Abundan los relatos maravillosos con universos soñados y seres mitológicos impactantes, pero la historia más perfecta, encantadora y extraordinaria, no es fruto de la imaginación de un mortal sino de una conmovedora y poderosa energía divina. La naturaleza es asombrosamente fantástica y se presenta con ímpetu salvaje, fuerza arrolladora y belleza insuperable, aunque también es vulnerable y frágil: preservarla y respetar a cada forma de vida es una misión que todo ser humano debiera asumir. Texto: Verónica Gudiña / Imágenes: Archivo editorial
VIDA SILVESTRE Naturaleza en estado puro