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2025 será recordado como el año en el cual la ciberseguridad integral, que incluye todas las partes del negocio, el gobierno y la vida.


Soberanía para gobernar a la IA


La alta tecnología tiene el potencial de transformar la administración pública, con paradigmas que superan los límites de la política.

Sol naciente en la luna
La empresa de capital y fundación japonesa ispace se ha marcado una meta clara: plantar la bandera nipona en el satélite natural.
El cerebro humano en la era digital
Las secuelas del mundo digital sobre la composición del órgano más poderoso del universo se están revelando con nuevas investigaciones.
Talento tech
Luis Carlotti, de Cisco, reflexiona sobre el talento tecnológico en el país.
ChatGPT rompe barreras en India
Open AI ha tenido que abaratar sus suscripciones en el subcontinente si quiere competir.
Iron Olimpics
Conoce más sobre juegos deportivos entre robots humanoides que tuvieron lugar en Beijing, la capital de China.
Movilidad eléctrica
El presente de los vehículos eléctricos pudiera mostrar avances lentos. Sin embargo, pasos firmes edifican una revolución silenciosa.
La bigtech que dejó de asombrar al mundo
Crece el consenso general de que Apple, fuerza detrás de la transformación digital, ya no innova como antes.
Tensiones en India ante el avance de la inteligencia artificial
Sindicatos alzan la voz.
El oro digital
Grandes empresas tecnológicas y de otros sectores, como las finanzas, han apostado todo al valor de sus datos.
Una segunda oportunidad
Robots que trabajan con la industrialización de smartphone reciclados dan otro significado a la sostenibilidad.
Cada nueva edición de Revista Technology es una invitación a mirar el presente con los ojos del futuro. La tecnología ha dejado de ser un accesorio de la productividad para convertirse en el lenguaje con el que las sociedades se transforman, los gobiernos se reinventan y los individuos conquistan independencia.
Vivimos un momento de madurez tecnológica en el que la inteligencia artificial deja de ser un experimento. Los algoritmos ya no solo predicen; deciden, verifican y acompañan procesos que antes dependían de la intuición humana. Pero en medio de ese vértigo, la esencia sigue siendo la misma: usar la tecnología para servir mejor, para construir con transparencia y para potenciar la creatividad. Esta edición retrata ese equilibrio, mostrando cómo el ingenio caribeño, la disciplina empresarial y la ética digital se cruzan en un mismo mapa global. Miramos de cerca la historia de Paola Santana y la compañía Glass Government Ecosystems, que desde Silicon Valley impulsa una verdadera revolución silenciosa en la gestión pública. Con su plataforma G-Commerce, Glass está digitalizando el gasto más cotidiano de los gobiernos, para convertirlas en transacciones transparentes, trazables y auditables. Lo que antes era un laberinto de formularios y aprobaciones se transforma en un ecosistema ordenado, donde cada peso público se convierte en información verificable.
El gran eje de esta edición lo ocupa la ciberseguridad, la frontera más sensible del mundo digital contemporáneo. 2025 será recordado como el año en que la inteligencia artificial dejó de ser únicamente una promesa para convertirse en campo de batalla. Los avances son impresionantes, pero también lo son las amenazas: ataques automatizados, suplantaciones sintéticas y brechas de confianza

que ponen a prueba la solidez de empresas y gobiernos. Nuestro reportaje “The Year of Cybersecurity” recorre ese nuevo tablero, analizando cómo gigantes como Cisco, Microsoft y Google articulan estrategias de defensa basadas en IA, y por qué la preparación humana sigue siendo el eslabón decisivo. La conclusión es tan inspiradora como urgente: la seguridad digital ya no depende solo de firewalls o algoritmos, sino de cultura, ética y responsabilidad colectiva.
Y mientras las corporaciones y los Estados libran sus batallas por la protección de datos y la confianza digital, una nueva especie de emprendedores emerge con fuerza: los solopreneurs, profesionales que construyen negocios completos en solitario, impulsados por la inteligencia artificial. Bienvenidos a una edición que celebra la inteligencia como fuerza transformadora. Que invita a mirar el código, pero también la ética detrás de cada innovación.
Carlos Arturo Guisarre Director Editorial
EDITORA EN JEFE Patricia De Moya | DIRECTOR EDITORIAL Carlos Arturo Guisarre | DIRECTOR CREATIVO Y GRÁFICO Roberto Severino
EDITOR DE LA UNIDAD DE INTELIGENCIA Analía Arias y William Coss | DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN Moisés Encarnación y Alexander Guzmán
FOTOGRAFÍA Valery Hilario | PUBLISHER Alberto Labadía | GERENTE DE VENTAS Sarah De Moya
PROYECTOS ESPECIALES Carla Cedeño | ADMINISTRACIÓN Manuel Fernández Peix



LA HUMANIDAD SE ENCUENTRA EN una encrucijada histórica en la que la inteligencia artificial ha dejado de ser un mero instrumento tecnológico para convertirse en un factor que moldea las economías, las culturas y las políticas públicas de los países. La llamada “inteligencia artificial soberana” emerge en este contexto como una idea poderosa y disruptiva: cada nación debería contar con sistemas de IA propios, entrenados con datos locales, alineados con sus valores culturales y diseñados bajo marcos regulatorios que respondan a sus necesidades particulares. Esta aspiración, que hasta hace pocos años parecía reservada a las potencias más avanzadas, se ha transformado en un objetivo estratégico para gobiernos de todas las latitudes.
El planteamiento parte de una realidad evidente: las grandes plataformas que hoy lideran el desarrollo de la IA —principalmente en Estados Unidos y China— concentran no solo los modelos más sofisticados, sino también los datos masivos que les otorgan una ventaja competitiva casi insalvable. Esto coloca al resto del mundo en una situación de dependencia tecnológica que no se limita al consumo de software o hardware, sino que impacta en la manera en que las sociedades interpretan el mundo, acceden al conocimiento, organizan sus economías y hasta construyen sus iden-

tidades. Si los sistemas de IA globales están diseñados con sesgos culturales, políticos o lingüísticos ajenos, ¿cómo garantizar que las naciones puedan proyectar su visión de futuro sin distorsiones?
El debate se vuelve aún más complejo cuando se observa que la IA no es un recurso neutral. Cada modelo refleja los valores, las prioridades y las narrativas de quienes lo diseñan. Un sistema de recomendación puede definir qué información consume la ciudadanía; un modelo de procesamiento de lenguaje puede invisibilizar una lengua minoritaria si no fue incluida en los datos de entrenamiento; un algoritmo de salud puede privilegiar
criterios biomédicos foráneos que no se corresponden con la realidad epidemiológica local. En ese sentido, hablar de inteligencia artificial soberana es hablar de la posibilidad de que los países decidan por sí mismos cómo se estructura la mediación digital de sus vidas cotidianas.
Los gobiernos que quieran avanzar hacia este horizonte deben comprender que la soberanía en IA no se construye de la noche a la mañana. Requiere una apuesta integral que combine infraestructura, talento, regulación y visión política. El primer paso es el dominio de los datos. Sin una estrategia clara de gobernanza de datos na-
cionales, cualquier intento de soberanía quedará reducido a un eslogan. Los Estados necesitan diseñar marcos que permitan recopilar, proteger y utilizar datos de manera responsable, asegurando la privacidad de los ciudadanos pero también evitando que esa información estratégica termine concentrada en manos de corporaciones extranjeras. La soberanía en IA implica reconocer que los datos son un activo de seguridad nacional tanto como lo son la energía o los recursos naturales.
El segundo elemento es la capacidad tecnológica. Se necesitan centros de supercómputo, redes de conectividad robustas y mecanis-
mos de almacenamiento que permitan entrenar modelos de gran escala. Para países con economías más limitadas, esto representa un reto mayúsculo que solo puede afrontarse mediante alianzas regionales. La experiencia de la Unión Europea con sus proyectos para fomentar modelos propios de IA confiable muestra que es posible compartir recursos, talento y marcos éticos sin perder la identidad de cada nación. América Latina, África y el Caribe enfrentan una decisión estratégica: cooperar entre sí para crear plataformas comunes o resignarse a seguir siendo consumidores de sistemas externos. El tercer aspecto es el desarrollo de talento humano. No habrá soberanía en inteligencia artificial si los países no invierten en formar generaciones de ingenieros, lingüistas computacionales, expertos en ética tecnológica y profesionales capaces de entrenar modelos con pertinencia local. La educación superior debe reformarse para incluir currículos que integren ciencias de datos, filosofía y derecho digital, y para fomentar la interdisciplinariedad que caracteriza a la IA. De igual forma, los gobiernos deben estimular ecosistemas de innovación donde las startups locales puedan experimentar y producir soluciones propias, con apoyo financiero y marcos regulatorios que no las ahoguen frente a los gigantes globales.
El cuarto componente, tal vez el más sensible, es el alineamiento de la IA con los valores nacionales. Cada sociedad tiene definiciones distintas sobre lo que significa justicia, equidad, libertad de expresión o desarrollo económico. Una IA diseñada bajo principios ajenos puede tomar decisiones que contradigan las prioridades locales. Por ejemplo, un país con un fuerte compromiso hacia la equidad de género querrá que sus sistemas estén entrenados para eliminar sesgos discriminatorios, mientras que una nación con acento en el respeto a las lenguas originarias exigirá que sus modelos reconozcan y preserven esas expresiones. En este punto, la inteligencia artificial soberana se convierte en una herramienta de preservación cultural y en un vehículo para garantizar que el futuro digital refleje la identidad de cada pueblo.
Algunos actores internacionales ya han dado pasos firmes. China ha colocado la inteligencia artificial en el corazón de su estrategia de seguridad nacional, construyendo modelos entrenados en sus propios datos y alineados con su visión de sociedad. Estados Unidos, aunque confía en la iniciativa privada, mantiene programas federales de apoyo y supervisión que garantizan que las innovaciones tecnológicas sigan reforzando su liderazgo geopolítico.

Los países que no avancen hacia la construcción de una inteligencia artificial soberana quedarán en posición de dependencia tecnológica, y esta dependencia no será pasiva. Afectará la manera en que se gestionan las finanzas públicas, en que se organizan los sistemas educativos, en que se diagnostican enfermedades y en que se construyen los consensos sociales. La IA no será solo un servicio adquirido, sino una mediación permanente que influirá en las percepciones y en la toma de decisiones. Un país que no controle su IA corre el riesgo de perder parte de su autonomía política y cultural en el mediano plazo. Pensar en soberanía digital no significa levantar murallas ni caer en un aislacionismo
tecnológico. Significa, más bien, comprender que la interdependencia global puede ser compatible con la autonomía nacional siempre y cuando se construyan capacidades propias.
La cooperación internacional puede ser clave para el intercambio de buenas prácticas, para el diseño de estándares éticos comunes y para el desarrollo compartido de infraestructura. Pero ninguna cooperación sustituye la necesidad de que cada nación defina con claridad sus prioridades, sus principios y sus estrategias de desarrollo en la era de la inteligencia artificial.
La inteligencia artificial soberana no es un lujo académico ni una obsesión de futuristas. Es una respuesta pragmática a un mundo en el que los datos y los algoritmos se han convertido en el nuevo terreno de disputa por la hegemonía. Quienes logren articular un
proyecto soberano tendrán más control sobre su destino, podrán preservar su cultura y proteger sus instituciones frente a la influencia externa. Quienes no lo hagan, verán cómo su vida social y política se organiza en torno a tecnologías que no reflejan su voz ni sus valores.
El siglo XXI será recordado como la era en la que los países redefinieron lo que significa ser independientes. Ya no se trata solo de controlar las fronteras físicas, los recursos naturales o los ejércitos. La soberanía, en adelante, se medirá también en la capacidad de cada nación de entrenar, gobernar y alinear su propia inteligencia artificial. Esa es la frontera decisiva que marcará qué países podrán escribir su historia con autonomía y cuáles dependerán de otros para entender el mundo y para decidir su rumbo.
EN EL UMBRAL DE CONQUISTAR UN HITO RESERVADO HASTA HACE POCO A LAS GRANDES AGENCIAS ESPACIALES NACIONALES, ISPACE, LA FIRMA PRIVADA JAPONESA, SE PROPUSO LLEVAR UNA BANDERA NIPONA A LA SUPERFICIE LUNAR.
SIN EMBARGO, SUS DOS INTENTOS por lograrlo han terminado en fracasos que permiten comprender la enorme dificultad tecnológica que representa pisar el satélite natural de la Tierra. La historia de ispace arranca en septiembre de 2010, cuando el ingeniero Takeshi Hakamada fundó la empresa como la continuación del proyecto White Label Space.
SU MISIÓN: desarrollar tecnología robótica para el transporte lunar, con objec¬tivos ambiciosos como mapear recursos minerales y allanar el camino para una economía espacial viable. El programa lunar, bautizado Hakuto R, tomó forma tras su participación en el Google Lunar X Prize con el rover Sorato.

INTENTO FALLIDO UNO (MISSION 1, ABRIL DE 2023)
La primera misión despegó en diciembre de 2022 y, tras un trayecto de casi cinco meses, perdió comunicación durante los últimos segundos del descenso, estrellándose contra el cráter Atlas. Un fallo en el software encargado de estimar la altitud y un problema en el propulsor se combinaron para convertir el sueño lunar en un golpe de realidad técnica.



SEGUNDO INTENTO (HAKUTO-R MISSION 2 “RESILIENCE”, JUNIO DE 2025)
En enero de 2025, ispace lanzó una nueva misión a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX. La nave, llamada Resilience, portaba un rover europeo llamado Tenacious, una placa conmemorativa de Gundam, un disco de memoria de la UNESCO con 275 idiomas y otros experi-
mentos científicos. Su destino: Mare Frigoris, en la cara visible de la Luna, zona escogida por facilitar la comunicación continua.
Tras meses de maniobras orbitales, el descenso comenzó en junio. Pero justo 90 segundos antes del aterrizaje previsto, el sistema de altitud (Laser Range Finder) falló: el vehículo descendió demasiado rápido, perdió contacto con
la Tierra y se estrelló brutalmente, acabando con la misión.
“El problema se registra en la última fase, cuando el láser no calculó bien la distancia y el descenso fue demasiado veloz”, explicó un portavoz técnico de ispace. La compañía reconoció lo sucedido y afirmó que analizará la telemetría para informar a sus socios y accionistas.


MIRANDO AL FUTURO: PESE AL FRACASO, ISPACE NO SE DETIENE
Estos reveses no terminan con el proyecto de ispace. La empresa afirma que el lanzamiento de “Resilience” fue un escalón hacia misiones más complejas. En 2027 planea lanzar una nave tripulada desarrollada con participación de la NASA, destinada a llevar carga útil con aplicaciones prácticas de recursos lunares.
Detrás de estos esfuerzos está la convicción de que en la Luna reside el futuro de una industria espacial comercial viable: agua como recurso energético, turismo, minería—un nuevo entorno donde Japón y sus socios privados y públicos aspiran a jugar un papel de vanguardia.
Aunque los intentos de ispace por colocar una bandera japonesa en la Luna han terminado en caída, la narrativa no concluye ahí. El relato se enriquece con la valentía de una empresa que enfrenta fallas tecnológicas, aprende de ellas y aspira a liderar una nueva era espacial. El camino lunar está lleno de piedras, pero también de determinación. Y mientras otros actores pisan la superficie sin éxito, ispace persiste en lograr alunizar un mañana con sello japonés.

EL CEREBRO HUMANO, PRODUCTO DE MILLONES DE AÑOS DE EVOLUCIÓN, SE ENFRENTA HOY A UN ENTORNO INÉDITO: LA ERA DIGITAL.
EL CEREBRO HUMANO, PRODUCTO de millones de años de evolución, se enfrenta hoy a un entorno inédito: la era digital. Nunca antes la mente estuvo expuesta a tanta información, estímulos simultáneos y dinámicas de interacción virtual. Los avances tecnológicos no solo han transformado la manera en que trabajamos, nos comunicamos y aprendemos, sino que también están modificando la arquitectura funcional de nuestro cerebro.
LA PLASTICIDAD
CEREBRAL EN TIEMPOS DIGITALES
Uno de los factores que explican estos cambios es la plasticidad cerebral, la capacidad del cerebro para reorganizarse en respuesta a nuevos aprendizajes y experiencias. La exposición constante a pantallas, redes sociales y entornos digitales reconfigura la forma en que procesamos la información. La multitarea, por ejemplo, se ha convertido en un hábito cotidiano, lo que fortalece ciertas conexiones neuronales asociadas a la atención dividida, pero debilita aquellas vinculadas a la concentración sostenida.
FACTORES QUE
IMPULSAN LA TRANSFORMACIÓN
La sobreexposición a la información. Vivimos en una economía de la atención en la que millones de estímulos compiten a cada segundo.
El cerebro, obligado a filtrar, ha desarrollado una mayor capacidad para detectar patrones rápidos, pero enfrenta más dificultades para mantener la memoria de trabajo y la atención profunda.
El impacto de las redes sociales. Las plataformas digitales, diseñadas con mecanismos de recompensa inmediata (notificaciones, likes, comentarios), han potenciado la liberación de dopamina en el sistema ner-
ra procesar textos largos o complejos.
La interacción con la inteligencia artificial. Herramientas de automatización y sistemas de recomendación están desplazando parte de nuestras funciones cognitivas, como la memoria factual (recordar datos), ya que confiamos en buscadores o asistentes digitales. Esto libera recursos mentales, pero también nos vuelve más dependientes de la

vioso. Esto refuerza conductas de búsqueda constante de gratificación, moldeando circuitos cerebrales relacionados con la motivación y la adicción.
La lectura y el aprendizaje fragmentado. Mientras que la lectura en papel fomenta la comprensión profunda, el consumo de contenidos digitales en fragmentos cortos ha fortalecido la capacidad de escaneo rápido pero ha reducido la paciencia pa-

tecnología para procesos básicos de conocimiento. Los videojuegos y entornos inmersivos. En el otro extremo, experiencias digitales interactivas como los videojuegos o la realidad virtual han mostrado efectos positivos en la coordinación ojo-mano, la rapidez de procesamiento y la toma de decisiones en tiempo real, generando adaptaciones cerebrales que antes no existían.
Las transformaciones no son unidireccionales ni exclusivamente negativas. Mientras algunos estudios alertan sobre la disminución de la capacidad de concentración y el aumento de la ansiedad digital, otros señalan mejoras en habilidades como la resolución de problemas complejos, la creatividad aplicada en entornos colaborativos y la velocidad de reacción ante estímulos. El cerebro digital no es necesariamente más débil, sino diferente: más rápido en captar lo inmediato, menos paciente en sostener lo profundo.
El desafío para las próximas generaciones será equilibrar los beneficios de la era digital con la preservación de habilidades cognitivas esenciales.
Expertos sugieren combinar el uso intensivo de la tecnología con prácticas de “higiene mental”: tiempos de desconexión, lectura pausada, ejercicios de memoria y actividades físicas que refuercen la atención plena. La era digital ha dejado una huella imborrable en el cerebro humano. La pregunta no es si nuestro cerebro cambiará, porque ya lo está haciendo, sino qué tipo de mentes queremos cultivar en un futuro en el que la frontera entre lo humano y lo tecnológico se vuelve cada vez más difusa.
WALMART HA EVOLUCIONADO DE ser simplemente una cadena de supermercados a convertirse en un actor global en el ámbito tecnológico. Esta transformación se canaliza principalmente a través de Walmart Global Tech, su división central de innovación digital.
1. WALMART GLOBAL TECH: MOTORES DE INNOVACIÓN INTERNA
Origen e identidad: Nacido de la adquisición de Kosmix en 2011 —que fue rebautizada luego como @WalmartLabs y finalmente integrada en Walmart Global Tech en 2020—, este grupo lidera una amplia gama de iniciativas digitales y tecnológicas para Walmart a nivel mundial. Áreas de enfoque: La división desarrolla tecnologías clave como inteligencia artificial, automatización, ciberseguridad, cloud computing, arquitectura de sistemas, DevOps, y soluciones omnicanal para el comercio y la experiencia del cliente.
Presencia global: Cuenta con centros tecnológicos estratégicos en ciudades como Bentonville (EE.UU.), Bangalore, Chennai, San José (Costa Rica), México, Gurgaon, Silicon Valley, entre otros. Además,
incorporó colaboradores en Tel Aviv tras adquirir Aspectiva y Zeekit.
Logros e impacto: Ha sido reconocida por Fast Company, Fortune, Wall Street Journal y otros, destacando como una fuerza innovadora, más allá del mundo del retail tradicional
CON ENFOQUE EN TECNOLOGÍA
Kosmix / @WalmartLabs
Walmart Global Tech: La integración de Kosmix (2011) sentó la base tecnológica para la transformación digital.
Inkiru (2013): Startup especializada en análisis predictivo adquirida para fortalecer capacidades analíticas.
FloCare y BigTrade (2019): Incorporadas para robustecer los servicios de atención al cliente y comercio B2B. Zeekit (2021): Compañía en
Israel que permite probar ropa virtualmente mediante IA; sumada a Walmart Global Tech.
Memomi (2022): Startup de realidad aumentada para “virtual try-on” de gafas y accesorios
Volt Systems (2022): Empresa especializada en gestión de proveedores y seguimiento de productos —otra apuesta por la eficiencia logística omnicanal.
Vizio (2024): Adquisición del fabricante de smart TVs por US $2.3 mil millones, que aporta una plataforma pu-

blicitaria directa y conectividad con hogares.
TECNOLÓGICA
Centros de distribución automatizados: Walmart anunció la apertura de cinco nuevas y altamente tecnificadas plantas de distribución de productos perecederos, con capacidades de almacenamiento y procesamiento de casos significativamente superiores
Robótica en tiendas físicas: Implementa robots autónomos para limpieza de suelos, escáneres de anaqueles, torres automatizadas para recoger pedidos y descargadores FAST, con el objetivo de agilizar operaciones y reducir costos.
4. INNOVACIONES
TECNOLÓGICAS
EMERGENTES
IA generativa (Gen AI): Walmart trabaja con Microsoft y su Azure OpenAI Service para impulsar búsquedas conversacionales personalizadas, mejorando la experiencia del consumidor en apps y web.
“My Assistant” para empleados: Una herramienta de IA que ayuda a los asociados a ahorrar tiempo al redactar borradores, resumir documentos y generar ideas eficientemente.
Plataforma Content Decision: Lanzada en octubre de 2024, esta plataforma utiliza IA y GenAI para persona-
lizar contenidos en tiempo real en tiendas físicas, Sam’s Clubs, apps y entornos virtuales.
FINANCIEROS
OnePay y tarjetas de crédito: Walmart ha impulsado un ecosistema fintech con OnePay (en alianza con Ribbit Capital). Para otoño de 2025, planea lanzar nuevas tarjetas (Mastercard general y de marca propia), gestionadas por Synchrony Financial, fortaleciendo sus ingresos digitales.
Inversión en PhonePe (India): Aunque no forma parte directa de la división tecnológica, Walmart posee participación mayoritaria en esta plataforma fintech india, alineándose con su estrategia de digitalizar servicios financieros.
Walmart consolida su presencia tecnológica en India. Además de su hub existente en Bengaluru —con más de 8 000 empleados—, ha firmado un contrato para rentar un nuevo espacio en Chennai de más de 465 000 pies cuadrados, con inicio previsto en noviembre de 2025.
Walmart ha transitado de una empresa centrada en tiendas físicas a consolidarse como una potencia tecnológica global. A través de Walmart Global Tech, despliega tecnología disruptiva —desde IA hasta

robótica, fintech y soluciones omnicanal— integrando estas capacidades tanto en su operación interna como en servicios comerciales externos.
Las adquisiciones en IA, realidad aumentada, logistics tech y smart TVs ilustran su visión estratégica: transformar el retail clási-
co en una experiencia digital avanzada y personalizada. Con infraestructuras automatizadas, expansión tecnológica en mercados emergentes como India, y plataformas fintech innovadoras, Walmart se posiciona como un ecosistema completo que redefine los límites del comercio moderno.

EN LO ALTO DE CERRO PACHÓN, en Chile, se levanta una de las infraestructuras científicas más ambiciosas de este siglo: el Observatorio Vera C. Rubin. Concebido como un telescopio capaz de fotografiar el cielo completo cada pocas noches, integra avances tecnológicos de última generación que lo convierten en una pieza clave no solo para la astronomía, sino también para el emergente sector de los negocios vinculados a la órbita terrestre baja.
El corazón del observatorio es su cámara, la más grande jamás construida para la astronomía óptica. Con 3,200 megapíxeles, su capacidad le permite capturar imágenes de una resolución sin precedentes, capaces de detectar desde galaxias lejanas hasta pequeños objetos en movimiento cerca de la
Tierra. A esto se suma un espejo primario de 8.4 metros, fabricado en una sola pieza, que garantiza una amplitud de visión pocas veces lograda en la historia. El conjunto está diseñado para generar un “catálogo vivo” del universo, con una base de datos que superará los 20 petabytes durante su prime-

ra década de operación. Este nivel de tecnología significa que el Vera Rubin no solo será un instrumento para desentrañar misterios cosmológicos como la energía oscura o la materia oscura, sino también una herramienta estratégica para la seguridad y la economía del espacio cercano a la Tierra. El telescopio permitirá identificar y rastrear con gran precisión miles de objetos que

cruzan la órbita terrestre baja, incluidos desechos espaciales, satélites inactivos y cuerpos potencialmente peligrosos. Para las empresas que operan en ese entorno, contar con información precisa en tiempo real se traduce en una ventaja competitiva, ya que la predicción de trayectorias y la anticipación de colisiones es esencial para proteger inversiones multimillonarias.
En un momento en que la órbita terrestre baja se ha convertido en la autopista de las telecomunicaciones, con constelaciones de miles de satélites dedicados al internet global, la observación y el mapeo constante del entorno espacial adquieren un valor económico directo.
Empresas de satélites, aseguradoras aeroespaciales y proveedores de servicios de lanzamiento podrán nutrirse de los datos del observatorio para diseñar estrategias de mitigación de riesgos, optimizar rutas de despliegue y hasta calcular primas de seguro más ajustadas a la realidad.
Las implicaciones también alcanzan a la diplomacia y la regulación internacional. Un mapa tan exhaustivo y confiable de la órbita baja permitirá a los gobiernos reforzar mecanismos de gobernanza espacial.

EN UN MUNDO DIGITAL CADA VEZ más interconectado, donde la información fluye a velocidades inimaginables y los ataques cibernéticos se multiplican a escala global, empresas como Cato Networks se han convertido en guardianes invisibles que rastrean las huellas de los ciberdelincuentes. Esta firma, nacida en Israel, se especializa en la integración de redes seguras en la nube y en la persecución de actores maliciosos que operan en la sombra del ciberespacio.
La metodología de Cato Networks no se limita a desplegar firewalls o sistemas tradicionales de defensa. Su enfoque consiste en combinar inteligencia artificial con análisis de tráfico en tiempo real para identificar patrones anómalos que puedan ser señales de actividad criminal. A través de su plataforma SASE (Secure Access Service Edge), logran centralizar la información de miles de empresas que utilizan sus servicios y, en consecuencia, construyen un mapa vivo de amenazas emergentes. Cada conexión sospechosa, cada intento de intrusión o cada movimiento irregular en el tráfico de datos se convierte en un punto dentro de esa cartografía digital que les permite seguir-
le la pista a grupos de hackers y, en algunos casos, anticipar sus próximos movimientos.
Este rastreo es posible gracias al monitoreo de millones de sesiones de red en todo el mundo. Con esa información, Cato Networks aplica algoritmos de machine learning que separan lo que es normal de lo que podría constituir un ataque en ciernes. Es una suerte de contrainteligencia digital en la que los especialistas actúan como detectives
tas sofisticadas, en paralelo emerge una tendencia inquietante: los propios ciberdelincuentes están aprendiendo a depender menos de equipos especializados y más de las facilidades que ofrecen los chatbots basados en inteligencia artificial. Plataformas como ChatGPT, pensadas originalmente para fines productivos, educativos o creativos, han comenzado a ser explotadas por atacantes que descubren en ellas un aliado involuntario. Hoy en día, un hacker con conocimientos limitados ya no necesita una célula organizada de programadores o expertos en criptografía. Basta con formular preguntas precisas a un mo-

que interpretan pistas ocultas en el código, direcciones IP disfrazadas y rutas de navegación alteradas. La capacidad de correlacionar múltiples señales dispersas es lo que les permite identificar no solo ataques individuales, sino también campañas globales de ciberdelincuencia.
Pero mientras la defensa avanza con estas herramien-
delo de IA para obtener guías sobre cómo escribir un código malicioso, automatizar ataques de phishing o diseñar campañas de ingeniería social. Lo que antes era patrimonio de mafias digitales bien estructuradas se está democratizando peligrosamente. El fenómeno conocido como “cibercrimen como servicio” ya no requiere siquiera pagar a
intermediarios en foros clandestinos: ahora, un atacante novato puede crear, ajustar y ejecutar ataques sin depender de un equipo sofisticado, reduciendo así las barreras de entrada al delito cibernético.
Cato Networks, consciente de esta amenaza, ha advertido que el campo de batalla digital se ha ampliado. Ya no se trata únicamente de rastrear a grupos de ciberdelincuentes profesionales, sino también de identificar miles de pequeños actores dispersos que, con ayuda de la inteligencia artificial, logran causar daños significativos. Este escenario redefine la ciberseguridad global: las empresas y gobiernos ya no se enfrentan solo a organizaciones criminales, sino a una multiplicidad de individuos empoderados por herramientas accesibles.
El reto, por tanto, no es únicamente tecnológico, sino ético y regulatorio. Mientras compañías como Cato Networks refuerzan sus capacidades de rastreo y defensa, la discusión pública gira en torno a la responsabilidad de limitar el mal uso de la inteligencia artificial sin frenar la innovación legítima que impulsa el desarrollo económico y social.
En este tablero complejo, el mensaje es claro: la ciberseguridad se ha convertido en la frontera más decisiva de la era digital, y el equilibrio entre protección y libertad tecnológica marcará el destino de la próxima década.

EN REPÚBLICA DOMINICANA, MÁS DE 92 MIL PERSONAS HAN SIDO BENEFIciadas por el programa Cisco Networking Academy, una iniciativa que busca capacitar en habilidades digitales clave como redes, ciberseguridad, programación, Internet de las Cosas y sistemas operativos, entre otras áreas. A través de una red de 57 academias y 131 instructores activos en el país, el programa está impulsando la innovación, la creatividad y una relación más integral con la tecnología.
Detrás de estos números hay una historia inspiradora: la de un país que, paso a paso, está sembrando las bases de su futuro digital. La transformación digital no es un concepto abstracto, sino una estrategia real de desarrollo y sostenibilidad. Permite a empresas, instituciones y comunidades integrarse a un mundo cada vez más conectado, donde basta una conexión a Internet para acceder a oportunidades de aprendizaje, empleabilidad y crecimiento. Sin embargo, esta transformación sólo es posible si hay personas capacitadas para construirla y sostenerla.
República Dominicana ha demostrado un compromiso creciente con la educación técnica y la formación en habilidades del siglo XXI. A través de alianzas con instituciones como el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA), el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTCs), el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNCS), se están fortaleciendo las capacidades digitales del país. No obstante, los desafíos globales también tocan a nuestra puerta. Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el uso de la inteligen-
cia artificial podría impactar el 40% de los empleos en todo el mundo. Estamos ante una revolución tecnológica que no solo transformará la forma en que trabajamos, sino que definirá quién podrá participar en la economía del mañana.

Desde Cisco, llevamos décadas colaborando con instituciones educativas, empresas y el sector público en América Latina para cerrar la brecha digital. En República Dominicana, hemos visto de primera mano cómo jóvenes, mujeres en situación de vulnerabilidad, docentes y trabajadores en reconversión profesional han aprovechado nuestras capacitaciones gratuitas para reinventarse y crecer.
Y sin embargo, aún falta.
Nos dicen que existe un deseo real de aprender, que hay talento esperando por una oportunidad. Nos hablan de una generación que
ve en la tecnología un camino para construir su futuro. Pero también nos invitan a reflexionar: ¿qué necesitamos hacer para que este impacto se multiplique por diez?
La formación técnica no debe verse como un plan B, sino como una herramienta clave de desarrollo social y económico. Para lograrlo, las alianzas entre Gobierno, sector privado, academia y organismos multilaterales son esenciales. Esas alianzas deben construirse con confianza, ética y una visión compartida del futuro.
En Cisco, estamos convencidos de que el verdadero cambio no está solo en la conectividad o la infraestructura, sino en lo que las personas logran con ellas. Desde comunidades rurales hasta zonas urbanas densas, vemos cómo el conocimiento transforma vidas. República Dominicana tiene un gran activo: su gente. Si alineamos los esfuerzos de formación, si potenciamos el talento que ya está dando pasos, si integramos a más mujeres, más jóvenes y más comunidades a esta conversación, no solo estaremos hablando del futuro, sino construyéndolo juntos.




CIBERSEGURIDAD

EL TABLERO DE LA TECNOLOGÍA GLObal está en plena transformación. En la misma medida en que la inteligencia artificial se expande y multiplica sus usos en todos los sectores —desde la banca hasta la salud, desde la logística hasta la defensa—, también emergen nuevas amenazas capaces de explotar vulnerabilidades desconocidas hace apenas unos años. Los algoritmos generativos, los agentes autónomos y los modelos de lenguaje masivo no solo producen valor, sino que también abren la puerta a riesgos de manipulación, espionaje y filtración de datos en escalas sin precedentes. Este panorama ha desencadenado una fiebre de adquisiciones y rondas de inversión que recuerda a la época dorada de las puntocom, pero con una diferencia fundamental: hoy lo que está en juego no es la capacidad de innovar, sino la de sobrevivir en un entorno digital hiperamenazado. Los gigantes tecnológicos han con-
vertido la ciberseguridad aplicada a la inteligencia artificial en el eje de sus estrategias, y el capital de riesgo fluye con intensidad hacia startups que prometen soluciones específicas para un desafío de dimensiones planetarias.
LOS GIGANTES SE LANZAN AL MERCADO DE COMPRAS
Entre las operaciones más resonantes destaca la adquisición de CyberArk por parte de Palo Alto Networks en una operación valorada en 25 mil millones de dólares. CyberArk, que se ha posicionado como líder en la gestión de accesos privilegiados, se convierte en la piedra angular de una estrategia que busca blindar identidades y credenciales en un mundo donde los ataques impulsados por IA ya no se limitan al phishing tradicional, sino que pueden ejecutar cadenas completas de intrusión sin intervención humana. Google no se quedó atrás y
decidió apostar fuerte con la compra de Wiz, una startup israelí de seguridad en la nube, en una operación que alcanzó los 32 mil millones de dólares. Wiz había construido una reputación meteórica al ofrecer soluciones capaces de detectar configuraciones vulnerables y brechas en entornos multicloud, un aspecto crucial en un ecosistema donde los modelos de IA se entrenan y despliegan en infraestructuras distribuidas. Con esta adquisición, Alphabet no solo fortalece su división de Google Cloud, sino que también envía un mensaje claro: la ciberseguridad es la pieza clave de la nueva competencia por el liderazgo en inteligencia artificial. A estas megaoperaciones se suman movimientos más especializados. SentinelOne adquirió Prompt Security, una joven compañía dedicada a proteger aplicaciones basadas en IA de ataques como la filtración de datos sensibles y la manipulación de agentes con-
versacionales. Palo Alto Networks también anunció la integración de Protect AI, orientada a resguardar el ciclo de vida completo de los modelos de inteligencia artificial, desde su entrenamiento hasta su puesta en producción. F5 incorporó a LeakSignal, una firma que destacó por su tecnología de gobernanza de datos en tiempo real, especialmente diseñada para aplicaciones generativas. Y Darktrace, respaldada por la firma de capital privado Thoma Bravo, incorporó a Cado Security, conocida por su herramienta forense Varc, capaz de rastrear actividades maliciosas en arquitecturas en la nube y entornos sin servidor.
UN ECOSISTEMA DE STARTUPS QUE SE FORTALECE CON CAPITAL FRESCO
Más allá de las adquisiciones, el capital de riesgo ha encontrado un nuevo terreno fértil en la seguridad aplicada a la inteligencia artificial. En ape-
nas seis meses de 2025, las inversiones en startups del sector superaron los 9,400 millones de dólares, con al menos once rondas de financiamiento que superaron la barrera de los 100 millones.
Entre los nombres emergentes se encuentra Amplifier Security, que logró levantar 5.6 millones de dólares en una ronda semilla sobresuscrita; Augur, que recaudó 7 millones con un modelo basado en predicción de amenazas impulsadas por IA; y Cynomi, una startup israelí que consiguió 37 millones en una Serie B liderada por fondos internacionales de prestigio. Estas cifras no solo reflejan confianza en las soluciones que estas empresas aportan, sino también la convicción de que la próxima gran disrupción tecnológica se jugará en el terreno de la ciberseguridad.
TECNOLOGÍAS QUE
MARCAN LA DIFERENCIA
Las startups adquiridas o financiadas no son simplemente proveedoras de herramientas defensivas tradicionales. Su valor radica en la innovación y en la capacidad de abordar riesgos que no existían hace una década. Prompt Security, por ejemplo, ofrece sistemas de visibilidad en tiempo real sobre el comportamiento de agentes de IA, evitando filtraciones antes de que ocurran. Protect AI apuesta por una cobertura integral del ciclo de vida de los modelos, garantizando que tanto el entrenamiento como la inferencia
se realicen en entornos seguros y auditables. LeakSignal ha desarrollado mecanismos de clasificación dinámica de datos y cumplimiento normativo automatizado en contextos multicloud, mientras que Cado Security se especializa en análisis forense distribuido, capaz de reconstruir ataques complejos que aprovechan arquitecturas híbridas. Estas tecnologías comparten un objetivo común: anticiparse al adversario. En lugar de limitarse a reaccionar frente a ataques consumados, buscan detectar patrones anómalos, predecir intenciones maliciosas y activar defensas automáticas antes de que el daño se produzca. Esa capacidad predictiva y autónoma es la que las hace irresistibles para los grandes compradores y para los inversionistas que buscan el próximo “unicorno” del sector.
EL TRASFONDO ECONÓMICO Y GEOPOLÍTICO
La carrera por asegurar la inteligencia artificial no se explica únicamente desde la lógica empresarial. Existe también un trasfondo geopolítico que empuja a los gobiernos a exigir mayores garantías de seguridad en los sistemas críticos. La Unión Europea ha avanzado en regulaciones para exigir transparencia y responsabilidad en el uso de IA, mientras que Estados Unidos ha incrementado la presión para que las empresas tecnológicas refuercen sus defensas en sectores sensibles como energía,

Lo que se perfila a partir de este reacomodo global es un cambio de paradigma. La ciberseguridad en la era de la inteligencia artificial no será un conjunto de productos aislados, sino un ecosistema interconectado que combine identidad, detección avanzada, respuesta automatizada y gobernanza de datos. Los grandes jugadores tecnológicos están en plena carrera por construir plataformas integrales que ofrezcan esa visión unificada, y para lograrlo no dudan en desembolsar miles de millones en adquisiciones. Este fenómeno
marca la transición de una ciberseguridad reactiva a un modelo predictivo, escalable y profundamente integrado en la infraestructura digital de empresas y gobiernos. En un futuro no muy lejano, las defensas digitales serán tan autónomas como las amenazas a las que se enfrentan, y el éxito de las compañías dependerá de haber invertido a tiempo en esta nueva frontera tecnológica. La competencia por dominar la ciberseguridad en la era de la inteligencia artificial ha convertido a las startups del sector en el nuevo
transporte y defensa nacional. Al mismo tiempo, países como China e Israel han convertido a la ciberseguridad en un componente central de sus estrategias de competitividad. No es casualidad que muchas

oro digital. Cada adquisición, cada ronda de inversión y cada avance tecnológico revela que el campo de batalla no está en un único servidor ni en una red aislada, sino en un mundo interconectado donde la vulnerabilidad de uno puede ser la puerta de entrada para miles de ataques. Los gigantes tecnológicos lo saben y por eso están comprando, invirtiendo y consolidando capacidades a un ritmo sin precedentes. El futuro de la IA dependerá, en buena medida, de que esta carrera por la seguridad no llegue demasiado tarde.
de las startups más codiciadas tengan su origen en Tel Aviv, un ecosistema conocido por su estrecha relación entre innovación privada y formación militar especializada en inteligencia y ciberdefensa.

El 60% de las organizaciones no puede detectar el uso no regulado de
UN ESTUDIO INDICÓ QUE
DIRECTOS POR CAUSA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL. ¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?
República Dominicana, agosto 2025. – El rápido avance de la inteligencia artificial (IA) ha generado importantes desafíos en privacidad y gestión de identidad digital para las organizaciones dominicanas, colocando al país frente a un complejo panorama en ciberseguridad. Según el reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre la Gobernanza de la Inteligencia Artificial, el 60% de las organizaciones a nivel global, incluyendo a las dominicanas, no tiene la capacidad adecuada para detectar el uso no regulado o no autorizado de IA en sus procesos internos, lo que las expone a significativos riesgos en privacidad y ciberseguridad. Este preocupante dato refleja la creciente vulnerabilidad frente a ataques cada vez más sofisticados, especialmente en la gestión de identidades digitales y protección de información sensible, ámbitos en los que las empresas dominicanas
no son excepción.
Por su parte, Cisco destaca en su último Índice de Preparación en Ciberseguridad que solo un 4% de las organizaciones globales muestran un nivel maduro de preparación ante amenazas relacionadas con IA. Adicionalmente, este mismo estudio indica que el 86% de las organizaciones ha experimentado incidentes relacionados con IA en el último año y que el 49% sufrió ataques directos. Ante este contexto, Cisco ha actualizado DUO como solución de Identity and Access Management (IAM).
Esta sirve como proveedor de identidad independiente (IdP), permite autenticación multifactor sin contraseñas y resistente al pshishing, protege contra secuestros de sesión y se integra con soluciones de VPN o seguridad de dispositivos de terceros al acceder recursos en nube o premisa. Fortaleciendo significativamente las defensas digitales sin afectar negativamente la experiencia del usuario. Las brechas en la gestión de
identidades digitales ya no son incidentes aislados, sino una tendencia preocupante y generalizada.
El Estudio de Referencia sobre Privacidad de Datos 2025 de Cisco también reveló que el 64% de las organizaciones teme compartir involuntariamente información sensible en plataformas de IA generativa, reforzando la necesidad urgente de implementar prácticas robustas de gobernanza de datos.
Cisco recomienda a las organizaciones dominicanas integrar estrategias avanzadas de ciberseguridad que contemplen tecnologías de gestión de identidad digital, protección de privacidad y gobernanza efectiva de datos, así como la formación de talento especializado. República Dominicana enfrenta grandes desafíos digitales, pero con la adopción proactiva de soluciones tecnológicas innovadoras y responsables, las organizaciones pueden protegerse eficazmente y desarrollar una sólida confianza digital frente al futuro impulsado por la IA.
ACERCA DE CISCO
(NASDAQ: CSCO) es el líder tecnológico mundial que está revolucionando la manera en que las organizaciones se conectan y protegen en la era de la IA. Por más de 40 años, Cisco ha conectado al mundo de manera segura. Con sus soluciones y servicios líderes en la industria impulsados por IA, Cisco permite a sus clientes, socios y comunidades desbloquear la innovación, mejorar la productividad y fortalecer la resiliencia digital. Con un propósito en su núcleo, Cisco sigue comprometido a crear un futuro más conectado e inclusivo para todos. Descubre más en The Newsroom. Cisco y el logo de Cisco son marcas comerciales o marcas registradas de Cisco y/o sus filiales en los EE. UU. y otros países. Una lista de las marcas comerciales de Cisco se puede encontrar en http://www. cisco.com/go/trademarks. Las marcas comerciales de terceros mencionadas son propiedad de sus respectivos dueños. El uso de la palabra ‘socio’ no implica una relación de asociación entre Cisco y cualquier otra compañía.

DESDE EL 19 DE AGOSTO DE 2025, OpenAI ha sorprendido al mercado indio con el lanzamiento de ChatGPT Go, un plan de suscripción ultrabajo que brinda acceso al poderoso modelo GPT5 por apenas 399 al mes (aproximadamente 4,60–4,60 USD). Comparado con el plan medio ChatGPT Plus 1,999 al mes) y con el plan Pro 19,900 al mes), esta nueva propuesta representa un paso audaz hacia la democratización del acceso a la inteligencia artificial. ChatGPT Go incluye beneficios sustanciales en com-
paración con la versión gratuita: ofrece 10 veces más mensajes, generación de imágenes, carga de archivos y el doble de memoria contextual, todo ello potenciado por la arquitectura GPT5, con soporte reforzado para idiomas locales y opciones de pago a través de UPI (PhonePe, Google Pay, Paytm…), facilitando enormemente su adopción.
India ha emergido como el segundo mercado más importante para OpenAI, solo detrás de EE. UU., pero con el potencial de convertirse en el mayor. Se trata de una nación con más de 700 millones de usuarios de internet, predominantemente móviles, un perfil ideal para introducir un plan accesible como este. El precio reducido no solo responde a la capacidad
adquisitiva local, sino que representa una estrategia para captar a millones que, de otro modo, no habrían pagado por el costoso Plus.
Este paso estratégico también es una respuesta directa al creciente dinamismo del ecosistema digital asiático y a la proximidad cultural y competitiva de China. Con protagonistas locales como BharatGPT, Sarvam AI o incluso iniciativas gubernamentales como BharatGen y proyectos en universidades, India está impulsando soluciones de IA propias. Al introducir GPT5 a un precio accesible en la India, OpenAI no solo asegura su relevancia, sino que se posiciona como un actor clave en la carrera tecnológica regional. El lanzamiento del plan más asequible de ChatGPT
no es simplemente una medida de precios: es una maniobra para consolidar presencia en un gran mercado emergente, ampliar la base de usuarios activos y contrarrestar la proliferación de alternativas locales.
Al mismo tiempo, queda abierta la posibilidad de replicar esta fórmula en otros países, dependiendo del éxito y retroalimentación en India.
Este es, sin duda, un momento crítico en la expansión global de OpenAI, en el que el gigante tecnológico no solo adapta su estrategia comercial a realidades locales, sino que también redefine el ritmo y la manera en que la inteligencia artificial se distribuye en uno de los mercados más prometedores del mundo.



En el competitivo escenario de la inteligencia artificial global, Baidu se ha consolidado como uno de los principales referentes. Conocida en sus inicios como el “Google chino”, la empresa ha evolucionado para convertirse en un laboratorio de innovación que desarrolla servicios y aplicaciones de IA que abarcan desde motores de búsqueda inteligentes hasta vehículos autónomos. El peso que tiene hoy Baidu en el ecosistema digital no solo responde a la escala de su mercado local, sino también a su ambición de marcar tendencias tecnológicas con impacto global.
Uno de los pilares más reconocidos de la compañía es su sistema de modelos de lenguaje generativo, agrupados bajo la marca ERNIE (Enhanced Representation through Knowledge Integration). Esta familia de modelos ha sido diseñada para com-
petir con gigantes como OpenAI y Google DeepMind, ofreciendo soluciones de comprensión y generación de lenguaje natural. Su más reciente versión, ERNIE Bot, ha alcanzado un nivel de sofisticación que permite aplicaciones en chatbots conversacionales, asistentes virtuales empresariales, plataformas educativas y servicios financieros. La gran ventaja de Baidu en este terreno es que sus modelos están entrenados de forma intensiva con datos y contextos culturales de China, lo que les otorga una precisión y pertinencia local que las herramientas occidentales no siempre logran. Pero la apuesta de Baidu en IA no se limita al lenguaje. La empresa ha invertido con fuerza en el desarrollo de Apollo, su plataforma de conducción autónoma. Se trata de uno de los programas más avanzados en China para crear vehículos sin conductor, que ya
opera en varias ciudades con servicios de robotaxis bajo el nombre Apollo Go. Esta iniciativa coloca a Baidu a la vanguardia de una industria que, más allá de los automóviles, busca transformar la movilidad urbana mediante sensores, cámaras, sistemas de toma de decisiones en tiempo real y algoritmos de seguridad.
En el ámbito de los servicios en la nube, Baidu Cloud ha sabido diferenciarse incorporando inteligencia artificial en sus soluciones de almacenamiento, análisis de datos y optimización empresarial. La compañía ofrece desde motores de recomendación hasta sistemas de reconocimiento de voz e imagen que se integran en sectores tan diversos como la salud, el comercio electrónico y la administración pública. Su plataforma es vista como una de las más sólidas en el mercado asiático, capaz de procesar
volúmenes masivos de información y adaptarse a las necesidades de las empresas que buscan digitalizarse.
Otro terreno en el que Baidu ha puesto especial atención es la salud digital.
A través de aplicaciones de diagnóstico asistido por inteligencia artificial y de herramientas de análisis de imágenes médicas, la compañía busca apoyar a hospitales y profesionales sanitarios en la detección temprana de enfermedades. Estos avances han sido particularmente relevantes en áreas como la oncología y la radiología, donde la velocidad y precisión del diagnóstico pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
A nivel estratégico, Baidu se ha convertido en un socio clave del gobierno chino para impulsar la agenda nacional de soberanía tecnológica. Su papel en el diseño de algoritmos de búsqueda alineados con la regulación local, su liderazgo en proyectos de IA aplicada a la industria y su capacidad de integrar ecosistemas digitales completos la colocan como una pieza indispensable en la política tecnológica del país.
Baidu ya no es solo un motor de búsqueda ni un simple competidor de Silicon Valley. Es un conglomerado que ha construido un portafolio diverso de aplicaciones de inteligencia artificial con impacto real en la vida cotidiana: desde el usuario que interactúa con un asistente de voz en mandarín hasta el pasajero que se sube a un taxi autónomo en Pekín. Su evolución refleja cómo la innovación tecnológica se ha vuelto una carrera estratégica en la que cada adelanto no solo tiene implicaciones económicas, sino también geopolíticas y culturales.

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1. RÉCORD DE PARTICIPACIÓN Y EXPANSIÓN GLOBAL
Gamescom 2025
rompió sus propias marcas: registró un aumento del 27 % en empresas participantes respecto al año anterior, con expositores provenientes de 46 países, consolidando su estatus como evento global ineludible.


2. RESIDENT EVIL REQUIEM, GRAN TRIUNFADOR DEL GAMESCOM AWARD 2025
El esperado Resident Evil Requiem destacó y se alzó como el título más galardonado en los prestigiosos premios de la feria, seguido por menciones importantes para Ubisoft, Pokémon y Hollow Knight.


3. CRONOS: THE NEW DAWN, HORROR QUE REDEFINE EL GÉNERO
Bloober Team brilló con Cronos: The New Dawn, una experiencia de horror psicológico ambientada en una Polonia postapocalíptica. Su atmósfera inquietante y mecánicas únicas (como quemar cuerpos para evitar fusiones enemigas) la posicionan como una obra destacada del género.

4. FINAL FANTASY XIV ANUNCIA REGRESO DEL EVENTO DE MONSTER HUNTER Y NUEVO JOB BEASTMASTER
Naoki Yoshida reveló que la colaboración con Monster Hunter regresa en FFXIV, y se adelantó la llegada del job “Beastmaster” para mediados de 2026. También se mencionaron futuros contenidos y posibilidades de crossovers con One Piece, Diablo o Gundam.



5. ENFOCADO EN LO COTIDIANO: JUEGOS DE BOMBEROS CAPTAN MIRADAS
En un entorno dominado por fantasía y disparos, los juegos centrados en bomberos destacaron por su frescura y enfoque realista, sorprendiendo a muchos asistentes.



6. AURORA INDIE: TÍTULOS EMERGENTES EN EL FOCO DEL PÚBLICO
Nombres como Phantom Blade Zero, Vikings Dynasty, Directive 8020, Absolum, Valor Mortis, Routine, La Divina Commedia o Death by Scrolling fueron parte esencial del evento, potenciando el espacio indie con trailers, demos y grandes expectativas.


7. FUTURO DIGITAL: MULTITUD DE TÍTULOS REVELADOS EN FUTURE GAMES SHOW
Durante el Future Games Show de Gamescom, se presentaron juegos como Hell Let Loose: Vietnam, skate., Hell is Us, DarkSwitch, EverSiege: Untold Ages, Pizza Bandit, Tormented Souls 2, Anno 117: Pax Romana, Windstorm: The Legend of Khiimori, Bounty Star y Cronos: The New Dawn, destacando variedad


8. DEVELADOS GRANDES TÍTULOS
TRIPLE-A EN OPENING NIGHT LIVE Y MÁS
La ceremonia inicial presentó múltiples anuncios esperados, como Call of Duty (con nuevo modo zombie, lanzamiento el 14 de noviembre), Resident Evil Requiem, Silent Hill ambientado en Japón de los 60s, Lego Batman: Legacy of the Dark Knight (Gotham abierto en 2026), Borderlands 4, Black Myth: Zhong Kui, ROG Xbox Ally X (handheld de Microsoft), Deadpool VR, Kirby Air Riders, y más.


9. CALL OF DUTY BUSCA REENFOCARSE TRAS CRÍTICAS
En medio del evento, los creadores de Call of Duty admitieron haberse desviado hacia un estilo más juvenil —en línea con Fortnite— y anunciaron que el contenido cosmético de Black Ops 6 no se transferirá a Black Ops 7, con el fin de recuperar un tono más realista e inmersivo.

10. UN PASO MÁS ALLÁ: EL EVENTO CONVERTIRÁ A COLONIA EN CAPITAL MUNDIAL DEL GAMING
Los organizadores destacaron que Gamescom 2025 transformó Colonia en el epicentro global del gaming durante los días de celebración, destacando su impacto cultural, económico y social. Gamescom 2025 no solo superó sus propios récords de participación, sino que mostró una amplia diversidad de contenidos: desde grandes producciones AAA hasta propuestas indie, innovaciones tecnológicas, experiencias inmersivas y reflexiones sobre el futuro del gaming. La ciudad de Colonia vivió una verdadera revolución digital gracias a este festival.

EL PANORAMA DE LOS VIDEOJUEgos de próxima generación, con títulos tan ambiciosos como Battlefield 6, Borderlands 4 y Grand Theft Auto 6, exige una máquina a la altura. Armar una PC gaming hoy implica mirar hacia el futuro, asegurando que el equipo soporte las altas demandas gráficas y de procesamiento que se esperan para jugar en resoluciones 1440p o incluso 4K con fluidez.
LOS COMPONENTES
INNEGOCIABLES
Para asegurar el rendimiento en estos juegos AAA, la inversión debe enfocarse en tres pilares:
Tarjeta Gráfica (GPU): Es el componente más importante. Para no quedarte corto, apunta a la gama alta actual, como la NVIDIA GeForce RTX 5070/5080 o una AMD Radeon RX 7900 XT/XTX. Estas tarjetas no solo manejarán texturas y efectos complejos, sino que también aprovecharán tecnologías de escalado (DLSS y FSR) esenciales para mantener altas tasas de frames en 4K.
Procesador (CPU): Necesitas un CPU moderno con excelente rendimiento con más de 8 núcleos y un alto número
de hilos. Un Intel Core i5 (última generación) o un AMD Ryzen 5/7 con tecnología 3D VCache (como el 7800X3D) son las opciones más recomendadas. Esto evitará el temido “cuello de botella” y garantizará que la GPU trabaje a su máxima capacidad.
Memoria y Almacenamiento: El estándar actual para
juegos exigentes es de 32 GB de RAM DDR5 a alta velocidad (al menos 6000 MHz). Esto proporcionará la memoria suficiente para los entornos masivos y cargados de activos de títulos como GTA 6. En cuanto al almacenamiento, un SSD NVMe (PCIe 4.0 o superior) de 2 TB es imprescindible para instalar el sistema operativo y todos estos juegos de gran tamaño con tiempos de carga instantáneos.
Estabilidad y Longevidad. Para que estos componentes trabajen a pleno rendimiento, no escatimes en la Fuente de
Alimentación (PSU). Una unidad de 850W con certificación 80 Plus Gold asegurará la estabilidad eléctrica y protegerá tu inversión. Finalmente, un buen sistema de refrigeración líquida (AIO) o un disipador de aire de doble torre es crucial para mantener las temperaturas óptimas, especialmente en un juego con acción intensa como Battlefield 6.
Armar una PC con estas especificaciones hoy es la mejor manera de garantizar que estarás listo para experimentar la próxima generación de gaming en su máximo esplendor.

El corazón de cualquier PC gaming reside en la selección de sus componentes clave, que trabajan en conjunto para ofrecer una experiencia de juego fluida y con gráficos de alta calidad. Aquí tienes un esquema para crear una infografía de los componentes esenciales:


Unidad de Procesamiento Gráfico (GPU) Tarjeta Gráfica
El músculo para renderizar imágenes, texturas y vídeos. Es crucial para la calidad y fluidez de los gráficos en los juegos. El componente más crítico para el rendimiento en juegos. A mayor gama, mejor resolución y tasa de frames. (Ej: NVIDIA GeForce RTX o AMD Radeon RX).

Memoria de Acceso Aleatorio (RAM)
Almacena temporalmente los datos de los programas en ejecución para que la CPU acceda rápidamente. Mínimo 16 GB (ideal 32 GB para juegos muy exigentes y multitarea). La velocidad (MHz) también es importante.
Unidad Central de Procesamiento (CPU) / Procesador
El “cerebro” del ordenador. Ejecuta las instrucciones de los programas y coordina todos los componentes. Mínimo 6 núcleos (Intel Core i5 o AMD Ryzen 5). Determina la capacidad del sistema para manejar juegos y multitarea


Sistema de Refrigeración
Mantiene las temperaturas de la CPU y, a veces, de la GPU, dentro de rangos seguros para evitar el sobrecalentamiento y el bajo rendimiento. Disipadores por aire (ventilador y heat pipes) o por líquido (water cooling). Es vital para un rendimiento sostenido y para el overclocking.

Almacenamiento (SSD/HDD)

Fuente de Alimentación (PSU)
Convierte la corriente eléctrica de la toma de pared y suministra energía estable a todos los componentes. Debe tener suficiente potencia (Watts) y una buena certificación de eficiencia (80 Plus Bronze/Gold/Platinum) para asegurar la estabilidad y protección del equipo.
Gabinete (Chasis)


Estructura que alberga y protege todos los componentes. Debe tener buen flujo de aire y suficiente espacio para la tarjeta gráfica y la gestión de cables.
Periféricos
Importantes
Monitor: Con alta tasa de refresco (144Hz o más) y baja latencia para una experiencia de juego superior.
Teclado y Ratón (Mouse): Periféricos de baja latencia, a menudo mecánicos, diseñados para una respuesta rápida y precisión.
Almacena permanentemente el sistema operativo, juegos y archivos. Un SSD NVMe es esencial para reducir drásticamente los tiempos de carga de juegos y del sistema operativo. Un HDD puede usarse para almacenamiento masivo y económico.

Placa Base (Motherboard)
La placa principal que interconecta y permite la comunicación entre todos los componentes. Debe ser compatible con el socket de tu CPU y soportar las velocidades de tu RAM y las ranuras PCIe para la GPU.



Beijing 2025: cuando los robots humanos se convierten en atletas de acero
En el recién concluido World Humanoid Robot Games, celebrado del 15 al 17 de agosto de 2025 en Beijing, se desplegó un espectáculo tan sorprendente como entrañable. Más de 500 robots humanoides de 280 equipos provenientes de 16 países como Estados Unidos, Alemania, Japón y Brasil se enfrentaron en 26 disciplinas que iban desde carreras de velocidad hasta fútbol, boxeo, limpieza o clasificación de medicinas. La majestuosidad del escenario, el Ovalo Nacional de Patinaje de Velocidad, construido para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, elevó aún más el dramatismo de la cita tecnológica.

El avance tecnológico chino brilló con luz propia, al mostrar robots capaces de correr, boxear, bailar, e incluso ejecutar tareas domésticas o de servicios. Sin embargo, la perfección aún está lejos: frecuentes tropiezos, caídas es-
trepitosas y situaciones cómicas marcaron el ritmo de las jornadas. Incluso una caída durante la ceremonia de apertura se transformó en un momento icónico: un robot se desplomó y fue retirado por dos personas, provocando risas y aplausos en las gradas.
La tensión técnica se sintió especialmente en disciplinas como la carrera de 1.500 metros, donde uno de los robots mantuvo un ritmo sorprendente hasta que tropezó a toda velocidad. En el campo de fútbol, los choques entre máquinas provocaron constantes colapsos, como un festejo de gol que terminó con el árbitro humano ayudando al portero a levantarse.
A pesar de todo, el público estaba entregado. Aplaudió recuperaciones autónomas, movimientos precisos y momentos de brillantez como goles celebrados, puñetazos certeros y coreografías musicales que, aunque torpes, transmitieron encanto tecnológico. La asistencia osciló entre los
25 y 80 dólares, una señal clara de que la curiosidad por el futuro robótico es masiva.
Esta competición no fue solo una feria de exhibición, sino un laboratorio en vivo. Cada tropiezo recopiló datos valiosos para perfeccionar la coordinación motriz, el equilibrio, la autonomía y la toma de decisiones en tiempo real. La meta es aplicar estos progresos en fábricas, entornos domésticos e incluso el cuidado de personas mayores.
El respaldo institucional fue contundente. El gobierno chino promovió el evento como una pieza clave en su estrategia para liderar la robótica humanoide para 2027, movilizando recursos públicos y académicos.
En resumen, el World Humanoid Robot Games en Beijing fue un retrato vibrante del progreso y los límites actuales de la robótica humana. Los robots mostraron agilidad, reflejos y potencial; pero también desafiaron leyes físicas y desmontaron cualquier pretensión de perfección. Tanto sus aciertos como sus caídas construyen hoy la base de un futuro donde los límites entre humano y máquina seguirán reconfigurándose.
Con capacidades locales sólidas y respaldo global, la compañía redefine el ecosistema financiero desde el Caribe En un mundo donde la transformación digital del sistema financiero ya no es una opción, sino una necesidad urgente, Nuek, compañía de Minsait (Indra Group), se consolida como socio estratégico de bancos, fintechs y comercios en República Dominicana y el Caribe.
La propuesta es clara: ayudar a las entidades a procesar pagos de forma rápida, segura y adaptada al mercado local, complementando con otros servicios como emisión, adquirencia, consultoría y prevención de fraude. Con más de tres décadas de experiencia global, y una sólida presencia regional, Nuek está liderando un cambio tangible: la transición hacia un ecosistema de pagos más ágil, seguro, interoperable y centrado en el usuario.
Solidez técnica con impacto tangible
Desde uno de sus centros de operaciones en República Dominicana, la compañía procesa más de 16 millones de transacciones mensuales con una eficiencia operativa del 99.9% y una capacidad de respuesta superior a 500 autorizaciones por segundo. Esto se traduce en menos rechazos, mayor seguridad y confianza para las entidades
financieras y los usuarios finales.
Este posicionamiento no es casual. Está respaldado por un liderazgo local fuerte, representado por Susan de Los Santos, Head of Clients - Caribbean & Central America en Nuek, quien ha sido protagonista en la consolidación de la marca en la región. Con más de 18 años de experiencia en el sector financiero y una trayectoria destacada en la gestión de proyectos de alto impacto, De Los Santos lidera la operación local con una visión estratégica clara: poner la tecnología al servicio del negocio, y el negocio al servicio de las personas. “República Dominicana es hoy uno de los núcleos de innovación y operación más relevantes para Nuek en la región. Desde aquí atendemos a múltiples entidades, adaptando cada solución a su realidad específica, con cercanía, eficiencia y visión de futuro”, afirma De Los Santos.
Más que procesamiento de pagos
Bajo su liderazgo, Nuek ha desarrollado capacidades locales que van más allá del procesamiento de pagos.
La operación en República Dominicana se ha convertido en un centro regional de excelencia, desde donde se lideran procesos de integración tecnológica, consultoría, cumplimiento normativo, ciberseguridad y soporte continuo.

Estas capacidades permiten a bancos, fintechs y comercios lanzar nuevas funcionalidades en menor tiempo, reduciendo riesgos y optimizando la experiencia del usuario final. La compañía trabaja con una estructura modular, basada en APIs abiertas, que permite integraciones rápidas y personalizadas, compatibles con las regulaciones locales y los requerimientos de las principales franquicias de tarjetas. Además, ofrece soluciones avanzadas de prevención de fraude, tokenización, gestión de autorizaciones, conciliación y reporting en tiempo real.
Diferencial estratégico
El impacto de Nuek en la región no se limita a lo técnico. Su enfoque está alineado con una visión más amplia: impulsar la inclusión financiera, contribuir al desarrollo sostenible del sistema de pagos y apoyar la transformación digital de entidades de todos los tamaños. Esta visión cobra especial relevancia en mercados como el dominicano, donde la digitalización avanza a gran velocidad y exige aliados tecnológicos confiables y con conocimiento profundo del entorno local.
A través de alianzas estratégicas, y un modelo de colaboración cercano, la tecnológica de pagos acompaña a sus clientes en cada etapa de su evolución digital. La combinación entre infraestructura robusta, especialización operativa y
sensibilidad hacia las necesidades de cada mercado convierte a la compañía en un socio a largo plazo para las entidades financieras de la región.
Proyección y futuro
Con presencia en más de 20 países, con más de 140 clientes a nivel global y un equipo internacional de más de 1.500 profesionales especializados en medios de pago, Nuek continúa ampliando su impacto en América Latina y el Caribe. República Dominicana se proyecta como uno de los ejes principales de este crecimiento y con foco en tendencias que marcarán el futuro del sector: pagos instantáneos, autenticación biométrica, wallets digitales, open finance, mayor interoperabilidad, entre otros.
“Transformar los pagos es transformar la economía. Y cuando eso se hace con tecnología confiable, atención cercana y visión compartida, los resultados se sienten en todos los niveles del ecosistema”, concluye De Los Santos.

snlos@nuek.com

INMOTION

Illenient faccus magnam aut enis et quam, vendantusam quia illor arum as serspe cum re, iumquos doles sum, od quamus
Inmotion fortalece la ciberseguridad en República Dominicana con soluciones avanzadas que protegen datos críticos y previenen ciberataques mediante innovación y estrategias proactivas.
Inmotion fortalece la seguridad digital de las empresas dominicanas con soluciones de ciberseguridad integrales y de clase mundial. Protege la información en la nube, entornos híbridos e infraestructuras locales con un enfoque en la gestión de riesgos, el cumplimiento normativo y la protección proactiva para garantizar operaciones estables, seguras y altamente eficientes en todo momento. Trabaja con socios estratégicos, como Google, cuyas soluciones cuentan con el respaldo directo de sus fabricantes.
Las soluciones que ofrece incluyen Mandiant, especializada en inteligencia de amenazas y respuesta a incidentes para mantener a las empresas proacti-
vas frente a riesgos en constante evolución; Google Security Operations (antes Chronicle), una plataforma unificada de SIEM y SOAR que permite detectar e investigar amenazas a gran escala con la velocidad de Google; VirusTotal Enterprise, que proporciona inteligencia avanzada y una base de datos de seguridad para investigar incidentes y automatizar procesos; y Google Workspace, una de las plataformas de colaboración más seguras, con defensas automáticas contra spam, phishing y malware que bloquean más de 100 millones de intentos de phishing diarios. Combinadas, estas soluciones permiten proteger de manera eficaz el activo más valioso de cualquier organización: su información.
Protección avanzada para sectores críticos y nuevos riesgos digitales Inmotion protege la información de sectores de alta sensibilidad como la banca y la salud, donde la confidencialidad y la disponibilidad de los datos son esenciales para la confianza del usuario. Sus soluciones incluyen sistemas de prevención de pérdida de datos (DLP), monitoreo de amenazas en tiempo real y políticas de acceso estricto, garantizando el cumplimiento de regulaciones sobre datos personales y financieros. Además, enfrenta los nuevos riesgos que plantea la inteligencia artificial en ciberseguridad, como el phishing y el ransomware automatizado. Evalúa los proyectos de IA desde su diseño, aplicando medidas
de seguridad proactivas y capacitando a los equipos para proteger tanto los modelos como los datos ante manipulaciones o accesos no autorizados. Esta visión integral reduce vulnerabilidades y asegura que la innovación tecnológica avance sin comprometer la seguridad de las operaciones.
También aborda el control de accesos como eje fundamental para mitigar riesgos internos. Implementa políticas de mínimo privilegio y soluciones de Gestión de Identidades y Accesos (IAM) junto con Gestión de Acceso Privilegiado (PAM), minimizando la superficie de ataque y protegiendo los datos confidenciales de la organización.
Preparación estratégica y cultura preventiva en ciberseguridad
República Dominicana ha logrado avances significativos con la Estrategia Nacional de Ciberseguridad y la creación del CSIRT-RD, fortaleciendo su capacidad de respuesta ante amenazas digitales. No obstante, Inmotion considera que aún es clave impulsar la colaboración público-privada, formar talento local y establecer marcos legales más sólidos. Para contribuir a este objetivo, la empresa invierte continuamente en la capacitación y certificación de su equipo, anticipando tendencias y amenazas emergentes de forma global. Esta cultura de actualización constante le permite diseñar estrategias de defensa proactivas. Además, recomienda a las empresas adoptar una postura preventiva: concienciar a su personal, implementar autenticación multifactor (MFA), mantener sistemas actualizados y realizar copias de seguridad, encriptar información sensible y tener un plan contra incidentes para reducir el riesgo de ciberataques. JB

Inmotion fue contratada por una institución gubernamental para realizar un pentest externo con el fin de evaluar la seguridad de sus dominios, aplicaciones web y servicios. La auditoría, basada en metodologías como OWASP y NIST, incluyó reconocimiento de activos, análisis de vulnerabilidades y explotación controlada de debilidades sin afectar las operaciones. El ejercicio permitió identificar y priorizar vectores de ataque con mayor probabilidad e impacto, evidenciar configuraciones débiles, dependencias desactualizadas y brechas en autenticación, control de acceso, manejo
Calle César A. Canó #360, 2do Nivel, Santo Domingo. (809) 547-7097 www.inmotion.com.do @inmotionrdpr
Pentest de Inmotion reveló vulnerabilidades críticas y fortaleció la ciberseguridad de una institución gubernamental dominicana.
de sesiones y exposición de información sensible mediante mensajes de error o servicios abiertos innecesarios. Como resultado, la institución recibió un inventario actualizado de activos, una matriz de riesgos detallada y un plan de remediación, lo que fortaleció su postura de seguridad, redujo la superficie de ataque y mejoró su capacidad de respuesta ante incidentes, cumpliendo con los estándares de ciberseguridad.

SECTORES


La inteligencia artificial ha permitido el desarrollo de una nueva raza de emprendedores: quienes enfrentan sus retos ellos solos.
EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, UN NUEvo fenómeno ha ganado terreno en el mundo de los negocios: los solopreneurs, es decir, emprendedores que levantan y gestionan sus proyectos en solitario, apoyados principalmente en herramientas digitales y, más recientemente, en inteligencia artificial (IA). Esta tendencia, potenciada por la velocidad con que la IA se ha integrado en procesos creativos, administrativos y estratégicos, está transformando la manera en la que se concibe la iniciativa empresarial.
Tradicionalmente, emprender implicaba contar con equipos multidisciplinarios: diseñadores, mercadólogos, contadores, community managers y asesores legales. Hoy, gracias a la IA, un solo individuo puede desempeñar múltiples funciones con eficiencia. La democratización de los agentes y bots inteligentes ha reducido barreras de entrada, permitiendo que una persona con visión, disciplina y acceso a estas tecnologías pueda lanzar un negocio digital competitivo sin necesidad de contratar personal o asociarse.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL COMO ASISTENTE MULTITAREA
Los solopreneurs se apoyan en la IA en casi todas las fases del emprendimiento:
• Creatividad y diseño: generadores de imágenes, branding automático y asistentes de copywriting ayudan a desarrollar logotipos, catálogos y campañas publicitarias sin depender de agencias.

• Administración y finanzas: plataformas con IA automatizan la facturación, llevan registros contables y sugieren estrategias de precios, al tiempo que realizan proyecciones de flujo de caja.
• Atención al cliente: chatbots entrenados con datos del negocio responden preguntas frecuentes, gestionan pedidos y mantienen comunicación fluida con los consumidores.
• Marketing digital: herramientas de segmentación inteligente optimizan campañas en redes sociales, detectando tendencias y adaptando mensajes a cada audiencia en tiempo real.
• Desarrollo de productos: la IA analiza datos de mercado para identificar necesidades, prever demanda y orientar la innovación.
En conjunto, estos elementos permiten que el emprendedor solitario gestione un ecosistema completo de negocios con eficiencia y bajos costos.
AUTONOMÍA Y ESCALABILIDAD
Una de las ventajas más relevantes de este modelo es la autonomía. El solopreneur decide y ejecuta con rapidez, sin necesidad de consensos o largas cadenas de aprobación. La IA amplifica esa capacidad de acción inmediata, ya que responde con análisis y propuestas en cuestión de segundos.
Además, la escalabilidad ya no depende exclusivamente de sumar personas al equipo. Un solopreneur puede multiplicar su alcance al integrar múltiples agentes de IA que operan de forma paralela: uno para gestión de contenidos, otro
para control de inventarios y otro para optimización publicitaria. Esta estructura “en red” de bots ofrece la posibilidad de crecer sin multiplicar gastos fijos.
El fenómeno de los solopreneurs también está generando un debate sobre el futuro del trabajo. Mientras algunos especialistas ven en este modelo una forma de independencia económica y creativa, otros advierten sobre el riesgo de aislamien-
ben familiarizarse con nuevas herramientas, actualizar sus modelos de negocio y adaptarse a la velocidad de los avances tecnológicos.
HISTORIAS QUE ILUSTRAN
LA TENDENCIA
En todo el mundo abundan casos de solopreneurs que, gracias a la IA, han transformado ideas individuales en negocios sólidos.
Desde diseñadores que venden colecciones digitales generadas con algoritmos hasta creadores de contenido que gestionan

to y la reducción de oportunidades laborales tradicionales. Lo cierto es que la IA ha ampliado el espectro de posibilidades: personas con conocimientos limitados en áreas específicas ahora pueden competir en mercados donde antes se requerían equipos completos.
De igual manera, este cambio está inspirando una cultura de aprendizaje continuo. Los solopreneurs, para mantenerse vigentes, de-
plataformas enteras con asistentes de edición automática, pasando por consultores que administran su cartera de clientes con bots de soporte, la variedad de ejemplos confirma que el modelo no es marginal, sino una nueva normalidad en expansión.
DESAFÍOS ÉTICOS Y SOSTENIBILIDAD
No obstante, el auge de los solopreneurs plantea de-
safíos importantes. La dependencia de sistemas de IA implica riesgos de privacidad, sesgos algorítmicos y dependencia tecnológica. Además, la capacidad de una sola persona para operar un negocio entero con máquinas genera cuestionamientos sobre la redistribución del empleo y la justicia en el ecosistema laboral. La sostenibilidad de este modelo dependerá en buena medida de que los solopreneurs no solo aprovechen la IA como recurso productivo, sino que también actúen con responsabilidad social, transparencia y respeto a las normativas vigentes en cada país.
Los solopreneurs representan una nueva generación de empresarios: independientes, ágiles y con una relación simbiótica con la tecnología. La inteligencia artificial se ha convertido en el socio invisible.
Aunque todavía en evolución, todo apunta a que esta forma de emprender marcará una de las transformaciones más profundas en la dinámica empresarial del siglo XXI, donde la innovación ya no dependerá tanto de la cantidad de personas detrás de una idea, sino de la capacidad de un individuo para orquestar inteligentemente las herramientas que la IA pone a su alcance.
A NIVEL GLOBAL, LOS VEHÍCULOS eléctricos (VE) están en una fase dinámica de expansión, aún llena de contradicciones: la tecnología, las políticas y las expectativas sociales avanzan, pero se enfrentan a barreras reales que hacen que el futuro sea prometedor pero incierto. El “estado real” de los eléctricos hoy día puede analizarse observando tres ámbitos entrelazados: los fabricantes, los gobiernos/naciones, y los usuarios/conductores.
EVOLUCIÓN GLOBAL
HASTA AHORA
La producción mundial de autos eléctricos creció notablemente en los últimos años. En 2024 se fabricaron alrededor de 17,3 millones de autos eléctricos, lo que im-
plica un aumento de cerca del 25 % respecto al año anterior; China concentró la mayor parte de esa producción, con cerca de 12,4 millones de unidades. Las ventas también siguen al alza: se estima que en 2025 se llegará a unos 22 millones de vehículos eléctricos e híbridos enchufables vendidos globalmente, un 25 % más que en 2024. Varias regiones muestran avances distintos: China domina producción, exportaciones y desarrollo de cadenas de suministro; Europa ha crecido pero enfrenta presiones tanto internas como externas; América del Norte incrementa su adopción, aunque varía mucho dependiendo de incentivos y políticas locales.
Los gobiernos juegan un papel decisivo, estableciendo metas de vehículos nuevos cero emisiones, eliminando gradualmente los autos de combustión, ofreciendo incentivos fiscales, subsidios, desarrollando normativa de emisiones, infraestructura de carga y marcos regulatorios de reciclaje de baterías.
Los fabricantes enfrentan un camino complejo. Primero, el coste de las baterías sigue siendo alto, aunque ha habido reducciones gracias a mayor escala de producción, mejora en diseños y eficiencia en materiales. Sin embargo, la dependencia de materias primas críticas como litio, cobalto y tierras raras sigue siendo un cuello de botella tanto por costos como por impactos ambientales y geopolíticos.
Además, la competencia no solo es entre marcas tradicionales automotrices, sino con nuevas empresas y gigantes chinos que han integrado verticalmente muchas etapas de la cadena (desde minería, refinamiento, fabricación, hasta comercialización). Esto les da ventaja en costos, pero también obliga a los fabricantes más antiguos a reestructurarse tecnológicamente, invertir en I+D, en nuevas plantas, en logística distinta, además de adaptarse a regulaciones ambientales cada vez más estrictas.
Otro gran reto es la infraestructura: fabricar un

VE es una cosa; hacerlo usable masivamente es otra. Los fabricantes no solo deben pensar en el vehículo mismo (autonomía, seguridad, software, mantenimiento), sino en cómo asegurar carga rápida, distribución de estaciones de carga, interoperabilidad, estándares de carga, mantenimiento de baterías, etc.
También hay incertidumbre regulatoria. Algunos fabricantes han puesto metas ambiciosas para electrificar completamente sus flotas para 2030–2040, pero esas metas pueden cambiar si las políticas gubernamentales, incentivos o los costos se vuelven demasiado gravosos. Esto añade riesgo a las inversiones muy grandes que deben hacerse ahora.

RETOS PARA LOS PAÍSES Y GOBIERNOS
Las naciones que quieren adoptar una transición hacia vehículos eléctricos enfrentan múltiples frentes: el energético, el económico, el regulatorio, el social.
En lo energético, hay que asegurar que la electricidad con la que se cargan los vehículos provenga cada vez más de fuentes limpias para que la transición realmente reduzca emisiones. En muchos lugares, si la red eléctrica depende mucho de combustibles fósiles, el beneficio climático se reduce significativamente. Tam-
bién la red debe poder soportar la demanda creciente de electricidad con picos de consumo asociados a la carga.
En lo económico, los costos iniciales (precio del vehículo, incentivos, infraestructura) son elevados. Los gobiernos suelen ofrecer incentivos fiscales, reducciones de impuestos, apoyos a estaciones de carga, etc., pero esos incentivos pueden ser costosos dentro del presupuesto público, y generan presiones políticas si los resultados no se perciben equitativos o si los costos superan los beneficios inmediatos.
Además, el costo de la transición para muchas naciones en desarrollo es más alto: menor poder adquisitivo, menor densidad poblacional, infraestructuras eléctricas más débiles, menos capacidad financiera para grandes inversiones, dependencia de importaciones de tecnologías o materiales, etc. En ciertos países, incluso cuestiones básicas como la disponibilidad confiable de electricidad son un obstáculo. Los gobiernos deben definir estándares claros, rutas legales para eliminar gradualmente los autos de combustión, establecer normativas de seguridad para baterías, reciclaje, desechos, emisiones asociadas, negociar con empresas privadas para desplegar infraestructura de carga, incentivar la inversión privada, etc.

A pesar de los retos, el progreso es palpablemente firme. La tendencia de que los nuevos autos vendidos sean eléctricos está acelerando, impulsada tanto por presión climática como por avances tecnológicos. Las mejoras en baterías (densidad energética, rapidez de carga, peso, costo), la escala creciente de producción, las políticas estatales más exigentes, mayores inversiones en infraestructura, y la maduración de cadenas de suministro están empezando a mover el punto de inflexión hacia una electrificación más generalizada. Se prevé que los mercados emergentes seguirán siendo los más difíciles en cuanto a adopción, pero también los de mayor oportunidad si se logra sortear los desafíos estructurales. Países con abundante electricidad renovable tienen
una ventaja competitiva significativa para hacer que los beneficios de los VE sean reales tanto para el clima como para la economía nacional. Por otro lado, los fabricantes deberán continuar innovando, no solo en los autos mismos, sino en modelos de negocio (servicios de carga, baterías como servicio, alquiler, reciclaje), eficiencia de producción, logística de materiales, y colaboración público-privada. Los conductores probablemente ganarán en comodidad, coste operativo y opciones si las redes de carga mejoran, los precios siguen bajando, y la tecnología se vuelve más fiable. Pero la transición será desigual: quién vive en ciudades grandes vs zonas rurales, quién tiene acceso a infraestructura, quién puede pagar los precios iniciales, y el marco regulatorio de cada país marcará enormemente la diferencia.

DURANTE DÉCADAS, LA GRAN empresa tecnológica fue sinónimo de fascinación. Su nombre evocaba un universo donde el diseño se fusionaba con la innovación, y los consumidores sentían que cada lanzamiento abría un nuevo capítulo en la historia de la tecnología. Sin embargo, en los últimos años, esa magia parece haberse disipado. El atractivo de la marca, que alguna vez arrastraba multitudes a hacer fila durante noches enteras frente a las tiendas, ha perdido intensidad, y no son pocos los que atribuyen este desgaste a una combinación de factores donde pesan la disminución de la calidad, la falta de un discurso narrativo convincente y la ausencia irreemplazable de su mítico fundador.
El legado de Steve Jobs fue más que el de un empresario exitoso: fue el de un visionario que convirtió a la tecnología en un espectáculo cultural. Jobs entendía que la innovación no era solo añadir nuevas funciones, sino redefinir cómo la gente interactuaba con el mundo. El iPhone, el iPod o la Mac no fueron simplemente dispositivos, sino símbolos de una revolución en la
La corporación que dejó de ASOMBRAR AL MUNDO

forma de consumir música, comunicarse y crear. Tras su muerte en 2011, la compañía mantuvo la inercia de esa visión durante algunos años, pero poco a poco el impulso innovador fue debilitándose, dejando tras de sí la sensación de que la empresa pasó de liderar a seguir la corriente de un mercado más competitivo y menos deslumbrado.
Uno de los factores más señalados por analistas y consumidores es la percepción de un declive en la calidad tecnológica. Lo que antes era sinónimo de excelencia, hoy se enfrenta a cuestionamientos sobre durabilidad, falta de cambios disruptivos y una política de actualizaciones que en ocasiones parece forzada más por la obsolescencia programada que por el verdadero progreso. La narrativa de perfección, cuidadosamente construida por Jobs, se ha ido erosionando con problemas recurrentes en baterías, diseños que priorizan la estética por encima de la funcionalidad, y una sensación generalizada de que la innovación se limita a cambios cosméticos. El mundo tecnológico no se detuvo tras la muer-


te de Jobs. Competidores como Samsung, Google o Huawei han tomado la delantera en campos como la inteligencia artificial, la fotografía móvil y la integración con ecosistemas de servicios. La corporación que una vez marcaba el ritmo ahora se ve obligada a reaccionar a lo que otros presentan primero. El mercado de smartphones, que fue su terreno de gloria, muestra cada vez más productos con propuestas más arriesgadas e innovadoras de marcas que antes eran consideradas secundarias. Así, lo que en su momento fue la marca que dictaba el futuro, hoy es percibida como una compañía conservadora que apenas ajusta sus productos para mantenerse en el juego.
Otro punto clave es la pérdida de la narrativa que definía a la empresa como una corporación hecha para asombrar al mundo. Bajo la dirección de Jobs, cada presentación se vivía como un evento cultural, un espectáculo mediático donde no solo se mostraba un producto, sino una visión. Tim Cook, con un estilo más pragmático y financiero, ha mantenido la solidez económica de la compañía, pero no ha logrado contagiar el aura de mito que envolvía cada lanzamiento. El resultado ha sido una comunicación más fría, enfocada en números, sostenibilidad o alianzas corporativas, pero sin la chispa del “one more thing” que encendía la imaginación de millones.
En este sentido, el encanto perdido no es únicamente una cuestión de tecnología, sino de emoción. Los consumidores, cada vez más exigentes, buscan no solo un dispositivo, sino una experiencia.
Y aunque la compañía ha intentado apostar por servicios digitales, realidad aumentada o sus gafas de nueva generación, el impacto emocional de esos lanzamientos dista mucho de lo que en su momento significó la llegada del iPhone o del iMac. La narrativa de asombro se ha debilitado hasta convertirse en una estrategia de marketing más, incapaz de tocar la fibra cultural como antes.
El declive en el aura de la empresa también está in-
trínsecamente ligado a un cambio de paradigma en la relación con sus usuarios. En los años dorados, el consumidor sentía que formaba parte de una comunidad casi exclusiva, una suerte de club que compartía valores de creatividad, rebeldía y vanguardia.
Hoy, esa mística se ha diluido en un mercado masivo, donde el producto estrella se percibe más como un artículo de consumo aspiracional que como un objeto de culto.
Y en un entorno dominado por la inteligencia artificial, el cloud computing y los avances en robótica, la compañía corre el riesgo de ser vista como un actor del pasado que no logra redefinir el futuro.
EN INDIA SE ESTÁ GESTANDO una tensión creciente entre los trabajadores organizados y las grandes empresas tecnológicas, ante lo que muchos centrales sindicales denuncian como el inicio de una ola de despidos motivada por la adopción de inteligencia artificial (IA). Aunque las autoridades y las empresas hablan de productividad, innovación y reorientación profesional, los sindicatos advierten que en ese discurso se esconde una pérdida real de puestos de trabajo y una amenaza al derecho laboral ganado con esfuerzo.
El epicentro de la disputa se encuentra en el sector de tecnología de la información (TI). India tiene una de las economías más dependientes de este sector, con millones de personas empleadas en outsourcing, desarrollo de software y servicios digitales. Sin embargo, recientes movimientos corporativos han generado alarma: Tata Consultancy Services (TCS), una de las más grandes, anunció la eliminación de alrededor de
mo modelos de aprendizaje automático, procesamiento de lenguaje natural o generación automatizada de código, lo que los deja en una situación de vulnerabilidad ante despidos selectivos. El temor no es abstracto. Encuestas recientes muestran que entre los trabajadores indios hay un fuerte sentimiento de inseguridad

12,000 empleos, medida que para muchos no se justifica solo por “reestructuración”, sino que refleja una estrategia general de reemplazo parcial de mano de obra humana por sistemas automatizados.
Desde los sindicatos se señala que estas medidas tienen costos sociales elevados. Se afirma que muchos trabajadores carecen de la capacitación para trabajar con tecnologías emergentes co-
laboral. En un informe de BCG se señala que India lidera los índices de adopción de IA, pero también figura entre los países en los que los trabajadores más temen que la IA les arrebate sus empleos: cerca del 48% de los empleados encuestados lo consideran una amenaza real en los próximos años. Los sindicatos han elevado sus protestas en diversos frentes. Algunas centrales exigen que los despidos
sean acompañados de planes serios de re-skilling (reentrenamiento) y reasignación profesional. Solicitan además que se reconozca el papel de los trabajadores en los comités internos donde se deciden decisiones tecnológicas que afectan directamente al empleo. Para ellos, la transparencia, la participación y la protección del trabajador son tan importantes como la innovación tecnológica.
Las autoridades, por su parte, defienden que la IA puede generar más oportunidades de las que destruye, sobre todo si se acompaña con políticas de formación y fomento del emprendimiento tecnológico. Desde el gobierno se insiste en que la educación STEM (ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas) y las iniciativas de digitalización ofrecen una base para que la mano de obra india se adapte.
El choque entre ambas perspectivas no se limita al ámbito técnico o económico: tiene una dimensión política y social. Los trabajadores ven cómo la promesa de progreso tecnológico se convierte para muchos en sinónimo de precarización. Los sindicatos denuncian que algunas reformas legales debilitan su capacidad para organizarse o negociar colectivamente frente a grandes corporaciones con intereses menos sensibles al empleo humano que al rendimiento automatizado.



fue concebido para resolver un problema que hasta hace poco parecía insalvable: reconocer a individuos desde ángulos elevados, con turbulencia atmosférica, gran distancia y calidad de imagen degradada, como ocurre con cámaras en drones o CCTV urbanos.
EN LOS LABORATORIOS DE VIsión por computador se está gestando una mutación de la vigilancia que promete —y amenaza— transformar la seguridad pública y el campo de batalla: FarSight, un sistema de “reconocimiento biométrico de cuerpo completo” capaz de
identificar personas a larga distancia fusionando rostro, forma corporal y marcha, incluso cuando el rostro está parcial u ocasionalmente visible. Nacido en el ecosistema de investigación financiado por IARPA (el programa BRIAR, por sus siglas en inglés), FarSight
El corazón técnico de FarSight no es un único algoritmo de “cara perfecta”, sino la combinación de varias pistas biométricas en tiempo real. Primero detecta y sigue múltiples sujetos; después restaura video “dañado” por turbulencia o blur; extrae rasgos de
rostro, silueta y marcha; y por último realiza una fusión de calidad guiada para decidir si la identidad coincide con una galería preexistente. En pruebas sobre el exigente conjunto de datos BRIAR, el equipo reportó ganancias sustanciales frente a versiones previas: +34,1% en verificación 1:1 al mismo umbral de falsos positivos y reducciones notables de error en identificación abierta, además de evaluaciones en la medición NIST FIVE para rostro en video. Eso no es ciencia ficción: es una arquitectura operativo-lista que ha
aprendido a trabajar con lo imperfecto.
Más allá del paper, la promesa de FarSight está siendo leída como una nueva generación de vigilancia “a distancia” que puede encajar en cámaras urbanas y plataformas aéreas. Informes recientes explican su enfoque de cuerpo completo —marcha, forma, rostro— y su capacidad para compensar distorsiones at-
señales que, combinadas, superen los límites del rostro puro. La consecuencia práctica es que un enjambre de drones de patrulla — policiales o militares— podría ir más allá de detectar “personas” y pasar a identificar “quiénes” son, vinculando patrones de movimiento con identidades de una base de datos. Este vector tecnológico ya interesa a quienes construyen ma-
a una persona con peligro inminente para su vida en eventos masivos, o acelerar la búsqueda de sospechosos en crímenes graves con autorización judicial. El marco del nuevo Reglamento de IA de la Unión Europea admite excepciones muy acotadas para el uso “en tiempo real” de identificación biométrica remota en espacios públicos con fines policiales, bajo evaluación de

mosféricas que históricamente arruinaban la biometría a muchos metros de altura o centenares de metros de distancia. Para algunos analistas, eso acelera el salto de la biometría desde espacios controlados a entornos abiertos y dinámicos.
La conexión con drones autónomos es directa. Si un dron puede adquirir video inestable desde ángulos y distancias desfavorables, FarSight le da una ruta para “limpiarlo” y extraer
pas 3D tácticos y plataformas de mando y control, aun cuando esos productos no incorporen reconocimiento facial: la frontera entre “conciencia situacional” y “identidad” se vuelve difusa cuando la biometría multimodal puede añadirse como módulo.
Para la seguridad pública, el impacto es ambivalente. Por un lado, hay usos legítimos y socialmente valiosos: localizar a menores desaparecidos, identificar a víctimas de trata, encontrar
impacto en derechos fundamentales y autorización previa por autoridad independiente. En cambio, la “identificación biométrica remota” masiva e indiscriminada —como scraping de rostros— está expresamente prohibida. Por el otro, los riesgos de abuso no son hipotéticos. En ciudades de Estados Unidos, investigaciones periodísticas revelaron redes de cámaras que ofrecían alertas de identificación en tiempo casi real al margen de la norma-
tiva local, reabriendo el debate sobre el debido proceso, la falsedad de positivos y el sesgo algorítmico. El hecho de que algunos ayuntamientos busquen ahora “legalizar” usos expansivos de reconocimiento facial para vigilancia urbana ilustra la facilidad con que capacidades como FarSight podrían derivar hacia un estado de vigilancia si no existen límites claros, auditoría y trazabilidad de consultas. El campo de batalla añade complejidades mayores. El Comité Internacional de la Cruz Roja ha advertido que el empleo de reconocimiento facial en operaciones de combate abre interrogantes sobre la “dominancia de identidad”; un algoritmo que etiqueta a alguien como combatiente o persona buscada puede influir en decisiones letales sin garantías suficientes sobre contexto o actualidad de la base de datos.

EN EL TABLERO GLOBAL DE LA tecnología, el almacenamiento de datos en la nube se ha convertido en la pieza estratégica más codiciada. Las grandes corporaciones del sector están apostando miles de millones de dólares para asegurar la infraestructura que dará vida a la próxima generación de bots de inteligencia artificial, esos sistemas que dependen de un océano de big data para aprender, razonar y actuar.
La magnitud de estas inversiones revela la dimensión de la batalla que se
libra en la economía digital. Un ejemplo reciente ilustra el tamaño del fenómeno: una de las mayores empresas de redes sociales del mundo firmó con Google un contrato por seis años para utilizar sus servicios de nube, a un costo de 10,000 millones de dólares.
La cifra es tan colosal que supera lo que recauda anualmente en impuestos todo el Gobierno de la República Dominicana, poniendo en perspectiva que almacenar datos para IA no es un simple servicio tecnológico, sino una apuesta
de escala estatal. La necesidad detrás de estas operaciones es clara. Los modelos de inteligencia artificial requieren cantidades masivas de información para entrenarse.
Cada nueva versión de un bot necesita procesar más imágenes, más textos, más audios, más interacciones humanas.
No se trata solo de tener la información, sino de garantizar que esté disponible, segura y con una velocidad de acceso casi instantánea. Ahí es donde entra la nube, que permite a
las compañías tecnológicas escalar sus capacidades sin tener que depender únicamente de sus propios centros de datos.
El trasfondo es una competencia global que se intensifica día a día.
Empresas como Google, Amazon y Microsoft, con sus gigantescas divisiones de servicios en la nube, están disputándose la hegemonía de este negocio, conscientes de que quien controle la infraestructura será también quien marque el ritmo del desarrollo de la inteligencia artificial.
Del otro lado, corporaciones de consumo digital —desde redes sociales hasta plataformas de entretenimiento— se ven obligadas a firmar contratos multimillonarios para no quedarse rezagadas.
Gobiernos, instituciones financieras y universidades también se están viendo arrastrados por la necesidad de invertir en almacenamiento masivo y cómputo en la nube, a fin de no depender únicamente de los gigantes tecnológicos y mantener algún grado de soberanía digital.
El costo de la carrera, sin embargo, deja en evidencia la enorme desigualdad: pocas economías pueden gastar miles de millones de dólares para alimentar esta revolución.

EN EL MUNDO ACTUAL, LOS TEléfonos inteligentes tienen una vida útil cada vez más corta. Cada año millones de dispositivos son reemplazados por modelos más nuevos, dejando tras de sí una montaña de desechos electrónicos que representan uno de los mayores desafíos ambientales del siglo XXI. Sin embargo, la tecnología también ha comenzado a ofrecer una respuesta: robots programados para desarmar y reciclar smartphones, recuperando metales y componentes con precisión quirúrgica.
El caso más emblemático es el de Apple, con sus robots “Daisy” y “Dave”, diseñados para desmontar iPhones pieza por pieza. Daisy, por ejemplo, puede desensamblar hasta 200 teléfonos por hora, separando baterías, módulos de cámara, placas lógicas y otros elementos que contienen litio, cobalto, oro y tierras raras. Estos materiales, en vez de acabar en vertederos contaminantes, vuelven a entrar en la cadena productiva. El impacto ambiental es considerable: cada gramo recuperado evita la explotación de minas que consumen enormes cantidades de energía y agua, además de reducir las emisiones asociadas.
Pero no es solo Apple. En Japón, la compañía Daisen Electronic aplica robots industriales para extraer metales preciosos de teléfonos

usados, contribuyendo a programas nacionales de reciclaje como el que permitió fabricar las medallas olímpicas de Tokio 2020 a partir de residuos electrónicos. En Europa, iniciativas respaldadas por la Unión Europea promueven la automatización del reciclaje para avanzar hacia una economía circular. Incluso en China, donde el consumo de smartphones es masivo, se han lanzado proyectos con robots autónomos que cla-
sifican y desarman dispositivos a escala industrial.
Los beneficios económicos para los fabricantes son tan claros como los ambientales. Recuperar materiales críticos se traduce en ahorro millonario frente al coste de adquirirlos en mercados internacionales, donde el precio del litio o del cobalto fluctúa con alta volatilidad. Al mismo tiempo, las empresas refuerzan su narrativa de sostenibilidad, un factor que cada vez in-
fluye más en las decisiones de compra de los consumidores y en la presión regulatoria de los gobiernos. Invertir en robots de reciclaje se convierte así en una estrategia de responsabilidad social, reducción de costos y reputación corporativa.
El reciclaje automatizado de smartphones también abre un nuevo frente en la competitividad tecnológica. Los fabricantes que dominen esta capacidad podrán garantizar un suministro más estable de materiales para sus propios dispositivos, sin depender en exceso de cadenas de suministro geopolíticamente sensibles, como ocurre con las tierras raras provenientes de África o de ciertas regiones de Asia. Es un ejemplo de cómo la innovación cierra el ciclo de producción, al mismo tiempo que genera independencia estratégica.
El reto ahora es escalar estas iniciativas. Si bien los robots actuales son un paso adelante, la mayoría de los teléfonos desechados en el mundo todavía terminan almacenados en cajones, en rellenos sanitarios o en plantas de reciclaje que carecen de tecnologías sofisticadas. Se necesita más inversión, coordinación global y políticas públicas que incentiven tanto la devolución de dispositivos por parte de los usuarios como el despliegue de robots recicladores en las plantas de tratamiento.


Ambas empresas consolidan una alianza estratégica que transformará la infraestructura tecnológica dominicana, impulsando la innovación, la capacitación profesional y el desarrollo sostenible del sector de conectividad.
La reciente alianza estratégica entre Cablecomm y Nitrotel representa un paso trascendental en la evolución del sector tecnológico dominicano. Para Cablecomm, el acuerdo no solo refuerza su liderazgo en el mercado de soluciones de conectividad, sino que también consolida su compromiso con la innovación y la calidad.
La motivación principal detrás de esta colaboración ha sido elevar el estándar de las soluciones tecnológicas que ofrece la compañía.
Nitrotel, una marca con presencia global y certificaciones internacionales, complementa la visión de Cablecomm al aportar una oferta sólida, confiable y con alcance internacional. Definitivamente, esta sinergia permitirá que
el mercado dominicano acceda a productos de clase mundial, con respaldo técnico y garantía local, facilitando una respuesta más ágil y efectiva a las necesidades de conectividad empresarial y corporativa.
Expectativas de crecimiento y expansión regional En el corto plazo, Cablecomm tiene como objetivo fortalecer la presencia de Nitrotel dentro del canal profesional y del sector corporativo del país. Esto implica consolidar relaciones con integradores, distribuidores y empresas que demandan soluciones robustas en infraestructura tecnológica.
A mediano plazo, la meta es aún más ambiciosa: desarrollar proyectos con-
juntos de gran impacto en telecomunicaciones, infraestructura y gobierno, que contribuyan al fortalecimiento digital del país y del Caribe.
Con esta estrategia, Cablecomm busca posicionarse como el aliado técnico y logístico de referencia en la región, aprovechando su experiencia y su red de soporte local para ofrecer soluciones integrales con altos estándares internacionales.
Beneficios tangibles para los clientes
Uno de los principales atractivos de esta alianza es el impacto directo en la experiencia del cliente. Los usuarios de Cablecomm ahora podrán acceder a soluciones de conectividad certificadas bajo los más altos estándares interna-
cionales, con disponibilidad inmediata y soporte técnico especializado.
Esto se traduce en instalaciones más eficientes, seguras y duraderas, respaldadas por una garantía de por vida en la mayoría de los productos. Además, Nitrotel aporta una línea completa de soluciones de infraestructura física — desde gabinetes y cableado estructurado hasta sistemas de fibra óptica—, lo que permite a Cablecomm ofrecer proyectos “llave en mano” que abarcan desde la ingeniería y el diseño hasta la implementación final. Esta integración asegura compatibilidad, eficiencia y calidad en cada etapa del proceso.
Capacitación, transferencia de conocimiento
El conocimiento técnico es otro de los pilares de la alianza. Cablecomm implementará programas de certificación técnica y comercial a través de Nitrotel University y Certitel, con contenidos alineados a los estándares BICSI, reconocidos internacionalmente en la industria de telecomunicaciones.
El propósito es que técnicos, ingenieros y socios integradores dominen las soluciones Nitrotel, garantizando una experiencia superior para el cliente final.
Proyección futura
Mirando hacia el futuro, Cablecomm visualiza esta colaboración como el punto de partida de una nueva etapa de expansión regional. Con el respaldo de Nitrotel, la empresa se prepara para establecer nuevas asociaciones internacionales que fortalezcan su posición en el Caribe. Es un paso firme hacia un crecimiento sostenible y de alto impacto. WC

La propuesta de valor de Nitrotel Manufacturing se basa en ofrecer soluciones tecnológicas innovadoras, confiables y altamente personalizables en el ámbito de las Telecomuni caciones.
La empresa está comprometida a proporcionar productos de alta calidad que optimizan la efi ciencia operativa, mejoran la seguridad y facilitan la inte gración tecnológica en entor nos industriales, residenciales y comerciales no solo a través de una gama de productos en donde se destacan sus gabinetes para centros de

Av. Independencia, esq. Apolinar Perdomo, Santo Domingo, +1 (809) 338-1281 www.cablecomm.com.do @cablecommSRL
datos y gabinetes para outdoor, sino también con las soluciones para redes LAN, cables de Fibra Óptica y Passive Optical Networks (GPON) y equipos de planta externa y herramientas para su instalación y certificación .
A través de su enfoque en la innovación continua y el soporte técnico especializado Cablecomm en alianza con Nitrotel, buscan satisfacer las necesidades específicas de sus clientes, impulsando el desarrollo de soluciones eficientes y adaptadas a los estándares más exigentes del mercado dominicano.

LA ALIANZA ENTRE CABLECOMM Y NITROTEL REPRESENTA UN PASO FIRME HACIA UN FUTURO TECNOLÓGICO MÁS CONECTADO, SOSTENIBLE E INNOVADOR. ES UNA MUESTRA DE CÓMO LA COLABORACIÓN ESTRATÉGICA PUEDE TRANSFORMAR INDUSTRIAS Y GENERAR PROGRESO REAL PARA EMPRESAS, PROFESIONALES Y COMUNIDADES DEL CARIBE.

El nuevo tablero de la ciberseguridad en 2025: avances, brechas y la carrera por domar la IA



l 2025 quedará registrado como el año en que el discurso sobre la inteligencia artificial dejó de ser únicamente promesa y se volvió, a la vez, multiplicador de capacidad defensiva y acelerador de amenazas. Las empresas tecnológicas del mundo han desplegado innovaciones que hace pocos años parecían ciencia ficción: detección en tiempo real con modelos generativos, autenticación sin contraseñas, segmentación de redes dirigida por políticas de aprendizaje automático, criptografía poscuántica “lista para migrar”, y marcos de seguridad por diseño difundidos a escala planetaria. Pero el espejo devuelve otra imagen: actores maliciosos que automatizan campañas de phishing con voces sintéticas indistinguibles, kits de ransomware que reducen el “tiempo a impacto” a unos pocos días, y una cultura digital reacomodándose a la duda sistemática frente a lo que ve y oye. Ese contraste, la simultaneidad de avances extraordinarios y riesgos inéditos, define la temperatura del año.
Esta radiografía recorre los principales logros tecnológicos, las amenazas que se han puesto de manifiesto en 2025 y, sobre todo, el debate más incómodo: qué peligros trae la IA a la ciberseguridad y cómo propone Cisco enfrentarlos. También incluye una reflexión sobre el lanzamiento de Sora 2, el nuevo chatbot de videos de OpenAI, y su potencial de daño en manipulación audiovisual, junto con un itinerario práctico de protección para usuarios y organizaciones.
Si hubiera que elegir un hilo conductor de los avances de 2025, sería el esfuerzo concertado por trasladar la inteligencia artificial desde los laboratorios a los centros neurálgicos de seguridad, sin concederle carta blanca. Microsoft profundizó su Secure Future Initiative (SFI) con medidas tangibles en redes, identidad y endurecimiento de infraestructuras, como nuevos perímetros de red, DNSSEC, aislamientos de producción más estrictos y mayor cobertura de MFA resistente al phishing en cuentas internas y de clientes. Esta iniciativa, que nació como respuesta a incidentes y al escrutinio de supervisores, se ha convertido en una política industrial de seguridad que otras gigantes tecnológicas observan de cerca, y cuyo progreso trimestralizado obliga a medir la seguridad con métricas, no promesas. En paralelo, la industria ha normalizado la idea de que las contraseñas son un eslabón débil y reemplazarlas por passkeys es más que una moda. Google ha impulsado la adopción de llaves basadas en WebAuthn, autenticación atada al dominio, desbloqueada con biometría o PIN local, como un antídoto directo contra el phishing y el “credential stuffing”. Los datos de su ecosistema y en-
cuestas de hábitos muestran una transición generacional: los usuarios jóvenes adoptan la seguridad sin fricción con más rapidez y las plataformas refuerzan su mensaje de que passkeys son a la vez más simples y más seguras. La capa de análisis de amenazas, por su parte, ha dado un salto material gracias a la aceleración por GPU. Platafor-
2025
consolidó conciencia y pilotos de criptografía poscuántica (PQC) y, de forma complementaria, avances en QKD, QRNG y técnicas de cifrado en uso como el homomórfico, cada vez más viable en verticales sensibles.
mas como NVIDIA Morpheus permiten inspección en tiempo real de grandes flujos de telemetría, entrenamiento y despliegue de modelos para clasificación de eventos y detección de anomalías de red a escala de data center y nube. La promesa, minimizar el tiempo entre la aparición de un patrón malicioso y su contención automatizada, se vuelve operativa cuan-
do la inferencia deja de ser el cuello de botella. A todo esto se suma un movimiento de la industria hacia mercados y herramientas “componibles” que empaquetan defensas complejas en experiencias de compra y despliegue más directas. Microsoft, por ejemplo, abrió un “Security Store” que trae agentes de IA y soluciones de socios integradas con su suite defensiva, apuntando a reducir el tiempo de adquisición y orquestación, un dolor histórico de los equipos SOC, y a compartir “patrones y prácticas” trasladables a distintas arquitecturas. Por debajo del radar mediático, pero clave para el mediano plazo, progresa la carrera por blindar la criptografía antes de que la computación cuántica haga obsoletos los algoritmos actuales. 2025 consolidó conciencia y pilotos de criptografía poscuántica (PQC) y, de forma complementaria, avances en QKD, QRNG y técnicas de cifrado en uso como el homomórfico, cada vez más viable en verticales sensibles. La señal es inequívoca: migrar no es opcional, y los líderes que realizan inventarios de algoritmos y rutas de actualización hoy estarán mejor posicionados cuando la transición deje de ser teoría.
Los atacantes también han escalado su arsenal. Las fa-
milias de ransomware operan con metodologías más disciplinadas: lateralidad contenida, foco quirúrgico en respaldos y orquestación cronometrada. Informes de 2025 señalan que la mayoría de los ataques despliegan la carga útil en días, no semanas, y que los repositorios de backup son blancos prioritarios, lo que degrada la resiliencia si las copias no están inmutables o fuera de banda. La estadística que preocupa a los CISOs no es el volumen, sino la compresión del intervalo entre intrusión inicial y cifrado o exfiltración masiva. Los incidentes de gran sensibilidad han mantenido a la opinión pública en alerta. En el Reino Unido, el ataque a las guarderías Kido, con datos e imágenes de miles de menores, expuso crudamente el riesgo reputacional y ético de brechas que involucran población vulnerable; el grupo criminal terminó declarándose “arrepentido” y eliminando la filtración, un gesto más cínico que compasivo, pero que revela cómo incluso los foros criminales calibran su marca. En América, la salud volvió a demostrar su atractivo para el delito: el caso de DaVita afectó a más de un millón de pacientes, recordando que la combinación de datos críticos, redes híbridas y urgencia operativa crea un terreno fértil para el chantaje digital. En el otro frente, fabricantes de hardware y software han debido parchar a ritmo
acelerado vulnerabilidades críticas, e incluso proveedores de seguridad han estado bajo asedio, alimentando el debate sobre concentración de riesgo. La economía también colorea la foto. Con presupuestos de ciberseguridad que crecen por debajo del ritmo de la amenaza y en algunos sectores prácticamente estancados, los equipos están recurriendo a automatización impulsada por IA para mantener cobertura sin ampliar nóminas. La paradoja del 2025 es esa: defender más, con lo mismo o menos; por eso la calidad de la integración y la orquestación es tan determinante como la potencia aislada de cada herramienta.
Index 2025
tiene una cifra incómoda:
solo 4%
de
las compañías alcanza el nivel “Maduro” de preparación integral para el entorno de amenazas actual.
DE LA IA Y UNA DOCTRINA PARA ENFRENTARLOS
Entre las grandes tecnológicas, Cisco ha tomado una posición particularmente explícita sobre los peligros inherentes a la adopción apresurada de IA, y sobre la necesidad de medir la preparación real de las organizaciones. Su Cybersecurity Readiness Index 2025 tiene una cifra incómoda: solo 4% de las compañías alcanza el nivel “Maduro” de preparación integral para el entorno de amenazas actual. La madurez en “resiliencia de red” y en “arquitecturas de confianza cero híbri-
das” es particularmente baja, y muchas empresas siguen con implementaciones parciales y fragmentadas, lo que abre ventanas a ataques de escalada lateral o abuso de identidades y máquinas. En paralelo, el State of AI Security 2025 de Cisco cataloga ataques propios de la era IA, inyección de prompts, data poisoning, extracción de modelos y vectores indirectos en la cadena de suministro y advierte que el riesgo existe en cada fase del ciclo de vida de sistemas de IA.
La tesis operativa de Cisco es tan simple como exigente: IA sí, pero con controles equivalentes a su poder. Eso implica observar la IA como un activo crítico y un siste-

ma de destino: inventariarla, etiquetar datos sensibles por dominio, imponer autenticación fuerte a flujos M2M, aislar pipelines de entrenamiento, auditar orígenes de datos, usar guardrails y detectores de desviaciones, y entrenar modelos para resistir inyecciones y jailbreaks. También, asegurar integridad de artifacts con firmas, habilitar telemetría rica e interoperable, y poner la detección generativa al servicio de la defensa para rastrear campañas de ingeniería social, suplantaciones de voz y video, y automatismos de spam inteligente.
La idea-fuerza: no hay IA confiable sin “machine trustworthiness” verificable y sin identidades, humanas y no humanas, gobernadas con rigor.
Sora 2: creatividad masiva, verificación en entredicho
La conversación pública sobre IA y seguridad este otoño se ha enmarcado por el lanzamiento de Sora 2, el nuevo “chatbot de videos” de OpenAI que convierte indicaciones en clips realistas, con voces y audios generados y una funcionalidad de “cameos” que permite insertar la propia imagen o voz en composiciones de alta verosimilitud. Medios tecnológicos y generalistas coinciden en que la aplicación, con estética social tipo TikTok, ofrece un salto cualitativo en accesibilidad de deepfakes y contenido sintético a escala de consumo.
Los riesgos son evidentes. La capacidad de producir videos y audios plausibles multiplica la superficie de ataque para fraudes de suplantación de identidad, extorsiones íntimas, campañas de manipulación política y estafas financieras basadas en voces clonadas. Aunque OpenAI implementa restricciones, bloqueo de prompts con figu-
Medios tecnológicos y generalistas coinciden en que la aplicación, con estética social tipo
TikTok, ofrece un salto cualitativo en accesibilidad de deepfakes y contenido sintético a escala de consumo.
ras públicas, categorías prohibidas, alertas cuando se usa la “likeness” de un usuario, las pruebas de estrés de reporteros han evidenciado que los guardarraíles son permeables a intentos creativos o elusivos. Para los defensores, Sora 2 se convierte en un caso de estudio inmediato: hay que verificar contenido antes de confiar, robustecer flujos de
verificación fuera de banda en procesos sensibles, pagos, cambios de cuenta bancaria, instrucciones “urgentes” por voz o video, y acelerar la adopción de marcas de agua, metadatos C2PA y sistemas de reputación de fuentes en plataformas. En paralelo, disciplinas como periodismo, justicia y educación deberán institucionalizar toolkits de detección y protocolos de autenticidad: lo que el ojo humano no puede discernir por sí solo, deberá apoyarse en pruebas criptográficas y cadenas de custodia digital. La moraleja es obvia: la alfabetización mediática se volvió una competencia de ciberseguridad.
HOY? LECCIONES DE ARQUITECTURA DEFENSIVA
El 2025 deja lecciones prácticas para quienes deciden presupuestos y despliegues. La primera: la identidad es el perímetro y ya no admite negociaciones con hábitos del siglo pasado. Donde se han desplegado passkeys, MFA resistente al phishing y validación de tokens con SDKs endurecidos, cae drásticamente la probabilidad de compromiso por robo de credenciales o prompt bombing por ingeniería social. Microsoft reporta avances medibles en el endurecimiento y estandarización de su validación de identidades, en paralelo con limpiezas masivas de inquilinos inactivos
que reducían la superficie de ataque latente. Google, por su parte, refuerza su mensaje de que passkeys no solo elevan la seguridad, también reducen fricción y errores humanos.
La segunda: telemetría rica + IA bien instrumentada. Plataformas aceleradas como Morpheus permiten construir pipelines que cruzan flujo de red, EDR y eventos de identidad para detectar patrones complejos en tiempo cercano al real. Esta convergencia resuelve el viejo dilema de “más datos o mejores señales”: hoy se pueden tener ambos, si se invierte en infraestructura y en playbooks de respuesta automatizada.
La tercera: segmentación y mínimos privilegios por defecto. La microsegmentación, las políticas declarativas y el aislamiento de entornos de entrenamiento e inferencia de IA cortan cadenas de explotación que antes eran triviales. El SFI de Microsoft ha divulgado pautas y patrones prácticos que otras organizaciones pueden adaptar, cerrando la brecha entre whitepapers y realidad.
La cuarta: resiliencia de respaldos como disciplina criptográfica. Los ataques de ransomware que golpean backups enseñan que ya no basta con “tener copias”; deben ser inmutables, escaneadas, probadas con restauraciones periódicas y, en casos críticos, desconectadas lógicamente. Las estadísticas
de 2025 imponen un cambio cultural: el RTO/RPO no es un apéndice del contrato con el proveedor, sino una estrategia de supervivencia. Donde duele: brechas de preparación y cultura
¿POR QUÉ, PESE A TANTO AVANCE, LA PREPARACIÓN SIGUE BAJA?
Cisco responde con crudeza: las empresas subestiman la complejidad que trae la IA y mantienen “islas” de modernización que no conversan entre sí. En Readiness Index 2025, la proporción de organizaciones “Maduras” apenas llega a 4%. El punto ciego se repite: identidades no humanas sin gobernanza, confianza excesiva en controles de perímetro heredados, y adopción parcial de nubes múltiples sin políticas coherentes de policy enforcement entre entornos. La IA potencia oportunidades, pero también exige gobernanza de datos, observabilidad de modelos y fortificación del tejido de identidades a la par.
A esto se suma la tensión presupuestaria. El desfase entre amenaza y crecimiento de inversión —documentado por foros económicos y firmas analistas— empuja a hacer “más con la misma chequera”, lo que en la práctica puede derivar en proyectos sin el acompañamiento de cambio cultural, capacitación y runbooks de incidentes. El resultado: una flota de herramientas brillantes en
PowerPoint, pero subutilizadas en el SOC.
EL LADO OSCURO DE
LA IA: CINCO FALLAS
TÍPICAS Y CÓMO
CERRARLAS SEGÚN
CISCO
Primero, inyección y manipulación de prompts. Las aplicaciones que consumen instrucciones en lenguaje natural son vulnerables a
taminados, replicará errores o sesgos con autoridad matemática. Aquí, Cisco enfatiza cadenas de suministro de datos con firmas, data lineage, control de versiones y canarying de modelos, además de pruebas de robustez adversaria.
Las alertas a usuarios cuando se usa su “likeness” son un avance, pero dependen de que el atacante no se salga del happy path de la app o use fuentes ajenas.
indicaciones maliciosas encubiertas, context blending y prompt leaking. La solución pasa por input validation, plantillas robustas, content filters desacoplados y circuit breakers que detengan respuestas ante señales de abuso.
Segundo, envenenamiento de datos. Si un modelo aprende de repositorios con-
Tercero, extracción de modelos y weights. Atacantes pueden inferir parámetros o robar modelos vía APIs mal configuradas o side channels. El antídoto: control de tasas, respuestas no deterministas, ofuscación selectiva, monitoreo de queries anómalas y cifrado en reposo y tránsito con HSM.
Cuarto, identidades máquina a máquina opacas. La IA multiplica servicios, runners y agents que se hablan entre sí. Si esas identidades no tienen ciclo de vida, rotación de secretos y MFA contextual, el castillo se sostiene por costumbre, no por diseño. Quinto, demasiada fe en la magia. La IA defensiva no reemplaza higiene básica: parches, inventarios, attack surface reduction, y simulaciones de respuesta. Si el playbook de ransomware no está ensayado, ninguna red neuronal salvará el día.
¿Por qué Sora 2 merece un capítulo aparte? Porque rompe una convención tácita: que producir video creíble requería pericia y tiem-
po. Ahora, un usuario con acceso a una aplicación móvil puede generar en minutos un clip con su rostro y voz en una situación ficticia extraordinariamente verosímil. La línea entre entretenimiento, sátira y manipulación maliciosa se vuelve borrosa y las plataformas descubren, otra vez, que moderar a posteriori es insuficiente. Reportes periodísticos muestran que, pese a bloqueos de prompts y categorías, es posible bordear límites y obtener resultados de riesgo. Las alertas a usuarios cuando se usa su “likeness” son un avance, pero dependen de que el atacante no se salga del happy path de la app o use fuentes ajenas. Para los equipos de seguridad corporativa, esto redefine políticas de verificación. La videoconferencia y la mensajería con clips no pueden ser canales de autorización financiera o de instrucciones operativas sin verificación secundaria independiente. Para periodistas y autoridades electorales, la inversión en herramientas de verificación digital y entrenamiento de redacciones es impostergable. Y para la ciudadanía, el hábito de desconfiar primero, confirmar después deja de ser consejo moral para convertirse en protocolo de autoprotección. Cómo pueden protegerse mejor los usuarios: hábitos que mueven la aguja No hay revolución técnica que compense rutinas des-
cuidadas. La protección efectiva de personas en 2025 tiene que ver menos con heroicidades y más con hábitos sostenidos.
Activar passkeys allí donde estén disponibles; habilitar MFA resistente al phishing cuando aún no haya passkeys; desactivar recuperación por SMS si es posible y optar por aplicaciones autenticadoras o llaves físicas; separar correos y números de teléfono para bancos de las cuentas de ocio; actualizar sistemas y aplicaciones sin diferir semanas; desconfiar de urgencias financieras recibidas por voz o video y verificar con una llamada al número conocido, no al que llega en el mensaje.
Estas medidas, impulsadas desde plataformas como Google y adoptadas gradualmente por servicios masivos, reducen de forma radical el riesgo de compromiso inicial. En el terreno audiovisual, conviene institucionalizar un “protocolo de autenticidad personal”: cualquier video o audio “sorprendente” de un familiar, colega o figura pública no debe disparar acciones hasta pasar dos filtros simples, verificación por canal distinto y búsqueda inversa de fragmentos. Para fotos y videos compartidos fuera de plataformas con marcas de agua, hay que asumir que el contenido puede ser sintético y actuar con prudencia frente a peticiones de dinero, datos o reputación.
La higiene de copias de segu-

ridad también es un hábito ciudadano, no solo corporativo: realizar backups periódicos en nube cifrada y, si es viable, una copia física desconectada; probar restauraciones cada cierto tiempo; y recordar que un chantaje por ransomware se desactiva en gran medida si el costo de recuperar es menor que el de pagar.
A la par, usar administradores de contraseñas y limitar el reuso entre servicios siguiendo la máxima de “un servicio, una credencial”. En redes sociales, la regla de mínimo privilegio se aplica a permisos de aplicaciones y extensiones del navegador. 2025 trajo ajustes en navegadores como Edge para fre-
En redes sociales, la regla de mínimo privilegio se aplica a permisos de aplicaciones y extensiones del navegador.
nar extensiones maliciosas; el usuario tiene que poner de su parte: revisar lo instalado, limpiar lo innecesario y evitar fuentes externas a las tiendas oficiales. Para proteger la privacidad en la era de modelos entusiastas, conviene auditar ajustes de entrenamiento y uso de datos en cada plataforma de IA: deshabilitar, cuando se pueda, que los prompts alimenten modelos; evitar cargar información sensible en servicios que no ofrecen garantías claras de cifrado y gobierno de datos; y, en contextos profesionales, preferir despliegues con aislamiento organizacional, claves administradas y registros auditables.


En los últimos años, los nombres de las personas más poderosas del mundo están ligadas a empresas tecnológicas. ¿Quién no admira lo que hicieron (y siguen haciendo) unos “tales” Bill Gates, fundador de Microsoft, el extinto Steve Jobs, creador de Apple, y Larry Ellison, CEO de la multinacional Oracle?


DR. GUIDO GÓMEZ MAZARA
El Dr. Guido Gómez Mazara analiza cómo la inteligencia artificial impulsa la soberanía tecnológica, la innovación pública y el fortalecimiento del ecosistema tecnológico nacional.
El presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), Dr. Guido Gómez Mazara, reflexiona sobre el papel de la inteligencia artificial y los desafíos estratégicos que definirán el liderazgo tecnológico de la República Dominicana en la región.
Al respecto, el Dr. Gómez refiere que la República Dominicana ya está aprovechando la IA en diversos ámbitos. De conformidad con el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025 destaca que el país ha mejorado aceleradamente su conectividad digital, la formación de ta-






lento y cuenta con su estrategia nacional de IA; de hecho, República Dominicana figura entre los principales usuarios de IA generativa en Latinoamérica, con un puntaje total de 44.96 sobre 100, situándose en el grupo de países “adoptantes”, es decir, aquellos con avances intermedios pero sostenido.
En ese sentido refiere ejemplos concretos de acciones que vienen a respaldar estos avances, tales como la Creación de un Código de Ética y una NORTIC de Inteligencia Artificial que establecerán los lineamientos para el uso responsable de la Inteligencia Artificial en el sector público; así como el Lanzamiento de TAÍNA y desarrollo de LATAM-GPT. TAÍNA será el primer asistente virtual transaccional desarrollado por la OGTIC, permitiendo a los ciudadanos realizar trámites digitales a través del portal Gob.do. Además, junto al Gobierno de Chile, se trabaja en LATAM-GPT, un modelo de lenguaje que fortalece la soberanía tecnológica y cultural de la región.
Este tipo de iniciativas demuestran cómo la IA puede agilizar la prestación de servicios, mejorar la toma de decisiones y acercar el gobierno a la ciudadanía en el contexto dominicano.
Asimismo, acota el Dr. Gómez que para garantizar soberanía tecnológica y reducir la dependencia de modelos extranjeros, la clave está en desarrollar capacidades propias. La posición de la República Dominicana de acuerdo con la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2030 (ENIA), es que la verdadera soberanía tecnológica reside en desarrollar el talento dominicano, combinada con alianzas estratégicas que faciliten acceso a tecnología de punta. En línea con esta visión, la ENIA plantea explícitamente fortalecer la soberanía tecnológica, es decir,
lograr mayor independencia en el desarrollo, control y adaptación de tecnologías según las necesidades nacionales, en lugar de solo importarlas. Esto implica invertir en la formación de científicos de datos, ingenieros en IA y desarrolladores locales, así como fomentar la creación de soluciones de IA entrenadas con datos dominicanos, para asegurar que las herramientas tecnológicas se ajusten a nuestra realidad y prioridades.
Otro pilar para disminuir la dependencia es contar con infraestructura de cómputo local robusta. La República Dominicana ha reconocido esta ne-
“LA VERDADERA SOBERANÍA
SE CONSTRUYE
DESARROLLANDO
TALENTO LOCAL,
FORTALECIENDO NUESTRA
INFRAESTRUCTURA DIGITAL Y CREANDO SOLUCIONES DE IA QUE RESPONDAN A LAS PRIORIDADES DE NUESTRO PAÍS”.
cesidad y, junto a aliados regionales, explora la creación de centros de datos y supercómputo propios. Por ejemplo, en 2023 el gobierno firmó con Chile y la CAF un memorando para estudiar la instalación de una red regional de centros de cómputo de alto rendimiento, lo que daría al país capacidad local para entrenar y ejecutar modelos avanzados sin depender enteramente de nubes extranjeras. Iniciativas así, sumadas a la existencia de data centers como el NAP del Caribe en Santo Domingo, y el Data Center del Estado
de la OGTIC refuerzan la autonomía digital de la nación. Con talento, datos e infraestructura en manos dominicanas, la IA puede desplegarse para modernizar industria y gobierno manteniendo control local sobre la tecnología.
De acuerdo al Dr. Gómez, actualmente, la escasez de profesionales especializados es uno de los mayores obstáculos para la transformación digital del país. En los próximos cinco años se requiere una inversión decidida en educación técnica y formación STEM (carreras en programación, ciencia de datos, inteligencia artificial, ciberseguridad, etc.), incluyendo el impulso de programas bilingües (español–inglés) y la expansión de instituciones como el ITLA e INFOTEP que capacitan talento técnico. Asimismo, es crucial crear incentivos para retener a los profesionales calificados en el país – por ejemplo, fomentando el emprendimiento tecnológico local y ofreciendo condiciones atractivas en la industria nacional para evitar la fuga de cerebros.
Con una masa crítica de talento joven preparado, la República Dominicana podrá atraer mayor inversión de empresas tecnológicas, nutrir un ecosistema de innovación local y brindar servicios de alto valor agregado. En esencia, sin un talento humano abundante y calificado, no hay hub tecnológico sostenible.
Finalmente destaca que “Por eso, priorizar la formación y especialización de recursos humanos en tecnología es la acción más apremiante: sentará las bases para que el país lidere proyectos innovadores, exporte servicios digitales y se posicione firmemente como un centro tecnológico competitivo en la región caribeña y latinoamericana”.


La transformación profunda de la economía y la gestión pública de la República Dominicana se puede hacer a través de la inteligencia artificial, optimizando procesos en salud, educación, banca, seguridad ciudadana y eficiencia gubernamental. Más allá de la eficiencia, el verdadero reto es usarla como pilar de soberanía tecnológica: que los datos y modelos críticos de IA —activos valiosos para cualquier nación— se desarrollen, almacenen y gestionen en infraestructura local y resiliente, como el NAP del Caribe, evitando depender de plataformas extranjeras. La soberanía de datos es clave: asegura que la información estratégica de sectores críticos permanezca bajo control nacional, protege la privacidad y permite decisiones públicas independientes. Con soberanía de datos, el país puede atraer empresas de alta tecnología. Ya cuenta con ventajas como el NAP Caribe, con estándares internacionales de conectividad, y avances en ciberseguridad. Sumados a un marco regulatorio adecuado y un ecosistema digital en crecimiento, posicionan al país como un destino confiable y competitivo para compañías globales. El paso más urgente es consolidar un ecosistema di-



“REPÚBLICA DOMINICANA TIENE LA OPORTUNIDAD HISTÓRICA DE CONVERTIRSE EN EL HUB TECNOLÓGICO REGIONAL, INTEGRANDO
INFRAESTRUCTURA ROBUSTA, TALENTO ESPECIALIZADO Y VISIÓN”.
gital robusto que combine infraestructura de clase mundial y talento especializado. Para ser un hub regional competitivo, se debe: invertir intensivamente en formación en inteligencia artificial, programación, análisis de datos y ciberseguridad; desarrollar un marco regulatorio moderno que promueva la innovación y la soberanía de datos; y fortalecer alianzas público-privadas para construir infraestructu-
ra digital, combinar inversión y conocimiento, y alinear al Estado y al sector privado hacia un mismo objetivo. Si estos pilares se articulan de manera efectiva y unificada en los próximos cinco años, la República Dominicana podrá convertirse en un referente a nivel regional. Todo apuntanto a liderar la industria tecnológica, el desarrollo en inteligencia artificial y la soberanía digital. JB





“DESDE
ACERCANDO EL ESTADO AL CIUDADANO Y CONSTRUYENDO UN ECOSISTEMA DIGITAL SEGURO E INCLUSIVO”.
lidad cultural y lingüística del país. Asimismo, OGTIC ha consolidado infraestructura tecnológica propia, como el Data Center del Estado, que centraliza servidores, fortalece la seguridad y optimiza la gestión pública.
Han desarrollado un modelo de IA, Taína, diseñado para interactuar con los ciudadanos y facilitar trámites del sector público, mientras se explora la incorporación de capacidad de procesamiento gráfico para acelerar proyectos de inteligencia artificial. A nivel internacional, promueven una gobernanza digital ética, participando activamente en cumbres y colaborando en la creación de LATAM-GPT, un modelo de lenguaje latinoamericano que refuerza la autonomía tecnológica de la región.

La inteligencia artificial (IA) no solo moderniza procesos productivos y gubernamentales, sino que también se ha convertido en un pilar estratégico para fortalecer la soberanía tecnológica de la República Dominicana. La Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC) impulsa un Estado más cercano, eficiente, transparente y orientado a resultados. La IA permite simpli -
ficar trámites, automatizar servicios y mejorar la toma de decisiones, ofreciendo una atención ciudadana más ágil y precisa. Entre las acciones clave para reducir la dependencia tecnológica externa destacan la formación de talento local mediante programas como Semilleros Digitales, así como la creación de la Red de Laboratorios de Innovación, espacios donde se desarrollan soluciones adaptadas a la rea -
Finalmente, trabajan en la regulación del uso de IA mediante una NORTIC especializada y un Código de Ética, con apoyo de organismos internacionales, asegurando estándares altos y responsables. El país tiene el potencial de convertirse en un hub tecnológico regional, y el diferenciador estratégico no es solo la tecnología, sino la capacidad de los ciudadanos para desarrollarla, adaptarla y proyectarla al mundo. SF
VICEPRESIDENTE EJECUTIVO
SERVICIOS DIGITALES POPULAR

La inteligencia artificial (IA) se perfila como un motor de cambio decisivo para el futuro del país. Así lo expresó Eugene A. Rault Grullón, vicepresidente ejecutivo de Servicios Digitales Popular, quien considera que la República Dominicana tiene la posibilidad de aprovechar esta tecnología no solo para modernizar procesos productivos y gubernamentales, sino también para alcanzar mayor independencia digital.
“La inteligencia artificial representa una oportunidad histórica para que la República Dominicana acelere su transformación digital y desarrolle soluciones propias adaptadas a nuestras realidades”, señaló. Para ello, apuntó que el país debe enfocarse en cuatro ejes fundamentales: educación, desarrollo tecnológico, colaboración público-privada y creación de talento especializado.
De acuerdo con Rault Grullón, estos pilares permitirán que la IA optimice procesos, impulse la innovación y fortalezca la soberanía tecnológica frente a la dependencia de modelos extranjeros. No obstante, advirtió que el verdadero desafío está en encontrar el equilibrio entre inversión en infraestructura digital y la creación de un marco ético y regulatorio sólido. “Si logramos este balance, po-



“LA VERDADERA SOBERANÍA TECNOLÓGICA DE LA REPÚBLICA DOMINICANA SE CONSTRUYE CON EDUCACIÓN, INNOVACIÓN LOCAL Y CONFIANZA EN EL TALENTO JOVEN”.
dremos construir soberanía tecnológica y convertirnos en referentes de innovación en el Caribe y América Latina”, aseguró.
En cuanto al camino a seguir en los próximos cinco años, subrayó la urgencia de fortalecer la formación y retención del talento. “Nuestro país cuenta con jóvenes con un enorme potencial creativo, pero necesitamos brindarles oportunidades de capacitación avanzada en áreas como la in-
teligencia artificial, ciberseguridad, desarrollo de software y servicios financieros digitales”, expresó. Asimismo, destacó la importancia de promover políticas que incentiven la inversión extranjera y la creación de clústeres tecnológicos, donde empresas, universidades y el Estado trabajen de manera integrada. Con ello, agregó, el país no solo será usuaria de tecnología, sino también creadora de innovación exportable para la región. WC





“LA
IA HABILITA PAGOS INCLUSIVOS; VISA LOS IMPULSA CON
TOKENIZACIÓN, AUTENTICACIÓN Y ANALÍTICA, FORTALECIENDO MIPYMES, TURISMO Y REMESAS EN REPÚBLICA DOMINICANA”.
La República Dominicana puede usar la inteligencia artificial (IA) para modernizar procesos y fortalecer su soberanía tecnológica apalancándose del ecosistema de pagos. Una modernización “segura por diseño” conecta comercios, adquirentes, pasarelas y billeteras, generando datos que habilitan experiencias hiperpersonalizadas. Capacidades de red y analítica en tiempo real —como detección de fraude con IA, tokenización y auten-
ticación basada en riesgo— ya muestran impacto: menos fraude, mayor tasa de autorización y pagos sin fricción. Integradas con oferta local, impulsan la digitalización de PyMEs, turismo y remesas, sectores clave para el país.
La soberanía tecnológica no es aislarse, sino tener el control: proteger datos sensibles, compartir solo versiones anónimas y mantener la información crítica en el país. También
GERENTE
crear espacios seguros para que empresas y gobierno analicen datos con reglas claras de acceso y auditorías.
Un paso estratégico para los próximos cinco años es lanzar una agenda nacional de aceptación de pagos digitales centrada en PyMEs y MyPES (micro y pequeñas empresas). El objetivo no es la tecnología, sino cambiar incentivos y cultura empresarial para que vean que cobrar digitalmente aumenta ingresos, ahorra tiempo y atrae clientes. El efectivo compite silenciosamente: roba horas, expone a robos, limita el crédito y deja ventas sin registro. Cuando el cobro digital es simple, instantáneo y con beneficios visibles, se vuelve hábito. Para lograrlo, gobierno, adquirentes, fintechs, bancos y telcos deben alinear su propuesta de valor en tres frentes: experiencia y costos (eliminar fricciones), confianza y protección (convertir miedo en certeza) y valor agregado (que cobrar digital abra oportunidades únicas). Cuando estos tres principios operan juntos, el ecosistema deja de empujar tecnología y comienza a generar tracción orgánica en la base de la pirámide, creando un círculo virtuoso de inclusión financiera, competitividad empresarial y desarrollo económico sostenible para todo el país. JB


Conquistar el futuro tecnológico de la República Dominicana requiere una visión estratégica que combine la adopción de la inteligencia artificial (IA) con el desarrollo de una soberanía tecnológica sólida. Para lograrlo, es esencial priorizar la formación de talento local. Aunque los modelos de IA actuales provienen de gigantes como Google y OpenAI, la República Dominicana tiene la oportunidad de construir sus propios modelos, basados en datos históricos locales y buenas prácticas globales. Esto implica invertir en educación STEM, crear centros de excelencia en IA y fomentar una cultura de innovación nacional. También supone fortalecer la divulgación científica, promover vocaciones tecnológicas desde edades tempranas y articular proyectos colaborativos que integren a empresas emergentes, comunidades locales y organizaciones sociales comprometidas con el desarrollo inclusivo y sostenible del país.
Debemos fortalecer nuestras capacidades internas de investigación y desarrollo para garantizar independencia tecnológica. En los próximos cinco años, el paso más urgente es democratizar el acceso a la tecnología. Esto significa garantizar conectividad de calidad en todo el territorio,



“LA IA ESTÁ PASANDO DE SER UNA HERRAMIENTA DE EFICIENCIA A UNA POTENCIA DE INNOVACIÓN”.
permitiendo que cualquier dominicano —sin importar su ubicación o nivel socioeconómico— acceda a una educación de clase mundial que fomente la innovación. Esta transformación debe ser liderada por una alianza estratégica entre el gobierno, el sector privado, las universidades y academias como Inmotion Academy, comprometidas con cerrar la brecha digital y ofrecer formación de alta gama. Además, se necesita una infraes-
tructura digital avanzada y un marco regulatorio moderno que estimule la inversión, proteja la propiedad intelectual y promueva tecnologías clave como la fibra óptica, redes 5G y centros de datos. Al combinar talento local, infraestructura robusta y políticas públicas inteligentes, la República Dominicana puede convertir la dependencia tecnológica en liderazgo regional. Todo con el objetivo de conquistar el futuro, paso a paso. JB





“LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL DEBE APLICARSE PARA CREAR SOLUCIONES FINANCIERAS INCLUSIVAS, DISEÑADAS PARA
RESPONDER A LAS NECESIDADES REALES
DE NUESTRA GENTE”.
ha logrado ampliar la inclusión financiera y mejorar la eficiencia operativa. “Replicar este enfoque en inteligencia artificial permitiría que República Dominicana no solo modernice procesos productivos y gubernamentales, sino que también fortalezca su soberanía tecnológica, adaptando los modelos a nuestras particularidades sociales y económicas”, explicó.
De cara al futuro, Santelises subraya la importancia inmediata de construir un ecosistema digital que integre al Estado, sector privado, fintechs y academia. “El paso más urgente es articular un ecosistema digital robusto en torno a la innovación tecnológica”, señaló.

La República Dominicana se encuentra en un punto decisivo para definir su papel en la revolución tecnológica de la región. Así lo considera Carlos Santelises, vicepresidente y gerente general de GCS, quien asegura que la inteligencia artificial (IA) abre un horizonte de oportunidades que va más allá de la simple modernización de procesos.
“La inteligencia artificial representa una oportunidad transformadora
para la República Dominicana. Aunque el país ha avanzado en digitalización, aún enfrentamos el reto de reducir la dependencia de modelos extranjeros”, afirmó. Para Santelises, la clave está en impulsar capacidades locales a través de la inversión en talento, infraestructura y marcos regulatorios que garanticen un uso ético y responsable.
Desde su experiencia en el sector fintech, destacó cómo la innovación
La interoperabilidad, en su opinión, será el catalizador de los próximos años, permitiendo sistemas más integrados, competitivos y centrados en el usuario. Además, advirtió que el éxito dependerá de marcos regulatorios ágiles y de políticas que incentiven la investigación, la formación de talento en áreas estratégicas y la exportación de soluciones tecnológicas.
“Si el país asegura estos elementos, en cinco años podrá consolidarse como un hub tecnológico regional competitivo y atractivo tanto para la inversión extranjera como para la innovación local”, concluyó. WC
COUNTRY MANAGER
EQUIFAX REPÚBLICA DOMINICANA

La República Dominicana vive un punto de inflexión que marcará su desarrollo en la próxima década. Así lo aseguró José Alberto Adam Adam, Country Manager de Equifax República Dominicana, al destacar que la forma en que se adopte la inteligencia artificial (IA) definirá el futuro económico y la autonomía nacional.
“En Equifax dejamos de ser una empresa de data tradicional para convertirnos en una compañía de tecnología y analítica avanzada, nativa en la nube. Esta transformación nos enseñó que la tecnología más avanzada solo genera valor real cuando se adapta al contexto local”, explicó.
En el sector productivo, la IA ya ha permitido mayor inclusión financiera, con más de un millón de dominicanos incorporados al sistema formal. “Para las pymes significa acceso a capital ágil; para seguros y retail, la detección de fraudes en tiempo real”, puntualizó. En el ámbito gubernamental, agregó, la IA puede transformar al Estado “de reactivo a proactivo”, optimizando desde la recaudación fiscal hasta la distribución de programas sociales. Sobre soberanía tecnológica, fue enfático: “La verdadera soberanía



“LA
TALENTO LOCAL Y DATOS PROPIOS; SIN ELLOS, SOLO SEREMOS CONSUMIDORES, NO CREADORES”.
radica en adoptar las mejores plataformas globales para construir soluciones locales, con talento local y sobre data local”. Para Adam, el riesgo no es usar tecnología extranjera, sino depender de “cajas negras” que ignoran las particularidades dominicanas.
De cara a los próximos cinco años, subrayó que el paso más urgente es la consolidación de un ecosistema de talento. “El capital y la
tecnología fluyen hacia donde está el talento. Sin él, seremos consumidores de tecnología, no creadores”.
Propuso revolucionar la conexión academia-empresa, fomentar exportación de servicios basados en conocimiento y desarrollar un marco regulatorio que impulse la especialización. “Una regulación moderna no es una barrera, sino una ventaja competitiva que atrae inversión seria”, concluyó. WC





“NUESTRO
MARCANDO EL CAMINO”.
La inteligencia artificial (IA) está redefiniendo el ecosistema financiero global, y en la República Dominicana, Mastercard se posiciona como un aliado clave para modernizar y digitalizar los sistemas de pago. Su enfoque combina seguridad, eficiencia e inclusión, pilares fundamentales para fortalecer la confianza del consumidor en las transacciones digitales. Con soluciones como Decision Intelligence Pro, Mastercard
utiliza IA generativa para evaluar y predecir en tiempo real la autenticidad de cada transacción. Esta tecnología reduce riesgos y refuerza la seguridad en el entorno digital. A su vez, herramientas como Agent Pay automatizan pagos mediante agentes inteligentes, simplificando la experiencia para comercios de todos los tamaños y promoviendo la inclusión financiera.
De cara al futuro, Mastercard traza una hoja de ruta clara para que
el país se consolide como un hub regional de innovación en pagos digitales. La estrategia se basa en tres ejes fundamentales: la modernización de la infraestructura con tecnologías escalables, la formación de talento local especializado en IA y ciberseguridad, y la creación de un marco regulatorio que promueva la innovación responsable. Soluciones como One Credential, que permite pagos más rápidos y personalizados, ejemplifican cómo la inteligencia artificial puede transformar la experiencia del usuario. Además, iniciativas como el monotributo impulsado por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) complementan esta visión al fomentar la digitalización de las Micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes). Mastercard demuestra que la inteligencia artificial no solo es una herramienta tecnológica, sino un habilitador estratégico para un sistema financiero más robusto, inclusivo y competitivo.
La República Dominicana tiene ante sí una gran oportunidad de liderazgo regional, y Mastercard ya está allanando el camino hacia ese futuro. Así, Mastercard demuestra cómo la IA impulsa un sistema financiero moderno. DR

PRESIDENTE DE COPY SOLUTIONS INTERNATIONAL, CSI

Una de las herramientas para potenciar de forma estratégica la productividad empresarial, fortalecer el aparato gubernamental y garantizar mayor transparencia para República Dominicana, es la inteligencia artificial. En el sector privado, puede transformar la agroindustria con predicciones climáticas y control inteligente de cultivos, mejorar la experiencia turística con asistentes inteligentes, y optimizar la manufactura a través de mantenimiento predictivo. En el ámbito gubernamental, puede digitalizar trámites, facilitar la detección de irregularidades y ampliar el acceso a servicios de salud y educación.
No obstante, el verdadero valor está en la soberanía tecnológica. Para alcanzarla, es imprescindible invertir en centros de datos nacionales que protejan la información sensible, desarrollar modelos locales entrenados con datos dominicanos, y formar talento especializado capaz de adaptar la tecnología a la realidad nacional. Complementar con una ley de IA que regule ética, privacidad y transparencia, garantizará que la adopción tecnológica no sea dependencia, sino un motor de autonomía y competitividad.
El paso estratégico más urgente que debe dar la República Dominicana en los próximos cinco años es



“EL
INTELIGENCIA ARTIFICIAL BENEFICIE A TODOS”.
crear un ecosistema nacional de innovación tecnológica basado en talento local y datos soberanos, combinando independencia con cooperación internacional. En primer lugar, construir centros de datos nacionales que aseguren el control y el aprovechamiento responsable de la información generada dentro de su territorio.
Segundo, resulta esencial fortalecer el talento humano mediante la
actualización de los planes de estudio, el otorgamiento de becas y la implementación de programas que fomenten la retención de profesionales y el retorno de los dominicanos que hoy se encuentran en el exterior. Finalmente, será indispensable establecer un marco regulatorio claro y flexible que permita impulsar la innovación y, al mismo tiempo, garantice la protección de los derechos de la ciudadanía en el entorno digital. JB





”AL FORMAR TALENTO CALIFICADO, FORTALECER NUESTRA INFRAESTRUCTURA TECNOLÓGICA Y ATRAER INVERSIÓN, PODEMOS CONSOLIDARNOS COMO EL REFERENTE TECNOLÓGICO DE LA REGIÓN”.
La transformación comienza en las aulas. No en grandes laboratorios ni en centros de datos de última generación, sino en los espacios donde se forma el talento que liderará la próxima revolución tecnológica. Desde esta convicción, Rafael Féliz García, rector del Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA), impulsa una visión clara: la educación especializada es la clave para construir un futuro con soberanía digital, innovación propia
y desarrollo sostenible. Como educador y líder institucional, Féliz García entiende que el verdadero poder de la tecnología radica en las capacidades humanas que la hacen posible. Por eso, su enfoque no se limita a modernizar programas académicos, sino a crear un ecosistema de talento, investigación y emprendimiento, capaz de responder a las demandas de un entorno global cada vez más competitivo. La dependencia de modelos
RECTOR
INSTITUTO TECNOLÓGICO DE LAS AMÉRICAS
tecnológicos extranjeros, desarrollados en potencias como Estados Unidos, Europa o China, ha limitado por años la capacidad de muchos países para ejercer control sobre áreas sensibles como la salud, la seguridad o la administración pública.
Para contrarrestar esta realidad, Féliz García apuesta por la formación de capital humano local, capacitado en áreas clave como inteligencia artificial, ciberseguridad, semiconductores y robótica, con programas alineados a estándares internacionales como ABET. En este proceso, el ITLA desempeña un rol central. Desde su rectoría, se promueven iniciativas como el establecimiento de centros de innovación, el entrenamiento de modelos con datos locales y la creación de un Observatorio Nacional de IA, que garantice el desarrollo ético y soberano de la tecnología. Además, se enfatiza la necesidad de alianzas estratégicas entre universidades, empresas y el Estado, apoyadas por políticas de incentivos y financiamiento a la investigación. Para los próximos cinco años, Féliz García identifica tres ejes prioritarios: educación especializada, infraestructura tecnológica de clase mundial y una política nacional de innovación clara. Mostrando que la soberanía tecnológica empieza por la educación. DR

PRESIDENTE ITGES

Incorporar la inteligencia artificial (IA) como eje de transformación en procesos productivos y gubernamentales representa una oportunidad estratégica para el desarrollo tecnológico y económico. Para garantizar soberanía tecnológica, resulta esencial desarrollar capacidades internas que permitan diseñar y gestionar soluciones propias, reduciendo la dependencia de modelos extranjeros. Esto exige inversión en formación y retención de talento, junto con el fortalecimiento de un ecosistema que impulse innovación local. La colaboración entre sector público, privado y académico resulta clave para implementar políticas y marcos regulatorios que aseguren un desarrollo ético y responsable de la IA, protegiendo datos y promoviendo confianza ciudadana. El impulso de soluciones locales no solo eleva la competitividad de empresas y entidades públicas, sino que también refuerza la independencia tecnológica. La combinación de talento, infraestructura digital y conectividad genera un entorno favorable para startups y empresas tecnológicas, consolidando el camino hacia un hub regional competitivo. En



“LA TECNOLOGÍA NO ES UN LUJO, ES UNA NECESIDAD ESTRATÉGICA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE DE NUESTRO PAÍS”.
este escenario, Richard Encarnación se posiciona como uno de los líderes más influyentes del ecosistema tecnológico dominicano, con más de 28 años de experiencia, preside IT Global Enterprises Services (ITges), Mingo y Nerdot, compañías que han marcado la pauta en innovación, ciberseguridad, infraestructura y servicios en la nube. Su liderazgo ha impulsado alianzas estratégicas y la creación de una incubadora de talento tecnológico, orientada
a formar especialistas en áreas críticas como IA, ciberseguridad y soluciones SAP. Para Encarnación, el mayor reto no es la tecnología, sino la fuga de profesionales, desafío que busca revertir mediante formación continua y oportunidades reales. Su visión trasciende lo empresarial: la tecnología debe generar empleo, reducir costos y fortalecer la competitividad, preparándose además para los retos disruptivos que traerá la inteligencia artificial. SF





“EL
VERDADERO RETO ESTÁ EN GENERAR CONOCIMIENTO PROPIO Y FORMAR TALENTO HUMANO CAPAZ DE CREAR SOLUCIONES CON IDENTIDAD DOMINICANA”.
En el debate sobre el futuro digital de la República Dominicana, la inteligencia artificial aparece como una herramienta determinante. No solo por su capacidad para optimizar procesos productivos y gubernamentales, sino también por el desafío que plantea: garantizar soberanía tecnológica en un mundo donde la dependencia de modelos extranjeros sigue siendo la norma.
Belmarys Rodríguez P., directora general del Centro de Tecnología y Educación Permanente (TEP), resalta que la oportunidad no está únicamente en consumir tecnología, sino en producirla y adaptarla a las realidades locales. "El verdadero reto es generar conocimiento propio y formar profesionales capaces de crear soluciones con identidad dominicana. Solo así podremos hablar de inde-
DIRECTORA GENERAL DEL CENTRO DE TECNOLOGÍA Y EDUCACIÓN PERMANENTE
pendencia tecnológica”, afirma. Este planteamiento sitúa la formación de talento humano como eje central de la estrategia nacional. Desde el TEP, la apuesta se dirige a preparar especialistas en áreas críticas como inteligencia artificial, ciberseguridad y ciencia de datos, con el objetivo de que la innovación se traduzca en competitividad sostenible y autonomía frente a los grandes desarrolladores internacionales. Sin embargo, los retos son considerables. El país debe superar la limitada capacidad de investigación aplicada, la escasa inversión en tecnología y la falta de políticas públicas robustas que integren a gobierno, sector privado y academia en una agenda común.
Para Rodríguez, la visión a largo plazo requiere un ecosistema donde la educación, el emprendimiento y la innovación constante trabajen de manera articulada.
El desafío no es menor: construir un futuro digital con sello propio, donde la inteligencia artificial se convierta en herramienta para preservar la identidad, garantizar seguridad tecnológica y abrir oportunidades económicas. Bajo la dirección de Rodríguez, el TEP impulsa esta convicción: la soberanía digital no es un ideal, sino una meta alcanzable si el país invierte en su gente y en su capacidad para crear. KC

VP DE TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIONES
GRUPO HUMANO

La inteligencia artificial abre para la República Dominicana una oportunidad histórica de posicionarse como hub tecnológico regional y creador de soluciones exportables. Desde lo público, iniciativas como la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) y la Política Nacional de Innovación 2030 marcan un camino claro hacia infraestructuras de datos más robustas, marcos regulatorios modernos y servicios gubernamentales más eficientes y cercanos al ciudadano. Desde lo privado, el entusiasmo por innovar es palpable, y el reto está en traducir ese interés en proyectos con impacto real, tanto en competitividad como en bienestar social.
El verdadero diferencial se logrará cuando negocio y TI trabajen como una sola unidad. Las organizaciones necesitan invertir en capacidades técnicas, pero también en habilidades blandas (liderazgo, comunicación y visión estratégica) que permitan conectar objetivos empresariales con soluciones de IA aplicables. Esta combinación abre oportunidades en sectores clave como salud, turismo, agroindustria, banca y seguros, mejorando productividad, competitividad y calidad de vida.
En los próximos cinco años, el paísdebe crear un círculo virtuoso entre gobierno, academia y sector privado



“LA IA SOLO TIENE SENTIDO
CUANDO CONECTA NEGOCIO Y
TECNOLOGÍA PARA GENERAR CONFIANZA, RESULTADOS
MEDIBLES Y TRANSFORMAR POSITIVAMENTE LA VIDA DE LAS PERSONAS“ nizaciones. Cuarto, fomentar innovación abierta con incubadoras, fondos y alianzas universidad-empresa que impulsen startups locales y soluciones regionales.
en torno a cinco prioridades estratégicas. Primero, formar talento integral que combine ciencia de datos, gestión empresarial y ética. Segundo, fortalecer la conectividad y la infraestructura digital para incluir empresas, pymes y comunidades rurales en la transformación tecnológica. Tercero, garantizar confianza digital mediante avances en ciberseguridad, privacidad y gobernanza de datos que protejan a ciudadanos y orga-
Quinto, promover investigación aplicada con datos dominicanos, evitando sesgos y generando modelos propios. Con métricas claras, buena gobernanza y cooperación internacional, el país generará tecnología y conocimiento transformador. JB





“LA
IA ES LA OPORTUNIDAD PARA QUE RD DEJE DE CONSUMIR TECNOLOGÍA Y CREE SOLUCIONES PROPIAS QUE MEJORE LA VIDA DE LAS PERSONAS. PONERLA AL SERVICIO DEL USUARIO ES LA FORMA MÁS HUMANA DE INNOVAR CON PROPÓSITO”.
En una conversación reveladora, Christian Pichardo, CEO de MIO, comparte su visión sobre cómo la IA puede impulsar la soberanía tecnológica en el país y detalla los pasos estratégicos que se debe asumir en los próximos años para consolidarse como un hub tecnológico regional competitivo. La inteligencia artificial representa una oportunidad estratégica para que la República Dominicana transite de ser consumidora de tecnología a
creadora de soluciones con sello propio. Su implementación debe ir más allá de la automatización de procesos productivos o gubernamentales: debe concebirse como una herramienta transformacional para poner al usuario en el centro de cada decisión, experiencia e interacción digital. Como expresa Christian Pichardo “El mundo de la inteligencia artificial es infinito en sus aplicaciones, pero su verdadero poder está en colo-
car al cliente, bajo cada experiencia, en el centro de las decisiones, aprovechando los datos de comportamiento para generar valor”. En ese sentido, la IA no solo moderniza, sino que permite personalizar servicios a escala humana, ajustando cada plataforma a las necesidades, hábitos y aspiraciones del usuario.
En MIO, por ejemplo, afirma Pichardo, la inteligencia artificial se aplica para personalizar productos y servicios según el perfil de cada persona: si recibe ayudas sociales, la app adapta la experiencia a esas necesidades; si utiliza la cuenta digital MIO Banreservas, optimiza la interfaz y las recomendaciones para hacer más ágil, relevante y útil cada interacción.
De cara a los próximos cinco años, el paso más urgente para consolidar a la República Dominicana como hub tecnológico regional es articular una agenda nacional de innovación basada en talento, datos y colaboración público-privada, acompañada de un marco regulatorio que permita su escalabilidad. Esta agenda debe impulsar el desarrollo local de modelos, garantizar la soberanía tecnológica y posicionar al país como referente regional en personalización e inteligencia aplicada con propósito social, concluye Pichardo. WC

CO-FUNDADOR Y DIRECTOR EJECUTIVO
HORATIO

La inteligencia artificial (IA) debe ser entendida como un aliado estratégico y no como una solución que por sí sola responde a todos los problemas. Así lo considera José Herrera, cofundador y director ejecutivo de Horatio, quien destaca que su verdadero valor radica en liberar a las personas de tareas repetitivas para que puedan enfocarse en procesos de mayor complejidad.
“En Horatio hemos integrado la inteligencia artificial como una herramienta que complementa y potencia el trabajo de nuestros equipos”, señaló Herrera. La compañía utiliza la IA para optimizar procesos de soporte al cliente, identificar patrones en grandes volúmenes de datos y anticipar necesidades, lo que permite ofrecer experiencias más ágiles y personalizadas.
Sin embargo, aclara que “nunca sustituimos el criterio humano: nuestros especialistas son quienes interpretan los hallazgos, toman decisiones estratégicas y construyen relaciones de confianza con los clientes”.
Herrera considera que para la República Dominicana este enfoque representa una doble oportunidad: modernizar tanto el aparato produc-



“LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ES UN ACELERADOR DE EFICIENCIA, PERO EL VERDADERO VALOR SURGE CUANDO EL TALENTO HUMANO LA APLICA CREATIVAMENTE”.
tivo como los procesos gubernamentales, y al mismo tiempo, sentar las bases de una mayor innovación tecnológica.
“Esto implica no solo adoptar tecnologías globales, sino también desarrollarlas y adaptarlas, alineándolas con nuestras necesidades culturales, sociales y económicas”, puntualizó.
En cuanto al futuro inmediato, Herrera subraya que el paso más urgente es la inversión decidida en
educación y capacitación de la fuerza laboral en temas de tecnología e inteligencia artificial. “No basta con adquirir herramientas; necesitamos mentes preparadas para entenderlas, adaptarlas y mejorarlas”, afirmó.
Según Herrera, el verdadero motor del desarrollo radica en invertir en el talento humano, donde se define la auténtica ventaja competitiva capaz de impulsar innovación, crecimiento y liderazgo sostenible en la región. WC





“CON EL INGENIO DOMINICANO, ESA HAMBRE DE PROGRESAR Y EL CONOCIMIENTO ADECUADO DE ESTAS HERRAMIENTAS, PODEMOS AUMENTAR EL PIB EXPORTANDO SERVICIOS MODERNOS”.
na, responsable y con enfoque local. Desde su perspectiva, la Inteligencia Artificial no puede ser vista únicamente como un recurso para mejorar procesos, sino como una oportunidad histórica para reducir la dependencia externa y posicionar a República Dominicana como un actor autónomo dentro del ecosistema digital global. Su enfoque sobre la inteligencia artificial es claro: más allá de modernizar procesos gubernamentales o productivos, la IA debe ser un motor de soberanía tecnológica. Advierte que el país no puede seguir dependiendo de modelos extranjeros, y propone como paso fundamental una legislación robusta que habilite, y no limite, el desarrollo de esta tecnología.

En un momento clave para el avance tecnológico en República Dominicana, la figura de Yaqui Núñez del Risco Mejía se consolida como una de las más influyentes del ecosistema digital. Presidente de LUPNFT y de Labya Consultoría, Núñez representa una visión de futuro donde la innovación no es un lujo, sino una herramienta estratégica para el desarrollo nacional. Su liderazgo se caracteriza por una mirada profundamente ética
y humanista sobre el papel de la tecnología en nuestras sociedades, y por una capacidad singular de articular propuestas concretas no sólo para el presente, también a largo plazo. A diferencia de discursos meramente técnicos o entusiastas, Núñez plantea una comprensión estructural del momento que vivimos: el país necesita no solo adoptar tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, sino hacerlo de manera sobera-
Para Núñez, esta ley debe estar cimentada en pilares éticos, una IA centrada en el ser humano y una protección integral del individuo: física, jurídica y psicológicamente.
Yaqui Núñez no solo aporta ideas; él plantea una ruta precisa. Su liderazgo articula ética, política pública y visión empresarial con un norte claro: construir un país más competitivo, autónomo y justo. En un entorno regional que cambia rápidamente, su propuesta es tan necesaria, destaca tanto la dignidad, progreso e independencia tecnológica. DR

La transformación tecnológica de la República Dominicana requiere más que acceso a herramientas globales; necesita visión, estrategia y educación profunda. Desde la Universidad UTESA, uno de sus principales impulsores es Frank Rodríguez González, quien entiende que la inteligencia artificial debe ir más allá de la modernización operativa: debe convertirse en un catalizador de cambio estructural.
Para él, la inteligencia artificial representa una oportunidad de avanzar hacia una “superinteligencia tecnológica” con impacto real en la economía, la salud, la educación y la gestión pública. Sin embargo, advierte que la soberanía tecnológica no se alcanza simplemente adoptando herramientas extranjeras, sino mediante la construcción de capacidades locales: desarrollar investigación, crear repositorios propios de datos y formar talento que no solo consuma tecnología, sino que la cree.
Desde su rol académico, enfatiza la importancia de ejecutar con calidad la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA), enfocándose en ejes como talento humano, gobernanza de datos e innovación. Según su criterio, aunque la dependencia parcial de herramientas globales es inevitable, el éxito estará determinado por la cali-



“PARA
AVANZAR EN EL DESARROLLO TECNOLÓGICO DEL PAÍS, ES ESENCIAL FORTALECER LA EDUCACIÓN STEM EN TODOS LOS NIVELES, FORMANDO CON COMPETENCIAS TECNOLÓGICAS Y DIGITALES”.
dad del diseño algorítmico, el dominio de los datos y la aplicabilidad funcional de las soluciones.
Mirando al futuro, Rodríguez González coincide con otro lideres e identifica el fortalecimiento de la educación STEM como el paso más urgente para convertir a la República Dominicana en un hub tecnológico competitivo.
Propone una transformación del sistema educativo que abarque des-
de la educación básica hasta la formación continua, asegurando que todos, independientemente de su área profesional, comprendan los principios fundamentales de la IA.
Su liderazgo académico refleja una verdad esencial: la transformación tecnológica solo será sostenible si nace desde la educación, con identidad local y con una visión regional que convierta el conocimiento en motor de cambio y progreso. DR





“FORTINET ESTÁ APOYANDO A SUS CLIENTES CON HERRAMIENTAS ADECUADAS PARA INNOVAR DE MANERA SEGURA Y CAPACITANDO AL TALENTO LOCAL PARA IMPLEMENTARLAS”.
La irrupción de la inteligencia artificial marcó un antes y un después en todo el mundo, y República Dominicana no es la excepción. En el caso de la ciberseguridad, tiene un impacto significativo tanto del lado de las ciber amenazas como de la defensa. Como líderes en este mercado, Fortinet está apoyando a sus clientes con herramientas adecuadas para innovar de manera segura. Hoy vemos ataques a es -
tructuras críticas del país que están guiadas por IA, por lo que un gran desafío es dotar a las empresas de sistemas donde puedan defenderse de la misma manera como están siendo atacadas. La tecnología está disponible en nuestro país, venimos desarrollando hace más de 10 años soluciones que incorporan IA para la gestión de operaciones de ciberseguridad y para la defensa proactiva y automatizada de las organi -
zaciones. Pero la clave está en cerrar la brecha de talento y capacitar a los profesionales locales para que nuestro país aproveche esas nuevas tecnologías y sea un hub tecnológico para la región. Para lograrlo, es fundamental avanzar en tres frentes. Primero, adoptar arquitecturas zero-trust y segmentación avanzada con gestión de identidades, para reducir superficies de ataque y contener movimientos laterales. Segundo, modernizar los Centros de Operaciones de Seguridad con analítica de comportamiento, correlación en tiempo real y playbooks de respuesta, que reduzcan el tiempo medio de detección y recuperación. Tercero, implementar un programa sostenido de capacitación con certificaciones, laboratorios prácticos y simulacros de crisis que involucren a directivos y equipos técnicos, fortaleciendo la cultura organizacional en torno a la ciberseguridad.
Así, cada inversión tecnológica se convierte en resiliencia operativa, continuidad de negocio y confianza. Con disciplina, métricas claras y talento local, la IA se transforma en una ventaja para proteger, innovar y competir de manera cibersegura en los mercados regionales. JB


En un momento decisivo para la República Dominicana, donde la inteligencia artificial (IA) se perfila como motor del desarrollo económico y gubernamental, Arturo López Valerio se posiciona como una de las figuras más influyentes del ecosistema tecnológico nacional.
Desde la empresa TABUGA, impulsa una visión estratégica centrada en la soberanía tecnológica: la capacidad del país para decidir cómo, para quién y con qué valores se adopta la tecnología.
Para López Valerio, la transformación digital debe construirse desde el talento local. Considera que ningún avance es sostenible si no se reduce la dependencia de modelos extranjeros y no se fomenta un ecosistema de innovación robusto.
Este enfoque se traduce en propuestas concretas que buscan fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), responsables del 67 % del empleo nacional. Con el apoyo de la IA, estas pueden mejorar su eficiencia operativa, personalizar servicios, optimizar sus cadenas de suministro y reforzar su ciberseguridad.
En el ámbito público, promueve una administración interoperable, basada en datos abiertos y ca-



“MODERNIZAR CON IA ES URGENTE; POR ELLO, EN TABUGA ASUMIMOS EL COMPROMISO DE ARTICULAR CAPACIDADES, SECTORES Y CONOCIMIENTO PARA REDIBUJAR EL MAPA DIGITAL DEL PAÍS”.
paz de anticipar riesgos económicos, sociales y climáticos mediante el uso inteligente de la tecnología. Pero alcanzar estos objetivos requiere inversión sostenida en educación STEM, marcos éticos adaptables y políticas regulatorias que incentiven la adopción tecnológica sin frenar la innovación.
López Valerio también destaca por su visión de cooperación internacional; la alianza entre Tabu-
ga y el CENIA de Chile ejemplifica cómo el conocimiento global puede coexistir con el fortalecimiento de capacidades locales.
Más que un tecnólogo, Arturo López Valerio es un arquitecto del futuro digital dominicano. Su liderazgo está ayudando a posicionar al país como referente regional en tecnología, impulsando una transformación con identidad y visión propia. DR





“LA
REPÚBLICA DOMINICANA PUEDE DESARROLLAR TALENTO, INFRAESTRUCTURA Y VISIÓN ESTRATÉGICA PARA CONVERTIRSE EN UNA NACIÓN DESARROLLADA Y REFERENTE COMPETITIVO MUNDIAL”.
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un tema central para el futuro de la República Dominicana, no solo por su potencial para modernizar procesos productivos y gubernamentales, sino también por su papel en la construcción de independencia digital.
Así lo afirma Edder Herrera, presidente de la Cámara TIC, al señalar que la IA “representa una oportunidad histórica para la humani-
dad, no solo como herramienta para modernizar procesos productivos y gubernamentales, sino como un pilar estratégico de nuestra soberanía tecnológica”. De acuerdo con Herrera, el país debe actuar en dos frentes para aprovechar plenamente esta tecnología.
El primero es la inversión en capacidades locales. “Necesitamos infraestructura, talento y modelos entrenados con datos dominicanos, de
manera que el control de los algoritmos y la gobernabilidad de la información permanezcan en nuestro país”, puntualizó. Este esfuerzo, asegura, evitaría una dependencia absoluta de modelos extranjeros que pueden no responder a las realidades culturales, económicas o de seguridad nacional.
El segundo frente está en la construcción de un marco legal robusto. “Necesitamos leyes que protejan los datos de los ciudadanos y de las instituciones, al mismo tiempo que establezcan principios de transparencia, ética y responsabilidad en el uso de la IA”, subrayó.
Sobre el futuro inmediato, Herrera plantea que el paso más urgente en los próximos cinco años es formar capital humano con visión transformadora. “Debemos atrevernos a soñar en grande: formar una generación de dominicanos capaces de crear tecnología, no solo de consumirla”, expresó. Para concluir, destaca que con educación de vanguardia, infraestructura digital sólida y una visión país definida, Herrera confía en que República Dominicana puede consolidarse como el puente tecnológico del Caribe y Centroamérica, liderando con innovación y talento propio. WC

DIRECTORA GENERAL
KCP DYNAMICS CARIBBEAN

El país y la región se encuentran en una coyuntura privilegiada para aprovechar la inteligencia artificial como catalizador de modernización y, al mismo tiempo, como herramienta para construir soberanía tecnológica. Nuestros activos son claros: localización estratégica cercana a EE.UU., un tejido exportador consolidado, el turismo como gran generador de datos y un ecosistema de servicios tecnológicos en expansión.
Pero el factor decisivo es nuestra gente. La población dominicana es joven, resiliente y creativa, y ahí radica nuestra verdadera ventaja competitiva. La inteligencia artificial no debe percibirse como una amenaza, sino como una oportunidad estratégica de crecimiento y valor.
Si impulsamos una educación práctica en STEM, orientada a la innovación y vinculada con experiencias reales en empresas y startups, lograremos que más dominicanos confíen en sus capacidades, pierdan el miedo y participen como protagonistas en la creación de soluciones tecnológicas con sello propio.
La IA, integrada con visión, puede modernizar servicios públicos, acelerar la transformación empresarial y, sobre todo, abrir caminos a sectores emergentes como las fintechs, que hoy crecen a doble dígito en la región.



“EL
GENTE: EDUCADA, EMPODERADA E INNOVADORA, LIDERANDO TRANSFORMACIÓN TECNOLÓGICA CON IA Y FINTECHS”.
Estas empresas combinan inclusión financiera con tecnología avanzada y atraen inversión internacional, validando que desde nuestro país se pueden escalar soluciones competitivas hacia mercados vecinos.
El paso más urgente en los próximos cinco años es invertir en talento STEM y en una estrategia nacional de datos. Sin ingenieros, científicos y analistas de datos formados localmente, dependeremos siempre
del exterior. Pero si apostamos por capacitar, acompañar y dar confianza a nuestra gente, República Dominicana puede consolidarse como un hub tecnológico regional competitivo, capaz de exportar innovación y valor agregado.
No se trata solo de tecnología: se trata de personas empoderadas, con visión global y creatividad local, que convertirán la IA y las fintechs en motores de crecimiento sostenible. JB




CÁMARA TIC VICEPRESIDENTE

“LA
SUS PROPIOS MODELOS DE IA”.
Por décadas, la República Dominicana fue vista como un país consumidor de tecnología, más que creador de soluciones propias. Sin embargo, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y los avances en conectividad han comenzado a transformar ese paradigma.
Así lo considera Mite Nishio, vicepresidente de la Cámara TIC, quien afirma que el país atraviesa un momento decisivo para fortalecer su so-
beranía tecnológica y consolidarse como un actor relevante en la región.
De acuerdo con el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), República Dominicana ocupa el noveno lugar en el ranking regional, destacando por su rápida adopción de herramientas de IA generativa y la creación de una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA).
Para Nishio, este avance refleja una
evolución significativa, pero advierte que la soberanía tecnológica no se logra únicamente con políticas o marcos regulatorios.
“Debemos generar conocimiento propio”, enfatiza. Esto implica desarrollar infraestructura de cómputo local, impulsar proyectos de código abierto y formar talento que comprenda la realidad lingüística y cultural del país. Según el experto, la IA debe trascender la simple automatización de procesos y convertirse en un instrumento para crear soluciones dominicanas que agreguen valor, reduzcan la dependencia tecnológica y fortalezcan la competitividad nacional.
Mirando hacia los próximos cinco años, Nishio sostiene que el reto más urgente es pasar de la planificación a la ejecución. Afirma que la ENIA ofrece una hoja de ruta sólida, pero su éxito dependerá de la cooperación entre gobierno, sector privado y academia.
Consolidar a República Dominicana como un hub tecnológico regional requiere proyectos tangibles, inversión en infraestructura y centros de datos sostenibles. “Convertirse en un hub implica producir conocimiento, no solo consumir tecnología”, concluye Nishio. WC

DIRECTORA SENIOR DE TECNOLOGÍA SYNERGIES

La República Dominicana ya dió un paso importante con la aprobación de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) en el 2023, que establece cuatro pilares: gobierno inteligente, hub de talento e innovación, hub de datos y escala regional. Esta guía sienta las bases para usar la inteligencia artificial en la modernización del Estado y los procesos productivos, mientras fortalece la infraestructura de datos local y la formación de talento nacional.
Aprovechar la IA implica usarla en áreas prioritarias como agricultura, turismo, salud, educación y seguridad ciudadana, donde el país tiene retos claros y oportunidades de impacto inmediato. La clave para garantizar soberanía tecnológica no está solo en adoptar soluciones globales, sino en cultivar capacidades propias: construir repositorios de datos nacionales, formar especialistas en IA y ciberseguridad, y asegurar que los proyectos incluyan transferencia de conocimiento. La ENIA es un buen punto de partida, pero lo que marcará la diferencia será nuestra capacidad de ejecución y de generar modelos que respondan al contexto dominicano.
El paso estratégico más urgente para el país, es asegurar la consolidación y sostenibilidad de lo inicia-



“NUESTRO
PAÍS DEBE TRANSFORMAR LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN
POLÍTICA DE ESTADO SOSTENIBLE, PRODUCIENDO INNOVACIÓN PROPIA QUE CONSOLIDE SOBERANÍA TECNOLÓGICA REGIONAL”.
do por la ENIA. República Dominicana ha avanzado en posicionamiento internacional, programas de formación y desarrollo de proyectos iniciales de IA, pero el reto ahora es llevar esas iniciativas a escala y garantizar que permanezcan durante cambios de gobiernos. Para convertirse en un hub tecnológico regional, la prioridad debe ser fortalecer la infraestructura digital y de datos del país, con centros de cómputo de alto rendimiento que
respalden la innovación local y la investigación aplicada. También, se necesita un ecosistema de innovación, donde universidades, sector privado y Estado trabajen conjuntamente para generar soluciones que respondan a necesidades nacionales y regionales.
El país debe pasar de la fase de proyectos piloto a la de producción de tecnología, lo que la consolidará como un referente competitivo en el Caribe y América Latina. SF




PRESIDENTE Y FUNDADOR
INTEGRATION CONSULTING TECHNOLOGY

“LA VERDADERA SOBERANÍA TECNOLÓGICA SURGE CUANDO FORMAMOS TALENTO LOCAL Y CONVERTIMOS LA INNOVACIÓN EN MOTOR DE INDEPENDENCIA Y LIDERAZGO REGIONAL”.
La República Dominicana se encuentra en una encrucijada tecnológica, según afirma Pedro Héctor Castillo Rodríguez, presidente y fundador de Integration Consulting Technology. “Nuestro país vive un momento crucial para definir su rol en la transformación digital y tecnológica de la región”, aseguró, destacando que la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la innovación aplicada son piezas estratégi -
cas para garantizar soberanía tecnológica. Para Castillo, el desafío no es solo adoptar modelos extranjeros, sino construir capacidades propias. “Tal vez lo más importante es formar talento local, crear ecosistemas de investigación y desarrollar soluciones que respondan a la realidad de nuestro país y de América Latina”, enfatizó. El experto sostiene que la inversión en capital humano especializado es urgente. “La
materia prima de la nueva economía digital no son los minerales ni el petróleo, ni es el turismo, ni zonas francas, ni la agricultura, sino el talento digital”, subrayó, resaltando la necesidad de profesionales capaces de diseñar y proteger sistemas basados en datos e inteligencia artificial. Para lograrlo, consideró indispensable una alianza tripartita: “Se requiere un Estado visionario, universidades visionarias y un sector privado protecnología”, afirmó, planteando la creación de centros de innovación, marcos regulatorios actualizados y programas de capacitación continua. Castillo ve en el país condiciones únicas para consolidarse como hub regional, “Tenemos ubicación estratégica, población joven, dinamismo económico y liderazgo en sectores como turismo y servicios. Si integramos la tecnología como motor transversal, atraeremos inversión extranjera y confianza, y en unos años el país puede consolidarse como un hub tecnológico competitivo para el Caribe y América Latina.” Resalta que “La verdadera soberanía tecnológica se alcanzará cuando dejemos de ser sólo consumidores y pasemos a ser productores de soluciones innovadoras”. WC

CHIEF OPERATIONS MANAGER
CITYWORKS PARTNER GOOGLE CLOUD

Aprovechar la inteligencia artificial (IA) no solo sirve como instrumento de modernización, sino también como motor de soberanía tecnológica. La implementación de modelos de IA adaptados a necesidades locales permite superar el uso de soluciones extranjeras, generando aplicaciones que consideran la cultura, el idioma y la infraestructura nacional. Este enfoque asegura personalización y pertinencia, elementos que los modelos externos no siempre garantizan.
La consolidación de un ecosistema de innovación, donde converjan talento local, investigación aplicada y políticas públicas proactivas, resulta fundamental. La inversión en programas de formación en ciencia de datos, aprendizaje automático y desarrollo de software crea capacidades propias. De esta manera, se controla no solo la información, sino también los algoritmos y sistemas que procesan datos críticos, reduciendo riesgos de dependencia y fortaleciendo la sostenibilidad de la infraestructura digital a largo plazo. La soberanía tecnológica se sostiene en la autonomía para decidir cómo y para qué se aplican las tecnologías dentro del territorio nacional.
De cara al futuro, el paso más estratégico en los próximos cinco años



“LA VERDADERA INNOVACIÓN NO ESTÁ EN LA TECNOLOGÍA QUE USAMOS, SINO EN EL TALENTO QUE LA CREA, ADAPTA Y TRANSFORMA”.
consiste en la inversión masiva en capital humano. Aunque la infraestructura es esencial, el verdadero motor de un hub tecnológico regional competitivo es el talento. La creación de un programa nacional de capacitación, desde la educación primaria hasta la universitaria, en áreas como ciberseguridad, inteligencia artificial, desarrollo de software y computación en la nube, resulta decisiva. Si se complementa con certificaciones
internacionales, mentorías y colaboración con empresas tecnológicas globales, se genera un círculo virtuoso de empleabilidad, atracción de inversión extranjera y posicionamiento internacional. Convertirse en un referente tecnológico del Caribe y Latinoamérica no constituye una aspiración lejana: con decisión y enfoque en el talento, esta visión puede transformarse en una realidad alcanzable en el corto plazo. SF





“LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL DEBE ASUMIRSE COMO UN ACTIVO ESTRATÉGICO PARA GARANTIZAR LA COMPETITIVIDAD Y LA SOBERANÍA DIGITAL DE NUESTRO PAÍS”.
Desde su rol como CEO, Virna Fondeour identifica tres áreas clave para alcanzar soberanía tecnológica, a través de la inteligancia artificial como una de las palancas más transformadoras y disruptivas de la actualidad y la próxima década. Primero, desarrollar capacidades locales mediante programas de formación en IA, ciencia de datos y ciberseguridad en universidades y centros de investigación, reduciendo
la dependencia de talento extranjero. También, crear pasantías y mentorías para retener talento local. Segundo, impulsar modelos de lenguaje y analíticos entrenados en español y con contextos regionales (Isla Caribeña), para que las soluciones comprendan realidades culturales, regulatorias y sociales, utilizando datos propios. Tercero, fomentar centros de datos nacionales y alianzas público-privadas para crear “clouds
soberanas” que resguarden la información sensible, garanticen interoperabilidad y preserven la autonomía. Según, Fondeur, “Así, la IA no solo moderniza procesos, sino que fortalece la autonomía tecnológica. La IA debe asumirse como un activo estratégico para asegurar competitividad y soberanía digital. La prioridad del próximo quinquenio debe ser un ecosistema digital integrado que combine talento, infraestructura y regulación competitiva”. La ejecutiva propone crear una zona tecnológica especializada tipo “zona franca”, un Tech Hub con incentivos para startups, multinacionales y universidades, centrado en IA, insurtech, fintech y salud digital. Esto se lograría con un marco regulatorio ágil con leyes de innovación, propiedad intelectual y datos personales alineadas con estándares internacionales, que impulsen el emprendimiento local y la inversión extranjera, y así aplicar políticas de gobernanza de datos con control local.También es clave invertir en educación STEM, bilingüismo digital para formar profesionales que ofrezcan servicios globales, impulsar data centers, conectividad 5G y plataformas de ciberseguridad que consoliden al país como nodo regional innovador. JB


Desde su rol como CEO y cofundadora de Intellisys D Corp, y como pieza clave en el Cincinnatus Institute of Craftsmanship, Dalisa Heredia se ha convertido en una de las voces más influyentes del ecosistema tecnológico dominicano. Su visión parte de una convicción profunda: el talento local, cuando se le brindan las condiciones adecuadas, puede transformar realidades. Heredia apuesta por una estrategia clara: formar miles de jóvenes en desarrollo de software, tecnologías emergentes y herramientas avanzadas como la inteligencia artificial. Pero va más allá de la capacitación técnica. Para ella, el verdadero cambio ocurre cuando las personas comprenden que estas herramientas no los sustituyen, sino que los potencian. “Cada dominicano tiene una chispa lista para brillar”, afirma. La clave está en traducir esa chispa en habilidades aplicadas y proyectos concretos.
Desde su experiencia con clientes tanto locales como internacionales, ha comprobado que aplicar tecnología a problemas reales genera un impacto tangible. Pero también subraya que el talento no crece en el vacío. Se necesita infraestructura digital sólida, políticas públicas que fomenten la inversión, y un ecosistema que per-



“CADA DOMINICANO TIENE UNA CHISPA LISTA PARA BRILLAR”.
mita a las startups (empresa de reciente creación con un modelo de negocio innovador, escalable y con un alto potencial de crecimiento) prosperar. Dalisa defiende la idea de desarrollar modelos adaptados a la cultura, el idioma y los retos propios del país. Así, se construye una tecnología más cercana, controlada y útil para el desarrollo local. En su visión, este enfoque no solo abre oportunidades, sino que fortalece la capacidad
CON COMPROMISO Y ESTRATEGIA, DALISA HEREDIA FORTALECE EL ECOSISTEMA DIGITAL DEL PAÍS, SEMBRANDO OPORTUNIDADES PARA JÓVENES DOMINICANOS. de decidir y actuar desde lo propio. Con líderes como Heredia, la República Dominicana tiene en sus manos la posibilidad real de posicionarse como un referente regional, impulsado por su gente y su capacidad de construir soluciones con sello propio. Desarrollar sistemas desde la realidad local, apostar por las personas y construir el entorno adecuado es, para Dalissa, el verdadero camino hacia el desarrollo sostenible. DR





“CONVERTIRSE EN POTENCIA TECNOLÓGICA NO REQUIERE IMITAR A LOS GRANDES, SINO APROVECHAR EL TALENTO LOCAL, APLICAR SOLUCIONES VIABLES Y FOMENTAR UNA INDUSTRIA PREPARADA PARA EXPORTAR”.
Hablar de innovación suele llenar páginas con promesas vagas y términos de moda. Pero cuando alguien pone sobre la mesa ideas prácticas, aterrizadas y con enfoque estratégico, la conversación toma otro nivel. Luis Maurice De Castro, directivo de FORTECH, lo ha demostrado con creces. Su visión no descansa en idealismos ni en perseguir tendencias, sino en identificar oportunidades reales y accesibles, basadas en experiencia
concreta y conocimiento técnico profundo. Desde hace años, De Castro ha apostado por tecnologías aplicables con bajo costo y alto impacto, como el aprendizaje automático y las redes neuronales. FORTECH venía integrando estas herramientas desde mucho antes del auge de las soluciones actuales más populares, enfocándose en resolver problemas reales de negocio. Para él, la clave no está en depender de una o dos plataformas domi-
nantes, sino en diversificar las fuentes, aprovechar lo que ya existe y utilizarlo con inteligencia. Pero más allá de la tecnología, su propuesta va a la raíz del desarrollo: educación técnica de calidad, con base fuerte en matemáticas, ciencias e ingeniería.
También enfatiza la necesidad de fomentar el desarrollo empresarial, con apoyo estatal para la creación de modelos de negocio exportables. Y finalmente, resalta el rol de los incentivos fiscales, fundamentales para competir en los mercados más exigentes.
Luis Maurice De Castro, como otros de sus colegas en la insdustria, no propone copiar modelos ni perseguir lo inalcanzable.
Su apuesta es clara: construir capacidades locales, formar talento técnico y posicionar al país como un exportador sólido de servicios tecnológicos.
Una visión sensata, pero también urgente, para el momento que vivimos. Luis Maurice representa una rara combinación de conocimiento técnico profundo y comprensión del panorama nacional.
Su enfoque responde a un análisis serio de las oportunidades reales que República Dominicana puede y debe aprovechar. DR


Cuando hablamos de inteligencia artificial, solemos pensar en grandes corporaciones y potencias globales. Sin embargo, la verdadera pregunta es: ¿cómo puede un país como República Dominicana hacer que esta tecnología trabaje a su favor?
La visión de Luis Miguel Guzmán es clara: ir más allá de la simple adopción de plataformas extranjeras. El reto está en crear soluciones propias, hechas con talento local, que respondan a necesidades específicas. Desde optimizar la atención médica con modelos predictivos, hasta transformar la gestión del turismo y las finanzas, la IA puede convertirse en el aliado más poderoso de nuestra competitividad.
Pero para lograrlo se necesita algo más profundo: soberanía tecnológica. Segùn Guzmán, eso significa garantizar que los datos de nuestros ciudadanos y empresas se procesen con seguridad, que el conocimiento generado se quede en el país y que las oportunidades económicas que surjan de la IA beneficien a la gente. No se trata de cerrarnos al mundo, sino de construir un ecosistema donde podamos dialogar de igual a igual con los grandes actores globales.En los próximos cinco años, el paso estratégico más urgente es convertir al país en un



“LA SOBERANÍA
TECNOLÓGICA NACE CUANDO UN PAÍS DECIDE
USAR LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA TRANSFORMAR SU REALIDAD Y LIDERAR SU FUTURO”.
hub regional de innovación tecnológica. ¿Cómo? Apostando por tres pilares: infraestructura de clase mundial (centros de datos y conectividad avanzada), un marco legal que inspire confianza y proteja la información, y un programa nacional de formación en inteligencia artificial que prepare a miles de jóvenes para esta nueva realidad laboral. para Guzmán, RD tiene todo para ser un faro en el Caribe: talento creativo, espíritu empren-
dedor y una ubicación estratégica en la región. Si se alinea visión y acción, la Inteligencia Artificial no será una amenaza externa, sino una herramienta transformadora que nos permita conquistar el mundo desde nuestra isla, impulsando la creación de empresas tecnológicas, atrayendo inversión extranjera sostenible y posicionando al país como referente de innovación para toda América Latina en los próximos años. JB





“EN PENTRAZE ENTRENAMOS MODELOS PROPIOS PARA DIFERENTES RAMAS DE LA CIBERSEGURIDAD Y CREAMOS AGENTES AUTÓNOMOS ESPECIALIZADOS QUE RESUELVEN PROBLEMAS CON PRECISIÓN”.
El fortalecimiento de la educación se presenta como el primer paso para alcanzar una verdadera soberanía tecnológica. Actualmente, la mayoría de los profesionales interactúa con herramientas de IA únicamente a través de chatbots como ChatGPT, Gemini o Copilot, enfocándose principalmente en el uso básico de prompts. Sin embargo, pocas instituciones enseñan cómo funcionan los modelos, cómo
afinarlos o adaptarlos a tareas específicas. Para lograr independencia tecnológica es necesario ir más allá del consumo de APIs y de tendencias emergentes como RAG, multi-agentes o protocolos MCP y A2A. La formación de talento capacitado en técnicas avanzadas de entrenamiento, como fine-tuning, métodos eficientes tipo LoRA/PEFT y distillation, así como en optimización mediante quantization y pru -
ning, resulta clave. Además, explorar arquitecturas avanzadas como meta-learning o mixture-of-experts permitirá desarrollar soluciones más precisas y especializadas. El futuro de la tecnología no reside en un único modelo gigantesco, sino en micro-modelos y agentes autónomos diseñados para resolver problemas locales en áreas como salud, agricultura, turismo y ciberseguridad. En Pentraze ya se avanza en esta dirección, entrenando modelos propios para ciberseguridad y creando agentes autónomos que los utilizan. Cada iniciativa educativa busca inspirar a jóvenes a involucrarse desde hoy en estos desarrollos. Esta estrategia requiere también infraestructura energética y de cómputo: centros de datos eficientes, acceso económico a GPU para universidades y startups, y políticas que fomenten energías renovables para reducir costos. La soberanía tecnológica combina talento, infraestructura y visión. Formar ingenieros y científicos, garantizar acceso a capacidad de cómputo y proteger la información son pasos esenciales para que el país no solo modernice procesos, sino construya un futuro tecnológico propio y competitivo a nivel global. SF

FUNDADOR/ GERENTE GENERAL ADEXSUS

La automatización de procesos en sectores como la manufactura, la agricultura, la logística y los servicios financieros puede fortalecerse con el apoyo de nuevas tecnologías, contribuyendo de manera directa al aumento de la productividad. En el ámbito gubernamental, estas herramientas resultan igualmente valiosas, ya que permiten simplificar trámites y mejorar la eficiencia en la atención ciudadana.
No obstante, diversos expertos advierten que depender en exceso de la inteligencia artificial podría traer consecuencias negativas para el país. Una de las principales preocupaciones es la posible pérdida de control de datos sensibles, que al confiarse a sistemas extranjeros podrían quedar expuestos a riesgos de seguridad. A esto se suma la tendencia a delegar tareas cotidianas en la tecnología, lo cual genera un desaprendizaje de procesos fundamentales que, a la larga, debilita la autonomía y el conocimiento práctico de la población.
Frente a este panorama, se subraya la necesidad de que la nación desarrolle su propia infraestructura tecnológica, fomente el talento a través de programas de formación especializada y promueva la innovación mediante la producción local de hard-



“EL DESARROLLO
TECNOLÓGICO REQUIERE SOBERANÍA DIGITAL, INVERSIÓN ESTRATÉGICA, TALENTO LOCAL E INNOVACIÓN PARA GARANTIZAR COMPETITIVIDAD NACIONAL”.
ware y software libres. Estas acciones, además de reducir la dependencia de proveedores externos, permitirían garantizar la soberanía tecnológica y fortalecer la seguridad de los datos nacionales.
Los próximos pasos estratégicos que se consideran urgentes incluyen una mayor inversión en infraestructura propia, el establecimiento de alianzas regionales con América Latina y el Caribe, y la creación de políti-
cas de formación técnica que preparen al talento joven en áreas clave. De igual forma, se plantea la importancia de impulsar proyectos de innovación que favorezcan el diseño y la implementación de soluciones tecnológicas con sello local, capaces de competir tanto en el mercado nacional como internacional. Con estas medidas, el país podría posicionarse como un hub de innovación tecnológica, competitivo y soberano. SF





“LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL PUEDE SER EL PILAR DE NUESTRA SOBERANÍA TECNOLÓGICA Y DESARROLLO COMPETITIVO. QUIEN NO SE ARRIESGA NO TIENE DERECHO AL ÉXITO”.
La República Dominicana atraviesa un momento decisivo para posicionarse como un referente tecnológico regional y global. Así lo afirma Joel Tavarez, gerente general de Electric Motors, quien resalta el papel estratégico de la inteligencia artificial (IA) en este proceso.
“La República Dominicana cuenta hoy con una oportunidad sin precedentes para posicionarse como un referente tecnológico a nivel
global”, señaló.
A su entender, la IA no solo moderniza procesos productivos y gubernamentales, sino que también abre la puerta a la creación de software, aplicaciones y herramientas capaces de elevar la eficiencia en todos los sectores, tanto públicos como privados. “Con la IA, el tiempo y los recursos necesarios para crear soluciones que antes requerían años o grandes inversiones se reducen de manera considerable,
lo que democratiza el acceso a la innovación”, expresó.
El ejecutivo considera fundamental impulsar el talento local y crear marcos regulatorios que garanticen un uso responsable. “Si el país apuesta por impulsar el talento local, fomentar la investigación y establecer marcos regulatorios que garanticen un uso responsable de esta tecnología, podremos generar soluciones propias, adaptadas a la realidad dominicana”, afirmó. Respecto a los próximos cinco años, Tavarez enfatizó que la educación tecnológica es el paso estratégico más urgente para consolidar al país como un hub competitivo. “Nuestros jóvenes todavía no perciben las carreras en ciencia, tecnología e inteligencia artificial como una opción viable dentro del país, en parte porque las grandes instituciones educativas no priorizan estas disciplinas como deberían”, indicó.
Finalmente, Tavarez es de la idea de que los padres tenemos la responsabilidad de motivar a nuestros hijos a estudiar carreras vinculadas a la tecnología, ya que serán las más demandadas y mejor remuneradas en el mercado laboral global del futuro”. WC

GERENTE GENERAL
AWM SOLUTIONS

Para Emmanuel Guillén, es fundamental que el país invierta en infraestructura y educación para asegurar la soberanía tecnológica. La inteligencia artificial requiere conectividad, infraestructura robusta y desarrollo de aplicaciones propias. Para alcanzar independencia tecnológica, se deben construir estos elementos localmente mediante centros de datos, conectividad y programas de capacitación en tecnología y desarrollo de aplicaciones. Con la gran cantidad de datos que se generan, hay que capturarlos, almacenarlos y procesarlos localmente para alimentar las aplicaciones locales.
Esto permitirá tomar decisiones más eficientes basadas en análisis de datos propios, impactando áreas clave como seguridad, educación, salud y bienestar ciudadano.
El enfoque debe ser desarrollar localmente aplicaciones y capacidades de procesamiento de datos, fortaleciendo la soberanía tecnológica y reduciendo la dependencia que limita la autonomía.
Según Guillén, deben ejecutarse de forma inmediata y simultánea dos acciones clave: transformar el modelo educativo y crear centros de



“LA
PARA ASEGURAR LA SOBERANÍA TECNOLÓGICA DE NUESTRO PAÍS”.
datos e infraestructura de conectividad.Es crucial educar y formar programadores que desarrollen aplicaciones, especialmente en sectores donde la inteligencia artificial puede marcar una diferencia significativa, como salud, educación, tránsito y seguridad ciudadana.
Guillén precisa que se requiere una estrategia educativa que fomente en los jóvenes competencias en programación, desarrollo tecnológico y uso de la IA, para acceder
a mercados laborales y de emprendimiento nacional e internacional. En paralelo, es imprescindible desarrollar infraestructura que conecte personas y ciudades, garantizando la captura, almacenamiento y procesamiento de datos de forma local. La creación de centros de datos nacionales será esencial para gestionar información de ciudadanos y empresas sin depender de terceros, impulsando así el avance tecnológico de República Dominicana. JB





“GRACIAS A FEDOR VIDAL, LA EFICIENCIA, SEGURIDAD Y CONECTIVIDAD SE UNEN PARA TRANSFORMAR LA CALIDAD DEL SERVICIO DIRIGIDO A LOS PACIENTES DE REPÚBLICA DOMINICANA”.
lo, explica Vidal, permite construir plataformas escalables, competitivas a nivel internacional y alineadas con las dinámicas del sector salud regional.
Pero su visión va más allá de la tecnología: pone énfasis en la necesidad de crear un ecosistema dominicano donde el talento tenga acceso a inversión para escalar soluciones reales.
En un entorno con regulaciones únicas y necesidades propias, sostiene que importar tecnología es insuficiente. Lo estratégico es diseñar innovación desde la realidad local, con miras a exportarla a mercados similares.

Fedor Vidal es uno de los líderes dominicanos que mejor ha entendido el papel transformador de la tecnología cuando se enraíza en la realidad local. Con más de tres décadas de experiencia global en innovación tecnológica y estrategia empresarial, hoy lidera Arium Salud Digital, una empresa que redefine la forma en que se gestionan los servicios de salud en la República Dominicana y América Latina.
Para Vidal, la inteligencia artificial no alcanza su verdadero potencial si se limita a replicar modelos extranjeros. Asegura que los algoritmos deben entender el contexto local para ofrecer resultados precisos y sostenibles. Su enfoque combina lo mejor de la infraestructura tecnológica global con soluciones desarrolladas a partir de datos generados en hospitales, clínicas e instituciones del país. Este mode -
En este contexto, Arium Salud Digital se consolida como un referente en salud conectada, interconectando actores clave del sistema y mejorando la calidad de vida mediante herramientas digitales de última generación. Fedor Vidal no solo impulsa tecnología; impulsa una nueva manera de pensarla: con identidad, con propósito y con visión regional.
Su liderazgo encarna la posibilidad real de que la República Dominicana se convierta en un hub tecnológico que transforme datos en innovación y talento local en impacto global. DR
CO-FOUNDER AND CHIEF EXECUTIVE OFFICER
INTEGRATEC

Integratec, empresa integradora de soluciones tecnológicas, considera que la inteligencia artificial (IA) representa una oportunidad estratégica para que el país avance hacia un modelo de desarrollo más competitivo. La compañía señala que, aunque la aplicación de esta tecnología en la atención ciudadana y en el gobierno digital ya es relevante, su verdadero potencial radica en convertirse en un motor transversal de innovación, con impacto en la gestión pública, la salud, la educación, la industria, la seguridad ciudadana, el tránsito y hasta la atención a turistas. Desde su visión, la IA puede impulsar una nueva economía, caracterizada por el aumento de la productividad, la reducción de costos y la creación de valor en todos los sectores productivos. Sin embargo, este proceso enfrenta desafíos cruciales, entre ellos la necesidad de garantizar la soberanía tecnológica, evitando la dependencia total de modelos extranjeros y apostando por el desarrollo de capacidades locales en entrenamiento de modelos, análisis de datos, ciencia aplicada y aspectos éticos. Para alcanzar estos objetivos, Integratec subraya la importancia de diseñar políticas públicas que fomenten un ecosistema de confianza. Dicho entorno debería integrar



“LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EXIGE ALIANZAS, INVERSIÓN Y TALENTO LOCAL PARA CONVERTIR A REPÚBLICA DOMINICANA EN HUB TECNOLÓGICO”.
inversión en infraestructura digital, programas de formación masiva de alto nivel y un marco regulatorio robusto. Una propuesta clave es la actualización de la Agenda Digital 2030, de manera que unifique las estrategias de transformación digital, ciberseguridad, innovación e inteligencia artificial en un instrumento único que oriente el futuro del país con identidad propia. Sostienen que el camino hacia convertirse en hub tecno-
lógico regional inicia con alianzas público-privadas sólidas. Posteriormente, se requiere desarrollar parques tecnológicos, clústeres de inteligencia artificial y centros de innovación en universidades, impulsados por inversión extranjera en tecnología. Finalmente, el reto educativo es ineludible: consolidar el sistema, fortalecer el talento joven y generar oportunidades locales competitivas que eviten la fuga de profesionales. SF





“LA REPÚBLICA DOMINICANA TIENE TALENTO, UBICACIÓN Y EXPERIENCIA. LO QUE NECESITAMOS AHORA ES DECISIÓN, VISIÓN, INVERSIÓN Y COLABORACIÓN”.
La Inteligencia Artificial representa una oportunidad histórica para que la República Dominicana adopte este cambio de paradigma tecnológico desde sus primeras etapas. En lugar de esperar a que las soluciones extranjeras maduren para luego adaptarlas, se debe asumir una postura proactiva: implementar políticas públicas coherentes y promover cambios estructurales que permitan al país convertirse en un parti-
cipante activo desde ahora. Esto implica garantizar que el acceso a estas tecnologías sea distribuido de manera costo eficiente, reduciendo la brecha digital y asegurando que toda la población pueda beneficiarse de herramientas que serán esenciales para el desarrollo económico y social en los próximos años. Para reducir la dependencia de modelos externos y fortalecer la autonomía nacional, resulta urgente incen-
tivar la instalación de datacenters de IA mediante esquemas de inversión público-privada que aseguren acceso asequible para toda la población dominicana, considerando que esta infraestructura constituye la base primordial de la estrategia. Esto debe complementarse con inversiones en infraestructura energética confiable y de bajo costo. Asimismo, es necesario transformar el sistema educativo para que los estudiantes puedan aprovechar la IA y estén realmente preparados para la próxima era del trabajo. De manera similar a etapas anteriores, se recomienda atraer empresas líderes mediante incentivos fiscales estratégicos y talento local experimentado. Esta medida permitiría que, al concluir dichos incentivos, el país cuente con una capacidad instalada robusta que promueva la continuidad de la innovación y el desarrollo tecnológico. Esta visión no solo consolida la base nacional, sino que también posiciona al país para exportar soluciones tecnológicas desde el Caribe hacia el mundo. En sus 20 años de trayectoria, GBH ha participado y colaborado para que la República Dominicana se consolide como un destino confiable para servicios tecnológicos de calidad. SF

DIRECTORA COMERCIAL
XERBIT

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en un componente esencial del presente. Comparada por expertos con la electricidad por su impacto transversal, esta tecnología redefine la forma en que vivimos, trabajamos y nos organizamos como sociedad. En el contexto de la cuarta revolución industrial, su implementación no solo representa una ventaja competitiva, sino una necesidad estratégica.
En República Dominicana, aprovechar el potencial de la inteligencia artificial exige más que incorporar soluciones tecnológicas; implica diseñar un ecosistema robusto que combine capacidades técnicas, legislación especializada, y un marco ético que garantice el desarrollo sostenible. Es crucial que se fomente un entorno donde las soluciones de IA no solo sean funcionales, sino también responsables y alineadas con las necesidades del país.
Esto incluye desde marcos regulatorios que promuevan la innovación sin descuidar la seguridad, hasta alianzas regionales que fortalezcan la soberanía tecnológica.
Desde el ámbito empresarial, Karlina Dalmau ha sido una voz consistente en impulsar esta visión. Su en-


foque se centra en la idea de que el desarrollo tecnológico no puede estar desligado del capital humano.
En su rol como Directora Comercial de XERBIT, ha abogado por una estrategia integral que priorice la transformación del talento nacional mediante procesos de upskilling y reskilling, entendiendo que el verdadero motor de un hub tecnológico regional competitivo es su gente. En un mundo donde los avances suceden en lapsos
“LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL SE HA CONVERTIDO EN EL HABILITADOR REVOLUCIONARIO QUE MARCA EL INICIO DE UNA NUEVA ERA, UNA NUEVA FORMA DE INTERACTUAR, DE ACTUAR Y DE ORGANIZAR NUESTRO SISTEMA DE VIDA”. cada vez más cortos, pensar en cinco años ya no es mirar al futuro: es planificar el presente. La República Dominicana tiene una oportunidad única de posicionarse como un referente en la región, y líderes como Dalmau están pavimentando el camino, con visión tecnológica y un profundo compromiso con el desarrollo humano. La revolución tecnológica no espera, y quienes no actúan hoy, se quedarán rezagados mañana. DR






“LA CLAVE PARA QUE EL PAÍS AVANCE EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL NO ES PLANIFICAR MÁS, SINO EJECUTAR CON DECISIÓN, ESTRATEGIA Y VELOCIDAD”.
La inteligencia artificial ya no es una promesa: hoy transforma la productividad, los servicios públicos y las economías. Para República Dominicana, representa un doble camino: modernizar procesos y, a la vez, asegurar soberanía tecnológica. El reto es no depender únicamente de modelos extranjeros, sino desarrollar soluciones que reflejen la lengua, cultura y necesidades locales. Esto exige una estrategia nacional que integre datos, ta-
lento y gobernanza bajo un principio clave: ser creadores de IA, no solo receptores.
Para reducir la dependencia externa, el país debe avanzar sobre tres pilares fundamentales. La soberanía de los datos requiere construir una biblioteca nacional en sectores estratégicos como salud, agricultura y turismo, que permita entrenar modelos con información contextualizada. La soberanía del talento implica
reformar currículos educativos, integrar alfabetización en IA desde etapas tempranas y promover el aprendizaje continuo. Finalmente, la gobernanza debe sustentarse en un marco ético robusto que garantice transparencia, equidad e independencia tecnológica.
Para consolidarse como hub tecnológico regional, República Dominicana debe acelerar su estrategia nacional con enfoque práctico: cerrar masivamente la brecha de talento. El 26 % de las empresas regionales reporta escasez de profesionales cualificados, mientras los estudiantes muestran preocupación por su empleabilidad futura. Es urgente expandir programas técnicos, bootcamps intensivos y certificaciones alineadas con la demanda laboral.
En paralelo, se deben crear condiciones para retener ese talento y atraer inversión: hubs de innovación que vinculen startups, universidades y empresas; incentivos fiscales competitivos; y “sandboxes regulatorios” para probar tecnologías emergentes de forma segura. Sin infraestructura digital sólida ni acceso confiable a internet, estos esfuerzos serían insuficientes. La clave está en ejecutar de la mejor manera posible, no en planificar más. SF

VICEPRESIDENTE EJECUTIVO/
GERENTE GENERAL - WIND TELECOM

La inteligencia artificial representa una oportunidad estratégica para que República Dominicana reduzca su dependencia tecnológica y construya soluciones propias, adaptadas a su realidad, cultura e idioma. Para lograrlo, el país debe asumir un rol activo y trabajar sobre tres ejes fundamentales.
Primero, el talento. La independencia tecnológica empieza en el aula. Es prioritario impulsar con decisión la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), incorporando ciencia de datos e inteligencia artificial desde edades tempranas. La colaboración entre el sector privado, el sistema educativo y el gobierno es indispensable para formar a quienes idearán, crearán y gestionarán la tecnología local con visión global.
Segundo, la innovación local. Es necesario fortalecer un ecosistema de incubadoras y aceleradoras que impulse a startups a desarrollar soluciones “Hechas en RD” para sectores clave como agricultura, turismo y servicios públicos. De esta forma, se retiene talento e inversión, se generan empleos de calidad y se reduce la dependencia de modelos extranjeros. Tercero, las alianzas estratégicas. El gobierno debe actuar como faci-



DOMINICANA DEPENDERÁ DE NUESTRA CAPACIDAD PARA FORMAR TALENTO LOCAL Y CREAR SOLUCIONES PROPIAS CON VISIÓN GLOBAL”.
litador, estableciendo marcos regulatorios claros que incentiven la inversión y la investigación local, asegurando siempre un uso ético y responsable de la IA. Una colaboración efectiva entre sector público y privado permitirá desarrollar una infraestructura de datos robusta y segura, el activo más valioso del siglo XXI. Para consolidarse como un hub tecnológico regional competitivo, el paso más urgente es invertir decidi-
damente en el talento humano. La infraestructura por sí sola no basta: sin profesionales dominicanos capacitados para innovar y liderar, el país seguirá siendo consumidor de tecnología ajena. Actualizar planes de estudio, ofrecer certificaciones intensivas y formar a los formadores son pasos esenciales. Apostar por la gente y sus capacidades es la vía más segura para garantizar un futuro tecnológico propio y sostenible. JB





“SI
UNIMOS EDUCACIÓN, INNOVACIÓN Y VISIÓN, REPÚBLICA DOMINICANA PUEDE CONVERTIRSE EN EL HUB TECNOLÓGICO MÁS
SÓLIDO Y COMPETITIVO DEL CARIBE”.
Desde 1995, Asystec se ha consolidado como la empresa líder en consultoría e implementación de soluciones de seguridad tecnológica de la información (TI) en República Dominicana. Su enfoque combina innovación, personalización y una profunda comprensión de las necesidades de grandes corporaciones y PYMES, acompañando a cada cliente en la reducción de riesgos, la prevención de fraudes y la protección de sus activos
digitales en un entorno cada vez más desafiante. Al frente de esta trayectoria se encuentra Raymond Marcelino, CEO de Asystec, quien ha guiado a la compañía con una visión estratégica centrada en la excelencia, la seguridad y la transformación digital sostenible. Bajo su liderazgo, la misión de la empresa se reafirma en ofrecer un servicio profesional y personalizado en seguridad IT, alineado con las exigencias del mercado global y compe-
titivo actual. Marcelino considera que la inteligencia artificial (IA) representa una oportunidad decisiva para que República Dominicana avance hacia la independencia tecnológica. A su juicio, el país puede aprovecharla para modernizar tanto los procesos productivos como los gubernamentales, siempre que se impulse la educación tecnológica y el desarrollo local. “El futuro está en formar talento que entienda la tecnología y sepa aplicarla a los retos del país”, sostiene con convicción.
De cara al futuro, el ejecutivo identifica una prioridad clara: apostar por el talento y la innovación. Para lograrlo, plantea la necesidad de fortalecer la colaboración entre el gobierno, la academia y el sector privado, y así consolidar a la nación como un hub tecnológico competitivo en el Caribe, capaz de generar soluciones propias con sello dominicano.
Con energía, talento y visión, Raymond Marcelino reafirma su compromiso de promover un país que no solo adopte tecnología, sino que también la cree, la exporte y la convierta en motor de progreso. Su reflexión final es clara: “La innovación no es un destino, es el camino que nos permitirá construir un futuro más próspero, inclusivo y digital para todos”. WC


En el dinámico panorama tecnológico de la República Dominicana, Eduardo Lovaton, gerente general de Voxel del Caribe, se ha posicionado como una de las voces más influyentes y estratégicas en la transformación digital del país.
Su enfoque combina una comprensión profunda de la inteligencia artificial (IA) con una visión clara sobre la soberanía tecnológica y el desarrollo sostenible.
Lovaton reconoce que la IA no solo representa una herramienta para automatizar procesos, sino una palanca para redefinir la competitividad del país. Según explica, la clave está en utilizar esta tecnología para fortalecer sectores críticos como salud, educación y agricultura, reduciendo la dependencia de modelos extranjeros y apostando por soluciones locales adaptadas a la realidad dominicana.
Uno de los pilares de su propuesta es la consolidación de un ecosistema nacional de innovación digital. Para él, el país necesita avanzar con decisión en cinco frentes: formación de talento humano altamente calificado, expansión de la infraestructura digital, estímulo a startups tecnológicas, fortalecimiento de la gobernanza digital y un posicionamiento geoestratégico que conecte al país con Amé-



“LA REPÚBLICA
DOMINICANA NO PUEDE LIMITARSE A CONSUMIR TECNOLOGÍA; DEBE PRODUCIRLA, GOBERNARLA Y EXPORTARLA; NUESTRO PAÍS TIENE EL TALENTO Y LA VOLUNTAD PARA SER UN REFERENTE”.
rica Latina y Estados Unidos. Desde Voxel del Caribe, Lovaton impulsa iniciativas que promueven la digitalización empresarial y el uso ético de la tecnología. Subraya que, para lograr una transformación real, es urgente articular esfuerzos entre el Estado, el sector privado y la academia, eliminando silos que frenan el progreso.
Con una mirada pragmática y estratégica, Eduardo Lovaton aboga por
una República Dominicana que no solo consuma tecnología, sino que la produzca, la exporte y la convierta en motor de desarrollo. Su liderazgo evidencia que el futuro tecnológico del país depende tanto de la innovación como de la voluntad colectiva de construir un modelo digital propio, resiliente e inclusivo. Lovaton cree firmement que RD tiene el talento y la voluntad para convertirse en un referente regional en la materia. DR





“TRANSFORMAR CON TECNOLOGÍA NO ES DIGITALIZAR PROCESOS, ES HUMANIZAR SISTEMAS PARA QUE LA INNOVACIÓN REALMENTE
MEJORE LA VIDA DE
LAS PERSONAS”.
Julissa Mateo Abad, fundadora y Managing Partner de STEMERIA, considera que la República Dominicana vive un momento clave para transformar su desarrollo tecnológico en un motor de soberanía y competitividad. Destaca que el país cuenta con un talento extraordinario que se ha venido desarrollando a lo largo de los años. Hoy, las universidades y empresas nacionales trabajan de la mano para formar profesionales capaces no so-
lo de utilizar la inteligencia artificial, sino de crear y entrenar sus propios modelos. Esa es la diferencia entre ser usuarios y ser verdaderos protagonistas de esta revolución tecnológica.
Agrega Julissa que aprovechar la IA va mucho más allá de automatizar procesos. Significa poner la tecnología al servicio de las personas, de los gobiernos y de las decisiones que impactan la vida cotidiana.
Desde la gestión documental, los
trámites públicos y la administración hospitalaria, hasta la atención al ciudadano, la IA puede agilizar procesos, reducir errores y mejorar la experiencia de servicio, siempre asegurando que la ciberseguridad y la ética sean pilares fundamentales. Al respecto, enfatiza que desarrollar modelos propios, basados en datos locales, permite reflejar quiénes somos como país, con soluciones más genuinas, cercanas y culturalmente relevantes.

Además, es clave impulsar la investigación aplicada y las alianzas entre universidades, empresas públicas y privadas, haciendo uso responsable de bases de datos como las de la ONE. Esto permitiría optimizar el uso de la información nacional, entrenar modelos con datos reales y garantizar soberanía tecnológica. Para finalizar, Julissa resalta que “Necesitamos alinear las políticas educativas con la demanda tecnológica, fortalecer las incubadoras de innovación y atraer inversión en investigación y desarrollo. El país tiene talento, pero aún requiere estructuras que faciliten escalar proyectos tecnológicos y retener profesionales altamente capacitados. Si logramos conectar formación, inversión y propósito, podremos convertirnos en un referente caribeño de innovación sostenible”. WC
Paola Santana, emprendedora tecnológica


POR CARLOS ARTURO GUISARRE

Se impulsa desde Silicon Valley una nueva categoría de software para gobiernos, G-Commerce y Glass Pay, que digitalizan el gasto más recurrente y difícil de ver: las microcompras, reembolsos y adquisiciones por debajo de umbrales. Con casos que van desde agencias federales en Estados Unidos hasta municipios en México y plataformas en Puerto Rico, su historia es la de una emprendedora que convirtió la complejidad de lo público en una oportunidad global para ahorrar, incluir y dar transparencia sin fricción.

La conversación con Paola Santana comienza con un gesto de aclaración, casi de manifiesto: “No se trata de lo que un dominicano puede venderle a República Dominicana. Se trata de dominicanos liderando compañías tecnológicas globales que cambian cómo compran los mayores compradores del mundo, comenzando
con el mayor comprador del mundo: el gobierno de Estados Unidos”. Desde esa premisa, el relato se despliega con la cadencia de quien ha hecho de la burocracia un laboratorio y del derecho administrativo un mapa de producto.
Glass, que suena a “cristal” y también a “lentes”, no es un nombre casual. Santana, becaria Fulbright, abogada experta en compras públicas y emprendedora tecnológica en serie, lo eligió para subrayar una misión: ver mejor para cambiar. Conocer, por dentro, lo que el ciudadano rara vez alcanza a observar. Hacerlo auditable, trazable y operable con la velocidad del comercio electrónico, sin sacrificar el cumplimiento normativo que la administración exige. Y hacerlo, además, en el terreno menos glamoroso, pero más decisivo: ahí donde cada día se aprueban reembolsos, se compran suministros básicos, se pagan servicios menores y se mueven millones de microdecisiones que, sumadas, forman montañas.
En su narrativa, el pasaporte pesa, pero no limita. Santana insiste en el posicionamiento: “Somos dominicanos creando tecnología de punta en Silicon Valley, reconocida y seleccionada por gobiernos que administran presupuestos billonarios, y ahora escalando en Latinoamérica”. Esa identidad importa no para ence-
rrar el producto en una bandera, sino para contar el origen del problema que decidieron resolver.
El diagnóstico es implacable: durante décadas, la industria GovTech priorizó la digitalización de contratos y licitaciones, mientras el resto del ecosistema de compras, caja chica, tarjetas de crédito institucionales, simplificadas, compras por emergencia, adquisiciones bajo umbral, prebases y un largo etcétera, quedaba fuera de los sistemas transaccionales tradicionales.
Ese “resto” no es menor. Según Santana, si el gasto público total es un océano de 16 billones (trillions, en la contabilidad anglosajona), el 20% corresponde a esas transacciones pequeñas que equivalen al 80% del papeleo. Un mundo de recibos, firmas, vistos buenos y comprobantes que consumen horas y neuronas sin generar valor.

G-Commerce, término creado por Glass para describir una nueva categoría de e-commerce exclusivamente para gobiernos, nace para abordar ese 20% invisible. No compite con el portal de licitaciones; lo rodea. Construye la autopista por donde circulan las compras diarias, rutinarias, recurrentes y urgentes, con lógica de carrito, catálogo verificable de proveedores, trazabilidad por defecto y cumplimiento incorporado. Si el ERP es el cerebro contable y el portal de contratación es el órgano de grandes decisiones, GCommerce es el sistema nervioso que mueve las manos del día a día.
DEL COMERCIO
PÚBLICO NO ES
PAGAR; ES PODER PAGAR BIEN
Glass diseñó la plataforma para que el cumplimiento normativo deje de ser un trámite ex post y pase a ser un filtro ex ante. Santana lo explica con un ejemplo práctico del gobierno federal estadounidense: ciertos vendedores deben tener documentación 889 al día. En un marketplace masivo, el comprador puede terminar pidiendo esa prueba a mano. En G-Commerce, en cambio, el carrito solo permite avanzar si el “vendor” ya está verificado con esa documentación.
No hay que perseguir papeles: el sistema orquesta que todo lo requerido esté ahí antes de hacer clic. El otro lado es la verificación automatizada de proveedores, o G-Commerce Vendor Verification, conectada a múltiples bases de datos gubernamentales para validar la existencia, estatus fiscal, registros y listas negras. Cada proveedor consigue una especie de “sello verde” antes de venderle al Estado. “No es registrarte y ya. Pasas por verificación y compliance, y recién entonces entras al circuito”, subraya Gerardo Mateo, jefe de operaciones e implementación de Glass.
CIBERSEGURIDAD:
MURALLAS INVISIBLES
La seguridad es tantas veces un discurso que Glass prefiere traducirla en engranajes. Autenticación multifactor. Single SignOn con los directorios que ya usa cada agencia. Encriptación integral de datos sensibles, incluido el procesamiento de pagos. Certificación PCI para los flujos transaccionales.
Firewalls que detienen instrucciones anómalas. Auditorías internas y externas diarias, semanales, mensuales, trimestrales y anuales. El vector humano, ese eslabón frágil, se atiende con diseño de roles, alertas y límites de acción por perfil. Además, Glass asume el soporte de primer nivel con chat en vivo, base de conocimiento y una operación que acompaña al usuario en tiempo real. “No somos solo creadores de plataforma; somos operadores. El gobierno no nos llama para preguntar por un error técnico, nos escriben a nosotros y resolvemos”, remarca Mateo.
La promesa es concreta: menos fricción para el comprador público; menos incertidumbre para el proveedor; más control para el auditor. Santana dijo que el “public ledger” es el destino natural de la trazabilidad, la imposibilidad de borrar una transacción por presión o miedo. Pero conoce los tiempos políticos: no se puede pedir al mismo tiempo digitalización, IA y blockchain a organismos que aún migran del papel, aunque la arquitectura está preparada para ese salto. “Si entro como partner, veo lo que está mal y te ayudo a cambiarlo antes de que llegue la prensa, sí me dejas entrar. Cambiemos lo que se pueda ahora, y dejemos lo estructural para el momento en que la organización esté lista”.
Las categorías nacen en los bordes. Sahuayo, un municipio de Michoacán (México), decidió saltar del papel a una ventanilla única digital de compras públicas. En dos meses, según el balance compartido por Glass, digitalizó más de 700 solicitudes que antes exigían firmas presenciales. Cuarenta y cinco departamentos se subieron a un proceso ahora trazable, con ór-
CRISTAL SOBRE EL PODER PÚBLICO
Glass diseñó la plataforma para que el cumplimiento normativo deje de ser un trámite ex post y pase a ser un filtro ex ante. Santana lo explica con un ejemplo práctico del gobierno federal estadounidense: ciertos vendedores deben tener documentación 889 al día. En un marketplace masivo, el comprador puede terminar pidiendo esa prueba a mano.
denes de compra generadas desde la plataforma y soporte en vivo. La meta inmediata es incorporar a más de 60 proveedores locales, con especial foco en MIPYMES y empresas lideradas por mujeres, para que el gasto cotidiano irrigue la economía cercana.
Sahuayo es, también, geopolítica aplicada. Si la Ciudad de México fue el laboratorio de módulos modernos, prebases, catálogos y verificaciones, los municipios son la escala. Microcontrataciones, emergencias, compras por debajo de umbral: el territorio natural de G-Commerce. Lo local se vuelve replicable; lo replicable, escalable. En ese patrón, la expansión latinoamericana de Glass encuentra su ritmo: casos en México, despliegue on-premise en Puerto Rico, y agencias federales, estatales y locales en Estados Unidos usando la versión en la nube.
El purismo tecnológico choca con la realidad pública. Por eso Glass ofrece dos caminos: cloud y on-premise. La primera es la opción estándar en Estados Unidos y en ciudades mexicanas; la segunda, elegida por Puerto Rico por razones de soberanía, regulación y control.
La interoperabilidad es el otro frente: hay gobiernos con “monstruos” de Oracle de los que solo desean la parte financiera; otros prefieren que Glass sea la primera capa de datos de un
Fproveedor que ni siquiera tiene página web. Curar la data que sirve, estandarizarla, limpiarla y presentarla de forma homogénea para que el comprador público vea lo relevante, no el caos detrás.
Ese proceso reconoce una economía política del dato: si una base se actualiza una vez al año y la institución decide usarla, el sistema se adaptará a su latencia. Si el registro fiscal muestra morosidad, el producto la pone en contexto y la decisión queda en manos del “tomador de decisiones”, no del algoritmo. La plataforma no sustituye la autoridad; la vuelve más consciente.
Glass ha facilitado más de 7.6 millones de dólares transaccionados en plataformas digitales. Más de 6 millones de productos y servicios entregados al gobierno. Más de 4.5 millones de dólares redirigidos a pequeños y nuevos negocios. Más de 17,800 usuarios gubernamentales registrados. Más de 123 agencias públicas, entre federales, estatales y locales en Estados Unidos y en América Latina, utilizando sus soluciones. Inversión de Google. Menciones en Bloomberg, Forbes, Business Insider, TechCrunch y Stanford. Reconocimientos de Open Contracting Partnership y el BID, y la selección entre las diez compa-

“Los gobiernos no tienen amigos”, dijo. Glass ofrece unos lentes para ver mejor y un equipo para acompañar el cambio. Lo que no se pueda corregir hoy, quedará registrado para intentarlo mañana. Y, cuando el ecosistema esté listo, un ledger inmutable hará que nadie pueda pedir borrar una transacción.
ñías GovTech destacadas. La credencial que más enorgullece al equipo, sin embargo, no está en una vitrina: que la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA) incorporara a Glass a su programa de plataformas comerciales federales. En el mundo del procurement, eso es pasar de promesa a infraestructura.
Santana habla de “ser partner del gobierno”. El objetivo no es hacer escarnio público; es ayudar a ver y a corregir antes de que estalle el titular. “Los gobiernos no tienen amigos”, dijo. Glass ofrece unos lentes para ver mejor y un equipo para acompañar el cambio. Lo que no se pueda corregir hoy, quedará registrado para intentarlo mañana. Y, cuando el ecosistema esté listo, un ledger inmutable hará que nadie pueda pedir borrar una transacción.
En el diseño de G-Commerce hay una ética: priorizar al pequeño. Si en las grandes licitaciones las grandes empresas suelen imponerse, el universo de compras menores es la puerta de entrada para MIPYMES, negocios liderados por mujeres y proveedores locales. Pero esa inclusión no es un eslogan; está cableada a la verificación documental, a la geolocalización, a la estandarización de catálogos y a la facilidad de facturar al Estado sin pelearse con formularios imposibles. Incluir es reducir barreras de entrada.
Y reducir barreras es, en software, experiencia de usuario y orquestación de cumplimiento.
La plataforma tiene ADN caribeño, en el sentido de que nació observando gobiernos que intentan hacerlo todo y que cargan con décadas de procesos manuales. ¿Puede usarse en Santo Domingo? Sí, insiste, pero la ambición no es “venderle algo al país”, sino demostrar que dominicanos están liderando tecnología con impacto global y, desde ahí, ofrecer soluciones probadas en los ecosistemas más exigentes.
Cuando el Estado dominicano quiera digitalizar el 20% invisible que hoy consume su tiempo, habrá un producto listo, con casos reales y protocolos de seguridad que resisten auditorías serias. El matiz importa: el aprendizaje no vendría “porque es dominicano”, sino porque funciona donde el escrutinio es feroz.
La tentación en lo público siempre es mirar los megaproyectos. Pero el ahorro sistémico, la eficiencia real y la percepción ciudadana mejoran cuando el Estado deja de demorar lo cotidiano. Un reembolso aprobado a tiempo. Una compra menor que no se pierde en la nada. Una emergencia que se atiende con compras verdes, priorizadas y trazables. Un proveedor local que cobra sin naufragar en papeles. G-Commerce mide su éxito en minutos recuperados y en errores evitados. Por eso Sahuayo importa tanto como una agencia federal. Porque el patrón se repite: departamentos distintos, necesidades múltiples, procesos fragmentados, proveedores con capacidades dispares. Con una ventanilla única, la administración deja de ser un laberinto para convertirse en un corredor con puertas numeradas.
Un software no cambia una cultura por sí solo. Cambia lo que toca. Para que el cambio sea persistente, lo siguen políticas públicas. Glass ha aprendido a convivir con esa realidad y a influirla desde la evidencia: métricas, auditorías, reportes comparables.
La política pública, bien diseñada, convierte un piloto en estándar. Ahí la experiencia con el GSA Federal de los Estados Unidos y con grandes ciudades es clave: eleva el listón. Cuando una agencia federal exige PCI, MFA y verificación cruzada de proveedores, todo el ecosistema que se conecte se ve obligado a mejorar.
La historia de Paola Santana es la de una revolución sin ruido. No hay eslóganes de “disrupción” ni promesas mesiánicas. Hay arquitectura, cumplimiento, soporte y escalabilidad. Hay
CRISTAL SOBRE EL PODER PÚBLICO
Un software no cambia una cultura por sí solo. Cambia lo que toca. Para que el cambio sea persistente, lo siguen políticas públicas. Glass ha aprendido a convivir con esa realidad y a influirla desde la evidencia: métricas, auditorías, reportes comparables.
Estado por miedo al papeleo puedan hacerlo con verificación simple. Que la transparencia deje de ser amenaza para convertirse en práctica cotidiana. Y que, en el mapa de la innovación, una empresa con acento dominicano figure no por exotismo, sino por resultados.
una lectura fina del timing institucional: AI en todo, blockchain como horizonte, nube donde se puede, onpremise donde se debe, interoperabilidad donde conviene. Hay, sobre todo, un respeto por el rol público: el software no decide, sugiere; no absuelve, traza; no acusa, documenta.
Ese respeto convive con la ambición: que el 20% de gasto “pequeño” deje de ser el agujero negro de la gestión pública. Que los proveedores que nunca vendieron al
Desde Silicon Valley, Paola Santana y su equipo han logrado que esa visión encuentre su lugar en agencias federales, estados y municipios. Con hitos públicos, selección por GSA, inversión de Google, prensa de alto perfil, y métricas de impacto, transacciones, productos entregados, usuarios, agencias, su segunda empresa tecnológica ha construido una credibilidad que trasciende demografías. Que tenga ADN dominicano no es un detalle menor; es la prueba de que se puede nacer en un país pequeño, entender la condición pública desde adentro, y construir tecnología que ordene al comprador más grande del planeta.

El primer GPS del mundo
El primer sistema de posicionamiento global del mundo nació en plena Guerra Fría, cuando Estados Unidos desarrolló el programa Transit en la década de 1960 para guiar a sus submarinos nucleares con precisión.
Aquel rudimentario sistema sentó las bases de lo que después sería el GPS moderno, inaugurado oficialmente en los años 1970 y puesto en funcionamiento global en los 1990.
Lo que comenzó como una herramienta militar para ubicar misiles con exactitud, terminó convirtiéndose en uno de los avances tecnológicos más trascendentales de la vida civil. Hoy, los conductores dependen del GPS no solo para llegar más rápido a su destino, sino también para evitar el tráfico, optimizar rutas de ahorro de combustible y contar con mayor seguridad al volante.

Las aplicaciones de navegación transformaron la experiencia de manejar en una práctica más eficiente, confiable y segura, convirtiendo aquella tecnología militar de hace medio siglo en un aliado indispensable de la movilidad moderna.
Ingenieros revisando el segundo satélite Transit antes de su lanzamiento el 13 de abril de 1960. Los satélites Transit dieron origen al primer sistema funcional de navegación por satélite. Foto: Fuente externa


