PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
1
AÑO III - N° 5 - Marzo de 2012 Publicación propiedad del Centro de Estudios y Formación Política “Miguel Angel Mozé” Asociación Civil
Registro Propiedad Intelectual N° 963554 Brandsen 441 - Barrio San Martín X5000GMI Córdoba, Argentina Tel. (0351) 474-3503 - centromoze@gmail.com - info@cpncordoba.com.ar www.cpncordoba.com.ar
Editor Responsable: Dirección Editorial: Colaboran en este número:
Impresión: Diseño Gráfico:
Miguel R. Apontes Alexis Oliva, Pablo Torres Eduardo Sota, Adolfo Martin, Daniel Ponce, Cristian Sansalone, Mariano Rosales, Gloria Di Rienzo, Sergio Tagle, Valentín Alaniz, Maximiliano Camps, Nahuel Nieto, Daniel Varela, Juan Scavuzzo, Horacio López, Fulvio Stanis, Los Chicatos de San Martín. Pretocolor Gráfica (0351) 157034611 Nahuel Nieto
S U M A R I O Editorial
Página 3
Sí, Hegemónicos por Sergio Tagle / Página 4
De la boina y la estrella, a los mokasines por Horacio López / Página 6
Plenario de la JP Descamisados por Cristian Sansalone y Mariano Rosales / Página 8
Reportaje a Cristian Aldana Por Nahuel Nieto / Página 10
El Navarrazo por Fulvio Stanis / Página 12
El Código de Faltas por Adolfo Martin / Página 13
Debates Consejo de Redacción de El Avión Negro: Francisco Yofre (Gerente GECAL Córdoba, Ministerio de Trabajo) Sergio Tagle (Periodista Radio Nacional Córdoba) Eduardo Sota (Director Centro de Educación Popular Miguel Mozé) Graciela Treber (Ex Concejal de la Ciudad, Asesora en políticas públicas) Daniel Giacomino (Diputado Nacional por Córdoba) Esteban Dómina (Economista, Concejal ciudad de Córdoba) Haide Giri (Ex Senadora Nacional, Programa TDA Córdoba) Francisco Tamarit (Docente UNC, referente Mesa de Trabajo Universitario) Luis Rodeiro (Periodista, ensayista, referente Carta Abierta)
Diego Tatián - Eduardo Sota / Página 15
Chau Flaco Spinetta por Valentín Alaniz y Maximiliano Camps / Página 18
Lanzamiento de la CPN Córdoba por Nahuel Nieto / Página 20
Civilizadas lecciones de hipocresia por Alexis Oliva / Página 24
Memoria y Justicia por Gloria Di Rienzo / Página 25
La Escuela Popular de Medios Comunitarios se concreta a partir de un convenio rubricado por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y el Centro de Estudios y Formación Política Miguel Ángel Mozé. Abrió sus puertas el 7 de marzo y aspira a formar nuevos actores sociales en el campo de la comunicación. Para democratizar las palabras y los mensajes es menester capacitarse sólidamente. “Capacitarse para comunicar”. Es su Coordinador General el compañero Ezequiel Comesaña. El cuerpo docente lo integran: Alexis Oliva, Sylvia Nadalín, Alejo Testa, Analía Taborda y Eva Gómez Nieri. CORRIENTE PERONISTA Nacional, Popular y Revolucionaria. Conducción Nacional: Marcelo Koenig, Lorena Pokoik, Carlos Oviedo, Fernando Gómez, Beltrán Besada. Conducción Nacional Jp Descamisados: Juan Miguel Gómez Parodi. Conducción Córdoba: Miguel “Gallego” Apontes, Uriel Quinteros. Jp Descamisados Córdoba: Cristian “Chiqui” Sansalone. Mesa Ejecutiva Córdoba: José Navarro, Eduardo Sota, Ezequiel Comesaña, Agustín Renaudeau, Nahuel Nieto, Silvana Toranzo.
www.cpncordoba.com.ar
Contemporáneos inquisidores de Dorrego por Eduardo Sota / Página 30
Reportaje a Francisco Felipe Yofre por Alexis Oliva, Daniel Ponce y Miguel Apontes / Página 32
La murga militante por Los Chicatos de San Martín / Página 38
Reportaje a Rodolfo Rapetti por Alexis Oliva / Página 40
Comic por Nahuel Nieto / Página 44
E D I T O R I A L
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
Estar a la altura L
os militantes que en Córdoba apoyamos al proyecto nacional, que nos reivindicamos parte del movimiento peronista aún sin participar de la “institucionalidad” del justicialismo pero apostando fuerte porque el Frente para La Victoria contenga a todos, incluido, claro, al justicialismo, tuvimos un año 2011 bastante complicado. El FpV no presentó lista en las elecciones provinciales ni en las municipales, porque fracasaron los acuerdos en esas dos instancias. En las elecciones generales, la tracción de Cristina Fernández como cabeza de lista obligó a Unión por Córdoba (Partido Justicialista y otras fuerzas) a bajarse de la contienda, tras la dura derrota en las primarias abiertas. El 23 de octubre Cristina arrasó en todo el país con un histórico 54 por ciento y en Córdoba, por primera vez, el FpV alcanzó el triunfo con el 37,34 por ciento. Ahora, ¿de quién son los votos? ¿Es posible afirmar que el triunfo fue consecuencia de una construcción política paciente, trabajosa, de un espacio amplio del campo popular que adhiere a las políticas nacionales con pretensiones de trasladarlas a la provincia? Más bien, todo indica que el triunfo obedeció a la excluyente figura de Cristina y su extraordinario liderazgo político. Todo indica, entonces, que la tarea por delante será ciclópea y deberemos comprometernos con todas nuestras fuerzas y convicciones, todas y cada una de las fuerzas políticas que venimos apoyando el proyecto nacional y popular. Desde la Corriente Peronista lo planteamos claramente el 7 de octubre, en nuestro gran acto de lanzamiento en Luz y Fuerza. “En Córdoba hace falta una cuota de audacia de los dirigentes y militantes”, dijimos ese día. También observamos el silencio de ese amplio espacio que se dice “kirchnerista” frente a las declaraciones del por entonces electo intendente Ramón Mestre, que anunciaba sin tapujos que venía por la restauración neoliberal en Córdoba. Hoy, a tres meses de su asunción, ya dio los primeros pasos del desguace en la Municipalidad, avanzando sobre las empresas públicas CRESE y TAMSE. Y el silencio se mantiene. Igualmente, alertamos sobre “el pudor” de muchos a la hora de señalar la hegemonía comunicacional en Córdoba y apuntar con nombre y apellido al Grupo Clarín como propietario de un conglomerado de medios (La Voz del Interior, Día a Día, Radio Mitre y Canal 12, entre otros), que por su influencia ostenta una posición claramente dominante junto a Cadena 3. Hoy, vemos cómo han operado estos medios para crear las condiciones en la sociedad cordobesa -todo muy parecido a la década del ‘90- para que sin ningún tropiezo se apliquen recetas claramente neoliberales, en las antípodas de lo que propone el Gobierno nacional. No vamos a renunciar a nuestra propuesta de unidad del campo popular. No vamos a cesar en nuestro llamado a conformar un frente político que no sólo contenga a todas las fuerzas que bregamos por la consolidación y profundización de este proyecto, sino también a la construcción de una alternativa política con vocación de disputar el poder en la provincia. Y no vamos a dejar de contribuir -de la forma en que lo sabemos hacer, con mucho trabajo militante- a sumar al peronismo, persuadiendo a quienes desde algún progresismo de consignas se muestran todavía refractarios al movimiento que fundó el general Juan Domingo Perón. Es nuestro compromiso, también, no excluir al movimiento obrero organizado, histórico pilar del peronismo en el poder y fundamental a la hora de llevar adelante las transformaciones que nuestro pueblo reclama. Y en este camino por el desembarco definitivo del proyecto nacional en Córdoba, rompiendo con el paradigma neoliberal que desde 1983 los sucesivos gobiernos democráticos contribuyeron a instalar como sentido común en esta provincia, tampoco eludiremos ningún tema pendiente. Pondremos, como siempre lo hizo el peronismo, todo en cuestión, con la política siempre adelante, como nos enseñó el entrañable compañero Néstor Kirchner.
Proyecto Nacional y Popular
SÍ, HEGEMÓNI
Las elecciones presidenciales pusieron nombre a un fantasma que recorría las redacciones y las oficinas del poder: la “hegemonía kirchnerista”. Breve referencia al populismo. por Sergio Tagle De fantasmas y estigmatizaciones Un fantasma recorre el mundo. En la segunda mitad del Siglo XIX el mundo era Europa y el fantasma era el comunismo. Marx y Engels comienzan su Manifiesto con esta constatación. Hoy el espectro que azota la vigilia y el sueño del capitalismo mundializado no es la sociedad sin clases ni poder que pensó y piensa el filósofo alemán. En el comienzo de este Siglo XXI el espíritu maligno de nuestras clases dominantes es el populismo. En Venezuela se llama Chávez; en Ecuador, Correa; en Bolivia Evo Morales, en Argentina se llamó Perón y Néstor Kirchner y hoy se llama Cristina Fernández.
Populismo “Populismo” es una categoría teórica. “Nacional y popular” es su formulación política. La práctica de los líderes latinoamericanos mencionados más arriba se inscri-
4
ben en las perspectivas revolucionarias del nacionalismo popular. Las clases dominantes lo saben pero no lo dicen. Ocurre que los cambios en la cultura política de la nueva época repusieron antiguos prestigios a palabras como “izquierda”, “progresismo” y aún “revolución”. Con inteligencia, ellos no otorgan estos atributos a su enemigo, los movimientos nacionales y populares de liberación. Derecha y progresismo liberal, para referirse a Cristina Fernández, Chávez, Correa, Evo Morales, apelan a un concepto que suponen denigrante: populismo. John William Cooke decía que en los países capitalistas dependientes a los diccionarios los escribe la oligarquía. Quien domina en el terreno de la economía y ejerce el poder real tiene la capacidad de imprimir significados a las palabras. Esto ocurrió con la palabra “populismo”. El trabajo de intelectuales (en nuestro país Ernesto Laclau, Eduardo Rinesi, entre otros) otorgó al término “populismo” una dimensión conceptual. En una categoría teórica que describe y explica la lógica
de liderazgos y movimientos capaces de convocar a mayorías sociales, no importa su heterogeneidad, para oponerse al poder de las clases dominantes. Las fronteras de sus alianzas son móviles. Un día aparenta desplazamientos hacia la izquierda, otros hacia la derecha. De lo que se trata es de definir, en cada momento político, quién es el enemigo principal de la Nación y del pueblo. Y el mismo pueblo no es definido exclusivamente por su ubicación en la estructura económico-social. El pueblo es constuido en forma permanente con todas las clases, grupos y actores sociales que permitan la constitución de mayorías contrarias a la forma que en cada momento presenta el poder oligárquico o dominante. Por lo cambiante, inhasible, heterogéneo y contradictorio, imprevisible para sus oponentes, el mismo Cooke definió al peronismo como “el hecho maldito del país burgués”. La definición sigue siendo válida para conceptualizar al kirchnerismo y al populismo, ahora con un significado diferente al otorgado por “el diccionario de la
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
ICOS oligarquía” que, en los últimos años, cargó a otro concepto elemental de la ciencia política, “hegemonía”, de sentidos poco menos que demoníacos.
Hegemonía democrática El kirchnerismo constituye una inminente hegemonía política. ¿Cómo se construyó, en qué consiste esta hegemonía? Si se repasan los hechos comprobables a traves de los cuales se expresa, es difícil ver en las acciones hegemónicas prácticas autoritarias, antirrepublicanas, como sí lo hace el sentido común de analistas políticos. El gobierno nacional argentino extendió su esfera de intervención hegemónica porque Néstor Kirchner primero y después Cristina desarrollaron una estrategia para conformar la actual escena política. En esta, el oficialismo puede establecer mayorías en el parlamento. Las provincias, con excepción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Santa Fe, son gobernadas por el Frente para la Victoria, por el peronismo o fuerzas no confrontativas con el Poder Ejecutivo Nacional. Subordinó las Fuerzas Armadas al poder político, democratizó sus estructuras y cultura institucional, restableció la Defensa Nacional como doctrina y – en consecuencia- las dotó de una hipótesis de conflicto externo. La oposición carece de entidad, entre otros motivos, porque el oficialismo monopoliza la iniciativa política,
conquistó para sí el sustento electoral de sus opositores e invade espacios políticos de izquierda por el programa que ejecuta, de centro y de derecha por estabilidad y prosperidad económica. Victorias en batallas culturales le permiten disputar exitosamente las ideas que predominan en la sociedad civil. Puede que hoy exista un “empate hegemónico” entre la cultura neoliberal y liberal a secas, por un lado, y el nacionalismo popular democrático por el otro. Antiguas y nuevas militancias orientan sus convicciones y entusiasmo hacia el kirchenrismo. Este hecho no se verifica en otras fuerzas. El gobierno desestructuró poderes condicionantes internos (Mesa de Enlace, Iglesia) y externos (Fondo Monetario Internacional). La influencia mediática fue debilitada por sanción de la Ley de Servicios Audioviduales de Comunicación que permitió la emergencia de otros discursos en radio y televisión y por la autonomía interpretativa que ganaron los públicos. Estos contrastan lo que escuchan, ven y leen, con su experiencia social. La línea ascendente del bienestar popular aparece como el argumento más fuerte a la hora de evaluar al gobierno. La predominancia democráticamente producida de una fuerza en el nivel político, en la sociedad civil y en la cultura puede ser llamada hegemonía. Ocurrió en los años ’80. Fueron años de hegemonía
alfonsinista. El liberalismo democrático dominó la escena pública. La “contradicción principal” que imprimió ritmos y polarizó este tiempo político fue “democracia o autoritarismo” y sus promotores fueron Raúl Alfonsín y la Unión Cívica Radical, que lograron interpretar el momento nacional e internacional para construir su primacía. Lo propio hizo Carlos Menem en la década del noventa. La hegemonía menemista, es muy sabido, fue neoliberal. Si esta descripción es correcta, no se advierte perversión alguna en los intentos y en los logros a la hora de construir una hegemonía. No es evidente ningún autoritarismo en un actor político que desea y desarrolla acciones para que su programa y sus valores sean adoptados como propios por mayorías sociales. Todo régimen político estable está basado en una hegemonía. Es legítimo impugnar su signo político-ideológico: liberal democática, neoliberal, nacional-popular-democrática, según una posible caracterización de las diversas hegemonías que se sucedieron desde 1983 hasta la fecha. Un individuo, un medio de comunicación, una fuerza política podrá cuestionar la orientación de un proyecto hegemónico, pero carece de rigor criticar o reprochar malicia en quien dirige esa hegemonía. Es riesgoso afirmar que el kirchnerismo es hoy hegemónico. Para afirmarlo enfáticamente son necesarios estudios exhaustivos. Se constatan, sí, notables progresos para adquirir esa condición. Cada quien podrá oponerse al actual gobierno y construir contra-hegemonías por derecha, izquierda o centro. Pero sólo se puede objetar a “la hegemonía en sí” desde el desconocimiento de las lógicas del poder y de la política o desde el oportunismo de quienes fueron hegemónicos durante décadas y hoy no soportan que la dirección política y cultural de la sociedad haya sido conquistada por una fuerza y por líderes situados en las antípodas de sus intereses e ideología.
5
De cómo Néstor K arrastra a viejos admiradores del Che
De la boina y la estrella, a los mokasines
por Horacio López “Ando con ganas de escribir sobre el impacto movilizador de Néstor k en jóvenes y ‘viejos’; tengo la impresión de que es superior a lo que en su momento produjo el Che en la juventud”. El hombre, de unos cincuenta y pico largos, mira a su interlocutor, sonríe ligero y arruga un poco la boca. Hace un gesto como diciendo, “epa, a los guevaristas de los ’60 y ’70 no les toqués al Che”. Se lo suele ver en compañía de su esposa en las movilizaciones de apoyo al gobierno nacional. Por ejemplo, en ocasión de la presencia de Cristina en el complejo Renault, de Santa Isabel, cinco días después de la muerte de Néstor, este imprentero del sur de la ciudad portaba un módico cartel donde podía leerse: “Néstor y Cristina fue lo mejor que nos pasó”. Como él, son muchísimos los hombres y mujeres, de cualquier extracción social, y de fuerte pasado guevarista, que en forma grupal o de modo personal, “reciclaron” con el liderazgo de Kirchner, los ideales de justicia y equidad que enarbolaron en la época del Che. Y hay algo curioso: Aquellos jóvenes que hoy están en edad de abuelos y abuelas, coinciden “kirchnerísticamente” con los jóvenes que están en edad de padre o madre, o simplemente se encuentran en situación de noviazgo. Cada vez que en los actos K aparecen estos jóvenes, a los veteranos se les pone la piel de gallina.
6
Hay que decirlo sin medias tintas: Nada tiene que ver la imagen combatiente del Che - irradiando aroma a pólvora, tabaco, selva y eevolución- al lado de los ojos saltones de Néstor, uno de ellos medio extraviado y, encima, con su perfil aguileño. El saco y la corbata, aunque siempre en desaliño, mocasines y su acción quiebra-protocolo que fueran sus cartas de presentación. Y convengamos que en un puñado de años, logró convertir a un incipiente peronismo, entonces disidente del menemato, surgido en los remotos hielos de El Calafate, en una expresión nacional, popular, y altamente reparadora de los derechos sociales. Y a fuerza de errores y derrotas, pero también de fuertes y lapidarios aciertos, se fue poniendo a medio país en las urnas, por la sencilla y compleja razón de que despertó sueños adormecidos en las bibliotecas de la nostalgia. Muchos de los actuales “viejos” suelen coincidir afirmando: “Nunca imaginamos que íbamos a volver a vivir algo así”. Aún con diferencias, -no puramente estéticas- Kirchner ha provocado en la antigua “generación del Che y post Che” un efecto que, sin obligación de que sea idéntico, tiene rasgos parecidos. Básicamente, en esto de poner en acción los ideales, para que no sean bellos durmientes o meros decoradores en charlas de café. Ambos, el Che y Kirchner, demostraron, así en vida como en su muerte, que asumieron cargarse la Historia sobre sus hombros. El Che lo expresó durante plena guerrilla en medio del monte. Dijo, en un reportaje, que hay que luchar y no llorar, y le dio el título al libro del periodista argentino Jorge Masetti, que lo había reporteado en el corazón mismo del campamento guerrille-
ro. Kirchner dijo al asumir en 2003 que no iba a dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada. Y cuando un hombre político ingresa a la Rosada, sin abjurar de sus ideales, y cumple, la cosa se complica para los amos del establishment. Sus compañeros de militancia lo afirman: “Néstor decía lo que iba a hacer y hacía lo que había dicho”. Los camaradas del Che siempre lo cuentan: él se ponía al frente en las órdenes que daba, le ponía el cuerpo a sus palabras. Por estos últimos días octubristas hemos visto y leído cientos de cosas referidas a la figura y a la obra de Kirchner, a un año de su abrupta muerte. Esta producción que abarcó todos los recursos periodísticos en vigencia, retrotrajeron al autor de estas líneas, a considerar si la figura de Kirchner, tan opuesta en lo estético, y tan dispar en lo ideológico a la del Che, esté motivando efectos y afectos pre y post-mortem. Salvando las distancias entre ambas personalidades, y los “mundos” en que les tocó intervenir, es posible que así como haya diferencias importantes, hallemos parecidos notorios. Dejemos sentado que cuando Néstor K. nació –año 1950- Ernesto Guevara tenía 22 años, era estudiante de Medicina, y le interesaba y leía literatura y política y en general, sin que se haya puesto a militar en ningún partido político. Es decir que en plena época del primer peronismo, Néstor era un recién nacido y el futuro Che un joven de buena lucidez intelectual y de inquieto espíritu viajero. Ese espíritu lo llevó a merodear por América, sabiendo de sus miserias y aprovechadores. El paso inexorable del tiempo, y las vocaciones políticas crispadas, en uno y otro, a quienes separaban apenas dos
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
generaciones, hizo que les haya tocado pronunciar sendos discursos emblemáticos en la Asamblea General de las Naciones Unidas, (ONU). El Che lo hizo en representación de la naciente Cuba revolucionaria en 1964 y el presidente Kirchner por aquella Argentina del infierno de 2004. Cuarenta años entre una y otra intervención. El Che terminó su controversial exposición en Nueva York con la consigna “Patria o Muerte”, consigna que se hizo carne en muchos de los jóvenes latinoamericanos de entonces, quienes se convencieron de que el uso de las armas y las bombas era la única vía posible para acceder a un poder controlado históricamente por el militarismo golpista. Néstor, por su parte, se declaró hijo de las Madres de Plaza de Mayo. Es decir, hizo pública, e internacionalmente, su pertenencia a la generación desaparecida. Que le haya puesto “el cuerpo a las balas” o no, es materia discutible, pero obró en consecuencia y solidaridad con aquellos congéneres y sus deshechas familias. Con la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, la puesta en marcha de los juicios y la histórica quita del cuadro de Videla del Colegio Militar de la Nación, de algún modo “desvidelizó” bastante la cabeza de miles de argentinos. El Che había llegado al poder, acompañando como comandante a su líder Fidel Castro, después de más de setecientos días de guerrilla con el Movimiento 26 de julio, en 1959. Néstor, de clásica militancia peronista desde la Universidad de La Plata (ciudad hostil al peronismo si las hay), llegó al gobierno nacional en 2003, tras obtener un raquítico 22 por ciento de votos (Binner, digámoslo al paso, obtuvo el 16% y estaba feliz) en elecciones que tuvo a Menem como principal rival, y llegando bajo la tutela de Duhalde. El Che se hizo guerrillero por convicción y contagió a un considerable caudal de jóvenes que luego lo llevaron casi al pedestal de santo laico. Néstor se hizo a la política riñendo en cientos de internas justicialistas. Fue Intendente de su pueblo, Río Gallegos, dos veces Gobernador de Santa Cruz y de ahí tuvo que proyectarse nacionalmente porque era casi un ignoto dirigente. Ambos consideraban al conocimiento económico inseparable de la acción política, y subordinado a la misma. Así fue que el Che ocupó altos cargos dependientes del Ministerio económico y Kirchner siempre tuvo claro de que el presidente es el “jefe” del Ministerio de Economía, y en consecuencia, quien le marca el rumbo. Las diferencias y coincidencias entre ambos indiscutidos líderes son
y serán seguramente material de estudio y análisis para historiadores y politólogos. El Che era un revolucionario nato y Kircher puede que sea un reformista, pero dado en el momento histórico que actuó, lo suyo puede admitir ribetes revolucionarios. (De todos modos, no pretende ser esto un torneo ideológico). El Che, después de Perón y Evita, fue inspirador de la generación compañera de Kirchner, y este fue un sobreviviente de la generación diezmada que al llegar a la presidencia decidió “desimpunizar” al Terrorismo de Estado. Lo que no debe suceder, es lo que advirtió un bloguero en el blog “Artepolitica”: “No esterilicemos a Néstor Kirchner convirtiéndolo en una figura de estampitas, o de remeras que irán a parar nebulosamente al lado de músicos de bandas de culto. Como alguien dijo por ahí: la muerte no nos hace mejores. Y la memoria de NK no necesita que lo hagamos mejor de lo que fue”. Lo mismo abogaban los intelectuales europeos y latinoamericanos tras la muerte del Che, allá por los años ‘68, ‘69, ‘70, cosa que no sucedió tanto porque, lo dijimos, esa generación decidió políticamente “ser como el Che”. Después de la hecatombe, sí, el Che se fue convirtiendo en objeto de culto. Hoy, sin necesidad de afirmar “Seremos como Néstor”, sería saludable para la continuidad vital del “perokirchnerismo” que se creen y profundicen nuevos modos de jerarquizar y sostener la política, teniendo al Estado como eje irreemplazable. El Che y Néstor K así lo concebían. ¿Por qué sería más poderoso hoy el efecto político movilizador de Kircher que el del Che, a sabiendas de que ambos están físicamente muertos? He aquí el quid de la cuestión. El Che, con su impronta revolucionaria e imagen mítica de guerrillero heroico, tiene más presencia en remeras, afiches, libros y películas, sin que todo este importantísimo bagaje cultural tenga fuerte reflejo a escala política. Se lo ensalza al Che, se lo invoca, se pontifica de su ética, pero desde algún punto alejado de la territorialidad cotidiana. En cambio, Kir-
chner (o el kirchnerismo) además de ser un proceso de hoy, de “ya”, de “ahora”, de aquí, con escasos años de vida, todavía no tiene diez, de cocción lenta pero bulliciosa , fue “produciendo y generando militancia”; acumula adhesiones en los frentes más diversos de la sociedad; junta amor y odio, según adonde se pertenezca; disputa poder con verba (antes Kirchner, ahora su compañera) y con hechos visibles y palpables, haciéndose cargo de la Argentina y, de yapa, de la Latinoamérica actual. Y, por si poco fuera, dejando a la presidenta en el poder, que el pueblo argentino acaba de convalidar para un tercer mandato, tras histórica ventaja triunfal. Una coincidencia para cerrar: ambos mueren en octubre. Uno cae en la selva boliviana cercado por Rangers americanos y luego asesinado a sangre fría, inerme, detenido en una escuela rural. En cambio Néstor, cae ‘burguesamente’ en la comodidad de El Calafate, en su lecho y junto a su esposa, por un ataque al corazón. Ambas son muertes en combate. Uno tenía 39 años y el otro 60. Uno decía “hasta la victoria siempre”, y el otro inmortalizó el “nunca menos” y dejó al Frente para la Victoria en la senda del triunfo. Ambos están en la galería de los imprescindibles.
7
El 19 de noviembre sesionó el 1er. Plenario Provincial de la JP Descamisados
Con la juventud organizada, la victoria es del pueblo
Se discutieron los ejes fundamentales para el debate sobre la profundización en materia educativa para el año 2012: el rol de la juventud en los espacios académicos; la integración de la universidad con los sectores populares; la participación política de los estudiantes secundarios; la Ley de Educación Superior (LES); la Ley 8113, y la articulación del ámbito secundario con el universitario. La jornada comenzó con una presentación de los compañeros Cristian “Chiqui” Sansalone y Uriel Quinteros sobre la historia y la fusión de las organizaciones pre-existentes. Coordinaron las comisiones los compañeros Dahyana “Gigi” Chiaraviglio (Derecho), Andrés “Andy” Detzel (Ingeniería), Mariano “Cata” Rosales (Derecho), Baltasar “Balti” Tissera (Psicología) y Pili Unsain (Ciencias Políticas), y Prensa estuvo a cargo de Nahuel Nieto y Yohana Cicaré. Para el cierre, concurrieron Carlos Gallo (de la Mesa de Trabajo Universitaria y docente de la Facultad de Matemáticas Astronomía y Física, en representación de Carolina Scotto, rectora de la Universidad Nacional de Córdoba), Graciela Treber (contadora y concejal de la Ciudad de Córdoba por Nuevo Encuentro), Silvia Salamone (referente de Capital del Movimiento Evita de Córdoba), Marcos Amante (secretario general del Partido de la Victoria y referente de La Jauretche) y Martín Fresneda (apoderado del Frente para la Victoria de Córdoba, referente de La Jauretche y candidato a diputado nacional en las últimas elecciones).
8
por Mariano Rosales y Cristian Sansalone Durante los 27 años de la noche neoliberal, iniciada en 1976 con el golpe militar perpetrado por los genocidas Videla, Massera y Agosti, y que culminó con el gobierno de Eduardo Duhalde en el 2003, se dio una suerte de “juicio de sentido común” a la política, lográndose que durante ese lapso el “mercado” goce de mérito y prestigio. A los resultados los conocemos sobradamente: concentración de la riqueza en sectores minoritarios, devaluación de la moneda nacional, deuda, ajustes, recortes y caos social. Así la economía se impuso como herramienta por sobre la política, y sobre este eje se asentaron los 27 años de neoliberalismo: la decisión de reducir la política a su mínima expresión, y con ello prescindir de la herramienta esencial para la transformación económica, social y cultural de los pueblos, forjando en el imaginario colectivo una impronta cultural, acentuada en el sentido común, que dio origen a la expresión por excelencia del hartazgo y el descreimiento popular: “¡Que se vayan todos!”. Bajo este lema, se parió a los jóvenes del siglo XXI, mientras las recetas de los grupos concentrados de la economía, el Banco Mundial y el FMI resultaban exitosas para quienes las pusieron en marcha, dejando un saldo de 20 millones de personas bajo el límite de la pobreza, y muchas de ellas en la marginalidad. En ese contexto, se recibían las nuevas propuestas gubernamentales en materia de juventud: para los sectores de clase alta, ocuparse de los negocios de sus padres, mudarse a Europa o Estados Unidos, sin dejar de conservar alguna que otra herencia en estas tierras, manteniendo su “patriotismo oligárquico”; para los sectores medios, asistir a la universidad, promoviendo así su ascenso social para luego volcarse hacia la actividad privada; y para los pobres, lo de costumbre: mendigar, hacinarse en la periferia de las grandes ciudades, hurgar tachos de basura, servir de esclavo a
algún patrón (si es que había suerte), y aspirar mientras al sueño del ascenso social, pero sólo aspirar. Con este panorama recibimos los jóvenes en mayo de 2003 al nuevo presidente, Néstor Kirchner, quien inició un arduo proceso de reconstrucción nacional y continental. La participación comenzó a intensificarse a pesar de los mecanismos de distracción generados por las grandes compañías imperialistas, y se masificó, cuantitativa y cualitativamente, a partir del 27 de octubre de 2010, con el punto de inflexión en la historia que significó la pérdida del compañero Néstor. Entonces, la juventud rompió el cerco de la mera participación para convertirse en protagonista de la reconstrucción de la bien llamada revolución inconclusa. Sobre este escenario se plantea el primer plenario provincial de la Juventud Peronista Descamisados, denominada “Con la juventud organizada, la victoria es del pueblo”, con el firme objetivo de preparar el terreno en materia educativa y de formación técnico/política para la profundización del proyecto nacional y popular que encarna hoy la presidenta Cristina Fernández.
El rol de la JP Descamisados Cabría decir que la juventud en el último tiempo se ha constituido en uno de los pilares fundamentales de este movimiento nacional y popular. Sin embargo, los jóvenes somos un sujeto más, dentro de un proyecto en el que confluyen distintos actores, tanto sociales como sindicales. No debemos caer en el error de los supuestos partidos de izquierda, que mientras critican y obstaculizan por izquierda ofrecen su mano derecha a los grandes grupos económicos para que éstos lleguen al poder, y así, creyéndose vanguardia, se alejan del verdadero sentir del pueblo, que es hacia donde debe orientarse todo proceso político de inclusión. Por lo tanto, es necesario decodificar las necesidades del pueblo y en ese rumbo dirigir nuestras acciones. La JP Descamisados debe procurar crecer cualitativamente por sobre el crecimiento cuantitativo, para contar con
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
una militancia fuertemente formada, con pilares ideológicos firmes e inamovibles, y dar la batalla desde el lugar donde nos toque estar, sea la Universidad, el barrio, la escuela o cualquier otro. Esto no significa que debamos desatender el crecimiento cuantitativo, porque ambos son complementarios entre sí. El último 23 de octubre, en esa plaza colmada de jóvenes, Cristina Kirchner nos llamó a bregar por la unidad nacional y a organizarnos en los ámbitos donde nos desarrollamos (sindicatos, universidades, barrios, escuelas, etc.). Consecuentemente, los jóvenes necesitamos unir fuerzas, junto a todos los movimientos sociales, en aquellos puntos en los que existan coincidencias, y dirigir los esfuerzos en pos de organizar el campo popular. Esto significa ser consecuentes con nuestro lema de campaña: “Organizar para profundizar”. Es indispensable que el campo popular esté unido y organizado para continuar este proceso de liberación que comenzó con Túpac Amaru, continuó en Mariano Moreno, San Martín, siguió en las cañas de tacuara de los caudillos federales, en Yrigoyen, en Perón, en Néstor Kirchner y ahora en nuestra Presidenta. La historia muestra que estos procesos de liberación fueron constantemente interrumpidos por golpes de Estado, que fueron posibles por la fuerte colonización pedagógica y distintos tipos de engaños y manipulaciones, pero principalmente por encontrarnos desorganizados. Para darles continuidad (porque el de la liberación es un camino largo que requiere tiempo y esfuerzo), es indispensable la organización del campo popular. Y si nos organizamos y transitamos juntos esta ruta, el proceso será indetenible y finalmente lograremos ese anhelo por todos compartido de una Patria justa, libre y soberana. La formación de cuadros es una tarea fundamental en esta lucha, y
tanto las escuelas como la universidad son una de las principales usinas de formación de conciencia. El país vive una etapa de crecimiento económico formidable y profunda inclusión social. Las instituciones educativas no pueden ser ajenas a esto, sino que deben orientar sus políticas de formación hacia las necesidades del país. No pueden ser una isla dentro de una nación. La universidad que soñamos es aquella cuyas raíces penetren profundamente en el pueblo. Necesitamos trabajar para que sea verdaderamente inclusiva, esforzándonos por llevar la universidad al pueblo y el pueblo a la universidad. Esto debemos trabajarlo apuntando a una verdadera gratuidad, ya que si bien no se cobra ningún tipo de arancel de forma directa a los estudiantes, existen impedimentos que la alejan de determinadas clases sociales. Observando lo que pasa en otros países del mundo, principalmente en Chile, se ve cómo sus estudiantes luchan por la gratuidad educativa en todos sus niveles; se los puede escuchar pedir por una universidad gratuita como la de Argentina (situación que nos llena de orgullo y que debemos reconocer como un logro de la política peronista). Sin embargo, creemos que no debemos conformarnos con la universidad que tenemos, sino que debemos ir por más. Debemos atacar esas circunstancias que tornan -indirectamente- oneroso el acceso a la misma; por esto es que debemos trabajar en la universidad por un boleto estudiantil, por una reforma de la Ley de Educación Superior, que incluya la derogación de toda potestad otorgada por esa ley a las facultades para imponer determinados aranceles encubiertos. Esta discusión la debemos dar dentro y fuera de la universidad. Una forma de hacerlo es mediante los “Debates por la Profundización”, instancia que debemos
utilizar como una avenida de doble carril, para por un lado prepararnos y abonar el terreno para las próximas decisiones políticas que se tomen, y que de esta manera no se nos encuentre desorganizados (como de alguna forma nos encontró la crisis con la patronales agrarias del 2008); y por el otro, para dar la discusión sobre el camino por el que nosotros creemos que debe transitar la profundización, ya que es nuestro deber asumir con compromiso y coherencia el rol que se nos ha asignado a partir del 2003, para de esa forma colaborar efectivamente en la construcción de esta Patria para todos. La universidad, creemos, debe ser una institución dedicada a formar profesionales con una fuerte sensibilidad social, que a cualquier injusticia la sientan como propia, y no profesionales cuyo único interés sea lograr un determinado nivel económico. Los materiales de estudio (los libros) fueron escritos por personas determinadas con una ideología determinada y en un momento histórico determinado. Si queremos despertar en el estudiante esta sensibilidad y un pensamiento crítico y constructivo, es necesario romper esa fría estructura conceptual que nos bajan los libros y humanizarla. Y, sobre todo, no perder jamás el contacto con las realidades que nos rodean. Como militantes, debemos aprovechar todas las herramientas a nuestro alcance para lograr nuestro objetivo. En este sentido, los voluntariados universitarios son una oportunidad para tomar un contacto más directo con las distintas realidades. Pero hay que evitar la visión mesiánica de creer que simplemente trasladamos un conocimiento a alguien carente del mismo y entender los voluntariados como instancias de aprendizaje mutuo, en donde el pueblo también nos trasmite la sabiduría y la humildad que lleva implícitas. Además, hay que asumir que con este tipo de actividades uno puede ayudar a solucionar una problemática particular, pero sólo podremos resolver esa universalidad de problemas utilizando a la política como herramienta de transformación. En definitiva, es necesario aprovechar al máximo todas las herramientas con las que contamos, discutiendo a cada paso el modelo de país que defendemos y por el que trabajamos, profundizando, junto a otras organizaciones que compartan nuestros ideales, nuestra visión política y nuestro camino. Así estaremos dando la batalla por la segunda y definitiva independencia, para lograr las tan ansiadas justicia social, independencia económica y soberanía política, tanto nacional como latinoamericana.
9
Cristian Aldana, el líder de “El otro yo” y presidente de la Unión de Músicos Independientes (UMI), un militante por la Ley Nacional de la Música
“Vale la pena juntarse para generar nuevos espacios” Cristian Aldana participó de una charla con militantes en por Nahuel Nieto el Centro de Estudios Miguel Ángel Mozé, a propósito de ¿Considerás que hay relación la tarea que lleva adelante para la aprobación de la Ley entre la Ley de la Música y la Ley de Nacional de la Música. El músico charló como un militante, Medios? Si, ya sea en el artículo 97 como en buscando contagiar a todos de su pasión por esta emel 65 hay conexión prácticamente directa. presa que lo desvela: la sanción de la Ley Nacional de la En el artículo 97 se destina un 2% para la Música. Contó anécdotas, como cuando fue recibido por creación del Instituto Nacional de la MúNéstor Kirchner, a propósito de la oposición que generó sica, esto se logró prácticamente a último cuando estaban votando artículo entre los músicos el decreto que puso en vigencia otra vez momento por artículo de la Ley de Servicios Audiovila Ley del Músico 14597, de 1958: “Jamás me imaginé estar suales de Comunicación. Todos nos decían que era imposible frente a un presidente. Estábamos en un salón de la Casa que le dieran un porcentaje a un instituto Rosada y entra Kirchner y nos saluda uno por uno. que no existía y de todas maneras se pudo A muchos los reconoció por su nombre, como a Ciro de lograr, en base a la perseverancia y al Los Piojos. A mí me temblaba todo... Sin tiempo a decir trabajo. en el artículo 65 se rescata nada, se dirigió a todos para anunciar: ‘Por favor, discul- queYeldespués 30% de la música que suena en pen, ayer estábamos viendo la tele con Cristina y veo la las radios debe ser de origen nacional y protesta de ustedes... Yo creí que era un avance este de- de ese 30%, la mitad debe ser de música creto, pero ya lo estoy derogando y empezamos a trabajar autogestionada. Estos dos puntos conducen a mejosobre un nuevo proyecto’”. Cristian también alentó a todos rar las condiciones de los músicos en la para el trabajo de persuasión que necesariamente debe- Argentina. Nacional de la Música nació mos afrontar: “Muchos músicos compañeros, cuando les bajoLalaLey juntada de más de 1.500 músicos, pedí que vayamos a tocar de onda en el aguante por la reunidos para armar un borrador de la ley, Ley de Medios en el Congreso me decían que no, que va a donde se estudiaron leyes de otros países. En base a esto se logró armar una ley haber banderas, que podíamos quedar pegados, y sobre de consenso, donde desde 2005 hasta esos compañeros hay que trabajar, para persuadirlos, para ahora se armaron charlas y foros en todas hacerles entender que la política no es para nada mala”. las provincias, tomando sugerencias de los diferentes lugares y de las organizaciones
10
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
¿En qué situación está el proyecto? El proyecto está presentado por el senador Eric Calcagno, entró por la Cámara de Senadores. Ahora estamos trabajando para lograr el consenso y el apoyo de todos los bloques y, por supuesto, el apoyo de todos los músicos para que esto sea una realidad.
locales. Por eso es muy fuerte, muy federal la idea y el proyecto de esta ley.
¿Se puede decir que sos un militante de esta causa? Nosotros nos sentimos militantes desde la música, porque amamos profundamente la música y creemos que hay que armar un nuevo contexto para poder hoy elegir la música en Argentina La música es muy importante para la cultura de un país y es necesario que existan herramientas, que sean básicas para poder desarrollar la actividad, ya sea para poder grabar un disco, tocar en vivo… Y eso tiene que suceder más allá de lo que te ofrece lo privado y más allá de las reglas del mercado. Es necesario que el Instituto sea el principio de esto y que sirva como herramienta que mejore las condiciones de la música en la Argentina.
¿Y qué opinas cuando escuchas a colegas tuyos que no quieren saber nada con jugarse por esta causa? Yo creo que hay de todo, hay gente que se compromete con cosas que están buenas, y otros que por ahí vacilan. Estamos viviendo en Argentina un momento muy importante donde la UMI (Unión Músicos Independientes) le ha dado una respuesta a más de 4.800 bandas para poder desarrollar su tarea de manera autogestionada. Y ese es el ejemplo de que vale la pena juntarse para generar nuevos espacios, hoy la UMI es una realidad y demuestra que la autogestión ha triunfado en el país. Donde los músicos se mueven por su arte y también por un proyecto colectivo como el Instituto que es súper importante. Así como fue en un momento con los actores o los cineastas, ahora es el momento de la música.
¿Qué podemos hacer las organizaciones populares para apoyar la ley de la música? Me parece que lo que hay que hacer es llegar a todos los senadores y diputados que tienen la misma visión del país y que estén enterados que hay un conjunto de músicos que están luchando por esto. Todos los legisladores del oficialismo tienen que estar enterados de la cantidad de jóvenes que están en esto. Y así como pasó con la Ley de Medios, que fue impulsada en contra de los monopolios, hay que lograr el apoyo de todos los representantes del pueblo en el parlamento. Es un trabajo colectivo. Estamos en un momento donde lo colectivo es lo que tiene que primar en todas las leyes, así como pasó con la Ley de Medios, que fue una ley consensuada, con esta ley sucede
lo mismo. Ya no es como antes donde una ley se discutía entre pocas personas, dentro de 4 paredes, si no que se ponen arriba de la mesa y se discute entre todos quienes tenemos interés de que se apruebe. En este caso los músicos, los trabajadores independientes del arte. Y esta ley tiene esta cualidad, pues se juntaron un montón de músicos con la idea de que esto sea una realidad. Por lo tanto es muy importante que sea realidad, sobre todo por la gente que ha puesto su energía. Porque si no pasa lo que esperamos, muchos se van a sentir desganados, diciendo que al final es al pedo juntarse para discutir la ley. Hay que demostrar que este modelo en Argentina está cambiando, por empezar en la forma que discutimos las leyes. Y más allá de los intereses de una parte de la industria de la música que esta ley no le gusta. En este caso los músicos nos juntamos, estamos todos unidos apoyando este proyecto. Pero es muy difícil que los músicos apoyen una causa que no esté relacionada con la música, en este caso hay un montón de adhesiones y eso vale mucho. Con el triunfo de Cristina quedó claro que la mayoría está pensando el país de otra forma que la que pretenden imponer los medios hegemónicos y yo coincido con el pensamiento de esa mayoría. Me pone muy contento el 54%; todo esto hay que mantenerlo.
¿Cuáles son los principales puntos? 1. La creación del Instituto Nacional de la
Música, como principal órgano de fomento.
2. Que parte de los beneficios que otorgue el Instituto Nacional de la Música (50 % de los recursos) sean en herramientas que soluciones una instancia de un proceso productivo de un proyecto musical. De esta manera se optimizan los recursos y se benefician a muchos proyectos. Por ej: vales para fabricar discos, para grabar, para masterizar, para imprimir gráfica, para difusión, para diseño y mantenimiento de soportes digitales, etc..). El otro 50% de los recursos tendrían una distribución en subsidios y créditos en formato mas tradicional. 3. La creación de circuitos estables de música en vivo en cada región cultural del País (con la integración de lugares estatales, privados y comunitarios).
4. La participación en las distintas
regiones culturales de organizaciones de músicos independientes en la distribución de parte de los beneficios otorgados por el
instituto.
5. La posibilidad de mejorar la difusión
de la música nacional en los medios de comunicación
6. La creación de un circuito cultural social que tenga como función acercar distintas expresiones musicales a sectores que tengan escaso o nulo acceso a esta manifestación del arte 7. La formación integral de un músico
poniendo énfasis en el conocimiento profundo y organizado de los distintos derechos intelectuales (compositor y autor, intérprete, y productor fonográfico ) y de sus derechos laborales.
¿Cómo se financiará el Instituto? Ya hay asignado un financiamiento en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, si bien los fondos son escasos, es un buen arranque para luego seguir trabajando para conseguir mas fondos. (texto completo en: www.musicosconvocados.com )
11
Memoria y Deuda
El Navarrazo por Fulvio Stanis Desde aquella época, este hecho es conocido como el “navarrazo”. Se trata de un golpe de Estado provincial que abre en nuestra provincia la persecución y represión contra militantes del campo popular que anticipa y prefigura el terrorismo de Estado que padeceríamos con la dictadura de 1976.
El día 27 de febrero no es un día más en el almanaque cordobés. En las últimas horas de la noche del 27 de febrero de 1974 el jefe de la policía provincial, Teniente Cnel. (R) Antonio Navarro, destituye y encarcela al gobernador Ricardo Obregón Cano, al vice gobernador Atilio López y alrededor de setenta personas más, entre las que se contaban ministros, funcionarios y colaboradores del gobernador.
Más allá de formar parte de la historia trágica de nuestro país y particularmente de nuestra provincia, el problema, nuestro gran problema como peronistas, es que aquél acontecimiento de febrero de 1974 ocurre durante el mandato de un gobierno popular, y es un golpe contra un gobierno provincial peronista, mayoritariamente votado en las elecciones provinciales de 1972, y de un claro carácter nacional y popular. La nominación de Obregón Cano y Atilio López, constituyó una de las fórmulas electorales que mejor expresaban la movilización y organización del campo popular en Córdoba, que venía incrementándose desde mediados de la década de 1960. El jefe de la policía destituye al gobierno provincial democráticamente elegido, y lejos de acudir en ayuda del gobernador legítimo y restituir la institucionalidad política, el gobierno nacional decide la intervención del poder ejecutivo provincial. A partir de este suceso, se desatará en Córdoba una persecución y represión de los sectores más consecuentemente
luchadores, democráticos y combativos del campo político, gremial, barrial y estudiantil, fundamentalmente después de la muerte del general Perón, cuatro meses después del navarrazo. Es así que antes del golpe de Estado de 1976, es decir antes de la instauración de la dictadura y aún en un contexto político democrático, se cuentan en la Córdoba intervenida por el gobierno nacional, 109 muertes y 155 desapariciones por razones políticas. La gran mayoría de estos crímenes llevan la firma del Comando Libertadores de América, la versión cordobesa de la Alianza Anticomunista Argentina (la triple A). El brazo criminal del navarrazo se extenderá, simbólicamente hablando, hasta el mes de setiembre de 1974, cuando en Buenos Aires, un comando de la triple A secuestra y asesina a Atilio López. Por otra parte, las secuelas lamentables de aquellos hechos se prolongan en el ámbito provincial hasta nuestros días ya que desde entonces el Partido Justicialista ha estado en manos de la derecha conservadora y neoliberal, sean estos los Bercovich Rodríguez, De la Sota o Schiaretti, bajo cuyas conducciones el partido se ha manejado a espaldas de los reales intereses transformadores del pueblo cordobés Recordar, conmemorar y discutir sin medias tintas este hecho es nuestra obligación y nuestra deuda, como parte de la historia política cordobesa y fundamentalmente como peronistas.
12
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
La insoportable vigencia del Código de Faltas
Por las calles y sin miedo por Adolfo Martín Desde hace cinco años, el Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos realiza la “Marcha de la Gorra”. Cada vez más concurrida, esta quinta movilización ha dado un salto cualitativo: varias organizaciones políticas participaron de la marcha. El desafío hacia el futuro será superar el espacio acotado de organizaciones sociales que sostienen el reclamo por la derogación de esta norma contravencional contraria a elementales derechos humanos, para sumar a partidos políticos con representación legislativa, más organizaciones políticas y dirigentes que esquivan el debate sobre esta norma.
llegamos a este punto de no tener algunos la posibilidad de algo tan básico como poder caminar libremente por las calles sin tener que dar explicaciones de por qué se esta ahí, sin tener que pasar humillaciones por llevar gorra o ser morocho. Porque esos son los parámetros con los que la policía de Córdoba ve a muchos jóvenes como potenciales delincuentes, criminalizados por portación de rostro. Quizás debamos remitirnos a las políticas neoliberales aplicadas en los años ’90. Y aún más allá, a la aplicación de estas políticas de seguridad en países como Estados Unidos, donde encontramos de
Las cifras de la eficiencia policial De 2009 a 2010, las detenciones por contravenciones al Código de Faltas de Córdoba, aumentaron un 40,3 %, de 27.015 a 37.900; 10.000 aprehensiones más que el anterior año, según los datos de la Policía de la Provincia de Córdoba para la ciudad de Córdoba. Las tres figuras que concentran más del 75 % de las detenciones son: en primer lugar con el 42,5 % “desorden y/o escándalo en la vía pública”, el 21,07 % por “consumo de alcohol en la vía pública o ebriedad” y en tercer lugar con el 12,42 % por la figura de “merodeo”. La intención no es solo poner en números lo que vemos diariamente en los barrios de esta ciudad y en el interior de la provincia, sino tratar de entender por qué
alguna forma los principios del Código de Faltas de Córdoba. El concepto de “tolerancia cero” surgió en Nueva York. Esta medida, llamada de “mano dura”, surge por la demanda de los sectores altos y medios que reclamaban más seguridad. Se trata de, a través del aumento de la fuerza policial, su presencia en las calles y dotándolas de equipamiento, salir a combatir la prostitución, la drogadicción, los disturbios en la vía pública, la ebriedad. Argumentando que si no se lucha contra estas faltas es muy probable que estas lleguen a ser delito en un futuro próximo. Escudados detrás de estas ideas, es que el neoliberalismo y la globalización mundial llevaron esparcieron estas políticas por todo el mundo;
obviamente Argentina no quedó al margen y vemos los resultados en esta provincia, donde hoy tenemos las mismas políticas, haciendo hincapié en las detenciones y la aplicación de “mano dura” sobre los sectores mas vulnerables, quienes son, según la lógica de ciertos sectores de nuestra sociedad, los que generan la inseguridad.
Claramente inconstitucional No podemos pasar por alto la inconstitucionalidad de este Código, que nos presenta figuras o artículos que van totalmente en contra de nuestra Constitución Nacional. El merodeo, la aprehensión por no tener documento o bien las reuniones tumultuosas. En los casos de los dos primeros, cuando sirven para detener no solo a mayores de edad, sino a menores en los barrios, vemos que se está yendo en contra de la Convención de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes. Y en el artículo que no permite reuniones tumultuosas o que permite reprimir marchas, observamos que la policía de Córdoba va a contramano de los procesos que se dan a nivel nacional, donde nos encontramos con una reestructuración de las fuerzas de seguridad de la mano de la compañera Ministra de Seguridad Nilda Garré. Las políticas de no represión a las protestas sociales que se aplican a nivel nacional, no se aplican aún en Cordoba. Hoy en la provincia de Córdoba existe una lucha en contra de este Código de Faltas nefasto que viola los derechos de las personas y que solo sirve para “control social” de los sectores mas marginados. “La marcha de la gorra”, que tuvo una gran difusión y concurrencia el último 18 de noviembre, en su quinta convocatoria, es un momento de expresión de todos aquellos que nos sentimos oprimidos por este Código que criminaliza la pobreza y que llena las comisarías de pibes de la periferia de la ciudad en su mayoría. Es necesario trabajar en conjunto con los actores sociales y políticos del campo popular para dar el debate sobre este tema, que nos atraviesa a todos, en todos los ámbitos y exigir a los legisladores de la Provincia de Córdoba
13
que discutan esto también. Esta es una demanda social que debemos extenderla a los sectores que padecen su aplicación, rompiendo el “sentido común” impuesto, rompiendo con la “naturalización” de estos abusos. Se debe trabajar y militar en los sectores populares que han sido manipulados durante tanto tiempo para que exijan el respeto de todos sus derechos, que desconocen y que ya es hora vayan
recuperando. Se debe militar más allá de la Universidad, donde si bien es loable el esfuerzo de muchos promoviendo debates y estudiando esta norma, nunca se avanzará demasiado en su abolición si no se aborda el problema en el territorio, en el barrio, en la periferia. Es momento de concientizar a todos y desnaturalizar en los sectores bajos de la sociedad este Código de Faltas que criminaliza la pobreza, discrimina y
viola derechos básicos de las personas. No queremos más políticas de “tolerancia cero”, no queremos mas detenciones arbitrarias, no queremos mas represión policial. Vamos por la derogación del Código de Faltas de la Provincia de Córdoba.
Preso sin abogado, sentencia sin juez
por Horacio Javier Etchichury Primera parte de la ponencia presentada al “Primer Congreso Argentino-Latinoamericano de Derechos Humanos: Una mirada desde la universidad” organizado por la Subsecretaría de Cultura de la Universidad Nacional de Rosario, en 2007. Este trabajo está publicado en: www.codigodefaltas.blogspot.com 1. Visión general El Código de Faltas de la Provincia de Córdoba, ley 8431, fue sancionado el 17 de noviembre de 1994 y promulgado el 07 de diciembre. Esta ley reemplazaba al Código de la dictadura, aprobado en 1980. Actualmente existe un texto ordenado, preparado en 2007 y aprobado por la ley 9444. Fue aprobado por mayoría en Diputados y por unanimidad en el Senado. Senadores insistió en su proyecto, dejando de lado
14
ciertas reformas de Diputados (el párrafo agregado sobre merodeo a la salida de los bancos; la reincidencia genérica). Los argumentos centrales usados por los senadores aludieron a que se trataba de un código democrático, consensuado, educativo y realista. Fernando Montoya (UCR, senador informante) destacó que el nuevo Código reemplazaba al de la dictadura, y que receptaba el principio de la ley penal más benigna. Señaló que se admitía la responsabilidad de personas ideales y de funcionarios, mientras que la reincidencia se mantenía en la modalidad específica (sólo era reincidencia la comisión de la misma falta). Remarcó la prioridad de la jurisdicción local, y que existía la posibilidad de designar abogado, además de la apertura a sanciones alternativas y el arresto domiciliario, junto a la opción de disminuir la pena por confesión. Agregó que se establecía, aunque para un futuro cercano, un sistema judicial de faltas. El Código, enfatizó Montoya, iba a la “aplicación directa y real de la ley”. Carlos Baldrich (PJ) también encomió la judicialidad del sistema y el respeto de la “libertad de la persona y la dignidad”, junto al sentido educativo de la pena; “es un código hecho en democracia, por la democracia y para la democracia”, agregó. Prudencio Bustos Argañaraz (Ucedé) subrayó la importancia de las penas educativas y la judicialidad; expresó su oposición al merodeo y su preferencia por la averiguación de antecedentes; sin embargo, votó a favor del proyecto. Carlos Diez (Partido Federal) señaló que el Código se adapta a las necesidades actuales y destacó su modernidad. En este trabajo sostengo que este Código violenta diversas normas constitucionales, que le son aplicables en virtud del principio de supremacía constitucional (CN, art. 31). En agosto de 2005, el entonces Fiscal General, Gustavo Vidal Lascano, admitió que la figura del merodeo es “polémica”, y agregó: “Yo tendería a pensar que es inconstitucional, pero también es útil para la policía si tenés en la puerta de tu casa
dos tipos que te vigilan. No me animaría a decir si hay que sacarlo o no del Código de Faltas”. La ley 8431 permite a la Policía provincial arrestar grandes cantidades de ciudadanos, sin orden judicial. Ello se debe, principalmente, a la vaguedad de las conductas descriptas como contravención, y a la posibilidad, en general, de actuar de oficio (art. 115 del Código de Faltas; excepciones en el art. 38) y de efectuar detenciones “preventivas” (art. 123). Cabe señalar, además, que cuando una falta puede castigarse con multa o arresto, las penas de multa no pagadas dentro del tercer día se convierten en pena de arresto (art. 31). Aquí se introduce una irritante desigualdad de trato basada en la desigualdad económica. Priva de la libertad a un infractor sólo por su nivel patrimonial. Asimismo, no existe un control adecuado de estos arrestos. En primer lugar, porque el Código no exige asistencia letrada para los detenidos. En segundo lugar, porque otro funcionario policial, y no un juez, dicta sentencia y controla el procedimiento. Sólo por vía de apelación puede accederse a un juez, o en caso de ejecución efectiva de penas de cierta gravedad. Las sentencias también pueden imponer penas de multa, u otras obligaciones (penas sustitutivas, art. 36). Estas tendencias se han agravado con las últimas reformas al Código. En primer término, se ha prolongado el tiempo máximo de arresto y se han fijado nuevas penas de arresto, “no redimibles por multa”. Asimismo, en 2003 se ha postergado indefinidamente la creación de los juzgados de faltas. Como consecuencia, el juzgamiento de primera instancia sigue en manos de funcionarios policiales. En general, el Gobierno provincial sostiene la necesidad de estas restricciones inadmisibles a los derechos con el fin de aumentar la seguridad pública. Sin embargo, tampoco se ha podido bajar el número de delitos con el empleo de este Código.
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
El kirchnerismo y la cuestión socialista por Diego Tatián (*) Tomado de Pagina/12 31/1/2012
El tiempo kirchnerista ha producido un conjunto de transformaciones sustantivas en la cultura política argentina, a partir de haber instalado la cuestión de la igualdad en el centro de la discusión pública y haber orientado a su concreción medidas de gobierno que –como siempre que se trata de producir igualdad– han intervenido en acendradas situaciones de privilegio incompatibles con ella. Esa disputa por la igualdad se ha llevado adelante no sólo sin mengua de las libertades civiles que alojan los cuerpos, el pensamiento y el lenguaje, sino aun creando condiciones materiales para su expansión. Y, sobre todo, se ha llevado adelante en el marco del más estricto respeto del sistema institucional y procedimental que llamamos democrático. El interrogante –de respuesta para nada obvia– acerca de si una democracia puede ser algo más que un dispositivo legal que reproduce desigualdades, garantiza privilegios y preserva un régimen de ganancia es lo que hay en disputa en la actual experiencia histórica; esa disputa lo es por las posibilidades emancipatorias de la democracia y por el sentido mismo de la política. Con la expresión “tiempo kirchnerista” no se quiere principalmente aludir a un gobierno, sino a una condición pública e intelectual que representa la sociedad como laboratorio de nuevas libertades y nuevas igualdades, y ejerce en ella subjetividades creativas, formas imprevistas de comunidad desorganizada que no convergen en ninguna parte, más bien vinculadas por una conectividad compleja. Sin desmedro de una sociedad civil así constituida conforme una politización de alta intensidad, el Estado, lejos de aspirar a ser “mínimo”, asume plena-
mente la instancia de la decisión política, pero autolimitado de cualquier tendencia a bloquear la vitalidad irrepresentable (en el doble sentido de la palabra) de movimientos sociales autónomos. Pensar esta relación entre autonomía y Estado exige un salto de calidad en la reflexión, ante todo abjurar de unilateralidades que los vuelve términos incompatibles, para asumir la tensión existente entre ellos como oportunidad de constituir una potencia compleja, no complaciente, en conflicto productivo, a distancia de un inmediatismo antiinstitucional por una parte, y de una voluntad de cooptación y control por la otra. “Kirchnerismo” es la palabra que nombra un conjunto de condiciones para llevar adelante una “guerra de posiciones” o (si queremos evitar esta noción gramsciana) una disputa por los significados sociales, un “litigio” (según un término que le gusta a Ricardo Forster) radical que involucra la cultura toda, cuyo efecto más relevante es una activación de formas de pensamiento popular, la generación de capacidades novedosas de transformación social y de concebir otras posibilidades de vida en común. En ese contexto es que irrumpe la pregunta por el socialismo. “Kirchnerismo”, según lo pienso, no es principalmente el nombre de un gobierno, sino la palabra que señala una coyuntura en la que es posible, nuevamente, la pregunta por el socialismo –forma de vida colectiva que, también según lo pienso, es lo más alto a lo que una sociedad puede aspirar–. Hay en curso un momento gramsciano en Latinoamérica, por cuanto un conjunto de democracias de contenido popular implementadas conforme una gramática de los derechos, pueden ser experimentadas –sin que nada garantice su deriva– como oportunidades de transición al socialismo según una temporalidad compleja, por fuera de la alternativa Revolución/Reforma que vertebrara de manera dramática la historia del movimiento obrero en el mundo. Una recuperación paulatina de los medios de producción por parte del Estado y organizaciones sociales de distinto tipo presupone –es la idea elemental de Gramsci– un consentimiento popular que es posible lograr en la querella democrática, en el fragor de las ideas y de las prácticas
militantes, no por un automatismo histórico, sino a través de la política. La transformación económica es efecto –no causa– de una voluntad común y una lucidez colectiva que, de prosperar, preserva a esa trasformación sin necesidad de incurrir en el Terror. Una sociedad socialista puede ser pensada como una sociedad capaz de practicar formas de vida (en plural) no capitalistas, de austeridad voluntaria, capaz de encontrar la libertad en la igualdad y la igualdad en la libertad. Sobre todo, socialismo no designa una “sociedad de consumo” (que presupone el saqueo de recursos) sino una “sociedad de la abundancia” (que los preserva) –es decir una sociedad en la que todos acceden a los bienes necesarios para su plenitud física y espiritual, a la vez que consideran superflua y predadora su acumulación autónoma–. Así, socialismo es lo que puede ser pensado como un régimen del deseo posible merced a una universalización de la política, que aspira como resultado de ella a una organización alternativa del trabajo, a una nueva representación de la propiedad y a un vínculo distinto con los recursos naturales. Su sino sería tal vez la lentitud. Pero su origen no debería buscarse en el Parlamento, sino en formas de autoorganización social –que sin embargo no abjuran de las instituciones, consideradas más bien objetos de trabajo político–. La conciencia cada vez más extendida de que la extracción de oro no es necesaria para vivir ni para vivir bien, y que en cambio presupone una depredación de lo que sí es vitalmente necesario, plantea un límite no sólo a un modelo de extracción minera que procura establecerse, por fortuna no sin importantes resistencias sociales, sino a la economía toda, y nos confronta con la oportunidad de pensar un salto que permita incluir cada vez más sectores populares, pero de otra manera. Si ello se produce, si la movilización y la discusión extendida son capaces de acuñar un modelo de inclusión sin daño, más que nunca hallaría su designación en la palabra “kirchnerismo”. (*) Diego Tatián es docente en la UNC e investigador del Conicet
15
Peronismo y Socialismo Vigencia y anacronismos de una vieja discusión por Eduardo Sota En el mes de enero la confrontación ideológica alcanzó una intensidad inusitada a través de las declaraciones de varios colectivos intelectuales, tales como Plataforma 12, Argumentos y Centro Cultural de la Cooperación, algunos de ellos en clara impugnación a Carta Abierta y, por elevación, al gobierno nacional, mientras que otros, en una posición más ecuánime, valorando los logros alcanzados y las deudas pendientes de resolución. Los debates y cruces de ideas allí expresados es un síntoma que traduce la profunda significación y riqueza de la actual hora política puesta en marcha por el proyecto nacional y popular a partir de 2003. De las varias facetas y rostros que exhiben tales discusiones para su lectura y análisis nos interesa destacar, sin embargo, y como introducción a nuestro planteo central, el espíritu que anima a la declaración de Plataforma 12. El punto relevante para nosotros es poner de manifiesto que, por detrás del texto descalificatorio y de rechazo a las transformaciones en curso por un presunto programa superador, la cuestión subyacente y no enunciada es la manera de concebir el papel de los intelectuales a propósito del campo político, por una parte, y por otra, la tradición ideológica a la que remite dicho documento y que también es omitido. Respecto de lo primero, no hacen sino asumir, aunque más no sea tácitamente, el particular legado del “intelectual-crítico” del poder instituido, asociado usualmente al Estado, en relación al cual se proponen “intentar leer más allá de la letra manifiesta y visibilizar lo oculto, tratar de salir de la mera apariencia de los efectos para bucear en las causas que los determinan”; menos explícito aún, es la asunción de la tradición política e ideológica en la que se inscriben aunque esa misma reivindicación del intelectual como crítico ha sido una herencia asumida mayoritariamente por las culturas de izquierdas. En ese sentido, creemos que un aporte que enriquece y coloca en términos más precisos cuestio-
16
nes soslayadas en el debate es el artículo –“El kirchnerismo y la cuestión socialista” (Página 12, 31/01/12)- del decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la U.N.C. y miembro de Carta Abierta, Diego Tatián. Entre otros aspectos, el autor reconoce como uno de los mayores méritos del actual “tiempo kirchnerista” el haber instalado ”la cuestión de la igualdad en el centro de la discusión pública” acompañada de medidas gubernamentales concretas dirigidas a remontar la pesada herencia de desigualdades provocadas por el decenio neoliberal. Caracteriza con mayor precisión al kirchnerismo como una disputa por los significados sociales “cuyo efecto más relevante es una activación de formas de pensamiento popular, la generación de
según una temporalidad compleja”. Por último, en relación a lo que queremos destacar, caracteriza a la sociedad socialista como “una sociedad capaz de practicar formas de vida no capitalistas, de austeridad voluntaria, capaz de encontrar la libertad en la igualdad y la igualdad en la libertad”. Estimamos que uno de los aspectos más valiosos del texto, es poner en la superficie seguramente aquello que anida en el horizonte ideológico de muchos intelectuales de izquierda críticos y que es precisamente la cualificación del modelo socialista como de un orden político óptimo respecto del cual el proyecto nacional y popular sería un simulacro o una versión degradada, aunque Tatián los pone en una relación fructífera y amable. Amén de estos méritos, que es el de introducir en la disputa aspectos sustantivos hasta ahora soslayados por parte de determinados colectivos de intelectuales y la propia posición del autor de tender más bien los puentes antes que incurrir en falsas dicotomías, creemos, no obstante, que hay dos aspectos que merecen algunas reflexiones.
capacidades novedosas de transformación social y de concebir otras posibilidades de vida en común”. Sin embargo, el punto crucial de su intervención es menos destacar estas bondades que identificar en el kirchnerismo una circunstancia, una oportunidad propicia que hace posible plantearse nuevamente la pregunta por el socialismo –“forma de vida colectiva que es lo más alto que una sociedad puede aspirar”-. En realidad, la coyuntura argentina es inscripta en el marco latinoamericano más amplio en el cual una serie de democracias con contenido popular crean las condiciones “como oportunidades de transición al socialismo
El primero es que, nuevamente, es sintomática la omisión por parte del autor de toda referencia al peronismo como fuente ideológica e histórica en la cual abreva y, a su vez, prolonga el kirchnerismo. En el artículo en cuestión, éste es presentado sin una contextualización que dé cuenta de sus filiaciones de procedencia que no son sino las tradiciones ideológicas y los principios igualitaristas que han animado a los sectores populares inspirados en el peronismo, que en su momento introdujeron el voto femenino, la ley del peón rural y la participación de la clase obrera en el 50 % del PBI, para citar sólo algunas medidas dirigidas a desarrollar y fortalecer una democracia popular e igualitaria. Conjeturamos que esta estrategia retórica –desanudar el kirchnerismo del peronismo- es la que se ha dado a sí misma un amplio sector de las clases medias
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
progresistas que les ha permitido habilitarse en su adhesión al proyecto nacional sin someterse a la crisis ideológica que supondría asumir la filiación peronista del kirchnerismo ya que ello los obligaría a revisar sus propias creencias y sensibilidades distantes del movimiento popular nacido el 17 de octubre del 45. Sin duda que este razonamiento discursivo no sólo es legítimo sino políticamente productivo y democratizador del mismo proyecto nacional ya que este se robustece y se instala en instancias cualitativamente superiores en la medida en que reciba y se nutra generosamente de diversas tradiciones culturales e intelectuales. Sin embargo, y en orden a las querellas por el sentido del proceso político en curso, no podemos, como peronistas, dejar de señalar la profunda raigambre del kirchnerismo en los contenidos emancipatorios del peronismo fundacional, transfigurados y revitalizados según los desafíos cambiantes de las circunstancias históricas, y a las cuales, Néstor y Cristina, como conductores, han sabido dar respuestas, como así tampoco pretendemos eludir ni subestimar, de cara al debate, los profundos desplazamientos políticos e ideológicos que ha sufrido el peronismo, como movimiento popular y populista, en su deriva neoliberal de la mano de Menen. El otro aspecto, sin duda de más profusa y prolongada discusión de lo que permite un breve artículo, es la “cuestión socialista” planteada por Tatián. ¿No es la visión teleológica de la historia que anida en el socialismo –‘lo más alto que una sociedad puede aspirar’-, que lo lleva a concebirse a sí mismo como fin último de todas las etapas que lo preceden y otorga a éstas, en último término, todo su sentido? Pareciera que efectivamente es esta mirada la que lo lleva a apreciar que un conjunto de democracias latinoamericanas son una suerte de ‘oportunidades de transición al so-
cialismo’, que finalmente estas tendrían su razón de ser y su justificación histórica en la medida que facilitaran el acceso a una forma de vida superior. Estas democracias son importantes, sí, pero no tanto por sus probables virtudes intrínsecas sino como peldaños que nos permitan enancarnos en algo definitivamente superador y liberador. Sin embargo, y esto más con un espíritu de controversia que de posición acabada, no podemos dejar de preguntarnos por aquello que ha oficiado de una suerte de mantra en todas las luchas populares desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad pero, a la vez, de escaso examen autocrítico por parte de sus partidarios, y eso no es otro que el socialismo. Es muy común atribuirle a los movimientos populistas, particularmente al peronismo, su carácter vago, polisémico y contradictorio, al punto de cobijar desde una derecha desmesurada hasta una izquierda antisistema; pero, estimamos, el vocablo ‘socialismo’ no deja de referir a una multiplicidad de experiencias y situaciones históricas no menos distantes y contradictorias entre sí: es dable identificar el ‘estado de bienestar’ construido por la socialdemocracia europea en la última posguerra como también a esa misma socialdemocracia de la tercera vía –Tony Blair- que implementó las recetas neoliberales, el ‘socialismo realmente existente’ del universo soviético que eliminó todo vestigio de mercado en el orden económico (situación no debidamente examinada por los teóricos marxistas como una de las probables causas de su colapso), la conversión de la China maoísta a su actual condición de potencia capitalista aunque regulada por el Estado, y por ese mismo camino, Vietnam y actualmente Cuba. A estos pocos ejemplos, como muestras de heterogeneidad al que remite el vocablo en cuestión, podríamos agregar la experiencia de países hermanos como Bolivia y Venezuela, que postulan la búsqueda del socialismo como objetivo político aunque, más acá de los postulados declamados, las transformaciones efectivas llevadas a cabo por los diversos gobiernos de la región, guardan entre sí un estrecho ”parecido de familia” que las rotulaciones identificatorias de unos u otros no se muestran útiles ni elocuentes para exhibir las diferencias.
erráticas otras y francamente fracasadas o reconvertidas las más-: ¿debe aún en el nombre del socialismo ejercerse una suerte de vigilancia programática e ideológica de los dificultosos procesos emancipatorios llevados a cabo en no pocos países latinoamericanos? El socialismo se erige, una vez más, en un tribunal normativo que oficia como un oráculo diciéndonos adonde debe dirigirse la historia y cuáles son las transiciones aptas y las inviables. ¿Alcanza con declamar la sociedad ‘no capitalista’ que supone el socialismo en la versión aquí examinada (y de la cual la URSS reveló un profundo fracaso), para calmar nuestras angustias de las profundas incertidumbres que nos aquejan en esta no menos profunda crisis del capitalismo? ¿No será mejor instalar en el ágora, en las trincheras callejeras y en los pasillos escolares las formas de vida –antes que los nombres- deseables y posibles e instalarse uno mismo en el seno del pueblo para sumarse en la imaginación colectiva de nuevos sueños de sociedades posibles, aunque aún sean innombrables? Tal vez lo que sí es urgente sea atender a la exhortación del historiador catalán de izquierda Josep Fontana quien afirma que lo “que nos corresponde resolver con urgencia es decidir si luchamos por recuperar cuanto antes un capitalismo regulado, con el estado del bienestar incluido, como se había conseguido cuando los sindicatos y los partidos de izquierda eran interlocutores eficaces en el debate sobre la política social, o nos resignamos a seguir sufriendo bajo la garra de un capitalismo depredador y salvaje como el que se nos está imponiendo”. En este sentido, la proverbial discusión entre peronismo y socialismo no puede ser menos fructífera que la instaurada ya en las décadas de los ’60 y ’70 pero lo que sí nos resulta anacrónico es investir de atributos divinos a uno para juzgar los méritos y deméritos del otro; antes bien, el imperativo de la hora es encontrar los acuerdos para acometer los cambios aplazados e imaginar, en la práctica política conjunta, las nuevas instituciones que deberían alumbrar una sociedad más justa e igualitaria. Finalmente, prevemos que el artículo de Tatián tendrá el destino de un estimulante texto que incentive el debate en el medio local y respecto del cual no hemos pretendido sino iniciar un probable coro polifónico.
Ahora bien, a la luz de estas experiencias –exitosas algunas en su contexto,
17
Recordando al Flaco Spinetta
Lenguaje del cielo por Valentín Alaniz y Maximiliano Camps Hizo música antes que hablar Hace pocos días nos dejó “El Flaco”, pionero del rock en español, cantante, guitarrista y poeta. Uno de los más importantes compositores del rock argentino y latinoamericano, y dueño de una poética y un estilo lírico únicos. Desde niño estuvo rodeado de un ambiente musical; el Flaco empezó cantando tangos, influencia musical que se vería posteriormente reflejada en todas sus obras. “Me divertía imitando cantantes, copiando sonidos. Por eso la música nació en mí antes que las palabras”, supo decir. Durante los años de su infancia el país experimentó el auge del folclore y la música popular, en virtud de la Ley del Número Vivo, dictada por Juan Domingo Perón, que disponía ejecutar al menos un cincuenta por ciento de música nativa en lugares públicos. Esta medida generó una explosión de artistas y grupos folclóricos. Desde muy temprano mostró una fuerte inclinación por la poesía, llegando a componer canciones incluso antes de aprender a tocar un instrumento. A su primera guitarra la consiguió a través de un vecino, quien se la prestó por “tiempo indefinido”. Luego, empezó a estudiar con un guitarrista que tocó con su padre. Dijo al respecto: “Cuando tuve las primeras nociones elaboré un mecanismo y pude sacar cualquier música. Tenía 12 años y estaba por empezar la secundaria”. Luis contó varias veces que su debut artístico se produjo en 1964, en un concurso del programa televisivo Escala Musical, por Canal 13, en el cual obtuvo el segundo lugar. Como a millones de jóvenes en todo el mundo, Los Beatles produjeron una completa ruptura en su sensibilidad musical. Con el dinero ganado en dicho concurso se compró el álbum “Beatles for Sale”. “En la época del Club del Clan, yo era muy ‘fana’ de todo eso. Hasta que aparecieron Los Beatles”, recordó. En 1965, con tan sólo 15 años, compuso dos canciones que se convertirían en clásicos del rock nacional: “Barro tal vez” y “Plegaria para un niño dormido”. Con Emilio Del Guercio –con quien cursó la secundaria- formaron un dúo lla-
18
mado Bundlemen, y se presentaron en un espectáculo musical que titularon “Homenaje al ácido lisérgico”, con la intención de escandalizar y sacudir las rígidas pautas del marco católico y conservador que les imponía el colegio. A este dúo indómito se le sumarían luego Edelmiro Molinari y Rodolfo García, quedando conformado -en 1968- el primer conjunto del Flaco, llamado Almendra.
Los sesenta y esa revolución cultural que llegó a Argentina A fines de la década del 60’ se produce un fuerte cambio cultural en Argentina y en el mundo. El “Verano Del Amor” y el nacimiento del movimiento hippie, el asesinato del “Che” en Bolivia, el Mayo francés y el Cordobazo fueron sucesos que ubicaron a la juventud como grupo social diferenciado, y que influyeron en las tendencias musicales del Flaco, quien tomó las vanguardias del tango y el folclore para crear música con clima local, cantada en español. El hecho constituyó una ruptura cultural de enormes proporciones, ya que los patrones estéticos de ese momento no aceptaban que el rock tuviese una manifestación autónoma en lengua española. Sobre esto, una vez reconoció: “Yo ya había hecho muchas canciones en castellano, pero me daba miedo cantarlas. Las cantábamos siempre en el núcleo familiar. Temía que las interpretaran como cosas marcianas, que no eran naturales”. La realidad social del país y sus sueños de juventud lo llevaron a ingresar, junto a
Emiliano Del Guercio, a una agrupación peronista de resistencia contra la dictadura militar de Onganía, denominada JAEN (Juventudes Argentinas por la Emancipación Nacional). Años más tarde, esta organización pasaría a formar parte de Montoneros. Las actividades de la banda los llevaron a dejar la militancia activa, aunque Del Guercio siguió vinculado a la izquierda peronista. En el libro “Galimberti. De Perón a Susana. De Montoneros a la CIA” se relata que el interés de Spinetta por la política “estaba fundado desde una perspectiva generacional”, pero que “los ‘jaenes’ percibían la política como fórmula para romper el sistema, al tiempo que despreciaban la vida bohemia en torno a las guitarras acústicas y la moda psicodélica, puesto que las consideraban tendencias modernas creadas por el capitalismo para distraer a los pueblos de su lucha. Pero la agrupación era aún más rigurosa con respecto las sustancias prohibidas: en un plenario el grupo debatió sobre este tema y decidió que los miembros de JAEN no debían consumir drogas. Spinetta interrumpió de inmediato el discurso, se levantó, encendió un porro y se puso a fumar marihuana. El responsable le ordenó que se fuera”.
Una impresionante producción artística En 1970 Almendra lanza su primer LP (titulado simplemente “Almendra”), considerado muchas veces como el mejor álbum del rock argentino. La tapa exhibía un dibujo del propio Spinetta que mostraba a un hombre triste, con una lagrima rodando por su mejilla y una sopapa adherida a su cabeza, la cual está envuelta por un pañuelo. Luego de la disolución de Almendra, el Flaco vive su época más oscura y caótica,
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
La militancia del Flaco Spinetta
Además de pertenecer al JAEN, el Flaco también militó a lo largo de toda su vida. Él se consideraba un “militante yogurt”, afirmando que “los militantes yogurt tenemos la propiedad de caer bien al estómago. Creo que las necesidades del alma van más allá de las ideologías y los hombres de este mundo; estén bajo el régimen que estén, no dejan de tener esas ansiedades en su interior. Los gobiernos izquierdistas a pleno tienen problemas bárbaros por no advertir esto; al igual que los tienen los gobiernos que están para el otro lado del asunto.
Es el problema existencial del hombre antes del verbo y de la ideología... Entonces, cuando tengo que hablar para un medio masivo, me dirijo a los jóvenes, tratando de mostrarles lo que considero más profundo de mi visión sobre la vida y el arte. Las diatribas políticas, es decir: pasarse la vida hablando sin hacer un carajo, es algo que conduce a la muerte... O creer que las armas, usadas supuestamente con una función revolucionaria, pueden resolver este problema que es previo... No puedo dejar de sentirme marxista cuando pienso en un mundo sin clases sociales, y donde todos podamos vivir bien. Si fuera por ese anhelo, creo que todos en este país seríamos marxistas. Pero, claro, el marxismo acá sería otra cosa. ¡Un marxismo a la argentina es como decir ‘una esfera cuadrada’! Nos resistimos al marxismo, como a cualquier ideología que no se haga cargo de esa polivalencia que es nuestra característica. Nuestra arrogancia, nuestra idiosincrasia de autoabastecimiento intelectual, esa no-seguridad tan típica de nuestro pueblo.”
luego de separarse de Cristina Bustamante, de quien estaba profundamente enamorado y en quien se inspiró para escribir “Muchacha Ojos De Papel”. Se involucró con un grupo de músicos y artistas y se abocó a los excesos. En este grupo estaba Pappo, con quien estableció una relación de mutua admiración y afecto, pero que luego terminaría de manera negativa. En 1971, junto a Pappo, Miguel Abuelo y Pomo, grabó el disco “Spinettalandia y sus amigos”, aunque la disquera lo terminó titulando “Almendra”, lo que derivó en un juicio a la compañía discográfica. Esta banda se reuniría una vez más, para grabar “El Valle Interior” en el año 1980, con presentaciones en el estadio de Obras Sanitarias y el interior del país. Pero como Spinetta deseaba desprenderse de las pautas y limitaciones que el negocio discográfico le imponían, armó la banda Pescado Rabioso, junto al baterista Juan Carlos “Black” Amaya y el bajista Osvaldo “Bocón” Frascino. Sobre Pescado Rabioso dijo: “Yo quería hacer un grupo más violento, una música aún más violenta que el segundo disco de Almendra. Con Pescado intenté romper la ternura y el eje sensible de Almendra. Había partido de una música esencialmente ciudadana, tanguera, con reflejos de bossanova, con
aires de jazz e influencia de Piazzolla, y ahora me rebelaba contra eso creando riffs. Creo que fue una etapa medio punk”. El nombre de la banda expresaba ese “momento punk” caracterizado por la rabia, pero al mismo tiempo transmitía la imagen paradójica de un pez con fobia al agua. Esta banda sólo grabó dos discos, “Desatormentándonos” y “Pescado Rabioso 2”. Existe un tercer disco adjudicado a esta banda, llamado “Artaud”, pero en realidad se trata de un disco solista de Spinetta. Este álbum está inspirado en la poesía del escritor francés Antonin Artaud, de quien el Flaco siempre se declaró fanático absoluto. Por ese entonces, Luis Alberto se había puesto de novio con Patricia Salazar, con quien tendría sus cuatro hijos. Esta pareja duraría hasta el año 1996. A fines de 1973 el Flaco estrena una nueva banda, Invisible, con la cual editaron tres discos hasta su disolución en 1976, dejando tras de sí clásicos como “Azafata del tren fantasma”, “El Anillo del Capitán Beto” y “Durazno Sangrando”, entre otros. En 1980 forma el grupo “Spinetta Jade”, con el cual editaría cuatro álbumes, con diferentes cambios en la formación y el estilo musical. Para 1985 estaba previsto un disco a dúo con Charly García, pero sólo llegaron
a grabar “Rezo por vos” que fue incluido en el disco “Privé”, grabado por el Flaco. En esta álbum también figura otro tema a dúo: “No seas fanática”, esta vez con León Gieco. En 1986 concretó un disco con Fito Paez que se tituló “La la la”, el cual incluía cortes como “Instantáneas” y “Folis Verghet”, entre otros. En 1994 formó el trío Spinetta y los Socios del Desierto, con el cual saldó, en marzo de 1996, “una vieja deuda con el público”: tocar gratuitamente al aire libre, en los bosques de Palermo. Con este grupo editaría 3 discos: “Spinetta y los Socios del Desierto” en 1997, “San Cristoforo” (en vivo) en 1998 y “Los Ojos” en 1999. A partir del año 2000 volvió a dedicarse a su carrera solista, grabando disco tales como “Para los Arboles”, “Pan” y “Un Mañana”, entre otros.
El Flaco Spinetta y el Flaco Néstor El día 4 de marzo del 2005, Luis Alberto Spinetta mantuvo un encuentro en la Casa Rosada con el entonces presidente Néstor Kirchner, el cual lo recibió “muy cordialmente”, como el cantante contó en ese momento, y agregó que al mandatario lo ve “muy valiente y muy romántico, pero no un romántico victoriano, inoperante, sino como un romántico impulsivo”. También se manifestó esperanzado sobre su gestión, la cual consideró que podía representar una oportunidad “para encaminarnos a hacer algo más luminoso”. “Creo que lo merecemos y pronto lo lograremos, por lo menos tengo esa fe”, agregó. Luego de sacarse algunas fotos en el sillón presidencial (lugar en el que Néstor hacía sentar a todos los que invitaba a la Casa Rosada), Spinetta dijo que ese lugar es “un recinto muy cargado de historia, parte de la cual no es muy linda para nosotros”. Además, describió a la Argentina como una especie de “puta-fénix”, porque “es capaz de levantarse y ser pura”. Este encuentro se dio en el marco de un ciclo organizado por Presidencia de la Nación, denominado “Música en el Salón Blanco”, lugar donde luego el cantante dio un show, donde repasó temas de toda su carrera. De este ciclo también participaron artistas como Luis Salinas, Jaime Torres, Juan Carlos Baglietto, Víctor Heredia, Teresa Parodi, Lito Vitale Trío, Atilio Stampone, Ariel Ramírez y Eduardo Falú, entre otros. Durante el show, Spinetta interpretó temas como “La herida de Paris” y “Seguir viviendo sin tu amor”. En este mismo acto, el Flaco recibió un premio, sobre el cual dijo, sonriente, “no es un Oscar, es un Néstor”.
19
Lanzamiento de la Corriente Peronista Nacional – JP Descamisados Córdoba
LA FUERZA DE LA PROFUNDIZACION LA CONSTRUIMOS TODOS UNIDOS
El pasado 7 de octubre de 2011, la militancia cordobesa llenó el auditorio del sindicato de “Luz y Fuerza” para celebrar el lanzamiento de la Corriente Peronista Nacional y la JP Descamisados Córdoba. El acto fue parte de la campaña por la reelección de la compañera Cristina Fernández. Considerando los resultados de las elecciones primarias, ya se palpitaba un triunfo contundente. por Nahuel Nieto El 23 de octubre, dos proyectos de nación se pusieron en juego. Uno, el Proyecto Nacional y Popular que iniciara el compañero Néstor Kirchner allá por 2003, y otro, el de un país para pocos, con exclusión de muchos, ausencia del Estado y preeminencia del mercado. Debíamos superar en la provincia los votos obtenidos el 14 de agosto en las primarias, así Córdoba sumaría una importante cantidad de hombres y mujeres al Parlamento para profundizar el Proyecto Nacional y Popular. Parecía ambicioso entonces plantear un acto para consolidar la fusión de dos organizaciones -la Corriente Peronista Nacional y la Juventud Peronista Descamisados- y, al mismo tiempo, anticipar el cierre de campaña del Frente para la Victoria (FPV), convocando a toda la lista de diputados nacionales y todas las organizaciones que se encuentran dentro del campo nacional y popular. Sólo la unidad de todo el kirchnerismo de la provincia garantizaría el triunfo de la compañera
20
Cristina y la consolidación en toda la Patria de una fuerza capaz de impulsar la profundización del modelo. Desde nuestro espacio político, identificado con el Peronismo Revolucionario, levantamos las banderas que señalaron esa condición: un Estado activo, fuerte y benefactor, distribución equitativa de la riqueza nacional para recrear la movilidad social ascendente, promoción de la industrialización para dejar atrás el país agro exportador, énfasis en garantizar los derechos fundamentales del pueblo, como el trabajo registrado, sindicalización obrera y participación en las utilidades, educación de excelencia, salud de calidad, vivienda digna y una mirada integradora hacia nuestras naciones hermanas de la región, acompañando los procesos transformadores que se llevan adelante. Nuestra organización demostró hablar en serio cuando dice: “Organizar para profundizar”. El kirchnerismo debe estar unido para seguir construyendo día a día este modelo que hoy encabeza Cristina. Y por eso es tan importante la fusión de estas dos organizaciones.
La Corriente Peronista, que a nivel nacional se lanzó en mayo de 2011 en el Estadio Ferro, está planteada “como unidad de dos organizaciones, algo novedoso en tiempos donde en general lo que prima es la escisión en las organizaciones; nosotros estamos planteando la unidad”, dice Miguel Apontes, el dirigente de la Corriente Peronista Córdoba. Participaron de este acto los candidatos a diputado nacional del FPV: Fabián Francioni (intendente de Leones), Nora Bedano (actual diputada nacional que va por la re elección), Daniel Giacomino (intendente de la ciudad de Córdoba) y Martín Fresneda. Además, dijeron presente los dirigentes peronistas Diego Hak, Haide Giri (ex senadora nacional), Ernesto “Tatú” Bernabey (intendente de Totoral). También la diputada nacional Cármen Nebreda (FPV), el secretario general de la Unión de Educadores (UEPC) Juan Monserrat, Carlos Vicente (vice intendente de Córdoba), la concejal Graciela Treber, la concejal Virginia Paganini. Anfitriones en este emblemático espacio, dijo presente la comisión directiva de Luz y Fuerza, encabezada por su secretario general Juan Leyría. También las organizaciones hermanas La Cámpora, La Jauretche y Kapiango y la conducción nacional de la CPN en pleno (Lorena Pokoik, Carlos Oviedo, Marcelo Koenig, Fernando Gómez, Beltrán Besada, Juan Miguel Gómez, Gerónimo Gorriarena y Claudio Loprete). Carlos Tomada, Ministro de Trabajo de la Nación, fue el encargado de cerrar el acto. El acto comenzó con danzas folclóricas
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
a cargo del Ballet “Soberanía Gaucha” dirigido por Ezequiel Torales, donde participan todos compañeros de Ciudad de Los Niños (Juárez Celman). Luego, Los Chicatos de San Martin -la Murga Militante del Centro Mozé- colmaron de alegría y color el encuentro con una excelente puesta, mezclando percusión, cantos, bailes y actuación. Todos los compañeros que asistieron al acto coreaban el estribillo murguero del tema homenaje al ex presidente Néstor Kirchner.
Caminar la calle
Los compañeros Pilar Unsain y Raúl “Iván” Contreras, locutores del acto, anunciaron a los oradores. El primer candidato a diputado nacional por el FPV de Córdoba e intendente de Leones, Fabián Francioni -un compañero de hierro que supo acompañar a nuestra Presidenta en los durísimos momentos de 2008, durante la cruzada destituyente de las patronales agrarias- destacó el “trabajo territorial de la militancia para generar nuevas propuestas que contengan a todos aquellos que se sientan identificados con este proyecto nacional. (...) Nosotros tenemos que salir a caminar la calle y reproducirnos por miles para seguir profundizando y cambiando el país”.
Volvimos los jóvenes
Cuando Cristian “Chiqui” Sansalone, dirigente de la JP Descamisados Córdoba, subió a hablar, estallaron los bombos y los cantos de la juventud de la CPN. El joven referente dio un gran discurso. Calificó como “un orgullo y una emoción”
el acto de lanzamiento de la Corriente Peronista y destacó el rol histórico de la juventud que ha recuperado la política. “La inclusión de todos aquellos sectores que han sido marginados y que ahora empiezan a recuperar la voz, como los jóvenes, es en definitiva uno de los ejes centrales de los gobiernos de Néstor, Cristina y Perón”, enfatizó Cristian, para agregar que “como decía el General, cuando uno tiene una doctrina sólida se necesitan predicadores que salgan a transmitirla. Y es esa la tarea de la juventud, llevar este proyecto a cada rincón de la Patria, salir a transmitir este modelo de país del cual tan convencidos estamos” . “Hay que ser cautos, muy precisos, sabiendo que por la vereda del frente caminan los enemigos de la Patria, que son los grupos concentrados de la economía y las grandes corporaciones”, subrayó el dirigente juvenil. También convocó a la unidad de los jóvenes, los trabajadores y de todas las fuerzas políticas para poder construir “una Patria justa, libre y soberana, con un proyecto nacional, popular y latinoamericano”.
La unidad del campo popular
El compañero Uriel Quinteros, de la conducción de la Corriente Peronista Córdoba, hizo un llamado a la unidad “no sólo del peronismo, sino de todo el campo popular para que de una vez por todas en Córdoba desembarque el proyecto nacional y popular”. “Estamos hoy en este místico auditorio, que es el reflejo fiel de la lucha del pueblo cordobés y de la clase trabajadora. Estamos convencidos de que transitamos un
tiempo crucial para nuestra Patria, y como militantes del peronismo revolucionario, es nuestra obligación responder a este llamado histórico. Por eso parimos la Corriente Peronista Nacional, esta organización que surge de la fusión de dos organizaciones nacionales”, destacó Quinteros, y explicó que esto expresa el compromiso político e histórico de recomponer la unidad del campo popular. El compañero Uriel tildó de ambicioso y utópico el horizonte de la Corriente Peronista, por aspirar a “liberar cada rincón de la Patria y lograr la felicidad de cada habitante de nuestro suelo. Es por eso que vamos a construir poder desde la organización popular”. Hizo además una mención especial al compañero Néstor Kirchner, “aquel que nos devolvió la alegría, la esperanza y principalmente la política, como herramienta fundamental para la profundización de este proceso”. El joven dirigente concluyó diciendo: “Tenemos claro que la fusión de esta organización ha creado un nuevo paradigma de construcción colectiva. La unidad es un hecho y está en este auditorio y en ustedes.”
Las cosas por su nombre
Miguel “Gallego” Apontes, referente provincial de la CPN, pronunció un fuerte discurso de autocrítica y pidió la unidad en todo el espacio que en Córdoba dice apoyar al proyecto nacional, unidad que no puede prescindir del peronismo, para que no vuelva a suceder lo que aconteció en este año electoral en el cual el kirchnerismo se quedó sin candidatos en las
21
elecciones provinciales y municipales. “Es necesario que no arribemos al 2015, como sucedió este año, cuando los militantes quedaron huérfanos y tuvimos que salir a decirles una cosa increíble: los dejamos en libertad de acción, no tenemos propuestas. Dónde se ha visto que un militante político se quede sin propuestas”, planteó Apontes. Además, remarcó que “debemos reconocer y hacernos cargo del retroceso que significa para Córdoba” el triunfo en la disputa por la Intendencia del radical Ramón Mestre, quien encarna “la vuelta del neoliberalismo de los ‘90”. Y marcó el contraste con su antecesor: “Cómo no vamos a acompañar al compañero Daniel Giacomino, que se encontró sólo defendiendo a la Crese y la Tamse”. Luego, el Gallego fustigó a la corporación mediática local, al expresar que en Córdoba “cuesta mucho a veces rebatir ciertas ideas instaladas” y las empresas propietarias de los medios de comunicación “ejercen una hegemonía muy superior que en Buenos Aires”. “Acá nos cuesta decir las cosas por su nombre: que La Voz del Interior y Día a Día son de Clarín; que radio Mitre es Clarín; que Canal 12 es Clarín, y que Cadena 3 actúa en consonancia con Clarín. En Córdoba no lo decimos por miedo a que no nos saquen una nota; tenemos que vencer algunos pudores”, sentenció. En ese momento el auditorio estalló en cánticos (no muy amistosos) dedicados a estos medios de comunicación hegemónicos en nuestra provincia. Finalmente, el Gallego celebró el cambio de paradigma que significó la llegada
22
de Kirchner y continúa con Cristina y cuestionó lo que sucede en Córdoba, donde “se está hablando de un proyecto provincial acotado” -el famoso “cordobesismo”-. “Acá hay gente que no tomó nota del nuevo clima de época. No podemos recrear la idea de una isla cordobesa y es nuestra responsabilidad salir a rebatirla. ¿Cómo vamos a volver a ese concepto, qué vamos a hablar de isla si ni siquiera tenemos salida al mar?”, ironizó Apontes.
El valor de la Presidenta
Nuestra dirigente nacional, Lorena Pokoik, también se dirigió a los compañeros y manifestó que “estamos convencidos de que el 23 vamos a reventar las urnas, que el proyecto nacional y popular tiene muchos años de vida y que es vital que podamos organizar la fuerza para respaldar las grandes medidas y continuar avanzando”. “Tenemos que tener en cuenta que 30 años de neoliberalismo no lo podemos resolver en 8 años, queda mucho tiempo por delante”, agregó Lorena, y resaltó que la Presidenta “todos los días demuestra que tiene los ovarios bien puestos”.
Organizarnos para profundizar
Por último subió al atril el principal orador, el Ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, quien expresó su apoyo a la lista local de diputados y resaltó que para el FpV, a nivel nacional, los resultados en las primarias de Córdoba “nos llenan de orgullo y preanuncian un 23 de octubre de fiesta y alegría popular”. A continuación, Tomada lanzó una
crítica a los medios de comunicación y a los opositores al Gobierno, que afirmaban que no se esperaban esta contundente victoria de la Presidenta en las primarias y explicó que esa sorpresa se debió “fundamentalmente a que no supieron ver o leer cual era el proceso político que venía viviendo la Argentina desde el 25 de mayo de 2003”. Luego, explicó que el triunfo de la Presidenta se debió a que “había un proceso subterráneo, un conjunto de políticas públicas en marcha, una voluntad política que se había expresado en mayo de 2003 y que se ratificó en octubre de 2007; y esa voluntad política era haber puesto en marcha el proceso de transformación social más importante de la historia”. También destacó las principales medidas de inclusión social implementadas por el Gobierno Nacional en los ocho años de gestión y celebró que gracias a la incorporación de pensionados y jubilados al sistema previsional, la generación de puestos de trabajo y la reducción de la tasa de empleos no registrados y los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, actualmente en el país hay “más de 11 millones y medio de argentinos que tienen derechos que no tenían hasta el 25 de mayo de 2003.” “Hablo de más de 11 millones de argentinos que tienen derechos y que no deben considerarse beneficiarios”, subrayó Tomada. Por otra parte, manifestó la necesidad de lograr la unidad del peronismo. “Para organizarnos es imprescindible el proceso de unidad, pero no de una unidad boba, no de cualquier unidad, no la de las viejas
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
La juventud no debe temerle a la participación Martín Fresneda, titular de la ANSES Delegación Córdoba, participó del lanzamiento de la Corriente -Representaste en la lista del Frente para la Victoria a la juventud… -Sí. Y lo asumí con mucha responsabilidad, como he tratado de hacerlo en todos estos años de militancia cuando me tocó ocupar lugares de representación social. Primero, consideré fundamental redoblar los esfuerzos para poder ser una de las expresiones generacionales del nuevo pensamiento político, pero más aún del sentimiento y la pasión de muchos compañeros y compañeras militantes que ven en este proyecto la posibilidad de ser parte y protagonistas de su historia y la de su país. Observar ese amor con el que luchan todos los días te enorgullece. Representar el espacio de la juventud no es sólo una cuestión generacional, etárea, sino trabajar en el Frente para la Victoria con los valores e ideales que encarna la juventud kirchnerista, que son la construcción colectiva por sobre todas las cosas, la organización popular, la voluntad de la profundización con ideas renovadas.
-En Córdoba por primera vez se dio un triunfo del kirchnerismo. ¿Qué considerás como tarea primordial para consolidar la fuerza del Proyecto Nacional en la provincia? -Considero esencial cumplir con la voluntad popular que encomendó una tarea a quienes fueron electos, y en consecuencia todas las fuerzas políticas que tributaron por este espacio deben trabajar para el éxito de las propuestas que se llevaron adelante en la campaña. Debemos ser absolutamente conscientes de la responunidades”. En este sentido, el Ministro dedicó una reflexión a los militantes de la CPN Córdoba: “Han tenido la claridad, han tenido la capacidad histórica de haber elegido como lugar para el lanzamiento de la corriente peronista a un sindicato como Luz y Fuerza, un homenaje al movimiento obrero hecho por la juventud”. “Es la hora de organizarnos para profundizar, esa es la consigna”, agregó. Asimismo, consideró que con el lanzamiento de la Corriente Peronista se da
sabilidad que implica ganar una elección. Pensar y actuar en función del proyecto de país debe ser la matriz del nuevo esquema político de cara a los años venideros. Al mismo tiempo, resulta imprescindible, al menos para Córdoba, poner en consideración criterios de construcción política que dialoguen con todos los actores aliados en procura de lograr organicidad, lealtad y disciplina. Los nuevos tiempos nos exigen ser hombres y mujeres dispuestos y decididos a defender y cuidar esta Argentina que nos legó Néstor y lo sigue haciendo Cristina, y esto sólo se logra con esfuerzo y compromiso con nuestro pueblo. Ahora bien, para lograr estos propósitos tendremos que fortalecer las organizaciones en una fuerza política que las integre y represente en términos de construcción y conducción. Eso debe ser el Frente para la Victoria. Sólo en este escenario es posible el surgimiento de liderazgos incuestionables, como emergentes de un proceso democrático de consolidación política.
- En esa construcción, ¿serían pilares la juventud y el territorio? -La juventud en toda construcción política es necesaria como garantía de recambio y apertura a las nuevas ideas; todos los procesos de transformación social tuvieron un componente juvenil. No sólo estoy de acuerdo en términos personales que la juventud es un pilar fundamental, sino que es una característica esencial del proceso político iniciado por Néstor Kirchner. De hecho la muerte de Néstor marca un punto de inflexión que llevó a muchos jóvenes a dar el salto hacia la participación política, porque se sintieron incluidos en un proyecto que los invitaba a ser protagonistas del presente y no tan sólo del futuro. Pero, fundamentalmente, estimo trascendental la participación de la juventud como defen“un paso más en la consolidación de una corriente que tiene presencia nacional y acompaña este proyecto nacional y popular con el liderazgo de Cristina, que claramente nos está indicando que vamos hacia un triunfo el 23 de octubre”. El discurso de un compañero peronista como Carlos Tomada no podía finalizar sin recordar que ese día se cumplía el aniversario del nacimiento de Juan Perón. Y a él se dirigió: “Querido general, quédese tranquilo, las banderas que usted dejó las levantan los jóvenes militantes del siglo
sora de los valores democráticos de un país. Los jóvenes están en condiciones de aprender del pasado, disfrutar de la política y no temerle a la participación. Para avanzar en la profundización necesitamos una juventud que pueda equilibrar sus ideales de transformación profunda de la realidad con las eventuales responsabilidades que implica ocupar lugares de Gobierno. El otro pilar estratégico es, sin duda, el trabajo territorial, en sentido amplio, con pertenencia hacia las necesidades y la elaboración de soluciones colectivas, como resultado de procesos identitarios. Nuestra opción es trabajar con los sectores más humildes para que sean integrados al país y tengan una vida digna. Por eso debemos estar atentos a las necesidades del pueblo, pero sin perder de vista el proyecto político que encaramos para no caer en meros asistencialismos. Además, debemos articular la organización con la búsqueda de respuestas institucionales, es decir tener la capacidad para que la organización en el territorio genere respuestas a las necesidades sociales que puedan ser canalizadas mediante la elaboración de políticas de Estado.
-¿Esto debe contemplar al peronismo, en su más amplia acepción? -Esta construcción política contempla a muy diversos sectores y debe contemplar a todos aquellos que estén dispuestos a avanzar en la profundización que nuestro país necesita. El peronismo, en su amplia acepción, ya es una parte fundamental del proyecto, si además entendemos que el peronismo es sobre todo un modo de pensar y llevar a cabo un Estado fuerte, que direccione su política hacia los sectores más vulnerables de la sociedad garantizando justicia social, soberanía política e independencia económica. XXI. Y quédese tranquilo que el 23 ganamos con Cristina”. Así llegaba a su fin una jornada plena de cantos alentando a nuestra presidenta y recordando a Néstor, Perón y Eva. Una jornada, con una gran cantidad de jóvenes, de gente de todas las edades y de familias. Por supuesto, como en todo acto peronista, se cerró cantando la Marcha de los Muchachos Peronista e incluyendo, en este tiempo de construcción colectiva, a la nueva estrofa dedicada a los Kirchner.
23
La Vieja Europa y su doble discurso
Civilizadas lecciones de hipocresía
Mientras desde Inglaterra se acusa al gobierno argentino de “colonialista” por reivindicar la soberanía de Malvinas, el Tribunal Supremo español condena al juez que pudo perseguir a represores extranjeros pero no se le permitió investigar el terrorismo de Estado que sufrieron sus compatriotas en su propio país. por Alexis Oliva La “vieja y civilizada” Europa -castigada por una crisis económica y social que no tiene otra explicación que el empecinamiento ideológico de sus gurúes neoliberales- sigue no obstante dándonos lecciones de democracia. Justamente, desde dos de sus más grandes, antiguos e importantes países; esos que han sido protagonistas de la historia universal; esos que han sido imperios -si es que han dejado de serlo-; esos que todavía tienen reyes, príncipes y nobles. Sí, el Reino Unido y España -nuestra “Madre Patria”, mal que nos pese-.
24
Desde Londres, el gobierno conservador de David Cameron envía pertrechos bélicos nucleares para cuidar unas islas usurpadas hace 179 años y anuda futuros negocios petroleros con Estados Unidos, mientras acusa de “colonialismo” a sus legítimos dueños e invoca el principio de “autodeterminación de los pueblos”, ese que tanto respetaron en la India, por citar un caso entre tantos.
del “derecho a defensa”, hay en realidad una obvia y burda represalia por haberse atrevido a pretender juzgar los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen falangista ultra-católico de Francisco Franco desde la guerra civil de 1936-1939 hasta 1975.
O que debieron respetar aquí mismo, en 1806 y 1807, cuando fueron expulsados primero por las tropas del virrey español Liniers y luego por el pueblo organizado que tres años después también se sacaría de encima el yugo español.
El mismo que el 10 de agosto de 2010, cuando visitó Córdoba para presenciar el juicio a Jorge Rafael Videla, fue increpado por quienes se revelaron como partidarios no sólo del dictador argentino, sino también de sus inspiradores en el Viejo Continente: “¡Vivan los falangistas! ¡Vivan los cristianos de España! ¡Vaya por los terroristas de la ETA!”.
Aquella “autodeterminación” les arrebató la bandera del Regimiento 71 de Highlanders escoceses, que está en el museo del Cabildo Histórico de Buenos Aires. Pero claro, ellos en el British Museum tienen otro tipo de trofeos, como los bajorrelieves del palacio de Nínive -en la actual Irak-, el busto de Pericles y frisos del Partenón -Grecia-, las Huellas de Buda -India- y una colección egipcia de momias, obeliscos y hasta la famosa Piedra de Rosetta, que se la arrebataron en Alejandría a los franceses en 1801 y quizás por eso hayan tenido “cien años de perdón” ya largamente prescriptos. Es la fachada elegante y culta del imperialismo, que por supuesto también incluía el despojo territorial, el saqueo de riquezas no culturales y la violación y el degüello en masa. Pero son ellos los que se quejan del “colonialismo” del gobierno argentino. Es como -si vale un ejemplo vernáculo- una manifestación de vinchucas contra el mal de Chagas-Mazza. Vinchucas rubias en este caso. Mientras tanto, desde Madrid llega la noticia de la condena del Tribunal Supremo contra el juez Baltasar Garzón, de 11 años de inhabilitación por ordenar escuchas telefónicas cuando investigaba una red de corrupción que involucraba al gobernante Partido Popular. En lo que se presenta como una supuesta salvaguarda
Es el mismo juez que detuvo al genocida chileno Augusto Pinochet en Londres y que mandó a cárceles de España a represores argentinos cuando acá estaban todavía protegidos por las leyes de impunidad.
Ante semejante reivindicación y en medio de una batahola, la ex presa política Soledad García, descendiente de españoles -la misma que le retrucó a Videla aquello de que “el desaparecido no tiene entidad”-, alcanzó a gritar: “¡Viva Federico García Lorca!”. El incidente fue una demostración de la vigencia de la ideología y la profundidad de las secuelas del franquismo. Luego de calmarse los ánimos, durante la conferencia de prensa el juez español dijo: “La Argentina está dando hoy un ejemplo al mundo entero con las iniciativas de justicia que está teniendo (lo que) demuestra que no se rompe una sociedad por la acción de la justicia, sino que se refuerza. (…) Es el camino más adecuado para hacer compatible verdad, memoria y justicia”. Por seguir ese camino, Garzón ha recibido una condena que, de no prosperar la apelación, pondrá fin a su mundialmente reconocida carrera de magistrado. Un fallo por el que el gobierno de Mariano Rajoy tendrá un “absoluto respeto”, como rápidamente adelantó. Son las lecciones que nos prodiga la civilizada Europa. Clases magistrales de hipocresía.
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
Gloria Di Rienzo en julio dio una charla en el Centro Miguel Mozé: de la autoamnistía militar a la condena de los genocidas
MEMORIA Y JUSTICIA
Este trabajo habla sobre la impunidad de los delitos considerados de lesa humanidad, tras la restauración democrática de 1983. La impunidad ocurre cuando a las víctimas se les niega el derecho a la investigación de los hechos, la reparación por el daño sufrido y no se procesa a los responsables. Los Estados deben prevenir, investigar y sancionar toda violación de los derechos reconocidos, procurar el restablecimiento del derecho vulnerado o reparar los daños producidos. La historia argentina lleva el estigma insalvable del genocidio desde antes de constituirse como nación. Así lo demuestran el aniquilamiento insensible de las poblaciones indígenas durante la conquista, colonización y conformación del Estado moderno en el siglo XIX y el recurso a los asesinatos políticos a los opositores al régimen faccioso, oligárquico y liberal, en la larga lucha tras la primera independencia.
por Gloria Di Rienzo (1) El genocidio argentino El término genocidio, es un concepto que se fue instalando en nuestro léxico en los últimos años de manera casi imperceptible. Se abrió camino mientras se dejaba de lado la idea de que las fuerzas represivas se excedieron en su accionar, o que los secuestros, torturas y tratos denigrantes, apropiaciones de bebés y violaciones, fueron obras de malvados y locos. El genocidio del siglo XX en Argentina, fue la forma práctica del plan sistemático de aniquilamiento de los opositores políticos que alcanzó su mayor envergadura durante la última dictadura - justificada con el argumento de la necesidad de la lucha contra la subversión- en el marco de la implementación de la Doctrina de Seguridad Nacional, ligada a la estrategia de expansión capitalista. A partir de 1983 la magnitud de los crímenes producidos imposibilitó que la transición se efectuara sin la intervención de la justicia, como ocurrió en dictaduras anteriores. Esta diferencia constituyó un hecho inédito nacional y latinoamericano y a la vez un problema ineludible durante las
PARTE UNO
gestiones de gobierno posteriores. Sin embargo, en el plano ideológico, la formulación de la teoría de los dos demonios fue el recurso para minimizar las responsabilidades de los genocidas y sus cómplices y aunque resulte delicado establecer elementos de continuidad entre la dictadura y la democracia, hubo rasgos de ajuricidad en la restauración del Estado de Derecho, que favorecieron el mantenimiento de la impunidad con la producción y sanción de leyes a contrapelo del derecho internacional y de la reforma constitucional de 1994. En todo caso, hay que decir que el gobierno argentino, debía aceptar, y no lo hizo, las obligaciones que las leyes y tratados internaciones le imponen de juzgar a los genocidas o extraditarlos si un país legitimado para enjuiciarlos así lo solicita. Los militares, tras la derrota en Malvinas, que aceleró su retirada, intentaron clausurar la investigación de su accionar represivo y evitar la rendición de cuentas por sus crímenes, tanto en el plano nacional como en el internacional. Una de las herramientas de la impunidad había sido el ocultamiento de sus crímenes. Desde el gobierno, -mediante el fuerte control de los medios de comunicación, el terror y la desinformación de los familiares de las
25
MEMORIA Y víctimas- se negaban los secuestros y las ejecuciones que realizaban secretamente, con la aspiración de que el país y el mundo acepten que los “desaparecidos” estaban ocultos en el extranjero o fueron muertos por sus compañeros. El término “desaparecido” fue un eufemismo utilizado para explicar las ausencias de las personas que eran detenidas ilegalmente. Ya en retirada, durante 1983, los militares elaboraron el Documento final, el Acta Institucional, la ley de Autoamnistía y dispusieron la incineración del material del archivo referido a la “lucha antisubversiva”. Tanto el Documento como el Acta, emitidos el 28/4/83, expresaban los argumentos legales y políticos tendientes a legitimar lo actuado. En ellos se expone que todas las operaciones cumplidas en función de la represión -que calificaron como actos de servicio- fueron ejecutadas por las Fuerzas Armadas y de seguridad “en cumplimiento” de disposiciones y planes aprobados y supervisados por los altos mandos jerárquicos y la propia Junta, en consonancia con las órdenes recibidas del poder político. Que los actos así realizados “que someten ante el pueblo y al juicio de la Historia” no son revisables, y reconocieron que pudieron haberse cometido algunos errores. El esqueleto que sostiene estos mensajes constituyó el soporte tanto legal como ideológico que mantuvo la impunidad por tantos años. Definir la represión, en todas las modalidades en que fue implementada, como actos de servicio, además de legitimarla, saca los hechos del ámbito de la justicia ordinaria y los coloca dentro del ámbito de la justicia militar a la vez que constituye un reconocimiento explícito del Terrorismo de Estado. Asimismo, quedó planteada la legitimidad de origen en las órdenes emanadas por decretos durante
26
el gobierno de María Estela Martínez de Perón y también quedaron definidos los distintos niveles de responsabilidad al establecer que fueron acciones ejecutadas en cumplimiento de las órdenes del personal jerárquico y de la Junta. Asimismo, encuadran algunas acciones como excesos al admitir posibles errores. En el texto se menciona al pueblo como uno de los actores a quien someten las decisiones y acciones realizadas que tuvieron como objetivo “la supervivencia de la comunidad”. En esta alusión extrapolan el pueblo. Crean un pueblo al margen de las medidas que dicen, tuvieron que adoptar para “defender el bien común”. Este pueblo es espectador del accionar de los contendientes de la “guerra sucia”. Es el mismo pueblo del primer prólogo del informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), que va a sustanciar la teoría de los dos demonios. Si las FF.AA dicen que “someten al pueblo y al juicio de la Historia” están diciendo que ese accionar no tuvo como destinatario al pueblo –lo cual es una falacia- sino a la subversión y que por ende, ésta es ajena al mismo. Los porcentajes, según la ocupación de las víctimas de secuestro
y desaparición de acuerdo al informe de CONADEP fueron: Obreros: 30,2 %; estudiantes: 21%; empleados 17,9%; profesionales 10,7%; docentes 5,7%; autónomos y varios: 5%; amas de casa: 3,8%; conscriptos y personal subalterno de fuerzas de seguridad: 2,5%; periodistas: 1,6%; actores y artistas: 1,3% y religiosos: 0,3%. Entonces, ¿de qué pueblo estamos hablando?.
Los instrumentos que consagraban la impunidad La IVª Junta Militar produjo dos instrumentos más en esta etapa. La ley 22.924, conocida de “Autoamnistía” y el decreto 2726/83 que ordenó la incineración de la documentación relacionada con la represión. La ley de “autoamnistía” sancionada con “propósito pacificador” - expresa la reivindicación de máxima que exigían y exigieron en democracia las FF.AA y por la que presionaron y negociaron de manera permanente. Declaró “extinguidas las acciones penales emergentes de los delitos cometidos con motivación o finalidad terrorista o subversiva desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17 de junio de 1982” –fecha en la que fue destituido Galtieri- y que
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
JUSTICIA
“quedan excluidos de (estos) beneficios.... los miembros de las asociaciones ilícitas terroristas o subversivas”. Se propone la acción represiva como “emergente” ante el accionar subversivo –teoría de los dos demonios- y que esta ley tendrá efectos en los “autores, partícipes, instigadores, cómplices o encubridores” que realizaron acciones dirigidas a “prevenir, conjurar o poner fin” a las referidas actividades consideradas terroristas, y que se aplicará aunque “haya mediado prescripción de la acción o de la pena” o en las causas en trámite cualquiera sea su estado. El 25/05/1973, fecha de inicio de aplicación de esta ley, incluía en los beneficios a los responsables de las muertes de Ezeiza, a las bandas parapoliciales y paramilitares como la Triple A, y otros Comandos similares. Porque como dijo el Almirante César Augusto Guzzetti, en la 6º Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) en junio de 1976: “Mi concepto de subversión se refiere a las organizaciones terroristas de izquierda. La subversión y el terrorismo de derecha no son lo mismo. Cuando el cuerpo social del país ha sido
PARTE UNO
contaminado por una enfermedad que le devora las entrañas, forma anticuerpos. Esos anticuerpos no pueden considerarse del mismo modo que los microbios”. Ése mismo año la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos, órgano de la OEA) había dado a conocer un informe sobre lo que estaba sucediendo en Argentina, calificando la desaparición de personas, como un “método contra la libertad, la integridad física y la dignidad de las personas”, informe que la Junta no respondió. Posteriormente se produjo la visita de este organismo en 1979 con la invitación del gobierno militar. (Esta invitación fue parte de las condiciones para lograr un crédito de la Banca Exinbank de Estados Unidos). La CIDH luego de receptar innumerables denuncias, emitió su informe en donde cuestionó la “permanente rebeldía del gobierno militar” para subsanar la práctica de “tratos crueles y inhumanos”, recomendando la investigación, el enjuiciamiento y la sanción a los responsables por las violaciones a los derechos humanos. Frente a la preocupación mundial por la situación de los desaparecidos el go-
bierno de facto apeló al principio de libre determinación del país y de no intervención de otros países u organismos en sus asuntos internos. De acuerdo a esto creyeron válido para su defensa en los foros internacionales afirmar que no debían dar explicaciones a nadie, y nadie tenía derecho a invocar problemas que eran de incumbencia exclusiva de un estado soberano. El argumento de libre determinación esgrimido fue -y es- inaceptable, puesto que el control del respeto a los derechos humanos es de competencia internacional porque los estados que los violan no pueden convertirse en jueces de sus propios excesos. Asimismo, de ninguna manera, no puede haber libre determinación para hacer desaparecer a las personas, para torturar, para encarcelar sin juicio ni proceso, ni para eliminar, restringir o someter a los poderes legislativo y judicial, a las actividades políticas, sindicales etc. Se pretendió desnaturalizar el control humanitario haciéndolo aparecer como una actitud hostil hacia el país. Es importante señalar que el 2/12/1982
27
había sido creada la Comisión de Evaluación del Conflicto del Atlántico Sur para investigar lo actuado en el conflicto por las Islas Malvinas. La Comisión estuvo integrada por el Tte. Gral. (R) Benjamín Rattenbach, Gral de División (R) Tomás Armando Sánchez de Bustamante; Alte (R) Alberto Pedro Vago; Vicealmirante (R) Jorge Alberto Boffi; Brig. Gral. (R) Carlos Alberto Rey y el Brig. Mayor (R) Francisco Cabrera.y terminó su tarea el 16/9/83 y entregó su Informe de 291 páginas junto a decenas de anexos. En el “Informe Rattenbach” se pidió la pena de muerte para los que decidieron el conflicto bélico, los tres miembros de la Junta Militar, adjudicándoles idénticas responsabilidades por ser el organismo un cuerpo colegiado, (aspecto no contemplado en el juicio a las Juntas). Por otra parte este informe no solo fue ignorado sino que jamás fue publicado por el Estado, ni siquiera en 1987 cuando se entregó a la presidencia de la Cámara de Diputados un ejemplar fotocopiado del original. (2)
1983: expectativas ante el Estado de Derecho Mientras que el justicialismo prometía acatar la autoamnistía castrense –pese a que en sus filas habían militado la mayor parte de las víctimas- Raúl Alfonsín hizo del enjuiciamiento de los crímenes, uno de los argumentos centrales de su cam-
28
paña. Pocos días después del Documento Final de la Junta, emitió otro en respuesta, que se publicó en todos los periódicos, en el que delimitaba el marco jurídico y legal que haría –o debía- prevalecer, señalando que la justicia civil “común a todos los argentinos” y no la historia o los interesados, sería la encargada de decidir sobre los ilícitos cometidos. Consideró “inadmisible que delitos contra la vida o la integridad física de ciudadanos” puedan ser considerados actos de servicio, rechazando la posibilidad de invocar “la obediencia debida, el error o la coacción como forma de justificación o excusa.” Sin embargo, al asumir la presidencia el 10 de diciembre, en su discurso ante la Asamblea Legislativa dijo que “más allá de las sanciones que pudiera determinar la justicia, su gobierno se empeñaría en esclarecer la situación de los desaparecidos” es decir manifestó la decisión de investigar los crímenes sin que esto signifique o vaya a la par del castigo a los responsables. Si bien tomó medidas que plantearon una ruptura importante al establecer la revisión de los crímenes para iniciar los juicios (creación de la CONADEP, derogación de la ley de autoamnistía), paradójicamente sentó las bases que favorecieron la impunidad. Las primeras medidas al asumir la presidencia, fueron los decretos que ordenaron el enjuiciamiento a los principales dirigentes de las organizaciones guerrilleras – E.R.P. y Montoneros- y de los miembros de las tres primeras Juntas militares: Decretos 157 y 158 respectivamente, el 13 de diciembre de 1983. Evidentemente equiparó responsabilidades y al hacerlo, minimizó el terrorismo de Estado, pero hay que señalar que el decreto que ordena la persecución de los jefes guerrilleros, que analizaremos más adelante, fue primero que el que ordenó el enjuiciamiento a los militares, lo que está dando cuenta de cuál fue la prioridad en materia de acción de Estado. El decreto 158/83 –de enjuiciamiento a las
tres primeras juntas militares, excluyendo a la cuarta- se dictó cuando obraban en la justicia aproximadamente dos mil juicios en trámite contra diversos represores de todas las jerarquías y que representaban el esfuerzo popular, en el terreno judicial, contra y durante la dictadura. Este decreto, en sus considerandos establece que serán juzgadas las actuaciones de represión ilegal en el período comprendido entre los años 1976 y 1979, excluyendo tanto los hechos anteriores como posteriores. Establece tres niveles de responsabilidades: los que ordenaron, los que ejecutaron por “presión psicológica” y por “error sobre la significación moral y jurídica de sus actos dentro del esquema coercitivo a que estaban sometidos” y los que cometieron excesos, planteando explícitamente que “la responsabilidad de los subalternos... se ve especialmente reducida por las circunstancias”. Se dejó sentado que la “competencia natural de estas causas a iniciar” le correspondían al fuero militar, es decir que serán juzgadas por sus pares, y que la persecución penal a instruir será promovida en orden “a los delitos de homicidio, privación ilegal de libertad y aplicación de tormentos a detenidos”. Así se resuelve que serán sometidos a “juicio sumario” ante el Consejo Supremo de las FF.AA., CONSUFA, los integrantes de las tres primeras juntas militares excluyendo a la cuarta junta, que convocó a elecciones y traspasó el gobierno, pese a que tuvo a su cargo la elaboración de instrumentos para garantizar la impunidad. Posteriormente el Congreso sanciona la ley de Modificación al Código de Justicia Militar. (Ley 23.049, 9/2/84), conocida como Ley del CONSUFA, reforma que impone el fuero militar y excluye a los jueces naturales. En esta ley se caracterizó como “delitos comunes” los cometidos por militares y miembros de las fuerzas de seguridad en actividad y que estos serán juzgados por tribunales militares. Reafirma los tres niveles de responsabilidad diferenciando la “obediencia debida” y analiza el contexto de producción de estas “acciones aberrantes” como parte de “la metodología inhumana para combatir el terrorismo”, que “en las circunstancias excepcionales de la lucha contra el terrorismo se obró en un contexto de gran confusión y coerción.” Es decir que sugiere el motivo -por el cual actuaron como actuaron- y su justificación: la gran “confusión y coerción”, que resta responsabilidades más allá todavía que lo establecido al indicar los tres niveles, constituyendo una injerencia del ejecutivo en los poderes judicial y legislativo. Se expresa que “nuestra comunidad está dispuesta a contemplar con criterio la situación ‘especial’ de aquellos miem-
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
bros de las FF.AA. y de seguridad que se limitaron a actuar en cumplimiento de órdenes superiores” y plantea “imperioso ofrecer la oportunidad de servir lealmente a la democracia constitucional a aquellos miembros de las FF.AA. y de seguridad que no han actuado por propia iniciativa al participar en actos lesivos de la dignidad humana”. Con esto el ejecutivo desplaza su decisión incluyendo a la comunidad extralimitándose en la representatividad y es un mensaje de tranquilidad a la fuerza, ya que señala que no sólo no serán juzgados sino que permanecerán en sus puestos. Continuidad del aparato represivo cuyo desmantelamiento era reclamado. Posteriormente el decreto 2816/84 autorizó al Presidente del CONSUFA (Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas) a acudir al auxilio de jueces de Instrucción militar para realizar las averiguaciones según el Código de Justicia Militar, autorizando a los juzgados de Instrucción militar realizar la investigación de los crímenes, con lo cual los militares quedaron a cargo de todas las etapas de sus propios juicios. El CONSUFA, nueve meses después, emite una resolución declarando “inobjetables” las órdenes emanadas de las tres primeras Juntas y no encuentra ningún motivo para juzgar. La Cámara Federal en
consecuencia, se avocó al expediente y basándose en el informe de la CONADEP preparó una voluminosa acusación –causa 13- que en diciembre de 1985 condujo al juicio público. La sentencia del juicio a las juntas dejó abierta la posibilidad de nuevos juicios, porque el fallo condenatorio, coincidiendo con el Informe de la CONADEP, estableció que hubo un plan sistemático para reprimir, dato que hoy resulta obvio pero que en ese contexto fue significativo ya que fue el resquicio que permitió plantear el enjuiciamiento al resto de las fuerzas actuantes, cosa que ocurrió en todo el país. Es en este marco en se producen las instrucciones del poder ejecutivo al fiscal militar en abril de 1986 eximiendo de responsabilidades a los comandantes de zona, avalando la obediencia debida. Según palabras del fiscal Luis Moreno Ocampo “de acuerdo a estas instrucciones, a los comandantes de zona como Luciano Benjamín Menéndez o Guillermo Suárez Mason solamente se los podría responsabilizar si habían dado órdenes diferentes de matar o torturar porque esas eran las órdenes que habían dado Videla, Massera o Viola. Las instrucciones llevaban a la impunidad de esa gente... (y) se le dijo a todo el mundo que era para acelerar los
juicios...” Ante esto, los miembros de la Cámara Federal amenazan con renunciar, por lo que fracasado este intento de evitar más juicios, el Ejecutivo envió a sesiones extraordinarias un proyecto de ley, que fue aprobado con trámite urgente en el Parlamento. Se sanciona así, la ley de Prescripción de Causas Penales, (Ley 23.492) conocida como de Punto Final porque estableció plazo para las presentaciones y acusaciones contra el personal actuante en la represión: quienes no fueran procesados en los siguientes dos meses quedarían libres de persecución. Pero los juicios y presentaciones se multiplicaron, pese a la feria judicial y comenzaron a ser citados militares en actividad. Notas: (1) Licenciada en Historia e investigador del Conicet (2) La presidenta Cristina Fernández firmó el 7 de febrero último un decreto que autoriza el “levantamiento del secreto político y militar” y “cese de la inaccesibilidad de los datos” contenidos en el Informe Rattenbach.
La 2da. parte de este trabajo en el próximo número de El Avión Negro.
29
Los contemporáneos inquisidores de Dorrego por Eduardo Sota A los pocos días del memorable discurso de Cristina por la conmemoración del Día de la Soberanía, en recuerdo de la batalla de la Vuelta de Obligado, se crea por decreto presidencial el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego bajo la órbita de la Secretaría de Cultura. Entre sus objetivos se busca estudiar y divulgar la obra de los mayores exponentes del “ideario nacional, popular, federalista e iberoamericano”, desde los padres fundadores de la nacionalidad, pasando por los caudillos federales, los presidentes populares del siglo XX e incluyendo a los grandes luchadores
30
por la emancipación americana; se supone que el resultado de dicha tarea obligará a “revisar el lugar y el sentido que les fuera adjudicado por la historia oficial, escrita por los vencedores de las guerras civiles del siglo XIX”. Esta legítima iniciativa pretende expandir la conciencia histórica añadiendo un nuevo instituto a los ya existentes como el sanamartiniano, belgraniano y tantos otros dirigidos a profundizar y difundir la obra de los prohombres que forjaron nuestra patria. La misma pone en movimiento un fértil ejercicio histórico que no es otro que el de reavivar esa memoria colectiva depositaria de nuestras mejores epopeyas y trágicas derrotas y, sin embargo, desterradas a los socavones ocultos por la historiografía oficial, desactivada de toda implicancia política sobre nuestro presente e incapaz de estimular nuestra imaginación sobre un promisorio futuro posible latinoamericano. No causalmente, instancias emancipatorias como en la que actualmente cabalgamos son las que atraen a la historia por aquel pasado vivo preñado de significados para nuestra actual coyuntura; se trata, pues, y a título de ejemplo, de profundizar en la gesta independentista de San Martín pero también en su tácita demanda de nuestras deudas pendientes como movimiento popular para llevar hasta
sus últimas consecuencias las tareas libertadoras inconclusas; se trata, precisamente, de esos momentos donde la memoria viva de los pueblos acuden a la historia para que le provea de conocimientos más precisos de lo que hasta ahora son meras intuiciones y, a la vez, la historia desentierra aquellas palabras y acontecimientos olvidados y soslayados por la historia oficial y que han guardado y guardan, sin embargo, profundas resonancias en las luchas populares actuales. Este encuentro infrecuente y casi excepcional entre Historia y Memoria colectiva y viva de los pueblos no es sino provocada y hecha posible por la irrupción de la política sustantiva y revulsiva que trastocó el orden establecido instituido por el neoliberalismo. La intrusión de los sobrantes, excluidos y desafiliados del sistema en el 2003 encarnados, una vez más, en el peronismo iconoclasta, supuso poner en cuestión el orden de los saberes, relatos y modos de comportamientos políticos heredados y legitimados. ¿De qué orden justo hablamos que desordena la supervivencia de las mayorías, de qué igualdad que sustrae de los bienes esenciales a esas mismas mayorías, de qué saberes sino los construidos por la mirada del amo? El poder disgregador del populismo tan temido por el linaje liberal implica precisamente la osadía de subvertir la gramática de la distribución de los saberes, de los cuerpos y de lo pensable que escriben los sabios del statu quo, sean éstos filósofos, economistas o historiadores. El “fantasma del populismo” que actualmente recorre Latinoamérica que implica, en el plano económico, reelaborar los criterios de redistribución de las riquezas, tiene su correlato, en el plano cultural e ideológico, introducir el principio de la igualdad de saberes, esto es, que la búsqueda de aquellas historias silenciadas y distorsionadas puedan ser articuladas en lenguajes audibles y comprensibles con no menor legitimidad que los discursos académi-
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
cos consagrados. ¿Porqué el pluralismo tan declamado en el plano político por nuestros liberales provoca tanto rechazo cuando se exige, asimismo, un pluralismo epistemológico, que dé cabida a diversas versiones de nuestro pasado? Algo de estas contradicciones, y otras, ha puesto de relieve la creación del Instituto Dorrego en nuestra Academia, ya que la misma ha provocado una suerte de exhumación de los fantasmas de aquellos que gatillaron todo su odio sobre el cuerpo de Dorrego bajo la orden de Lavalle. En efecto, en un comunicado, destacados intelectuales, entre ellos liberales como Halperín Donghi, Luis Alberto Romero, Natalio Botana, Hilda Sábato, o marxistas como Carlos Altamirano y Horacio Tarcus y la insuperable síntesis y complicidad de estas dos expresiones personificada en Beatriz Sarlo, han puesto de manifiesto sus enérgicas advertencias y denuncias. Entre ellas figura la remanida imputación de propiciar una historiografía reñida con lo que supone un “saber científico” y al servicio de espurios intereses ideológicos para “promover un discurso oficial sobre el pasado”; para la consecución del mismo, se debería eliminar toda perspectiva pluralista que inspire la investigación del pasado. Se denuncia, pues, una estrategia totalitaria por parte del estado, de carácter maniquea y anticientífica, con el propósito de avanzar “hacia la imposición del pensamiento único, una verdadera historia oficial”.
la de atribuir al gobierno lo que a ellos mismos aqueja: un profundo antipluralismo. Como dijimos más arriba, el decreto simplemente viene a agregar un nuevo instituto histórico a los ya existentes con sus propios propósitos y programas ampliando así la miríada de perspectivas y contribuyendo, por ende, al tan deseado pluralismo en el orden del conocimiento. Pareciera que la sola emergencia de programas alternativos implicara la supresión de la producción y líneas de trabajo ya vigentes en la esfera académica lo cual es desmentido tanto por la letra y por el espíritu del decreto. Lo que oculta esta impostura de victimización, por el contrario, es la estrategia de preservar como única voz autorizada aquella que se elabora desde las instituciones consagradas por el establishement. La desmesura adquiere tonos alucinatorios cuando denuncia la decisión de imponer una historia oficial única, por parte del estado cuando, en realidad, desde el mismo espacio institucional desde el cual se pronuncian –universidades, centros de investigación, etc.- son entidades, mediatas o inmediatamente, dependientes del Estado, en el que impera la más irrestricta libertad de cátedra e investigación. Aquí es evidente el uso político-ideológico de la recriminación –la entronización de una historia oficial únicaya que se interviene en la esfera pública para crear un sentimiento de zozobra y de amenaza a la libertad por esta pretendida avanzada de una política “totalitaria” que es la creación del Instituto Dorrego. En realidad, estas reiteradas inculpaciones de “antidemocráticos”, “totalitarios” y “antirrepublicanos” –tomadas prestadas del coro opositor- revelan más la propia estirpe de estos nuevos inquisidores -curiosamente procedentes de la academia- que de las políticas de las memorias desarrolladas por el gobierno popular.
Todo parecido que reviste este discurso con la estrategia llevada a cabo por la oposición en el campo político durante estos años no es casualidad. En primer lugar, se sostiene en una profunda falacia cual es
A pesar de la semejanza retórica, no deja de sorprender, sin embargo, que sectores intelectuales aparentemente más sofisticados, proceden bajo el mismo y mediocre modus operandi que la oposi-
ción política: se rasgan las vestiduras y enuncian proclamas altisonantes sobre presuntas acechanzas totalitarias que encubren, en realidad, su rechazo visceral a que la noción y las prácticas de la “democracia” sean reformuladas, ampliadas y transformadas por el sujeto popular; a que se ponga en cuestión lo que se supone debe ser el normal desenvolvimiento de las instituciones republicanas y los relatos que traman nuestra historia, con sus inclusiones y exclusiones, con lo entronizado como paradigmático y aquello como merecedor de olvido, con lo valorado como contribuyente a lo civilizatorio en desmedro de la barbarie. Y, así como los Cavallo y Redrado se erigen en los custodios de los valores y reglas que deben regir el universo económico, los firmantes de la Carta se instituyen en los guardianes de la ortodoxia histórica que se vincula, a su vez, con una práctica científica garante de los más caros valores de la tolerancia y libertad de investigación. Curioso pluralismo éste que excluye todo aquello que no sea entendido en sus propios términos. Como militantes del campo popular, posiciones como ésta no deben, sin embargo, exasperarnos ni llevarnos a incurrir en una victimización simétrica sino en advertirnos que el antagonismo desnudo que se reveló en el 2008 con la patronal rural, está adquiriendo una mayor complejidad y densidad puesto que el conflicto se instala en el corazón mismo de lo que verdaderamente está en juego: ¿qué es la democracia popular y cuál su alcance; cuál es el significado y el rumbo de nuestra actual hora latinoamericana; qué de nuestro pasado nos reclama nueva indagación en función de nuestras expectativas actuales? La disputa corre, pues, en la permisión o prohibición de plantearnos estas y otras preguntas, en tratar de darles respuestas de una u otra manera y aquí interviene cierto sector de la intelligentzia queriendo poner orden y llamándonos al orden sobre estas cuestiones que sólo ellos tienen el privilegio, aparentemente, de legislar.
31
Francisco Yofre, dirigente de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) en los ‘70 y actual funcionario nacional
“La lealtad era vista como obsecuencia y no como convicción profunda y valor político” -¿Cuál fue el contexto del “luche por Alexis Oliva, Daniel Ponce y vuelve” y cuál fue el rol de Héctor y Miguel Apontes Cámpora?
No es fácil limitarse a la rutina de un reportaje convencional con un protagonista privilegiado de la historia contemporánea. Francisco Yofre, quien durante la dictadura compartió con el ex presidente Héctor José Cámpora el asilo político en el consulado de México en Buenos Aires y su posterior exilio a partir de 1979, y lo acompañó hasta su fallecimiento el 19 de diciembre de 1980, habla de todo en una entrevista con El Avión Negro: la militancia política de esos años con el regreso del conductor como gran objetivo, el papel de la “juventud maravillosa”, las lealtades -porque menciona dos- del “Tío” Cámpora y los lazos entre aquellos sueños truncados de la izquierda peronista y el proyecto político iniciado por Néstor y continuado por Cristina Kirchner. 32
-Situar políticamente el “luche y vuelve”, requiere retrotraernos a dos opciones. El peronismo desde que es desalojado en septiembre de 1955, buscó permanentemente el regreso al poder con su máximo líder. La primera gran gesta auténtica, inmediata, para lograr el retorno de Juan Domingo Perón al poder, es la resistencia peronista. Comenzó desde el mismo 1955 y se prolongó los años de la revolución libertadora hasta el regreso de una democracia condicionada, con el pacto Frondizi – Perón. Esa resistencia tuvo un hecho trágico: el fracaso del levantamiento militar con el general (Juan José) Valle y los fusilamientos de José León Suárez. El movimiento obrero produjo una resistencia básicamente de los ferroviarios con un acompañamiento de la dirigencia política, sufriendo muchos la cárcel. El segundo gran intento de retorno es el que venía organizado la CGT, en 1964, cuando gobernaba (el radical Arturo) Illía. Perón vio fracasado ese segundo intento, porque su avión fue retenido en Brasil por una solicitud del Gobierno argentino a través del canciller Miguel Ángel Zavala Ortiz. Pasaron los años y Perón, a través de la distancia, fue ganando una visión del mundo y comenzó a hostigar a la dictadura militar que se llamó “Revolución Argentina” y se planteó estar treinta años en el poder. Como producto de esa dictadura, se dio un acercamiento al peronismo de los sectores medios, que no lo habían acompañado durante el gobierno popular que
había permitido que el 50 por ciento de la riqueza fuera a los trabajadores. También se dio una unidad obrero-estudiantil, con el signo político del peronismo. Lógicamente, estuvo acompañada de un contexto internacional de un mundo bipolar, por eso Perón planteó la reactualización de la doctrina justicialista con la idea del socialismo nacional. Eso entusiasmó a los jóvenes y se produjo el proceso de regreso de Perón a la Argentina y al poder. Cuando pensó el plan estratégico para el regreso, se dio cuenta que su delegado personal (Jorge Daniel) Paladino había sido ganado por el régimen y por (Alejandro Agustín) Lanusse y decidió llamarlo a Cámpora, que había sido presidente de la Cámara de Diputados. No analizó tanto su capacidad política y de estadista, sino que privilegió la lealtad
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
y el conocimiento del hombre. Yo tuve la oportunidad de estar con Cámpora en la Embajada de México y después en los ‘80 en el exilio en el Distrito Federal de México, en su último año de vida. En el relato que él me hacía, recordaba un hecho político interno que me parece clave, que Evita, en sus últimos momentos de vida, lo llama a Perón y tomando las manos del General y de Cámpora, le dice: “Éste es un hombre leal, no te apartes de él”. Cuando Perón volvió, con más de 70 años, supo que era su última oportunidad y debía elegir bien. Entonces, lo eligió a Cámpora y produjo una sorpresa, pues no se lo tenía por un hombre teórico y revolucionario como John William Cooke. Aparecía como un hombre más bien conservador.
-La derecha construyó el relato de un Cámpora “títere” de Perón… -Claro, la oligarquía y el antiperonismo siempre quisieron hacerle ver al pueblo que esa lealtad a un proyecto popular, derivada de una fuerte convicción, era en realidad la de un amanuense. Todo lo contrario, Cámpora resistió todo tipo de seducción y por eso la oligarquía y la dictadura lo atacaban duramente. No pasó lo mismo que con Paladino. Sin ser aquél hombre revolucionario que era Cooke, Cámpora tuvo claro que había un proyecto popular, que había que traer a Perón a la Argentina y que el regreso del líder significaba
el triunfo popular. Ya en el sindicalismo, un sector dirigido por (Augusto Timoteo) Vandor había planteado el proyecto de un peronismo sin Perón y de negociación con el régimen. Otro sector, que fue el más combativo y fiel a Perón, el que dio el programa de Huerta Grande, planteaba el esquema de nacionalización de la banca, un proyecto nacional y revolucionario. Pero ese sindicalismo no era el que hegemonizaba al movimiento obrero. Entonces, Perón, sin perder la idea de los trabajadores como la columna vertebral del movimiento, se dio cuenta de que la juventud era el elemento dinámico dispuesto a llevar hasta las últimas consecuencias su regreso. Hizo una confluencia entre Cámpora y la juventud. En esa dinámica, el General fue entendiendo lo que significaba la juventud que llevaba el proyecto adelante y lo llevo a decir: “Esta es la juventud maravillosa”. El General, que creía en los objetivos tácticos y estratégicos, hablaba de las “formaciones especiales” -que eran las organizaciones armadas- que servían para hostigar al régimen. A estas organizaciones, las alentaba, las recibía y hablaba de ellas como un elemento fundamental para el desgaste y retroceso de la dictadura. Lanusse quería dos cosas: repudiar y castigar a la guerrilla y que Perón renunciara al ejercicio del gobierno. De ahí la cláusula de que tenía que volver en una fecha determinada.
-¿En qué momento Perón dijo la frase: “La violencia en manos del pueblo no es violencia, es justicia”? -La dijo en ese contexto, en el marco de
esa lucha. Tuvo varias frases que fueron resumiendo su estrategia. Rescata la “juventud maravillosa” y -es más- dijo: “Si yo fuera joven, no me extrañaría que anduviera poniendo una bomba”. Veía que un sector de las fuerzas armadas pretendía resistir a sangre y fuego. Finalmente, luego de agilizar y lanzar una consigna como el “luche y vuelve”, agitar y movilizar durante casi un año, se dieron las condiciones para que Perón intente el regreso a la Argentina. Y lo hizo acompañado por distintas personalidades (políticos, artistas, deportistas, cineastas), porque la idea era expresar lo que era todo el peronismo y para cubrir la posibilidad de que algún loco pretendiera tirar abajo el avión. El Ejército cercó Ezeiza, desplegando 50.000 hombres que impedían que el pueblo llegue hasta el aeropuerto; sin embargo, quedaron en las cercanías, sobre el Río La Matanza, y las fuerzas armadas pudieron percibir la voluntad del pueblo argentino de continuar la lucha. Hubo un intento de intimidación y pusieron las armas apuntando hacia el hotel de Ezeiza. Pero no se transigió, Perón no negoció nada y dijo: “Hasta que no esté en libertad no hablo con nadie”. A primera hora de la mañana siguiente liberaron la zona y el general se fue a Gaspar Campos (la calle donde estaba la casa, a la altura del 1.075, en la localidad de Vicente López, donde se alojó Perón tras su regreso al país en 1972, después de 17 años de exilio) y ahí se dio el encuentro entre la juventud y Perón; y Cámpora fue la expresión de la conducción táctica de ese regreso. Sin Cámpora y esa juventud, no se hubiera producido el retorno de Perón al poder. Ese marco se vio reflejado en el triunfo en las urnas del 11 de marzo de 1973 y en la asunción del 25 de Mayo. Ahí surgió una doble lealtad de Cámpora: la lealtad hacia Perón, el líder histórico, y la lealtad hacia la juventud con la que había compartido y generado ese proceso. En la medida en que en los años siguientes creció la tensión entre la conducción de Perón y la juventud que lo confrontaba -con su expresión más clara el 1º de mayo
Una vida signada por la política Miembro del Secretariado Ejecutivo de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) en la década del 70, Francisco Felipe Yofre fue protagonista y testigo privilegiado de momentos cruciales de la historia reciente de nuestro país. Participó en reuniones con el mismísimo Juan Domingo Perón y fue amigo de Héctor José “Tío” Cámpora, a quien acompañó en tiempos de exilio y enfermedad. Con la vuelta a la democracia, regresó a la Argentina, ocupó diversos cargos en el Estado y fue consultor de la Unesco, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Unión Europea y el Banco Interamericano de Desarrollo. Actualmente, conduce en Córdoba la Gerencia de Empleo y Capacitación Laboral (Gecal) del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y en sus tiempos libres escribe un libro que narra su experiencia de militancia y las vivencias compartidas con el “Tío”.
33
“La lealtad era vista como obsecuencia y no como convicción profunda y valor político” de 1974-, Cámpora quedó atrapado. Tanto unos como otros le exigían la ruptura, pero Cámpora resistió las dos tensiones. La derecha y la ortodoxia peronista le pedían que descalificara a los jóvenes y éstos le pedían que asumiera una confrontación abierta con el General. Cámpora dice no, que mantendría su lealtad. Para resistir esa gran presión política, era necesario ser un hombre de convicciones. Y él creó esa doble convicción de lealtad peronista.
-¿Hasta dónde caminaron juntas esas dos lealtades? -Siempre. Hubo dos puntos claves, justamente tres días antes del 1º de mayo, Perón convocó a los jóvenes a Olivos. Yo tuve oportunidad de estar. Perón planteó que la circunstancia del mundo bipolar requería de tiempo, que la juventud debía ganar en paciencia, que había que apoyar al Gobierno popular y que él iba a asegurar el proceso de liberación. Entonces, aquella consigna: “Entre el tiempo y la sangre, me quedo con el tiempo”. Fue muy claro. A la reunión fueron todos los sectores de la ortodoxia peronista y todo lo que llamábamos “la tendencia revolucionaria”, expresada por distintos grupos, Envar El Kadri, Carlos Caride, los sobrevivientes de Trelew, Rodolfo Galimberti, Montoneros, FAP, FAR, Peronismo de Base, Sabino Navarro, la línea de Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde. Y por el otro lado, todo el conglomerado representado por el FEN, Demetrios, Guardia de Hierro, CNU, CDO, entre otros. Estaba el coronel Vicente Damasco, el secretario general de la presidencia, que era el negociador. Fue a las 8 de la mañana y nosotros habíamos estado en la calle Chile desde las 6 de la tarde del día anterior y recién a las 6 de la mañana del día siguiente decidimos concurrir. Había múltiples negociaciones internas y con Damasco. Decíamos que representábamos como mínimo al 50 por ciento de la juventud y por lo tanto si había más de otros grupos
34
nosotros no íbamos a ir. Yo llegué después a Córdoba y los compañeros me preguntaban qué iba a pasar; les dije: “Perón fue muy claro, si vamos con las consignas que planteamos el enfrentamiento con él va a ser total y abierto”. Pero ya la decisión de la conducción era confrontar con las consignas: “Qué pasa general, que está lleno de gorilas el gobierno popular”. “No rompan más… Evita hay una sola”. “Queremos la cabeza de López Rega y Villar”…. Y todo lo demás. Para colmo, Perón había planteado a través de la presión de las fuerzas sindicales que nadie podía llevar banderas. Pero nosotros nos ingeniamos para llevar las nuestras, simulando que eran de sindicatos, y cuando las desplegamos quedaba “Juventud Regional” y “Juventud Trabajadora Peronista”. Había mucha creatividad. Yo me acuerdo que en esa reunión con Perón, Juan Carlos Añón, de la conducción nacional de la Juventud Peronista, le dijo: “Mire, General, todo lo que intentan para que no nos expresemos libremente, no nos importa. Si nosotros rompimos el cerco de 50.000 hombres para llegar a Ezeiza el 17 de noviembre, el 1º de Mayo estaremos en Plaza de Mayo”. Ese día Perón planteó, como se sabe, un discurso muy duro y les dijo a los jóvenes: “Imberbes vendidos al oro extranjero”, lo que produjo la retirada de la juventud al canto de “la sangre derramada no será negociada”. Pocos días después, Perón se dio cuenta de que está muy enfermo y que había producido esa ruptura; políticos allegados le pidieron que atemperara su discurso, entre ellos Oscar Alende. Entonces, convocó el 12 de junio, amenazó con renunciar y provocó la movilización del movimiento obrero en pleno. Una movilización sin intermediarios, convocada por Perón además para frenar la agresión al Pacto Social de inflación cero que había planteado (el ministro de Economía) José Gelbard, ya amenazado por la juventud y sectores sindicales. Allí dio una gran definición: “Me llevo en mis oídos la más maravillosa música que es
la voz del pueblo”. Y también sostuvo: “Mi único heredero es el pueblo”. Esto replanteó las políticas de la juventud, que consideró ese último discurso como un intento de recomposición, pero no hubo tiempo para reestablecer la relación. Otra cosa que dijo ese 12 de junio: “No vine a consolidar la dependencia, vine a desarrollar el proceso de liberación nacional”. Murió veinte días después y ahí empezó la tragedia. Con la muerte de Perón, el 1º de julio de 1974, sentimos que el último dique de contención se venía abajo y quedaban liberadas las fuerzas oscuras de la reacción y del golpismo. El pueblo quedó desamparado y la tragedia estaba cerca. Y efectivamente fue así. Fue desplazado el ministro Gelbard y la Triple A se adjudicó las primeras muertes con Rodolfo Ortega Peña, Silvio Frondizi, en Córdoba el abogado Alfredo Curutchet y después el Negro Atilio López… También en Córdoba, la intervención del brigadier (Raúl Oscar) Lacabanne, y antes -aún en vida de Perón- el “Navarrazo”, el levantamiento del jefe de Policía Antonio Domingo Navarro.
-Un anuncio de todo esto se dio en la masacre de Ezeiza, el 20 de junio de 1973. ¿Qué significó Ezeiza para usted? -Ezeiza es el contraataque de la derecha, cuando el establishment y el imperialismo se dan cuenta lo que significó el 25 de mayo de 1973. “Chile, Cuba, el pueblo te saluda”, toda una definición clara de hacia dónde iba el proceso político argentino. Con el hecho más importante de los años ‘70 generado por Perón, que es romper el bloqueo a Cuba. Han pasado más de 50 años y Estados Unidos es cuestionado en cada reunión de la Asamblea de las Naciones Unidas por no levantar el bloqueo. La Argentina fue el único país en levantar en forma efectiva el bloqueo con un proyecto de más de mil millones de dólares, donde
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
se exportaban autos y demás. Un desafío que en aquel mundo bipolar los Estados Unidos no podían admitir. Nosotros en ese momento no alcanzamos a aprobar eso que fue el desafío más grande y lo produjo el general Perón.
-Volviendo a Gelbard, ¿por qué muchas organizaciones populares atacaron al programa económico de 1973? -Perón cuando imaginó su regreso al poder, pensaba a Cámpora en el gobierno y él como una suerte de líder del tercer mundo, el que se veía por encima de todas las contradicciones de Argentina y preparaba un país para un escenario distinto con un rol determinado a desarrollar. Perón planteaba un esquema para traer a los ca-
pitales árabes; en esos momentos la crisis del petróleo ponía a los países árabes con grandes capitales que había que ver dónde se ubicaban. Además había una simpatía por los procesos nacionalistas como el de Gamal Abdel Nasser en Egipto, por ejemplo. Y decía que había que estabilizar y generar una recuperación económica en Argentina para atraer estos capitales y hacer el Pacto Social. Pensaba en un gran frente nacional, donde estuvieran las pequeñas y medianas empresas, los trabajadores y los sectores profesionales, contra los sectores hegemónicos representados por la oligarquía, la Sociedad Rural y los intereses agro-exportadores, la Unión Industrial que representaba a las multinacionales y el sector financiero que no tenía la influencia que tuvo después. Perón planteó el liderazgo de Gelbard con la CGE
(Confederación General Económica), Para él, el Pacto Social era clave para crear las condiciones y alcanzar el 50 por ciento para los trabajadores y el otro 50 para el capital. Escuché de un alto dirigente montonero los detalles de un diálogo con Gelbard. Cuando el ministro le explica el plan, le contesta: “Nosotros no estamos de acuerdo. No tenemos poder para frenar el Pacto Social, pero este es un barco, tenemos un pico y una pala y podemos perforar el piso del barco... Y el barco se hunde”. O sea que no se comprendió el proyecto económico de Gelbard y hubo un hostigamiento constante. No hay en la historia argentina una acumulación de poder político y territorial y una capacidad de movilización como las logradas por las juventudes regionales. En menos de un año se llegó a juntar un millón y medio de jóvenes, pero
La “teoría del cerco”, entre el mito y la realidad
Una de las interpretaciones con que se intentó asimilar el desencuentro entre la juventud revolucionaria peronista y su líder es la llamada “teoría del cerco” que la derecha habría tejido alrededor de Juan Domingo Perón en sus últimos meses de vida para arrancarle decisiones a su favor y marginar a los sectores de izquierda. Para Francisco Yofre, “en los últimos tiempos, había un entorno permanente y una dependencia. Creo que las personas pueden estar condicionadas, sobre todo cuando hay una debilidad física. Sin embargo, Perón dio muestras suficientes de cuál era su voluntad. Por eso fue muy importante el mensaje del 12 de junio de 1974, cuando dice: ‘Yo no vine a consolidar la dependencia; vine a hacer el proceso de liberación nacional. Entre el tiempo y la sangre, me quedo con el tiempo’”.
-En la charla en el Centro Mozé usted contó que una de las últimas acciones de Perón como presidente fue dar de baja a Cámpora como embajador... -Sí. El último decreto que firma Perón, supuestamente faltándole dos horas para morirse, fue el cese de Cámpora como
embajador en México. Había tantos problemas, que creer que Perón iba a pensar que en esos momentos había que desplazar a Cámpora de la embajada es insostenible. En realidad, la derecha peronista veía que tras la muerte de Perón venía el vacío político -“Mi único heredero es el pueblo”- y que el único que podía ocupar ese espacio era Cámpora. Entonces, los que controlaban el entorno del General le insistían con que Cámpora era un desleal. En realidad, cuando Cámpora renuncia a la Presidencia, el discurso de Perón es el reconocimiento a la lealtad de Cámpora. Pero la derecha instaló la idea de que la lealtad sea vista como una obsecuencia y no como una convicción profunda y un valor político.
-Muchas veces, se esgrime esto del cerco desde una posición indulgente hacia Perón tratando de interpretarlo positivamente... -Es que Perón nunca permitió el uso de las Tres A. El decía: “Todo dentro de ley, nada fuera de la ley”. Y si en el gobierno constitucional democrático votado por el 65 por ciento del electorado había alguien que quería ejercer la violencia, Perón le iba a aplicar la ley y la ley decía que tenía que ir preso. Así de fácil. No había nada que justificara ejercer la violencia con ese 65 por ciento.
-Y a ese cerco se le pone el nombre propio de un ex cabo de policía devenido en el “brujo” que habría sido capaz de manipular a uno de los estadistas más lúcidos de nues-
tra historia. ¿Cuánto hay de mito y cuánto de realidad? -Sí, José López Rega… Yo siempre estuve obsesionado con ese tema. A Cámpora le gustaba hablar de los años ‘50. Él decía que López Rega no jugaba ningún rol, que era un amanuense que tenía que traer el café, que cada tanto quería quedarse allí y Perón lo echaba: “Vaya, Lopecito, vaya, que tenemos que hablar”. Yo recuerdo la anécdota de cómo López Rega intercedía con Cámpora para que (Raúl Alberto) Lastiri fuera designado diputado. Todos los días le decía: “Doctor, no se me vaya a olvidar de mi yerno”. La política tiene eso también: cambios vertiginosos, situaciones imprevistas. Pero siempre es fácil de decir: “el entorno”. No creo que Perón lo respetara a López Rega como para preguntarle nada. Creo que sí podía intercambiar con amigos más cercanos: el doctor (Jorge Alberto) Taiana, (Oscar) Alende, el propio (Ricardo) Balbín, para conocer cómo pensaba la oposición. López Rega, después de traer las pantuflas no pasaba más de eso. Después sí aparecieron condicionamientos: Isabel y la relación con López Rega; en un hombre mayor, tiene su peso. Es lo mismo que dice (Miguel) Bonasso cuando afirma que Cámpora estaba entornado por nosotros, que había un grupito de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) que ocupaba su entorno. En el libro “El presidente que no fue” (Editorial Planeta), de sus 674 páginas, tiene una sola hoja destinada al último año de vida de Cámpora, para además decir que no hizo lo que debía hacer porque estaba entornado.
35
en seis meses de confrontación con Perón toda esa fuerza quedó aislada, cuando se antepuso la cuestión militar por encima de la política. Ése es la gran autocrítica: no entender lo que significaba la política de romper del aislamiento de Cuba y el papel en el Movimiento de los No Alineados. En el medio estuvo el golpe de (Hugo) Banzer en Bolivia, el derrocamiento de Salvador Allende en Chile, (Juan María) Bordaberry en Uruguay. Los condicionamientos eran totales, la situación era inmanejable, debía ponerse un poco de sentido común, pero nosotros no lo percibimos.
-¿Cómo se emparenta toda esta historia con el proceso inaugurado en 2003 por Néstor Kirchner? -Lo que pasa hoy es que una vez más hay un proyecto nacional y popular que
impacta en el mundo. Si bien es parte de un proceso latinoamericano, nuestro Gobierno planteó la recuperación activa del Estado y una manifiesta voluntad política y de usarlo como generador de las condiciones necesarias para reconstruir la base productiva e industrial a través de las políticas de empleo. Se trata de poner en el centro al trabajo y condicionar las decisiones económicas a ese proceso. Cada vez más, la presidenta Cristina ha ido manifestando esto en los distintos foros. Previamente, Néstor Kirchner produjo dos hechos fundamentales: el primero es decir “con el Fondo Monetario Internacional no tenemos nada que ver” y producir el pago de la deuda. El principal eje de control que tienen los países centrales para condicionar las políticas económicas contrarias al neoliberalismo es el FMI y Kirchner dijo “no va más” y se opuso al capital financiero. La otra, fue la acción contra el ALCA (acuerdo de libre comercio con Estados Unidos). Estos dos hechos produjeron las condiciones necesarias para que la Argentina crezca como ha crecido -segundo país del mundo después de China en los últimos años- y reconstruya el aparato industrial. Cuando se destruyó el aparato industrial, por la dictadura y atento a los dictados del Consenso de Washington, los sindicatos quedaron debilitados y fue cuando aparecieron las organizaciones piqueteras. Eso ha cambiado, tenemos otra vez un movimiento obrero que se está reconstituyendo. En la última reunión del G-20, una mujer que presidía la delegación de la OIT ante el G-20 le dice a Cristina: señora presidenta, el triunfo del 54 por ciento con sus políticas, es una luz y una esperanza para el movimiento obrero mundial. Fíjense la significación, cómo el mundo está mirando al proce-
so argentino. En la medida que hay un proceso de ruptura con el neoliberalismo en Latinoamérica vamos bien.
-¿Cómo se impuso el neoliberalismo en Argentina, y aun dentro del propio justicialismo? -Cuando llega Celestino Rodrigo, virtualmente el gobierno ya lo ejercían las fuerzas armadas. Rodrigo no era (José Alfredo) Martínez de Hoz; lo que él lleva adelante es el anticipo de lo que vendría con un plan estratégico mucho más armado. Y la dictadura destruyó la estructura industrial productiva de la Argentina y cuando llega el proceso democrático –eso lo discutíamos en el exilio- la salida que busca Estados Unidos es: paguen la deuda y vamos por la democracia. Una democracia condicionada. Y se agrega otro elemento que hace penetrar culturalmente las ideas neoliberales: la globalización genera condiciones que facilitan el Consenso de Washington. Además, durante los 15 ó 20 años previos hubo un proceso de desinversión en la infraestructura, porque la deuda de la dictadura no se utilizó para modernizar el país. Además, la ingerencia de los bancos y el sistema financiero en el manejo de la política. A pesar de que el alfonsinismo intentó una renovación frente a los sectores más reaccionarios, como (Eduardo) Angeloz o (Fernando) De La Rúa y la renovación peronista frente a los más conservadores Herminio Iglesias, Lorenzo Miguel o Italo Luder, no alcanzó. Pero sí se logró estabilizar la democracia, aun cuando había sectores militares dispuestos a dar el golpe. Cuando en 1990 se termina la posibilidad de que las fuerzas armadas tomen el poder, el establishment empieza a actuar a través de los medios de comunicación, que condicionan la política e importan un desafío: recuperar la política y seguir avanzando con el Estado para llevar adelante los cambios que requiere la sociedad.
-Todo eso gravitó para que durante el menemismo se imponga la misma política económica de la dictadura, aunque ya no por la fuerza… -Claro, con el auxilio de comunicadores como (Bernardo) Neustadt, (Mariano) Grondona, con la “Plaza del Sí”... Acompañado por un proceso de consumo para el sector medio. Hubo sectores beneficiados y vastos sectores excluidos. En los años 80, la CEPAL declara la década perdida ante la pauperización de la región. La pobreza en América Latina va aumentando
36
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
que el modelo argentino es el que debería tratar de buscar. Pero creo que debemos estar siempre alertas, porque los poderes concentrados de la economía no se van a entregar fácilmente. Más que moderar los cambios, hay que profundizar la inteligencia para percibir todo lo que se ha avanzado y cómo se lo defiende. Los militantes de los ’70 lo hacíamos con la tiza, la pintura, el aerosol... Hoy, al Gobierno nacional y popular se lo defiende llevando el debate permanente a la sociedad y no permitiendo que las corporaciones mediáticas sean las que interpreten los hechos. Y estar alertas, no para retroceder, sino para ser más maduros defendiendo nuestras posiciones.
En 1964 el gobierno del presidente Arturo Illía frustró el regreso del general. El avión negro y la ocurrencia popular reflejada por “Crónica”.
en estas décadas entre el 6 y 7 por ciento hasta llegar al 50 por ciento. Es que las conquistas populares, como los procesos industriales y de desarrollo, se tardan años en construir. Pero aniquilarlas se logra en muy poco tiempo. Por eso es muy importante entender que cuando hay retrocesos las generaciones los padecen durante años. Por eso hablamos de que el proyecto industrial en la Fábrica Militar de Aviones significó que Córdoba tuviera un proceso industrial continuo, porque de ahí se pasó a la industria automotriz, a los cohetes, a la energía nuclear y a la sociedad de la información con el software. Hay signos de esa Córdoba industrial del peronismo que se mantienen, que perduran. Lo único que no hay en Córdoba es un liderazgo político, porque el efecto del aniquilamiento de los cuadros políticos, sindicales e intelectuales sufrido durante la dictadura fue terrible. Pero hoy la idea es que el proyecto popular se puede desarrollar en condiciones políticas que nos permiten soñar. En España, los “indignados” sostenían: “Si ustedes no nos dejan soñar, no los vamos a dejar dormir”. Una gran definición, porque no se puede pensar un país para unos pocos.
-Usted habló de lo difícil que es
construir y lo rápido que es destruir, teniendo en cuenta la experiencia argentina y el exagerado triunfalismo de los ‘70. ¿Se puede ser optimista con un contexto regional e internacional como el actual? -Yo soy tremendamente optimista. Primero, porque el ejercicio de muchos años de democracia ha generalizado la visión política sobre la importancia de conservarla, aun en los momentos más difíciles. Otro punto es el contexto internacional. Debería uno pensar que los países más desarrollados van a intentar trasladar la crisis a los menos desarrollados. Pero la potencia hegemónica, Estados Unidos, ha puesto sus esfuerzos mayores donde están las fuentes energéticas de petróleo. No los veo preocupados hoy por venir a América Latina, porque nadie les disputa este espacio como ocurría con el mundo bipolar; tampoco expresamos tanto en términos de mercado ni competimos en tantas cosas como para que intenten generar un proceso conflictivo acá. Es más, creo que cuando Barak Obama pide una reunión con la presidenta Cristina es porque tiene un proceso electoral en ciernes y percibe
-Históricamente no es muy riguroso ponerse a pensar qué hubiera sido si… Pero, ¿cómo era el Cámpora que pudo ser el heredero de Perón?
-Habiendo aprendido de Perón, Cámpora tenía un gran sentido de cómo proceder. Él lleva adelante las negociaciones del Frente Justicialista de Liberación Nacional. Cuando lo vi, no me sorprendieron las grandes luces, sino su impresionante personalidad y el respeto que imponía. Era un tipo muy afable, perceptivo y capaz de dialogar. Hubiese jugado un rol importante en la interpretación de esa juventud que lo había acompañado y también del movimiento obrero. Hubiera sido un buen superador de las contradicciones que se habían generado, porque además ya habían fracasado las lecturas vanguardistas que no se condecían con la realidad del país. Cuando ahora nos preguntamos qué debemos hacer, digo que debemos ser racionales, defender lo que tenemos, criticar cuando tengamos que hacerlo pero con un sentido no de desestabilización sino de apoyo del proceso y si no tenemos la mayoría respetar la mayoría y respetar los tiempos.
37
Los Chicatos de San Martín
Sí, una Murga Militante por Los Chicatos Esta murga surge como una actividad destinada a contener a los pibes que se acercaban al Centro de Estudios Miguel Mozé ofreciéndoles la posibilidad de organizarse en una batucada y así sumarse a las acciones públicas. En un primer momento, tuvimos la idea de contribuir con nuestros instrumentos y toda la fuerza de los compañeros de la juventud para darle mayor color y sonido a las movilizaciones y marchas donde la Corriente Peronista se hacía presente con su columna de militantes. Después nos dimos cuenta que era posible avanzar en la organización, la disciplina, la rutina de los ensayos y, por qué no, llegar a conformar un repertorio propio, con la posibilidad – como un sueño- de poder brindar espectáculos en distintos ámbitos. Somos admiradores de la murga uruguaya, porque así nos lo transmitió Juan “Bachi” Cabrera, quien coordinó este grupo desde el primer momento. Este género coral-teatral-musical que tiene en sus interpretaciones (la letra de sus canciones, la estética de los espectáculos) una impronta contestataria en clave burlesca, aunque no de desánimo. Más bien, el estilo de la murga uruguaya busca, al margen del contenido social de las letras de las canciones y sus críticas a las injusticias, transmitir un mensaje de esperanza. Así llegamos a esta realidad que es “Los Chicatos de San Martín”, una murga militante que transmite en sus presentaciones la alegría del compromiso por una Patria más justa. Una murga que no elude su identificación con un Proyecto Nacional y Popu-
38
lar, aún participando de bailes o corsos. El mensaje que pretendemos transmitir es de lucha, de amor por el Pueblo, de solidaridad latinoamericana. Y siempre con alegría, como lo sabemos hacer los peronistas.
Los “Chicatos de San Martín” es un frente más de militancia dentro de la Corriente Peronista de Córdoba y muchos compañeros, en particular adolescentes y jóvenes, encuentran en este espacio el lugar donde expresarse … el lugar donde militar.
Un año con “Los Chicatos de San Martín” por Juan Scavuzzo Responsable Murga “Los Chicatos”
Cuando hace un año nos empezamos a plantear la necesidad de organizarnos mejor y dar otro paso adelante más allá de reunirnos para las marchas, nunca pensamos que íbamos a participar en la cantidad de eventos donde “Los Chicatos de San Martín” dijo presente durante 2011. Así, estuvimos en el Archivo Provincial de la Memoria (“La lectura nos torna rebeldes”, actividad en el Pasaje Santa Catalina), en el mismo Archivo de la Memoria cuando la presentación del Libro sobre la UP1, la cárcel donde fue asesinado nuestro compañero Miguel Ángel Mozé, en el Barrio Güemes en la jornada organizada para carnaval por la Cooperativa Aproma, en el barrio Poeta Lugones Anexo organizado por el Centro Vecinal, en el “Foro de los Nadies” en Plaza de la Intendencia, el Día del Niño en Barrio Juan B. Justo, en la plaza recuperada por los compañeros de la Jp Descamisados, en la fiesta del Equipo de Alfabetización de la Villa Los Galpones, en el Encuentro de Murgas “La Revuelta Murguera”, en la Plaza de los Burros de Barrio San Martín celebrando el Día del Niño y, la actuación más importante, en el
lanzamiento de la Corriente Peronista de Córdoba, ese inolvidable 7 de octubre en el Sindicato Luz y Fuerza. El nombre de la Murga surgió de una encuesta entre todos los compañeros, donde triunfó el que adoptamos finalmente y que hace referencia al apodo de Miguel Ángel Mozé: el “Chicato”, asumiendo la pertenencia al barrio San Martín de Córdoba. A esta altura contamos con trajes diseñados por nosotros mismos, tenemos una manera especial de pintarnos y hemos reunido los instrumentos suficientes (redoblantes, zurdos, bombos, repiques). Los cumpas que la integran son: Juan Scavuzzo, Manuel “Boli” Manchego, Majo Quinteros, Federico “Rulo” Quinteros, Adolfo Martín, Agustín “Neli” Renaudeau, Iván Contreras, Cecilia Pensado, Ami Leguizamón, Pili Unsaín, Ferderico Castro, Dayana González, Belén Aguilar, Emiliano “Flaco” Navarro, Leonardo “Leito” Quinteros. El compañero “Bachi” Cabrera, con experiencia en estos grupos murgueros, nos orienta y dirige.
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
Cancionero Murguero Dicen que se fue
(Homenaje al compañero Néstor) Dicen que se fue dicen que esta acá dicen que se ha muerto dicen que volverá. En el sur tan frío se ha perdido aquello se extravió su alma en el vendaval. Toda la vehemencia que puso al debate encendió las luces para militar. En la noche oscura se ha perdido aquello en los diarios viejos se apago su voz. Los trapos que cuelgan desde los balcones saluda al ausente prolonga el adiós. ESTRIBILLO
A la plaza vieja la gente que llega con fe y esperanza sin explicación. La ciudad retoma su tenso camino retumba el trabajo sobre el hormigón. En la melodía que a veces resuena anunciando el paso del gran conductor. El pueblo respira los tiempos de antes un sueño posible aquella ilusión.
La Murga cordobesa (En ritmo de Cuarteto)
En la solapa del tiempo guardo la nostalgia de aquel pasado con este ritmo murguero buscando los sueños del futuro.
Con la fuerza militante con esta alegría por el Presente volvemos hoy más que nunca y por la memoria de los ausentes.
Los Chicatos (Canción Oficial)
Algunos no comprenden lo que hacemos acá la poesía no alcanza pa contar el anhelo de un proyecto nacional. Con nuestra militancia y esta forma de sentir hoy esta murga viene a transmitir la alegría de un nuevo porvenir. Pinta la murga sus trapos se prepara pa salir la noche va tomando su color con los Chicatos del San Martín. Militando hasta morir con los Chicatos de San Martín voy murgueando, militando por la Patria, Los Chicatos de San Martín.
39
Entrevista a Rodolfo Rapetti, coordinador del Archivo Digital del Archiv
“La educación tecnológica por Alexis Oliva Experto en informática y software libre, Rodolfo Rapetti conduce el Archivo Digital del Archivo Nacional de la Memoria, que procesa un promedio de quince mil imágenes al día. Consciente del poder de las corporaciones informáticas, propone “resistir el lobby de Microsoft” con una política tecnológica autónoma y acusa a la ley SOPA de ser un intento de “control a través del miedo”. Para imaginar en qué medida la tarea del Archivo Digital ayuda a agilizar los tiempos de la Justicia en materia de derechos humanos, tal vez no alcance con saber que hay tres escanners trabajando a destajo para registrar cada uno un promedio de cinco mil imágenes por día, lo que ha logrado acumular un volumen de siete millones de imágenes, de las que más de la mitad corresponden a folios de expedientes judiciales relacionados con el terrorismo de Estado. Tal vez ayude a comprenderlo mejor esta anécdota que cuenta su coordinador, Rodolfo Rapetti: “Estábamos devolviendo la primera parte de una causa muy importante a un juzgado de Capital Federal. Tardamos tres meses, la informa-
ción se procesó, se organizó el sistema y se lo fuimos a colocar en red. Entonces, uno de los abogados dice: ‘Quiero hacerle al sistema… tal pregunta’. Nuestro compañero le hace la consulta, enter… y el tipo literalmente se tiró sobre el sillón y dijo: ‘Me acaba de dar en siete segundos lo que yo tardé en buscar un mes y medio a cinco horas por día’. Eso había tardado, porque si tenés que leer todas las causas para sacar los textuales del testimonio tal y son 250 cuerpos, te pasás un mes y medio leyendo y separando. En cambio, de esta manera, ponés ‘testimonial de fulano’ y bruuummm… te sale todo”.
-¿Qué significan en términos de política de Estado el Archivo de la Memoria y el Archivo Digital? -El decreto fundacional del Archivo Nacional de la Memoria (1) plantea que el Estado se hace cargo de la reconstrucción de la memoria. En función de eso, se dan directivas de no innovar sobre la información, sea papel, huesos o lo que sea que exista. Es la primera vez que el Estado nacional se hace cargo proactivamente de la reconstrucción de la memoria, porque existe un Gobierno que tiene una política clara de derechos humanos respecto al momento histórico del terrorismo de Estado.
-¿Qué implicó este momento de impulso a los derechos humanos en relación al trabajo concreto del Archivo Digital? -Nosotros teníamos cinco puestos de trabajo y un universo de información de alrededor de 800 mil folios; los legajos de la Conadep, las fuentes complementarias, las leyes reparatorias y alguna co-
sita más. Ese era nuestro universo, que de pronto iba a crecer a un ritmo impensado. Cuando me dicen que tengo que buscar todo lo que hay en el país en relación a los derechos humanos, fue un paradigma nuevo. ¿Cómo puedo medir eso? ¿Por dónde empiezo? ¿Qué hacer?
-¿Y qué hicieron? -En 2003, cuando se crea esto en la órbita de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, las cámaras federales estaban empezando a declarar inconstitucionales las leyes de obediencia debida y punto final. Entonces, la propuesta fue acompañar los juicios. Y hubo que convencer a muchos, porque a los abogados les costaba entender que podían correrse del papel para tener más eficiencia y seguridad. El primer trabajo fue digitalizar para la Cámara Federal de Rosario la causa “Feced” (2). Eso demostró que ciertas resoluciones se podían tomar mucho más rápido. Por ejemplo, a la semana de que la Cámara entregó al juzgado de instrucción una copia del trabajo que hicimos, siete militares estaban presos. Eso hizo que nos invitaran a procesar la mega causa de Tucumán, donde tuvimos mucha ayuda de los organismos de derechos humanos y la Fiscalía. Y en Córdoba estuvimos un año, en algunos momentos con tres escaners de alta velocidad. Además, ahí está la Comisión Provincial de la Memoria, que también ha digitalizado algunos materiales del Juzgado Federal Nº 3.
-¿Con qué software informático procesan la información? -Desde el 2001, contamos con el software inglés Excalibur y devolvemos la información sistematizada en un sistema de búsqueda, el Greenstone (3), un producto de libre disponibilidad, que no obliga a comprar licencia. Es full text, o sea que no se necesita articular metadatos, sino que hace un OCR (reconocimiento óptico de caracteres) y busca por contenidos. Entonces, no solamente no tengo los libracos encima y puedo guiarme por computadora, sino que además busco “Roldán” en un volumen de 300 mil folios y me dice “está acá, acá y acá”.
-¿Cómo gravitaron los cambios culturales asociados a la tecnología?
40
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
vo Nacional de la Memoria
debe ser política de Estado”*
-Hay una cuestión paralela a la cuestión política, que es la incorporación de las nuevas tecnologías al Estado. Argentina podría estar mucho más avanzada, pero muchos funcionarios todavía no entienden el rol de las nuevas tecnologías, que se han metido en todas las actividades humanas. Y en algunas no para decir “te acompaño”, sino para decir “ahora las cosas se hacen de otra manera”. Si no, es la tortuga de la ineficiencia.
El Estado bobo
-¿Cuál es el riesgo de la dependencia de empresas privadas multinacionales de informática? ¿Cómo se pensó y se resolvió esa cuestión? -¿Cómo te imaginás esta dependencia?
-Concretamente, si Microsoft u otra firma va a ser la única proveedora de software o depositaria de los datos. O, por ejemplo, lo que pasó con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires en la gestión de Aníbal Ibarra… -Lo que pasó en la ciudad de Buenos Aires fue una turrada de Microsoft y una boludez de los dirigentes.
-¿Esto es off the record? -En absoluto. Se lo dije a los dirigentes, porque fue ignorancia. Lo que pasó fue que, no Microsoft, sino Software Legal (4), una ONG formada por empresas vendedoras de software a las que les resuelve la cuestión legal de que cada una debe denunciar el ilícito cometido contra su propio soft y no el de otro, consiguió las pruebas de que las máquinas de un área del gobierno de la ciudad, en la época de Aníbal Ibarra, tenían software trucho. Entonces, le cayó un juicio penal y civil. Penal, porque antes el lobby de las multinacionales del software impulsó que la escritura del software se incorporara al derecho de autor y la propiedad intelectual. Es una monstruosidad jurídica, pero al entrar ahí ya no es sólo un conflicto civil, sino también un delito penal, con lo que implica para el Estado, porque si se trata de funcionarios te pueden acusar hasta de asociación ilícita. A esto lo arreglaron con 2.400.000 dólares, pagados en tres cuotas
de 800 mil en un arreglo judicial. Fue por ignorancia y estupidez.
-¿Por qué? -Primero, porque Microsoft ha tenido históricamente una política de regalar software para ganar mercado y después te caga. Segundo, la ley fue armada con ceguera y estupidez. Acá no había abogados que fueran capaces de meterse en serio y pasó una ley que tendrían que haber tomado juristas importantes y revisar bien esta cuestión de la propiedad intelectual del software. Además, la propiedad intelectual es de un individuo, y al software lo escriben cientos de personas en todo el mundo. Y además, porque a la altura en que sucedió eso (1998), el Estado ya estaba en condiciones de llevar adelante una política de incorporación de servicios de archivo y oficina de software libre. El Open Office -hoy Libre Office (5)-, que es una suite de oficina muy completa y de excelente manufactura, podía haberse usado en lugar del soft trucho.
-Y siguieron trabajando con Microsoft… -Claro. Es una cadena: Microsoft regala máquinas con software para las escuelas e interviene para que en la educación de la informática y la computación te enseñen programas de ellos. En primer año de las escuelas secundarias como “computación” te enseñan Word, en segundo Excel y
en tercero Access. O sea, no te enseñan procesador de texto, planilla de cálculo y sistemas de bases de datos, sino los programas de ellos. Tenés al Estado en sus escuelas formando consumidores de esa empresa. Y después la gente que se puede emplear, tanto en la actividad privada como pública, sabe eso, porque fue formada así. ¿Quién se va a hacer cargo de formarla en software libre? En las empresas, ni locos, compran lo de ellos. Y en el Estado tampoco, porque no se sabe o no se mide esto como política.
-¿Cuál es la política tecnológica del Estado? -No hay… Bueno, creo que hay algunas líneas. Acá hicimos un montón de experiencias con software libre.
-¿Y qué política aplican ustedes? -Es que yo no tengo autonomía. Pido que me compren las cosas y no tengo poder de decisión; esto es un área chiquitita. Ni siquiera soy responsable de todo lo que es informática en la Secretaría de Derechos Humanos.
-Entonces, ¿cuál debiera ser? Porque el diagnóstico que hace como funcionario es bastante duro. -Yo digo lo que pienso, es así. ¿Quién me va a decir que no? Creo que esto de darles computadoras a los alumnos es
41
“La educación tecnológica debe ser política de Estado” -Como un dealer que te regala la primera dosis para después engancharte. Esa es su lógica de crecimiento de mercado.
-O sea que con todo lo que intente el Estado en gran escala va a haber una disputa…
una buena política, claro que sí. Algunas líneas empiezan a verse. Es una pelea, porque donde quieras hacer algo tendrás a las empresas inmediatamente encima. Además, el planteo del software libre no es tan maravilloso. Ahí hay muchos pibes que no entienden la relación con el usuario y tienen una lógica muy dura. Y, por ejemplo, el software libre recién hace diez años empezó a meterse en el desarrollo de gráficos.
-O sea que tampoco se puede tener una posición militante a favor del software libre. -Sí podemos tenerla. Pero en países como los nuestros las corporaciones no tienen una gran dimensión, como en Europa o Estados Unidos. Esos son los grandes clientes de las empresas de tecnología. Acá las grandes corporaciones son los Estados. Por eso hay mucha intención de venderle al Estado. Pero si no se impulsa desde el Estado una política de inclusión digital, se profundiza la brecha digital, o sea, hay cada vez más excluidos. A esto no lo dicen las empresas, que deslumbran a los dirigentes mostrando los beneficios. Pero veámoslo bien completo. Entonces, siendo el Estado la corporación más importante, solamente con discutir bien qué vas a comprar, cuándo y cómo, ya se genera una política tecnológica.
Conectar Igualdad
-A propósito de la brecha digital y la iniciativa del Estado, ¿qué opina del Programa Conectar Igualdad que distribuye las netbooks en escuelas secundarias? -El programa es muy bueno. Pero, ¿por qué con Microsoft? ¿Por qué esto que iba a salir con Linux ahora tiene dos software? Tiene Linux y tiene el sistema operativo XP de Microsoft, pero el que tiene el número y la clave es el de Microsoft. Es muy importante plantear como derecho universal la apropiación de las tecnologías y la inclusión digital. Pero definamos qué queremos decir con inclusión digital, porque cuando uno lo dice salen las empresas: “¡Sí, inclusión digital!”. Pero para las empresas inclusión digital significa fortalecer el dedo índice para apretar bien el mouse y decir “sí compro” o “no compro”. Para ellos la tecnología debe ser transparente, que nadie la vea ni sepa nada.
-¿Y cómo debe ser? -Hay que elevar los niveles de conocimiento de la gente y ayudarla a apropiarse de la tecnología. Si esa es la idea del Conectar Igualdad, vamos para adelante. Pero Microsoft va a tratar de ser parte, porque si no pierde el eje desde el que ha crecido: regalando cosas que después te obligan…
-Como un dealer…
-Siempre, porque el Estado es la corporación más importante y las presiones de las empresas son muy grandes. Si tenés un producto determinado, para poder correrlo en el 90 por ciento de los sistemas operativos tenés que firmar que no vas a irte para Linux. Yo laburé como periodista en esto y fui el primero en escribir sobre software libre en el país. No hay periodistas especializados, son extensiones de marketing de las empresas. Acá sin el Greenstone no hubiéramos podido hacer el estrago que hicimos en el Poder Judicial. Y se pudo hacer porque hay una voluntad política del Estado. Notas: (1) Decreto Nº 1259/03, Presidencia de Néstor Kirchner, 16 de diciembre de 2003. (2) “Feced, Agustín y otros s/homicidio, violación y torturas”, es la causa emblemática de crímenes cometidos durante la dictadura en jurisdicción del II Cuerpo de Ejército. (3) Se trata de un programa de código abierto para el desarrollo de bibliotecas digitales y archivos institucionales en distintos idiomas, distribuido según los términos de la Licencia Pública General GNU, creada por la Free Software Foundation en 1989. El Greenstone fue creado por la Universidad de Waikato de Nueva Zelanda, la UNESCO y la ONG Human Info de Bélgica. (4) Software Legal se presenta como una “organización regional que protege a la industria de software y promueve la seguridad de los usuarios, educa en torno a la defensa del derecho de propiedad intelectual de los creadores/desarrolladores de software, y trabaja con las empresas, el gobierno y la sociedad en general, en búsqueda de afianzar la seguridad de los sistemas de informática y de los usuarios”. Son sus socios Apple Computer Inc.; Autodesk Inc.; Bentley Systems Inc.; Borland; Calipso; Corel, Dassault Systemes; Edusoft S.A.; Escorpion Sistemas; Icube; Latinsoft; Max Business; Memory Computacion; Microsoft Corporation; New Horizons; Panda Software S.A.; ProRM; Prosys S.A.; TacticaSoft; TEG Solutions S.A.; Very Important People; Y2K Networks. (Ver www.softwarelegal.org.ar ) (5) Ver http://es.libreoffice.org/home/
(*) Publicado en la revista El Sur, febrero de 2012.
42
PENSAR UN PAIS CON JUSTICIA SOCIAL
La SOPA del miedo La Stop Online Piracy Act (acta de cese a la piratería en línea), conocida como ley SOPA, es un proyecto presentado al Congreso de los Estados Unidos el 26 de octubre de 2011 por el legislador republicano Lamar Smith, con la finalidad de combatir el tráfico de contenidos con derechos de autor y/o falsificados a través de Internet. La iniciativa incluye la posibilidad bloquear con una orden judicial la publicidad, las redes de pago de ganancias, los proveedores de Internet y los resultados que conducen a través de motores de búsqueda al sitio infractor (aunque éste no fuera estadounidense). Las penas que prevé podrían alcanzar hasta cinco años en prisión. Quienes impulsan la ley argumentan que protegería al mercado de la propiedad intelectual, su industria, empleos y beneficios, mientras que los detractores afirman que amenaza la libertad de expresión, la inversión y las innovaciones en Internet. El 18 de enero pasado, miles de sitios web coordinaron una protesta que incluyó el apagón de servicios, la exhibición de imágenes censuradas y enlaces a páginas que explicaban las posibles consecuencias. Se oponen a la ley SOPA -y al posible “plan B”, la ley PIPA (Protect IP Act)-, entre muchos otros, Wikipedia, AOL, Facebook, Google, Human Rights Watch, Internet Foundation, Kaspersky, Mozilla, Reporteros sin Fronteras, Cuevana, Twitter y Yahoo. Mientras tanto, en represalia por el cierre de la página de descargas Megaupload y la detención de su creador Kim “Dotcom” Schmitz, acusado de piratería informática, desde Anonimous -“alias” global de la militancia hacker- se tomaron las páginas del FBI, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y otros sitios oficiales de distintos estados; de firmas multinaciona-
les de la industria cultural (Sony, Warner Bros y Universal Music Group), y de entidades que defienden la propiedad intelectual, como -en nuestro país- la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) y la Sociedad
En relación a esta disputa, Rodolfo Rapetti, opina: “Internet es una herramienta tremendamente barata, muy fácil de utilizar y muy difícil de controlar, y eso es algo que a los estados nacionales les cuesta soportar. Entonces, siempre va a haber medidas que intenten controlar. Hay mucho más que una debilidad del derecho de autor, que es válido. Un paradigma dejó de existir y apareció otro. Las nuevas tecnologías penetraron en todas las actividades humanas y su convergencia generó un nuevo espacio al que llamamos virtual. Porque es mejor, barato, rápido… por lo que sea, muchas actividades tienen al espacio virtual como espacio dominante. No hay vuelta atrás. Si juntamos ‘un nuevo espacio de actividades’ con ‘muy fácil de utilizar y muy difícil de controlar’, el resultado es molesto para los estados y para quienes son hegemónicos en ellos”.
-¿Cuál es la estrategia de estos factores de poder que están reaccionando?
Argentina de Autores y Compositores (SADAIC). Además, Anonimous está convocando al “marzo negro”, un boicot global dirigido a “golpear en los márgenes de beneficio” de las “compañías lobbistas” de la industria cultural, para lo que se insta a no comprar durante el próximo mes sus libros, revistas, música o DVD y no ir al cine ni bajar canciones. El conflicto ya está involucrando a miles de instituciones y empresas y decenas de millones de usuarios. Y amenaza con crecer.
-Cualquier cosa es excusa para avanzar en el control y la herramienta es el miedo: miedo de que se metan en tus cosas; que tus hijos pueden ser corrompidos; que los terroristas acechan; etcétera, etcétera. Y consiguen así consenso social para aumentar el control. Es necesario legislar específicamente, pero no caer en la trampa de los autoritarios que no se bancan que alguien pueda fácilmente contar con la convocatoria de una multinacional. El uso de tecnologías nos cambia, hay una resistencia natural al cambio y a veces esa resistencia presenta la situación como muy catastrófica. Entonces, ¿por qué no sumamos esto en vez de verlo como enfrentado? Tiene que ver con construir nuevos derechos.
43
44