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Brilla

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ISBN 9780825459917

En la Biblia Devocional Mujer Verdadera Letra Grande encontrarás material escrito por Nancy DeMoss Wolgemuth y el ministerio Aviva Nuestros Corazones: ∙ Introducciones a cada libro ∙ Hermosas ilustraciones originales ∙ Artículos sobre la feminidad bíblica ∙ 100 versículos clave resaltados ∙ 365 lecturas devocionales ∙ Plan de la lectura de la Biblia (un año) ∙ Palabras del Señor Jesús en rojo

/EditorialPortavoz


Dirección Abdiel Damián Sánchez

ecesitamos mujeres con verdadera feminidad en sus corazones y pensamiento. La feminidad no radica en mostrar tu cuerpo en un vestido ajustado de forma sensual en redes sociales, la correcta feminidad busca el honor y la pureza. En esta edición hablaremos un poco sobre como luce el evangelio en las mujeres, las cualidades y el carácter de una mujer que vive de acuerdo a su propósito. Acompáñanos, seguro muchas verdades ocultas a tus ojos serán visibles con una perspectiva clara. Atte:

Equipo editorial

Editorial Margarita Ramírez García Editora responsable

Abdiel Damián Sánchez Corrección de estilo

Arte y Diseño Karla Helú Barrera Ortega Marketing Abdiel Damián Sánchez Margarita Ramírez García Distribución Distribuidora Ariel S.A. de C.V.

Revista bimestral publicada por Ediciones Ariel. Info. 5132•5500 Ext.500 El material editorial que aparece en esta publicación es usado con autorización de los autores y/o editores correspondientes. Se autoriza la reproducción de los artículos, siempre que se cite la fuente y no con fines comerciales. Las opiniones aquí vertidas son responsabilidad de los autores. La publicidad y promociones anunciadas en esta revista son responsabilidad exclusiva de los patrocinadores.

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revista@disariel.mx /RevistaCreceOficial


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Mujer emprende.

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Gracia.

Insatisfechas.

Red Flag.

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¿Temer o respetar? Al Señor.

Brilla.

¿Por qué leer el libro? Envejeciendo con gracia.

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Entre Likes y me encanta.

Simplemente una mamá.

Creadas para Florecer.

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La entrevista Mujeres Piadosas.


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e ocurrió en la Toscana hace un año, en un viaje soñado que hice con mis hijas. El lugar era como de otro mundo. Nos quedamos tres noches en un hospedaje en una ladera, en el cuadrante más elevado de un viñedo. En cualquier dirección que mirara, veía viñas. Una mañana, camino al pueblo en taxi, vimos a los últimos cosechadores pasando entre las hileras, inspeccionando las viñas y cortando los racimos restantes cargados de fruta. Me sentí fascinada, como si estuviera mirando la representación viva de algunas de las parábolas de Cristo. No se me pasó por alto que una de sus últimas exhortaciones a los discípulos fue, básicamente, produzcan «mucho fruto» (Juan 15:5-8). He estado obsesionada con la figura de la viña desde entonces. Cuando Jesús les dijo a sus discípulos que su Padre es el horticultor (Juan 15:1), no estaba usando una imagen arbitraria para ilustrar su punto. Desde el primer libro de la Biblia, descubrimos que Dios es un horticultor.

Me maravilla que Dios eligiera hacer crecer lentamente algo que podría haber creado en estado adulto. ¿Por qué se tomaría el trabajo de plantar un huerto que entonces tendría que germinar, en lugar de ordenar su existencia directamente en plena floración? ¿Por qué abandonar su escritorio y ensuciarse los pies con tierra? Porque Dios se complace viendo crecer las cosas. Esta metáfora recorre toda la Biblia mientras Dios cultiva su pueblo con cuidado, habilidad y determinación. Cuando Jesús inició su ministerio en la tierra, llevó esta idea a un nivel completamente nuevo, revelando que Él mismo es la Vida. Nos invita al sagrado terreno de la permanencia, llamándonos a florecer en la vida abundante que Él ofrece. En Creados para florecer, le invito a explorar la vida fructífera a través del idioma de la huerta... y las palabras del Maestro Horticultor. Beth Moore

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esde que la serpiente susurró la primera mentira en los oídos de la primera mujer, hemos estado en guerra, luchando contra los poderes y principados del mal que antes nos tenían cautivos por nuestro pecado. Satanás intenta destruir la vida, pero Dios nos llama a cuidar la vida. Toda mujer ha sido creada para cuidar la vida que Dios mismo crea. Y es por eso que Satanás odia a las mujeres que cuidan de los demás. La maternidad es parte de la misión de Dios, pero continuamente el enemigo intenta que creamos la noción insípida de que la maternidad es insignificante. No hay tal cosa como “simplemente una mamá”, porque no hay nada “simple” en el llamado a la maternidad. Eso es una mentira malévola que sale del mismo infierno. Nunca has conocido a alguien que sea “simplemente” una mamá o “simplemente” una mujer. También quiero insistir en que todas debemos ser madres.

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El amor de una madre es un don poderoso. Todas las tarjetas para el Día de las Madres están de acuerdo conmigo, pero ¿De dónde viene este don? ¿Qué tipo de don es? ¿Por qué lo experimentamos? ¿Hacia dónde apunta? En este libro quiero demostrar que el ministerio diario de la maternidad es parte de la misión de Dios. La naturaleza de nuestro cuidado es misional. La maternidad es un don porque es un recordatorio de que la vida es un don. Ninguna mujer hecha a la imagen de Dios, hecha para la misión de Dios, podría ser “simplemente” una madre. La maternidad misional es un ministerio estratégico diseñado por Dios para llamar a la gente a adorar a Aquel que está sentado en el trono sobre el cielo. Te recomendámos: Madres con una misión.

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El éxito de ventas que ha transformado millones de relaciones alrededor del mundo Número uno de ventas según el New York Times

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ué pasaría si Jesús predicara el Sermón del Monte en tu comunidad hoy? No sería necesario adaptar el mensaje. Todavía necesitamos escuchar sobre la ira, la ansiedad y vivir como sal y luz. No haría falta ajustar o modificar su discurso. Lo que cambiaría sería la forma en que el oyente lo escucharía.

¿Q

Las redes sociales son una lupa. Es neutral en términos de valor. Al fin y al cabo, las redes sociales son solo programas informáticos. Sin embargo, magnifica o resalta lo que ya está en nuestros corazones, hogares e iglesias. Por lo tanto, al considerar nuestros habitos en las redes sociales.

Casi todos los que estuvieran reunidos para escuchar la predicación de Jesús estarían sosteniendo un teléfono inteligente o una tableta. Algunos grabarían el sermón completo en su dispositivo. Otros se tomarían una selfie con Jesús de fondo para hacer estallar las redes sociales. En lugar de escuchar las palabras de Cristo como un llamado a cambiar sus vidas, es posible que solo sintieran un impulso hacia el activismo fugaz del hashtag: #LaReglaDeOro.

Luc. 6:25 me lleva a hacer una pausa y considerar lo que sale de mí y reconocer el hecho de que lo que tuiteo es un reflejo de la verdadera condición de mi corazón.

Las redes sociales han ampliado las fronteras de nuestra “ciudad”. Si la iglesia ha de ser luz de esperanza del evangelio en la era digital, ¿qué precauciones debemos tener? Cuando considero mi propio deseo de usar las redes sociales para cumplir el llamado de Cristo de ser sal y luz, sigo los siguientes principios para hacer clic, dar me gusta y publicar.

Proverbios 4:23 me ayuda a considerar mi opinión, los mensajes que permito entren a mi corazón a través de las pantallas de mi computadora pórtatil y teléfono. Necesitamos estar atentas a lo que permitimos entrar a nuestro corazón, así como también ser conscientes de lo que sale de el; si es piadoso y bueno. Las redes sociales afectan nuestras acciones e interacciones. Como seguidoras de Cristo que queremos ser fieles, debemos profundizar más, más allá de la superficialidad de los clics y los me gusta.

Bellamente distintas: una lectura necesaria.

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muchas mujeres nos encanta el tema de negocios, ventas y desarrollo empresarial, incluso algunas comenzamos desde pequeñas a desarrollar nuestras habilidades comerciales. Recuerdo cuando era niña, tenía una amiga que amaba hacer ropita a sus muñecas, constantemente ideaba nuevos modelos, imaginaba los colores o qué tipo de vestuario tendrían, pero, tenía una limitante; no podía comprar el material para poder realizar todo lo que quería. Ella constantemente pedía ayuda a sus papás para poder comprarlo, al comienzo la ayudaron en todo lo que necesitaba, sin embargo, también querían enseñarle el valor de las cosas y del trabajo, es así como idearon un plan juntos en el que ella pudiera obtener por cuenta propia todos los materiales, al principio sugirieron hacer mandados o ayudar con tareas extra en casa, después, ella se dio cuenta que también podía comenzar a vender dulces con sus compañeros de clase, lo cual le permitió comprar más cosas de las que ella hubiera imaginado. Creo que esta dinámica fue excelente, sus papás la ayudaron en su proyecto y al mismo tiempo la animaron a emprender. Actualmente es diseñadora de moda, tiene su propia boutique en la que ofrece ropa confeccionada y diseñada por ella. Cuando llegamos a conversar sobre los inicios de su carrera ella lo recuerda con amor, fueron sus padres quienes le inculcaron y ayudaron a desarrollar su carrera y negocio con experiencias como las que te acabo de narrar.

¡Emprendedora!

Si ya has decidido emprender y has comenzado con el desarrollo de tu proyecto, te felicito, celebro tu determinación y valentía, sin embargo, quiero compartirte algunas cosas importantes.

Pon todos tus planes bajo la dirección de Dios.

Una vez que comiences con tu emprendimiento, necesitas crecer. Las creencias limitantes a veces aparecen como fantasmas. No dudes. Identifica las creencias limitantes y derrótalas.

Todo lo que hagas, hazlo con amor, esfuérzate y sobretodo lleva este emprendimiento de forma que puedas representarnos en los negocios dignamente.

Aprende lo que verdaderamente es equilibrio… y no le permitas a nadie dictarte pautas sobre el falso “balance”.

Si anhelas poder comenzar algo propio, pero temes que no funcione o no sea lo correcto quiero recomendarte un libro, se llama “Mujer emprende”, en este libro podrás encontrar ánimo y tips para poder comenzar. Tú, al igual que mi amiga, también puedes cumplir tus sueños, solo no olvides que para emprender tenemos que transformar la forma en la que nos miramos a nosotras mismas.

Las mujeres nos hemos caracterizado por ser emprendedoras, buscamos qué hacer o bien aprovechamos esos talentos que Dios nos ha dado para poder generar algo propio. Quizá eres buena en las manualidades o quizá preparando postres, quizá te encanta el arte digital o pintura y has decidido emprender en este ramo, pero aún no te sientes segura de abrir un negocio. Hoy quiero que sepas que sí puedes lograrlo.

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EL FRUTO DEL ESPÍRITU TRATA CON NUESTRA PERSONALIDAD Y CARÁCTER, Y MOLDEA NUESTRO TEMPERAMENTO. ¿Qué tiene que ver el fruto del Espíritu con el miedo, la depresión, la ira y muchos otros malos sentimientos?

¿Cómo podemos controlarlos?

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iempre que escucho a alguien decir que las chicas deben brillar o llamar la atención de todos sin importar el lugar en el que estén; luciendo un maquillaje espectacular o ropa de moda, me hace pensar si realmente esto es correcto. Para ser honestos, pienso que a todas las mujeres les gusta ser admiradas por su belleza, pero también compruebo que la vanidad ha hecho mella en sus corazones e inteligencia. No quiero sonar de una forma ofensiva, pero parece que hoy los líderes de opinión y moda les han hecho quedar sin cerebro, sin la capacidad de distinguir límites entre lo bueno y lo malo.

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Constantemente me encuentro chicas muy jóvenes luciendo de una forma sensual ropa inapropiada para su edad, muchas más anhelando lucir a la moda con ropa sugerente enviando mensajes fuertes en redes sociales que revelan un corazón contaminado por el pecado sexual. Muchas mujeres cristianas o que aseguran serlo también están siendo participes de modas y tendencias contrarias a los valores Bíblicos establecidos por Dios. La premisa que escuchamos para defender su ideología es que merecen ser libres de la opresión masculina, religiosa y social.


Sugieren que la libertad debe permitirles comportarse como mejor les parezca sin importar nada.

¡Que mentira tan grande! El resultado de dar libertad a nuestros deseos, pensamientos e incluso ideologías como esta, es simplemente; soledad, frustración e ira. Siempre que vamos en contra del orden establecido por Dios, el resultado será el fracaso porque no se cumple el propósito con el que fuimos diseñados. Necesitamos mujeres con verdadera feminidad en sus corazones y pensamiento. La feminidad no radica en mostrar tu cuerpo en un vestido ajustado de forma sensual en redes sociales, la correcta feminidad busca el honor y la pureza. El honor y la pureza son cualidades que lucen

mucho mejor en toda mujer porque muestran su verdadero valor. El valor que el mundo le da a las mujeres es desechable, ridiculiza la integridad de cada mujer manejándolas como un objeto que todos pueden mirar, manosear y ensuciar. Querida lectora, mi deseo es que puedas brillar, que puedas lucir la belleza con la que fuiste diseñada y de la forma correcta. Deseo que puedas ver lo sutil del engaño de la moda en este mundo y puedas escapar para vivir en plenitud recibiendo respeto y honores. Fuiste creada para lucir el evangelio, esto significa que debes lucir integridad, gracia, amor, pureza e inteligencia con tu forma de vestir, hablar y pensar. Sin duda la batalla no es fácil, tenemos un mundo entero que grita y empuja a vivir conforme a sus reglas, pero aferradas a la verdad podremos vencer, te animo a ser valiente y...

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ace unos años fuimos de vacaciones al Parque Nacional de Yosemite al norte de California. Half Dome, una emblemática formación rocosa del parque, es una imagen que he visto incontables veces en fotografías. Sin embargo, verla en personas fue extraordinario.

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En la fotografía que tomamos aparezco con una mueca de dolor. Es una imagen que refleja con exactitud el dolor que sentía. Tenía miedo. Estaba emocionada de escalar en Yosemite, pero en el momento de contemplar el paisaje no pude mirar por temor a caerme.

Llevamos a nuestros hijos a varias caminatas y disfrutamos del clima fresco de la montaña en primavera. En una de esas caminatas pasamos por algunos puntos del sendero donde había profundas grietas hacia precipicios. Bastaba un traspié para caer cientos de metros a una muerte segura. No había señales de advertencia y mi corazón se detenía cada vez que pasábamos por uno de esos puntos.

Cuando meditamos en lo que significa temer al Señor, ¿Es esto a lo que nos referimos? ¿Es terror y pánico? ¿Es ese sentimiento de estar de pie junto a la baranda con náusea, palidez y falta de aliento? ¿El temor del Señor es lo mismo que tener miedo, como estar aterrorizada de Dios?

Llegamos al final del sendero y vimos a un grupo numeroso delante de nosotros que contemplaba el paisaje. Esperamos nuestro turno en la baranda para poder tomar una fotografía familiar. Cuando llegamos al lugar, pudimos constatar el gran abismo que había desde allí al bosque abajo, y que la baranda había sido instalada en 1890. Se veía destartalada y débil. Empecé a sentir mareo y vértigo. Sentía mis latidos de mi corazón en los oídos. Me alejé de la baranda y agarré con fuerza la mano de mi hijo para acercarlo a mí.

Antiguo Testamento. Deuteronomio 6:24 Josué 24:14 Eclesiastés 12:13

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El temor del Señor no es algo sencillo de definir. No es como buscar la definición de temor en el diccionario y encontrar una palabra o una frase que la explique. Tiene muchas capas. El temor del Señor es como un diamante con una superficie multifacética. Se necesitan muchas palabras para describir los diferentes aspectos que comprende el temor del Señor. Aunque la Biblia dice muchas veces, “no temáis”, también nos ordena temer al Señor. Es un mandato importante que encontramos tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.

Te invito a leer: Un Temor Santo

Nuevo Testamento Mateo 10:28 Lucas 1:49-50 2 Corintios 7:1 Apocalipsis 15:4

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algunas mujeres no nos agrada mucho la idea de envejecer, miramos la vejez como algo no tan lindo y el último tramo por recorrer de nuestro camino. A esta edad nuestra piel ya no luce como cuando éramos jóvenes, aunque, a mi criterio algunas mujeres parecen volverse más encantadoras con el paso de los años. Siendo sincera soy una mujer llegando a los cincuenta años y en lo personal, he albergado un temor secreto sobre la vejez, más que cambios físicos que pueda tener en mi apariencia, mi miedo es volverme obsoleta conforme envejezco, leí Envejeciendo con gracia con muchas lágrimas y gratitud mientras mis temores se convertían en alabanza; es por ello que quiero recomendártelo, las autoras Susan Hunt y Sharon Betters abordan las realidades de la vejez con el aliento bíblico de fijar nuestra mirada en el Dios eterno, quien completará la obra que comenzó en nosotras. La Palabra de Dios describe la vida como la bruma o como la hierba (Sal. 103:15). Nuestra estación para florecer es fugaz y temporal; sin embargo, la eternidad es para siempre. Vivir a la luz de la eternidad no solo nos impacta a nosotras, sino también a los hijos de nuestros hijos.

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Las páginas de este libro nos recuerdan que debemos comenzar teniendo el final en la mente, que nuestro punto de referencia para la vida es Dios y que su Palabra es nuestra autoridad. “La hierba se seca y la flor se marchita; pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre” (Isa. 40:8). Por medio de algunos ejemplos de mujeres de la Biblia, así como mujeres de la iglesia actual, podemos reflexionar sobre la fidelidad de Dios para con su pueblo a lo largo de la historia de la redención, recordándonos que nunca es tarde para profundizar nuestras raíces en el terreno de la Palabra de Dios para su gloria y nuestro bien. Dios es fiel, nuestro crecimiento en Cristo continuará conforme envejezcamos. Melissa B. Kruger, Glenna Marshall, Hunter Beless


Necesitamos la Palabra en todas las áreas de la vida. Muestra Gratis

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¿Qué pasa cuando hacer felices a los demás nos hace sentir miserables? La complacencia es una red flag o llamada de atención en la que debemos poner especial cuidado. No importa la edad que tengamos, todas en algún momento de la vida hemos experimentado esto; situaciones o personas que nos hacen caer en la complacencia. Por lo regular las jóvenes cedemos a peticiones que poco a poco se convierten en presión, regularmente ocurre por parte de nuestros “amigos”; hacer tareas escolares de alguien más, mentir sobre alguna actividad fuera de casa, por ejemplo. De adultas priorizamos las solicitudes o favores a nuestros familiares y amigos más cercanos; “hacer la despensa el fin de semana o prestar dinero reservado para otro fin”, e incluso de nuestros colegas en el trabajo; “trabajar un fin de semana completo para entregar un proyecto que no nos corresponde o cubrir una ausencia”, con la idea de que ayudar en ese momento mantendrá la armonía con las personas. ¿Es esto cierto?

Bueno, cuando llegamos al punto de sentirnos miserables por ayudar a los demás significa que hay un grave problema y no precisamente en los demás, sino en nosotras. El dictamen es que hemos dedicado nuestro tiempo y fuerza en satisfacer las solicitudes de las personas a nuestro alrededor sin considerar si son parte de nuestra responsabilidad e incluso si debemos atenderlas nosotras. He conocido muchas mujeres que piensan que son las únicas y las indicadas para brindar ayuda a todos en su familia, pero están totalmente equivocadas. Otras tantas que no saben cómo decir “no” a solicitudes incluso incongruentes de otras personas trayéndoles frustración, ansiedad y decepción.

Autoanálisis ¿Tus tendencias a complacer a las personas te han ocasionado muchos dolores de cabeza? ¿Estás cansada de aceptar algo en tu exterior que internamente estás segura de que no deberías? ¿Tratar de mantener a todos felices termina haciéndote sentir todo lo contrario? Si alguna de estas preguntas provoca un pequeño sí en tu corazón, te invito a leer: Cuando hacer felices a los demás te hace sentir miserable de Grupo Nelson.

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as mujeres en varias ocasiones nos dejamos llevar por las emociones o por lo que tenemos físicamente en este mundo. Creemos que la felicidad viene con la adquisición de nuevas cosas, o que el amor depende de un varón, pero estamos completamente equivocadas, el enemigo aprovecha cada momento para poner ideas en nosotras para confundirnos, anhelar cosas sin valor genuino o relaciones que no son provechosas y así ha sido desde el principio. A Eva, Satanás le mostró un camino falso en el que ella no moriría y podía ser como Dios, podría conocer el bien y el mal, Eva no vio algo malo en esto y opto por hacerle caso a la serpiente. Analizando la historia de Eva podemos darnos cuenta que el jardín del Edén no fue suficiente para ella, el Señor había provisto todo para ellos con solo un mandamiento; no comer el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal (Gen 2:17). Quizá todas en algún momento hemos sido como Eva, nos sentimos descontentas, insatisfechas o simplemente p en s a m o s qu e p o d em o s obtener algo mejor de lo que tenemos o quiénes somos, buscamos satisfacer nuestras “necesidades” con algo más, buscamos cosas materia les para llenar nuestro “vacío”; no hemos entendido del todo que Dios es más que suficiente para sentirnos plenas.

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¿Necesitas buscar satisfacción y validación en el mundo?

¿Es suficiente el amor, gracia y propósito de Dios en tu vida?

¿Cuál sería una forma tangible en que puedes comenzar a dejar que Dios sea suficiente para ti?

Al examinar tus elecciones diarias, ¿en qué áreas te ves tentada a satisfacer tus propios deseos en lugar de descansar en la provisión de Dios?

Cuando algo es suficiente, es abundante, es decir, no se necesita nada más y eso es lo que Dios debe ser para nosotras. Manteniendo nuestros deseos en Él estaremos satisfechas y tranquilas. Este ha sido el propósito de Dios desde el principio.

Te recomendamos leer: Sé una mujer cuyo Dios es suficiente de editorial Patmos.


omo mamás muchas veces nos encontramos en situaciones con nuestros hijos que nos hacen perder el control de nuestras emociones, por ejemplo: cuando nuestros hijos hacen alguna travesura, nos desobedecen o pelean con sus hermanos. Estas situaciones quizá nos hacen enojar y lo externamos de diferentes formas, algunas de ellas quizá incorrectas. Algunas recurrimos a una llamada de atención, un castigo o una corrección, sin embargo, hay mamás que no somos tan pacientes como nos gustaría ser y dejamos que nuestro enojo nos lleve a aplicar o actuar de forma incorrecta y esto no solo pasa con nuestros hijos, incluso puede aplicarse también al cónyuge. Hace poco me encontré con un video que se titulaba ¿Sabías qué el 70% de las personas les hablan mejor a personas desconocidas que a su propia familia? Uno de los ejemplos que mencionaba el vídeo y que más me hizo reflexionar, hablaba sobre la forma en la que muchas mujeres nos expresamos ante un disgusto o problema; hacía notar cuándo se vuelve un problema y debemos tratarlo, supongamos que; Una mamá y su pequeño están comiendo juntos, sin embargo, el pequeñito por accidente tira su vaso con agua haciendo que toda la mesa se moje. La mamá muy enojada al ver el desastre que se ha hecho, lo primero que hace es gritar:

¿Notas la diferencia entre cada uno de los casos? Este error muchas veces lo llegamos a cometer incluso ya de forma inconsciente, es por ello que quiero invitarte a reflexionar si te has sentido identificada con el ejemplo anterior y si es así quiero ayudarte a poder establecer una mejor comunicación con tus pequeños y familia. En ocasiones buscamos que las personas externas a nuestra familia se sientan bien y vean el mejor lado de nosotras, sin embargo, nos estamos olvidando de que la mejor versión de nosotras la debe ver en primer lugar nuestra familia. Como mamás somos el primer ejemplo de nuestros hijos, es por ello que son los primeros con los que debemos de reflejar la paciencia, amor, gracia y perdón.

Te invito a leer 7 elementos indispensables para la crianza de sus hijos de editorial Tyndale, estoy segura que será de ayuda durante esta etapa en la que te encuentras.

amor

respeto

limites

- Mamá: ¡¿Otra vez? ¿Por qué no tienes más cuidado? ¡ya mojaste toda la mesa! Pero, ¿Qué hubiera pasado si en lugar de su pequeño hubiera sido un invitado? Seguramente hubiera dicho: - Mamá: No te preocupes, fue un accidente, ya mismo limpio.

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todas las mujeres nos han dicho o hemos leído que debemos ser piadosas, sin embargo, aún muchas de nosotras desconocemos el verdadero significado de «mujer piadosa» quizá lo relacionan al carácter o una característica, virtud o don, pero ¿Cuál de ellos es el significado correcto? El día de hoy nos acompaña una invitada especial; Nedelka Medina, quien actualmente colabora como Coordinadora Editorial en Tim Challies en Español. Nedelka ha tenido una labor muy importante en la traducción, ella se encargó de la traducción al español de un recurso que toda mujer debe leer: «Mujeres piadosas, grandes hombres y sus madres»

• Maggie:

Hna Nedelka, para introducirnos un poco en el libro, creo que todas hemos escuchado precisamente el término de mujer piadosa, pero para algunas aún no ha quedado del todo claro, ¿Cómo podemos entender la piedad de forma práctica? ¿En qué consiste la piedad en las mujeres? ¿Cómo es que podemos ser una mujer piadosa y esto aplicarlo a la maternidad? • Nedelka:

Bueno, a veces la palabra piedad o ser piadoso lo vemos algo muy lejano y uno piensa ¿Cuándo voy alcanzar esa piedad de la que pensamos que la Biblia habla? El libro habla de once mujeres, cada una nació en diferentes familias, en diferentes países, pero las une el mismo llamado, y la palabra piedad si nosotros verdaderamente pensamos, la piedad es una disciplina del día a día, la piedad no es algo de que me acuesto hoy y mañana ya amanezco piadosa, o es algo tan lejano que yo nunca lo voy alcanzar, la piedad es el conocer al Señor todos los días, en poder aplicar esa transformación que el Señor nos está haciendo a nosotras primero y poder enseñarle eso a nuestros hijos en el día a día…

¡Te invitamos a escuchar la entrevista completa en tu plataforma favorita!

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revelado en la Biblia como nunca antes.


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