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MVN 174 | Alice Cooper

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EDICIÓN

174 $52.00

EXHIBIR HASTA:

05-OCT-19

ALICE COOPER El arte de las pesadillas

+NAPOLEÓN HABEICA El infierno de tu cabeza

+HOBO JOHNSON Juventud sincera

+ ROCK PARA LEER Tributo al Major Tom


EDICIÓN

CENTRAL REPORT

CONTENIDO

LOUDSPEAKER

LOG

SEPTIEMBRE 2019

8 10

20 34

FESTIVAL D’ÉTÉ DE QUÉBEC / Un verano canadiense

TRENTEMØLLER / Melancolía hipnótica TEMPLES / Etiquetas flexibles BLACK MIDI / Colapso esquizofrénico HOBO JOHNSON / La sinceridad ante todo CHRISTINA ROSENVINGE / Ensayos y romances

NAPOLEÓN HABEICA / Bienvenidos al infierno de mi cabeza ALICE COOPER / El arte de las pesadillas

ROCK PARA LEER / El legado del viajero estelar DANIEL MILLER/La mente maestra detrás de Mute Records MÓNICA LOZA / Retratos de heroínas NO MÁS CANCIONES DE AMOR / Juan Carlos Hidalgo, eternauta afterpop COMIC Y NARRATIVA DIBUJADA / Black Metal y Black Comic COMIC Y NARRATIVA DIBUJADA /Mónica H. Quant

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HOBO JOHNSON LA SINCERIDAD ANTE TODO

TXT:: Aldo Mejía ­FOT:: Cortesía del artista

Frank Lopes pasó de vivir en su auto a volverse viral con un sencillo video que grabó en el patio trasero de su casa. Este año llega su segundo álbum en el que persisten las letras confesionales y los ritmos divertidos.

LOUDSPEAKER

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La vieja historia en la que un manager encuentra a una banda o un artista para impulsar su carrera hacia la fama ya no va más. Fue sustituida por: “alguien tomó su cámara y se volvió viral”. El reto está en encontrar aquellas figuras cuya propuesta pueda trascender la euforia inmediata. El nombre de Hobo Johnson empieza a resonar en ese espectro a causa de la sinceridad que permea en cada una de sus letras. “Realmente no soy bueno hablando de algo, y menos si se trata de mis sentimientos. Es algo bueno, supongo, haber encontrado una manera de soltar las cosas: haciendo música”, me dice Frank Lopes, nombre del joven artista, en una plática que tuvimos por teléfono. “Pach Scone” es el sencillo que puso no pocos reflectores encima suyo. El track es un monólogo muy personal en el que Frank te cuenta de esta chica con la que mantuvo una relación increíble y con la que puede abrirse como con nadie. Está enamorado, sin embargo, ella no le va a responder de la misma manera pues tiene novio. El año pasado, Hobo Johnson, en compañía de su banda The Lovemakers, se grabó a una cámara y en el patio trasero de su casa para poder participar en una sesión de Tiny Desk. No ganaron el concurso, pero el video hoy acumula poco más de quince millones de reproducciones. “Es una locura pensar que cada día me conoce más y más gente”, me dice acerca de la sensación de volverse viral. “Pero es cool porque al final del día sigo siendo el mismo. Me levanto y en lo único que pienso es en hacer música y tratar de hacer cosas normales. Pero también soy muy agradecido de que pueda subirme con mi banda en una camioneta y salir de gira. Estoy muy agradecido de lo afortunados que somos.” Nuestra plática sucede a unas semanas de que salga su segunda producción de estudio: The Fall Of Hobo Johnson. “Hace unos dos años empecé a escribir estas canciones. Y en los últimos ocho meses me dediqué a producirlas, enfocándome en que cada una de las piezas sonara diferente”. El resultado fue una docena de canciones en las que profundiza en la soledad, la depresión, los problemas familiares y los desencuentros amorosos. A pesar de esto último, los ritmos que exploró no dejan de ser divertidos e intensos, cambiantes entre uno y otro. “Trato de ser realmente honesto en cada línea que escribo, no pretendo engañar a nadie. Si alguien no ha pa-

sado por lo que yo, quiero que pueda darse una idea de ello”. Cuando Frank era apenas un adolescente, su padre lo echó de casa y se vio orillado a vivir dentro de su auto, un Corolla del 94. Cuando le pregunto acerca de las diferencias entre su primer álbum, The Rise Of Hobo Johnson, y su sucesor me dice que sabía que ahora iba a haber más oídos escuchando y esperando por él. “Puse tanto empeño en este álbum que no me detuve a pensar en que el paso siguiente era salir de gira con él. Hoy tenemos un montón de fechas por todo el país y sólo puedo pensar en la reacción que tendrá la gente, la que ya nos vio y la que no lo ha hecho.” La primera vez que lo escuché, reconocí en él alguien que estaba creando en total libertad. “Creo que esa es la única manera de separarte de otras personas: ser libre y no juzgarte a ti mismo en función de lo que hacen los demás. Podría prender la radio y tratar de hacer algo como lo que suena ahí, pero no sería divertido, me parece. Ni siquiera sería desafiante o disfrutable. Realmente amo la libertad de hacer las cosas tan, tan extrañas que hago.” Una vez que me enganché con su proyecto, fui a mi computadora en busca de alguna de sus presentaciones en vivo. Tenía curiosidad de cómo se desenvolvía una voz como aquella sobre el escenario. Lo que vi, me pareció por demás divertido. Frank me dice que es una cuestión de práctica y experimentación. Hoy sabe en qué momento saltar y cómo hacerlo, por ejemplo. Hacia el final de su primer álbum, Frank dice que quiere hacer música para ayudar a otras personas mediante sus letras. Así que le pregunté acerca de la responsabilidad que había asumido. “No quiero insistir en ese punto porque estaría poniendo mucha presión sobre mí mismo. Pienso que siempre será preferible ofrecer un mensaje positivo al público, pero nuestra responsabilidad como artistas es ser honestos con lo que sentimos y transmitirlo lo mejor que podamos, de la forma más natural posible.” Todavía no se siente dentro de lo que algunos llaman la “industria musical” y todo lo que conlleva. El tiempo es escaso y para cerrar la entrevista le pregunto si se siente listo o se está preparando para el éxito. “Es una pregunta muy interesante y para serte sincero hay días en que me siento preparado para una especie de fama y otros días quiero una vida normal.”


CENTRAL

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NAPOLEÓN HABEICA BIENVENIDOS AL INFIERNO DE MI CABEZA

CENTRAL

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No mรกs canciones de amor

Juan Carlos Hidalgo, eternauta afterpop


“Me atraía poderosamente clavarme en la mente de un músico y su proceso de composición, mientras su vida personal se desploma.”

TXT:: Aarón Enríquez FOT:: Cortesía del autor

Tu libro es el monólogo interno de un músico llegando a la edad madura y durante el proceso de creación de un disco, supongo que muchas de tus preocupaciones actuales se vieron derramadas en él. En parte es inevitable, pero por fortuna pude esquivarlo en buena medida, dado que la prioridad era construir un personaje con muy marcada personalidad y en un contexto muy diferente al mío; en parte por eso es que sucede en Cataluña. Además, en cierto momento de la vida hay preocupaciones que son prácticamente universales, como la cercanía de la muerte de los padres, la crisis de las relaciones de pareja, el lugar que depara el futuro a cada uno, etc. Me atraía poderosamente clavarme en la mente de un músico y su proceso de composición, mientras su vida personal se desploma y pese a todo va librando a una depresión profunda. Cuando un hombre decide hacer un corte de caja radical se planta delante del espejo y enfrenta distintas situaciones límite, externas e internas. A ello hay que sumar entre la carga que representa la nostalgia y el reto de seguir creando a partir de las condiciones del presente y mirando al futuro. ¿Es posible escapar a las canciones de amor? He ahí una trampa narrativa y un dilema para el personaje, que tendrá que tratar de huir de su propia esencia y cuidar cada una de sus nuevas composiciones, especialmente las letras. Grandísimos artistas, como Tom Waits y Leonard Cohen, tocan fibras muy sensibles y profundas sin rozar siquiera la cursilería. Se trata pues de la construcción de una estética y una sensibilidad, que nace y se mantiene con Ultravox y Roxy Music y abreva de The XX y James Blake, ya instalados en el presente. No en vano buena parte del soundtrack de la novela, cuyas letras también aportan y se insertan en la historia, es un homenaje a ese exabrupto glamuroso que fue el New Romantic. La atracción de abordar al binomio amor-desamor es una gran fuerza ,equiparable a la gravedad. Ya no más canciones de amor es un anhelo tal vez imposible; un guiño para darle la vuelta a la tradición letrística: lo que comenzó como “Dancing with tears in my eyes” se convierte en “eres mi luz negra”. ¿Es posible que el abandonar todo para entregarse a las pasiones sea uno de los principales temores de un creador? Otro de los temas esenciales de la novela es la soledad, un sino de los

tiempos que corren. No son pocos los músicos que han atravesado por una depresión profunda y se aíslan involuntariamente, en esos momentos no hay capacidad de reacción. Por otro lado, se encuentra también el deseo de las figuras públicas, especialmente los artistas, por desvanecerse y pasar desapercibidos, algo que con gran maestría maneja Enrique Vila Matas quien por cierto es catalán. Creo haber sido puntual cuando el músico dice: “Digo que asumí la composición como si esas piezas conformaran un manual para entender la soledad. Ahora, pienso que no importa si se tiene pareja o no; cada vez estamos más solos y esa es la condición que define nuestro presente”. Pese a todo, me interesaba especular acerca del proceso de redención y reinvención. Después del bloqueo creativo y la gran caída del ser humano, un día logra entrever una estrategia para seguir adelante… y se la brinda el arte. Curiosamente, después de que di a conocer el título de la novela me escribieron varios amigos músicos que compartían la misma arenga. ¿El tiempo ablanda? No me queda la duda de que golpea más fuerte que un campeón de peso completo. El transcurso de la vida devasta inevitablemente y tiene, necesariamente, que modificar tu postura. Es muy posible y viable comprender el origen del refrán: “uno no envejece, el cuero es el que se arruga”. Quizá hallan ciertos entendidos, con la sapiencia de Guillermo Fadanelli, que no lamentan la pérdida de la juventud y se mueven mejor en lo profundo de la edad adulta y los años maduros por venir. Ciertamente, el arte de esquivar los rectos del tiempo se lo reservan ciertos iniciados; el resto hacemos como los grandes fajadores, recibimos castigo y aguantamos… con la esperanza, claro, de conectar un solo recto ganador. Como es ya un rasgo de tu escritura, hay infinidad de referencias a la música, la literatura y la cultura pop. Es un laberinto que te va guiando en una sub-lectura del texto. Pareciera que no todos los lectores podrían descifrar estos guiños. ¿Aspiras a que tus lectores sean igual de obsesionados como tú con estos temas? Soy un convencido de los preceptos del ensayista Eloy Fernández Porta, vertidos principalmente en Afterpop; donde habla de la implosión de los niveles de cultura, según el viejo esquema de Eco y el surgimiento de un nuevo paradigma de consumo y distribución. Puede que suene algo teórico, pero en la práctica es una evidencia que cada vez ampliamos los parámetros de las cosas que nos apasionan y nos atraen; algo que también tiene que ver con la desintegración y difuminación de las fronteras, los géneros y la experiencia cotidiana de un mundo globalizado. No me siento una isla, porque cada día conversas con gente mucho más joven. Puedo mencionar como ejemplos a Guadalupe Gómez, Rafael Tiburcio García y Martín Rangel; todos de mi estado y descubres que sus referentes son amplísimas y multidisciplinarias; ¡es lo de hoy!

43 REPORT

U

na bestia que devora todo lo que se le acerque y huela a música, literatura y excentricismo. Eternauta afterpop que navega en las honduras del underground, lo mismo que pasa una tarde entera maravillado con la poderosa voz de Rocío Jurado. Juan Carlos Hidalgo entrega No más canciones de amor, su más reciente novela. Cargada de referencias a las que el lector tendrá que estar atento, casi a manera de trivia. El libro te inserta en el diálogo que tiene consigo mismo un músico maduro que aún no ha tocado la gloria. Barcelona, alta cocina, santería cubana y magia blanca; preocupaciones propias de alguien que ha llegado a los 50 años casi sin darse cuenta. Un soundtrack imperdible y guiños a Vilamatas. El inquietante juego entre lo real y lo novelado.


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