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Saltillo, Coahuila de Zaragoza.- Para mostrar las fortalezas de Coahuila ante estudiantes y empresarios de la Región Sureste, el Secretario de Economía y Turismo, Jaime Guerra Pérez, expuso la conferencia Perspectivas Económicas del Estado de Coahuila.
En su presentación, resaltó el trabajo que realiza el Gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís, así como el impulso que le da para mantener un desarrollo económico, atraer más inversiones, generar empleos, contar con paz laboral y ser de las entidades más seguras, así como ser una potencia en materia energética.
“Somos de los estados más seguros en México, eso es algo fundamental, que nos da la confianza de estar aquí tranquilos, y que le da la confianza a los inversionistas para establecerse en Coahuila, al igual que gozamos de una riqueza histórica, cultural, gastronómica y lugares únicos en el mundo”, puntualizó.

e Inglaterra.
Resaltó que el tema para los inversionistas es la confianza, además que la entidad es un destino de turismo y negocios por su posición estratégica, y cuenta con una de las mejores infraestructuras en materia de conexiones carreteras y de ferrocarril, así como con una mano de obra calificada.
En su exposición de las fortalezas y perspectivas del estado, dio a conocer que dentro de poco se realizará la sexta gira de promoción económica del estado a China, para consolidar más proyectos de inversión, como lo fue al mostrar a Coahuila en los países de Corea, China, Alemania, Canadá
Destacó el nivel educativo que tiene el estado y la aportación del 3.4 por ciento que realiza Coahuila al país, además de ser líder en la producción automotriz, minería, agricultura, ganadería, energía y en las industrias de la leche, cervecera y la vitivinícola, y contar con seis Pueblos Mágicos y lugares naturales únicos en el mundo.
Al final del evento de la “XIX Enlaces Productivos e Innovación Tecnológica CANACINTRA 2018”, se le otorgó un reconocimiento por su participación y el apoyo que brindó el Gobierno del Estado para realizarlo.










8: Queremos justicia
¿amnistía para quién?
14 TIROIDISMO
exhibiendo la ineficiencia del IMSS
20 Mantenimiento urbano
El gran negocio municipal
24 Después del 68
Al país le fue mal política y económicamente
30 Aldo Villarreal
De la denuncia a dar vegüenza
40 ¿Hay o no hay crisis educativa? Una visión desde la realidad regional



Grisel López Manzanares | Reportaje
35 ¿Todo es culpa de la lluvia?
Inundaciones: negligencia e irresponsabilidad
Lucila Navarrete Turrent | Entrevista
46 La noche más larga
Tres sobrevivientes laguneros de la matanza del 68
Daniel Herrera | Opinión cultural:
50 La genialidad se tambalea
La 5ta temporada de Bojack Horseman



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OCTUBRE DE 2018
Para la economía de Coahuila era de suma importancia la renovación del TLC; mucho más de lo que suceda o deje de suceder con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
El acuerdo, en el cual al final Canadá jugó un papel decisivo para alcanzar una negociación más favorable ante el impredecible y complicado gobierno de Donald Trump, no tiene todas las ventajas que tuvo el primer TLC por más de veinte años, pero agrega algunos elementos nuevos que obligarán a realizar cambios a las empresas trasnacionales y mexicanas.
La industria del acero, de la cual depende todo el centro del estado, sigue en una posición difícil por los aranceles impuestos al acero por parte de Trump, pero no tiene una situación crítica.
Todo el sureste, que comprende a Saltillo-Ramos Arizpe y Arteaga, regresa a un escenario que le da certeza económica para las próximas décadas, lo mismo que el sector de autopartes en La Laguna y toda la industria de manufactura para la exportación de la región norte.
Se desconoce aún qué sucederá con el gasto público federal para los próximos seis años. Ni Coahuila ni los demás estados norteños están dentro de las prioridades del nuevo gobierno federal, que parece enfocado al centro y sur del país.
El único estado que en apariencia recibirá más atención es Tamaulipas, por el problema de la seguridad pública que enfrenta y, en menor proporción, el norte de Chihuahua, pero lo fuerte del gasto se perfila hacia el centro y el sur.
Lo que sí podría complicar el ambiente de convivencia social y la función de los gobiernos municipales y el estatal es la complejidad del escenario político, donde la distribución del poder público se reparte, de manera complicada, entre el PRI, el PAN y Morena.
No será fácil alcanzar una buena negociación y armonía entre un gobierno federal que busca abarcar todo el espacio posible, un gobierno estatal que tiene que desempeñar su función pero enfrenta una situación económica complicada y los gobiernos municipales, que dependen del apoyo tanto del gobierno estatal como del federal.
Hay demasiados actores en el escenario político que buscan su cuota de poder y eso, inevitablemente, siempre acarrea complicaciones. Por el bien de los coahuilenses es de esperarse que se anteponga el bien del estado al interés de los partidos políticos y de sus camarillas.

por: Gerardo Lozano

En el país de la impunidad el próximo gobierno promete amnistía, ¿pero a quiénes?
El país de Elba Esther Gordillo, el país de Jorge Torres López, el país impune y corrupto de Enrique Peña Nieto donde nadie fue condenado por Odebrecht; el país de la Casa Blanca, el de la Gran Estafa, el de los 16 tráilers con cadáveres; el país donde los magistrados dejan libre a la gente más corrupta y de la forma más evidente. En este México que gobernará López Obrador, ¿amnistía para quién?, ¿justicia para quién?
En algún momento de la campaña electoral o aun antes de ésta, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, parece entender en su discurso la aplicación de la justicia como un acto de venganza, lo cual es muy delicado, porque se trata de dos cosas completamente distintas.
La venganza es un acto personal que busca infringir un daño para compensar un agravio u otro daño recibido; es considerada como un vicio e inclusive caer dentro de la perversión del carácter, mientras que la impartición de justicia es una función del Estado, compete de manera exclusiva a éste y no le está permitido a un ciudadano privado el tratar de aplicarla por su propia mano, lo que es considerado inclusive un delito.

Para cumplir esta función básica que deposita en él la sociedad, el Estado requiere de un aparato eficiente de impartición de justicia, que es indispensable y es irrenunciable.
De los 17 foros de consulta popular sobre la seguridad que se iban a realizar en todo el país, se suspendieron los últimos cinco, en lo que es un muy mal mensaje a la sociedad en torno a los compromisos del nuevo gobierno federal que comienza el próximo primero de diciembre.
De estos últimos foros suspendidos, la mayoría se trata de estados sumamente conflictivos, como Tamaulipas, considerado como un narcoestado, donde los propios ciudadanos estaban planteando que realizarían el foro con o sin los nuevos funcionarios públicos, en lo que es otro mensaje negativo.
De los doce foros realizados surgió un clamor unísono e inequívoco: ¡Queremos justicia! No perdón o amnistía a quienes causaron el daño, lo que echó abajo el planteamiento original de perdón y amnistía que estaba planteando en su campaña López Obrador.
Pero lo más importante es que los foros se organizaron sin haberlos preparado; sin tener respuestas a los posibles planteamientos de los familiares de las víctimas o de los ciudadanos agraviados. Esto es un mal indicador para un gobierno que va a asumir funciones y heredará una situación nacional crítica en materia de seguridad. El términos concretos no hay plan, no hay proyecto.
Para los nuevos responsables de la seguridad, el país tiene que olvidar que en los últimos 12 años ha habido alrededor de 140 mil muertes que han quedado en la impunidad la inmensa mayoría de ellas y, en cálculos conservadores, hay 30 mil desaparecidos, de quienes no se sabe si también murieron.
Para empeorar las cosas, han sucedido en las últimas semanas algunos eventos dantescos, macabros, que son el resultado de una estupidez e ineptitud gubernamental que no parecen tener fin.
En Jalisco, los servicios forenses han acumulado tantos cuerpos de personas asesinadas pero no identificadas, que decidieron colocar cerca de 300 cuerpos en cajas de camiones tráiler, suponemos que refrigeradas, solo suponemos, abandonando estas cajas en ciertos sitios semi-urbanos.
Semejante atrocidad parece salida de una película ficticia de terror, pero es parte de la estupidez de un gobierno estatal que ya se va y ha sido enormemente irresponsable, el hecho lo evidencia por sí mismo.
Podrían haber tomado las muestras de ADN y todos los demás registros necesarios de cada una de las víctimas y darles un digno entierro. Si posteriormente se llegan a identificar los restos, sencillamente se entregan a sus familiares si desean cambiarlos de lugar y se manda el expediente a las autoridades judiciales.
Algo de sentido común o de sentido práctico se convierte en un acto terrible, indescriptible, que aumenta el horror y la indignación que ya existe por toda la violencia que se sufre.


Vivimos, sólo de forma aparente y para ciertos efectos, en un mundo cada vez más tecnológico y científico. En la televisión y en el cine se presencian, recreados en casos de ficción, todo lo que puede hacer la tecnología y la ciencia para la investigación policiaca. Una huella puede resolver un caso criminal.
Penosamente, en nuestro mundo cotidiano la situación es atrozmente diferente. No hay policías profesionales, capaces de cubrir siquiera una escena del crimen. No hay policía de investigación; tenemos ministerios públicos incompetentes o corruptos, que solo ocasionalmente integran con solidez un expediente que pueda soportar un juicio. Tenemos abogados que pueden ser competentes, pero ordinariamente son corruptos y sus mejores clientes son criminales, de tal forma que no les es muy difícil rebatir a las fiscalías y deshacer los casos.
En la parte alta de la estructura tenemos también pocos jueces competentes y honestos, contra una mayoría de jueces ineficientes y corruptos, lo que sube hasta los magistrados que, pudiendo hacer su trabajo y teniendo sueldos de privilegio, suelen obrar por corrupción y dictaminar con base en el dinero o en las consignas que reciben, sin importar el trabajo de los
abogados.
La Procuraduría General es una vergüenza para el país, lo mismo que la mayoría de las fiscalías, pero en la mayoría de los casos no porque no sepan hacer su trabajo, sino porque operan con base en la corrupción y los arreglos de los políticos.
El actual gobierno que encabeza Peña Nieto pareciera tener la disposición de no terminar su periodo sin causar más agravio a la sociedad mexicana, ya sea por sus intereses o por los del gobierno próximo. Cuando se cree que el asombro ha terminado es posible que apenas comience; a un caso como el de Elba Esther Gordillo se sigue el de Javier Duarte.
En Coahuila, después de permanecer en calidad de desaparecido por varios años, de pronto el ex gobernador Jorge Torres López, quien formalmente tiene un proceso judicial en el vecino estado de Texas, aparece en un hospital de Saltillo supuestamente por una grave afección cardiaca, y decimos supuestamente porque ahí está el caso de Elba Esther Gordillo para demostrar que la enfermedad ficticia se convierte en un instrumento utilísimo para manipular juicios.
El problema es que ya salió hace meses del hospital y lleva una vida completamente normal en Saltillo, donde muy probablemente ha radicado en los últimos años.
Torres López es prófugo de la justicia norteamericana porque evidentemente el sistema judicial mexicano no lo ha querido tocar, por lo cual, lo menos que procede es evitar que tenga todas las condiciones para fugarse.
Una sola de las cuentas que le detectaron en un paraíso fiscal del caribe es por un poco más de 2 millones de dólares, que sumarían por lo menos 40 millones de pesos, pero está muy distante de ser el único elemento que hay en su contra, en un expediente que es extenso.
Él afirma que se trata de una herencia, emulando a Elba Esther Gordillo, a quien su madre, una modesta profesora rural de Chiapas le heredó una fortuna, que incluyó obras de arte costosísimas, que no posee ni un millonario mexicano típico.
Jorge Torres, quien primero fue alcalde interino de Saltillo, después ocupó varios cargos estratégicos en áreas de finanzas y durante todo 2011 fue gobernador interino de Coahuila.
Además de lavado de dinero, falsificación de documentos oficiales para contraer deuda y el robo de recursos públicos, se encuentran casos tan graves como la llamada “masacre de Allende”, un pueblo del norte de Coahuila que fue tomado por los sicarios del narcotráfico en marzo de 2011, para ejecutar una venganza colectiva, donde hubo destrucción de viviendas, ejecuciones masivas de personas y desapariciones; un caso para los anales del terror.
Jorge Torres era el gobernador del estado y es prácticamente imposible que no haya estado enterado, pero no

hizo nada al respecto.
Miembro de la familia mexicana económicamente más poderosa del sureste de Coahuila, los López, Jorge Torres López radica y hace vida ordinaria en Saltillo, sin que ninguna autoridad haga nada al respecto. Es el hombre, después de Humberto Moreira y, muy probablemente, más que el mismo ex gobernador, la persona que conoce con todo detalle cómo es que se originó la enorme deuda que pesa sobre las finanzas públicas de Coahuila.
El reclamo colectivo, que se supone orientará todas las políticas públicas del gobierno lopezobradorista, esperaba que se asumiera la compleja tarea de limpiar y desarrollar un sistema judicial que genere un estado de derecho para México, sin el cual no se puede resolver el grave problema de la seguridad pública.

Si quedan impunes feminicidios donde se conoce al culpable, ¿qué se puede esperar de aquellas personas que fueron víctimas de los sicarios del crimen organizado? De cada cien asesinatos cometidos en los últimos 12 años máximo se aclaran dos, mientras que las pocas denuncias interpuestas ante los ministerios públicos se amontonan y empolvan en anaqueles atiborrados. Todo terminará en el archivo muerto, de hecho la mayoría ya se encuentra ahí.
Todo lo que sucedió en Coahuila en el periodo de 2007 a 2011, que implicó masacres contra civiles, cintos de ejecuciones, cerca de dos mil desaparecidos, cientos de personas asesinadas cuya identidad es desconocida y nadie se presentó a reclamar sus cuerpos, el secuestro, el robo cotidiano de miles de vehículos, el cobro de piso a empresarios y personas dedicadas a las más diversas actividades productivas, el abuso de elementos policiacos que fue hasta la colusión de estos con el crimen organizado, se quedarán ahí, olvidados, en la lógica de los nuevos políticos que acaban de llegar al poder federal. Por hoy, los miles de restos humanos localizados por colectivos ciudadanos no sirven para nada; quedarán amontonados en alguna bodega hasta perderse con el tiempo. Los listados de ciudadanos desaparecidos seguirán en esa condición: desaparecidos; fantasmas de una supuesta guerra contra el crimen organizado, pero fantasmas que destrozaron familias que hoy, en los foros, claman por justicia, pero ante un escenario que presenta un futuro preocupante y desolador.
En un aparente apogeo de la lucha por los derechos de la mujer, la igualdad de género y la lucha en contra del feminicidio, el pasado 23 de abril, en la colonia residencia
Torreón Jardín, la señora Luz María Rodríguez Galindo, madre de familia, de 65 años y muy conocida dentro de su medio social de clase alta, fue asesinada de tres disparos en su casa por
su propio marido, según las primeras y únicas averiguaciones que proporcionó el ministerio público.
Recibió un disparo en el tórax, dos en el abdomen y una herida en el muslo izquierdo, lo que implica saña por parte del homicida.
Mortalmente herida alcanzó a tomar el teléfono celular y mandar un mensaje a su hija, el cual inclusive fue publicado en algunos medios, quien acude de inmediato en su auxilio pero no logra salvarle.
Hoy, seis meses después, el feminicidio ha desaparecido, no existe. Revista de Coahuila trató de obtener información oficial al respecto pero no obtuvo absolutamente nada. La única respuesta fue el silencio.
El hecho se debería seguir de oficio, con o sin la anuencia de la familia o de cualquier otra persona, sin importar su condición socio-económica, pero no en un sistema judicial incompetente y corrupto.
Si con un caso así ocurre esto, ¿qué se puede esperar de aquellas personas que fueron víctimas de los sicarios del crimen organizado, verdaderos fantasmas que secuestraban, torturaban y mataban para luego desaparecer?


De cada cien asesinatos cometidos en los últimos 12 años máximo se aclaran dos, mientras que las pocas denuncias interpuestas ante los ministerios públicos se amontonan y empolvan en anaqueles atiborrados. Todo terminará en el archivo muerto, de hecho la mayoría ya se encuentra ahí.
El país latinoamericano que más exitosamente ha combatido la corrupción es Perú. Alberto Fujimori, quien fue presidente de 1990 al 2000, tuvo que evadirse del país para tratar de evitar un juicio en su contra, pero en 2005 fue extraditado de Chile y sujeto a un proceso legal bajo los cargos de asesinato con alevosía, secuestro agravado y lesiones graves. En 2009 fue condenado a 25 años de prisión.
En ese mismo año de 2009 se le condenó a otros 7 años y medio de prisión por los delitos de peculado doloso y apropiación de fondos públicos, principalmente. Desde entonces se encuentra en prisión y, debido a su avanzada edad, es probable que fallezca en la misma, aun cuando recientemente tuvo que ser trasladado a un hospital por un problema delicado de salud, pero tendrá que volver a prisión, aunque ya ha cumplido los 80 años de edad.

sobornos de Odebrecht.
Muchos seguidores del político peruano-japonés consideraron que se estaba aplicando la ley de forma muy dura, pero a partir de estos hechos el sistema político de Perú ha experimentado un gran cambio.
De enero a julio la economía peruana tuvo un crecimiento del 4.0%, sumando un acumulado de 108 meses con índices positivos. El cierre del crecimiento anual se espera que sea por lo menos el doble del que tiene México, con una plataforma mucho más modesta que la nuestra en todos los sectores económicos.
A principios de octubre de este año de 2018, Keiko Fujimori, hija del expresidente y excandidata también a la presidencia de Perú hace apenas dos años, fue detenida preventivamente acusada por las autoridades del delito de lavado de dinero, junto con otras 19 personas, en una trama que se relaciona con la empresa brasileña Odebrecht, la cual estuvo operando en México durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Existen varios señalamientos que vinculan a funcionarios de alto nivel con sobornos provenientes de esta misma empresa pero, a diferencia de lo que sucede en Perú, en México no hay ningún proceso judicial o tan siquiera investigación formal por parte de la PGR en torno a los
Pensar en la eliminación de la corrupción sin la aplicación de la ley de manera firme y enérgica en contra de funcionarios, políticos y empresarios de alto rango resulta, en la opinión de los expertos, imposible, como se ha demostrado en muchas ocasiones en varios países que enfrentan el problema de la corrupción, en proporciones aun menores que México.
Mientras prevalezca la impunidad por encima de la rigurosa aplicación de la ley a través de un sistema judicial eficiente, es inviable que la criminalidad disminuya en cualquiera de sus formas, lo que abarca a los gobiernos de todos los niveles y en general a los ciudadanos que delinquen, ya sea de forma ocasional o a quienes forman parte del crimen organizado.
En Guanajuato, un estado del país que hasta hace cuatro años tenía un índice de criminalidad muy bajo, hoy vive una ola de violencia sin precedentes. Las autoridades han detenido cerca de 1,500 sujetos por delitos relacionados con el “guachicoleo”, el origen de esa ola de violencia, pero son dejados en libertad después de leves sanciones, porque la autoridad judicial no lo considera un delito grave. Muchos de los detenidos tenían en su poder miles de litros de gasolinas y fueron aprendidos en fragancia, al momento de estar “ordeñando” ductos de Pemex.
Justicia no es venganza, sino la aplicación de la ley, una obligación básica del estado que están reclamando todos los ciudadanos, tanto los agraviados como los no agraviados, que son poquísimos.




Eduardo tuvo que endeudarse con la medicida privada, porque por ineficiencia médica en la clínca 66 del IMSS no supieron distinguir los síntomas, asignarle los estudios adecuandos y diagnosticarlo correctamente con hipotiroidismo, a pesar de que los problemas de tiroides son una condición médica de gran presencia en el país.

El tioridismo, ya sea en su forma de hipotiroidismo o hipertiroidismo, se ha vuelto un padecimiento cada vez más frecuente entre la población del país. En México las estadísticas disponibles no son precisas, como suele suceder en casi todos los padecimientos, pero la Asociación Americana de Tiroides, que cubre las estadísticas del mal en los EEUU, determina que alrededor del 10% del total de la población está sufriendo alguna modalidad de tiroidismo, entre ellos el propio presidente de la república, Enrique Peña Nieto, a quien, en la información oficial, le fue retirado en 2013 un nódulo tiroideo benigno, pero en la filtración obtenida por otras fuentes, se dio a conocer que se le tuvo que retirar toda la glándula tiroides.
A partir de 2013 es notorio el deterioro físico del presidente, aun en las fotos oficiales que son retocadas o tomadas con el mayor cuidado técnico posible.
El hipotiroidismo, afecta entre el 4 y el 8% de la población general, mientras que el hipertiroidismo alcanza un 10%, manifestándose cinco veces más en mujeres que en hombres, un alto porcentaje son jóvenes que enfrentan serios
trastorno en su salud si no reciben atención a tiempo o de manera adecuada por alguien especialista en endocrinología.
Ya sea el hipotiroidismo, que es una disminución en el funcionamiento de esta glándula o el hipertiroidismo que hace lo contrario, se pueden enmascarar y confundirse con otros trastornos físicos y enfermedades, como puede ser el incremento o disminución notoria de peso, pérdida del sueño, alteraciones de la función cardiovascular, calambres musculares, debilidad general, diarrea y vómito persistente que no tiene origen en otros padecimientos, entre muchas otras manifestaciones.
Eduardo, de 42 años, padre de familia, acudió en el mes de enero a consulta a la Clínica 66 del IMSS que le corresponde, con la doctora Ivonne Guadalupe Valenzuela, médico de lo familiar.
Eduardo le manifestó que estaba sufriendo cansancio físico anormal, presión baja, dolor de cabeza y periódicamente otros malestares como diarreas y ocasionalmente vómito.


La médico le indicó algunos análisis y determinó, en la siguiente consulta, que tenía alto el colesterol (220 en lugar de 200) y ácido úrico también ligeramente alto, para lo cual le prescribió medicamentos, no reorientación de su dieta, pues Eduardo es una persona de complexión muy delgada.
Tres meses después regresó a consulta. Sus niveles de colesterol y ácido úrico seguían igual, pero algunos síntomas de Eduardo se habían acentuado, como los cuadros de diarrea, el vómito, dolor de cabeza, presión baja.
Sin tener los estudios correspondientes, le dictaminó que podía tener un problema de páncreas, porque el propio Eduardo le refirió que su padre murió de un padecimiento pancreático. Le medicó, insistiéndole además en el colesterol y el ácido úrico, aunque Eduardo ya había bajado siete kilos y estaba muy por debajo de su peso adecuado. Para su 1.73 metros pesaba apenas cerca de 63 kilogramos.
No hay mejoría y para julio Eduardo comienza a experimentar adormecimiento de las extremidades y una agudización de su cuadro general. Regresa a consulta en agosto, pero en esta ocasión presentaba un cuadro de hipotensión arterial delicado (30/90), que debió ameritar su internación, pero la doctora Valenzuela le diagnosticó un cuadro de amibas y le medicó, no obstante que Eduardo estaba en peligro de un síncope cardiaco, en la opinión del especialista en cardiología que le trató posteriormente de manera particular.
A mediados de agosto regresa a consulta porque se le volvió a manifestar el cuadro de hipotensión aguda, nuevamente 30/90. En este caso la doctora le ordena estudios del VIH y de tuberculosis, canalizándolo a urgencia de la Clínica 16, pero se

niega a darle cita con algún especialista pues, en su opinión, no lo ameritaba.
En la Clínica 16 lo mantienen internado, sentado en una silla toda la tarde, le aplican un suero y cuando su presión arterial se incrementa lo envía a su casa, sin haberle practicado estudio alguno.
Nuevamente se le niega el acceso a algún especialista.
Vuelve a consulta a la 66 con el mismo cuadro, sólo que ahora con adormecimiento muy marcado de sus extremidades. La doctora insiste en que se trata de un cuadro de amibas y se niega a otorgarle la incapacidad.
Eduardo tiene que acudir con el director de urgencia e interviene además la directora de la clínica para que le extiendan la incapacidad.
De esa última consulta, donde la médico familiar sólo le da un tratamiento para gastritis, Eduardo sale sumamente preocupado; él sentía que algo estaba muy mal y sus síntomas empeoraban, lo que ya le incapacitaba para realizar sus actividades normales, como su trabajo, donde tiene que pedir un permiso de ocho días a cuenta de sus vacaciones.
Eduardo no ve más opción que recurrir a la medicina particular y hace una cita con un gastroenterólogo recomendado, quien lo examina y ante el cuadro de hipotensión, vómito y diarrea persistente, le manda hacer un ultrasonido abdominal.
En el estudio el radiólogo detecta agua alrededor de su corazón (pericardio o membranas de recubrimiento del
corazón). No se encontró ningún problema en su estómago u en otras vísceras y órganos.
El gastroenterólogo le envía al cardiólogo, el cual le practica un ecocardiograma, lo que confirma la presencia de líquido alrededor de su corazón, por lo que le ordena un perfil tiroideo, intuyendo que existe un problema de hipotiroidismo.
El estudio lo confirma, la glándula tiroides de Eduardo está funcionando a solo un 50% de su capacidad.
Del cardiólogo pasa a consulta con el endocrinólogo, quien le confirma el diagnóstico y le explica que la mayoría de sus problemas físicos están relacionados con un cuadro de hipotiroidismo agudo, iniciando un tratamiento.
De haber seguido sin obtener un diagnóstico adecuado y el respectivo tratamiento, Eduardo se encontraría en un grave peligro, inclusive de muerte, debido a que el descenso de la presión arterial le podría llevar a un síncope, la diarrea persistente a la deshidratación y la acumulación de líquido en torno a su pericardio si hubiera seguido aumentando hubiese requerido intervención quirúrgica.

tuviéramos un presidente de la república distinto.
El propio endocrinólogo particular se encargó de redactar un documento para que Eduardo sea debidamente canalizado a un especialista endocrinólogo del IMSS.
Eduardo tuvo que gastar alrededor de 30 mil pesos para poder obtener un diagnóstico profesional sobre el padecimiento que sufre, pero ahora se enfrentará nuevamente a la doctora de medicina familiar, Ivonne Guadalupe Valenzuela, quien se podría negar a enviarle con el especialista endocrinólogo y exigirle antes otra serie de trámites burocráticos, o bien darle cita con el especialista para el próximo año, lo que incrementaría el endeudamiento de la familia de Eduardo en atención médica particular, aunque tiene derecho a demandar la restitución de todos los gastos que ha realizado debido a la ineptitud y negligencia que ha cometido con él el IMSS.
MÉDICOS INDIFERENTES, INCOMPETENTES Y CANSADOS
Si el presidente Enrique Peña Nieto hubiera sido tratado como Eduardo y no, como sucedió, por médicos especialistas y en una institución médica militar de élite, es posible que hoy
Eduardo no tiene esas posibilidades y tiene que acudir al servicio del IMSS, enfrentándose a un servicios que tiene cada vez más quejas por parte de la población derechohabiente. Los médicos de lo familiar atienden a una cantidad demasiado grande de pacientes, por lo cual les dedican pocos minutos, lo que dificulta el hacer una adecuada exploración médica. Una gran parte de estos médicos de consulta familiar, que son el primer filtro y la base del servicio médico, muestran un nivel profesional bajo, lo que lleva con frecuencia a diagnósticos equivocados o tardíos.
Por política, los directivos médicos de las diferentes clínicas del IMSS han ordenado un acceso a la consulta con especialistas que se puede prolongar de tres hasta seis meses, lo que es sumamente delicado en caso de padecimientos graves. Se desconoce si esto se hace por falta de especialistas suficientes o por economizar recursos. La realización de estudios médicos se limita a lo indispensable, lo que también puede ser un problema grave para establecer un buen diagnóstico.
La medicación de muchos pacientes, como lo muestra el caso de Eduardo, es inadecuada o errática, lo que puede agravar el estado de salud del paciente.
Tener un problema de salud importante y acudir a consulta del IMSS es una especie de lotería, donde pocos recibirán una buena atención médica, pero muchos, cada vez más, recibirán un mal servicio que puede inclusive poner en riesgo su vida.




por: Álvaro González
Luis Fernando Salazar Fernández es el primer miembro de la cúpula panista de Coahuila que deserta y se suma a Morena. Es muy probable que le sigan varios más, especialmente si se toma en cuenta que Reyes Hurtado, el “superdelegado”, fue dirigente estatal del PAN y tiene muchas relaciones dentro de este partido.
Siendo un privilegiado del PAN, hoy diputado federal, Salazar Fernández, de 38 años, ha realizado una carrera precoz gracias a las relaciones familiares y, quién lo iba a pensar, al apoyo de Jorge Zermeño Infante y Guillermo Anaya Llamas.
Viene de una familia con una idiosincrasia no sólo de derecha sino de ultraderecha, filiación que tiene su padre, quien le abre las puertas de la política por la vía privilegiada a Luis Fernando. A su madre, María del Carmen Fernández, Jorge Zermeño Infante le debe en buena medida su carrera política y le paga en parte el favor apoyando al hijo.
Ahora brinca al partido que es el fenómeno del momento pero tiene una filiación de izquierdas, lo que se supone se contradice con todo lo que representa Luis Fernando Salazar, pero este ha realizado su inventario político y considera que dentro del PAN ya no podrá alcanzar sus siguientes objetivos, lo que sí puede hacer en Morena.
Lo que quiere no es poco: la presidencia municipal de Torreón y la gubernatura del estado, en ese aparente orden, porque todo lo demás ya lo ha sido: diputado local, senador de la república, diputado federal y delegado estatal de la SEDESOL.
Aunque haya ganado la elección para la diputación federal, no es un político muy taquillero ni en La Laguna, menos a nivel estatal, pero ha logrado sumar la trayectoria referida y buscará seguir empujando su carrera política.
Quitando dos o tres figuras tradicionales del panismo, como Jorge Zermeño, quien debe concluir su carrera dentro de tres años, si se toma en cuenta su edad y todo el desgaste que le implicará ser alcalde por tres años más (terminaría con más de setenta años), el PAN no goza de cuadros nuevos y con presencia social amplia.
La figura es hoy Marcelo Torres Cofiño, un político que ya no es joven pero a quien se le han acomodado en los últimos años las cosas de una manera muy afortunada, tanto que ha ocupado interinamente la dirigencia nacional del PAN, lo que le da muchas relaciones, suficientes para buscar ser alcalde de Torreón y después lo que surja será pura ganancia.
La frustración de Luis Fernando Salazar al interior del PAN se da desde la selección de candidato a la gubernatura en 2017. Por tratos internos que se desconocen, él esperaba el apoyo de Ricardo Anaya, quien al final se decidió por Guillermo Anaya, lo que tomó, como dicen que él es, de muy mal modo, ya que la paciencia es la más escasa de sus virtudes.
Por lo pronto habrá que esperar en los próximos meses varias y conocidas caras del panismo que se volverán morenas. Contradictorio, sí, y mucho, pero muy pragmático, al estilo Morena.




por: La redacción
El lema del gobierno de Jorge Zermeño Infante es que la ciudad la hacemos todos, pero incluso en sectores de la ciudad que se han caracterizado tradicionalmente afines al PAN, como en Ampliación Los Ángeles, los colonos están molestos: contra la opinión de ellos el gobierno municipal ha remodelado la cúpula de la Placita del Eco, una obra emblemática de este sector de la ciudad que tiene 60 años de haber sido construida; lo ha hecho a su antojo, sin escuchar la opinión de los propios dirigentes de la colonia.

Por 60 años la cúpula, que debe tener una superficie cercana a los 400 metros cuadrados, con su interesante diseño, había estado recubierta de azulejo en color amarillo, pero ahora, por órdenes del alcalde, se ha recubierto de azulejo color azul marino, o azul panista, si se le quisiera decir así.
A las quejas verbales que fueron desoídas, se hicieron protestas por escrito, la última de ellas firmada por la arquitecta Lilia de la Peña Cortés, donde se pide que se respete el color original de la cúpula, pero lejos de ello la empresa que realiza la obra aceleró los trabajos.
Los vecinos han manifestado que, aunque tenga que ser de su propio bolsillo, restablecerán el color original de la cúpula.
El llamado Sistema Integral de Mantenimiento Urbano, a cargo de Humberto Niño Muñoz, se ha convertido en la dependencia municipal que más dinero gasta sin que exista forma de auditarlo de manera formal, por lo cual la información sobre proveedores y asignación de obras se reserva a la disposición de áreas como la Dirección de Obras Públicas.
Son millones en pintura de tráfico y en todo tipo de
pinturas, en contratos que parecen de obra menor, en recarpeteo (gran parte del cual se volvió a dañar con la contingencia urbana), en señalética considerada como innecesaria y en la pintura de camellones y cordón cuneta, pues en este último caso se trata de kilómetros en cada boulevard. Originalmente el presupuesto para mantenimiento urbano era de 40 millones de pesos para 2018, pero para mediados de año, antes del proceso electoral, ya se había ejercido casi el total, por lo que se solicitó duplicarlo hasta 85 millones de pesos, la mayor parte de ellos empleados en decoración urbana que no es prioritaria, considerando las necesidades de la ciudad.
La cúpula de la colonia Ampliación Los Ángeles, por sus características, requiere de la contratación de un equipo especial, consistente en una grúa estacionaria con canastilla, para que los trabajadores puedan pegar el azulejo sobre la superficie curva. Sólo la renta de este equipo implica un gasto importante.
En un cálculo estimado, sin considerar el posible beneficio de los funcionarios públicos, si se toma en cuenta que Mantenimiento Urbano es el área que más se presta a contratos y empresas fantasmas, esta obra de la cúpula debe


haber absorbido ya cerca de los 2 millones de pesos, en opinión de empresarios dedicados a la construcción.
Ya al comparecer ante el cabildo en el mes de mayo, Humberto Niño Muñoz no quiso dar detalles de las contrataciones y las compras, omitiendo inclusive quién había sido el proveedor que le había vendido, fraudulentamente, pintura ordinaria por pintura de tráfico, en una compra de 2 millones de pesos. Anteriormente había dado el nombre de una empresa y esta empresa salió públicamente a desmentirlo.
Los colonos de San Isidro, una de las más importantes colonias residenciales de la ciudad, se han mostrado inconformes con las obras de Mantenimiento Urbano, pues en avenidas tan emblemáticas como la Madrid se ha pintado el adoquín de color rojo y poroso, con pintura vinílica de color gris panteón, lo que les parece absurdo e innecesario, pero además se está pintando el cordón cuneta de las principales avenidas de esta colonia, sin necesidad.
En este caso se trata de pintura de tipo tráfico, que es más costosa, al mismo tiempo que se construyen y pintan moderadores de velocidad, otro elemento urbano que se considera como innecesario, lo mismo que el colocar líneas de

tráfico en varias de las calles de las colonias de este sector de la ciudad.
Rodrigo Hernández, vecino de la colonia San Isidro manifiesta: “Es muy importante mantener en buen estado el pavimento, porque el alumbrado público ya había sido cambiado en la pasada administración, pero creo que están gastando mucho dinero en toda esta pintura que no se necesita, porque además debe ser cara y más cara la de color amarillo. Es absurdo que pinten el adoquín, que su color natural es rojo y es de un material de arcilla que es poroso y absorbe bien el agua, con pintura de un color gris tan desagradable, y son cuadras y cuadras. El otro día platiqué con el ingeniero que traía a los trabajadores y sólo pudo decirme que él recibe órdenes de arriba”.
En la Alameda Zaragoza todas las bancas, que tienen un diseño muy poco agradable y tosco, hechas a base de cemento, fueron pintadas de color blanco, con bordes en ocre, lo que resaltará la suciedad y los desechos de los pájaros, ahora que ha llegado el otoño, además de que generan un contraste poco agradable con un área que se supone debe ser verde, pero está por completo invadida y requiere de una remodelación general, una limpieza de elementos que no tienen nada qué hacer en este importante paseo público, pero lo más que se ha hecho es construir unos baños nuevos y, ahora, pintar de color blanco las bancas.



país le fue mal económica y políticamente.
por: Álvaro González
En mis cuarenta años de ejercicio periodístico he escuchado bastantes análisis desatinados que argumentan lo favorables que fueron las consecuencias políticas y económicas del movimiento estudiantil de 1968. Si hacemos un recuento, justo es a partir del sexenio de Luis Echeverría, y principalmente el de López Portillo, que la economía nacional tiene un derrumbe catastrófico, se fortalece el crimen organizado y la corrupción se convierte en el principal aceite del engranaje gubernamental.


Conocí sólo de vista a un buen número de sus principales protagonistas de aquel movimiento estudiantil, incluido el finado matemático Marcelino Perelló Valls, y he entrevistado a mucha gente que afirma haber estado ese 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas o en sus inmediaciones. Pero en 1968 yo era un niño de 10 años.
Recuerdo que mi madre nos llevó precisamente de viaje a la Ciudad de México, cuando aún las terminales de los autobuses foráneos se ubicaban en Insurgentes. Fue ahí donde vi la portada de un periódico reportando la masacre de estudiantes, pero en los siguientes días todo fueron noticias sobre los juegos olímpicos, que comenzaron el 12 de octubre y a mí, ya entonces, me gustaba mucho el deporte; además, no tenía edad para entender la política y mi madre nos decía que eso de la matanza de estudiantes era “algo muy feo que no era para niños”.
Como muy poca gente tenía entonces televisión en su casa, se colocaron televisores en todos los parques públicos, pero una hermana de mi madre, comerciante de oficio, sí tenía televisión y la compartía con toda la familia.
De ese octubre sólo se quedaron grabados en mi mente cuatro cosas: la portada de ese periódico, el cierre de la
carrera del “Sargento Pedraza” en la final de los 20 kilómetros de caminata, algo que hasta la fecha me parece de lo más emocionante en la historia del deporte mexicano; la llegada del “Tibio” Muñoz para ganar la medalla de oro en natación, deporte que ya entonces me gustaba mucho, y algunas rutinas de Věra Čáslavská, una extraordinaria gimnasta checa a la que convirtieron en “la novia de México”, bastante bella y más grande de edad que las niñas que compiten hoy en día. Nada más recuerdo.
Solo dos años después estaba ingresando a la secundaria y en tres más a la preparatoria, todos ellos dentro del régimen de Luis Echeverría y posteriormente de José López Portillo. En 1977 radico por primera vez en Coahuila y luego regreso en el 1982 de forma definitiva.
Si no viví el movimiento del 68, sí me tocó vivir y con intensidad toda la década siguiente, que estaría marcada por el rock anglosajón, que le da origen al rock mexicano, y la psicodelia, que venía de la mano con el movimiento hippie y el inicio de la liberación sexual; apareció la izquierda en


las preparatorias y universidades públicas mexicanas. Estábamos en el echeverriato, al cual se le puede considerar como el descarrilamiento del viejo régimen en un gobierno que reprimió con una mano y con la otra desató el populismo y una economía de estado desbocada.
Fue también, y eso hay que señalarlo, la época dorada de Televisa, que inicia en 1963 como Telesistema Mexicano y toma un enorme impulso precisamente con los Juegos Olímpicos de 1968. Esta empresa marca, lamentablemente, parte de la cultura de la sociedad mexicana, especialmente de los medios populares, a partir de su aparición y ya como la conocemos en 1973, en el apogeo del periodo de Luis Echeverría.

La adolescencia es una época dorada para cualquier persona, pero aquella época fue realmente muy fascinante en muchos aspectos de la sociedad y la cultura mexicana. La década de los setentas marca la cultura y sociedad del país hasta la fecha.
Hoy muchos analistas opinan que a partir del 68 el país cambió para abrirse a la libertad de pensamiento y luego a la democracia, que fue el parte aguas entre el viejo régimen y una sociedad mexicana moderna; pero quienes hemos podido vivir

el antes y el después, y sobre todo recorrer los cincuenta años transcurridos, como testigos profesionales de la información, sería irresponsable no reconocer que en algunos aspectos, no muchos, nos fue bien, pero en otros nos ha ido bastante mal. Después del 68 se esperaba una apertura democrática, pero Luis Echeverría recurrió al mimetismo tradicional del régimen revolucionario, por el cual coptó a gran parte de los principales actores políticos del movimiento estudiantil; adoptó un discurso de izquierdas y le abrió la puerta al populismo, modificando el modelo denominado de “desarrollo estabilizador” que funcionó hasta el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, quien inclusive se mostró siempre molesto por el alto costo de las olimpiadas, lo que le llevó a la creación del impuesto sobre tenencia de automóviles, que hasta la fecha sigue vigente.

De un gasto público controlado cuidadosamente, una inversión orientada principalmente a infraestructura de beneficio social real, se pasó a un gasto gubernamental desmesurado y a la intervención del estado en la economía, con la creación de una enorme cantidad de empresas públicas y fideicomisos, casi todos ellos improductivos, además de la implementación de una serie de programas de corte populista.
La mayoría de los expertos en economía coinciden en que Echeverría descarriló la economía mexicana.
En su discurso de toma de posesión, entre muchas otras frases empleo ésta que se escucha como si hubiera sido dicha en la pasada campaña presidencial: “Más que realizar un programa de gobierno, ejecutaremos un programa del pueblo”.
Pero en la práctica, por un lado aplicó una política represora en contra de los grupos más radicales de la izquierda, empleando inclusive las llamadas “brigadas blancas” o escuadrones de la muerte, integradas por militares vestidos de civiles, que eran el brazo de ejecución de lo que se denominó como la “guerra sucia”.
Utilizó toda la perfidia y los recursos del estado para evitar la integración de nuevos partidos políticos o del fortalecimiento de los ya existentes; por ejemplo en Coahuila

el candidato Oscar Flores Tapia no tuvo contrincante a la gubernatura en 1975 y sacó los votos que él quiso.
El ambiente político era tal que en 1976, un año después, José López Portillo no tuvo tampoco contrincante a la presidencia de la república. El PAN, lejos de crecerse con la supuesta apertura política, se deprimió como organización y la izquierda se encontraba pulverizada. El candidato del PRI obtuvo también los votos que quiso en la elección presidencial, comenzando así un gobierno de excesos económicos que fueron la prolongación del periodo de Echeverría, sólo que en su caso con todo el dinero de los nuevos ingreso petroleros.
Cuando la prensa y los medios intelectuales creían que había una mayor libertad de expresión, aunque efectivamente hubo un periodo de mayor apertura, vendrían golpes muy

que siguió intacto.
Ya en el gobierno de José López Portillo el régimen se encuentra en una situación sumamente incómoda. El PAN, siguiendo su signo histórico, no lanza candidato por fuertes divisiones internas y el Partido Comunista lanza como candidato sin registro al líder Valentín Campa, quien saca un millón de votos que tienen que ser anulados, pero políticamente no pueden ser pasados por alto, porque además había evidencia de que fueron bastantes más del millón.
En este escenario y para comenzar el gobierno de José López Portillo, aparece la figura de Jesús Reyes Heroles, un brillante político y abogado que toma la cartera de gobernación y se convierte en el autor intelectual e instrumentador de la llamada Reforma Política, en 1977.
Constitucionalmente el régimen tenía que ser democrático y este mandato estaba en franco riesgo, por lo que Reyes Heroles convoca al diálogo y al debate que, iniciando en Chilpancingo, Guerrero, culminan con toda una serie de cambios legales que constituyen lo que se denomina como la Reforma Política, que es una apertura y un impulso democrático propiciado por el propio régimen, por medio de uno de sus hombres más inteligentes y destacados.
Once años después del 68 fue Reyes Heroles el que concreta cambios específicos al sistema político y, desde su posición de Secretario de Gobernación, los conduce y lleva a término. Debió ser el siguiente presidente de la república.
Si en lo político hubo cambios, en lo económico y en otros aspectos de la vida gubernamental, como la corrupción, las cosas fueron a peor. La frivolidad e irresponsabilidad de José López Portillo no tuvo límites, más cuando pierde a Reyes Heroles.
Al concluir el sexenio, López Portillo deja al país sumido en una grave crisis económica; el peso se devalúa frente al dólar en 3100%, mientras que la inflación alcanza niveles de hasta un 100% anual.
La elección de 1982, aun con la reforma política de 1977, refleja a un PAN con la incapacidad electoral que le caracterizaba, mientras que la izquierda, que participa con varios partidos, completamente pulverizada, obtiene una votación mínima. Miguel de la Madrid Hurtado, incluso con todos los excesos de López Portillo, obtuvo un aplastante 70.99% de la votación.
De una economía con crecimientos del 6 y hasta el 7% anual hasta el periodo de Gustavo Díaz Ordaz, el país cae en su primera crisis económica desde el periodo post revolucionario, la que se repetiría en 1994. El crecimiento de

la clase media, que había sido una constante de los gobiernos anteriores al de Luis Echeverría se detiene, lo que le daría fuerza a los partidos políticos, aunado al fenómeno del terremoto de 1985, donde la tibieza y mediocridad de Miguel de la Madrid se proyecta de forma contundente, generando la movilización de la sociedad civil.
Del movimiento de 1968 al primer gobierno de alternancia tuvieron que transcurrir 32 años, y 50 para que se diera el primer gobierno de izquierda, que como sabemos inicia el próximo 1 de diciembre y sobre el cual existen muchas y muy diversas interrogantes, fincadas en el signo que parece caracterizarle: las contradicciones.



Estar en la oposición política puede ser comodísimo: te pones a revisar todo lo que, a tu juicio, está mal, y aprovechas cualquier oportunidad de acercamiento con los medios para señalarlo. Si es a título personal se trata de tu opinión, lo que le interesa poco a los medios, pero si eres el presidente del Colegio de Arquitectos de La Laguna, tus declaraciones tienen trascendencia, aunque los afiliados al colegio no compartan las mismas.

Aldo Villarreal sirvió a los intereses de Jorge Zermeño y fue uno de los más importantes críticos del gobierno anterior, lo que le ganó la designación como Director de Desarrollo Urbano del nuevo gobierno, algo que le da un muy buen sueldo, prestaciones y otros beneficios.
El problema es que si has sido un asiduo crítico, cuando pasas a funcionario debes ser por lo menos eficiente en la tarea que desempeñas, pero ha venido a resultar que Aldo Villarreal tiene dos problemas como funcionario municipal. El primero de ellos es que los proyectos que dependen de su área están dejando mucho que desear y, segundo, que en la administración zermeñista hay desorden en materia de obra pública, de tal forma que entre lo que es propiamente
la Dirección de Obras Públicas, que dirige Tomás Galván; la Dirección de Servicios Administrativos que encabeza Antonio Loera López; el Sistema Integral de Mantenimiento Urbano, a cargo de Humberto Niño Muñoz, y la Dirección de Urbanismo que maneja Aldo Villarreal, hay un desorden, no sólo en la jurisdicción que maneja cada uno, sino en la toma de decisiones que a cada uno compete.
Mantenimiento urbano ha recibido una ampliación de presupuesto importante para seguir pintando parques, plazas, canchas y todo cuanto sea posible. Ha gastado muchos millones de pesos en pintura, con un manejo desaseado de proveedores, al grado de que supuestamente le han timado, lo que más bien orienta a que existen personas muy, muy cercanas

a Jorge Zermeño que son quienes de fondo están detrás de los proveedores.
Ni el propio Tomás Galván tiene control de lo que se hace o se deja de hacer en Mantenimiento Urbano, pero además Antonio Loera tiene, inexplicablemente, facultades para tomar decisiones sobre asuntos de equipamiento y mantenimiento urbano, pero luego Tomás Galván es quien tiene que arreglar las anomalías que se dan con los proveedores y constructoras que hacen alguna obra para el ayuntamiento.
En medio de todo esto, Aldo Villarreal está haciendo un papel deplorable. Sólo basta como ejemplo la avenida Colón, cuyas obras son un tremendo desorden, no sólo en planeación sino en ejecución.
El propio Colegio de Arquitectos de La Laguna, el cual dirigía Aldo Villarreal, ya emitió críticas directas sobre el trabajo de su ex presidente, manifestando que el diseño del paisajismo que han contratado no es para una avenida pública, sino para un jardín privado.
Aldo Villarreal se defiende manifestando que es sólo una muestra y que no tendrá costo para el ayuntamiento, lo cual es de dudarse. En general se desconoce el proyecto de paisajismo urbano que se colocará finalmente en la avenida Colón, una vez que eliminaron todos los arbustos, dejaron
secar el pasto y solo quedaron en pie los encinos que habían sido plantados desde la antepenúltima administración.
El cordón cuneta no fue completado en los extremos de cada cuadra, argumentando que se trata de una modalidad, pero los arquitectos consultados opinan que no hay tan modalidad, porque tanto la tierra como la piedrilla que se han colocado se regarán sobre el pavimento.
El costo anunciado del proyecto, que está sobre los 15 millones de pesos, implicaría más de un millón de pesos por cuadra, pero nadie sabe en el gremio de la arquitectura en que se gastará exactamente ese dinero.
Ya en el antepenúltimo mes del año y de la actual administración, no se ve avance en las obras y, en apariencia, el dinero de la obra se pudo haber destinado a otras áreas, sobre todo después de la contingencia ambiental, la que obligará a Jorge Zermeño a realizar algo que no quería: invertir dinero municipal en obras de drenaje sanitario y pluvial, además que las inundaciones han destruido una parte del recarpeteo que había sido recientemente colocado, lo que tiene irritado al alcalde.
¿Qué está haciendo Aldo Villarreal además de cobrar un muy buen sueldo?



| octubre de 2018
casino, predial y drenaje
Después del año tomar biberón y chuparse el dedo no es bueno para la salud. ¿Usted le creyó a Jorge Zermeño que le extendieron la renovación de la licencia de funcionamiento al Casino Majestic porque se los ordenó un juez administrativo municipal, o sea una de sus mismas gentes?
¿CUMPLIENDO
Si tanto el supuesto juez como Aldo Villarreal Murra y Jorge Zermeño Infante saben perfectamente que el giro está prohibido en Coahuila, ¿por qué le van a renovar la licencia cuando ésta debe estar cancelada?
¿Les cree usted que son ingenuos y son unos muchachos muy obedientes a su juez?
Pensando en términos retorcidos, ¿cuál sería entonces el mensaje que está mandando Jorge Zermeño? Yo te cumplo con mi compromiso, pero el problema es del estado.
Durante la pasada campaña electoral, se dio el trascendido de que Jorge Zermeño, quien hizo ciertas relaciones desde su posición como coordinador de la campaña de José Rosas Aispuro en La Laguna de Durango, había entrado en contacto con todo tipo de gente, entre ellas quienes mueven ciertos giros
negros en la región lagunera, bajo el supuesto de que él iba a ganar la presidencia municipal de Torreón, lo que efectivamente sucedió, y Guillermo Anaya la gubernatura, que fue donde la burra torció el rabo, como dicen los rancheros. Sin Anaya en la gubernatura y sin un control pleno del Congreso del Estado, la ley no se puede modificar.
¿No le parece sospechoso que, sabiendo que se había modificado la constitución en el periodo de Rubén Moreira para prohibir los casinos, no se desmantelaron las instalaciones e inclusive se sigue rentando o manteniendo ocupados los edificios de dichos negocios, lo que es carísimo?



Volviendo al pensamiento retorcido, todo indica que le apostaron a que Guillermo Anaya iba a ganar, y fácil, la gubernatura del estado, lo que les permitiría volver a operar. Para que se dé una idea del negocio, un solo casino ubicado en Torreón, depositaba un millón diario de pesos, que ese mismo día era transferido a Monterrey. Esto en los tiempos de bonanza; pero como las señoras que les da por la ludopatía, a las que les sobra el tiempo y el dinero y andan escapando del aburrimiento no entienden, los casinos son excelentes negocios.
Luis Fernando Salazar, diputado federal y por esos días aún miembro de la cúpula del panismo en La Laguna y en el estado, sintetizó la postura del alcalde en una sola palabra: cinismo, así lo dijo, con todas sus letras y él sí sabía con detalle de qué estaba hablando, porque participaba del círculo más exclusivo del partido y tenía acceso a información privilegiada.
Una mancha más a la capa del excelentísimo don Jorge Zermeño, quien tiene cada vez más problemas para sostener su imagen del héroe de las causas perdidas de ciertos medios sociales.
¿Qué otros compromisos traerá el excelentísimo y sonriente alcalde del otro lado del rio Nazas? Dicen los enterados que no son pocos y cada vez se le notan más.

Ylo dicho: para el próximo año el incremento al impuesto predial por parte del gobierno municipal de Torreón va a ser un golpe bajo para la mayoría de los ciudadanos. Hay sectores donde, afirma el propio Hernán Sirgo, Tesorero Municipal, que subirán hasta un 1,000 por ciento “pero en otros bajarán”, donde casualmente tienen su más vieja clientela política. Pero para atizarle todavía más al fuego, declara que el valor catastral debería subir hasta alcanzar el valor comercial de las fincas de la ciudad, lo que jamás ha sucedido. La total insensibilidad social, como si ya no estuviéramos lidiando con una Comisión Federal de Electricidad que está incrementando desproporcionadamente las tarifas, sospechosamente al cierre del sexenio, para que el próximo gobierno no suba nada. El agua también subirá más allá de la inflación, lo mismo que muchas de las tarifas públicas, todo ello para que siga habiendo muchos millones para comprar toneladas de pintura y seguir dándole a la brocha loca por toda la ciudad.
Por cierto, ¿cuándo va a dar a conocer Mantenimiento Urbano la lista de proveedores de pintura y cuánto le ha comprado a cada uno de ellos?, ¿o no nos quedará más recurso que ir a tocar las puertas del instituto de transparencia? Aunque sus fans sigan empeñados en no ver la realidad, estamos ante uno de los gobiernos municipales más opacos que haya dado el panismo, y conste que con el actual ya van cuatro en los últimos 21 años; ni José Ángel Pérez se manejó de manera tan oscura en la rendición de cuentas, lo que ya es mucho decir.
Presionado por las circunstancias, don Jorge Zermeño e Infante, con el nudo mixteco inundado hasta las orejas de lodo y aguas negras, tuvo que reconocer que en el problema de las inundaciones del mes de septiembre hubo errores, o sea que algunos funcionarios tienen responsabilidad en lo que sucedió y no dijo nombres, por supuesto, pero todos voltearon hacia Juan José Gómez, el incompetente gerente de SIMAS, quien nadie sabe por qué el alcalde se empeña en sostenerlo. Para quienes les gusta la estadística y para quienes no, hay que recordar que ya la Conagua había informado que es un hecho el cambio climático y, los últimos cuatro años, las lluvias están muy por encima del promedio histórico de la región, lo que significa que en cualquiera de los cuatro años anteriores ha caído muchísima agua, pero de una manera errática, lo que significa que dura medio año sin caer una gota y luego, en una tarde se cae el cielo, pero aun así no se habían presentado las inundaciones que se dieron en septiembre, mucho menos en tantos sectores, incluido el segundo cuadro de la ciudad. Dicen quienes a eso se dedican que por ejemplo en el llamado Nudo Mixteco, de cuatro bombas que deberían estar funcionando sólo estaban funcionando dos y, por supuesto, se formó una bonita alberca olímpica, sólo que con agua lodosa. No fue el único lugar donde sucedió el problema de las bombas, lo que explica que, aunque llovió mucho dos o tres días, las inundaciones fueron desproporcionadas, echando de paso a perder una buena parte del pavimento que había sido recientemente reparado a un costo de muchos millones de pesos.




Por: Grisel López Manzanares
Periodista y actriz torreonense
Crónica y análisis social
Alo largo de septiembre se presentaron intensas lluvias en la Comarca Lagunera que tomaron por sorpresa a la ciudadanía y al SIMAS. Ni los civiles ni el sistema pluvial de la ciudad estaban preparados para poder resistir precipitaciones que, en días, llegaron a ser mayores a las que se acostumbran en el año.
Siendo el nuestro un clima semiárido, usualmente llueven 18.1 milímetros en promedio por mes, pero los meses en que llueve son pocos. En esta ocasión, durante la primer semana de septiembre fueron 300.2 milímetros de lluvia del cual el 70% se acumuló en los primeros cuatro días.
Por lo menos el 40% de los habitantes se vieron afectados por las fuertes lluvias y, aunque en efecto el sistema



pluvial no está diseñado para esas grandes cantidades de agua, la mucha o poca infraestructura habida se veía tapada por un significante porcentaje de basura, según reportes de PASA.
Lo cual tampoco es sorpresa puesto que la cantidad de basura que se llega a ver en las calles siempre ha sobresalido en el panorama y de esto no se les puede responsabilizar completamente a las compañías previamente mencionadas.
El tener un drenaje en mal estado hizo que, además de las inundaciones causadas de forma “natural” por las precipitaciones, el nivel del agua aumentara cuando las alcantarillas comenzaron a regurgitar todo lo que habitaba en ellas.
Por ende, ni la población puede culpar completamente al gobierno por no tener en “buen estado” el sistema de drenajes cuando no se hace su parte de responsabilidad ambiental y mantener limpias las calles, ni el gobierno puede culpar completamente a las lluvias por las inundaciones bajo las cuales se vio afectada la ciudad. Porque aunque los ciudadanos han sido irresponsables, también es necesario el mantenimiento de la infraestructura, el cual claramente tampoco se le había estado dando de forma adecuada.
Aunque la ciudad ha tenido alternancia en sus gobiernos entre el PRI y el PAN desde finales hace un poco más de veinte años, la inversión en drenaje ha sido muy baja, en ocasiones mínima o inexistente, agravándose el problema ante el ya evidente cambio climático que se refleja en el incremento de lluvias que siguen un padrón muy errático. La mayor parte de la precipitación anual de lluvias se da en no más de 8 a 10 días.

Se entrevistaron a habitantes de la colonia Provitec, Nueva California y Torreón Residencial para recopilar relatos sobre

“Aquí (Provitec) si de por sí casi cada que llueve nos va como en feria, ahora sí sentí que vivía en La Laguna. Ya sólo nos estuvimos asomando por la ventana al pendiente de que no fuera a pasar un auto muy grande y nos fuera a echar el agua más para adentro de la casa. La gente salió a la calle y empezó a cerrar vialidades y aunque muchos se molestaron, con justa razón lo hacían porque los camiones sólo hacían que el agua hiciera más y más olas y con más ganas entraba a las casas. Mi cuñado que vive en Las Fuentes, ya ve que igual ahí cada que llueve se les inunda bien feo, me dijo que pusiera unos costalitos de tierra en las entradas, pero pues ya para cuando quise salir a conseguirlos ya estaba más difícil poder llegar a comprarlos, ya era más probable que me quedara yo sin carro a mitad de camino”. -Anónimo, edad 52 años, residente de la zona Provitec.

“Durante la madrugada, empecé a escuchar unos sonidos muy extraños en el patio, no podía imaginar qué era. Para cuando me asomé, porque no dejaba de sonar, vi que era el agua saliendo del caño que tenemos en el patio. Así empezó en el patio, luego sonaba en el baño como si se fuera a salir el agua de la taza y para el día siguiente, empezó a brotar del lavaplatos. El agua empezó a brotar de todos lados, la casa se empezó a inundar más por dentro porque también de los ductos internos salía agua del drenaje. Olía muy feo, muy, muy feo. Tomamos nuestras cosas y nos salimos de la casa.”
“Dejando de lado lo de mi casa, mi segunda mayor preocupación era cómo le iba a hacer al día siguiente. ¿Cómo iba a llegar al trabajo a tiempo si primero tenía que pasar a dejar a mi hijo a la escuela? Después de un rato de pensarle y pensarle pues me di cuenta que más bien le iba a tocar a mi jefe ser comprensivo. Pensé en la ruta que haría en mi camioneta para llegar al trabajo y la publiqué en Facebook para que quien necesitara un aventón me avisara. A mi hijo ni de chiste lo iba a llevar al kinder”. -Anónimo, 32 años, residente de la colonia Nueva California.
“Nosotros empezamos a escuchar que empezó a llover muy fuerte. Mi esposo se asomó a ver qué altura de la banqueta estaba el agua y ya estaba próximo a desbordarse, puso en la entrada unos costalitos de tierra que tenemos porque ya nos había pasado que se nos metía el agua -cosa que antes aquí en esta cuadra nunca pasaba, tiene poco- y regresó a acostarse. Pude sentir cómo no estaba descansando preocupado por si subía más el nivel del agua y se nos metía a la casa, pero le dije que intentara dormir porque como quiera ya era de noche y no había mucho que se pudiera hacer. Durante la madrugada, empecé a escuchar unos sonidos muy extraños en el patio, no podía imaginar qué era. Para cuando me asomé, porque no dejaba de sonar, vi que era el agua saliendo del caño que tenemos en el patio. Así empezó en el patio, luego sonaba en
el baño como si se fuera a salir el agua de la taza y para el día siguiente, empezó a brotar del lavaplatos. El agua empezó a brotar de todos lados, la casa se empezó a inundar más por dentro porque también de los ductos internos salía agua del drenaje. Olía muy feo, muy muy feo. Tomamos nuestras cosas y nos salimos de la casa.
“Nos fuimos para casa de mis suegros porque el agua no bajaba, no podíamos usar el baño ni la cocina y además olía muy fuerte a agua de drenaje. Sólo tomamos algunas cosas y cuando salimos, nos dimos cuenta que cuando pasaban los carros a dejar a los niños en el Colegio Alemán el agua hacía olas que provocaron que el agua se siguiera metiendo a las casas.
“Me fui a trabajar y mi esposo más tarde regresó a ver cómo estaba la casa, fue en la camioneta con otros dos empleados y mi papá. Esperábamos que el agua hubiera bajado pero seguía igual de inundado todo. Tuvieron que levantar del

limpieza en las calles concierne a todos, mas el gobierno no puede escudarse sólo en eso puesto que el mantenimiento del drenaje y mejoramiento de éste recae en ellos y, por supuesto, también la pronta construcción de un drenaje específicamente pluvial, obra que va siendo más y más primordial en Torreón y que parece que a ningún gobierno le ha interesado en verdad llevar a cabo.
nivel del piso los sillones de la sala como pudieron. Todos los muebles que pudieron los alzaron para que no siguieran haciéndose feos por el agua.
“Con suerte, pocos de nuestros electrodomésticos y cosas materiales se echaron a perder. Cerramos bien los closets para que no se metiera más el agua y regresamos como una semana después. Pasaron días y los vecinos sólo nos avisaban que iba a ir SIMAS pero que no se estaban dando abasto y aunque estaban intentando succionar el excedente de agua, era demasiada y no funcionaba.
“Cinco días después de todo fue a la casa la señora que nos ayuda a hacer el aseo. La casa estaba llena de tierra, lodo y basura, sólo le dijimos que fuera limpiando poco a poco lo que pudiera porque sí iba a ser mucho trabajo. Después de la limpieza a profundidad que hizo, nos marcó avisándonos de algo que nunca nos cruzó por la mente: entre todo lo que salió del drenaje, también salieron nidos de cucarachas; tuvimos que mandar a fumigar toda la casa porque había cucarachas -de las grandes- por todos lados.
“Al día siguiente, volvió a ir la señora que nos ayuda en la casa a limpiar todos los insectos que salieron muertos y hasta esa noche regresamos a nuestro hogar. Fueron días muy ajetreados y pues nosotros no podíamos dejar de trabajar con lluvia o sin lluvia. Gracias a Dios nosotros estamos bien y las pérdidas materiales fueron pocas, gastamos más en limpiar todo después pero ahora cada que llueve nos ponemos de nervios pensando en si se volverá a inundar así y qué pasará con nuestro hogar.” -Anónima, 43 años, residente de Torreón Residencial.
Es destacable que al nivel de gravedad que escaló la situación no se puede culpar del todo a las intensas lluvias sino a la aglomeración de irresponsabilidades por parte del gobierno y ciudadanía. La limpieza en las calles concierne a todos, mas el gobierno no puede escudarse sólo en eso puesto que el mantenimiento del drenaje y mejoramiento de éste recae en ellos y, por supuesto, también la pronta construcción de un drenaje específicamente pluvial, obra que va siendo más y más primordial en Torreón y que a ningún gobierno le ha interesado en verdad llevar a cabo.
Además el carente estado en el que se encuentran muchas de las calles y avenidas a causa de mala pavimentación y baches maltratados sólo volvían más crítico el traslado de automóviles y esto se veía reflejado en las olas de agua que se extendían hacia las casas como fue mencionado por los entrevistados.
Así como hubo personas que pudieron pagar para arreglar y traer a la normalidad sus hogares, sin duda hubo quien lo perdió todo. ¿Habrá sido esta imprevista temporada de lluvias una lección para los locatarios y gobierno? ¿Responderá el gobierno con las zonas más afectadas o se deslindará por ser “culpa” de un fenómeno natural?
Entorno a todo esto existe un punto más importante a destacar: si es un clima semiárido y los registros históricos indican que apenas estamos un poco arriba de los 200 milímetros de lluvia al año, pero este es el quinto año en que sube al doble, es más que claro que el cambio climático se va haciendo presente.






por: Eugenia Dávila
He ejercido la enseñanza y realizado estudios formales sobre educación, como la licenciatura en ciencias de la educación, la maestría en administración y alta dirección, por citar algunos de ellos. Ya veterana, me propuse realizar el doctorado en educación, pues me sigue atrayendo el quehacer educativo.
Como requisito previo al doctorado tuve que cursar un diplomado en investigación educativa y realizar un trabajo, el cual se va realizando a lo largo del diplomado y concluye precisamente con la entrega del mismo.
Mi idea o planteamiento básico era la función directiva en las escuelas públicas y privadas. ¿Cuáles eran las
principales diferencias, a qué se debían y qué consecuencias estaban teniendo?
Me decidí por la figura de dirección porque encontré que al nivel de los maestros, de base quienes enseñan tienen las mismas características, pero no las mismas condiciones de trabajo: los maestros de la escuela pública tienen mejores condiciones en lo que a sueldo y prestaciones se refiere, además de la protección del sindicato.
Pero si el sueldo y las prestaciones son mejores, las condiciones laborales son muy diferentes, lo mismo que los hábitos de trabajo.
Con mucha dificultad tuve acceso a varias escuelas primarias del sector oriente de Torreón, donde se concentra hoy la demanda de estudios primarios y preescolares, que
ha ido bajando en la parte céntrica y en otros sectores de la ciudad habitados por familias de clase media.
Lo primero que uno se encuentra es que la infraestructura de las escuelas básicas públicas no es la adecuada. La construcción típica es ésa de ladrillo y vigas de acero que desarrolló el CAPFCE desde hace medio siglo.
Debido a la demanda, la mayoría de las escuelas tenía de 40 hasta ¡60! Alumnos por cada grado, lo que genera un hacinamiento bárbaro, la creación de condiciones pedagógicas altamente deficientes, pues, para una adecuada enseñanza, un grupo escolar debe tener un promedio de 20 alumnos y un máximo de 25; más allá de ese cupo el maestro, tenga o no experiencia, comienza a tener fuertes problemas para desempeñar su trabajo.

Una parte considerable de las aulas de estas escuelas públicas no tienen aparatos de aire acondicionado, lo cual ya puede dar una idea de lo que sucede en nuestro calientísimo verano, donde, por fortuna, se da el periodo vacacional más largo, pero en mayo aquello es un comal ardiente.
Regularmente cada escuela tiene una techumbre, donde se coloca una plancha de cemento pulido, que hace las veces de cancha de basquetbol, de voleibol o futbolito, además de ser el patio de usos múltiples para todo lo que se ofrezca.
Los baños suelen estar en mal estado, porque hay un conserje para toda la escuela y estos conserjes cubren su horario haciendo lo menos que sea posible y, ya se sabe, a nadie le gusta fregar baños, lo que les mantendrá casi siempre de sucios a medios sucios, pero nunca en óptimas condiciones.
La biblioteca es una de las aulas adaptadas o no existe. Si tomamos en cuenta que una escuela chica puede tener entre 250 y hasta 330 alumnos, la disponibilidad de libros es muy pequeña y de baja calidad.
El director o la directora de la escuela tienen ordinariamente sólo dos asistentes, ambos con propósitos administrativos, y un asistente más, aunque no en todas las escuelas, que hace las veces de prefecto o encargado de disciplina, pero esta función se da por sentado que corresponde a los maestros, quienes no pueden ser lo estricto o severo que quisieran porque surgirá la queja de las madres de familia, pues los padres, para efectos escolares, no existen, tampoco para ayudar en los quehaceres de los hijos con los trabajos que se les asignan.
Podría pensarse que el cargo de director de una escuela pública es algo muy codiciado, pero no; muchos maestros y maestras inclusive rechazan el ofrecimiento, debido a la
responsabilidad que implica, los conflictos que genera y, principalmente, la baja paga, pues un director o directora sólo recibe su sueldo de maestro más una compensación, no un sueldo acorde a las funciones que desempeña.
La sola tarea escolar que atiende al programa básico de enseñanza, implica estar disciplinando maestros que pueden faltar a sus actividades en cuanto tienen un pretexto a modo y la directora o director deben suplirlos cubriendo el grupo. Hay que resolver conflictos, lidiar con el secretario del sindicato; estar solicitando reportes de cumplimiento del programa, pero los funcionarios federales han encontrado que la educación sirve para todo, como si fuera una pócima milagrosa, de ahí que se la pasan inventando programas de esto y de lo otro, que incluyen temas tan variados como la salud, la inculcación de valores contra la inseguridad, los problemas sociales en boga, más lo que se les ocurra.
Por si faltara algo, cada ciertos días tienen que recibir a un personaje relamido y ceremonioso, que emplea un estilo grave: es el inspector de zona, quien manda sobre los directores, atiende los reclamos de los secretarios sindicales sobre las quejas de los maestros, pues la misma picaresca magisterial le ha encontrado la definición a lo que es un secretario sindical: “un sujeto que se la pasa pensando de qué manera estar molestando a los directores y acarreando chismes de aquí para allá”.
Este tal supervisor no tiene un horario fijo, porque se supone que se la pasa desplazándose de escuela en escuela, tiene algunos asistentes, y gana alrededor de 50 mil pesos mensuales, más todas las prestaciones. Este sí es un puesto muy codiciado.


“El problema más fuerte es que tengo 48 alumnos en mi clase y eso porque han desertado cuatro. Pedagógicamente es imposible atender a esta cantidad de alumnos, pero lo tenemos que hacer. Controlar el grupo es muy difícil, porque están amontonados, son muchos y el aprovechamiento de una gran parte es muy deficiente.”
Desde el punto de vista organizacional, la gran diferencia entre la educación pública y privada en México es de carácter organizacional si se le ve como sistema educativo, y de tipo familiar si se le ve desde un enfoque social.
La educación privada se da a través de lo que es una organización chica o mediana, que se dedica a la prestación de un servicio, en este caso educación. En términos empresariales es una empresa que cobra por la prestación de ese servicio, lo que le reporta una utilidad que puede ser de alta a moderada, aun tomando en cuenta que muchas de esas organizaciones son propiedad a su vez de organizaciones religiosas, como jesuitas, maristas y otras órdenes religiosas de sacerdotes y religiosas.
Los propietarios de las escuelas privadas dirigen personalmente su escuela o pueden contratar a un profesional para encargarse de los diversos niveles que cubran, como

preescolar, primaria, secundaria y preparatoria.
La planta de maestros son empleados que perciben, en promedio, un sueldo un tanto similar al que recibe un maestro del sector público, en lo que se refiere a preescolar y primaria, que fueron los dos niveles abordados, pero tiene un paquete menor de prestaciones y se encuentra afiliado al IMSS y al INFONAVIT, lo que hará una gran diferencia al momento de la jubilación, partiendo del nuevo sistema de las afores que entraron en vigencia desde 1997.
La más importante diferencia es que en las escuelas privadas no existen sindicatos, mientras que en las escuelas públicas el sindicato es un actor central del proceso educativo y, lamentablemente no lo es para bien porque no se trata de un sindicato, en los términos en que éste es definido por la Ley Federal del Trabajo, sino de una organización política y corporativa, que tiene una enorme estructura y que recibe directamente cuotas que les son descontadas a los maestros.
Secciones sindicales como la 35, que abarca la comarca lagunera de Coahuila, tenía, al momento del estudio, más de 200 maestros comisionados, en las diferentes secretarías que integran la organización sindical, más comisionados “especiales” que son realmente políticos que pueden tener décadas sin pararse en un aula y se jubilan en su momento con todos los beneficios.
La muestra de docentes del sector privado entrevistados, manifestaron que están conscientes de que tienen menos beneficios laborales, pero consideraron que tienen un ambiente de trabajo más satisfactorio.
“Yo no puedo tener más de 25 alumnos en mi aula, hay mucha disciplina y si un alumno da problemas yo tengo todo el apoyo de la dirección de primaria. Las aulas tienen buen mobiliario, hay aire acondicionado, el equipo necesario y yo sé que puedo exigir que los alumnos trabajen, si hay un alumno con problemas primero lo atiende la orientadora y psicóloga escolar, se habla con los padres y se le trata de regularizar. No puedo decir que no hay problemas, porque los hay, pero nuestro programa de enseñanza es más exigente, ya que cubre el programa oficial pero además cubre otros contenidos y los alumnos cursan además clases de inglés, de artísticas y llevan

deportes”, comenta Ana Sofía, quien ha sido maestra del nivel primaria por 12 años en una conocida escuela privada de la localidad, pero tres años fue maestra en el sector público y tuvo que retirarse.
Leonor, quien tiene una experiencia de 16 años como maestra de primaria en una escuela pública del oriente de Torreón, tiene una experiencia muy diferente de su trabajo: “El problema más fuerte es que tengo 48 alumnos en mi clase y eso porque han desertado cuatro. Pedagógicamente es imposible atender a esta cantidad de alumnos, pero lo tenemos que hacer. Controlar el grupo es muy difícil, porque están amontonados, son muchos y el aprovechamiento de una gran parte es muy deficiente. Yo podría seguir el programa atendiendo a los 15 o 20 alumnos que tienen mejor aprovechamiento, pero se irían rezagando cada vez más todos los demás. Tenemos solo los materiales básicos, pero la directora nos presiona mucho para el llenado de las formas de cumplimiento. Se puede hacer el llenado de la formas, pero la realidad es que una gran parte de los alumnos están rezagados, si fuéramos estrictos en las evaluaciones muchos alumnos tendrían que volver a cursar, pero eso no se puede, es como una regla no escrita de que todos deben aprobar”.
Sobre cuáles son los problemas más importantes resume: la cantidad de alumnos, las condiciones de la enseñanza, la disciplina de los alumnos, toda la presión que nos agregan con ciertos programas y los padres de familia.
¿Por qué los padres de familia aparecieron como una constante de problema en 8 de cada 10 maestras entrevistadas del sector público en el nivel de primaria?
Laura, una maestra con 19 años de experiencia que siempre ha optado por cubrir el tercer grado en su escuela, lo resume de esta manera:
“Cuando comencé a enseñar era algo distinto, había más cooperación, pero ahora el problema es que el padre y la madre trabajan. Muchos de los niños llegan después de haber desayunado unas mantecadas Bimbo y un jugo, que es pura azúcar, los traen corriendo a la escuela o ellos se vienen solos y la madre y el padre no llegan sino hasta las ocho de la noche a su casa, cansados. El padre no ayuda en revisar las tareas escolares y la madre lo puede hacer hasta que termine algunos trabajos de limpieza y preparación de la cena. Los niños duran solos hasta seis horas diarias, ya sea en su casa o en la calle y muchos no cumplen con sus tareas escolares o lo hacen mal. Hay muchos conflictos en las familias y se reflejan en la disciplina de los niños, pero si hablas con los padres solo
viene la madre y viene a quejarse de que ella no puede hacer mucho, de que ya está muy presionada. Cuando comencé a enseñar todavía eran pocas las madres que trabajaban y te ayudaban más, por lo menos sí estaban al pendiente de los niños y les exigían, porque estaban presentes, hoy la mayoría ya no está”, comenta Laura.
Eugenia dirige una escuela en el sector poniente de Torreón, la zona con más demanda de estudios básicos en la ciudad. Lleva tres años en el cargo pero manifiesta estar cansada y con pocas satisfacciones.
En su opinión, que es compartida por la mayoría de los directores de escuelas públicas entrevistados, el mayor problema que enfrentan es la disposición laboral de los maestros, quienes se quejan de sobrecarga, por la cantidad de alumnos que atienden, aunque la jornada sea de las 8 de la mañana a las 2 de la tarde, a lo que hay que restar el receso. “Tenemos muchos maestros que, de inicio, no tienen mucha vocación por la enseñanza; estudiaron para maestros porque sus padres son maestros, porque el sindicato les ayudó para obtener la plaza o porque en apariencia el horario es cómodo y salen a las dos de la tarde, las vacaciones también se pueden considerar largas, pero el trabajo puede ser muy pesado si no tienes la formación adecuada y la vocación para enseñar.
“Yo, como directora, tengo tres problemas principales: lograr que los maestros pongan empeño en su trabajo y cubran el programa; hacer esto con todas las limitaciones que tú puedes observar y estar resolviendo problemas con el secretario sindical y con el supervisor. Ausentismo laboral, cubrir permisos, incapacidades, problemas de disciplina de los niños, que se han vuelto cada vez más frecuentes y las presiones del supervisor, que exige pero muchas veces no resuelve. Cuando yo llegué había un fuerte problema de disposición profesional de los maestros, se ha mejorado, pero creo que seguimos teniendo problemas. Tuvimos problemas inclusive con las ganancias de la tienda escolar, porque las destinábamos a realizar mejoras, pero el supervisor comenzó a presionar, porque es muy común que muchos directores consideren la tienda escolar como un ingreso extra personal.”


“Los grupos escolares [en las escuelas privadas] son casi de la mitad de los nuestros, sus instalaciones físicas ordinariamente son bastante mejores, los maestros tienen otra disposición y los directores no tenemos a un sindicato encima; ellos tienen al dueño, nosotros a un supervisor, que finalmente es un empleado que no tiene toda la autoridad ni la capacidad de toma de decisiones, pero está cuidando su trabajo y muchas veces sus intereses.”

El problema más importante que tenemos en las escuelas públicas es que las cosas se politizan, mientras somos nosotros quienes tenemos que estar resolviendo los problemas de todos los días.
En mi opinión personal las evaluaciones son buenas, tanto para los maestros como para los alumnos. Eso de que las evaluaciones y las remediaciones que se tienen que realizar si el maestro resulta con baja calificación, son los del sindicato quienes las han vuelto un problema, porque muchos maestros no desean poner tiempo adicional para cubrir sus deficiencias.
“No es cierto que les van a correr” continúa Eugenia, “pero el maestro sí puede promover un cambio de plaza ante el sindicato y argumentar que está siendo hostilizado. No hay disposición, por ejemplo el programa de carrera magisterial yo creo que es excelente, personalmente yo tengo el nivel más alto y tripliqué mi sueldo, pero me puse a trabajar y a estudiar con dedicación, aprovechando que estaba más joven y no tenía hijos. Muchos, la mayoría, no pasan del nivel A o B. Las normales han bajado sus niveles académicos y en general te encuentras con maestros jóvenes con menor rendimiento y disposición. Un maestro no tiene porqué no aprobar un examen.
“En el caso de los adolescentes de secundaria, las evaluaciones PISA tienen mucho sus bases en la formación que hayan recibido en primaria. Los políticos del sindicato o inclusive políticos que no tienen qué ver directamente con la educación critican las PISA, argumentando que se hacen comparaciones por países y algunos dicen: no se pueden medir con la misma prueba países diferentes, yo digo ¿a qué le temen o a quién estamos tratando de engañar, yo veo las pruebas y veo que son válidas, andamos mal, no se puede tapar el sol con un dedo, no requerimos ni aplicar esas pruebas para saber que andamos más en áreas básicas”.
-¿Y el sindicato?
-Para qué me meto en más problemas de los que
ya tengo; todo mundo sabe que el sindicato es político y la política no se debe mezclar con la educación, me reservo mis comentarios, en parte porque me da vergüenza y en parte porque me irrita. Yo estoy tratando de vivir mi experiencia como directora, pero si quisiera me pongo a enseñar, que me gusta mucho, e inclusive puedo tener una plaza adicional. Pero estoy en esto y vamos hacer el mejor esfuerzo.
-¿Cómo comparas el nivel de las escuelas públicas y privadas?
-Uh, ésa sí es una pregunta muy difícil. En general y al nivel de primaria, que es sobre el que estamos hablando, las privadas tienen un mejor nivel, me duele decirlo porque yo soy parte del público, pero ellos tienen ventajas que nosotros no tenemos y circunstancias que son muy, muy difíciles de cambiar; situaciones sociales que son parte de cómo estamos en este país.
-¿Podrías ejemplificar?
-Nos tendríamos que sentar toda la tarde a platicar de eso, pero, desde mi punto de vista trataré de ser breve. Las escuelas privadas son para niños de cierto medio social, donde las familias tienen una composición diferente. ¿Cómo cambiar eso? Sólo cambiando al país. Los padres están mucho más al pendiente de la educación de sus hijos; si no, la escuela los manda llamar y los obliga a participar y responsabilizarse; ésa es una gran, gran diferencia. Los grupos escolares son casi de la mitad de los nuestros, esa es otra gran, gran diferencia; sus instalaciones físicas ordinariamente son bastante mejores, esa es otra diferencia y, una que a mí como directora me gustaría mucho tener es que los maestros tienen otra disposición y los directores no tenemos a un sindicato encima, ellos tienen al dueño, nosotros a un supervisor, que finalmente es un empleado que no tiene toda la autoridad ni la capacidad de toma de decisiones, pero está cuidando su trabajo y muchas veces sus intereses. Si queremos ahondar en el asunto social, por su nivel socio-económico los niños están mejor alimentados y, ya sabemos, en buena parte la persona es lo que come.



Por: Lucila Navarrete Turrent
Doctora en Estudios Latinoamericanos
Universidad Nacional Autónoma de México
Periodista e investigadora torreonense

Saúl Rosales, Tomás Ledesma, Alonso Licerio
Son las 5 de la tarde y es martes 27 de agosto de 1968. Del Museo Nacional de Antropología e Historia parte un multitudinario contingente de estudiantes al que se han sumado obreros del gremio petrolero y electricista. Llevan mantas con consignas de apoyo a la libertad de los presos políticos. Una hora atrás, tanques del ejército habían atravesado Reforma en dirección al centro de la capital. La indignación se agolpa rápidamente hacia el zócalo. El ocaso anuncia el comienzo del mitin: con el permiso de un sacerdote algunos jóvenes suben la espadaña de Catedral para doblar campanas; mientras, en la plancha se da lectura a un poema de Isaías Rojas, estudiante preso en Lecumberri.
Casi 600 mil personas se han abarrotado en la plaza principal de la Ciudad de México. Los jóvenes gritan “Muerte al charrismo sindical”, “Derogación del artículo 145”, “Únete pueblo, no nos abandones”. En el asta se ha colocado una bandera rojinegra en representación del movimiento. Es noche de fiesta y la vanguardia estudiantil la protagoniza; es noche de anhelada democracia, de la que es testigo el jovencísimo editor de 28 años, Saúl Rosales Carrillo, trabajador de la Imprenta Madero de Editorial Era.


La noche que se propuso que la pasáramos en el Zócalo yo me fui con mi amigo el dramaturgo Enrique Ballesté, con Alejandra Zea y otro par de amigas. La plaza estaba tomada y ese acto fue histórico porque solía ser receptáculo de manifestaciones a favor del gobierno. Esa noche alguien empezó a gritar, a advertirnos que venía el ejército; había una buena dosis de paranoia dentro de nosotros. Yo pude decirles: “siéntense, siéntense”, con mucha autoridad. Nos retiramos temprano porque al día siguiente yo tenía que trabajar; yo no era estudiante, yo era un asalariado y mi turno de trabajo era de 7 de la mañana a 4 de la tarde. Pero tenía muchos amigos de la UNAM, con quienes me involucré en el movimiento. Creo que lo más importante de la toma del zócalo es que nos enseñó que las calles y las plazas podían ser nuestras, que podíamos tener voz ante la colectividad a la que pertenecíamos. (Saúl Rosales)
Entre la muchedumbre también se encuentra el avezado publicista y estudiante de pintura de la Academia de San Carlos, Tomás Ledesma, originario de Torreón. Lo acompaña su amigo Salvador Martínez Carrera, a quien le sorprende la enorme convocatoria de la marcha. A lo lejos escuchan a los huelguistas que anuncian un plantón en la plaza hasta que se solucione el conflicto. Llega la medianoche: policía, bomberos y ejército desalojan por la fuerza a los estudiantes. Dos días después los médicos entran en huelga.
Hubieron varias marchas. Me acuerdo que la del 27 de agosto fue monumental. Estábamos todos en el zócalo y nos apagaban las luces. En el centro de la plancha estaba el camión del Poli con los oradores, entre ellos Eduardo Valle “El Búho”, que después sería gran amigo mío. Él cerró el discurso en el que conminaba a que buscáramos el diálogo con el presidente. De pronto empezaron a iluminarnos con reflectores y alcanzamos a ver a muchos francotiradores desde Palacio Nacional. Decíamos en broma que nos estaban cuidando. Se formó una comisión para el diálogo y se quedó una buena cantidad de gente, pero empezaron a llegar los tanques y nos obligaron a desalojar por la calle de Madero. Los bomberos nos echaban agua. No permitieron que se quedara el plantón. Eso fue el 27 de agosto. (Tomás Ledesma)
Un mes atrás, el 26 de julio, se realizaba una marcha en conmemoración por los cinco lustros del asalto al Cuartel Moncada, semilla de la Revolución cubana. La indignación

estudiantil era muy grande: cuatro días antes un cuerpo de granaderos allanaba la Vocacional 5 con el propósito de sedar a golpes un altercado entre estudiantes del Politécnico y la preparatoria privada Isaac Ochoterena. El 23 de julio la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma de Chapingo, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Iberoamericana y la Escuela Normal Superior paran labores ante las medidas brutales que el gobierno estaba tomando con los estudiantes. Conforman el Consejo Nacional de Huelga con representantes de cada escuela y facultad. El saldo de la marcha de aquel 26 de julio fueron varios centenares de heridos y detenidos. Nunca antes se había ocupado el zócalo para clamar por un alto a la represión. El país estallaba. El Partido Revolucionario Institucional tenía un largo historial de control de acero. Las garantías individuales estaban comprometidas, la libertad de expresión también. La huelga ferrocarrilera de 1958 y 1959, el movimiento de médicos en 1964, la insurrección de maestros rurales del 26 de julio de 1965 en Ciudad Madera, Chihuahua, y las luchas por las reformas en Puebla en 1962 y en la UNAM en 1966 confluyen en el verano de fuego del ’68, cuando Gustavo Díaz Ordaz ofrece la imagen de una nación próspera y en paz, en el contexto previo a la celebración de las Olimpiadas. Para el 4 de agosto el Consejo Nacional de Huelga da a conocer los 6 puntos de su pliego petitorio: 1. libertad de los presos políticos; 2. destitución de los generales Luis Cueto y Raúl Mediolea; 3. extinción del cuerpo de granaderos; 4. derogación del artículo 145 y 145 bis del Código Penal; 5. indemnización a las víctimas de la represión; 6. deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios involucrados en el ejercicio de la violencia en contra de los estudiantes.
La influencia ideológica internacional que hubo a favor de las revoluciones por el triunfo de los guerrilleros en Cuba estuvo en la mente de muchos de los que participábamos en el movimiento. Pero nosotros no pretendíamos hacer


una revolución, menos una socialista; aspirábamos a que se respetaran las escasas libertades democráticas, tan coaccionadas en ese momento con los artículos 145 y 145bis. Usar el ejército para suprimir movimientos sindicales era muy frecuente. Durante la huelga ferrocarrilera de 1958, por cada maquinista o fogonero había un soldado detrás para garantizar que no dejaran de trabajar. De ahí que en las marchas se demandara la libertad a los presos políticos, y destacadamente a Demetrio Vallejo y Valentín Campa, líderes ferrocarrileros que tenían 12 años recluidos. No hay que olvidar que históricamente los estudiantes han sido vanguardia de los movimientos populares. Yo participé como un número más en la masa movilizada. Mi nicho fue la Facultad de Filosofía y Letras. Yo tenía mucha inclinación por la literatura y era corrector de pruebas en la Imprenta Madero, así que me encomendaron redactar volantes porque tenía habilidad para escribir. (Saúl Rosales)
Las paredes, los pasquines y las mantas se convierten en medios alternativos de expresión. En las escuelas de artes, como la Nacional de Pintura y Grabado la Esmeralda y la Nacional de Artes y Diseño, estudiantes y profesores madrugan para avocarse exclusivamente a la producción de engomados y carteles con mensajes para alertar, llamar e informar a la ciudadanía, ante la creciente censura. La bayoneta, la paloma ensangrentada, las cadenas sobre la boca, el logotipo intervenido de las Olimpiadas, la “V” en señal de victoria y la imagen del Che visten de indignación a la capital. Nunca antes la gráfica había sido tan política. En ese tiempo un muchachito de origen lagunero, Alonso Licerio, estudiante de la Escuela de Artes y Diseño y de la Esmeralda, se suma al paro y se

solidariza con las escuelas que no pueden imprimir sus propios volantes. Chapingo, la Escuela Nacional de Agricultura, la Escuela Normal Superior, el Instituto Politécnico Nacional y otras instituciones no tenían manera de imprimir grabados ni volantes, entonces en la Esmeralda trabajábamos día y noche para sacar una producción de engomados para estas escuelas, y lo hacíamos rodeados de granaderos. Estos grabados los pegábamos en las entradas de cine, en los autobuses, en los trolebuses, en las plazas, en los mercados. Los grabados los hacíamos en las escuelas. (Alonso Licerio)
Para mediados de septiembre la represión recrudece. Enfrentamientos entre policías y estudiantes derivan en una toma violenta de Ciudad Universitaria por parte del Ejército. El rector de la máxima casa de estudios, José Barros Sierra, dimite de su cargo en solidaridad con los estudiantes y en rechazo a las demandas oficiales de contener la agitación. A pesar de la tensión y del riesgo que se respiran, los mítines y el brigadeo continúan.
A mí me toca llevar un paquete de más de quinientos grabados-engomados a la escuela vocacional que estaba frente al reloj de Bucarelli. Había un mitin de información al interior de la escuela. Llego, entrego los grabados, y saliendo ya estábamos rodeados de autobuses de granaderos. Nos levantaron a quienes estábamos ahí. Esto fue la última semana de septiembre. Nos llevaron primero a la sexta delegación pero estaba llena. Nos llevaron a otra y estaba llena. Nos dimos cuenta que se estaba sembrando el terror en el país. Recorrimos varias delegaciones y alrededor de las 10 de la noche nos entregaron al cuartel de granaderos en las calles de Luis Moya, en el centro histórico. Al entrar nos pidieron nuestros nombres, nos quitaron todas las pertenencias. Algunos compañeros iban con los pies reventados por los culatazos. Nos repartieron en las celdas del primer piso. Yo recuerdo a ocho compañeros en una celda de dos literas. Ahí estuvimos durante una semana. Había un comedor, la enfermería y oficinas. A las 11 nos sacaban al patio al sol. Yo llevaba un diario pero por cuestiones dolorosas lo eliminé. Un compañero que tenía su pie muy lastimado pasó a enfermería y al regresar nos dijo que anotáramos nuestros nombres y teléfonos porque había negociado con el director de la prisión que habláramos con nuestros familiares. Yo no
Recuerdo los disparos y los gritos “¡nos están matando!” y la estampida, los pisoteos. Salí y no volteé para atrás. Pensé que era una pesadilla. La angustia más terrible que he vivido. Solo y tratando de entender qué pasó. Caminé y llegué otra vez al estudio de Dolores. Algunos fueron llegando poco a poco y cada quien daba noticias. Habían grandes silencios, no se hablaba y se volvía otra vez a hablar.
Eso fue el 2 de octubre, la noche más larga; después vendrían los días más tristes.
lo hice porque mi familia estaba en Torreón y hubiera sido terrible avisarles. Entre los presos estaban estudiantes de la Nacional de Maestros, ¡unos chamacos!, y estudiantes de la Escuela de Música del Conservatorio, a quienes les quitaron sus instrumentos musicales. A los ocho días salimos como a las ocho de la noche. Mientras salíamos llegaban otros autobuses con más estudiantes. (Alonso Licerio)
Es lunes 30 de septiembre. El ejército desocupa CU. Al día siguiente los estudiantes celebran varias asambleas y se decide no volver a clases hasta que las demandas estudiantiles sean escuchadas. Por la mañana del 2 de octubre representantes del CNH se entrevistan con los emisarios de presidencia, Andrés Caso y Jorge de la Vega. Se convoca a un mitin vespertino en la Plaza de las Tres Culturas. La expectativa del diálogo con las autoridades aglomera a más de 15 mil personas. Son las 15:30 de la tarde y en la plaza hay periodistas nacionales e internacionales, estudiantes, ferrocarrileros, electricistas, amas de casa y familiares de los desaparecidos por la represión.
Ese día yo salí de trabajar, almorcé rápido, agarré el trolebús y me fui al mitin. A medida que íbamos llegando al centro se hacía más difícil transitar y nos dejaron a la altura del Teatro Blanquita. Nos fuimos caminando hacia Tlatelolco. Íbamos tarde. Vimos que la gente corría. Venían aventando pedradas, se oían disparos. Nos metimos a un café de chinos frente al teatro. Entramos y cerraron la persiana. Oímos disparos, gritos, patadas, balazos. No salimos hasta que se hizo de noche. Yo tenía la costumbre de reunirme con mis amigos en el Café Habana, era el centro de reunión de toda la izquierda y de los periodistas. Ahí me fui y se sentía la tensión y el terror. Vimos el noticiero de Jacobo Zabludovsky que abrió su programa informando que había habido un zafarrancho en Tlatelolco con un saldo de 20 muertos. Después corrigió esta información y dijo que no, que no habían muertos. (Tomás Ledesma)
El 2 de octubre un compañero tenía un pequeño estudio en el callejón de Dolores, sobre la calle López en el Barrio Chino. Era nuestro punto de reunión porque teníamos un pequeño mimeógrafo que nos servía para manifiestos. Ese día unos compañeros y compañeras estaban imprimiendo volantes que íbamos a repartir. Por alguna extraña razón llegamos tarde a la plaza y el mitin ya había comenzado; estaba lleno totalmente. Vimos muchos jeeps alrededor, pero siempre habían en toda la ciudad de México. No nos quedó más que quedarnos en los limites de una escuela vocacional, al norte de la plaza, replegados en el muro. Casi no escuchábamos a los oradores,
pero la concentración era muy esperanzadora porque ya se iba a reunir el Comité de Huelga con las autoridades. Yo no vi la luz de bengala. Recuerdo los disparos y los gritos “¡nos están matando!” y la estampida, los pisoteos. Mi compañero y yo corrimos hacia la derecha, hacia una calle que da al estacionamiento de los últimos edificios del norte. Salí y no volteé para atrás. Pensé que era una pesadilla. La angustia más terrible que he vivido. Fui a salir más o menos por Canal del Norte y me recuerdo caminando por las calles del Carmen, solo y tratando de entender qué pasó. Caminé y llegué otra vez al estudio de Dolores. A mi compañero lo perdí. Algunos fueron llegando poco a poco y cada quien daba noticias. Habían grandes silencios, no se hablaba y se volvía otra vez a hablar. Eso fue el 2 de octubre, la noche más larga; después vendrían los días más tristes.
El tiroteo prosigue entrada la noche. El ejército ocupa varios edificios. Líderes del CNH han sido capturados y trasladados al Campo Militar No. 1. El operativo ha sido ejecutado por cerca de 500 soldados con armas de guerra. La cifra de muertos se oficializa en 26; en los hechos fueron 325.
En 1973, un amigo que trabajaba en una agencia de publicidad que se había casado con la hija de un militar, me dijo que su suegro había pertenecido a la aviación y en octubre del ’68 hizo 2 o 3 viajes al Golfo de México a tirar cadáveres. (Tomás Ledesma)
Es jueves 3 de octubre. Senado y Presidencia justifican plenamente la intervención en beneficio de la paz y la integridad de las instituciones del país.
Una buena proporción de los jóvenes del 68 teníamos concepción de futuro, de compromiso con la humanidad, ya no sólo con la nación. Se pensaba en términos heredados de la revolución rusa: construir un hombre nuevo. (Saúl Rosales)
A mí seguido me dicen que deje de pintar gente desvalida, de la calle, porque eso no vende. Casi todo lo que hago tiene motivos ideológicos. Yo no pinto para vender. Me interesa retratar el hambre, al obrero. Todo esto se lo debo al 68. (Tomás Ledesma)
El 68 me enseñó que el arte es político. Nos enseñó el arte de comunicar con pocas palabras. Yo atravesé el Niágara el 2 de octubre. El deseo de que salga el sol en este país, de moverse y desplazarse con libertad y esperanza es la llama que nos dejó el 68. Nosotros cambiamos el idioma: hubo una escuela realmente abierta que construimos en nuestra generación. Ningún gobierno fascista ametralla a estudiantes borregos, ni encarcela al rebaño. (Alonso Licerio).



Por: Daniel Herrera
Escritor y músico lagunero
twitter: @puratolvanera




Pues Bojack Horseman llegó a su quinta temporada y, como casi siempre sucede, nada puede ser perfecto para siempre.
Camino en sentido contrario a la mayoría de las críticas que he leído sobre el programa. No, esta quinta temporada no es la mejor, vamos, que eso se debate entre la segunda y la tercera. Y no, a pesar de que los creadores y guionistas casi logra un metarrelato bojackciano, la idea no creo que termine de cuajar.
Tampoco digo aquí, bajo ninguna circunstancia, que la serie se haya ido a la mierda, para nada, sólo que se nota el bajo rendimiento de los guionistas. Es natural, tantos años enredados con los mismos personajes, creando situaciones no sólo dramáticas sino también, al mismo tiempo, graciosas, no debe ser nada sencillo.
Comparada consigo misma, pienso que esta temporada es la más floja. Comparada con lo que hay en la tele en este momento, Bojack sigue siendo una de las más altas cimas de la era dorada de la televisión.
Está, lo he dicho una y otra vez, a la altura de Mad Men, sin ninguna duda.
Pero no me gustaría observar que hacia la última temporada, se convierta en una serie de capítulos apresurados que no logran coronar una historia excepcional.
Recuerdo series como Boardwalk Empire o Fargo, que desbarrancaron penosamente después de un par de temporadas de gran calidad. Se entiende que la producción televisiva requiera muchas manos e intereses para existir, y que, además, sea un negocio. Muchas series son más espectáculo y entretenimiento que arte. Por eso nosotros, los necios que citamos siempre las

mismas series, pensamos que The Sopranos, The Wire y Breaking Bad son las mejores que han sucedido en la corta historia de este medio.
Claro, la lista podría alargarse, pero no mucho, Mad Men, Treme, Better Call Saul y Bojack Horseman deben estar inmediatamente después en esa lista. Pero estas dos últimas todavía no terminan, así que tampoco podríamos cantar victoria.
De ahí mi temor ante un estancamiento o un declive sin solución frente a la constante autodestrucción del protagonista. Algo que el creador, Raphael Bob-Waksberg, y sus guionistas vienen explotando desde el principio y que comienza a dar signos de cansancio.
Pero debo dejarlo claro con ejemplos, así se hace la crítica, ¿no? Por cierto, siguen muchos spoilers, para aquellos que se enfurecen con ese tipo de asuntos, conviene dejar de leer aquí.
Podemos comenzar con el hecho de que la quinta temporada no inicia de verdad sino hasta el capítulo seis, en donde Bojack hace una elegía a su madre muerta. El capítulo es una absoluta genialidad, casi media hora de un monólogo hilarante pero incómodo. Pocos programas han logrado hacer algo así, recuerdo con rapidez los capítulos de Seinfeld que eran grabados en el mismo lugar y giraban sobre el mismo tema. Pero nada más.
Los capítulos dos, tres y cinco son sobre los personajes Diane Nguyen, Todd Chavez y Princess Carolyn, y todos están incluidos con calzador. El segundo capítulo parece más una declaración política de los creadores que una historia necesaria para el show. Al hacer que Diane viaje a Vietnam para reencontrarse con sus raíces convierten al capítulo en una hormiga perdida, lejos del hormiguero. Sí, es digno de
un análisis, al estilo Slavoj Žižek, sobre el capitalismo, el patriarcado y la colonización; pero no funciona en la narrativa del programa. Voy a decirlo, incluso aburre.
Pasa lo mismo con el reencuentro de Princess Carolyn con su madre y sus fracasos por adoptar un niño. Todo eso que se cuenta en un capítulo pudo desgranarse a lo largo de varios. Entonces, antes del sexto capítulo se podría decir que la serie apenas hace una introducción, una muy larga sin duda. Se salva el capítulo cuatro, en donde Bojack, por equivocación, termina convirtiéndose en un aliado feminista. De ese feminismo más preocupado por lo que sucede en Hollywoo (sin la “d”, recuerden), que por las mujeres asesinadas en cualquier lugar del mundo.
A partir del capítulo citado, la temporada se convierte en un tira y afloja entre el protagonista, su adicción a las pastillas para el dolor y un desdoblamiento con el personaje que interpreta en la serie que está filmando: Philbert.
Philbert es un policía malvado y borracho. Un antihéroe. Al principio, Bojack no quiere interpretarlo, son demasiado parecidos, hacia el final de la temporada se funde con él y eso también sucede entre la realidad de Bojack y el set del programa.
Es un gran recurso, tampoco es novedoso, pero funciona muy bien, el asunto es que de 12 capítulos tres no sirven de nada. Es demasiado para una serie de 30 minutos por capítulo.
El final de temporada dejó claro que tendremos más Bojack, por lo menos otra temporada. Es momento de que el personaje sufra un cambio, no necesariamente esperamos que se convierta en un caballo amoroso y considerado, pero sí algo por completo diferente a lo que nos ha mostrado por cinco temporadas. El tiempo apremia.



Francisco I. Madero.- Un total de 68 viviendas afectadas a consecuencia de las intensas lluvias, algunas calles con acumulación de agua, y un número nulo de daños humanos, es el resultado de la reciente contingencia a causa de las recientes precipitaciones de este fin de semana.
Así se informó en la reunión de análisis que encabezó al alcalde Modesto Alcalá Martínez en la sala de juntas del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento la mañana de este lunes, junto a elementos de diversas dependencias y corporaciones que han participado en la contingencia.
En dicha reunión se dio un informe extenso de las acciones realizadas durante los últimos días en los que las intensas lluvias no han dejado de estar presentes tanto en colonias, como en ejidos. A toda vez que el pasado domingo se presentaron reportes de viviendas dañadas, inundaciones y un posible desborde de un cauce natural en el ejido Finisterre.
Debido a la precipitación pluvial registrada la noche del sábado y madrugada del domingo, los equipos designados para atender la contingencia se han mantenido alerta y trabajando de manera permanente en acciones de desagüe, así como de desazolve de alcantarillas para facilitar el flujo pluvial.
En la reunión se contó con la participación de personal de las direcciones de Protección Civil, Dirección de Seguridad Pública Municipal, Policía Militar, SIMAS, Obras Públicas, Alumbrado, y el cuerpo de Bomberos.
Por su parte, el comandante del cuerpo de Bomberos, Saúl Trejo, indicó que se mantuvieron los trabajos por 3 días consecutivos, permaneciendo activos las 24 horas en los trabajos de desagüe en colonias, así como atendiendo los reportes de la ciudadanía.
Del mismo modo, acotó que fueron las colonias Nuevo Linares del Sur, Zaragoza, las Gabrielas, el ejido Jaboncillo, Lequeitio, Florida y Porvenir, donde se presentó mayor acumulación de agua.
Cruz Roja informó que no se han presentado casos de
enfermedades o accidentes como consecuencia de estas lluvias que se suscitaron, ni por casas destruidas, sin embargo, sí hubo registro de personas con crisis nerviosas, que fueron inmediatamente atendidas sin mayores complicaciones.
Desarrollo Social informó que, hasta el momento, se han atendido y verificado daños de alrededor de 68 viviendas en comunidades rurales y en la cabecera municipal, con daños que van desde una o dos tabletas dañadas, techos colapsados, hasta derrumbes de cuartoshabitación.
Las colonias y ejidos donde se presentaron mayores afectaciones en viviendas fueron Finisterre, donde, con apoyo de la Policía Militar y la población del ejido, se tuvo que hacer un bordo para evitar un posible desborde de un cauce natural que afectaría mayor parte del ejido; así como los ejidos Hidalgo, Lequeitio, Alamito y Coruña.
Además, se atendieron reportes de algunas colonias, entre las que se mencionan Insurgentes, Solidaridad, Isaura Chávez de Montemayor, 2 de marzo, Zaragoza, Nuevo Jaboncillo, y Las Vegas.
“Cabe mencionar que se ha mantenido una excelente coordinación entre corporaciones y dependencias, y aquí, en este punto, resaltar la valiosa colaboración de los equipos de reacción de la Policía Militar, que desde hace días nos ha apoyado en la evacuación de personas cuyas viviendas han sufrido afectaciones”, enfatizó el alcalde Modesto Alcalá.
“Es un trabajo de todos, y cada uno de los elementos de los diferentes equipos que han apoyado, han puesto su granito de arena durante estas acciones que hemos realizado, ya sea atendiendo un reporte en alguna vivienda, ayudando a las familias, en lo que se ha podido”, dijo el edil.
Los recorridos han sido encabezados tanto por el alcalde, como por el Secretario del Ayuntamiento Francisco Javier Pedroza, con el fin de realizar de una manera más completa la evaluación de los daños e implementar algunas acciones de ayuda a los afectados.
Se enfatizó que los albergues en las Unidades Deportivas seguirán disponibles para las personas afectadas que no cuentan con un hogar, un lugar adonde ir, o han sufrido algunos daños en sus hogares a consecuencia de las constantes precipitaciones.
Finalmente, Policía Militar reiteró que sigue activo el Plan DNIII, por lo que se mantendrán alerta a cualquier llamado o reporte de la ciudadanía mientras que las condiciones climatológicas no mejoren definitivamente y que el municipio se pueda considerar fuera de riesgo.




Castaños, Coahuila de Zaragoza.- Más de 2 mil 700 apoyos alimentarios para los municipios que comprenden la Región Centro Desierto entregó la Presidenta Honoraria del DIF Coahuila, Marcela Gorgón, como parte del programa “Despensas Saludables”, que contribuye a mejorar la salud y el estado nutricional de la población en condiciones de vulnerabilidad.
En la plaza de las calles Niño Perdido y Plan de Ayala, de la colonia Emiliano Zapata de este municipio, se llevó acabo el evento protocolario en el que estuvo acompañada del Alcalde de Castaños, Enrique Soto Ojeda, y las alcaldesas Narcedalia Ramírez Gaytán, de Ocampo, y Herlinda García Treviño, de Abasolo, así como de las presidentas y directores de los DIF municipales de Castaños, Cuatro Ciénegas, Frontera, Monclova, Nadadores, Escobedo, Candela, Lamadrid, Abasolo y San Buenaventura.
En su mensaje, el Director General del DIF Coahuila, Roberto Cárdenas Zavala, dijo que el compromiso del Gobierno de Miguel Riquelme Solís y su esposa, la señora Marcela Gorgón, es mejorar el estado nutricional de la población coahuilense, por lo que este año se destinarán más de 20.5 millones de pesos para el programa de “Despensas Saludables”.
“Sin duda alguna el trabajo conjunto entre el Estado y municipios tiene mayor resultado y sobre todo mayor beneficio para las personas que más lo necesitan. Agradezco a todos los municipios de la región por su gran interés y compromiso en la entrega de los apoyos alimentarios, porque juntos llegamos a quienes más lo necesitan”, expresó.
La entrega de estos apoyos es derivada de los convenios de aportación municipal. Anualmente se realizan cuatro entregas de apoyos alimentarios a cada uno de los municipios que firmaron el convenio antes citado.
“Despensas Saludables” incluye alimentos básicos como cereales integrales, que son fuente de fibra dietética, alimentos con fuente de calcio; variedades de leguminosas y verduras, que complementan una alimentación diaria, mismas que contribuyen a mejorar la salud y estado de nutrición de los beneficiarios del programa.
Finalmente, al hacer entrega de estos beneficios, la señora Marcela reiteró el compromiso de su esposo el Gobernador para continuar con estos programas y atender a las necesidades de las familias más vulnerables de nuestro estado.

