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Revista UABC No. 11

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Revista UABC

Entre porches, canales y fiestas

Una mirada al valle de Mexicali

Morir con dignidad

Qué piensan los futuros médicos sobre la muerte

¿Amigos o enemigos?

Parques eolicos y murcielagos --

Un camaron que se convierte en empaque de comida

Revista UABC

ARTÍCULOS

Año 25 | Número 11 | julio-diciembre 2026

SECCIONES

Plantas contra el cáncer

Mitos y realidades sobre el uso de plantas medicinales

Entre porches, canales y fiestas

Una mirada al valle de Mexicali desde su patrimonio inmaterial

Parques eólicos y murciélagos

¿Cómo podemos protegerlos?¿Amigos o enemigos?

Morir con dignidad

El reto de enseñar a acompañar en las últimas horas

La programación mejora tu forma de pensar

Preparándote para el mañana

Proyecto Newton

El libro que no se "quema"

El acordeón

Sonidos que erizan la piel

Descubre UABC Expo

Un camarón que se convierte en empaque de comida

Libros, museos e internet, a un clic de distancia.

Revista UABC

Directorio

Universidad Autónoma de Baja California

ISSN 2248-5608 (versión electrónica)

ISSN 1665-9724 (versión impresa)

Dr. Luis Enrique Palafox Maestre

Secretaría general

M.I. Edith Montiel Ayala

Vicerrectora Campus Ensenada

Dra. Lus Mercedes López Acuña

Vicerrector Campus Mexicali

Dr. Jesús Adolfo Soto Curiel

Vicerrectora Campus Tijuana

Dra. Haydeé Gomez Llanos Juárez

Coordinadora general de Extensión de la Cultura y Divulgación de la Ciencia

Mtra. Vanessa Verdugo González

Rector Editora

Denisse Saxana Aguilar Guerrero

Editora de sección

María del Carmen Osuna Ruiz

Colaboradora editorial

Katia Ibarra Guerrero

Diseño editorial

Estela Sánchez Martínez

Diseño de portada e ilustraciones

David Beltrán Ruiz

Revista uabc es una publicación de divulgación científica y cultural en plataforma issuu.com. Es un medio de comunicación entre la comunidad académica y los estudiantes de nivel medio y medio superior interesados en ampliar sus conocimientos en torno a las áreas que comprende.

Revista uabc, nueva época, número 11, julio-diciembre de 2026, es una publicación semestral (julio-diciembre), editada y publicada por la Universidad Autónoma de Baja California. Av. Reforma 1375. Col. Nueva. C.P. 21100, Tel. (686) 552-1056, issuu.com/revistauabc, revistauabc@uabc.edu.mx. Editora responsable: Denisse Saxana Aguilar Guerrero. Reserva de Derechos del Uso Exclusivo No. 04-2014-071612522500-203 e ISSN 2248-5608 (versión electrónica), ISSN 1665-9724 (versión impresa), todos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número, Departamento de Editorial Universitaria, Denisse Saxana Aguilar Guerrero, Av. Reforma 1375. Col. Nueva. C.P. 21100. Fecha de última modificación: 26 de junio de 2026. Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación. Revista uabc es una publicación que se apega al sistema de derechos de autor propuestos por Creative Commons, bajo la licencia denominada Atribución-No 2.5 México: los contenidos que se publican tienen algunos derechos reservados.

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Un pequeño descubrimiento para la ciencia, un gran aporte a la humanidad

El libro que no se "quema"

¿Creerías que existe un libro que no se quema? La novela El cuento de la criada, de la escritora canadiense Margaret Atwood, tiene una edición muy particular, más allá de un diseño lindo o con portada dura, esta edición no se incendia. Así es, aunque le apuntes con un lanzallamas el libro no se quemará, esto es debido a que fue fabricado con materiales incombustibles, incluyendo un papel especial, tinta resistente al fuego, hilos de níquel y acero inoxidable. Por ello, y aunque se produjeron muy pocas copias y más que un libro representa una protesta contra la censura.

Pero, esta novela no es el único caso de algún libro resistente al fuego. En 1953, se lanzaron 200 ejemplares encuadernados en asbesto, de una edición del libro Fahrenheit 451 que era resistente a las llamas. De acuerdo con Ray Bradbury, Fahrenheit 451 es la temperatura con la que se quema un libro, esto lo explica en su novela del mismo nombre en la que narra una distopía en la que se presenta una sociedad futurista donde los libros están prohibidos y son los “bomberos” quienes se encargan de

destruirlos. Aunque esta historia pertenezca a una novela publicada hace más de 70 años, la realidad y la ficción son más parecidas de lo que pensamos.

Ya sea por temas políticos, religiosos o que contengan temas sensibles, distintos libros han sido retirados de las escuelas.

¿Cuáles libros crees que estén prohibidos?

Un ejemplo de ellos La casa de los espíritus, de la escritora chilena Isabel Allende, el cual forma parte de una lista de literatura vetada de las instituciones educativas en los Estados Unidos, junto con otros como Cien años de soledad y El amor en los tiempos del cólera, ambos del colombiano Gabriel García Márquez, Una corte de rosas y espinas de Sarah J. Maas, Las ventajas de ser invisible de Stephen Chbosky, por mencionar algunos. Nuestro país vecino del norte, Estados Unidos, no ha sido el único que ha retirado

unas cuantas novelas, también: China, Irán, Rusia, Turquía, Corea del Norte, Egipto e India, son otros. En México, Aura de Carlos Fuentes, fue retirada de algunas escuelas, ya que se consideraba que tenía contenido explícito y por lo tanto no apto para menores de edad, además de tocar temas considerados sobrenaturales.

A qué temperatura arde el papel

¿Realmente el papel se quema a 451 Fahrenheit? Sí y no. El papel puede comenzar a incendiarse alrededor de los 233 °C, que equivale aproximadamente a 451 °F. Sin embargo, la temperatura exacta puede variar dependiendo del tipo de papel, la humedad, la tinta o incluso la cantidad de oxígeno que haya en el ambiente.

En otras palabras, no todos los libros arden exactamente a la misma temperatura, aun así, la cifra que utilizó Bradbury es lo suficientemente cercana a la realidad.

Más allá del fuego

Para censurar un libro no es necesario hacer pilas de ellos e incendiarlos, como fue el caso del régimen de Adolfo Hitler, que en 1933 en 34 ciudades universitarias de Alemania se realizaron quemas de libros por el régimen nazi, este suceso fue dirigido por Joseph Goebbels, un político alemán. En este evento más de 25 000 volúmenes de autores judíos, marxistas, pacifistas y liberales fueron destruidos.

Actualmente, la prohibición se realiza a través de leyes o regulaciones que permiten retirar libros de bibliotecas o escuelas. Por

Distopía: Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

ejemplo, en el estado de Utah, en Estados Unidos, se aprobó una legislación que permite retirar libros de las escuelas públicas si se considera que contienen material inapropiado para estudiantes. Cuando un libro es rechazado en varios distritos escolares, puede ser eliminado de todas las escuelas del estado.

En Singapur, existe la ley de Publicaciones Indeseables, la cual permite al gobierno sancionar la venta, suministro y exhibición de publicaciones, incluyendo material físico y

Acordeón Acordeón

La ciencia detrás de lo cotidiano

Sonidos que erizan la piel

¿Alguna vez has sentido la piel de gallina? Estar en un lugar tranquilo y que de repente algún sonido extraño te haga estremecer. Quizás tu cabeza comienza a imaginar escenarios catastróficos como protagonista de alguna película de terror. Pero no te alteres, todo esto tiene una explicación científica, y es por una respuesta física y biológica del cuerpo.

Pero… ¿por qué algunos sonidos nos asustan? Esto se debe a algo llamado sonidos no lineales, cuyas ondas se caracterizan por su gran intensidad y por presentar cambios repentinos e impredecibles en la frecuencia o en la estructura armónica. A diferencia de los lineales (los cuales son ordenados, estables y predecibles), los no lineales ocurren cuando la vibración se vuelve inestable, aparecen saltos bruscos o la onda cambia de forma de manera impredecible. Ejemplos de esto son:

Un grito humano

El chillido de frenos de un automóvil

Uñas en un pizarrón

Algunos sonidos en películas de terror

Distorsión en guitarras eléctricas

En ese sentido es importante saber: ¿qué es un sonido? Estos se definen como una onda mecánica longitudinal, en otras palabras, una vibración que viaja por el aire y al llegar a nuestros oídos provoca reacciones físicas; el rango audible para los humanos suele estar entre 20 hz y 20 000 hz

Sus propiedades principales son: Frecuencia, define si es agudo o grave. Amplitud, determina la intensidad, es decir el volumen. Y la velocidad depende del medio, por ejemplo, viaja más rápido en el agua que en el aire.

Nuestra reacción ante estos sonidos se debe a que hemos evolucionado para reconocer patrones sonoros anormales como posibles señales de peligro o dolor. Así se puede detectar amenazas sin verlas y reaccionar más rápido; liberando adrenalina y cortisol, hormonas asociadas con la respuesta de lucha o huida.

Los Hertz (hz) son la unidad que se utiliza para medir la frecuencia, es decir, cuántas veces ocurre un ciclo o vibración en un segundo. 1 hz = algo que se repite 1 vez por segundo y 100 hz = 100 repeticiones por segundo. Se le nombró así por el físico alemán Heinrich Hertz, quien demostró la existencia de las ondas electromagnéticas, y en su honor se nombró esta unidad.

¿Por qué no hay sonido en el espacio? Ya que en el vacío no hay un medio material que transporte las vibraciones.

El sonido viaja más rápido a través del agua, debido a que las partículas están más juntas, por lo que la vibración se transmite más rápido. En sólidos, como el metal, el viaje es aún más rápido.

Gritos que matan, en el folclore irlandes y escoces existen las banshees, un espíritu femenino cuyo grito advierte que alguien morirá, como una alarma paranormal. Aunque puede ser aterrador, no buscan causar terror o la muerte, sino preparar a la gente ante la pérdida.

¿Te has preguntado de dónde salen muchos de los medicamentos que usamos hoy en día?

Aunque solemos imaginar que nacen en laboratorios modernos y tienen fórmulas complicadas, en realidad muchos medicamentos comenzaron en las diversas plantas que hay en la naturaleza. Desde hace siglos, las plantas medicinales han acompañado a las personas para aliviar dolores y curar enfermedades. Incluso, han servido para tratar diagnósticos graves como el cáncer. En sus hojas, cortezas, flores y raíces, las plantas contienen sustancias complejas, por lo que son una especie de “laboratorio natural”, y los seres humanos hemos aprovechado esto, pasando el conocimiento y la información

Se ha encontrado que algunas plantas pueden detener la multiplicación de células dañadas y reducirlas de manera controlada. Por eso, es importante comprender cómo actúan estas sustancias naturales. Así, no solo se rescata el conocimiento tradicional, sino que también se valora la enorme riqueza natural y cultural que tenemos en México.

¿Cómo pueden las plantas enfrentar al cáncer?

En muchísimas familias mexicanas, existe la historia sobre un té o una pomada “de la abuela” que ayuda a aliviar algún malestar o enfermedad. Ese conocimiento popular no es solo una costumbre: muchas plantas producen sustancias con efectos reales en nuestro cuerpo. De hecho, muchos de los medicamentos actuales surgieron a partir

En el caso del cáncer, esto resulta muy importante, ya que algunas sustancias de origen vegetal pueden detener el crecimiento excesivo de ciertas células –que es lo que sucede con esta terrible enfermedad– dañadas, para que se “escondan” dentro del sistema inmunológico, lo que dificulta su detección. Y en esto México tiene mucho que aportar. Nuestro país destaca por tener una gran diversidad biológica y cultural. Esto significa que no solo contamos con una importante variedad de plantas, sino que también tenemos muchos conocimientos tradicionales sobre sus usos en la medicina. La gran apuesta es no oponer tradición y ciencia, sino conectarlas: aprovechar lo que sabemos desde hace generaciones y comprobarlo con investigación científica en los laboratorios.

El aporte de la universidad

En investigaciones recientes realizadas en nuestra universidad y en otros centros de estudio, se descubrió que varias plantas han dado buenos resultados para combatir el cáncer, esto en pruebas de laboratorio. Aunque todavía falta mucho camino por andar, estos descubrimientos son esperanzadores. Por ejemplo, se descubrió que los extractos de la Eclipta alba (acahual/blanquillo) han mostrado la capacidad para reducir la viabilidad de células de cáncer, como las de colon y mama, sin afectar células sanas en condiciones de laboratorio. También se ha observado que pueden alterar la función de la mitocondria y dañar el adn de células tumorales. Esto puede activar procesos de muerte celular ordenada.

En el caso de la Acacia saligna, se encontraron propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias, además de efectos sobre ciertas enzimas metabólicas relacionadas con

enfermedades crónicas. ¿Por qué importa esto? Porque varios de esos procesos pueden crear un ambiente que favorece el desarrollo de tumores. Es decir, algunos compuestos de esta planta pueden contrarrestar condiciones que facilitan el crecimiento del cáncer.

Otra planta que se estudió fue la Acacia schaffneri (muy común en el noroeste de México), de la cual se aislaron componentes del tipo diterpeno. Uno de ellos, llamado phyllocladan-16α,19-diol, ha mostrado que es capaz de detener el ciclo de vida de células de cáncer colorrectal en etapas tempranas, lo que impide su multiplicación.

Lo más importante de estos descubrimientos no es solo que estas plantas tengan efectos sobre las células tumorales, sino la manera en que lo hacen: no actúan de forma “indiscriminada”, sino en rutas específicas del cáncer, como el ciclo celular, la migración o la apoptosis. Esto abre la puerta a desarrollar tratamientos más precisos y, sobre todo, con menos efectos adversos.

¿Por qué importa en nuestra vida diaria?

Estos descubrimientos no se quedan solo en el laboratorio. Su valor real está en que pueden ayudarnos a entender mejor la manera en que las plantas nos ayudan a prevenir y tratar enfermedades como el cáncer.

Por un lado, ayudan a identificar moléculas guía (prototipos) que pueden servir como

punto de partida para desarrollar nuevos medicamentos. Con ajustes químicos, una sustancia encontrada en una planta puede llegar a funcionar como “modelo” para mejorar los fármacos, y hacerlos más potentes y seguros. En algunos casos, fortalecen terapias ya existentes, como en el caso de extractos o compuestos de tratamientos convencionales, donde se logra que se potencien sus efectos o, incluso, reducir dosis y efectos secundarios.

Mitocondria: Órgano celular encargado de producir la energía que necesita la célula para funcionar.

Diterpeno: Compuesto orgánico natural común en plantas y con diversas funciones biológicas.

Apoptosis: Proceso natural por el que una célula se “apaga” de manera ordenada cuando está dañada.

Cromatografía: Técnica de laboratorio que permite separar e identificar los compuestos químicos presentes en una planta.

Espectrometría: Técnica que permite identificar y medir sustancias al analizar cómo interactúan con la energía y la masa.

Además, estas investigaciones tambien ayudan a diseñar estrategias de prevención. Estudiar los compuestos de plantas presentes en la dieta o en preparaciones tradicionales, puede ayudarnos a entender mejor cómo influyen en procesos celulares relacionados con el cáncer.

En la vida diaria, esto significa información clara para decidir mejor. No todas las plantas “curan”, ni todos los tés o remedios caseros son inocuos. Saber qué planta sirve, en qué dosis debe usarse y cuál es el objetivo permite acercarnos a la herbolaria con más seguridad.

A mediano plazo, estos hallazgos pueden impulsar el desarrollo de nuevos tratamientos y de suplementos realmente estandarizados, con información clara sobre lo qué contienen y para qué sirven, en lugar de promesas vagas de que sirven “para todo”.

Para pacientes y familias, quizá el impacto más válido sea una esperanza bien informada. No una promesa milagrosa, sino la posibilidad de tener terapias más precisas, integradas y respaldadas por evidencia, donde la medicina clínica vaya de la mano con el conocimiento tradicional de la herbolaria.

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Es importante hablar con el equipo médico antes de usar cualquier producto herbolario durante un tratamiento oncológico, ya que algunas combinaciones pueden interferir con medicamentos.

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De la tradición al laboratorio: así se estudian las plantas

El estudio científico de las plantas medicinales comienza con la recolección responsable de la especie (hojas, corteza, flores o semillas). Después, el material vegetal se seca y se muele, luego sus compuestos se extraen en el laboratorio con solventes seguros, como agua, alcoholes o acetato de etilo. El resultado es un extracto que se prueba contra células normales y células cancerosas cultivadas en placas de petri.

Si el extracto muestra actividad interesante, se separa en fracciones hasta llegar a las moléculas responsables del efecto. Luego, mediante técnicas como la cromatografía y espectrometría, los investigadores pueden identificar y describir su estructura química. Finalmente, se verifican sus efectos y mecanismos: si bloquea el ciclo celular, si daña selectivamente el adn de células tumorales, si desactiva señales que permiten al tumor invadir tejidos, por ejemplo.

¿Por qué a veces los resultados cambian entre estudios? Porque influyen la parte de la planta utilizada, la época del año, el lugar donde creció, el método de extracción y la

Mitos y realidades sobre el uso de plantas medicinales

Mitos

Un té o cápsula “milagrosa” no reemplaza tratamientos médicos.Tampoco todas las plantas son seguras; la dosis y la especie importan.

dosis. Por eso la ciencia insiste en estandarizar: definir claramente cómo se obtiene el extracto y cuánto se usa.

México megadiverso: oportunidad y responsabilidad

Estados como Oaxaca, Michoacán y Baja California muestran una enorme riqueza de plantas con usos medicinales. Muchas se venden en mercados locales y se consumen sin procesamiento complejo. Esto es una ventaja –accesibilidad y tradición–, pero también un llamado a la protección de especies y a la cosecha sustentable. Algunas plantas están amenazadas. Si un compuesto de interés depende de una especie escasa, debemos pensar en cultivo controlado o síntesis en el laboratorio para evitar su sobreexplotación.

Para seguir

pensando

Pasar de una planta prometedora hasta un medicamento aprobado no es para nada simple: primero se deben hacer pruebas en células, luego modelos animales, y finalmente estudios clínicos en personas para confirmar la seguridad y eficacia. En

Realidad

Las plantas contienen moléculas con ef ectos reales contra procesos d el cáncer; algunas ya dieron origen a fármacos

La herbolaria pued e integrarse d e forma responsa ble al cuidado d e la salud. paralelo, se trabaja en patentes, producción a escala, normas de calidad y etiquetado claro. Nuestra meta como comunidad académica es aportar evidencia local de alta calidad y formar puentes entre investigadores, médicos y comunidades que resguardan el conocimiento tradicional.

La pregunta ya no es si las plantas pueden ayudar, sino cómo aprovecharlas mejor: con ciencia, con respeto a la tradición y con foco en la seguridad de las personas. Lo aprendido hasta ahora sugiere que tenemos en la naturaleza un aliado potente, listo para convertir conocimiento ancestral en soluciones modernas y cercanas.

Tres ideas para el lector

• Antes de consumir un producto “natural”, consulta a tu médico y pide información sobre dosis, efectos y posibles interacciones.

• La etiqueta importa: exige productos con composición clara y datos de contacto del fabricante.

• La prevención también es natural: alimentación variada, actividad física, sueño y control del estrés siguen siendo la base.

Entre porches, canales y fiestas:

Una mirada al valle de Mexicali desde su patrimonio

Facultad

inmaterial

¿Alguna vez te has preguntado qué hace especial al lugar donde vives? Muchas personas piensan en monumentos, edificios antiguos o comidas típicas. Pero a veces lo más importante no está en lo grandioso, sino en lo cotidiano: los olores, las costumbres, las personas con las que convivimos.

En el valle de Mexicali ocurre algo interesante que seguramente has notado. Cosas simples y cotidianas como sentarse en el porche al atardecer o pasar un domingo junto a un canal forman parte importante de la vida diaria. Estas experiencias son las que construyen un sentido de pertenencia. No necesitas ser experto para reconocerlo: basta con observar cómo se repiten y se transmiten de una generación a otra.

A estas prácticas se les llama “intangibles culturales”. Son expresiones de identidad y memoria que no se pueden poner en un museo ni medir fácilmente, pero que viven en

la experiencia compartida de las personas. Muchas veces quedan fuera de lo reconocido como patrimonio cultural, ya que no cumplen con criterios como la antigüedad, ni son materiales grandiosos como un edificio histórico. Entonces te preguntarás: ¿por qué lo cotidiano no es reconocido como algo valioso? Cuando solo damos valor a lo antiguo o tradicional, se corre el riesgo de ignorar lo que está vivo en el presente. Actividades como sentarse en el porche, convivir con los vecinos, disfrutar el olor del campo o reunirse con la familia para comer pueden considerarse experiencias comunes y simples, pero en realidad son muy importantes para la vida comunitaria. Es como un lore del lugar donde vives, es decir, un conjunto de historias, recuerdos y prácticas que dan sentido a una comunidad. No es algo oficial, sino prácticas que cambian con el tiempo, y se renuevan de generación en generación.

La vida en el valle de MexicalI

Con la idea de entender mejor esto, realizamos

talleres con alumnas y alumnos de Diseño

Gráfico y Arquitectura. Los llamamos

“Asambleas de Diseño”, y en ellos hubo una gran diversidad de participantes: algunos conocían muy bien el valle de Mexicali, otros sólo lo habían visitado en algunas ocasiones, y había quienes solo lo conocían por fotos o de “oídas”.

Esta diversidad generó algo importante, porque mostró que cada participante tenía algo interesante que compartir. Mientras unos hablaban desde la experiencia directa, otros lo hacían desde la memoria heredada por sus antepasados o desde la imaginación, pero todos tenían algo que aportar. Esto nos muestra que la identidad no depende únicamente de vivir en un lugar.

Las Asambleas funcionaron como espacios abiertos, donde no había expertos imponiendo ideas. Lo importante era escuchar, compartir y construir en conjunto. Cada persona hizo listas de recuerdos, costumbres, paisajes u objetos que asociaba con el valle de Mexicali, y luego se discutía qué tan significativos y cercanos eran para ellos.

Para facilitar la conversación, se establecieron reglas sencillas: respetar turnos, hablar con claridad, de forma breve y escuchar a los demás con atención y empatía. No se trataba de tener la razón, sino de entender cada punto de vista. Esto permitió crear un lugar seguro donde cualquiera podía participar y expresarse.

Durante las sesiones, se hicieron preguntas simples: ¿qué tanto conoces este lugar?, ¿te gusta?, ¿crees que es importante cuidarlo o conservarlo? No era necesario responder de forma “correcta”, bastaba levantar la mano y dejar que la conversación continuara de

manera natural. Así, lo que empezó como una idea individual se convirtió en una visión compartida del valle de Mexicali.

Algo interesante que sucedió fue que casi nadie mencionó espacios oficiales o monumentos. En cambio, se habló de lo cotidiano: el porche, las tienditas, los aromas, las reuniones comunitarias, entre otros temas. Los y las estudiantes coincidieron en que la vida en el campo transmite tranquilidad, un ritmo más calmado y con un sentido de comunidad que difícilmente se puede encontrar en la ciudad. El campo no solo es un espacio productivo para la supervivencia de las familias del valle: es memoria, afecto y pertenencia.

Edna María Avilez

Los espacios de convivencia

La vida en el campo fue vista de manera positiva. Para muchas y muchos jóvenes, el valle representa tranquilidad, libertad y calma. Un lugar no tan poblado, con paisajes abiertos y la cercanía con la naturaleza fueron aspectos muy valorados.

En particular, los canales de riego fueron mencionados por ser espacios de convivencia. Ahí la gente se reúne, cocina, nada, y mientras preparan una discada o asan carne, cuentan historias y pasan un tiempo agradable con familia y amigos.

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En cambio, se habló de lo cotidiano: el porche, las tienditas, los aromas, las reuniones comunitarias, entre otros temas.

julio-diciembre 2026

También son espacios donde se transmiten historias entre generaciones: los abuelos cuentan cómo fue que construyeron esos canales, mientras que los jóvenes los disfrutan como lugares de recreación.

Las juntas de mejoras también fueron mencionadas como espacios importantes. Aunque tienen un objetivo económico, también son lugares de encuentro social. En ellas, se come, se baila y se refuerzan los lazos sociales.

Además de estos espacios, se mencionaron otros: las comidas de fin de semana en familia, la venta de alimentos en espacios improvisados, la pesca en los canales o simplemente caminar por el campo. Incluso la relación con “el otro lado” (Calexico, California) forma parte de la vida cotidiana para muchas familias.

El

valle a través de los sentidos

La identidad del valle también se vive a través de los sentidos. El silencio del campo y los sonidos de la naturaleza fueron muy valorados por las y los jóvenes acostumbrados al ruido urbano. De la misma manera, los aromas fueron recordados con fuerza: el olor de la tierra húmeda y el humo de la leña, por ejemplo, son experiencias que quedan en la memoria. Los colores completaron las escenas: el café de la tierra, el verde brillante de las parcelas, el azul despejado del cielo. Estos elementos, aunque simples, generan recuerdos y emociones profundas en sus habitantes.

Las fiestas y las reuniones familiares

Las celebraciones comunitarias también tienen un papel importante. Se mencionaron las fiestas patronales, los bailes populares y la cabalgata del 27 de enero. Aunque ligadas

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Lo importante es que, desde cualquier mirada, estas fiestas fortalecen la cohesión social.

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a luchas históricas, como el Asalto a las Tierras, estas festividades refuerzan la convivencia y mantienen vivas las tradiciones.

Lo importante es que, desde cualquier mirada, estas fiestas fortalecen la cohesión social. No necesitan ser declaradas patrimonio para tener valor. Se rescatan como capítulos recurrentes de la memoria colectiva del valle: cada edición es parecida a la anterior, pero siempre tiene variaciones que la mantienen viva. En estas actividades, el valle fue descrito como el lugar de los abuelos, de las largas sobremesas, de sentarse en los porches a saludar a los vecinos. La costumbre de fiar en las tienditas fue mencionada como símbolo de confianza y solidaridad.

Estos gestos, aunque cotidianos, son los que sostienen la vida comunitaria y no suelen entrar en los inventarios oficiales, pero transmiten identidad y pertenencia. En un mundo cada vez más individualista, reconocer estas prácticas es también un acto de justicia cultural.

Lo invisible frente a lo oficial

Al revisar lo que se conoce como patrimonio cultural, nos encontramos ejemplos como son los edificios antiguos. No aparecen estos elementos que encontramos en los talleres, pero eso no significa que sean menos valiosos. Para distinguirlos del patrimonio cultural,

a estas expresiones se les llama intangibles culturales. Al nombrarlos de esta forma se busca reconocer su importancia, sin la intención de reducirlas a productos turísticos o piezas de museo.

El valle de Mexicali es un espacio lleno de relatos vivos, que se cuentan, se transforman y se reimaginan con cada generación. Entender esto, a la luz de los intangibles culturales de los que hablamos, nos permite revisar las consecuencias de institucionalizar sin sensibilidad: cuando una fiesta patronal se vuelve feria comercial, la prioridad cambia de servir a la comunidad a obtener un mayor ingreso en taquilla.

Ciertos patrimonios, al institucionalizarse, pierden parte de su sentido original. Así, por ejemplo, pasa con las danzas tradicionales que se convierten en espectáculo turístico, con fiestas patronales que terminan siendo ferias comerciales, o con oficios artesanales que se producen en masa para el mercado nacional e incluso internacional. Los intangibles culturales, en cambio, nos recuerdan la importancia de mantener viva la conexión con la comunidad que los experimenta.

Diseñar con la gente

En las Asambleas, el diseño fue clave importante. Como ya viste, no se trató de producir “datos duros”, sino abrir un espacio para escuchar y participar. La dinámica se dio entre todos por igual: cualquiera podía tomar la palabra, todos y todas eran escuchadas.

Intangible: Es aquello que carece de forma física y, por lo tanto, no se puede tocar ni palpar. Aunque inmaterial, su valor, utilidad o impacto se puede percibir a través de otros sentidos, de la mente o de su repercusión económica.

Patrimonio cultural: Son bienes tangibles e intangibles, que una comunidad mantiene vivos en el presente y transmite a las generaciones futuras. Funciona como identidad y la diversidad de los pueblos.

Edna María Avilez

De esa manera se logró que la gente se expresara tal cual, sin filtros institucionales. No había una persona experta que dijera qué es patrimonio y qué no; la propia comunidad iba contando qué cosas le importaban y por qué. En ese sentido, el diseño funcionó más como un puente que como autoridad: no para imponer, sino para abrir un espacio donde las distintas voces pudieran ser escuchadas.

Al final, lo que se construyó fue una historia compartida del valle, hecha de memorias, emociones y formas de ver el mundo.

Cómo conservar y transmitir estas experiencias

Después de los talleres nos preguntamos: ¿cómo guardamos y compartimos estas experiencias intangibles? En lugar de archivos tradicionales, se propone crear

archivos abiertos donde convivan todo tipo de materiales: dibujos, relatos escritos, pinturas, fotografías, videos, modelos en tercera dimensión.

La idea es recolectar y preservar esas experiencias que se viven en el valle. ¿Te lo puedes imaginar? Sería un espacio donde puedas entrar, conocerlas, reinterpretarlas y generar nuevos sentidos. No se trataría sólo de guardar cosas, sino de mantener una conversación activa. Si estos archivos abiertos continuarán alimentando talleres escolares, ayudando a tomar decisiones de mejora en el ejido o detonando pláticas en familia, entonces habrán cumplido su papel.

Para que realmente funcionen, estos archivos necesitan reglas sencillas: respetar quién creó cada cosa, decir de donde viene, usar descripciones claras (por ejemplo “porches al atardecer”, “canales de riego”, “fiesta patronal”, “cabalgata del 27 de enero”, “la

tiendita y el fiado”) y, sobre todo, permitir que los habitantes del valle puedan proponer correcciones o ampliar la información. Todo con el fin de que la comunidad participe, se reconozca y aporte. Al final, estos archivos ayudan a que las prácticas sigan vivas, no porque una institución lo decida, sino porque la gente las sigue contando y haciendo suyas. Documentar así no es encerrar, sino dejar las puertas abiertas para que otros entren, aprendan y continúen la historia.

Para finalizar, ¿por qué importa todo esto?

Tal vez te preguntes, ¿qué importancia tiene todo esto? Si reflexionas un poco más, podrás ver que estamos en un mundo donde muchas culturas empiezan a parecerse entre sí y a venderse como si fueran un show para turistas. Entonces, rescatar lo cotidiano y la identidad

propia se vuelve un acto de resistencia. Reconocer que un saludo entre vecinos, una fiesta en la junta de mejoras o el silencio del campo también forman parte de lo que somos, nos ayuda a ubicarnos mejor en la vida. Los intangibles culturales no buscan sustituir al patrimonio oficial, sino ser una adición. Son otra forma de mirar la vida, de valorar lo simple y dar sentido de comunidad. Y también nos recuerdan que todos podemos ser diseñadores de cultura cuando reconocemos y compartimos aquello que nos identifica. Si alguna vez te has sentado en un porche al atardecer, has pedido fiado en una tiendita o has escuchado ese silencio del campo que se rompe con el viento, entonces sabes de qué va esto. Esas pequeñas cosas son las que te hacen pensar “esto es mío, esto es nuestro”. Nombrarlas, compartirlas y defenderlas es una forma de futuro para la vida en común en el valle de Mexicali.

Parques eólicos y murciélagos:

¿amigos o enemigos?

Minerva A. Uribe Rivera1, Aldo A. Guevara Carrizales2

Instituto de Investigaciones Oceoanológicas, Ensenada, uabc 1 , Facultad de Ciencias, Ensenada, uabc2

Hoy conocerás una historia que seguramente te sorprenderá y te hará reflexionar. Imagínate que los parques eólicos, esas torres gigantes que parecen salidas de una película futurista, no solo producen energía limpia y ayudan a cuidar nuestro planeta, sino que también tienen un lado poco conocido que afecta a unos pequeños viajeros del aire: los murciélagos. Ahí es donde surge una gran pregunta: ¿los parques eólicos son aliados de la naturaleza o son más bien una amenaza? Vamos a descubrirlo juntos.

El inicio de esta historia: cómo el viento se convierte en energía

Hace algunos años, en un lugar de México llamado Baja California, se comenzó a planear un proyecto impresionante: un parque eólico en La Rumorosa. ¿Alguna vez has pasado

por esa zona y has visto esas torres altísimas con aspas gigantes girando? ¡Eso son los aerogeneradores!

Puedes pensar en ellos como los gigantes de la energía: aprovechan la fuerza del viento para producir energía eléctrica sin quemar combustibles y sin generar contaminación. Y eso es justamente lo que los hace tan importantes y novedosos. Desde hace tiempo, estábamos buscando formas de cuidar a nuestro planeta, y cambiar los combustibles fósiles por energías renovables como la eólica, que utiliza un recurso natural e inagotable: el viento.

México tiene regiones privilegiadas para aprovechar la fuerza del viento, como el Istmo de Tehuantepec o la península de Yucatán. Pero La Rumorosa, en Baja California, con sus vientos intensos y constantes, se convirtió en un lugar perfecto para poner estos gigantes del aire.

Si has pasado por esa zona, seguramente has visto esas torres enormes, con aspas que

México tiene regiones privilegiadas para aprovechar la fuerza del viento

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parecen brazos gigantes girando sin parar. Y tal vez te habrás preguntado ¿qué pasa con las aves locales y migratorias que vuelan por ahí? Aquí es donde comienza la historia que estás a punto de conocer.

Los pequeños viajeros: murciélagos y aves en riesgo

Cuando estos parques comenzaron a funcionar, científicos de distintas partes del mundo comenzaron a hacerse una pregunta preocupante: ¿qué pasará con las aves que vuelan cerca de los parques eólicos?

Pronto descubrieron que algunas aves y, sobre todo los murciélagos, podrían morir al chocar con las aspas o las torres. Es como si estos gigantes del viento, sin querer, se convirtieran en obstáculos peligrosos para los pequeños que vuelan de noche o recorren largas rutas migratorias.

Pero no todo es tan simple. Si comparas estas muertes con otras causas, como las aves que son cazadas por gatos domésticos o las que chocan contra ventanas, esta cifra suena menos grave. Aun así, en el caso de los murciélagos, el problema sí es serio, ya que muchas especies están en riesgo, y esto puede puede afectar a poblaciones enteras si no cuidamos su hábitat.

Ahora bien, te puedes preguntar ¿por qué se acercan tanto a los aerogneradores? Como seguramente sabes, los murciélagos vuelan

las torres de los aerogeneradores con árboles. También pueden percibirlas como lugares donde pueden descansar o buscar comida. Además, estas estructuras generan calor y producen sonidos que atraen a los insectos, alimento favorito de los murciélagos, por lo que se acercan para atraparlos. Es por esto que a veces terminan chocando con las aspas o las torres.

En ocasiones, los murciélagos no mueren por chocar con las aspas de los aerogeneradores. Muchas veces, la causa puede ser algo menos visible pero muy grave: el barotrauma.

¿Baro… qué? El barotrauma ocurre cuando estos pequeños voladores pasan por zonas donde la presión del aire cambia bruscamente debido al movimiento de las aspas. Esos cambios repentinos pueden dañar sus pulmones, y provocarles lesiones internas que, en algunos casos, les causan la muerte. Además, hay otros efectos que no siempre matan a los murciélagos de inmediato, pero sí alteran su vida. La construcción de parques eólicos llega a modificar el entorno: se remueve vegetación, cambian las zonas donde se alimentan o descansan, y también puede alterar sus rutas de vuelo y migración.

Nuestro grupo de investigadores en La Rumorosa:una misión para proteger a los murciélagos

Un grupo de jóvenes científicos decidió ir a La Rumorosa para entender mejor qué pasaba con los murciélagos en esa zona. ¿Había muchos? ¿Estaban en riesgo? Primero buscaron refugios como cuevas o grietas entre

Entonces pensaron: ¿Y qué pasa por las noches? Así que, armados con redes y detectores de sonidos de murciélagos, salieron a explorar en la oscuridad.

¿Y sabes qué descubrieron? ¡Ocho especies diferentes de murciélagos que volaban en la zona! Muchas de ellas migran largas distancias, vuelan a grandes alturas y cazan insectos durante la noche.

Algunas de estas especies, como el murciélago cola suelta brasileño, pueden recorrer hasta 1600 kilómetros durante su migración y alcanzar alturas sorprendentes, ¡de diez mil metros!, mientras buscan alimento. Es casi como si volaran tan alto como un avión… pero cazando insectos en el aire.

Los investigadores también encontraron algo importante: en algunos lugares, los murciélagos volaban cerca de donde se planeaba poner los aerogeneradores. Entonces surgió una idea clave: ¿y si evitamos colocarlos en las zonas por donde vuelan estos pequeños? Por ejemplo, en los cañones donde los murciélagos parecen pasar y buscar comida. A veces, mantener distancia puede salvar muchas vidas.

¿Cómo podemos proteger a los murciélagos?

Nuestro equipo propuso varias ideas para que el parque eólico en La Rumorosa sea más amigable con estos pequeños amigos del aire. La primera es realizar estudios antes de construir, para saber exactamente qué especies hay y por dónde se mueven. También sugirieron no instalar aerogeneradores en lugares donde los murciélagos se refugian o

sus rutas de vuelo.

Otra idea importante es seguir investigando qué pasa con los murciélagos cuando los parques eólicos ya están en funcionamiento. Para hacerlo, biólogos e investigadores recorren a pie las zonas de los aerogeneradores para contar cuántos murciélagos mueren y tratar de entender por qué. Este trabajo no es nada sencillo, ya que los cuerpos de estos animales son pequeños, oscuros y a veces se confunden con la tierra o quedan ocultos entre la vegetación.

De hecho, en algunos parques eólicos del mundo se usan perros entrenados para ayudar en la búsqueda. Gracias a su gran olfato, estos canes pueden localizar mucho mejor los cuerpos de los murciélagos en zonas difíciles de revisar para las personas. Una vez encontrados, los investigadores llenan bitácoras con datos como la especie, la fecha, la hora, la temporada del año y la distancia al aerogenerador. Si es posible, registran la velocidad del viento, la temperatura y la humedad de la noche anterior.

Colisionar: Chocar o estrellarse con violencia, generalmente entre objetos en movimiento.

Aerogenerador: Es un dispositivo mecánico que convierte la energía cinética del viento en energía eléctrica. Funciona cuando el viento hace girar sus aspas, accionando un generador interno que produce corriente. Es clave para la generación de energía renovable.

Toda esta información permite saber si la muerte de los murciélagos está relacionada con alguna temporada o con ciertas condiciones ambientales. Con estos datos se pueden proponer ajustes en el funcionamiento de los aerogeneradores y otras medidas para reducir su mortalidad. Pero la investigación no termina ahí. Si se quiere ir más allá y confirmar si los murciélagos murieron por haber chocado o por barotrauma, se recomienda hacer estudios de rayos X y tomar muestras de tejidos, como los pulmones, para detectar lesiones internas que podamos asociar a la colisión o a la muerte por barotrauma.

¿Y qué más se puede hacer?

Existen dispositivos que se pueden colocar en los aerogeneradores para alejar a los murciélagos. Estos aparatos hacen sonidos que solo ellos pueden escuchar y que les resultan molestos, para evitar así que se acerquen cuando las aspas están girando. ¡Parece una idea muy buena! Desafortunadamente, no se ha podido diseñar un dispositivo que funcione igual

para todas las especies de murciélagos. Hasta ahora, la medida más eficaz para reducir la muerte de estos pequeños voladores ha sido disminuir la velocidad de rotación de las aspas en ciertas horas de la noche o durante la temporada migratoria, cuando los murciélagos están más activos. La única desventaja es que se produce menos energía, pero puede salvar muchas vidas.

¿Por qué son importantes los murciélagos para los humanos?

Muchas personas piensan que los murciélagos son animales peligrosos o desagradables, pero en realidad cumplen un papel fundamental en nuestra vida diaria. Ayudan a controlar poblaciones de insectos, incluyendo mosquitos y plagas que pueden transmitir enfermedades como el dengue o el zika.

Además, algunos murciélagos polinizan plantas y dispersan semillas, lo que favorece la reproducción de árboles y cultivos. Sin ellos, habría más plagas y más desequilibrios ecológicos. Por eso, proteger a estos animales no solo ayuda a mantener la

biodiversidad, también beneficia nuestra calidad de vida y nuestra salud

¿Qué podemos aprender de esta historia?

Los parques eólicos son una herramienta importante para enfrentar el cambio climático, pero también plantean desafíos que debemos atender con responsabilidad. Los murciélagos, estos pequeños voladores que cumplen funciones vitales en los ecosistemas, merecen nuestro cuidado y respeto.

La clave está en encontrar un equilibrio entre aprovechar la energía del viento y proteger la biodiversidad. La investigación, la innovación tecnológica y la participación de las comunidades pueden ayudarnos a construir parques eólicos realmente sostenibles.

¿Y tú qué puedes hacer?

La moraleja de esta historia: tú también puedes ser parte de la solución. Si en tu comunidad se planea un proyecto de construcción, pregunta, infórmate y participa. También puedes contribuir a la protección de murciélagos y aves apoyando

ideas y soluciones que hagan del mundo un lugar más justo y amigable para todos los seres vivos.

Y ¿por qué no?, tal vez en el futuro seas tú quien imagine una nueva tecnología para evitar la muerte de varios de estos increíbles seres voladores.

Además, en tu vida cotidiana, puedes contribuir reduciendo el consumo de energía, y cuidando los espacios naturales. La protección de estos pequeños seres no solo es importante para mantener el equilibrio ecológico, sino también para asegurar un futuro más saludable y sostenible para todos.

Fin de la historia, pero comienza tu propia aventura

Así termina esta historia, pero la aventura sigue. Los científicos, las comunidades y todos tenemos un papel muy importante para que los parques eólicos sean una verdadera solución, sin poner en riesgo a los pequeños voladores que tanto necesitan de nuestro cuidado. Recuerda: cada acción puede hacer la diferencia, ¡y tú también eres parte de esta historia!

Morir con dignidad: qué piensan los futuros médicos

sobre la muerte

Facultad de Medicina y Nutrición, Mexicali, uabc.

Una guardia de veinticuatro horas

Era de madrugada en el área de urgencias. El olor a desinfectante invadía la sala y el sonido de los monitores se mezclaba con sollozos y quejidos. Los pasos apresurados respondieron al llamado de un médico interno de pregrado, que llevaba más de 19 horas de guardia, en la tercera guardia de su primer mes. Entre las camillas, un hombre respiraba con dificultad mientras las luces parpadeaban y el reloj marcaba las 3:17 horas. Afuera, sus padres esperaban una respuesta que no llegaba. La línea del monitor se volvió recta. Nadie gritó. El médico residente colocó las manos sobre el pecho del paciente y repitió las maniobras aprendidas de memoria, casi como un reflejo. Un minuto, dos, cambio de reanimador. Era la primera vez que el interno ejecutaba la reanimación fuera de un simulador, y se sintió muy distinto. Una pausa, un suspiro largo, y entonces escuchó: “Hora de defunción, tres veinticinco”. Bajó la mirada, desconcertado

ante la rapidez de la escena. Había leído y escuchado sobre ese momento; incluso lo había visto en series, pero esto era muy diferente.

Lo invadieron el desconcierto, la culpa y el vacío, junto con la sensación de que, si hubieran hecho más —más compresiones, más laboratorios, más soluciones intravenosas, o si hubieran llegado unos segundos antes—, tal vez la historia habría sido distinta. Nadie le dijo qué hacer después ni de cómo enfrentar el momento en que la adrenalina se transforma en incertidumbre. No hay una guía ni un protocolo para afrontar el silencio que sigue al último aliento. Solo una palmada en el hombro de su residente a cargo y una frase seca: “Así es esto. Toma el electrocardiograma sin actividad”.

En la central de enfermería, alguien bromeaba sobre las hojas de control mientras él observaba cómo el hombre que ocupaba la cama era cubierto de pies a cabeza con una sábana blanca. “Firme aquí, por favor”, se escuchó de fondo. Los pendientes seguían, el

“Para muchos médicos en formación, el internado médico de pregrado es el año de mayor aprendizaje técnico y clínico.

“trabajo se acumulaba y la muerte se convertía en parte del inventario nocturno.

Este momento no aparece en el temario de las materias de la facultad, como farmacología o anatomía. Era la primera vez que un paciente bajo su cuidado moría ante sus ojos, y entonces descubrió que diagnosticar no es sinónimo de resolver, y que tratar no siempre significa curar. En la carrera se habla poco de la muerte. En los pasillos del hospital, todos la esquivan.

Si al estudiar medicina nos educan para prolongar y preservar la vida, ¿quién nos enseña a acompañar en el duelo ante la muerte?

El reto de enseñar a acompañar en las últimas horas

Durante los años en la facultad, los estudiantes aprenden técnicas, procedimientos, diagnósticos y tratamientos. Aprenden a salvar vidas, y casi nunca a acompañar ni a tomar decisiones éticas en los procesos relacionados con el sufrimiento y la muerte de los pacientes. La medicina enseña a “hacer”, pocas veces a “estar”. El final de la vida representa una de las etapas más complejas de la práctica médica: un momento en el que el objetivo del cuidado deja de ser vencer la enfermedad y pasa a ser aliviar el sufrimiento, respetar la dignidad y acompañar las decisiones del paciente.

Sin embargo, hablar de la muerte sigue siendo un tema incómodo. Poco se habla de ese momento, y ese silencio termina modelando la manera en que muchos médicos aprenden a enfrentarla, para bien o para mal.

La obstinación terapéutica ocurre cuando, pese a que ya no existe una expectativa razonable de recuperación, se continúa tratando al paciente, prolongando su sufrimiento en lugar de aliviarlo. Conceptos como eutanasia o cuidados paliativos pueden aparecer de forma esporádica en el plan curricular, pero rara vez se discuten con profundidad. Desde los primeros años escolares, las aulas priorizan las habilidades técnicas, de interrogatorio clínico y el diagnóstico, mientras dejan en segundo plano –u omiten– la enseñanza de cómo relacionarse con el paciente en situaciones límite, como si esa parte pudiera aprenderse durante la práctica.

Para muchos médicos en formación, el internado médico de pregrado es el año de mayor aprendizaje técnico y clínico. Es también el momento en que se enfrentan por primera vez a la muerte. En ese año hospitalario, con rotaciones por distintos servicios y guardias de más de 24 horas cada tres días, se pone a prueba no solo el conocimiento, sino también la resiliencia emocional.

Obstinación terapéutica:

También conocida como encarnizamiento o distanasia, es la aplicación de medidas médicas desproporcionadas en pacientes con enfermedades terminales o irreversibles. Consiste en alargar artificialmente la vida biológica sin aportar ningún beneficio clínico, lo que solo prolonga el sufrimiento.

La formación médica en México sigue centrada, en buena medida, en el hospital y con estructuras jerárquicas profundamente marcadas. Tanto las técnicas manuales como decisiones éticas se aprenden por imitación: alumnos inexpertos observan a médicos que, con frecuencia, tampoco han recibido formación suficiente para acompañar a los pacientes y familiares antes, durante o después del fallecimiento. Por lo general, se aprende viendo, sobreviviendo y adaptándose. En ese proceso, los pasillos suelen carecer de espacios para la reflexión y la inteligencia emocional.

La Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la unesco, en sus artículos 3, 5 y 8, recuerda que la vida, la dignidad y la autonomía están por encima de los intereses científicos o institucionales. En otras palabras: la ciencia debe estar al servicio de las personas, no al revés.

El paciente tiene derecho a decidir sobre su cuerpo y su tratamiento; el médico tiene el deber de respetar esa decisión. Sin embargo, trasladar estos principios a la práctica no es sencillo. ¿Qué tan preparadas están las instituciones y las leyes mexicanas para incorporar estos conceptos a la práctica?

La medicina debe proteger a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad, preservando su integridad física y emocional. La vulnerabilidad forma parte de la condición humana, pero en el hospital se vuelve especialmente visible. Respetarla no significa negarla ni ocultarla, sino acompañarla con dignidad y cuidado. En este sentido, la empatía en la práctica médica no es solo una virtud deseable: es una exigencia ética. Sin embargo, en la práctica cotidiana no siempre resulta fácil sostenerla. A veces, el intento de preservar la vida cruza la línea que separa el tratamiento y del ensañamiento.

Por eso, muchos médicos en formación se enfrentan a la muerte sin herramientas emocionales ni éticas suficientes, y terminan confundiendo una etapa natural de la vida con un fracaso profesional.

¿Qué sienten y piensan los médicos cuando la muerte deja de ser un concepto y se vuelve un rostro?

Las decisiones médicas al final de la vida no se aprenden en las guías de práctica

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clínica. Sin embargo, casi todos los y las estudiantes de medicina que participaron en un estudio reciente ya la han enfrentado. El 98% tuvo contacto con pacientes en etapa terminal, y la mayoría fue testigo directo del fallecimiento de alguno. Esos primeros encuentros con el final de la vida dejaron en ellos recuerdos profundos: por un lado, los confronta al sentido humano de su profesión; por otro, les revelaron la falta de preparación emocional para atravesar esos momentos.

Aunque casi todos afirmaron haber recibido formación en bioética en el aula, los y las estudiantes reconocen que la enseñanza práctica sigue siendo escasa. Conocen algunos principios, pero no siempre saben cómo aplicarlos cuando una familia pregunta si vale la pena seguir intentando o cuando un niño deja de respirar frente a ellos. De ahí que muchos pidan más espacios académicos de preparación emocional, ética y comunicativa: lugares donde se pueda hablar del sufrimiento humano sin miedo a parecer débiles o a alejarse de la imagen idealizada que se tiene de sus maestros. Estos hallazgos muestran a una nueva generación de médicos con sensibilidad y conciencia ética, dispuesta a colocar al paciente en el centro de las decisiones, aunque sin tener claro cómo lograrlo.

Los médicos en formación valoran la autonomía y la dignidad humana como pilares de la atención médica, y rechazan el prolongar la vida a toda costa cuando ya no existe una posibilidad real de recuperación. De acuerdo al estudio realizado, nueve de cada diez respaldan el derecho a decidir cómo y hasta cuándo recibir tratamientos; además, más del 80% está de acuerdo con la eutanasia en casos específicos, siempre que el objetivo sea evitar el sufrimiento innecesario.

Estos resultados contrastan con la imagen tradicional del médico mexicano que lucha

por mantener la vida a cualquier precio. Esta generación de futuros profesionales de la salud empieza a ver la medicina no solo como una ciencia para curar, sino también para proteger la dignidad humana. Aun así, persiste una vulnerabilidad emocional evidente. La mayoría admite sentirse poco preparada para comunicar malas noticias o acompañar a las familias durante una pérdida. Muchos y muchas estudiantes describen estas experiencias como formas de aprendizaje silencioso: observan cómo reaccionan sus instructores e imitan gestos, actos y palabras, pero rara vez reciben orientación. A esto se suma que buena parte de sus maestros tampoco tuvo, en su propia formación, entrenamiento para afrontar estas situaciones, lo que genera un círculo de aprendizajes informales. Los resultados de este estudio dejan un mensaje claro: la ética no se enseña solo con teorías, sino también con ejemplos, diálogo y empatía. La formación médica necesita espacios prácticos donde la toma de decisiones clínicas frente a la muerte incorpore, de manera real, la dignidad humana.

Hacia dónde vamos como sociedad

Las ideas que expresan hoy los médicos en formación contrastan con la realidad

Bioética: Es la rama de la ética dedicada a promover los principios para la conducta correcta del ser humano respecto a la vida. Examina los dilemas morales y científicos en los campos de la salud, la biología, las ciencias médicas y el medio ambiente.

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que enfrentarán una vez que ejerzan profesionalmente. En México, ni el debate legislativo ni el sistema de salud han definido todavía herramientas claras para garantizar una muerte digna. Los marcos normativos sobre la eutanasia, suicidio asistido o voluntades anticipadas avanzan con lentitud, mientras que una nueva generación de profesionales de la salud ya discute estos temas desde una comprensión más humana del sufrimiento. Esa distancia entre lo legal y lo vivencial deja a muchos jóvenes médicos en un terreno inestable: lo que consideran éticamente correcto no siempre coincide con lo que está permitido por las leyes ni con lo socialmente aceptado.

A este problema se suman otros factores. La educación médica sigue marcada por una jerarquía hospitalaria donde el de menor rango obedece y rara vez es escuchado.

Además, hay una sobrecarga curricular, laboral y emocional, así como una cultura que valora la acción sobre la reflexión. En ese contexto, muchas decisiones éticas se aprenden por imitación más que por análisis, y las emociones continúan relegadas al silencio. Como sociedad, necesitamos profesionistas médicos más humanos, capaces de escuchar en lugar de imponer decisiones a sus pacientes, que estén atentos al alivio y a acompañar. Para ello, la educación médica debe transformarse. No basta con expertos en diagnóstico y tratamiento, hay que incluir en su formación simulaciones clínicas con dilemas éticos, construir programas de acompañamiento psicológico y debates bioéticos desde los primeros años de formación. Solo así los futuros médicos podrán enfrentar la muerte no como un fracaso, sino como una parte inevitable de la vida.

Programar no es solo para “nerds”

Imagina que le das instrucciones a un robot para que te prepare un sándwich. Primero le dices qué pan usar, luego cómo agregar el queso y el jamón, y al final cómo cerrarlo. Programar es muy parecido: es escribirle instrucciones muy claras y detalladas a tu compu para que haga exactamente lo que tienes en mente.

Pero la programación no solo se trata de dar órdenes a una máquina. Es también una poderosa herramienta para la educación y puede ayudarte a desarrollar tu forma de pensar y razonar, mejora tu capacidad para tomar decisiones, e incluso puede echarte la mano con materias como matemáticas. En suma, aprender a programar te ayuda en la escuela y en la vida diaria.

Tal vez pienses que programar es algo muy difícil, pero en realidad no necesitas ser un genio, ni mucho menos pasar horas frente a la pantalla. Hoy en día existen herramientas adecuadas para quienes quieren comenzar a programar. De esa manera puedes crear una serie de pasos que la computadora debe seguir para realizar una tarea específica, y así ir experimentando. Puedes decirle cómo hacer cálculos, cómo mostrar imágenes, cómo jugar un videojuego, o cualquier otra cosa que se te ocurra. Es un poco cómo escribir una receta de cocina, pero en lugar de comida, estás creando cosas digitales.

La programación tiene una gran belleza, ya que puedes construir casi cualquier cosa:

desde alguna aplicación para tu celular hasta juegos, sitios web y mucho más. En resumen, la programación es el arte de dar instrucciones precisas a una computadora para que haga lo que tú quieras. Es como ser el director de una película, solo que en lugar de actores, ¡tienes tu computadora en el escenario actuando para ti!

Descubre el poder de la programación

La programación te ayuda a desarrollar habilidades para resolver problemas. Cuando programas, enfrentas retos todo el tiempo, y eso te enseña a encontrar soluciones rápidas y creativas, afinando tu pensamiento en el camino, sin que te des cuenta.

También, gracias a la programación llegas a mejorar tu lógica y tu pensamiento crítico, ya que el código funciona como un rompecabezas: necesitas pensar muy bien cada paso para que todo funcione. Así, pones en práctica tu inteligencia. Esta forma de resolver problemas prácticos no se queda solo en el mundo digital, sino que genera habilidades para la vida diaria. Por ejemplo, cuando haces una presentación para la escuela, tienes que dividir el trabajo en varios pasos: elegir el tema, investigar, organizar ideas, crear diapositivas y practicar la exposición. Al programar, aprendemos a pensar así: en orden, paso a paso, y eso te ayuda a organizarte mejor incluso en otras áreas de tu vida. También es útil si practicas algún deporte, ya que en ese caso se necesita pensar en la mejor jugada (diferentes

“ “

Gracias a la programación llegas a mejorar tu lógica y tu pensamiento crítico, ya que el código funciona como un rompecabezas

alternativas, sus pros y contras), actuar rápido y de forma eficaz, y al hacerlo activas tu mente para no perder la concentración. Cuando aprendes a programar, abres las puertas a realizar actividades como el desarrollo de videojuegos, robótica, diseño de apps y mucho más. Puedes convertirte en un creador, no solo en un usuario. En lugar de solo jugar o usar apps, ¡puedes ser quien las diseñe y programe!

Las

matemáticas y la programación

Es importante que sepas que la programación y las matemáticas son grandes aliadas. Imagina que las matemáticas son la amiga que hace los cálculos exactos y la programación es la que se encarga de repetirlos todas las veces que sea necesario. Un ejemplo práctico en el que puedes ver la relación que hay entre la programación y las matemáticas son los juegos que sirven para aprender. Existe un juego en la plataforma Scratch llamado Aventura matemática. Si tienes un hermano o sobrino que quiere practicar las tablas de multiplicar,

puede usar este juego para realizar multiplicaciones: si contesta correctamente tiene la oportunidad de lanzar el balón y sumar puntos. Mientras más difícil sea la tabla, más puntos da, pero los “enemigos” lanzan objetos que quitan “vida”.

Además de mostrar el gran equipo que hacen la programación y las matemáticas, lo interesante de este tipo de juegos es que te ayudan a aprender mientras te diviertes.

El uso de la programación en la vida cotidiana

Seguramente conoces asistentes virtuales como Alexa o Google Home. ¡Son una maravilla! Pues la programación es fundamental para que esta tecnología exista. Gracias a ella, puedes encender la televisión, poner Netflix o apagar las luces de tu casa, pedirle cosas simples como que te diga el clima, la hora, ¡hasta que te cuenten un chiste! Y todo esto solo con pedírselo. Parece magia, pero en realidad es tecnología. Los asistentes virtuales pueden ser de gran utilidad, pues pueden recordar eventos importantes, o solicitarle cosas para hacer tu vida más sencilla. Gracias a la programación, nuestra vida diaria se vuelve más simple y, por qué no, ¡más divertida! Si te gustan los videojuegos, debes saber que cada personaje, escenario y movimientos están programados. Por eso, los creadores de videojuegos deben saber mucho de programación. Desde lo más sencillo, que puede ser caminar o saltar, hasta librar batallas épicas. Absolutamente todo es posible gracias a los programadores que crearon el juego.

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Juegos muy populares como pueden ser Roblox, Minecraft o Scratch muestran lo importante que es la lógica para la programación.

Como adolescente, tienes una gran capacidad para aprender nuevos lenguajes y expresar tus ideas empleando la tecnología. Vivimos en una época donde estas herramientas son fáciles de obtener. Así, por ejemplo, puedes utilizar plataformas como YouTube, así como otras aplicaciones educativas que te permitan aprender a tu propio ritmo y recibir comentarios que te ayuden a mejorar. El enfoque educativo llamado steam surge en este contexto, y puede ser un gran aliado para tu desarrollo.

Quizá ya habías escuchado el término steam. Como dijimos, se trata de un modelo educativo que integra cinco áreas clave: Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas. Su propósito no es memorizar información, ni tampoco pensar que cada campo es opuesto a los otros. El arte se acerca a la tecnología y la ciencia, al igual que las matemáticas y la ingeniería, pues la creatividad artística es de suma importancia al transformar el conocimiento científico en herramientas tecnológicas de uso cotidiano.

Entonces, con steam no se trata solo de aprender cosas teóricas, sino de poner en práctica lo que sabes, que aprendas haciendo experimentos, creando proyectos y usando

la tecnología de formas que te preparen a resolver problemas reales, no solo del presente sino también del futuro. No se trata de que memorices, ¡sino que inventes y descubras por ti mismo!

Imagina que en clase de matemáticas estás aprendiendo sobre ángulos, pero en lugar de solo hacer ejercicios en papel, construyes un robot que necesita moverse en diferentes direcciones. Ahí aplicas matemáticas, ingeniería y tecnología para resolver, al mismo tiempo que resuelves un reto.

También puedes participar en clubes de robótica o ferias de ciencias en tu escuela. Al trabajar en equipo, no solo aplicas lo que sabes, sino que desarrollas y fortaleces otro tipo de habilidades como la comunicación, la toma de decisiones, la resolución de conflictos, la creatividad... En suma, gracias a este modelo educativo aprendes y te diviertes mientras desarrollas habilidades para tu vida.

¿De verdad es tan genial como suena?

La pandemia de covid-19 cambió por completo la forma en que aprendemos. Pasamos de las aulas a las pantallas, y eso fue un gran reto, tanto para estudiantes como para profesores. En aquellos momentos,

las herramientas steam cobraron mayor importancia, ya que se convirtieron en el mejor aliado para que el aprendizaje no se detuviera.

Gracias a ellas, se desarrollaron estrategias didácticas y recursos digitales que fortalecieron el razonamiento y las habilidades blandas

En 2024, docentes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Baja California (uabc) realizaron un estudio en dos secundarias para evaluar el desempeño del alumnado en matemáticas. En la primera fase, se aplicó una encuesta con preguntas sencillas como: ¿te gustan las matemáticas?, ¿crees que son difíciles?, ¿las aplicas en tu vida diaria? Los resultados mostraron cómo los adolescentes no estaban muy interesados en esta ciencia y creían que esta no se aplica día con día.

Después se trabajó en estas secundarias con el modelo steam y con el videojuego Scratch (de uso libre), la cual permite crear historias interactivas, juegos y animaciones para aprender a razonar, ser lógicos y entender la importancia de la observación sin tener conocimientos profundos de codificación.

Volvieron a aplicar la encuesta, y lo interesante es que encontraron que hubo un aumento de 35% en el conocimiento de temas que antes no se comprendían y un mayor interés por aprender de una forma divertida. Así, se demostró que el modelo steam es muy efectivo para lograr un mejor aprendizaje en ciencias tan importantes como las matemáticas.

Habilidades blandas: Son aquellos atributos o características de una persona que le permiten interactuar con otras de manera efectiva.

Preparándote para el mañana

Aunque a veces las matemáticas y la programación pueden parecer complicadas, pueden ser súper entretenidas cuando las exploras a tu ritmo. ¡No te preocupes! Aprender a programar es como abrir la puerta a un mundo lleno de aventuras. Y lo mejor de todo es que al explorar la programación estarás entrenando tu mente para pensar de manera más lógica. Cada paso que des es como ir poniendo piezas en un rompecabezas, y cuando menos lo esperas ya lo tienes resuelto. Y lo mejor de todo es que estas habilidades te ayudarán a sentirte más seguro al tomar decisiones en tu vida diaria.

Además, puedes aplicar lo que aprendes a lo que más te gusta. Si te apasionan los videojuegos, ¡podrías crear el tuyo! O si disfrutas compartir ideas en redes sociales, podrías diseñar tus propias aplicaciones. Las posibilidades son infinitas: desde hacer un sitio web para tu banda favorita hasta crear animaciones. Así que anímate a explorar la programación, podría gustarte más de lo que imaginas y, mientras lo haces, ¡te divertirás muchísimo! ¡El mundo de la programación te está esperando!

Si estás interesado en ver más ejemplos de la lógica de la programación, puedes escanear el siguiente código.

Descubre UABC

Un camarón que se convierte en empaque de comida

¿Te imaginas guardar tu comida en un camarón? Bueno… casi. La doctora Ivone Michel Wong Miramontes, profesora de asignatura en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Baja California (uabc), Campus Mexicali, está transformando los caparazones de camarón farfantepenaeus californiensis, el cual abunda en San Felipe, Baja California, en un material para empacar comida, el cual además frena las bacterias.

El

viaje del camarón

La idea de cómo un camarón pasa de ser un crustáceo en el mar a un empaque de comida, la desarrolló científica Wong Miramontes para su doctorado en ingeniería, especializada en materiales avanzados y

asesorada por el coordinador de la utri (Área de Química y Materiales avanzados en el Instituto de Ingeniería), el doctor Benjamín Valdez Salas. Aunque estudios similares a este ya se habían realizado, ella decidió llevarlo a cabo con camarones que abundan en las playas de Baja California. “La cáscara de camarón tiene un biopolímero que se llama quitosano, el cual tiene la propiedad de hacerse como películas de plástico”, agregó. Convertir los desechos del camarón no fue tan sencillo. Conseguir suficiente materia prima se convirtió en uno de los retos más inesperados del estudio. La investigadora recorrió restaurantes pidiendo costales de cáscaras de camarón, aunque no todos confiaban en su extraño proyecto. Algunos incluso pensaron que las usaría para hacer caldo. Finalmente, una pequeña marisquería le donó tres costales gigantes de cáscaras.

Del mar al laboratorio

Después de la difícil tarea de conseguir las cáscaras, el siguiente paso era en el laboratorio, en el cual el proceso tampoco era inmediato. Extraer el quitosano implicaba eliminar proteínas, minerales, pigmentos y cualquier rastro del crustáceo original hasta aislar únicamente la molécula útil. Después venían semanas de pruebas para confirmar que el material realmente funcionara como

bioplástico. “Era mucho de prueba y error”, comentó la investigadora.

El resultado fue un material biodegradable y antibacterial. Durante las pruebas, las películas de quitosano ayudaron a conservar uvas durante meses, evitando la aparición de hongos y bacterias como E. coli o Staphylococcus aureus, comunes en alimentos mal manipulados y desinfectados. Además, el material se degrada rápidamente: aproximadamente dos días en agua y una semana en tierra.

El siguiente paso de los materiales sustentables

Aunque todavía no vemos bolsas hechas de camarón en el supermercado, la tecnología ya tiene aplicaciones reales. Actualmente, algunos recubrimientos derivados del

quitosano se utilizan para proteger frutas y verduras y extender su vida útil. Y aunque aún falta investigación para lograr materiales más resistentes y duraderos, Wong Miramontes cree que estamos más cerca de lo que parece de lograr este producto que recicla, reduciendo desperdicios orgánicos y evitando contaminación marina y terrestre. Por lo que, después de trabajar durante años con materiales contaminantes, decidió orientar su investigación hacia alternativas más amigables con el medio ambiente. Y quizá ahí está lo más interesante de esta historia: descubrir que incluso aquello que normalmente termina en la basura puede convertirse en una solución. A veces, la innovación no llega desde algo completamente nuevo, sino desde mirar distinto lo que siempre estuvo ahí.

Internet Internet

Si buscas saciar tu sed de curiosidad o simplemente eres un nómada virtual, estás a un clic de distancia de viajar a lugares fascinantes

Kurzgesagt – In a Nutshell

Este canal de divulgación científica explica temas complejos de ciencia, tecnología y futuro mediante animaciones coloridas y narraciones claras. Su equipo combina investigación científica con diseño visual para abordar preguntas sobre el universo, la biología, la inteligencia artificial o el destino de la humanidad. Sus videos hablan desde lo que ciertas sustancias le pueden hacer a nuestro cuerpo hasta explicar cual es la verdadera razón por la que tenemos alergias.

https://planeteando.org/podcasts/

El Robot de Platón

Es un canal de ciencia creado por el comunicador peruano Aldo Bartra, quien a través de videos claros y entretenidos, explica temas científicos, tecnología, espacio y filosofía, respondiendo preguntas curiosas sobre el universo y la vida. Su contenido busca acercar la ciencia al público de forma sencilla, desmontando mitos y mostrando cómo funcionan realmente muchas cosas que nos rodean.

https://open.spotify.com/show/32Bfqq0iwZ51mU HCO19651

Museos Museos

Museo del Estanquillo

Es un museo ubicado en el centro histórico de la Ciudad de México que resguarda la colección personal del escritor y cronista Carlos Monsiváis. En sus salas se exhiben fotografías, caricaturas, miniaturas, grabados y objetos curiosos que retratan la vida cultural, social y política del país. A través de estas piezas, el museo ofrece una mirada divertida y crítica a distintos momentos de la historia y la cultura popular mexicana.

Castillo de Chapultepec

El Castillo de Chapultepec es un histórico edificio ubicado en lo alto del Bosque de Chapultepec que hoy alberga el Museo Nacional de Historia. En sus salas se exhiben muebles, pinturas, documentos y objetos que muestran cómo vivían distintos personajes de la historia de México.

Al recorrerlo, los visitantes pueden conocer más sobre el país desde la época colonial hasta el siglo XX, mientras disfrutan también de una de las vistas más emblemáticas de la ciudad.

Un trip de ciencia psicodélica

Alejandra Ortiz Medrano

A partir de investigaciones y anécdotas, este libro explora saberes con un lenguaje claro sobre los compuestos como la psilocibina y la ayahuasca, y explica qué ocurre en el cerebro, su historia cultural cuando alguien los consume y lo que la ciencia actual conoce sobre sus efectos en la mente y la percepción.

Ian Stewart Mentes maravillosas

A través de anécdotas sorprendentes y descubrimientos clave, el autor presenta a 25 figuras que transformaron nuestra comprensión del mundo, ya que combina biografía y divulgación científica de grandes teóricos matemáticos con historias humanas llenas de genialidad, curiosidad y momentos inesperados.

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