¿Por qué es extraordinaria y tal vez única esta narración centrada en
creencias, valores, actitudes y contradicciones que conforman esa
la dictadura de Trujillo? Al fin y al cabo, las novelas sobre
negra e insondable melcocha que es la conciencia del ser humano.
dictadores latinoamericanos son tantas que casi constituyen una categoría. Hay una diferencia. La fiesta del Chivo es mucho más que
¿Hay mucho más? Por supuesto. El libro encierra una aguda
una novela histórica con un tirano al fondo. En primer término,
descripción de la forma perversa con que los dictadores ejercen la
posee a chorros lo que no debe faltarle a toda buena novela: el
autoridad, el miedo que les infunden a sus subalternos hasta pudrirles el
interés creciente en la trama. Es lo que se conoce como «la paradoja
alma, y la abyección que genera el tipo de relación de poder que se
del lector»: querer, a un tiempo, alcanzar el final para averiguar el
establece. El tirano es Trujillo y su corte de esbirros, los aduladores y
secreto propuesto, pero temer que ese momento llegue, el libro
alabarderos, son dominicanos, pero casi en cada país latinoamericano -
termine, y con él se acabe el tenso placer que desencadena la
se salvan uruguayos y costarricenses- los lectores secretamente van
curiosidad.
cambiando los rostros y los nombres de los personajes a medida que pasan las páginas. A los guatemaltecos, como un fantasma, se les
Pero no se equivoquen: La fiesta del Chivo no es sólo una novela de
aparece Estrada Cabrera; a los salvadoreños, aquel loco tremendo que
misterio sobre la secreta desgracia personal ocurrida a la
fue Maximiliano Hernández; los nicaragüenses reviven a Somoza; los
protagonista. Se trata de una combinación de géneros narrativos. Es
hondureños a Tiburcio Carías; los venezolanos a Juan Vicente Gómez;
también una novela de aventuras: la trágica aventura de un grupo de
los colombianos a Rojas Pinilla, y así hasta llegar a Perón, a Leguía, o
jóvenes que deciden matar al dictador dominicano Rafael Leónidas
al paraguayo Stroessner. ¡Qué tropa, Dios de mi vida! Trujillo, el peor
Trujillo. Cómo lo hicieron, cómo prepararon el atentado, qué ocurrió
de ellos, consiguió el extraño prodigio de subsumirlos a todos. Los
con cada uno de ellos. Por supuesto que son hechos históricos y
sintetiza y resume. Tanto, que uno de los capitostes de la cultura
Vargas Llosa no se aparta sustancialmente de ellos, pero los cuenta
cubana, profundamente asqueado de la situación del país, hizo que un
como un gran reportaje en el que concurre otro género novelístico:
amigo diplomático le llevara clandestinamente a La Habana una docena
elpsicológico. La fiesta del Chivo es, acaso por encima de todo, una
de ejemplares de la novela de Vargas Llosa. ¿Para qué? «Para que los
gran novela psicológica, donde cada uno de los personajes clave
cubanos comprendan qué es lo que está ocurriendo en esta Isla desde
exhibe rasgos propios, profundos, y muestra la extraña mezcla de
hace cuarenta años. Es la manera más segura y eficaz de que los
cubanos
entiendan
la
naturaleza
de
nuestro
propio
Chivo».Naturalmente, donde el libro ha levantado las mayores polémicas es en Santo Domingo. Los dominicanos se han empeñado en leerlo como un texto de historia, sin advertir que se trata de una obra de ficción anclada en la realidad, en hechos que ocurrieron, pero en los que resulta más importante lo que Vargas Llosa añade, en lo que inventa o matiza, que lo que de veras sucedió. ¿Quién es ese Henry Chirinos -«la Inmundicia Viviente»-, quién «el Constitucionalista Beodo»? En rigor, cualquiera: probablemente los modelos ni siquiera son dominicanos,
La fiesta del chivo de Mario Vargas LLosa
sino venezolanos, peruanos, argentinos: gentes a los que el novelista ha colocado en una moledora hasta constituir una masa de la que luego extrae seres nuevos mezclados con pedazos de todos ellos. Quedan, por último, los instrumentos del escritor. Por un lado, ese lenguaje claro, transparente, de Vargas Llosa, siempre con la palabra exacta, pero puesta al servicio de una cuidadosa carpintería interior que le permite al novelista entremezclar planos, épocas, personajes y voces narrativas, sin que en ningún momento el lector pierda el hilo argumental o confunda al protagonista que habla, piensa, o de quien se apuntan reflexiones o datos relevantes. Fuente: http://www.libertaddigital.com/opinion/ideas/la-fiesta-del-chivo73.html Visita nuestro blog: http://bibliotecasmunicipaleslorca.blogspot.com.es/
La tertulia de este libro será el 18 de noviembre a las 11,30 h. en la Biblioteca Pilar Barnés