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Isla Rʼo Cuale #4 Centro, Puert o Vallart a, MŽxico. TelŽfono: 32 22 23 07 08 rivercafe.com.mx
Música en vivo 19:00-21:00 hrs.
La mejor experiencia culinaria para tus sentidos



Tras conquistar el mundo, la icónica bebida mexicana ha forjado un vasto e invaluable legado que se ilustra en esta exquisita colección de más de doscientas cervezas -desde las artesanales hasta las magnas-, la cual descubre los términos claves para degustarlas, provee una guía amena y ágil de sus diferentes estilos, brinda sugerencias de maridaje con múltiples platillos y revela los secretos de este rico movimiento cultural. La obra es un tesoro para los entusiastas del sublime elíxir que aspiran a potencializar al máximo su experiencia sensorial y detalla de manera vibrante la travesía de más de cincuenta cerveceros que contribuyen a sus comunidades, reviven tradiciones y engrandecen el arte gastronómico. Este distinguido libro logra que el gozar de la cerveza, además de refrescante, entretenido y sabroso, sea realmente inspirador. Salud.




Fundador Editorial Héctor Castro y Castro
Presidente Editorial Alma PérezRodríguez
Director General Manlio Fabio Castro
Editor Galo Castro P.R.
Colaboradores
Andrés Zorrero
Aldo Fulcanelli

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Fermín Riestra 1517 Colonia Moderna C.P. 44190 Guadalajara, Jalisco, México
Enrique Alonso Cervantes
Zianya A. Haro
Jesús Zarate
Nicolas Collins
Xkenda Berrueco
Jairo Magdaleno
Carlos Millet
Juan Valenzuela Moreno
José Manuel González Alba
Revista semanal de distribución gratuita en hoteles, restaurantes, galerías, cafés, videobares, discotecas, playas, etc. Las opiniones expresadas en los rtículos son responsabilidad de los autores.
Revista Ciento Uno Una edición de: Astro Publicaciones Editores. Registro autorizado como correspondencia de segunda clase por la Dirección General de Correos con fecha 7 de enero de 1974 Oficio No. 2151. Certificado de licitud de contenido Oficio No. 912, ante la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas, Certificado de Licitud de Título No. 1474 ante la Dirección General del Derecho de Autor.


MaNliO FabIo CastrO
La emocionante disciplina del surf puso en el mapa las bellas costas de Sayulita en Nayarit, atrayendo a profesionales de este deporte, así como turistas amantes y espectadores, principalmente de Estados Unidos y Canadá, fue la década de los años 90 cuando vino el ‘boom’ de moda para esta playa, disfrutar de extraordinarios exponentes del surf, quienes fueron recomendando el destino, hoy este pueblo mágico, se encuentra en el top de las playas en México.
Treinta años antes, en 1960 Ruperto Rodríguez Avalos llegaría de Puerto Vallarta a Sayulita, no había nada, tres casitas, puro ‘mareño’, venian de la playa Chacala en pangas de madera a vender raicilla, puso una palapa, en aquellos años el Chef Bernardo del Hotel Camino Real lo enseño a cocinar, así aprovecho, lo que sacaban de mariscos los pescadores Ruperto los cocinaba, fue entonces que así nace El Costeño restaurante.
A los años el legado lo tomó su hijo Guillermo Rodríguez Isiordia, en todo Sayulita conocido y querido como “El Guango”, tuvo que dejar la escuela en Tepic para regresar
apoyar a su papá, fue entonces que le entró a la cocina, tomando enseñanza de su padre, este escenario gastronómico a sido su vida, hoy lo disfruta, la cocina nayarita del mar le apasiona, le ha regalado grandes amigos, hoy El Costeño es un referente de esta playa.
La cocina en El Costeño es totalmente nayarita, empezando por el delicioso pescado huachinango frito, el hermoso ritual de estar desprendiendo la carne del pescado y una cerveza fría, ¡pa’ chuparse los dedos! ($170); desde tiempos de Don Ruperto se quedó la ‘pasta de camarón’, es un paté de camarón delicioso para untarlo en galleta salada o tostada, que no lo encuentras en ningún otro lugar, hay camarones al ajo, a la diabla, filete de pescado empanizado, coctel de camarón ó campechano, pulpo al ajo ó ranchero, ensalada fresca mixta con camarón, pulpo, caracol y callo de almeja ($230).
“Cuidamos que el plato sea generoso, me gusta que vaya bien servido, no le escatimamos aunque le ganemos poquito. Aún viene gente pidiendo el coctel
de camarón con leche como lo hacía mi padre, va la cocción del camarón con cinco limones, se sirve en la chabela y al final se exprime un nuevo limón y todo el jugo cambia a color blanco, si lo piden se los hacemos; el éxito de nosotros es seguir haciendo cosas como mi padre nos enseñó, antes andaban aquí los barcos camaroneros de Mazatlán o de Manzanillo y les compraba camarón, después me iba por los camarones hasta Puerto Vallarta con Ricardo Loeza, estos detalles de pasión son los que cuidamos, ahora le tocará conservar a mi hija Vania Sinahi”
“Cuando el turista que viene por primera vez a Sayulita, buscan orientación, preguntan a los taxistas, a los playeros ó encargados de estacionamientos que lugares son los más emblemáticos, lugares que hayan sido parte del inicio del pueblo, ellos recomiendan El Costeño; tenemos un gran compromiso, ser cálidos anfitriones, recibirlos con alegría, con responsabilidad y no abusar del turismo, porque se nos va, yo invito a los demás restauranteros a que cuidemos el turismo, saberlo tratar y conservarlo”
“Mi apodo del ‘guango’, me quedó después que un buzo local que le decían el ‘verde’ (q.e.p.d.) extrajo una gran cantidad de ostión, me pidió permiso para comer aquí y tomar cerveza, ese día el restaurante se me llenó, yo estaba en la cocina hecho camotes (sobre cargado de trabajo), desde la cocina les gritaba “tocayo” , refiriéndome al ‘verde’ y sus amigos, viene y me reclama porque le decía tocayo, le dije : es que ustedes ya están bien guangos de tanta cerveza y yo de tanto cocinar, de ahí me empezaron a decir el guango, al principio me molestaba , pero ahora lo disfruto, y no se olviden los tapatíos de su amigo El Guango ¡aquí los espero!” finalizó.
El Costeño restaurante, cocina de mar nayarita, calle


Delfines 219, al pie de playa. Abierto toda la semana de 12 del día a 8 pm o un poco más, barra en destilados completa. Margarita gigante, ‘la más grande del mundo’, con frutas naturales mango, fresa, limón, piña colada $700. Renta de tablas de surf con Adrián ‘el gatito’, dos veces campeón mundial de surf (conceción ‘El Costeño’).



El chef tabasqueño integra una idea compleja de la cocina mexicana actual, donde la técnica, la experiencia y la intuición cohabitan con naturalidad.
Hablar con Aquiles Chávez es entrar en un pensamiento que se expande. Su forma de explicar la cocina no separa la técnica del instinto, ni la historia del presente. Todo ocurre al mismo tiempo. En esa simultaneidad aparece una idea insistente, la libertad no es el punto de partida, es una consecuencia del conocimiento.
CC: Tu cocina ha transitado entre lo muy técnico y lo popular con naturalidad. ¿En qué momento entendiste que el oficio no necesitaba traducción para ser respetado?
AH:
Yo llego a la cocina desde el estudio. Desde la necesidad de entender por qué comemos lo que comemos, desde una curiosidad muy profunda por la historia. Me formo en la escuela, paso por una estructura muy clara, muy técnica, incluso muy rígida. La experiencia con Alain Ducasse termina de consolidar eso, una cocina donde el método, la precisión y el respeto por la técnica son incues-
tionables.
Pero con el tiempo aparece otra cosa. Una necesidad de romper. Y ahí es donde empiezo a pensar en esta idea de la rudeza. No como algo opuesto a la técnica, sino como algo que depende de ella. Porque si no entiendes la técnica, no puedes romper nada. Lo único que haces es improvisar desde el desconocimiento, y eso se nota. La técnica establece un límite. Te dice, hasta aquí. La rudeza, en cambio, es la decisión de cruzarlo. Pero cruzarlo con conciencia. Entendiendo exactamente qué estás transgrediendo.
Esa libertad no llega al principio sino cuando dejas de querer demostrar. Cuando ya no necesitas validación externa, cuando ya no estás cocinando para que alguien diga que lo hiciste bien. En ese momento, la cocina cambia. Se vuelve más personal, más directa, más honesta.
CC: ¿Qué decisiones concretas tomas hoy para no diluir esa raíz dentro de una escena cada vez más global y competida?
AH:
Lo primero es reconocer el momento en el que estamos. Hoy la cocina se ha convertido en experiencia, pero esa experiencia muchas veces está construida desde la parafernalia. Hay fuego, hay efectos, hay una intención clara de impresionar. No necesariamente de alimentar. A eso se suma el peso de las redes sociales. La cantidad de información es tal que termina por alterar la percepción del propio trabajo. Ves lo que hacen los demás, ves la constante producción, y aparece una sensación de insuficiencia. Como si no estuvieras haciendo nada, aunque sí lo estés haciendo.
Esa dinámica empuja a cocinar desde la urgencia de estar presente. Desde la necesidad de no desaparecer. Y en ese proceso se desplaza lo esencial. El sabor deja de ser el centro.
El plato empieza a construirse como imagen. Se vuelve una composición pensada para ser vista antes que para ser comida. Y entonces aparecen platos que son visualmente impecables, pero que no necesariamente tienen profundidad en el gusto.
Ahí es donde yo decido regresar como una decisión consciente. Volver a cocinar para que la gente coma. Para que disfrute. Para que haya un placer real en el acto de comer.
CC: El humor ha sido parte de tu presencia pública. ¿Cómo equilibras esa dimensión con la exigencia y la disciplina que implica sostener una cocina con ese rigor?
AH:
Durante mucho tiempo la cocina fue un espacio de silencio. De rigidez. De disciplina llevada a un extremo donde no había lugar para nada más. Yo me formé ahí, y lo agradezco.
Pero después entendí que la exigencia no está peleada con el disfrute. Que puedes sostener un nivel alto de trabajo sin eliminar la posibilidad de pasarla bien. En mis cocinas eso se traduce en momentos. La preparación es un espacio vivo. Hay música, hay conversación… El trabajo sucede ahí, pero también sucede algo más, una convivencia que sostiene al equipo.
En el servicio cambia todo. Ahí sí hay silencio. Ahí la atención es absoluta. Cada quien sabe lo que tiene que hacer.
Se trata de entender los tiempos de la cocina.
CC: En un país donde la tradición pesa tanto, ¿dónde colocas el límite entre reinterpretar y deformar una receta?
AH:
La tradición no es un objeto inmóvil. No está fijada. Se ha construido a partir de repetición, sí, pero también de adaptación constante.
Cuando digo que no hay que arreglar lo que no está descompuesto, no estoy diciendo que no se toque. Estoy diciendo que hay que entender antes de intervenir.
El ejemplo del mole es muy claro. Hay tantas recetas como familias. Cada una responde a un contexto, a una disponibilidad de ingredientes, a un momento específico. Eso no la vuelve intocable.
Pero tampoco significa que se pueda intervenir sin conocimiento.
Para poder reinterpretar, hay que investigar. Hay que ir hacia atrás. Entender qué había, qué no había, cómo se cocinaba, por qué se hacía de esa manera.
El chile en nogada es un caso muy preciso. La temporada no es un detalle, es parte de la estructura del platillo. La procedencia del ingrediente tampoco es negociable en ciertos puntos.
Hay márgenes de adaptación, sí. Pero también hay líneas que sostienen la identidad del plato.
El problema no es reinterpretar. El problema es intervenir sin comprender.
CC: La televisión te dio una visibilidad masiva. ¿Qué tuviste que proteger para que esa exposición no interfiriera con tu cocina?
AH:
Nunca construí un personaje. Y eso fue una decisión, aunque en su momento no la pensé como tal. Simplemente no sabía hacerlo de otra manera.
Cuando mi papá me vio en la televisión, lo que vio fue lo mismo que veía en la casa. No había una diferencia. No había una construcción.
Y creo que eso fue lo que permitió que funcionara. Porque durante mucho tiempo la televisión estaba llena de personajes que no tenían relación con la vida real.
Había una distancia muy grande.
Aquí no. Aquí soy yo.
Y eso también te protege. Porque no tienes que sostener algo que no eres.
CC: En términos de equipo, ¿qué valoras más hoy en tu cocina?
AH:
La actitud.
Siempre.
La técnica se enseña. El oficio se transmite. Pero la disposición a aprender, a trabajar, a estar presente, eso no se puede imponer.
Yo puedo formar a alguien, puedo enseñarle, puedo acompañarlo en el proceso. Pero si no hay ganas, no hay nada.
La actitud es el punto de partida.

MagNolia ramírez
Dormir en la antigua mansión de Marco Antonio Solís, relajarte en una alberca con forma de guitarra y pedir un coctel inspirado en sus canciones suena a algo que solo podría existir en los sueños de sus fans. Pero sí existe, y está en Morelia. Hotel & Spa Mansión Solís by HOTSSON transforma el universo de “El Buki” en una experiencia de lujo donde la música, la arquitectura y el descanso se mezclan.
Hotel & Spa Mansión Solís by HOTSSON: El universo de “El Buki” convertido en hotel
En pleno Centro Histórico de Morelia se encuentra Hotel & Spa Mansión Solís by HOTSSON, un hotel boutique que ocupa la antigua residencia de Marco Antonio Solís y que hoy se ha convertido en uno de los hospedajes más originales del país. Desde que cruzas la entrada, queda claro que aquí la música no es solo ambientación: forma parte de toda la experiencia.
El hotel toma inspiración directa del legado artístico de Mar-
co Antonio Solís “El Buki”. Muchos de sus espacios llevan nombres de canciones icónicas del cantante y, lejos de sentirse temático o exagerado, el concepto logra mantener un equilibrio elegante y sofisticado.
Diseñado por el estudio Ardetti Arquitectura, Hotel & Spa Mansión Solís by HOTSSON combina detalles clásicos con una estética contemporánea que hace sentir cada espacio íntimo y relajante. Las suites son amplias, luminosas y de categoría premium, pensadas para desconectarse en medio de pequeños guiños decorativos que recuerdan la sensibilidad artística del músico michoacano.
Uno de los rincones más fotografiados del hotel es, sin duda, su alberca en forma de guitarra acústica. Rodeada de jardines, jacuzzi exterior y camastros, se ha convertido en uno de esos spots que hacen que muchos viajeros terminen planeando una escapada a Morelia solo para conocerla.
Del spa al sky bar: el lado más foodie y relajante del hotel
Parte del encanto de Hotel & Spa Mansión Solís by HOTSSON está en cómo logra convertir referencias musicales de Marco Antonio Solís en experiencias de hospitalidad. El spa “Amor en Silencio” funciona como un pequeño santuario de bienestar donde los tratamientos antiestrés y la atmósfera tranquila invitan a olvidarse por completo de la rutina. La experiencia continúa en espacios como el Aqua Bar “Más Que Tu Amigo” y el Sky Bar “El Milagrito”, ideales para disfrutar un coctel mientras cae la tarde sobre una de las ciudades coloniales más bonitas de México. Y claro, la gastronomía también tiene un papel importante. El restaurante “Tu Dulce y Mi Sal” apuesta por una propuesta que mezcla ingredientes locales, técnicas tradicionales mexicanas y toques contemporáneos. El resultado es una cocina que celebra los sabores michoacanos sin perder el lado sofisticado que define al hotel.
Incluso la cafetería “Quiéreme” y el gimnasio “Motívate” mantienen esta conexión con el repertorio musical de Marco Antonio Solís, haciendo que cada rincón tenga personalidad propia.
Mucho más que un hotel para fans Aunque para muchos hospedarse en Hotel & Spa Mansión Solís by HOTSSON significa acercarse al universo de uno de los artistas más queridos de Latinoamérica, Marco Antonio Solís, la realidad es que el hotel va mu-
cho más allá del fanatismo. Su ubicación privilegiada permite recorrer fácilmente el Centro Histórico de Morelia, descubrir su arquitectura colonial y disfrutar una ciudad que siempre encuentra nuevas formas de sorprender.
Al final, lo que hace especial a Hotel & Spa Mansión Solís by HOTSSON no es solo haber pertenecido a Marco Antonio Solís, sino la manera en que logra transformar esa historia en una experiencia cálida, elegante y distinta a cualquier otro hospedaje en México. Porque sí, hay hoteles bonitos… y luego están los que tienen historia, personalidad y hasta soundtrack propio.

¡Hacemos que la ames!
Av Guadalupe 6473
Chapalita Inn, Zapopan, Jal.
Teléfono: 33 17 52 00 00
Abierto: martes a jueves de 2 a 11 pm
Viernes a domigos hasta las 12 de la noche



MaNliO FabIo CastrO
Enclavado en la parte noroeste de Sonora, colinda al norte con Arizona Estados Unidos y el municipio General Plutarco Elías Calles, al noreste con San Luis Rio Colorado, al sureste con Caborca y su límite al sur con el Golfo de Ca-
lifornia, a 98 kilometros (1.05 hrs) de Sonoyta, ciudad fronteriza de México con Lukeville Arizona; a 456 km de Hermosillo (5.08 hrs) y a 465 km (5.34 hrs) de Tijuana. Este destino turístico fue explorado por un británico en 1826, Robert Williams Hale Hardy que quedó varado en las costas del
Golfo de California en Sonora, ahí bautizó el cabo con forma de ballena como Port Rocky Point, (documentó sus experiencias en el libro “Travels in the interior of Mexico”, publicado en Londres en 1829, detallando la geografía, minería y sus observaciones sobre los grupos indígenas). En 1828 dos inversionistas de Arizona abrieron un hotel casino ‘Marine Club’ para estadounidenses sedientos de alcohol, siendo la primer construcción en estas playas, en plena época de la prohibición, se menciona que el mismo Al Capone pisó este lugar, un siglo después en 1930, los pescadores le llamaron al pueblo Punta de Piedra, fue rebautizado Puerto Punta Peñasco, y el gobierno mexicano lo simplificó como Puerto Peñasco. En la década de 1930 se construyó el ferrocarril, armando la ruta de Peñasco a Mexicali, la California norte de México, en 1980 Peñasco seguía siendo un municipio muy modesto, 110 kilometros de playa sin ningun desarrollo turístico. Uno de los grandes atractivos a solo 18 kilometros, es El Pinacate , un complejo laboratorio geológico, que se compone del imponente volcán Santa Clara, más de 400 conos de ceniza, más de 600 flujos de lava, y 9 cráteres gigantes, lugar con mayor concentración de cráteres gigantes en toda América; a ello, la história data que aquellos astronautas de los primeros grupos de la NASA del Apolo en la década de 1960, vinieron al Pinacate a realizar simulacros y prácticas de geología de campo, con la intención de pisar adecuademente la Luna, antes de su misión histórica, el comandante Alan Shepard, y el piloto Edgard Mitchell realizaron ejercicios de campo. A un costado de este gran escenario natural se encuentra el Gran Desierto de Altar que resulta impresionante de entender la inmensisdad y fuerza de su naturaleza, sin duda el principal motivo por estar en Peñasco es la playa, son varias que visitar, entre ellas la Playa el Mirador, Playa La Cholla que es la más tranquila, ideal para entrar los bañistas con mayor seguidad, Playa Bonita, Playa Pelicano. El mar de Peñasco expresa un fenomeno natural único de manera impresionante conocida como ‘marea viva’, esto es, cuando se presenta luna llena nueva, el mar retrocede muchisimo, este fenómeno no lo ves en las costas del país, al parecer son esta playa y una más en el mundo, y luego retorna completamente con rapidez elevando la marea a su nivel natural.
A pie del malecón se encuentra la estatua del ‘Camaronero’, en honor a los pescadores, quienes en Peñasco se especializan más en sacar merluza y camarones que envían a Ensenada y Arizona, sábados y domingos , los paseantes disfrutan ver las embarcaciones llenas de luces que alegran el convivio del paseante.
Finales de los 90’s principios de la década dos mil, el gobierno sonorense se asoció con inversionistas privados para planear resorts, condominios y zona hotelera, se rezonificaron más de diez mil hectáreas, vino el aeropuerto internacional (que a la fecha no llegan vuelos internacionales) entonces se consideró a Peñasco zona libre para extranjeros sin necesidad de visa, especialmente para estadounidenses, fue entonces que llegaron miles de jubilados en casas rodantes, el año 2000 era el escape de fin de semana para Arizona, familias de Phoenix y Tucson a 4 horas en carretera, fue por eso que le apodan ‘la playa de Arizona’, mismos que han comprado casas, condóminos, propiedades, y con el tiempo han impuesto la frase “Rocky Point in ours”, para el año 2010 Peñasco recibía más de dos millones de turistas extranjeros al año, en este año la población fija alcanzó los 84 mil, varios miles son estadounidenses y canadienses; pero no todos los locales están contentos con la “rocketpointmania”, la demanda ‘gringa’ ha hecho que se haya perdido la esencia en esa zona del país, a tal grado que todos los letreros están en idioma inglés.
Hoy Peñasco crece vertiginosamente, resorts y hoteles de súper lujo, encuentras The Cove Boutique, Sonoran Spa , Cuatro Palmas, Peñasco del Sol, Esmeralda Beach Resort, Luna Blanca, Playa Bonita Resort, Bella Sirena , Las Palomas Beach, Princesa de Peñasco, Sandy Beach Costa Diamante, Bella Sirena Beauty, Laguna Shores Resort, Sonoran Sky Resort, Caracoles Homes, Princesa de Peñasco, Encanto Living, Whale Hill, Playas Hotel Suites, Rocky Point Sonoran, Ground Floor Sonoran, Near Playa Hermosa, Sea Rock, Jardín del Mar, Brenda Alicia, Las Palmas Resort, Condo Pinacate, entre otros.

Intenso aroma a grafito con notas frescas de lavanda, tomillo, romero y grosella negra. Toques de opulencia. Matices de yodo y mejillón. De cuerpo pleno, con una intensidad magnífica y taninos sedosos que se desarrollan en el paladar, mostrando una gran persistencia que perdura durante minutos. Una profundidad verdaderamente excepcional. 77% cabernet franc y 23% cabernet sauvignon. El mejor vino de la historia. Se produjeron 4.800 cajas. Necesita entre cinco y siete años para alcanzar su plenitud.
Puntaje
100
Color
Rojo
País
Chile
Región
Valle Central
Antiguo



La St. Bernardus Abt 12 es una de las cervezas más icónicas, premiadas y respetadas a nivel mundial. Elaborada por la Cervecería St. Bernardus en Watou, Bélgica, es el buque insignia de la marca y el máximo referente del estilo Belgian Quadrupel (cuádruple belga). [ Posee una estrecha relación histórica con la legendaria Westvleteren 12, ya que St. Bernardus elaboró las cervezas de los monjes de San Sixto bajo licencia entre 1946 y 1992, utilizando la misma levadura original que todavía le otorga su identidad única.



Ana GuadArraMa
Cada día vemos, compramos y consumimos un buen número de productos que forman parte ya de nuestro entorno personal, que nos resultan naturalmente familiares y cercanos. Sin embargo, no siempre conocemos el verdadero origen del producto o de su nombre, que en ocasiones se remonta a épocas muy lejanas.
Como, por ejemplo, el de los donuts, que en su versión actual tiene sus raíces en Europa, pero su transformación en un éxito comercial masivo ocurrió en Estados
Unidos durante el pasado siglo XX.
El origen de los donuts
El primer antecesor de los donuts parece ser una elaboración holandesa, el olykoek, cuyo nombre significa ‘pastel aceitoso’, un bollo de masa frito en grasa que los colonos holandeses llevaron a Nueva Ámsterdam —actualmente Nueva York— en el siglo XVII.
Según la compañía de alimentación Gallina Blanca, durante cerca de 200 años, los donuts —o más bien sus antecesores holandeses— se fabricaron sin agujero en el centro, una aportación más moderna. Desde Holanda, estos bollos de pasta frita cruzaron el Atlántico de la mano de emigrantes de este país que poblaron territorios como Pennsylvania.
Allí fue bautizado con el nombre de dought nut, que significa nuez de pasta, ya que originalmente se colocaban nueces en el centro para disimular la masa cruda que habitualmente quedaba en el centro del bollo después de freirlo. La incorporación del característico agujero central tuvo lugar en 1847, cuando un marinero estadounidense, Hanson Gregory, lo hizo precisamente para asegurar que la masa se cocinara uniformemente y no quedara cruda en el centro.
El salto de la panadería artesanal a la industria masiva comenzó en 1920 con la invención por parte de Adolph Levitt, un refugiado ruso en Nueva York, de la primera máquina automática para hacer donuts, que permitió producirlos a gran velocidad para las multitudes que salían de los teatros.
En 1937, Vernon Rudolph fundó la empresa Krispy Kreme en Carolina del Norte y obtuvo un gran éxito vendiendo donuts calientes directamente desde su local a
través de un agujero en la pared.
Y ya en 1950, William Rosenberg fundó la cadena Dunkin’ Donuts —originalmente Open Kettle— en Massachusetts, popularizando definitivamente la combinación de café y donuts como una propuesta habitual de desayuno.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
El donut tiene sus raíces en el ‘olykoek’ holandés del siglo XVII, llevado a Estados Unidos por colonos. Originalmente sin agujero, este se añadió en 1847 para asegurar una cocción uniforme. Su éxito comercial explotó con la invención de máquinas automáticas en 1920. Finalmente, marcas como Krispy Kreme y Dunkin’ Donuts consolidaron este dulce como un pilar del desayuno estadounidense y un fenómeno global.
Este músico nacido en Harlem fue el primer pianista que empezó a tocar el piano como si fuera un instrumento de viento. A pesar de que incorporaba mucho del estilo stride de Art Tatum en la mano izquierda, el saxofonista y arquitecto del bebop, Charlie Parker, era la inspiración principal de Bud Powell. Como resultado, Powell demostró ser de gran influencia, a pesar de que su carrera fue corta (falleció a la edad de 41, después de años de padecer problemas de salud mental). Es el eslabón perdido entre Art Tatum y el bebop y su lugar como uno de los mejores pianistas de jazz de todos los tiempos está asegurado de por vida.



Andrés ZOrrero lara
Dirección y Guion Carla Simón (Alcarrás y Verano 1993)
Película Española.
Romería es una agradable película, sin duda podremos clasificarla en el grupo de cine Arte.
Preguntaron a la directora ¿porque se llama Romería?, explico que la trama es una peregrinación tanto física como espiritual, y es verdad.
Marina que es la personaje principal es una jovencita catalana de 18 años que visita Vigo (Galicia), ella es huérfana de padre y madre y requiere un certificado para solicitar una beca para continuar sus estudios. Para esto visita Vigo, es recibida por un Tio al que nunca conoció antes, los primos tampoco sabían de ella. Comenzamos a percibir una tensión donde Marina comienza a escuchar rumores y cosas que hablan los Tíos como incomodos por la situación.
En el registro civil le hacen ver que su padre fallecio en 1992, sin embargo, ella tiene la información que fallecio en 1987, además en el registro de defunción aparece que su padre no tuvo hijos. Esto evidentemente va generando tensión y desconcierto en ella y en nosotros como espectadores, porque mas allá de parecer una familia normal, su familia paterna está llena de secretos y silencios.
Vemos como el Tío con quien llego se ve incomodo al concertar una visita a casa de sus padres (Abuelo de Marina), alega que Marina tiene razón en querer conocer el pasado de su padre.
En la primer visita a una de sus Tías las hijas pequeñas de la Tía, sus primas de entre 4 y 8 años le dicen que si ella (Marina) esta enferma por que la Mama (la Tía de Marina) les hizo hincapié en que traten de no tocarla, ya que tiene algo mal en la sangre, Marina no atina como reaccionar a esas cosas.
No expondré la medula de la historia, porque hay que verla y vivirla, pero si hay un par de detalles que me llamaron la atención, en efecto vemos una especie de Romería que se hace con barcos para bendecir a los muertos que el Mar se ha llevado, se ve una linda tradición, de igual modo vemos las fiestas de Vigo donde los jovenes bailan unidos como grupo, despues vemos una nueva fiesta (en un pasado previo) donde nuevamente hay un baile común, donde algunos de ellos son envueltos con sabanas como muertos. Al final todo ese grupo de jovenes queda cubierto por una sabana. En un dialogo paralelo al tema se nos dice que hubo “otros tiempos” pero todos los amigos de esos tiempos murieron en accidentes, o por droga.
Carla agrega un gato como el hilo que nos lleva a entender el pasado de una manera un tanto surreal pero efectiva, donde Marina puede entender el pasado de sus padres.
La Película parece recordarnos que podemos heredar lo bueno si asi lo deseamos y no dejar ser familia, aunque seamos diferentes.
Hay un par de fotografías maravillosas. Aproveche y vaya a ver esta película es de las historias que nos dejan con ganas de hablar del tema.
Vaya al cine, hasta la próxima.


La banda mexicana celebrará 40 años de trayectoria con un concierto en el Estadio GNP Seguros de Ciudad de México, después de protagonizar la ceremonia inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026
Después de convertirse en uno de los protagonistas de la ceremonia inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, Maná ya tiene una nueva cita con su público mexicano. La banda anunció un concierto en el Estadio GNP Seguros de Ciudad de México para el próximo 17 de diciembre, una presentación que además tendrá un carácter especial: será su única fecha en México durante 2026.
El anuncio llega en un momento especialmente significativo para la agrupación liderada por Fher Olvera. Su participación en la apertura del Mundial los colocará frente a una audiencia global de millones de espectadores, reafirmando el lugar que ocupan dentro de la historia de la música latina. Pocas bandas del continente pueden presumir una trayectoria con semejante alcance internacional y una conexión tan
profunda con varias generaciones de oyentes. La fecha en Ciudad de México servirá también como una celebración de sus 40 años de historia. Con más de 50 millones de discos vendidos, 11 álbumes de estudio y canciones que se han convertido en parte esencial del repertorio del rock en español, MANÁ continúa siendo una de las agrupaciones más influyentes surgidas en América Latina.
Vivir Sin Aire Tour promete reunir algunos de los mayores clásicos de su catálogo en una producción de gran formato diseñada para repasar una carrera que incluye hitos como Dónde Jugarán los Niños, considerado el álbum de rock latino más vendido de todos los tiempos, además de reconocimientos como múltiples premios GRAMMY y Latin GRAMMY, una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y la histórica nominación al Salón de la Fama del Rock & Roll en 2025.
















































