ME LLAMO ROJO.
[...] Me gusta que me apliquen en las escenas de batalla donde la sangre se abre como una flor, encaftán del mejor literato cuando jóvenes hermosos y poetas se reúnen en el campo para beber vinoescuchar música, en las alas de los ángeles, en los labios de las mujeres, en las heridas de los muertosen las cabezas cortadas cubiertas de sangre...