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El Avión Negro N° 7

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pensar un pais con justicia social

Fabian Francioni “Los cordobeses debemos recuperar el sentido del peronismo” Jorge Coscia:

La Historia la ganan los que la cuentan

Enzo Regali:

El general Juan Domingo Perón

Alexis Oliva:

Una sacrílega semana de justicia

Luis Rodeiro:

La coyuntura y el que hacer

Horacio Lonatti:

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La verdadera historia del “no matarás”


sumario

AÑO III - N° 6 - Julio de 2012

Publicación propiedad del Centro de Estudios y Formación Política “Miguel Angel Mozé” Asociación Civil

Editorial Página 3

Registro Propiedad Intelectual N° 963554 Brandsen 441 - Barrio San Martín X5000GMI Córdoba, Argentina Tel. (0351) 474-3503 - centromoze@gmail.com - info@cpdescamisadoscba.com.ar www.cpdescamisadoscba.com.ar Editor Responsable: Dirección Editorial: Colaboran en este número:

Impresión: Diseño Gráfico: Tapa:

Miguel R. Apontes Alexis Oliva, Pablo Torres Sergio Tagle, Luis Rodeiro, Eduardo Sota, Ivana Fantin, Erika Schuster, Horacio Lonatti, Enzo Regali, Yohana Cicaré, Cristian Sansalone, Uriel Quinteros, María Elena Troncoso, Carolina Rojo, Esteban Cabrera, Facundo Piai, Gonzalo Figueroa y Daniel Varela. Pretocolor Gráfica (0351) 157034611 Nahuel Nieto - nahuelnieto@live.com Juan Manuel Núñez Lencinas (ilustración) - Nahuel Nieto (montaje)

Consejo de Redacción de El Avión Negro: Eduardo Sota Esteban Dómina Sergio Tagle Graciela Treber Daniel Giacomino Haide Giri Francisco Tamarit Luis Rodeiro Francisco Yofre

(Director Centro de Educación Popular Miguel Mozé) (Economista, Concejal ciudad de Córdoba) (Periodista Radio Nacional Córdoba) (Ex Concejal de la Ciudad, Asesora en políticas públicas) (Diputado Nacional por Córdoba) (Ex Senadora Nacional, Programa TDA Córdoba) (Docente UNC, referente Mesa de Trabajo Universitario) (Periodista, ensayista, referente Carta Abierta) (Gerente GECAL Córdoba, Ministerio de Trabajo)

Reportaje a fabian francioni por Miguel Apontes / Página 4

La Coyuntura y el Qué hacer por Luis Rodeiro / Página 8

Solidaridad de la juventud con venezuela por Cristian “Chiqui” Sansalone / Página 12

Una sacrílega semana de justicia Por Alexis Oliva / Página 16

La ley que nos parió por Esteban Cabrera, Facundo Piai, Gonzalo Figueroa y Daniel Vaerla / Página 21

Sin galera y sin bastón por Pablo Torres / Página 24

La historia la ganan los que la cuentan - Jorge Coscia por Miguel Apontes / Página 30

La cultura como motor de construcción política por María Elena Troncoso / Página 35

Una usina de pensamiento neoliberal por Ivana Fantin y Erika Schuster / Página 36

la verdadera historia del no matarás por Horacio Lonatti / Página 40

el general juan domingo perón Unidos y Organizados: Con motivo del 16 de septiembre (en 1974 fue asesinado por la Triple A el “Negro” Atilio López; en 1955 se produjo la Revolución “Libertadora” que derrocó al gobierno popular y democrático de Juan Domingo Perón; y, en 1976, el secuestro de militantes de la UES de La Plata en lo que se conoció como “La Noche de los Lápices”), se publicó una solicitada en “La Mañana de Córdoba”. El siguiente es un fragmento del documento: “Se impone en Córdoba rescatar la acción y visión política de militantes populares como Atilio López, en momentos donde la Patria esta conducida por un gobierno nacional y popular que levanta y defiende las banderas de la justicia social y los intereses de los más humildes. Vivimos en una provincia que camina a contramano de este momento histórico que vive la Argentina, conducida por viejas recetas de cuño liberal que se traducen en políticas de ajuste y represión.” Firmaron, entre otros referentes y organizaciones: Fabián Francioni; Martín Fresneda; Nora Bedano; Daniel Giacomino; Carmen Nebreda; Mónica Gutiérrez; Haydé Giri; La Cámpora; La Jauretche; Movimiento Evita; Corriente Peronista Descamisados; Unidos y Organizados para la Victoria; Nuevo Encuentro; La Colectiva; Kolina; Mesa de Trabajo Universitaria; Mov. Identidad Peronista; Argentinos por la Inclusión; La Güemes; Concertación Forja Capital; Eduardo Acastello; Ernesto Bernabey …

por Enzo Regali / Página 42

Acceso a la justicia para todos Página 45

También se realizaron en las distintas seccionales quince murales recordando a este digno peronista que fue el compañero Atilio “El Negro” López. Por el interior. Conformación de “Unidos y Organizados” en el noroeste cordobés: El miércoles 3 de octubre, se conformó esta mesa, integrada por las organizaciones Corriente Peronista Descamisados, La Jauretche, La Cámpora y referentes barriales y regionales kirchneristas de Cruz del Eje, San Marcos Sierras, San Carlos Minas, Serrezuela y Paso Viejo. También está constituida en Villa María, donde participan la Corriente Peronista Descamisados, La Cámpora, Movimiento Evita, Kamemú, La Walsh, La Villa K, Partido Justicialista Villa María, La Base y el Movimiento Popular por la Igualdad. www.cpdescamisadoscba.com.ar

Mientras tanto, el viernes 5 de octubre se lanzó en Punilla (en la ciudad de Cosquín) la Mesa “Unidos y Organizados Departamento Punilla”. Lamentablemente, uno de los compañeros impulsores en Punilla de esta Mesa, David Corradi, militante de La Cámpora, sufrió esa noche un accidente automovilístico que le ocasionó la muerte. Integran la Mesa de Punilla: La Cámpora, La Jauretche, Kolina, Movimiento Evita, Tupac Amaru, Corriente Peronista Descamisados, Nuevo Encuentro, Mov. Sanmartiniano, Carta Abierta Punilla, John William Cooke, 678 Carlos Paz, Casa Compañera del Bicentenario, Atilio López, Causa Popular y Peronismo 26 de Julio. Presentación de “El Avión Negro”. El viernes 12 de octubre, se presentará en San Marcos Sierra la revista del Centro Miguel Mozé. Será en Runa Miski, Sarmiento 354 (a media cuadra de la plaza). Participarán Carlos Martín (Radio Garabato-FM 96.5), Miguel Apontes (Editor Responsable “El Avión Negro”), Uriel Quinteros (Conducción CP Descamisados Córdoba) y Nahuel Nieto (Diagramador, Responsable Prensa CP Descamisados).

CORRIENTE PERONISTA DESCAMISADOS Nacional, Popular y Revolucionaria. Conducción Nacional: Marcelo Koenig, Lorena Pokoik, Fernando Gómez, Beltrán Besada. Conducción Nacional Jp Descamisados: Juan Miguel Gómez Parodi. Conducción Córdoba: Miguel “Gallego” Apontes, Uriel Quinteros. Jp Descamisados Córdoba: Cristian “Chiqui” Sansalone. Mesa Ejecutiva Córdoba: José Navarro, Eduardo Sota, Nahuel Nieto, Silvana Toranzo y Baltasar Tissera


editorial

pensar un pais con justicia social

17 de octubre A

l peronismo no le faltan símbolos, representaciones, mártires ni mitos. Cada 17 de octubre, desde 1945 a nuestros días, nos remite, indefectiblemente, a la democracia misma, al pueblo en las calles que ya no pide permiso para su participación activa en la vida democrática. Y esto a pesar de la perseverancia de los poderosos de ayer y de hoy por presentar a este movimiento fundado por el general Juan Domingo Perón como una fuerza autoritaria, en una disputa por la hegemonía que por momentos se manifiesta con la mayor crudeza. La vieja e identificable oligarquía, hoy expresada de manera más difusa y diversificada, no tolera ceder un ápice de sus privilegios y resiste el avance del proceso de transformación en ciernes. Resiste apelando a un abanico de herramientas, todas por igual desestabilizadoras. El 7 de diciembre, fecha en que deberá entrar en plena vigencia la Ley de Servicios Audiovisuales de Comunicación, con la obligación de las corporaciones de la comunicación –en particular el Grupo Clarín- de adecuarse a la norma, es decir desinvertir, puso a la corporación mediática como mascarón de proa de la embestida restauradora; en estos últimos días hemos asistido a una sucesión de acciones que, en algunos casos, aventaron fantasmas del pasado. Los llamados por redes sociales (alentados, claro, por los medios hegemónicos) para repudiar al gobierno (cacerolazos), que movilizaron a sectores de clase media y media alta, con un listado de reivindicaciones difícil de traducir en propuestas políticas concretas, más un reclamo de corte sindical en fuerzas de seguridad, que puso luz sobre ciertas irregularidades en la liquidación de sueldos, intereses de abogados y jueces y su industria del “amparo”, con la oportunidad nunca eludida por la reacción para generar caos en un sector tan sensible a nuestra historia política reciente, son apenas dos manifestaciones producidas con un evidente sentido y deben hacernos tomar consciencia de cuántos escollos deberá afrontar este proceso a medida que se consolida y, en consecuencia, se profundiza. De nada valdrá reaccionar con actos reflejo buscando responder cada provocación. En cambio, se impone retomar la iniciativa política, como la gran virtud de este proceso iniciado en 2003 y manifiesta en medidas hacia adelante adoptadas por el gobierno nacional frente a cada situación de conflicto, enfrentándolo y avanzando. En esto, los militantes también tenemos mucho para aportar: generando permanentemente nuevos datos y allanando el camino a Cristina. La fecha que se avecina, y todo cuanto representa, es propicia para reflexionar sobre lo que está en juego y la tarea de los militantes populares. El 17 de octubre significa, entre tantas cosas, la incorporación de vastos sectores de nuestro pueblo a la participación política, rompiendo la lógica de un rol ceñido a cierta elite dirigente, visibilizando de esta manera el gran conflicto de la Argentina: la injusticia social. Esta bisagra en la historia se recrea por estos días en el país y en Córdoba, cuando se plantea la disputa del sentido del peronismo para una resignificación de la gesta del 17 de octubre, usurpada por quienes impusieron una impronta neoliberal al justicialismo. Con ese impulso, asumiendo el desafío histórico, nos aprestamos a celebrar el “Día de la Lealtad Peronista”. Convencidos de nuestra responsabilidad como fuerza política, estamos seguros de poder contribuir humildemente a la conformación de un espacio de unidad que, con todos sus matices, pueda presentarse ante el pueblo de Córdoba como alternativa al neoliberalismo conservador hegemónico desde la recuperación democrática. Por otra parte, el proceso de integración de nuestros países se vio fortalecido con los datos llegados de Venezuela: el triunfo del presidente Hugo Chávez en las últimas elecciones representa un claro mensaje a quienes desde las derechas regionales apostaron a la interrupción del proceso de integración. El camino solitario de nuestros pueblos solo conducirá a nuevas formas de subordinación frente a los países centrales; el proceso hacia un “nuevo umbral de poder”, implicará la consolidación del bloque regional con el eje Argentina – Brasil – Venezuela, para superar la dependencia y el atraso de los pueblos Suramericanos. No es menor la empresa a la que con convicción nos sumamos. “Unidos y Organizados” es llamada esta Mesa por mandato de nuestra conductora estratégica, donde confluyen todas las expresiones políticas identificadas con el Proyecto Nacional y Popular. Para pasar de la inclusión a la justicia social, profundizando el modelo con más trabajo, producción y reindustrializando el país, el “Día de la Lealtad Peronista” manifestaremos, entonces, nuestra lealtad a la compañera presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a este proyecto iniciado en 2003.


Fabián Francioni, diputado nacional del Frente para la Victoria

“Los cordobeses debemos recuperar el sentido del peronismo” por Miguel Apontes y Cristian “Chiqui” Sansalone Fotografía Nahuel Nieto -¿Cómo analiza la situación política de Córdoba, con un Gobierno provincial que rompe con la Nación y se planta en la vereda de enfrente? -No hay retorno. Lo que José Manuel de la Sota ha demostrado en estos nueve meses de gobierno es estar en contra de los trabajadores, del crecimiento, del desarrollo y de la igualdad. Y de todo lo que ha presionado nuestra Presidenta y Néstor Kirchner. De la Sota a todo esto lo ha tirado por la ventana. Una provincia sin gobierno y con piloto automático. Con una sola consigna: echarle la culpa de todo al Gobierno nacional. Los cordobeses vamos a pagar muy caro esta ambición de De la Sota de querer ser Presidente de la Nación, encima sin ninguna posibilidad. La única posibilidad es que por un golpe de Estado sea elegido.

-¿Hay un relato sobre el déficit de la Caja de Jubilaciones que omite hablar de las irregularidades en la gestión y los desmanejos de De la Sota?

En 2011, encabezó la lista de diputados nacionales por el Frente para la Victoria. Hombre del sur provincial, nunca perdió su impronta “campechana”. Frontal cuando se refiere a la realidad política de Córdoba, el “Pipi” es un peronista apasionado por la política y preocupado por cómo incorporar Córdoba al proyecto nacional y cómo romper con la hegemonía neoliberal el segundo distrito electoral del país.

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-Hay muchos medios cordobeses que operan en ese sentido. La Voz del Interior es Clarín. Radio Mitre, también. Mario Pereyra, de Cadena 3, también participa en este juego. El Gobierno nacional, en cambio, está peleando contra estos monopolios. Nosotros, desde el kirchnerismo, no hemos podido construir un relato único; siempre hemos tenido dirigentes que jugaron a dos puntas. Estaban con el Gobierno provincial y otras veces con el nacional, de acuerdo a cómo se acomodaban. Teníamos dirigentes que estaban en el medio. Escuchábamos en una reunión un discurso peronista y otro discurso contrario en otra reunión. Eso le hace muy mal a la provincia y lo pagamos muy caro. Debemos hacer un mea culpa


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por no haber construido un espacio, como decía Néstor, con la columna vertebral del peronismo y convocando con un sentido plural a otros sectores. Sólo así podremos refutar el relato oficial.

-El Gobierno habla de discriminación y sin embargo la Provincia es beneficiaria, como nunca, de fondos nacionales para obra pública... -Realmente, si hablamos con los intendentes, vemos que las obras públicas se hicieron fundamentalmente con fondos nacionales. Yo nací sobre la autopista Córdoba – Rosario; escuchaba que no se hacía porque no había plata. Y la hizo este Gobierno nacional. Ahora, muchos se quejan porque no hay estaciones de servicio. Siempre tienen un pero, una contra. Hay que ver el caso de la Central de Pilar, ¿cuántos cortes de luz tuvimos? ¿Cuánta falta de gas hubo en este invierno? ¿Cómo que no hay inversiones? Sucede que teníamos el 25 por ciento de desocupados y ahora tenemos 7 por ciento. En diez años, el país creció en forma extraordinaria. Todos los que hablan hoy estuvieron 30 años sin hacer obra pública. ¿Se puede creer que Villa Rivera Indarte, Villa Allende, La Calera y Carlos Paz no tengan todavía todos los servicios imprescindibles como gas y cloacas? Muchos lugares, a cinco minutos del “panal de abeja” que han hecho (refiriéndose al Centro Cívico), no tienen servicios elementales. Qué se hizo en todos estos años: se robaron el dinero de la Provincia. Lo hicieron (Eduardo) Angeloz, (Ramón) Mestre, (Juan) Schiaretti y De la

Sota. No les importó la gente. Claro, hay en Córdoba un gran apoyo mediático. Hay que ver a Cadena 3: junto a al Gobierno de Córdoba festeja el día del niño. ¿Qué tiene que ver una radio privada con el Gobierno? O La Voz del Interior poniendo en tapa a De la Sota hablando barbaridades. La provincia le debe a la nación 5.500 millones que le fueron refinanciados con años de gracia y empieza a pagar en 2013; si no, la Provincia no podría pagar los sueldos. 477.000 jubilados tiene la provincia de Córdoba gracias a este proyecto nacional. Córdoba no es lo que De la Sota les hace creer a los cordobeses, victimizándose a cada rato. Al desgobierno, a las pocas ganas de trabajar,

a la incapacidad para gobernar, a la culpa se la transfiere al gobierno nacional. Así es muy fácil gobernar. Nosotros, los peronistas, ya lo sabemos: le entregará el gobierno a Ramón Mestre (h). Los que acompañan a este gobierno de De la Sota van a tener que dar explicaciones en 2015 cuando perdamos la provincia.

-En la prensa apareció que de 238 intendentes, De la Sota tenía cerrado acuerdos con la mayoría… -De los 238 intendentes, hay 48 que adhieren a nuestro proyecto y en los próximos meses vamos a llegar a 100. Los intenden-

Empresarios víctimas de la cadena del desánimo Pipi Francioni habla con pasión de los gobiernos de Néstor y Cristina. Rescata las transformaciones de estos últimos nueve años y reniega de las quejas del sector empresario: “A ningún empresario le ha ido tan bien como con este gobierno. Y todos los gobiernos peronistas los hicieron ricos: Perón, Néstor y ahora Cristina. En una reunión con empresarios de Marcos Juárez, todos comentaban el récord de producción y ventas. También escucho, después de hablar con muchos, esto: ‘Todo bien, pero falta diálogo’. Uno no termina de entenderlos cuando los productores del sur dicen: ‘Todo bien, pero yo quiero ganar más’. No se entiende, cuando están exportando a Chile, a Angola, a Venezuela, a Europa”. Y se anima a narrar: “Hay un cuento de un empresario del calzado que fue cre-

ciendo con su emprendimiento hasta llegar a ser una empresa exitosa, con cientos de empleados, pero no escuchaba radio ni miraba televisión. En un momento, su contador le dice: ‘¿Usted escuchó lo que dicen por la radio y la tele?’. ‘No, nunca escucho nada’, dijo el empresario. Pero ante la insistencia del contador, puso el canal TN y escuchó a Cadena 3. Al año se fundió. Conclusión: si querés crecer, tenés que saber cómo va tu negocio y no lo que te dice Mario Pereyra ni TN; el éxito depende de vos. Mirá los economistas como (Carlos) Melconian, que están en los medios hegemónicos. ¡Decía que el dólar iba a llegar a diez pesos en 2001! Eso es una falta de respeto a la gente. Hay que tenerlo siempre presente y no olvidarse”.

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Un díscolo en 2008 Fabián Francioni tiene 46 años. Estudió medicina en la Universidad Nacional de Córdoba y se especializó como anestesista. Estuvo al frente del Hospital Municipal de Leones. En 2008, siendo intendente de la ciudad, sorprendió cuando se pronunció abiertamente en defensa de las retenciones a la renta extraordinaria que generaba la producción de soja. Momentos difíciles, de votos “no positivos”, de puesta en escena del poder de los medios de comunicación para instalar un sentido común: “El campo somos todos”. Pero la sorpresa no fue por lo que expresó el “Pipi” en tiempos de la “crisis de la 125”, sino desde dónde lo hacía: desde Leones, la capital nacional del trigo.

tes tienen problemas con el Gobernador, porque no los recibe, no los atiende. La Voz del Interior es parte del juego. Publicó hace unos días una encuesta de Management and Fit, cuyo dueño es De la Sota. Lo pone a Mestre primero para pelearlo a Schiaretti, después a (Eduardo) Accastello y a (Luis) Juez cuarto. Es una movida de todos. Vean en La Voz del Interior la Asamblea de Adepa (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, presidida por el director de La Voz del Interior, Carlos Jornet): fueron todos. Me da mucha pena esta clase política. Los diputados del Frente para la Victoria no fuimos invitados como dicen. Igual no hubiéramos ido y me da tristeza ver a los representantes del pueblo entregados al poder económico. Es lamentable que Oscar Aguad, Luis Juez, De la Sota, aparezcan en estos encuentros y se muestren con los monopolios que tanto daño le hacen al país. En el 2015 vamos a ver cuántos intendentes tiene el peronismo y cuántos De la Sota. Porque, insisto, el gobernador es un fiel reflejo del antiperonismo.

Organizados?

-No se pudo o no se supo construir una fuerza que rompa con la hegemonía neoliberal en Córdoba. ¿Tiene expectativas con Unidos y

-¿Cuál es la relación con el Partido Justicialista de la provincia?

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-Hay errores propios, sin duda. Muchas veces no hemos apuntalado a una sola figura como referente. Veo muchos progresistas que se habían alejado del proyecto nacional y hoy han regresado. Nos faltó la capacidad de armado político. En su momento más difícil, en 2009, Néstor Kirchner dio todo el apoyo a Eduardo Accastello. Fue difícil para Eduardo, y para Carmen Nebreda también. La oposición dice que en 2013 se define el futuro del país; se equivocan, el año que viene se eligen diputados y en la provincia de Buenos Aires se renuevan más de veinte bancas, después de la mala elección de 2009. Y en Córdoba, ponemos en juego una sola banca, la de Carmen. Por lo tanto, lo que se diga no cuenta. Mucha gente que no ha ido a los cacerolazos y está en su casa, callada, también son votos. Van a valorar la política económica del Gobierno nacional. En 2013, el pueblo va a saber elegir y ojalá prime la cordura y Clarín y otras corporaciones dejen de insistir con estas actitudes destituyentes.

-De la Sota y Schiaretti trabajan en tándem. No veo el motivo por el que puedan estar

distanciados; pueden estar enojados los dirigentes de abajo, por una cuestión de cargos. El candidato de Clarín fue primero (Mauricio) Macri, pero se asustó. Después eligieron a (Daniel) Scioli y también se asustó. Y quedó el único kamikaze, a los 62 años: De la Sota. Dijo “yo quiero ser” y largó su carrera. Pero en abril o mayo Clarín lo abandona en tanto mida como ahora, 5 ó 6 puntos. Clarín lo va a tirar por la ventana y los platos rotos los vamos a pagar todos los cordobeses. Acá hay una cuestión generacional, hay que preguntar a una persona de cuarenta años qué opina de De la Sota, con la foto del otro día en un acto, con (Adolfo) Rodríguez Saa, con (Luis) Barrionuevo, el Momo Venegas. Hay que ver la diferencia, un mismo día: Cristina disertando en las Naciones Unidas y nuestro Gobernador acordándose de (José Ignacio) Rucci treinta años después arriba de un camión. Cómo vamos a comparar. Esta es la mentira permanente, estamos engañando a los cordobeses. Muchos periodistas se van a tener que hacer cargo también de la instalación permanente de la mentira. Acá sólo se habla del Gobierno nacional; no se habla de la Provincia ni el desastre en la administración municipal y el abandono de la ciudad. Vea la situación de los clubes de barrio en la ciudad de Córdoba. Con el abandono de estas instituciones, ¿cómo podemos contener a los chicos de entre 5 y 12 años? ¿Cómo no va a haber droga y robos, si el Gobierno sólo invierte en un faro y en un panal? Invierte 400 millones en publicidad por año para ser Presidente. Si multiplicamos por cuatro, son 1.600, con


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lo que por ejemplo haríamos una buena cantidad de viviendas.

-Hay datos que hablan de una situación financiera complicada en Córdoba. -La deuda asciende a 25.000 millones. De la Sota dejará el Gobierno con 32.000, más o menos; impagable para cualquier gobierno que lo suceda. Ha hipotecado la Provincia, no le preocupa nada. La deuda se viene arrastrando desde Angeloz y Mestre. La Provincia va a vivir situaciones complicadas, que van a ser tapadas con el auxilio de los medios. Si uno mira la tasa vial, no cabe duda que es para la campaña política; el Plan de Manejo del Fuego también fue plata para la campaña, mostrándose en todo el país como candidato presidencial. Igual que los bonos que la Provincia colocó. Observamos un desastre muy difícil de revertir. Córdoba, en vez de ser una provincia pujante, hoy se cae día a día. Va a ser complicado en algún momento el pago de los sueldos.

-¿Es el proyecto nacional versus el “cordobesismo”? -Tuve algunas discusiones, incluso con Schiaretti. Yo vengo de Leones, donde somos 12.000 habitantes y tenemos 77.000 hectáreas que producen trigo, soja y maíz. Con el criterio de De la Sota, Schiaretti y el cordobesismo, yo les digo: producimos 56 millones por año pero de coparticipación recibimos 6 millones. ¿Los otros 50 a dónde van? Quedan en la capital, que tiene 2 millones de habitantes, para el norte de la provincia, que tiene muchas necesidades, como Deán Funes, Villa de Soto, Totoral… ese es el federalismo. Si no, San Justo tendría su propia provincia, San Martín, Marcos Juárez, el Departamento Río Cuarto... No nos interesaría el resto de la provincia, ni la capital. Es una estupidez propia de unitarios plantear el cordobesismo. A quiénes se perjudicó, desde el Manco (José María) Paz hasta la fecha; se decía: “Qué bien, se pelean con el Gobierno central”. Hay que ser más inteligente y cambiarle la calidad de vida a los cordobeses. Y eso no quiere decir que no discutamos con la Nación. Hay que ver provincias como Santiago del Estero, Chaco, provincias del sur. En desgracia cayeron Córdoba y Santa Fe, donde los que gobernaron quisieron ser presidente: Angeloz, De la Sota; a Schiaretti le habían hecho creer que iba a ser vice. A (Carlos) Reutemann y (Jorge) Obeid también les hicieron creer que serían presiden-

tes. Se puso el carro adelante del caballo.

-¿Y la “Mesa Unidos y Organizados”? -Hay muchas expectativas, siempre y cuando no pongamos nuestras mezquindades en la mesa. Hay que ser amplio cuando uno construye y aceptar la opinión de todos. Es un puntapié inicial para la construcción de una fuerza con aspiraciones en la provincia, con una columna vertebral: el peronismo. De 427 municipios, tenemos 238 intendentes peronistas; puedo asegurar que, de esos, 230 opinan como Cristina Fernández de Kirchner. Tienen el inconveniente de las presiones que reciben por la coparticipación, porque no le envían dinero y no terminan de cortar el cordón umbilical. Uno pregunta a cualquier intendente si hubo un Gobierno nacional más peronista que este desde la década del ‘50, y el que diga lo contrario, es un antiperonista.

-La oposición critica a Cristina por sus formas. ¿Y la política? -Qué quieren debatir, quieren discutir los modismos de Cristina. ¿Ese es el problema del país? ¿Las formas? Los peronistas no nos debemos olvidar de dónde venimos cuando accedemos a los beneficios de la

movilidad social ascendente. Y la oposición debe hacer propuestas y no centrar sus críticas en las formas. Se olvidaron de la política, la iniciativa es de la Presidenta. No tienen propuesta.

-El 17 de octubre, Unidos y Organizados convoca bajo el lema “lealtad”. -Nuestra lealtad debe ser al proyecto nacional y popular que encabeza Cristina Fernández de Kirchner, de eso no hay duda. Lealtad a la conducción de Cristina y al peronismo. Después de leer al peronismo, no podemos dudar con todo lo que se hizo en el gobierno de Néstor y ahora con Cristina. Siempre pensamos que ojalá algún día alguien hiciera lo que Perón y Evita. Y esto estamos viviendo. El 17 de octubre debemos sacar toda la mística y volverle a dar al peronismo el sentido de lealtad, demostrando que hay mucha gente que acompaña a este proyecto, que no va con cacerolas, que no tiene un auto modelo 2014, sino que tiene ganas de trabajar por este modelo. Nos acompañan los trabajadores, los empresarios. Va a ser un acto importante el de Juniors, lleno de militancia, para recuperar en Córdoba el sentido del peronismo.

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Aportes para el debate

La coyuntura y el qué hacer por Luis Rodeiro La crisis internacional

Escribo este texto a quince días del cacerolazo opositor, a pocos días del paso histórico de la compañera Cristina por Naciones Unidas, de la confusa protesta de las fuerzas de seguridad y a horas del resultado electoral venezolano. Hay en el país, un clima enrarecido. Desentrañar la coyuntura precisa que vivimos es fundamental para dar sentido a nuestra acción. Vayamos por parte.

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Cuando vemos lo que sucede en España, en Grecia, en Portugal, en Francia, etcétera, es como si viéramos una misma película, con la diferencia de que en la versión original éramos protagonistas directos, aunque nuestra responsabilidad era de “extras”. La crisis del modelo neoliberal hace agua ahora en el mundo desarrollado. La memoria suele ser frágil, pero no creo que ningún argentino haya olvidado las consecuencias de las políticas económicas centradas en la supremacía del Mercado y en la defensa de los intereses de las grandes corporaciones financieras. Aquellos furores privatistas dejaron a millones de argentinos desocupados; a jóvenes sin esperanzas, cuya única salida era Ezeiza. Aquel Estado peronista, que nos aseguró largos años de mayor equidad e inclusión, fue vaciado. Se produjo el más severo proceso de desindustrialización. Aprendimos que la palabra ajuste, en el diccionario neoliberal, lejos de significar un ligero ejercicio de corrección como cuando estamos ante una imagen poco feliz de nuestro televisor, significaba salarios congelados, eliminación de paritarias, despidos masivos, aumentos en las edades jubilatorias y rebajas en sus retribuciones, venta indiscriminada de las joyas de la abuela que significó quedar sin ferrocarriles, sin aerolínea de bandera, sin empresas estatales de hidrocarburos. Debilitamiento de las organizaciones populares, represión de las protestas sociales. Esa película en la que éramos protagonistas, en calidad de víctimas, la vemos ahora en los países centrales. Las fórmulas mágicas, como las aplicadas en nuestra propia película, sólo tratan de salvar a los grandes intereses financieros, trasladando el pago de la crisis a los sectores populares. En nuestro caso, los planes tenían nombres exóticos: Austral, derrame, megacanje, blindaje, dolarización, corralito, corralón. El camino al infierno. Los mismos planes, con otros nombres, se imponen ahora en Europa. Los mismos


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magos –que respondían a fundaciones y centros de investigación- con nombres como Fundación Mediterránea, CEMA, Fiel, eran los servidores de los grandes grupos económicos. Eran los artistas principales, los que tenían los roles protagónicos, como ahora en Europa y Estados Unidos. No se trata solamente de la tesis de que la aplicación de teorías económicas incorrectas conduce a políticas incorrectas, sino viceversa, como se demostró con el neoliberalismo, en la década del noventa, en Latinoamérica y ahora en Estados Unidos y Europa. Más aún, esas políticas han fomentado las crisis y exacerbaron su profundidad y duración, señala Zaiat.. Ese resultado no es un “accidente”, como sostiene el mundo de las finanzas y sus propagandistas, sino que se explica en que los protagonistas principales de la actual fase del capitalismo dominado por las finanzas globales tratan de preservar y ampliar su poder sin importar los costos que ello implica. El modelo neoliberal está en crisis en los países desarrollados. Con la particularidad de que nuestros países latinoamericanos, en general, no sin esfuerzos, orgullosamente, estamos protagonizando otra película, en la que nuestros papeles no se reducen a la categoría de extras. Ha sido nuestra América del Sur, la que logró comenzar un proceso distinto, con diversas intensidades, para comenzar a construir un nuevo paradigma que pasa por el rescate del papel del Estado, por la supremacía de la política sobre la economía, por esquemas de inclusión, aun cuando subsistan bolsones

todavía signados por la lógica neoliberal. En Chile, por ejemplo, revienta un sistema educativo, en la que la educación es un bien de consumo, que se negocia en el mercado, fiel al catecismo neoliberal. Pero nuestra América del Sur vive ahora un momento especial, de la que Argentina no es una excepción. Mientras estamos inventando, ensayando, defendiendo, entre todos –con diferencias y particularidadesese nuevo paradigma post neoliberal, la crisis con escenario en los países desarrollados afecta nuestro crecimiento, limita sus posibilidades, exige medidas económicas “duras” en muchos casos, como lo ha reconocido el compañero Alex Kicillof, para defender lo logrado y poder seguir avanzando en nuestro proyecto nacional, popular y democrático. Sólo los necios pueden imaginar que el Sur está completamente inmune a las desventuras económicas del Norte, ha dicho repetidamente nuestra compañera presidenta y ha actuado en consecuencia. He aquí unos de los escenarios que es preciso entender y luego explicitar como tarea militante. No es un pensamiento nuevo frente a la crisis. El gobierno popular lo viene planteando desde hace tiempo. Todavía resuenan las palabras de Cristina en Naciones Unidas, recordando que desde 2008 – cuando el derrumbe de la Lehman Brotherseñaló la naturaleza de la crisis, que hoy queda al desnudo mostrando “la responsabilidad de la administración financiera de capitales sin ningún tipo de regulación no ya en beneficio de los sectores más empo-

brecidos sino de los sectores más ricos de la sociedad, como la causante de esto que ya es una crisis global”. Y las recetas que nos llevaron al infierno –como decía Néstor- son las mismas que vienen aplicándose desde hace décadas infructuosamente. Lo grave, afirmó Cristina, es que estas políticas de ajuste “están poniendo en peligro la Eurozona” y poner en peligro esta zona “es algo más que poner en peligro una región económica, es poner en peligro también la estabilidad misma del sistema financiero internacional. Estamos viviendo una suerte de guerra comercial, “que se ha desatado en los distintos países a partir de políticas – señaló Cristina -que unos denuncian como proteccionistas y que sólo constituyen políticas de defensa de nuestras sociedades, de nuestros trabajadores y de nuestros empresarios frente a las economías de los países desarrollados, que han sido en definitiva las causantes de la crisis que hoy estamos viviendo y que se intenta transferir”. El triunfo de Chávez en Venezuela, en este marco, tiene una importancia vital para nuestro presente y nuestro futuro latinoamericano. Nos hace más fuertes, para resistir la presión externa y la presión interna, reaviva la unidad latinoamericana.

Los efectos de la crisis La presión es inmensa. La compañera presidenta lo ha dicho, en el máximo foro mundial. De manera categórica: “El déficit en cuenta corriente que es trasladado de los Estados Unidos a los países emergentes, donde se revalorizan por allí nuestras

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monedas y tenemos que hacer ingentes esfuerzos a través de acumulación de reservas y de medidas para que no nos transfieran desde los países centrales stocks de manufacturas a muy bajo precio que atentan contra nuestras economías, que por otra parte, bueno es decirlo, los últimos 10 años el crecimiento económico global fue sostenido precisamente por los países emergentes y hoy somos los países emergentes los que tenemos que estar so-

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portando que nos denuncien como proteccionistas por parte de aquellas economías que han vivido protegiendo, a través de subsidios agrícolas y promociones de toda índole, en detrimento de nuestras economías y fundamentalmente en detrimento de la inclusión de millones de ciudadanos que ahora han podido ser incluidos al aparato productivo”. La política económica de los gobiernos kirchneristas han permitido mantenernos

de pié frente a los embates y nadar con éxito contra la corriente. Con una política propia y autónoma de las recetas de la ortodoxia neoliberal, fortaleciendo el Estado, planteando una propuesta de desarrollo industrial, incorporando importantes sectores a la actividad económica, recuperando recursos estratégicos, defendiendo el trabajo, protegiendo socialmente a los más postergados. No hemos llegado al cielo, pero estamos seguros de haber dejado el infierno. Esa política, ante el vendaval de la crisis, ha exigido lo que la presidenta definió como sintonía fina, en la misma línea de lo hecho, en algunos casos hasta redoblando las apuestas. Pero, ciertamente, las metas de crecimiento, son ciertamente menores; la necesidad de reservar los dólares para la producción, el requerimiento de sustituir importaciones limitando las importaciones, que sin duda no afectan el rumbo, han sido –manipulación abierta e intensa del partido mediático- el caldo de cultivo para influir en sectores sociales puntuales convirtiendo las luchas sociales del 2001, planteadas desde el hambre y la exclusión, en las movilizaciones “caceroleras” de hoy, por las limitaciones al acceso al dólar o a las vacaciones en Punta del Este. No cabe duda que la protesta fue magnificada por los medios. Sin embargo, habría que tenerla en cuenta. En su medida exacta. La proyección mediática ha despertado desmedidos entusiasmos. Ni ha sonado el despertador de la historia, ni se ha producido un antes y un después. Como bien dice Wainfeld, “nada definitivo ocurrió ahora, el Gobierno conserva la legitimidad que le confirió el pueblo y las bancas legislativas que le permiten concretarla. Su contrato electoral está intacto”. O como expresa Blaustein, “no marca ni una crisis de gobierno ni algún tipo de bisagra. La movilización tampoco implica que el Gobierno deba revisar la dirección esencial de sus mejores políticas de inclusión, generación de empleo, o expansión de derechos. Es más, nunca como ahora es necesario profundizarlas. Pero, aun así, el cacerolazo fue un llamado de atención”. En necesario posar los ojos no en los energúmenos gorilas que desean la muerte de Cristina o levantan banderas nazis, sino en los ámbitos de su influencia más general, que se hacen eco todavía de la campaña desestabilizadora. Hay reales deficiencias instrumentales de medidas gubernamentales que hacen clamar a un hombre como Treber, ¡por favor funcio-


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narios: sean más hábiles para tomar las medidas que está bien!

El contexto político El que los “cacelorelos” sean un conglomerado amorfo, que como dije no obstante hay que prestarle su debida atención, favorece la prédica antipolítica del partido mediático que manipula, miente, empujando hacia una excitación creciente de violencia verbal, que puede ser la antesala de los “días sombríos” que teme Giardinelli. Hay que hilar fino para analizar la protesta de los gendarmes y los navales de prefectura. Sin referentes políticos capaces de convertir la protesta en una alternativa política, asumen ese papel vacante los ideólogos del partido mediático cuyo compromiso es sólo el caos. Esa situación de “amorfosidad”, si se me permite el término, es lo preocupante y lo que exige revisar las formas en que informamos las acciones de gobierno, encaramos el debate, respondemos los agravios. Como bien dice Horacio González, esa protesta “anuncia un tipo de disconformidad de carácter difuso, una banda sonora que anuncia: estamos al margen del Estado y de la política’”. Y eso es lo preocupante. Pero más allá de estas protestas ciertamente sobredimensionadas por la prensa dominante, hay otras zonas grises para el desarrollo de la alternativa nacional, popular y democrática. Un sindicalismo fragmentado entre un ambicioso Moyano, que pegó la gran voltereta; un Caló que no entusiasma y que carga el pesado peso de los “gordos”; y una CTA, la de Yaski con definiciones claras de participación en el movimiento nacional y popular, pero sin fuerza sindical significativa. Un Partido Justicialista sin vida, quizá afortunadamente, pero que suele reaparecer de tanto en tanto como el refugio de los mediocres y de los ambiguos, que aspiran desde la sordidez, desde el silencio oportunista o desde de apoyo dudoso, convertirse en herederos bendecidos por los centros de poder, representando de ese peronismo burocrático y negociador, que nunca podrá ser el hecho maldito del país burgués. Dentro de este cuadro, afortunadamente también, hay quienes abandonaron la zona de la ambigüedad, para abrazarse con los restos del peronismo prostibulario y planificar alianzas con el pro neoliberalismo. Es el caso del José Manuel De La Sota, entre otros. Y digo afortunadamente, porque ya no hay excusas en la dirigencia kirchnerista local para seguir jugando el juego de la

dos puntas. Estos son los datos de la coyuntura. Crisis Internacional que nos limita, clima enrarecido, ofensiva descomunal de los medios, protestas que suben de todo, errores en la ejecución de necesarias acciones de gobierno, confusión en sectores no despreciables de la sociedad. Nos exige redoblar los esfuerzos de organización, agudizar los análisis, ganar y ocupar espacios. Tenemos que repensar el papel del periodismo nacional, popular y democrático, porque hemos quedado atados en la telaraña de mentiras y ofensas del partido mediático. Tenemos que entender, además, que la necesidad de informar, de comunicar, no es sólo una actividad de periodistas. Tienen las organizaciones del movimiento nacional, popular y democrático dejar de mirarse el ombligo y trabajar no sólo para la militancia. En Córdoba, indudablemente, no ha sido ni será fácil. Hemos perdido varias batallas. Es un hecho, que De la Sota nos aventaja. Con todo el aparato mediático dominante ha instalado, por ejemplo, la gran mentira que la situación de la Caja de Jubilaciones es consecuencia de la maldad kirchnerista. Con apoyo de los dirigentes sindicales. El camino, creo humildemente, de todas las organizaciones es hacer del Partido de la Victoria una realidad activa, un instrumento de unidad, no un sello que aparece en las efemérides, ni reducido a un decla-

racionismo difuso. Tiene que estar presente en todas las instancias, en todos los debates, en todas las iniciativas, con perfil propio. Es necesario abrirlo, organizarlo democráticamente, respetando el perfil de cada organización. Hay que impulsar el reconocimiento amplio de antiguos y fundamentalmente de nuevos referentes, sin medias tintas y sin cálculos. Es necesario aportar, desde la militancia y desde las bases, a torcer la tendencia del kirchnerismo –que bien señala José Natanson- a la concentración de las decisiones en la cúspide y el hermetismo consecuente. La salida no son los atajos, ni las fantasías, ni los ensayos de laboratorio, que se tejen en los despachos de los funcionarios que están a 700 kilómetros de Córdoba, como el dato (ojalá sea tan sólo un rumor) que me llega mientras escribo que hay quienes están empeñados en tentar a Schiaretti, para quebrar –dicen- la hegemonía delasotista. Alucinantes alquimias de probetas. Rodeemos, en cambio, a Carolina Scotto, que puede ser un factor de unidad; a Francioni, a Fresneda, a los intendentes K, etc.. Demos voz y participación a las organizaciones definidas. Exijamos que nuestros dirigentes jueguen en equipo, que establezcan relaciones con los referentes progresistas de Córdoba, que construyamos una alternativa con peso propio.

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latinoamérica Encuentro Internacional de Jóvenes de Nuestra América

Solidaridad de la Juventud con

Venezuela y la Revolución Bolivariana

Más de cien jóvenes argentinos, militantes de distintas organizaciones políticas como La Cámpora, el Movimiento Evita y Kolina, participaron de este Encuentro. La Corriente Peronista Descamisados estuvo representada por Juan Miguel Gómez (referente nacional Jp Descamisados), Cristian “Chiqui” Sansalone (Córdoba), Ludmila Fernández (Entre Ríos), Federico Puttaro y Carlos Bonifasio (Buenos Aires) y Diego Di Amelio y Hugo Ríos (Rosario).

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futuro del continente y la preservación de la raza humana, también formaron parte de la agenda. Por otro lado y como factor a resaltar, el protagonismo recuperado en estos últimos tiempos del actor fundamental en términos de trasvasamiento generacional, que es la juventud. Tampoco estuvo exento de las discusiones el rol activo y desestabilizador de los medios hegemónicos de comunicación mundial frente a los procesos de independencia, soberanía y justicia social.

Las comisiones de trabajo

Cristian “Chiqui” Sansalone con el embajador argentino Carlos Cheppi.

por Cristian Sansalone Crónica de una experiencia inolvidable en Venezuela Es 17 de agosto, cerca de las once de la noche. La delegación de alrededor de 125 jóvenes argentinos arriba al aeropuerto Simón Bolívar, en el estado de Vargas, la periferia de Caracas. Todos entusiasmados para participar de un Encuentro Internacional de Jóvenes en apoyo a la revolución bolivariana y al comandante Hugo Chávez Frías. El eje central planteado es generar un escenario de debate político acerca de la situación económica global y la posición de los países latinoamericanos en relación a la crisis mundial; los pasos a dar camino a la integración regional de toda Sudamérica y el Caribe, no solo en materia económica sino mas bien política y cultural. Y conformar un plan de acción conjunto en el marco de la comunicación y el despliegue territorial, atendiendo a la socialización de experiencias y metodologías de trabajo. El Encuentro, organizado por el Ministerio del Poder Popular para la Juventud, congregó a más de mil jóvenes provenientes de toda Latinoamérica y el Caribe. Tuvimos una calurosa bienvenida y luego de la acreditación se nos dividió en

doce estados, para una mayor experiencia territorial: Trujillo, Merida, Falcon, Bolivar, Barinas, Yaracuy, Vargas, Portuguesa, Anzoategui, Sucre, Lara y Guarico.

Desde temprano, mucho debate político La jornada arrancaba a las 7, con un buen desayuno de cereales, frutas y arepas rellenas, nos daba las fuerzas para los debates que se sucederían. Los temas principales giraban en torno a la importancia que presenta, en el contexto histórico que vive la región, con gobiernos de fuerte avance popular y lideres con propuestas emancipadoras conduciendo las políticas regionales, la elección del 7 de octubre en Venezuela. Y, sobre todo, la importancia de la continuidad en la República Bolivariana de Venezuela del comandante Hugo Chávez al frente del gobierno. Otro punto que debatimos fue la importancia de conformar un bloque regional latinoamericano, considerando factores esenciales en complemento de la integración de los mercados comunes, como el intercambio cultural, los objetivos históricos de los patriotas independentistas como Simón Bolívar, José de San Martín y Antonio José de Sucre, entre otros. La importancia de la tierra y el medio ambiente para el

Metodológicamente, se disponía en cada estado de comisiones de unos cuarenta jóvenes, distribuidos de manera tal que cada comisión contase con la representación de todos los países participantes. Asimismo, a cada joven extranjero se le asignó en el acto de apertura un compañero venezolano que lo acompañaría durante toda la jornada, para una mayor organicidad y seguridad de los extranjeros y también por el intercambio diario y la posibilidad de conocer sus costumbres, ideas, formas de trabajo o desempeño de sus actividades militantes. Se discutió en torno a un documento redactado por los propios venezolanos, al cual se fueron agregando aportes o modificando puntos. Al estar la delegación argentina compuesta en su mayoría por compañeros de la juventud peronista, con sus diversas organizaciones, parte de la discusión acerca de los próceres que encarnaron las grandes gestas revolucionarias por la independencia del continente, buscó el reconocimiento del peronismo, del general Juan Domingo Perón y María Eva Duarte como parte de aquella lista de los

Un encuentro con el embajador Cheppi En la sede diplomática de la República Argentina, nuestro embajador, Carlos Cheppi, recibió a la delegación argentina. Pudimos allí conversar largo rato con el compañero Cheppi y empaparnos de la política venezolana en relación con la argentina, los acuerdos y tratados, convenios, relaciones comerciales, y todo lo referido a la importancia de ambos países en la construcción de la Patria Grande. Por supuesto, no puedo dejar pasar este detalle: el embajador nos agasajó con un buen asadito argentino, regado con vinito, típico de nuestros pagos.

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público en cada estado, como fábricas, refinerías, museos y universidades. Por la noche, algún evento cultural le ponía un moño al día.

El final de un Encuentro, con mucha fuerza para seguir trabajando

luchadores históricos por la soberanía de sus pueblos y la integración regional. De la misma forma, la delegación argentina introdujo al debate la causa de las Islas Malvinas como un tema de soberanía, que ya no era solo competencia de la Argentina

sino que atravesaba a todo el continente como causa latinoamericana sobre la que el Encuentro debía expresarse. Estas activas jornadas de debate, incluido el almuerzo, culminaban con un recorrido de lugares de reconocimiento

Mil delegados de veinte países El viceministro para la Juventud, Rander PEl viceministro para la Juventud, Rander Peña, fue uno de los dirigentes que tuvo a su cargo la organización del “Encuentro Internacional de Jóvenes de Nuestra América en Solidaridad con Venezuela y la Revolución Bolivariana” (Alba y Suramérica). Los mil delegados se distribuyeron en 12 estados venezolanos, para debatir sobre los avances del Poder Popular, “para conocer como nuestro pueblo ha decidido tomar las riendas del futuro que quiere vivir”, según declaró Rander Peña. Los representantes extranjeros llegaron de la Argentina, Colombia, Bolivia, Perú, Ecuador, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Cuba, San Vicente y Las Granadinas, República Dominicana y Dominica. Los jóvenes integraron mesas de discusión y trabajo. “Aunque valoramos la afinidad que existe con el proyecto bolivariano, queremos que vean y sepan qué es lo que está pasando en Venezuela, que vean que

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al pueblo consciente, lleno de esperanzas y sueños, ese que ha decidido tomar las riendas del futuro que quiere vivir”, puntualizó el viceministro. Los invitados internacionales se desplegaron en los estados Falcón, Yaracuy, Aragua, Vargas, Anzoátegui, Sucre, Bolívar, Trujillo, Mérida, Barinas, Portuguesa y Guárico.“Para recibirlos hemos dispuesto una gran organización, y les hemos asignado los denominados ‘hermanos anfitriones’, cada delegado tiene un acompañante que le respaldará durante toda esta experiencia”, explicó el dirigente. Además, Peña dijo que el Encuentro de Jóvenes de Nuestra América “busca estrechar aún más los lazos con la Revolución Bolivariana. Entendemos que ser solidarios con la revolución es serlo con la lucha de los pueblos, con la esperanza de millones de personas que sueñan con un mundo distinto, con un mundo mejor, más humano, el que todos buscamos desde nuestras distintas trincheras”.

El cierre del Encuentro fue en el Centro Cultural Teresa Carreño de Caracas, y contó con la participación de la ministra del Poder Popular para la Juventud, Maripili Hernández y el viceministro Rander Peña. Esperábamos ansiosos la presencia del comandante, aunque se estimaba su compromiso y responsabilidad por la tragedia de la refinería AMUAY en Paraguana, punto fijo, en el estado de Falcón, la más grande de toda Venezuela. Casualmente el estado en el que me tocó participar y al que mando mis mas sentidos pésames, principalmente a los familiares de las victimas de aquel fatídico día. En Falcón tuve el gusto de compartir inolvidables días con muchos compañeros, con los que alcancé fuertes vínculos, una garantía de la continuidad de este proyecto continental. Seguramente, no faltará lugar donde repetir esta experiencia tan productiva para fortalecer los lazos regionales con las juventudes de toda Latinoamérica, teniendo en cuenta que varios países se enfrentan a procesos electorales. Estos procesos, debido a los avances de los gobiernos progresistas, revolucionarios, socialistas, nacionales y populares o como prefieran llamarlos, se vuelven cada vez mas polarizados, y no justamente con propuestas superadoras sino mas bien con alternativas neoliberales que pretenden imponer los países centrales, cuyo claro objetivo abarca la división de la región y su inminente control a través de aquellos organismos multilaterales como el FMI, o el Banco Mundial, para asegurar la concentración de la riqueza en los mismos pocos de siempre, los mismos pocos que transformaron al continente en su tercer mundo, para cobijar allí al narcotráfico, la pobreza y la explotación de nuestros pueblos. Es por ello que este 7 de octubre el triunfo de Chávez es el triunfo de la América unida y el sueño de la Patria Grande. Con Chávez presidente la victoria es del pueblo latinoamericano.


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Declaración Final del Encuentro Internacional de Jóvenes de Nuestra América en solidaridad con el Comandante Chávez y la Revolución bolivariana.

Hoy estamos atravesando un período histórico sin precedentes, marcado por un profundo cambio político a nivel mundial. Una crisis económica que aún no se ha podido resolver y que afecta a los centros capitalistas como también a la realidad cotidiana de nuestros pueblos, y junto con ello un alzamiento popular a nivel mundial que si bien tiene antecedentes importantes, se radicaliza a nivel global el año 2011 encontrándonos con grandes manifestaciones en Medio Oriente, África, Europa, Asia, América Latina e incluso en Estados Unidos. Y este cambio político no puede ser sino entendido en el marco de un proceso de fortalecimiento y consolidación de Gobiernos revolucionarios en América Latina, que han ido avanzando en la soberanía e independencia de sus pueblos (…). El golpe de Estado en Honduras, en Paraguay, el fraude electoral de México, los intentos desestabilizadores en países como Bolivia, Ecuador y Venezuela, el incesante bloqueo a Cuba, la desestabilización que se busca provocar en Siria, el boicot a Irán, como también la militarización y asentamiento de bases militares a lo largo del globo, son acciones claras del imperialismo contra nuestros pueblos. Dentro de este escenario América Latina se convierte en uno de los principales bastiones de la lucha anti imperialista a nivel mundial, rescatando el ideario de importantes próceres que a lo largo de nuestra historia entregaron su juventud por la liberación de nuestros pueblos, como Bolívar, Sucre, San Martín, José Martí, Solano López, Farabundo Martí, Sandino, Artigas, Zapata, Miranda y el Che. Así, al ejemplo glorioso de resistencia y

construcción de una sociedad justa en la República de Cuba -que ha servido como faro de esperanza para el impulso de nuevos procesos-, se suman otros procesos de liberación, siendo el más relevante y profundo en este último tiempo la Revolución Bolivariana liderada por el Comandante Hugo Chávez en tierra venezolana (…) La Revolución Bolivariana se destaca por el protagonismo del pueblo y sus jóvenes, entendiendo que somos los jóvenes de nuestra patria grande no solo el futuro -como por años nos hicieron creer-, sino que por sobre todo el presente de la revolución, estando dispuestos y capaces de asumir el desafío histórico que nos tocó como generación. (…).

Los jóvenes reunidos en este Encuentro declaramos: - Nuestra solidaridad con el Comandante Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana, quienes han sido un pilar fundamental, de un valor inmensamente notable, lleno de luchas populares y revolucionarias, para de esta manera lograr una patria distinta, donde el principal motivo de unión sea el Socialismo. - Que la victoria del candidato de la Patria Hugo Chávez el próximo 7 de octubre, será también la Victoria de Latinoamérica y el Caribe tomando en cuenta que esto significa abrir puertas, mantener alianzas, defender un amor consciente y mantener las banderas de lucha anti imperialista y la unidad por la independencia definitiva. - Nuestro apoyo a la lucha anti imperialista que lleva a cabo la Revolución Bolivariana liderada por el Comandante Chávez, inspirado por las banderas de lucha que se

han alzado en la Patria Grande por líderes, héroes y mártires como Fidel Castro, Bolívar, Zamora, Sandino, San Martin, el Che, Martí, Allende, Perón, Evita, Zapata, Túpac Catarí, Túpac Amaru, Miranda, Bartolina Sisa, Manuela Sáenz, Solano López y todos aquellos que han sido y serán pilares decisivos para el logro de nuestro sueño de ser libres, soberanos e independientes. - Nuestro compromiso de dirigir todos los esfuerzos militantes para fortalecer el impulso de las fuerzas populares y revolucionarias de la región. - Asumir el compromiso de que las banderas de lucha, sirvan para unirnos mas allá de las fronteras, ya que los modelos económicos progresistas como el socialismo construyen el camino hacia la igualdad, la paz, la solidaridad, la rebeldía ante agresiones imperialistas, el compromiso y entusiasmo como valores que indudablemente componen el estado espiritual de los y las jóvenes de Latinoamérica y el Caribe. - El apoyo irrestricto a la propuesta de un mundo multipolar, apostando a espacios de integración como el ALBA, Petrocaribe, Unasur y CELAC. - Mantener y apoyar las banderas de lucha que llevan nuestros pueblos hermanos como la lucha del pueblo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, la lucha del pueblo cubano por la repatriación de los Cinco Héroes que se encuentran presos por el imperio injustamente, la lucha del pueblo paraguayo por la restitución del hilo democrático afectado por la nueva forma de golpe de Estado, la lucha de nuestros hermanos colombianos y chilenos por una educación gratuita, la lucha de Ecuador por el derecho a dar asilo político a Julian Assange y el derecho a una salida soberana al mar para el pueblo boliviano. - Manifestamos nuestra solidaridad con el Gobierno y el pueblo bolivariano ante las catástrofes ocurridas en los Estados de Falcón y Sucre. Acordado en Caracas, tierra del Libertador Simón Bolívar, a los 26 días del mes de agosto de 2012. ¡Viva Latinoamérica! ¡Viva la Revolución Bolivariana! ¡Vivan los Jóvenes!¡ Viva el Comandante Chávez! ¡Independencia por Siempre y Patria Socialista! VIVIREMOS Y VENCEREMOS

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Cinco detenidos en la “causa de los magistrados” acusados de complicidad con la dictadura

Una sacrílega semana de justicia por Alexis Oliva

La camioneta del Servicio Penitenciario parte rumbo a la cárcel de Bouwer trasladando al ex juez Carlos Otero Alvarez.

En seis días de zozobra para la “sagrada familia”, los cinco ex jueces y funcionarios de la Justicia Federal de Córdoba, acusados de complicidad con la dictadura, fueron detenidos por orden del juez Daniel Herrera Piedrabuena. Los ex magistrados Miguel Ángel Puga y Carlos Otero Álvarez -uno de los que dictó la primera condena a Menéndez- están en la cárcel de Bouwer, mientras que al ex fiscal Antonio Cornejo y los ex defensores oficiales Luis Molina y Ricardo Haro se les concedió la prisión domiciliaria por razones de salud. El intrincado y extenso derrotero de una causa que desnuda uno de los pilares institucionales de la dictadura “cívico-militar” y desafía con la ley en la mano los pactos de impunidad al interior de la corporación judicial.

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Lunes 24 de agosto de 2012, 15.55 horas, Tribunales Federales de Córdoba. Cuando el ex juez Miguel Ángel Puga bajó de su Citroën de alta gama no consideraba ni remotamente posible lo que le ocurriría media hora más tarde, al finalizar su indagatoria: -¿Y ahora… a dónde voy yo? –preguntó perplejo quien fuera el titular del Juzgado Federal N° 2 durante la dictadura militar. -De acá a la Alcaidía y de ahí al Servicio Penitenciario –le respondió el juez Daniel Herrera Piedrabuena, subrogante del Tribunal Oral Federal N° 2 de Córdoba, antes de ordenar a un policía que tampoco terminaba de asumir la situación: -Póngale las esposas. Ya prevenidos, los familiares del siguiente imputado aparecieron el martes con una importante valija. Pero el ex fiscal Antonio Cornejo tuvo más suerte, porque al menos logró que se le concediera la prisión domiciliaria por razones de salud. “Algún día, si salgo libre, hablaré”, anunció. Fueron las primeras y sorprendentes escenas que dejó la semana más adversa en la historia de la corporación judicial cordobesa, en este caso, en lo que respecta a su complicidad con el terrorismo de Estado, investigada en la causa “Cornejo, Antonio Sebastián y otros por supuesta infracción a los artículos 248, 274 y 277 del Código Penal”, más conocida como “de los magistrados”. Los artículos aluden al funcionario público que dicte “órdenes contrarias a las constituciones o leyes nacionales o provinciales (…) o que no ejecutare las leyes cuyo cumplimiento le incumbiere”; o dejara “de promover la persecución y represión de los delincuentes”; o “no denunciare la perpetración de un delito o no individualizare al


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autor o partícipe de un delito ya conocido” o directamente incurra en “encubrimiento”. En este caso, los delitos no investigados ni denunciados fueron las detenciones y allanamientos ilegales -por carecer de orden judicial-, los robos, las torturas -en muchos casos, denunciadas por las propias víctimas-, un caso de aborto, abusos sexuales y los asesinatos de una treintena de presos políticos que estaban a su cargo en la cárcel de barrio San Martín (UP1), cometidos en 1976 y presentados públicamente como supuestos intentos de fuga.

Laberinto de amistades La denuncia que dio origen a la causa fue presentada el 27 de septiembre de 2007 por los abogados Rubén Arroyo y Miguel Ceballos, en representación de Luis Miguel Baronetto, ex preso político, víctima de detención ilegal y torturas y esposo de Marta Juana González, asesinada el 11 de octubre de 1976 en uno de aquellos fusilamientos colectivos. Las causas siempre llevan el nombre de los imputados, pero ésta se llamó “Ceballos, Juan Miguel y otros, su solicitud”. Sin duda era irritante que un caso penal llevara el nombre de un miembro del Poder Judicial. La extraña carátula preanunciaba los obstáculos que debería sortear. A pesar de referirse a los mismos hechos de la causa UP1, la jueza Cristina Garzón de Lascano le dio curso por separado y luego se inhibió invocando que su marido había sido abogado de Cornejo.

¿Herejes o renacentistas? El histórico avance de la investigación de la complicidad de los magistrados con la dictadura militar fue posible gracias a una inédita conjunción de factores. En primer lugar, la tenacidad de los querellantes, que durante estas trascendentes jornadas sólo estuvieron acompañados por unos pocos ex presos políticos, militantes de H.I.J.O.S y familiares de víctimas, lo que ilustra la soledad de su lucha. Y en segundo término, la coincidencia de un juez al que la condición de “forastero” le permite escapar a la telaraña de vínculos corporativos, con un fiscal joven, progresista y no comprometido con la “Sagrada Familia”. A Daniel Herrera Piedrabuena y Carlos Gonella se los puede explicar desde dos hipótesis: como casos excepcionales, producto de alguna anomalía o error en la “matrix” judicial; o -mejor aún si así fuera- como exponentes de una nueva Justicia, de un “renacimiento democrático” que suceda al largo reinado del oscurantismo conservador. El tiempo dirá.

Un móvil de la Policía Federal retira de Tribunales al ex defensor oficial Luis Molina. También se apartaron los fiscales Graciela López de Filoñuk y Enrique Senestrari, por “amistad íntima” con los imputados Haro y Molina, respectivamente. Tras los apartamientos, se hicieron cargo el juez Alejandro Sánchez Freytes y el fiscal Gustavo Vidal Lascano, quien en julio de 2008 promovió acción penal contra el ex fiscal Alí Fuad Alí -hoy desafectado por incapacidad- Puga y Cornejo y desestimó las denuncias contra Otero Álvarez, Haro y Molina. El juez hizo lugar a la desestimación y a los tres primeros los sobreseyó por prescripción de los ilícitos, a los que no consideró de lesa humanidad. Recién entonces Sánchez Freytes notificó a los querellantes, que recurrieron a la Cámara Federal de Apelaciones y lograron que se declarara la nulidad de todo lo actuado. Sánchez Freytes se tuvo que inhibir por haber adelantado opinión y Vidal Lascano fue recusado por su actuación (en esos días, sugestivamente, Otero Álvarez nombró como empleada en su tribunal a la hija de Vidal Lascano). El fiscal de la Cámara, Alberto Lozada, se inhibió por amistad con Alí. Y la querella recusó al fiscal Maximiliano Hairabedian porque había opinado a favor de Otero Álvarez. Sin “jueces naturales”, un sorteo determinó que la causa quedara a cargo del juez Herrera Piedrabuena. El fiscal Carlos Gonella fue designado como subrogan-

te. Mientras tanto, dos factores habían revitalizado la investigación: los testimonios comprometedores para los magistrados recogidos en el juicio oral de la UP1; y el dictamen de la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura de la Nación, que entre sus conclusiones expresó que los actos imputados a Otero Álvarez “sin lugar a dudas, constituirían causal de mal desempeño ya que manifiestan una actitud colaboracionista del magistrado con los delitos de lesa humanidad perpetrados por el Estado y una falta de apego a los principios constitucionales”. Pero el impulso más categórico se lo dio la propia Cámara cuando en su fallo de abril de 2011 consideró que los delitos que se atribuían a los acusados “guardan íntima vinculación con hechos calificados como crímenes de lesa humanidad”. Sobre esta base, el fiscal Gonella -con la colaboración de su colega de Villa María, Carlos Facundo Trotta- amplió la acusación, que hoy abarca los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad e incumplimiento de la obligación de promover acción penal -en calidad de autores- y de aplicación de tormentos y privación ilegítima de la libertad -como cómplices secundarios-, y comprende a 119 hechos que así se distribuyen entre los acusados: Otero Álvarez (93 hechos), Haro (9), Puga (7), Cornejo (7) y Molina (2).

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Previendo lo que se venía, los familiares de Antonio Cornejo acudieron a tribunales con una abultada valija. Foto: Gentileza www.conclavepolitico.com.ar

Torre de impunidad Cuando llegó a Córdoba en octubre de 2010 -mientras se desarrollaba el juicio UP1 o “Videla”-, al juez Herrera Piedrabuena le asignaron un rincón en la biblioteca, rodeado de libros viejos. El (des)trato que le dispensaban los empleados bien podría definirse con el poco docto pero certero verbo “ningunear”. Desde entonces, el mote de “el riojano”, enunciado en tono despectivo, encubre el rechazo de la corporación a quien ha mostrado un criterio independiente para aplicar la ley. A tal punto rige aún el “quite de colaboración” que en estos días en que se intensificó el trabajo el juez tuvo que traer desde La Rioja en una camioneta el equipo informático que no le provee la Justicia Federal de Córdoba. Fijar para las indagatorias un atípico horario vespertino fue un intento del juez de atenuar el clima hostil en la torre de Tribunales, donde por la tarde no queda casi nadie. El más comprometido de los acusados es Carlos Otero Álvarez, quien fuera secretario penal del juez Adolfo Zamboni Ledesma -fallecido el 5 de enero de 1984-, bajo cuya responsabilidad estaban los detenidos “especiales” de la UP1. Sobre su actuación en aquellos años, ya en 1990 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en su resolución número 22/88, del caso 9850 (relacionado con la denuncia del ex preso

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político Héctor López Aurelli), había establecido que Zamboni “no sólo juró las actas institucionales de la dictadura, sino que todo su accionar se encuentra en complicidad con los genocidas”. Incluso señalaba que “su complicidad con los asesinatos de presos políticos que estaban a su disposición también parece probada”. Veinte años después, el juicio UP1 demostraría hasta qué punto su secretario compartía esa responsabilidad. Al testificar, el ex preso político Manuel Cannizzo relató que a fines de junio del ‘76 presentó a Otero Álvarez dos denuncias: “A la D2, por las torturas, y otra al personal militar por lo que nos estaban haciendo (los asesinatos y golpizas). A fines de julio, me citaron nuevamente y el secretario Otero me comunicó que se había dictado una resolución sobreseyendo al D2 de Informaciones, porque en ese período había ingresado personal militar y por no poder diferenciar responsabilidades se sobreseía”. En esa ocasión, Cannizzo le planteó que su compañero de celda Hugo Vaca Narvaja había sido amenazado de muerte varias veces por los militares: “Me dijo que no era pertinente presentar un habeas corpus, porque estaba a disposición del PEN y por lo tanto el juzgado no podía tomarle la denuncia. Entonces, le planteé que se lo estaba diciendo personalmente yo, que

tomara mi denuncia, pero no lo hizo”. El 12 de agosto del ‘76, Vaca Narvaja fue fusilado clandestinamente junto con Higinio Toranzo y Gustavo De Breuil. Durante el juicio, Jorge De Breuil -hermano de Gustavo- narró el diálogo que mantuvo con un represor que lo torturaba e interrogaba en el campo de La Perla: “Me pregunta por mi ubicación dentro de la organización Montoneros. Yo le respondo que eso estaba siendo investigado en la causa en la Justicia Federal, a cargo de Zamboni Ledesma y su secretario Otero Álvarez. A lo que se ríen y me responden que ellos eran del Comando Libertadores de América (la versión cordobesa de la Triple A)”. La acusación es difícil de comprobar, pero el caso del estudiante de medicina Horacio Siriani, salvajemente torturado y asesinado en el D2 el 11 de abril de 1975 -cuando era un bastión policial del Comando Libertadores-, demuestra que tampoco se investigaba a los represores antes del golpe militar. Días después del crimen, Zamboni, Otero y el entonces fiscal Alí realizaron una inspección ocular en la que entrevistaron a los detenidos con la víctima, quienes “estaban tirados en el suelo y cubiertos sus rostros con capuchas”. Uno de ellos era Dardo Koch: “Nos quitan las capuchas y se presenta el secretario del juez federal. Además de que no se encontraba


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El ex defensor oficial, camarista y conjuez de la Corte Suprema, Ricardo Haro (derecha), acompañado por su abogado Benjamín Sonzini Astudillo. Foto: gentileza H.I.J.O.S. Córdoba. ningún policía en toda Informaciones, tampoco había pruebas de que habíamos sido detenidos, ya que faltaban las últimas hojas del libro de entradas. Nadie supo jamás quiénes estuvieron de guardia, ni se preguntó demasiado sobre el tema”. Elocuente anticipo de la ferocidad represiva dictatorial, el caso Siriani es también un paradigma de la actitud encubridora de la Justicia.

Vecino de sus condenados El miércoles 29 de agosto, Otero Álvarez llegó con su abogado Marcelo Brito, quien no quiso responder a esta revista hasta que no finalizara la indagatoria. El letrado solicitó al juez que les exhibieran los expedientes originales, por lo que luego de cuatro horas se pasó a un cuarto intermedio hasta el sábado. Al retirarse, Otero encaró para el hall donde aguardaban los querellantes y unos pocos periodistas, pero un policía le ofreció el ascensor de los jueces para “evitar las fotos de la prensa”. El acusado aceptó con una sonrisa y manifestó: “Muchas gracias por todo, a todos… y a todas”. Al día siguiente fue el turno de Luis Molina, ex defensor oficial, acusado por no haber denunciado el asesinato de Florencio Díaz -uno de los seis fusilados el 11 de octubre del 76- ni las torturas sufridas por David Lanoscou. Quienes asistieron al juicio de la UP1 tienen más presente la respuesta de Molina a María Teresa Sánchez, ex presa política en la UP1 y hoy abogada de Abuelas de Plaza de Mayo en Córdoba, cuando le contó que había sido encerrada en una celda de castigo por resistirse a una requisa vejatoria: “Vos no querés hablar y además no te querés sacar la bombachita… Así no vas a salir nunca”. Este ejemplar funcionario fue invitado

en 2008 por el Colegio de Abogados de Córdoba a disertar sobre la figura del defensor oficial, según recuerda el querellante Ceballos: “Fuimos con Baronetto y al terminar la charla le dije a Molina: ‘Usted es un caradura. Nos quiere explicar el instituto del defensor oficial, cuando en los años ‘70 ocupaba ese cargo y no hizo nada por los presos políticos mientras los torturaban y asesinaban. Usted es una vergüenza para la República’”. Otro imputado de esta causa, Ricardo Haro, ex defensor oficial, camarista entre 1976 y 1994 y conjuez de la Corte Suprema entre 2002 y 2011, era uno de los conferencistas anunciados en un curso de posgrado sobre Derecho Procesal Constitucional organizado en 2010 por el Colegio de Abogados y la Universidad Nacional de

Río Cuarto. Pero Miguel Martínez, representante de la familia del riocuartense Raúl Bauducco -ejecutado en el patio de la UP1 el 5 julio de 1976- lo denunció públicamente: “Iba a disertar sobre ‘La Constitución y los derechos humanos’, no cualquier tema. Hicimos un planteo en el Tribunal del juicio de la UP1 y una impugnación periodística en Río Cuarto. El Colegio salió a apoyar a Haro, porque alegaron que iba a hablar de un tema absolutamente técnico y jurídico y que operaba el principio de inocencia. Pero el día de la conferencia Haro adujo problemas de salud para no concurrir”. Haro declaró el viernes, acompañado por su abogado Benjamín Sonzini Astudillo. Mientras aguardaban en el hall, una comunicadora de H.I.J.O.S. Córdoba encendió una cámara de video. “No le preste atención, es una estrategia de la querella para amedrentarnos”, le advirtió Sonzini a su representado, quien también terminó arrestado con prisión domiciliaria. Según trascendió, Molina y Haro se limitaron a hacer una declaración general, afirmando que habían actuado “según la ley, sin recibir órdenes de nadie”, y que habían estado presentes como defensores cuando los presos políticos eran acusados. El sábado por la mañana, Otero Álvarez y Brito volvieron a negarse a hablar con El Sur, aunque prometieron declaraciones “al terminar el acto procesal”. “Pero… ¿van a salir por esta puerta?”, preguntó este cronista. Otero no contestó y su abogado miró de soslayo. Ese día, el ajetreo del piso séptimo contrastaba con el resto de la desierta torre del Parque Sarmiento. Mientras se

“Son delitos de lesa humanidad” Los jueces de la Sala IV de la Cámara de Casación Penal, Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani y Gustavo Hornos, dejaron sin efecto el primero de agosto pasado el sobreseimiento dictado por la Justicia Federal de Santiago del Estero, a favor de los ex jueces Arturo Liendo Roca y Santiago Olmedo de Arzuaga, acusados por su actuación como juez y fiscal durante la dictadura militar, cuando las patotas de Antonio Musa Azar asolaban la provincia. El tribunal santiagueño los había sobreseído por prescripción de la acción penal al considerar que sus actos ilícitos -cometidos entre 1975 y 1976- no fueron “sistemáticos” ni “generalizados” y por lo tanto no son delitos de lesa humanidad. En su fallo unánime, Casación aclaró que estas exigencias

no se refieren a las conductas individuales sino al “ataque a la población civil” del que esas conductas son parte, razonamiento que podría aplicarse a los imputados en el caso de Córdoba, incluso a aquellos que están acusados de pocos casos. Al fundamentar su voto, el juez Hornos afirmó que “las denegaciones al acceso a la justicia denunciadas fueron, justamente, piedra basal de la impunidad con la que se movieron los perpetradores directos de las violaciones a los derechos humanos. En efecto, la omisión de actuación fiscal y judicial resulta probablemente el caso central -paradigmático- de lo que constituye aquiescencia de las autoridades en la comisión de crímenes contra la humanidad”.

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El postergado desahogo de los familiares de las víctimas de la UP1 y querellantes de esta causa: de izquierda a derecha, Pablo Balustra (h), Olga Tello (cuñada de Diana Fidelman), Miguel Ceballos (h), Luis Baronetto (viudo de Marta González) y Olga Acosta (viuda de Miguel Mozé).

Córdoba, capital de la dictadura cívico-militar por Alexis Oliva Si a la investigación de los fusilamientos de la UP1 se la conocía como “la causa maldita” de la Justicia Federal de Córdoba, fue justamente por la actitud de los magistrados frente a aquellos crímenes, reveladora de la complicidad del estamento judicial en lo que hoy se define certeramente como “dictadura cívico-militar”. En ese sentido, fue tan justo como simbólicamente apropiado que -como pidieron los querellantes- Jorge Rafael Videla encabezara la nómina de acusados, por ser el titular del Poder Ejecutivo Nacional (PEN), bajo el que estaban a disposición los presos políticos de la cárcel de barrio San Martín. Por analogía, también debía procesarse a los jueces y demás funcionarios judiciales responsables de esos presos “legales” asesinados. No fue así porque quienes comenzaron a instruir la causa encontraron un subterfugio para no incluir a sus pares en el mismo proceso, imputando a Videla no como res-

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ponsable institucional por su condición de presidente del facto, sino como jefe máximo de la represión, lo que habilitó a que sólo se sentaran en el banquillo ex uniformados -de verde y de azul-. Tanto en ese juicio como en las confesiones del propio Videla al periodista Adolfo Ruiz, publicadas en la edición de julio de esta revista, quedó también a la vista la indispensable complicidad de la Iglesia Católica, mucho más allá del “pecado de omisión”. En ese listado de actores civiles, fue igualmente trascendente la cordobesa Fundación Mediterránea, como usina ideológica y proveedora de cuadros “técnicos” al plan económico de entrega patrimonial, destrucción laboral, exclusión social y especulación financiera pergeñado por la dictadura. Si en aquellos años de plomo a alguien se le hubiera ocurrido postular a Córdoba como capital de la dictadura cívico-militar, hubiera encontrado fundamentos de sobra.

indagaba a Otero Álvarez, los abogados de Puga y Molina intentaron sin éxito mejorar la situación de sus clientes antes de que el juez regresara a La Rioja. También acudió Pablo Reyna, actual Procurador del Tesoro y secretario de Justicia durante la gestión de Juan Schiaretti, a solidarizarse con Otero Álvarez, quien es padrino de una de sus hijas. Por esas casualidades de la aldea cordobesa, entre los testigos propuestos por la acusación figura el ex ministro de Justicia Luis Angulo, quien fue abogado de ex presos políticos en los años ‘70 y ya declaró contra Otero ante el Consejo de la Magistratura. Luego de ocho horas de indagatoria, ni el acusado ni su abogado salieron por el hall. Al terminar la indagatoria, Brito se retiró raudo por el pasillo y el ascensor interno. Luego le diría a radio Cadena 3: “La medida no es objeto de reproche ni de recurso de nuestra parte, por ahora”. Se refería a la orden de detener a Otero Álvarez, quien marchó esposado y con escolta policial a la cárcel de Bouwer. La misma que aloja a varios de los represores que él mismo condenó en 2008, cuando se dio el lujo de integrar el tribunal que dictó -en la causa Brandalisis- la primera sentencia a prisión perpetua contra Luciano Benjamín Menéndez. El presidente de aquel tribunal, Jaime Díaz Gavier, dijo estar “compungido” y consideró “grave” la detención de su “intachable” colega, a quien salió a respaldar: “Tengo la certeza de que aquellos episodios de los cuales se lo acusa son infundados, claramente no ajustados a derecho”. “Hay que distinguir absolutamente la responsabilidad institucional de jueces, que sí tienen capacidad de decisión y que eran quienes en definitiva recibían a través de declaraciones de los detenidos y acusados en esa época. (…) Quien recibe esa declaración, esa denuncia es el juez, son los fiscales, y son ellos los que tenían que proceder en consecuencia. El secretario no puede resolver absolutamente nada en ese sentido”, explicó Díaz Gavier en declaraciones a Radio Mitre. Paradójicamente, lo dice quien también presidió el juicio de la UP1, donde se generó gran parte de la prueba documental y testimonial en que se basan estas detenciones. Al hacer pública su opinión, Díaz Gavier se estaría autoexcluyendo de integrar el tribunal que eventualmente debería juzgar la conducta de Otero Álvarez durante la dictadura militar.


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Rumbo al 7D

La ley que nos parió Alumnos de la Escuela Popular de Medios Comuntarios con Carolina Rojo (docente) - Sergio Tagle, Radio Nacional Córdoba

Sancionada hace tres años, la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual recién comenzará a regir en todo su alcance el 7 de diciembre. Los alumnos de la Escuela Popular de Medios comunitarios del Centro Miguel Angel Mozé preparan un trabajo final sobre los obstáculos y desafíos de la nueva norma. A continuación, un anticipo de ese informe audiovisual. por Esteban Cabrera, Facundo Piai, Gonzalo Figueroa y Daniel Varela * Desde octubre de 2009, la Argentina cuenta con un nuevo marco legal para regular las comunicaciones en todo el país: la ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual. Entre idas y venidas, hoy se encuentra en plena vigencia. O casi… La ley enfrenta actualmente desafíos muy importantes, que tienen que ver con su definitiva implementación y aplicación. ¿Cuáles son estos desafíos? Para poder responder, antes vayamos un poquito más atrás y nos preguntemos: ¿Por qué tenemos esta ley? La respuesta a esta pregunta tiene que ver con un proceso político histórico que se inició en 2003 y que significó para la Argentina un cambio en las coordenadas por las que veníamos transitando desde la última dictadura militar.

En la historia que precede a 2003, todo estaba concentrado: el poder, la riqueza y la cultura -y en particular, en el plano cultural, los medios masivos de comunicación-. La concentración en estos tres sentidos fue herencia de la implementación sucesiva de políticas neoliberales desde el año 1976. En los años ‘90, el proceso de concentración y liberalización económica tuvo como actores principales a los medios vinculados con el poder económico (cuando eran los mismos dueños) y con el poder político. Así, el poder económico-mediático, estratégico en la producción de un discurso social generador de consensos, acompañó desde un rol activo el proceso neoliberal. Entre otros efectos, el neoliberalismo produjo la fragmentación del tejido social, la individualización del sujeto político, la desestructuración de toda organización popular y el desprestigio de la política. Fueron procesos que tuvieron como desenlace una profunda crisis económica e institucional que estalló en los acontecimientos de

diciembre de 2001.

Sergio Tagle, Radio Nacional Córdoba: “En la década del ‘90, se hizo a través de la economía y la cultura –los medios- lo que entre el ‘76 y ‘83 se había hecho a través de las armas. Esta desestructuración de todo tipo de organización social y política, y la disolución de toda la cultura política, en el período de dictadura fue resuelta a través del exterminio físico de los sujetos. En los ‘90 se retoma el programa del ‘76, pero al disciplinamiento o reingeniería social se la realiza por medio de la economía, la cultura y los medios. (…) En el 2003, se trataba de iniciar un proceso de reconstrucción nacional. Era una reconstrucción democrática en contra de lo que dice la oposición liberal neoconservadora. Las instituciones y el poder político deben descansar en las autoridades elegidas para tal fin; ni el poder económico ni el poder mediático tienen legitimidad democrática. Son poderes fácticos o corporativos. En

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mente con Cadena 3. Cadena 3 tiene entre 18 y 20 radios que son de su propiedad –algunas son repetidoras- y va a tener que desprenderse de unas diez radios. Además, tampoco va a poder hacer lo que hace hoy, al centralizar la transmisión desde Córdoba con un corresponsal que una vez por día tira una noticia desde otra provincia, porque está prohibido por la ley. En las que le queden, deberá tener producción local”.

Las voces de los excluidos Una verdadera ley de medios de la democracia debía en primer lugar garantizar el acceso a quienes hasta entonces habían estado excluidos. Y por otra parte, revertir el proceso de concentración empresarial. Para lograr ese cometido, se convocó al conjunto de actores sociales que históricamente habían bregado por una comunicación democrática.

Judith Gerbaldo, FM Sur y Coalición por una Radiodifusión Democrática:

Judith Gerbaldo y Mario Farías (FM Sur) - Marco Galán (FM La Ranchada) 2003, el poder mediático como expresión ideológica y cultural del poder económico se volcó a la oposición. No se trataba de una crítica del periodista independiente; era una oposición política. (…) Posterior a 2008, la ley de medios, realiza esta doble tarea: democratizar y dar la lucha cultural a favor de un proceso pos neoliberal. Si es de liberación o no, es demasiado temprano para afirmarlo (…) Lo que antes era hegemónico ya está empezando a dejar de serlo. Clarín ya no es sinónimo de verdad. Hubo una educación ciudadana de los públicos. El lector, el oyente, el televidente… está precavido. No cree más en la inocencia o la neutralidad de los mensajes. Podrá leer Clarín o ver TN, pero tiene la autonomía necesaria para votar lo que votó en octubre. Los sectores populares tienen autonomía para decidir soberanamente”.

Mario Farías, radio comunitaria FM Sur (Cecopal) y Farco: “Es un paso muy importante, porque el Congreso de la Nación la sancionó con amplia mayoría en las dos cámaras. Fue una victoria de las

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organizaciones populares y de todos los que nos animamos a plantear el derecho a la comunicación como un derecho humano. Es la ley más democrática de las últimas décadas en la Argentina. El tránsito desde la sanción de la ley hasta que sea plenamente aplicada, va a llevar tiempo. La ley habla de diversidad, pluralidad, contenidos educativos y habla de un rol que el Estado prácticamente había abandonado, dejando librado al sector comercial el uso y la explotación de la radio y la televisión, que las había convertido en un elemento mercantil. Era indispensable una ley de medios para democratizar la comunicación y a su vez distribuir mejor la riqueza. (…) Si se tomó como la ley contra Clarín, tenemos razones para pensar que sí, porque queremos que Clarín deje de tener 250 licencias. Que tenga diez como fija la ley. Pero también queremos que los otros grupos, los de Vila, Hadad, Cristóbal López, Telefé también cumplan con la ley (…) En Córdoba, Cadena 3 recibe anualmente una cantidad de dinero importantísima en publicidad oficial y además el gobernador casi habla única-

“Desde Farco (Foro Argentino de Radios Comunitarias) nació la iniciativa de convocar a distintos referentes de organizaciones sociales, de universidades, de centros de formación, de espacios de capacitación, de gremios de la comunicación, de trabajadores de prensa, docentes y medios comunitarios para que llegaran a algún acuerdo respecto de cómo tener una nueva ley, qué tendría que tener, cuáles son los aspectos centrales. Entonces, entre el año 2004 y 2005, nacen los famosos 21 puntos por una Radiodifusión Democrática, que ponían el acento en aquello que nos faltaba y aquello que nos sobraba en términos de comunicación. Primero en tratar de tener una ley de la democracia; una ley que superara el decreto ley 22.285 que regulaba las comunicaciones en el país y había sido sancionado durante la dictadura. (…) Para las radios comunitarias, que se sancionara la nueva ley de medios 26.522, es la habilitación de la palabra pública para los sectores populares que tienen y gestionan medios sociales. También es un proceso de la invisibilización a la presencia, del no reconocimiento a la legalidad, de la legitimidad social a la legitimidad legal. Porque la nueva ley no sólo reconoce la existencia de un movimiento riquísimo y cuantioso en términos de radio y televisión, sino que habilita para nuevas convocatorias y para que ocupemos el 33 por ciento del espectro como medios de gestión social. Ahora seguimos en la lucha por poder implementarla y para que algunos estatutos de la ley efectivamente se apliquen”.


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Marco Galán, radio comunitaria FM La Ranchada (mutual Carlos Mugica): “Estaba vigente la ley de la dictadura y con un artículo claro y contundente, el 45, que decía taxativamente que quienes podían acceder a una licencia de radiodifusión eran personas físicas o personas jurídicas de carácter comercial, con lo cual las personas jurídicas sin fines de lucro, en nuestro caso una mutual que prestaba asesoramiento técnico y hacía comunicación popular no tenía ninguna posibilidad.

Y los distintos intentos de reforma de la ley iban cayendo en saco roto. (…) Podríamos haber tenido una gran organización popular, pero si no hubiera habido voluntad política de un gobierno no hubiéramos podido avanzar en esta dirección. (…) Como desafío, creemos que la comunicación no es algo reservado para profesionales, sino un derecho humano básico. Además de que (la ley) sea una fuente de trabajo y que se democratice el espectro de medios en la Argentina, hay que democratizar las formas

de producción de la comunicación. (…) Nosotros planteamos propuestas de inclusión de diferentes sectores en la producción y participación de la radio. Apostamos a que un compañero pueda trabajar desde otro lugar y otro concepto y defina cuál es la noticia en su barrio; que no es el tema de seguridad que instalan los medios hegemónicos, sino que pasan otras cosas en los barrios populares”. * Escuela Popular de Medios Comunitarios del Centro de Estudios Miguel Angel Mozé.

Contra el monopolio de la prensa escrita camisados): “En Córdoba, hay que decir

Miguel Aponte (El Avión Negro - Centro Mozé), Nahuel Nieto (Prensa JP Descamisados), Pablo Heredia (Falta Envido - Kapiango) La prensa gráfica, considerada a través de la historia como un adalid de la democracia republicana, está obviamente exenta de los alcances de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Sin embargo, los entrevistados coinciden en que la ley 26.522 beneficia de manera indirecta a la prensa escrita, al problematizar el rol de los medios de difusión y su mensaje hegemónico. En este sentido, la pluralidad de mensajes mediáticos de diverso color y tenor y la concientización del público, además del combate al monopolio a través de la ley que declara de interés público la fabricación, distribución y comercialización de papel de diarios, representan una oportunidad para la creación y sostenimiento de nuevos proyectos gráficos.

Miguel Apontes, editor responsable de El Avión Negro (Centro Miguel Angel Mozé): “El Avión Negro surgió en

2009 porque veníamos notando que en Córdoba no había una publicación que pusiera en debate ciertos temas, sumado al momento político. Recordemos el conflicto de 2008 con las patronales agrarias y las dificultades que tuvo el gobierno para dar respuesta a eso por la mala comunicación que hubo, y cómo se notó el monopolio y la propiedad concentrada de los medios de comunicación. Desde un trabajo militante y humilde, nos planteamos hacer una revista que reflejara un punto de vista sin complejos. No salíamos a defender las supuestas libertad de expresión y objetividad. Lo hacíamos desde un lugar muy definido en términos políticos: defender un proyecto nacional, un gobierno, apoyar a ciertas medidas que se venían dando, e impulsar nuevas transformaciones. Es también una herramienta para ampliar la base social y el espíritu crítico”.

Nahuel Nieto, La Voz Miente (JP Des-

las cosas por su nombre. Acá nadie habla de que La Voz del Interior y Día a Día son Clarín, que Radio Mitre es Clarín y Cadena 3 actúa en consonancia con Clarín. A veces, nos quedamos en la cómoda de criticar que ‘Clarín miente’, pero no hablamos de La Voz, que su hegemonía en Córdoba es más grande que lo que pasa en Buenos Aires. Nuestra apuesta es destapar esto y que la gente participe, que no pase como en los medios que solamente recibe, sino que nos devuelva sus opiniones, buenas o malas, pero que opine. (…) Nos abocamos a dos vías importantes de acción: por un lado, la militancia 2.0, las redes sociales y nuestra página; y la acción en la calle, a través de intervenciones urbanas, para que las vea todo el que pase por ahí”.

Pablo Heredia, director de Falta Envido (Kapiango): “La revista se propone como espacio de reflexión de esa masa crítica juvenil. Es una revista política donde claramente hay una orientación de sostén crítico y proyección del proyecto nacional y popular que encarna Cristina Fernández de Kirchner. (…) Como peronistas, nos interesa pensar, cuestionar y buscar el poder. Por lo tanto, nuestro espacio de reflexión apunta a eso. En Córdoba, tenemos una tradición gorila bien marcada y Falta Envido sale al cruce de eso. (…) Uno habla con los vecinos, que a lo mejor no son kirchneristas ni nada, y saben que ‘Clarín miente’, pero con respecto a La Voz del Interior no. Mucha gente ni siquiera sabe que pertenece a Clarín, y entonces, desde hace años, no lo llaman La Voz del Interior sino ‘el diario’ de Córdoba. Una tarea de concientización de esta revista, y otras muchas que andan dando vueltas por ahí, es mostrar cómo trabajan la noticia y cómo trabajan a los lectores”.

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Los agitados días de octubre de 1945

Sin galera y sin bastón por Pablo Torres De cómo interpretar al pueblo en las calles

La movilización del 17 de octubre de 1945 es un fenómeno histórico que aún hoy sigue generando diversas polémicas en cuanto a cómo deben interpretarse los hechos acaecidos durante esa jornada. Parece mentira, pero todavía son numerosas las voces, provenientes tanto desde sectores de derecha como de izquierda, que persisten en el empeño de minimizar, restar importancia, relativizar e inclusive dotar de sentido negativo a lo que fue una auténtica bisagra en la historia política de nuestro país.

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Mariano Grondona, sin ir más lejos, llegó a decir que esta movilización “no se traduce en una acción destinada a obtener objetivos, directamente relacionados con el proletariado urbano, sino que actúa para salvar del fracaso a una figura político - militar, sin extracción obrera”. Para este exponente del gorilismo más rancio, la figura política de Perón iba separada de las conquistas que él había impulsado desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, en favor de las masas obreras. Todo se reducía a una cuestión de culto a la personalidad. Por otro lado, muchos voceros de nuestra autoproclamada “izquierda” sostienen hoy día la idea de que el proletariado “fue engañado” por el general Perón. Éstos, más allá de su prédica inflada de reivindicaciones hacia una clase obrera que jamás supieron interpretar y representar, siempre han dejado entrever un claro desprecio por la voluntad popular. Basta recordar que en aquél entonces el Partido Socialista, a través de un texto publicado en su periódico “La Vanguardia”, de fecha 23 de octubre, describió la marcha de los obreros del conurbano hacia Plaza de Mayo de la siguiente forma: “En los bajíos y entresijos de la sociedad hay acumulada miseria, dolor, ignorancia, indigencia más mental que física, infelicidad y resentimiento... En todas las sociedades quedan precipitados de miserias que se ramifican como pólipos en las partes más recónditas... Cuando un cataclismo social o un estímulo de la policía movilizan las fuerzas latentes del resentimiento, cortan todas las contenciones morales, dan libertad las potencias incontroladas, la parte del pueblo que vive su resentimiento, y acaso para su resentimiento, se desborda en las calles, amenaza, vocifera, atropella, asalta diarios, persigue en su furia demoníaca a los propios adalides permanentes y responsables de su elevación y dignificación”. Evidentemente, la impotencia que les generaba la masiva adhesión de la clase obrera hacia Juan Domingo Perón hacía aflorar sus peores prejuicios.


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Cómo se llega a una jornada bisagra Desde su llegada al poder en 1943, la figura de Juan Domingo Perón fue ganando cada vez más simpatías entre los estratos más humildes de la sociedad, gracias a medidas como el estatuto del peón, el aguinaldo, las vacaciones pagas, la indemnización por despido o fallecimiento, entre otras impulsadas desde la Secretaría de Trabajo y Previsión. Pero así como estas medidas generaban adhesiones, también generaba obvios rechazos. Tanto terratenientes como sindicalistas, conservadores como comunistas, militares como estudiantes universitarios de clase alta, veían con extrañeza primero y con odio más tarde a este extraño coronel, que era capaz de hablarle al Ejército sobre la Revolución Rusa, de entablar un romance con una actriz de teatro, de concretar desde el estado las históricas demandas antes mencionadas, pero, por sobre todas las cosas, de interpelar a la clase obrera, y al mismo tiempo lanzar sus dardos hacia la oligarquía. Por supuesto, esto no se lo iban a perdonar. Las manifestaciones de descontento hacia el gobierno militar que Perón integraba se venían dando desde bastante antes de octubre de 1945. Cabe recordar la manifestación protagonizada por distinguidas señoras, profesionales liberales con pretensiones de aristocracia y estudiantes universitarios de familias acomodadas que se llevó a cabo el 22 de agosto de 1944, día en que París es liberada del dominio

nazi por las tropas aliadas. Esta muchedumbre, a la vez que celebraba este triunfo como propio, aprovechaba para enviar un mensaje de rechazo al gobierno de FarrellPerón, al cual tildaban de “nazifascista”. Jorge Luis Borges expresó su alborozo de la siguiente manera: “Esa jornada populosa me deparó... heterogéneos asombros: el grado físico de mi felicidad cuando me dijeron la liberación de París; el descubrimiento de que una emoción colectiva puede no ser innoble”. Perón, por su parte, no tenía ningún reparo en llamar a las cosas por su nombre. En una conferencia dictada en el Colegio Militar, y en ocasión de la promulgación del Estatuto del Peón, se refiere a quienes se oponen a esta iniciativa: “es natural que contra esta reforma se hayan levantado las ‘fuerzas vivas’, que otros llaman los vivos de las fuerzas, expresión tanto más acertada que la primera. ¿En qué consisten esas fuerzas? En la Bolsa de Comercio, 500 que viven traficando con lo que otros producen; en la Unión Industrial, 12 señores que no han sido jamás industriales, y en los ganaderos, señores que como bien sabemos, desde la primera reunión de ganaderos vienen imponiendo al país una dictadura”. Los hechos no podían hacer más que precipitarse. Corrían los primeros días de octubre de 1945. En Campo de Mayo cundía el descontento hacia la figura de Perón, sobre todo entre los oficiales más afectos a las

fuerzas del Eje, a partir de la decisión del gobierno argentino de abandonar la neutralidad y declararle la guerra a Alemania (sabido es que, en aquél entonces, no eran pocos los altos oficiales que manifestaban su simpatía hacia Hitler y Mussolini). El 5 de octubre se designó a Oscar Nicolini, figura relacionada por algunos a Eva Duarte, como Director de Correos y Telecomunicaciones. Esta decisión no hizo más que caldear aún más los ánimos. Los generales Héctor Vernengo Lima y Eduardo Ávalos se destacaban como los más enconados opositores a la gestión de Perón. Fue este último quien el 7 de octubre, dos días después de la designación de Nicolini al frente de Correos y Telecomunicaciones, visitó a Perón para informarle que el nombramiento de aquél había caído muy mal en Campo de Mayo, y que debía ocuparse de que esa designación no se lleve a cabo. La negativa fue rotunda. A raíz de esto, el 8 de octubre se suceden diversas reuniones en Campo de Mayo, las cuales devienen en el amotinamiento de los oficiales opositores a la figura de Perón, con Ávalos a la cabeza. La idea era que a la mañana siguiente se le exija al presidente Farrell la renuncia de Perón a todos sus cargos (recordemos que, aparte de ser Secretario de Trabajo y Previsión, Perón también ocupaba los cargos de Ministro de Guerra y Vicepresidente de la República). Éste, en una de las reuniones que mantuvo más temprano con algunos jefes militares, se quejó de que “Campo de Mayo llega hasta el Ministerio con verdaderas imposiciones”; y sobre el asunto de Nicolini, Perón fue taxativo: “Yo no estoy dispuesto a intervenir para que renuncie, prefiero irme a mi casa”.

“No interesa la causa más que a mí” A pesar de los esfuerzos del presidente Farrell por convencer a los oficiales sublevados, éstos se mantienen firmes en sus reclamos, haciéndolo ceder. Dos oficiales, de nombre Von der Becke y Pistarini, son los encargados de comunicarle a Perón que Farrell considera pertinente su renuncia, a lo cual Perón accede. Este hecho es recordado por Perón de la siguiente forma: “El general Pistarini me dijo que era mejor que dijera que renunciaba por el llamado a elecciones que se había decidido ya, que me retiraba para actuar desde fuera del gobierno. Le contesté: mi general, no interesa la causa más que a mí. Y escribí: ‘Excelentísimo señor presidente de la Nación: renuncio a los cargos de vicepresidente,

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ministro de Guerra y Secretario de Trabajo y Previsión con que vuestra excelencia se ha servido honrarme’ y firmé. La entregué al general Pistarini y le dije: Se la entrego manuscrita para que vean que no me ha temblado el pulso al escribirla”. La resolución del gobierno de convocar a elecciones y la renuncia de Perón a todos sus cargos son informadas más tarde por el ministro del interior, el doctor Quijano. Por la noche, en el campo de deportes del Sindicato de Cerveceros, en Quilmes, se reúnen unos 70 dirigentes y militantes sindicales. En esta reunión son designados Luis Gay, Alcides Montiel, Ramón Tejada y Juan Pérez para que a la mañana siguiente visiten al coronel Perón, con la idea de trazar algún tipo de estrategia. La reunión entre Perón y los sindicalistas se lleva a cabo durante la mañana del 10 de octubre, y en ésta se decide llamar a una concentración frente a la Secretaría de Trabajo y Previsión, a la cual acuden unos 70.000 trabajadores. Durante el discurso, el cual logra ser transmitido por la red oficial de radios, Perón anuncia que, como última medida, ha firmado dos decretos: Uno que establece un nuevo régimen de asociaciones profesionales, y otro que impulsa un aumento de sueldos y salarios, la implantación del salario móvil, vital y básico y la participación de los trabajadores en las ganancias. Para colmo de males, en un pasaje del discurso, Perón se despacha con una dura advertencia: “Y si un día fuese necesario, he de formar en sus filas para obtener lo que sea justo. (…) Pido orden para que sigamos adelante nuestra marcha triunfal, pero si es necesario, algún día pediré guerra”. Las reacciones, por supuesto, no se hicieron esperar: mientras algunos altos mandos militares piden la cabeza, metafóricamente hablando, de Farrell, otros piden la cabeza, literalmente hablando, de Perón. Efectivamente, el mayor Desiderio Fernández Suárez - responsable años después de la masacre de José León Suárez- y el general Manuel A. Mora, llegan a proponer un plan para asesinarlo. Durante la noche de ese mismo día, se lleva a cabo una reunión entre Perón y algunos oficiales de su confianza, a los cuales les da la siguiente directiva: “Pónganse de acuerdo con jefes y oficiales de la causa, para que las unidades militares de la Capital reciban a los obreros que salgan a la calle y coordinen con ellos la forma de operar. El resto de las tropas de San Martín y El Palomar deben evitar que Campo de Mayo marche hacia la Capital”.

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Sabattini y Jauretche En la mañana del 11 de octubre, el doctor Amadeo Sabattini, caudillo radical e yrigoyenista, ex gobernador de Córdoba y de buena relación con Perón, se encuentra en Buenos Aires para entrevistarse con el general Ávalos. Arturo Jauretche, quien fue a ver a Sabattini, describe el encuentro de la siguiente forma: “Yo fui a verlo temprano. Lo encontré más bien inclinado a la idea de ‘el gobierno a la Corte’. Le hablé con vehemencia. –Avalos está dispuesto a entregarle el gobierno a usted, le dije– ¿Por qué no lo toma? Usted, doctor Sabattini, tiene que tomar el poder. Poner los ministros y mandar adelante el proceso. A Perón, la gente lo quiere, hay que convencerse. Pero, si el propio Ejército lo ha defenestrado, hay que hacerle un funeral de primera... mande que hable por radio el hombre más respetado del radicalismo, por ejemplo, don Elpidio. Que diga que el Ejército ha resuelto que ningún militar puede ser candidato. Que Perón se vaya con todos los honores porque si no la reacción popular puede ser peligrosa. Y enseguida, no desaprovechar

la oportunidad. Hay que tomar la oportunidad por la trenza, porque es calva... “. “Sabattini pareció impresionado –agrega Jauretche– pero al poco rato ingresaron al lugar dos miembros del Comité Nacional del radicalismo”. Sabattini dijo a Jauretche: “Los amigos del Comité Nacional creen que conviene insistir en el planteo de que el gobierno entregue el poder a la Corte”. Fue la última vez en la vida que lo ví a Sabattini – agrega Jauretche. – Me despedí así: – Sepa, doctor Sabattini que la oportunidad ha pasado al lado suyo y usted no la agarró por la única trenza que tiene. Ya no hay otra alternativa para el país que Perón o la oligarquía. Nosotros, nos vamos con Perón. No le extrañe que el pueblo haga lo mismo... Hemos jugado a la vieja política la última carta que era usted. Y usted no ha entendido. Usted está terminado políticamente y me despido con dolor porque nunca más lo volveré a ver”. Luego se sabría que Sabattini había convencido a Ávalos, su amigo, para que traicione a Perón. De todos modos, y como si Jauretche hubiese tenido alguna clase de premoni-


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ción, la vida política de Amadeo Sabattini, efectivamente, culminó ese mismo día. Perón, por su parte, le transmitió el siguiente mensaje a Ávalos: “A fin de esperar mi retiro, he solicitado licencia y desde la fecha me encuentro en la estancia del doctor Subiza”. En realidad, se termina trasladando a la casa de Elisa Duarte, en la localidad de Florida. Durante la mañana del 12 de octubre, Perón y Eva se trasladan a una isla del Tigre. En Buenos Aires, mientras tanto, y para exigir que los militares entregasen el gobierno a la Corte Suprema, se manifiestan frente al Círculo Militar y en Plaza San Martín un selecto pero numeroso grupo de personas, a las que el diario La Prensa describía de la siguiente forma: “un público selecto, formado por señoras y niñas de nuestra sociedad y caballeros de figuración social, política y universitaria, jóvenes estudiantes que lucían escarapelas con los colores nacionales, trabajadores que querían asociarse a la demostración colectiva a favor del retorno a la normalidad”. Algo así como el equivalente de ese entonces a los actuales cacerolazos. A esta manifestación también concurrieron militantes y dirigentes pertenecientes al socialismo y al comunismo. Éstos esperaban que de un momento a otro empezasen a llegar las columnas de obreros en apoyo al reclamo, cosa que, obviamente, jamás ocurrió. Por la noche, la policía terminó dispersando a los manifestantes, produciéndose grandes incidentes que derivarían en la muerte de un médico.

De Martín García a la Plaza de Mayo Más tarde, Perón es finalmente detenido, por decisión de Farrell y después de hablar con Vernengo Lima. El presidente argumentó que se trataba de una medida de seguridad para resguardar su vida. Perón es apresado por el Jefe de Policía, coronel Mittelbach, y llevado a un buque de la Armada. Evita, al enterarse de esto, se desespera y se lanza a la calle. Se toma un taxi con la idea de abandonar la ciudad y refugiarse en lo de unos amigos, pero el taxista que la conduce la reconoce y termina deteniendo el auto junto a un grupo de estudiantes universitarios, a los cuales les informa a quién llevaba como pasajera. Los estudiantes la golpearon tanto y le provocaron tantos hematomas y lastimaduras que quedó irreconocible. Luego de varias idas y vueltas, Perón es llevado el día 13 de octubre a la isla Martín García. El diario “Crítica” lo titula así: “Perón ya no constituye un peligro para el

país”. Domingo Mercante, quien acompaña a Perón antes de ser trasladado a la isla, recuerda esta despedida: “Perón susurró unas palabras recomendándome a Eva y luego, suelto y natural, subió la pasarela. Me quedé mirándolo desde abajo. De pronto advertí que el marinerito que montaba guardia a mi lado, estaba llorando. Por su rostro morocho corrían las lágrimas silenciosamente. ¡Entonces sentí una enorme tranquilidad y supe con claridad total que íbamos a ganar la partida!”. Perón, durante la tarde de ese día, le escribe una carta a Eva, en la que le dice que “en cuanto me den el retiro, me caso y me voy al diablo”. Llega el 14 de octubre, y la tensión social va en aumento. Mientras el Partido Comunista llama a la gente a salir a la calle y aplastar “a los nazis y pistoleros peronianos”, mientras ocurren diferentes reuniones entre los generales Vernengo Lima y Ávalos y los dirigentes Vitorio Codovilla y Rodolfo Ghioldi (ambos del PC), y mientras seguían las presiones para que el gobierno fuese entregado a la Corte Suprema, Perón escribe dos cartas: una a Ávalos, en el que le solicita a éste que aclare su situación procesal, y otra a Eva, en la que le dice, entre otras cosas, que “si sale el retiro, nos casamos al día siguiente y si no sale, yo arreglaré las cosas de otro modo, pero

liquidaremos esta situación de desamparo que tú tienes ahora...Con lo que yo he hecho estoy justificado ante la historia y sé que el tiempo me dará la razón”. Más tarde Perón urdía una treta junto a su doctor, Miguel Ángel Mazza, para lograr ser trasladado nuevamente hacia Capital Federal, planteándole a Farrell que el clima del Tigre no era bueno para su salud. El doctor Mazza le entrega el informe médico al presidente Farrell durante la mañana del día 15. El traslado demora en definirse, sobre todo porque se sospecha de la veracidad del informe. La embajada norteamericana, mientras, celebra la detención de Perón: “Perón está fuera del juego políticamente hablando, sin apoyo palpable en el Ejército y muy poco del sector gremial colaboracionista”. Se equivocaban de cabo a rabo, por supuesto, ya que en la provincia de Buenos Aires y en el interior (en los ingenios azucareros de Tucumán, por ejemplo) empiezan a producirse los primeros levantamientos de obreros, al grito de “¡Viva Perón y la Secretaría de Trabajo!”. Los paros, huelgas y movilizaciones empiezan a multiplicarse a lo largo de todo el país: hay movilizaciones de obreros y huelgas generales en Capital Federal, en el Chaco, en Rosario y en Junín, entre varios otros puntos de nuestra geografía.

Lealtad de unidos y organizados La Mesa “Unidos y Organizados” de Córdoba, realizará el miércoles 17 de octubre, Día de la Lealtad Peronista, un Acto de la Militancia en el Club Juniors. El lema de la convocatoria es “Lealtad al peronismo nacional y popular”. En esta fecha tan especial, el “Día de la Lealtad”, con un gobierno nacional y popular levantando las banderas históricas del peronismo, la Mesa “Unidos y Organizados” convoca al pueblo de Córdoba a manifestar lealtad a la conducción de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Y rendir un homenaje a los líderes indiscutibles del movimiento: Juan Domingo Perón, Evita y Néstor Kirchner. Para que Córdoba se sume con fuerza al Proyecto Nacional y Popular. Por una Patria Justa, Libre y Soberana.

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“Los trabajadores de todo el país se han puesto de pie para reclamar la libertad del coronel Perón”, decía la tapa del diario “La Época” del 16 de octubre. Los gremios que se suman a la protesta son cada vez más. Mientras los militares intentan ponerle paños fríos a la situación, emitiendo un comunicado que rezaba que “el coronel Perón no se encuentra detenido”, Perón les responde con un mensaje personal al general Ávalos: “Comunico al señor Ministro que mientras la radio anuncia que no estoy detenido, hace cuatro días que me encuentro detenido e incomunicado y con dos centinelas de vista en la prisión de esta isla”. Perón, mediante una hábil maniobra, consigue que lo trasladen al Hospital Militar hacia la medianoche. Para ese entonces, y luego de largas y tortuosas deliberaciones, la CGT había declarado ya un paro general para el día 18. Pero los trabajadores, por su parte, no estaban dispuestos a esperar tanto. Amanecía el 17 de octubre con manifestaciones por todos lados. Policía y obreros se enfrentan en diversos puntos de la capital: en Brasil y Paseo Colón, en Independencia y Paseo Colón, por Alsina hacia el lado oeste, frente al Puente Pueyrredón, frente al Hospital Militar. La huelga, según informa la radio, se había genera-

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lizado un día antes de lo previsto. A eso del mediodía, y gracias en parte a que el coronel Filomeno Velazco, amigo de Perón, controlaba la planta baja del Departamento de Policía, es que deja de reprimirse a los trabajadores que iban marchando pacíficamente hacia Plaza de Mayo. La multitud congregada iba creciendo a cada minuto. El general Ávalos intenta infructuosamente hablarle a la muchedumbre, la cual le contesta, invariablemente: “Queremos a Perón”. Es Vernengo Lima quien le propone a Farrell otro tipo de salida: “Usted está cometiendo un grave error. Esto hay que disolverlo a balazos y va a ser difícil, hay mucha gente”, a lo que Farrell se niega. Ávalos insiste, y explica que las ametralladoras están en el techo: “Si tiramos al aire, se van a ir...”. Pero Farrell se mantiene firme en su negativa: “No, señor. No se hace ningún disparo. La gente puede morir por el pánico. Yo no autorizo nada”. Las versiones vespertinas de los diarios daban su particular visión de los hechos: “Grupos aislados que no representan al auténtico proletariado argentino tratan de intimidar a la población... En varias zonas de Buenos aires, los grupos peronianos cometieron sabotaje y desmanes”, decía, por ejemplo, el diario “Crítica”. Finalmente, Farrell se dispone a conver-

sar con Perón. Previamente, éste impone ciertas condiciones: “Primero, que Vernengo Lima se mande a mudar, segundo, que la Jefatura de Policía la ocupe Velazco, tercero, que lo busquen a Pantín y lo pongan al frente de las fuerzas de mar y que Lucero se haga cargo del Ministerio de Guerra. Además, hay que traer inmediatamente a Urdapilleta, que está en Salta, para que se haga cargo del ministerio del interior. Esas son mis condiciones”. Una vez reunidos Farrell y Perón, se da el siguiente diálogo: Farrell - Bueno, Perón, ¿qué pasa? Perón - Mi general, lo que hay que hacer es llamar a elecciones de una vez. ¿Que están esperando? Convocar a elecciones y que las fuerzas políticas se lancen a la lucha... Farrell - Esto está listo, y no va a haber problemas. Perón - Bueno, entonces, me voy a mi casa. Farrell - No, déjese de joder, esa gente está exacerbada, ¡nos van a quemar la Casa de Gobierno! A eso de las 23 horas, Farrell y Perón ingresan a la Casa Rosada. Perón sale al balcón, y la ovación es ensordecedora. Algunos hablan de 300.000 personas, otros de 500.000, otros de un millón. Allí se encontraba reunida una auténtica marea humana. Luego de abrazarse con Farrell, Perón se dirige a su pueblo:


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Desde el balcón, de cara al pueblo

“Trabajadores: hace casi dos años dije desde estos mismos balcones que tenía tres honras en mi vida: la de ser soldado, la de ser un patriota y la de ser el primer trabajador argentino. Hoy a la tarde, el Poder Ejecutivo ha firmado mi solicitud de retiro del servicio activo del Ejército. Con ello, he renunciado voluntariamente al más insigne honor al que puede aspirar un soldado: llevar las palmas y laureles de general de la Nación. Ello lo he hecho porque quiero seguir siendo el coronel Perón, y ponerme con este nombre al servicio integral del auténtico pueblo argentino. Dejo el sagrado y honroso uniforme que me entregó la Patria para vestir la casaca de civil y mezclarme en esa masa sufriente y sudorosa que elabora el trabajo y la grandeza de la Patria. Por eso doy mi abrazo final a esa institución, que es el puntal de la Patria: el Ejército. Y doy también el primer abrazo a esa masa grandiosa, que representa la síntesis de un sentimiento que había muerto en la República: la verdadera civilidad del pueblo argentino. Esto es pueblo. Esto es el pueblo sufriente que representa el dolor de la tierra madre, que hemos de reivindicar. Es el pueblo de la Patria. Es el mismo pueblo que en esta histórica plaza pidió frente al Congreso que se respetara su voluntad y su derecho. Es el mismo pueblo que ha de ser inmortal, porque no habrá perfidia

ni maldad humana que pueda estremecer a este pueblo, grandioso en sentimiento y en número. Esta verdadera fiesta de la democracia, representada por un pueblo que marcha, ahora también, para pedir a sus funcionarios que cumplan con su deber para llegar al derecho del verdadero pueblo. Muchas veces he asistido a reuniones de trabajadores. Siempre he sentido una enorme satisfacción: pero desde hoy, sentiré un verdadero orgullo de argentino, porque interpreto este movimiento colectivo como el renacimiento de una conciencia de trabajadores, que es lo único que puede hacer grande e inmortal a la Patria. Hace dos años pedí confianza. Muchas veces me dijeron que ese pueblo a quien yo sacrificara mis horas de día y de noche, habría de traicionarme. Que sepan hoy los indignos farsantes que este pueblo no engaña a quien lo ayuda. Por eso, señores, quiero en esta oportunidad, como simple ciudadano, mezclarme en esta masa sudorosa, estrecharla profundamente en mi corazón, como lo podría hacer con mi madre. (En ese instante, alguien cerca del balcón le gritó: ¡un abrazo para la vieja!) Perón le respondió: Que sea esta unidad indestructible e infinita, para que nuestro pueblo no solamente posea una unidad, sino para que también sepa dignamente defenderla. ¿Preguntan ustedes dónde estuve? ¡Estuve realizando un sacrificio que lo haría mil veces por ustedes! No quiero terminar sin lanzar mi recuerdo cariñoso y fraternal a nuestros hermanos del interior, que se mueven y palpitan al unísono con nuestros corazones desde todas las extensiones de la Patria. Y ahora llega la hora, como siempre para vuestro secretario de Trabajo y Previsión, que fue y seguirá luchando al lado vuestro para ver coronada esa era que es la ambición de mi vida: que todos los trabajadores sean un poquito más felices. Ante tanta nueva insistencia, les pido que no me pregunten ni me recuerden lo que hoy ya he olvidado. Porque los hombres que no son capaces de olvidar, ni merecen ser queridos y respetados por sus semejantes. Y yo aspiro a ser querido por ustedes y no quiero empañar este acto con ningún mal recuerdo. Dije que había llegado la hora del consejo, y recuerden trabajadores, únanse y sean más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse nuestra hermosa Patria, en la unidad de todos los argentinos.

Iremos diariamente incorporando a esta hermosa masa en movimiento a cada uno de los tristes o descontentos, para que, mezclados a nosotros, tengan el mismo aspecto de masa hermosa y patriótica que son ustedes. Pido, también, a todos los trabajadores amigos que reciban con cariño éste mi inmenso agradecimiento por las preocupaciones que todos han tenido por este humilde hombre que hoy les habla. Por eso, hace poco les dije que los abrazaba como abrazaría a mi madre, porque ustedes han tenido los mismos dolores y los mismos pensamientos que mi pobre vieja querida habrá sentido en estos días. Esperamos que los días que vengan sean de paz y construcción para la Nación. Sé que se habían anunciado movimientos obreros; ya ahora, en este momento, no existe ninguna causa para ello. Por eso les pido, como un hermano mayor, que retornen tranquilos a su trabajo y piensen. Y hoy les pido que retornen tranquilos a sus casas, y esta única vez, ya que no se los puedo decir como secretario de Trabajo y Previsión, les pido que realicen el día de paro festejando la gloria de esa reunión de hombres que vienen del trabajo que son la esperanza más cara de la Patria. He dejado deliberadamente para lo último, el recomendarles que antes de abandonar esta magnífica asamblea, lo hagan con mucho cuidado. Recuerden que entre todos hay numerosas mujeres obreras, que han de ser protegidas aquí y en la vida por los mismos obreros; y finalmente, recuerden que estoy un poco enfermo de cuidado y les pido que recuerden que necesito un descanso que me tomaré en el Chubut ahora, para reponer fuerzas y volver a luchar codo a codo con ustedes, hasta quedar exhausto si es preciso. Pido a todos que nos quedemos por lo menos quince minutos más reunidos, porque quiero estar desde este sitio contemplando este espectáculo que me saca de la tristeza que he vivido en estos días.” La multitud cumple con este último pedido. Luego, esa masa sudorosa a la que se refería Perón, o ese “subsuelo de la patria sublevado”, como diría luego Scalabrini Ortiz, esa que había llegado a la plaza asustando a los “niños bien” mientras cantaba “¡Sin galera y sin bastón, los muchachos de Perón!”, empezaba lentamente a dispersarse.

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Cultura Jorge Coscia en el Centro Mozé

“LA HISTORIA LA GANAN LOS QUE LA CUENTAN”

El Secretario de Cultura de la Nación presentó en el Centro Miguel Ángel Mozé la re-edición de “Historia de la Nación Latinoamericana”, la clásica obra de Jorge Abelardo Ramos, editada por primera vez en 1968. Participaron también el vicepresidente del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, Víctor Ramos, el miembro por Córdoba de dicho Instituto, Enzo Regali y la Directora Nacional de Acción Federal, María Elena Troncoso. por Miguel Apontes Fotografía Nahuel Nieto Un Secretario de Estado en el barrio San Martín El local de calle Brandsen está repleto. Ansiosos por escuchar al Secretario de Cultura, alguien adelanta sus impresiones: “Aguinis no hubiera jamás visitado un Centro de Estudios, en un barrio de Córdoba, para hablar de cultura; esto el nuevo clima de época”. La reflexión remitía al Secretario de Cultura en épocas de Alfonsín, Marcos Aguinis. Jorge Coscia, distendido, se apresta a iniciar la charla con un guiño a esta ciudad: “Más de una vez me preguntaron si yo había estado en el Cordobazo. Pero no estuve, aunque sí puedo decir que entré a la política de la mano del Cordobazo”. Hablar de historia es inevitable; y es que fuimos convocados para la presentación de un libro de Jorge Abelardo Ramos: “No

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sabemos quien fue el autor de esta frase; la cita la trajo Hernán Brienza. Tomando eso de ‘la historia la cuentan los que ganan’, la frase, que desconocemos su autor, es ‘la historia la ganan los que la cuentan’. Esta premisa se confirma con un relato como el de Jorge Abelardo Ramos y su Historia de la Nación Latinoamericana (…) yo diría que el largo proceso que transformó a las colonias españolas, sus pocos virreynatos, en más de veinte repúblicas, formadas en torno a los intereses concentrados de las oligarquías comerciales, agroexportadoras, de los terratenientes, que con distinto nombre fueron denominados en distintos lugares de esta Patria Grande, alrededor de esas fuerzas aliadas al imperio británico, uno podría decir como Ramos muy bien lo explica en este libro, que la victoria, la independencia de América de España, significó también la derrota del sueño de Bolívar”.

Ayacucho y el precio de la independencia

La historia oficial, la que nos contaron en los libros de texto de la escuela primaria y secundaria, buscó la representación de las naciones latinoamericanas y no está exenta de manipulaciones. Coscia pone en cuestión, incluso, el relato construido en torno a una batalla ícono de la independencia suramericana. “Se pagó un alto precio por la independencia que se concreta en la batalla de Ayacucho, donde, diríamos, que cuando se ganaba esa batalla en paralelo se iba produciendo la balcanización de la región. En Ayacucho pelearon soldados de todos los países latinoamericanos. Se pusieron en marcha, entonces, las fuerzas centrífugas que se disparaban por el interés mezquino de las oligarquías comerciales en Buenos Aires, cuyo líder político cuando todavía no existía la oligarquía ganadera, era sin duda Bernardino Rivadavia, las oligarquías ligadas al estaño en Bolivia, al cobre en Brasil, los cafetaleros de Brasil, los algodoneros de otros lugares. Tenemos a Rivadavia, a Santander (Francisco


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de Paula Santander, primer presidente constitucional de Colombia (1832-37) … en cada lugar hay un Rivadavia y todos mirando al nuevo poder que emergía, luego de la derrota de España que era el imperio británico. Ya en la batalla de Ayacucho hay un hecho cultural y simbólico muy fuerte que prueba como historia la ganan los que la cuentan. Y Jorge Abelardo Ramos nos lo cuenta, desnudando la manera en que se deconstruye una nación desde el campo del relato y la cultura. Hay una anécdota magnífica: cuando el general Sucre encabeza la batalla de Ayacucho lanza una convocatoria muy simple y dice: ‘a paso de vencedores’.” La transmisión de los hechos históricos hasta nuestros días no puede considerarse inobjetable, a pesar del esfuerzo de muchos académicos por demostrar su rigor, su apego a los documentos. Coscia devela cierto dogmatismo imperante: “¿Quién contaba esa historia? No lo hacían nuestros historiadores, o mejor dicho lo hacían historiadores nuestros que se formaban en base al idioma francés y las escuelas europeas. Y se produjo un pequeño desfasaje en la traducción: ‘que no haya vencedores’. Fíjense cómo el cambio del relato y el concepto transformó a la batalla de Ayacucho en la historia de una derrota, porque si no se ganó en Ayacucho es porque se perdió la unidad latinoamericana con la que soñaban Bolívar, Sucre, San Martín y muchos otros”.

Política e historia Y cómo ignorar en este diálogo el vínculo política-historia. Jorge Coscia lo explica: “Es allí donde se desnuda claramente como funciona esta relación entre política e historia; de qué manera sigue en acción lo que llamamos la batalla cultural que es el centro y el corazón de cualquier batalla. Porque un pueblo no puede ser dominado militarmente por mucho tiempo. Pero si puede ser dominado, y por mucho tiempo, cuando se conquistan sus cabezas, la de sus universitarios, profesionales, las clases medias. Como decía Arturo Jauretche, de por estar muy educados están mal educados. Han sido educados con patrones y pautas de la colonización pedagógica; por los modelos culturales que nos propusieron que no fuéramos vencedores. Allí, en esa gloriosa batalla, la última gran batalla librada contra el imperialismo español, está en ciernes el relato que nos hizo que fuéramos más de veinte repúblicas.” Si faltaba un toque barrial al escenario de la disertación, un vecino, totalmente ajeno

y despreocupado por la abstracción de los presentes frente a las ideas que desgranaba un Secretario de Estado, irrumpe en la sala y en tono imperativo dice: “Alguien estacionó una camioneta frente a mi garage y no puedo entrar, por favor que me la saque de una vez.” La inesperada intervención no desentona con el clima de la sala. Coscia, solidario, reclama: “Bueno, quien estacionó mal su vehículo que lo corra, así nuestro vecino puede entrar a su casa”. Y la charla sigue, discurre: “Ramos, en su libro ‘Revolución y contra revolución en la Argentina’, dice que la historia argentina no es ni más ni menos que la historia de las revoluciones alternadas con las contra

revoluciones que aún hoy perduran como fuerzas opuestas, irresueltas, que deberá resolver nuestro pueblo. Porque si no lo resuelve nuestro pueblo, lo resolverá la oligarquía y las clases dominantes y monopólicas que están siempre preparadas y listas para tomar el poder. Y también dice Ramos: somos un país porque no pudimos ser una nación, somos argentinos porque fracasamos en ser latinoamericanos. En ese concepto está la clave de la revolución que vendrá. Hasta que punto es así. Si uno analiza la historia de América Latina, descubrirá que precisamente es la historia de revoluciones y contra revoluciones que de modo semejante en cada uno de los

Un libro que nació dos veces No es posible, porque hoy escribimos la última página de la historia, ignorar algunas medidas de estos tiempos como la nacionalización de YPF, lo que representa recuperar la soberanía en el manejo de nuestros recursos naturales. “Aquí hay una clave central para hacer política. Siempre digo ¿para qué sirve la cultura y la historia? Sirve para que dentro de diez años, que seguramente seguirá nacionalizada YPF, sepamos por qué la nacionalizamos. El peligro es que nos olvidemos. Perón nacionalizó los ferrocarriles; y Perón es derrotado políticamente cuando a uno le pone Mitre y al otro Sarmiento. Y en esa pequeña concesión cultural, que parece ínfima, está la clave de la derrota posterior de un proyecto, de una política revolucionaria con justicia social e independencia económica, una conciencia histórica que le da sentido a las cosas.” Jorge Coscia, autor del prólogo a esta re edición de Historia de la Nación Latinoamericana, habla de la singularidad de la obra: “Este libro nació dos veces: cuando terminó de escribirlo Jorge Abelardo Ramos y volvió a nacer cuando se encontró con nuestro tiempo histórico. El sujeto que lo encuentra en su biblioteca es el presidente de Venezuela Hugo Chávez. Como cineasta, como guionista, pienso que la historia tiene más imaginación que el mejor de los novelistas. Ése comandante que habla por la historia del presente, buscando fundamentos, precisaba este libro. Y estaba escrito. Y nosotros en este país, donde se había escrito el libro, tuvimos que escuchar a un compatriota venezolano redescubriéndolo cuando se lo leía a nuestra presidenta. Que también lo había leído de joven y que posiblemente lo había olvidado. No hay duda que Cristi-

na, como Néstor Kirchner, son quienes retomaron, con conciencia política histórica, el proceso de integración. Vivimos la etapa más intensa de la integración desde la época de nuestros libertadores. Cuando Perón gobernaba, pergeña la alianza conocida como el ABC (Argentina, Brasil y Chile); comprende que las poderosas fuerza acumuladas en la pos guerra mundial no pueden ser compensadas sino por una construcción de bloques equivalentes e intenta una unidad con el Chile de Ibáñez y el Brasil de Gertulio Vargas. Lo conoce a Ibáñez pero nunca se encuentra con Vargas. La derrota de Perón del ‘55 es anticipada por el suicidio de Gertulio en el ‘54. Cuando uno analiza la derrota de Perón no puede olvidarse del suicidio del brasileño; si leemos la carta que deja Vargas cuando se mata de un tiro en el corazón, creo que la podría haber escrito Perón. Las derrotas de ambos tienen las mismas razones: uno con un tiro en el corazón y el otro tras un exilio de diecisiete años que regresa para morir a la Argentina. Tal vez en esa actitud de Perón esté la clave de que el peronismo todavía esté vivo: el peronismo no recibió un tiro en el corazón. Tenemos que aprender de la historia, de la cercana a nosotros que somos los jóvenes de los años ’70. Creo que Ramos nos ha dejado esta obra como lo más fructífero, la mejor herencia, con una tenacidad inigualable en el intento de construir un movimiento revolucionario y lo que es una conciencia histórica. Se intentó el procedimiento del ocultamiento, pero fracasó. El libro está aquí y junto con Ramos, que cabalga en este libro, cabalgan todos los libertadores y patriotas. Decimos una vez más, y esta vez sin que se tergiverse, ‘a paso de vencedores’.”

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rincones de la Patria Grande se libraron, enfrentándose los pueblos con sus clases dominantes y donde hubo liderazgos muy parecidos, de uno y otro lado. Hay Rivadavias, Santander y muchos otros .. pero también tenemos a los Artigas, a los San Martín, Bolívar, a los Sucre, a los Chacho Peñaloza, Felipe Varela, Chacho Peñaloza, Juana Azurduy.” Lo que Ramos hace en este libro no es, ni más ni menos, que juntar los pedazos de una historia que fue fragmentada. Porque el mayor éxito de la fragmentación, de la balcanización, se da no solo cuando se conforman los países e intentan reproducir cosas de otras naciones, es patético el modo en que comienzan a tomar los uniformes militares europeos, adoptan la Constitución de Estados Unidos y copian sus instituciones.”

La necesidad de tener próceres Aquí Jorge Coscia busca recrear los planteos de aquellos que buscaban forjarle un sentido de nación a los territorios fragmentados: “‘¡Pero no tenemos próceres!, ¿qué hacemos? En la Banda Oriental tenemos a Artigas que es un impresentable. Y bueno, hay que reinventar a Artigas para

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tener un prócer.’ Fíjense: si algo no quería Artigas era que la Banda Oriental se separe de las provincias. Él quería derrotar a Buenos Aires. No quería que se balcanicen las provincias que llegó a conducir como el gran caudillo argentino oriental. Entonces se producen enfrentamientos y choques, algo fundamental cuando se crean esos países. La más grande derrota de Simón Bolívar es que uno de los últimos fragmentos de la Patria Grande lleve su nombre: Bolivia, donde se sintetiza la tragedia de la balcanización. A este país, con el nombre del Libertador, por las luchas fraticidas entre los fragmentos de la gran nación le quitaron hasta su salida al mar.”

así con todos. Este libro, en su pequeñez material, es el primer gran emprendimiento de la integración latinoamericana en el relato histórico y cultural. Y es que nadie antes llevó adelante la tarea de contar una sola historia. El secreto del libro es ese: hay una sola historia. Porque no se puede analizar derrotas, victorias, procesos, si no es desde una perspectiva integral. Las relaciones existentes entre Urquiza, Mitre, Artigas, Solano López, Francia, O’Higgins, Sucre, Santander, todo conforma la misma historia. Porque esos hombres no vivían una historia local. San Martín ¿cuánto tiempo estuvo en Buenos Aires? No se si suman siete años los que estuvo en territorio argentino. Es la misma cifra de años de vigencia política activa de Evita y Néstor Kirchner. San Martín vive gran parte de su tiempo en Chile, en Lima … Aquí está la tarea formidable de Jorge Abelardo Ramos, que entiende a este libro como herramienta política y que no se puede hacer política sin entender que el día de hoy es la última página de nuestra historia. Lo hace recuperando aquello que nos une, porque hay muchas trampas en el relato histórico. Decimos que Ramos no era un progresista, porque las palabras tienen su tradición, no son ni buenas ni malas; la historia les cambia el sentido. Un progresista va a focalizar su atención en los errores que Irigoyen comete en la Semana Trágica y en la Patagonia y no ve las complejas circunstancias, las fuerzas políticas y sociales que se movieron; esto sin liberar de culpa al personaje histórico. La historia son los pies en el barro.” Otra vez nuestro vecino: “Disculpen, es una chata S10, una Chevrolet”, insiste, porque sigue sin poder entrar a su casa. “Es un mitrista”, dice alguien del público. Coscia observa que el bloqueo del vecino es parte de un proceso balcanizador; “en la balcanización de nuestros ríos el bloqueo en La Vuelta de Obligado también tuvo que ver”, y todos nos reímos.

La justificación de la balcanización y una visita inesperada

Cuando aún no habían llegado los españoles

“Todas esas derrotas militares tuvieron su consumación definitiva cuando en las escuelas, las universidades, se comenzó a contar la historia fragmentada de cada uno de los países balcanizados. Termina de consumarse la derrota en la balcanización del relato. Nos empezaron a contar una historia que era la historia argentina a los argentinos, la historia chilena a los chilenos, la historia de Brasil a los brasileños, y

“Ramos dice en su libro: antes de la llegada de los españoles los incas no conocían a los aztecas, y los guaraníes le tenían miedo a los incas y los incas le tenían miedo a esos bárbaros itinerantes que eran los guaraníes; y los charrúas seguro que se comían a alguno que podían comerse. Y no es que sean malos estos pueblos a los que reivindicamos y defendemos. Pero hay que tener cuidado: no es casualidad que


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las universidades norteamericanas estén buscando todo el tiempo alguna minoría tribal para ver cuantas lenguas se hablan en Latinoamérica, para ver cuántas cosas más nos dividen en lugar de unirnos. La visión de San Martín es otra: andaremos en pelotas como nuestros hermanos los indios. Tenemos un destino solo si hay una Patria Grande y unificada; cuidado con separar las causas de los negros, de los indios, de las minorías, de los criollos, de una gran causa que nos une. Una unidad en la diversidad como se manifestaba en los ejércitos patriotas que llevaron la luchas de la independencia y que luego fueron derrotados en guerras civiles, contra tipos sin el apoyo popular pero sí con el apoyo del imperio británico.”

La historia que se escribe todos los días Hablar de nuestros días o de lo que sería la contemporaneidad de hechos que serán historia, es lo que más entusiasma al auditorio. Y todo empezó con una pregunta que se le formuló a Jorge Coscia, referida a los conflictos: “La lucha continúa. Muchos hablan de un año difícil, complejo. Yo me pregunto: ¿hubo desde 2003 algún año fácil? El kirchnerismo la tuvo difícil siempre. Este renacer de la revolución nacional que expresó Néstor y hoy Cristina, tan difícil la tuvo que se murió Néstor. Creo que no hay nada más difícil que la muerte de quien encabezaba esta etapa. En este caso no vale la frase ‘lo que no mata enriquece’, porque murió. Y el coraje de la presidenta de seguir adelante porque nadie es irreemplazable, aunque yo creo que, como los grandes hombres, Néstor sí tiene algo que no es posible reemplazar. El kirchnerismo es, nada más y nada menos, una etapa más de esa revolución nacional que tiene dos siglos de intentos por consolidarse; una revolución de una forma realista, pragmática. Algunos peronistas melancólicos dicen ‘Perón hizo tal cosa …’ No comprenden que cada etapa tiene su tiempo histórico; el país que recibe Néstor no es el mismo que le tocó a Perón. Mucho más destruido en 2003 que en el ’45. A pesar de la exclusión de la Argentina de mediados del siglo pasado, por ese país joven de gente campesina que emigra del interior a la gran ciudad. Realidades distintas, pero con un hilo común: el kirchnerismo es la versión de la revolución nacional y popular del siglo XXI; con una dosis de inteligencia, capacidad y conflictividad inevitable. Cuando se lo acusa de conflictivo no se equivocan;

Haití, la primera república negra del mundo Qué oportuna la mención del país caribeño, sobre todo por la realidad de atraso y postergación. “Y no olvidemos Haití: sin la ayuda de Petión, Bolívar no hubiera podido llevar adelante la empresa de liberación de la Gran Colombia, llegando como sabemos hasta el Alto Perú; su lugarteniente, Sucre, libra la batalla de Ayacucho. Haití no solo le da las armas, los barcos, la fuerza y el dinero a Bolívar para retomar la batalla, si no que le enseña el carácter social de la independencia. Explicándole que si quiere hacer la revolución va a tener que dejar de ser un mantuano (1), un oligarca de la elite. Porque en ese momento Bolívar fue derrotado no por las oligarquías españolas sino por los pueblos que prefieren al rey que a los mantuanos.” La mención de Alejandro Petión, no es

azarosa. Y es que Haití es conocido como el país más pobre de América Latina y el Caribe, aunque no siempre fue así. Haití fue el primer país en independizarse de sus colonizadores franceses y españoles. Esto no fue gratuito: sufrió el permanente acoso y bloqueo de Francia y Estados Unidos. En 1807 Petión fue elegido presidente de la República fundada un año antes y es recordado por su impulso a la educación y el haber llevado adelante la primera reforma agraria de América Latina. (1) En la Venezuela del periodo colonial, “mantuano” es el nombre con que se designaba a los aristócratas que descendían de los conquistadores españoles, aunque era aplicado indiscriminadamente a todos descendiente de blancos españoles.

Descubrir viejos libros en tiempos de integración por Uriel Quinteros En algún anaquel estaba, perdido y polvoriento, ese viejo texto de Jorge Abelardo Ramos. Unos argentinos se lo supo regalar al comandante Hugo Chávez hace unos años y cuando este se encontró con Cristina en 2011 para la reunión de la CELAC (Cumbre de Estados de Latinoamérica y el Caribe) lo exhibió con satisfacción. La obra descubierta, confirmaba todo cuanto piensan estos dos líderes: no hay futuro para nuestros pueblos sin la integración regional. Y el comandante lee la dedicatoria: “Sr. Presidente Hugo Chávez …¡Por un Ayacucho definitivo! ¡A paso de Vencedores!”. Y en voz alta cita algunos párrafos de “Historia de la Nación Latinoamericana”, el libro cuya re edición se presentó en nuestro local de calle Brandsen, en el barrio San Martín. Nada fue casual: la constitución de la CELAC puede considerarse el hecho más trascendente en nuestro continente desde la época en que todo este territorio era colonia. Valga recordar que reúne a todos los países de América Latina y el Caribe, sin Estados Unidos ni Canadá. Que pone en cuestión el otro organismo continental, claramente dominado por el Departamento de Estado norteamericano, la O.E.A. (Organización de Estados Americanos) que,

como inequívoca muestra de la subordinación de sus miembros al imperio, no incluye a Cuba, expulsada en 1962. Con nuestra casa rebosante de público, me tocó presentar a Jorge Coscia, en nombre del Centro Miguel Mozé, esa inolvidable noche de julio. Me paré, nervioso, frente tantos compañeros entusiasmados con este presente soñado por otros compañeros que ya no están: el de la etapa más intensa en la integración desde la época de las luchas por la independencia de nuestras naciones. Develar los beneficiarios de la división implica, develar los detractores de hoy a las políticas de Cristina orientadas hacia la integración de la región. Una integración no solo económica, sino, y fundamentalmente, política. Es la única llave posible para la emancipación de nuestra América. Recibir en nuestra casa a un Secretario de Estado y prestarnos a hablar de historia como la política del pasado y buscar explicarnos las razones de la fragmentación de nuestros pueblos (la balcanización de la que habla Ramos en su libro), representó un punto altísimo en nuestra acción política de formación de los militantes, en especial la juventud.

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quien elude los conflictos no hace más que incubar nuevos conflictos. El kirchnerismo tiene una gran capacidad para administrar el conflicto. En los últimos meses hemos tenido un tibio, triste y patético reverdecer del conflicto agrario; también el conflicto monetario. ¿Son nuevos estos conflictos? O son expresiones recurrentes de conflictos que tienen mucho tiempo. El conflicto agrario está en el corazón de la historia argentina como la contradicción principal para ser o no un país; si el proyecto agro exportador se impone sobre el proyecto productivo, industrial y autónomo volvemos al país semi colonial que firmó el pacto Roca - Runciman, un país para quince millones de habitantes y no para cuarenta. A ese conflicto se lo enfrenta. Y sigue habiendo sectores que no se entregan. Ya no son los oligarcas Santamarina, Anchorena, que tenían cien mil hectáreas. Son sus nietos pobres que tienen 5.000 o 6.000 hectáreas, pero con lazos con monopolios; con monopolios de la comunicación que también están en el negocio agrario, tienen explotaciones arroceras, ganaderas. La otra expresión fue la crisis monetaria, la del dólar, ligada a la crisis petrolera. ¿Es nuevo esto? Y podemos agregar uno nuevo: Hugo Moyano, y no digo la CGT, porque sería falso. Tampoco es nuevo; cuando el peronismo nace, poco después del 17 de

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octubre, se forma el Partido Laborista y uno de los primeros conflictos se da con Cipriano Reyes. Quiero decir que estamos en presencia de viejos conflictos irresueltos, con la particularidad de Néstor y Cristina, que lo sacan a la luz. A lo largo de los últimos años hemos tenido otros: con la Corte Suprema, con el Fondo Monetario Internacional, con las Fuerzas Armadas (el cuadro de Videla es un hecho simbólico, pero es el conflicto del ordenamiento y disciplinamiento del Ejército), Aerolíneas, Y.P.F. … todos afrontados con coraje e intentando resolverlos. Y no me voy a olvidar del conflicto con los medios de comunicación monopólicos que está aprovechando todos los otros conflictos. Vean Clarín: a veces parecen trotskistas, están con el campo, con los camioneros, nos corre por izquierda con el tema ambiental. Cualquier bondi deja bien a Clarín, con tal de decir que todo hace mal el gobierno.”

La historia también la escriben los traidores “Es increíble la traición de Moyano. No tiene retorno. Es un viejo tema de la historia la traición. Sin grandes traidores no tendríamos la historia que tenemos; sin Urquiza no hubiera ganado Mitre y sin Urquiza no hubiera sido derrotado el Paraguay con un millón de muertos, porque debió estar al lado

de Solano López y estuvo al lado de Mitre y del imperio esclavista británico. Los traidores son protagonistas siempre. Y Moyano hoy, en el momento que es derrocado Lugo en Paraguay y que hay cacerolazos en la esquina de Santa Fe y Callao por el dólar, ¿en ese momento se acuerda del impuesto a las ganancias a algunos trabajadores? Moyano ha planteado la destrucción del frente nacional con el verso del movimiento obrero, lo mismo que quiso hacer Cipriano. ¿Saben qué es el frente nacional? Es como un avión: tiene dos alas y una cabina. Si un ala se quiere poner en la cabina, el avión se cae. Nuestro avión tiene un Scioli y un Moyano, están en el avión. En el momento que quiera ir a la cabina Scioli o Moyano (que está en el ala obrera) se rompe el frente nacional. En la cabina van quienes conducen los elementos concurrentes y equilibrados del frente nacional. Hay que entender, por momentos, que una reivindicación obrera llevada al extremo puede hacer caer al avión; y eso será una derrota para los trabajadores. Esto es populismo como dice Laclau, es decir la capacidad de atender múltiples reclamos convergentes. Sin traidores como el almirante Rojas (un gran chupamedias de Perón), como Urquiza o Alvear, sin todos ellos no hubiera ganado el campo anti nacional nunca.”


pensar un pais con justicia social

La cultura como motor de construcción política por Maria Elena Troncoso* Durante mucho tiempo, la cultura fue pensada como un conjunto de bellas artes, que se distinguían de todo pensar y hacer colectivo cotidiano. Esta distinción fue medular hasta mediados del siglo XX, y restringió la acción política a la promoción de las artes plásticas, escénicas, visuales, musicales, como así también a la preservación del patrimonio histórico. Con el desarrollo y el acceso popular a los medios de comunicación en el siglo XX, los gobiernos comenzaron a incorporar a la gestión cultural la regulación de aquellos medios, y en ciertos casos, alentar la producción y la sustentabilidad de algunos sectores de las industrias culturales (como fue la creación del Instituto Nacional de Cinematografía, en 1957). Este último hecho estimuló o alentó a su vez un cambio en la noción social y política de la cultura. Una definición más cercana a la antropología, como toda manera de hacer y expresarse de un pueblo; como un complejo proceso de construcción de sentido, valores e ideales que estructuran la vida social. La gestión cultural en tiempos neoliberales en gran medida redujo la cultura a un conjunto de espectáculos resonantes, que, en muchos casos, debían servir como “aspirina” para palear la marginalidad y la exclusión a la que se veían sometida cada vez más sectores de la población. Este modo de entender la gestión en cultura entonaba con la frivolidad y la espectacularidad que caracterizaba a la cultura política neoliberal.

Luego del neoliberalismo: una nueva construcción política y cultural Los gobiernos de Néstor Kirchner primero y luego Cristina Fernández de Kirchner posteriormente, generaron un quiebre e iniciaron una nueva etapa en la política cultural. Pero también en la cultura política del país. En la gestión cultural, los hechos más trascendentes hacen al papel activo del Estado, con la firme convicción de ampliar, democratizar y federalizar los procesos de creación, difusión y acceso tanto a los

bienes como a los servicios culturales y de la comunicación. Las iniciativas llevadas articuladamente por distintas áreas -Secretaría de Cultura de la Nación, Ministerio de Educación, Ministerio de Planificación, Secretaría de Medios de Comunicación y la flamante Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) entre otras- tienen por eje central vehiculizar la democratización antes señalada, a lo largo y ancho del país, revirtiendo la reducción de la cultura a mercancía privatizada, que había caracterizado a la cultura y al gobierno neoliberal. La nueva cultura política rompió con la frivolidad, la ostentación y el espectáculo. Al calor de la fuerte crisis social, política, cultural y económica de comienzos de siglo, los argentinos supimos revalorizar la política como instancia creadora e integradora, sustentada en convicciones, recuperando y adecuando a las realidades del siglo XXI las banderas históricas del peronismo: justicia social, soberanía política e independencia económica. Dejando atrás el fundamentalismo de mercado, la desregulación y la privatización como (falsas) instancias de progreso, se revalorizó la figura del Estado y la gestión pública (en sus diversos niveles) como espacio colectivo indispensable para el desarrollo económico, la creación y la protección del trabajo; la educación, la ciencia, la salud y la inclusión social; la integración regional y el respeto a los derechos humanos. Todos ellos pilares de una democracia entendida ahora no sólo formal, sino también sustantivamente, como reflexión y práctica cotidiana. Esta revalorización de la acción política (y sobre todo gubernamental) alienta y articula otro aspecto central de nuestro tiempo: el incremento de la esperanza y la participación ciudadana -fundamentalmente de los más jóvenes- en las distintas instancias de militancias, encuentros y debates colectivos en las diversas instituciones sociales: partidos políticos, sindicatos, organizaciones comunitarias, asociaciones profesionales, corporaciones empresariales.

La cultura como eje de la transformación política ¿Qué tienen en común la flamante Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el desarrollo de la Televisión Digital Terrestre (TDT), los programas Igualdad Cultural, Polos Audiovisuales y todos aquellos que apuntan al desarrollo y la revalorización del patrimonio nacional, la capacitación de los profesionales y técnicos de la gestión cultural en todo el país o la creación del programa nacional Puntos de Cultura siguiendo su antecedente brasilero? Por un lado, afianzar un nuevo modelo de país inclusivo: plural, federal, democrático, y en este sentido, promover al mismo tiempo una ciudadanía plena, íntegra –política, social, económica, cultural y tecnológica. Pero también alentar y afianzar una nueva cultura política. Un nuevo modo de comprender y hacer política en la Argentina, que acerque la gestión a la población, amplíe los ámbitos de participación y promueva nuevas instancias de formación y reflexión, revalorice la propiedad pública estratégica y reconozca la necesidad de regular el mercado, en pos del bien común. Esta es nuestra convicción, y el compromiso por lo que trabajamos día a día en la Secretaría de Cultura de la Nación. Nos sentimos orgullosos, pero también profundamente responsables, de participar cotidianamente en la transformación de la realidad cultural del país, partiendo de una noción amplia de la misma, y trabajando articuladamente con todas las áreas del Estado y los diferentes niveles de gobierno. Y al mismo tiempo, colaborando en la gestación de una nueva cultura política, cuyas banderas, renovadas, son la justicia social, la soberanía de la patria y latinoamericana, y la independencia económica. Eslabones fundamentales para alcanzar, finalmente, salir triunfantes en esta batalla cultural.

*Directora nacional de acción federal de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación.

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Una usina de pensamiento

neoliberal

Surgida en Córdoba en 1977 con el inequívoco propósito de sigue aportando sus cuadros técnicos y además de continuar siendo la proveer cuadros técnicos para la implementación de las asesorías, principal fuente de consulta de los monopopolíticas neoliberales, la Fundación Mediterránea puede lios mediáticos cordobeses y nacionales. jactarse de haber alcanzado sus objetivos y de sostenerse en el tiempo como proveedor de recursos humanos para la Primeros pasos mediterráneos A partir de los años sesenta y setenta, en gestión del Estado, esta vez acotado a la “isla” cordobesa. El un mundo que comenzaba a virar hacia el “Manifiesto” leído cuando su lanzamiento en el Colegio neoliberalismo, un nuestro país se conforMonserrat ya no aparece en su página web, quizás por maron y desarrollaron centros privados de investigaciones en economía con orienvergüenza a la reivindicación que se hizo del terrorismo de tación liberal, financiados por capitales estado. Aunque su orientación ideológica, contraria a los económicos concentrados: La Fundación intereses populares, no es posible ocultarla. Sus méritos en la de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) creada en 1964 por la Bolsa construcción de un sentido común, orientado hacia la de Comercio de Buenos Aires, la Cámara exaltación de la libertad de empresa y la no intervención esta- Argentina de Comercio, la Sociedad Rural tal, cuenta con el inestimable concurso de los medios de y la Unión Industrial Argentina; el Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina comunicación hegemónicos. (CEMA) fundado en 1978 y la Fundación por Ivana Fantin y Erika Schuster A partir del golpe de Estado de 1976, se instauró un proceso de cambios generados por el desarrollo del modelo de acumulación de capital basado en la valorización financiera. Lo que comúnmente llamamos neoliberalismo puso fin a un ciclo en el que diferentes proyectos populares buscaron el desarrollo económico a partir de la industria. Esta “revancha clasista” llevada adelante por los grupos concentrados del poder económico, impuso una profunda reestructuración de las relaciones sociales y económicas. De hecho, las políticas neoliberales provocaron que Argentina ingrese al listado de países con mayores niveles de desigualdad social producto de la concentración del ingreso, la precarización laboral y la desactivación del movimiento obrero, entre otros efectos socialmente negativos. Para ello fue imprescindible la transformación del rol del Estado que cristalizó en las reformas estructurales de los años 90,

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cuyos ejes fueron la desregulación y las privatizaciones. En ese proceso el Estado nacional se deshizo de su aparato productivo, de sus órganos de regulación económica, de la prestación directa de la mayoría de los servicios públicos, de gran parte de sus empleados y de cierta capacidad de decisión soberana. A pesar del nuevo rumbo impreso desde el 2003, muchas de las consecuencias del neoliberalismo no se han logrado revertir y en Córdoba en particular se siguen delineando las políticas bajo la misma matriz. Uno de los principales actores que elaboró las políticas públicas -y lo sigue haciendo en nuestra provincia- es el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, cuyo más conocido representante es Domingo Cavallo; no es el único “técnico” que se insertó en áreas claves de la gestión durante el neoliberalismo. Si bien hoy en el gobierno nacional esta usina de pensamiento casi no encuentra interlocutores, en nuestra provincia

Mediterránea, de 1977. Estas usinas de pensamiento se consolidaron en los años 90 como actores capaces de construir consenso y de incidir en el diseño de las políticas públicas, a través de asesoramiento técnico o insertándose en las estructuras de poder gubernamental. Durante esos años la Fundación Mediterránea fue uno de los que más relevancia adquirió en el espacio público, no sólo por su inserción estatal, sino también por el protagonismo que adquirió en los medios de comunicación, como actor fundamental en la construcción de un sentido común económico neoliberal. El 6 de julio de 1977 -en el tradicional Colegio Nacional de Monserrat y con la presencia de las más altas autoridades provinciales, municipales, universitarias, eclesiásticas y empresariales del momentosurge la Fundación Mediterránea, entidad aglutinadora de importantes empresarios de Córdoba como FulvioPagani (de ARCOR), Piero Astori (de Astori- Estructuras) y José Castro Garayzabal (vicepresidente de la UIA). Todos ellos ocupaban cargos ejecutivos en la Asociación de Industriales


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de Córdoba (ADIC). Con el objetivo de darle un respaldo teórico a sus propuestas y concretar con sustento técnico proyectos de política económica, crearon y financiaron el Instituto de Estudios Económicos de la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), cuyo director- fundador fue, por mucho tiempo, Domingo Cavallo. A su vez, la gran mayoría de sus miembros tenían formación de posgrado en universidades estadounidenses como Hardvard y Chicago, cuna del “monetarismo”, eufemismo técnico del neoliberalismo. A esta temprana relación con el ámbito internacional y los organismos multilaterales de crédito -para los cuales el IERAL muchas veces realizaba trabajos de investigación- los miembros del Instituto de la Fundación Mediterránea supieron ponerla a jugar cuando ocuparon cargos públicos, lo cual por un lado facilitaba el acceso a créditos externos y les abría las puertas a los organismos internacionales para que digiten las políticas públicas argentinas. Un ejemplo cercano de ello es el caso del economista Humberto Petrei, en su doble papel de miembro del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y asesor del primer gobierno de De la Sota. Los primeros pasos dados en su primer período dan cuenta del crecimiento que adquirieron varias de sus empresas fundadoras, como ARCOR, gracias al modelo económico implementado por la dictadura militar. En efecto, el número de socios se

triplicó: de 33 en los primeros años, en 1984 ya eran 106 las empresas socias, tendencia que irá en aumento en los años democráticos. También la posición de las empresas socias cambia: al momento de su creación la mayoría no ocupaba lugares importantes en la economía argentina, para principios de los 80 de los 106 socios, 38 son empresas líderes, 12 grupos económicos y una empresa trasnacional. Asimismo, durante el terrorismo de Estado, la política de expansión mediterránea también fue eficaz, logrando nacionalizar su ámbito de influencia y tener sus primeras incursiones en el Estado. La más importante fue el nombramiento de Cavallo y todo su equipo al frente del Banco Central, en 1982. Desde ese lugar implementó medidas trascendentales para la vida económica, como la circular A 137 que significó la estatización de la deuda privada, recayendo en todos los argentinos las obligaciones adquiridas por el sector empresarial. La Mediterránea, además, reivindicaba la política de orden de la dictadura, con todo lo que eso implicaba en los años de plomo. Es ilustrativo el discurso inaugural de su Presidente Piero Astori - hoy recortado en la página oficial de la entidad- en el que señalaba: “… vivimos años de anarquía y destrucción. Hemos vivido al borde de la guerra civil y el colapso económico. Las Fuerzas Armadas asumieron la responsabilidad de la conducción de la Nación para salvaguardar la

existencia misma de la patria. El gobierno ha convocado a la ciudadanía a participar en el Proceso de Reorganización Nacional mediante un diálogo constructivo. La decisión de formar la Fundación Mediterránea es nuestra contestación afirmativa a la convocatoria”. Por otro lado, el propósito de la entidad de difundir ampliamente sus lecturas de la realidad y sobre todo sus propuestas de política pública fue claro desde sus inicios y se concretó en noviembre de 1977, cuando Piero Astori compró el diario “Tiempo de Córdoba”. Avanzada la democracia, ya no hizo falta poseer un diario, La Voz del Interior se convirtió en fiel reproductor del discurso mediterráneo.

Sinuoso pero ascendente camino en los gobiernos democráticos Ante el franco retroceso de la dictadura, la entidad trató de despegarse del gobierno dictatorial del cual fue parte. Este alejamiento final y su permanente estrategia de presentarse como técnicos sin intereses políticos le permitió reposicionarse en la transición a la democracia y los años posteriores. Al mismo tiempo, fue tejiendo lazos con los nuevos gobiernos y su apartidismo le permitía a algunos de sus miembros acercarse al Partido Justicialista a nivel nacional, mientras otros formaban parte del gobierno radical cordobés. Particularmente en Córdoba, la relación

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con la UCR local, era de larga data. El economista Jorge Caminotti, integrante del instituto de Investigación mediterráneo, se desempeñó primero como Secretario de Comercio Exterior y luego como Ministro de Economía y Hacienda en las administraciones de Angeloz, siendo reemplazado en el primer cargo por el vicepresidente del Grupo ARCOR, José Alberto Giai. Por esos mismos años, a nivel nacional, Domingo Cavallo incursionaba nuevamente en un cargo público, pero esta vez de la mano del Partido Justicialista cordobés, comandado por ese entonces por José Manuel De la Sota. El fundador del IERAL consiguió, en las elecciones del 6 de Septiembre de 1987, ingresar al Congreso de la Nación como diputado por Córdoba. De esta manera, su “entrismo” en los partidos políticos y en áreas estatales se fue intensificando. Al mismo tiempo que las asesorías técnicas fueron teniendo cada vez mayor injerencia en el diseño de políticas públicas. Así es como, hasta mediados de los 90, se implementó el Programa de Asistencia Legislativa (PAL), publicación gratuita dedicada a revisar proyectos de ley en curso e impulsar proyectos de legislación general, dirigida a los legisladores. El PAL era financiado por el Centro Internacional para la Empresa Privada (CIPE) -cuyos recursos provenían de las arcas del Congreso estadounidense- que calificó al programa desarrollado por la Mediterránea como uno de los tres casos más exitosos de América Latina. Cada vez era más claro que la Fundación Mediterránea era la mejor alumna de los organismos internacionales en la materia política económica neoliberal. Con el menemismo la “colonización” del Estado fue total, ya que cada funcionario entraba acompañado por técnicos que ocupaban líneas medias de gobierno. Hartamente conocido es el caso de Cavallo primero al frente de la Cancillería, cargo que le permitió poner a jugar su red de relaciones en el extranjero, especialmente con los Estados Unidos, fortalecidas por la Embajada en ese país a cargo de Guido Di Tella. Luego, en 1991 como Ministro de Economía, lugar desde cual consolidó el régimen de acumulación financiera y transformó profundamente a la Argentina a partir de la implementación de la convertibilidad. Cada una de las medidas económicas impulsadas por Cavallo eran sostenidas y defendidas en las publicaciones e intervenciones mediáticas del IERAL como las únicas opciones válidas para la estabilidad económica. Esta defensa del neoliberalis-

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Mestre en un acto de la F mo continuó aún después del alejamiento de Cavallo del gobierno menemista.

Córdoba ¿la isla mediterránea? Si bien todas las fichas de la Mediterránea estaban puestas a nivel nacional, para nada descuidaron a su provincia originaria y poco a poco sus demandas de privatizaciones, desregulación económica y achicamiento estatal, argumentados desde una supuesta necesidad de “modernización”, “inserción global” y “eficiencia”, fueron teniendo eco en los gobiernos cordobeses. A pesar de la temprana sanción de la ley de reforma administrativa, algunas concesiones privadas, el vaciamiento de la banca pública y de la aprobación de una

ley de emergencia que permitió un importante ajuste, en el período angelocista son pocos los rastros de una reestructuración neoliberal profunda. Fue el gobierno de Ramón Mestre el que implementó un drástico recorte de la estructura y funciones estatales, llevó adelante la primera privatización completa de un servicio público cordobés (el agua) y todo ello con fuerte represión de la protesta social. Algunas de estas medidas fueron recomendadas por el Banco Mundial en una misión técnica en nuestra provincia y el investigador del IERAL Juan Zapata fue elegido por Mestre para manejar la Secretaría de Asistencia para la Reforma Estatal. Así, el último gobierno radical cordobés fue de transición


pensar un pais con justicia social

Fundación Mediterránea hacia el desguace del Estado en nuestra provincia, que cristalizará en las reformas estructurales del año 2000, de la mano de José Manuel De la Sota.

De la Sota: neoliberalismo mediterráneo en estado puro Hacia finales de la década del 90, cuando el neoliberalismo mostraba sus síntomas de agotamiento y el gobierno nacional de la Alianza reforzaba la exclusión con la escandalosa ley de flexibilidad laboral, tan recomendada por la Fundación Mediterránea, en Córdoba la coalición del peronismo con la UCD (Unión de Centro Democrático) prometía llevar adelante las tan postergadas reformas del Estado. Los

socios más importantes de la Fundación Mediterránea no ocultaban su satisfacción. El titular del Grupo Roggio, días antes de la asunción de De la Sota, decía: “Tengo la impresión que De la Sota va a ser receptivo a propuestas que haga el IERAL” (La Voz del Interior, 7/07/99 10A). También el monopolio mediático cordobés lo preveía jubilosamente: “Luego de ‘jugar en la grande’, al IERAL le queda ahora la esperanza de aplicar sus recetas reformistas en Córdoba, que tradicionalmente fueron rechazadas” (La Voz del Interior, 7/07/99. 7A). Mientras tanto en el Estado provincial se reciclaban ex funcionarios menemistas, formados en el IERAL, como Juan Schiaretti, Osvaldo Giordano, Humberto Petrei y otros técnicos

insertos en las segundas líneas provinciales. Con ese plantel José Manuel De la Sota, diez años después de las reformas estructurales del Estado nacional y a menos de dos años del estallido de la crisis el 19 y 20 de diciembre de 2001, logró impulsar las leyes del “Estado nuevo” que, bajo la máscara de la eficiencia estatal preveían las privatizaciones de EPEC, el Banco de Córdoba y el juego, la venta de los bienes inmuebles del Estado provincial, el control del gasto público y el uso del crédito externo para llevar adelante planes de obras públicas y de reestructuración administrativa. Esto último es lo que le permitió al delasotismo jubilar anticipadamente a gran parte de los empleados públicos, cuya consecuencia inmediata fue la desfinanciación de la Caja de Jubilaciones. A su vez, estas normativas siguen vigentes y son el amparo legal para la venta de los inmuebles provinciales, el manejo de los fondos del juego en manos privadas, el siempre latente intento de privatización de EPEC, la tercerización del cobro de impuestos y el indiscriminado endeudamiento de la provincia, por nombrar sólo algunas de las políticas que mantienen a Córdoba subsumida en el pozo neoliberal, a contramano de lo que sucede a nivel nacional. La Fundación Mediterránea es parte de nuestra historia reciente, pero sobre todo de nuestra realidad actual en Córdoba. Desde su creación esta entidad logró posicionarse como un actor de consulta ineludible no sólo de los gobiernos sino también de los principales medios de comunicación. La construcción de un discurso tecnicista y antipolitico, similar al de la prensa “independiente y objetiva”, que comenzó con la dictadura pero se reforzó con el menemismo y en su versión cordobesa el delasotismo, le permitió a esta usina de pensamiento liberal construir su legitimidad y con esto incidir en la definición del rumbo económico de la Argentina en los últimos 30 años. Aunque hoy las transformaciones realizadas por el proyecto nacional y popular nos demuestran que a nivel nacional la Mediterránea tiene poca cabida; las operaciones cotidianas de La Voz del Interior, las medidas de De la Sota y los cacerolazos en el Patio Olmos dan cuenta de que en Córdoba todavía nos queda mucho camino por recorrer y muchas disputas para dar en nuestra provincia si queremos que la Mediterránea pase a la historia en nuestra provincia.

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política - ficción

La verdadera historia del

“No matarás”

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Aclaración innecesaria En diciembre de 2004, el filósofo y poeta Oscar del Barco envió una carta a la revista cordobesa La Intemperie, conocida como “No matarás”, y que dio pie a una catarata de notas y comentarios locales y nacionales de intelectuales y políticos de todo tipo, adhiriendo unos y rechazando otros sus conclusiones. La carta estigmatizaba dogmáticamente las muertes ocurridas en la década del 70, haciendo asumir colectivamente la responsabilidad a cuantos hubieran adherido, simpatizado o tolerado a la resistencia popular. La polémica dio origen a un libro editado por Universidad Nacional de Córdoba. La intención de dicha carta, deseada o no por su autor, devino en proclama sostenida eufóricamente por una parte de

la derecha nacional, particularmente por el antecedente del autor, quien de co fundador de la revista “Pasado y Presente” (1), baluarte del marxismo nacional, pasando por Zaratustra, llegaba a sostener inadvertidamente, desde un lugar impensado, la existencia del demonio guerrillero. Internet nos descubre al poeta correntino Portela, entusiasmado en esa línea política, proclamando al autor de la carta como filósofo eminente de América Latina. Este cuento, pese a dar nombres propios, reclama se le otorgue a la ficción el carácter sagrado que el autor de la carta reconoce a su aforismo y, habiendo sido abogado y por tanto, cómplice de muchos de esos demonios, invoco la amistad que nos une y el cariño que le tengo, para reclamar mi

impunidad.

por Horacio Lonatti

ignoto, provisto de mejor iluminación, levantó la maza regresándola a su dueño, quien acomodó el mango de la herramienta como un molde entre sus dedos. Súbitamente, un nuevo sobresalto inquietó su alma: olvidó los clavos de la pasión. Quiso enmendar la ausencia con algún substituto, pero mirando en derredor, buscándolo, la soledad lo aterró, haciéndole recordar el verso de su autoría: “soy el elegido por la sombra que nos transporta a juegos donde solo reina la muerte” (Variaciones Sobre un Viejo Tema, 1975, Buenos Aires, pág. 1). Nuevamente su poesía lo auxilió, apartando el cáliz amargo de la duda: “vuelvo a la palabra, porque en ella se esconde el enigma” (Infierno, México, Puebla, 1977, pág. 34). Visitante asiduo del cabildo, ahora descubría las gruesas columnas que desfilaban a su lado, las ventanas abiertas a la plaza y el túnel de la galería que parecía no terminar nunca. Por cierto, no era la Iglesia de Wittenber elegida por el monje agustino, pero el gesto imponente cumpliría igualmente la pretensión escandalizadora. Ignoró la presencia del poeta correntino, empujado por una ceguera apostólica que le quitó precaución y sagacidad filosófica; no obstante, fue quien puso en sus manos los cuatro clavos, con los cuales sujetó la proclama redentora en la madera oscura del portal. En medio de la faena, se preguntó si debió traducir la tesis al alemán, otorgarle sutileza, acentuar su estilo epistolar, introducirle un proemio histórico o un epílogo poético. Después de todo, siempre pensó que la obra intelectual es provisoria, sujeta a hallazgos nuevos y correcciones, pero en ese momento se alegró que el

texto fuera definitivo, dada su trascendencia ética. Rápidamente el horror incendió su cerebro, haciéndole abandonar toda cavilación. Gruesas gotas de sangre le mancharon la piel y la ropa; un dolor hostil le dijo que erróneamente había golpeado su carne, incluso los clavos habían penetrado su piel, produciéndole un desorden terrible. Despavorido pretendió alejarse del Cabildo, embistiendo en la carrera a nuestro poeta correntino que, habiendo auspiciado secretamente su tarea, ahora se interponía en la fuga y, cuya aparición inoportuna le pareció inexplicable. Súbitamente, con el martillo, quebró su cráneo, arrojándolo convulsionado al suelo. Portela sacudió sus piernas dos veces y quedó quieto. Ver el cadáver entre las sombras de la noche le vació el cerebro, que poco antes estuvo eufórico y memorioso. La sangre en sus manos y ropa le confirmó que había matado a un hombre; no sintió culpa, tan solo sorpresa por haber protagonizado una aventura azarosa. Cuando la sirena policial mortificó sus oídos, arrancó la carta y huyó, no dejando prueba que pudiera delatarlo. Refugiado en el dormitorio, se bañó, cambió las sábanas de la cama y, sin mirarse al espejo, satisfecho por la impunidad lograda, pretendió dormirse. Entre sueños musitó su próximo poema: “… los hombres crecen bajo tilos quemados y zarzas que hablan del dolor” (Partituras, 2010, Buenos Aires, pág. 26). Posteriormente, quieto el ánimo y despreocupado de lo ocurrido, hizo publicar la carta en una revista cordobesa, que produjo discordias y regocijo de unos y de otros. Portela, sonrió desde la tumba.

La figura ecuestre de San Martín se dibujó torpemente en la semioscuridad de la plaza. Oscar del Barco presintió el monumento como un espectáculo siniestro de batalla terminada, sin oler la sangre ni ver la mutilación, pero la soledad y el silencio de la noche lo golpearon con desasosiego insoportable. La luz de una lámpara, caída a la derecha, proyectó su sombra en el empedrado, moviéndose a la izquierda, viboreando, agigantando sus contornos sin explicación. Seguramente su inquietud fuera caudalosa, si se hubiera anoticiado de la existencia de un personaje desconocido que, agazapado, con una linterna incrementaba su imagen, y había concurrido, por simple intuición, para auxiliarlo y ofrecerse de cómplice. Una mano apretó el texto de No Matarás, la otra sostuvo el martillo, con el cual clavaría la carta en la puerta del Cabildo. Se convenció que era un testimonio trascendente, iluminado mensaje escrito en una noche deslumbrante, señal de un nuevo tiempo histórico, necesario e impostergable. Caminar le apaciguó el espíritu, sintiendo una sensación extraña, diríase con sus mismas palabras, “la dulzura de su ser hacia la serenidad de la tierra” (Elegía a Burnichón, Puebla, 1983, pág. 22). Esa noche tuvo un estremecimiento sublime que retempló su ánimo, incluso enardeció su sexo. Marchó en línea recta, decidido a culminar el oficio, sin vacilación. Cuando quiso fijar el manuscrito en el portón, el martillo cayó de su mano. El poeta Portela, que de él se trata el visitante

(1) Pasado y Presente, publicada entre 1963 y 1965. Además de Del Barco participaron, entre otros, Aníbal Arcondo, José María Aricó, Samuel Kieczkovsky, Juan Carlos Torre, Héctor Schmucler, César Guiñazú, Carlos Assadourian, Francisco Delich. “Ninguna justificación nos vuelve inocentes”, Oscar del Barco (Carta a la revista La Intemperie, diciembre 2004) “El hombre que busca el conocimiento no solo debe amar a sus enemigos, sino que debe también odiar a sus amigos”, Federico Niezsche (Ecce Homo, Buraeu Editor SA, Buenos Aires, 1999, pág. 13)

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EL GENERAL JUAN DOMINGO PERÓN primera Parte

Podemos decir sin temor de incurrir en una exageración que el proceso inaugurado con el golpe militar del 4 de junio de 1943 inició el camino que llevaría al coronel Perón a la presidencia de la nación. Hombre llamado por el destino, ya cincuentón encabezaría la última revolución nacional y social de la Argentina en el siglo XX y XXI. por Enzo Regali * Los antecedentes de la revolución del 4 de junio de 1943 El origen del movimiento que luego se popularizará como Peronismo, no obedece a la aparición redentora de un oficial de ejército que repentinamente fue iluminado por las nuevas ideas. En realidad son las épocas las que construyen los políticos o los caudillos y no a la inversa. En efecto, el Ejército argentino hacia 1930 se movía al igual que otras instituciones del estado en un marco de diversas contradicciones. Por una parte el servicio militar obligatorio establecido por el general Pablo Ricchieri, ministro de guerra del segundo gobierno del general Julio Argentino Roca, había introducido en el arma el contacto directo con toda la juventud argentina de la época. Desde aquella que provenía de los lugares más remotos, rurales o urbanos, muchos de ellos analfabetos o semianalfabetos, hasta los hijos de las clases medias y altas que si bien trataban de eludir la obligación de aprender

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a armarse en defensa de la patria (ese fue el concepto para establecer la ley aunque con “el tiempo”, que para bien o para mal se encarga de todo, luego se tergiversaría) por distintos medios más o menos aceptables. No obstante cuanto más “cultura” poseían los “colimbas” (probablemente un acrónimo de “corre limpia barre” lo que demuestra la alteración del sentido original de la ley) menos ejercicios hacían, ya que terminaban siendo “secretarios” o “edecanes” de algún oficial1. Podemos decir que la experiencia producía una mezcla de clases que ni la educación pública lograba2. En los años 1930 las revisaciones generales demostraban a los oficiales y suboficiales el estado muchas veces de desnutrición que algunos futuros soldados traían. Previamente al golpe del 6 de setiembre de aquel año contra Yrigoyen muchos militares respondían a ideas radicales. No todos eran “yrigoyenistas”, los había ligados al “alvearismo” y al “antipersonalismo” (ambos sectores luego se unirán, pero en ese momento eran adversarios. Los últimos, incluso enemigos de Hipólito Yrigoyen).

También existía un grupo minoritario que admiraba a los nacientes nacionalismos europeos. Mussolini que gobernaba Italia desde 1922 y Charles Maurras, el francés líder y fundador de la Acción Francesa, partido que defendía la monarquía y un nacionalismo elitista3. Llamaremos a este nacionalismo -expresado entre otros por el autor del golpe, general José Felix Uriburu“restaurador” para diferenciarlo claramente de otros grupos que sostenían ideas nacionalistas revolucionarias y democráticas. Justamente entre estos estaba el grupo Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA) fundado por Arturo Jauretche, Luis Dellepiane, Manuel Ortiz Pereyra, Gabriel del Mazo, Homero Mancioni (conocido como Homero Manzi), A. Gutiérrez Diez entre otros. Todos afiliados radicales, requisito que se mantuvo por varios años para ingresar al grupo que participaba de la interna enfrentando a Marcelo T. de Alvear cada vez más cerca de los antipersonalistas. Este hecho hizo que Raúl Scalabrini Ortiz, aunque colaborador de los Cuadernos de FORJA no ingresara a la organización hasta que resolvieron quitar dicha exigencia. El grupo tuvo una gran influencia ideológica en la generación militar de la época. Editaba Cuadernos en defensa del petróleo, defendiendo la neutralidad ante la segunda guerra, denunciando el imperialismo inglés y su influencia en la economía nacional, el tratado Roca(h)-Runcimann sobre las carnes, que estableció la entrega de algunos servicios públicos a capitales británicos, el fraude practicado por conservadores y radicales antipersonalistas aliados y la complicidad de los socialistas y la Democracia Progresista de Lisandro de la Torre en ese régimen. Todas las publicaciones eran giradas al interior de las Fuerzas Armadas como forma de propaganda nacional y criticando el estado de profunda crisis social4 que vivía el país. Entre quienes recibían los Cuadernos estaba el coronel Perón. Al mismo tiempo el país a partir de la crisis internacional del 30 debió cambiar la política que los gobiernos anteriores habían mantenido con pocas modificaciones. La oligarquía conservadora en el poder, a


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través del general Agustín P. Justo primero, comenzará a tomar medidas económicas de carácter defensivo ante el marco internacional. Control de cambios, fundación del Banco Central (1935, nacionalizado en 1946 por el presidente militar Edelmiro J. Farrel) –el que aunque creado bajo el modelo inglés cumplía, aunque sea débilmente, un rol regulador-. Al mismo tiempo se producía un proceso de industrialización por sustitución de importaciones (ISI) que generó la aparición de una gran cantidad de pequeños y medianos talleres y una clase obrera de origen industrial muy diferente a la ya existente que en general pertenecía a los servicios públicos o privados, pequeñas industrias alimenticias o simplemente a la burocracia del estado. Es en el marco de esta compleja sociedad, que se profundiza no solo las dificultades económicas sino también una aguda crisis de origen político. El inicio de la segunda guerra dividirá las opiniones entre quienes deseaban entrar en la guerra a favor de los aliados y aquellos que deseaban permanecer neutrales. Dentro de los “aliadófilos” como se los llamará, había miembros de la vieja oligarquía pero también sectores de la clase media, algunos ligados a la universidad, que; o bien miraban con simpatía un acercamiento al emergente Estados Unidos, que era quien más presionaba en América ya que deseaba sustituir la influencia de Gran Bretaña, quien desde principios del siglo XX había entrado en decadencia como gran potencia; o bien eran anglófilos de una obsecuencia inentendible. En efecto, la vieja Albión, no veía mal la neutralidad argentina ya que de esta manera no peligraba la provisión de alimentos en medio del conflicto. Un estado de guerra o beligerante no solo complicaba las cosas sino que además permitía el vínculo con Estados Unidos quien entraba como proveedor de armas en un país como Argentina con el cual no existía la relación de dependencia que esta tenía desde el siglo XIX, con Gran Bretaña. Los militares, como las clases medias, profesaban el viejo antiimperialismo contra Norteamérica, que la propia Gran Bretaña fomentaba para tratar de erosionar a su aliado/adversario en la influencia para con América Latina. Esta ideología tenía especial fuerza en Argentina y Uruguay, países cuyos vínculos económicos con el Reino Unido era muy fuerte y por lo tanto olvidaban, sus intelectuales, analizar la dependencia existente con la gran nación del norte. Diferente era el caso de Brasil

que permanentemente oscilaba entre la simpatía y los acuerdos con EE. UU. y sus relaciones regionales en el sur del continente. Peor aun eran los casos de México y Centro América o el Caribe, “patio trasero” o más precisamente “jardín de entrada” del nuevo imperio en auge. Así las cosas, los neutralistas militares, como dentro de la sociedad civil, se dividían en dos grupos. Aquellos que simpatizaban con Alemania e Italia, cultivando un nacionalismo restaurador admirador de la maquinaria militar de la primera (los menos) y los sectores nacionales, influidos por el tradicional liberalismo argentino, pero neutralistas ya que abrevaban en proyectos nacionales que incluían el acercamiento a otros países del cono sur como Brasil y el auto abastecimiento armamentístico a partir de una industria nacional que como Fabricaciones Militares (1941) o la Fábrica de Aviones (1927) habían sido creadas por los anteriores gobiernos radicales (Marcelo T. de Alvear) y conservadores (Ramón S. Castillo). Dentro de este grupo estaba el ambiguo Agustín P. Justo ya retirado pero el más político de todos, el general José María Sarobe, el general Manuel Savio y el propio Perón junto a otros coroneles como Silva, Sosa Molina, Lucero, Ramírez, Descalzo, que habían sido los capitanes en el golpe septembrino. También hay que decir que por lo menos Perón a poco de que Justo iniciara su gobierno de carácter conservador, se alejaría, aunque silenciosamente del jefe militar y presidente de la república. Como vemos la historia no es lineal. Justo muere en enero de 1943 y va a ser esta generación de militares, de coroneles y generales en algunos casos, que armaran esa logia denominada GOU que ante la posibilidad que se repitiera el fraude anterior y que subiera al poder un presidente aliadófilo resolvieron dar un golpe y derrocar a Castillo. Como detalle digamos también que el embajador inglés en Buenos Aires ya sabía que se iba a dar el golpe, estaba en un cóctel en la Embajada Británica y conocía perfectamente la conspiración y que en esos días se produciría la asonada.

La Revolución “Juniana” El gobierno de Castillo no despertó, al ser derrocado, la simpatía de nadie. En realidad nadie tenía muy en cuenta la posibilidad que los militares dieran un golpe y además muy pocos realmente conocían los objetivos del mismo. Prueba de esto es que los viejos partidos, la universidad, las

embajadas, las organizaciones empresariales, la sociedad en general se mantuvo a la espera de los sucesos o incluso en algunos casos dieron un tímido apoyo. En realidad en el Ejército había a esa altura de todo como en baza. Así fue que si bien a la mayoría los unificó la neutralidad ante la guerra, la política económica ya más keynesiana, no se modificó demasiado aunque se profundizaron las iniciativas de Fabricaciones Militares y la Fábrica de Aviones, justificada en la situación de guerra reinante en el mundo. Objetivamente se avanzaba hacia una política económica nacional e industrialista. El tema más criticable y que le fue valiendo la condena de los sectores medios más cultivados, fue la entrega del ministerio de educación a hombres del más reaccionario nacionalismo restaurador, a quienes luego Perón llamaría “piantavotos de Felipe II”. Gustavo Martínez Zuviría, Jordán Bruno Genta, Alberto Baldrich, Carlos Obligado, Ignacio B. Olmedo entre otros ocuparán cargos importantes, logrando el rápido alejamiento de las clases medias del nuevo gobierno.

Hacia el 17 de Octubre En esta contradicción de neutralistas, aliadófilos, nacionalistas restauradores, nacionales (usando la diferenciación de don Arturo Jauretche) se movían los hombres de junio. Entre ellos el coronel Perón, que era secretario del Ministerio de Guerra a cargo del general Edelmiro Farrel que además era su amigo. Desde ese lugar estratégico trabajará con mucha habilidad para lograr el apoyo de sus camaradas de armas al GOU que era el Grupo de Oficiales Unidos o Gran Obra de Unificación, depende de los distintos historiadores. El GOU fue una logia interna en la cual Perón hace ingresar a la mayoría de los oficiales. Luego en octubre de 1943 pidió tener a su cargo el Departamento Nacional de Trabajo que muy pronto sería elevado al rango de Secretaría de Trabajo. El cargo era aparentemente secundario pero la política social no era una cuestión menor ya que dentro de las preocupaciones del Ejército estaba el crecimiento de las clases obreras y la influencia comunista que podía existir sobre ellas. Nuevamente las opiniones se dividían sobre él o los caminos a seguir. Los más nacionalistas o liberales conservadores, eran partidarios de actuar represivamente con el movimiento obrero o al menos mostrar mano dura. Sin embargo el nuevo Secretario utilizando en muchos casos los contactos de su ca-

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marada el coronel Domingo Mercante cuyo padre era un dirigente sindical ferroviario, comenzó a tomar contacto con distintos gremialistas dejando de lado en ocasiones a los comunistas más ortodoxos. Socialistas, anarquistas, sindicalistas, trotskistas y hasta algunos comunistas críticos comenzaron a conversar con este nuevo personaje que no solo los seducía sino que les otorgaba reivindicaciones concretas y obligaba a los empresarios a cumplir las leyes sociales ya existentes pero que descansaban llenas de polvo en los anaqueles del viejo Departamento. Al mismo tiempo en un discurso en La Bolsa de Comercio (agosto de 1944) frente a empresarios, explicó parte de lo que sería su concepción sobre la convivencia del capital y el trabajo. Allí afirmó que ellos debían ceder parte de su poder patronal para evitar la agudización de la lucha de clases ya que de otra manera el malestar social podía tornarse explosivo. Se apoyaba así aunque sin mencionarlo expresamente en la doctrina social de la Iglesia, que había comenzado a surgir con la Encíclica de León XIII Rerum Novarum en 1891. Para su política obrera Perón tuvo en la Secretaría dos importantes colaboradores, uno fue José María Figuerola, quien había sido colaborador de Primo de Rivera en España y el otro, Armando Espineli que

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ya trabajaba en la Secretaría de Trabajo y Previsión pero había sido colaborador de Manuel Fresco, el hombre que gobernaba la Provincia de Buenos Aires con mano dura y que era uno de los políticos del fraude patriótico, aunque al mismo tiempo el iniciador de políticas sociales en dicha provincia. Pero esta política social se complementaba con un programa industrialista para el cual Perón había propuesto conformar el Consejo Nacional de Posguerra logrando el apoyo en el mismo de obreros y empresarios. Mientras tanto el general Pedro Pablo Ramírez era desplazado de la presidencia por los sectores afines a Perón y asumía Farrell la misma, con Perón como vicepresidente. Al mismo tiempo quedaba a cargo del Ministerio de Guerra desde el cual consolidó el apoyo militar esencial para su construcción del poder. Esta acumulación de cargos de Perón y el giro que comienza a tomar la revolución de junio, debido a la política de nacionalizaciones, intervención de empresas de capitales extranjeros como la CADE complicadas en hechos de corrupción, así como la fuerte política social, de apoyo a los sindicatos y leyes como el Estatuto del Peón aprobado en octubre de 1944, comienzan a generar la resistencia de los

sectores tradicionales de la política argentina. Esta oposición encabezada por los partidos tradicionales era a la vez apoyada por el embajador norteamericano Spruille Braden. Pero lo más destacable fue que se unieron contra la nueva política: los radicales antipersonalistas, el Partido Socialista, el Partido Comunista y los Conservadores –la UCR se sumaría luego- quienes organizan para el 19 de septiembre de 1945 la famosa Marcha de la Constitución y la Libertad que reunió a una verdadera multitud (alrededor de 250.000 personas) que marcharon desde el Congreso por la zona céntrica contra la política del gobierno y especialmente contra el líder que se insinuaba, el coronel del pueblo Juan Domingo Perón. Pedían que el gobierno pasara a la Suprema Corte de Justicia en la que toda la Argentina tradicional, agraria y anglófila y/o europeizada confiaba plenamente. Fue esta marcha el antecedente cercano de la Unión Democrática que congregará a todos los partidos mencionados y también a la UCR, incluyendo sus grupos juveniles de los que participaba Arturo Frondizi y Ricardo Balbín, para enfrentar todos los partidos que apoyaron a Perón en las elecciones del 24 de febrero de 1946. * Profesor de Historia. Académico de número del Instituto de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego. 1 Un caso público de las preferencias que lograban algunos jóvenes instruidos es el del conscripto Edgardo Esteban en Malvinas, autor de “Iluminados por el fuego”, que nos cuenta en su libro llevado al cine que él fue un privilegiado ordenanza del único oficial que en la película aparece como “bueno y comprensivo”. Esteban no hacía guardias como sí lo hacía su compañero correntino que en una de ellas resulta muerto. (Testimonio de César Trejo, ex combatiente de Malvinas, voluntario de la clase anterior). 2 La educación pública establecida por la ley 1420 del gobierno de Julio Argentino Roca fue un gran avance en la igualación social para acceder a la instrucción y la cultura. No obstante al existir escuelas públicas ubicadas cerca de los bolsones de pobreza urbana o rural y otras céntricas cercanas geográficamente a las clases medias y altas, o institutos privados que cobraban cuota mensual, no se lograba la casi total igualación de diferentes clases, que se daba en el servicio militar obligatorio. En efecto había escuelas “muy buenas”,“buenas” o “más o menos” según quienes asistían a las mismas. Este hecho no ha cambiado. 3 La mayor parte de su vida fue agnóstico y solo retornó al catolicismo poco antes de su muerte. 4 Jauretche utilizará la palabra “nacional” para diferenciarse del nacionalismo restaurador con el que difería especialmente en torno a la cuestión social y obrera.


Políticas Públicas

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Los C.A.J. en Córdoba

ACCESO A LA JUSTICIA

PARA TODOS

Ya están funcionando seis Centros de Acceso a la Justicia (CAJ) en la ciudad de Córdoba, más uno en Deán Funes. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación promovió la creación de estos espacios de acompañamiento a la comunidad, en los que se brinda asesoramiento y orientación profesional, como una herramienta útil para garantizar el pleno ejercicio de los derechos y la igualdad de oportunidades de los ciudadanos. “Existe la obligación de ofrecer a la ciudadanía un servicio de Justicia que garantice los derechos de cada ciudadano y al mismo tiempo de la sociedad toda” (Néstor Kirchner)

Los ciudadanos, sujetos de derecho “Salimos a abordar a quienes requieren de los servicios que ofrece el CAJ, distribuimos folletos en instituciones religiosas, lo difundimos en radios comunitarias evangelistas, en las instituciones del barrio”, nos cuentan en la Asociación Civil Recursos Humanos de Barrio Müller, donde todos los días se atiende las diferentes demandas de la comunidad. “Violencia familiar, atraso en las cuotas alimentarias, régimen de visitas; se plantean muchos problemas de familia. La idea es que un mediador, un facilitador barrial y un equipo interdisciplinario que incluye a trabajadores sociales y psicólogos provoque el acercamiento y colabore en la resolución de los conflictos.” En el centro de Córdoba, en la peatonal Rivera Indarte, funciona otro CAJ. Su coordinador explica las experiencias cotidianas: “Hubo un caso de menores en riesgo, con su mamá con graves problemas de adicción. Estaba el caso en la Secretaría del Menor y la Familia (Senaf) de la provincia, que es la autoridad de aplicación. Estuvo dos años el caso en este organismo y actuamos sobre el caso buscando colaborar para que se agilice; se consiguió otorgarle la guarda a la abuela, cuando en una salida automática es posible que se hubiera terminado en la institucionalización de los menores. Y no termina ahí nuestra participación, sino que es un trabajo continuo de seguimiento.”

Articular con otros organismos públicos “Debemos estar atentos muchas veces para subsanar o corregir la manera de ac-

tuar de otros agentes públicos que a veces actúan como un mero empleado administrativo descuidando la tarea de contención que deben ejercer; muchos aún no tienen claro que enfrentamos a un sujeto de derecho y no a un simple beneficiario. Con el municipio buscamos articular con los CPC (Centros de Participación Comunal) y las Áreas de Promoción Social y sumar todo, hasta con sus talleres culturales y de oficios, al sistema de contención que nos proponemos llevar adelante. En los CPC de Pueyrredón y Empalme hemos encontrado buen eco, tienen la mejor predisposición y nos consideran un complemento para su tarea en el barrio. Las adicciones es uno de los problemas recurrentes; es preocupante lo que sucede con el Instituto Provincial del Alcoholismo y la Drogadicción (Ipad), por la situación de colapso o abandono en que se encuentra. El Coordinador del CAJ tiene la tarea de vincularse con las instituciones oficiales. A veces, lo que vemos en instituciones de la provincia, no es falta de predisposición ya que hay acciones individuales muy rescatables, sino el colapso de los organismos o la incompetencia e inadecuada formación de los empleados.”

Integración con la comunidad “Debemos lograr que los Centros de Acceso formen parte de la comunidad, del barrio, de los barrios aledaños y que sean incorporados como propios. Una presencia material y no solo a través de la política pública sino también con los trabajadores que se desempeñan en los CAJ”, explica una asistente social que trabaja en Centro

América. En el Centro Vecinal de Barrio Centro América cada vez más vecinos se acercan al CAJ, a pesar de funcionar, por ahora, solo los días martes. “El vecino se debe sentir acompañado, aun cuando la respuesta no pueda ser inmediata; el acompañamiento, que puede llevar tiempo, es lo que en definitiva podrá alcanzar la resolución del problema; el abandono del trámite, por hastío, por lo complejo, por falta de recursos para trasladarse donde se localizan las oficinas públicas, debe ser corregido con nuestra

Los CAJ en Córdoba Estos son los Centros de Acceso a la Justicia que ya están funcionando en la ciudad de Córdoba: Barrio Centro. Rivera Indarte 170, 1° Piso (Galería Pasaje Muñoz). Lunes a viernes de 9 a 16 horas. Te. 0351 4233728 y 4332143 Barrio Cabildo. Centro Integrador Comunitario (CIC), Colorado y San Rafael. Lunes a Viernes de 9 a 17 horas. Te. 0351 4937758 Barrio Müller. Obispo Castellano 51 (Asociación Civil Recursos Humanos), Lunes a Viernes de 9 a 17 horas. Te. 0351 4419217 Barrio Centro América. Centro Vecinal, Amalia Sánchez Ariño 2450, Martes de 10 a 15 horas Barrio General Savio. Escolástico Magan s/n, Salón de Usos Múltiples (SUM), Miércoles de 10 a 15 horas Barrio Granja de Funes. Comisión Vecinal, Ricardo Lagranda 5928, Mzna9 Lote 8, Jueves de 10 a 15 horas

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colaboración y seguimiento”, dice un joven abogado que trabaja en la populosa barriada de General Savio. Un objetivo desde los CAJ es empoderar a los vecinos para que se consideren sujetos de derecho. Una cosa que el Estado, a través de sus políticas públicas, los considere sujetos de derecho y otra cosa es lograr que el mismo vecino empiece a comprender que tiene derechos y eso a su vez le da derecho a exigir su cumplimiento y respeto. “A muchos les cuesta entender que posee derechos y lo que hacemos en todo caso es facilitarle el acceso a esos derechos.” El trabajo es arduo; es romper con cierta naturalización que existe en términos de desconocer muchos derechos, algunas alternativas o salidas para resolver ciertos conflictos.

Los conflictos más frecuentes Se observan muchos problemas vinculados al género: hay como un rol prestablecido socialmente que debe ocupar la mujer y otro el varón. Cuando hablamos de la nueva legislación que tenemos en estos últimos ocho años, muchas veces se escucha “ah, no sabía que esto podía ser así”. El coordinador debe ayudar a vincular al CAJ con las instituciones sociales del barrio, legitimadas socialmente como un centro de jubilados o un centro vecinal. Acercarse a estas organizaciones naturales del barrio, es acercarse y conocer el pulso de la comunidad. La mediación comunitaria cumple un papel fundamental; es un cambio paradigmático: es pasar de entender que la solución de un problema puede venir a través de un tercero, llámese juez, llámese mediación judicial o arbitraje a pasar a entender que

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como ciudadano y vecino, con derechos y obligaciones, se puede lograr una solución en conjunto y que el compromiso vale más que una carta documento; el compromiso asumido cara a cara, mirándose a los ojos. Esto es empoderar a los vecinos como sujetos de derechos. A diferencia de los operativos de los organismos del Estado Nacional, que son muy efectivos, pero que cumplen la tarea en dos o tres días y después se retiran del territorio, el CAJ tiene una presencia permanente y eso permite el seguimiento de las situaciones conflictivas planteadas por los vecinos. Además, para muchos cordobeses trasladarse al centro de la ciudad es un verdadero problema; estar en el territorio implica garantizar la presencia del Estado en los territorios. Un rol fundamental de los coordinadores de los Centros.

Acercar al vecino las políticas públicas “Hay experiencias que reflejan los beneficios de las políticas públicas nacionales; vemos mucha gente que ha accedido a la seguridad social, porque entró en las moratorias y se pudo jubilar, que accedieron a pensiones no contributivas por discapacidad o madre de siete hijos”, sostiene uno de los coordinadores. Hay 39 CAJ en todo el país y está abierta la posibilidad de abrir nuevos como parte de una política de acercamiento al ciudadano, al vecino. La idea es también generar un proceso preventivo de los problemas. El fomentar talleres en instituciones o en las escuelas, busca impulsar lo que se denomina la faz preventiva, de manera de no trabajar en adelante sobre el problema sino alentar a generar condiciones para la

prevención. Impulsamos la reunión de vecinos, que se organicen para intercambiar experiencias y buscar juntos las soluciones. El vecino ve al CAJ como el Estado presente con sus políticas públicas. Ve a un compañero que le puede dar una mano. Encuentra quizás a alguien poseedor de conocimientos técnicos que lo puede ayudar a resolver sus problemas con instituciones del Estado. Todo esto, la legitimación de los CAJ por parte de los vecinos, se nota por el incremento de la afluencia diaria. El incremento de la afluencia a los CAJ se refleja en las estadísticas: “En 2010 en el primer Centro que se abrió, tuvimos 201 consultas; en 2011 tuvimos 524 y en lo que vamos del año, hasta agosto, ya llevamos 972.” Mientras las políticas públicas alcanzan mayor presencia en los territorios el conflicto social tiende a disminuir. Es directamente proporcional.

Durante décadas, la presencia del Estado en las poblaciones más desfavorecidas del país estuvo circunscripta casi exclusivamente a la acción punitiva o a la intervención, ocasional y oportunista, en tiempos electorales. La ecuación era perversa y limitada: encontrar culpables o encontrar votantes, nunca sujetos de derecho, nunca personas. Lejos de aquellos tiempos de movilidad social ascendente, la marginación de vastos sectores sociales comenzó a formar parte del paisaje o la estadística y se naturalizó de tal modo que muchas veces se asume la pobreza como una condición natural y no como la imposición de un sector social sobre otro, que solo la intervención efectiva del Estado puede dirimir. Despojadas las condiciones de vida mínimamente aceptables, las poblaciones marginadas de los beneficios de la sociedad deben afrontar frecuentemente dificultades adicionales a las ya existentes, que requieren de la acción del Estado para ser resueltas. Pero esa intervención, para ser efectiva, no debe ser nunca espasmódica, sino continua, sostenida a lo largo del tiempo, de manera de garantizar, día a día, la inclusión de nuevos actores. Del prólogo del Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, en El Acceso a la Justicia como Política Pública de Alcance Universal, Año 2011.


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