Skip to main content

Revista Rhema #143 Febrero 2022

Page 1

Equipo de trabajo Presidente Apóstol Dr. Sergio Enríquez

EDITORIAL

Directora

El bendito creador siempre ha visitado su inmensa creación

Licda. Paola Enríquez

y la tierra no ha sido la excepción; leemos al Señor Jesús

Coordinación

diciendo:

Rafael Molina

(Juan

“otra

16:28)

vez y

dejo

el

tomando

mundo en

y

cuenta

vuelvo el

al

Padre”

contexto

de

Miqueas 5:2 el cual dice que “sus salidas son desde la eternidad” entendemos por la fe que Él ha visitado la tierra desde antes de la humanidad. Pero cuando vino en carne como nunca antes lo había hecho; se manifestó debido a su gran amor y lo dejó bien claro. Una de

Diseño y Diagramación Cynthia Garoz

Fotografía Ligia Ávila

las cosas que a mi más me asombra es que vino a salvar a los pecadores

Coordinación editorial

(Marcos 2:17) a llamar a los pecadores (Lucas 5:32) a Salvar almas

Coordinador: Diego Figueroa Heidy de Molina Ligia Ávila Elizabeth de Pérez Gustavo Salguero Tamara de Salguero Madeline Recancoj Antonella Recancoj

(Lucas 9:56) Para salvar al mundo (Juan 12:47) ampliando el concepto descrito en Juan 3:16 “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo para que todo aquel que crea en Él no se pierda sino que tenga vida eterna”, de acá surge con vehemencia que Dios nunca deja de amarnos aunque seamos pecadores y nos da una y otra oportunidad, pero su trabajo empezó con los pecadores y luego Él nos explica que luego de salvar, vino a enseñar, servir, recuperar lo que se había perdido, para cumplir la ley, para dar vida y abundancia, consolar, vencer a la muerte y un largísimo etcétera. Yo creo intensamente que cuando nosotros comprendemos el propósito perfecto y total de la primera venida y sus propósitos estaremos listos para la segunda venida y sus propósitos, así pues en esta revista Rhema estaremos abordando algunas de las razones de su primera venida para explicarlas e inquietar al lector que basados en la Palabra y el Espíritu continúen descubriendo esta etapa tan gloriosa que nos ha tocado vivir. Sea pues éste número de Rhema para su total edificación

Diseño de portada Alfredo Ríos

Fotografías Las fotografías interiores usadas en esta edición cuentan con la licencia: www.freepick.es Susbcription ID: ag_78f171f6-bb4d-4cee-aa846a8a78df8b4f **

App para móviles:

iPhone / iPad / Android Ministerios Ebenezer revistarhema@ebenezer.org.gt www.ebenezer.org.gt

Sergio Guillermo Enríquez Oliva

”Anhelemos ser tenidos por dignos de escapar de las cosas que vienen para el mundo”.

“

“

Consejo Apostólico


ÍNDICE Para conseguir esposa

4

Cantares 6:2

Para traer buenas nuevas

Isaías 61:1-2

Para consolar Isaías 61:2

Para cumplir Mateo 5:17

Para llamar al pecador Mateo 9:13

Para traer espada Mateo 10:34

Para servir Mateo 20:28

Para salvar almas Lucas 9:56

Para recuperar lo perdido

6 8

Juan 7:28 (SRV)

10

Juan 7:28 (SRV)

12

Juan 9:39

14

Juan 10:10

Para vendar a los quebrantados de corazón

Para Proclamar

Lucas 12:49 (BAF)

Lucas 19:10

2 Timoteo 2:17

Isaías 61:1

Para traer fuego

16

Para enseñar

Para hablar

Para juicio

Para traer vida y abundancia

Para salvar al mundo Juan 12:47

24 26 28 30 32 34 36

Para dar testimonio de la verdad

18 20 22

Juan 18:37

Para salvar a los pecadores 1 Timoteo 1:15

Para vencer a la muerte Hebreos 2:14

38

40 42


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

4

PARA CONSEGUIR ESPOSA Por Hilmar Ochoa

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Mateo 12:40

Filipenses 2:7

Génesis 28:2

Éxodo 2:21

Génesis 29:20

“…sirvió Israel para adquirir una esposa, y para adquirir una esposa fue pastor” (Oseas 12:12 NRV2009). Hay varios personajes que podemos hallar a lo largo de la Escritura que son figura y representación de Cristo en su primera venida. Algunos de ellos nos muestran varios de los propósitos por los cuales vino Cristo hace aproximadamente dos mil años. Dentro de ellos encontramos a David, Isaac, Moisés, José, Jonás, Adam, Jacob, etc. Cada uno de ellos nos muestra una faceta de Cristo al venir al mundo, por ejemplo, Jonás estuvo tres días y tres

noches en el vientre de un monstruo marino, lo cual era una señal profética que anunciaba que Cristo estaría tres días y tres noches en el corazón de la Tierra. Otro ejemplo es José, quien al ser vendido por sus hermanos, ser acusado injustamente y metido en la cárcel, representa parte del sufrimiento de Cristo al ser traicionado y vendido por uno de sus más cercanos. Moisés representa a Cristo viniendo al mundo como libertador de aquellos que eramos esclavos del pecado y de la muerte. En esta oportunidad observaremos aquellas sombras del Antiguo Testamento que nos muestran uno de los principales propósitos de Cristo cuando vino al mundo: ‘conseguir esposa’. Cristo se presentó así mismo como el Buen Pastor y de la misma manera podemos apreciar en el Antiguo Testamento a aquellos personajes que se hicieron pastores para homologar a Cristo como el Buen Pastor de las ovejas. Dentro de estos hombres extraordinarios se encuentra Jacob, quien al igual que Cristo salió de la casa de su padre a una tierra lejana. La historia bíblica nos enseña que cuando Jacob llegó a esa tierra lejana se enamoró de Raquel (figura de la Iglesia), de tal manera que se hizo siervo por amor. La Escritura incluso nos muestra que Jacob sirvió siete años por amor a Raquel, y que por el amor que le tenía le parecieron unos pocos días. Esta faceta de Jacob representa a Cristo en su faceta de humillación cuando tomó forma de siervo, confirmando lo que les dijo a sus discípulos: “…el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir …” (Mateo 20:28 LBLA). De la misma manera como Jacob sirvió por amor, Cristo vino a servir por amor y así como Jacob se hizo pastor para adquirir esposa, Cristo se hizo pastor para conseguir esposa. Por eso podemos decir que Cristo vino hace dos mil años aproximadamente, a conseguir esposa, al punto que amó tanto a su esposa que dio su vida por ella: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella” (Efesios 5:25 LBLA). Cristo es el Buen Pastor que da su vida por las ovejas, al punto que se enfrentó a la muerte, al diablo, principados y potestades para librarnos del poder de aquel que tenía las llaves de la muerte. Esta


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

5

faceta la vemos en la figura de David, aquel humilde pastor que luego se convirtió en un gran rey, quien mientras cuidaba a las ovejas de su padre se enfrentaba a osos y leones para librar al rebaño de sus fauces. De la misma manera, Moisés en su faceta de pastor se enfrentó a unos pastores malvados que estaban molestando a las siete hijas de Jetro (figura de las siete Iglesias), dentro de las cuales estaba Séfora, figura de la Iglesia que se casa; Séfora se convirtió en la esposa de Moisés, así como la Iglesia se convertirá en la esposa de Cristo. De la misma manera como Jacob sirvió y se hizo pastor para conseguir esposa, y como Moisés peleó para defender a Séfora y hacerla su esposa, también David se enfrentó a un gigante llamado Goliat para casarse con la hija del Rey. En esta figura tan hermosa que representa el misterio del matrimonio entre Cristo y la Iglesia, Goliat representa al diablo, el jefe de los filisteos (figura de los demonios), que tenía amedrentado al pueblo de Israel (figura de la humanidad), David representa a Cristo el Buen Pastor, el rey representa al Padre Celestial

y la hija del rey representa a la Iglesia, futura esposa de Cristo. Incluso, David se enteró del galardón que darían al que venciera al gigante Goliat: “Y los hombres de Israel decían: ¿Habéis visto a ese hombre que sube? Ciertamente sube para desafiar a Israel.” El Rey colmará con grandes riquezas al que lo mate, le dará su hija y hará libre en Israel a la casa de su padre” (1 Samuel 17:25 LBLA). Cuando David supo que le darían como recompensa a la hija del rey, no dudó en enfrentar al incircunciso Goliat; David se apresuró en descender al valle (figura del mundo), para enfrentar a su adversario. David vestido de pastor derrotó al gigante de los filisteos y luego corrió hacia él para cortarle la cabeza con su misma espada; David utilizó el arma del enemigo para destruirlo, de la misma manera Cristo fue crucificado para muerte, sin embargo, la cruz (espada de Goliat) fue el instrumento que Cristo utilizó para destruir a la muerte, ya que al morir venció a la muerte y a sus doncellas. Cuando Cristo murió en la cruz, le traspasaron su costado con una lanza, de esta manera brotó agua y sangre de su costado, lo cual fue el momento en

el que Cristo dio a luz a la Iglesia, aquella que salió de Él y que se convertiría en su esposa. Así como sucedió con el primer Adam, quien cuando cayó en un profundo sueño (figura de la muerte), le abrieron su costado para tomar uno de sus huesos para formarle a su esposa Eva. Por lo tanto, Cristo no solamente vino al mundo a conseguir esposa, vino a darla a luz en la cruz del calvario. Y ahora, la postrera Eva (la Iglesia), será presentada ante Cristo, así como Eva fue presentada ante Adam: “Porque celoso estoy de vosotros con celo de Dios; pues os desposé a un esposo para presentaros como virgen pura a Cristo” (2 Corintios 11:2 LBLA). La esposa que Cristo vino a buscar, haciéndose siervo por ella, es la Iglesia que está siendo preparada para casarse con Él. Esta Iglesia está siendo embellecida, adornada y perfumada, hasta que alcance la estatura de la plenitud de Cristo, y entonces se cumplirá la Escritura que dice: “Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a Él la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado” (Apocalipsis 19:7 LBLA).


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

6

PARA TRAER BUENAS NUEVAS Por Abraham De la Cruz

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Isaías 11:2-5

Isaías 41:26-27

Isaías 42:1-4

Romanos 10:18

Nahúm 1:15

Salmos 96:2-3

La primera venida de nuestro Señor Jesús implica varios propósitos como el traer y anunciar buenas nuevas. Lo precioso de esto es que a pesar de los años que han pasado, aún estamos viviendo en esos propósitos. En la palabra que recibió el Profeta Isaías acerca de este mensaje (Isaías 61:1), estaba presentando a Jesús, y cuando Él vino a esta Tierra leyó esa parte de la Escritura, declarando lo siguiente: “…Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído” (Lucas 4:18-21). Aunque esto se cumplió en nuestro Señor, el mensaje sigue

vigente y, como ya se mencionó, eso es lo hermoso de este evangelio, que aún estamos viviendo los beneficios de la primera venida en carne y sangre del Hijo de Dios; esto da esperanza para todo aquel que se encuentra afligido, angustiado, para los pobres, para los que tienen su corazón desgarrado, para aquellos que están cautivos, para los que están encarcelados y para todo aquel que está necesitado. Por eso la importancia de ampliar un poco más lo que representa este mensaje de proclamar buenas noticias, como dice la versión RVC: “…me ha enviado a proclamar …” Tanto Isaías como el evangelio de Lucas con respecto al versículo de Isaías 61:1 nos dejan ver que antes de proclamar estas bendiciones hay tres cosas que son importantes a considerar: La primera es que el Espíritu de Dios estaba sobre el Señor, la segunda es que fue ungido por Jehová, y la tercera es que fue enviado. Por eso Juan el Bautista da testimonio de haber visto al Espíritu descender y posarse sobre Él (Juan 1:32), lo cual nos confirma que la Palabra se cumplió en el Señor Jesús. Asimismo, la Biblia también dice que el que cree en Él y en las obras que Él hizo, él las hará también y aun mayores podrá hacer (Juan 14:12). Ahora nos toca a nosotros ser los que anunciemos estas buenas nuevas para todos aquellos que tienen necesidad, pero igual que a nuestro Señor, nosotros debemos tener la experiencia con el Espíritu, el bautismo en el Espíritu Santo, tener la unción para hacer esta obra y ser enviados por el ministro que nos pastorea, con el propósito de tener el respaldo de Dios y que el mensaje sea efectivo sobre los que escuchen y sean auxiliados en medio de sus necesidades. Además, la primera venida de Cristo también incluía la salvación de almas y fue acerca de esta salvación que profetizaron los profetas del Antiguo Testamento e indagaron y escudriñaron diligentemente acerca de los bienes que Dios nos tenía destinados; ellos investigaron sobre la gracia que vendría sobre nosotros y procuraron descubrir sobre qué persona y en qué tiempo se refería el Espíritu de Cristo al anunciar de antemano los padecimientos de


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

7

Cristo y las glorias que le seguirían, revelándoles que lo que anunciaban no era para ellos, sino para nosotros por medio de los que proclaman el anuncio de la buena noticia a través del Espíritu Santo (1 Pedro 1:10-12). Tenemos la bendición de que Dios ha velado por que se cumpla su Palabra en este tiempo a través del levantamiento de ministros del Espíritu con la unción del Espíritu Santo que han sido enviados con el propósito de proclamar la buena noticia y la predicación del evangelio, trayendo esperanza para todo el que esté necesitado. Es importante también mencionar que la palabra hebrea que se utiliza en Isaías 61:1 para decir ‘traer buenas nuevas’ es la palabra hebrea H1319 Basar la cual nos muestra cómo el propósito de la primera venida del Señor se sigue cumpliendo por medio de los ministros que Él levanta y cómo ve a los que cumplen su propósito en esta Tierra. Isaías 52:7 describe los pies hermosos de los

que traen buenas nuevas, lo que primeramente

se cumplió en Cristo quien es de pies hermosos y utilizaba los montes para predicar (Mateo 5:1), y al igual que nuestro Señor, Él ha levantado siervos que caminen por los montes para que lleven el mensaje de las buenas nuevas, así como lo hizo Isaías, quien vivió en un tiempo cuando los falsos profetas ofrecían al pueblo de Dios falsa seguridad y cuando los reyes de Judá confiaban en los reyes de esta Tierra. Ahora, en este tiempo, el Señor ha levantado siervos que, subiendo por los montes, aún en medio de dificultades, poseen pies hermosos porque anuncian el propósito de su primera venida, como es proclamar las buenas nuevas, anunciando que el Señor es Rey de paz, de gozo y salvación. Este mensaje (Basar), buenas nuevas o buenas noticias, Dios lo está haciendo llegar a la humanidad utilizando ministros con la unción del Espíritu Santo, pero estos ministros igualmente están compartiendo este mensaje a la Iglesia del Señor Jesucristo para que también cumpla el propósito de la primera venida del Señor. Por eso, en Isaías 40:9 le dicen a Sión que se suba a un monte alto porque es portadora de buenas nuevas. La unción que Dios hace descender sobre sus ministros debe correr sobre el Cuerpo, que es la Iglesia, que es Sión, quien debe anunciar las buenas

nuevas y levantar su voz sin temor para anunciar el propósito de la primera venida que sigue vigente. Este propósito es anunciar la buena noticia para los afligidos y dar a conocer al Dios Todopoderoso que viene con poder y con Él su galardón y su recompensa. La proclamación de las buenas nuevas del evangelio por medio de los ministros del Espíritu y de Sión (la Iglesia del Señor Jesucristo), mostrará el poder de Dios, su bondad y su misericordia para los humildes de corazón, pero también traerá esperanza para los que están en aflicción y a los que están abatidos. Unido a ellos, Dios también quiere utilizar a sus salmistas para que por medio de la alabanza proclamen también el mensaje de las buenas nuevas. Esto lo podemos apreciar en Isaías 60:6, los salmistas que están cubiertos por una multitud de camellos, que representan a los ministros del Señor, y bajo esa cobertura fluirá la alabanza que se unirá al mensaje de las buenas nuevas, pues con el fluir de la unción del Espíritu Santo, brotará la inspiración para que por medio de la alabanza se proclame el evangelio día a día. Gloria a Dios.


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

8

PARA VENDAR A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN Por Willy González

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Mateo 8:8

Salmos 13:2

Santiago 5:16

Salmos 34:18

Salmos 25:17

Marcos 5:29

“El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros” (Isaías 61:1). El Señor vino la primera vez a realizar varias funciones y una de ellas fue vendar o sanar a los quebrantados de corazón, y cuando la Biblia habla del corazón humano, se refiere a muchas cosas. Entre ellas podemos mencionar sentimientos, pensamientos e incluso intenciones; o sea que cuando el corazón está lastimado, todas estas cosas

no van a estar bien en una persona, su vida emocional estará afectada, incluso su salud física por el quebrantamiento del corazón. En términos médicos se conoce como el síndrome del corazón roto, que según los expertos es una afección cardíaca que no tiene una causa física y es temporal; se le atribuye a estar sometido a estrés o a emociones fuertes y se debe llevar un tratamiento especial para su recuperación. Veamos a la luz de la Palabra de Dios, cómo se puede lastimar un corazón y cuál sería el tratamiento para su recuperación, espiritualmente hablando. La angustia de David “Dice en su corazón: Dios se ha olvidado; ha escondido su rostro; nunca verá nada” (Salmos 10:11).David, en

este salmo escribió que en algunos momentos la angustia puede ser tan grande que la persona que la está sufriendo puede pensar en su corazón que Dios no la escucha, que no es amado, que forma parte del olvido de Dios o que sus oraciones no llegan al cielo, y se siente lejano del Señor; esto lo causó la persecución de un impío. El corazón que está herido lo refleja pensando que Dios no lo escucha. El sufrimiento de José “Los asesinos tensan ya su arco, ajustan las flechas en la cuerda para clavarlas de noche en el corazón del hombre honesto” (Salmos 11:2). Otra de las cosas que lastima el corazón es la traición, y más si es de

alguien cercano. En este pasaje de la Biblia la forma de herir el corazón es con flechas y recordemos que los hermanos de José llamados arqueros habían querido herirlo y esto se dio por que lo odiaban, querían matarlo y al final lo vendieron. José se volvió un esclavo y luego un prisionero, todas estas cosas quebrantaron su corazón por trece años sin saber el por qué de lo que estaba viviendo; un sufrimiento extremo en el corazón que lo afectaba incluso cuando maduró en Egipto, tratando de olvidar su sufrimiento.


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

9

El sufrimiento de Job “Mírame, Señor, y ten piedad de mí, pues soy un desgraciado y estoy solo; quítame la angustia de mi corazón, sácame de mis tribulaciones” (Salmos 25:16-17). Cuando leemos este salmo no

dejamos de recordar a Job, un hombre que en un solo día perdió a todos sus hijos, su fortuna y su salud. Debió ser difícil vivir después de un hecho tan traumático, estar con una enfermedad que lo tenía postrado y con una esposa que lo prefería muerto e incluso con amigos que lo culpaban de su desgracia. ¿Cómo puede estar entonces un corazón que ha sufrido pérdidas irreparables? En la actualidad hemos vivido pérdidas de seres queridos, pérdidas económicas y situaciones que pueden herir un corazón, pero la buena noticia es que el Señor vino a sanar a los que están en esta situación. Veamos ahora, cómo encontrar la sanidad del corazón: Vendando el corazón quebrantado

“Hijo de hombre, le he quebrado el brazo al faraón,

rey de Egipto. No se le ha vendado ni curado. Nadie lo vendó para fortalecerlo y que así pudiera sostener su espada” (Ezequiel 30:21 PDT ). Aquí se compara el vendar una herida con fortaleza. Cuando el Señor dijo que venía a vendar corazones significaba que venía a fortalecerlos, y recordemos que las palabras dichas por los discípulos fortalecen a los débiles, por eso, cuando damos las palabras adecuadas a una persona que tiene herido su corazón, este puede ser sanado. El amor que sana

“Entonces se acercó al hombre, derramó aceite y vino en las heridas y las vendó. Luego lo montó en su animal de carga y lo llevó a una pequeña posada donde lo cuidó” (Lucas 10:34). El buen samaritano vendó las heridas de aquel hombre. Esto quiere decir que se comprometió con la necesidad de otra persona y para sanarlo aprovechó sus recursos: el vino, que significa gozo y el aceite que es figura de la unción. Quien tiene estos elementos no pasa de largo ante la necesidad de otra persona; esto nos trae a la mente aquel hombre paralítico que fue llevado ante Jesús, un hombre que no podía mantenerse en pie, viviendo de la ayuda de los demás; su corazón definitivamente estaba lastimado. Sin embargo, fue sano gracias a la ayuda que le dieron sus amigos al no ser indiferentes ante su necesidad, por esto, es importante hacerle ver a alguien que es importante

para nosotros, ayudándole a poclamar su sanidad. La enseñanza que fortalece

“Y un día que Él estaba enseñando, había allí sentados algunos fariseos y maestros de la ley que habían venido de todas las aldeas de Galilea y Judea, y de Jerusalén; y el poder del Señor estaba con El para sanar” (Lucas 5:17 ). Aquí se hace la relación entre enseñar y sanar, y es que cuando estamos expuestos a la Palabra comprendemos lo que nos sucede y nuestro corazón es sanado, como le sucedió a Job, quien al principio de su sanidad obtuvo la enseñanza de Dios, luego tuvo el consuelo de sus familiares y culminó en sanidad. También José, ya que cuando entendió el propósito de Dios en su vida, fue vendado y fortalecido en su corazón; incluso pudo perdonar a sus hermanos. Existen muchas maneras para que nuestras intenciones, deseos y pensamientos sean sanados, y así poder amar al Señor con todo nuestro corazón, ser completamente felices y vivir sin angustia ni aflicción. El Señor vino para que los corazones quebrantados fueran sanados. Seamos parte de esta tarea. “Por tanto, mi corazón se alegra y mi alma se regocija; también mi carne morará segura,” (Salmos 16:9)


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

10

PARA PROCLAMAR Por Piedad de González

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Lucas 4:16-21

Jeremías 30:3

Jeremías 3:12 LBLA

2 Crónicas 28:11

Lucas 9:2

Juan 14:12

“Para proclamar el año favorable del SEÑOR, y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran” (Isaías 61:2). Continuamos analizando lo siguiente, ¿a qué vino el Señor en su primera venida? Una de las cosas que hizo fue proclamar; vemos que entró a una sinagoga y leyó el rollo de Isaías en el capítulo 61 y al terminar dijo: “esta Escritura se ha cumplido hoy”, es decir que estaba cumpliendo una profecía dada muchos años atrás. Entonces Él proclamó en ese momento varias cosas de las cuales hablaremos en este artículo.

El año favorable del Señor

El Señor vino a proclamar el año favorable, esto significa que abrió una puerta por medio de la cual entramos a un tiempo de bendición. La palabra favorable se puede traducir como deleite, gozo, gracia, perdón y más significados. Todos estos elementos entraban en vigor a partir de ese momento, ya que proclamar es una orden, como se diría en términos terrenales: ‘comuníquese y cúmplase’. Se proclama una profecía que estaba por cumplirse, esa puerta abierta aún no se ha cerrado, pero terminará cuando empiece el tiempo llamado ‘el día de la venganza del Señor’, es decir, la Gran Tribulación. Como vemos, el Señor proclamó y nombró un año, y ahora nosotros como Ministerio, en este tiempo, hemos vivido más de 25 proclamas. Lo impresionante de esto es que todas las proclamas forman parte de la primera, que fue llamada ‘el año favorable del Señor’. Jesucristo proclamó varias cosas, y nosotros también lo podemos hacer. Libertad a los cautivos

El Señor proclamó libertad a los cautivos (Isaías 61:1), es decir, dio una orden de liberación para todos los que pudieramos encontrarnos en una situación de cautividad, así como cuando le sucedió al pueblo de Israel en Egipto, Dios mandó una orden a Faraón por medio de Moisés para que dejara libre al pueblo que estaba cautivo con la finalidad de que pudieran hacerle fiesta y servir a Dios en el desierto; el Todopoderoso se hizo cargo de que se cumpliera dicha proclama a través de su brazo fuerte. Otros imperios hicieron cautivo a quien era en aquel tiempo el pueblo de Dios, como Babilonia que lo hizo a través de la fuerza pero también por medio de astucia cambiando la forma de pensar de los judíos; ahora hay una potestad babilónica que trata de hacer cautiva a la iglesia por medio de mezclas de pensamientos que quieren corromper la sana doctrina y en este tiempo los apóstoles a la manera de Juan deben proclamar esa libertad al gritar: “salid de en medio de ella”, como lo dice Apocalipsis 18:4, para que toda aquella iglesia que se encuentra en ese sistema religioso, salga de allí. Asimismo, Isaías 5:13 dice que el pueblo de Dios es llevado cautivo por falta de conocimiento y por eso necesitamos recibir


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

11

la enseñanza impartida por los ministros para que nuestro entendimiento cambie y podamos salir de la cautividad. La versión bíblica Palabra de Dios Para Todos (PDT), dice que el pueblo es llevado prisionero por no reconocer la autoridad de Dios. Esto quiere decir que cuando reconocemos y nos sujetamos a una autoridad delegada por Dios, estamos siendo librados de la cautividad. Además, el resultado de hacer efectiva esta proclama es que nos devuelven nuestra capacidad de soñar, de gozarnos, de que nuestra boca se llene de risa y nuestra lengua de alabanza, para así poder cantar libremente (Salmos 68:6) y obtener un cambio de dimensión para que podamos habitar en tierra de prosperidad, ya no siendo cautivos (Salmos 126:1-2). Apertura de cárcel a los prisioneros

Otra de las cosas que vino a hacer el Señor fue a proclamar la apertura de cárcel a los prisioneros, y esto nos habla de diferentes tipos de cárceles, tanto literales como espirituales. En el caso

de José, él fue hecho prisionero injustamente, sin embargo se le abrieron las puertas de la cárcel por medio del don que Dios le había dado, llegando a ser libre aún del rencor y la venganza. También recordemos que Pedro fue liberado por medio de un ángel que le abrió la cárcel y le dijo que se vistiera; este ángel es figura de los ministros que están proclamando libertad; pero para poder salir de las cárceles, se debe ser cubierto por vestiduras ministeriales. Isaías 42:7, incluso dice que aquellos que habitan en oscuridad están encarcelados y serán libres cuando les sean abiertos los ojos; y esto es algo que lo hacen los diferentes ministerios, al dar la palabra los ciegos recuperan la vista, recobran la visión, dejan de ser mendigos. Cuando se escucha esta proclama la vida nos cambia completamente, y aunque estamos haciendo esta aplicación a cárceles espirituales, también esta proclama alcanza a aquellos que están injustamente en prisiones terrenales. Ahora veamos lo siguiente. ¿Quién proclama?

Cuando el Señor lee el Libro de Isaías y hace la respectiva proclama, menciona un elemento muy importante, y es que ‘fue enviado por el Padre para proclamar’. Proclamar no es un grito de batalla

publicitario, sino es un mandato divino dado por Dios a aquellos ministros que Él ha designado para hacerlo. Una proclama profética, tampoco es una moda cristiana, sino un anuncio que dan los que son enviados, los que reconocen una autoridad sobre sí y los que están cubiertos espiritualmente. El peligro de rechazar las proclamas

Al no aceptar una proclama se estaría restando valor a lo que vino a realizar el Señor en su primera venida. Una proclama es una palabra que se habrá de cumplir. Por ejemplo, Jonás se quiso oponer a la proclama que Dios le había dado y aunque aquella orden se cumplió, él no terminó bien. También recordemos a aquel hombre descrito en 2 Reyes 7:2 , quien no creyó al decreto de Dios y la sentencia sobre él fue: “lo verás, pero no participarás.” La proclama dada por el Señor aún está vigente, debemos creerla, pero también imitar al Señor, proclamando y haciendo parte de nosotros dichos decretos. Él proclamó “El Año Favorable del Señor”, el cual nos ha abierto el camino para “El Año de la Reivindicación”. Aprovechemos este tiempo, caminemos en esa orden que Dios nos dio y preparémonos para su pronto regreso.


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

12

PARA CONSOLAR Ramiro y Ana Julia Sagastume

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Jeremías 16:7

Lucas 16:25

Zacarías 1:13

2 Corintios 2:7

Mateo 5:4

2 Corintios 7:6

Estamos viviendo un tiempo tan hermoso en el cual muchas profecías bíblicas se están haciendo una realidad en nosotros, y esto no es más que el cumplimiento de las palabras que el Profeta Isaías dejó plasmadas para el final de los tiempos en la Biblia: “…para proclamar el año favorable del SEÑOR, y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran …” (Isaías 61:2 LBLA). La misericordia de nuestro Señor es tan inescrutable que ha dado la orden que a los que lloran en Sion, a todos, se les debe consolar, lo cual

viene a confirmar que en el último tiempo se iba a predicar y a ministrar consolación: “Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios” (Isaías 40:1 LBLA). Y este es el tiempo que la Iglesia está viviendo, un tiempo de consuelo de parte de Dios, ya que después de estar pasando un tiempo de tribulación en medio de una pandemia que jamás habíamos visto con todas sus secuelas en medio de muchas pérdidas de valiosas vidas humanas, ha descendido el consuelo divino por medio de la Palabra escrita, predicada por sus ministros. La palabra consolar que se utiliza en Isaías 61:2 , es la palabra hebrea H5162 Nakjám que significa: a) tener compasión, b) arrepentirse, c) consolar. En nuestra mente natural por lo general tenemos la idea que consolar a una persona es darle un abrazo, decirle algunas palabras o quizá acariciar su cabeza, lo cual no está mal, ni es incorrecto, sin embargo, debemos recordar que nosotros somos seres integrales (espíritu, alma y cuerpo), y por lo tanto debemos comprender que el consuelo proveniente de Dios, es de adentro hacia afuera de la persona y es el que nosotros estamos ministrando por medio de este tema escrito. Le decimos al que está sufriendo y al que tiene alguna pena, que el mismo Señor Jesucristo extenderá su mano poderosa y le dará consuelo, a fin de que cualquier sentimiento negativo sea transformado a positivo y pueda pasar de sentirse mal a sentirse bien. Pero lamentablemente, también existen personas que no quieren ser consoladas, así como vemos en la vida de Jacob, quie creyó que su hijo José había muerto, “Y todos sus hijos y todas sus hijas vinieron para consolarlo, pero él rehusó ser consolado, y dijo: Ciertamente enlutado bajaré al Seol por causa de mi hijo. Y su padre lloró por él” (Génesis 37:35 LBLA). Otro ejemplo lo encontramos en este versículo que nos habla de las personas que se quedan bajo el sol (en el Atrio), pues ellas no tendrán consolador: “Entonces yo me volví y observé todas las opresiones que se cometen bajo el sol: Y he aquí, vi las lágrimas de los oprimidos, sin que tuvieran consolador; en mano de sus opresores estaba el poder, sin que tuvieran consolador” (Eclesiastés 4:1 LBLA). Ahora bien, en la Biblia apreciamos a muchos personajes que fueron consolados, en donde Dios utilizó distintos caminos para llevar esa consolación, veamos algunos de ellos:


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

13

Noe: “y le puso por nombre Noé, diciendo. Éste nos consolará de nuestros trabajos y de la fatiga de nuestras manos en la tierra que el Señor maldijo” (Génesis 5:29 BDN). El nacimiento de Noé fue la forma en que Dios envió consolación a la Tierra que antes había sido maldecida. Hoy en día, Dios te ha levantado como un Noé para llevar consuelo a tus generaciones las cuales quizá habían sido maldecidas en el pasado. Isaac: “E Isaac la introdujo en la tienda de su madre Sara y tomó a Rebeca por mujer, y la amó. E Isaac fue consolado después de lo de su madre” (Génesis 24:67 BTX3). La forma que Dios usó para consolar a Isaac, a causa de la muerte de su madre, fue el darle a Rebeca como mujer, ya que el volcar su amor hacia su esposa lo llevo a ser consolado. Ruth: “Entonces ella dijo: Señor mío, he hallado gracia ante tus ojos, porque me has consolado

y en verdad has hablado con bondad a tu sierva, aunque yo no soy como una de tus siervas” (Rut 2:13 BNP). A Ruth, como figura de la Iglesia que se va a casar, Dios le dio consuelo por todo lo que había vivido. Recordemos que era moabita, o sea, era considerada como gentil dentro del pueblo de Israel, pero Dios la consoló cuando Booz (figura de nuestro Señor Jesucristo) la cubrió, es decir que la cobertura espiritual trae consuelo, y por consiguiente, la Iglesia que se cubre es una Iglesia que será consolada.

vendrá, Dios traerá consuelo a sus siervos, y es por eso que dentro del tiempo que estamos viviendo, el Espíritu Santo está trayendo consuelo para nosotros. Como ejemplo, nuestro Señor Jesucristo le dijo a sus discípulos que les convenía que Él se fuera y que subiera al Padre, porque entonces iba a descender el otro consolador: “Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré” (Juan 16:7 LBLA).

“De esta suerte, aunque caminase yo por la sombra de la muerte, no temeré ningún desastre; porque tú estás conmigo. Tu vara y tu báculo han sido mi consuelo” (Salmos 23:4 TA). Cuando tú estes pasando por valles de muerte o de desastres, recuerda que la vara, el Shebet de Dios, la autoridad, la tribu de Judá, es decir, la alabanza y el cayado, nos van a traer consuelo, “Venga ahora tu misericordia a consolarme, según la promesa que diste a tu siervo” (Salmos 119:76 BPS). Dios nos ha dado su misericordia, por medio de la cual recibimos consolación en todo momento, y por eso, si traes a tu memoria las veces que Dios ha tenido misericordia de ti, cada una de esas veces, te ha consolado, “Porque Yahweh juzgará a su pueblo, y consolará a sus siervos” (Salmos 135:14 PSH). Incluso, en medio del juicio que

El Consolador (el Espíritu Santo), está en medio de nosotros, el vino y estará para siempre con nosotros, “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26 BSO). El Espíritu Santo nos recordará todas las cosas y al recordarlas, estaremos siendo consolados. Este ha sido un tiempo de zaranda para el pueblo del Señor y si estas sufriendo un desconsuelo, queremos decirte que si buscas refugiarte bajo sus alas, encontraras el consuelo que tu espíritu, tu alma y tu cuerpo necesitan. Es tiempo de volver a nuestro Señor y ser consolados.


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

14

PARA CUMPLIR Oswaldo y Rita Gutiérrez

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Mateo 5:38-42

Lucas 22:37

Mateo 5:43-48

Romanos 13:10

Lucas 1:45

“No

penséis

que

he

venido

para

abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir” (Mateo 5:17 LBLA). La Palabra de Dios nos enseña que la primera venida del Señor Jesús a la Tierra tuvo varios propósitos, los cuales eran necesarios de cumplir para obedecer a lo que estaba escrito acerca de Él en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos (Lucas 24:44 LBLA). Por consiguiente, se desarrolla este artículo tomando en cuenta cuáles eran las cosas que el Señor Jesús tenía que cumplir en su primera venida.

El pueblo de Israel conocía que el Mesías debía venir a la Tierra en forma de hombre (Filipenses 2:8 LBLA), sin embargo, se limitaron a creer que su venida era para establecer su Reino terrenal (Salmos 22:28 LBLA); para ellos era necesario su venida a la Tierra para que se vengara de sus enemigos debido a la opresión que sufrían y anhelaban fervientemente verle en gloria y majestad (Salmos 103:19 LBLA). Como era necesario que en la primera venida del Señor Jesús se cumpliera todo lo que estaba escrito acerca de Él, es necesario comprender qué era lo que tenía que cumplirse. La palabra cumplir que aparece Mateo 5:17 se traduce del vocablo G4130 Pléres que significa repleto o cubierto encima; por analogía completo: abundar, llenar, lleno; significados que nos permiten comprender que uno de los propósitos de la primera venida del Señor era llenarlo todo (no en el sentido del tomar el dominio de las cosas visibles, como lo es el caso de la derrota y conquista de los reinos terrenales), por ello, el diablo quiso tentarlo cuando estaban en el desierto al mostrarle los reinos del mundo y la gloria de ellos diciéndole que todo eso le daría si postrado le adoraba, sin embargo, el Señor Jesús le respondió: “…vete Satanás, porque escrito está: “a tu Dios adorarás y sólo a Él servirás” (Mateo 4:1, 8-11). Uno de los objetivos de su primera venida entonces, era vencer, humillándose a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz (Filipenses 2:8), ya que luego de dar su vida en esa cruz descendió a las profundidades de la Tierra para ser ofrecido en holocausto y, así, al resucitar de entre los muertos tomar el dominio no solo de las cosas de arriba, sino también de las de abajo; como es el caso de arrebatarle al diablo el poder de la muerte (Efesios 4:10; Hebreos 2:14 LBLA). Pero los israelitas, a causa de la dureza de su corazón, no entendieron el propósito principal de esa primera venida ya que a causa del dominio que el Imperio romano ejercía sobre ellos y de la necesidad de su liberación, deseaban ser vengados; no comprendieron que si se sometían al Señor y esperaban el cumplimiento de las cosas que Él vino a hacer en su primera venida, recibirían un mejor pacto lleno de nuevas y mejores promesas (Hebreos 8:6 LBLA).


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

15

Cumplir la ley de Moisés

El versículo base de este artículo dice que era necesario que se cumpliera todo lo que estaba escrito en la ley de Moisés. La Biblia Palabra de Dios Para Todos (PDT) en lugar de utilizar la frase “sino para cumplir” dice: “sino para darle completo significado”. Un ejemplo de lo anterior es cuando el Señor Jesucristo hizo referencia al mandamiento descrito en el Libro de Éxodo capítulo veinte en donde dice: “No cometerás

adulterio”,

dándole

un

completo

significado al decir que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio en su corazón (Mateo 5:27-28 LBLA). Otro claro ejemplo es cuando el Señor cita lo descrito en Deuteronomio 24:1 , en donde estaba normado

que “cualquiera que repudie a su mujer, que le dé carta de divorcio”, sin embargo, el Señor le da su completo significado cuando dijo que todo el

que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de

un espíritu de gracia y súplica (Zacarías 12:9 LBLA),

infidelidad, la hace cometer adulterio, por lo tanto,

lo cual vemos cumplirse al ver el caso de la mujer

cualquiera que se casa con una mujer divorciada

cananea que clama por misericordia y encuentra

comete adulterio (Mateo 5:31-32 LBLA). Asimismo,

la gracia cuando el Señor atiende a su petición

el Señor Jesús le da un completo significado al

(Mateo 15:21 LBLA).

mandamiento descrito en Éxodo 20:7 donde quedó escrito: “no jurarás falsamente, sino que cumplirás tus juramentos al Señor”; cuando dijo que no se debía jurar ni por el cielo, ni por la tierra, ni por Jerusalén, sino simplemente habría que decir: “sí, lo haré” o “no, no lo haré”, ya que decir más aparte de lo anterior, provendría del maligno (Mateo 5:34-37 NTV ). Cumplir lo que está en los profetas

El Profeta Isaías relata que del tronco de Isaí iba a brotar un vástago y que de sus raíces daría un fruto (Isaías 11:1 LBLA). Esta profecía tuvo su cumplimiento y quedó descrita en el primer capítulo de Mateo, en la genealogía del Señor Jesús, cuando se describe que Isaí engendró a David y de Jesús se dice que fue hijo de David (Mateo 1:1, 6). También el Profeta Zacarías profetiza que en aquel tiempo iba a ser derramado

Así también, el Profeta Isaías proclama que habrá una voz que clama preparando en el desierto camino al Señor (Isaías 40:3 LBLA) y lo vemos cumplirse en Juan el Bautista cuando predicaba en el desierto diciendo: “…voz del que clama en el desierto: preparad el camino del Señor …” (Mateo 3:3 LBLA). Cumplir lo que está en Los Salmos

En el Libro de Los Salmos vemos que estaba señalado que, aunque el Señor Jesucristo iba a padecer muchas angustias, en su muerte no habría necesidad de quebrar ni uno solo de sus huesos (Salmos 34:20 RV1960) y notamos su cumplimento en el sacrificio de la cruz, ya que antes de quebrantarle sus huesos para que muriera, el Señor Jesús entregó de forma voluntaria su vida para volverla a tomar (Juan 10:17-18, 19:36).


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

16

PARA LLAMAR AL PECADOR Por Juan Luis Elías

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Hebreos 12:14

Juan 10:10

Mateo 10:34

Hebreos 2:14

Isaías 5:20

En la Biblia podemos ver como el Verbo de Dios, el Cristo, el Mesías, ha visitado a su creación en diferentes ocasiones; ya que sus salidas, palabra en plural, han sido desde la eternidad (Miqueas 5:2). Es decir, antes de que Jesús tabernaculizara entre nosotros, o sea, tomara cuerpo para hacer su obra redentora (lo que conocemos como su primera venida, Juan 1:14), ya había visitado a su creación con anterioridad. Luego vemos que, al llegar la plenitud

del tiempo, Dios envió a su Hijo en carne (Gálatas 4:4; Hebreos 10:5) y cuando completó su obra fue llevado más arriba de todos los cielos, a la diestra del Padre; esperando el tiempo determinado para volver a venir, a esto lo conocemos como su segunda venida. Cada vez que ha venido o vendrá, sus propósitos son diferentes, por lo tanto, las cosas que ha hecho o hará, así mismo como nuestra relación con Él son diferentes. En su primera venida, Él tuvo relación con el pecado (aunque nunca pecó), ya que vino para el perdón de nuestros pecados en un cuerpo mortal para poder morir por nosotros. Pero en su segunda venida, ya no tendrá relación con el pecado porque vendrá primero por su Amada, luego a manifestarse a Israel, para después destruir al anticristo y por último a gobernar. Ahora bien, es necesario que comprendamos en qué momento de sus venidas nos encontramos para hacer lo debido para relacionarnos con Él. Por ejemplo, es un error pensar en gobernar la Tierra, o sea, instituir el Reino de Dios de una manera política en este tiempo, ya que el tiempo de su gobierno entre los hombres como Rey en la Tierra aún no ha llegado; ya que esto es parte de su segunda venida. Nosotros actualmente nos encontramos en el período de su primera venida y por ello debemos saber y entender cuáles son los propósitos de esta venida, para hacer lo que se espera de nosotros. Dentro de los propósitos de su primera venida encontramos que vino a conseguir esposa, como también los propósitos enumerados en Isaías 61:1-2: salvar almas, salvar al mundo, traer vida y abundancia, traer espada, recuperar lo perdido, vencer a la muerte, etc. En este artículo veremos el propósito del


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

17

Señor Jesucristo para llamar al pecador (Mateo 9:13), por lo que debemos entender este propósito

y actuar conforme a la voluntad del Señor. Primeramente, debemos comprender que este término pecador engloba a dos grandes grupos: aquellos que no han aceptado al Señor Jesucristo como su único y verdadero Salvador y aquellos que ya lo han hecho y son parte de su Iglesia. Este primer grupo es fácil de asociarlo a este propósito de llamar a los pecadores; ahora bien, el segundo grupo, aquellos que ya son cristianos, no los asociamos a este propósito generalmente, pero debemos entender que dentro del pueblo de Dios hay quienes se encuentran en pecado y Dios quiere llamarlos. Debido a esto, el Apóstol Juan escribe que ‘no pequemos’, pero que, si alguno lo ha hecho, abogado tiene delante del Padre, al Señor Jesucristo (1 Juan 2:1). Incluso, Dios hace este llamado en Isaías 1:18 a los que han cometido

pecado dentro de su pueblo a que se acerquen a Él,

veces, y sin darse cuenta de ello, es arrastrado

para emblanquecerlos.

como aquel joven falto de entendimiento por la

En Lucas 5:32 vemos como primero se llama al pecador, lo que nos muestra nuestra condición en relación con nuestros pecados, lo cual produce compungimiento, nosotros,

para

dolor luego,

e

inconformidad

conducirnos

por

en

medio

de su bondad al arrepentimiento, a la Metanoia.

mujer adultera, y el joven, sin saberlo, es llevado en cadenas y conducido hacia su propia muerte (Proverbios 7:22-23). Pero Dios, ha provisto por medio de su Hijo la libertad a esa condición de esclavitud, para que el arrepentimiento los conduzca a la salvación.

Esta palabra griega (G3341, Nueva Concordancia

Aunque la Iglesia también debe llamar a aquellos

Strong Exhaustiva) significa un cambio de mente y

cristianos que a pesar de conocer lo que agrada o

de nuestra manera de pensar, en relación, en este

no a Dios, se encuentran en pecado, para exponerle

caso, con lo que hacemos, pensamos o dejamos

su situación y recordarles las consecuencias y como

de hacer que son pecados delante del Señor.

el Señor los llama a razonar para que puedan darse

Este proceso nos lleva luego a la conversión

cuenta de su grave error. Es importante mencionar

(Hechos 3:19). Por esto, la Iglesia del Señor Jesucristo

que la palabra pecado en griego, es la G266 Hamartia,

debe ser parte de este propósito de Dios, llamando al

que significa errar en el blanco y cambiar su manera

pecador, al que no conoce al Señor, para exponerle

de pensar, al respecto, para poder limpiarlos de sus

su condición y cómo el pecado ha trastornado

pecados (Isaías 1:18).

su

vida,

conduciéndolo

a

la

muerte.

Muchas


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

18

PARA TRAER ESPADA Por Sergio Licardié

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Hebreos 4:12

1 Tesalonicenses 4:1

Marcos 12:29-31

Josué 6:21

Marcos 7:11

Efesios 6:17

La

primera

vez

que

aparece

la

referencia a una espada en el Nuevo Testamento, Jesucristo

es

cuando

menciona

lo

el

Señor

siguiente:

“No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada” (Mateo 10:34 LBLA), el versículo es desconcertante si se lee sin contexto, porque el Señor dice en otro pasaje: “La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da ...” (Juan 14:27 LBLA). ¿Entonces estos versículos se contradicen? Tenemos que analizar dos puntos importantes al cotejar el primer versículo mencionado, contra otros que hablan de la paz de Dios. El primer punto, es que en Mateo 10:34 se usa el verbo griego Ballo (imponer, precipitar, lanzar con cierta violencia) para decir “No … vine a traer paz …”, mientras que en Juan 14:27 se utilizan los verbos Aphimei (enviar, entregar) y Didomi (conceder, repartir) para decir “La paz os dejo, mi paz os doy …”, es decir, si sustituimos los conceptos en cada versículo, el de Mateo se podría leer así: “No penséis que vine a imponer la paz a la tierra, no vine a precipitar la paz, sino a lanzar con violencia la espada”, mientras que el de Lucas se podría leer así: “La paz os entrego, mi paz os concedo …”. Vemos que la Palabra del Señor expone dos mensajes que no son contradictorios entre sí, sino complementarios. Este primer punto nos deja ver que hay una aceleración violenta de la espada que trae el Señor en su primera venida. Y eso nos lleva al segundo punto: la explicación del objeto sobre el que recae esta acción, que se da en los versículos contextuales y debo transcribir para explicarlos de una manera adecuada: “Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su misma casa. El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí. Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por mi causa, la hallará” (Mateo 10:35-39 LBLA). Es decir, la espada se lanza contra 3 entidades o grupos: 1) El hogar 2) El hombre que ama a su familia 3) Quien ha hallado o perdido su vida. Si desglosamos un poco más esos grupos, podemos notar que el primero es un hogar que no tiene común acuerdo para buscar a Dios. El segundo, es el del hombre que ha puesto a su familia como prioridad antes que a Dios (lo cual debe ser explicado). Y el tercer grupo, es la persona que halló la vida a su manera, quizás con riquezas, comodidades, sin preocupaciones, pero olvidándose de negarse a sí mismo y seguir a Cristo para alcanzar la meta del supremo llamamiento.


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

19

Entrando al siguiente nivel de profundidad en el análisis, vemos que este propósito específico de la primera venida del Señor (traer la espada), pone en evidencia las imperfecciones del corazón del hombre que se manifiestan primeramente en su hogar. Recordemos que uno de los propósitos de Dios es que el hombre ame, pero bajo el principio eterno establecido por Dios: Amar a Dios por sobre todas las cosas, después a uno mismo, y luego al prójimo como a sí mismo. Esto significa que si no amamos a Dios, no nos podremos amarnos correctamente a nosotros mismos,

y

si

no

sabemos

cómo

amarnos,

tampoco podremos amar adecuadamente a nuestro prójimo. Por eso la Biblia explica que la Palabra de Dios es como espada de doble filo, que discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Es necesario que la espada nos muestre si decimos que amamos a Dios pero en realidad no lo hacemos con todo nuestro corazón, y así evitar las consecuencias descritas en Mateo 10:35. Por eso debemos explicar con más detalle este

debemos amar a nuestra familia luego de amar a

punto, amar a Dios y ponerlo en primer lugar en

Dios en primer lugar. Por eso decía el Señor que lo

nuestro corazón, no significa dejar desatendida a

debemos amar a Él antes que a padre, madre o hijos,

nuestra familia mientras solo nosotros vamos a la

porque hay quienes no están dispuestos a cumplir

iglesia todos los días. Amar a Dios adecuadamente,

la voluntad de Dios cuando Él nos pide entregar o

tampoco es ofrendar todos nuestros bienes y vida

hacer algo acerca de nuestra familia.

a Dios para no dar lo justo a nuestros familiares (en cosas materiales y atención), tal como lo dijo el Señor cuando amonestó a los fariseos sobre el Corbán. Amar a Dios es tenerlo primero a Él en nuestro corazón y cumplir su voluntad consagrándonos para Él. También es amar y atender a los nuestros, recordándoles que debemos dedicar nuestra vida a agradarlo a Él y que eso significa despojarnos, pero conforme a lo que el Señor nos guíe, no a lo que nosotros consideremos prudente según nuestra mente. Amar a Dios en primer lugar, es darle el ejemplo a nuestra familia de cómo servir a Dios, sirviendole a ellos y a nuestro prójimo. Amar a Dios significa corregir con amor, pero también con firmeza con la guía de Dios. Amar a Dios es cortar los lazos con el pecado y aún con aquellos que Dios nos manda, así como sucedió con los marineros y Jonás. Es decir, amar a Dios es cumplir con su Palabra y la voluntad de su Espíritu Santo que nos van demostrando cómo

Esto nos hace recordar otro aspecto de la espada: Es un arma de ataque, para incursionar contra las potestades espirituales que hacen guerra contra nosotros. No hablamos de una espada literal ni tampoco de hacer una guerra física, verbal o psicológica contra nuestra familia. Es más bien la invitación a pelear por ellos (no contra ellos), a utilizar la Espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, para romper con toda idolatría, contra todo aquello que nos impide poner a Dios en primer lugar en nuestro hogar. Esa espada es la que nos debe servir para aniquilar todo espíritu de iniquidad entre los nuestros, así como para conquistar ciudades como Jericó, Hai, Maceda, y otras más que son figura de lo espiritual que debemos eliminar de nuestras casas y corazones en el Nombre poderoso de Jesús.


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

20

PARA SERVIR Fernando Álvarez

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Números 8:24

Juan 12:26

Esdras 6:18

Lucas 22:42

1 Corintios 16:9

“En el principio de la creación no habían brotado arbustos, ni plantas en el campo porque no había llovido, y era porque no había hombre que sirviera en la tierra” (Génesis 2:5). Esto quiere decir que el propósito del hombre es el servicio y este a su vez, es el generador de la provisión y de la bendición de Dios. La palabra utilizada en el texto anterior y que la mayoría de los diccionarios traduce como servicio es la palabra hebrea H5647 Abád (Nueva Concordancia Strong Exhaustiva), que se traduce como: adorar, arar, honrar,

ministrar, servidumbre, siervo, trabajar, etc. En tal sentido inferimos que dichas expresiones reflejan con exactitud el propósito de Dios para con el hombre. Por lo tanto, el hombre que cumple con la voluntad de Dios en obediencia a su propósito se constituye en un instrumento de Él, lo cual desencadena bendiciones y el cumplimiento de sus planes, los cuales dice la Palabra son de bienestar y contienen la esperanza de un buen futuro (Jeremías 29:11). Lo interesante de esta ilustración, es que representa el plan de salvación que Dios diseñó para el hombre. En este aspecto, conviene recordar que la Biblia nos muestra que los finales son parecidos a los principios, y en estos tiempos finales es cuando se ha manifestado en su plenitud el plan de salvación, porque, así como el primer Adán fue constituido el precursor de una bendición, así el postrer Adán, que es nuestro Señor Jesucristo, es el precursor de nuestra salvación (1 Corintios 15:45); siendo el servicio, responsable de tal desenlace, “Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28). La venida de nuestro Señor Jesucristo estuvo marcada por muchas bendiciones, por ejemplo, la adoración, el trabajo y múltiples ministraciones, como ya se dijo respecto a la traducción de la palabra Abád. Por esa razón es que, aun siendo un niño, su principal deseo era atender los asuntos de su Padre, lo cual encierra una gran enseñanza para nosotros (Lucas 2:49). De tal manera que el punto de partida es conocer el propósito de Dios, el cual como ya se dijo, es el servicio. Para explicar de otra forma la importancia de tan grande ministración, me permito citar la estimación que le dan los economistas al trabajo, ya que sin importar la tendencia ideológica o la escuela que sigan, para todos, el trabajo es la fuerza que transforma la materia prima en riqueza, es decir, que no existe riqueza sino media trabajo entre ambos extremos. Por consiguiente, entendemos que el trabajo es sinónimo de servicio y se constituye en esa fuerza que transforma personas, familias, empleos, cosas, en riquezas de parte de Dios. Por esa razón es que en Cristo están escondidas y contenidas todas las riquezas y la sabiduría del conocimiento


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

21

(Colosenses 2:2-3), de forma que, sin que haya mediado la venida de nuestro Señor y en ella la ministración del servicio, estuvieramos aún alejados de los pactos y las promesas (Efesios 2:12). Y por ello, el principal propósito de su venida fue consumar el plan de salvación. Jesús sirvió y ministró con su propia vida para que nosotros por medio de su muerte y resurrección tengamos vida eterna (Juan 3:16), ya que la característica más importante de alguien que sirve conforme el propósito de Dios es que ha muerto porque obra conforme a la voluntad del que lo envía, olvidándose así, de sus propios deseos y necesidades (Juan 4:34). Recordemos que al haber hombre que sirve, entonces llueve, y como consecuencia los arbustos y las plantas crecen, por eso es por lo que el Señor Jesús vino a servir, por lo tanto, llovió. Esto fue lo que sucedió con la Samaritana, esa fue el agua de la cuál le habló y que la transformó de un momento a otro, ya que cuando la Biblia habla de agua, habla de la

Palabra, de la enseñanza y de la llenura del Espíritu Santo (Juan 4:14); por eso es que uno de los primeros beneficios recibidos es el convencimiento de pecado, de juicio y de justicia (Juan 16:8). Este hermoso pasaje nos lleva a pensar en el enorme beneficio recibido, porque la Samaritana ejemplifica a la Iglesia que se vio favorecida por la ministración del Señor, porque, aunque ya se tenía el Antiguo Testamento, la ley era imposible de cumplir, sin embargo, el Señor dijo que su propósito no era abolirla, sino cumplirla (Mateo 5:17 ). Esto nos conduce nuevamente a la misma conclusión: estaríamos perdidos ante la imposibilidad de poder cumplir con cada uno de los mandamientos de la ley, ya que solamente el Cordero de Dios era capaz, dándonos con ello la posibilidad de acceder a la redención de nuestros pecados y a la salvación de nuestras almas (Lucas 1:69). Asimismo, dentro de muchos ejemplos que apreciamos en nuestro Señor, es importante reflexionar en las actitudes que debe tener un servidor y en la manera de como se apresta a servir a los demás. Dice la Biblia que Jesús se ciñó la cintura con una toalla y esto significa varias cosas.

Primero, según los diccionarios bíblicos, se trataba de una toalla utilizada por los sirvientes de la casa, lo cual enfatiza la humillación a la que se sometió siendo Dios (Juan 1:1). Luego, realizó una tarea de siervo; lavar los pies de sus discípulos con agua. Nuevamente agua, y esto, ¡cómo consecuencia de que alguien estaba sirviendo! Esto nos permite ver otro beneficio: la limpieza de nuestro andar. Antes del servicio de Cristo y del agua de su Palabra, nuestros pies estaban sucios con el polvo del camino o quizás por el barro, los cuales representan el pecado, las costumbres del mundo e incluso caminos o formas de vida que al hombre le parecen rectos, pero no lo son (Proverbios 16:25). O sea que Jesús nos redime y luego nos limpia para no tener vestigios que nos aten al pasado, para así permanecer en el camino, la verdad y la vida, que es Él mismo, Cristo Jesús. Ahora nos corresponde hacer conforme al ejemplo de nuestro Señor, en donde para llegar a ser grande, hay que servir y para ser el primero, hay que convertirse en siervo (Mateo 20:26-27). Por lo demás, el Señor exaltará a su tiempo a los que bajo su poderosa mano, se humillen (1 Pedro 5:6).


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

22

PARA SALVAR ALMAS Hari Chacón

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Apocalipsis 1:18 Éxodo 6:9 Romanos 8:6

La primera venida del Señor Jesucristo marcó un período glorioso para la humanidad, “Lo hizo para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia, que de antemano Él preparó para gloria, es decir, nosotros, a quienes también llamó, no solo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles. Como también dice en Oseas: a los que no eran mi pueblo, llamaré: «pueblo mío», y a la que no era Amada: Amada mía” (Romanos 9:23-25 LBLA). La anterior declaración, nos concede a los que no somos judíos, entrar en su

simiente, dándonos la oportunidad de llegar a ser llamados hijos de Dios, por darnos salvación y vida eterna por medio de su sangre preciosa. Esto lo hizo entre otras muchas cosas, por las cuales, todos los que hemos creído con nuestro corazón que el Señor Jesús es el Hijo de Dios y nuestro Salvador y lo hemos confesado con nuestra boca, tenemos el privilegio de participar, para formar parte de su Iglesia, con la expectativa de llegar a ser su Novia y estar siempre con Él. Si bien es cierto que lo anteriormente descrito ya es glorioso, es necesario comprender que el Señor Jesucristo también vino a hacer muchas otras cosas: “porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea” (Lucas 9:56 LBLA). Este versículo se contextualiza con lo escrito en Isaías: “No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare: sacará el juicio a verdad” (Isaías 42:3 RVG2010). Ambos versículos nos muestran la inmensa misericordia de Dios por medio de Jesús y del Espíritu Santo, teniendo cuidado de nosotros, ya que aun siendo cristianos y salvos, durante nuestro caminar en el mundo podemos meternos en tantos problemas con el pecado hasta el punto en que consideramos no poder salir de el y por esa causa el Señor mismo nos deja un mensaje contundente: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado” (Hebreos 4:15 LBLA). Ahora veamos algunos aspectos que pueden estar afectando nuestra alma a causa del pecado y de los cuales nuestro Señor Jesucristo nos vino a salvar: Ansiedad por la provisión en el futuro

El Señor sabe el grado de preocupación y ansiedad que el humano puede llegar a tener por el futuro, por eso recalca: “Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa?” (Mateo 6:25 LBLA). Esa ansiedad por saber de donde vendrá la provisión (y en ocasiones no recibirla),


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

23

regularmente provoca un desaliento: “Entregué mi corazón al desaliento, por todos mis fatigosos afanes bajo el sol …” (Eclesiastés 2:20 BJ1998), y eso podría llegar a causar que nuestros oídos se cierren evitando escuchar la Palabra de Dios por medio de sus siervos; aseveración que se basa en lo sucedido al pueblo de Israel ante la dura servidumbre en Egipto, narrada en Éxodo 6:9. En efecto, el Señor Jesús vino a salvarnos de estos sentimientos y lo vemos cuando dice: “Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:8 LBLA), en donde nos muestra esa esencia de proveedor fiel que Él tiene y en la cual asegura, que no nos faltará el sustento. En las diferentes traducciones de la Biblia encontramos que la palabra griega para referirse al alma, también se traduce como vida, y otra de las situaciones de las cuales el Señor Jesús vino a salvarnos es la siguiente: Afán y banalidades de la vida

“El que ha hallado su vida, la perderá; y el

que ha perdido su vida por mi causa, la hallará” (Mateo 10:39 LBLA). Al enfocar el versículo anterior vemos una relación antagónica entre hallar y perder, con una aparente contradicción, sin embargo, no existe tal contradicción. Cuando menciona el ‘hallar su vida’, se está refiriendo a esa actitud del alma en la cual el humano se enfoca en un objetivo de ser exitoso, popular, el mejor y adinerado y al buscarlo con todas sus fuerzas; cae en el alejamiento de su vida para con Dios. Con eso, no quiero decir de ninguna manera que ser el mejor o tener éxito y dinero tenga algo de malo, sino que lo malo es el cambio de prioridades que a veces sucede en el corazón del hombre. Por eso, la búsqueda de Dios es lo que primordialmente debe suceder en nosotros, pero esa búsqueda implica dejar atrás muchas cosas que, por naturaleza le agradan al humano, así como los placeres y deleites del mundo; y es a esos placeres y deleites a los que hace referencia la parte del versículo que dice: el que ha hallado su vida, la perderá, pues por ellos, se desencadena la lujuria y el exceso de todas las cosas. Pero para salvarnos de esto, el Señor Jesús nos dice: “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se os

darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal” (Mateo 6:3334 BJ2001). Esta palabra nos reafirma que el tener éxito, el tener dinero y todo lo demás que podamos querer, no nos hará daño si viene a nosotros como una añadidura que, dicho sea de paso, no debemos buscar, sino que nuestra búsqueda y enfoque debe ser en apartarnos del mal y tratar de poner nuestra mente en el Espíritu para llegar a agradar a Dios. Si alguno de nosotros hemos errado en el blanco y eso ha provocado todo tipo de cosa mala en nuestra vida y nos llegamos a sentir indignos de poder alcanzar misericordia, quiero decirte con toda certeza que el Señor Jesucristo vino en su primera venida a esta Tierra a darnos salvación integral y abrir esa gloriosa posibilidad de caminar en Él, y lo enfatiza cuando dice: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6 LBLA). “Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1 LBLA). ¡Maranatha!


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

24

PARA TRAER FUEGO Por Julio Lacán

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Mateo 3:12

Judas 1:7

Mateo 5:22

Judas 1:23

Hechos 2:3

Apocalipsis 21:8

De acuerdo con las Escrituras sabemos y entendemos que el Señor Jesús viene a la Tierra dos veces, en la primera venida encontramos el favor de Dios y en la segunda se manifestará el día de la venganza (Isaías 61:2-3). Al analizar con detenimiento la primera venida vamos a encontrar los propósitos por los que se presentó a la Tierra y también nos dará la base bíblica para entender su segunda venida. Dentro de estos propósitos se encuentra traer fuego a la Tierra, “He venido a traer fuego a la tierra, y ¡cómo quisiera que ya

estuviera ardiendo!” (Lucas 12:49). La simple palabra fuego en la Biblia nos lleva a confrontarnos, pues bíblicamente tiene mucha relación con llegar a ser juzgados, pero también nos permite considerar que el fuego sirve para probar la pureza de los metales más valiosos, es decir que este fuego va a permitir que nosotros seamos probados y purificados para poder presentarnos ante Dios. También podemos ver que históricamente el fuego se cataloga como uno de los mayores descubrimientos, debido a que permitió dar pasos en la evolución humana, por ejemplo, en la manera de preparar los alimentos, la iluminación y estableció mejores condiciones de vida al poder soportar el frío. Para el pueblo de Dios el fuego ha sido un elemente que ha permitido marcar tiempos, por ejemplo, al salir de Egipto ellos fueron guiados por una columna de fuego que les brindaba luz, calor y protección; los acompañó hasta llegar al lugar que Dios tenía para ellos. Si el fuego, en lo natural y en la Biblia han marcado sucesos importantes, cuanto más el fuego que trae el Señor Jesús puede cambiar nuestra vida. A continuación, desarrollaremos este tema para entender lo que produce el fuego que el Señor trae. En el evangelio de Lucas hay una primera referencia que hace el Profeta Juan, en la cual nos habla del bautismo: “respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Lucas 3:16). El Señor nos enseña aquí diferentes facetas del bautismo y una de estas era el bautismo en fuego. Bautizar, significa sumergirse completamente o tomar el color. En el bautismo en agua una persona toma la decisión de obedecer la Palabra de Dios y al hacerlo es sumergida con el propósito de hacerse uno con el Señor en su muerte y resurrección. Asimismo, el bautismo en fuego constituye una inmersión completa en el fuego de Dios, para morir y luego adquirir sus propias características como si fueramos objetos de honra para la Casa de Dios, los cuales son purificados y pulidos mediante el fuego. El cumplimiento de este derramamiento inició en Hechos 2:14 luego de su partida, es por ello que era necesario que esto aconteciera para que el Espíritu Santo


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

25

viniera y así, recibir el fuego de Dios (Juan 16:7). El fuego también sirve para consumir los frutos que no son agradables a Dios, “Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego” (Lucas 3:9). Los frutos de la carne nos apartan del Reino de Dios (Gálatas 5:16-21), por ello es importante acceder al Trono de Dios y pedir misericordia, y esto lo hacemos por medio de la confesión de pecados en donde voluntariamente nos presentamos para reconocer nuestras faltas y que estas sean arrancadas de nuestra vida (Mateo 18:8). Al hacerlo de esta manera, Dios nos ayudará a sustituir lo carnal por lo espiritual para que podamos producir los frutos del Espíritu. Ahora bien, en el tiempo final existirá una separación de los que honraron a Dios y lo que no lo hicieron, “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41).

Si lo aplicamos a nuestros días, el fuego de Dios

El fuego de Dios también debe provocar que nuestro

nos permite separarnos de todo aquello que no es

corazón arda tal y como lo hizo con los discípulos

agradable a Él, y al permitir que su Espíritu arda en

que caminaban desanimados rumbo a Emaús.

nosotros y nos guie tendremos la capacidad de vivir

Aquí, Jesucristo se acercó y empezó a conversar

en santidad. Por otro lado, una de las destrucciones

con ellos. Al final se percataron que habían estado

más fuertes que vinieron como consecuencia del

hablando con el resucitado y que su corazón ardía

pecado es la de Sodoma, y una de las cosas que

cuando escuchaban su voz y les abría las Escrituras:

resalta de sus actos es el pecado sexual; causa por la

“Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón

que vino la destrucción sobre toda una ciudad, “mas

en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y

el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo

cuando nos abría las Escrituras?” (Lucas 24:32). El

fuego y azufre, y los destruyó a todos” (Lucas 17:29).

fuego de Dios no permitirá que sigamos siendo los

La manera en la que Dios detuvo este tipo de pecado fue enviando fuego, por eso si tu estas batallando contra pecados de tipo sexual puedes clamar a Dios

mismos a causa de escuchar y estudiar su Palabra, ya que su revelación viene como consecuencia de la llenura de su Santo Espíritu.

para pedirle que mande su fuego purificador sobre tu

El fuego que ha traído el Señor en este tiempo no

vida, para que rompa toda atadura que exista en ti y

es para destrucción, ya que como leímos, Él tuvo

seas libre. Incluso nuestra fe será probada por medio

que enseñarles a sus discípulos, quienes al ver que

del fuego pues es considerada mucho más valiosa

los samaritanos no habían recibido en su ciudad al

que el oro, sabiendo que la misma no es para nuestra

Señor, le consultaron si hacían descender fuego del

destrucción, sino para botar todas aquellas impurezas

cielo (así como lo hizo Elías para que ellos fueran

de nuestros corazones y dejar limpias nuestras

consumidos), pero Él les aclaró que el fuego no iba a

vestiduras y escapar de todo aquello que vendrá

ser utilizado para la perdición de las almas, sino para

(1 Pedro 1:7; Zacarías 13:9).

salvarlas (Lucas 9:54)


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

26

PARA RECUPERAR LO PERDIDO Louisette Moscoso / Giovanni Sandoval

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Job 42:10-17 Lucas 19:1-10 Hechos 27:20-25

Una de las muchas cosas que el Señor vino a hacer en su primera venida está escrita: “porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido“ (Lucas 19:10 RV1960). La palabra perdido según la Nueva Concordancia Strong Exhaustiva, viene de la raíz griega G622 Apólumi que significa: destruir completamente (reflexivamente perecer, o perder), literal o figurativamente: destruir, matar, morir, perder, perdido, perecedero, perecer.

Una de las cosas que se perdió antes que el hombre fuera creado, fue la alabanza cuando Luzbel cayó. La Biblia dice de él: “… los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación” (Ezequiel 28:13). La palabra que fue traducida como “primores”, en el original hebreo, viene de la raíz H4399 Melaká, que entre sus significados están: delegación, ministerio, trabajo, oficio. Esto quiere decir que este querubín era un ministro de alabanza, pero cuando fue echado del monte de Dios, lo enviaron al Seol junto con el sonido de sus arpas (Isaías 14:11), es decir, juntamente con su música pues la había contaminado. Desde entonces ha tratado de contaminar la alabanza que la Iglesia le ofrece al Señor. Pero, cuando Jesús vino en carne, enseñó que de la boca de los niños y de los que maman el Señor fundó la fortaleza y perfeccionó la alabanza, para hacer callar al enemigo y al vengativo (Salmos 8:2; Mateo 21:16). Entonces, la verdadera alabanza y adoración es la que se ofrece en espíritu y en verdad, tal como el Señor le dijo a la mujer samaritana (Juan 4:23-24). Hebreos 2:11-12 nos dice que el Señor Jesucristo no se avergüenza de llamarnos hermanos: “Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré”. El Señor mismo desciende cuando estamos haciéndole fiesta a nuestro Dios y alaba al Padre entre nosotros porque nos ha permitido recuperar la alabanza y adoración genuina al vivir la restauración el tabernáculo de David. Por otro lado, cuando el hombre perdió su comunión con Dios al desobedecer el mandato explícito de no comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y el mal, sintió miedo y se escondió, ya que sabía que había fallado y la comunión perfecta que antes tenía con el Señor, se perdió. Todo esto porque su espíritu murió, ya que la parte de su ser con la que Dios se comunicaba era con su espíritu. Incluso fue sacado del huerto y de ahí en adelante debía acercarse a Dios por medio del sacrificio de un animalito inocente, el cual cubriría sus pecados, hasta que viniera el Cordero de Dios que quitaría y borraría sus pecados completamente. Sabemos que el Señor vino para que el hombre recuperara su comunión con Dios por medio de su sacrificio en la cruz y de la sangre que derramó para remisión de nuestros pecados (Hebreos 9:22). Pero si el Señor no hubiera venido a la Tierra, el hombre jamás habría podido


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

27

salvarse, pues nadie puede llegar al Padre sino es por medio del Hijo de Dios (Juan 14:6), ya que la condición del hombre previo a llegar a Cristo es de muerte y separación de Dios (que lo lleva a perderse eternamente), pues está muerto en sus delitos y pecados (Efesios 2:1); pero al recibirlo en su corazón como su único y suficiente Salvador, recibe vida eterna. Jesús vino como el Buen Pastor, a buscar a las ovejas que se le habían perdido y estuvo dispuesto a dar su vida por ellas. De esto podemos ver una sombra en la parábola de Lucas 15:1-7, la cual el Señor les refirió a los escribas y fariseos que murmuraban contra Él porque lo veían comer con los recaudadores de impuestos y pecadores que se acercaban a Jesús para oírle; ignorando que ellos mismos también eran pecadores y necesitaban al Salvador. A través de esta parábola, el Señor les estaba diciendo que Él había venido por los perdidos y por los que necesitaban médico, porque no había venido a buscar a justos, sino a pecadores para salvarlos (Mateo 9:13; Marcos 2:17; Lucas 5:32).

El Señor también vino por los hijos que abandonan la casa de Dios y deciden vivir perdidamente, como sucedió en la parábola del hijo pródigo (Lucas 15:11-32). Este hijo no estuvo dispuesto a someterse a su padre, sino deseaba conocer el mundo pensando que eso lo haría feliz, pero pronto descubrió que la vida lejana a la casa de su padre era miserable y entendió que nadie iba a amarlo como lo hacía su padre, por lo que estando en la pocilga volvió en sí y decidió regresar a su casa. Todo esto, para pedirle perdón y que le diera trabajo de jornalero, pues pensaba que ya no era digno de ser llamado su hijo, pero fue recibido como hijo de nuevo, e incluso mataron al becerro engordado para regocijarse, pues este hijo que había muerto, había vuelto a la vida; se había perdido, pero fue hallado. Cuando un pecador se arrepiente y le pide perdón al Señor, hay fiesta en los cielos, porque Dios siempre está presto a perdonar, ya que su Hijo Amado pagó el precio para que todo aquel que en Él crea no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16). Como ejemplo de esto, vemos que muchos hermanos a causa de la pandemia se alejaron de la Casa de Dios, ya sea porque se acostumbraron a no congregarse o por tener alguna pérdida material o

de algún ser querido, y se desanimaron. Quizá se enojaron con Dios, quien los sigue llamando para que vuelvan a buscarlo y así recuperarlos, pese a las circunstancias, ya que ciertamente los recibirá con gran fiesta porque los ama. En la parábola de la dracma perdida en Lucas 15:8-10 leemos que una mujer tenía 10 monedas pero perdió una, o sea que perdió el diezmo de lo que tenía. Entonces, se levantó porque estaba acomodada, encendió una lámpara, ya que estaba en tinieblas, y barrió la casa (figura de la ministración) hasta encontrarla. Esto nos habla de muchos cristianos que han dejado de entregar sus diezmos por diferentes razones, y con eso han permitido que entre el devorador a sus casas. El problema con esto es que esta potestad del devorador no solamente devora las finanzas, sino también la salud y aún a los hijos (Apocalipsis 12:4). El Señor nos ha entregado una abundante revelación con respecto al diezmo, ya que desea que su Iglesia recupere la bendición que proviene como resultado de diezmar, y una de ellas es que la Iglesia que se casa, es una Iglesia que diezma.


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

28

PARA ENSEÑAR Por Sammy Pérez / Miguel Ochoa

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Lucas 20:21

2 Timoteo 3:16

Mateo 22:16

Hechos 1:

Lucas 11:1

Cuando abordamos el concepto enseñanza se nos vienen muchas ideas respecto a esto. Una de ellas relacionado con la educación o conceptos pedagógicos que norman el estilo de vida de las personas, pero en la Biblia también aparecen enseñanzas de cuando el hombre pecó, y por eso leemos que el Señor cuestiona al hombre con la siguiente pregunta: “¿quién te enseñó?” (Génesis 3:11 BSO). La enseñanza consiste en orientar y estimular a los aprendices, en este caso a

los discípulos, los cuales tienen la oportunidad de ser instruidos y formados por maestros, así como Pablo que fue educado por el maestro Gamaliel (Hechos 22:3). Sin embargo, en caso contrario, el enemigo puede enseñar, por ejemplo, por medio de hechizos; por eso la Biblia dice: “maestra de hechizos” (Nahúm 3:4). La enseñanza de la Palabra de Dios es muy importante pues cuando la leemos, la oímos y la guardamos, somos bienaventurados (Apocalipsis 1:3), ya que la Biblia fue inspirada por Dios y útil para enseñar, reprender, corregir e instruir en justicia con el propósito que el hombre de Dios sea perfecto (2 Timoteo 3:16). Además, la enseñanza de la Palabra escrita también es importante porque ella nos lleva a la estatura del varón perfecto, sin embargo, para que la enseñanza sea efectiva es necesario que el que la imparte (ya sea escrita o verbalmente), sea un hombre idóneo y apto para enseñar a otros (2 Timoteo 2:24). La Palabra enseñanza proviene del griego G1321 Didásko y significa: enseñanza, aprender, instruir, aprender, mantener conversaciones con otros para instruirlos, desempeñar el oficio de maestro, comportarse como maestro, impartir instrucción, infundir doctrina (Nueva Concordancia Strong Exhaustiva). La enseñanza Didásko aparece frecuentemente en los evangelios, muchas veces para dar instrucciones (Mateo 11:1), en otros casos para adoctrinar (2 Tesalonicenses 2:15) o en el caso de los apóstoles del Espíritu Santo, para afirmar la doctrina (1 Timoteo 2:12, 4:11). A razón de todo esto, debemos comprender que nuestro Señor en su primera venida fue conocido, no solo por sus maravillosos milagros o sanidades, sino también reconocido como maestro, con una enseñanza que no era propia, sino del Padre (Marcos 12:19, 13:1; Juan 7:16 LBLA). De acuerdo a esto, veamos algunos ejemplos en donde el Señor enseñaba, pero sin dejar de mencionar que quien enseña, debe primero vivir la Palabra de Dios, pues nuestro Señor primero hacía y luego enseñaba (Didásko) (Hechos 1:1). Enseñaba con autoridad (Mateo 7:29 LBLA)

Los escribas en sus enseñanzas citaban a otros para establecer la autoridad de sus propias enseñanzas, pero nuestro Señor manifestaba su propia autoridad en sus enseñanzas, y por eso muchos judíos de aquel tiempo se sentían amenazados por la autoridad al momento que enseñaba, la cual venía también de vivir la Palabra (Mateo 28:18).


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

29

En la actualidad, muchos a la manera de los escribas citan lo que otras personas dicen, olvidando que el tema central de toda enseñanza debe estar fundamentada en la Biblia la cual nos concede autoridad para disertarla, por eso vemos que el enemigo huyó cuando nuestro Señor le dijo, “escrito está” (Mateo 4:4). Algunos piensan que tener autoridad es tener la unción de Dios, otros, que enseñar con autoridad es tener un perfecto conocimiento de lo que se va a enseñar, y otros que se tiene que vivir lo que se enseña. Ahora bien, estas son características que debe de tener un verdadero maestro, pero enseñar con autoridad es persuadir a la gente para la vida eterna, haciendo que reflexionen y practiquen lo que se les enseña. Como ejemplo, el Señor Jesucristo no solamente daba discursos, Él daba instrucciones y sus discípulos aprendían, no solamente para acrecentar su conocimiento, sino para obedecer y adquirir una nueva forma de vida. Enseñaba en la orilla del mar (Marcos 2:13)

La orilla del mar representa la enseñanza elemental,

lo básico que todo cristiano recién convertido debe conocer cuando se acerca a Cristo. Esto nos deja ver que la enseñanza (Didásko) debe ser fácil de explicar para aquellos que anhelan conocer del evangelio, sin embargo, sucede todo lo contrario para aquellos que andan buscando enseñanzas extrañas, pues Jesús les hablaba en parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan (Mateo 13:13).

son los discípulos los que buscan al Señor Jesús para que les enseñe (Didásko) a orar, esto quiere decir que, para recibir este tipo de enseñanza debemos crecer como creyentes y luego como discípulos, pues son estos quienes tienen el deseo de seguir aprendiendo, especialmente a orar.

Enseñaba y sanaba (Mateo 4:23)

La Biblia dice que Jesús es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). Cuando enseñaba decía claramente que su enseñanza era del Padre y no propia (Juan 7:16), y así, la seguridad de su enseñanza hacía que muchos como Pedro se aferraran a Él, pero otros dudaban, porque nadie puede creer sino es por la revelación del Espíritu Santo.

La Biblia dice que las señales siguen a la Palabra de Dios (Marcos 16:17-20 RV1960) y la enseñanza y la proclamación del Reino de Dios resultaba positivo para aquellos que prestaban sus oídos a escuchar el mensaje del evangelio, por eso, la Palabra dice que por el oír viene la fe y muchos por su fe fueron sanados, como la mujer encorvada (Romanos 10:17; Lucas 13:12-13). Cuando le prestamos atención a la enseñanza (Didásko), milagros y liberación pueden venir a nuestra vida, pero lamentablemente, todo lo contrario sucede en muchas iglesias emergentes que postergan la Palabra y como consecuencia, muchos permanecen enfermos espiritualmente. Enseñaba a orar (Lucas 11:1)

Juan el Bautista enseñaba a orar, pero en este relato

Enseñaba el camino de Dios con verdad (Mateo 22:16)

Enseñaba rectamente (Lucas 20:21)

Nuestro Señor también hablaba y enseñaba rectamente y no se guiaba por las apariencias. O sea que, el Didásko de Dios debe ser expuesto con honestidad a los oyentes con el propósito de ayudarles a salir de pecados o adicciones. De ninguna manera la enseñanza debe ser para conducir a los oyentes al libertinaje, pues la Biblia dice que los que guiaron a muchos a la justicia, brillarán como las estrellas (Daniel 12:3).


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

30

PARA HABLAR Por Edwin Castañeda / Luis Méndez

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Romanos 10:18

Mateo 3:2

Hechos 2:5-11

Mateo 4:10

Hechos 26:20

La Biblia nos da evidencia de los diferentes momentos y tratos que Dios ha tenido con su creación. Una parte importante de ello es lo relacionado a su primera venida, donde Dios tomó forma humana y se presentó a la Tierra a buscar lo que se había perdido, para redimirnos y darnos una oportunidad más de recuperar nuestra relación con Dios; la imagen inicial, para la cual hemos sido creados y así llegar a ser como Cristo. Parte de esa

restauración nos llevará a realizar las obras que Él hizo en la Tierra, “En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12 LBLA). Dentro de esas obras, está el hablar, de la cual haremos énfasis en este estudio. “Entonces clamaba Jesús en el templo, enseñando y diciendo: Y a mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo; más el que me envió es verdadero, al cual vosotros no conocéis” (Juan 7:28 RV1960). Es interesante que la palabra diciendo, que aparece en el texto anterior, viene de la raíz griega G3004 Légo, que significa: colocar, relatar, hablar, explicar, llamar, mandar, afirmar, añadir, decir, poner, referir, repetir y responder. Para conocer mejor lo que conlleva el hablar de Dios, debemos considerar que entre la primera venida del Señor Jesucristo y el último libro escrito del Antiguo Testamento, hubo alrededor de 400 años, a los que se les han llamado los años del silencio por los eruditos. En esos años, Dios ya no tuvo una comunicación documentada en la Biblia con su pueblo Israel, y esto, a causa de la desobediencia y el pecado en el que continuamente vivían. “Escuchad otra parábola. Había una vez un hacendado que PLANTO UNA VIÑA Y LA CERCO CON UN MURO, Y CAVO EN ELLA UN LAGAR Y EDIFICO UNA TORRE, la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. Y cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Pero los labradores, tomando a los siervos, a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon. Volvió a mandar otro grupo de siervos, mayor que el primero; y les hicieron lo mismo. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: “Respetarán a mi hijo”. Pero cuando los labradores vieron al hijo, dijeron entre sí: “Este es el heredero; venid, matémoslo y apoderémonos de su heredad.” Y echándole mano, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron” (Mateo 21:33-39). Estos versículos nos narran la historia antiguo-testamentaria de Israel, hasta el versículo 37, donde inicia el Nuevo Testamento y se habla de su primera venida. Dios habló en ese momento y sus palabras fueron para un pueblo que ya había dejado de escuchar a sus siervos, por ello envió a su Hijo. Jesús


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

31

no fue respetado por algunos cuando hablaba, y decidieron matarlo a causa de desear quedarse con la heredad terrenal. Dios dispuso por ello, que esa última oportunidad ya no sería solamente para Israel, “En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de Él, y el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su Nombre” (Juan 1:10-12), por lo que dado que los suyos no lo aceptaron, se abría la oportunidad de incluir a todos para recibirle y quienes lo efectuáramos tendríamos el derecho de llegar a ser sus hijos. Cuando reconocemos que fuimos tomados por dignos (como pueblo), y que Jesucristo realizó su obra redentora, no nos queda más que agradecer y buscar alcanzar su imagen, la imagen del Hijo, y proclamar y hablar de sus maravillas a todos los que podamos, porque a quienes crean, les será otorgado el derecho de llegar a ser hijos de Dios (Juan 1:12).

Existen muchas personas en el mundo que están en ese período de silencio con respecto Dios, pero Él está dispuesto a hablarles a ellos también a través de su Espíritu Santo, ya que sabemos que cuando Dios habla, trae esperanza y salvación al mundo necesitado. Incluso, existen creyentes que quieren hablar acerca del Señor y no pueden. Posiblemente, por falta de conocimiento, pero si ese fuere el caso, es necesario discipularse y crecer en el conocimiento de Dios porque nadie puede dar lo que no tiene. Existen tambien creyentes que quieren hacerlo y no pueden, por ser, por así decirlo, mudos en lo espiritual; en estos creyentes se hace necesario que venga una liberación para que su boca se abra y fluya la Palabra de Dios. Es interesante que en algunos casos, la influencia de demonios es tal, que la persona no puede hablar: “Y después que el demonio había sido expulsado, el mudo habló; y las multitudes se maravillaban, y decían: Jamás se ha visto cosa igual en Israel” (Mateo 9:33 LBLA). En el versículo anterior notamos que cuando un mudo habla, las multitudes se maravillan, a causa de que dará un mensaje no oído: el de la salvación y perdón de Dios.

Es muy importante hablar acerca de Dios, haciéndolo en orden, siendo enviados y sujetos, como lo describe el Apóstol Pablo, “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Tal como está escrito: ¡CUAN HERMOSOS SON LOS PIES DE LOS QUE ANUNCIAN EL EVANGELIO DEL BIEN!” (Romanos 10:14-15 LBLA). Vemos que el Señor Légo (G3004, habló) de arrepentimiento, y anunciaba el Reino de los Cielos (Mateo 3:2), hablaba de servir y adorar al único Dios verdadero (Mateo 4:10), enseñaba y ministraba las bienaventuranzas (Mateo 5:4-11), también sanidad (Mateo 8:7), hablaba de cuidarnos de las doctrinas de error y engaño que se darían en el final de los tiempos (Mateo 24:5). El Señor Jesucristo habló acerca de Dios a la Tierra y nos delegó esa función para que continuemos con ello. Anhelemos por lo mismo, ser como Él, hablemos de Dios y recordemos que con ello se incentiva la fe: “Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo” (Romanos 10:17).


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

32

PARA JUCIO Por Rafael Molina

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Juan 8:15

Mateo 12:36

Juan 5:30

Juan 3:19

Mateo 7:2

“Porque ni aún el Padre juzga nada, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo, para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió” (Juan 5:22-23). Cuando estudiamos a fondo el tema de la primera venida del Señor Jesucristo nos encontramos con versículos clave que suenan duros y contundentes al primer vistazo, pero estoy seguro que envuelven un mensaje de misericordia y amor para todos nosotros los creyentes. Cuando decimos que el Hijo de Dios vino la primera vez al mundo para juicio es evidente que el mundo estaba colmando la paciencia del Señor de

nuevo con todas sus actitudes y ofensas y era necesario ponerle un alto; destruir al hombre de nuevo como al principio no aplicó como un castigo sino que ilógicamente para los seres humanos aplicó para perdón de pecados y librar de la muerte eterna. ¿Suena raro verdad? ¿ uede usted comprender el amor del creador por nosotros? El punto que me gustaría presentarle es que la primera venida de Dios como hombre, es decir, en la figura de Jesús, vino a poner un alto a la muerte con ese juicio del cual Él mismo sería el juez y culpable; Él vino a ponerse en el estrado por toda la humanidad y a recibir el peso de todo el castigo que merecíamos. De algo estoy seguro, nosotros no teníamos ninguna oportunidad de ganar el juicio del Padre y Él lo sabía, así se propuso la forma más admirable de salvarnos de morir eternamente y ser encarcelados por la eternidad. Le pongo un ejemplo: Jesús se sentaba a comer con pecadores y no le importó que lo acusaran los religiosos; se acercó a personajes que no merecían otra oportunidad según la ley de los hombres, como el caso de la mujer adúltera que moriría apedreada; o como el hombre ciego que había nacido así, sin el privilegio de la vista. Es más, en la cruz con los dos hombres que merecían la muerte se presentó como una salvación para ellos, pero solamente uno reconoció al que había venido para juicio pero estaba lleno de perdón. Como leímos al inicio del artículo, el Padre delegó en Jesús, su Hijo Unigénito, la responsabilidad y función de hacer juicio, para que todos lo honremos y así honremos al Padre también. Quiero destacar la importancia que tiene para todos nosotros entender nuestra condición de culpables de una falta leve o grave delante de Dios, negar que fallamos nos haría mentirosos, eso dice la Biblia; quizá no podamos ver literalmente el documento de deuda que pesaba sobre cada uno de nosotros y vivíamos la vida ajenos a esa acusación (Colosenses 2:14) atribuyéndonos a la ignorancia de las Escrituras el echo del que hay documentos legales en la esfera espiritual que nos hacen culpables ante las leyes espirituales. En este mismo pasaje dice que Cristo quitó de en medio esos decretos de muerte dirigidos a todos nosotros y los clavó en la cruz. Recordemos que una de las razones por las que el Señor Jesús vino la primera vez fue para juicio, pero ¿qué juicio? “Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas” (Juan 3:19).


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

33

Es decir que dejar de amar las acciones de las tinieblas, podría decir alguien, es salvarse de ser juzgado, pero deja que nos recuerde que también dice que ese juicio tiene que ver con pesar el amor en nuestros corazones, también porque dice que los hombres amaron más una cosa que la otra. Si te dan a escoger entre vivir en la oscuridad o la luz, ¿optarías por la luz? Pues claro, ¡todos deseamos ver la luz! La Biblia enseña que Jesús es la luz del mundo (Juan 8:12) y que el que lo sigue no andará en tinieblas. Jesús vino con toda la autoridad para ejecutar un juicio eterno sobre los hombres, ¿y qué hace? Se sujeta al plan del Padre y deja que todos los que no le recibieron le azoten, se burlen, y lo destruyan hasta la muerte de cruz; y esto es lo que no acabamos de entender: que no somos dignos de recibir perdón de pecados por nuestras acciones graves o leves, pero al leer en Juan 7:24 entenderemos que Él no juzga por la apariencia sino que pide que se juzgue con juicio justo. Juan 9:39 dice para qué es el juicio de su primera venida: “Y Jesús dijo: Yo vine a este mundo para juicio; para que los

que no ven vean, y para que los que ven se vuelvan ciegos”. ¿De qué grupo queremos ser? ¿De los que juzgan con dureza y destruyen con sus estructuras religiosas, alejados de la sana doctrina, olvidando que Jesucristo es la misericordia de Dios para los que le reciben convirtiéndose ellos en juzgadores y ejecutores de sentencias? ¿O escogeremos ser del grupo de los que reconocemos que no vemos y con humildad nos acercamos a Dios con la esperanza de que se nos devuelva la vista escogiendo abrazar la gracia del Señor? ¡Piénsalo! Consideremos que la Biblia dice que “si alguno ha pecado abogado tiene para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1). Juan 12:31 dice: “Ya está aquí el juicio de este mundo;

ahora el príncipe de este mundo será echado fuera”. Ahora, como hemos venido diciendo en el tema que el Señor vino para juicio, surge de nuevo la pregunta: ¿juzgar a quién? Y me alegra encontrar en este versículo una respuesta contundente y clara; para juicio del príncipe de las tinieblas y su reino; ¿de qué manera? ¡Pues con su muerte en la cruz! Continua diciendo: “Y yo, si soy levantado de la Tierra atraeré a todos a mí mismo”, ¡gloria a Dios! Porque se cumplirá el diálogo que el Señor tuvo con el Padre: de los

que me diste ninguno se ha perdido, solo el hijo de perdición. Él te ha atraído hacia sí mismo, a pesar de que tu y yo no le buscábamos, Él nos encontró y nos presentó delante de Él para pasar el primer juicio, el personal, en donde por su gracia fuimos absueltos de toda culpa y salimos libres sin manchas en nuestro archivo espiritual. Todos los pecados nos fueron perdonados. En su primera venida dejó instituido un segundo juicio que nos sirve en la vida para alcanzar agradarle y se llama Santa Cena. En esa ordenanza nos anima a juzgarnos a nosotros mismos de todas nuestras faltas porque le tenemos dentro, entonces nos dice desde allí en qué estamos fallando y nos vuelve a dar una oportunidad. Recordemos que con el pan y el vino nos preparamos para reunirnos para la eternidad con Él. Así que, recuerda que tienes un abogado espiritual, y cuando nos presentemos todos los días delante de Él debemos invocar su misericordia y piedad; ya que sin importar cuán grave haya sido tu falta, el Señor Jesús encontrará por sus méritos, la forma de reivindicarte delante del Padre. Él es bueno y lo hará para ayudarte a alcanzar la estatura de un hombre o mujer madura en el Señor, solo te sugiero que no abuses de la misericordia, amor y paciencia del Señor.


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

34

PARA TRAER VIDA Y ABUNDANCIA Por Pablo y Jimena Enríquez / Óscar Castro

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Salmos 119:25

Salmos 119:88

Salmos 119:37

Salmos 119:107

Salmos 119:40

Uno de los propósitos que tuvo la primera venida de nuestro Señor Jesucristo a la Tierra fue el traernos vida y traernos abundancia, “El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10 LBLA). Al profundizar un poco en el idioma griego de donde originalmente se tradujo este texto del Nuevo Testamento, se ve que las palabras “la” y “en” no aparecen en el griego original, entonces, lo que el Señor Jesucristo dijo en este pasaje es que Él vino para darnos vida y para darnos abundancia.

Vida

Esta vida es la unión de las tres vidas que el Señor ministra en nuestro ser integral, espíritu, alma y cuerpo. Es la vida de un alma vivificada por el Señor, un alma que pasa de muerte (separada de Dios), a la vida de un viviente en Cristo (1 Corintios 15:45). El nuevo nacimiento vendría a verse ejemplificado en el proceso de muerte (Efesios 2:1) y resurrección del espíritu (Efesios 2:5; Juan 3:3-16), la resurrección del cuerpo vendría a ser la vida y la inmortalidad que se alcanza en el proceso de muerte física y el levantar de la misma por el Señor (2 Timoteo 1:10); la integración de estas tres vidas, es la vida eterna que el Señor quiere que lleguemos a tener en un proceso que comienza en el creer en el Unigénito y Primogénito Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo (Juan 3:16; Mateo 19:16-17). Dentro de las Escrituras del Señor encontramos varias herramientas que nos ayudan de parte de Dios a permanecer en la vida de un viviente que el Señor anhela que tengamos hoy en nuestra alma. Nosotros ya alcanzamos la vida en el espíritu al momento de nacer de nuevo, empezando con ello el proceso de ver, entrar y heredar el Reino de Dios. Nuestra alma está siendo vivificada día con día al modelo que Dios predestinó para cada uno de nosotros como sus hijos. A continuación, veremos algunas herramientas que nos ayudan de parte de Dios a seguir evolucionando en este proceso tan glorioso, veamos. Fuente de Vida

“Se sacian de la abundancia de tu casa, y les das a beber del río de tus delicias. Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz vemos la luz” (Salmos 36:8 LBLA). Por excelencia la fuente de vida es Jesús (Juan 14:6). La Palabra del Señor nos dice que Él es la fuente de agua de vida (Jeremías 2:13), por eso cuando Israel se alejó de Él, lo hizo cavando cisternas, siendo esto representativo de personas que buscan “vivir la vida” gozando de deleites propiamente terrenales. Estas eran cisternas rotas que no pueden retener el agua, por ello podemos decir que, al escoger a Jesús en vez de los deleites pasajeros del mundo, estamos escogiendo la vida; siendo esto uno de los principales detonantes para la vivificación no solamente de nuestra alma, sino que de nuestro ser integral. La Biblia nos recuerda


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

35

también: “Pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna” (Juan 4:14 LBLA). A continuación mencionaremos estas otras cosas (existen más), que por causa de espacio en este escrito, únicamente las indicamos, estas nos ayudan a alcanzar la vida que el Señor nos da para que nosotros echemos mano de ella, día con día: el libro de la vida (Apocalipsis 3:5), manantiales de vida (Proverbios 14:27), reprensión de vida (Proverbios 15:31), corona de vida (Santiago 1:12). Abundancia

También existe la bendición de la abundancia, que se incluye dentro de las bendiciones que dan vida que Dios nos da por medio de su Hijo Jesucristo, y más que ser una abundancia de cosas físicas (aunque en su momento puede ser también), es una abundancia espiritual. Veamos:

Abundancia de consuelo

“Porque, así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo” (2 Corintios 1:5 LBLA). Nuestro Dios, es Dios de toda consolación (2 Corintios 1:3), y el propósito por el cual día con día nos consuela, es para que seamos capacitados y abundados en este consuelo para consolar a otros, impartiendo de gracia, lo que de gracia hemos recibido. Por eso, muchas veces Dios permite el sufrimiento para que le conozcamos como el Dios consolador, y a su vez, también nuestro bendito Señor nos capacita para poder ser no solamente consolados, sino también parte del equipo de consolación que tiene dentro de su Iglesia. Abundancia de gloria

“Porque si el ministerio de condenación tiene gloria, mucho más abunda en gloria el ministerio de justicia” (2 Corintios 3:9 LBLA). Dios derrama en abundancia su gloria para que nosotros como hijos suyos, seamos transformados por medio de ella (2 Corintios 3:18), y si bien es cierto que Dios no comparte su gloria con nadie (Isaías 48:11), sí permite que su gloria sea derramada en medio de su pueblo para transformarlo

así a su imagen y semejanza con el propósito eterno que designó en Cristo Jesús (Romanos 8:29). A Dios le ha placido que nuestra vida sea un instrumento de su gloria, de modo que si nosotros nos disponemos para ser portadores de ella, Dios la derramará abundantemente sobre nuestra vida. Para esto vino el Hijo de Dios. Espacio también nos falta para continuar estudiando acerca de la abundancia de amor (2 Corintios 7:15), la abundancia de gracia (Romanos 5:17), la abundancia de la Palabra de Cristo (Colosenses 3:16), la abundancia de dones espirituales (1 Corintios 14:12) y la abundancia de virtudes (2 Pedro 1:5-8). Gracias a la bendita venida de nuestro Señor Jesucristo, nosotros como hijos de Dios podemos tener acceso a todas estas bendiciones, así que amados hermanos, roguemos al Señor poder ser diligentes y suaves de corazón, para poder decir a una sola voz como pueblo de nuestro Señor Dios: ¡Bendito el que viene en el Nombre del Señor!, recibiéndolo así, todos los días en nuestro corazón y por consecuencia a todas y cada una de estas bendiciones. ¡Amén!


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

36

PARA SALVAR AL MUNDO Por Pablo y Mónica Orellana

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Juan 15:22-25

Romanos 1:32 LBLA

RV1960

2 Corintios 2:15-16 PDT

Lucas 10:11-16 LBLA

2 Tesalonicenses 2:12 LBLA

“Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo; porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo” (Juan 12:47 LBLA). Debemos comprender que uno de los propósitos de la primera venida de nuestro Señor Jesucristo fue y es salvar al mundo, pero el mundo en su mayoría no ha querido recibirlo y es por eso que debemos analizar y escudriñar las palabras que Jesús dijo con respecto a salvar al mundo. La palabra griega que se utiliza para decir salvar es la G4982 Sózo, la cual según el Diccionario Strong se traduce: hacer salvo, librar, misericordia,

preservar, sanar. Definitivamente, el Señor siempre ha sido misericordioso, dándonos salvación y con ella preservando nuestra vida de condenación, sanando nuestros corazones. Otra de las palabras griegas que se utiliza en este pasaje es mundo, que es la G2889 Kósmos, y según el Diccionario Tuggy se traduce: sistema de mundo presente, orden, tierra habitada. Con todo esto podemos notar que el Señor Jesús está interesado, dejándoles claro a los judíos que por haberlo rechazado de muchas maneras, Él se dispondría a tener misericordia y salvar a todo el sistema mundo o todo lo conocido como gentilidad, “pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Dios; no habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia” (1 Pedro 2:10 LBLA). Además, los que vivieron en la época de Jesús, al igual que los de la época de Isaías, rehusaron creer a pesar de la evidencia: “¿Quién ha creído a nuestro mensaje? ¿A quién se ha revelado el brazo del Señor?” (Isaías 53:1; Juan 12:37 LBLA). Como resultado, Dios endureció sus corazones (Éxodo 7:3 RV1960). ¿Significa eso que Dios impidió a propósito que esta gente creyese en Él? No, sencillamente confirmó sus propias decisiones, ya que después de toda una vida de resistir a Dios, estaban tan aferrados a sus costumbres que ni siquiera intentaban entender el mensaje de Jesús; a personas así les resulta virtualmente imposible acercarse a Dios. Junto con los que se negaron a creer, muchos creyeron, pero se negaron a reconocerlo, lo cual es igualmente malo y por eso Jesús dirigió duras palabras a tales personas: “Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos, Pero cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 10:32-33 LBLA). Estas son personas que no adoptan una firme postura por Jesús por temor al rechazo o al ridículo y es así que muchos líderes judíos no reconocían su fe en Jesús porque temían que los expulsaran de la sinagoga (que era su vida, su todo), perdiendo así, su posición de prestigio en la comunidad. Pero la adulación de otros es de breve duración, debiera interesarnos mucho más la aceptación eterna de Dios, que la aprobación temporal de otras personas. Muchas veces nos preguntamos, ¿cómo será Dios? ¿De


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

37

qué manera podemos conocer al Creador si no se hace visible? Jesús dijo claramente que quienes lo ven a Él ven a Dios, porque Él es Dios, por eso, si deseamos saber cómo es Dios, estudiemos detenidamente a la persona y las palabras de Jesucristo. Como leímos al comienzo, el propósito de la primera venida de Jesús sobre la Tierra no fue juzgar a las personas, sino mostrarles cómo encontrar la salvación y la vida eterna, pero cuando Él vuelva de nuevo, uno de sus principales propósitos será juzgar a las personas según la vida que llevaron en la Tierra y por las palabras de Cristo que no quisieron aceptar y obedecer, esas serán las que los condenen. En el día del juicio, quienes aceptaron a Jesús y vivieron según su voluntad serán levantados para vivir eternamente (1 Corintios 15:51-57; 1 Tesalonicenses 4:15-17 LBLA), pero quienes lo rechazaron y vivieron según su antojo, deberán enfrentarse al castigo eterno (Apocalipsis 20:11-15 LBLA). Podemos notar entonces que cuando el Señor dijo que no

había venido a juzgar al mundo, se refería que en ese momento no lo haría, pero aunque escucharon eso de boca de Él, decidieron no creerle, y esas palabras los juzgarían, “El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final” (Juan 12:48 LBLA). En este versículo, el Señor está diciendo Yo Soy la Palabra, el Verbo, el principio, y en ese Verbo, en ese principio, ellos serían juzgados en el día final y la ira de Dios permanecerá en ellos, “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él” (Juan 3:36 LBLA). Debemos comprender el grande amor de Jesucristo, ya que tuvo misericordia y dio la Palabra bendita para que los que creyéramos fuéramos salvos (Juan 3:15-17 LBLA). Asimismo, demos gloria a Dios por que nos ha dado el privilegio de creer a su mensaje de salvación y por esa razón ser salvos de la ira venidera, ya que hemos entendido que el Señor vino a salvar y no a juzgar, y que no seremos juzgados si creemos (cumplir) y guardamos (actuamos) sus mandamientos en todo momento, porque no queremos que se diga de nosotros como se dijo de algunos: “…Betzaida, Corazín y Capernaum, …

porque si los milagros y maravillas que se hicieron en ellos se hubieran hecho en Sidón y Tiro, … incluso en Sodoma, …se hubieran arrepentido” (Mateo 11:20-24 RV1960). Por eso se describe que en el día del juicio será mas tolerable el castigo para ellos que en los lugares que se hicieron tantos milagros y anuncios de parte del Señor y no se arrepintieron o no creyeron. Debemos entender la magnitud de la responsabilidad que tenemos, por que si hemos escuchado y si hemos visto milagros debemos caminar en pos de esa salvación para que nosotros en esa fe y gratitud a nuestro Salvador Jesucristo, llevemos frutos agradables de arrepentimiento (Lucas 3:8 RV1960). También debemos poner mucha importancia al hecho de que lo mismo que le sucedió al pueblo judío, le podría suceder a cualquier creyente en la actualidad, y es el hecho de no entender que Jesús vino a salvar lo que se había perdido. “Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, ya que él también es hijo de Abraham; porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:9-10 LBLA). ¡Maranatha!


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

38

PARA DAR TESTIMONIO DE LA VERDAD Por Pablo Arana

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Juan 5:33

Apocalipsis 1:2

3 Juan 1:12 3 Juan 1:3

“Pilato entonces le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz” (Juan 18:37 LBLA). Se esté de acuerdo o no,

sabemos que el Señor Jesús es una figura central de toda la historia. Su primera venida marcó profundamente el rumbo de esta hasta el punto de que incluso los no creyentes e impíos, deben contar los años a partir de ese glorioso acontecimiento; toda la historia se divide en un antes y un después de Cristo.

También estaba escrito en la Biblia que este hecho ocurriría. El mismo pueblo de Israel esperaba al Mesías, pero no pudieron reconocer su venida porque lo esperaban para lo que ellos creían que venía, es decir, a su manera, y no necesariamente de acuerdo con la verdad de Dios, y por no comprender por qué Jesús había venido al mundo, no pudieron reconocer que era el tiempo de su visitación. Si bien nosotros anhelamos y esperamos su segunda venida, aún seguimos viviendo en un tiempo marcado por su primera venida, y es fundamental que entendamos por qué vino el Señor, para así también entender este tiempo que vivimos y poder encajar correctamente en los planes de Dios; de lo contrario, corremos el riesgo de desviarnos e incluso caer en esa apostasía que también está escrita. Además, al entender por qué vino y qué hizo el Señor en su primera venida podremos tener una pauta de lo que nosotros debemos y podemos hacer, ya que las obras que Él hizo, también dijo que nosotros las haríamos (Juan 14:12). Entonces, para comprender los propósitos de su primera venida debemos estudiar en su Palabra las veces que Él declaró para qué cosas vino, “… para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad …” (Juan 18:37). El primer punto importante de esta declaración de Jesús de por qué vino al mundo es que existe una verdad; una verdad que debemos creer, una verdad que debemos declarar y dar testimonio de ella y que va más allá de nuestro propio criterio, una verdad personificada en Él mismo: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). Esto, para nosotros que estamos en Cristo nos podrá parecer evidente, pero en el mundo de hoy en día donde el posmodernismo y post-verdad prevalecen, hablar de una verdad absoluta es algo anticuado e incluso controversial. En el mundo hablar de una sola verdad sería considerado equivocado, pero incluso se consideraría “inmoral”, ¿por qué? Porque afirmar que hay una verdad absoluta, dicen en el mundo, conduce a la


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

39

intolerancia y al prejuicio contra lo que otros piensan. Pero recordemos que en la Biblia vemos que hay quienes le llaman bueno a lo malo y malo a lo bueno (Isaías 5:20). Y es que en el mundo lo que es moral se define por el relativismo: “lo que es bueno para ti no necesariamente es bueno para mí, lo que es verdad para ti no necesariamente es verdad para mí”, y utilizan este argumento para atacar la verdad del evangelio; según el mundo cada uno puede tener su propia verdad, y si intentas imponer tu verdad en alguien más es considerado arrogante e intolerante. Pero si no existe la verdad, y todo es simplemente perspectiva, ¿cómo podemos realmente saber algo? Además, el relativismo del mundo se contradice a sí mismo, pues al asegurar y exigir que se crea que no existe una verdad absoluta, se está imponiendo eso mismo como una verdad absoluta. Por lo tanto podemos llegar a la conclusión de que necesariamente debe existir una verdad que sí es absoluta, y nosotros la hemos encontrado

en Jesús, no por nuestro propio criterio, sino porque

buscar otras fuentes que se acoplan a las formas

Dios tuvo a bien revelarnos. Así que de la misma

del mundo y se alejan de la verdad: “Porque vendrá

manera que Él dio testimonio de la verdad, nosotros

tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino

debemos convertirnos en testigos de esa hermosa

que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí

verdad para aquellos que aún no la han conocido,

maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán

y entonces, ¿cómo podemos estar seguros de que

sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos”

somos testigos fieles de la verdad? Siendo llenos del

(2 Timoteo 4:3-4). Debemos estar seguros de que

Espíritu Santo, que es Espíritu de verdad, pero que

habrá falsos maestros que encubiertamente se

también puede dar testimonio de nosotros; el Señor

alejen de la verdad (2 Pedro 2:1), lo cual sucede a

Jesús dio testimonio de la verdad, pero también dijo

gran escala en la iglesia emergente de hoy en día,

que no daba testimonio Él solo de Él mismo: “Si yo

y por el atractivo que presentan, muchos serán

solo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no

infieles a la verdad, “Muchos seguirán su sensualidad,

es verdadero” (Juan 5:31). De Jesús daba testimonio

y por causa de ellos, el camino de la verdad será

el Padre (Juan 5:37) y también el Espíritu Santo:

blasfemado” (2 Pedro 2:2).

“Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del

Jesús vino a este mundo a dar testimonio de la

Padre, Él dará testimonio de mí” (Juan 15:26).

verdad de Dios y nosotros tenemos el privilegio de

Otro punto importante que debemos considerar

pasando por los evangelios, hasta Apocalipsis.

es

solamente,

Toda la Biblia da testimonio de la verdad de Dios,

debemos ser testigos fieles, cumpliendo con el

debemos atesorar, leerla, y pedirle al Señor que

principio de que las cosas que Jesús hizo haríamos

nos de revelación para permanecer en su Palabra,

también nosotros (Juan 14:12), y Él es testigo fiel

“y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”

(Apocalipsis 1:5). Así pues, debemos ser fieles de

(Juan 8:32).

que

no

debemos

ser

testigos

permanecer en la sana doctrina, alejándonos de

tener ese testimonio en su Palabra, desde Génesis,


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

40

PARA SALVAR A LOS PECADORES Por Vilma Cruz / Carol de Acevedo

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Juan 12:35

Lucas 3:6

2 Pedro 1:9

Hechos 28:28

Salmos 3:8

Romanos 1:16

La primera venida de nuestro Señor Jesús fue maravillosa porque vino para salvar a los pecadores por medio del perdón de los pecados, cosa que los religiosos de su tiempo (fariseos y maestros de la ley) no comprendían, ya que decían en sus corazones: ¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios? (Lucas 5:21). Sus ojos estaban vendados y no veían que quien estaba con ellos era el Verbo que enseñaba la Palabra de vida y proclamaba el Reino del único Dios verdadero.

La Palabra del Señor dice: “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero” (1 Timoteo 1:15). Llama mucho la atención como el Apóstol Pablo nos dice que él es el primero de los pecadores, por los cuales Jesucristo vino a pagar para salvación. Pero, guardando las distancias con tan grande siervo del Señor, yo también puedo decir que yo soy primero entre los pecadores, porque entiendo que merecía una condenación eterna por haber permitido que la inmundicia del pecado del mundo me sumergiera y hasta llegara a deleitarme con cosas que ahora entiendo que Dios aborrece. Y todo esto, por haber ofendido su Nombre y su corazón. Por esto hermanos, sabemos que verdaderamente todos necesitamos la salvación de Jesucristo y el perdón de nuestros pecados. Ahora bien, la Biblia nos enseña que, de esa misma forma, Saulo previo a ser el Apóstol Pablo, era uno de esos religiosos que suponía tener a Dios en su vida y que creía que, por su religión y su conocimiento en las Escrituras, no necesitaba reconocer a Jesucristo como su Señor y Salvador, algo que posteriormente declaró en su vida (Hechos 9:5). Es interesante que, siendo aún Saulo, abiertamente dijo cuál era el motivo de orgullo que tenía al ser un perseguidor de la Iglesia, siendo religioso: “Aunque yo también tengo de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo” (Filipenses 3:4-7 RV1960). El afirmó que teniendo abiertos sus ojos físicos era ciego espiritualmente por carecer del amor y de la convicción que da la salvación en Cristo Jesús, sin embargo, Saulo experimentó el poder del Dios vivo quien cambió su manera de ver, y trasformó un corazón de piedra, por un corazón de carne, quitó toda incredulidad por una fe genuina, y ahora él, conocía el perdón, la ternura y el dulce amor de Dios. Todo esto lo había vivido en carne propia, pero posteriormente el Señor lo convirtió en un instrumento útil para llegar a ser el Apóstol Pablo, quien predicó el Nombre del Señor a los gentiles, trayendo el perdón y la salvación de Dios a todos los pecadores en el Nombre de Jesús. Tan grande fue la convicción de este varón que se hizo esclavo por amor del Señor (1 Corintios 7:22).


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

41

Algunas veces conocemos a personas que consideran que no necesitan la salvación ni el reconocer a Jesucristo en sus vidas. Por ejemplo, desconociendo que la palabra pecador, según la Nueva Concordancia Strong Exhaustiva, es la palabra G268 Jamartolos, que es un adjetivo que califica a alguien como pecador, que yerra en el blanco, o bien que practica un pecado en particular. Por ello, cuando alguien no hace lo que nos manda el Señor (aunque moralmente viva bien), es un pecador y yerra en el blanco, y definitivamente sí necesita la salvación de Dios. Es importante incluso hacer notar que la salvación no es únicamente decir cosas como, ‘yo se que Dios existe’, puesto que la Biblia nos enseña que los demonios también creen y tiemblan, y no por eso son salvos (Santiago 2:19). Debemos darnos cuenta, por ejemplo, que aunque creamos ser buenas personas por ayudar a los pobres o a los necesitados, pero sin poseer un amor genuino a Dios, para ser reconocido como filántropos, estaríamos errando en el blanco, y es lo que explicaba el Apóstol Pablo: “si repartiese todos mis bienes para dar

de comer a los pobres y si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo amor, de nada me sirve” (1 Corintios 13:2). Nosotros sabemos que Dios es amor (1 Juan 4:8), y solamente quien reconoce a Jesucristo como Señor y Salvador puede entender que el Padre nos amó tanto, que envió a su Hijo a pagar por nuestros pecados con su vida en la cruz del Calvario (Juan 3:16; Filipenses 2:8). Nuestro Señor murió y venció a la muerte para que tuviésemos vida en Él, por medio de su sangre y de su carne (Hebreos 2:14), y por ello participamos siempre de la cena del Señor para poder vivir en Él constantemente y celebrar esa salvación bendita que compró con su vida (Juan 6:56). Amigo lector, amado hermano en Cristo, el objetivo de este estudio no es acusar a alguien de ser religioso, ni tampoco condenar a quien no ha confesado que Jesucristo es su Señor y Salvador, sino mas bien, es para que juntos aprendamos cosas muy importantes escritas en la Biblia, como cuando nos dice que Jesús es el Salvador del mundo y que no existe otro nombre bajo el cielo en que podamos ser salvos (1 Juan 4:14; Hechos 4:12). Por ejemplo, la palabra salvación, del griego G4982 Sozo, significa salvar, librar, proteger, misericordia y resguardar. Por eso, aunque hayamos pecado y errado en el blanco y aunque siendo cristianos hayamos caído en algo

vergonzoso, te puedo decir con convicción que, ¡hay esperanza! Y esa esperanza es Cristo Jesús. En Él hay libertad, te brinda protección, te tiene misericordia, te puede resguardar para ya no caer más. Jesús, en vez de acusarte o condenarte, te da una nueva oportunidad, solamente es necesario que confieses y le creas. Dile: ‘Señor ayúdame, sálvame que perezco, Jesús tú eres mi Señor y Salvador, yo lo creo, creo que eres Dios, que tú eres Todopoderoso, puedes ayudarme limpiarme y enseñarme qué debo hacer.’ Te puedo asegurar que Dios se va a manifestar a tu vida y te hará sentir salvo y limpio de todo pecado (Apocalipsis 3:20). Te va a decir como le dijo a aquella mujer: “… ¿Dónde están los que te acusan, ninguno te condenó? … Pues yo tampoco te condeno, vete y no peques mas” (Juan 8:10-11). Recuerda, cuando sientas que te hundes en alguna necesidad o en alguna carencia, en la tentación o en el pecado, siempre puedes alzar tu voz y decirle: ‘Señor, sálvame. Señor, ten misericordia de mí, una vez más.’ Y el Señor extenderá su brazo y te resguardará en su mano (Mateo 14:30-31). Nuestro buen Dios y amado Padre nos ayude a seguir adelante y permanecer en la fe. ¡Hosanna!


EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

42

PARA VENCER A LA MUERTE Por Diego Figueroa

CITAS BÍBLICAS DE ESTUDIO Romanos 5:20

Filipenses 2:10

Romanos 8:2

Gálatas 3:13

Mateo 16:18

Hebreos 1:3

En la presente edición hemos estudiado acerca de los varios propósitos de nuestro Señor con respecto a su primera venida a la Tierra en donde hemos logrado entender lo siguiente: “En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12 LBLA). Entonces es posible hacer lo que Él hace, pero debemos creer y no limitarnos. Ahora bien, algo más que Jesús hizo fue vencer a la muerte por medio de su muerte, veamos.

“Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida” (Hebreos 2:14-15 LBLA). Dios le preparó un cuerpo a Jesús para arrebatarle al diablo el poder de la muerte, haciéndose igual a nosotros, esto lo conocemos como el misterio de la piedad (1 Timoteo 3:16). Es interesante que desde el comienzo del Antiguo Testamento el diablo obtuvo poder sobre la muerte, ya que la Biblia nos dice que, al pecar la muerte toma poder sobre la humanidad, “El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley” (1 Corintios 15:56 LBLA). Adán y Eva pecaron, y por eso el enemigo obtuvo poder sobre la muerte, “Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar” (Génesis 3:15 LBLA). Tú dirás, ¡qué complicado esto!, ¿cómo podremos derrotar a la muerte si el diablo tiene la autoridad sobre la misma, tendrá entonces el control sobre mi vida? Claro que no, ya que nuestro amado Jesucristo le quitó este poder al diablo: “y estoy vivo. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre, y tengo poder sobre la muerte” (Apocalipsis 1:18 TLA). Al resumir la anterior explicación podemos afirmar los siguientes tres puntos: 1. Jesús anuló el poder del diablo. 2. Eliminó el miedo a la muerte. 3. Derrotó a la muerte misma.

La Biblia lo afirma: “¿DÓNDE ESTÁ, OH MUERTE, TU VICTORIA? ¿DÓNDE, OH SEPULCRO, TU AGUIJON?” (1 Corintios 15:55 LBLA). Leamos de nuevo el versículo base de este artículo: “Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo” (Hebreos 2:14 LBLA).


AÑO DE LA REIVINDICACIÓN

EDICIÓN 143 FEBRERO 2022

43

La palabra anular (destruir, RV1960) según la Nueva Concordancia Strong Exhaustiva es la palabra griega G2673 Katargéo y se refiere a abolir, cesar, destruir, quitar, desaparecer, que no sea válido. La palabra muerte G2288 Thanatos quiere decir muerte y mortal. Si hacemos una unión de estos dos términos griegos con el versículo de Hebreos podríamos formar la siguiente interpretación: ‘Por cuanto Jesús tuvo un cuerpo igual al nuestro, cuando murió hizo desaparecer a la muerte, le quitó su validez, y dejó sin poder al diablo’. Ahora bien, Juan 14:12 nos exhorta a que actuemos igual a nuestro Señor, y por eso, el vencer a la muerte es algo que debemos alcanzar, y claro, entendemos que únicamente el Unigénito hijo de Dios venció a la muerte y al diablo (Apocalipsis 1:18), pero nosotros también podemos vencer (por medio de su poder), lo que vemos a continuación: * Quitar el aguijón de la muerte para vencer al

pecado: “El aguijón de la muerte es el pecado …” (1 Corintios 15:56). Jesucristo es la expresión de la santidad perfecta ya que nunca cometió un pecado y así es cómo venció al pecado

(Hebreos 4:15). Incluso, al haber muerto en la cruz del Calvario derrotó y exhibió públicamente a las potestades triunfando sobre ellas, venciendo así, a la muerte y al pecado (Colosenses 2:14-15). Asimismo, predicándoles de la salvación a los espíritus encarcelados posteriormente a su muerte en la cruz (1 Pedro 3:18-19). * Cumplir la ley: “… y el poder del pecado es la ley” (1 Corintios 15:56). Esto requiere explicación y es fácil de comprender. La Biblia dice: “Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4 LBLA). Cristo vivió en un tiempo donde se debía cumplir la ley, y la cumplió a la perfección (nosotros ya no la cumplimos, por vivir en un mejor pacto). “Y la ley se introdujo para que abundara la transgresión, pero donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia, para que así como el pecado reinó en la muerte, así también la gracia reine por medio de la justicia para vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor” (Romanos 5:20-21 LBLA). Entonces, la ley se introdujo para detener el pecado, ya que sabiendo que existen consecuencias se dejaría de pecar; es así como los mandamientos. Pero la ley era imposible de cumplir, contaba con 613 ordenanzas, y por eso, el fin de toda ordenanza no cumplida es la muerte.

Pero nuestro glorioso Señor Jesús fue el único que la cumplió; para abolirla y permitirnos vivir en su gracia de perdón y amor. * Vencer el miedo: “…y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida” (Hebreos 2:15). El temor a la Thanatos (muerte) es la clave por la cual la muerte quiere destruirnos. O sea que, el dejar de sentir miedo nos librará de la muerte, “Amor y temor, en efecto, son incompatibles. El auténtico amor elimina el temor, por cuanto el temor está en relación con el castigo, y el que teme es que aún no ha logrado amar perfectamente” (1 Juan 4:18 AF ). * Vencer a la muerte por medio de la muerte: “… para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte …“ (Hebreos 2:14). ¿Los libraré del poder del seol, los rescataré de la muerte? ¿Dónde está, muerte, tu peste? ¿Dónde, seol, tu epidemia? ...” (Oseas 13:14 SA). Al morir, Jesús venció a la muerte. Nuestro Señor es tan sabio que a ninguno de sus enemigos dejará sin destrucción, y todo esto, para beneficio y amor a su pueblo, nosotros, la Iglesia de Dios, “Y el último enemigo que será eliminado es la muerte” (1 Corintios 15:26 NBLH).


¡Clamé a Jehová y Él me oyó! “Con mi voz clamé al Señor y Él me respondió desde su santo monte”. Salmos3:4 La Biblia nos habla en el salmo tal… Clamé a Jehová y El me oyó… Quiero compartirles el milagro tan grande de sanidad que Dios hizo en mi vida: en el 2020 en el mes de mayo empecé con mareos y vértigos y me empezaron a tratar varios doctores especialistas en otorrinolarigología, pasé varios meses sin resultado alguno, luego me empezaron fuertes dolores de cabeza que también me vieron varios especialistas sin encontrar la razón de tales dolores. Eran dolores tan insoportables que no había medicina que me los aliviara, me vieron varios especialistas en dolor, neurocirujanos, neurólogos y me hicieron toda clase de exámenes: radiografías, ultrasonidos, electrocardiogramas etc. hasta el odontólogo y oftalmólogo; los exámenes daban como resultado que no había ninguna razón para las neuralgias que me daban, fue año y medio que pasé con relajantes, analgésicos, ¡analgésicos fuertes! y no había nada que me quitara el dolor. Fue un tiempo muy cardiaco para mi, pues no encontraba alivio en nada. Yo le pedía a Dios le oraba, le rogaba, le clamaba, le suplicaba, mucha gente oraba por mi, estuve confinada en mi casa sin poder salir a ningún lado dado el dolor que mantenía día y noche; mi salud se desmejoró mucho; mi estado de ánimo cayó por los suelos, prácticamente estaba deprimida, desesperada con todo respeto le preguntaba a Dios por qué había sucedido eso y por qué los médicos no encontraban una solución a mi problema. Lloré mucho, seguía suplicándole a Dios su misericordia. Hasta que un 31 de octubre del 2021 de pronto ya no tenía nada, el dolor se fue inesperadamente, entonces comprendí que mi clamor había sido oído por Dios y que Él sabía en qué tiempo me había respondido. Ahora para mi es un rhema en mi vida ese versículo bendito que dice: Clamé a Jehová y Él me oyó. Le doy gracias infinitas a Dios porque una vez más se manifestó en mi vida como el Dios Rapha que es mi Dios sanador. Muchas veces vienen pruebas muy duras a nuestra vida y Dios sabe por qué las permite, pero debemos saber que el Dios que tenemos es un Dios que ve, que oye y que habla y nos responde en el tiempo de Su voluntad. Si estás con una situación adversa confía plenamente en Dios, yo pasé un año con meses con esta prueba, pero recuérdate que la prueba de Job fue de tantos años y cuando Dios lo sanó le dio mucho más de lo que había tenido antes. Poner mujer incada orando con sus manos juntas y su cabeza hacia abajo en señal de humildad.

Pastora Leticia de Enríquez Obra Misionera, Ministerios Ebenezer


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Revista Rhema #143 Febrero 2022 by Revista Rhema Ministerios Ebenezer - Issuu