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PAULA BAEZA PAILAMILLA & SEBASTIÁN CALFUQUEO

potencia champurria

En un contexto en el que solemos leer artículos que presentan a los artistas de pueblos originarios como sujetos exóticos, invitamos a Paula Baeza Pailamilla y a Sebastián Calfuqueo para que conversaran entre ellos, sin mediadores que los etiqueten, sobre sus experiencias en común y el desarrollo de sus trabajos artísticos.

Sebastián Calfuqueo

Fue en la adolescencia, tras la muerte de sus abuelos paternos cuando evidenció un quiebre. La cultura mapuche había es- tado presente en su vida coti- diana como vestigios de algo: en las comidas, en las visitas a Carahue y a Nueva Imperial en La Araucanía, o las pocas veces que veía a su abuelo hablar mapudungún únicamente en su comunidad y no en Santiago, o en el amplio conocimiento de su abuela sobre las hierbas. Pero cuando ellos ya no estuvieron, Sebastián Calfu- queo notó que había una parte de la historia a la que ya no podía acceder.

Nacido en Lo Prado y criado en Cerro Navia, co- munas conocidas por la migración de mapuche ha- cia la capital, Calfuqueo fue parte de la primera generación de su familia en ir a la universidad. En sus estudios de artes visuales empezó a investigar ar- chivos históricos y se dio cuenta que la cultura de su pueblo era relatada por una única mirada: colonial y racista. A partir de ese entonces inició un camino de retorno hacia lo mapuche. Sus obras como You will never be a Weye, A imagen y semejanza, Bodies in resistance (Iñche ta kangechi) y Ko ta mapungey ka (Agua también es territorio) juegan a desbaratar los estereotipos que rodean a su cultura. Porque no existe una sola forma de vivirla, dice.

Paula Baeza Pailamilla

Cuando no hay mucho espacio en los afiches de las exposiciones, Paula pide que solo in- cluyan su apellido materno: Pailamilla. Así se asegura que la presentarán siempre como una artista mapuche, identidad que viene descu- briendo desde la adolescencia, época en que iba a las tocatas punkis en Maipú y Pudahuel Sur, donde además de música y cervezas, algunos compartían textos fotocopiados que hablaban sobre capitalismo, violencia policial y los presos políticos mapuche.

Desde esos años que Paula Baeza Pailamilla está investigando su ascendencia mapuche, cuya he- rencia familiar se venía borrando desde que sus antepasados dejaron las tierras que trabajaban en las cercanías de Talagante y emigraron a San- tiago. Ahí nació ella, estudió en la universidad y se tituló en Danza Contemporánea. Y desde el 2012 que viene realizando una serie de perfor- mances en distintos espacios públicos y cultu- rales de Chile y el extranjero: ya sea recorriendo Santiago expuesta en una vitrina arriba de una camioneta ( Etnoturismo); tallando ilegalmente la estrella de la bandera chilena, con cincel y martillo, en el suelo de la Plaza Independencia en Concepción ( Nuestra estrella no ilumina. Acción N°2 ); o ha- ciéndose un tatuaje en el pu- bis, que evoca una cicatriz de cesárea, en una acción de arte en Valparaíso ( Canción para dormir a un niño ).

Conversación

PAULA BAEZA PAILAMILLA: Lo que me interesa de tu trabajo Seba, es que no lo abordas desde un solo lenguaje material, sino que tienes varias formas, como la cerámica, la performance, el video, la foto. Algo que me llama la atención es que utilizas ciertos hitos históricos para trabajarlos desde nuestra mirada contemporánea. Lo otro que me gusta mucho es tu trabajo en torno a la identidad de género, que es un tema que no le gusta hablar mucho ni al pueblo mapuche ni al pueblo chileno más conservador. SEBASTIÁN CALFUQUEO : A mí me parece que Creo que tus obras generan más preguntas que respuestas. Son tienes un trabajo muy potente desde la imagen. invitaciones para que se plantee un diálogo crítico. Va mucho en ese eje de cuestionar imaginarios, símbolos, de trabajar con la historia, que es algo que nos conecta harto. Además, hay algo súper potente en tu cuerpo mismo, que entra a romper muchas hegemonías que están operando en el Estado de Chile. Me impresiona mucho la resistencia de tu obra, como el trabajo con la lengua, el escupir o el permanecer bajo una vitrina tanto tiempo. Siento que tu trabajo se posiciona como una obra decolonial, que cuestiona una hegemonía racial imperante, y que también trata la memoria política actual de los pueblos, como en las obras que trabajan con el caso de Macarena Valdés. Recuerdo que nos conocimos más cercanamente en el colectivo mapuche feminista Rangiñtulewfü, y ha sido bonito ese encuentro, porque estábamos trabajando cosas que tienen mucha sintonía.

PBP : En el colectivo hemos trabajado harto un concepto que tiene SC : Hay varias personas que ver con estas mezclas, que son las identidades champurrias. Me que han investigado ese gustaría que hablaras de eso porque lo has abordado en tu trabajo y me término, que tiene relaparece que es clave para pensar el arte contemporáneo mapuche hoy día. ción con una forma de denominar a las personas que tienen ambas sangres. Ese concepto parte de la idea de que no existe algo puro, que no existe algo que sea únicamente mapuche, porque ha habido un contacto permanente de culturas a lo largo de la historia, primero con el imperio inca, luego el imperio español y después con el Estado de Chile. A mí no me gusta la palabra mestizaje porque supone que hay dos fuerzas que son iguales o que se mezclaron equivalentemente, pero sabemos que hubo un proceso de violencia, despojo y exterminio, sobre todo de parte PBP : Es súper importante hacer esa diferencia. del Estado de Chile. Entonces El mestizaje es una mirada colonial, mientras champurria no es mestizo. que lo champurria es una mirada desde lo mapuche, para denominar a las personas que hemos nacido en otros lugares, que hemos tenido contacto con otras identidades y que somos hijes de personas chilenas, pero que sin emSC : Y es una reivindicación bargo también somos mapuche. también. Esa es la diferencia, porque lo mestizo no tiene esa potencialidad reivindicatoria, ya que al intentar unificar muchas cosas no puede dar cuenta de la especificidad en nuestras PBP : Sí, y ahora hay mucha gente que reivindica comunidades. la palabra mestizaje. Siento que no se ha revisado lo que significa, porque es un concepto súper violento, es como un instrumento etnocida. Entonces no sé si es algo para enorgullecerse.

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"(el mestizaje) supone que hay dos fuerzas que son iguales o que se mezclaron equivalentemente, pero sabemos que hubo un proceso de violencia, despojo y exterminio". SC

SC : Como artista champurria, ¿cómo ha sido tu experiencia PBP : El año pasado participé con las comunidades y el territorio cuando has ido? ¿Hay algo en una residencia en Challuen particular que te haya pasado y que fue importante para ti? pen, comuna de Villarrica, por el Festival Internacional de Cine y las Artes Indígenas y Afrodescendientes (Ficwallmapu). Trabajé con el pewma (sueño) de una lamngen (hermana), que se vinculaba a un laurel que había en el territorio donde nos estábamos quedando. El sueño tenía mucha relación con la sexo-afectividad entre mujeres, y fue muy bonito, porque ese pewma viene a derribar un montón de prejuicios, ya que siempre se dice que en lo mapuche todo es dual, o que lo mapuche es súper machista, pero no se toman en consideración otras cosas que están en capas muSC : También trabajé en Ficwallmapu ese año, cho más profundas, que tienen hice una itinerancia con ciertas obras y el primer que ver con otras sensibilidaespacio fue en el Centro Cultural de Carahue, en des y conocimientos. El pewLa Araucanía. Fue muy significativo, porque es ma es un territorio que, si bien la ciudad donde nació mi abuelo y era la primera es intangible, existe y es súper exposición de arte contemporáneo que se hacía importante porque te llega muahí. Y esa misma exposición después fue reacticho conocimiento sobre cosas vada en una nueva versión dentro de una ruca, que van a pasar o que pasaron instalada con todos los niños de la comunidad. o cosas que tienes que hacer. Cerca de esa ruca había un humedal que fuimos Era un llamado que había que a visitar. Nos guió un kimche (una persona que atender y ahí desarrollé un sabe mucho sobre la cultura mapuche) y nos videoperformance en que ella contó historias del lugar. Luego vino algo súper cuenta su pewma, y también importante para mí a nivel simbólico, que fue hice dos intervenciones en ese en el Museo Regional de La Araucanía y donde territorio, uno en el lago y otro también era la primera exposición contemporáen el bosque. nea de un artista en el museo. Ahí tuve muchos conflictos con la dirección museográfica, lo que significa ese museo en la historia, su pasado colonial cuando se llamaba Museo Araucano, hasta la forma en que siguen exhibiendo esas piezas hoy. Así que el lugar tiene una historia de violencia muy fuerte, con muchas piezas obtenidas a partir de destierros, despojos, entonces uno entra al espacio e inmediatamente siente que está muy cargado.

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PBP : Todos los museos de Chile, como el Precolombino y el Museo de Artes Visuales (MAVI), tienen piezas mapuche. Son objetos que han sido “donados” por gente que previamente había sido partícipe de los saqueos. La primera vez que vi la joyería que está en el MAVI fue una cosa bien impactante. Sentí una alegría al poder ver esos objetos tan hermosos, porque uno se conecta con ellos, pero a la vez una SC : Te entiendo. En el caso del impotencia al preguntarme por qué están ahí. Museo Regional de La Araucanía hay una mirada muy colonial y antropológica del mapuche. Todos los objetos están muy distantes, expuestos en vitrinas. Yo me quería meter dentro de una y fue todo un tema con la dirección. La inauguración fue muy extraña también, un viernes a mediodía, hora a la que no iba a llegar nadie, y para mi sorpresa llegaron como 150 personas. Como iba a hacer una exposición mapuche en ese museo, hice una performance que precisamente cuestiona todo ese PBP : Cada museo tiene su forma de exponer, imaginario histórico del lugar. pero en general tienen una mirada más occidental sobre las piezas: no se pueden tocar, ni mover y no tienen diálogo con la gente. El pueblo mapuche y su historia son mirados de una sola forma posible, y eso es parte de la construcción de la historia de Chile. De verdad que espero que en algún momento todas estas piezas sean recuperadas y que tengamos nuestros propios SC : Hay una experiencia que espacios, creados por mapuche, para mantener es diferente, que es la del Muy decidir qué hacer con los objetos. seo Mapuche de Cañete, liderado por una mujer mapuche, Juanita Paillalef. En ocasiones el museo invita a la comunidad a interactuar con las piezas, porque es necesario que estas tengan contacto con la comunidad. ¡Si les perPBP : Por eso terminamos botando esculturas para tenecen a elles! Creo que es el el estallido social, que fue la performance que siemúnico museo que hace este tipo pre quisimos hacer, pero que solamente iba a ser de actos. posible en la medida en que fuese una acción masiva y no autoral. Con esas acciones aprendí otra vez el vínculo entre la historia y el pueblo mapuche, que es un pueblo vivo que quiere corregir la historia oficial y que rechaza las esculturas de los genocidas que nos están imponiendo en nuestras calles y plazas. Para mí esto fue de las cosas más bellas que pasaron en "Cada museo tiene su forma de este estallido social.

exponer, pero en general tienen una mirada más occidental sobre las piezas (mapuche): no se pueden tocar, ni mover y no tienen diálogo con la gente".

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SC : Justo el otro día leía un texto sobre las su- bidas al carro de ciertos artistas hacia lo que está pasando políticamente en Chile, y en realidad esto ha sido lo que hemos venido trabajando varios artistas mapuche y chilenos hace tiem- po. Y las obras que hemos construido están al servicio de esa movilización y pueden, tal vez, vincular ciertos procesos. Mis últimas obras han ido en ese sentido, como en el tema del agua que está en el discurso público de la nueva Constitución. La idea es pensar un proyecto de Código de Aguas que no sea tan extractivista, ni colonial, ni capitalista como el que actualmente impera en Chile. Creo que debemos pensar las nuevas obras en función de estas discusiones.

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PBP : Háblame de eso, del proceso de creación de tus obras. SC : Tengo una lectura de mi obra desde las imágenes, es lo que me interesa, qué significan en diversos contextos. Me importa mucho saber cómo se construyen las imágenes, quiénes las hacen y cómo es ese proceso. Para eso, creo que igual que tú, recurro a crónicas históricas, libros y material de archivo. Que en general son textos creados por otros, para leer al pueblo mapuche desde la colonización europea hasta la construcción del Estado de Chile. Me interesa interpretar esas miradas sobre el pueblo del cual formo parte, y también cuestionar ese pasado con lo que está operando hoy. Por ejemplo mi primera performance: You will never be a Weye; me costó mucho porque estaba exponiendo mi cuerpo y parte de mí en función de algo que yo creía que era importante, como cuesPBP : En mi caso, intento pensar una obra destionar este mandato del deseo de mí como mapuche y no desde mi género sexual y la heteronorma dentro o desde una posición de identidad sexual dedel mundo mapuche. Y sobre terminada. Y las condiciones en que soy leída, los materiales, me gusta mucho como una mujer, que nací en Santiago, que soy lo plástico, lo falso. Creo que champurria, por mi apellido y que mi cuerpo soy bien drag, uso hartas cosas sea analizado por sus características, también coloridas, maquillajes. Ahí hay son antecedentes que considero cuando hago algo bien maricón en mi obra. una obra. En el caso de la performance eso es lo ¿Y tú? que se ve, es lo que hay ahí, que es una persona mapuche, que es mujer y así. Pero no me identifico solamente con lo mujer, ya que siempre me ha parecido un poco ajeno y no podría explicar bien por qué. Pienso que cuando uno hace una obra se cuelan varios temas y desde ahí se pueden hacer conexiones con otros más.

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Img. 10 Imagen 11. Sebastián Calfuqueo. Bodies in resistance, 2020. Performance. Knowledge of wounds, Performance Space, Nueva York, E.E.U.U. Fotografía: Alejandro Salazar

Imagen 10. Sebastián Calfuqueo. Bodies in resistance, 2020. Performance. Knowledge of wounds, Performance Space, Nueva York, E.E.U.U. Fotografía: Blair LeBlanc.

SC : ¿Y cómo es cuándo te invitan a exponer? ¿Te cuestionas los lugares o no? PBP : Pienso que hay que saber ocupar los espacios a los que te invitan, pero no creo que todos los espacios sean para nosotros. Fue bonito cuando nos invitaron al Museo de la Memoria, porque si bien es una institución criticada, nos permitió tratar el tema de los asesinatos del Estado de Chile y la violencia que ha ejercido sobre el pueblo mapuche. Que no es una cosa súper antigua que solo pasó en dictadura, sino que es una denuncia por los Derechos Humanos de los pueblos originarios que están siendo vulnerados hoy. Nosotros no tenemos muchas posibilidades de decir cosas, porque como artistas mapuche pertenecientes a un segmento social bajo, que ni tú ni yo somos gente con plata ni de familias con apellidos, tenemos que inventar espacios para poder hablar. Entonces estos lugares institucionales, de museos grandes, no son solo una oportunidad para SC : Comparto lo que dices y siento que es una mostrar arte, sino que también revancha poder estar en esos espacios. Más para mostrar lo que está pasanallá de si son institucionales o no, es necesario do con nuestro pueblo. que ocupemos la voz y que no seamos leídos como cuotas de pueblos originarios, porque eso es la culpa colonial o formas de limpiar la imagen que tienen ciertas instituciones y que en realidad nosotros vamos a aprovechar igual.

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PBP : Y en esas instituciones a todos nos ha pasado algo. Muchas veces no me dejaron entrar al baño del lugar donde estaba exponiendo o trabajando performances, o la típica es que no se consideraban honorarios y tenía que costear todo yo, ni recibía ayuda para facilitarme materiales de trabajo. Pero lo más grave fue que en una exposición no dejaron entrar a mi papá, me imagino que por cómo venía vestido, ya que trabajaba en la construcción. Ese tipo de cosas siguen pasando, por eso creo SC : Se ha hablado poco del racismo y es algo que hay que insistir y pelearla que operó en un algún momento de la historia por estar ahí. Mi percepción es del arte chileno, que tiene que ver con sacar a que son nuestros espacios tamciertos artistas porque no cumplían con lo que bién, que están en un territorio se estaba produciendo en el arte contempoque fue colonizado y vamos a ráneo, o porque no estaban aceptados en los estar ahí aunque les duela. Y ideales políticos de ciertos grupos de poder que cuando se equivoquen, habrá han dominado históricamente Chile y que mueque corregirlos. ven el arte. Y sí, desde la institución no hay honorarios, los museos están localizados en cierto sector de la ciudad y hay poco interés en el público, así que es necesario reestructurar ese sistema para que sea más funcional para los artistas y para las comunidades que visiten una exposición.

PBP :¿Y te pasa que sientes que nos meten como en categorías? SC : Ha sido todo un tema escapar de las categorías que se hacen sobre mi obra o sobre mí como artista. Siempre me están persiguiendo categorías como mapuche y homosexual, y no estoy interesado únicamente en hablar de género, o de construcción del deseo y de sexualidad, sino que me gusta hablar de muchas cosas y eso ha sido el mayor desafío de estos últimos trabajos. De salir un poco de ese control de lo que se espera de mí, que ha sido una oportunidad que se ha generado también por la experiencia de estar en otros territorios, en vínculo con otras personas. El problema es que las instituciones y la academia en general son muy rígidas, quizás porque están dirigidas por cuerpos muy masculinos y viriles. No hay mucha experimentación, no hay fuga, nuestros trabajos se piensan bajo ciertas categorías que no permiten otras lecturas.

Img. 12 PBP : Claro, también siento que estoy entre varios lugares y que no estoy evidenciando específicamente un tema a la vez. Me parece interesante estar en un territorio que no sea un lugar tan capturable. Y se ha dicho que mi trabajo es feminista y también hay gente que no lo identifica así. Ahí uno podría preguntarse cuál es la estética feminista. Quizás mis trabajos no llegan a una estética que uno diga: “Ah, esto es feminista”; a lo mejor sienten que es muy mapuche o que no reivindica tanto a las mujeres. Eso me da a entender que hay una lectura de mi trabajo que no tiene que ver, necesariamente, con el tema de género, pero a la vez sí porque este cuerpo que está en la performance tiene una historia, memoria y condición física. Últimamente me han invitado a muchas cosas feministas a exponer en el extranjero, pero en Chile al feminismo mainstream que tenemos acá, como que le cuesta más dialogar conmigo, o con mi trabajo.

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SC : Les cuesta dialogar con todos, amiga. PBP : Sí, y eso nos da cuenta que quizás hay un imaginario feminista que se está cuestionando en torno a lo estético, pero también siento que hay varias exigencias. Por ejemplo, al autoidentificarse como mapuche siento que te hacen rendir cuentas, quizás también te ha pasado que te dicen “Yapo, si eres mapuche por qué no estás haciendo esto SC : Lo importante es saber que uno no conoce y esto otro”, y así. todas las realidades de ciertos espacios, y pensar que uno se está construyendo todo el tiempo en relación a los demás, creando vínculos. Nuestros trabajos están en ese proceso y no siento que vayan PBP: Sí, y pienso que así que uno queda con a terminar. más preguntas. Eso también hace interesante un trabajo, que pueda abrir temas desde esos lugares que no están definidos. Ya sea desde la identidad mapuche, el género o desde lenguajes estéticos que no son tan definibles. Son sitios interesantes de investigar, pero siento que a veces la gente tiene más ansiedad por encasillar a las personas que de entender las obras, por eso creo que las etiquetas nos limitan harto para dialogar.