y dado que en función de ellas decides caminar comienzas a hacerte dueño de tu destino.

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Nuestro andar por la vida nos pondrá constantemente a prueba sobre todo cuando de situaciones no tan agradables se trate, aún así, y aunque no puedas cambiar lo que se enfrenta si puedes decidir hacerlo con una actitud de triunfo, después de todo tal vez tu no escojas el camino, pero si puedes elegir caminarlo.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1zj8o0I

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La mitad de la batalla está ganada si sales a pelear con actitud triunfadora

Si consideramos los retos que nos presenta la vida como una serie de batallas que hay que a salir a pelear, en ese mismo sentido y siguiendo el mismo ejemplo, a cada pelea debe antecederle no solo una planeación basada en la estrategia sino un estado de ánimo basado en el optimismo y la motivación.

Sin que sea una regla general, más o menos la misma altura que tiene un árbol es la que éste tiene debajo de él en forma de las raíces que lo sostienen. De igual manera un edificio, aunque no lo veamos, tiene una serie de cimientos que lo sostienen y le permiten erguirse sobre las demás construcciones. Tanto en el árbol como en el edificio una parte es visible, la otra no, pero curiosamente la segunda, las raíces y los cimientos, son incluso más importantes pues son lo que sostienen todo.

El enfrentar los retos que nos pone la vida va en el mismo sentido: hay una parte visible que viene siendo la acción, la implementación de las estrategias, la actividad para conseguir lo que nos proponemos, pero de igual forma hay una parte invisible, escondida, que al igual que las raíces y los cimientos comentados, sostiene toda nuestra lucha y que es la actitud con que salimos a dar la batalla.

Esta actitud, si bien optimista y esperanzadora, no se basa, o más bien no debe basarse, en una falsa expectativa donde el autoengaño sirva para hacernos sentir bien aunque no tengamos ninguna posibilidad de éxito, al contrario, es una actitud que contempla todos los escenarios incluso los más adversos, que hace un balance de nuestras fortalezas y nuestras debilidades, y que con todo eso logra un 8


conjunto de fuerzas que son empujadas hacia adelante con el ánimo que reviste la pelea. De la misma forma esta actitud no se refiere a un “¡vamos, adelante, tu puedes!” que realmente no dice nada, sino a un carácter guerrero que sabe, comprende y acepta que una cosa es la batalla, otra el resultado y otra quien pelea ambas cosas. La batalla es ese esfuerzo que se imprime para lograr algo, el resultado es lo que se obtenga o se deje de obtener, pero el guerrero, quien pelea ambas cosas, es la persona misma y su dinamismo es multidimensional.

Este dinamismo multidimensional es el que el guerrero percibe al saber que independientemente del resultado de la batalla algo mágico está pasando con él al aplicar todo su esfuerzo y energía en pos de una meta, ese entendimiento le permite generar un optimismo basado en la alegría de ser y estar. Así, aunque no logre la meta, aunque la batalla se pierda, él sabe que ha logrado algo muy grande consigo mismo, algo que por ello no tiene precio.

De la misma forma este estado de ánimo al que nos referimos se basa en saber no solo el qué de lo que hacemos o intentamos, sino también el por qué y para qué, es decir, entender la trascendencia de nuestros actos y acciones y ver cada paso como un avance en nuestro proyecto de vida.

Luego entonces, como podemos ver, ese estado de ánimo optimista y de esperanza se basa en la percepción de algo mayor, incluso mayor que uno, en lo cual uno es partícipe y colaborador, entendiendo las fases de la batalla como eso externo que vemos, pero sabiendo también que hay batallas internas que libramos y de las cuales siempre saldremos victoriosos independientemente del resultado externo.

Esta forma de ver la vida y enfrentar los retos con los que nos encontramos, nos permite no solo construir nuestro proyecto de vida con mayor libertad al disponer 9


de mayores recursos para ello, sino también de pelear con un carácter que nos vendrá a definir como exitosos, así que nunca olvides que la mitad de la batalla está ganada si sales a pelear con actitud triunfadora.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1y96iwj

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Un sueño deja de serlo, para hacerse realidad, cuando despiertas de ello y te pones a trabajar

Los sueños, las metas, los objetivos, todo ello tiene un necesidad natural de existir primero en la mente, en los sentimientos, pero la consecuencia lógica de ello debe ser, no regodearnos en un mundo de fantasía donde lo que queremos existe de manera inmaterial, sino aplicar nuestro mayor esfuerzo en transformar esas ideas en concreciones que no permitan construir nuestro proyecto de vida.

Cuando vemos una persona que consideramos exitosa, sea en el campo del desempeño humano que sea, lo que estamos contemplando no es sino la punta del iceberg del esfuerzo que dicha persona tuvo que realizar, algo así como el resultado final de muchos pasos que tuvo que andar hasta llegar a la meta que se propuso.

Esta reflexión, si bien razonable, parece que en ocasiones la obviamos cuando deseamos algo pero no el precio que se tenga que pagar por ello. Ese algo puede ser una meta, un objetivo, personal, profesional o social pero que por el solo hecho de no tenerla implica que algo debemos de hacer para ello. Ese algo son las acciones, muchas o pocas, difíciles o no, que tendremos que efectuar para conseguir lo que queremos.

En una ocasión en un taller de liderazgo hablando de este tema les pedí escribieran tres metas personales que cada quien pudiera señalar de gran logro y trascendencia para su vida. La respuesta a esta solicitud fue que todos casi de 11


inmediato se pusieron a escribir. Una vez que todos había escrito eso que deseaban, lo siguiente que les pedía es que escribieran junto a esas metas la serie de pasos o acciones que, a partir de ese mismo momento, tenían que realizar para lograr lo que deseaban. La condición es que tenían que ser pasos o acciones muy concretos que sirvieran a modo de, por así decirlo, receta de cocina. En este punto debo decirlo, y de hecho era el sentido del ejercicio, todos se pusieron a pensar para ver qué podía escribir como acciones a realizar.

La idea de este ejercicio, como pueden deducirla, era el mostrar que todos tenemos mucha claridad en las cosas que quisiéramos lograr, en esas metas y objetivos que nos harían sentir felices, realizados, completos, pero donde batallamos es en la serie de pasos o acciones que debemos hacer para lograr eso que deseamos, pasos y acciones que en caso de no tener claridad serán muy difíciles de dar y lo que deseamos, obvio, muy difícil de alcanzar.

Soñar está bien, es excelente, de hecho es algo que sugiero y promuevo. Es una manera de salir de los límites de nuestra existencia diaria y remontarnos en los cielos de nuestra vida para darnos mayor amplitud de miras. Pero ese soñar debe ir acompañado de las respectivas acciones para llevar a cabo lo que nos propongamos.

Estudiar, leer, escribir, cantar, construir una casa, una familia, una carrera, ¡lo que sea requerirá de tus acciones! Obvio dirás, entonces ¿por qué cuando no pasa, somos muy dados a echar la responsabilidad de ello a los otros o a las circunstancias? No hay nadie más responsable que tú, pero ¿y las adversidades para lograr las metas?, te preguntarás. Tienes razón, eso no podemos dejarlo de lado, pero de lo que estamos aquí hablando es de lo que sí puedes hacer y esas son las acciones que a ti te correspondan. Si por cuestiones ajenas a ti no se logra lo que habías deseado al menos que no sea porque no diste los pasos necesarios para ello.

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La vida está llena de sueños, y si no hay que soñarlos, pero una vez soñado lo deseado hay que trabajar para que venga a la existencia, después de todo un sueño deja de serlo, para hacerse realidad, cuando despiertas de ello y te pones a trabajar.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1wXrrLQ

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Un líder no necesita estar acompañado para serlo, simplemente requiere que sus acciones trasciendan

Liderazgo es una palabra fascinante que enmarca muchos aspectos de la vida, pero uno que siempre pasa desapercibido, debido a la noción que para ser líder uno debe estar acompañado, es que el liderazgo también puede darse sin ese cariz, siempre que se influya sobre los demás.

Cuando uno piensa en liderazgo le viene a la mente la imagen de alguien con carácter, decisión y visión que congrega a seguidores para ir juntos en pos de metas y objetivos, si bien esta visión es correcta no es del todo completa ya que el liderazgo, si nos atenemos a la definición del mismo, no necesariamente implica seguidores en el sentido estricto de la palabra, sino más bien la capacidad de influir sobre los demás.

Mozart, Da Vinci, Cervantes, Picasso, y más nombres que pudiéramos tomar de la historia son casos de líderes emblemáticos que aún en la actualidad siguen influyendo en la vida personal y social de la humanidad, con todo en su momento fueron gentes más bien retraídas sobre sus trabajos, no con seguidores propiamente dicho pero que claramente podemos en la actualidad definirlos como líderes por el impacto que su quehacer tuvo.

¿A qué viene este comentario? Simplemente a la necesidad de clarificar un punto que considero de relevancia: la cuestión del liderazgo como algo no necesariamente sujeto a seguidores inmediatos. Esto lo comento con base en la experiencia profesional que tengo ya que en los cursos y talleres que sobre el 14


tema de liderazgo doy es muy común que quienes en ese momento no tienen un grupo del cual puedan ostentarse como líderes crean que muchas de las reflexiones que se hacen al respecto no aplican para ellos, lo cual no es así.

Si pensamos un poco las cosas un líder no es, sino que llega a serlo. En ocasiones dada su labor, ímpetu o carisma, un grupo llega a establecer como líder a tal o cual persona, pero eso solo hasta que les demostró que podía erigirse como tal, luego entonces al inicio las acciones de liderazgo que realizaba no tenían propiamente dicho lo que consideramos seguidores.

Esto no quiere decir que las características relativas al liderazgo solo las debamos querer trabajar si en nuestra intención está el ser líder de tal o cual grupo, para nada, ya que todos los conceptos relativos al liderazgo tienen un primer enfoque personal, siendo la cuestión del seguimiento grupal algo adicional que puede o no darse.

Lo que sí es necesario es la cuestión de la trascendencia, es decir, que nuestros actos vayan más allá de uno mismo y lleguen a impactar en alguna forma en la vida de los demás. Esto no quiere decir que ese impacto debe tener unos grandes alcances ya que eso no puede verse ni saberse sino con el paso del tiempo (y en algunos casos, como los ejemplos del principio, con el paso de mucho tiempo), baste y sobre con que esa trascendencia nos haga ir más allá de uno mismo para buscar construir juntos una mejor sociedad.

Con las ideas que he expuesto puedes ver de una manera clara que las reflexiones que sobre liderazgo aplican primeramente a tu vida persona, y luego a los demás, así que todo lo que pueda decirse sobre el líder y el liderazgo tienen una aplicación primaria y principal en ti, siendo la cuestión del seguimiento algo que puede o no darse.

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Ser líder implica tomar las riendas de nuestro propio andar haciéndonos responsables de nuestro proyecto personal de vida, en función de esto los demás pueden o no reconocernos, pero con este simple hecho estaremos en el camino correcto del liderazgo, después de todo un líder no necesita estar acompañado para serlo, simplemente requiere que sus acciones trasciendan.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1BQExyP

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Para ser líder de los demás primero debes ser líder de ti mismo

Sin duda alguno que todos quisiéramos que se nos reconociera como líderes ya que eso implica un reconocimiento no solo personal sino también profesional, pero siguiendo la lógica de todo proceso que implique un proyecto de vida, la construcción de ese liderazgo grupal debe ser cimentada en un liderazgo que podríamos llamar personal.

La cuestión del liderazgo personal es un tema que me gusta mucho tratar y del cual tengo artículos, videos, conferencias, talleres e incluso libros, pero curiosamente cuando lo planteo como que de inicio la misma idea choca pues uno no puede entender cómo puede existir eso que se llame liderazgo personal, es decir, de uno mismo, cuando más bien el liderazgo toma de referencia a los demás.

La idea del liderazgo personal no es tan complicada y parte de la premisa de la necesaria decisión que conlleva construir un proyecto de vida con este cariz para hacernos dueño de nuestro propio destino, lo cual implica también hacernos responsables, nosotros no los demás, de nuestras acciones y sus consecuencias.

Cuando se presenta bajo este contexto, la duda inicial se transforma en un entendimiento que generalmente también está desatinado pues la mayoría de las personas cree que está viviendo precisamente bajo esas reglas, es decir, piensa que cada quien está viviendo su vida como quiere y decide y que por ello ya son líderes personales, lo cual, como comenté, no es del todo correcto en la mayoría de los casos.

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Aunque en un escrito de esta extensión es complicado desarrollar una serie de actividades que nos permitan reflexionar, permíteme te platique lo que en los eventos donde trato el tema comento. Lo primero son las ideas que tenemos, esas ideas pueden ser sobre valores, principios, incluso metas y objetivos, la cuestión es preguntarnos si esas ideas son nuestras o por el contrario son de los demás.

Aunque parezca increíble, muchas de nuestras ideas son de otros lo cual es muy natural de entender ya que vivimos en una sociedad, sociedad que nos recibe al nacer y que desde ese momento nos comienza a bombardear (programar llamo yo) con ideas comunes a la colectividad que pasan a formar parte de nuestra personalidad.

Otro ejercicio también muy útil es preguntar el por qué y el para qué de las metas y objetivos que nos hemos planteado para nuestra vida. En esto me gusta presentar la alegoría del burro con la zanahoria y el palo donde el burro avanza para conseguir una zanahoria o para huir del palo. De igual forma si eso que deseas se basa en el temor (palo) o la ambición (zanahoria) es una ilusión que te creas dueño de tu proyecto de vida: el dueño o los dueños son esos factores que bajo el temor o el deseo te hacen ir de un lado para otro.

Muchas otras actividades propongo, dependiendo de la audiencia, pero todas van en el sentido de reflexionar qué se esconde detrás de nuestro accionar, es decir, establecer el pretexto para entender y comprender lo necesario para no actuar en automático sino con plena conciencia.

Solo cuando tus ideas son realmente tuyas y cuando tu andar no corresponde a temores o deseos externos podemos decir que eres tú el líder de tu propia vida, antes no, así que recuerda: ser líder de los demás primero debes ser líder de ti mismo.

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Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1FjTF4r

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Cuida que no sea que las mismas ideas que te protegen sean las que te limiten

Como personas prácticamente todo lo que hacemos, decimos, sentimos, tiene un referente cognitivo, es decir, un marco de referencia mental que nos permite fluir de adentro hacia afuera y de afuera hacia adentro entendiendo lo que somos, a los demás y al mismo mundo. Esas ideas lo mismo puede ayudarnos en nuestro proyecto de vida que, curiosamente, volverse su peor enemigo.

Pregunta a quien quieras su opinión sobre cualquier tema, prácticamente todos tenemos siempre una idea que expresar de lo que sea, esa idea forma parte de ese cúmulo intelectual con el cual exploramos todo lo que somos y todo lo que vivimos.

Dentro de esas ideas están, en ocasiones no tan claros, los temores, los prejuicios, que nos impiden avanzar en la vida. En otras ocasiones, yo diría que en la mayoría, sí están claros e incluso esos que no lo están no es tan difícil clarificarlos. Ese no es el problema, el problema está en aquellas ideas que las vemos como netamente positivas y que por lo mismo no cuestionamos.

Sobre muchas cosas tenemos ideas que nos impelen a actuar o no en cierta dirección. En ocasiones su sola expresión deja palpable, o al menos así lo creemos, el carácter positivo de las mismas. Liderazgo, motivación, emprendedurismo, de cada palabra tú tendrás un concepto y de ese concepto se derivaran acciones.

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Todas las ideas, tanto las negativas (miedos, temores, prejuicios) como las positivas (liderazgo, motivación, emprendedurismo), tienen su lado positivo y su lado negativo. ¿Lado positivo las ideas negativas? Así es, en muchos casos esas ideas te salvan de algún riesgo innecesario, de alguna impericia que pudiera afectarte de una manera no deseada. ¿Lado negativo de las ideas positivas? Así es, de igual forma la expresión irracional de una idea positiva (como por ejemplo siempre intentar todo sin pensar en riesgos o consecuencias) puede traer a tu vida cuestiones no deseadas.

El problema de las ideas, tanto negativas como positivas, estriba en que éstas no se vuelvan una camisa de fuerza que te impida ser. Así es: que te impida ser. ¿Por qué? Porque todo lo que puedas pensar como parte de tu proyecto de vida se sustenta en tu ser, si no existe ese ser sobre el cual sustentar ese proyecto de vida todo se viene abajo.

¿Y qué quiere decir realmente ser? Siendo esta una pregunta eminentemente filosófica y existencial no tiene una respuesta general aplicable a todas las personas, lo que sí puedo decirte es que el referente de la respuesta que deberás buscar gira alrededor de alcanzar ese potencial que tienes, esa capacidad física, mental, emocional y espiritual con la que nacemos y cuyo cénit todos estamos llamados a alcanzar.

El pensar, el reflexionar, nunca serán un ejercicio ocioso si eso te lleva a saber no solo el qué, sino también el por qué y el para qué de tu vida, así que recuerda: cuida que no sea que las mismas ideas que te protegen sean las que te limiten.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1vFIZx1

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Un líder que no forma líderes es un líder incompleto

El liderazgo conlleva una gran responsabilidad, no solo para la natural tendencia de quienes siguen al líder de esperar de él acciones concretas y decididas que les permitan avanzar con decisión hacia lo deseado, sino para el mismo líder desde el momento mismo en que, como tal, debe enfocarse también en desarrollar liderazgos.

En una ocasión en un taller de liderazgo les pedí a todos escribieran en equipo las características que según ellos debería tener un líder. Comunicador, entusiasta, dinámico, motivador, etcétera, fueron algunos de los adjetivos que todos los equipos pusieron, pero ninguno puso, y eso se los hice ver, el que un líder debía de formar líderes.

Como uno debe estar abierto a escuchar razones que le hagan cambiar sus puntos de vista, les pedí me argumentaran por qué según ellos un líder no debía formar líderes, la respuesta fue que al contrario, si bien se les había pasado escribir eso, la formación de líderes por el líder era algo necesario.

Lo anterior es una falla común cuando pensamos en un líder ya que la imagen que se nos viene a la mente es de alguien al frente de un grupo, de ahí todos los adjetivos que podamos asignarle en ese sentido, pero luego entonces si él es quien guía todos los demás son sus seguidores, por lo que el error anterior es entendible, aunque no aceptable.

Un líder, un verdadero líder, busca que quienes lo siguen desarrollen sus capacidades y sus habilidades, y una de esas capacidades y habilidades es precisamente la del liderazgo. Un líder no puede esperar ser toda la vida líder para 22


todos su seguidores en todo lo que se propongan, pensar así es conceder que sus seguidores siempre serán dependientes de él y por lo tanto concederle muy poco mérito en la habilitación de los mismos.

El líder sabe que necesita que sus seguidores se vuelvan líderes para poder así avanzar él hacia otras áreas, hacia otras gentes, que requieren su liderazgo, e incluso, ¿por qué no? volverse seguidor de alguien que muestre mayor capacidad de liderazgo en alguna cuestión que le sea de importancia.

De la misma forma, así como podemos concluir que una característica del líder es precisamente que sea capaz de formar liderazgos, también debemos reconocer que tal vez éste sea uno de sus más grandes retos pues ello implica superar su propio ego, deseoso de reconocimiento, para que busque que los demás vuelen con sus propias alas, incluso por cielos mayores que los que él contempla.

La reflexión, digamos un poco la reflexión filosófica de la vida, puede llevar a quien se ostente como líder, a entender esto, a ver el papel que juega en su vida y en la de los demás y en tratar de no caer en la trampa del orgullo y la vanidad que le impida tratar a los demás como iguales, con todos sus potencialidades incluyendo la de ser líderes.

El liderazgo, personal o grupal, es algo a lo que todos estamos llamados, y más que llamados todos estamos capacitados potencialmente hablando, por ello el líder debe entender que sus seguidores son sus iguales, no menos que él, y por ello tratar de que desarrollen su liderazgo, después de todo un líder que no forma líderes es un líder incompleto.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/11qIERM

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El primer paso para que los demás crean en ti es que tú lo hagas

La cuestión del liderazgo empieza por uno mismo, la motivación, el empendedurismo, la trascedentalidad, son cuestiones que permanentemente deben estar bien arraigadas en uno para esperar que los demás las vean y por ende crean en nosotros, curiosamente cuando esto pasa ya no necesitamos del reconocimiento externo, aunque si viene es bienvenido.

En un taller de liderazgo hice un ejercicio sencillo el cual te propongo realizar en este momento, pedí me señalaran que esperaría cada quien que hicieran los demás para ayudarlos en su proyecto de vida. Frases como apoyo, comprensión, solidaridad, respeto y demás estuvieron presentes en los comentarios vertidos, pero luego vino el cierre de ese ejercicio donde pregunté que si qué estaba haciendo cada quien para lograr eso.

La naturaleza humana, si bien complicada y fascinante es en muchas ocasiones predecible, en este sentido es muy natural que todos esperemos que los demás estén prácticamente a nuestra disposición en lo que ocupemos de ellos, sin darnos cuenta que en muchas ocasiones esto no puede ser así y en otras, aunque sí pueda ser así, nosotros debemos trabajar por nuestra cuenta para lograr lo que deseamos.

El movernos del estado en que de manera natural estamos donde estamos a la expectativa de lo que los demás puedan darnos a otro estado donde la sinergía dinámica de nuestro interior nos da la fuerza para salir adelante, conlleva tiempo y

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esfuerzo, pero el primer paso es saber que ese otro estado es posible y por lo tanto desearlo.

Quien siempre espera que sean los demás quienes lo escuchen, lo apoyen, lo motiven, lo reconozcan, lo respeten y demás, vivirá en una dependencia donde su proyecto de vida se supeditará a las personas que lo rodean, de otra forma, hacerse dueño de su propio destino, si bien implica mucho sacrificio al principio, más delante se vuelve una manera natural de ser y vivir, más ligera para uno mismo y para los demás, y curiosamente más fructífera.

Pero eso no es todo, también en ese otro estado sucede una paradoja ya que llegado el momento uno ya no requiere ni necesita ni busca ese reconocimiento externo pues la fuerza que lo mueve a uno está en nuestro interior. Pero esto no quiere decir que si ese reconocimiento externo viene en la forma de apoyo, respeto, comprensión o como sea, no se acepte ni se valore, al contrario, se acepta y se valora pero con un ánimo de libertad, no de necesidad, por lo que él mismo adquiere una dimensión mayor.

Bueno, dirás, y a todo esto ¿cómo puede hacérsele para avanzar de un estado a otro? Como te dije esto lleva tiempo y esfuerzo, lo primero es saber existe otra forma de vivir, lo segundo es no desesperarse, y lo tercero es reflexionar sobre esa exigencia natural que reside en nosotros de esperar recibir de los demás lo que creemos necesitar sobre todo a la luz de lo que nosotros podemos hacer por nosotros mismos para lograr lo que nos propongamos.

Andar por la vida se hace de una manera personal y colegiada, personal en el esfuerzo que imprimimos en nuestro andar y colegiada con la relación que entablamos con los demás, siendo que ambas deben darse en un ambiente de libertar, así que ya sabes: el primer paso para que los demás crean en ti es que tú lo hagas.

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Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/15eN2p7

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Sueña mas una persona despierta que una dormida ¡y hace más sueños realidad!

Constantemente cuando hablamos de proyectos de vida, escuchamos la palabra soñar, sueños, si bien esto no se refiere a la acción onírica que desarrollamos cuando estamos dormidos, podemos tomar esa misma alegoría para enfatizar la riqueza que existe en la acción para lograr lo que nos propongamos.

¿Te has fijado como para referirnos a lo que anhelamos en esta vida, como para referirnos a lo que experimentamos al dormir, usamos la misma palabra: sueños? Esto es muy curioso ya que los paralelismos de ambas palabras entrañan varias lecciones para uno y nuestro proyecto de vida.

Refirámonos a ese sueño que se desarrolla cuando estamos dormidos, ¿qué pudieras decir de él? Tal vez que es fantasioso, extraño, ilógico pero sobre todo intangible: lo que sueñas no es real, simplemente ideaciones dinámicas de tu mente que vuela libre en ese mundo al descansar.

En cuanto a esos otros sueños, es decir, los anhelos, las metas y los objetivos que podemos tener para con nuestra vida, ¿qué podrías decir? Curiosamente pudiéramos decir exactamente lo mismo: que son fantasiosos, extraños, ilógicos e intangibles, si y solo si, no aplicamos acción en eso que deseamos.

La palabra sueño que usamos indistintamente para referirnos a los dos fenómenos de los que estamos hablando no puede ser menos que acertada ya que en los dos casos se trata de algo que no existe, solo que en el caso de nuestros deseos de vida esto puede cambiar cuando aplicamos nuestras energías en ello. 27


Ahora piensa en este otro símil: cuando platicas un sueño, por más detallista que quieras ser, ¿cuánto tiempo ocupas para ello? Generalmente unos minutos, al menos en la parte del sueño que recordamos. Se estima que la actividad onírica, es decir, del soñar al dormir, ocupa entre un 20 y 25% (no continuo sino distribuido en ciclos) del tiempo dormido, así que si duermes unas ochos horas diarias sueñas entre hora y media y dos horas.

Y los anhelos, metas y objetivos de tu vida, ¿cuánto tiempo lleva hablar de ellos, establecer las estrategias y luego trabajarlos? Supongo que no horas, es más ni siquiera días, sino meses o años. ¿Ves el símil y la diferencia entre ambos fenómenos?

Puedes pensar en todo lo que quieras hacer en tu vida y no dejará de ser, en toda la extensión de la palabra, un simple sueño, tan etéreo e irreal como aquel que experimentas al dormir, a menos que apliques mente, cuerpo y corazón en alcanzar lo que te has propuesto, de esta forma alcanzaras no solo cada una de las cosas que desees sino que podrás ir en pos de otras.

Los seres humanos estamos dotados de una capacidad casi infinita de imaginar, esa imaginación relacionada con el descansar es la que nos da los sueños y relacionada con nuestr o proyecto de vida es la que nos da las metas y objetivos sobre los que tenemos que aplicarnos para avanzar en nuestro andar, después de todo sueña mas una persona despierta que una dormida ¡y hace más sueños realidad!

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1uRRmEx

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La dificultad de un reto es lo que lo hace interesante, y con el tiempo ¡hasta más provechoso!

Cualquier meta que nos pongamos en la vida necesariamente requerirá de esfuerzo, generalmente ese esfuerzo es proporcional al alcance que en dicha meta nos hallamos propuesto y de la misma forma la satisfacción en ello se potencializa.

Piensa por un momento en los grandes logros que a nivel personal o colectivo como humanidad hemos logrado, el que sea. Te darás cuenta que gran parte del reconocimiento que hacemos de ese logro está aunado al alcance de la meta y al esfuerzo por alcanzarla.

Esa correspondencia del esfuerzo con la meta tiene su referente en la dificultad de esta última para ser alcanzada. Está de más decir que una meta fácil de alcanzar, una meta que no implica mayor esfuerzo, tampoco lleva aunado un reconocimiento.

Este reconocimiento puede ser colectivo, es decir, que los demás lo otorguen, pero también, y más importante, puede ser personal, es decir, de uno mismo para consigo. Este reconocimiento personal se refiere a esa satisfacción que, independientemente de que el logro de la meta nos sea reconocido por los demás, nos llena en nuestro interior al sabernos más y mejores, pero sobre todo, capaces de lograr lo que nos propongamos.

Pero también hay que hablar de un fenómeno que se da y que se refiere a esa desazón que turba nuestro ánimo cuando de frente a nuestra meta vemos en toda su magnitud el esfuerzo que requeriremos para alcanzarla. Es algo así como estar de pie ante una montaña y sentir que simple y sencillamente no podemos. 29


Este sentimiento es natural, casi casi podríamos decir que necesario, pues surge de esa necesaria reflexión que nos cuida en esta vida y nos impide dotar a nuestras acciones de impericia.

Pero de la misma forma ese sentimiento que existe para protegernos puede convertirse no en nuestro protector sino en nuestro carcelero al impedirnos realizar aquello que deseamos.

¿Ves lo complicado que se vuelve esto? La sola idea que en muchas ocasiones se vende de hacer las cosas por hacerlas sin darnos por vencido nos lleva a un estado donde el riesgo es inmenso, pero también el otro extremo de pensar y repensar y solo avanzar cuando se tenga la seguridad en el andar nos vuelve pusilánimes en nuestras acciones y débiles en nuestro espíritu.

Claro que todo lo que nos propongamos debemos sopesar pros y contras, sobre todo cuando esos contras son claros y objetivos, pero lo que sí no podemos permitir es ese miedo irracional, sin base y con el único sustento de temer el no lograr algo, sea el que nos paralice y nos impida avanzar en nuestro proyecto de vida.

Lo que podemos llamar retos no es otra cosa más que la distancia que nos separa de nuestra meta, distancia que debe ser salvada con el esfuerzo que le imprimamos a nuestras acciones, así que no lo olvides la dificultad de un reto es lo que lo hace interesante, y con el tiempo ¡hasta más provechoso!

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1BJ1WA9

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En esta vida las caídas son gratis, el triunfo tiene un costo, y lo que hagas con ambos dependen de ti

El logro de las metas y objetivos que nos propongamos necesariamente llevan una serie de acciones para tal fin, pero dichas acciones no garantizan lograr lo propuesto sino que solo lo intentamos, pudiendo el resultado depender mucho de ello pero también de nuestra actitud.

Cuando hablo de nuestro andar por la vida y me refiero a los éxitos y fracasos aunados al mismo, señalo que los primeros tienen un costo mientras que los segundos son gratis. Este señalamiento en ocasiones me es refutado al señalar que los fracasos también tienen su costo (tiempo, dinero o esfuerzo perdido), pero sigo sosteniendo que estos son gratis y explicaré ello, aunque primero explicaré lo del éxito y su costo.

El costo al que me refiero cuando hablo de éxito es aquella inversión, como ya mencioné de tiempo, dinero o esfuerzo, requerida para alcanzar dicho éxito. Es por ello que señalo que el éxito tiene un costo ya que requiere que invirtamos alguno de esos tres elementos o más bien los tres para alcanzarlo.

En el caso del fracaso sostengo que por el contrario éste es gratis. Cuando me señalan que no, que también cuesta pues hay mucho en juego invertido (de nuevo tiempo, dinero o esfuerzo) cuando se pierde, sigo sosteniendo que no es así, ¿por qué?, por que cuando hablo de costo, por ejemplo en el caso del éxito, hablo de la inversión no del resultado, en este caso quien se enfoca en las pérdidas aunadas al fracaso está hablando del resultado no de la inversión.

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Para mantener la correspondencia entre éxito y fracaso tenemos que mantenernos en el nivel de lo invertido, no de lo invertido para el caso del éxito y de los resultados para el caso del fracaso. Es así como el éxito requiere de un costo que es la inversión requerida para alcanzarlo, mientras que el fracaso no requiere nada, al contrario, generalmente será porque no se le invirtió lo necesario o lo suficiente para alcanzarlo.

Pero una vez aclarada mi aseveración inicial respecto del éxito y el fracaso, la parte medular de esta reflexión tiene que ver con el uso que de ambos hagamos nosotros, así es, como usemos tanto los triunfos como las caídas para nuestro proyecto de vida.

Este parte medular es la que le corresponde a cada quien resolver ya que en sí es la que forma todo lo que somos y podemos ser en la vida entrañando ambas trampas para nuestro proyecto, ¿qué trampas? La autocomplacencia y el desánimo.

La autocomplacencia surge cuando ante un éxito o ante los éxitos obtenidos nos sentimos a tal grado satisfechos que, como se dice vulgarmente, nos sentamos en nuestros laureles y detenemos nuestro andar. El desánimo surge cuando ante los fracasos adoptamos una actitud de ya no intentarlo más dejando los objetivos o metas que nos habíamos planteado de lado.

Así que como puedes ver la reflexión del costo relativo al éxito o de la gratuidad relativa al fracaso es para mostrar el esfuerzo necesario y requerido para nuestro andar, es decir, la inversión para lograr nuestros objetivos y metas, pero la reflexión relativa a la autocomplacencia o al desánimo tienen que ver con el resultado de dicha inversión, no con el resultado inmediato relativo al éxito o al fracaso sino más bien al impacto que ambos pueden tener en nuestra vida.

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Saber lo que uno tiene que dar para obtener algo y lo que uno puede hacer con lo que obtenga nos da las herramientas de vida para construir nuestro proyecto existencial, para ello hay que tener muy claro que en esta vida las caĂ­das son gratis, el triunfo tiene un costo, y lo que hagas con ambos dependen de ti.

Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1C4LwlC

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No todo reto tiene una respuesta correcta y otra incorrecta, pero todos son pruebas de carácter

La vida no es algo frío y rígido como las matemáticas sino cálido y flexible como una melodía, como tal cada vivencia admite varias interpretaciones dependiendo éstas de quien las experimenta, sí, pero también de la percepción que se tenga.

¿Cuántas veces has escuchado a algún amigo o conocido, incluso a ti mismo, señalando ante algún resultado obtenido la frase de “me fue mal”? Supongo varias veces, pero ¿qué significa ese “me fue mal”? La expresión negativa ante un resultado advierte que éste último no solo fue diferente a lo que se buscaba o esperaba sino incluso que fue adverso, pero eso es pensar solo de una forma y en una sola dirección.

Si piensas un poco más y con detenimiento en tu vida haciendo hincapié en aquellos momentos dónde ese “me fue mal” creías iba a ser tu derrotero, pero que con el tiempo permitió en ti algo que sin esperarlo fue mejor, te darás cuenta de que un resultado adverso inmediato ante algo que buscamos o deseamos no significa realmente que “te fue mal”.

Mucha gente, gente de éxito, al contar la historia de vida nos presenta una serie de errores, de fracasos, por decir lo menos, que al final se volvieron en la semilla de donde germinó el éxito que ahora se les reconoce. Esos fracasos permitieron cambiar de dirección, ver aspectos que no se habían contemplado, realizar acciones que no se tenían pensadas y cambiar en algunos matices como persona, todo lo cual devino en eso que llamamos éxito. Entonces la adversidad, la caída que se experimentó, ¿era un fracaso o bien el principio de un éxito? 34


Quiero con esta reflexión hacerte ver que nunca podemos ante un resultado, sea este bueno o malo, ser tan tajantes y etiquetarlo como tal ya que el tiempo, y la serie de cuestiones relacionadas con ese primer resultado que resultan posteriormente, nos lleva a un destino incierto y desconocido en un futuro del cual no tenemos idea.

Pero esto que te comento no quiere decir que casi casi andemos a ciegas sin saber dónde estamos, de dónde venimos, a dónde vamos, o sin tener y ejercer la capacidad de ir evaluando nuestro andar, para nada, todo eso lo podemos hacer pero sin ese fatalismo o ese triunfalismo en que en ocasiones se cae ante lo que vamos obteniendo.

Lo que sí podemos y debemos tener en mente es que el resultado que obtengamos ante un esfuerzo, sea ese resultado el que sea, podemos usarlo como un ladrillo en la construcción de nuestro proyecto de vida, esto a través de la construcción de nuestro carácter.

Ese carácter lo defino como la capacidad y la posibilidad de llegar a ser dueños de nuestro propio destino sin achacarle a los demás, ni a las circunstancias, lo que se obtenga o deje de obtenerse. Es madurar como persona y saber que así como hay días soleados también los hay nublados, lluviosos, pero que todo es parte de esto que llamamos vivir y que lo que hagamos con ellos será responsabilidad de nosotros.

Ese carácter no es algo con lo que se nace, tampoco algo que puede lograrse de la noche a la mañana siguiendo una serie de pasos estructurados, es un punto medio entre hacer por uno mismo y dejar que la vida haga en nuestra persona donde la filosofía del esfuerzo, el éxito y el fracaso adquiere su justa dimensión y nos permite seguir avanzando reconociendo aquello en lo que, a pesar de los resultados, nos vamos convirtiendo. 35


El esfuerzo que imprimes en tu andar es como una semilla que de una u otra forma germinará, lo importante es tener la paciencia y la perspicacia para darnos cuenta de la planta que surge para aprovecharla, después de todo no todo reto tiene una respuesta correcta y otra incorrecta, pero todos son pruebas de carácter.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1Cjh5IH

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Ante las oportunidades de la vida tú decides, sí o no, pero que sea con carácter

Una de las principales cualidades que definen a un adulto es la capacidad de hacerse responsable de sus acciones, estas acciones fundamentadas en un sustento de libertad nos hacen dueño de nuestro destino a la vez que impide responsabilizar a los demás de ello.

Sin duda alguna una de las principales características que tienen los niños es que no son del todo responsables de lo que hacen, esta responsabilidad la irán adquiriendo conforme vayan creciendo y teniendo en su persona esa madurez que permita responsabilizarlos de sus actos.

Sin duda alguna un escenario donde no somos del todo responsables de nuestros actos es bastante cómodo, después de todo tenemos a quien echarle la culpa: nuestros padres, los demás, la sociedad, el gobierno, ¡incluso Dios!, pero nunca uno.

Tal vez pudieras pensar que una actitud como la que planteo es casi imposible de encontrar en un adulto, pero eso no es así, al contrario, es mucho más común de lo que crees, más común a la vez que más sutil.

Pon atención en las conversaciones que sostienes con los demás y verás cómo es que en muchas ocasiones para lo que hacen o dejan de hacer habrá siempre una justificación externa, algo fuera de ellos que esgrimen como argumento para basar sus acciones, en otras palabras, una mente aniñada desde el punto de vista de no querer hacerse responsable de sus actos y que achaca a las demás personas o circunstancias lo que le sucede. 37


No estoy diciendo que lo que vivimos no nos afecte, para nada, estoy diciendo que los últimos responsables de nuestra vida y de lo que somos, en una mente madura (con carácter la llamo yo) somos nosotros mismos, no los demás ni lo que nos sucede.

Eso es a lo que yo llamo carácter: dejar de llorar metafóricamente como niñitos achacando a los demás lo que somos o lo que nos pasa y hacernos dueños de nuestras acciones y por ende responsable de nuestras decisiones.

Intenta a la otra que estés hablando de algo que hiciste o no hiciste, de alguna acción o decisión que tomaste o no tomaste, sí dar el contexto en el cual se dio eso, pero argumentar tu decisión, sea esta a favor o en contra, como un acto emanado de tu propia voluntad, de tu razonamiento, de tus gustos, en otras palabras algo que de lo cual solo tú eres responsable y nadie más.

Este ejercicio lo desarrollo con más ejemplos y con más tiempo en mis talleres de liderazgo y el resultado es sorprendente pues cuando ante una frase explicativa que alguien ha dicho donde justifica un hacer o un no hacer con base en los demás o la circunstancias pido se reformule sustentando el argumento en uno, muchos ni siquiera saben cómo plantearlo pues toda la vida han hecho responsables a factores externos de lo que hacen o dejan de hacer.

No son los demás, ni tu familia, ni el gobierno, ¡ni Dios! el responsable de tu vida, mientras más pronto entiendas esto mejor pues entonces cual obrero diligente te habilitarás con las herramientas que posees para hacerte dueño de tu destino ya que al no tener a quien o a que culpar de lo que eres o haces no te queda más remedio que trabajar con responsabilidad, con carácter, en tu proyecto de vida.

Pasar de un estado en la infancia de inocencia, sí, pero también de irresponsabilidad, a uno en la madurez de plena conciencia y plena 38


responsabilidad es algo maravilloso que nos permite ser co-creadores de lo que somos y de lo que podemos ser, así que no olvides que ante las oportunidades de la vida tú decides, sí o no, pero que sea con carácter.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1uFHQRc

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Cada éxito conseguido se convierte en el escalón para impulsarte hacia el siguiente

Cualquier cosa que emprendamos en la vida tiene un inicio y un final, el inicio es cuando comenzamos a idear/realizar las acciones para alcanzar aquello que nos propongamos, el final es cuando dichas acciones dan un resultado sea este favorable o no, esto siempre es así excepto en nuestra vida misma donde cada logro no es más que un paso en nuestro andar hacia nuestra totalidad de ser.

Una pregunta que me gusta hacer en mis talleres de liderazgo, emprendedurismo y motivación, y que creo nos la han hecho o nos la hemos hecho, es “¿a qué te dedicarías si te sacarás la lotería?”. Muchas de las respuestas, con las que seguro estoy coincidirás, tienen que ver con descansar, viajar, dedicarse al altruismo o cosas más específicas como pintar, acampar, escribir, etc. Ante una vida de trabajo y esfuerzo lo más común es que pensamos, si ya no hay necesidad de trabajar para vivir, el pensar en acciones de descanso, solaz y esparcimiento, lo cual está bien, pero ¿qué más harías? Ese “¿qué más harías?” que hago a continuación va en un sentido de reflexionar sobre lo que cada quien haría, en el caso de sacarse la lotería, para consigo mismo, para con su vida, para con su proyecto personal. Ya puesto en este termino curiosamente muchos contestan que estudiarían ya no por trabajar sino para aprender, otros sí señalan que pondrían algún trabajo pero casi casi como para entretenerse, los más señalan que buscarían acciones que los hicieran sentir cada vez más y mejor consigo mismo.

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Esta reflexión lleva varias lecturas, la referida con este artículo tiene que ver con que, contrariamente a lo que uno pueda pensar, siempre existirá en nosotros ese impulso interno que nos llama (en ocasiones nos grita) a no estancarnos, menos retroceder, sino cada vez avanzar en lo que yo llamo alcanzar la totalidad de nuestro ser.

Esa totalidad no la puedo definir pues como es algo tan personalísimo significa y representa una cosa distinta para cada quien, pero en términos generales se refiere a alcanzar nuestro máximo potencial llegando a ser lo que podemos ser y lo que estamos llamados a ser.

Visto de esta forma cada éxito (incluso cada fracaso) lo podemos poner en la perspectiva de un andar sin fin que es el sendero que nos ha tocado transitar con nuestra vida misma. No hay éxito (o fracaso, repito) que pueda señalarse como un punto final de lo que somos o más bien de lo que podemos ser.

La idea inicial de sacarse la lotería creo es un punto culmen en la vida de cualquier persona que lo experimente, casi casi podríamos pensar que ya la vida de esa persona llego al cenit, pero reflexionando un poco como lo hemos hecho (y como te invito a que lo sigas haciendo) nos damos cuenta que no, que incluso un evento como ese que se señala ni de lejos podría considerarse como el final de nuestro andar.

Lo que sí podemos es tomar cada logro (o fracaso, una vez más) como lo que es, un paso más en nuestro camino y tomar lo mejor que ese evento nos traiga para utilizarlo en la construcción de nuestro proyecto de vida, después de todo cada éxito conseguido se convierte en el escalón para impulsarte hacia el siguiente.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/16nxaRi 41


Lo que haces debe seguir a lo que dices para que funcione lo que eres “Lo que haces habla tan fuerte que no puedo escuchar lo que dices”, dice una reflexión, reflexión que se refiere a la cuestión de la congruencia, congruencia entre lo que uno piensa, dice y hace, de otra forma nuestra persona no puede decirse íntegra, completa y total.

Una de las peores crisis que podemos vivir, tanto como individuos que como sociedad, y que actualmente estamos viviendo, es precisamente la de la credibilidad. La credibilidad es el fruto de la confianza la cual se va abonando cuando en las personas y en las instituciones existe un solo decir y un solo hacer. “Las palabras mueven, pero el ejemplo arrasa” dice otra frase y tiene razón, lo que uno dice puede quedar en nada cuando lo que uno hace es contrario a ello, de la misma forma incluso aunque uno no diga, el actuar puede tener tal fuerza que genere cambios y establezca referentes.

Cuando no se puede tener esa integridad como persona es cuando surgen los pretextos, pretextos que buscan justificar lo que se hace o lo que no se hace pero que de igual forma caen en el ámbito de las palabras con lo que fuerza queda menguada al comparase con las acciones que buscan justificar.

Pudiera pensarse, con los argumentos que se están vertiendo, que una variable de importancia mayor es la opinión que con base en nuestra congruencia se forman los demás, y es verdad, pero de mayor importancia es la variable de la imagen propia que tengamos y conservemos ante nosotros mismos, después de todo a los demás tal vez podamos engañar, pero a nosotros nunca. 42


Esa falta de integridad, es decir, cuando pensamos una cosa, decimos otra y actuamos otra, genera en nuestra persona presiones considerables ya que nuestro ser se encuentra fragmentado con lo que nuestros recursos –físicos, psicológicos, emocionales- están dispersos. En este escenario existe y se da un desgaste que tarde que temprano generará una crisis en nuestro ser.

Visto de esta forma, y más allá de argumentos éticos o morales para ser íntegros y congruentes ante los demás, podemos esgrimir un argumento por demás egoísta: nuestro propio bienestar. Así es, la cuestión de la congruencia de nuestro pensar, nuestro sentir y nuestro hacer podemos enfocarla en una estabilidad, en un bienestar personal alrededor del cual girará todo nuestro proyecto de vida.

Así que si no te convence el luchar por esta congruencia por los demás al menos piensa en luchar por ella por ti mismo. Esas energías que tienes enfocadas, no en varias líneas de acción contrapuestas, sino en una sola, genera una eficiencia Y una efectividad personal que te permitirá no solo ese bienestar del que hablamos sino incluso una mayor eficiencia y efectividad en tu caminar por la vida.

Esta es la funcionalidad a la que me refiero: una eficiencia de tus recursos personales que permite no violentar tu ser interno y avanzar en la construcción de tu proyecto de vida de una manera íntegra, completa, total, así que recuerda lo que haces debe seguir a lo que dices para que funcione lo que eres .

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1zPiOos

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Trabajar en equipo no es solo que todos reman hacia una dirección sino que incluso todos construyen el barco

Una faceta del liderazgo es la capacidad de mover a los demás en pos de un objetivo o meta, pero este mover será mucho más eficiente y efectivo cuando ese objetivo o meta sea significativo para todos quienes están en pos de él.

Cuando hablamos de líderes generalmente nos viene a la mente esa persona que motiva y dirige a un grupo para alcanzar una meta u objetivo. Si bien esa imagen es correcta en ocasiones (y esto lo digo por la experiencia cuando de tratar este tema en talleres he hecho) muchos creen que ese liderazgo se ejerce a partir de una idea que busca inocularse en quienes serán los seguidores de ese líder.

Si bien esa es una faceta, es decir, el líder que motiva a los demás en pos de una idea, existe otra donde el líder construye junto con sus seguidores la meta u objetivo que todos alcanzarán. Tal vez muchos vean esto algo sencillo pero es mucho más complicado que lo primero ya que de inicio ¿cómo motivas cuando aún no existe la meta u objetivo?, y sin esa motivación inicial ¿cómo activas el proceso de cohesión grupal y por ende de liderazgo?

Si bien este tema y estas cuestiones las abordo con más tiempo y actividades a lo largo de mis talleres, no quiero dejar de lado esto que considero de suma importancia sobre todo en la actualidad cuando todo se cuestiona, todo se replica y para todo se pide una justificación, todo, incluyendo las acciones del líder.

Si bien es cierto que de inicio, cuando aún no se definen las metas u objetivos no podemos ver a un líder motivando y guiando a sus seguidores en pos de ello, lo que sí podemos esperar (y este es el meollo del asunto) es que ese líder sepa 44


identificar las motivaciones del grupo y encauzarlas para que entre todos establezcan la meta u objetivo que perseguirán.

Por ejemplo, un líder con una meta u objetivo ya trazado que busca motivar a sus seguidores para alcanzar eso es el típico caso del primer ejemplo que hemos visto, pero el segundo caso es aquel líder que al interior de un grupo busca puntos de vista comunes, problemáticas comunes, aspiraciones comunes, y mediante sus acciones va diluyendo de la meta u objetivo que finalmente servirá de guía para las acciones grupales. No es lo mismo, dicho de otra forma, llegar y decir “aquí está la meta y vamos a hacer esto” a llegar y decir “¿cuáles son nuestras aspiraciones, nuestros deseos? y en función de esto ¿qué podemos hacer para lograr eso que queremos?”

No quiero poner un estilo de liderazgo por encima de otro ya que cualquier tipo y estilo de liderazgo dependerá de la situación, de los seguidores y de otros factores que deben ser tomados en consideración, solo diré a favor del propuesto aquí que cuando las metas u objetivos reflejan el sentir del grupo se establece de inicio un lazo emocional con la colectividad que imprime fuerzas al trabajo que se haga, de la otra forma, es decir, cuando ya se tiene la meta u objetivo y hay que motivar al equipo para alcanzarla, el líder deberá trabajar también en crear ese lazo emocional, lo cual no siempre sucede.

El ser líder implica no solo guiar y motivar al grupo para lograr una meta u objetivo sino también tiene una faceta relacionada con la capacidad de consensar en el grupo lo que se desea alcanzar, después de todo trabajar en equipo no es solo que todos reman hacia una dirección sino que incluso todos construyen el barco.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1zqjUDt 45


Grandes sueños implican grandes sacrificios pero traen grandes satisfacciones

Al igual que cualquier cosa que uno desee en la vida, la construcción de nuestro proyecto personal de vida requiere que se le invierta, esta inversión en la forma de tiempo o de esfuerzo son los sacrificios que serán compensados con creces una vez que alcancemos nuestro objetivo.

Uno va caminando por las calles de la ciudad, de repente ve en una tienda algo que le gusta, de inicio solo le llama la atención pero una vez que entra y revisa el producto queda uno a tal grado convencido que termina pagando su precio para hacerse de él. Igual pasa en la vida, aunque a veces esto no nos guste.

Va uno caminando por la vida, de repente siente en su interior el deseo o la voluntad de hacer algo, de conseguir algo, de realizar algo. Al igual que el ejemplo anterior hacerse de ese algo requerirá que también se dé algo a cambio, y como hablamos de vida pues lo que se nos pide es vida en la forma de tiempo o de esfuerzo.

Pero a veces pasa que no estamos dispuestos a dar ese tiempo o ese esfuerzo, ese sacrificio como yo lo llamo, ¿por qué? , pues por que como dice el dicho “más vale pájaro en mano que ciento volando”, es decir, nuestra naturaleza nos dice “¿por qué dejar, soltar, dar lo que ya tenemos a cambio de algo que no sabemos si vayamos a conseguir?”

La respuesta a la pregunta anterior solo puede darla cada quien pues ella dependerá de la vida misma de quien la formula, ¿vale la pena eso que deseas 46


alcanzar?, ¿hay una razón de peso para intentarlo?, ¿su conquista significará una conquista también en tu vida y en tu proyecto personal? Son muchas las preguntas que pueden ayudarte a dar ese paso pero hay una que me gusta, que creo sintetiza todas las que puedan formularse, y que comparto en mis talleres de emprendedurismo: al final de tus días como te sentirás mejor, ¿si hubieras intentado esto aunque no lo hubieras logrado o de plano si no lo hubieras intentado y quedaras con la duda de lo que pudo haber pasado?

Como te digo, la respuesta es personal, en esa parte nadie puede ayudar ya que estamos hablando de tu propio proyecto de vida. Ahora que una vez tomada la decisión sí hay muchas técnicas y herramientas motivacionales y de liderazgo para mantenerte en pos de la meta hasta lograrla.

Aquí la parte, que en otras ocasiones he tratado, de avanzar aunque sea de noche, de tomar descansos pero no claudicar, de pensar que el esfuerzo es momentáneo pero que la conquista dura para siempre o de luchar por tus sueños para que no sean otros los que los conquisten, pero en todos los casos se requiere el referente realista del esfuerzo que será necesario imprimir en cada paso que se dé en pos de la meta que uno se haya trazado.

Lo importante de las luchas que decides emprender en tu vida es que primeramente tú estés convencido, ya que de ese convencimiento sale la capacidad para pagar el precio necesario para conquistar tu meta, después de todo grandes sueños implican grandes sacrificios pero traen grandes satisfacciones.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1LNduWO

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En la vida, carga lo que te hace mejor y deja lo que no, ¡ah!, y no olvides que al revés no funciona

Nuestro mismo caminar por la vida nos va dejando un cúmulo de experiencias que van definiendo nuestros valores, nuestras filias, nuestras fobias, en otras palabras nuestro carácter y nuestra personalidad, lo que somos y lo que mostramos, todo esto se convierte queramos o no en algo con lo que cargaremos, pero esa carga puede ser a favor o en contra de nuestro proyecto de vida si es que nos ayuda a construirlo.

Si analizas lo que actualmente eres te darás cuenta del conocimiento, las habilidades, las actitudes y los valores que conforman eso que puedes llamar tu personalidad. Todo eso se ha ido construyendo a lo largo de tu vida con base en las diferencias experiencias que has tenido. Esas experiencias, si han sido favorables en su percepción o si han arrojado un resultado agradable o aceptable generará en ti estados de ánimo positivos, caso contrario si estamos hablando de sucesos desfavorables o resultados desagradables.

Como esa experiencia se vuelve lo que somos, o nosotros nos volvemos esa experiencia, tenemos el problema de que no podemos decidir propiamente dicho con qué nos quedamos y que desechamos, ya que esas experiencias están ancladas en nuestra misma vida y desconocerlas solo sería posible si no las hubiéramos vivido.

Pero una cosa es no poder cambiar nuestra historia y otra muy distinta el que dejemos que la misma nos ancle en lo que fuimos, así es: lo que fuimos. Me ha tocado estar dirigiendo varios talleres de liderazgo, motivación y emprendedurismo y me he dado cuenta cómo es que esas experiencias negativas uno las va 48


cargando por la vida como bolsas que cada vez nos pesan más y más y no nos permiten avanzar pues siempre están ahí para recordarnos que no podemos, que no intentemos o, peor aún, que no merecemos.

Hay muchas técnicas para aceptar nuestra historia, reconciliarnos con ella y avanzar tomando de la misma aquello que nos ayude a construir nuestro proyecto de vida. Algunas técnicas llevan más tiempo en hacerse o en dar resultado, otras son más personales e íntimas, pero al final todas concurren en lo mismo: aceptación, reconciliación, utilización.

Aceptación de nuestra historia de vida como algo valiosísimo desde el punto de vista de que nuestras experiencias nos han hecho lo que somos, reconciliación con todo aquello que podríamos enmarcar como negativo, sea que lo hayamos hecho o lo hayamos experimentado, para liberarnos de la pesadez que implica el conflicto, y utilización, así es, utilización ya que toda experiencia, buena o mala, conlleva una lección de la cual podemos sacar provecho si la usamos para no solo ser más sino mejores.

Te propongo un ejercicio sencillo para dar ese primer paso: toma una foto de cuando estabas chico y mírala. Trata de recordar como eras, como pensabas, como sentías. Después de un tiempo háblate, así es, háblate y platica de aquellas cosas negativas que aún te pesan de tu vida (te sugiero cada ocasión sea una sola cosa para no mezclar ideas y sentimientos). ¿Que qué vas a decirte? Lo que te nazca. Créeme, este ejercicio de manera natural te va llevando por caminos que requieren ser recorridos para ser sanados.

No me gusta dar muchos pasos pues la idea es que tú te vuelvas tu propio maestro de vida. Así que sólo háblate, háblate de esa experiencia, sin justificar ni condenarte, solo como algo que fue. Después de hablarte durante todo el tiempo que querías (eso lo sabrás cuando sientas que ya has dicho todo lo que tenías que decir) viene ahora la otra parte: quédate viendo esa tu foto y escucha la 49


respuesta que ese niño que fuiste te daría. Solo escucha sin juzgar, sin criticar, sin condenar. Solo escucha. Poco a poco verás grandes cambios que te permitirán avanzar en tu vida con más ligereza.

Lo que somos está hecho de cosas buenas y cosas no tan buenas que hemos vivido, pero la magia de nuestro ser estriba en que podemos usar las primeras y transmutar casi milagrosamente las segundas para incluso de ellas aprender, así que no lo olvides en la vida, carga lo que te hace mejor y deja lo que no, ¡ah!, y no olvides que al revés no funciona.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1ALWR5y

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Qué curioso, el camino al destino "Éxito" necesariamente pasa por la estación "Caída"

La motivación requerida para avanzar en la conquista de lo que nos propongamos debe considerar no solo el avanzar sino el no retroceder y para esto último es menester tener bien claro que en ese caminar habrá tropiezos que deben aquilatarse como una fase más en nuestro andar y no como un destino al cual llegar.

El maestro de Beethoven lo declaró en su momento un caso perdido como compositor; el maestro de Enrico Caruso, uno de los más grandes cantantes de ópera, decía que no tenía voz y que no sabía cantar; los maestros de Charles Darwin lo consideraban un chico ordinario por debajo del promedio intelectual; el editor de un periódico despidió a Walt Disney, cuando apenas empezaba su carrera, por falta de ideas. Los maestros de Thomas Edison decían que era demasiado estúpido para aprender cualquier cosa; el maestro de Albert Einstein lo describió en su momento como mentalmente lento, insociable y con sueños absurdos, de hecho en 1905 la Universidad de Berno le rechazó una disertación doctoral por considerarla irrelevante e irreal; del gran escultor Rodín se decía que era el peor alumno de la escuela, de hecho los “expertos” rechazaron tres veces su solicitud de admisión a la escuela de arte; a León Tolstoí, autor de “La Guerra y la Paz”, lo obligaron a abandonar la escuela ya que los “eruditos” lo consideraban completamente incapaz de aprender.

Todos estos ejemplos nos hablan de los grandes retos que uno tiene que enfrentar cuando persigue los grandes sueños que nos definirán en nuestra vida. Obvio que mientras más grandes esos sueños más grandes los riesgos y por ende las caídas. Pero de igual forma podemos ver como el empeño en la conquista de los 51


mismos es lo que termina definiendo no solo el resultado de la lucha sino también la construcción de nuestra persona.

Los muchos cursos, talleres, libros y artículos que sobre el tema de liderazgo, emprendedurismo y motivación conozco tienen un énfasis en la lucha y el esfuerzo, pero considero que no se le da la misma importancia, que según yo requiere, a las caídas, a los tropezones. Esto tal vez porque el énfasis debe estar en lo positivo pero si no hay un manejo de lo negativo éste puede dar al traste con todo el proyecto.

¿Cuántos de nosotros no conocemos a personas que a la primera de cambios han tirado todo por la borda? Tal vez nosotros mismos podamos contarnos entre estos, no con el abandono total de nuestro proyecto de vida, pero sí de algún sueño o meta cuya dificultad hizo que desistiéramos.

Es por eso que sostengo que el fracaso temporal (y mira que hago énfasis en la palabra “temporal”) es algo para lo cual no solo se nos debe preparar sino incluso dotar de las herramientas para enfrentarlo y para sacar incluso de eso lecciones de vida que nos permitan crecer como personas.

Esas caídas a las que hago referencias son reales, están en tu futuro, avances o no te las encontrarás por que la vida misma no se detiene, luego entonces hazte a la idea de que te enfrentarás con ello, pero en vez de verlo como un destino, lo cual sería así si te dieras por vencido, velo como una estación más en ese caminar hacia tu meta. Algo así como un viaje, por eso lo llamo estación, un viaje donde vas a un lugar que deseas pero que por el mismo trayecto podrías pasar por otros lugares que tal vez no te gusten tanto. De igual forma estos tropiezos son eso, algo de paso, un escalón más en tu ascenso a la meta que te has propuesto.

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Con el simple hecho de que esos tropezones de vida sean vistos como algo de paso tu visión ya no queda fija en ellos sino que sigue puesta en la meta. Claro está que esa caída puede obligar a detenernos un poco, incluso completamente para tomar un respiro, pero una vez descansado y mejorado con esa experiencia que nos dio conocimiento, conciencia y humildad, continuar nuestro camino en nuestro andar.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1GwuXPG

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Si quieres árboles de libertad, siembra semillas de justicia

La realización de los individuos pasa necesariamente por el concepto de la libertad personal ya que sin esa libertad no puede decirse que el potencial personal es realizado, pero esa libertad debe ser vista como un fruto que se consigue después de mucho esfuerzo, esfuerzo que comienza con la justicia.

En muchas ocasiones en cursos, conferencias y talleres que me ha tocado dar, aunque no se trate del tema propio del evento, surge la cuestión de la libertad, respecto de esto algunos la dan como un hecho, es decir, como algo que poseemos y que debemos aprovechar, otros por el contrario son críticos en el sentido de señalar que más bien es algo que se construye día a día y que lejos estamos de haber alcanzado plenamente, sin entrar en este tipo de discusión ya que ambas partes parten de una percepción personalísima y por lo tanto respetable, siempre señalo que independientemente de cualquiera de esas dos posturas ambas pasan necesariamente por la cuestión de promover, luchar, procurar la justicia tanto a nivel personal como social, de otra forma no podemos hablar de libertad.

Menciono esto porque en muchas ocasiones me da la impresión que esa motivación, liderazgo y emprendedurismo que se promueve para alcanzar las metas y objetivos personales, deja de lado la cuestión de los demás volviéndose en algo no solo egoísta sino incluso excluyente. Sé que tal vez algunos no estarán de acuerdo pero una premisa de la que parto, la cual sostengo y defiendo, es que en ese camino de la autorealización no todo se trata de tener más sino, y más importante aún, de ser más. Pero esto a veces es difícil de entender o aceptar ya 54


que para ello se requiere una filosofía de vida que permita poner las cosas a trabajar por uno y no al revés, ver a los demás como una parte de uno y a uno como una parte de los demás, y entender que tenemos una responsabilidad inherente con el mundo, la naturaleza y el futuro.

En este sentido esa justicia por lo que abogo no es la justicia legal contenida en las normas jurídicas y sociales (que desde luego son las premisas básicas de cumplimiento para el orden social y para la interacción personal), sino en esa justicia que parte de la visión anterior y que lleva la letra de la ley a un espíritu superior donde el extra en el comportamiento y la congruencia en nuestras acciones muestra el carácter del que estamos hecho.

Cuando platico de esto, y haciendo referencia con el tema de esta disertación, me gusta señalar el ejemplo de una huerta. Voy preguntando uno por uno la clase de frutas que les gustan, manzanas, peras, uvas y un sinfín de opciones van surgiendo. Luego ennumero todas las actividades que tienen que hacerse para que ese fruto llegue a ser: arar, sembrar, regar, abonar, limpiar, recolectar, etc. “Levanten la mano todos los que dijeron un fruto que les gustaba”- les pido. Una vez que todos la tienen levantada les solicito “déjenla levantada quienes estén dispuestos a trabajar, no un año, sino toda la vida, arando sembrando, regando, abonando, limpiando y recolectando”. Obvio que la mayoría sino es que todos la dejan arriba. “Pues de la misma forma quien desee esa libertad para uno y para los demás todos los días deberá trabajar durante toda su vida en que la justicia sea en todos y para todos”- concluyo.

Y bueno, ¿esto qué tiene que ver con liderazgo, emprendedurismo y motivación?, casi nada solo que el hecho de liderar, emprender y motivar implica que pretenderemos cambiar las cosas, no creo que para mal, y por ende esa búsqueda de hacer las cosas mejor llegará a puntos donde esa búsqueda de justicia deberá aterrizarse en acciones concretas, de la misma forma nos sirve para entender que en el caminar a nuestras metas nos encontraremos con 55


muchas injusticias y que si no nos gusta eso (que seguro estoy es así) la única acción congruente es luchar no solo contra la injusticia que encontremos en nuestro andar sino contra cualquier injusticia pues todo es un sistema donde no puede solo trabajarse un punto descuidando los demás.

Aquí no vamos a dar líneas de acción para esta búsqueda de justicia, eso queda para el libre albedrío de cada quien, la intención es mover a reflexión personal y despertar en cada quien ese consiente que yace en ocasiones dormido en nuestro interior para sabernos y reconocernos no solo como hacedores de nuestro futuro sino como verdaderos co-creadores del mundo, así que no olvides que si quieres árboles de libertad, siembra semillas de justicia.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1xBPU77

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El camino a la excelencia tiene dos condicionantes: controlarse a uno mismo y liberar a los demás

Un líder por definición es un buscador nato de la excelencia, alguien que desea hacer las cosas mejor, alguien que desea ser mejor, y alguien que quiere que ambos deseos permeen e incidan en la vida de los demás, esta búsqueda de la excelencia debe llevarla a cabo con la maestría de contener la pasión que lo mueve para que ésta no se desborde y lo arrastre y al mismo tiempo incendiar el corazón de sus seguidores para moveros hacia mejores estados de desarrollo.

Cuando uno ve un líder, oye hablar de un líder, lee acerca de un líder, en ocasiones se viene a la mente la imagen de alguien casi casi desbocado en el sentido de que la fuerza y energía que lo mueven fluye aparentemente sin control generando por eso esa impresión de liderazgo. Si bien esto puede ser así los verdaderos líderes saben que deben contener sus impulsos para poder encauzar esa energía en acciones constructivas.

Si solo bastara dejar salir esa energía que todos tenemos dentro la cosa del liderazgo fuera mucho más sencilla pues solo implicaría eliminar las restricciones sociales o conductuales que impiden que esa fuerza surja y fluya. Pero esto no es tan sencillo. La misma cuestión del liderazgo, del buen liderazgo, del liderazgo productivo, eficiente, eficaz, estriba en que esa fuerza es guiada, es direccionada, lo cual implica que es contenida para que no se desborde.

Imaginemos un canal de aguas. Si éste es encauzado, incluso en época de lluvias contenido con bordos, termina siendo de extrema utilidad para encauzar el agua 57


incluso para proteger las tierras que atraviesa. Pero si ese canal es descuidado y las aguas terminan por desbordarse, no solo pierde su utilidad en lo que al uso del agua se refiere sino incluso puede ocasionar daños a las tierras que por este hecho terminen anegadas. Igual el liderazgo. El liderazgo requiere esa contención para encauzar estratégicamente sus acciones en el logro de las metas y objetivos, tanto personales como grupales.

Pero por otro lado está la cuestión de los seguidores. Dada la definición inicial de que el líder está en constante búsqueda de la excelencia, eso implica que constantemente se está moviendo hacia lo desconocido, hacia otros terrenos que no han sido explorados y de los cuales no se sabe que pueda esperarse. Ante esto la reacción natural de cualquier persona es el miedo, o si queremos mencionarlo de otra forma que no tenga una connotación tan negativa: la precaución. Pero en cualquier caso implica ese equilibrio entre donde estamos y donde podemos estar que tiende más a bien a tratar de mantener las cosas como son, como se conocen, dado que eso da más tranquilidad que lo desconocido.

Independientemente del nivel al que llegue ese miedo, temor o precaución, el líder debe motivar a sus seguidores para que por ellos mismos rompan esa inercia y se embarquen en la aventura que implica partir hacia mejores estados de desarrollo. Es por eso que el líder busca con sus seguidores liberarlos. Liberarlos de sus temores, liberarlos de sus dudas, liberarlos de sus inquietudes, no con un ánimo de impericia donde hay acción sin reflexión, sino con un ánimo de decisión en los pasos que se dan teniendo la vista fija en lo que se desea obtener.

El liderazgo no solo es hacer, sino también reflexionar, y no solo es reflexionar sino también hacer, y en ese juego irse formando y formando a los demás como personas completas y totales, así que no olvides que el camino a la excelencia tiene dos condicionantes: controlarse a uno mismo y liberar a los demás.

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Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1Cql5I4

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En la vida, cuando el camino es largo, los sueños deben ser grandes

Las metas no son algo que solamente se alcanza sino algo que nos acompaña y que define mucho de lo que somos y de lo que hacemos ya que como metas, aunque aún no sean obtenidas, están y definen mucho de nuestra vida, en este sentido mientras más elevadas sean estas metas más impulsarán nuestro proyecto de ser cada vez más y mejores.

¿Te has dado cuenta como cuando vas a una parte que no deseas el camino se te hace muy pesado y que por el contrario cuando vas a un lugar que quieres ya desde que vas en camino vas disfrutando? Lo mismo pasa con la vida. Las metas que nos ponemos y las cuales llegan a formar parte de nuestra vida, van infundiendo energía y dinamismo a cada paso que damos. Pensar en las metas u objetivos como algo que se va a alcanzar es no estar viendo el panorama completo. En realidad desde el momento mismo en que la meta se convierte en algo que queremos para nosotros desde ese mismo instante comienza a permear lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos.

Quiero hacer aquí un paréntesis para aclarar la naturaleza de esas metas y objetivos que menciono, dichas metas y objetivos pueden ser de cualquier índole: materiales, personales, profesionales, sociales, grupales, mentales, espirituales. Hago esta aclaración porque en el contexto del emprendedurismo, el liderazgo y la motivación en ocasiones se cree que esto está circunscrito a las metas y objetivos personales o profesionales, pero en realidad las metas y objetivos pueden ser variadas y diversas.

Una vez aclarado esto quiero llegar al meollo del asunto: el espíritu subyacente detrás de cada meta. Según la fuerza que anime esa meta o ese objetivo que 60


persigues será la misma fuerza que te anime a andar y luchar en pos de eso. Es así que de lo elevado que sean nuestras metas dependerá el nivel que como personas estaremos deseando alcanzar en nuestra vida.

Esto es muy importante ya que aunque una meta no se alcance ésta puede servir para hacernos crecer como personas. Piensa por ejemplo en la meta de lograr la paz mundial, realmente y si somos sinceros bien podríamos considerarla como una meta que excede la capacidad de una persona, pero el solo hecho de que ésta persona tenga eso contemplado como meta y trabaje en pos de ello lo definirá como tal y le permitirá alcanzar más y mejores estados de desarrollo, y quien sabe, capaz y logra lo que tanto anhela.

Obvio que no todas nuestras metas deben ser de tal alcance, habrá otras más personales que estarán más al alcance de nuestra mano, no sin esfuerzo ni lucha pero sí con un ánimo de logro más práctico. Igual esas metas nos infunden el espíritu del que hablamos por lo que hay que cuidar lo que deseamos, no tanto porque se vaya a ser o no realidad, sino porque desde el momento mismo en que animamos esa idea en nuestro interior comenzamos a transformarnos en eso que pensamos.

Como verás, el énfasis que he estado dando en esta exposición de ideas se centra en dos puntos: el nivel que las metas y objetivos que buscamos tienen y que nos impelen a ser cada vez más y mejores y la fuerza que se desprende de esas mismas metas y objetivos para ayudarnos en nuestro andar, teniendo esto en mente no olvides que en la vida, cuando el camino es largo, los sueños deben ser grandes.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1BMg1J9

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El mejor proyecto es tu vida, la mejor inversión es tu tiempo, y los mejores rendimientos son tus sueños

Sin duda alguna lo más valioso que tenemos en la vida es la vida misma ya que ésta nos capacita para todas las demás metas y objetivos que podamos lograr, así como para el cúmulo de experiencias y aprendizajes que podamos tener, pero con todo y todo la vida, aun siendo lo más valioso, debe ser trabajada para no ser desperdiciada sino por el contrario potenciada al máximo. “Si no somos infinitos, ¿por qué pasarnos la vida como si lo fuéramos” –comenté en una ocasión en una conferencia. Esta pregunta retórica hace referencia a ese desperdicio en que se vierte nuestra vida cuando, en vez de aprovecharla al máximo, la desperdiciamos como si nunca se fuera a acabar.

Si bien todos estaríamos de acuerdo en que hay vicios que destruyen y excesos que demeritan, lo que casi nunca vemos como nocivo para nuestra vida es ese pequeño desperdicio que de la misma hacemos cuando no damos el 100% o cuando dejamos que sean los problemas o los demás quienes decidan nuestro derrotero.

Mira tu reloj. Cada día tiene 24 horas. Esas 24 horas son tuyas, puedes usarlas como quieras. Igual puedes tirar esas 24 horas no haciendo nada de provecho, regodeándote en tus fracasos o simplemente dejando que pasen, o bien usarlas, aunque duela o sea molesto, en tu proyecto de vida.

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Si quieres te ponga un símil digamos que tu proyecto de vida es tu figura y tu salud y que esas 24 horas es el tiempo de que dispones en el gimnasio. Igual puedes pasarte todo ese tiempo platicando, leyendo revistas y tomando refrescos, pero creo que el resultado de todo eso no serán los beneficios físicos que esperas. Si por el contrario te pones a darle con todo al ejercicio, aunque de inicio de flojera e incluso cuando el dolor y el cansancio abrumen tu rutina, podemos pensar que al final esa disciplina, esa constancia y ese esfuerzo darán los resultados que buscas, y no solo que buscas sino que te mereces.

Así es: que te mereces. De inicio debes pensar que mereces todo lo que crees puedes llegar a obtener en esta vida para, en función de eso, ponerte a trabajar en ello. Y mira que digo trabajar, es decir, se requerirá de ese esfuerzo, físico, mental, emocional e incluso espiritual, pero no estás llamado a menos que a la excelencia.

Ve a tu alrededor cualquier proyecto, grande o pequeño, que te llame la atención y que otra persona haya logrado. Cualquier proyecto que veas necesariamente debió requerir de una inversión, en ocasiones de dinero pero en todas de esfuerzo, de constancia, de dedicación, ¿acaso tu vida que es mucho más valiosa por ser única e irrepetible merece menos? En una ocasión escuche la frase que dice “si puedes soñarlo, puedes lograrlo”, y estoy completamente de acuerdo, solo que ese lograrlo implica que te pongas a trabajar en ello, así que recuerda el mejor proyecto es tu vida, la mejor inversión es tu tiempo, y los mejores rendimientos son tus sueños.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1IA069w

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No se trata de tomar las riendas de tu vida sino de convertirte en el caballo que te llevará a tu destino

El sentido de toda motivación, liderazgo y emprendedurismo en la vida requiere necesariamente saber distinguir los medios con los fines, así como lo que es responsabilidad de uno y de nadie más, para lograr que nuestras acciones sean efectivas y eficientes, pero sobre todo, trascendentes.

Me gusta el ejemplo del título de este artículo pues da para reflexionar de una manera muy práctica. En muchas ocasiones creo que todos hemos oído esa frase de “tomar las riendas” de nuestra vida. Es una frase que yo mismo utilizo, pero siempre para abrir algún tema donde más delante señale lo que menciono en el título y que no es otra cosa que volvernos el medio de lograr lo que queremos. La frase “tomar las riendas” de nuestra vida está bien, implica que nos hacemos responsables de nuestras acciones dejando de echarle la culpa a los demás o a las circunstancias, ya de inicio esto es algo encomiable, pero ese no es el último paso en el camino al liderazgo de nuestra propia existencia sino al contrario es un primer paso, el último, como menciono, es volvernos el caballo que nos lleva a donde queremos.

Cuando menciono esto siempre lo explico para que no se generen ideas erradas, lo mismo haré aquí. “Tomar las riendas” de nuestra vida implica que dirigimos, controlamos o al menos encauzamos algo ajeno a nosotros, y en efecto muchas veces eso es así, pero el nivel del liderazgo, de responsabilidad personal del que

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estoy hablando, implica que nosotros mismos nos volvemos causa y efecto, origen y destino, de lo que somos y de lo que hacemos.

Pensar así nos obliga a movernos en otro nivel donde si no existen elementos ajenos a nosotros que nos ayuden en nuestro proyecto de vida nosotros los creamos e incluso aunque existan pero esos son adversos nosotros nos sobreponemos a ellos transmutando las adversidades en oportunidades. “Tomar las riendas”, igual que el símil que maneja, es encauzar un caballo (siguiendo el ejemplo) por donde queramos, pero si ese caballo está mal, enfermo o débil nos deja con las riendas, sí, de nuestra vida, pero con un medio muy endeble. Por el contrario volvernos nosotros ese caballo implica que con los demás o sin ellos, con las circunstancias o sin ellas, e incluso con los demás y con las circunstancias en contra de nosotros, aun así avanzamos. Uno podrá “tomar las riendas” de la vida, pero igual no avanzar, he visto muchos casos, ¿y por qué?, pues por que las riendas se han tomado de un caballo que no da mucho y así la persona, aunque “toma las riendas” de su vida, pues se atiene a lo que esas riendas controlan.

Convertirse en el caballo es cambiar la forma de ver las cosas y vernos como los hacedores de nuestro propio camino, de nuestro propio destino, pero con un nivel de impecabilidad donde no caben las excusas y los pretextos y donde los resultados internos y externos exceden con creces lo que hubiéramos creído o esperado.

La vida no entiende de disculpas, rodeos o evasivas, igual hagamos o no ella sigue avanzando, así que no lo olvides no se trata de tomar las riendas de tu vida sino de convertirte en el caballo que te llevará a tu destino.

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Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1b0p2Zw

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Los árboles que siembres tal vez den sombra a otros pero al mundo le hablarán de ti

La cuestión del liderazgo, el emprendedurismo y la motivación, si bien pueden ser temas de interes e incluso de beneficio en su aplicación, los mismos sostengo pueden quedar en meros relumbrones de chaquira y oropel cuando se centran egoístamente solo en uno y su proyecto de vida sin darse cuenta de que somo parte de algo mayor tanto en nuestra responsabilidad como en nuestro potencial.

Cuando me toca abordar el tema del liderazgo, el emprendedurismo y la motivación, sea en una conferencia o en un taller, no puedo dejar de pasar la oportunidad para tratar de en algún momento ver todo eso bajo la luz de la trascendentalidad. Este término, trascendentalidad, si bien no me gusta definirlo, si puedo señalar que lo uso para referirme a esa totalidad de la que somos partes y esa completitud, si se me permite la expresión, a la cual estamos llamados a lograr.

En este sentido la gran obra que es nuestra vida no puede sola y exclusivamente centrarse en uno mismo, de una manera no solo egoísta sino exclusiva y excluyente. Al ser parte de un sistema vivo, dinámico y cambiante, tenemos un papel que desempeñar también en la construcción de un mejor sistema. ¿A qué sistema me refiero? A cualquiera que tú puedas identificar como ése en el cuál te desenvuelves: político, religioso, social, natural, etc. Somos parte de algo mayor y por ello se espera de nosotros una responsabilidad de ello.

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Hay quienes veo tan concentrados en su vida que me da la impresión de que son como esas personas que quieren caminar saltando solo sobre un pie. Al camino del éxito, del triunfo, del logro pasa, sí, por el logro de nuestras metas y objetivos personales, pero también por comportarnos a la altura de nuestra responsabilidad por el sistema del cual somos parte.

Cuando planteo esto en ocasiones siento y en otras veo y en otras oigo, cierto rechazo bajo la idea de que el sistema, sea éste el que sea, no es responsabilidad de uno. Cuando se me plantea esto y se me da la oportunidad me gusta aclarar que el sistema no existe por sí mismo sino que entre todos lo creamos y si no coadyuvamos no podremos entonces mejorarlo. ¿Y el sistema natural?, ¿acaso no existe él por sí mismo? Tal vez ese sistema si tenga una gran parte de autoexistencia, pero eso no implica ni que está completo, ni que es perfecto y, menos aún, que nuestras acciones no lo afectan, así que incluso en ese sistema tenemos una responsabilidad como parte de él.

A quienes están tan inmersos en sus proyectos de vida que no comparten esta visión les pido que durante una semana, solo una semana, se den la oportunidad de ser trascendentes. ¿Cómo? Haciendo algo que vaya más allá de sus intereses personales y egoístas. Sembrar un árbol, donar algo a alguien necesitado, ayudar a alguien en la calle, rescatar un animalito, limpiar una basura que encontremos, etc. Lo importante es que cada día durante esa semana se haga algo que salga fuera del círculo inmediato de lo que estrictamente consideramos nuestros intereses. Te sugiero hagas lo mismo.

Para aquellos que algo así se les haga muy poca cosa déjenme decirles que en muchas ocasiones los verdaderos actos heroicos son precisamente hacer actos que no parecen serlo. Lo que haces cambia el mundo, digo en ocasiones, la intención con que lo haces te cambia a ti.

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Esa trascedentalidad de la que hablo implica el sabernos y reconocernos parte de algo mayor, de algo tan grande y de tan amplios alcances que bien podría señalarse como casi imposible de ser influido por nosotros, el verdadero acto heroico es que a pesar de ello hagamos todo lo que esté de nuestra parte para que no sea así, por eso recuerda los árboles que siembres tal vez den sombra a otros pero al mundo le hablarán de ti.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1Evyxgw

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No tiene mucho mérito el hacer las cosas cuando puedes, lo grandioso es que las hagas cuando no puedas

El liderazgo, el emprendedurismo y la motivación tradicional parte del supuesto de dar el 100%, es decir, todo lo que tenemos, con la intención de alcanzar las metas y objetivos que nos propongamos, pero existe otro enfoque, menos tradicional, que implica, aunque de inicio suene ilógico, el dar incluso más del 100%, es decir, avanzar incluso cuando todo se tenga en contra en cuanto a lograr lo que nos propongamos. ¿Qué necesitas para construir una balsa? –con esta pregunta inicio algunos talleres de liderazgo, emprendedurismo y motivación. El preámbulo implica imaginarnos que estamos en una isla desierta, que hemos sido el único sobreviviente de un naufragio y que estamos buscando la manera de salir de la isla. ¿Qué necesitas para construir una balsa?

¿Qué responderías?, puedo decirte que cuando hago este ejercicio comienzan las ideas sobre lo que se ocuparía: troncos, lianas, incluso algunos proponen buscar en la isla algún tipo de betún o brea natural para impermeabilizar la balsa. Hojas de palma para construir en la balsa un resguardo para el sol y algunos pedazos de madera para hacer una especie de timón. Los más avezados incluso proponen que con las ropas que tengamos encima construir una vela para poder aprovechar los vientos. Excelente, pero eso no es lo primero ni lo principal que ocuparías para construir una balsa, lo primero y lo principal es que quisieras hacerlo.

Así es: que quisieras hacerlo. El primer paso para hacer algo es querer hacerlo. Esa querencia puede ser basada en las emociones (sentir el deseo realmente de hacer algo, como cuando iniciamos el estudio de algo que nos apasiona) o en la 71


voluntad (hacer algo por que queremos hacerlo aunque no nos nazca e incluso aunque de inicio sintamos cierto rechazo al hacerlo, como cuando nos levantamos muy de mañana para hacer ejercicio).

Ahora bien, y volviendo al ejemplo de la balsa ¿y si solo pudieras elegir un solo material? Me encanta cuando planteo esto pues las opiniones siempre son diferentes. Algunos opinan que lo realmente indispensable es la madera en la que se flotaría. Otros opinan que esto serían las ramas de palma ya que mientras uno puede hacer una especie de balsa de la misma forma puede construir algo para cubrirse. En fin. Lo importante es el mensaje: actuar a pesar de tener todo en contra.

Esto resume todas las conferencias y talleres sobre motivación, emprendedurismo y liderazgo: querer y hacer. Y en este caso el énfasis que doy se refiere a querer y a hacer incluso cuando se tenga todo en contra. Déjame aquí hacerte una pregunta, yo creo que conoces muchos casos que podríamos señalar de éxito, algunos de esos casos tuvieron que batallar y bastante para conseguir ese éxito, otros por el contrario nacieron en pañales de seda como decimos para señalar que tuvieron todo a su favor, ¿cuál te genera más admiración, mayor respeto?

Si bien no se trata de juzgar a uno u otro de los casos que mencionamos, sí podemos decir que en el caso de aquel que logró todo aun teniendo las cosas en contra podemos estar seguros de su capacidad, en el caso del que logró lo que se propuso por que tuvo todo a su favor nos queda la duda pues no sabemos si hubiera podido lograr el mismo resultado de haber carecido de todos los apoyos que consiguió.

Pero lo más importante, sobre todo para los que se quejan de tener las cosas en contra, son precisamente esos ejemplos relativos al primer caso que nos demuestran más allá de los dichos que las cosas pueden lograrse si uno se lo

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propone y si las acciones revierten incluso las condiciones que tiene uno en contra.

Toda motivaciĂłn liderazgo o emprendedurismo carece de sentido si no es capaz de mostrarnos y demostrarnos que somos nosotros y solo nosotros los arquitectos de nuestro propio destino, por esto digo que no tiene mucho mĂŠrito el hacer las cosas cuando puedes, lo grandioso es que las hagas cuando no puedas.

Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1zh3WkP

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Pon atención ya que en tu caminar a la meta que te plantees podrás lograr otras metas igual de ricas que la vida te regalará

Las metas y los objetivos que uno se plantea en su vida curiosamente no son lo único que puede lograrse en ella ya que la vida misma nos va poniendo al alcance otros logros que conforme avancemos hacia los primeros podremos conseguir incrementando con ello nuestra satisfacción y excediendo en logros el potencial personal.

La experiencia que tengo en las áreas de Consultoría Empresarial me sirve para enriquecer los trabajos que sobre Liderazgo Emprendedor realizo, las conferencias, los talleres, en suma la formación que sobre este último punto doy, toma referencia, en algunas ocasiones, aspectos que son de utilidad para el primer tema, uno de ellos es el de la planeación estratégica.

En Consultoría Empresarial el tema de la planeación estratégica tiene que ver con organizar las acciones y los recursos en función de las metas y los objetivos pero con una visión de largo alcance. Partiendo de la Visión y la Misión que se tenga se van estableciendo mediciones para ir evaluando el avance que a través de lo que hagamos podamos ir consiguiendo.

Este tema de la planeación estratégica también forma parte de las cuestiones de Liderazgo Emprendedor ya que se requiere saber qué es lo que uno desea lograr en la vida para en función de eso destinar los recursos que poseamos y alinear las acciones que realicemos.

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Todo claro hasta aquí y de una u otra forma en otras participaciones he hablado de ello, tal vez desde la perspectiva del liderazgo, el emprendedurismo y la motivación, pero resaltando la importancia de saber el qué para poder decidir el cómo.

Pero la cuestión del Liderazgo Emprendedor excede la de Consultoría Empresarial ya que mientras en la segunda está claro lo que queremos lograr, en la primera, por tratarse de algo tan rico y dinámico como la vida misma existe una flexibilidad que permite no solo conseguir lo que buscamos sino obtener otras cosas en el camino con solo estar atento a ello.

Estar atento. En ocasiones eso es todo lo que se requiere. Algo así como ir caminando, encontrar un árbol con fruta y extender la mano para tomar una. El camino son las acciones que cotidianamente haces para llegar a las metas que te has establecido, pero ese árbol que a manera de símil señalo son esas otras cosas que van apareciendo en tu andar y que igual te sirven para ser más y mejor pero que debes extender la mano, es decir, saber aprovechar.

Uno no puede dar una lista de las cosas que te irás encontrando en tu andar por la vida, lo importante es que seas tú quien se dé cuenta, pero no solo que se dé cuenta sino que las aproveche ya que si así lo haces será como alguien que comenzó construyendo una casa y terminó construyendo un edificio, ¿por qué digo esto?, porque por experiencia sé que son más las cosas que la vida te pone a tu alcance conforme avanzas a tus metas que las metas misma que te pongas.

La vida es dinámica, es cambiante, es fluida, pero más que eso es plena, llena, rebosante, en este sentido aprovecha todo lo que la vida misma ponga a tu alcance en tu tarea de alcanzar el potencial que tienes, así que pon atención ya que en tu caminar a la meta que te plantees podrás lograr otras metas igual de ricas que la vida te regalará.

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Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1GX7l8g

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Ya sean tu miedo o tu valentía, tú decides que deseas guíe tu vida

La cuestión del liderazgo, el emprendedurismo y la motivación necesaria y forzosamente deben sustentar sus fundamentos en el hecho de saberte y reconocerte responsable y dueño de tus decisiones, acciones y resultados, solo de esta forma puedes realmente ser y saberte libre y en función de esto alcanzar tu potencial.

Uno de los principales retos que he enfrentado al tratar temas de liderazgo, emprendedurismo y motivación es precisamente el quitar a las personas de la cabeza el hecho de sentirse víctimas de las circunstancias para poder así tomar las riendas de su vida.

Siempre hay una excusa para muchas de las cosas que hemos hecho o que hemos dejado de hacer, que si se tuvo o no el dinero para ello, que si se tuvieron o no las oportunidades para ello, que si se tuvo o no el apoyo para ello. Pensar de esta forma es convertirnos en una veleta que nos movemos hacia donde el viento del mundo, de los demás y de las circunstancias nos mueve.

Pero pensar así reduce nuestra vida a una serie de circunstancias donde nos convertimos, o más bien nos ostentamos como dije, en víctimas transfiriendo cómodamente la responsabilidad de lo que somos y de lo que hacemos.

Cuando cambiamos el casete de nuestra cabeza por otro donde nos vemos y sabemos hacedores de nuestro andar y constructores de nuestro destino es cuando comenzamos a estar en posesión de nuestras capacidades para realmente hacer de nuestra vida una obra de arte y no un pretexto para un trabajo inconcluso. 78


Retos hay, tropiezos también, nadie dice que la vida es fácil, mucho menos que en nuestras batallas se garantiza el éxito, lo que estoy diciendo es que finalmente lo que uno sea, lo que uno pueda llegar a ser, depende de uno mismo y así debemos verlo para no justificarnos echando sobre los demás las responsabilidades que corresponden a nuestra vida.

Estos retos, estos tropiezos incluso estos fracasos que menciono pueden ser abordados con dos estados de ánimos: el de valentía como le llamo, y también el de los miedos. En el primero no quiere decir que no sentimos lo que nos pasa o que incluso no nos afecta sino que aunque lo sintamos o nos afecte no dejamos que sean esas cosas ajenas a nosotros las que decidan sobre nuestra vida. En el segundo, en el de los miedos, es cuando nos escondemos debajo de la cama de la vida esperando todo pase cuando lo único que está pasando mientras estamos de víctimas es el tiempo que sobre esta tierra disponemos.

Pero no se trata de polemizar con nadie respecto a la actitud que cada quien quiera desarrollar ante la vida, si alguien quiere derrotarse antes de comenzar a luchar tiene todo el derecho y la libertad para ello, pero de igual forma si alguien quiere salir con actitud triunfadora a pelear cada batalla que la vida nos ponga enfrente de igual forma tiene todo su derecho, toda su libertad.

Independientemente de la actitud que se tome ante la vida, la responsabilidad de la misma siempre será de nosotros. Si salimos a luchar con actitud triunfadora y a pesar de los golpes o las caídas no nos detenemos somos responsables de lo que lleguemos a ser y de lo que lleguemos a lograr. Pero de igual forma si dejamos que los miedos, los demás, las circunstancias o el mundo sean quienes decidan sobre nosotros, pues libremente habremos cedido la responsabilidad de nuestra vida a factores ajenos a nosotros mismos, pero en esa cesión va la responsabilidad de que así lo decidimos, de que así lo hicimos, y por lo tanto que somos responsables de ello. 79


Así como el salir de día a la calle y decir que es de noche no cambia la realidad. Ceder las decisiones de nuestra vida a factores externos no nos quita la responsabilidad de lo que lleguemos a ser y de lo que lleguemos a lograr, así que no lo olvides ya sean tu miedo o tu valentía, tú decides que deseas guíe tu vida.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1IAA0Do

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Si sientes que tu mundo se acaba, ¡crea uno nuevo y comienza tu andar en él!

Nuestro andar por la vida puede en ocasiones enfrentarse a obstáculos que parecen insalvables, y tal vez lo sean, pero eso no implica que debamos dejar de caminar, en otros senderos, por otros rumbos, pero siempre avanzando. “¡Sentí mi mundo se acababa!” ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase dicha por alguien y refiriéndose a algún momento más que traumático de su vida donde todo parecía estar en su contra? Si bien no es una frase que se diga todos los días yo creo que podremos recordar siquiera una vez que la oímos o, ¿por qué no?, que incluso la dijimos.

¿Alguna vez te has entretenido trazando en esos laberintos, que vienen como diversión en algunas revistas, un camino para llegar a la salida? Yo creo que sí y también creo que te ha pasado, igual que a mí, que en ocasiones llegas a lo que conocemos como “callejón sin salida” donde llegamos a un punto por el que ya no podemos avanzar más. En este punto, ¿qué es lo que hacemos? Así es: intentar otro camino.

Este ejemplo sencillo nos permite traer una técnica, una estrategia, cuando llegamos a algún “callejón sin salida” en nuestra vida: intentar otro rumbo para encaminar nuestros pasos. Esto de “intentar otro rumbo para encaminar nuestros pasos” no quiere decir darnos por vencido en nuestra búsqueda de alguna meta u objetivo y plantearnos otra para seguirla, sino sentarnos un momento para evaluar la situación y decidir nuevas formas de lograr lo que nos propongamos. Por experiencia y después de 81


muchos cursos, conferencias y talleres sobre liderazgo, emprendedurismo y motivación, convencido estoy que prácticamente no existe algo que realmente nos sea imposible. Y mira que dije “prácticamente” pues no quiero pecar de optimisma y señalar que nunca nada podrá detener nuestro andar. A lo mejor en realidad algún día nos topamos con un obstáculo que realmente sea insalvable, pero lo que tenemos que hacer ahí, en vez de renunciar a nuestra meta, es ajustarla. Así es: ajustarla sin renunciar a la esencia de la misma.

Por ejemplo, imagina quieres estudiar algo en una parte y para cuando te decides ya esa parte no ofrece lo que quieres estudiar, ¿qué harías? Ya se la respuesta: buscar lo que quieres estudiar en otra parte. Muy bien. Ahora te la pongo más difícil, supongamos que lo que quieres estudiar ya no existe tal cual sino que ha evolucionado a otra cosa que conserva mucho de lo que querías aprender aunque incorpora otras cosas, ¿qué harías? Supongo que la respuesta bien puede ser igual estudiar eso ya que aún representa mucho de lo que querías estudiar. Por último te la pongo muy difícil, supón que de plano ya no existe en ninguna parte lo que querías estudiar ni nada que se le parezca ¿qué harías? Tal vez estudiar algo diferente, ¿no es así? Si te fijas fuimos ajustando la meta pero no el fin de la misma: estudiar, superarte, desarrollarte.

Sé que este ejemplo es mucho muy simple si lo comparamos con verdaderos retos que en ocasiones enfrentamos en la vida, retos que no solo fungen como obstáculos en nuestro andar sino que representan verdaderos dilemas emocionales, pero el principio es el mismo: buscar otras formas de lograr en esencia lo que buscábamos.

No quiero con esto minimizar lo que nos pasa, al contrario, quiero que incluso en la tempestad que puede implicar el vivir un evento como cuando “se nos acaba el

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mundo” podamos tener una manera de seguir nuestro andar, así que ya lo sabes si sientes que tu mundo se acaba, ¡crea uno nuevo y comienza tu andar en él!

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1JDZfEd

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Recuerda: el humor es el lubricante del engranaje de tu existencia

Liderazgo, emprendedurismo, motivación, todo eso está muy bien, pero, ¿te digo un secreto?, no hay que tomárselo todo tan en serio porque en vez de que tu vida sea un viaje apasionante se convertirá en una carga pesada, y para aligerar este andar nada mejor que el humor.

Al abordar el liderazgo, el emprendedurismo o la motivación, encontrarás en libros, artículos, videos, conferencias y talleres un sinfín de temáticas relacionadas, todas con estructuras y metodologías que permiten no solo entender la idea detrás de cada manera de tratar el tema sino también la forma de desarrollar y evaluar lo que desees respecto de ellos, pero así como existe mucha información que podríamos decir seria al respecto, hay algo de vital importancia que brilla por su ausencia: el humor.

Es un hecho demostrado que la alegría, el humor, el buen ánimo ayudan, apoyan y activan otros aspectos de la vida, desde la fuerza y el carácter para emprender las cosas hasta cuestiones como aprendizaje, empatía, conciencia. Muchas explicaciones hay para ello, desde las meramente psicológicas que apuntan a una manera diferente de funcionar en cuanto a nuestras capacidades cognitivas hasta las biológicas que apuntan al efecto que las endorfinas soltadas por estos estados de ánimo tienen en nuestra persona, lo que si el humor si no quita lo complicado de la vida por lo menos aligera la carga.

Piensa en las ideas subyacentes detrás de liderazgo, emprendedurismo y motivación, independientemente de lo que pienses creo estaremos de acuerdo en que la imagen que se nos viene es de optimismo, de logro, de conquista, de 84


empuje, es decir, de un estado de ánimo positivo, y para que éste estado de ánimo exista y subsista necesariamente se requerirá del humor, de otra forma el primer revés que enfrentemos tirará por la borda nuestro buen humor y todo lo que de él esté agarrado.

Ahora bien, no se trata de ir por la vida con un espíritu bobo riendo de todo lo que nos pase, para nada. Lo que se trata es de desarrollar esa capacidad, uno de ser feliz con lo que uno tiene, dos de ser feliz con lo que uno busca, y tres de ser feliz con lo que uno encuentra. ¿Fácil?, para nada ya que se requiere de una filosofía de vida que permita poner todo en su justa dimensión y tomar de la vida lo mejor de lo que nos ofrezca.

¿Y cuándo uno esté triste, abatido, deprimido? ¡Pues estate triste, abatido y deprimido!, ¿o piensas que como humanos no tenemos el derecho a eso? Pero de igual forma piensa en que ese es un estado de ánimo pasajero y cuando puedas no te niegues la oportunidad de retomar tu vida, tu verdadera vida, con un estado de ánimo positivo donde el humor tenga cabida.

Hay una dinámica sencilla que aplico en mis talleres sobre estos temas, te la comparto. Imagina tu último día de vida y voltea atrás, vamos, en serio ¿no te hubiera gustado reír más?, ¿no te hubiera gustado estar más alegre?, ¿no te hubiera gustado disfrutar con mayor humor la vida? Ahora vuelve a este tu presente y mira al frente: te quedan muchos pasos por dar ¿no quisieras darlos con un mejor humor? Es tu decisión.

La vida puede ser pesada, compleja, desgastante, eso no lo voy a discutir, lo que si nunca aceptaré es que esas condicionantes hagan que nuestra propia existencia deba ser miserable, y no la aceptaré por la sencilla razón de que en uno está en transformar lo primero en algo de mayor valor y nuestra vida en una obra de arte, y para ello recuerda: el humor es el lubricante del engranaje de tu existencia. 85


Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1AAriSW

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Tan importante como lo que se hace es saber el por qué se hace y el para qué se hace

La razón tiene dos vertientes, una es la factual y otra es la trascendental. La factual es aquella vertiente que siempre responde a los ¿cómo?, por ejemplo todas las respuestas educativas o formativas van en ese sentido, es decir, enseñar cómo hacer algo, desde leer o escribir hasta construir reactores nucleares o estructurar política y socialmente una comunidad, de esto ya estamos llenos, repletos, rebosantes. Pero hay otra vertiente, la trascendental, y ésta es la que responde a los ¿por qué? y ¿para qué?

Todo, absolutamente todo puede ser explicado de manera factual respondiendo al ¿cómo?, lo más interesante, lo que comienza a darnos poder como líderes trascendentales, es cuando también podemos darle a todo un sentido trascendental a esto respondiendo a los ¿por qué? y ¿para qué? El ¿por qué? que uno puede plantearse ante absolutamente todo es una visión al pasado, al origen de cualquier cosa. El ¿para qué?, por su parte, es una visión al futuro, al destino de lo que sea que analicemos.

Alguien llega tarde a su casa y sus padres le regañan, o si ya se tiene novia o novio, esposa o esposo, hay un altercado por esa tardanza. Bien, el evento para aplicar esta técnica ya está, ya sucedió, ya lo tenemos. Preguntémonos ¿por qué?, así es ¿por qué esa persona se molestó? Atención, todas las técnicas dadas son personales, cada quien las debe hacer en su fuero interno, en este caso no es válido hacer estas preguntas a la persona que se molestó, éste es un ejercicio para nosotros mismos. Continuando con esto ante esta pregunta habrá alguna respuesta que nos demos, por ejemplo “fulanito o zutanita se enojó conmigo porque no cumplí con mi palabra de estar aquí a tal o cual hora”, ante 87


esta respuesta de nueva cuenta debemos preguntar ¿por qué?, en este caso “¿por qué no cumplí con mi palabra de llegar aquí a tal o cual hora?”. A lo mejor esta pregunta recibe una respuesta como “se me hizo tarde en la escuela o en el trabajo o con mis amigos” a lo que de nuevo preguntaremos ¿por qué?, en este caso “¿se me hizo tarde en la escuela o en el trabajo o con mis amigos?”.

Observa cómo es que esta actitud de inquisición trascendental todos la traemos de forma natural cuando niños, los ¿por qué? y ¿por qué? y ¿por qué? es algo que brota de manera espontánea en todos los niños ante las respuestas que del mundo reciben. ¿Y qué es lo que pasa?, que la sociedad nos reprime, nos quita esta herramienta con un “¡pues porque así son las cosas!”, lo cual es entendible pues la sociedad en su conjunto está más enfocada a los ¿cómo? que a los ¿por qué? o los ¿para qué?, pero esto puede cambiar, de hecho está cambiando ahorita contigo, claro, siempre que seas capaz de reclamar esto que ya era tuyo, que ya traías, y que te fue arrebatado cuando pequeño.

Pero el ¿por qué? solo es una parte de la razón trascendental, la otra parte es el ¿para qué? que, de la misma forma que el ¿por qué? puede aplicarse a todo lo que hay. El ejemplo anterior puede traerse de nuevo aquí y preguntarnos “¿para qué fulanito o zutanita se enojó conmigo?”, ya no es un ¿por qué?, es decir, ya no vemos al pasado, al origen, ahora es un ¿para qué? que ve al destino, al efecto. La respuesta tal vez pudiera ser “bueno, se enojó para hacerme ver la gravedad de mi actitud con la intención de que no vuelva a pasar”, lo cual de nueva cuenta permitiría un ¿para qué? De nueva cuenta ¿ves el patrón? Ese ¿para qué? puede plantearse una y otra vez ante cualquier repuesta que se obtenga.

¿Por qué? y ¿para qué? tiene una fuerza para ampliar y fortalecer la razón a tal grado de hacerla trascendente, es por ello que en mis conferencias y talleres sobre construcción dinámica de liderazgo trascendental, siendo extremoso siempre digo que si pudieran quedarse con una sola práctica de por vida, mi

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sugerencia sería precisamente ésta: siempre pregúntense el ¿por qué? y el ¿para qué? de todo.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1BI7j02

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Una vida sin metas, retos ni sueños es como pretender avanzar en un auto sin gasolina, llantas ni motor

Constantemente escuchamos sobre la importancia de establecer metas y objetivos así como las estrategias para alcanzarlos, esto que es de aplicación práctica para muchas facetas de la vida sin duda alguna que lo es también para la vida misma, pero preguntémonos ¿qué tanta importancia le damos a ello?

De inicio te propongo un ejercicio que manejo en mis talleres. Dime ¿qué deseabas ser cuando niño pensando en cuando estuvieras grande? Lo que sea. Pintor, cantante, futbolista, astronauta, todo es válido. Ahora dime ¿qué hiciste para alcanzar eso? Cuando hago esta dinámica salen para la primer pregunta cosas muy interesantes como las que mencioné, pero para cuando hago la segunda pregunta el silencio es el que impera, ¿por qué? pues porque realmente nadie efectuó una acción seria cuando niño para ser lo que deseaba de grande, bueno, casi nadie.

¿Y esa es toda la dinámica? Tal vez te preguntes. Pues no. Hay una segunda inmediatamente después de esta donde la pregunta es ¿qué deseas ser o dónde deseas estar en tu vida dentro de 20 años? De igual forma todas las respuestas son aceptables. Una vez respondido eso la siguiente pregunta es ¿qué estás haciendo ahorita para lograr lo anterior? Por increíble que parezca una gran mayoría, al igual que cuando niños, tienen en claro qué desean ser o dónde desean estar en su vida en 20 años, pero, al igual que en el ejercicio anterior, pocos son los que ahorita están haciendo algo para ello.

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¿Cuál es la conclusión de esta dinámica? Sencilla: así como no lograste lo que querías cuando niño por falta de estrategias y acciones, de igual forma en 20 años es poco probable logres lo que ahora quieres ser o estar en tu vida si no tienes estrategias y acciones aparejadas.

El sentido de esta reflexión no es para nada perdernos en los auto-reclamos por lo que no hayamos realizado, sino más bien hacernos crear conciencia de lo rápido que se va la vida, de lo valioso que es tener sueños, metas y objetivos y de la necesaria acción requerida para lograr estos últimos.

Ahora bien, el tener sueños, metas y objetivos sin acciones para alcanzarlos es una pérdida de tiempo, pérdida de tiempo en el sentido que esto, el tiempo, se nos irá de las manos sin lograr nada en concreto; pero con todo y todo peor que eso es cuando no se cuenta ni siquiera con esos sueños, metas y objetivos, en ese caso ni siquiera sabemos a dónde vamos.

Cuando planteo esto siempre quiero mesurar las conclusiones pues tampoco se trata de que nuestra vida la tengamos al 100% planeada como si de una obra de teatro se tratara, la vida es dinámica, es impredecible, es cambiante, nunca deja de sorprendernos, pero hay un punto medio donde ni tenemos todo planeado y por ende controlado pero tampoco todo tan suelto sin ningún plan que prácticamente o nos sirva de nada.

La riqueza de la vida en ocasiones se aquilata cuando ya no queda mucho de esta, ojalá éste no sea tu caso y establezcas una dinámica donde tu realización plena como persona esté siempre en la mira, para ello recuerda Una vida sin metas, retos ni sueños es como pretender avanzar en un auto sin gasolina, llantas ni motor.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1QPzIYQ 91


Las grandes conquistas de la vida están reservadas para los espíritus temerarios

Todos tenemos sueños, metas y objetivos en nuestra vida, algunos son de una cotidianeidad casi rutinaria mientras que otros prácticamente definen lo que somos y lo que tenemos, éstos últimos tienen la característica de que mientras mayores son mayores riesgos implican y por lo tanto solo son accesibles para quienes se animan a conseguirlos.

Un ejercicio para iniciar esta reflexión. Un ejercicio sencillo que desarrollo en mis talleres y que te pido te lo imagines siguiéndolo mentalmente. Primero acomodo mesas, sillas y cestos de basura de manera dispersa en un espacio donde me encuentro y le pido a alguno de los asistentes que trate de caminar a través y alrededor de ellos. En esta primera parte del ejercicio la persona que aceptó camina con mucha naturalidad entre esos obstáculos. Una vez terminado el recorrido inicial le vendo los ojos, le indico que los muebles han sido cambiados de lugar y le pido vuelva a caminar entre ellos. Obvio que en esta segunda parte el recorrido lo hace mucho muy lento, casi a tientas, con mucho cuidado. ¿Cuál de los dos recorrido se parece más a nuestra vida?

Tu podrás tener tu respuesta, la mía es que el segundo recorrido se parece más a nuestra vida, ¿por qué? pues porque simple y sencillamente no sabemos lo que cada año, cada mes, cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo nos depara. Analiza esto en función de la manera en que cada quien va por la vida y verás cómo es que no son tantos los obstáculos que enfrentaremos los que hacen mella en nuestro andar sino la expectativa que de ellos tenemos.

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Ahora bien, el ejercicio anterior no termina. La misma persona, aún con los ojos vendados, le pido de nuevo haga el recorrido. De nuevo muevo los muebles pero ahora le pido se quite los zapatos. Haciendo un ruido con piedras que vacío en un recipiente de cristal le digo que he puesto ahora vidrios en algunas partes del suelo por lo que le pido ande con cuidado. ¿Resultado? La persona simplemente no se mueve. Y tiene razón en no moverse pues en su mente está la idea del riesgo de pisar los vidrios. En eso le pido se quite la venda y vea que no hay tales vidrios, aunque así lo haya creído.

¿Conclusión? El futuro es incierto, de la misma forma del ejercicio anterior, cada paso que damos es un salto al vacío, no sabemos que hay más allá del ahora. Lo que podemos intuir por experiencia es que nos enfrentaremos a retos, a obstáculos, eso sí podemos decir que pasará con seguridad, pero el problema no es eso sino los “vidrios”, como en el ejercicio, que imaginamos están en nuestro camino, es decir, la magnitud que le damos a esos problemas que enfrentamos que pueden hacer, si se sacan de toda proporción, que quedemos paralizados en nuestro andar.

Quiero aclarar que no se trata de avanzar sin mayores consideraciones por la vida tomando riesgos sin siquiera valorarlos, no funcionamos así, para eso tenemos mente pero también tenemos corazón para crecernos al castigo, como se dice, y avanzar a pesar de los riesgos que ello implica ya que por la propia naturaleza de los sueños, metas y objetivos que nos propongamos, mientras más grandes sean éstos mayores serán los riesgos y mayor el sentido natural de protección que nos mueva a no arriesgarnos. “No hay mayor riesgo que el hecho de no arriesgarnos”, dijo alguien por ahí, y tiene razón. Nuestra vida es un breve interludio consiente donde lo que hagamos o lo que no quedará para siempre, así que con esto en mente no olvides que las grandes conquistas de la vida están reservadas para los espíritus temerarios.

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Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1JXrjDV

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No pierdas mucho tiempo diciendo lo que harás, mejor hazlo y deja que tus acciones hable por ti

Una cosa es decir, otra muy distinta es hacer y aunque las dos pueden estar relacionadas es la segunda la que nos pone en movimiento en el camino al logro de los sueños, metas y objetivos que nos planteemos.

Yo creo que todos conocemos a alguien, ¿y por qué no?, tal vez hasta a nosotros en algún momento lo hemos hecho, que se la pasa diciendo lo que hará pero sin nunca concretar nada. Ese tipo de personas pareciera que se conforma con vivir en sus sueños, metas y objetivos de manera abstracta sin tener esa necesidad imperiosa de realizar eso que desea y hacerlo algo concreto, tangible, real.

Lo que uno dice siempre compromete, compromete puesto que uno hace visible algo que de otra forma sería invisible, sobre todo para los demás, y esos son los ideales, los sentimientos, e incluso las aversiones que en nuestro interior tengamos, en ese sentido cuando uno habla está estableciendo un parámetro de referencia ante los demás para juzgar nuestros dichos en función de nuestros hechos.

En esta etapa es donde la respuesta que demos a través de nuestros hechos a nuestros dichos es la que le dará congruencia y coherencia a lo que somos. Las acciones que pongamos en nuestras palabras es una forma de señalar a los demás y también a uno mismo que en primer lugar creemos en lo que hemos dicho y en segundo lugar queremos lo que hemos expresado, de otra forma nuestras palabras simplemente serán anecdóticas sin mayor relevancia que algo que va y viene sin mayores consecuencias.

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Está bien decir si en eso comprometes tu hacer, pero si hablas y hablas y hablas sin nunca concretizar nada lo único que haces es minar la confianza y credibilidad de los demás en ti e incluso tu misma confianza y credibilidad ¿por qué? por que poco a poco los demás se darán cuenta de que solo dices por decir sin cumplir y en ese mismo sentido tu yo interior comenzará a tomar eso como un rasgo de carácter contentándose, como comenté al principio, con simplemente hablar de sueños, metas y objetivos sin tener esa necesidad de realizarlos.

También está el otro aspecto, aquel de aquellos que sin decir hacen, en este caso podemos decir cómo se comenta popularmente que “las palabras salen sobrando”. Una persona así, aunque no diga de antemano lo que hará genera confianza en que es alguien de acción y de resultados. No necesita estarse “vendiendo” diciendo y diciendo lo que hará puesto que sus hechos hablarán incluso más fuerte de él que lo que podrían hablar sus dichos.

Las acciones deben ser parte de nuestras expresiones ya que se supone que las primeras siguen a las segundas y que en el fondo ambas son motivadas por creencias superiores, creencias en lo que somos y en lo que podemos lograr, en lo que tenemos y en lo que podemos tener, y en lo que somos y en lo que podemos hacer.

El decir sin duda alguna nos compromete, pero el hacer es el que finalmente construye lo que nos propongamos, en ese sentido no pierdas mucho tiempo diciendo lo que harás, mejor hazlo y deja que tus acciones hable por ti.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1NkmbIw

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En la vida, las metas deben estar pensadas en función de uno mismo, y no al revés

Metas, sueños, objetivos, todos ellos son retos, retos que nos empujan a conquistarlos, a lograrlos, a realizarlos, pero en ese trajín de actividad por alcanzar lo que queremos no hay que olvidar que todo eso está en función de uno mismo y no al revés.

En la actualidad ha tomado cada vez más fuerza aquellas corrientes que nos motivan a lograr lo que nos propongamos. Libros, conferencias, talleres y demás que apelan a lograr lo que queremos sobran y casi casi podría decir que uno puede encontrar algo nuevo en ese sentido cada día, pero una cosa que generalmente no se toca es si esas metas, sueños y objetivos están en función de nosotros o nosotros en función de ellos.

Extraña reflexión, ¿verdad?, extraña por que casi no hay esos espacios para reflexionar en que lo que buscamos al final somos ser y no tanto tener, ser y no tanto hacer, ser y simplemente ser. En ese sentido la reflexión inicial debería estar en función de si lo que queremos va en ese camino, ¿por qué?, por que como ya lo he señalado en otras ocasiones y cómo podemos ver en muchos ejemplos de vida, hay quienes por hacer y tener se pierden, pierden su esencia, y llegan, eso sí, tal vez a hacer y tener mucho, pero con un vacío existencial que como loza cargan en su vida.

¿Y cómo se va dando cuenta uno de que lo que quiere está en función de nosotros mismos y no al revés? Es un poco difícil, aunque no imposible. Difícil porque de inicio no sabemos si eso que queremos es por ambición, orgullo, deseo y no tanto como respuesta a la persona total y completa que estamos llamados a 97


convertirnos. Difícil, sí, pero no imposible porque conforme vayamos caminando hacia ese sueño, hacia esa meta, a ese objetivo, nuestro propio ser nos irá respondiendo la cuestión inicial, ¿cómo?, si ese andar, si lo que hagamos, si lo que logremos, nos hace sentir plenos, satisfechos interior y exteriormente hablado, trascendentes, podemos entonces decir que las cosas están para nosotros y no al revés, caso contrario hay que hacer un alto y pensar, sentir y recapacitar. “Trabaja para vivir, no vivas para trabajar”, dice un dicho y dice bien, el trabajo siempre estará ahí más la vida se va y al final lo que cuenta es aquello en que nos hallamos convertido, de la misma forma hay otros dichos que nos marcan la importancia de no perder de vista lo esencial cuando andemos en pos de lo que deseamos, es por eso que señalo que en la vida, las metas deben estar pensadas en función de uno mismo, y no al revés.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1dCx63t

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Paradójicamente el tiempo, aunque infinito, nos es escaso, ¡aprovéchalo! “Hay más tiempo que vida”, dice un dicho y es verdad, el tiempo pareciera ser infinito, pero la vida de uno es tan pero tan corta que a veces uno puede creer que no alcanza para todo lo que se quisiera hacer, es así como aprovecharla al máximo debería ser una de nuestras prioridades. “Y si tuvieras una hora de vida, ¿qué hicieras?”. Esta reflexión que aplico en mis conferencias y talleres de emprendedurismo, liderazgo y motivación no va en un sentido lúgubre que nos deprima ante la expectativa de que nuestra vida finalizará, sino que al contrario busca generar en cada persona que la escuche ese espacio de reflexión para aprovechar al máximo cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día de nuestra vida.

¿Y por qué es necesario esto?, por la razón implícita en la misma reflexión: la vida es corta, termina, se acaba, y de nosotros depende aprovecharla. Comento esto porque a lo largo de mi vida personal y profesional me ha tocado ver y conocer personas con una actitud con la que parecen decir que son inmortales y que tienen todo el tiempo del mundo para desperdiciar. ¿Ver y conocer?, también hay que decirlo y también hay que aceptarlo: en ocasiones incluso adoptando de manera personal esa misma actitud perniciosa.

Detente un momento y ve cuanta gente deja pasar el tiempo, carga con corajes, no se esmera en lo que hace, no pone manos a la acción en su vida, y un sinfín de etcéteras que nos marcan un reloj de vida que no se detiene mientras ellos

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dedican ese valiosísimo tiempo en eso que la verdad no creo que ni les deje nada, ni los haga sentir mejor, ni les permita aprovechar sus momentos.

Pero no solo veas a los demás, no estamos aquí para juzgar ni mucho menos para condenar. Ese primer ejercicio es para despertar, para ponernos alertas, pero lo realmente importante es lo siguiente: obsérvate a ti mismo, analiza tus actitudes, mira tus decisiones, y a la luz de la reflexión anterior valora lo que piensas, lo que dices y lo que haces.

¿Cuántos años tienes? Independientemente voltea atrás y ve el tiempo que como un suspiro ya pasó, se fue y no volverá. ¿Cuánto tiempo te falta? Quien sabe, ¿verdad? Lo que sí no todo el que quisiéramos. Con esta idea pon manos a la obra en tu proyecto de vida ya que paradójicamente el tiempo, aunque infinito, nos es escaso, ¡aprovéchalo!

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1NOJt96

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Quien no se arriesga por no perder, lo único que asegura es no ganar

El riesgo y la incertidumbre son dos aspectos de los cuales no podemos evadirnos en esta vida, la única manera tal vez de minimizarlos es de plano no intentar nada pero con ese pensamiento el riesgo da paso a la certidumbre de no ganar nada.

La mayoría de nosotros ha jugado en alguna ocasión a algún juego de azar, tal vez la lotería, tal vez alguna rifa de alguna institución educativa o causa benéfica, tal vez algún sorteo para recaudar fondos para algún evento comunitario, más allá de que generalmente los montos para participar en esto son accesibles, la verdad es que aunque la probabilidad es mínima lo que se arriesga también es aceptable: el mismo importe invertido para participar.

Ojalá en la vida fuera igual: poca inversión, mucho riesgo (no importa) pero poco que perder (la inversión) y mucho que ganar (el premio), desafortunadamente para quienes piensen así las cosas no son de esta forma, al contrario, muchas de las decisiones verdaderamente importantes de la vida llevan mucho riesgo, mucha perdida y mucha ganancia.

Matrimonio, empleo, hijos, estudios, todas son decisiones que van marcando nuestra vida y que nos van encauzando por uno u otro camino como si de un sendero donde hay opciones que debemos ir tomando se tratara. Obvio que en este escenario no sabemos lo que a la vuelta no de días, ni de semanas, ni de meses sino de años nos depare el habernos aventurado por el camino que elegimos.

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Muchas personas hay que ante esto literalmente se paralizan. Digo literalmente pues no toman ninguna decisión con lo que su vida se queda estancada pues para avanzar (e incluso para retroceder) debemos tomar decisiones, arriesgarnos.

En un taller les planteé lo siguiente. Con una moneda les dije que imagináramos que arriesgaríamos a cara o cruz equis cantidad de dinero, tiré varias veces la moneda y en ocasiones algunos ganaban y otros perdían. Ahora bien, les pregunté, ¿cuál sería la forma en que no asumieran riesgo alguno ustedes en este juego? Después de pensarlo la respuesta fue obvia: no participar.

Con esto solicité que algunos no participaran con lo que el juego imaginario siguió dando nuevos ganadores y perdedores. ¿Y los que no habían jugado? Se habían quedado exactamente igual que cuando iniciamos esta segunda etapa, no habían perdido, eso sí, pero tampoco habían ganado.

Igual es la vida. Quien no desea arriesgarse a perder la única opción que tiene es no arriesgar, pero igual que en el ejemplo anterior eso genera una paradoja pues del riesgo pasa a la certidumbre pero de ni ganar ni perder, en otras palabras, de estancarse.

La vida, al ser dinámica y cambiante, sorpresiva e inesperada, es riesgosa, la única manera de no arriesgarse es no hacer nada, pero esta actitud conlleva un estancamiento existencial, así que no olvides: quien no se arriesga por no perder, lo único que asegura es no ganar.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1gDCp4W

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La mejor tarjeta de presentación en tus intentos de cambiar al mundo es tu ejemplo

En alguna ocasión todos hemos buscado consejo sobre alguna decisión que debiéramos tomar en nuestra vida, a menos que me equivoque una de las cosas que consideramos cuando buscábamos ese consejo es que la persona ejemplificara vivencialmente la temática a consultar, pues con nuestra intención de cambiar el mundo sucede lo mismo: debemos dar ejemplo de que sabemos, podemos y queremos.

Imaginemos que vamos con un contador que tiene un desorden en sus operaciones contables y fiscales, o un arquitecto cuya casa (hecha por el mismo) está llena de defectos, o un entrenador deportivo cuya vida es más bien muestras de excesos, ninguno de estos nos daría para nada confianza, ¿verdad? Igual pasa cuando nos lanzamos a querer arreglar el mundo. Antes que nada quiero aclarar que ese “arreglar el mundo” se refiere a ese esfuerzo mucho muy limitado que por nuestra propia naturaleza tenemos de querer darle orden y mejora a lo que nos rodea. Este orden y mejora va desde las opiniones que día con día sobre diversos temas hacemos, hasta aquellas pequeñas luchas por cambiar equis o ye cosa, pero en todos los casos lo que habla antes que nosotros es nuestra propia persona. Me explico.

Cuando digo que nuestra propia persona habla antes que nosotros me refiero a que nuestro ejemplo, nuestra vida, nos antecede ante los demás por lo que lo que decimos luego puede tener peso o no en quienes no oigan.

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Al igual que los ejemplos anteriores donde el contador, el arquitecto o el entrenador , dijeran lo que dijeran invalidaban sus dichos con sus hechos, con su persona, nosotros mismos debemos prestar atención a que no sea lo mismo cuando hablamos de cómo el mundo sería un lugar mejor.

Todo lo anterior se resume en el ejemplo que nuestra persona da, en ese soporte que lo que somos le da a lo que decimos, esa congruencia que los demás, voluntaria o involuntariamente buscan en nosotros para ver si sabemos de lo que hablamos, si creemos en lo que hablamos.

Las palabras mueven, pero el ejemplo arrasa, dice un dicho, en este sentido es perfectamente aceptable que intentemos arreglar este mundo en el que vivimos, nomás hay que cuidar que nuestro ejemplo no invalide aquello que expresamos, después de todo la mejor tarjeta de presentación en tus intentos de cambiar al mundo es tu ejemplo.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1HUzA6n

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Nunca te conformes ni con una vida sin sueños ni con unos sueños sin vida

Una de las cosas más fascinantes de la vida es que lo que podemos idear lo podemos realizar, todo es cuestión de poner acción a nuestras intenciones, es así que podemos identificarnos como yendo por la vida con sueños en un bolsillo y logros en el otro.

En mis talleres de liderazgo, motivación y emprendedurismo es común que en alguna que otra actividad surjan como tema y como ejemplo las metas y sueños que los participantes tienen, en este sentido todos están de acuerdo en que siempre habrá algo que no hayan logrado y que quieran lograr, de ahí el referente a no conformarnos con una vida sin sueños, pero ¿pueden haber sueños sin vida?

Hazte esa misma pregunta ¿crees que puedan haber sueños sin vida? Si la respuesta es sí, ¿cómo serían estos? Yo digo que sí, que si pueden haber sueños sin vida, ¿y cuáles serían esos? Aquellos que prácticamente solo fueran eso: ideaciones sin mayor vida que nuestro pensamiento pero sin ninguna acción que los dinamizara.

Cuando en mis talleres junto estos dos momentos, es decir, aquel donde todos dicen los sueños que tienen y este donde les pido que en su interior los evalúen en función de las acciones que hay en ellos es cuando pasan cosas interesantes ya que si bien todos tienen sueños en su vida asombrosamente (incluso para ellos) hay quienes llegan a identificar que sus sueños no tienen vida, no hay acción en ellos.

Los sueños nos mueven, pero a la vez nosotros debemos mover a los sueños, eso a través de la acción en que transformemos la ideación que de cada uno 105


tengamos, así que no lo olvides: nunca te conformes ni con una vida sin sueños ni con unos sueños sin vida.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1INAgAa

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¿Sabes que es lo mejor del futuro? Que depende enteramente de ti

El futuro es incierto, totalmente de acuerdo, pero lo que si es cierto son las acciones que dependen de ti y que están en función si no de reducir esa incertidumbre sí al menos de realizar las acciones que creas te ayudan en tu caminar.

¿Tienes algún tipo de seguro?, ¿de vida, accidente, de salud?, ¿conoces a alguien que lo tenga? Estos ejemplos son muy sencillos para entender el concepto de incertidumbre respecto del futuro pero de acciones ciertas por parte de nosotros. Mira, si bien es cierto que el futuro es incierto, como en el caso de no saber si tendremos algún accidente o sufriremos algún problema de salud, también es cierto que hay acciones que nos llevan a él y que dependen enteramente de nosotros, como en este caso comprar un seguro para enfrentar aquellas contingencias.

De la misma forma que ese ejemplo, todo en tu vida funciona de la misma manera: hay cosas relativas al futuro que no dependen de ti, pero hay acciones que te llevan a ese futuro que sí dependen de ti. Sobre éstas hay que enfocarnos.

Hago esta aclaración que pareciera una verdad de Perogrullo ya que en mis conferencias y talleres de liderazgo, emprendedurismo y motivación, no falta, sino pública al menos privadamente, quien me señala que si bien todo se oye bonito (¡cómo si el fin último de la plática o el taller fuera hablar bonito!), la verdad aunque uno esté muy motivado y le eche todos los kilos las cosas bien pueden no darse e incluso darse en un sentido totalmente diferente.

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Y a pesar de todo este tipo de argumentos son verdaderos, pero la motivación, el liderazgo y el emprendedurismo, al menos como lo manejo, no van en el sentido (infructuoso, diría yo) de pretender controlar todos los elementos que tienen que ver con nuestros sueños, metas u objetivos, sino más bien en enfocarnos sobre lo que sí podemos controlar, sobre lo que sí depende de nosotros, para ser eficientes en nuestros pensamientos y en nuestras acciones.

La frase título de este artículo no se refiere a que ese futuro de metas, sueños y objetivos dependa enteramente de uno y que no existan factores que puedan trastocar nuestro andar hacia ellos, nada más lejos de la realidad, ese futuro al que me refiero es el futuro personal donde uno llega y se siente satisfecho por haber hecho todo lo que estuvo de nuestra parte, independientemente de si los sueños, metas u objetivos se lograron total, parcialmente, o de plano no se lograron.

Ese es el futuro en el que quiero te enfoques, no el otro cargado de incertidumbre donde el resultado puede incluso deprimir si nuestra realización está en función de ello. El futuro de tu persona, donde la lucha se da, donde el límite se alcanza, donde lo último se logra, es cuando tu persona da el máximo e independientemente del resultado sigue avanzando.

No podemos esperar que todo lo que planeemos o ideemos se dé tal como se ha diseñado, pero lo que sí podemos hacer (y yo creo que más bien debemos) es dar siempre el máximo y nunca dejar de luchar, después de todo ¿sabes que es lo mejor del futuro? Que depende enteramente de ti

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1W3VoWF

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Si no has logrado lo que crees merecer, revisa que no sea porque no has luchado lo suficiente

Luchar por tus sueños, metas y objetivos, todos hemos oído esa frase, pero ¿luchar contra qué? Obvio, algunos responderán, contra todos esos obstáculos y retos que uno enfrenta, y está bien, pero la lucha también implica luchar contra uno mismo y lo que uno haga o no para lograr lo que se desea.

Empiezo con un ejercicio que en mis talleres de liderazgo, emprendedurismo y motivación les propongo: escribe una meta que a pesar de que te la hayas propuesto con ánimo y decisión aún no la hayas logrado, debajo de esa meta pon el por qué tú crees que aún no la has logrado. ¿Listo?

No sé si sea tu caso, en la mayoría de los ejercicios que hago sucede que la mayor parte de la responsabilidad en cuanto a las causas de no haber logrado la meta son externas. Mi trabajo, mi familia, la falta de oportunidades, la vida que hemos llevado, y un sinfín de etcéteras son los que se ponen como esas causas para no haber logrado lo que nos hemos propuesto, pero son pocos los casos donde la respuesta es uno mismo: yo no me he dado tiempo, yo no he buscado, yo no me he movido.

Repito: no sé cuál haya sido tu respuesta, si la mayor parte de la misma iba en un sentido de responsabilizarte a ti ya has avanzado la mitad del camino, si por el contrario le echaste la responsabilidad a factores externos te sugiero los veas de nuevo pues por experiencia sé que los factores externos si bien en ocasiones son muy importantes no nos definen en cuanto lo que podemos lograr o no, pero nosotros sí. 109


Esa es la lucha a la que me refiero con el título de este artículo: la lucha con uno mismo. Primero para no hacer o dejar de hacer aquello que nos impida llegar a donde nos hemos propuesto, pero segundo, y tal vez más importante, para no dejar de lado la responsabilidad personalísima que sobre nuestra vida tenemos.

Es muy cómodo achacar a los demás, al sistema, al mundo la responsabilidad de lo que no hemos logrado, cómodo y hasta agradable pues no nos hace sentir culpables en ningún modo. Pero cuando cambias de perspectiva y te enfoca en lo que pudiendo hacer no haces o dejando de hacer haces es cuando realmente estás en posesión de tus capacidades y puedes crecer hasta dominarlas sin adoptar el papel de víctima donde todo lo que nos pasa es lo que decide lo que somos.

Esa es la lucha principal, contra uno mismo, o más bien, contra las facetas negativas de uno mismo que constantemente buscan sabotear lo que deseamos lograr con nuestra vida. De esa lucha se desprenderán las demás, incluso contra los obstáculos que enfrentemos. Y mira que no minimizo lo que puede pasarnos, entiendo que a veces pueden ser cosas de consideración, lo que te propongo es cambiar el enfoque para pasar de una actitud pasiva donde lo externo nos domina, a una proactiva donde uno hace todo lo que esté a nuestro alcance por lograr lo que deseamos.

La vida es un combate constante, por lograr lo que queremos y, tal vez más importante, por realizarnos en lo que podemos ser, así que no olvides: si no has logrado lo que crees merecer, revisa que no sea porque no has luchado lo suficiente.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1h6XbdO

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La cima de la montaña te permitirá descubrir más montañas que están esperando por ti

Constantemente hacemos referencia a ese caminar hacia nuestras metas, eso pudiera dar la impresión de que así como hay un inicio hay un final, pero visto de otra forma ese final no es más que un nuevo comenzar.

Si vemos cada meta que logramos, cada objetivos que alcanzamos desde una perspectiva mayor, no hay camino con final; podremos llegar a una meta, pero una vez ahí surge otra, otra que en muchas ocasiones estuvo condicionada al logro de la primera, de esa forma nuestro caminar no termina sino que cada vez nos lleva no solo más lejos, sino más alto y hacia mejores estados de desarrollo.

Cada logro que obtienes, cada meta que consigues, no es más que un paso en tu andar infinito, un paso en el que el sentido de ese logro, de esa meta, la misma es de ayudarte para los cientos, miles, millones de pasos subsecuentes que tienen que ver con tu andar por la vida.

Por eso me gusta hacer una reflexión en mis talleres de desarrollo personal y que es preguntar por una meta que cada quien tenga, para después de escucharlas preguntarles “y después de esa meta, ¿qué?”. Esa pregunta evidencia que en muchas ocasiones pensamos en una meta pero no la vemos como un paso más en nuestra vida siendo que mientras estemos vivos cada paso que demos nunca podrá ser el último.

No quiero decir con esto que en mente se deban tener todos los pasos que se darán en la vida, todas las metas, una tras otra, que dependerán de la consecución de la previa, para nada, lo único que estoy proponiendo es una mente abierta al cambio, al dinamismo de la propia vida, donde demos por 111


sentado que seguimos avanzando y que ninguna meta, por loable, por excelsa, por superior que sea, puede considerarse como el fin de nuestro andar.

Con eso en mente quiero ahora que pienses en esto: cada meta te hace ascender a nuevos espacios de visión que no hubieras podido contemplar antes. Imagínate como en la escuela, el pasar de primero a segundo te permite entender más cosas, pero a su vez el pasar de segundo tercero, y así hasta que desarrollas una visión muy amplia y compleja de la vida. Igual las metas. Cada una te va habilitando para primero vislumbrar otras metas que tal vez no habrías pensado, y segundo para alcanzarlas.

Los logros que obtienes no son más que una muestra del potencial que tienes, de la capacidad que has desarrollado, pero no son el límite ni de lo que eres ni de lo que puedes desarrollar, así que no olvides que la cima de la montaña te permitirá descubrir más montañas que están esperando por ti.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1fs4niS

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¿Cometiste un error? ¡Excelente! Has descubierto un área de oportunidad de mejora personal

A nadie nos gusta cometer errores, equivocarnos, pero dada la misma naturaleza del ser humano esto es ineludible, lo que no es fatal es la actitud que podemos tomar ante nuestras equivocaciones viéndolas con un sentido proactivo de mejora más que con un sentimiento pasivo de recriminación.

Comencemos con un ejercicio que aplico en mis talleres de liderazgo, motivación y emprendedurismo: piensa en el peor error que hayas cometido en tu vida hasta la fecha, así es: el peor. Sé que a lo mejor no es agradable revivir momentos como esos, pero es necesario para el ejercicio. Una vez que tengas en mente ese error quiero que me señales al menos tres cosas que aprendiste del mismo y que te hayan servido para tu vida en la actualidad.

Fíjate cómo es que el énfasis en el aprendizaje está dado en cuanto a que te haya servido para tu vida actual. ¿Por qué hago este comentario?, pues porque cuando hago este ejercicio mucha es la gente que o por un lado no se ha puesto a pensar en lo que pudo haber aprendido de su error (¡menos tres cosas como pido!) o por otro lado ese “aprendizaje” lo expresa en términos negativos, por ejemplo “aprendí a no confiar”, “aprendí a no creer”, “aprendí a ser dura/o”, etc.

No voy a discutir mucho este tema pues no se trata de convencer a nadie de lo que aquí expresado es la verdad sino ponerlo a consideración de quien lo lea y que cada quien, si le sirve, lo use para su vida. Pero lo que sí puedo decirte, en el caso de los “aprendizajes” negativos (ve los ejemplos anteriores), es que desde mi perspectiva éstos nunca te dan, al contrario: te quitan. 113


Mira de nuevo esas expresiones como “aprendí a no confiar”, “aprendí a no creer”, “aprendí a ser dura/o”, y muchas más que tal vez pudieran venírsete a tu mente y verás cómo es que no te dieron, sino que te quitaron. ¿Eso quiere decir que no puede aceptarse un hecho resultado de una experiencia negativa? No quiero decir eso, lo que propongo es presentar el aprendizaje como algo positivo, como algo que te sirva, vaya, como algo que te dé en vez de quitarte, que te haga crecer en vez de disminuir, que te haga más libre en vez de cada vez más prisionero del mundo y de los demás. ¿Será lo mismo decir “aprendí a no confiar” a decir “aprendí a ser más cauto/a”? Yo creo que no. La primer frase quita la confianza en ti, la segunda no la elimina pero te da más herramientas y habilidades (así es: te da, no te quita) para que esa confianza sea un poco más sustentada y no tan en el aire.

Pero bueno, eso es una parte del aprendizaje de los errores o tropezones que podamos tener en la vida. La otra que mencioné al principio es cuando uno ni siquiera ha pensado en lo que pudo haber aprendido de una situación negativa. Si este es tu caso te sugiero revises uno, dos o tres errores que pudieras haber cometido y trates de sacar de ellos experiencias de aprendizaje positivas que te permitan tener mayores capacidades para enfrentar los retos de tu vida.

Con todo y todo falta decir algo: todo lo anterior no garantiza que nunca volverás a cometer errores, para nada, serán errores nuevos, diferentes, ya que tú mismo y la vida es cambiante, dinámica, y en función de eso se presentan nuevos retos que pueden ser abordados en ocasiones con éxito pero en otras no. La cuestión es continuar con la visión de aprender de las caídas y de salir mejor, renovado, de cada tropezón de vida.

Si nunca nos equivocáramos no podríamos sentir, sí, ese sentimiento desagradable que conlleva el error, pero tampoco esa sensación de ogro y 114


conquista al irnos haciendo día con día dueños de nosotros mismos y de nuestro proyecto de vida, así que no lo olvides: ¿cometiste un error? ¡Excelente! Has descubierto un área de oportunidad de mejora personal.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1WUZEbh

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La vida igual que la naturaleza: Para cosechar primero tenemos que sembrar

La conquista de un sueño, una meta o un objetivo implica que se tiene ese deseo de lograr aquello, pero así como ese sueño, esa meta y ese objetivo debe movernos a caminar, la misma claridad debemos tener en mente en cuanto lo que necesitamos para alcanzarlo.

Piensa en un sueño, meta u objetivo que te hayas propuesto, luego dime las acciones que has establecido para lograrlo. Por experiencia propia generalmente las acciones que se me comparten son más bien generales (por ejemplo si una meta es tener un mejor empleo una acción puede ser obtener un grado académico o una especialización para ello), pero esa acción general requerirá de acciones específicas que en la mayoría de los casos son incluso cotidianas.

Esta mención que hago a lo cotidiano que deben de ser esas acciones no es de gratis sino que se sustenta en que a lo largo de mi experiencia he visto sueños, metas u objetivos que prácticamente no se mueven durante meses o incluso años por la simple y sencilla razón de que no hay acciones cotidianas que vayan sumando para alcanzar lo propuesto.

Todo esto viene a colación como una reflexión para hacerte ver la necesidad de que, sí: es bueno tener sueños, metas u objetivos, pero que las acciones requeridas para alcanzar esto deben estar desmenuzadas de tal forma que realmente te sirvan de guía para alcanzar lo propuesto, de otra forma más que acciones estaremos hablando de buenas intenciones y como dice el dicho las buenas intenciones no llevan a nadie a ninguna parte.

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Si lo anterior no forma parte de tu situación porque tus sueños, metas u objetivos tengan claridad en las acciones que te has propuesto para alcanzarlos te felicito; pero si por el contrario sí estás en esa situación donde tienes sueños, metas u objetivos sin que hayas llegado al nivel de especificidad en cuanto las acciones requeridas para alcanzarlos, no te preocupes, la ventaja de este ejercicio es que te permite desde ya tomar de nuevo las riendas de tu vida para establecer los pasos requeridos para alcanzar aquello que te has propuesto.

Todo aquello que uno se proponga en la vida requerirá de acciones para alcanzarlo, en la medida de que uno sea capaz de establecer esto con claridad los pasos diarios llevarán sin duda al logro del sueño, meta u objetivo establecido, así que no olvides que en la vida igual que la naturaleza: para cosechar primero tenemos que sembrar

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1hHEPzL

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Para iniciar tu vuelo lo primero es dejar de ver el suelo y alzar la vista hacia el horizonte

La motivación, el liderazgo y el emprendedurismo, todos ellos tienen en común que hacen énfasis en dinamizar tus acciones para alcanzar lo que deseas, casi casi podríamos decir que esa es la fórmula mágica: enfocarte en lo que quieres para de ahí realizar lo que ocupes para alcanzarlo.

Comencemos esta reflexión con un breve ejercicio que hago en mis talleres: piensa en una meta que desees lograr, ¿listo?, ahora piensa al menos en tres cosas que te impidan alcanzarla, ¿ya?, excelente.

De inicio déjame decirte que este ejercicio es capcioso, es decir, lleva una trampa, ¿cuál es esta?, que la idea es que cuando se te pregunte por esos obstáculos que ahorita te impiden alcanzar tu meta simple y sencillamente respondas que no hay nada que te impida lograr tu meta, no que en realidad te pongas y señales impedimentos para alcanzarla.

¿Eso quiere decir que debemos ser ciegos a lo que podríamos considerar obstáculos? No, para nada. Fíjate bien en el requerimiento inicial, en ese se te pidió señalaras aquello que ahorita te impidiera lograr tus metas. Aquí la palabra clave es “impedir”. Claro que puedes encontrar retos, en ocasiones incluso muy grandes, que requieran de mucho trabajo para salvarlos, pero eso no quiere decir que esos retos se vuelvan impedimentos. Serán impedimentos cuando de plano no puedas hacer nada contra ellos y yo creo que en la mayoría de las veces sí podrás hacer algo. 118


La idea de este ejercicio no es la de darnos una falsa visión y una falsa seguridad de que no hay retos que enfrentar, tampoco se trata de con impericia nos lancemos en pos de lo que queremos sin valorar los riesgos y sin establecer estrategias para ello, la idea de este ejercicio es la de poner el énfasis en la meta que deseamos alcanzar, si esta meta es lo suficientemente valiosa para nosotros y nos motiva a lograrla créeme que no te fijaras en los obstáculos que enfrentes ya que tu mirada estará en lo que deseas lograr.

Si tu deseo por alcanzar algo no es superior a tus miedos de intentarlo, créeme que estarás en serias dificultades, y en ese caso, si existiera, deberás replantear tus metas para que estás sean apasionantes, plenas, totalizadoras, en ese sentido nunca olvides que para iniciar tu vuelo lo primero es dejar de ver el suelo y alzar la vista hacia el horizonte.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1MedCC0

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Muchas veces quien te critica no es más que alguien que está sentado a la orilla del camino mientras tu avanzas

A nadie nos gusta la crítica, cualquier señalamiento por más bienintencionado que esté nos causa un malestar pues se enfoca en alguna área de nosotros que según los demás no hemos visto o trabajado, pero visto desde otra perspectiva también puede ser un síntoma de envidia, celos o rivalidad de los demás ante los pasos que damos en nuestro proyecto de vida.

Yo creo que a todos en un momento dado de nuestra vida nos ha pasado que hemos recibido una crítica de algo que hemos dicho o hecho e incluso de algo que tal vez no hayamos dicho ni hecho, pero que según los demás es censurable o al menos señalable, de la misma forma seguro estoy que ese señalamiento no generó en nosotros sentimientos placenteros sino más bien de incomodidad ya que así es nuestra naturaleza.

Como las críticas siempre estarán ahí mientras vamos caminando por la vida lo que puedo sugerirte son dos cosas. Que te veas a ti y que veas a los demás. Paso a explicar ambas actitudes.

El verte a ti consiste en que con humildad, sin esa arrogancia que surge ante los primeros señalamientos ajenos, seamos capaces de ver qué tanto de cierto hay en lo que se nos señala. En este punto puede ser que no halla mucho de verdad pero también puede ser que sí, en ambos casos algo ha de haber de beneficio que podamos sacar para tratar de ser mejor persona y hacer mejor las cosas.

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El ver a los demás, por otro lado, consiste en ser un poco malicioso y no cerrar la puerta a la posibilidad de que los señalamientos surjan de parte de quienes los hacen ante la envidia, el celo o la rivalidad que pudieran sentir ante lo que vamos construyendo con nuestro proyecto de vida.

Ambos extremos, vernos a nosotros mismos y ver a los demás, deben hacerse con sumo cuidado ya que el primero tiene el riesgo de volvernos veletas ante los vientos que los demás desaten en nuestra vida; mientras que en el segundo caso nuestra arrogancia puede ser tal que toda crítica la atribuyamos a la envidia sin dar posibilidad a encontrar detrás de ella áreas de mejora potencial.

Independientemente de esas dos actitudes lo de mayor importancia será la actitud personal que adoptemos ante nuestro proyecto de vida siendo que al mismo tiempo nos convirtamos en nuestros más severos críticos, no con un ánimo de perfeccionismo o de pesimismo de lo que somos o hacemos, sino con el espíritu de avanzar día con día en el proyecto de vida que nos hemos establecido.

Cualquier paso que uno de en dirección del logro de nuestros sueños, metas u objetivos puede traer aparejadas críticas de quienes están a nuestro rededor, estas críticas bien manejadas por uno pueden decirnos mucho de lo que aún podemos hacer para mejorar y también de lo que los demás son, después de todo muchas veces quien te critica no es más que alguien que está sentado a la orilla del camino mientras tu avanzas

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1P4NLKk

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Nunca sabrás de lo que eres capaz hasta que lo intentes

El flujo de la vida, como si se tratara de un río, va avanzando empujando nuestra existencia más allá de lo que pudiéramos señalar como nuestros límites, pero si bien eso es parte de la dinámica natural de vivir hay otra parte que depende de cada uno de nosotros y es el de con voluntad y carácter colaborar con ello.

Ponte por un momento a pensar en algún desempeño humano que te haya asombrado, por ejemplo algún equilibrista caminando varios metros sobre la tierra en una cuerda, un artista tocando en su instrumento una obra maestra, algún deportista rompiendo e imponiendo una nueva marca, etcétera. ¿Crees que todos ellos nacieron sabiendo hacer eso? Claro que no.

Tal vez la pregunta y la reflexión que esto conlleva te parezca muy obvia, pero también quiero que veas como es que, a pesar de esa obviedad, cuando de nosotros se trata, parecería que nos erigimos como un fiscal de hierro donde simplemente cancelamos toda posibilidad de ser, hacer y crecer al creer que no podemos auto-limitándonos. Si no, ¿cuántas veces ante algo has dicho “no puedo”?, ¿o más sutilmente “no creo poder?” No quiero con esto decir que todos seamos buenos para todo, pero que esos “no puedo” que levantamos en nuestro desarrollo tampoco deberían de tomarse tan seriamente como si fueran verdades. Después de todo en la mayoría de los casos tras ese “no puedo” no está una incapacidad objetiva sino un miedo subjetivo.

Miedo a qué, te preguntarás. Bueno, eso más bien deberías de responder tú. Dime, ¿cuántas veces has dicho “no puedo”?, vamos, recuerda alguna y después 122


quita ese “no puedo” y cámbialo por uno “no quise” completando la frase. ¿Por qué fue que no quisiste? Muchas veces detrás de ese “no puedo” están los miedos que como monstruos salen debajo de la cama de nuestra vida para espantar nuestro sueño, nuestros sueños. Pero al igual que el símil de esos monstruos de nuestra niñez la mayoría de los casos esos miedos no tienen sustento y si bien el miedo es un mecanismo protector, esto no debe volverse un mecanismo paralizante. Siguiendo con la idea que traemos, eso que en un momento no hiciste por “no poder”, a lo cual ya le cambiaste el “no puedo” por un “no quise” continua completando la expresión con “no quise pues tuve miedo de…”. ¿Miedo de qué? Revisa bien tus justificaciones y trata de encontrar ese miedo, ¿por qué? porque si hay algo que tenga miedo son precisamente los miedos y cuando se les ve fijamente ¡salen corriendo! Así es: salen corriendo. Haz el intento con algo que te creas “no poder” detrás de lo cual se oculte más bien un “no quiero pues me da miedo…”, descúbrelo y trae esa justificación sustentada en el miedo a la luz y verás cómo literalmente saldrá corriendo permitiéndote que entonces sí, sin el miedo inventado, tomes una decisión libre sobre lo que desees lograr.

Lo que somos, o más bien, lo que podemos ser, no está limitado más que por lo que nosotros mismos decretemos, en ese sentido trata de que los límites estén día con día siendo empujados más y más hacia adelante en tu andar, después de todo nunca sabrás de lo que eres capaz hasta que lo intentes.

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1iOpX3z

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No hay problema si vas con la corriente... siempre que la corriente seas tú

No podemos negar en muchas ocasiones en el transcurso de nuestra vida nos enfrentaremos con fuerzas que parecerá nos llevaran por caminos que no hubiéramos pensado, lo importante de esto es que esas fuerzas o bien sean generadas por uno o en el peor de los casos al menos sean utilizadas para nuestros sueños, metas y objetivos

Dejarse llevar por la corriente. ¿Cuántas veces hemos oído esa expresión con un sentido más crítico y de reprobación que de otra cosa? La idea subsecuente detrás de ese señalamiento generalmente tiende a mostrarlo como una dejadez de parte de quien es señalado de eso donde no hay carácter ni voluntad ante la vida y donde finalmente cuál veleta son los demás y las circunstancias quienes deciden nuestro destino. Te propongo ver ese “ir con la corriente” desde otra perspectiva. Para ello permíteme presentar como ejemplo que ilustre lo siguiente. Imagínate que deseas ir de un pueblo a otro, y que entre ambos hay un río. Ante esto tienes la opción de nadar cuidando la corriente no te arrastre hacia otra parte, en este caso habría cierta resistencia de tu parte a las fuerzas que mueven el río, la otra opción, si es que la corriente va hacia tu destino, es dejarte llevar pues con ello minimizas tu esfuerzo y consigues tu meta. Con ese ejemplo en mente quiero que veas como es que “dejarte llevar por la corriente” no necesariamente es malo siempre y cuando la corriente seas tú, es decir, que la corriente te sirva para el logro de tus sueños, metas y objetivos. Esto no quiere decir que no habrá lucha o esfuerzo, sino que más bien esa lucha y ese esfuerzo será estratégico y se enfocará en lo que puedes cambiar, en lo que no puedes cambiar, y en el uso racional de recursos. 124


Ser tú la corriente no necesariamente quiere decir que la fuerza de lo que pasa, sucede o acontece seas tú sino que usas todo lo que eres, lo que tienes y lo que te sucede como parte de tu proyecto de vida. Algo así como querer construir una casa, si tienes rocas usas rocas, si tienes ladrillos usas ladrillos, si tienes lodo usas lodo incluso si tienes solo madera y paja usas madera y paja pero no cesas en tu objetivo de construir una casa.

La idea de este pensamiento es dejar de vernos como víctimas de las circunstancias dejando los pretextos para ser y hacer de lado y responsabilizándonos de nuestro proyecto de vida con carácter para avanzar en él.

¿Y cómo se hace esto?, tal vez te preguntes. Mira, dada la peculiaridad de cada vida no hay una respuesta general para todos los casos, pero sí puedo decirte que el primer paso es actitudinal, es decir, no dejarte abatir por los retos o caídas, si tomar descansos y respiros cuando la lucha es fuerte pero no cesar en lo que te propongas. De ahí lo siguiente es la claridad de lo que deseas, de las acciones que requieres e incluso de las opciones ante los muros que encuentres. Por último el evaluar tus pasos, el valorar tus logros y el mirar en retrospectiva y perspectiva lo hecho y por hacer te permitirá ser y hacer de tu proyecto de vida una obra de excelencia.

Las fuerzas de la vida son tan poderosas que en ocasiones son factor decisivo para lo que logramos, para lo que somos y para lo que hacemos, aun así no somos una marioneta que el destino mueva a su antojo sino que tenemos capacidades, habilidades y potencialidades para usar lo que nos acontece, así que no lo olvides no hay problema si vas con la corriente... siempre que la corriente seas tú.

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Este artĂ­culo puede verse en video en http://bit.ly/1OJRnVj

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Está bien dejarse llevar por el viento ¡pero al menos se tu quien levante las velas y dirija tu bote!

Nuestro andar por la vida está en función de los sueños, metas y objetivos que nos planteemos, estos darán forma –siguiendo el símil de ese andar- a la fuerza de nuestro paso, a la velocidad de nuestro caminar y a la decisión, entereza y carácter de nuestra marcha.

Cuando en mis conferencias y talleres de liderazgo, emprendedurismo o motivación surge la idea de parte de quienes asisten de señalar los enormes, en ocasiones insalvables, retos que se enfrentan, me gusta tomar ese señalamiento y llevarlo al ejemplo del bote de velas y el viento que enfrenta.

¿En alguna ocasión has visto avanzar un bote de vela impulsado por el viento?, supongo que si lo cual no tiene mucho de asombroso ya que el viento infla las velas moviendo por así decirlo al bote sobre las olas, pero ¿en alguna ocasión has visto un bote de velas avanzar incluso en contra del viento?, no sé si lo hayas visto, lo que sí puedo decirte es que eso es algo real que cualquiera que sabe andar en esos vehículos conoce y domina.

¿Pero cómo se puede navegar contra el viento? Probablemente la mejor manera de explicarlo es con el Principio de Bernoulli, comparando lo que le sucede a una vela con el ala de un avión. El viento circula más rápido por la banda exterior de la vela (la que queda por fuera del barco) y más lento por la interior, por donde se hincha la vela. Al ir más rápido por el exterior, no puede empujar con tanta fuerza la vela, mientras que en la parte interior se genera una fuerza más grande contra la vela que compensa el hecho de circular más lento. Por lo tanto la vela recibe una fuerza más grande por el lado interior que es la que hace avanzar el velero. 127


De hecho, es lo mismo que pasa con un paraguas en un día de lluvia y viento cuando, todo y llevándolo plano, entra un poco de viento y notamos que el mango se nos va hacia arriba como si el paraguas se quisiera elevar solo. Pero si sólo interviniera esta fuerza, el barco se desplazaría lateralmente. Nos hace falta una fuerza que compense este abatimiento provocado por el viento. Esta fuerza la obtenemos gracias a la quilla y las orzas, que trabajan contra el agua para resistir las fuerzas laterales provocadas por el viento.

Sirva esta explicación para demostrar cómo es que lo que a uno le parece imposible (en este caso el que un bote de vela avance en contra del viento), bien puede no serlo y es más tener leyes (como en el ejemplo comentado físicas) que apoyan dicho fenómeno.

En este orden de ideas y antes de darte por vencido ante lo que pueden parecen obstáculos enormes y que parecen insalvables, toma nota de este ejemplo y más que dejarte vencer busca las formas de que incluso eso que enfrentas te sirva para impulsarte en pos de lo que te has planteado.

Las metas, sueños y objetivos que tengamos en nuestra vida nos marcarán el rumbo de nuestro destino, pero la fuerza para llegar a él debe provenir mayormente de nosotros mismos, así que no olvides que está bien dejarse llevar por el viento ¡pero al menos se tu quien levante las velas y dirija tu bote!

Este artículo puede verse en video en http://bit.ly/1P1bBd4

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PALABRAS FINALES

El reflexionar nos permite no solo soñar sino idear en nuestra menta nuevos mundos, nuevos escenarios, nuevas formas de ser y de hacer. Estas nuevas formas de ser y de hacer, si logran en nosotros despertar ese apetito por ellas se vuelven el motivo y la razón de nuestro andar por la vida.

Las cincuenta reflexiones que hemos compartido son apenas el inicio de ese andar, un andar que te llevará por nuevos caminos y que te permitirá que tú mismo saques otras reflexiones que te ayuden en tu vida.

Pero de la misma forma generarán en ti un compromiso y una responsabilidad: el de compartir lo que vayas aprendiendo para ayudar a otros en su andar.

Y esto último no como una obligación, para nada, lo que pasa es que cuando uno avanza en la vida y descubre algo de valor que lo motiva, que lo llena, que lo guía, una reacción más que natural es buscar compartir eso que hemos encontrado. Es cuando entonces llegamos a lo que llamo liderazgo trascendental pues ya no solo andamos en pos de nuestras metas sino que vemos en los demás ese mismo esfuerzo y deseamos compartir con ellos lo que nos ha servido.

Espero que de todas estas reflexiones alguna o algunas (el deseo es que todas) te hayan servido para ese pensar, y ese pensar para ese sentir, y ese sentir para ese accionar del que hablamos en las palabras iniciales donde a la reflexión siga la acción y con ello el avanzar decididamente en pos de las metas que te fijes en tu vida.

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PRÓXIMA PUBLICACIÓN

 Elige con cuidado tus metas ya que después de todo pagaras con el tiempo de tu vida por ellas  Cuando eres libre, nadie más que tú eres el responsable de tus errores pero también de tus aciertos  Lo mejor de la vida es que si bien no puedes desandar tus pasos, sí puede iniciar nuevos caminos  No es tan malo tropezarse: cada error te vuelve más sabio  Todo problema o tiene una solución o tiene una enseñanza  Los retos por más difíciles que sean no son imposibles, lo que sí es difícil a veces es creer esto  Para priorizar tus

 La belleza que uno es capaz de apreciar en el exterior es un reflejo de la belleza que trae uno en el interior  Tres consejos: piensa con el corazón, siente con la mente y vive con todo tu ser  ¿Sabes algo? En tu vida siempre tendrás razón, excepto cuando crees que no puedes  Los malos momentos son como el polvo, tu no decides cuando entran pero sí cuando los barres y sacas fuera  Receta básica (si no es que única) para que lo que quieres sea tuyo: lucha  El que un problema no tenga la solución que tu quieres no quiere decir que no tenga arreglo  La esencia de un árbol radica en que hunde sus raíces en la tierra mientras con sus ramas trata de abrazar el cielo  Claro que puedes ver hacia

 Un buen líder no solo te muestra el camino sino que incendia tu corazón para que ilumine tu andar  ¿Hasta cuándo detener tu andar? Sencillo: hasta alcanzar el horizonte  En cuanto a sueños, luchar no es tanto cuestión de fuerza sino más bien de constancia y tenacidad  Vive tu vida de tal forma que para convencer, en vez de discutir, solo tengas que mostrar lo que has hecho  Sueña. No mucho para que no pierdas tu tiempo, ni tan poco que olvides para que estás realmente aquí  Cuando pienses detenerte toma en cuenta que ni el tiempo, ni la vida, ni las oportunidades lo

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acciones no solo consideres lo urgente o lo importante sino también lo trascendente A veces los problemas parecen no tener solución simple y sencillamente para darte la oportunidad de tu crearla Perder el rumbo no es tan malo, a veces te permite encontrar nuevos, mejores y más plenos caminos Un sueño, por más difícil que parezca, si aplicas voluntad, pasa de imposible a inevitable Sea que la vida se canse de golpear o tú te canses de ser golpeado, al final el resultado es ganancia, ¡aguanta! No puedes impedir el que la vida tenga cosas buenas y malas, lo que si puedes es decidir cada día con que te quedas Quien es grande todo lo hace a lo grande: si fracasa, fracasa a lo grande y si triunfa, triunfa a lo grande Uno no puede ganar siempre, pero lo que sí puede hacer

el pasado, pero solamente con la intención de aprender de él  La vida es tuya, te pertenece, es de tu propiedad, entonces ¿qué esperas? ¡sal y reclámala!  ¿Que no quieres cambiar el mundo?, no hay problema ¡con que por lo menos no dejes el mundo te cambie a ti!  Tan importante como la sangre que recorre tus venas, son los sueños y pensamientos que abrigas en tu mente  El primer paso es el más difícil, en parte por el esfuerzo pero más por tu decisión de superarte a ti mismo  Para llegar cada vez más alto se requiere que tu deseo de volar supere con creces tu miedo a caer  Cuenta cada día, no por sus horas, sino por los pasos decididos hacia el logro de tus sueños y tus metas  Dar el extra en tu vida no es esforzarte todo lo posible sino más bien lograr esforzarte hasta lo imposible  No es lo que logras con lo que tienes lo que define tu carácter sino lo que logras incluso con lo que no tienes  La capacidad de alguien puede medirse tanto cuando tiene todo a favor como cuando tiene todo en contra  Conquistar un sueño es

hacen  Todo sueño nace con dos caminos por enfrente: "si se puede" y "no se puede": Tú decides cuál recorrer  Es natural frustrarse a veces, lo que no es natural es creer que pateando el camino se avanzará en él  El primer aplauso cuando consigues una meta debe ser tuyo, interno, callado, todos los demás serán eco de este  Una vela para dar luz necesita de encenderse; tú, tan solo creer en ti  La adversidad tiene objetivo, recuerda que se requiere obscuridad para apreciar el brillo de las estrellas  Una grieta en el camino: el necio cae en ella, el listo le saca la vuelta, pero el trascendente la tapa para los demás  Tu no sostendrías en la mano un carbón ardiendo, entonces ¿por qué guardar en tu alma sentimientos que te dañan?  No puedes cambiar lo que eres, pero de todo lo que eres cada día puedes optar por lo mejor de ti

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siempre es salir a luchar con actitud triunfadora  Los sueños son como el aroma de los alimentos: despiertan en nosotros el apetito por ellos

comenzar a soñar uno nuevo  Las metas son nobles si te mejoran, pero son trascendentes sin mejoran el mundo

 Caerse puede ser consecuencia de muchos factores, levantarse solo de uno: tú  Caer duele un momento, no levantarse duele toda la vida

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ACERCA DEL AUTOR

Roberto Celaya Figueroa, Sc.D. • Licenciado en Contaduría Pública y Maestro en Administración con acentuación en Finanzas por el Instituto Tecnológico de Sonora; Doctor en Ciencias (Sc.D.) en el Área de Relaciones Internacionales Transpacíficas por la Universidad de Colima • Socio Director de Consultoría Independiente (Formación • I & D • Consultoría en las áreas de Consultoría Empresarial • Liderazgo Emprendedor • Gestión Universitaria), se ha desempeñado además como Auditor Interno en la entonces Secretaría de la Contraloría General de la Federación y como Director y Secretario de Desarrollo Económico del Municipio de Cajeme • Académico Certificado por la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración, A.C.

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• Premio Nacional de Contaduría Pública a la investigación obtenido consecutivamente en sus ediciones 2002-2003 y 2004-2005 por el Instituto Mexicano de Contadores Públicos • Miembro de la Asociación de Profesores de Contaduría y Administración de México, A.C. • Consultor de Negocios Acreditación por el Sistema Nacional de Consultores de la Secretaría de Economía y Consultor de Negocios Certificado por la Norma Conocer • Diplomado en Desarrollo del Potencial Humano por el Instituto Tecnológico de Sonora • Nivel Superior: Maestro Distinguido, Responsable de Programa Académico, Líder de Cuerpo Académico, Director Académico, Miembro de Consejo Directivo, y profesor, tutor y asesor nacional e internacional en licenciatura, maestría y doctorado • Escritor con más de 30 libros en su haber en las áreas de liderazgo emprendedor, consultoría empresarial y gestión universitaria, así como más 500 artículos publicados en las áreas de consultoría empresarial (más de 50), liderazgo emprendedor (más de 200) y gestión universitaria (más de 240), autor de más de 560 videos publicados en las áreas de consultoría empresarial (más de 75), liderazgo emprendedor (más de 230) y gestión universitaria (más de 200) y educación superior (más de 30); Tallerista y Conferencista a nivel nacional e internacional con una oferta de más de 40 temas en consultoría empresarial, más de 320 en liderazgo emprendedor y más de 150 en gestión universitaria. www.rocefi.com.mx

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ALGUNAS OTRAS PUBLICACIONES GRATUITAS DEL AUTOR (GRATIS en www.rocefi.com.mx, menú “Libros”, sección “e-book gratis”)

Rumbo a la Cumbre trata de un viaje, un viajero y una meta. El viaje es por la montaña, ¿cuál montaña?,

la

montaña

de

nuestra

vida

profesional; es un viaje de reflexión pero al mismo tiempo de eminente practicidad, un viaje que todos hemos emprendido y del cual podemos hacernos dueños y responsables en cualquier momento de nuestro andar. El viajero somos nosotros: hombre o mujer, joven, adulto o anciano, rico o pobre; el viajero representa nuestras dudas y certezas, nuestros miedos y valentías, nuestras decepciones y esperanzas, en pocas palabras todo lo que hemos sido, somos y podemos ser. ¿Y la meta?, la meta es la cumbre, cumbre que representa la conquista, el éxito y el logro; una cumbre de plenitud, una cumbre de satisfacción, una cumbre de aquí y ahora pero que resonará por siempre en los ecos de la eternidad.

Rumbo a la Cumbre 2

es la continuación de

Rumbo a la Cumbre, que retoma la intención de compartir desempeño

una

visión

profesional

de

excelencia sustentada

en en

el la

impecabilidad personal, esto a través de un esquema fácil para acceder, ligero para leer y personal para aplicar en la figura de un escrito en primera persona a manera de relato.

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Como personas tenemos un potencial increíble, un potencial que se desarrolla de manera única y particular en la vida de cada uno de nosotros. Ciertamente no tenemos una guía de cómo vivirla, pero si

vemos un plan detrás de toda nuestra

existencia, un plan trascendente que comienza con nuestros pasos en la tierra pero tiene su destino en el fulgor de las estrellas. De eso trata Liderazgo Emprendedor,

de

ese

andar

que

todos

experimentamos en nuestra existencia. Con un enfoque

de

motivación,

liderazgo, este

libro

emprendedurismo contiene

y

reflexiones,

vivencias, ejercicios, análisis que nos permiten ese alto en el camino para valorar lo que hemos conseguido y para motivar la esperanza de lo que podemos conseguir. Cada artículo va acompañado de un video que replica lo escrito pero de una manera más gráfica e interactiva.

Una educación superior será realmente superior cuando

quienes participan en el proceso

(académicos, administrativos y funcionarios) así como sus alumnos y egresados, muestren y demuestren con carácter, congruencia y decisión tanto personal, como profesional y social su trabajo

constante

consenso,

la

por

la

inclusión,

transparencia,

el

compromiso,

la

el

rendición de cuentas y la cordialidad. Para esto se requiere, creer firmemente que se puede construir entre todos una sociedad mejor, tener el deseo de llevar ese sueño a cabo, y luchar todos los días por hacerlo realidad. Dado que lo anterior requiere de encauzar esa fuerza interna que nos puede motivar en nuestra lucha cotidiana para construir esa sociedad, y que ese encauzar implica presentar

no

solo

críticas

sino

también

propuestas, Educación REALMENTE Superior lo hace con un sentido pragmático tanto en su análisis como en sus planteamientos.

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Educación REALMENTE Superior 2 parte de la premisa de que una universidad no puede ser definida por la magnitud de los bienes que posee, el tamaño de los recursos que administra o las características de los programas que oferta sino que necesariamente deberá hacer referencia al carácter

de

la

gente

que

la

compone,

al

compromiso con los valores que profesa y a la congruencia

constante

de

las

acciones

que

emprenda. Lo anterior ya que el valor de los diferentes

modelos

institucionales

de

las

universidades sustentados en el trabajo, el servicio y la calidad tiene su referente en los valores de honestidad, solidaridad y justicia. Ya que solo un trabajo honesto es productivo, solo un servicio solidario es fructífero, y solo una calidad que exceda lo esperado es justa.

“Soy un convencido de que todos estamos llamamos a desempeñar un liderazgo completo, transformador y transformante, o como yo le llamo un liderazgo trascendental. Cuando hablo del liderazgo como algo completo me refiero al desarrollo pleno y total de nuestras habilidades, nuestras potencialidades, nuestras capacidades; cuando

a

ese

liderazgo

lo

denomino

transformador me refiero a él como algo que nos permite

cambiar,

desarrollarnos,

avanzar;

y

cuando comento que ese liderazgo es algo transformante me refiero al impacto que en nuestra comunidad, nuestra sociedad y en última instancia en el mundo puede tener para hacernos avanzar hacia mejores, superiores y cada vez más excelentes

estados de desarrollo. ¿Tu

Helado se Derritió? -Construcción dinámica de liderazgo trascendental-: Los cuatro pilares del liderazgo trascendental va en ese sentido, en el de construir de una forma dinámica ese liderazgo que yo llamo trascendental”.

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Huellitas de amor es esa realidad, creada o entendida, que gira alrededor de una pequeña vida como puede ser la de una perrita: Miny a través de pequeñas historias.

Estas historias tienen ese significado que la percepción nos permite crear o entender, las mismas se han puesto en esta obra a manera de reflexiones en voz de Miny y reflejan mucho de lo que nos permite Miny ver a través de sus ojos.

Son historias sencillas, como lo es la vida de una perrita, pero detrás de esa misma sencillez se esconde la grandeza que hace que un animalito como éste pueda prendarse de tu corazón para siempre.

Asia y América frente a nuevos desafíos: Integración, energía verde y medio ambiente  Competitividad, Regionalismo e Integración de México con Asia Pacífico  Noroeste Asiático: Diplomacia y Comercio con América, son tres obras que reúnen los análisis y conclusiones de expertos en el tema referente a los procesos de integración asia-pacífico de una manera práctica, concreta y muy actual.

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Con la finalidad de facilitar el análisis de la situación de la empresa y la obtención de información que permita el diseño de planes de acción estratégicos, operativos y tácticos, se ha desarrollado la presente obra, Autocalifícate Empresarialmente, que a través de siete capítulos - Administración, Recursos Humanos, Mercadotecnia, Producción, Operación Comercial, Finanzas, y Calidad- pone al alcance del empresario una autoevaluación que permite un diagnóstico en esas áreas con propuestas prácticas de mejora.

Rumbo a la Cumbre 3, tercera y última parte de Rumbo a la Cumbre, las bases que permiten ir hilando una reflexión de vida y de profesión están dadas por el Bagahad Gita, texto sagrado hinduista escrito alrededor del siglo III a. C. Su contenido es la conversación entre Krisná

-a

quien los hinduistas consideran una encarnación de

Visnú

(mientras

que

los

consideran el origen de Visnú)-

krisnaístas

lo

y su primo y

amigo Áryuna en el campo de batalla en los instantes previos al inicio de la guerra de Kurukshetra. Respondiendo a la confusión y el dilema moral de Áryuna, Krisná explica a éste sus deberes como guerrero y príncipe, haciéndolo con ejemplos y analogías de doctrinass yóguicas y vedánticas. Esto ha hecho que el Bhágavad-guitá sea considerado un resumen breve de las doctrinas hinduistas. Durante su discurso, Krisná revela su identidad como el ‘mismísimo Dios’ (suaiam Bhagaván), bendiciendo a Áryuna con una impresionante visión de su divina forma universal.

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Parafraseando un pensamiento que dice que no puede esperar resultados diferentes en lo que haces si tus acciones siempre son iguales, es que en esta serie de libros Educación REALMENTE Superior he pretendido, espero haberlo logrado aunque sea un poco, proponer discusiones paradigmáticas sobre los pilares en que se sustenta lo que yo llamo gestión universitaria, no para destruir todo o hecho o para empezar a construir desde cero sino para reconocer lo bueno que en este tema nuestras universidades tienen y retomarlo para afianzarlo, mejorarlo, pero también para reconocer esos vicios del sistema, creados precisamente por nosotros mismos, para que, con un nuevo enfoque, veamos nuevas formas, nuevos

caminos,

nuevas

acciones

que

nos

conduzcan no solo a nuevos resultados sino a mejores resultados. En esta línea se presenta este último libro de la serie, Educación REALMENTE Superior 3.

Joven ¡Construye tu Futuro! Es un libro dividido en tres grandes apartados, lo de adentro - lo de afuera - lo demás, y que mediante un viaje por los caminos de la física, la química, la biologia, la psicología y la historia busca

darte elementos y

herramientas que permitan hacerte dueño de tu destino y permitirte remontar tus sueños

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La actualidad empresarial espera, requiere y obliga a que el conocimiento no solo sea aplicado sino también generado de manera innovadora, esto debido al entorno cambiante de los negocios y al dinamismo propio de los mercados.

Esta

innovación necesaria y forzosamente deberá sustentarse en el conocimiento y la experiencia que sobre los negocios se tiene pero al mismo tiempo ser capaz de proponer nuevas y mejores formas de hacer las cosa, esto llevará a resultados diferentes que se propone sean superiores a los existentes, superiores tanto al interior

de

la

empresa

(costos,

tiempos,

administración) como al exterior de la misma (clientes, proveedores, competencia). Es bajo estas premisas que se pone a disposición del empresario esta obra, 24 Temas Selectos de Consultoría Empresarial,

que recopila los

mejores 24 artículos que he publicado en los últimos años en la Revista PYME Adminístrate Hoy.

Disponible ya GRATIS aplicación android Frases Personales para tu Smartphone o Tablet; cada día una frase propia con bellas imágenes, descarga directa en Google Store buscando como "Frases Roberto Celaya" 141


Liderazgo Emprendedor 4

Primera ediciรณn

Es una obra editada y publicada por Emprende 7 Joven (http://emprende7joven.blogspot.mx/)

Septiembre 2016

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