Por: Sergio F. Mendoza Enríquez Decorado con lilis en tonalidad tinto y con sobria elegancia, Lulú Tiscareño y Tomás Orozco unieron sus vidas, intercambiaron votos de amor y se entregaron un anillo en representación del matrimonio que ahora los une, teniendo como testigos a sus familiares y amigos, eligiendo como recinto de su enlace el hotel Quinta Real.
El selecto grupo de invitados de la pareja pasó una velada romántica e inolvidable. Los detalles iban desde la decoración con arreglos espectaculares y la iluminación, la pista de baile con luces y la música de una big band. Uno de los pormenores que llamaron la atención de los invitados fue ver a los novios bailar el tradicional Valls en tenis; así como la petición de los ahora esposos de que todos los invitados bailaran y disfrutaran al igual que ellos en la fiesta. Lulú y Tomás pasarán una romántica luna de miel en la bella e inigualable ciudad luz, París.