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RETEMA 271 Mayo/Junio 2026

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RETEMA

LA NUEVA FACTURA DE LOS MICROCONTAMINANTES: FARMACIA Y COSMÉTICA ANTE LA RAP DE LA DTARU

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SOLUCIONES PARA LLEVAR AGUA A CUALQUIER RINCÓN DEL PLANETA

El acceso universal al agua, la escasez, los problemas de saneamiento o el aumento de la demanda suponen un desafío para el planeta. En ACCIONA, ofrecemos soluciones sostenibles en agua para garantizar la gestión y el acceso universal a este recurso, para satisfacer las necesidades actuales de la sociedad, sin comprometer las de generaciones futuras.

El futuro del agua, una cuestión de país

24 de noviembre de 2026 Espacio Caminos (CICCP) · Madrid

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¿Qué tratamos en este número?

Con el número 271, RETEMA pone el foco en uno de los mayores cambios regulatorios que afrontará el sector del agua durante la próxima década: la entrada en vigor de la nueva Directiva de Aguas Residuales Urbanas (TARU) y el despliegue de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) para financiar la eliminación de microcontaminantes, dos instrumentos llamados a redefinir el funcionamiento de las estaciones depuradoras, el reparto de costes y el modelo de gobernanza del ciclo urbano del agua. Paralelamente, este número dedica una atención especial al papel del agua en la industria, un ámbito donde la eficiencia, la reutilización y la seguridad hídrica se han convertido en factores estratégicos para la competitividad empresarial.

El reportaje de apertura analiza las implicaciones técnicas, económicas y jurídicas de la nueva normativa europea para operadores, administraciones e industria, abordando la adaptación de las EDAR, los nuevos requisitos de tratamiento, la financiación de las inversiones y el papel que desempeñará la RAP en este nuevo escenario. El bloque se completa con una radiografía del saneamiento en España y un análisis de los principales retos que plantea la implementación de la directiva.

Asimismo, la revista dedica un amplio espacio al agua industrial, examinando cómo la disponibilidad y la gestión eficiente del recurso están condicionando las decisiones de inversión de sectores cada vez más diversos. Desde el creciente consumo asociado a los centros de datos hasta los desafíos de la agroindustria o la relación entre agua y turismo, los distintos reportajes muestran cómo la reutilización, la digitalización y la economía circular están transformando la gestión hídrica en el ámbito productivo.

El apartado de entrevistas reúne la visión de destacados responsables institucionales y empresariales. María Rosa Cobo, directora de ACUAES; Belén Benito, directora de Operaciones de Canal de Isabel II; Ramón González Tévar, director de Operaciones de Aljarafesa; representantes de AITASA; y BBVA aportan distintas perspectivas sobre los desafíos de las infraestructuras, la gestión del agua industrial, la resiliencia y la financiación de la transición hídrica.

El número se completa con un bloque de artículos de opinión y análisis firmados por asociaciones, operadores, empresas y expertos del sector, entre ellos AEDyR, DAQUAS, ASPAPEL y EMACSA, que abordan cuestiones como la desalación, la reutilización, la planificación hidrológica, la digitalización o la financiación. Una edición que combina análisis regulatorio, visión estratégica y casos prácticos para ofrecer una panorámica de los principales desafíos que marcarán el futuro del agua en España.

Todo esto y mucho más en las más de 220 páginas del número 271 de RETEMA.

STAFF

DIRECCIÓN

Jesús Alberto Casillas Paz albertocasillas@retema.es

PUBLICIDAD

David Casillas Paz davidcasillas@retema.es

REDACCIÓN

Águeda García de Durango aguedagarcia@retema.es

Griselda Romero griseldaromero@retema.es Luis Bustamante luisbustamante@retema.es

COLABORADORES

Patricia Ruiz Guevara · Diego Ortuño

Oscar Planells · Judit Alonso

RETEMA

Águeda García de Durando, Redactora jefe de RETEMA

EDICIÓN · ADC MEDIA

Calle Maestro Arbos 9, oficina 0.02 - 28045 Madrid

Telf. (+34) 91 471 34 05 info@retema.es

DIRECCIÓN DE ARTE Y DISEÑO

Irene García Alba

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Suscripción 1 año España: 144 €

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Depósito Legal M.38.309-1987

ISSN 1130 - 9881

Publicación impresa en papel bajo el sistema de certificación forestal PEFC procedente de bosques gestionados de forma sostenible y fuentes controladas y con tintas ecológicas a base de aceites vegetales. 100% reciclable al final de su vida útil.

Irene Morante, MITECO

Luis Basiero, FACSA

Pere Malgrat

Marcio da Silva, Aquapolo Ambiental

Manuel García Domínguez, Universidad Carlos III de Madrid

Belén Benito, Canal de Isabel II

Gabriel Trenzado, Cooperativas Agro alimentarias de España

Pedro Martínez Santos, Universidad Complutense de Madrid

Coralia Pino, Instituto Tecnológico Hotelero

Joaquín Buendía, Gobierno de la Región de Murcia

Pedro Barreiro, Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia

Bruno Martínez, Mahou San Miguel

Francisco Rodríguez, SEIASA

Alfredo Di Blasi, Veolia

Macarena Ruiz-Quintana, BBVA

Ana Palencia, Unilever

Belén Gutiérrez, AEDyR

Iker Alvarado, SITRA

Brandan

Enrique Baquerizo, EMASESA

Carmen Sánchez-Carpintero, ASPAPEL

Elena Crespo Olazábal, AEDyR

Ramón González Tévar, Aljarefesa

PROTAGONISTAS

María Álvarez, AESEG Teresa Millán, Lilly
Ana Medina, Farmaindustria
Juan Carlos Hernanz, Cuatrecasas
María Rosa Cobo, ACUAES
Carmen Hernández, DAQUAS
Juan Jose Alarcón, CEBAS-CSIC
Marc Fargas i Mas, Aitasa
Clara Rey, Repsol Javier Donato, SITRA
Rubén
David Saurí, Universitat Autònoma de Barcelon

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EMPRESA

Medición de presión en redes de aguas residuales: cómo Wessex Water previene fugas con el VEGABAR 28

EMPRESA

SOLLAGUA: impulsar la reutilización del agua para construir territorios más resilientes

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EN PRIMERA PERSONA

Transposición de la Directiva (UE) 2024/3019 de tratamiento de las aguas residuales en España: retos derivados de su implementación

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EMPRESA

WEG Iberia se incorpora a A3E para reforzar su compromiso con la eficiencia energética en la industria española

REPORTAJE

La EDAR ante la nueva TARU: el salto hacia una depuración más exigente, eficiente y circular

40 EMPRESA

FW400 HTS: La nueva generación de centrifugadoras decantadoras para la deshidratación de lodos

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EN PRIMERA PERSONA

La Directiva de Tratamiento de Aguas

Residuales Urbanas no frena: claves para una transposición viable en España

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INFOGRAFÍA

La hoja de ruta del saneamiento urbano hasta 2045

ENTREVISTA

Entrevista a María Rosa Cobo, Presidenta Ejecutiva de ACUAES

EN PRIMERA PERSONA

Cuestiones jurídicas de la transposición española de la DTARU: la RAP en aguas residuales y su impacto en farmacia y cosmética

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EMPRESA

La gestión del activo hídrico como frontera crítica: del proyecto a la explotación

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REPORTAJE

La nueva factura de los microcontaminantes: farmacia y cosmética ante la RAP de la DTARU

EMPRESA

El poder del dato en la gestión de activos con Abismo GMAO

EN PRIMERA PERSONA

Los Planes Integrales de Gestión de los Sistemas de Saneamiento (PIGSS)

ENTREVISTA

Entrevista a Belén Benito, directora de Operaciones de Canal de Isabel II

96 EMPRESA

Captura de CO₂ industrial para hacer más sostenible el agua desalada

98 EN PRIMERA PERSONA

Contaminantes emergentes en las aguas residuales y su eliminación en las EDAR para cumplimiento de la TARU de 2024

110 REPORTAJE

La industria ante el desafío del agua

132 EN PRIMERA PERSONA

Anticiparse para competir: desalación y reutilización como palanca industrial

136 ENTREVISTA

Entrevista a Marc Fargas i Mas, Consejero

Delegado de Aitasa

142

REPORTAJE

Centros de datos: el desafío invisible del agua

154 EN PRIMERA PERSONA

Utilizar agua sin consumirla: las claves de la gestión hídrica de la industria papelera en España

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INFOGRAFÍA

España necesita 104.000 M€ en 10 años para no quedarse sin agua ni baje ella

REPORTAJE

Integración de tecnologías híbridas para optimizar la producción de aguas regeneradas en EDARs

169 EMPRESA

Producción de fertilizantes a partir de aguas residuales con alto contenido de amonio

170 REPORTAJE

Agua y agroindustria: el desafío de garantizar la producción alimentaria

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ENTREVISTA

Entrevista a Macarena Ruiz-Quintana, Manager de Energía y Sostenibilidad BBVA España

188 EN PRIMERA PERSONA

Uso de aguas regeneradas en regadíos: cultivos sensibles y soluciones tecnológicas disponibles

196 ENTREVISTA

Entrevista a Ramón González Tévar, Director de Operaciones de Aljarefesa

204 REPORTAJE

Cómo se prepara el turismo español para un futuro con menos agua

218 EN PRIMERA PERSONA

Gestión de riesgos en aguas mineromedicinales mediante control predictivo

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DIRECTORIO DE EMPRESAS

MEDICIÓN DE PRESIÓN EN REDES DE AGUAS RESIDUALES: CÓMO WESSEX WATER PREVIENE FUGAS CON EL VEGABAR 28

La compañía británica ha incorporado el sensor VEGABAR 28 de VEGA para detectar variaciones de presión en tiempo real, anticipar fugas y averías, reducir las labores de mantenimiento y mejorar la seguridad de las operaciones en su red de aguas residuales.

En las redes de aguas residuales, una medición precisa de la presión es clave para garantizar la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad de las operaciones. Las pequeñas fugas o roturas ocultas en

las tuberías pueden generar costes elevados, afectar al medioambiente y comprometer la fiabilidad del sistema. Con este objetivo, Wessex Water, empresa responsable de la gestión de redes municipales en el Reino Unido, decidió

modernizar su sistema de monitorización de presión. Para ello, eligió el VEGABAR 28 de VEGA, un sensor de presión compacto, robusto y fácil de utilizar, especialmente adecuado para las condiciones exigentes de las redes de aguas residuales.

El VEGABAR 28 permitió a Wessex Water detectar variaciones de presión de forma temprana, facilitando la identificación de fugas y roturas en la red

RETOS DE LA MONITORIZACIÓN DE LA PRESIÓN EN REDES DE AGUAS RESIDUALES

Uno de los principales retos de esta aplicación era garantizar una medición fiable en entornos con humedad, riesgo de inundación y espacios de instalación reducidos. En estas condiciones, la instrumentación convencional puede llegar rápidamente a su límite, ya sea por la dificultad de acceso, la necesidad de ajustes manuales o la falta de precisión ante cambios rápidos de presión.

El VEGABAR 28 permitió a Wessex Water detectar variaciones de presión de forma temprana. Una caída repentina puede indicar una rotura en la tubería, mientras que una pérdida progresiva puede ser señal de una pequeña fuga o filtración. Gracias a una frecuencia de medición de 166 mediciones por segundo, el sensor es capaz de registrar incluso cambios mínimos.

Además, el VEGABAR 28 es un sensor robusto con protección IP68, capaz de resistir inundaciones e incluso la inmersión completa. Además, su celda de medición cerámica garantiza una alta estabilidad a largo plazo, reduce el mantenimiento y contribuye a disminuir el coste total de propiedad.

INTEGRACIÓN INTELIGENTE E INTUITIVA

Otro aspecto para destacar fue la facilidad de puesta en marcha. La configuración del sensor puede realizarse en pocos minutos y, gracias a la conectividad Bluetooth, los técnicos pueden parametrizarlo y consultar datos desde la aplicación VEGA Tools, sin necesidad de acceder físicamente a zonas es-

trechas o de difícil acceso. Esto mejora la seguridad del personal y simplifica las tareas de mantenimiento.

VENTAJAS OPERATIVAS PARA WESSEX WATER

Desde la instalación del VEGABAR 28, las ventajas de los sensores de presión son más que evidentes.

• Detección temprana de problemas: Las caídas y desviaciones de la presión se detectan de inmediato, lo que permite unas reparaciones rápidas.

• Reducción de los costes de mantenimiento: La facilidad de uso y el diseño robusto de los sensores reducen la necesidad de una intervención manual.

• Rentabilidad: La combinación de una baja tasa de fallos, una puesta en marcha sencilla y sensores de larga duración reduce significativamente los costes operativos totales.

SOLLAGUA: IMPULSAR LA REUTILIZACIÓN DEL AGUA PARA CONSTRUIR TERRITORIOS MÁS RESILIENTES

La iniciativa SOLLAGUA reúne a diez organizaciones europeas para superar las barreras técnicas, regulatorias y sociales que limitan la expansión de la reutilización de aguas regeneradas.

El proyecto europeo de investigación entra en su fase final tras más de dos años de trabajo conjunto entre CTA (Corporación Tecnológica de Andalucía) y otras nueve entidades de España, Francia y Portugal.

La escasez de agua ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad cotidiana en buena parte del Sur de Europa. Sequías más prolongadas, precipitaciones cada vez

más irregulares y una creciente demanda de recursos hídricos están obligando a replantear los modelos tradicionales de gestión del agua.

En este contexto, la reutilización sostenible de aguas regeneradas se perfila como una de las soluciones más prometedoras para reforzar la seguridad hídrica y avanzar hacia un modelo de economía circular de este recurso esencial.

Con esta visión nació SOLLAGUA a principios de 2024, un proyecto europeo financiado por el programa Interreg SUDOE que, tras más de dos años de cooperación entre entidades de España, Francia y Portugal, entra ahora en su fase final dejando un importante legado de conocimiento, herramientas y soluciones para acelerar la adopción de modelos sostenibles de reutilización de los recursos hídricos.

SOLLAGUA aspira a consolidar el agua regenerada como un recurso estratégico para la adaptación al cambio climático en el sur de Europa

UN DESAFÍO COMPARTIDO

El espacio SUDOE, que abarca regiones de España, Francia y Portugal, se encuentra entre las zonas europeas más vulnerables a los efectos del cambio climático sobre los recursos hídricos. El aumento de las temperaturas, la disminución de las aportaciones naturales y la mayor frecuencia de fenómenos extremos están incrementando la presión sobre acuíferos, embalses y sistemas de abastecimiento.

Dada esta situación, la reutilización del agua regenerada se presenta como una solución capaz de complementar los recursos convencionales, reducir la presión sobre las masas de agua y reforzar la resiliencia frente a futuros episodios de escasez.

SOLLAGUA: UNA NUEVA

MIRADA SOBRE LA REUTILIZACIÓN DEL AGUA

Con un presupuesto de 1,8 millones de euros, SOLLAGUA surge con el objetivo de promover una reutilización segura, eficiente y sostenible del agua mediante la combinación de soluciones basadas en la naturaleza (SBN), innovación tecnológica y cooperación transnacional.

Impulsado por un consorcio europeo de diez entidades coordinado por la Universidad de Toulouse, el proyecto

busca abordar algunas de las principales barreras que todavía limitan la expansión de la reutilización del agua: la falta de conocimiento, las dificultades regulatorias, la necesidad de generar confianza entre los usuarios y la ausencia de espacios efectivos de colaboración entre los diferentes actores implicados.

SOLLAGUA aspira a consolidar el agua regenerada como un recurso clave para la adaptación climática y la gestión sostenible del agua en el suroeste europeo.

SOLUCIONES BASADAS EN LA NATURALEZA

Las soluciones basadas en la naturaleza constituyen uno de los pilares fundamentales de SOLLAGUA. Estas estrategias aprovechan los procesos naturales para mejorar la calidad del agua, restaurar ecosistemas y reforzar la resiliencia frente al cambio climático.

A diferencia de las infraestructuras convencionales, las SBN ofrecen beneficios múltiples: contribuyen al tra-

Las soluciones basadas en la naturaleza permiten mejorar la calidad del agua, restaurar ecosistemas y generar beneficios ambientales y sociales adicionales

tamiento y depuración del agua, favorecen la biodiversidad, reducen costes energéticos y generan servicios ecosistémicos adicionales para las comunidades locales.

En los emplazamientos piloto del proyecto se evalúan soluciones que combinan procesos naturales y tecnologías avanzadas de monitorización, demostrando su eficacia, eficiencia y capacidad de adaptación.

NB-WOLL: UN ENFOQUE HOLÍSTICO

Uno de los elementos diferenciales de SOLLAGUA es su apuesta por la innovación abierta, involucrando a administraciones públicas, centros de investigación, operadores de agua, empresas y usuarios finales en el diseño y validación de las soluciones.

Los Nature-Based Water-Oriented Living Labs (NB-WoLL) son espacios de experimentación colaborativa donde las soluciones se diseñan, prueban y validan en condiciones reales. Estos laboratorios vivos, ubicados en los tres países participantes, reúnen a distintos actores para identificar necesidades concretas, cocrear soluciones y evaluar su viabilidad técnica, ambiental y socioeconómica, reduciendo así la distancia entre la investigación y su aplicación práctica.

SOLLAGUA NEXUS: CONECTANDO CAPACIDADES Y OPORTUNIDADES

Entre los resultados más relevantes del proyecto destaca SOLLAGUA Nexus,

una plataforma digital de matchmaking y networking diseñada para favorecer la colaboración entre organizaciones con experiencia, capacidades tecnológicas y necesidades vinculadas al aprovechamiento de agua regenerada.

Su puesta en marcha, prevista para los próximos meses, permitirá generar sinergias entre actores de España, Francia y Portugal, facilitando el desarrollo de proyectos conjuntos, actividades de transferencia de conocimiento y nuevas oportunidades de innovación y negocio en torno a la economía circular del agua. Asimismo, será un punto de encuentro para difundir los resultados del proyecto y fomentar el intercambio entre usuarios.

EL PAPEL DE CTA

Entre las entidades participantes en SOLLAGUA figura CTA (Corporación Tecnológica de Andalucía), una fundación andaluza que acumula veinte años de experiencia impulsando la innovación colaborativa y la transferencia tecnológica.

Su participación en proyectos europeos relacionados con la sostenibilidad

Uno de los principales logros del proyecto ha sido la creación de un ecosistema de colaboración capaz de perdurar más allá de su finalización

y la gestión del agua, como el propio SOLLAGUA o CisWEFE-NEX, así como en iniciativas estratégicas de innovación territorial como Doñana Terra Innova, refleja una apuesta continuada por el desarrollo de soluciones que contribuyan a mejorar la resiliencia hídrica de los territorios.

Concretamente, en SOLLAGUA, CTA se encarga de diseñar y ejecutar la estrategia de comunicación y difusión del proyecto, además de liderar el Grupo de Trabajo 3, centrado en la adopción, el escalado y la explotación de las estrategias, planes y soluciones desarrollados por el consorcio.

CTA es un socio estratégico en proyectos internacionales de I+D+i, cada vez más solicitado por entidades de excelencia internacional para participar en consorcios líderes. La fundación ya ha participado en cerca de 75 proyectos, entre iniciativas financiadas por la Comisión Europea (programas H2020, Horizonte Europa, Erasmus+, diferentes tipos de Interreg, Cosme, Digital Europe…) y proyectos multilaterales, con especial presencia en Latinoamérica en este último caso.

DE LA DEMOSTRACIÓN A LA REPLICACIÓN

A medida que el proyecto se aproxima a su conclusión, enero de 2027, uno de sus principales logros radica en haber

generado un ecosistema de colaboración capaz de perdurar más allá de la duración formal de la iniciativa.

Los conocimientos adquiridos, las metodologías desarrolladas y las soluciones demostradas ofrecen una base sólida para impulsar nuevas iniciativas relacionadas con la reutilización del agua en otros territorios europeos.

UNA NUEVA CULTURA DEL AGUA

Europa es líder mundial en tecnologías del agua y concentra cerca del 40 % de las patentes internacionales vinculadas a este ámbito. Sin embargo, la creciente presión sobre los recursos hídricos está obligando a replantear las políticas de gestión del agua a escala continental. Según estimaciones de la Comisión Europea (CE), para 2030 la demanda mundial podría superar en un 40 % los

Los conocimientos y metodologías desarrollados por SOLLAGUA ofrecen una base sólida para replicar soluciones en otros territorios europeos

recursos disponibles si no se adoptan medidas adicionales para mejorar su eficiencia, disponibilidad y calidad. En respuesta a este desafío, la CE ha presentado la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica para restaurar el ciclo del agua, fomentar un uso más efi-

ciente y garantizar su acceso universal. Los principios que inspiran esta visión coinciden plenamente con los objetivos perseguidos por SOLLAGUA, reforzando la relevancia de los resultados obtenidos por el proyecto en un momento especialmente significativo para las estrategias de gestión del agua impulsadas desde Bruselas.

SOLLAGUA (soluciones basadas en la naturaleza y living labs para la reutilización rural del agua), proyecto con código S1/2.5/F0011, está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del Programa Interreg Sudoe 2021-2027.

PORTUGAL INICIA LA CONSTRUCCIÓN DE SU PRIMERA DESALADORA CONTINENTAL EN EL ALGARVE

La instalación, ubicada en Faro y desarrollada por un consorcio liderado por GS Inima, producirá inicialmente 16 hm³ anuales mediante ósmosis inversa y podrá ampliarse hasta 24 hm³ para reforzar la seguridad hídrica de una de las regiones más vulnerables a la escasez de agua.

La Agencia Portuguesa del Ambiente (APA) ha ratificado el inicio de la construcción de la primera

Estación Desalinizadora de Agua de Mar (EDAM) de Portugal Continental en Faro. Tras superar la declaración ambiental a finales de 2025, el consorcio adjudicatario, liderado por GS Inima y compuesto junto a Luságua y Aquapor, arranca la ejecución de esta infraestructura de carácter estratégico nacional, diseñada para mitigar de forma estructural el estrés hídrico crónico de la región del Algarve.

TECNOLOGÍA Y CAPACIDAD OPERATIVA

La propuesta técnica se basa en el proceso de ósmosis inversa e integra sistemas avanzados de recuperación de energía para minimizar la huella de carbono y optimizar los costes de explotación. La planta iniciará operaciones con una capacidad de producción de 43.800 m³/día.

El complejo cuenta con un diseño modular planificado para permitir una ampliación futura hasta los 24 hectó-

Ficha

técnica del proyecto

Ubicación:

Faro (Algarve, Portugal)

Capacidad: 16 hm³/años iniciales (ampliables a 24 hm³/año)

Tecnología:

ósmosis inversa con recuperación energética de baja huella de carbono

Diseño ambiental:

captación y vertido optimizados para mínimo impacto marino

metros cúbicos al año según las necesidades de suministro de la población.

SOSTENIBILIDAD, BIODIVERSIDAD Y EL DESAFÍO TURÍSTICO

Con un horizonte de explotación total para 2028, el proyecto responde directamente al triple desafío turístico, ambiental y ecológico de una zona cuya economía depende de su riqueza natural. El diseño de la infraestructura garantiza un mínimo impacto medioambiental y marino, implementando tecnologías de vanguardia en los sistemas de captación de agua y en la dispersión de la salmuera para salvaguardar los ecosistemas y la biodiversidad local.

Desarrolladas en colaboración con la entidad pública Águas do Algarve, las obras integran estrictos protocolos de seguimiento arqueológico y paisajístico. El objetivo fundamental es asegurar un suministro hídrico alternativo y ro-

El proyecto busca garantizar un suministro hídrico alternativo y robusto para proteger la actividad turística y el desarrollo socioeconómico de la región

busto que blinde la actividad turística y el desarrollo socioeconómico del país, respetando estrictamente el patrimonio ecológico y el equilibrio biológico del litoral luso.

Transposición de la Directiva (UE) 2024/3019 de tratamiento de las aguas residuales en España: retos derivados de su implementación

EPOR IRENE MORANTE SÁNCHEZ, JEFA DE ÁREA DE REGULACIÓN, PLANIFICACIÓN Y CONTROL DEL SANEAMIENTO. SUBDIRECCIÓN GENERAL DE PLANIFICACIÓN HIDROLÓGICA - DIRECCIÓN GENERAL DEL AGUA. MINISTERIO PARA LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÁFICO

l pasado 1 de enero de 2025 entró en vigor la Directiva (UE) 2024/3019 de tratamiento de las aguas residuales urbanas (DTARU), que constituye una versión refundida de la Directiva del año 91, que hasta ese momento regulaba las condiciones para los vertidos urbanos.

Esta nueva norma pretende abordar los problemas de contaminación remanente que derivaban de la aplicación del texto anterior, alinearse con el Pacto Verde Europeo (reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el elevado consumo energético del sector y haciendo una gestión

La nueva norma pretende abordar la contaminación remanente asociada al marco anterior, alinearse con el Pacto Verde Europeo, responder a los retos derivados de la industrialización y la concentración urbana, y mejorar la gobernanza y la transparencia del sector

adecuada de los lodos de depuración), hacer frente a los nuevos retos derivados de la mayor industrialización y concentración de la población en grandes ciudades, y mejorar la gobernanza y la transparencia del sector.

También se introduce, de acuerdo con el principio de quien contamina paga, un sistema de responsabilidad ampliada del productor (RAP) para remediar el problema de la microcontaminación producida por el vertido de las aguas residuales urbanas. Estas sustancias deberán eliminarse instalando tratamientos avanzados, llamados cuaternarios, cuyo coste será financiado al menos en un 80 % por

los productores de sustancias que generen microcontaminación. La DTARU atribuye esta responsabilidad a los productores de medicamentos de uso humano y cosméticos.

El plazo para trasladar todos estos nuevos requisitos a la legislación de los Estados miembros es de 31 meses desde la entrada en vigor de la DTARU; por tanto, el texto de transposición al ordenamiento jurídico nacional debería estar aprobado en julio de 2027.

Desde la Dirección General del Agua (DGA) del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD), como órgano encargado de su transposición, se está elaborando ya un anteproyecto con rango de ley que garantice una implementación completa, coherente y uniforme en todo el territorio nacional. Esta ley derogaría los vigentes Real Decreto-ley 11/1995, de 28 de diciembre, y su desarrollo reglamentario, Real Decreto 509/1996, de 15 de marzo, y busca la coherencia con otra normativa existente en las materias que toca la DTARU, como son el Reglamento de Dominio Público Hidráulico, la Ley 7/2022, de 8 de abril, de Residuos y Suelos Contaminados, o la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública, entre otras. El pasado 3 de junio se publicó en la página web del MITERD la apertura del proceso de consulta previa del ante-

La DTARU pretende cambiar el paradigma de la depuración hacia un modelo más holístico y circular, orientado a mejorar el estado de las aguas receptoras, proteger la salud y reducir el consumo energético y las emisiones asociadas

Su ejecución no será fácil, por la cantidad de implicaciones que tiene y por lo ajustado de los plazos que se establecen para cumplirlas.

Algunos de los retos que plantea la aplicación de la DTARU en España son:

• La ampliación del umbral de aplicación a las pequeñas poblaciones: todas aquellas mayores o iguales a 1.000 habitantes equivalentes (h-e) deberán tener colectores en el año 2035. En España podríamos pasar de 2.060 aglomeraciones urbanas (AAUU) actualmente obligadas a cumplir y reportar la Directiva 91/271/ CEE a cerca de 3.000.

Desde la Dirección

General del Agua del MITERD se está elaborando un anteproyecto con rango de ley para garantizar una implementación completa, coherente y uniforme en todo el territorio nacional

proyecto de Ley de transposición de la Directiva (UE) 2024/3019, para recabar la opinión de las partes implicadas o potencialmente afectadas por la futura norma. El plazo finalizó el pasado 26 de junio, habiéndose recabado numerosas aportaciones de empresas, operadores y de la sociedad civil.

RETOS DERIVADOS DE LA IMPLEMENTACIÓN DE LA DTARU

La DTARU es una norma ambiciosa que pretende cambiar el paradigma de la depuración, estableciendo un nuevo modelo más holístico y circular que permita mejorar el estado de las aguas receptoras de los vertidos urbanos, cuidando de la salud de acuerdo con el enfoque *One Health*, a la vez que se recuperan recursos y se reducen el consumo energético y las emisiones de GEI asociadas.

Son necesarias directrices que permitan una implementación homogénea en toda la Unión Europea. Para ello, a lo largo del texto, la Comisión se empodera para desarrollar hasta 14 actos delegados y de ejecución que sirvan como guías para el cálculo del balance energético en cada país, para la aplicación de la RAP, o para la monitorización de microplásticos o emisiones de GEI, entre otros aspectos.

• Todas esas nuevas AAUU deberán tener obligatoriamente un tratamiento secundario para la eliminación de materia orgánica en el año 2035. Con las cifras actuales, se estima que al menos 500 de ellas carecen aún de esta etapa del tratamiento.

• Para las AAUU costeras de entre 2.000 y 10.000 h-e, que hasta ahora podían disponer de un tratamiento adecuado y verter al mar, la obligación es la misma, pero tienen dos años más para cumplir. En España hay 81 estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) que vierten al mar, de las cuales 18 carecen todavía de tratamiento secundario.

• La gestión de los desbordamientos de colectores en episodios de lluvia y escorrentía urbana, con la obligación de elaborar planes de gestión integrada en todas aquellas aglomeraciones urbanas (AAUU) mayores de 100.000 h-e, y en aquellas donde la carga contaminante

La ejecución de la DTARU no

será fácil,

por la cantidad de implicaciones que tiene, la complejidad de sus retos técnicos y lo ajustado de los plazos establecidos

Mejorar la gobernanza del sector es un desafío transversal que exige un esfuerzo conjunto entre administraciones públicas y operadores para corregir desigualdades en gestión y transparencia

de estos desbordamientos sea al menos un 2 % de la carga en tiempo seco. El diagnóstico debe hacerse caso por caso por parte de las autoridades competentes, pero potencialmente, considerando todas las AAUU en este rango —peor escenario—, serían unas 700 las que deberían elaborar dichos planes.

• Nuevos valores límite de emisión más estrictos para nitrógeno y fósforo, y la obligación de eliminar ambos nutrientes en todas las depuradoras que traten igual o más de 150.000 h-e, viertan o no a zonas sensibles. Además, deberán revisarse las zonas sensibles declaradas hasta la fecha y las AAUU cuyos vertidos se producen en esas zonas. Esto implica actualizar más de 90 instalaciones de tratamiento grandes, incorporando eliminaciones biológicas de nutrientes en muchos casos, y también optimizar el funcionamiento de otras casi 300 para alcanzar los nuevos límites de 0,7 mg/l de P y 8 mg/l de N.

• Instalación de tratamientos cuaternarios para la eliminación de contaminantes emergentes, obligatoria en las depuradoras grandes citadas, y con un enfoque basado en el riesgo para el rango de AAUU de entre 10.000 y 149.999 h-e. Actualmente se trabaja desde la DGA en un protocolo para la designación de zonas en riesgo por microcontaminación, aunque a la espera del acto de ejecución de la Comisión que establezca los criterios para la evaluación de riesgos.

• Deberán llevarse a cabo auditorías energéticas en todas las EDAR que traten más de 10.000 h-e cada cuatro años —unas 825 instalaciones—, y aplicar medidas como el fomento del

biogás, las energías renovables y la eficiencia energética para conseguir el objetivo nacional de neutralidad energética del sector del saneamiento en el año 2045.

• Seguir impulsando la circularidad, a través de la regeneración de las aguas residuales depuradas y la recuperación de recursos presentes en los lodos de depuradoras, en particular el fósforo y el nitrógeno, teniendo en cuenta las opciones de valorización nacionales o locales.

• Nuevas exigencias de seguimiento: monitorización de las emisiones de gases de efecto invernadero, control de contaminantes pertinentes, control de microplásticos en aguas residuales y lodos, en EDAR mayores de 10.000 h-e, o vigilancia obligatoria de la resistencia a los antimicrobianos en las plantas que traten igual o más de 100.000 h-e —142 casos— a partir de julio de 2028.

Se suma también a la ecuación la obligación de establecer un esquema de RAP para las aguas residuales urbanas, que permita financiar el 80 % de los costes de instalación, operación y seguimiento de los tratamientos cuaternarios. Este sistema, ya afianzado en los residuos sólidos urbanos, es novedoso en el caso de las aguas y se trabaja ya con los sectores implicados, las administraciones públicas y los operadores para su desarrollo.

Además de todos estos retos técnicos, que son abrumadores por su complejidad y por el escaso plazo dado para su consecución, existe un desafío aún mayor: mejorar la gobernanza del sector en nuestro país. Es una cuestión transversal que exige un esfuerzo conjunto para corregir desigualdades entre administraciones públicas y operadores

en gestión y transparencia.

En España, el saneamiento corresponde principalmente a las entidades locales, con participación autonómica en la financiación de infraestructuras y del Estado en las actuaciones declaradas de interés general. El modelo actual sigue siendo deficiente, en cuanto a la persistencia de las no conformidades con la anterior Directiva 91/271/ CEE en cerca de 400 AAUU mayores de 2.000 h-e. En estos casos, sigue sin existir una correcta colecta de las aguas residuales urbanas, un tratamiento secundario conforme o una eliminación de nutrientes adecuada y, por ello, deben convertirse en los objetivos prioritarios de la planificación en materia de saneamiento y depuración.

Hay actuaciones planificadas para paliar esos incumplimientos, pero la ejecución se alarga durante demasiado tiempo o, en ocasiones, directamente no se realiza por falta de recursos humanos, materiales o por falta de acuerdo entre las partes implicadas. El resultado es que existen cuatro procedimientos de infracción abiertos por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea contra el Reino de España en distintos estados de tramitación, que seguirán derivando en multas si no se solucionan los problemas existentes.

Por tanto, debemos tener la vista puesta en todas las novedades que implica la DTARU, pero sin olvidar que existen aún tareas pendientes del ciclo anterior y que es fundamental la coordinación y la colaboración entre todos los actores implicados para que el correcto tratamiento de las aguas residuales urbanas en España deje de ser una asignatura pendiente.

WEG IBERIA SE INCORPORA A A3E PARA REFORZAR SU COMPROMISO CON LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN LA INDUSTRIA ESPAÑOLA

La compañía se integrará en los grupos de trabajo y actividades de la asociación para contribuir al desarrollo de soluciones de electrificación, optimización del consumo energético y reducción de emisiones en la industria.

WEG Iberia, proveedor global de soluciones para electrificación, ha formalizado su incorporación a A3E, la Asociación Nacional de Empresas de Eficiencia Energética, con el objetivo de fortalecer su participación en el ecosistema español de empresas e instituciones comprometidas con el ahorro energético, la sostenibilidad y la descarbonización industrial.

Fundada en 2009, A3E reúne actualmente a más de 175 empresas de toda la cadena de valor de la eficiencia energética y desarrolla una intensa actividad en áreas como formación técnica, grupos de trabajo especializados, análisis normativo, divulgación sectorial y representación institucional.

UN PASO ESTRATÉGICO PARA IMPULSAR LA ELECTRIFICACIÓN EFICIENTE

La incorporación de WEG Iberia a esta red supone un paso estratégico dentro de la apuesta de la compañía por impulsar tecnologías orientadas a la optimización del consumo energético en la industria, mediante soluciones de alta y muy alta eficiencia en motores eléctricos, reductores, variadores de velocidad, automatización, monitorización digital y sistemas integrados para electrificación.

“Formar parte de A3E nos permite estar aún más cerca de los principales agentes que están definiendo el futuro

de la eficiencia energética en España”, explica Javier de la Morena, jefe de marketing y grandes cuentas de WEG Iberia. “Compartir conocimiento, colaborar en iniciativas comunes y contribuir al debate técnico y regulatorio es fundamental para seguir ayudando a nuestros clientes a reducir emisiones y costes operativos”.

PARTICIPACIÓN EN GRUPOS DE TRABAJO Y FOROS SECTORIALES

A través de esta adhesión, WEG Iberia podrá participar en los distintos grupos de trabajo promovidos por la asociación, así como en jornadas técnicas, encuentros empresariales y foros de

análisis sobre tendencias regulatorias, nuevas oportunidades de mercado y soluciones innovadoras para la gestión eficiente de la energía.

La colaboración también permitirá a la compañía compartir con otros actores del sector su experiencia en el desarrollo de proyectos vinculados a la eficiencia energética, la electrificación industrial y la transición hacia modelos productivos más sostenibles.

UNA

ESTRATEGIA GLOBAL CENTRADA EN LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

A nivel global, WEG mantiene una estrategia centrada en el desarrollo de

Compartir

conocimiento, colaborar en iniciativas comunes y contribuir al debate técnico y regulatorio es fundamental para seguir ayudando a los clientes a reducir emisiones y costes operativos

productos de alta eficiencia, que ya representan más del 70 % de sus ingresos, reforzando su papel como proveedor de tecnologías alineadas con la transición energética.

“En un contexto en el que la reducción del consumo energético y la mejora de la competitividad industrial se han convertido en prioridades estratégicas para el tejido empresarial español, WEG Iberia considera esencial impulsar alianzas como esta”, añade De la Morena.

WEG www.weg.net

LA EDAR ANTE LA NUEVA DTARU:

EL SALTO HACIA UNA DEPURACIÓN MÁS EXIGENTE, EFICIENTE Y CIRCULAR

Griselda Romero

LA DIRECTIVA (UE) 2024/3019 SOBRE EL TRATAMIENTO DE LAS AGUAS

RESIDUALES URBANAS ABRE UNA NUEVA ETAPA PARA LAS EDAR, LLAMADAS A INTEGRAR TRATAMIENTO CUATERNARIO, CONTROL DE MICROCONTAMINANTES, EFICIENCIA ENERGÉTICA, REUTILIZACIÓN Y RECUPERACIÓN DE RECURSOS.

La nueva Directiva europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas inaugura una etapa decisiva para el saneamiento y la depuración en España. El nuevo marco no se limita a endurecer parámetros o ampliar obligaciones: plantea una transformación profunda del papel de las EDAR, llamadas a evolucionar hacia infraestructuras —o auténticas biofactorías— más exigentes, eficientes, circulares y orientadas a la recuperación de recursos. Tratamiento cuaternario, control de microcontaminantes, monitorización, eficiencia energética, reutilización, recuperación de nutrientes, digitalización y nuevos modelos de financiación pasan a formar parte de una misma ecuación.

El reto será especialmente complejo porque la adaptación deberá realizarse sobre instalaciones existentes, en muchos casos en servicio, con realidades territoriales, técnicas y económicas muy distintas. Grandes depuradoras urbanas, plantas situadas en zonas sensibles, territorios sometidos a estrés hídrico o instalaciones con limitaciones de espacio afrontarán exigencias

comunes, pero con respuestas necesariamente diferenciadas. La Directiva obliga a elevar la ambición ambiental, pero también a traducir esa ambición en calendarios, inversiones, tecnologías y modelos de gestión capaces de sostenerse en el tiempo.

Para analizar este cambio de ciclo, recabamos la visión de cuatro entidades con experiencia directa en saneamiento y depuración urbana: ESAMUR, a través de Joaquín Buendía Gómez, consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia; el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia,

LA ADAPTACIÓN DE LAS EDAR

EXIGIRÁ TRANSFORMAR

INFRAESTRUCTURAS EXISTENTES, MUCHAS DE ELLAS EN SERVICIO, CON PLANIFICACIÓN, INVERSIÓN Y RESPUESTAS AJUSTADAS A CADA TERRITORIO

con la aportación de su director general, Pedro Barreiro Zubiri; EMASESA, a través de Enrique Baquerizo, jefe de División de Producción; y FACSA, con Luis Basiero, director del área de Saneamiento y Depuración. Sus respuestas permiten construir una visión transversal de los principales desafíos que plantea la nueva Directiva: desde la adaptación de las EDAR existentes y la implantación del tratamiento cuaternario hasta la monitorización, la eficiencia energética, la economía circular y las condiciones de financiación, gobernanza y transposición necesarias para hacer viable el nuevo modelo.

RETOS TÉCNICOS Y OPERATIVOS PARA ADAPTAR LAS EDAR EXISTENTES

La nueva Directiva europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas abre una etapa de mayor exigencia para las EDAR y obliga a repensar el modelo de depuración. La adaptación no consistirá solo en incorporar nuevos tratamientos, sino en avanzar hacia biofactorías capaces de combinar excelencia en depuración, eliminación de microcontaminantes, autosuficiencia

energética y recuperación de recursos. A ello se suma la reducción del umbral de aglomeraciones obligadas a depurar —de 2.000 a 1.000 habitantes equivalentes—, cuyo impacto dependerá de la situación de partida de cada territorio. El primer paso será planificar caso por caso. No todas las depuradoras parten del mismo punto, por lo que será imprescindible un diagnóstico individual que evalúe capacidad de tratamiento, estado de los activos, espacio disponible, calidad del influente, cargas estacionales, sensibilidad del medio receptor y posibilidades reales

Retos

de integrar nuevos procesos. Esta planificación deberá priorizar las actuaciones con mayor impacto ambiental y operativo.

En muchos casos, las plantas tendrán que ampliarse o incorporar tratamientos terciarios avanzados y cuaternarios, con limitaciones de suelo, condicionantes urbanísticos y una operación más compleja y especializada. El reto será especialmente intenso en grandes instalaciones y en territorios con medios receptores sensibles, donde el escaso caudal circulante o los cambios pluviométricos aumentan

técnicos y operativos para adaptar las EDAR existentes

FACSA

Planificación realista y caso por caso, basada en un diagnóstico individual de cada EDAR (capacidad, activos, espacio, influente, cargas estacionales, sensibilidad del medio receptor e integración de nuevos procesos) y priorización de actuaciones según su impacto ambiental y operativo.

CABB

Integrar procesos avanzados y adaptar líneas existentes en grandes instalaciones en servicio, garantizando la continuidad del tratamiento; Plan Galindo 2030 como hoja de ruta para anticipar inversiones, plazos y adaptación progresiva.

ESAMUR

Impacto limitado en Murcia de la reducción del umbral a 1.000 h-e, pero mayores exigencias en nutrientes, microcontaminantes, autosuficiencia energética y alivios de pluviales; especial sensibilidad por el escaso caudal de los ríos y los cambios pluviométricos mediterráneos.

EMASESA

Transformación de las EDAR en biofactorías, con ampliación o adaptación de plantas, incorporación de terciarios avanzados y cuaternarios, limitaciones de espacio y suelo, mayor complejidad operativa, recuperación de recursos y necesidad de agilizar plazos y criterios administrativos.

la exposición a vertidos y alivios de aguas pluviales.

A ello se añade la necesidad de intervenir sobre infraestructuras que deberán seguir prestando servicio durante las obras, garantizando en todo momento la continuidad del tratamiento. Estas transformaciones requerirán plazos prolongados, importantes inversiones y una elevada capacidad de planificación. El nuevo marco exigirá, por tanto, anticipar decisiones, coordinar inversiones, aplicar criterios homogéneos y agilizar la tramitación administrativa para hacer viable una adaptación progresiva, realista y ajustada a las características de cada territorio.

CRITERIOS PARA IMPLANTAR TRATAMIENTO CUATERNARIO Y TECNOLOGÍAS AVANZADAS

Esa adaptación planta a planta será especialmente determinante en uno de los ámbitos más novedosos de la Directiva: el tratamiento cuaternario y el control de microcontaminantes. La selección tecnológica no podrá responder a soluciones únicas ni generalistas, sino a una evaluación técnica y basada en riesgo de cada EDAR, considerando las características del influente, los contaminantes presentes, el grado de protección requerido, la sensibilidad del medio receptor y el rendimiento real de los tratamientos existentes.

La eficacia de eliminación será imprescindible, pero no suficiente. Las tecnologías avanzadas deberán valorarse también por su integración con los procesos actuales, consumo energético, costes de explotación a lo largo del ciclo de vida, mantenimiento, disponibilidad de reactivos, generación de subproductos y robustez en condiciones reales de operación. La operabilidad se convierte así en un criterio clave para garantizar un cumplimiento estable, evitando soluciones sobredimensionadas o poco adaptadas a la explotación real.

FACSA: adaptar cada EDAR desde el diagnóstico, la operabilidad y el dato

No habrá una única respuesta tecnológica para adaptar las EDAR al nuevo marco europeo. La transición exigirá entender desde dónde parte cada instalación, qué condicionantes presenta y qué soluciones puede integrar de forma realista. Desde esa premisa, Luis Basiero, director del área de Saneamiento y Depuración de FACSA, sitúa el principal reto en abordar esta etapa de forma planificada, realista y ajustada a la situación concreta de cada planta.

Antes de implantar nuevas soluciones, FACSA considera clave realizar un diagnóstico individualizado que tenga en cuenta la capacidad de tratamiento, el estado de los activos, el espacio disponible, la calidad del influente, las cargas estacionales, la sensibilidad del medio receptor y las posibilidades reales de integrar nuevos procesos. Esta planificación caso por caso permitirá priorizar las actuaciones con mayor impacto ambiental y operativo.

El tratamiento cuaternario y el control de microcontaminantes constituyen uno de los ámbitos que exigirá mayor atención técnica. Para FACSA, la selección de tecnologías avanzadas no puede basarse únicamente en la eficacia de eliminación, sino que debe valorar también su integración con los procesos actuales, el consumo energético, los costes de explotación, las ne-

cesidades de mantenimiento, la disponibilidad de reactivos, la generación de subproductos y la robustez de las soluciones en condiciones reales de operación. En este contexto, la operabilidad será determinante para garantizar un cumplimiento estable en el tiempo.

La nueva etapa también obligará a reforzar el seguimiento analítico, el control de proceso y la gestión de datos. Será necesario disponer de información fiable, comparable y útil para la toma de decisiones, tanto en la fase de diseño como durante la explotación ordinaria. Esto implicará avanzar en

El principal reto está en abordar esta transición de forma planificada, realista y adaptada a la situación de cada instalación. No todas las depuradoras parten del mismo punto ni presentan las mismas necesidades.

DIRECTOR DEL ÁREA DE SANEAMIENTO Y DEPURACIÓN DE FACSA

capacidades analíticas, metodologías homogéneas, herramientas de monitorización y una mayor coordinación entre administraciones, entidades titulares, operadores y laboratorios.

Otro de los grandes desafíos será compatibilizar el incremento de las exigencias de depuración con los objetivos de eficiencia energética y reducción de la huella ambiental. La incorporación de nuevos tratamientos puede suponer mayores consumos y costes de operación, por lo que FACSA apunta a optimizar procesos, mejorar el control operacional, aprovechar la digitalización y valorar cada actuación desde una perspectiva global de sostenibilidad técnica, económica y ambiental.

La adaptación de las EDAR abre también oportunidades para reforzar su papel como infraestructuras vinculadas a la economía circular, especialmente en reutilización del agua, valorización de lodos, recuperación de nutrientes y producción de biogás o biometano. Pero, más allá de la tecnología, FACSA considera que la viabilidad dependerá de la financiación, la planificación y la coordinación institucional, así como de una transposición que tenga en cuenta la situación de partida de las instalaciones, las características de cada territorio y una aplicación ordenada, eficaz y sostenible.

Ozonización, carbón activo, membranas o soluciones híbridas aparecen como herramientas relevantes, siempre ajustadas a cada instalación. La experiencia en plantas piloto e instalaciones en operación permitirá comparar tecnologías, conocer su rendimiento real, estimar inversiones y costes, e identificar fortalezas y li -

Criterios para implantar tratamiento cuaternario y tecnologías avanzadas

FACSA

La selección tecnológica debe valorar no solo la eficacia de eliminación, sino también la integración con los procesos existentes, el consumo energético, los costes de explotación durante el ciclo de vida, las necesidades de mantenimiento, la disponibilidad de reactivos, la generación de subproductos, la robustez y la operabilidad en condiciones reales.

CABB

Estrategia basada en tres pilares: análisis de microcontaminantes y rendimiento de los tratamientos existentes, comparación de tecnologías en planta piloto y planificación de una solución de referencia con reserva de espacio, estimación de inversiones y costes de operación; RAP como condición clave para aplicar el principio de que quien contamina paga.

CADA EDAR DEBERÁ DEFINIR

SU PROPIA ESTRATEGIA DE TRATAMIENTO CUATERNARIO EN FUNCIÓN DEL INFLUENTE, LOS

CONTAMINANTES PRESENTES, EL MEDIO RECEPTOR, LOS COSTES Y LA OPERABILIDAD REAL

mitaciones antes de su implantación a gran escala. En territorios con trayectoria consolidada, la apuesta por tecnologías contrastadas responde también a la necesidad de garantizar resultados inmediatos. En todo caso, deberán evaluarse efectos asociados: el ozono puede aportar sinergias para la reutilización, pero está condicionado por el consumo energético y la posible formación de subproductos; el carbón activo plantea retos de retirada, reposición y sustitución óptima.

ESAMUR

Amplia experiencia en plantas piloto e instalaciones reales; apuesta por tecnologías contrastadas como ozono y carbón activo; evaluación de costes reales, consumo energético, reutilización, posibles subproductos, reposición del carbón activo y optimización de la operación y el mantenimiento.

EMASESA

Enfoque flexible, modulable y basado en riesgo; selección según influente, contaminantes, protección requerida y sensibilidad del medio receptor; integración de terciario, cuaternario, reutilización y recuperación de nutrientes; ozono, carbón activo, membranas o soluciones híbridas buscando equilibrio entre eficacia, sostenibilidad energética y coste durante todo el ciclo de vida.

La implantación del tratamiento cuaternario deberá integrarse en una estrategia global. El terciario constituye la base para alcanzar una calidad adecuada para su posterior pulido, favoreciendo la reutilización del agua regenerada y la recuperación de nutrientes de interés agrícola. Su desarrollo requerirá planificación anticipada, reserva de espacio, estimación de inversiones y costes de operación, así como un marco estable de financiación que permita hacer efectiva la Responsabilidad Ampliada del Productor, en aplicación del principio de que quien contamina paga.

MONITORIZACIÓN,

SEGUIMIENTO ANALÍTICO Y CONTROL DE PROCESO

La implantación del tratamiento cuaternario no termina en la elección de la tecnología. La nueva Directiva exigirá demostrar el cumplimiento con un nivel de seguimiento mucho más ambicioso, tanto en nutrientes como en microcontaminantes y otros parámetros emergentes. Esto convierte la monitorización en uno de los grandes cambios del nuevo marco: no solo habrá que depurar mejor, sino medir mejor, obtener y validar datos con mayor robustez

Monitorización, seguimiento analítico

y control

de proceso

FACSA

Refuerzo del seguimiento analítico, el control de proceso, las herramientas de monitorización y la gestión de datos; información fiable, comparable y útil para el diseño y la explotación; metodologías homogéneas y mayor coordinación entre administraciones, entidades titulares, operadores y laboratorios.

CABB

El mayor reto se concentra en el tratamiento cuaternario: dificultad analítica de las sustancias indicadoras y de demostrar los rendimientos exigidos debido a la variabilidad del agua residual; seguimiento de más de 100 contaminantes, incluidos PFAS y microplásticos, además de vigilancia epidemiológica y control de resistencias antimicrobianas.

ESAMUR

Medición de microcontaminantes compleja y costosa, con escasez de laboratorios capaces de garantizar resultados fiables; incertidumbre sobre quién asumirá los costes de monitorización, que podrían añadirse al servicio de depuración.

EMASESA

Incremento de la complejidad analítica; necesidad de metodologías avanzadas, laboratorios acreditados, obtención y validación robusta de datos, criterios homogéneos, digitalización, control en continuo, sensorización, automatización, gemelos digitales y desarrollo de capacidades especializadas en análisis de datos.

y transformar esa información en decisiones operativas que optimicen tanto el diseño como la explotación de las instalaciones.

Aunque el control de los tratamientos secundarios y terciarios está ampliamente consolidado, el salto de complejidad será especialmente significativo en el tratamiento cuaternario y en el seguimiento de microcontaminantes, PFAS, microplásticos y resistencias antimicrobianas. La matriz del agua residual es compleja y variable, condicionada por la estacionalidad, los episodios de lluvia y las características de cada depuradora, lo que dificulta la determinación analítica y la demostración de los rendimientos exigidos. En el caso del cuaternario, la evaluación mediante sustancias indicadoras añade una dificultad adicional. A ello se suma el control de amplios listados de sustancias emergentes y la vigilancia epidemiológica a través de las aguas residuales.

Este escenario exigirá metodologías analíticas avanzadas, laboratorios acreditados —todavía limitados para determinados análisis—, capaci -

dades suficientes y criterios homogéneos que eviten interpretaciones dispares y garanticen seguridad jurídica. También será necesario reforzar la coordinación entre administraciones, entidades titulares, operadores y laboratorios.

En paralelo, la Directiva impulsará la digitalización del proceso de depuración: más sensorización, control en continuo, automatización, gemelos digitales y gestión de grandes volúmenes de información mediante capacidades especializadas en análisis de datos. La información deberá ser fiable, comparable y suficientemente robusta para respaldar tanto el diseño de las instalaciones como la explotación ordinaria y la demostración del cumplimiento normativo.

LA NUEVA DIRECTIVA EXIGIRÁ DEPURAR

MEJOR, MEDIR

MEJOR Y CONVERTIR DATOS MÁS ROBUSTOS EN

DECISIONES

OPERATIVAS FIABLES

Todo ello supondrá un incremento significativo de la complejidad técnica y de los costes de explotación. Además, la Directiva no aclara quién deberá asumir el coste asociado al nuevo esfuerzo analítico y de monitorización, por lo que estas obligaciones podrían incorporarse a los nuevos costes del servicio de depuración.

FLOTTWEG DECANTER FW400

El innovador decantador para la deshidratación de lodos

La máquina destaca por:

Performance Boost mayor rendimiento con un consumo energético reducido

Flex Concept máxima flexibilidad gracias a un diseño modular

Human Centered Design diseño orientado de forma consecuente a las necesidades de los usuarios

EL NUEVO

EQUILIBRIO DE LA

DEPURACIÓN EXIGIRÁ MEJORAR LA CALIDAD DEL TRATAMIENTO, CONTENER EL CONSUMO

ENERGÉTICO Y REDUCIR LA HUELLA AMBIENTAL DEL SISTEMA

ENERGÍA, COSTES Y HUELLA

AMBIENTAL

El refuerzo del seguimiento analítico y del control de proceso anticipa otro de los grandes equilibrios de la nueva etapa: depurar mejor sin disparar

el consumo energético, los costes de operación ni la huella ambiental. La eliminación de nutrientes, los tratamientos cuaternarios —especialmente con ozono— y determinados procesos de desinfección incrementarán las necesidades energéticas de las EDAR, por lo que eficiencia y neutralidad deberán abordarse como una estrategia integrada desde el diseño, la explotación y la gestión global de las instalaciones.

El primer margen de actuación estará en la optimización: equipos más eficientes, mejora del control operacional, digitalización, reducción de consumos y revisión de los esquemas de tratamiento. En algunos casos, esto implicará repensar los procesos actuales e introducir soluciones

ESAMUR: tratamientos avanzados y reutilización ante la sensibilidad del territorio

Energía, costes y huella ambiental

FACSA

Compatibilizar mayores exigencias de depuración con eficiencia energética y reducción de la huella ambiental mediante optimización de procesos, mejora del control operacional, aprovechamiento de la digitalización y evaluación global de la sostenibilidad técnica, económica y ambiental.

Joaquín Buendía Gómez

CONSEJERO DE AGUA, AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA REGIÓN DE MURCIA

En la Región de Murcia, la nueva Directiva europea de tratamiento de aguas residuales urbanas no impactará tanto por la reducción del umbral de las aglomeraciones obligadas a depurar —de 2.000 a 1.000 habitantes equivalentes—, un requisito que la comunidad “cumple de sobra”, sino por las mayores exigencias en nutrientes,

microcontaminantes, autosuficiencia energética y alivios de pluviales. Joaquín Buendía Gómez subraya que el escaso caudal circulante de los ríos murcianos aumenta la sensibilidad ante cualquier vertido, por lo que el número de depuradoras afectadas será importante. Las nuevas exigencias sobre alivios de pluviales tendrán especial incidencia en áreas mediterráneas, donde los cambios en los regímenes pluviométricos obligarán a actuar también desde el urbanismo, la permeabilidad de las ciudades y las redes de alcantarillado municipal. A ello se suma la autosuficiencia energética, que ESAMUR identifica como un “caballo de batalla” común para todas las regiones.

ESAMUR

Incremento del consumo energético por la eliminación de nutrientes, los tratamientos cuaternarios —especialmente con ozono— y la desinfección; necesidad de equipos más eficientes, optimización de procesos, incorporación de biofiltros o tratamientos anaerobios y compensación mediante biogás y energía solar fotovoltaica.

CABB

Asumir que aumentarán el consumo energético y los costes de operación; optimizar los procesos más intensivos y maximizar el aprovechamiento de vectores energéticos como digestiones anaerobias avanzadas o calores residuales, mediante un enfoque integral adaptado a las características de cada planta.

EMASESA

Evolución de las EDAR hacia biofactorías o complejos ambientales, con una visión sistémica que integre tecnologías y sinergias entre procesos para reducir consumos, generar energía renovable, maximizar la valorización y reutilización de recursos y obtener ahorros directos e indirectos; necesidad de recuperación de costes y RAP para financiar implantación, operación, mantenimiento, monitorización y control de los nuevos tratamientos.

En tratamiento cuaternario y microcontaminantes, ESAMUR parte de una experiencia consolidada, con años de trabajo en medición y eliminación de estos compuestos, numerosas plantas piloto y tecnologías diversas. Ante la necesidad de garantizar resultados inmediatos, la entidad apuesta por soluciones probadas como ozono y carbón activo, con instalaciones de entre 1.500 y 22.500 m³/día que aportan información real sobre costes, fortalezas y debilidades.

Ambos sistemas son eficaces, aunque presentan condicionantes distintos. El ozono está muy ligado al consumo energético y a la volatilidad del mercado eléctrico, pero puede aportar ventajas en reutilización por su efecto sinérgico con otros sistemas de desinfección. También deben valorarse las características del agua para evitar subproductos nocivos. En el carbón activo, los principales retos son la retirada y reposición, y determinar el momento óptimo de sustitución para mantener eficacia y controlar costes.

La monitorización será otro frente complejo: medir microcontaminantes es caro y técnicamente exigente, con pocos laboratorios capaces de garantizar fiabilidad suficiente. ESAMUR prevé que los procedimientos mejoren y los costes se ajusten, pero advierte de que la Directiva no aclara quién asumirá esos gastos.

El incremento de exigencias implicará mayores consumos energéticos por la eliminación de nutrientes, los tratamientos cuaternarios y la desinfección. La respuesta pasa por optimizar procesos, incorporar equipos más eficientes, repensar tratamientos de bajo consumo —como biofiltros o

procesos anaerobios— y compensar el consumo mínimo con biogás o fotovoltaica.

Para ESAMUR, la circularidad será decisiva: reutilización del agua depurada, recuperación de nutrientes y materia orgánica, aprovechamiento del biogás y digitalización. Pero el gran reto no será tecnológico, sino económico: financiar inversiones de alto coste sin cargarlas únicamente sobre tarifas. Por ello, defiende fondos públicos o líneas de financiación que permitan afrontar los costes de forma paulatina, aunque recuerda que la transposición deja poco margen para modificar cuestiones de calado.

Los

aspectos tecnológicos no van a ser el problema. Ya tenemos conocimiento técnico para cumplir con todos los requerimientos. El problema va a ser, sin duda, el alto coste que va a suponer hacer los cambios necesarios para adaptarse, y cómo financiarlo

de menor consumo, como biofiltros o tratamientos anaerobios en fases iniciales, antes de incorporar etapas posteriores de afino.

Incluso con procesos más eficientes, siempre existirá un consumo mínimo que deberá compensarse mediante energías renovables y vectores energéticos disponibles, como biogás, solar fotovoltaica, digestiones anaerobias avanzadas o calores residuales. La clave estará en analizar cada planta de forma integral, entendiendo que las interacciones entre procesos condicionan el resultado final y que no existe una solución única para todas las instalaciones.

En este contexto, las EDAR deberán evolucionar hacia biofactorías o complejos ambientales capaces de reducir consumo, generar energía renovable y maximizar la valorización de recursos.

Esta visión sistémica puede aportar ahorros directos e indirectos, mediante la reducción de reactivos y la reutilización de recursos.

AGUA REGENERADA, NUTRIENTES, LODOS, BIOGÁS Y DATOS SITÚAN A LAS EDAR EN EL CENTRO DE UNA NUEVA ECONOMÍA CIRCULAR DEL SANEAMIENTO

El equilibrio exigirá también un enfoque económico sólido. Los nuevos tratamientos supondrán inversiones significativas y mayores costes de implantación, operación, mantenimiento, monitorización y control, por lo que la eficiencia técnica deberá ir acompañada de recuperación de costes e instrumentos como la Responsabilidad Ampliada del Productor, claves para la viabilidad financiera del nuevo modelo.

De EDAR a infraestructuras de recuperación de recursos

FACSA

Las EDAR evolucionan hacia infraestructuras de economía circular con potencial en reutilización del agua, valorización de lodos, recuperación de nutrientes y producción de biogás y biometano; digitalización basada en datos de calidad, KPIs, sensorización, automatización, análisis avanzado de datos y sistemas de ayuda a la decisión, respaldada por inversión y capacidades específicas.

CABB

El tratamiento cuaternario impulsa la reutilización del agua regenerada; refuerzo del control de la contaminación en origen para mejorar la calidad del agua residual, los lodos y los subproductos; análisis integral de sinergias y compromisos entre procesos; implantación de lazos avanzados de control, gemelos digitales y sistemas de ayuda a la decisión.

ESAMUR

La circularidad se convierte en una exigencia del sector; reutilización del agua ante el aumento de la escasez hídrica; aprovechamiento de nutrientes y materia orgánica, especialmente fósforo; impulso al biogás mediante codigestión, condicionado por el marco regulatorio, y digitalización para optimizar procesos, recursos y gestión energética.

EMASESA

Modelo alineado con el Pacto Verde Europeo y la economía circular; reutilización prácticamente imprescindible en escenarios de estrés hídrico; valorización de lodos y recuperación de nitrógeno, fósforo y materia orgánica; producción de biogás y biometano mediante codigestión; digitalización para reforzar el control en origen, la operación y la toma de decisiones basada en datos, consolidando a las EDAR como instalaciones de recuperación de recursos.

La búsqueda de eficiencia energética conecta directamente con la evolución de las EDAR hacia infraestructuras de recuperación de recursos. La nueva

Directiva acelera una transformación ya en marcha, alineada con el Pacto Verde Europeo y el Plan de Acción para la Economía Circular: dejar de concebir las depuradoras como instalaciones dedicadas solo al tratamiento del agua residual para convertirlas en sistemas más circulares, resilientes y

Transformar una gran EDAR en funcionamiento exige anticipación, inversión y capacidad para intervenir sin interrumpir el servicio. Pedro Barreiro Zubiri, director general del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, sitúa este desafío en la EDAR de Galindo, en Sestao-Bizkaia, su única planta por encima de 150.000 habitantes equivalentes. Para alinearla con la nueva Directiva, el Consorcio impulsa el Plan Galindo 2030, teniendo en cuenta su ubicación urbana y el actual modelo de valorización energética de fangos.

Desde el punto de vista técnico, los principales retos estarán en integrar nuevos procesos avanzados y adaptar las líneas existentes. Sin embargo, el CABB subraya que el mayor desafío será operativo: acometer transformaciones profundas en instalaciones en servicio, garantizando la continuidad del tratamiento. A ello se suman plazos prolongados y una importante capacidad inversora, lo que obliga a anticipar la adaptación de forma progresiva y planificada.

En tratamiento cuaternario y microcontaminantes, el Consorcio trabaja con un enfoque basado en análisis, investigación y planificación: conocer qué microcontaminantes llegan a sus plantas, evaluar el rendimiento de los tratamientos actuales, comparar tecnologías en planta piloto y definir una solución de referencia que permita reservar espacio y estimar inversiones y costes de

CABB: planificación y continuidad operativa para transformar Galindo

operación. Para el CABB, será crítico garantizar la financiación mediante una Responsabilidad Ampliada del Productor operativa, en línea con el principio de que quien contamina paga.

La monitorización será otro frente clave. Aunque el seguimiento de los tratamientos secundarios y terciarios no presenta especiales problemas, el cuaternario se evaluará mediante sustancias indicadoras complejas de determinar en una matriz tan variable como el agua residual. Además, deberán controlarse más de 100 contaminantes, incluidos PFAS y microplásticos, junto con la vigilancia epidemiológica y las resistencias antimicrobianas.

El equilibrio energético deberá afrontarse asumiendo que consumos y cos-

El mayor desafío será operativo: acometer transformaciones profundas en instalaciones en servicio, garantizando en todo momento la continuidad del tratamiento

tes aumentarán. La respuesta pasa por optimizar los procesos más intensivos, maximizar vectores energéticos disponibles —como digestiones anaerobias avanzadas o calores residuales— y analizar cada planta de forma integral.

La Directiva también abre oportunidades para avanzar hacia EDAR más circulares, resilientes y digitales. El Consorcio destaca la relación entre tratamiento cuaternario y reutilización, el control de la contaminación en origen para mejorar la calidad del agua residual, del fango y de los subproductos, y la evaluación de sinergias. En Galindo se estudia incorporar una digestión anaerobia previa, atendiendo a su encaje con la valorización energética actual. La digitalización, mediante gemelos digitales, lazos de control avanzados y sistemas de ayuda a la decisión, permitirá operar con la máxima calidad y el mínimo consumo.

De cara a la transposición española, el CABB considera imprescindible fijar calendarios adaptados a cada instalación, habilitar financiación suficiente, agilizar los procesos administrativos y conocer cuanto antes qué depuradoras medianas deberán adaptarse por estar en entornos sensibles. También reclama tener en cuenta las particularidades territoriales, evitar actuaciones desproporcionadas y adaptar la Directiva a marcos ya avanzados como los Planes Integrales de Gestión de los Sistemas de Saneamiento.

capaces de generar valor ambiental, energético y territorial.

La reutilización del agua depurada constituye una de las principales oportunidades. Aunque la Directiva no la establece como obligación generalizada, sí la impulsa de forma decidida y adquiere un carácter casi imprescindible en un contexto de estrés hídrico. La incorporación del tratamiento cuaternario permitirá avanzar hacia usos más exigentes del agua regenerada y reforzar su papel dentro del ciclo integral. Para ello, será fundamental reforzar el control de la contaminación en

origen, preservando la calidad del agua residual de entrada, de los procesos de depuración, de los lodos y de los subproductos destinados a reutilización.

También cobra protagonismo la valorización de lodos y la recuperación de nutrientes y materia orgánica presentes en el agua depurada y en los fangos. La recuperación de nitrógeno y fósforo permitirá reducir la dependencia de fertilizantes sintéticos, aportar valor a suelos deficitarios y disminuir el vertido de estos compuestos a las masas de agua, reforzando el papel estratégico de las EDAR en la economía circular.

Más allá de la tecnología: financiación, planificación y gobernanza

FACSA

La viabilidad de la adaptación depende de la financiación, la planificación y la coordinación institucional; necesidad de modelos económicos que permitan asumir inversiones y nuevos costes operativos mediante fondos europeos, cánones, tarifas, colaboración público-privada u otras fórmulas de financiación.

CABB

Necesidad de mecanismos de financiación y calendarios particularizados por instalación para acometer las inversiones requeridas y adaptar los objetivos de la Directiva a la realidad de cada planta.

ESAMUR

El principal reto no es tecnológico, sino económico; evitar que toda la financiación recaiga sobre las tarifas por su impacto social y complementar el esfuerzo con fondos públicos o líneas de financiación que permitan asumir los costes de forma progresiva.

EMASESA

Modelo de financiación estable basado en tarifas, fondos europeos y RAP; marco regulatorio homogéneo, seguridad jurídica, planificación realista, priorización de actuaciones, aceleración administrativa, gobernanza, coordinación institucional y enfoque basado en riesgo.

LA VIABILIDAD DE LA NUEVA DTARU DEPENDERÁ DE UNA FINANCIACIÓN ESTABLE, UNA

PLANIFICACIÓN REALISTA Y UNA GOBERNANZA CAPAZ DE COORDINAR INVERSIONES, PLAZOS Y RESPONSABILIDADES

En el ámbito energético, el biogás y su refinamiento a biometano se consolidan como vectores para avanzar hacia la autosuficiencia y la neutralidad. Su desarrollo exigirá aprovechar la codigestión de lodos con otros sustratos compatibles, aunque para ello será necesario adaptar marcos regulatorios que hoy limitan estas opciones. Al mismo tiempo, cada instalación deberá analizarse de forma global, valorando sinergias y compromisos entre procesos para maximizar el balance de recursos y energía.

La digitalización actuará como elemento integrador: sensorización, automatización, lazos avanzados de control, gemelos digitales, sistemas de ayuda a la decisión, análisis de datos y KPIs permitirán optimizar procesos, anticipar desviaciones, gestionar recursos y operar con mayor eficiencia y resiliencia. Para que aporten valor real, será imprescindible garantizar la calidad del dato, estructurarlo adecuadamente y dotar a las organizaciones de inversión, recursos y capacidades para convertir la información en decisiones operativas eficaces.

MÁS ALLÁ DE LA TECNOLOGÍA: FINANCIACIÓN, PLANIFICACIÓN Y GOBERNANZA

La transformación hacia EDAR más circulares, digitales y eficientes no dependerá únicamente de la dispo -

nibilidad tecnológica. El sector dispone ya del conocimiento necesario para afrontar las nuevas exigencias y seguirá mejorando sus soluciones, pero el verdadero desafío será económico y organizativo: financiar las inversiones, asumir los nuevos costes de implantación, operación, mantenimiento, monitorización y control, y gestionar una transición que garantice la sostenibilidad del servicio de depuración.

Para ello será imprescindible disponer de un modelo de financiación estable y suficiente, capaz de combinar distintas fuentes de recursos. Junto a las tarifas, será necesario recurrir a fondos europeos, recursos públicos, instrumentos como la Responsabilidad Ampliada del Productor, cánones, fórmulas de colaboración público-privada u otros mecanismos que permitan materializar las inversiones necesarias. Basar la financiación exclusivamente en incrementos tarifarios podría ralentizar la adaptación y generar contestación social, por lo que será necesario explicar que este esfuerzo responde a un salto cualitativo en la protección del medio ambiente y de la salud pública.

Más allá de la financiación, la adaptación exigirá planificación realista, priorización de actuaciones y aceleración de los procedimientos necesarios para ejecutar las inversiones. También será fundamental reforzar la gobernanza mediante una mayor coordinación entre administraciones, operadores, entidades titulares y centros tecnológicos, así como disponer de un marco regulatorio homogéneo que aporte seguridad jurídica y evite desigualdades territoriales.

La viabilidad del nuevo modelo dependerá, además, de ajustar las medidas a las necesidades reales de cada territorio e instalación, incorporando enfoques basados en riesgo cuando proceda. Sin esta arquitectura económica, regulatoria y organizativa, la Di-

Transposición española: aterrizar la Directiva en la realidad del territorio

FACSA

La transposición debe tener en cuenta la situación de partida de las instalaciones, las características de cada territorio y una aplicación ordenada, eficaz y sostenible de las nuevas exigencias.

CABB

Particularizar los objetivos por instalación; acompasar los calendarios con los tiempos reales de ejecución; agilizar procedimientos administrativos; identificar con antelación las depuradoras medianas afectadas; considerar las singularidades territoriales y coordinar la DTARU con los Planes Integrales de Gestión de los Sistemas de Saneamiento.

rectiva corre el riesgo de convertirse en una obligación técnicamente asumible, pero difícilmente ejecutable en la práctica.

TRANSPOSICIÓN ESPAÑOLA:

ATERRIZAR LA DIRECTIVA EN LA REALIDAD DEL TERRITORIO

La transposición española será un momento decisivo para convertir las exigencias europeas en una hoja de ruta aplicable al contexto del país. Aunque el margen para modificar los aspectos esenciales de la Directiva es reducido,

ESAMUR

Escaso margen para modificar aspectos de fondo de la Directiva, con posibilidad únicamente de ajustar o modular determinados detalles durante la transposición.

EMASESA

Aplicación basada en el riesgo, planificación realista, aceleración administrativa, coordinación institucional y criterios homogéneos para evitar desigualdades territoriales.

sí será determinante cómo se concreten los calendarios, se prioricen las actuaciones y se adapten las obligaciones a la situación de partida de las instalaciones y de cada territorio. Una aplicación eficaz exigirá particularizar los objetivos para cada instalación, identificar cuanto antes qué depuradoras —especialmente las medianas situadas en entornos sensibles— deberán adaptarse y acompasar los calendarios europeos con los tiempos reales de planificación, autorización y ejecución de infraestructuras. La diferencia entre los plazos previstos

por la Directiva y los tiempos necesarios para desarrollar este tipo de proyectos puede convertirse en uno de los principales cuellos de botella si no se habilitan mecanismos de agilización administrativa, como la declaración de obras de interés general del Estado para las instalaciones afectadas. La transposición también deberá reconocer las singularidades territoriales y evitar soluciones uniformes. Las condiciones del medio receptor, la presión hídrica, el potencial de valorización energética o las posibilidades de recuperación de nutrientes varían entre territorios. Por ello, aquellos objetivos no ligados directamente a las condiciones

LA TRANSPOSICIÓN ESPAÑOLA DEBERÁ ATERRIZAR LA AMBICIÓN EUROPEA EN UNA

HOJA DE RUTA REALISTA, ADAPTADA A LA SITUACIÓN DE LAS INSTALACIONES Y A LAS

SINGULARIDADES TERRITORIALES

locales deberían abordarse con una lógica de país, permitiendo que cada instalación maximice su potencial sin

EMASESA: biofactorías para una depuración más circular y autosuficiente

La nueva Directiva supone, para EMASESA, un salto cualitativo en el modelo de depuración. Enrique Baquerizo, jefe de División de Producción de la entidad, considera que las EDAR deberán acometer una transformación profunda de sus infraestructuras y procesos para evolucionar hacia biofactorías: instalaciones capaces de garantizar la excelencia en

imponer actuaciones desproporcionadas. Del mismo modo, será necesario coordinar la nueva regulación con instrumentos ya desarrollados, como los Planes Integrales de Gestión de los Sistemas de Saneamiento, favoreciendo un marco coherente y evitando duplicidades.

Finalmente, la aplicación de la Directiva deberá partir de la situación real de las instalaciones y apoyarse en criterios homogéneos, planificación ordenada, enfoque basado en riesgo y coordinación institucional suficiente para garantizar una implantación eficaz, sostenible y adaptada a las necesidades del territorio.

Enrique Baquerizo

JEFE DE DIVISIÓN DE PRODUCCIÓN DE EMASESA

el tratamiento, avanzar en autosuficiencia energética y recuperar recursos de forma eficiente.

Uno de los principales retos será adaptar plantas existentes que, en muchos casos, deberán ampliarse o incorporar nuevos procesos para integrar tratamientos terciarios avanzados y cuaternarios. Esta transformación puede encontrar limitaciones

de espacio, necesidades adicionales de suelo y afecciones urbanísticas, además de una operación más compleja por la incorporación de sistemas avanzados y parámetros más exigentes, como los microcontaminantes. EMASESA advierte también de retos estructurales como garantizar criterios homogéneos, agilizar la tramitación administrativa y alinear los pla-

zos de ejecución con los calendarios europeos.

En tratamiento cuaternario, EMASESA defiende un enfoque flexible, adaptado a cada instalación y alejado de soluciones únicas. La selección tecnológica deberá basarse en las características del influente, la tipología de contaminantes, el grado de protección requerido y la sensibilidad del medio receptor. Tecnologías como la ozonización, el carbón activo o las membranas serán relevantes, pero integradas en soluciones combinadas o híbridas, modulables y basadas en riesgo. Además, el terciario permitirá alcanzar una calidad óptima para su posterior pulido, favoreciendo la reutilización del agua y la recuperación de nutrientes útiles para la agricultura.

El refuerzo de la monitorización será otro cambio decisivo. La entidad prevé un incremento de la complejidad analítica, especialmente en microcontaminantes, microplásticos, PFAS y resistencia a antibióticos. Esto exigirá metodologías avanzadas, laboratorios acreditados, validación robusta de datos, criterios homogéneos y mayor digitalización: con-

trol en continuo, sensorización, automatización, gemelos digitales y capacidades especializadas en análisis de datos.

El equilibrio entre mayor calidad de tratamiento, eficiencia energética y sostenibilidad económica exigirá una visión sistémica del diseño. Las EDAR deberán reducir consumos, generar energía renovable y maximizar la valorización de recursos, obteniendo aho-

Las EDAR deben evolucionar hacia modelos de biofactoría, capaces de garantizar la excelencia en el tratamiento, avanzar en autosuficiencia energética y recuperar recursos de forma eficiente

rros directos e indirectos mediante el ahorro de reactivos o la reutilización.

La Directiva abre, además, oportunidades para reforzar la reutilización del agua depurada, cada vez más relevante en un contexto de estrés hídrico; la valorización de lodos; la recuperación de nitrógeno, fósforo y materia orgánica; y la producción de biogás o biometano, que requerirá un desarrollo normativo que facilite la codigestión de lodos con otros sustratos compatibles. Para EMASESA, recuperar nutrientes reduce la dependencia de fertilizantes sintéticos y contribuye a proteger los ecosistemas acuáticos.

Más allá de la tecnología, EMASESA considera imprescindible un modelo de financiación estable que combine tarifas, fondos europeos y Responsabilidad Ampliada del Productor, también para cubrir costes de operación, mantenimiento y control. A ello suma un marco regulatorio homogéneo, planificación realista, aceleración administrativa, gobernanza, coordinación institucional y un enfoque basado en riesgo que adecúe las medidas a las necesidades reales del territorio.

FW400 HTS: LA NUEVA GENERACIÓN DE CENTRIFUGADORAS

DECANTADORAS PARA LA DESHIDRATACIÓN DE LODOS

Tras su exitoso estreno mundial en la IFAT 2026, Flottweg presenta la FW400 HTS, una nueva centrífuga decantadora para la deshidratación de lodos. La máquina se ha desarrollado específicamente para satisfacer las crecientes exigencias de eficiencia, flexibilidad y fiabilidad operativa, y ya se está utilizando con éxito en sus primeras aplicaciones. En esta entrevista, el director de producto Dominik Breuherr nos ofrece información sobre el desarrollo y las características técnicas de la nueva máquina.

¿Cuál es su función en Flottweg?

Soy director de producto de decantadores en Flottweg. Superviso el producto desde el concepto hasta la má-

Dominik Breuherr

DIRECTOR DE PRODUCTO DE FLOTTWEG

quina terminada, con el objetivo de garantizar que sea lo más fiable, económica y de alto rendimiento posible para los operadores. Para ello, mantenemos una estrecha comunicación con los usuarios e incorporamos sus requisitos directamente en el proceso de desarrollo, de modo que nuestras soluciones funcionen de la forma más eficaz posible en condiciones reales.

¿En qué consiste la nueva FW400 HTS?

Con el FW400 HTS, presentamos una nueva centrífuga decantadora para la deshidratación de lodos residuales e industriales. El objetivo es ofrecer un mayor rendimiento, una flexibilidad significativamente mayor y un aumento

adicional de la fiabilidad operativa para nuestros clientes.

¿Cómo funciona exactamente una decantadora como la FW400 HTS?

Una decantadora con rebosadero libre separa continuamente mezclas de sólidos y líquidos mediante la fuerza centrífuga: los lodos se introducen en la cámara de separación giratoria, los sólidos son empujados hacia fuera, el líquido permanece en el interior y se descarga a través de un rebosadero. Los sólidos separados se descargan a través de una espiral. El FW400 HTS, con un diámetro de tambor de 400 mm, combina un diseño compacto con un alto rendimiento de separación, lo que lo hace ideal para aplicaciones exigentes.

¿En qué ámbitos de aplicación se utiliza la máquina?

La FW400 HTS se utiliza tanto en aplicaciones municipales como industriales. En plantas de tratamiento de aguas residuales, siempre que se requiera un alto grado de deshidratación. En la industria, el FlexConcept permite el tratamiento de una amplia variedad de corrientes de aguas residuales. Gracias a su diseño robusto y a diversas soluciones de protección contra el desgaste, la máquina es muy versátil.

¿Por qué se desarrolló la FW400 HTS?

Hoy en día, los operadores se enfrentan a unos costes de eliminación y energía cada vez mayores. Al mismo tiempo, crece la necesidad de un mantenimiento más sencillo y de reducir el tiempo de inactividad. Hemos abordado de forma sistemática estos requisitos y hemos desarrollado una máquina que ofrece un mayor rendimiento, es más flexible en su aplicación, funciona de forma eficiente desde el punto de vista energético y reduce el esfuerzo operativo.

¿Qué diferencia a la FW400 HTS de las soluciones anteriores?

La FW400 HTS combina tres avances clave: e aumento del rendimiento para un mayor rendimiento y una mejor deshidratación; FlexConcept para una adaptabilidad máxima y un diseño centrado en el usuario para un manejo especialmente intuitivo.

¿Qué características técnicas garantizan el aumento del rendimiento?

Una combinación de mayor velocidad de la cuba, geometría optimizada y un rango de par ampliado garantiza un rendimiento de separación significati-

vamente mejorado. Además, una cuba superprofunda y un diseño de tornillo abierto aumentan el rendimiento al tiempo que reducen el consumo de energía y el uso de polímeros.

¿En qué consiste el FlexConcept?

La FW400 HTS sigue un concepto de máquina modular. Esto significa que puede adaptarse individualmente a diferentes lodos y plantas. Al mismo tiempo, ofrece una gran garantía de futuro: las ampliaciones o modificaciones son posibles incluso a posteriori sin tener que sustituir toda la máquina. Para los operadores, esto significa: la máquina se adapta al proceso, y no al revés.

¿Cómo mejora el diseño centrado en el usuario el trabajo diario de los operadores?

La máquina se diseñó teniendo siempre en cuenta las necesidades del usuario. Una carcasa abatible facilita el mantenimiento y la limpieza, las soluciones de lubricación automatizadas reducen el esfuerzo manual y el sellado y el aislamiento acústico mejorados aumentan el confort operativo. El objetivo era hacer que el funcionamiento diario de la máquina fuera lo más sencillo y eficiente posible.

¿Qué ventajas concretas aprecian los operarios en la práctica?

La FW400 HTS ofrece claras ventajas económicas:

• Un mayor contenido de materia seca en los lodos reduce los costes de eliminación

• Un menor consumo de polímeros reduce los costes operativos

• Los procesos energéticamente eficientes reducen el consumo total Al mismo tiempo, su construcción robusta garantiza un funcionamiento fiable y reduce las necesidades de mantenimiento.

¿Existe ya experiencia práctica?

Sí, las primeras máquinas llevan más de un año en uso en diversas aplicaciones. Los resultados son consistentemente positivos y confirman la mejora del rendimiento en comparación con soluciones anteriores.

¿Por qué deberían los operadores elegir Flottweg?

Flottweg es sinónimo de muchos años de experiencia y gran conocimiento de los procesos en tecnología de separación. Siempre desarrollamos soluciones basadas en la aplicación, adaptamos nuestras máquinas de forma individual al proceso del cliente y apoyamos a nuestros clientes desde la puesta en marcha hasta el funcionamiento continuo.

En conclusión: ¿Cómo describiría la FW400 HTS en una sola frase?

La FW400 HTS es una centrífuga decantadora potente y fácil de usar para lodos de depuradora y lodos industriales que combina un mayor rendimiento con la máxima flexibilidad y se adapta sistemáticamente a las necesidades de nuestros clientes.

El FlexConcept permite adaptar la decantadora a diferentes tipos de lodos y configuraciones de planta FLOTTWEG www.flottweg.com

La Directiva de Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas no frena: claves para una transposición viable en España

LPOR CARMEN HERNÁNDEZ, DIRECTORA TÉCNICA DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DEL AGUA URBANA (DAQUAS)

a Directiva de Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas continua su camino y debe ser transpuesta antes de junio de 2027. El 26 de junio de 2026 se cerró la consulta pública lanzada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para transponer en una norma con rango de Ley, la Directiva 2024/3019, o como mejor la conocemos, Directiva TARU, y, como no podía

ser de otra manera, DAQUAS, al igual que habrán hecho otros actores y sectores, ha aportado sugerencias y mejoras entendiendo que esta nueva norma será beneficiosa, no solo en el ámbito medioambiental, sino también para la salubridad de los ciudadanos. No obstante, este trámite ha coincidido en el tiempo con otro de ámbito político. Sí, estoy hablando de la resolución conjunta RC-B10-0238/2026 de 18 de junio, aprobada en el Parlamento

Al tratarse de un texto legal con rango de ley, la transposición deberá pasar por diversos trámites parlamentarios en un contexto político y electoral que no facilitará el proceso

Europeo por una diferencia de 49 votos a favor y 28 abstenciones.

Este acto es un simple acuerdo del Parlamento que solicita a la Comisión Europea realizar, antes de finales de 2026, una nueva evaluación de impacto de la Directiva para identificar las sustancias presentes en las aguas residuales, verificar los costes de los tratamientos cuaternarios y asegurar la asignación de responsabilidades a los sectores. Todo ello, con el objetivo de garantizar el acceso a los medicamentos y, si fuera necesario, ajustar o suspender temporalmente los tratamientos cuaternarios y la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) asociada. Con esto, cabe decir que la Directiva TARU solo se verá modificada si la Comisión presenta una propuesta de reforma al Parlamento y al Consejo y ambos la aprueban.

Por tanto, y con el objetivo de aclarar el ruido mediático, la Directiva TARU está en vigor y la fecha límite para su transposición al ordenamiento jurídico español es el 30 de junio de 2027. Si bien es cierto que, al tratarse de un tex-

to legal con rango de Ley, la transposición deberá pasar por diversos trámites parlamentarios, y el ambiente político y las elecciones que rodearán la fecha señalada no ayudarán en el proceso.

Habiendo sentado estas bases, debemos afrontar la transposición como una oportunidad de cambio estructural para lograr una mayor ambición ambiental y sanitaria. Esto permitirá proteger la salud de los ciudadanos y mejorar la calidad de nuestros ecosistemas con la visión integral que caracteriza a Europa. Sin embargo, y pese a estar de acuerdo en el objetivo, el reto es cómo implementar correctamente un texto para el cual, desde el principio, DAQUAS ha indicado que es necesario aplicar un enfoque basado en el riesgo y con una base de país que no ha logrado cumplir la anterior Directiva de aguas residuales de 1991.

Para algunos municipios españoles resulta impensable hablar de tratamiento cuaternario, terciario, neutralidad energética y otros muchos asuntos a causa de la inexistencia de una EDAR. El verdadero reto será aterrizar esta norma a la realidad estatal de déficit histórico en inversión, financiación y capacidad de ejecución. La buena noticia es que los operadores del sector están preparados para afrontar el reto y tienen la capacidad técnica para hacerlo.

Es ampliamente sabido que el modelo de gobernanza actual, con múltiples niveles de la Administración interviniendo en diversos ámbitos, ha llevado a una elevada heterogeneidad de criterios, estructuras y capacidades.

Por ello, desde DAQUAS creemos que esta transposición supone una nueva oportunidad para abrir el diálogo entre todos los actores implicados y corregir estos problemas de sobra conocidos. Sin la colaboración conjunta del ámbito técnico —tanto a nivel de operadores como de Administración—, político y social, los objetivos de la Directiva no podrán ser cumplidos, porque para que el usuario de los servicios comprenda los cambios e inversiones que deben realizarse es clave llevar a cabo una adecuada comunicación, no solo en el ámbito técnico, sino también en el político.

Sin la colaboración del ámbito técnico, político y social, y sin una comunicación adecuada al usuario, los objetivos de la Directiva no podrán cumplirse

Es sumamente importante comprender el punto anterior porque, de lo contrario, no tiene sentido que hablemos de financiación y esta Directiva requiere claramente mucha. Las primeras estimaciones de coste de esta Directiva que ha dado el MITECO, sobre la base de datos aportados por el CEDEX y basados en casos reales aportados por DAQUAS, están en los 24.500 millones de euros a 20

años. Sin embargo, esta estimación únicamente tiene en cuenta los costes necesarios para el tratamiento secundario, terciario y cuaternario, pero la Directiva tiene muchas otras obligaciones, como el control de desbordamientos y la neutralidad energética, entre otras. Todo ello, en un contexto sectorial que ya en 2020 identificaba un déficit de inversión anual de 2.200 millones de euros y que, en el PERTE de digitalización del ciclo del agua, solo ha recibido un 22 % del monto solicitado. Los retos se acumulan y requieren conocimiento técnico sectorial, que ya tenemos, voluntad de los responsables y financiación suficiente para llevarlos a cabo.

Los retos se acumulan y requieren conocimiento técnico sectorial —que ya existe—, voluntad de los responsables y financiación suficiente

tad de los responsables. No podemos permitir que la Directiva quede en una mera declaración de intenciones debido a los problemas de financiación. Sin un modelo de financiación estable, la Directiva corre el riesgo de convertirse en un objetivo inalcanzable.

A pesar de todo lo mencionado, aún queda uno de los mayores desafíos: el tiempo disponible. La experiencia sectorial demuestra que la construcción o modificación de una depuradora puede durar entre 10 y 12 años, y el tiempo disponible entre la fecha límite de transposición y las primeras fechas de cumplimiento es de 7 años. Esto lleva al sector a solicitar la agilización de muchos de los procesos administrativos y, sobre todo, de las tramitaciones ambientales, ya que las instalaciones objetivo son correctoras de la contaminación y su ausencia o falta de modificación genera mayores perjuicios al medio ambiente.

no puede paralizarse porque está en juego la calidad de nuestras masas de agua. Aun así, en caso de ocurrir, esta paralización deberá ir directamente ligada a la suspensión del cumplimiento de los límites de vertido de los contaminantes asociados al tratamiento cuaternario.

La RAP no puede paralizarse porque está en juego la calidad de nuestras masas de agua

Desde nuestro punto de vista, la solución está clara. Los fondos europeos son una solución meramente coyuntural, y el aumento de la tarifa para permitir la recuperación de los costes, según marca la Directiva Marco del Agua, es una solución estructural. España, con una de las tarifas más bajas de la Unión Europea (2,23 €/m³), que solo representa el 0,83 % del presupuesto familiar y con mecanismos de acción social que permiten el acceso al servicio a los más vulnerables, tiene aún mucho margen para aumentar su tarifa. Recordemos que Naciones Unidas recomienda que la tarifa no supere más del 3 % del gasto familiar para abastecimiento de agua, elevándose esta cifra a un 5 % en el caso del ciclo integral.

Sin embargo, volvemos a una de las claves para cumplir los retos: la volun-

En cuanto a este punto, la buena noticia es que existe un calendario de cumplimientos parciales, y el calendario nacional de ejecución previsto en la propia Directiva ayudará a la consecución de los objetivos en tiempo y forma. Pero, a pesar de todo ello, debemos no solo maximizar el beneficio ambiental por cada euro invertido, sino acelerar para no tener que pagar multas por incumplimiento, como ya venimos haciendo desde hace varios años con la anterior Directiva.

Volviendo a la temática de la introducción, que es la más polémica, desde el punto de vista de DAQUAS la RAP

Como sector no vamos a entrar a señalar cuáles deben ser los sectores que deben contribuir, ya que esto debe ser una decisión de la Administración europea y nacional, pero sí vamos a insistir en la necesidad de recuperar los costes mediante el principio de “quien contamina paga”, que está directamente relacionado con la RAP. Porque sí, el sector del agua se encuentra en una situación cada vez más complicada a nivel financiero y la participación de otros sectores en la financiación puede ser una de las muchas medidas que aún deben aplicarse para permitir que estos servicios que venimos disfrutando nosotros desde hace años puedan disfrutarlos con la misma calidad las generaciones futuras.

Sin un modelo de financiación estable, la Directiva corre el riesgo de quedar en una mera declaración de intenciones

Con todo ello, solo me queda llamar a la responsabilidad de todos los actores implicados en la transposición y futuro desarrollo de esta Directiva. Desde DAQUAS prestaremos la mejor voluntad y conocimiento, y esperamos que así lo haga el resto.

En definitiva, la Directiva está en marcha y no frena su camino. El reto ahora no es debatir su necesidad, sino garantizar que España cuenta con las condiciones reales para cumplirla con eficacia, sostenibilidad y equidad territorial.

La hoja de ruta del saneamiento urbano hasta 2045

Directiva (UE) 2024/3019 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de noviembre de 2024, sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas

La nueva Directiva, versión refundida de la norma europea de 1991, transforma el modelo de depuración urbana: de la recogida y tratamiento básico de las aguas residuales a un sistema más exigente, circular y alineado con el Pacto Verde Europeo.

DEL SANEAMIENTO BÁSICO A LA BIOFACTORÍA

Aprobación: 27 de noviembre de 2024

Publicación en DOUE: 12 de diciembre de 2024

Entrada en vigor: 1 de enero de 2025

Transposición nacional: antes del 31 de julio de 2027

Horizonte final: 2045

España: consulta pública previa cerrada el 26 de junio de 2026; futura ley nacional de transposición.

La DTARU amplía el marco clásico de depuración e incorpora nuevas obligaciones sobre calidad del agua, nutrientes, microcontaminantes, energía, emisiones de GEI, lodos, reutilización, pluviales, vigilancia sanitaria, transparencia y responsabilidad ampliada del productor.

CLAVES DE LA NUEVA DTARU: NOVEDADES Y OBLIGACIONES

Más aglomeraciones dentro de la norma

El umbral de aplicación baja de 2.000 a 1.000 habitantesequivalentes (h-e).

Las aglomeraciones de 1.000 a 2.000 h-e deberán contar con redes de colectores y tratamiento secundario antes de 2035.

Tratamiento secundario obligatorio

La depuración básica de materia orgánica biodegradable se extiende a las aglomeraciones de 1.000 h-e o más.

Objetivo: reducir la contaminación orgánica antes del vertido.

Tratamiento terciario: nitrógeno y fósforo

Más control de nutrientes para evitar la eutrofización.

Las EDAR de 150.000 h-e o más deberán implantar tratamiento terciario de forma progresiva: 30% en 2033 · 70% en 2036 · 100% en 2039

Valores de referencia en grandes EDAR: N total: 8 mg/l · P total: 0,5 mg/l

Tratamiento cuaternario: microcontaminantes

Nueva barrera avanzada frente a microcontaminantes presentes en las aguas residuales urbanas.

EDAR de 150.000 h-e o más: 20% en 2033 · 60% en 2039 · 100% en 2045

Aglomeraciones de 10.000 h-e o más situadas en zonas de riesgo: 10% en 2033 · 30% en 2036 · 60% en 2039 · 100% en 2045

Objetivo técnico: eliminación mínima media del 80% de sustancias indicadoras.

Ejemplos: diclofenaco · metoprolol · venlafaxina · carbamazepina · benzotriazol.

Pluviales, desbordamientos y escorrentía

La Directiva exige planes integrados de gestión para controlar los desbordamientos de colectores y la contaminación por escorrentía urbana.

Aglomeraciones ≥100.000 h-e: planes antes de 2033.

Aglomeraciones 10.000–100.000 h-e con riesgo: identificación antes de 2028 y planes antes de 2039. Prioridad: infraestructuras verdes y azules.

Neutralidad energética

Las instalaciones de 10.000 h-e o más deberán avanzar hacia la neutralidad energética a escala nacional.

20% en 2030 · 40% en 2035 · 70% en 2040 · 100% en 2045

Auditorías energéticas cada 4 años

RAP: quien contamina paga

Se crea una Responsabilidad Ampliada del Productor para financiar el tratamiento cuaternario. Los productores de medicamentos de uso humano y productos cosméticos deberán cubrir al menos el 80% de los costes de inversión, explotación, mantenimiento y control.

Hito: RAP implantada antes del 31 de diciembre de 2028.

Nota jurídica: la ley española deberá concretar el cálculo de las contribuciones, la organización colectiva, las garantías jurídicas y el reparto de responsabilidades.

Vigilancia sanitaria

Las aguas residuales se convierten en herramienta de alerta temprana.

Se introduce un sistema nacional de cooperación para controlar parámetros de salud pública como SARS-CoV-2 y sus variantes, poliovirus, gripe y patógenos emergentes.

En aglomeraciones de 100.000 h-e o más, será obligatorio el seguimiento de la resistencia a los antimicrobianos.

PFAS, microplásticos y GEI

La Directiva incorpora nuevas exigencias de seguimiento sobre microplásticos, contaminantes pertinentes, emisiones de gases de efecto invernadero y, cuando proceda, PFAS.

También se prevé el control de microplásticos en lodos, especialmente si se destinan a usos agrícolas.

Circularidad y reutilización

La norma impulsa la reutilización de aguas depuradas y la recuperación de recursos presentes en los lodos.

Recursos clave: fósforo · nitrógeno · agua regenerada · lodos valorizados.

En España, esta línea conecta con el nuevo marco de reutilización del agua.

Aguas industriales y vertidos no domésticos

Los vertidos no domésticos conectados a redes urbanas deberán contar con autorización o regulación previa.

Objetivo: evitar daños en colectores, EDAR, equipos, procesos de reutilización, recuperación de recursos y salud del personal.

Los vertidos directos biodegradables de determinadas industrias —como cárnica, láctea o cervecera— de 4.000 h-e o más tendrán requisitos específicos.

Acceso al saneamiento

Los Estados miembros deberán adoptar medidas antes de 2029 para identificar a colectivos vulnerables o marginados sin acceso al saneamiento y fomentar instalaciones accesibles en espacios y edificios públicos.

CALENDARIO DE HITOS

2024

PRIMEROS PASOS

27 de noviembre: aprobación de la Directiva (UE) 2024/3019.

12 de diciembre: publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE).

2025

ENTRADA EN VIGOR

1 de enero: entrada en vigor de la Directiva.

16 de enero: corrección de errores: la referencia sobre retención natural de nitrógeno pasa a 2045 en lugar de 2037.

2026

ESPAÑA INICIA LA TRANSPOSICIÓN

3–26 de junio: consulta pública previa de la futura ley española de transposición.

2 de julio: fecha límite para actos de ejecución sobre metodología de muestreo de resistencia antimicrobiana.

2027

TRANSPOSICIÓN Y ZONAS SENSIBLES

31 de julio: fecha límite para transponer la Directiva al ordenamiento nacional.

1 de agosto: sustitución formal de la Directiva de 1991.

Antes del 31 de diciembre: lista de zonas sensibles a la eutrofización y evaluación de riesgos por vertidos urbanos.

2028

PROGRAMA NACIONAL, RAP Y AUDITORÍAS

1 de enero: programa nacional de ejecución.

22 de junio: identificación de aglomeraciones de 10.000–100.000 h-e con riesgo por pluviales.

Antes del 31 de diciembre: implantación de la RAP y primeras auditorías energéticas en instalaciones ≥100.000 h-e.

2029

ACCESO AL SANEAMIENTO

12 de enero: medidas nacionales para mejorar el acceso al saneamiento de colectivos vulnerables.

2030

ENERGÍA Y MICROCONTAMINANTES

Antes del 31 de diciembre: Lista de zonas de riesgo por microcontaminantes.

Hito energético 1: 20% de la energía anual usada por instalaciones ≥10.000 h-e cubierta con renovables.

Hito energético 1: 20% de la energía anual usada por instalaciones ≥10.000 h-e cubierta con renovables.

AUDITORÍAS ENERGÉTICAS

Antes del 31 de diciembre: primeras auditorías energéticas en instalaciones de 10.000 a 100.000 h-e. 2032

2033

PRIMER GRAN CORTE TÉCNICO

Antes del 31 de diciembre: Planes integrados para aglomeraciones ≥100.000 h-e.

Terciario: 30% en EDAR ≥150.000 h-e.

Cuaternario: 20% en EDAR ≥150.000 h-e.

Cuaternario en zonas de riesgo: 10% en aglomeraciones ≥10.000 h-e.

2035

PEQUEÑAS AGLOMERACIONES Y ENERGÍA

Antes del 31 de diciembre: Colectores y tratamiento secundario para aglomeraciones de 1.000–2.000 h-e.

Hito energético 2: 40% del objetivo energético.

Hito energético 2: 40% del objetivo energético.

2036

SEGUNDO ESCALÓN AVANZADO

Antes del 31 de diciembre:

Terciario: 70% en EDAR ≥150.000 h-e.

Cuaternario en zonas de riesgo: 30% en aglomeraciones ≥10.000 h-e.

2039

TERCIARIO COMPLETO Y PLUVIALES

Antes del 31 de diciembre:

Todas las EDAR ≥150.000 h-e deberán contar con tratamiento terciario para reducir nitrógeno y fósforo.

Cuaternario: 60% en EDAR ≥150.000 h-e y en zonas de riesgo.

Planes integrados finalizados para aglomeraciones seleccionadas de 10.000–100.000 h-e.

2040

ENERGÍA

Antes del 31 de diciembre:

Hito energético 3: 70% del objetivo energético.

Hito energético 3: 70% del objetivo energético.

Evaluación global de la Directiva por parte de la Comisión Europea.

2045

META FINAL

Cuaternario completo en las instalaciones obligadas: EDAR ≥150.000 h-e y aglomeraciones ≥10.000 h-e situadas en zonas de riesgo.

100% del objetivo energético a escala nacional para instalaciones ≥10.000 h-e.

EL RETO ESPAÑOL, EN CIFRAS

De 2.060 a cerca de 3.000 aglomeraciones urbanas

Al bajar el umbral de aplicación a 1.000 h-e, aumentará el número de aglomeraciones obligadas a cumplir y reportar la Directiva.

Hasta 700 posibles planes integrados de pluviales

Escenario máximo si todas las aglomeraciones del rango afectado debieran elaborar planes de gestión integrada.

142 plantas con vigilancia AMR

Seguimiento obligatorio de la resistencia a los antimicrobianos en plantas de 100.000 h-e o más.

Al menos 500 nuevas aglomeraciones sin tratamiento secundario

Deberán incorporar esta etapa de depuración antes de 2035.

Más de 90 grandes EDAR afectadas por nutrientes

Deberán actualizar sus tratamientos para eliminar nitrógeno y fósforo.

Cerca

81 EDAR costeras de 2.000–10.000 h-e vierten al mar

De ellas, 18 carecen todavía de tratamiento secundario.

Casi 300 instalaciones

Podrían requerir optimización para alcanzar los nuevos límites.

de 400 aglomeraciones >2.000 h-e con incumplimientos heredados

España arrastra no conformidades de la Directiva anterior y mantiene cuatro procedimientos de infracción abiertos.

ESTADO DE LA TRANSPOSICIÓN EN ESPAÑA

Situación actual:

España todavía no ha aprobado la ley de transposición. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) tramitó la consulta pública previa del futuro Anteproyecto de Ley entre el 3 y el 26 de junio de 2026. La consulta figura ya como cerrada.

Rango de la norma nacional:

La transposición se realizará mediante ley, y no mediante un simple reglamento, por su impacto sobre competencias locales, obligaciones de saneamiento y nuevos mecanismos de financiación, como la Responsabilidad Ampliada del Productor.

Unas 825 EDAR con auditorías energéticas

Las instalaciones de más de 10.000 h-e deberán realizar auditorías energéticas cada cuatro años.

80% de los costes del tratamiento cuaternario

Los productores de medicamentos de uso humano y productos cosméticos deberán financiar, como mínimo, el 80% de los costes de instalación, operación y seguimiento de los tratamientos cuaternarios.

Derogación de normativa

anterior:

La futura ley nacional derogará y sustituirá el Real Decreto-ley 11/1995 y el Real Decreto 509/1996, vigentes desde hace más de tres décadas.

Plazo límite europeo:

España tiene hasta el 31 de julio de 2027 para transponer la Directiva al ordenamiento jurídico nacional.

María Rosa Cobo

PRESIDENTA EJECUTIVA DE ACUAES

ACUAES se ha convertido en un referente para el sector del agua de este país

TEMAS: AGUA, INSFRAESTRUCTURAS, DEPURACIÓN Y SANEAMIENTO

Alberto Casillas
D Dani G. Mata
MARÍA ROSA COBO, ACUAES

Con casi ocho años al frente de Aguas de las Cuencas de España (ACUAES), María Rosa Cobo ha dirigido una de las etapas de mayor actividad de la sociedad mercantil estatal, marcada por el impulso de grandes actuaciones de saneamiento, depuración, abastecimiento y reutilización en todo el territorio. En esta entrevista analiza el papel que desempeña ACUAES como instrumento de ejecución de la política hidráulica del Estado y repasa los principales proyectos que han permitido acelerar la modernización de las infraestructuras del agua. La presidenta ejecutiva de ACUAES también reflexiona sobre los desafíos que condicionarán el futuro del sector: la adaptación al cambio climático, la necesidad de agilizar la ejecución de infraestructuras estratégicas, el aprovechamiento de los fondos europeos, la colaboración entre administraciones y usuarios y la transición hacia instalaciones capaces de reducir su huella de carbono, generar recursos mediante la reutilización y la desalación y mejorar su autosuficiencia energética.

ACUAES se ha consolidado como uno de los principales instrumentos del Estado para la ejecución de infraestructuras hidráulicas. ¿Qué balance de todos estos años al frente de la sociedad estatal?

de saneamiento y depuración en todo el país. ¿Se ha conseguido resolver el problema en esta materia?

El problema de depuración aún no está resuelto, pero estamos mejor que hace ocho años

Desde luego, el balance no podría ser más positivo. Gracias a la confianza que este Gobierno ha depositado en nosotros, ACUAES se ha convertido en un referente para el sector del agua de este país debido al volumen de obra pública hidráulica que hemos sido capaces de licitar y ejecutar en estos últimos ocho años. En este tiempo, se han licitado 344 contratos con un presupuesto de 1.402 millones y se han tramitado 5.521 expedientes expropiatorios. Ello ha sido posible gracias a la aprobación por el Consejo de Ministros, a propuesta de nuestro Ministerio de tutela, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, desde el año 2019, de hasta cuatro modificaciones de nuestro Convenio de Gestión Directa (CGD), que han permitido elevar el número de actuaciones encomendadas hasta 167 y una inversión de 8.166 millones. En estos momentos estamos trabajando en la aprobación de una quinta modificación del CGD con nuevos proyectos muy importantes.

La actividad de ACUAES se ha centrado fundamentalmente en el desarrollo de actuaciones

El problema de la depuración de las aguas residuales en nuestro país aún no está resuelto, pero estamos mejor que hace ocho años. Hemos acometido proyectos en zonas de un alto valor ecológico donde, en pleno Siglo XXI, no había un sistema de saneamiento y depuración que permitiera el tratamiento de las aguas residuales antes de su vertido a los cauces. Zonas como la cuenca del río Guadiaro, dentro del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, en Málaga, que cuenta con distintas figuras de protección, pero que carecía de depuradoras. Hemos construido 4 EDAR, unos 15 kilómetros de colectores y 8 estaciones de bombeo. La actuación se completará con una quinta EDAR en Benaoján-Montejaque que, hasta ahora, no se ha podido construir por el rechazo de los ayuntamientos, vecinos y grupos de interés a la ubicación inicialmente propuesta, pero que, tras un proceso de concertación pública, se va a llevar a cabo próximamente para completar la actuación de saneamiento y depuración en esa zona de alto valor natural en la cuenca alta del rio Guadiaro. Llevamos ocho años trabajando también en la Isla de Tenerife donde, gracias a la puesta en marcha de las depuradoras de Granadilla y Guía de Isora, se ha elevado la potencialidad del tratamiento de las aguas residuales a niveles nunca vistos en la Isla, y continuamos trabajando en sistemas importantes como el de Montaña Reverón y Acentejo hasta completar un primer paquete de inversión de 233 millones. Y en Barbate, donde construimos una EDAR que permitirá corregir el incumplimiento de la normativa europea que ha dado lugar a un procedimiento sancionador por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea por el que España lleva pagando importantes multas desde julio del año 2018. En Santiago de Compostela hemos construido la EDAR de Silvouta, una depuradora que vierte en zona sensible como el río Sar y que, después de años de espera y al límite de capacidad de las anteriores instalaciones, solo ahora se ha completado gracias al impulso decidido del MITECO. Son solo algunos ejemplos de nuestra hoja de ruta para colaborar en el objetivo de tratar correctamente las aguas residuales y cumplir con la Directiva 91/271, modificada por la Directiva 2024/3019, evitando con ello los procedimientos de infracción.

MARÍA ROSA COBO, ACUAES

¿Cuál considera que debe ser su papel estratégico en el nuevo contexto marcado por el cambio climático, la escasez hídrica y las exigencias de sostenibilidad?

No sé si me atrevería a calificarlo como estratégico, pero una de las características más importantes de los proyectos que acomete ACUAES es que en todos ellos intentamos que contribuyan a una gestión del agua sostenible basada en la economía circular, la reutilización y la eficiencia energética.

La innovación implementada por ACUAES en sus proyectos no radica tanto en la incorporación de tecnologías inéditas para la reutilización de aguas residuales, sino en su aplicación generalizada en la práctica totalidad de las instalaciones que actualmente se están construyendo o se encuentran en proyecto, con el objetivo de conseguir el máximo volumen disponible para riego agrícola y usos municipales e industriales. Además, las depuradoras que estamos construyendo incorporan avanzados sistema de tratamiento de fangos mediante digestión anaerobia e hidrólisis térmica, lo que permite optimizar el aprovechamiento energético de los lodos generados, reducir el impacto ambiental del proceso y la posibilidad de su uso en agricultura.

Los fondos europeos han supuesto una oportunidad

ACUAES está evolucionando desde el concepto tradicional de infraestructura hidráulica hacia un modelo de infraestructura sostenible y responsable

sin precedentes para modernizar las infraestructuras del agua. ¿Qué balance realiza de su impacto, y qué legado deberían dejar una vez finalizados los actuales programas de financiación?

España lleva 40 años siendo miembro de la Union Europea, antes Comunidad Económica Europea, y casi desde el princi-

Los fondos europeos son el mayor aliado para pequeños municipios con muchas necesidades y pocos recursos

pio de su adhesión ha sido un socio privilegiado en la gestión y aprovechamiento de fondos europeos, en especial FEDER y Fondo de Cohesión.

ACUAES y las anteriores Sociedades de Aguas que por un proceso de fusión por absorción han configurado la actual ACUAES fueron, desde su nacimiento, gestores de importantes volúmenes de esas ayudas europeas destinadas a la obra pública hidráulica. Baste recordar, a título de ejemplo, Depurbaix con una inversión de 484,3 millones, que incluye la gran depuradora del Baix Llobregat, que se construyó a principios de los años 2000 con una inversión de 244,1 millones, y la EDAR del Bèsos con una inversión de 127 millones, así como otras importantes actuaciones en materia de reutilización. Durante estos últimos años, de la misma manera que en otros momentos, un porcentaje elevado de la inversión que hemos ejecutado ha sido posible gracias a los fondos europeos FEDER y, en este caso también, Next Generation EU. Estas ayudas han sido decisivas para llevar adelante proyectos que, de otra manera, no hubieran podido ejecutarse, por ejemplo, la

EDAR Palma II con una inversión de 120 millones o la ya mencionada EDAR de Silvouta con una inversión de 60 millones, pero también otras como Miranda de Ebro, Illa de Arousa y Galindo. Con Fondos FEDER se han construido o se están construyendo depuradoras en Tenerife, Lanzarote, Soria o Cáceres. En definitiva, los fondos europeos han permitido impulsar infraestructuras hidráulicas muy necesarias y dar respuesta a las necesidades de municipios que por sí solos tendrían grandes dificultades para acometer este tipo de actuaciones. Gracias a una planificación rigurosa y a una gestión eficaz, ACUAES ha logrado tras distintos periodos de programación captar incluso más financiación europea de la inicialmente asignada. Pero más allá de las cifras, lo importante es el impacto que estas inversiones tienen en los territorios. Los fondos europeos son el mayor aliado para pequeños municipios con muchas necesidades y pocos recursos. Aún recuerdo la intervención del alcalde de Arriate, uno de los municipios de la cuenca del río Guadiaro, durante el acto de inauguración de la nueva depuradora. Definió aquel momento como “un día histórico” para el pueblo y destacó

MARÍA ROSA COBO, ACUAES

que se trataba de “la mayor inversión” realizada en el municipio. Igualmente, la alcaldesa de Ponteareas calificó la nueva EDAR como “una infraestructura imprescindible para sustentar el presente y el futuro” del municipio. Testimonios como estos reflejan el valor de estas actuaciones y la importancia de aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece la financiación europea.

En los últimos años, se ha intensificado el debate sobre la necesidad de acelerar la ejecución de proyectos estratégicos. Desde su experiencia, ¿qué cambios serían necesarios para ganar agilidad sin renunciar a las garantías ambientales y administrativas?

Considero prioritarias varias medidas para agilizar la tramitación y ejecución de proyectos como reforzar la planificación temprana (es importante contar en todo momento con un marco planificado de prioridades que cuente con un stock de proyectos redactados y aprobados, susceptibles de poderse licitar en cualquier momento), la coordinación entre administraciones para evitar duplicidades y retrasos (declaraciones de proyectos de interés general que cuentan a su vez con declaraciones de interés regional, en definitiva delimitar bien el marco competencial de cada actuación y no perder tiempo en discusiones

competenciales), avanzar en la automatización de los procedimientos que así lo permitan y dotar de más recursos y personal a los órganos encargados de la evaluación ambiental y de emitir autorizaciones para poder actuar sobre el terreno.

La colaboración entre administraciones, usuarios y sector privado resulta cada vez más importante en la gestión del agua. ¿Qué modelos de cooperación están demostrando ser más eficaces y qué margen existe para seguir avanzando en esta dirección?

Una persona muy relevante en el sector del agua en nuestro país calificó a ACUAES como una de las herramientas más útiles al servicio de la Administración por dos aspectos: su agilidad y su versatilidad para garantizar el cumplimiento de los objetivos de la Directiva Marco del Agua y su capacidad para llevar a término importantes compromisos de la planificación hidrológica.

Además, nuestro modelo se caracteriza por la absoluta cooperación con el usuario -administraciones locales y autonómicas, mancomunidades, comunidades de regantes, incluso usuarios privados- haciéndoles partícipes del diseño y la ejecución del proyecto desde el primer momento.

Por todo ello, ACUAES se ha convertido en una herramienta muy útil para el conjunto de la sociedad.

Es fundamental formar y concienciar a la población sobre los efectos del cambio climático

La digitalización está transformando el sector del agua. Más allá de la tecnología, ¿qué cambios organizativos y de gestión considera imprescindibles para aprovechar todo su potencial?

Lamentablemente, y sin razón aparente alguna, ACUAES quedó excluido de las ayudas del PERTE de digitalización, por lo que no podemos comentar nuestra experiencia en ese ámbito. En un contexto marcado por el cambio climático, con fenómenos extremos de inundaciones y sequías, se necesita efectivamente innovación tecnológica pero también un buen sistema de gobernanza, basado en el principio de participa-

ción y en una planificación integradora, inversión en infraestructuras resilientes y una planificación de gestión de riesgos con una clara consolidación de la mejora tecnológica, y para ello es imprescindible la colaboración con el sector privado.

Las infraestructuras hidráulicas son cada vez más observadas desde criterios de sostenibilidad y descarbonización. ¿Cómo está integrando ACUAES estos objetivos en la concepción y ejecución de sus proyectos?

ACUAES está integrando los objetivos de sostenibilidad, descarbonización y reducción de huella de carbono desde la propia fase de concepción de sus proyectos. Así, en los pliegos de redacción de proyectos de EDAR, estos criterios se introducen como requisitos de diseño y no como medidas accesorias: las alternativas deben evaluarse considerando la eficiencia energética y la huella de carbono a lo largo de todo el ciclo de vida de la infraestructura (diseño, construcción y explotación). La solución para desarrollar deberá maximizar el aprovechamiento energético de los gases producidos en la digestión de los fangos; generar energía renovable para autoconsumo y optimizar el consumo energético de todos los equipos e instalaciones. El diseño de proyecto incorpora estos objetivos mediante la elaboración de

MARÍA ROSA COBO, ACUAES

estudios específicos de eficiencia energética, huella de carbono, integración ambiental y gestión sostenible de residuos. Este enfoque, que ya venimos trabajando, se va a aplicar de forma particularmente ambiciosa en el proyecto de la mejora de la EDAR de Loiola, donde la sostenibilidad se ha planteado desde una visión de bio-factoría: una instalación que no solo depura agua, sino que reduce emisiones, produce energía, reutiliza recursos y valoriza subproductos de alto valor. El proyecto se alinea con la Directiva 2024/3019 y con sus objetivos de neutralidad energética, pero incluso va más allá. Persigue incrementar la autosuficiencia energética mediante la combinación de cogeneración con biogás y energía fotovoltaica, optimizar la producción de biogás a través de mejoras en la línea de fangos e impulsar la economía circular mediante la recuperación de recursos como fósforo y bio-carbón, o la higienización del fango para su aprovechamiento como abono en agricultura. La sostenibilidad se extiende también a la ejecución de las obras, mediante criterios de circularidad que priorizan la reutilización, el reciclaje y la valorización de los residuos de construcción y la reutilización de materiales de excavación. En conjunto, la EDAR de Loiola ejemplifica cómo ACUAES está evolucionando desde el concepto tradicional de infraestructura hidráulica hacia un modelo de infraestructura climáticamente responsable: menor huella de carbono, mayor autosuficiencia energética, reutilización del agua, aprovechamiento de biogás, valorización de lodos y nutrientes y gestión circular de materiales. Este enfoque se completa con el climate proofing, entendido como la verificación de que la infraestructura contribuye a la mitigación del cambio climático y, al mismo tiempo, es resiliente frente a sus efectos futuros. Es decir, no solo se diseña para emitir menos, sino también para funcionar de forma segura y robusta en escenarios climáticos más exigentes.

Si tuviera que señalar una transformación que marcará el futuro de la gestión del agua en nuestro país durante los próximos años, ¿cuál sería y por qué?

La gestión del agua está condicionada a los efectos del cambio climático. Hay menos agua disponible y al mismo tiempo está aumentando la demanda de agua para el regadío y el consumo

en las ciudades, así como para el uso turístico. Y en este punto creo que se tendría que apostar más por la reutilización. La desalinización está consolidada en la gestión hídrica, pero la reutilización sigue siendo una asignatura pendiente en algunos sectores con un enorme potencial por explotar. Además, la crisis climática está provocando que las lluvias torrenciales saturen las redes de saneamiento provocando desbordamientos que acaban vertiendo las aguas residuales sin tratar a los ríos. Para hacer frente a esta situación, es necesaria la colaboración de las administraciones, los sectores técnicos y económicos y la ciudadanía. En este contexto, es fundamental formar y concienciar a la población sobre los efectos del cambio climático para facilitar su adaptación a las nuevas condiciones. Ello permitiría generalizar a todas las entidades del sector de la obra pública hidráulica el modelo de ACUAES, que es el modelo de la Directiva Marco del Agua, trabajando con usuarios dispuestos a pagar por los servicios del agua, lo que permite a las organizaciones recuperar los costes incurridos para promover nuevas inversiones. Se trata de un modelo más colaborativo con usuarios territoriales, pero también con usuarios privados. Sería también deseable mejorar la regulación de los contratos de concesión de servicios públicos, muchos de los cuales no son objeto de revisión de precios, lo que perjudica sin duda a los operadores del servicio.

Nos comentaba al comienzo de la entrevista que están trabajando en una quinta modificación del Convenio de Gestión Directa. ¿Qué proyectos incluye?

Se trata de 8 nuevas actuaciones, con una inversión total de 269 millones. Seis de ellas se van a desarrollar en Tenerife, donde se prevé una inversión de 241 millones, destinada a proyectos de abastecimiento, saneamiento, depuración y reutilización. En Huelva se contempla el proyecto de la Nueva impulsión de Bocachanza, con una inversión de 20 millones, y en Lugo tenemos previsto la ejecución de obras de saneamiento y depuración en el municipio de Barreiros, con una inversión de 8 millones. Desde luego, trabajo no nos va a faltar para preparar la conmemoración del 30º aniversario de la sociedad, que celebraremos el próximo año.

Nuestro modelo se caracteriza por la absoluta cooperación con el usuario desde el primer momento del proyecto
MARÍA ROSA COBO, ACUAES

Cuestiones jurídicas de la transposición española de la DTARU: la RAP en aguas residuales y su impacto en farmacia y cosmética

POR JUAN CARLOS HERNANZ JUNQUERO, ABOGADO DE CUATRECASAS.

SOCIO RESPONSABLE DEL GRUPO DE MEDIOAMBIENTE

LA RESPONSABILIDAD AMPLIADA DEL PRODUCTOR SOBRE LAS INDUSTRIAS FARMACÉUTICA Y COSMÉTICA

El 26 de junio de 2026 finalizaba el periodo de consulta pública abierto por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sobre el futuro anteproyecto de ley para la transposición de la Directiva (UE) 2024/3019, de 27 de noviembre de 2024, sobre

el tratamiento de las aguas residuales urbanas. Se trata de una directiva que persigue y refuerza el propósito de la antigua norma de 1991 de mejorar el tratamiento de las aguas residuales, dentro de una política firme e imprescindible para mejorar el estado de las masas de agua de la Unión. Entre las medidas que introduce y que deberán transponerse en la nueva ley, sin duda una de las más llamativas y también más polémicas es la de trasladar la fi-

gura de la responsabilidad ampliada del productor (RAP) al ámbito de las aguas residuales y apuntar a dos sectores económicos concretos, el farmacéutico y el cosmético, como sectores productivos sobre los que se hace recaer esa responsabilidad.

Conviene recordar que la llamada responsabilidad ampliada del productor, más que una institución jurídica con un régimen y unos perfiles plenamente definidos, expresa sobre todo

La

futura ley que transponga la Directiva deberá ampliar el alcance de la RAP más allá de los límitesde la actual legislación española

se deshacen de ellos. Cuáles sean esas obligaciones y por qué medios se imponen forma parte de la configuración jurídica concreta que se dé para cada tipo de producto y residuo.

LO QUE DICE LA DIRECTIVA: INDICACIONES LIMITADAS Y CONTROVERTIDAS

Las indicaciones que la Directiva ofrece sobre este punto para su transposición al Derecho interno son muy limitadas y, aun así, controvertidas. Apenas señala que las industrias farmacéutica y cosmética tendrán que hacer pagos destinados a sufragar una buena parte de los costes del tratamiento cuaternario de las aguas —al menos el 80 %, quedando hasta un 20 % a discreción de cada Estado—. Ese tratamiento cuaternario, para la retirada de microcontaminantes, es la gran novedad técnica de la norma: será obligatorio para las instalaciones de tratamiento de 150.000 habitantes-equivalente o más y, con un enfoque de riesgo, para las aglomeraciones de entre 10.000 y 149.999 en zonas sensibles, con horizonte en 2045. La efectividad de su implementación se medirá por la consecución de un porcentaje medio de eliminación del 80 % sobre una lista de sustancias indicadoras.

un determinado enfoque de política medioambiental, por el cual se entiende que los fabricantes de ciertos productos —o, más genéricamente, quienes ponen en el mercado ciertos productos— deben soportar obligaciones relacionadas no tanto con sus productos propiamente dichos, sino con los residuos en que pueden convertirse esos productos cuando los usuarios

En España, la figura está ya prevista en la legislación de residuos, encabezada por la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, aunque llevaba ya tiempo presente en nuestro ordenamiento y, de hecho, sigue vigente la reglamentación anterior a la propia ley para varios flujos de residuos. No obstante, la Ley de residuos no es directamente aplicable a las aguas residuales, objeto de la Directiva; por tanto, la futura ley que la transponga deberá ampliar el alcance de la figura más allá de los límites que marca la actual legislación española.

Los pagos que las industrias farmacéutica y cosmética deban hacer para financiar de manera especial los tratamientos cuaternarios tendrán que canalizarse a través de una organización de nueva creación, a modo de los sistemas colectivos (SCRAP) que existen para los modelos de responsabilidad ampliada en otros flujos de residuos. Esta organización deberá constituirse antes del 31 de diciembre de 2028 y funcionará como recaudador frente a las empresas de esos sectores y como pagador ante las entidades responsables del trata-

Las indicaciones que la Directiva ofrece para su transposición al Derecho interno son muy limitadas y, aun así, controvertidas

miento de las aguas. Para cuantificar la contribución de cada empresa, solo se prevé que esta se determine en función de la cantidad y la toxicidad de los productos que comercialice.

La justificación aducida para esta financiación singular radica en que las aguas residuales contienen microcontaminantes que proceden de productos puestos en el mercado por dichas industrias, en parte porque sus usuarios desechan indebidamente esos productos a través del sistema de saneamiento, según puso de manifiesto la propia Comisión en los trabajos preparatorios de la Directiva.

El tratamiento, en cualquiera de sus variantes, normalmente seguirá siendo competencia de la Administración que lo tenga atribuido con arreglo al Derecho interno, tanto si los servicios de saneamiento se ejercen mediante gestión directa —por la propia organización de la entidad titular del servicio— como mediante gestión indirecta, a través de concesionario. Cuestión distinta es la de qué nivel administrativo será el responsable de su implantación, dada la concurrencia de competencias que confluye sobre el saneamiento y la depuración, que constituyen una materia con títulos competenciales compartidos entre el Estado, las comunidades autónomas y las entidades locales, donde la distinción entre la competencia de depuración y la de ejecución de las obras hidráulicas ha generado, además, pronunciamientos contradictorios entre tribunales.

UN TRATO DIFERENCIAL:

LA FINANCIACIÓN VÍA PRESTACIONES PATRIMONIALES

NO TRIBUTARIAS

Para su financiación, pues, la Administración que resulte competente contará no solo con las tasas y prestaciones patrimoniales no tributarias que se aplican hasta ahora y que recaen sobre los ciudadanos y empresas que generan y vierten esas aguas residuales, sino también con los pagos adicionales

La concurrencia de competencias sobre saneamiento y depuración añade otra capa de complejidad a la implantación del tratamiento cuaternario

que se obligue a hacer a las industrias farmacéutica y cosmética, a través de esa otra especie de prestación patrimonial no tributaria que se les impone bajo la política de la responsabilidad ampliada del productor. De hecho, calificar esos pagos como prestaciones patrimoniales de carácter público no tributarias no será un debate menor: determinaría las garantías exigibles —la suficiente configuración mediante norma con rango de ley—, los límites constitucionales y el régimen de control. Los pagos que se exigirían para la financiación parcial del tratamiento cuaternario podrían reunir los rasgos propios de esas prestaciones —ser coactivos y perseguir una finalidad de interés público—, por lo que sería coherente configurarlos como prestaciones patrimoniales de carácter público no tributarias. Podría ser otro de los nudos jurídicos de la transposición española de la Directiva.

Que las industrias farmacéutica y cosmética tengan que financiar de manera más intensa el tratamiento de las aguas residuales diferencia a esas industrias del resto de sectores

cuyos productos también dan lugar a residuos —sean microcontaminantes o no— que acaban igualmente en las redes de saneamiento y cuyo tratamiento, ya sea cuaternario o previo a este, esas otras industrias no tienen que financiar de manera singular. No en vano, el tratamiento cuaternario no discrimina el origen de lo que elimina, sino que retira de las aguas los microcontaminantes de todo tipo de productos, pero solo dos sectores costean la factura de manera diferenciada.

EL CUESTIONAMIENTO DE LA INDUSTRIA

Las industrias así señaladas han cuestionado, legítimamente, ese trato diferencial que la Directiva les impone. De momento, ya han emprendido acciones judiciales directamente contra la norma, aunque sus recursos han sido inadmitidos por el Tribunal General de la Unión Europea. No obstante, es probable que la siguiente batalla se libre en las instancias nacionales, con ocasión de la transposición de la Directiva al Derecho interno y de su aplicación. Los argumentos de fondo se concatenan, al hacer pagar el 80 % del tratamiento solo a dos sectores, sin incorporar otros sectores que podrían ser igualmente fuente de contaminantes que acaban también en las aguas residuales. Las dificultades técnicas que el modelo adoptado por la Directiva traslada a las normas de transposición no son menores, empezando por la trazabilidad de los residuos en

El tratamiento cuaternario no discrimina el origen de lo que elimina, sino que retira de las aguas los microcontaminantes de todo tipo de productos, pero solo dos sectores costean la factura de manera diferenciada

las aguas que pueden ser imputados a las industrias seleccionadas: para que la financiación fuese proporcional a la participación real de cada producto en la contaminación, habría que poder atribuir cada sustancia a su fuente, lo cual no parece sencillo.

La imprecisión de los criterios de cálculo será otra de las cuestiones que la normativa de transposición deberá solventar: la Directiva propone el volumen y la toxicidad, pero no concreta cómo medirlos. Todo ello deberá ser precisado y desarrollado en la transposición española de la Directiva, que no podrá quedarse en una mera repro-

La transposición deberá conciliar el mandato europeo con el Derecho constitucional interno, desde el principio de igualdad hasta la doctrina sobre prestaciones patrimoniales públicas

Queda, pues, en manos de los Estados miembros y de la legislación interna que prepara el Ministerio para la Tran-

miento de estas sustancias, así como las reglas que ayuden a repartir el peso de la financiación entre las empresas de la industria, más allá de que se pondere la peligrosidad de los productos respectivos, algo sobre lo que parece difícil asentar un criterio de comparación consensuado.

La transposición deberá entrar en el detalle de estas cuestiones y hacerlo no solo respetando el mandato de la Directiva, sino también conciliándolo con las reglas y principios propios del Derecho constitucional interno, desde el de igualdad de trato hasta la doctrina que sobre las prestaciones patrimoniales

LA GESTIÓN DEL ACTIVO HÍDRICO COMO FRONTERA CRÍTICA: DEL PROYECTO A LA EXPLOTACIÓN

La transformación de la gestión del ciclo integral del agua ya no depende únicamente de construir nuevas infraestructuras, sino de gestionar de forma inteligente las existentes. La integración de datos, el mantenimiento basado en condición y las plataformas digitales se consolidan como elementos clave para garantizar la eficiencia, la sostenibilidad y la continuidad del servicio.

Durante décadas, las infraestructuras del ciclo del agua se han evaluado por su capacidad para cumplir plazos, presupuesto y especificaciones técnicas durante su construcción. Sin embargo, la experiencia demuestra que el verdadero desafío comienza cuando la infraestructura entra en explotación. Es entonces cuando debe mantener su rendimiento durante décadas en un contexto marcado por el envejecimiento de los activos, las restricciones presupuestarias y unas exigencias regulatorias cada vez mayores. Uno de los momentos más delicados es la transición entre la finalización de la obra y el inicio de la operación. Con frecuencia, la información generada durante el proyecto deja de utilizarse como herramienta de gestión y pasa a convertirse en un archivo. Planos, modificaciones de obra y criterios de diseño quedan desvinculados de la explotación diaria, que pasa a regirse por contratos, disponibilidad presupuestaria y necesidades operativas.

Esta desconexión dificulta conocer el estado real de los equipos, anticipar su degradación y mantener la trazabilidad de las decisiones. En un sector donde una avería en una ETAP o una EDAR puede afectar a miles de usuarios o comprometer el cumplimiento de la normativa europea, gestionar por inercia en lugar de hacerlo con información estructurada supone un riesgo creciente.

El verdadero reto de una infraestructura hídrica no termina con su construcción: comienza cuando debe operar de forma eficiente durante décadas

La complejidad propia de las infraestructuras hídricas agrava este problema. Redes que combinan tuberías de distintas generaciones, equipos electromecánicos, sistemas de automatización e instalaciones civiles, distribuidas además a lo largo de decenas de kilómetros, requieren modelos de gestión capaces de integrar información muy diversa. Los elevados índices de agua no registrada, que en muchas redes españolas superan todavía el 20-25 %, reflejan las consecuencias de esta gestión fragmentada, con impactos económicos, ambientales y operativos.

DE LA GESTIÓN

CORRECTIVA AL MANTENIMIENTO BASADO EN CONDICIÓN

Los modelos tradicionales de mantenimiento basados únicamente en calendarios fijos generan intervenciones innecesarias o, por el contrario, retrasan actuaciones hasta que aparece el fallo. Frente a ello, el mantenimiento basado en condición y en el análisis histórico

del comportamiento de los activos permite optimizar el equilibrio entre coste, riesgo y nivel de servicio. No obstante, este enfoque requiere disponer de datos fiables y continuos, así como de sistemas capaces de transformarlos en información útil para la toma de decisiones.

PLATAFORMAS DIGITALES:

LA COLUMNA VERTEBRAL DE LA GESTIÓN HÍDRICA AVANZADA

En este contexto, las plataformas digitales se convierten en la base de una gestión avanzada del activo hídrico. Herramientas como Rosmiman permiten integrar inventarios técnicos, gestionar órdenes de trabajo, planificar el mantenimiento preventivo y predictivo y consolidar el histórico de intervenciones en un único entorno. Su integración con sistemas SCADA y plataformas de telecontrol conecta la información procedente del campo con la planificación estratégica, facilitando la priorización de inversiones, la

gestión por criticidad y la justificación técnica de las decisiones ante las administraciones.

IMPLICACIONES

REGULATORIAS, ECONÓMICAS Y DE GOBERNANZA

La gestión avanzada de activos trasciende además el ámbito puramente técnico. Resulta esencial para cumplir con la Directiva Marco del Agua, los planes de seguridad del agua y las crecientes exigencias de eficiencia y sostenibilidad impuestas a las entidades gestoras. En un escenario donde gran parte de las redes españolas supera los cuarenta años de antigüedad, retrasar las inversiones no elimina el problema, sino que incrementa el riesgo y el coste futuro de las actuaciones.

La modernización del sector del agua suele asociarse a nuevas infraestructuras o tecnologías de tratamiento. Sin embargo, buena parte de la eficiencia y la resiliencia del servicio depende de cómo se gestionan los activos ya exis-

La integración de datos operativos y estratégicos es la base para anticipar inversiones, justificar decisiones y garantizar la sostenibilidad del ciclo integral del agua

tentes. Aplicar criterios de ciclo de vida, apoyarse en datos fiables y disponer de plataformas que garanticen continuidad, integración y trazabilidad permite reducir la incertidumbre y minimizar el coste del error. En un contexto de creciente presión climática, regulatoria y económica, esta capacidad constituye un factor decisivo para la sostenibilidad del servicio.

REPORTAJE

LANUEVA FACTURADELOS MICROCONTAMINANTES: FARMACIAYCOSMÉTICAANTELARAPDELADTARU

GriseldaRomero

LA NUEVA DIRECTIVA EUROPEA DE TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES URBANAS INTRODUCE

EL TRATAMIENTO CUATERNARIO Y ATRIBUYE A LOS SECTORES FARMACÉUTICO Y COSMÉTICO

AL MENOS EL 80 % DE SU FINANCIACIÓN. LA TRANSPOSICIÓN ESPAÑOLA

DEBERÁ CONCRETAR

CÓMO SE CALCULAN LOS COSTES, CÓMO SE REPARTEN LAS OBLIGACIONES Y QUÉ GARANTÍAS HABRÁ PARA ASEGURAR PROPORCIONALIDAD, TRAZABILIDAD

Y SEGURIDAD JURÍDICA.

La nueva Directiva europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas pone fecha, obligaciones y factura a una de las piezas más complejas de la depuración avanzada: la eliminación de microcontaminantes. La norma eleva las exigencias al sistema de saneamiento, introduce el tratamiento cuaternario y traslada al sector privado una parte sustancial de su financiación mediante una responsabilidad ampliada del productor inédita hasta ahora en el ámbito de las aguas residuales. El objetivo ambiental apenas admite discusión; la forma de pagarlo, sí.

Farmacia y cosmética son los primeros sectores señalados. La norma atribuye a los productores de medicamentos de uso humano, cosméticos y productos de higiene personal la financiación de al menos el 80 %

de los costes del tratamiento cuaternario, mientras España prepara ya su transposición mediante una norma con rango de ley. En ese proceso se decidirá mucho más que un calendario: qué sustancias quedan incluidas, cómo se mide la contribución de cada sector, qué costes se cubren, quién gestionará los fondos y qué garantías habrá para evitar cargas desproporcionadas o mal atribuidas.

Este reportaje recoge la visión de Farmaindustria, como voz de la industria farmacéutica innovadora; de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), centrada en el impacto sobre los genéricos, los precios regulados y el acceso a tratamientos esenciales; de Lilly España, que aporta la perspectiva de una compañía farmacéutica ante la transposición; y de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética

(Stanpa), que incorpora la posición del sector cosmético sobre la necesidad de garantizar una aplicación robusta del principio de quien contamina paga. A partir de estas voces, el análisis aborda la atribución de responsabilidades, el impacto económico de la RAP, la prevención en origen, la gobernanza del sistema y el destino finalista de los recursos.

UN OBJETIVO COMPARTIDO, UNA FINANCIACIÓN DISCUTIDA

La Directiva entró en vigor el 1 de enero de 2025 y sustituye al marco que, desde 1991, regulaba los vertidos urbanos en la Unión Europea. El nuevo texto forma parte de una revisión más amplia del modelo de saneamiento: busca abordar la contaminación que seguía quedando fuera del marco anterior, reducir emisiones y consumo energético, mejorar la gestión de los lodos y reforzar la gobernanza del sector. España deberá transponerlo antes de julio de 2027 mediante una norma con rango de ley, cuyo proceso arrancó con la consulta pública previa finalizada el 26 de junio de 2026.

La RAP es una de las novedades más delicadas de esa transposición. La Directiva atribuye a los productores de medicamentos de uso humano, cosméticos y productos de higiene personal la financiación de al menos el 80 % de los costes asociados al tratamiento cuaternario. Es decir, una parte sustancial de la nueva factura de la depuración avanzada se trasladará a dos sectores concretos. Ahí empieza el conflicto.

Juan Carlos Hernanz Junquero, abogado de Cuatrecasas y socio responsable del grupo de Medioambiente, recuerda que la responsabilidad ampliada del productor ya existe en la legislación española de residuos, pero no resulta directamente aplicable a las aguas residuales. La futura ley deberá,

El sector ha estado dispuesto a participar en la financiación del tratamiento cuaternario de las aguas residuales urbanas, siempre y cuando dicha contribución responda a un criterio de proporcionalidad y se vincule a la parte de la contaminación efectivamente atribuible a los medicamentos. Ana Medina, farmacéutica del Departamento Técnico de Farmaindustria.

por tanto, llevar esta figura a un terreno nuevo. Y hacerlo con una Directiva que, en este punto, ofrece indicaciones limitadas y controvertidas: fija los sectores llamados a financiar, el umbral mínimo del 80 % y criterios generales como cantidad y toxicidad, pero deja sin resolver buena parte del funcionamiento práctico del sistema.

Entre las fuentes consultadas hay un punto de partida común: nadie discute la necesidad de reducir la presencia de microcontaminantes en las aguas residuales urbanas. Farmaindustria, AESEG, Lilly España y Stanpa comparten el objetivo ambiental. La discusión está en otra parte: cómo se reparte el coste, cómo se mide la contribución real de cada sector y qué garantías tendrá el sistema antes de convertirse en una obligación económica de gran alcance.

Ese posicionamiento quedó reforzado el 2 de julio de 2026, cuando siete asociaciones españolas del medicamento y la cosmética —Aelmhu, AESEG, Anefp, AseBio, BioSim, Farmaindustria y Stanpa— difundieron un comunicado conjunto tras el cierre de la consulta pública previa. En él comparten el objetivo ambiental de la Directiva, pero cuestionan el diseño de la RAP al considerar que, tal como está planteada, no aplica correctamente el principio de “quien contamina paga” y resulta contraria a los principios de proporcionalidad y no discriminación. Las asociaciones reclaman una transposición prudente, flexible y revisable, capaz de incorporar nueva evidencia científica, eventuales resoluciones judiciales y criterios verificables sobre costes, sustancias y sectores contribuyentes. Desde Farmaindustria, Ana Medina, farmacéutica del Departamento Técnico de la patronal, subraya que la industria farmacéutica innovadora no ha cuestionado el principio de contribución. El sector, afirma, ha estado dispuesto desde el inicio de las

LA NUEVA DTARU CONVIERTE LA ELIMINACIÓN DE MICROCONTAMINANTES EN UNA FACTURA CONCRETA PARA FARMACIA Y COSMÉTICA, TODAVÍA PENDIENTE DE REGLAS CLARAS SOBRE CÁLCULO, REPARTO Y CONTROL

discusiones europeas a participar en la financiación del tratamiento cuaternario. Pero no bajo cualquier fórmula: esa contribución debe responder a criterios de proporcionalidad y estar vinculada a la contaminación efectivamente atribuible a los medicamentos.

AESEG introduce un matiz sanitario que atraviesa todo el debate farmacéutico. María Álvarez Fernández, directora técnica de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos, enmarca la posición del sector en el enfoque One Health, pero advierte de que la protección ambiental debe acompasarse con el acceso a medicamentos esenciales, eficaces y asequibles. La preocupación es especialmente acusada en los genéricos, sometidos a precios regulados, fuerte competencia y márgenes estrechos.

Lilly España comparte la necesidad de eliminar microcontaminantes y acepta que la industria farmacéutica contribuya a esa finalidad. Su reserva se dirige al diseño del instrumento. Teresa Millán, directora de Asuntos Corporativos de Lilly España y Portugal, considera que la RAP plantea problemas de proporcionalidad, al atribuir a farmacia y cosmética una parte muy elevada del coste de una contaminación que considera multisectorial, y de discriminación, al dejar fuera inicialmente a otros posibles sectores emisores.

Stanpa formula una lectura similar desde la cosmética. La asociación defiende el compromiso del sector con la protección ambiental y el uso responsable del agua, y se muestra dispuesta a asumir la parte justa en la financiación de soluciones eficaces frente a los microcontaminantes. Pero advierte de que la configuración actual de la Directiva deja abiertos interrogantes técnicos, económicos y jurídicos que pueden dificultar una aplicación homogénea y sostenible en la UE. Según indican desde la asociación, tal como está configurada la Directiva en la actualidad se vulnera el principio de quien contamina paga, resultando contraria a los principios de proporcionalidad y no discriminación.

¿QUIÉN CONTAMINA Y CUÁNTO?

La pregunta que atraviesa la RAP es sencilla de formular y difícil de responder: quién debe pagar y en qué proporción. En aguas residuales urbanas, los microcontaminantes no llegan por una sola vía ni proceden de una única actividad. Responden a una mezcla de sustancias, productos, hábitos de consumo y usos compartidos entre sectores. En el caso de los medicamentos, además, buena parte de su presencia en el medio acuático se produce después del uso por parte de los pacientes y a través de procesos metabólicos. No es una emisión industrial directa. Ahí aparece el primer problema jurídico. Cuatrecasas recuerda que la

financiación singular recae sobre farmacia y cosmética, pese a que el tratamiento cuaternario retira microcontaminantes presentes en el agua con independencia del producto o sector del que procedan. Para que el reparto fuese plenamente proporcional, habría que atribuir cada sustancia a su fuente y medir su peso real en la contaminación. Sobre el papel, el criterio parece lógico; pero en la práctica, abre una discusión técnica de gran calado.

Farmaindustria sitúa en esa atribución su principal objeción al diseño de la RAP. Ana Medina considera que el sistema parte de una base insuficiente para determinar qué parte de la microcontaminación puede imputarse realmente a los medicamentos. La patronal cuestiona el uso de modelizaciones teóricas que, a

su juicio, podrían sobreestimar la contribución farmacéutica. Frente al 66 % estimado inicialmente por la Comisión Europea, análisis posteriores rebajarían esa proporción hasta el entorno del 18 %, según RSA/EFPIA, e incluso hasta el 7-8 % en trabajos recientes basados en mediciones reales en Grecia.

AESEG apunta en la misma dirección, aunque con un foco particular en el medicamento genérico. La asociación critica que se haya recurrido en gran medida a modelos computacionales, en lugar de datos experimentales de laboratorio como los utilizados por la Agencia Europea de Medicamentos o la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas. Según María Álvarez, esta diferencia metodológica no es menor: los cuatro principios activos con mayor impacto según el modelo de la Comisión concentrarían el 58 % de la carga tóxica, mientras que con datos experimentales su peso relativo se situaría muy por debajo del 1 %, de acuerdo con análisis de Medicines for Europe y Ramboll.

Lilly España también coloca la atribución de la carga tóxica en el centro del debate. Teresa Millán advierte de varios sesgos: estimaciones por simulación informática en lugar de datos reales, cierre de lagunas de datos solo para fármacos y asignación de cada sustancia a un único sector, aunque

El tratamiento cuaternario no discrimina el origen de lo que elimina, sino que retira de las aguas los microcontaminantes de todo tipo de productos, pero solo dos sectores costean la factura de manera diferenciada.

Juan Carlos Hernanz Junquero, abogado de Cuatrecasas y socio responsable del grupo de Medioambiente.

pueda tener usos compartidos. Según la compañía, pequeños cambios metodológicos pueden mover la contribución farmacéutica en decenas de puntos porcentuales. De ahí su petición de una evaluación de impacto nacional, independiente y transparente antes de fijar el régimen definitivo.

La cosmética llega a una conclusión parecida desde su propio ángulo. Stanpa considera que la atribución de responsabilidades es más compleja de lo que recoge la Directiva y pide revisar técnicamente el sistema para reforzar su encaje jurídico y económico. La asociación señala, además, que diversos estudios sitúan la contribución atribuible a los cosméticos en torno al 1–2 % o incluso por debajo, y cuestiona la cifra del 26 % citada con frecuencia, al considerar que parte de una atribución incorrecta de deter-

minadas sustancias. Stanpa vincula esa cautela con los procedimientos abiertos ante el TJUE sobre la configuración de la RAP y su adecuación al principio de “quien contamina paga”, así como con la solicitud aprobada en junio por el Parlamento Europeo para que la Comisión realice un nuevo estudio independiente sobre atribución de responsabilidades y costes del tratamiento cuaternario. En su lectura, la cuestión no es solo cuánto costará este tratamiento, sino cómo se reparte esa factura. “No estamos ante un problema de coste total, sino de cómo se distribuye ese coste”, resume.

LA TRANSPOSICIÓN ESPAÑOLA, LA VERDADERA LETRA PEQUEÑA

LA FACTURA DEL TRATAMIENTO CUATERNARIO DEPENDERÁ DE UNA PREGUNTA TODAVÍA

LA CONTRIBUCIÓN REAL DE CADA SECTOR A LA

La Directiva marca la obligación, pero no resuelve cómo se aplicará en España, por lo que ahí está buena parte del debate. El texto europeo fija que los productores afectados financien al menos el 80 % de los costes del tratamiento cuaternario, pero deja abiertas cuestiones que serán decisivas para las empresas: qué sustancias entran, a quién se le atribuye la responsabilidad de la microcontaminación de dichas sustancias, qué costes se incluyen, cómo se calculan las contribuciones, qué exenciones habrá, qué EDAR deberán implantar el tratamiento y cómo

se garantizará que los fondos recaudados acaben realmente en la eliminación de microcontaminantes.

La aplicación de la DTARU llega con implicaciones técnicas relevantes y plazos ajustados. En el caso de los tratamientos cuaternarios, la Dirección General del Agua trabaja ya en un protocolo para designar las zonas en riesgo por microcontaminación, aunque falta todavía el acto de ejecución de la Comisión que deberá fijar los criterios comunes para esa evaluación. Ese mapa será determinante: de él dependerá qué instalaciones deberán incorporar estos tratamientos y, por tanto, el alcance económico real del sistema.

La futura ley tendrá que ir al detalle. Cuatrecasas advierte de que una transposición limitada a reproducir los términos generales de la Directiva generaría inseguridad jurídica para las empresas afectadas. No bastará con hablar de cantidad y toxicidad: habrá que definir cómo se miden, cómo se comparan sustancias distintas y qué reglas se aplican para repartir la financiación. También deberá encajar esa nueva obligación económica en el Derecho interno, con especial atención al principio de igualdad y a las garantías propias de las prestaciones patrimoniales públicas.

El comunicado conjunto añade una cautela adicional sobre la implantación práctica del sistema: la imputación de

costes a los productores debería quedar condicionada a una prestación real, medible, verificable y auditada. En esa línea, las asociaciones sostienen que no deberían exigirse contribuciones por costes operativos del tratamiento cuaternario hasta que las instalaciones estén efectivamente operativas y se haya certificado su funcionamiento, rendimiento y coste neto eficiente.

Para Farmaindustria, este desarrollo será determinante para evitar un sistema imprevisible o litigioso. Ana Medina reclama que la RAP se limite estrictamente al tratamiento cuaternario y no incorpore costes ajenos a la eliminación de microcontaminantes. También pide claridad sobre productos afectados, exenciones y criterios de cálculo, además de interpretar el 80 % previsto por la Directiva como un límite máximo, no como un punto de partida ampliable.

La gobernanza aparece como otro nudo de la transposición. Si la industria financia una parte significativa del sistema, Farmaindustria defiende que debe participar en las decisiones que condicionan los costes: tecnologías, calendarios de implantación, planificación de inversiones. La alternativa, advierte, sería convertir al productor en un financiador de infraestructuras sobre las que no tiene capacidad real de decisión.

Lilly España concreta esa preocupación en una serie de condiciones:

LA LEY ESPAÑOLA TENDRÁ QUE CONVERTIR UNA OBLIGACIÓN

EUROPEA MUY GENERAL EN REGLAS CONCRETAS

SOBRE PRODUCTOS, COSTES, EXENCIONES, GOBERNANZA Y CONTROL DE FONDOS

limitar la RAP a los principios activos; excluir excipientes y aditivos que, según la compañía, no generan riesgo ambiental; calcular las cuotas por volumen de principios activos y peligrosidad ambiental real, sin usar la facturación como referencia; definir exenciones claras; y crear una única organización gestora por país, controlada por los productores obligados, con auditoría independiente y separación contable. Teresa Millán resume el riesgo en términos muy directos: sin transparencia en el cálculo y sin una gobernanza rigurosa, el sistema puede acabar funcionando como un cuasi-impuesto desconectado de la responsabilidad ambiental real.

AESEG añade una cautela sanitaria. La asociación considera prematuro cerrar el modelo sin una evaluación de impacto independiente y empírica

Sin transparencia en el cálculo y sin una gobernanza rigurosa, el sistema se convierte en un cuasiimpuesto desconectado de la responsabilidad ambiental real.
Teresa Millán,

de Asuntos Corporativos de Lilly España y Portugal.

que identifique la contribución real de todos los sectores, verifique los costes del tratamiento cuaternario y mida el posible efecto sobre la disponibilidad, accesibilidad y asequibilidad de los medicamentos. Esta advertencia se dirige especialmente a genéricos, medicamentos esenciales y productos de bajo precio, donde la capacidad de absorber nuevas cargas es menor. De ahí su petición de mecanismos de modulación, salvaguardas, exenciones o cofinanciación pública para evitar impactos desproporcionados.

sitúan los costes entre 134 y 346 millones de euros al año, lo que supondría entre 2.680 y 6.920 millones en 20 años. La cifra importa, pero también el contexto: precios, márgenes y condiciones de comercialización están regulados, y una nueva carga puede tensionar medicamentos maduros, condicionar decisiones de I+D o afectar al lanzamiento de productos en Europa.

Un diseño inadecuado podría comprometer la viabilidad económica de medicamentos ampliamente utilizados, afectar a la seguridad del suministro y generar un impacto indirecto sobre la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

María Álvarez

Fernández, directora técnica de AESEG.

Stanpa, desde la cosmética, apunta a otra condición para que el sistema sea aceptable: revisar técnicamente la atribución de responsabilidades, aplicar con rigor el principio de “quien contamina paga” y ampliar la base de contribuyentes si la evidencia demuestra que la microcontaminación procede también de otros sectores. La asociación considera que los procedimientos abiertos ante el TJUE y la solicitud del Parlamento Europeo de un nuevo estudio independiente refuerzan la necesidad de no cerrar el modelo español sin una base técnica suficientemente contrastada.

UNA MISMA OBLIGACIÓN, IMPACTOS DISTINTOS

La RAP coloca a farmacia y cosmética bajo el mismo paraguas, pero no todos los productos llegan a esa obligación desde el mismo punto de partida. No es lo mismo un medicamento innovador, un genérico de bajo precio o una formulación cosmética con margen de reformulación. La futura norma tendrá que reconocer esas diferencias si quiere evitar efectos desproporcionados. En la industria farmacéutica innovadora, Farmaindustria advierte de un impacto económico todavía difícil de acotar. Faltan por definir las zonas de riesgo, las EDAR afectadas, los criterios de exención y la metodología de cálculo. Con ese margen de incertidumbre, las proyecciones citadas por la patronal

El caso de los genéricos concentra la advertencia más inmediata. Operan con precios bajos, competencia intensa y márgenes estrechos, lo que reduce su capacidad para absorber nuevos costes. AESEG advierte de que una aplicación lineal de la RAP podría afectar a medicamentos esenciales y tensionar tanto la seguridad de suministro como el gasto sanitario público.

La lectura de AESEG es clara: el riesgo no termina en la cuenta de resultados de los laboratorios. Puede traducirse en problemas de suministro, menor disponibilidad de tratamientos asequibles, más presión sobre el gasto sanitario y efectos sobre la adherencia terapéutica. Lilly España coincide en que la singularidad del medicamento debe quedar reflejada en el diseño del sistema. Teresa Millán recuerda que los medicamentos financiados por el SNS tienen precio fijado por la Administración y que las compañías no pueden repercutir este coste como otros productores. De ahí su petición de una cláusula de salvaguarda del acceso al medicamento, con análisis previo del

UNA MISMA RAP PUEDE TENER

EFECTOS MUY DISTINTOS SEGÚN RECAIGA SOBRE

MEDICAMENTOS INNOVADORES, GENÉRICOS DE BAJO PRECIO O PRODUCTOS COSMÉTICOS CON MARGEN DE REFORMULACIÓN

impacto sobre disponibilidad, asequibilidad y continuidad de suministro, y coordinación entre MITECO, Sanidad y AEMPS.

La cosmética afronta la RAP desde otra lógica. Stanpa no pone el acento en el precio regulado ni en el suministro sanitario, sino en la equidad del reparto y en la estabilidad del modelo. Para el sector, los sistemas de responsabilidad ampliada funcionan cuando cuentan con una base suficiente de contribuyentes y los costes se distribuyen de forma equilibrada. Si la factura se concentra en pocos actores, el problema no será solo económico: también puede afectar a la aceptación del sistema y a su sostenibilidad en el tiempo.

ACTUAR ANTES DE LA EDAR

El tratamiento cuaternario entra en juego cuando el microcontaminante ya está en el agua residual. Por eso, la RAP abre también otra pregunta: qué puede hacer cada sector antes de que esa sustancia llegue a la depuradora. La respuesta no es igual para un medicamento que para un cosmético. En farmacia, el margen de maniobra sobre el producto es reducido. Farmaindustria recuerda que un medicamento está sometido a requisitos estrictos de seguridad, eficacia y calidad, y que su composición no puede modificarse como la de otros bienes de consumo. Cambiar un principio activo, una formulación o determinadas características del producto por razones ambientales puede exigir nuevos procedimientos regulatorios e incluso ensayos clínicos. La ecomodulación, habitual en otros sistemas de RAP, encaja mal en este terreno.

En los genéricos, la limitación es todavía más clara. AESEG recuerda que deben mantener el mismo principio activo y la misma dosis que el medicamento de referencia. Si no existe

margen real para reformular ni para orientar el mercado hacia alternativas con menor impacto, la RAP puede acabar funcionando como una carga económica sobre el consumo de medicamentos, más que como un incentivo ambiental efectivo.

Lilly España introduce una distinción relevante: una cosa es el producto que utiliza el paciente y otra el proceso industrial. La compañía sostiene que la mayor parte de los principios activos presentes en aguas residuales procede de la excreción tras el uso del medica-

Medicamentos genéricos: el riesgo de cargar más sobre precios ya regulados

Los medicamentos genéricos son uno de los puntos más sensibles de la RAP farmacéutica. María Álvarez, directora técnica de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), advierte de que su papel en el sistema sanitario se apoya precisamente en ofrecer tratamientos equivalentes a menor coste, en un mercado de precios regulados, fuerte competencia y márgenes reducidos. Esa misma lógica, que ayuda a contener el gasto público, limita su capacidad para absorber una nueva obligación económica.

La diferencia con otros productos es clara: un medicamento financiado no puede subir libremente su precio para compensar un nuevo coste ambiental. Según AESEG, si la RAP se aplica sin correcciones, la carga recaería directamente sobre productos que, en muchos casos, ya operan en el límite de la rentabilidad. El problema no sería solo empresarial. También puede afectar al suministro y a la disponibilidad de tratamientos ampliamente utilizados.

El caso de la metformina ilustra el riesgo. Este antidiabético, utili-

zado por más de cinco millones de pacientes en España, podría soportar un coste adicional de hasta el 284 % sobre el precio de venta del laboratorio, según un estudio realizado por AESEG junto a la consultora LECA. Si dejara de ser viable y hubiera que sustituirlo por alternativas terapéuticas más caras, el impacto para el Sistema Nacional de Salud podría alcanzar los 231 millones de euros anuales.

La asociación advierte de que el problema no se limitaría a un único medicamento. Sus análisis apuntan a que hasta 590 medicamentos esenciales podrían ver comprometida su viabilidad económica, entre ellos tratamientos empleados en patologías crónicas y de alta prevalencia, como la metformina o la amoxicilina.

Por eso, AESEG reclama que la transposición española no aplique la RAP de forma lineal e incorpore salvaguardas para medicamentos esenciales, críticos o de bajo precio. Modulación de cuotas, exenciones o cofinanciación pública pueden marcar la diferencia entre una contribución ambiental asumible y una carga capaz de tensionar el acceso a tratamientos básicos.

mento, no de la fabricación. Aun así, defiende que sí hay margen de actuación en planta: evaluación temprana del riesgo ambiental, química verde, límites internos de vertido más exigentes que los legales y gestión como residuo peligroso de las aguas con posibles principios activos. La compañía destaca, además, más de 11.000 metros cúbicos de agua reutilizados, electricidad 100 % renovable, cero residuos a vertedero y su Plan de Descarbonización 2026-2030.

La cosmética parte de otra posición. Stanpa reconoce que el sector tiene más recorrido para trabajar sobre ingredientes, reformulación, ecodiseño y reducción del impacto ambiental de los productos. Pero ese margen, advierte, debe tener una traducción real en el diseño de la RAP. Si el sistema quiere incentivar la prevención en origen, tendrá que distinguir entre quienes pueden modificar sus productos y quienes apenas tienen capacidad regulatoria para hacerlo, y deberá aplicar criterios comparables a todos los sectores que contribuyan a la microcontaminación.

EVIDENCIA, GOBERNANZA Y DESTINO FINALISTA

La transposición española no solo deberá decidir quién paga. También tendrá que fijar quién calcula, quién con-

ANTES DE LA EDAR, EL MARGEN DE ACTUACIÓN

CAMBIA POR COMPLETO: LA FARMACIA ESTÁ LIMITADA POR LA AUTORIZACIÓN DEL MEDICAMENTO; LA COSMÉTICA

TIENE MÁS RECORRIDO EN FORMULACIÓN Y ECODISEÑO

trola y quién revisa el sistema cuando aparezcan nuevos datos. Esa será una parte decisiva de la RAP: sin trazabilidad de los fondos, criterios claros y capacidad de revisión, la medida puede quedar expuesta a la crítica de ser una carga recaudatoria más que una herramienta ambiental.

Farmaindustria reclama una gobernanza con participación de administraciones, industria, operadores del agua, comunidad científica y sistema sanitario. Ana Medina defiende que la Administración debe fijar un marco estable, pero que la industria no puede quedar al margen de las decisiones que determinan los costes que va a financiar. Tecnologías, calendarios de implantación e inversiones no son detalles menores si después se trasladan a la factura de los productores. La patronal pide, además, que el modelo pueda incorporar a otros sectores si la evidencia demuestra una contribución relevante a la microcontaminación.

AESEG sitúa la cautela en el acceso al medicamento. Antes de cerrar el reparto de costes, la asociación defiende que debe conocerse mejor la contribución real de cada sector y el impacto económico sobre los productos afectados. En los genéricos, esa comprobación tiene una consecuencia práctica: la RAP no debería comprometer el abastecimiento ni la permanencia en el mercado de tratamientos esenciales, afirma María Álvarez.

Lilly España insiste en el destino de los fondos. Lo recaudado, sostiene Teresa Millán, debe dedicarse exclusivamente al tratamiento cuaternario de microcontaminantes, sin desvíos presupuestarios. Para hacerlo verificable, plantea separación contable, auditoría independiente, publicación periódica de resultados y participación de los productores obligados en la organización gestora. También reclama una orientación armonizada de la Comisión Europea para evitar que

LA ACEPTACIÓN DE LA RAP DEPENDERÁ DE QUE CADA EURO RECAUDADO PUEDA SEGUIRSE HASTA EL TRATAMIENTO CUATERNARIO QUE PRETENDE FINANCIAR

cada Estado miembro construya un sistema distinto.

Stanpa coincide en que la aceptación del modelo dependerá de cómo se repartan las responsabilidades y de si la RAP incentiva cambios reales en los productos. Para la cosmética, la financiación del tratamiento cuaternario debe apoyarse en criterios técnicos, distribuirse entre todos los sectores que contribuyen a la microcontaminación y dejar espacio a la reformulación, el ecodiseño y la reducción del impacto ambiental.

En el mismo sentido, el posicionamiento conjunto de las asociaciones españolas del medicamento y la cosmética reclama que cualquier contribución anticipada a inversiones esté vinculada a planes aprobados, hitos verificables, auditoría independiente, trazabilidad finalista y mecanismos de regularización, compensación o devolución si la infraestructura no entra en funcionamiento o si los costes reales resultan inferiores.

La nueva DTARU obliga a España a construir una pieza regulatoria inédita en el saneamiento: una RAP aplicada al agua residual urbana, con farmacia y cosmética como primeros sectores señalados. El objetivo ambiental no está en discusión. La pregunta pendiente es si la transposición será capaz de convertir esa factura en un sistema medible, trazable y revisable, o si acabará abriendo un nuevo frente jurídico e industrial antes incluso de que los tratamientos cuaternarios estén desplegados.

La RAP llega al medicamento con una dificultad de partida: no hablamos de un producto de consumo convencional. Un fármaco no puede modificarse con la misma lógica con la que se cambia un envase, una fórmula cosmética o un ingrediente industrial. Su composición, autorización, fabricación, precio y comercialización están sujetos a controles estrictos de seguridad, eficacia y calidad. Esa singularidad condiciona tanto la prevención en origen como la capacidad del sector para absorber nuevos costes.

El primer límite aparece en el propio diseño del producto. Cambiar un medicamento por razones ambientales puede exigir nuevos procedimientos regulatorios y, en determinados casos, evidencia clínica adicional. En los genéricos, el margen es todavía más estrecho: deben mantener el mismo principio activo y la misma dosis que el medicamento de referencia, lo que limita la posibilidad de orientar el producto hacia alternativas con menor impacto ambiental. Por eso, las herramientas habituales de otros sistemas RAP, como la ecomodulación o la reformulación incentivada, tienen aquí un recorrido mucho más reducido.

El segundo límite es económico. Muchos medicamentos financiados por el

ANTES DE LA EDAR, EL MARGEN DE ACTUACIÓN

CAMBIA POR COMPLETO: LA FARMACIA ESTÁ LIMITADA

POR LA AUTORIZACIÓN DEL MEDICAMENTO; LA COSMÉTICA

TIENE MÁS RECORRIDO EN FORMULACIÓN Y ECODISEÑO

Sistema Nacional de Salud tienen precios regulados, de modo que las compañías no pueden trasladar libremente una nueva carga al precio final. El riesgo se concentra en productos maduros, de bajo precio o con márgenes ajustados, donde una obligación adicional puede afectar a la viabilidad económica, al suministro y a la disponibilidad de tratamientos esenciales. En este punto, el debate ambiental se cruza directamente con la política sanitaria.

La industria farmacéutica no rechaza contribuir a la mejora del tratamiento de las aguas residuales, pero reclama que esa contribución no se convierta en una carga indiferenciada sobre el medicamento. La transposición española tendrá que precisar qué productos quedan incluidos, qué costes se financian, cómo se mide la contribución de cada sustancia y qué salvaguardas se aplican para no tensionar el acceso a medicamentos esenciales ni comprometer la continuidad de suministro.

La gobernanza tampoco será un aspecto secundario. Si el sector financia una parte relevante del tratamiento cuaternario, reclamará transparencia sobre el destino de los fondos, trazabilidad de los costes y participación en las decisiones que condicionen la factura: tecnologías, calendarios, inversiones y criterios de implantación. La cuestión no es solo cuánto pagará la industria farmacéutica, sino con qué reglas, bajo qué control y con qué efectos sobre el medicamento, la innovación y la sostenibilidad del sistema sanitario.

A ello se suma una particularidad relevante en aguas residuales: buena parte de los principios activos que llegan al medio acuático no proceden de una emisión industrial directa, sino del uso normal del medicamento por parte de los pacientes y de su posterior excreción. Esta circunstancia complica la atribución de responsabilidades y refuerza la demanda sectorial de que la contribución se calcule sobre evidencias empíricas, con criterios proporcionados y vinculados a la contaminación efectivamente atribuible a cada sustancia.

Sector farmacéutico:

Sector cosmético: equidad, base amplia y oportunidad de ecodiseño

La cosmética afronta la RAP desde una posición distinta a la farmacéutica. El sector comparte la necesidad de mejorar el tratamiento de las aguas residuales y reducir la presencia de microcontaminantes, y se muestra dispuesto a asumir la parte justa en la financiación de soluciones eficaces. Su mayor objeción es que la directiva vulnera el principio de quien contamina paga, siguiendo un enfoque de sectores en lugar de sustancias y la necesidad de realizar un nuevo estudio técnico independiente que precisamente identifique de forma correcta la atribución de la microcontaminación.

El punto de partida es complejo. Bajo la etiqueta “cosmética” conviven productos, ingredientes, usos, hábitos de consumo y vías de llegada al agua muy diferentes. No todos tienen el mismo comportamiento ambiental ni la misma relación con la microcontaminación. Por eso, aplicar correctamente el principio de “quien contamina paga” exigirá identificar mejor qué sustancias contribuyen realmente al problema, en qué medida y desde qué sectores.

Stanpa considera que la configuración actual de la Directiva deja abiertos interrogantes técnicos, económicos y jurídicos que pueden dificultar una aplicación homogénea y sostenible en la Unión Europea. La asociación vincula esa cautela con los procedimientos abiertos ante el TJUE sobre la configuración de la RAP y su

adecuación al principio de “quien contamina paga”, así como con la solicitud aprobada en junio por el Parlamento Europeo para que la Comisión impulse un nuevo estudio independiente sobre atribución de responsabilidades y costes del tratamiento cuaternario. La amplitud de la base de contribuyentes será una de las claves. Si el sistema se limita a pocos actores, la carga puede concentrarse demasiado y generar rechazo. Si incorpora a todos los sectores con una contribución, la financiación será más estable y más fácil de justificar. El debate, por tanto, no gira solo en torno al coste total del tratamiento cuaternario, sino a

EL SECTOR ALERTA SOBRE UNA ATRIBUCIÓN INCORRECTA DE RESPONSABILIDADES, LA INCERTIDUMBRE SOBRE EL CUMPLIMIENTO Y EL REPARTO DE LOS COSTES

vantes y costes de operación elevados, en un sistema que ya afronta desafíos estructurales de financiación y gestión de infraestructuras. Precisamente por eso, la asociación reclama un diseño estable, proporcionado y basado en evidencia, capaz de evitar una concentración excesiva de cargas sobre un número reducido de actores.

A diferencia del medicamento, la cosmética sí cuenta con más margen para actuar sobre el producto. Reformulación, selección de ingredientes, ecodiseño y reducción de impacto ambiental pueden ayudar a prevenir en origen. Pero para que ese esfuerzo tenga sentido, la RAP deberá reconocerlo de algún modo: no puede tratar igual a quien modifica sus productos para reducir impacto que a quien no tiene margen o no actúa.

su reparto y a la solidez del modelo a largo plazo.

Para Stanpa, esta discusión debe entenderse también en el contexto de un reto operativo mayor para el sector del agua. La implantación de tratamientos cuaternarios exigirá inversiones rele-

El riesgo para el sector es que la RAP se convierta en una carga económica sin efecto real sobre el diseño de producto. La oportunidad, en cambio, está en construir un sistema que financie el tratamiento cuaternario y, al mismo tiempo, incentive las decisiones que reduzcan progresivamente la llegada de microcontaminantes al agua. Para Stanpa, la clave está en combinar ambición ambiental, seguridad jurídica y sostenibilidad económica, con un marco regulatorio sólido, equilibrado y basado en criterios homogéneos para todos los actores implicados.

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En el sector de la gestión de infraestructuras, la digitalización ha dejado de ser una opción, para convertirse en el pilar fundamental de la continuidad operativa y la seguridad. Tradicionalmente, los sistemas GMAO se concibieron como meras herramientas de registro. Sin embargo, limitarse a la captura de datos es desaprovechar el verdadero potencial de la tecnología actual. Desde WGM, impulsan un cambio de paradigma a través de la plataforma Abismo GMAO. La visión no se detiene en el qué pasó o en el cuándo pasó; está enfocada en el qué nos está diciendo el dato y qué sucederá a continuación.

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LA CATÁSTROFE

En sectores críticos, una avería no planificada no solo representa un coste financiero o una pérdida de productividad; puede derivar en catástrofes operativas, medioambientales o de seguri-

Abismo transforma el mantenimiento en un escudo proactivo frente a incidentes críticos

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Medición de nivel en torre de desulfuración

Problema

La instalación contaba con un sistema de medición basado en un tubo bypass de plástico con una boya en el interior. En la parte exterior, tres detectores inductivos identificaban el paso de la boya en diferentes puntos del recorrido.

Este sistema presentaba varias limitaciones para el control del proceso. La boya podía quedar obstruida por las condiciones propias de la aplicación.

Además, al tratarse de una medición por puntos, la planta no podía conocer el nivel real de forma continua en todo el rango de medición.

Solución

Instalación de un VEGABAR 82 con presión diferencial electrónica para sustituir el sistema anterior y disponer de una medición continua del nivel.

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permite reducir la velocidad y por tanto la pérdida de carga, minimizando la energía necesaria para su transporte.

Dado que uno de los principales problemas es la continua aparición de roturas y averías en la red de tuberías instaladas, el PVC-O destaca por su alta fiabilidad, ya que su proceso de fabricación permite detectar imperfecciones y asegurar un producto homogéneo. La confianza de Molecor es tal que, las tuberías TOM® de PVC-O, tienen una garantía de 50 años. Una opción eficiente, resistente y sostenible para las redes hidráulicas modernas.

Los Planes Integrales de Gestión de los Sistemas de Saneamiento (PIGSS)

DPOR PERE MALGRAT, CONSULTOR ESTRATÉGICO EN DRENAJE URBANO Y RESILIENCIA

urante muchos años existió una situación de incertidumbre legal en España respecto a las autorizaciones de los desbordamientos de los sistemas de saneamiento durante episodios de lluvia (DSS) que llegan al medio receptor. Para dar respuesta a esta problemática, el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente aprobó en 2012 el Real Decreto 1290/2012, que modi-

Los PIGSS suponen un cambio de paradigma: pasan de un enfoque centrado en infraestructuras a una gestión integral, preventiva y basada en el conocimiento del sistema

ficaba el Reglamento del Dominio Público Hidráulico (RDPH), y en 2014 la Orden Ministerial AAA/2056/2014. Ambas normativas introdujeron nuevas exigencias para los titulares de vertidos procedentes de sistemas de saneamiento, en especial para los municipios, centradas en mejorar la gestión de los DSS durante eventos de precipitación. El Real Decreto 1290/2012 ya incluía la obligación de controlar y reducir la contaminación generada por estos

desbordamientos y establecía la necesidad de elaborar unas normas técnicas que definieran los criterios y procedimientos de diseño de infraestructuras destinadas a gestionar las aguas de escorrentía. Estas normas servirían como base para fijar las condiciones de las autorizaciones de vertido.

Sin embargo, a pesar del marco normativo, durante más de una década los avances se limitaron principalmente al conocimiento técnico sobre estos vertidos y al desarrollo de tecnologías más eficaces para proteger los cuerpos de agua.

En paralelo, la preocupación por el impacto ambiental de estos vertidos durante las lluvias ha sido reconocida a nivel europeo. Prueba de ello es la Directiva (UE) 2024/3019 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de noviembre de 2024 sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas (versión refundida).

Como resultado de esta evolución, el 31 de agosto de 2023 se publicó en el BOE el Real Decreto 665/2023, que introduce importantes modificaciones en el RD 1290/2012.

Una de las principales novedades es la inclusión del artículo 259 quinquies, que obliga a determinadas aglomeraciones urbanas a desarrollar un Plan Integral de Gestión del Sistema de Saneamiento (PIGSS). Este Plan propone un enfoque más global y preventivo en

la planificación de las actuaciones necesarias, priorizando la intervención en origen y complementando las infraestructuras con medidas de operación, mantenimiento, inspección, renovación, preparación ante un episodio de lluvias y monitorización. Además, se imponen plazos exigentes: la planificación de medidas debe realizarse, en muchos casos, en un máximo de tres años, y su ejecución debe completarse entre tres y diez años.

Estos planes se convierten así en una herramienta clave para una gestión eficaz del saneamiento urbano, ya que ayudan a minimizar su impacto en los medios receptores, y facilitan la identificación de los actores responsables, permitiendo una mejor coordinación cuando existen múltiples titulares de las infraestructuras o autorizaciones de vertido.

CONTENIDOS DE UN PLAN INTEGRAL DE GESTIÓN DEL

SISTEMA DE

SANEAMIENTO

El Real

Decreto 665/2023 obliga a determinadas aglomeraciones urbanas a planificar, en un plazo máximo de tres años, las medidas necesarias para reducir la contaminación por desbordamientos

Los Planes Integrales de Gestión del Sistema de Saneamiento se consolidan como una herramienta estratégica para minimizar el impacto ambiental de los desbordamientos en episodios de lluvia

El Real Decreto 665/2023, en su Artículo 259 quinquies, establece la obligatoriedad de elaborar y presentar al organismo de cuenca o en septiembre de 2026 o en diciembre de 2027 (ver Figura 1), según el tamaño de la aglomeración urbana, el plan integral de gestión del sistema de saneamiento (PIGSS), por parte del titular de las autorizaciones de vertido en aglomeraciones urbanas de 50.000 o más habitantes equivalentes(h.e), o en aglomeraciones urbanas entre 10.000 y 50.000 h.e que tengan algún punto de vertido que pueda poner en riesgo el medio ambiente o la salud de las personas (entre otros supuestos).A partir de las prescripciones del artículo 259 quinquies.3, el PIGSS contendrá cómo mínimo:

2. Diagnóstico del funcionamiento del sistema de saneamiento, atendiendo a su capacidad de transporte en tiempo de lluvia e incluyendo los sistemas de tratamiento y los puntos de desbordamiento en tiempo de lluvia a las masas de agua. Este diagnóstico será el resultado de un análisis dinámico de los flujos de aguas residuales en caso de precipitaciones, basado en el uso de modelos hidrológicos, hidráulicos y de calidad del agua, que tengan en cuenta las proyecciones climáticas más recientes, y que incluya una estimación de las cargas contaminantes liberadas en las aguas receptoras en caso de precipitaciones.

3. Diagnóstico del estado de las infraestructuras, atendiendo a su estado de obsolescencia, o tal como prescribe la Directiva (UE) 2024/3019 mencionada (en su artículo 23), atendiendo a su estado técnico y operativo.

4. Establecimiento de los objetivos de reducción de la contaminación de los vertidos por desbordamiento del sistema de saneamiento en episodios de lluvia, que permitan, a partir de la situación actual, establecer:

a. Objetivos indicativos sobre la protección de las escorrentías provenientes de las aguas de lluvia para evitar su contaminación e incluso su mezcla con las aguas residuales domésticas, a través de, entre otras

1. Descripción detallada del sistema de saneamiento, de su capacidad de almacenamiento y de su capacidad de tratamiento de aguas residuales en caso de precipitaciones, apoyándose normalmente en un Sistema de información geográfica (GIS).

técnicas, la implantación de SUDS, que fomenten la infiltración y la renaturalización de los entornos urbanos.

b. Objetivos indicativos sobre el porcentaje de agua residual urbana, incluyendo la escorrentía urbana, que el sistema de saneamiento es capaz de tratar en distintos escenarios de precipitación, y la relación entre la carga contaminante generada en condiciones de tiempo seco y la carga vertida por los DSS.

c. La eliminación progresiva de los vertidos no tratados del agua de escorrentía urbana recogida en sistemas de saneamiento separativo, a menos que pueda demostrarse que dichos vertidos no causan impactos negativos en la calidad de las aguas receptoras.

5. Propuesta de las medidas que deben adoptarse, y los estudios de alternativas que las justifican, para alcanzar los objetivos mencionados en 4., acompañadas de una clara identificación de los agentes implicados y de sus responsabilidades en la implantación del plan, que tengan en cuenta, como mínimo:

a. Medidas preventivas destinadas a evitar la entrada de la escorrentía urbana en los sistemas colectores,

incluidas las medidas de fomento de la retención natural del agua o de la recogida de aguas pluviales, y las medidas de aumento de los espacios verdes o de limitación de las superficies impermeables.

b. Medidas de operación (de los bombeos y tanques de tormenta existentes o futuros, entre otros), inspección (deberá sostenerse en el tiempo un esfuerzo importante en inspeccionar la red, mayoritariamente con cámara de TV, para que

el conocimiento del estado esté siempre actualizado), mantenimiento (que debe ser adecuado para la red, las estaciones de bombeo, etc.), renovación de infraestructuras (a partir del diagnóstico del estado efectuado en 3.) y preparación ante un episodio de lluvias, así como un sistema de monitorización de los DSS con los elementos de control que permitan estimar los caudales, tiempo, volúmenes y contaminantes asociados.

c. Medidas para optimizar el uso de las infraestructuras existentes, incluidos los sistemas colectores, los volúmenes almacenados y las depuradoras, con el objetivo de garantizar que la escorrentía urbana es recogida y tratada, minimizando el vertido de agua residual urbana no tratada en masas de agua.

d. Otras medidas adicionales, incluidas, en su caso, la adaptación y mejora de las infraestructuras de recogida, almacenamiento y tratamiento de las aguas residuales urbanas existentes o la creación de nuevas infraestructuras, priorizando los SUDS, tales como cubiertas ecológicas, jardines verticales, pavimentos permeables, jardines de lluvia,

Figura 1: Jardines de lluvia (SUDS) en Barcelona. Fuente: Roberto Solo-IMU, Ayuntamiento de Barcelona
Figura 2: Tanque de tormentas de Pozuelo. Fuente: Canal de Isabel II SA, MP

sumideros filtrantes y canales permeables (entre otros), favoreciendo así la biodiversidad.

6. Cronograma de ejecución de las actuaciones siguiendo las fechas límite prescritas en el RD 665/2023, que estarán en general entre 3 y 10 años dependiendo del tipo de medida. En España deben elaborarse 529 PIGSS entre septiembre de 2026 y diciembre de 2027, que en algunas regiones llegan a afectar a más del 95 % de su población.

COROLARIO

El nuevo marco normativo introducido por el Real Decreto 665/2023 y la Directiva (UE) 2024/3019 supone un punto de inflexión en la gestión de los sistemas de saneamiento en España, al establecer la obligatoriedad de los Planes Integrales de Gestión del Sistema de Saneamiento (PIGSS) como herramienta clave para el control y reducción de la contaminación asociada a los desbordamientos de los sistemas de saneamiento en episodios de lluvia a los medios receptores.

Los PIGSS representan un cambio de paradigma hacia un enfoque integral, preventivo y basado en el conocimiento técnico del sistema, que supera los planteamientos tradicionales centrados exclusivamente en soluciones infraestructurales. Este nuevo enfoque promueve la actuación en origen, la optimización de las infraestructuras existentes y la incorporación de medidas de gestión, operación, mantenimiento y monitorización, apoyadas en herramientas avanzadas como la modelización matemática y la digitalización de los sistemas.

Asimismo, la implantación de los PIGSS conllevará importantes retos para las administraciones locales, tan-

to desde el punto de vista técnico como organizativo y económico. Será necesario un importante esfuerzo en planificación, inversión y desarrollo de capacidades, así como en la coordinación entre los distintos agentes implicados en la gestión del saneamiento, incluyendo municipios, entes gestores de depuración y organismos de cuenca. Por otro lado, la apuesta por soluciones basadas en la naturaleza, como los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), abre nuevas oportunidades para avanzar hacia modelos urbanos más resilientes y sostenibles, contribuyendo no solo a la mejora de la calidad de las aguas receptoras, sino también a la adaptación al cambio climático y a la mejora del entorno urbano.

En España deberán elaborarse 529 PIGSS entre septiembre de 2026 y diciembre de 2027, afectando en algunas regiones a más del 95 % de la población

En definitiva, los PIGSS se consolidan como una herramienta estratégica imprescindible para garantizar una gestión eficiente, coordinada y sostenible del ciclo urbano del agua, permitiendo minimizar el impacto ambiental de los sistemas de saneamiento y avanzar hacia el cumplimiento de los objetivos de calidad de las masas de agua establecidos a nivel nacional y europeo.

Figura 3: Hitos PIGSS. Fuente: MITECO

Belén Benito

DIRECTORA DE OPERACIONES DE CANAL DE ISABEL II

La eficiencia será la gran prioridad estratégica del agua en la próxima década

Águeda García de Durango

D Dani G. Mata

TEMAS: AGUA, INNOVACIÓN, ECONOMÍA CIRCULAR, SOSTENIBILIDAD

La directora de Operaciones de Canal de Isabel II analiza los desafíos que marcarán el futuro del ciclo integral del agua y explica cómo la digitalización, la economía circular, la innovación y la eficiencia están redefiniendo la gestión de una de las mayores operadoras públicas de Europa.

El agua afronta una nueva etapa marcada por la incertidumbre climática, el crecimiento de la demanda, la presión regulatoria y la necesidad de acelerar la transición hacia modelos de gestión más sostenibles. Así, las empresas gestoras del ciclo integral del agua se enfrentan al desafío de reforzar la resiliencia de sus infraestructuras sin renunciar a la eficiencia, la innovación y la calidad del servicio.

Belén Benito, directora de Operaciones de Canal de Isabel II, explica en esta entrevista cómo la compañía está abordando esta transformación a través de una estrategia basada en la digitalización, la economía circular, la modernización de sus infraestructuras y una apuesta decidida por la innovación aplicada. La responsable también analiza el papel que desempeñarán las biofactorías, la reutilización del agua regenerada, la inteligencia artificial y la colaboración con el ecosistema científico y empresarial para afrontar los retos de la próxima década.

El sector del agua afronta una etapa marcada por el cambio climático, el crecimiento de la demanda y la necesidad de acelerar la transición hacia modelos más sostenibles. Desde la perspectiva de Canal de Isabel II, ¿cuáles considera que son hoy los principales desafíos operativos y estratégicos del ciclo integral del agua?

Efectivamente nos enfrentamos a un contexto especialmente exigente en el que confluyen varios factores. Por un lado, el impacto del cambio climático, que se está traduciendo en una reducción de las aportaciones a nuestros embalses en las últimas décadas, independientemente de que estos dos últimos años hayan sido provechosos en este aspecto. Por otro lado, el crecimiento sostenido de la población en la Comunidad de Madrid, que incrementa la demanda de un recurso que es, por definición, limitado.

Hoy nuestras EDAR no solo depuran el agua residual, sino que recuperan fertilizantes, agua regenerada, combustibles limpios, energía o calor: son realmente biofactorías

A estos desafíos se suman fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes, y un marco normativo más severo que eleva los estándares en depuración y sostenibilidad. Todo ello nos obliga a avanzar hacia un modelo de gestión más resiliente, eficiente y sostenible. Nuestra respuesta se basa en la anticipación. Esto es, en la planificación a largo plazo, en inversiones estratégicas y en una gestión del agua que prioriza la eficiencia. No se trata solo de garantizar el suministro o la depuración hoy, sino de hacerlo posible también para las generaciones futuras de madrileños.

La digitalización está transformando profundamente la gestión de las infraestructuras hidráulicas. ¿Qué papel desempeñan actualmente las tecnologías digitales, la automatización y el análisis de datos en la optimización de la operación de Canal de Isabel II?

La digitalización es una herramienta clave para transformar la gestión del agua. Hemos de preguntarnos: “¿Digitalizar para qué?”. En Canal nos hemos hecho esa pregunta y ya no hablamos únicamente de incorporar tecnología, sino de cambiar

la forma en que concebimos y operamos nuestros procesos.

Una cuestión muy visible de esta transformación es el despliegue de la telelectura de consumos de agua. Esto nos proporciona una cantidad de información sin precedentes sobre el consumo y nos permite detectar anomalías con rapidez, mejorar la eficiencia y ofrecer a los usuarios más capacidad de control sobre su propio consumo. A finales de este año prevemos alcanzar uno de nuestros grandes hitos de los últimos tiempos: terminaremos de conectar el 100 % de los equipos de medida a nuestro sistema de telelectura mediante tecnología NB-IoT. Serán en total más de 1,6 millones de contadores. Ya estamos cerca de esa cifra.

En paralelo, seguimos avanzando en el uso de inteligencia artificial, gemelos digitales, analítica de datos o infraestructuras IoT, que nos permiten optimizar la gestión de las redes, mejorar la eficiencia energética o anticiparnos a incidencias.

La digitalización, en resumen, nos ayuda a tomar mejores decisiones y a prestar un servicio más eficaz.

La resiliencia de las infraestructuras se ha convertido en un concepto clave ante fenómenos meteorológicos extremos y escenarios de incertidumbre hídrica. ¿Cómo está adaptando Canal sus instalaciones y procesos para responder a estos nuevos retos?

La garantía de suministro en un contexto de incertidumbre climática exige actuar en varios frentes simultáneamente. En primer lugar, contamos con un sistema de abastecimiento robusto y flexible. Disponemos de trece embalses, recursos subterráneos y la posibilidad de interconectar distintas cuencas, lo que nos permite adaptarnos a diferentes escenarios hidrológicos. Pero la clave está en la eficiencia. Hemos logrado situar nuestras pérdidas en niveles muy por debajo de la media nacional, gracias a la inversión en renovación de redes, la sectorización del sistema y la detección temprana de fugas. Al mismo tiempo, trabajamos en la diversificación de recursos, potenciando

BELÉN BENITO, CANAL DE ISABEL II
La reutilización de agua regenerada será, probablemente, el ámbito con mayor impacto directo en la resiliencia del sistema

la reutilización de agua regenerada y optimizando el uso del agua potable disponible. Todas estas actuaciones en pro de la eficiencia, unidas a la concienciación ciudadana sobre el uso responsable del recurso, han conseguido reducir el consumo de agua per cápita en la Comunidad de Madrid en más de un 30 % desde la última sequía del año 2005. En el caso del saneamiento, además de reconvertir nuestros sistemas, apostamos por apoyar a los municipios en la adaptación de sus redes de drenaje urbano.

La economía circular se ha convertido en un eje estratégico del sector del agua. ¿Cómo definiría la apuesta de Canal de Isabel II por este modelo, y qué prioridades se han marcado en este sentido para los próximos años?

En las últimas décadas hemos transformado nuestro modelo de depuración. Hoy nuestras EDAR no solo depuran el agua residual, sino que recuperan recursos de gran valor como fertilizantes, compost, agua regenerada, combustibles limpios, energía o calor: son realmente biofactorías. Nuestra apuesta por la economía circular se basa en convertir los residuos en recursos, fomentando la valorización de lodos, la reutilización del agua y el aprovechamiento energético de los subproductos de la depuración. De cara a los próximos años, nuestras prioridades en esta línea pasan por aumentar los niveles de valorización, reducir el consumo de recursos naturales, impulsar la autosuficiencia energética y seguir incorporando innovación como acabamos de hacer con la construcción de nuestra planta de hidrógeno verde. En definitiva, para nosotros el proceso de depuración es tan mágico como la potabilización; no vemos el agua residual como un problema, sino como una oportunidad para generar valor ambiental y social.

La EDAR de Arroyo Culebro se está consolidando como un referente en innovación aplicada a la economía circular con la creación del Centro de Innovación de Agua y Energía. ¿Qué necesidades

BELÉN BENITO,

impulsaron este proyecto, y qué papel aspira a desempeñar dentro del ecosistema nacional e internacional de innovación en el agua?

Este centro de innovación nace de una doble necesidad. Por un lado, dar respuesta a los grandes retos de descarbonización, escasez de recursos y nuevas exigencias ambientales; y por otro, acelerar la aplicación real de la innovación y trasladarla al terreno operativo, integrándola directamente en nuestras instalaciones. La EDAR Arroyo Culebro Cuenca Media Alta ya era un ejemplo avanzado de economía circular (fue precursora en la producción de agua regenerada de alta calidad para suministrar a la industria papelera), pero con este centro de innovación hemos dado un paso más, concentrando en un mismo entorno proyectos pioneros que convierten el agua residual en recursos estratégicos.

A finales de este año tendremos conectados mediante telelectura el 100 % de nuestros más de 1,6 millones de contadores

Un buen ejemplo es la planta de hidrógeno verde, en la que utilizamos agua regenerada y energía renovable generada en la propia depuradora, cerrando el ciclo y demostrando que es posible avanzar hacia la autosuficiencia energética y la descarbonización del sector. Nuestra ambición es que este espacio, al igual que los otros centros de innovación de Canal, sea una plataforma de referencia para el ecosistema de innovación del agua, capaz de atraer talento, generar alianzas y exportar soluciones a escala nacional e internacional.

Más allá de las tecnologías concretas que puedan desarrollarse, ¿qué tipo de colaboración busca Canal de Isabel II con universidades, centros tecnológicos, empresas y startups a través de este nuevo centro?

En Canal entendemos este tipo de colaboraciones como un medio para inducir cambios en todo el sector del agua urbana a nivel nacional e internacional. Nosotros trabajamos con otras empresas públicas y privadas, con centros de investigación y universidades, en relaciones “uno a uno” y en consor-

cios nacionales e internacionales. Se trata de dirigir bien los esfuerzos hacia resultados útiles y eficientes.

El modelo de colaboración que impulsamos combina el conocimiento científico de universidades y centros tecnológicos con la capacidad industrial de las empresas. A través de esta cooperación buscamos activar la innovación, incorporar nuevas tecnologías a nuestras operaciones y generar soluciones aplicables a gran escala. Además, estas alianzas nos permiten compartir conocimiento, participar en proyectos de cierta envergadura y reforzar nuestro posicionamiento como referentes en la gestión sostenible del agua.

Las estaciones depuradoras están evolucionando desde instalaciones de tratamiento hacia auténticas biofactorías. ¿En qué punto se encuentra Canal de Isabel II en esta transformación y cuáles son las principales líneas de valorización de recursos que están impulsando?

Como decíamos anteriormente, nuestras instalaciones de depuración se han transformado en verdaderas biofactorías, capaces de recuperar recursos en múltiples variantes.

Por ejemplo, en la EDAR Sur de Getafe contamos con la mayor planta de producción de estruvita de España, donde el año pasado produjimos más de 500 toneladas de este fertilizante.

También tenemos acuerdos con los agricultores, a quienes entregamos gratuitamente el lodo deshidratado extraído de nuestras depuradoras, que también se comporta como enmienda orgánica y mejora la estructura de los suelos agrícolas. Desde Canal de Isabel II prestamos un servicio integral a los agricultores que disfrutan de nuestro lodo: se lo transportamos, les hacemos el plan de abonado según la plantación, les mandamos un tractor esparcidor para aplicar al suelo la dosis definida…

Otra utilidad destacada de los lodos generados por el agua residual es su aprovechamiento para la generación de energía. Una vez retirados del agua, los tratamos en digestores hasta producir con ellos una materia prima renovable muy versátil, el biogás, cuyo poder calorífico permite obtener calor, electricidad o carburantes para vehículos.

Pero además de valorizar los elementos que transporta el agua residual, también le damos una segunda vida al agua. Tenemos 33 plantas de regeneración donde aplicamos un

Hemos conseguido reducir el consumo de agua per cápita en la Comunidad de Madrid en más de un 30 % desde la sequía de 2005

tratamiento adicional al agua depurada que la hace apta para el abastecimiento en usos que no demanden la máxima calidad. La destinamos al riego de zonas verdes y campos de golf, el baldeo de calles y usos industriales. De este modo, el agua regenerada permite liberar presión sobre nuestros embalses.

La recuperación de agua regenerada, la producción de energía renovable, la valorización de biosólidos o la recuperación de nutrientes representan algunas de las principales oportunidades de la economía circular. ¿Qué ámbitos considera que ofrecerán un mayor potencial de desarrollo en los próximos años?

Todos esos ámbitos tienen un enorme potencial y, de hecho, ya forman parte de nuestra hoja de ruta. Pero si miramos a los próximos años, vemos tres grandes vectores que van a marcar el desarrollo de la economía circular en el sector del agua. En primer lugar, la reutilización de agua regenerada, que será clave para hacer frente a la escasez hídrica. Este es, probablemente, el ámbito con mayor impacto directo en la resiliencia del sistema. En segundo lugar, el aprovechamiento energético, donde estamos viendo una evolución significativa desde el biogás y la cogeneración hasta nuevas soluciones como el hidrógeno verde o los combustibles sintéticos. Aquí el reto es avanzar hacia instalaciones cada vez más autosuficientes desde el punto de vista energético. Y, en tercer lugar, la valorización de subproductos y recuperación de nutrientes, que permite cerrar el ciclo y reducir la dependencia de materias primas externas.

España cuenta con un importante conocimiento técnico en gestión del agua. ¿Qué oportunidades

identifica para que las soluciones desarrolladas por Canal de Isabel II puedan convertirse también en referentes exportables o replicables en otros territorios?

En Canal de Isabel II contamos con una gran ventaja competitiva: un modelo de gestión supramunicipal muy avanzado que combina infraestructuras, tecnología, eficiencia operativa y sostenibilidad. Y por encima de todo, una experiencia acumulada de 175 años que, en sí misma, es una de las bazas que nos convierten en una operadora de referencia en todo el mundo.

Esa experiencia nos hace destacar en la gestión eficiente del ciclo del agua, especialmente en ámbitos como la reducción de pérdidas, la planificación del recurso o la digitalización, donde ya contamos con modelos plenamente consolidados. Herramientas propias como el sistema VIGÍA, dedicado a la monitorización epidemiológica de las aguas residuales, lo hemos exportado a países como Perú, lo que demuestra que nuestras capacidades son replicables y aportan valor en contextos muy diferentes.

La innovación requiere inversiones sostenidas, pero también nuevas formas de colaboración.

¿Cómo valora el papel de la colaboración públicoprivada y de los fondos europeos para acelerar la transformación del sector?

La transformación del sector del agua exige inversiones muy relevantes y sostenidas en el tiempo. En nuestro caso, el Plan Estratégico 2025-2030 contempla un esfuerzo inversor de más de 2.000 millones de euros, precisamente para

El Centro de Innovación de Agua y Energía nace para acelerar la aplicación real de la innovación e integrarla directamente en nuestras instalaciones

modernizar infraestructuras, garantizar el suministro a una población creciente, avanzar en economía circular, reforzar la resiliencia frente al cambio climático y acelerar la transición energética.

En este contexto, los fondos europeos están siendo un instrumento importante porque permiten impulsar proyectos. Para una empresa pública como Canal, estos fondos no solo aportan financiación, sino también alineación con las grandes prioridades europeas, como la descarbonización, la economía circular o la digitalización, lo que refuerza la coherencia de nuestras inversiones a largo plazo. Un ejemplo paradigmático de proyecto cofinanciado con fondos europeos es la instalación masiva de contadores inteligentes con servicio de telelectura. Es un proyecto del que fuimos precursores hace unos años y que, como comentábamos antes, vamos a culminar con éxito este mismo año, en el que terminaremos de instalar estos equipos inteligentes al 100 % de nuestros clientes.

La sostenibilidad ya no se mide únicamente por indicadores ambientales, sino también por el impacto económico y social de las infraestructuras. ¿Cómo integra Canal de Isabel II estos tres pilares en la toma de decisiones sobre sus proyectos e inversiones?

En Canal de Isabel II entendemos la sostenibilidad de manera integral, como un equilibrio entre lo ambiental, lo social y lo económico. Este enfoque está plenamente incorporado a nuestra estrategia y a nuestros procesos de toma de decisión, a través de criterios ASG. Desde el punto de vista ambiental, priorizamos inversiones que reduzcan el consumo de recursos, impulsen la economía circular o avancen en la descarbonización. En el ámbito social, evaluamos el impacto de nuestras decisiones en la calidad de vida de los ciudadanos, teniendo en cuenta que prestamos un servicio esencial a siete millones de personas y que debemos responder a sus expectativas con los máximos estándares de calidad. Y, desde la perspectiva económica, debemos garantizar la viabilidad de nuestras inversiones, priorizando aquellas que generan valor a largo plazo y refuerzan la resiliencia del sistema.

Desde su posición al frente de las operaciones, ¿qué avances tecnológicos o cambios regulatorios cree que marcarán la evolución del sector del agua durante la próxima década?

En la próxima década vamos a ver una combinación muy clara de impulso regulatorio y salto tecnológico. En el ámbito normativo, por ejemplo, la nueva Directiva europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas (TARU) marca un antes y un después, elevando las exigencias en depuración, eficien-

cia energética y eliminación de contaminantes. Esto nos está obligando ya a adaptar nuestras instalaciones, incorporando tratamientos más avanzados y reforzando el papel de las depuradoras como infraestructuras clave para la protección del medioambiente. Esta evolución tiene un reflejo directo en nuestras inversiones: dentro del Plan Estratégico 2025-2030 estamos acometiendo un importante esfuerzo para modernizar y ampliar nuestras EDAR, mejorar su rendimiento y alinearlas con los nuevos estándares europeos.

Contamos con un modelo de gestión supramunicipal muy avanzado respaldado por 175 años de experiencia

En paralelo, desde el punto de vista tecnológico, veremos un fuerte desarrollo de la digitalización, con datos en tiempo real, inteligencia artificial o gemelos digitales. En conjunto, el sector evolucionará hacia un modelo más inteligente, resiliente y circular.

Para finalizar, si tuviera que señalar una prioridad estratégica que definirá el futuro de Canal de Isabel II en materia de sostenibilidad y economía circular, ¿cuál sería y por qué?

Si tuviera que señalar una prioridad estratégica, sería continuar avanzando en la eficiencia del sistema para garantizar el abastecimiento, dadas las enormes dificultades para aumentar la capacidad de embalse. En un contexto de cambio climático, menor disponibilidad hídrica y crecimiento de la población, el gran reto no es tanto captar más agua, sino gestionar mejor la que ya tenemos.

Esto implica actuar en múltiples palancas igual que venimos haciendo desde tiempo atrás: reducir pérdidas en la red, impulsar la reutilización del agua regenerada, mejorar la gestión de la demanda o digitalizar el sistema para tomar decisiones en tiempo real. Todas estas líneas forman parte de nuestra estrategia y concentran una parte muy relevante de nuestras inversiones, orientadas precisamente a optimizar infraestructuras y procesos.

En definitiva, la sostenibilidad y la economía circular en Canal podemos resumirlas en una idea muy clara: hacer más con menos.

CAPTURA DE CO₂ INDUSTRIAL PARA HACER MÁS SOSTENIBLE EL AGUA DESALADA

La desaladora Sohar 4 IWP, operada por Sacyr Agua, emplea dióxido de carbono procedente de instalaciones industriales cercanas para la remineralización del agua, reduciendo costes operativos, emisiones y consumo de productos químicos, al tiempo que mejora la calidad del suministro.

Sacyr Agua ha conectado industria y gestión del agua en la desaladora de Sohar (Omán) con la captura de CO₂ procedente de chimeneas industriales para utilizarlo en la remineralización del agua desalada.

La planta Sohar 4 IWP, gestionada por Sacyr Agua, necesita CO₂ para estabilizar el pH del agua producida, evitar incrustaciones en las redes de distribución y garantizar un agua segura y apta para usos humanos, agrícolas e industriales.

La captura local de CO₂ elimina prácticamente los costes logísticos y permite reducir el coste del gas en torno al 40 %, reduce emisiones en origen y mejora la calidad del agua producida.

Este enfoque también favorece el acceso a ventajas regulatorias, una mayor aceptación social y una mejor

posición competitiva en mercados cada vez más exigentes.

“El uso de CO₂ capturado nos permite mejorar la calidad del agua mientras reducimos emisiones directamente en su origen”, explica Abdullah Al Sadi, director del servicio de operaciones de la planta de Sohar.

La captura local de CO₂ reduce en torno a un 40 % el coste del gas empleado en la remineralización del agua desalada

Además, el uso de CO₂ capturado optimiza la dosificación de otros químicos utilizados en la remineralización y permite optimizar el uso de cloro. Todo ello se traduce en menor impacto ambiental, menores costes operativos y una química del agua más eficiente.

EFICIENCIA OPERATIVA

La planta Sohar 4 IWP produce cerca de 250.000 m³ de agua al día. Actualmente utiliza unas siete toneladas diarias de CO₂, aunque se espera que alcance las 12 toneladas en los próximos años.

SACYR www.sacyragua.com

PLANTAS PORTUGUESAS APUESTAN POR TANQUES W-TANK® DE ALTA RESISTENCIA

Toro Equipment consolida su colaboración con especistas portugueses y su trayectoria internacional mediante el suministro de sus tanques modulares W-Tank ® de PRFV infusionado isoftálico para la ampliación de una planta de tratamiento de aguas. Los depósitos, diseñados para soportar aguas residuales de alta densidad y condiciones corrosivas, cuentan con capacidades de 326 m³ N10D7,2H8 para la homogenización y de 1.645 m³ N24D17,3H7 para el biológico, alturas útiles de hasta 6,5 m y paneles modulares que facilitan el ensamblaje seguro y montaje rápido.

Estos tanques aumentaron la capacidad de tratamiento y aseguraron un funcionamiento estable del sistema.

El tanque de homogenización en cabeza dispone de tapa y sistema de agitación, mientras que el tanque biológico nuevo, ubicado previo a los existentes, incorpora un control de oxígeno mediante sondas y un variador de frecuencia que regula la soplante de aire.

Los difusores de burbuja fina garantizan distribución homogénea y consumo energético optimizado por kg de oxígeno adsorbido.

La construcción en PRFV infusionado isoftálico proporciona una elevada resistencia química frente a aguas residuales de alta densidad y entornos corrosivos

El decantador de salida, construido íntegramente en PRFV infusionado y cortado mediante control numérico, asegura la separación eficiente de los fangos, manteniendo la estabilidad y continuidad del proceso.

El diseño modular facilita su transporte, instalación rápida y mantenimiento, permitiendo un ensamblaje seguro y preciso. La construcción en PRFV infusionado isoftálico con acabado Gel Coat garantiza resistencia química, durabilidad y estabilidad dimensional frente a aguas residuales de alta densidad y condiciones corrosivas.

Con esta intervención, Toro Equipment reafirma su capacidad para ofrecer soluciones técnicas avanzadas, adaptables y sostenibles, reforzando eficiencia, seguridad y confiabilidad de instalaciones industriales de tratamiento de agua.

Contaminantes emergentes en las aguas residuales y su eliminación en las EDAR para cumplimiento de la TARU de 2024

Los contaminantes emergentes o contaminantes de preocupación emergente (fitosanitarios, disolventes orgánicos, fármacos, microplásticos, disruptores endocrinos, agentes microbianos, contenido radiológico…) se encuentran en nuestras aguas residuales urbanas como resultado de su emisión por fuentes industriales, domésticas, y aún difusas, de ambas. En este sentido, la Directiva TARU de 2024, actualmente transponiéndose a la normativa española, fija la reducción de una serie de compuestos testigo como mínimo al 80% de su concentración inicial en las EDAR, aplicando de los denominados «tratamientos cuaternarios». Las investigaciones actuales apuntan a ozonización y carbón activo como eficaces para cumplir la normativa en las EDAR convencionales mientras que las soluciones basadas en la naturaleza (humedales, lagunaje) pueden ayudar en este tema tanto en las grandes EDAR como en las pequeñas.

INTRODUCCIÓN

Los contaminantes de preocupación emergente o contaminantes emergentes son compuestos y elementos con potencial contaminante para el medio o para el ser humano, desconocidos o no reconocidos como tales hasta cierto momento, cuya presencia en el medio acaso no sea nueva pero sí la preocupación y el control y prevención por sus posibles consecuencias negativas presentes o a futuro.

Comparten características comunes como pueden ser que se detectan por contar con nuevos y más sensibles equipos y métodos de análisis, su continua introducción en el medio ambiente, no necesitar ser persistentes para ocasionar efectos nocivos ya que la gran mayoría son CMT, y presentar una amplia dispersión en su localización con un alto poder de ubicuidad. Con relación a las fuentes emisivas de los CPE a nuestro medio hídrico,

podemos fijarnos tanto en el sector industrial como en el ámbito domiciliario. Así, la industria alimentaria con el 40,8% y la de fabricación de produc-

tos de materiales no metálicos con el 32,8% son las más contaminantes, seguidas de las de bebidas y tabaco con un 7,8%, y las papeleras con el 5%.

Tabla 1: Breve resumen de la tipología de los microcontaminantes químicos presentes en diversos productos de uso habitual en hogares e industrias.

PRODUCTOS DE USO HABITUAL DOMÉSTICO

E INDUSTRIAL

Productos farmacéuticos

Antibióticos Analgésicos

Antiinflamatorios

Drogas ilegales

Sustancias adictivas

Hormonas sexuales

Anticonceptivos

Productos personales, Perfumes, Protección solar

Insecticidas, fungicidas

Antisépticos

Detergentes y metabolitos asociados

Retardantes de llama

Aditivos de la gasolina

Pinturas, tóner de impresoras

Baterías eléctricas, soldaduras, explosivos, joyería y bisutería

Aditivos y productos industriales

Tuberías de plástico

Subproductos desinfección aguas

COMPUESTOS QUÍMICOS PRESENTES EN LOS PRODUCTOS COMERCIALES

Eritromicina, azitromicina, aspirina, ibuprofeno, diclofenaco y aceclofenaco, diazepam,propanolol, codeína, paracetamol, amoxicilina, hidroclorothiazida, claritromicina, ciprofloxacina, venlafaxina...

Cocaina, heroína, metanfetamina, morfina, éxtasis, etc...

Cafeína, teobromina y similares, edulcorantes...

Esteroides, estrógenos

Estrona, estriol, estradiol, dietilbestrol...

Hidrocarburos aromáticos policíclicos, Benzofenona, N,N-dietil-toluamida

Cipermetrina, endosulfán, hexaclorociclohexano, triluoralina, simazina y atrazinas, clorpirifós, fipronil, tributilestaño… Imazoilo, metconazol, famoxadona (fungicidas)…

Triclosan, clorofeno, clorhexidina, povidona, merbromina y similares …

Alquilfenoles, nonilfenoles…

Difeniletil éteres polibromados, bisfenol-A, tris(2cloroetil)fosfato…

Metil-t-butil éter…

Nonilfenoles, metales pesados

Metales pesados (Cd, Hg, Ni, Pb, Zn, Cr)

AEDT, sulfonatos aromáticos, PFA, cloroalcanos, difeniléteres-bromados…

Polipropileno, PVC, polietileno, poliuretano… Tributilestaño…

Yodo, bromatos THM, cloritos-cloratos, ácidos haloacéticos, halonitrilos, bromoaldehídos, NDMA

Tabla 2: Normas de calidad ambiental RD 817/2015 con las sustancias prioritarias y preferentes allí recogidas.

TIPOLOGÍA: SUSTANCIA PRIORITARIA, PELIGROSA PRIORITARIA, OTROS CONTAMINANTES

Alacloro

Antraceno

Atrazina

Benceno

Difeniléteres bromados

Cadmio y sus compuestos

Tetracloruro de carbono

Cloroalcanos (C10-13)

Clorfenvinfós

Clorpirifós

Prioritaria

Pelig. Priorit..

Prioritaria

Prioritaria

Pelig. Priorit

Pelig. Priorit.

Otros cont.

Pelig. Priorit.

Prioritaria

Prioritaria

Aldrin, Dieldrin, Endrin, Isodrin (Suma) Otros cont.

DDT total

p,p'-DDT

1,2-Dicloroetano

Diclorometano

Dietilhexil-ftalato (DEHP)

Diurón

Endosulfán

Fluoranteno

Hexaclorobenceno

Hexaclorobutadieno

Hexaclorociclohexano

Isoproturón

Plomo y sus compuestos

Mercurio y sus compuestos

Naftaleno

Otros cont.

Otros cont.

Prioritaria

Prioritaria

Pelig. Priorit.

Prioritaria

Pelig. Priorit.

Prioritaria

Pelig. Priorit.

Pelig. Priorit.

Pelig. Priorit.

Prioritaria

Prioritaria

Pelig. Priorit.

Prioritaria

Niquel y sus compuestos Prioritaria

Nonilfenol y 4-Nonilfenol

Pelig. Priorit..

Octilfenoles((4-(1,1'3,3'-tetrametilbutil)fenol) Prioritaria

Pentaclorobenceno Pelig. Priorit..

Pentaclorofenol Prioritaria

Benzo(a)pireno Pelig. Priorit..

Benzo(b)fluoranteno+Benzo(k)fluoranteno Pelig. Priorit..

Benzo(g,h,i)perileno+Indeno(1,2,3-cd)pireno Pelig. Priorit..

Simazina Prioritaria

Tetracloroetileno, Tricloroetileno Otros cont.

Compuestos tributilestaño Pelig. Priorit..

Triclorobencenos Prioritaria

Triclorometano Prioritaria

Trifuralina Pelig. Priorit..

Dicofol Pelig. Priorit..

Ác-perfluorooctanosulfónico y derivados Pelig. Priorit..

Quinoxifeno Pelig. Priorit..

Dioxinas y compuestos similares Pelig. Priorit..

Aclonifeno Prioritaria

Bifenox Prioritaria

Cibutrina Prioritaria

Cipermetrina Prioritaria

Diclorvós Prioritaria

Hexabromociclodecano Pelig. Priorit.

Heptacloro y epóxido de heptacloro Pelig. Priorit..

Terbutrina Prioritaria

TIPOLOGÍA: SUSTANCIA PRIORITARIA, PELIGROSA PRIORITARIA, OTROS CONTAMINANTES

Etilbenceno

Tolueno

Tricloroetano

Xileno (suma 3 isómeros)

Terbutilazina

Arsénico

Cobre

Cromo IV

Cromo total

Selenio

Zinc

Cianuros totales

Fluoruros

Clorobenceno

Diclorobenceno (suma 3 isómeros)

Metola cloro

Tabla 3: CPE recogidos en la 5ª Lista de Observación publicada en 2025 por la UE sobre Normas de calidad ambiental.

Fotoprotectores benzofenona-3, butil-metoxidibenzoilmetano, octocrileno, salicilato de etilhexilo.

Antibióticos clindamicina, ofloxacina, oxitetraciclina, tetraciclina. Fármacos contra la diabetes: guanilurea, metformina.

Fármacos fluoxetina (antidepresivo), proranolol (reductor del ritmo cardíaco).

Compuestos orgánicos N-1,3-dimetilbutil-N ́-fenil-p-feniléndiamina, 6PPD quinona.

Plaguicidas abamectina, etoxazol.

Insecticidas fipronil, avermectin B1a, avermectin B1b.

Fungicidas bromuconazol, climbazol, ciazofamida, difenoconazol, epoxiconazol, itroconazol, ketoconazol, mefentrifluconazol,

En cuanto al propio ciudadano, pásese la vista por cualquier supermercado, gran superficie, o cualquier punto de venta de productos domésticos en nuestras ciudades. En ambas aportaciones, la emisión difusa, no controlada, de restos de estos preparados tiene un papel relevante. Confirmando lo dicho más arriba, la Tabla 1 presenta una relación no exhaustiva de CPE y los productos, tanto industriales como domésticos, en los que se encuentran y cuyos residuos pueden acceder a las aguas.

Con respecto a los CPE incluidos en las normativas sobre aguas se hallan en las conocidas normas de calidad del agua NCA (RD 817/2015, -Tabla 2-), a las que se deben añadir los compuestos y sustancias químicas recogidos en la 5ª Lista de Observación publicada por la UE en 2025 (cuyo seguimiento deberá hacderse durante un cierto plazo temporal para establecer o no su incidencia sobre el medio, y su inclusión o no en las normativas -Tabla 3-) así como los que se fijaron en el Reglamento E-PRTR del RD 508/2007 (Tabla 4).

Hay poca diferencia entre estas normativas salvo la expresión de resultados, unidades de concentración ( g/L, ng/L) para las NCA y carga másica (kg/año) para el E-PRTR. Además, las NCA se aplican a aguas naturales más o menos degradadas, mientras el Reglamento E-PRTR a aguas de-

SUSTANCIAS

EMISIONES KG/AÑO

Benceno, etilbenceno, tolueno, xilenos

Zinc y compuestos

Cromo y compuestos, Cobre y compuestos, Compuestos organoestánicos, Cianuros 50

Níquel y compuestos, plomo y compuestos, fenoles 20 1,2-dicloroetano, diclorometano, tetracloroetileno, tricloroetileno, triclorometano, Cloruro de vinilo, óxido de etileno, naftaleno, 10

Arsénico y compuestos, Cadmio y compuestos, Hidrocarburos aromáticos policíclicos 5

Mercurio y compuestos, tributilestaño y compuestos, trifenilestaño y compuestos, Alacloro, aldrin, atrazina, clordano, clordecona, clorfenvinfós, cloroalcanos C10-C13, Clorpirifós, DDT, dieldrín, diurón, endosulfán, endrín, heptacloro, hexaclorobenceno, Hexaclorobutadieno, hexaclorociclohexano, lindano, mirex, pentadorobenceno, Pentaclorofenol, simazina, isoprothurón, trifuralina, Tetraclorometano, triclorobencenos, toxafeno, antraceno, bromodifeniléteres, Nonilfenoles, ftalato de bis (2-etilhexilo), octilfenoles, fluoranteno, isodrín, Benzo(g,h,i) perileno, Amianto

1

Hexabromobifenilo, policlorobifenilos 0,1

Dioxinas+furanos

DQO, o-p' DDT, p-p' DDD, p-p' DDE, p-p'DD, Benzo(a)pireno, Benzo(b)fluoranteno, Indeno (1,2,3)pireno, Triclorobencenos (3 isótopos), xileno (3 isótopos), Penta-BDE, Octa-BDE, Deca-BDE

0,0001

Sin nivel definido

Tabla 4: CPE recogidos en la Reglamento E-PRTR de emisiones al medio (RD 507/2007).

puradas en grandes EDAR de más de 100.000 h-e y otras con vertidos a zonas protegidas.

Por otra parte, la Directiva Europea sobre Aguas Residuales 2024/3019 contempla específicamente una nueva serie de 12 CPE a considerar, que han de ser eliminados en un 80% en EDAR europeas de >150.000 h-e o de >10.000 h-e que viertan en zonas con riesgo medio ambiental o para humanos. Entre estos compuestos existen antisicóticos (amisulprida), antipilépticos (carbamazepina), antidepresivos (citalopram y venlafaxina), antibióticos (claritromicina), antiinflamatorios no esteroideos (diclo-fenaco), fármacos para el tratamiento de la retención de líquidos (hidroclorotiazida), fármacos contra la hipertensión (metoprolol, candesartán e ibersartán), y finalmente inhibidores de corrosión y estabilizantes de plásticos y similares (benzotriazol y mezcla de 4-metilbenzotriazol).

Dicho lo anterior, la eliminación o reducción de CPE en las aguas naturales y, lógicamente en las aguas residuales urbanas depuradas en nuestras EDAR, es un reto prioritario que debe abordarse de forma rápida y eficaz en toda la UE.

DEPURACIÓN DE CPE EN LAS ACTUALES EDAR BIOLÓGICAS

¿Hasta qué punto una depuración solamente biológica es capaz de eliminar de nuestras aguas residuales las sustancias referidas más arriba? Para contestar a esta cuestión podemos recurrir a datos publicados a nivel europeo, entre otros del informe titulado Priority pollutants behaviour in end of pipe wastewater treatment plants (Comisión Europea, ScorePP D5.4 PPs in end-of-pie WWTPs, 2008-11-13, www.scorepp. eu), así como a otros posteriores más recientes.

Con estos datos evaluaremos los rendimientos medios de depuración de CPE en EDAR biológicas de toda la Unión Europea, aunque éstas no están diseñadas para eliminar CPE, sino carga orgánica, sólidos y, en su caso, N y P, mediante mecanismos microbiológicos (aerobios o anaerobios), químicos, o incluso, en aquellos con suficiente volatilidad, físicos como es el escape a la atmósfera. Resumiendo todos los datos disponibles se ha elaborado la Tabla 5. En ella se da un abanico de tasas de reducción de los tipos de CPE más comunes y frecuentes.

La eliminación o reducción de contaminantes emergentes en las aguas naturales y en las aguas residuales urbanas depuradas en nuestras EDAR es un reto prioritario que debe abordarse de forma rápida y eficaz en toda la UE

Para bencenos y HAPs, las tasas de eliminación oscilan entre el 30% para antraceno y el 97% para fluoranteno. Los compuestos alifáticos clorados, se reducen entre el 51% para cloroformo y el 94% para dicloroetano. Para clorobencenos y clorofenoles, el mínimo es un 70% para el hexaclorobenceno y el máximo con el 98% para el 1,2,5-triclorobenceno.

En el caso de los plaguicidas clorados, la tasa mínima corresponde al lindano (32%) y la máxima para endosulfán (95%). Las reducciones para los plaguicidas derivados de la urea son muy bajos, mientras que para las triazinas no superan el 40%, y para los fosforados varían entre el 80% y menos del 10%.

En cuanto a los disruptores endocrinos, las reducciones mínimas se dan

La eliminación de los contaminantes emergentes recogidos en la TARU de 2024 pasa por aplicar procesos y tecnologías que se encuadran dentro del denominado como tratamiento cuaternario

en los nonil y octilfenoles con un 32%, mientras que las máximas también se dan en los anteriores, así como en los dietilhexil-ftalatos con el 95%.

Para metales y organometálicos, Ni y sus compuestos puede eliminarse sólo en un 5% en algunas EDAR como dato más bajo, al mismo tiempo que Cd y sus compuestos pueden hacerlo en un 96%.

En cuanto a los microplásticos se dan tasas de eliminación de hasta el 98% en estudios recientes y siempre superiores al 90% en todo caso. Por otro lado, los datos disponibles con relación a drogas ilícitas muestran tasas de eliminación muy altas con excepción del éxtasis que no supera el 67% en el mejor caso.

Finalmente, en el caso de isótopos radiactivos procedentes de prácticas clínicas, la reducción oscila entre un 65% para I131 y más de un 99% para Tc99.

EL TRATAMIENTO CUATERNARIO DERIVADO

DE LA DIRECTIVA TARU

Grandes EDAR con sistemas de depuración intensivos o convencionales

La eliminación de los CPE recogidos en la TARU de 2024 pasa por aplicar pro-

Tabla 5: Tasas de eliminación de CPE en EDAR convencionales en la UE. Compilación de datos de diversas fuentes.

RENDIMIENTO

TIPOLOGÍA DE LOS CPE

ELIMINACIÓN EDAR CONVENCIONALES TIPOLOGÍA DE LOS CPE

Bencenos e Hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP)

Compuestos alifáticos clorados Diclorometano

Clorobencenos y clorofenoles

1,2,5-triclorobenceno

Compuestos plaguicidas variados

Isoproturón, diurón, alacloro (ureas)

Simazina, atrazina (triazinas)

Clorpirifós, clorfenvinfós (fosforados)

cesos y tecnologías que se encuadran dentro del denominado como tratamiento cuaternario. En este sentido, comentamos recientes trabajos llevados a cabo por la Comisión V de Depuración y Economía Circular de DAQUAS

RENDIMIENTO ELIMINACIÓN EDAR CONVENCIONALES

Disruptores endocrinos

Nonil y octilfenoles

Dietilhexil-ftalatos

– 95 %

Metales y compuestos organometálicos

Cadmio y compuestos

–

% Plomo y compuestos

Microplásticos

Microplásticos

Drogas ilícitas y de abuso

Anfetamina, Metanfetamina, Benzoilecgonina, cocaína, carboxiTHC

Éxtasis (3,4-metilendioximetanfetamina)

– 67 %

Radiactividad (isótopos más frecuentes) Tc99

– >99 % I131 ≈65 %

%

de mayo de 2025, basados en la experiencia de varias EDAR suizas, que la UE toma como referentes.

En mayo de 2025 Suiza contaba con 33 tratamientos cuaternarios en marcha, que abarcan el tratamiento por carbón activo (polvo y carbón en grano en lecho) ozonización y filtración sobre arena. También se aplicaba coagulación-floculación para clarificación en algún caso así como ultrafiltración.

EDAR DE SCHÖNAU (A) CARBÓN ACTIVO EN POLVO + FILTRACIÓN SOBRE ARENA

CAP + COAGULACIÓN + ULTRAFILTRACIÓN

“Opcional”

Reactor biológico

Decantación secundaria

Exceso: recirculación o eliminación

Molienda del PAC

Solución SPAC

Coagulante

Ultrafiltración

Prefiltración

Reactor de contacto

Agua de retrolavado

Figura 1.-Esquemas de depuración de la EDAR de Schönau mediante adición de carbón activo en polvo (fuente DAQUAS, 2025).

EDAR DE SCHÖNAU (A) FILTRACIÓN SOBRE CARBÓN ACTIVO GRANULAR

Filtro GAC

Decantación secundaria

Reactor Biológico

Reactor Biológico

Recirculación Agua de retrolavado

Dispositivo de retrolavado

Figura 2.-Esquema de tratamiento mediante carbón activo granular en lecho fijo (fuente DAQUAS, 2025).

Los datos más completos corresponden a dos EDAR, la de Schönau con capacidad de tratamiento de 245.000 h-e, con carbón activo en polvo desde 2018 seguido de filtración sobre arena, y la de Werdhölzli, capaz para 650.000 h-e, que emplea ozonización desde 2018. Además, se recabaron datos de otras 8 EDAR suizas.

EDAR DE WERDHÖLZI: OZONIZACIÓN + FILTRACIÓN SOBRE ARENA

Influyente EDAR Buffer

Clarificador primario

Biología

La Figura 1 recoge dos esquemas de la EDAR de Schönau con los rangos de las dosis de carbón activo en polvo aplicadas: entre 1,3 y 3,0 mg de CAP por mg de COD (carbono orgánico disuelto, una forma de medida indirecta del contenido global de CPE en el agua residual). El CAP se dosifica tras su dilución en agua lo que puede provocar atascos. Además, cualquier tipo de carbón (CAP o CAG) está sujeto a calidades de suministro en origen no homogéneas, con impurezas potencialmente presentes en el producto que deben ser controladas periódicamente.

Con respecto al CAP, su tamaño de partícula osciló entre 20-50 mm (partículas grandes), si bien también se aplicaron partículas de CAP más pequeñas (1-2 mm). En cualquier caso, su aplicación se podía implantar tras decantación secundaria, o incluso dentro del propio tratamiento biológico. Posteriormente a la decantación secundaria se complementaba el proceso con adición de coagulante y floculante para facilitar la sedimentación posterior a lo que seguía una fase de filtración a través de arena. Finalmente, cuando se empleó CAP de partícula pequeña, el tratamiento finalizaba con la aplicación de ultrafiltración.

También se cuenta con la experiencia como tratamiento cuaternario de lechos de CAG con granulometría comprendida entre 0,6-2,4 mm, tanto en lecho fijo como fluidificado. La Figura 2 recoge un esquema del tratamiento usando lecho fijo.

Ozonización

Clarificador secundario

Filtración

Dosis medias de CAP: 1, 8-4mgozono/L; 0,4 - 0,7mgozono/mg COD

Figura 3.-EDAR de Werdhölzli con tratamiento mediante ozono seguido de filtración a través de arena (fuente DAQUAS, 2025).

Flujo de retorno
Agua Equilibrar

En la EDAR de Werdhölzli se procedía a la ozonización del agua depurada procedente de la decantación secundaria finalizando el tratamiento con filtración a través de arena (ver Figura 3). Aquí las dosis aplicadas de ozono oscilaron entre 1,8-4 mg/L, mientras que se requirió entre 0,4-0,7 mg de ozono por mg de COD presente en el agua. Por otro lado, no se tiene definido qué opción es mejor económicamente, si usar oxígeno líquido en origen, o aire, para generar ozono. Finalmente, cuando el agua depurada contiene más de 0,1 mg/L de bromuro, se generan contenidos indeseables de bromatos en el agua tratada que hay que tratar. Además de estas dos EDAR, se recogieron datos de otras 8 EDAR con lo cual el espectro de experiencias abarcó cuatro plantas con CAP y filtración sobre arena, una con CAG en lecho fluidificado, cuatro más con ozonización seguida de filtración sobre arena, y una última equipada con ozonización y lechos fijos de CAG.

En este sentido, la Figura 4 presenta un resumen de las tasas de eliminación de CPE en tres categorías: plantas con carbón activo, plantas con ozonización y el resto con ozonización y filtración sobre arena. En las EDAR con carbón activo, y en las de ozono y filtración sobre arena el rendimiento del total de CPE superaba el 80%, algo más bajo con ozono y filtración sobre arena. En las de ozonización se lograba el rendimiento más alto (95%). Además, las dosis empleadas para los tratamientos más eficaces usados en las EDAR oscilaron entre 9-21 mg de CAP por litro, y entre 2-3,5 mg/ de ozono por litro, lográndose reducciones del 80% de los CPE de la TARU.

Por otro lado, la Figura 5 recogen las tasas de reducción de cada uno de los 12 CPE de la TARU para las dos tecnologías más eficaces de las empleadas, ozono y carbón activo. En el caso de la ozonización se superaba el 60% de eliminación como mínimo para can-

ARA Thunersee ARA Herisau ARA Schönau ARA Wetzikon

ARA Penthaz ARA Altenrhein ARA Werdhölzli ARA Neugut

ARA Bassersdorf ARA Reinach

de carbón activo

ozonización + GAC ozonización + filtro de arena

Figura 4. Porcentajes de eliminación de CPE en las EDAR según categorías: plantas con carbón activo, plantas con ozonización y el resto con ozonización y filtración sobre arena (fuente DAQUAS, 2025).

Ozonización

Carbón activo 1 3 5 7 9 11 2 4 6 8 10 12

Figura 5.-Rendimientos medios de eliminación de CPE limitados en la Directiva 2024/3019. (1) amisulprid; (2)carbamazepina; (3)citalopram; (4)claritromicina; (5)diclo-fenaco; (6)hidroclorotriazida; (7)metropolol; (8)venlafaxina; (9)benzotriazol; (10)cande-sartán; (11)irbesartán; (12)mezcla de 4-metilbenzotriazol (fuente DAQUAS, 2025).

desartán e irbesartán, y en el resto de los compuestos se alcanzan tasas de más del 80%. Para el carbón activo la mínima reducción se observó para candesartán, el 75% para irbesartán, superando el 80% casi en todo el resto de las substancias.

Los resultados aportados por las EDAR suizas indicaban que las tecnologías aplicadas podían ser útiles para

alcanzar los rendimientos establecidos en la Directiva (UE) 2024/3019 si bien los rendimientos de eliminación están siempre en función de las concentraciones de partida, que si son suficientemente elevadas, podrían suponer concentraciones de salida en agua depurada inadmisibles.

Desde el punto de vista económico, la Tabla 6 presenta un resumen de

Pantas

Tabla 6: Costes y consumos energéticos de los tratamientos cuaternarios aplicados en EDAR suizas, de tamaño grande y pequeño-medio (estudio de la Comisión V de DAQUAS, 2025).

Ozono, dosis 5 g/m³

Ozono dosis (5 g/m³) y Filtración sobre Arena

Carbón activo en polvo, dosis 10 g/m³

Carbón activo en polvo, dosis 10 g/m³, y Filtración sobre Arena

Consumo Energía Primaria

los costes energéticos en las EDAR. Se considera por un lado las EDAR con ozonización y una dosis tipo de O3 de 5 g/m³ y que tengan o no filtración posterior sobre arena. Para las EDAR que disponían de CAP, se toma como base una dosis de 10 g/ m³ y también las dos líneas anteriores, una con filtración sobre arena y la otra sin este proceso: la filtración sobre arena encarece lógicamente el tratamiento tanto de ozonización como de filtración en el apartado de consumo de energía de las EDAR. En el primer caso, un 40%, mientras que el CAP lo eleva hasta tres veces.

Si nos fijamos en el consumo de energía primaria, la filtración sobre arena lo eleva un 44% en las plantas con O3 , desde 0,27 €/m³ hasta 0,39 €/m³. Por su parte, para las EDAR con dosificación de CAP también lo incrementa desde 0,32 €/m³ hasta 0,44 €/m³, es decir, un 38%.

La segunda parte de la tabla se fija en los costes económicos expresados en €/m³ para dos tipos de EDAR tes-

tigo, una pequeña con una capacidad de tratamiento de 14.000 h-e y otra grande, capaz para 590.000 h-e. En este caso, los costes medios para O3 son 3,6 veces más altos en plantas pequeñas frente a las grandes EDAR sin filtración sobre arena y 3,3 veces superiores con filtración sobre arena. En cuanto a los costes medios en EDAR con CAP, en las EDAR pequeñas sin filtración sobre arena son 2,2 veces superiores a las grandes EDAR, y hasta 2,6 veces más altos si disponían de filtración sobre arena.

Por último, los costes económicos de los cuaternarios expresados en €/h-e/año, en pequeñas EDAR frente a grandes EDAR, tienen un coste medio con O3 sólo, de 32 €/h-e/año frente a 6,1 €/h-e/año; con O3 y filtración sobre arena de 63,5 €/h-e/año frente a13 €/h-e/año; con CAP sólo, de 60 €/h-e/año frente a 18,5 €/h-e/año; y

Ozonización y carbón activo, seguidos de filtración sobre arena o con ultrafiltración, son herramientas útiles para eliminar contaminantes

emergentes del agua depurada

Materia en suspensión

FILTRACIÓN

SUMINISTROS DE O 2 VÍA PLANTAS COMPUESTOS GASEOSOS DE NITRÓGENO

DESNITRIFICACIÓN

NITRIFICACIÓN

VOLATILIZACIÓN DE AMONIACO

Materia orgánica

Nitrógeno

Fósforo

Patógenos

DEGRADACIÓN BACTERIANA

ABSORCIÓN ABSORCIÓN

Agua tratada Agua residual

ADSORCIÓN PRECIPITACIÓN

FILTRACIÓN, PREDACIÓN, ADSORCIÓN ETC.

Figura 6.-Esquema de un humedal artificial con los mecanismos activos en la depuración de contaminantes presentes en el agua residual.

aguas residuales españoles, más considerable en las pequeñas EDAR con menos recursos. Y asímismo habrá que vigilar la repercusión del incremento energético de los cuaternarios sobre la buscada neutralidad energética de nuestras futuras EDAR.

Sistemas de depuración basados en la naturaleza o extensivos (SBN)

Dicho lo anterior, puede pensarse en la eliminación de CPE mediante tecno -

logías extensivas o sistemas basados en la naturaleza como suelen llamarse actualmente, de más bajo coste e inversión económica.

Podemos fijarnos al efecto en dos tipologías de SBN que pueden aportar buenas prestaciones a tenor de los datos recabados: los humedales y el lagunaje. En cuanto a los humedales artificiales, la Figura 6 recoge un esquema de aquellos. Constan de un cultivo herbáceo alimentado con agua residual pretratada. Se pueden observar en la figura los

diferentes mecanismos físicos, químicos y microbiológicos involucrados en la eliminación de materias en suspensión, materias orgánicas, patógenos y N y P. Dentro de las materias orgánicas, se han datado tasas de eliminación > 95% para fármacos y antibióticos (antiinflamatorios -paracetamol- y antidepresivos), ftalatos y productos de higiene personal (parabenos, filtros UV y fragancias) que se acumulan en las plantas herbáceas, las cuáles después han de ser sometidas a una gestión que tenga en cuenta su riqueza en estos compuestos o sus metabolitos.

El segundo tipo de SBN corresponde a los conocidos sistemas de lagunaje (Figura 7). En este caso, en un reciente trabajo realizado en Murcia se ha testado el comportamiento frente a los CPE recogidos en la TARU en una EDAR de fangos activos equipada después con un lagunaje como tratamiento cuaternario.

Figura 7.-Esquema general de depuración mediante diferentes tipos de lagunas (fuente Díaz Gamboa et al., 2025).

Así, en la Figura 8 se puede observar para los CPE de la categoría 1 de la TARU, que salvo en el caso de la hidroclorotiazida, el lagunaje mejoraba el rendimiento con respecto a la EDAR en el resto de casos, alcanzando un máximo de eliminación del 90,4% para amisulprida frente al 59,2% original, y un mínimo de un 40,5% para carba-

Lagunas Anaerobias
Lagunas Facultativas
Lagunas de Maduración
FOTOSÍNTESIS

mazepina frente al 34,6% de partida. De los ocho CPE hay 5 casos con eliminaciones superiores al 80%.

Por otro lado, la Figura 9 presenta la comparativa de eliminación de los CPE de categoría 2 en la EDAR original y tras lagunaje: para benzotriazol e irbesartán la mejora es ostensible con el lagunaje (rendimiento cercano al 80%) pero no cumpliéndose para los otros dos compuestos.

Finalmente, testando las tasas de eliminación para cuatro compuestos de la categoría 1 y dos de la categoría 2, como establece la TARU, el rendimiento en la EDAR original fue del 48,1% mientras que con el lagunaje posterior mejoraba ostensiblemente alcanzando hasta el 83,9%.

CONCLUSIONES

Los compuestos emergentes proceden tanto de efluentes industriales como de los restos de la propia actividad domiciliaria en nuestras ciudades.

Su paso a través de las EDAR biológicas tiene un efecto dispar en su eliminación, y en todo caso, difícilmente alcanzará los niveles establecidos en la TARU de 2024, que establece la aplicación del denominado tratamiento cuaternario a tal fin.

En este sentido, el uso de carbón activo, ozonización, filtración sobre arena, e incluso coagulación-floculación o ultrafiltración, son procesos comprobadamente eficaces.

Rendimiento de eliminación (%)

Tratamiento secundario EDAR + Lagunas

Microcontaminantes

Figura 8.-Comparativa de eliminación de CPE de la categoría 1 de la TARU con tratamiento secundario convencional y tras lagunaje posterior (fuente Díaz Gamboa et al., 2025).

Rendimiento de eliminación (%)

Tratamiento secundario EDAR + Lagunas

Microcontaminantes

Figura 9.- Comparativa de eliminación de CPE de la categoría 2 de la TARU con tratamiento secundario convencional y tras lagunaje posterior (fuente Díaz Gamboa et al., 2025).

Además, las tecnologías basadas en la naturaleza, en particular, humedales y lagunajes, también pueden ayudar en la eliminación de los CPE presentes en nuestras aguas residuales.

El uso de carbón activo, ozonización, filtración sobre arena, e incluso coagulación-floculación o ultrafiltración, son procesos comprobadamente eficaces para la eliminación de contaminantes emergentes. Además, las tecnologías basadas en la naturaleza, también pueden ayudar en la eliminación.

BIBLIOGRAFÍA

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R. Marín Galvín (2026). Procesos fisicoquímicos en depuración de aguas, 2ª ed, 500 pp. Ed. Díaz de Santos. Madrid.

R. Marín Galvín et al. (2026). Innovaciones en los Humedales: las SBN para el tratamiento de las aguas urbanas. Tecnoaqua, 77, 84-94.

L. Díaz Gamboa et al. (2025). Eficacia de las lagunas como tratamiento cuaternario para reducir microcontaminantes según la nueva directiva europea. Tecnoaqua, 67, 2-7 www. tecnoaqua.es

REPORTAJE

LA INDUSTRIA DESAFÍO

ANTE EL DESAFÍO DEL AGUA

Águeda García de Durango

El agua se ha convertido en un factor que condiciona la competitividad de la industria. La creciente presión sobre los recursos hídricos, los episodios de sequía cada vez más frecuentes, el endurecimiento del marco regulatorio y las exigencias derivadas de los criterios ESG están transformando la manera en la que las empresas entienden la gestión del agua. Ya no se trata solo de consumir menos: es necesario garantizar el suministro, aumentar la resiliencia de las operaciones y avanzar hacia modelos cada vez más circulares. Esta transformación está afectando a todos los sectores industriales, pero resulta especialmente incisiva en aquellas actividades donde el agua es fundamental para el proceso productivo. Desde la industria alimentaria hasta la energética, pasando por la química, la siderurgia o los nuevos centros de datos, las compañías están acelerando inversiones en eficiencia, digitalización, reutilización y regeneración del agua con dos objetivos: reducir su impacto ambiental y asegurar la continuidad de su actividad en un escenario marcado por la incertidumbre climática.

Al mismo tiempo, está cambiando el papel de las empresas especializadas en servicios de agua industrial. Si tradicionalmente las plantas de tratamiento eran consideradas una infraestructura auxiliar destinada fundamentalmente al cumplimiento normativo, hoy for-

LA GESTIÓN DEL AGUA

HA DEJADO DE SER UNA OBLIGACIÓN AMBIENTAL

PARA CONVERTIRSE EN UN FACTOR ESTRATÉGICO DE COMPETITIVIDAD Y RESILIENCIA INDUSTRIAL

man parte de la estrategia de negocio de muchas compañías. La gestión del agua se integra cada vez más en las decisiones sobre inversión, producción y sostenibilidad, impulsando nuevas soluciones tecnológicas capaces de optimizar consumos, recuperar recursos y garantizar un suministro fiable incluso en escenarios de escasez.

Con todo ello, este especial reúne cinco visiones complementarias que permiten comprender cómo está evolucionando la gestión del agua en la in-

Cinco grandes tendencias que marcarán el futuro del agua

industrial

La seguridad del suministro se convierte en una prioridad empresarial

La reutilización deja de ser una opción para convertirse en un elemento estratégico

La digitalización y la inteligencia artificial transforman la gestión del agua

La resiliencia hídrica pasa del ámbito ambiental al núcleo de la estrategia de negocio

La colaboración entre industrias, operadores y administraciones será decisiva para acelerar la transición hacia un modelo más circular

dustria desde perspectivas diferentes, pero estrechamente relacionadas.

Por un lado, Mahou San Miguel, Unilever y Repsol explican cómo las grandes industrias intensivas en consumo de agua están incorporando este recurso a su estrategia corporativa. Aunque pertenecen a sectores muy diferentes, las tres empresas coinciden en que la eficiencia sigue siendo un objetivo prioritario, pero subrayan que el reto actual va mucho más allá del ahorro. La monitorización de consumos, la reutilización del agua, la evaluación de los riesgos asociados al estrés hídrico, la incorporación de recursos hídricos alternativos, la colaboración con la cadena de suministro o la protección de las cuencas donde operan forman ya parte de una gestión mucho más amplia e integrada.

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Por otro, Sitra e Inima (a través de Aquapolo Ambiental) aportan la perspectiva de quienes diseñan, construyen y operan las soluciones que hacen posible esa transformación. Sus responsables coinciden en señalar que las demandas de la industria han evolucionado notablemente en los últimos años. La reutilización de agua regenerada, la digitalización del ciclo integral, la IA aplicada a la operación de plantas o los proyectos de vertido cero se han convertido en herramientas habituales con las que las empresas buscan reforzar su competitividad y reducir su exposición a los riesgos derivados de la escasez de agua. También se pone de manifiesto que la tecnología ya no constituye un obstáculo para avanzar. Las soluciones disponibles permiten abordar proyectos cada vez más ambiciosos de regeneración, reutilización y optimización del recurso. Las principales barreras se sitúan ahora en ámbitos como la rentabilidad de determinadas inversiones, la necesidad de marcos regulatorios más ágiles o la colaboración entre administraciones, operadores e industrias para acelerar la implantación de nuevos modelos de gestión.

Otro de los mensajes comunes que se extrae de las conversaciones es el

creciente protagonismo de los datos. La monitorización en tiempo real, la analítica avanzada y la IA están permitiendo optimizar procesos, anticipar incidencias y tomar decisiones basadas en información objetiva, facilitando una gestión mucho más eficiente del agua y reforzando la resiliencia de las instalaciones industriales.

En conjunto, las cinco entrevistas dibujan una tendencia clara: la gestión del agua ha dejado de entenderse solo

LA REUTILIZACIÓN, LA

DIGITALIZACIÓN Y LA

INTELIGENCIA ARTIFICIAL ESTÁN REDEFINIENDO LA

FORMA EN QUE LA INDUSTRIA

GESTIONA UNO DE SUS RECURSOS MÁS CRÍTICOS

como una obligación ambiental para consolidarse como un elemento estratégico que condiciona la competitividad, la capacidad de adaptación al cambio climático y la viabilidad futura de la actividad industrial. La reutilización del agua, la economía circular, la digitalización y la colaboración entre todos los actores del ciclo del agua aparecen así como los grandes ejes sobre los que se construirá el futuro de la industria.

Foto: GS Inima

LA VISIÓN DE LA INDUSTRIA: PRODUCIR MÁS

Mahou San Miguel

CON MENOS AGUA

Nuestro principal reto es seguir reduciendo el consumo de agua mientras mantenemos el crecimiento de nuestra actividad

DIRECTOR DE MEDIO AMBIENTE EN MAHOU SAN MIGUEL

El agua constituye una materia prima esencial para Mahou San Miguel y uno de los ejes de su estrategia de sostenibilidad. La compañía ha logrado desacoplar el crecimiento de la producción del consumo de agua gracias a la mejora continua de sus procesos, la incorporación de tecnologías más eficientes y el impulso a la reutilización del recurso.

Bruno Martínez Falagán, director de Medio Ambiente de Mahou San Miguel, explica cómo la cervecera afronta los retos derivados del estrés hídrico y qué papel desempeñan la innovación, la economía circular y la colaboración para construir una industria más resiliente.

¿Qué papel ocupa la gestión del agua dentro de la estrategia global de sostenibilidad de Mahou San Miguel?

El agua es un recurso estratégico para Mahou San Miguel. No solo porque la cerveza está compuesta aproximadamente en un 90% por agua y es un elemento esencial en todo nuestro proceso productivo, sino porque su gestión responsable forma parte de nuestra estrategia de sostenibilidad, Compartimos Futuro.

estrés hídrico en determinadas zonas hacen cada vez más necesario optimizar el uso de este recurso y reforzar la resiliencia de nuestras operaciones. Para ello seguimos avanzando en la mejora continua de nuestros procesos, la reutilización y el desarrollo de soluciones innovadoras que permitan incrementar la circularidad. Concretamente, estamos avanzando en herramientas como la huella hídrica organizacional y los balances hídricos, que son las que nos permiten identificar dónde las actuaciones generan un mayor impacto y priorizar nuestras inversiones.

¿Qué objetivos concretos se han marcado en materia de reducción del consumo de agua y qué resultados han obtenido hasta la fecha?

Desde el 2000 hemos conseguido reducir un 48 % el consumo unitario de agua gracias a la optimización de procesos y la mejora de la eficiencia operativa

Nuestro enfoque en este ámbito combina tres líneas de actuación: mejorar la eficiencia del agua que utilizamos, aumentar la circularidad del recurso y generar conocimiento para tomar mejores decisiones.

¿Cuáles son los principales retos relacionados con el agua a los que se enfrenta su actividad industrial en España?

Mahou San Miguel cuenta con la mayor huella industrial del sector cervecero en España. Una huella industrial única que va mucho más allá de la capacidad productiva y que responde a una decisión estratégica de generar valor en los entornos donde operamos.

Nuestro principal reto es continuar reduciendo el consumo de agua mientras mantenemos el crecimiento de nuestra actividad, sin comprometer la calidad y la seguridad alimentaria. Además, el cambio climático y el aumento del

La eficiencia hídrica es una prioridad para Mahou San Miguel. Desde el 2000 hemos conseguido reducir un 48 % el consumo unitario de agua, gracias a la optimización de procesos, la mejora de la eficiencia operativa y la reutilización de agua en otros procesos en nuestros centros de producción.

Lo más relevante es que esta mejora se ha logrado mientras incrementábamos nuestra actividad. Un buen ejemplo es nuestro centro de producción de Alovera, donde la producción ha aumentado un 37 % desde 2000, mientras que el consumo de agua solo ha crecido un 16%, mejorando un 34 % la ratio de consumo.

¿Qué tecnologías o medidas de eficiencia hídrica están implantando en sus instalaciones para optimizar el uso del recurso?

Trabajamos de forma continua en la optimización de nuestros procesos industriales para reducir el consumo de agua en todas las fases de producción, integrando criterios de eficiencia hídrica en la gestión de nuestras instalaciones. Entre las principales medidas implantadas destacan la aplicación de iniciativas de mejora continua (SEM) adaptadas a las necesidades específicas de cada centro productivo; el establecimiento de objetivos específicos de reducción del

Estamos desarrollando herramientas como la huella hídrica organizacional y los balances hídricos para priorizar nuestras inversiones allí donde generan un mayor impacto

consumo de agua para cada fábrica; la optimización de los procesos de limpieza para minimizar el consumo de agua; y la modernización constante de los procesos productivos conforme a las Mejores Técnicas Disponibles (BREF europeo).

Además, impulsamos proyectos de innovación orientados a mejorar la eficiencia en el uso del agua, promoviendo su reutilización dentro de las instalaciones siempre que es posible e incorporando nuevas tecnologías que contribuyen a un aprovechamiento más eficiente del recurso y al avance hacia un modelo de producción cada vez más circular.

¿Hasta qué punto la reutilización y regeneración de aguas forma parte de su estrategia de gestión hídrica?

La reutilización del agua es uno de los pilares de nuestra estrategia de gestión hídrica. Desde hace años incorporamos sistemas que permiten reutilizar diferentes corrientes de agua en nuestros procesos productivos, reduciendo así la necesidad de captar nuevos recursos.

Por ejemplo, el biogás obtenido en las estaciones depuradoras de Alovera y Málaga se reutiliza como combustible renovable en las propias instalaciones, integrando agua y energía dentro de un modelo circular. Además, estamos desarrollando iniciativas innovadoras como el proyecto europeo ULTIMATE, en nuestro centro de Lleida y junto a Aqualia, que impulsa la circularidad del agua industrial.

¿Cómo están evaluando los riesgos asociados al estrés hídrico y al cambio climático en sus centros productivos?

La gestión sostenible del agua requiere una visión a largo plazo. Por ello, evaluamos de forma continua los riesgos asociados al cambio climático y al estrés hídrico para identificar aquellas zonas donde es necesario reforzar nuestras medidas de adaptación y protección del recurso. Este enfoque combina la mejora de la eficiencia operativa con ac-

tuaciones de conservación del entorno, desarrolladas en colaboración con entidades como WWF, orientadas a la protección y regeneración de los ecosistemas vinculados a nuestros manantiales y centros de producción.

La evaluación de riesgos se apoya en un sistema de gestión ambiental sólido. Todos nuestros centros realizan anualmente un análisis de riesgos ambientales. Asimismo, estos riesgos y el desempeño ambiental se revisan periódicamente en el marco de nuestros sistemas de gestión certificados según ISO 14001 y el Reglamento EMAS, lo que nos permite identificar oportunidades de mejora y reforzar la resiliencia de nuestras operaciones frente a los desafíos climáticos.

En los últimos años hemos reforzado este enfoque mediante el desarrollo de nuestra huella hídrica organizacional y el análisis detallado de los balances de agua de nuestros centros productivos. Este trabajo nos permite comprender mejor dónde se producen los principales consumos y oportunidades de mejora, para poder tomar decisiones basadas en datos.

¿Qué indicadores utilizan para medir su desempeño hídrico y cómo integran esos datos en la toma de decisiones?

Nuestro principal indicador es el consumo unitario de agua por volumen producido, ya que nos permite evaluar la eficiencia de nuestras operaciones y hacer un seguimiento de su evolución en el tiempo.

Además, monitorizamos de forma sistemática otros indicadores clave, como el consumo total, el volumen de vertidos, el agua efluente y el rendimiento de depuración, junto con indicadores específicos definidos para cada centro productivo. Todo ello se integra en el cuadro de mando ambiental de la compañía.

El seguimiento continuo de estos datos nos ayuda a identificar oportunidades de mejora, priorizar inversiones en eficiencia hídrica, definir objetivos concretos para cada fábrica y extender las mejores prácticas entre nuestros distintos centros de producción.

¿Qué exigencias o expectativas trasladan actualmente a sus proveedores y socios tecnológicos en materia de gestión del agua?

Entendemos que una gestión sostenible del agua solo puede lograrse trabajando de forma conjunta con toda nuestra cadena de valor. Por ello, buscamos colaborar con proveedores y socios tecnológicos que compartan nuestro compromiso con la innovación, la eficiencia y la mejora continua, impulsando conjuntamente soluciones que contribuyan a optimizar el uso de los recursos y avanzar hacia una industria cada vez más circular y resiliente.

En este marco, evaluamos el desempeño ambiental de nuestros proveedores a través del Portal del Proveedor, donde se valoran, entre otros aspectos, la implantación de sistemas de gestión ambiental y su compromiso con la sostenibilidad. Asimismo, nuestros operadores logísticos también están sujetos a procesos de auditoría y seguimiento ambiental para garantizar el cumplimiento de los estándares establecidos por la compañía.

¿Qué proyectos innovadores o iniciativas destacaría como especialmente relevantes para avanzar hacia una industria más eficiente en el uso del agua?

Uno de los proyectos más destacados es ULTIMATE, desarrollado junto a Aqualia en nuestra fábrica de Lleida. Esta iniciativa representa un avance significativo hacia la circularidad del agua en la industria al combinar la reutilización del agua con la valorización de la carga orgánica para la producción de biogás, contribuyendo tanto a una

El proyecto ULTIMATE representa un avance significativo hacia la circularidad del agua industrial al combinar reutilización del agua y producción de biogás

Evaluamos de forma continua los riesgos asociados al cambio climático y al estrés
hídrico para reforzar la resiliencia de nuestras operaciones

gestión más eficiente del recurso como a la generación de energía renovable.

Más allá de este proyecto, impulsamos de forma continua iniciativas orientadas a mejorar la eficiencia hídrica en nuestros centros productivos. Entre ellas destacan la aplicación de las Mejores Técnicas Disponibles (BREF europeo), la implantación de medidas específicas de ahorro de agua adaptadas a las necesidades de cada fábrica y la modernización constante de nuestros procesos productivos.

Asimismo, contamos con sistemas propios de depuración en muchos de nuestros centros productivos, que, además de garantizar un tratamiento eficiente del agua, permiten aprovechar el biogás generado durante el proceso como fuente de energía renovable. Todo ello forma parte de nuestra estrategia para avanzar hacia un modelo industrial cada vez más eficiente, circular y resiliente.

¿Cómo imagina la gestión del agua en su sector dentro de diez años y cuáles serán las principales prioridades?

La gestión del agua será cada vez más eficiente y circular. Las empresas tendremos que ser capaces de producir más utilizando menos recursos, apoyándonos en la innovación tecnológica, la reutilización del agua y una gestión basada en los datos en tiempo real.

Al mismo tiempo, será imprescindible reforzar la colaboración entre administraciones, empresas, centros tecnológicos y organizaciones ambientales para proteger los recursos hídricos y aumentar la resiliencia frente al cambio climático. En Mahou San Miguel queremos seguir contribuyendo a esa transformación desde una visión que combine eficiencia, innovación y conservación del entorno.

Unilever

El 70% de nuestra huella hídrica se concentra en la cadena de suministro agrícola

Ana Palencia

SUSTAINABLE BUSINESS AND COMMUNICATIONS DIRECTOR DE UNILEVER

Para Unilever, la gestión del agua trasciende el ámbito de sus propias instalaciones y abarca toda la cadena de valor. La compañía impulsa programas de gestión responsable del recurso tanto en sus centros productivos como en los territorios y ecosistemas de los que depende su actividad, con especial atención a la agricultura, donde se concentra la mayor parte de su huella hídrica.

En esta entrevista, Ana Palencia, Sustainable Business and Communications Director de Unilever, analiza los desafíos que plantea el estrés hídrico para la industria y defiende un modelo basado en la colaboración, la innovación y la gestión compartida de los recursos hídricos.

¿Qué papel ocupa actualmente la gestión del agua dentro de la estrategia global de sostenibilidad de Unilever?

La gestión responsable del agua es una prioridad estraté gica para Unilever dentro de nuestro pilar de Naturaleza, uno de los cuatro grandes ámbitos de actuación de nues tra estrategia de sostenibilidad, junto con Clima, Plásticos y Medios de Vida. Consideramos el agua un recurso esen cial para nuestras operaciones, nuestra cadena de sumi nistro y las comunidades donde operamos. Por ello, traba jamos para proteger los ecosistemas relacionados con el agua, mejorar la eficiencia hídrica y reforzar la resiliencia frente al estrés hídrico.

Nos hemos comprometido a

implantar programas de gestión responsable del agua en 100 ubicaciones situadas en zonas de estrés hídrico antes de 2030

¿Cuáles son los principales retos relacionados con el agua a los que se enfrenta su actividad industrial en España?

Los principales desafíos están vinculados al aumento de los episodios de sequía, la creciente presión sobre los recursos hídricos y la necesidad de adaptarnos a escenarios climáticos cada vez más complejos. Además, en nuestro caso es fundamental considerar no solo el agua utilizada en nuestras operaciones industriales, sino también la asociada a las materias primas agrícolas que forman parte de nuestra cadena de valor, donde se concentra aproximadamente el 70 % de nuestra huella hídrica.

¿Qué objetivos concretos se han marcado en materia de reducción del consumo de agua y qué resultados han obtenido hasta la fecha?

Nuestro enfoque no se centra únicamente en reducir el consumo de agua, sino en gestionar de forma sostenible los recursos hídricos allí donde operamos. A nivel global, Unilever se ha comprometido a implementar programas de gestión responsable del agua en 100 ubicaciones situadas en zonas de estrés hídrico antes de 2030. A cierre de 2025 ya habíamos alcanzado 29 programas activos, frente a 21 en 2024 y 13 en 2023.

¿Qué tecnologías o medidas de eficiencia hídrica están implantando en sus instalaciones para optimizar el uso del recurso?

Aplicamos planes de gestión hídrica específicos en nuestras instalaciones, que incluyen monitorización continua del consumo, optimización de procesos, mejora de la eficiencia operativa y reutilización de agua siempre que es

técnicamente viable. Además, promovemos la innovación en formulaciones y procesos productivos para reducir la intensidad hídrica asociada a nuestros productos

¿Hasta qué punto la reutilización y regeneración de aguas forma parte de su estrategia de gestión hídrica?

Es un elemento importante de nuestra estrategia. Buscamos minimizar la extracción de agua dulce procedente de recursos compartidos mediante la reutilización y el reciclaje del agua allí donde resulta viable desde el punto de vista técnico, ambiental y sanitario. Entendemos que avanzar hacia modelos circulares del agua será cada vez más relevante para la industria en los próximos años.

¿Cómo están evaluando los riesgos asociados al estrés hídrico y al cambio climático en sus centros productivos?

Utilizamos herramientas de evaluación reconocidas internacionalmente, como el WRI Aqueduct Water Risk Atlas, para identificar instalaciones situadas en áreas con alto o muy alto estrés hídrico. Esta información nos permite priorizar inversiones, desarrollar planes de gestión específicos y trabajar con otros actores del territorio para reforzar la resiliencia de las cuencas donde operamos.

Utilizamos herramientas como el WRI Aqueduct

Water

Risk Atlas para priorizar inversiones y desarrollar planes específicos de gestión

¿Qué indicadores utilizan para medir su desempeño hídrico y cómo integran esos datos en la toma de decisiones?

Monitorizamos indicadores como la captación, el consumo y la descarga de agua en nuestras operaciones. Estos datos se integran en los sistemas de gestión ambiental de

nuestras plantas y sirven para identificar oportunidades de mejora, establecer prioridades de inversión y evaluar el progreso de nuestros programas de gestión hídrica.

¿Qué exigencias o expectativas trasladan actualmente a sus proveedores y socios tecnológicos en materia de gestión del agua?

Esperamos que nuestros socios compartan nuestro compromiso con la sostenibilidad. A través de nuestra Responsible Partner Policy y de nuestros programas de abastecimiento sostenible, promovemos prácticas responsables en materia ambiental, incluida la gestión eficiente del agua, la evaluación de riesgos y la mejora continua del desempeño ambiental.

¿Qué proyectos innovadores o iniciativas destacaría como especialmente relevantes para avanzar hacia una industria más eficiente en el uso del agua?

Destacaría nuestro trabajo en agricultura regenerativa junto a socios como Grupo Conesa para la producción de tomate destinado a productos Knorr. Gracias a tecnologías como sensores, inteligencia artificial, sistemas digitales y sistemas avanzados de riego, se ha conseguido reducir significativamente el consumo de agua. En algunos proyectos se han alcanzado reducciones del 35% mediante riego por goteo y ahorros adicionales de hasta el 26% gracias a la optimización digital del riego.

¿Cómo imagina la gestión del agua en su sector dentro de diez años y cuáles serán las principales prioridades?

La gestión del agua evolucionará desde una visión centrada en la eficiencia hacia un enfoque integral de resiliencia hídrica. Las compañías deberán trabajar cada vez más en colaboración con administraciones públicas, comunidades locales, agricultores y proveedores para proteger las cuencas y los ecosistemas de los que dependen. La digitalización, la reutilización de agua, la agricultura regenerativa y los programas de gestión compartida del recurso serán elementos clave para garantizar la competitividad y la sostenibilidad del sector a largo plazo.

En Unilever creemos que el futuro pasa por generar un impacto positivo no solo dentro de nuestras operaciones, sino también en los territorios donde desarrollamos nuestra actividad.

Repsol

El agua ha pasado de ser una cuestión operativa a un activo estratégico para la competitividad de la industria energética

Repsol ha situado la gestión del agua como uno de los ejes estratégicos de su transformación industrial y de su hoja de ruta hacia la descarbonización. La compañía trabaja para reducir progresivamente su dependencia de fuentes convencionales mediante la reutilización, la regeneración y el uso de recursos hídricos alternativos, al tiempo que refuerza la resiliencia de sus complejos industriales frente al estrés hídrico.

En esta entrevista, Clara Rey, directora de Sostenibilidad de Repsol, explica cómo la estrategia Water Zero está orientando las inversiones y proyectos para avanzar hacia el objetivo de cero captación neta de agua dulce en 2050. Además, analiza el papel que desempeñará el agua en el desarrollo de nuevos vectores energéticos, como el hidrógeno renovable y los combustibles renovables, y las tecnologías llamadas a impulsar una gestión cada vez más eficiente y circular del recurso.

¿Qué importancia tiene la gestión del agua dentro de la estrategia de sostenibilidad y transición energética de Repsol?

El agua es un recurso clave en las operaciones de la compañía y, por tanto, tiene un papel relevante en la transición energética. Repsol se compromete con la gestión del agua en todos sus negocios, apoyando la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular, el Objetivo 6 Agua limpia y saneamiento, tal como se refleja en el Plan Global de Sostenibilidad y en los Planes Locales.

DIRECTORA DE SOSTENIBILIDAD DE REPSOL

En 2022 nuestro consejero delegado, Josu Jon Imaz, firmó el CEO Water Mandate reforzando el compromiso público de Repsol con la mejora continua en la gestión del agua y con el reporte transparente para hacer frente a los retos globales del agua. El CEO Water Mandate es una iniciativa liderada por el Pacto Mundial de Naciones Unidas en colaboración con Pacific Institute. Este mandato ofrece una plataforma única para establecer asociaciones de múltiples partes interesadas para abordar los retos relacionados con la escasez, la calidad, la gobernanza, el acceso al agua y al saneamiento y compartir las mejores prácticas sobre estas seis líneas de actuación para la gestión estratégica del agua: operaciones directas; cadena de suministro y gestión de cuencas hidrográficas; acción colectiva; política pública; participación en la comunidad; y transparencia

¿Cuáles son actualmente los principales usos del agua en sus complejos industriales y qué retos plantea su gestión?

El uso mayoritario del agua captada en la compañía es la refrigeración de los procesos industriales. El agua también se utiliza para producir vapor o incorporarla en los diferentes procesos industriales, en las actividades de perforación y desarrollo y, en menor medida, para abastecer las redes de saneamiento, redes contra incendios y para la dotación de los servicios de mantenimiento y limpieza de los equipos e instalaciones.

Algunos de los principales retos a los que nos enfrentamos, especialmente en España, es el avance regulatorio para garantizar la protección del entorno a través de la mejora continua de la calidad de los vertidos. Debido a ello, alcanzamos calidades que, muchas veces, ya son compatibles con la reutilización directa de los vertidos una vez tratados. Así mismo, fortalecer nuestra resiliencia hídrica frente a los efectos del cambio climático y fomentar la economía circular del agua y el uso de recursos hídricos no convencionales son retos muy relevantes.

La recirculación y la reutilización del agua son una palanca fundamental para alcanzar nuestro objetivo de agua en el negocio de Refino y Química

¿Qué objetivos se ha marcado Repsol en materia de reducción del consumo de agua dulce y aumento de la reutilización?

La compañía ha definido dos objetivos absolutos con relación al agua para atender sus impactos, riesgos y oportunidades materiales en línea con los compromisos establecidos en la política de medioambiente. Estos compromisos se refieren principalmente a la reducción de la captación de agua dulce procedente del medioambiente, en especial, en zonas de riesgo hídrico, en el entorno de las operaciones. Dado que captación y consumo son dos variables directamente relacionadas, con estos compromisos, se aspira también a reducir el consumo de agua dulce:

• Alcanzar en 2050 la cero captación neta de agua dulce procedente de fuentes convencionales del medioambiente para las instalaciones del negocio de refino y química ubicadas en la Península Ibérica.

• Alcanzar en 2035 la cero captación neta de agua dulce procedente de fuentes convencionales del medioambiente para el activo de Marcellus del negocio de exploración y producción ubicado en Estados Unidos. En ambos casos, se están implementando acciones de reciclado y reutilización del agua. Por ejemplo, en refino y química, se están optimizando los procesos de tratamiento terciario del agua, así como aumentando la capacidad hidráulica para la distribución interna del agua. En Marcellus se están adaptando las instalaciones para incrementar su capacidad de almacenamiento y, con ello, su reciclaje.

¿Qué papel desempeñan la recirculación y la reutilización de agua en las refinerías y centros industriales de Repsol?

La recirculación y la reutilización del agua son una palanca fundamental para poder alcanzar el objetivo de agua del negocio de refino y química en los centros industriales de Repsol en la Península Ibérica.

En primer lugar, reduce la dependencia de fuentes convencionales de agua dulce. La reutilización de los propios efluentes tratados y la recirculación interna permiten disminuir la captación de agua procedente de ríos, acuíferos u otras fuentes convencionales. Esto es especialmente importante en complejos industriales ubicados en zonas con riesgo de estrés hídrico.

En segundo lugar, mejora la eficiencia operativa de las refinerías. Repsol impulsa mejoras operativas y tecnológicas para incrementar la recirculación interna del agua, especialmente en sistemas de refrigeración, plantas de tratamiento terciario y circuitos industriales. Estas medidas permiten utilizar el mismo volumen de agua varias veces antes de su vertido.

Y, en tercer lugar, favorece la economía circular del agua. Esta estrategia se basa en transformar las aguas residuales en un recurso aprovechable mediante tratamientos avanzados, reduciendo así la demanda de captación de agua dulce.

Un ejemplo de cómo tratamos de maximizar la regeneración y reutilización de aguas residuales industriales es el proyecto R3volution, consorcio formado por varias compañías europeas entre las que Repsol es socio industrial en el sector del Refino. El objetivo es desarrollar y demostrar una solución tecnológica que permita reutilizar más del 90% de agua residual industrial mediante tecnologías de regeneración y descarga líquida cero (ZLD), recuperando además solutos de valor añadido en el proceso y maximizando la integración energética con calor residual dentro del complejo de Puertollano.

Otro caso, en la refinería de Cartagena, ha sido la instalación de una unidad de ultrafiltración, previa a las membranas de ósmosis inversa, que ha permitido aumentar significativamente la recuperación de agua y la capacidad de recirculación de la instalación.

La disponibilidad de agua es un factor estratégico para la viabilidad y escalabilidad de proyectos como el hidrógeno renovable o los combustibles

renovables

¿Están incorporando recursos hídricos alternativos, como agua regenerada, para reducir la presión sobre las fuentes convencionales?

Sí, la incorporación de recursos hídricos alternativos como el suministro de agua regenerada de EDAR urbanas y aguas residuales industriales tratadas, bien sean procedentes de vertidos propios tratados o de un tercero, así como la desalación de agua de mar, es una de las líneas estratégicas que Repsol está impulsando para reducir la presión sobre las fuentes convencionales de agua dulce y avanzar hacia sus objetivos de gestión del agua.

En el complejo industrial de Tarragona, además del incremento de la recirculación y reutilización interna del agua, fomentamos el uso del agua regenerada procedente de EDAR urbanas. Desde 2012, Repsol participa en un proyecto de economía circular que reutiliza agua procedente de las depuradoras urbanas de Tarragona y Vila-seca para usos industriales como torres de refrigeración y calderas de generación de vapor. Gracias a ello, reducimos la captación de agua dulce procedente de los ríos Ebro y Gaià.

¿Cómo están evaluando los riesgos asociados al estrés hídrico y al cambio climático en sus instalaciones?

En Repsol evaluamos los riesgos asociados al estrés hídrico a través de nuestra propia herramienta Repsol Water Tool, con la que identificamos y evaluamos los impactos actuales y potenciales, así como los riesgos y las oportunidades materiales relacionados con el agua en las operaciones propias de la compañía. Para cada uno de los activos de la compañía evaluamos el nivel de estrés hídrico, tanto en los puntos de capta-

ción como en los de vertido, integrando la información de Aqueduct Water Risk Atlas del World Resources Institute. Aquellas regiones con niveles de estrés hídrico alto o muy alto son consideradas como áreas con riesgo hídrico. Esta evaluación nos permite priorizar actuaciones, con el objetivo de mejorar la resiliencia de las instalaciones y anticipar riesgos futuros.

¿Qué tecnologías considera más prometedoras para avanzar hacia una gestión más eficiente y circular del agua en la industria energética?

La transición hacia una gestión más eficiente y circular del agua en la industria energética pasa por combinar diferentes tecnologías que permitan reducir el consumo de agua dulce, incrementar la reutilización y recuperar valor de las corrientes residuales.

Entre las soluciones con mayor potencial destacan las tecnologías avanzadas de regeneración y reutilización de agua, basadas gran parte de ellas en procesos de membranas. Estas tecnologías de regeneración y reconcentración permiten adaptar la calidad del agua a las necesidades de cada proceso industrial y maximizar el porcentaje de recuperación de agua.

Utilizando distintas combinaciones de estas tecnologías (adaptando los esquemas según la naturaleza de las aguas a tratar, los requisitos ambientales y las necesidades de calidad para cada posible destino de reutilización dentro de la propia industria), serán cada vez más relevantes los esquemas de Mínima Descarga Líquida (MLD), especialmente en zonas con estrés hídrico o con requisitos ambientales más exigentes.

Otro ámbito especialmente prometedor, desde un punto de vista tecnológico, es la recuperación de recursos a partir de las aguas residuales, transformando el agua re-

Fortalecer nuestra resiliencia hídrica frente al cambio climático y fomentar la economía circular del agua son retos muy relevantes para la compañía

sidual en una fuente de valor mediante la recuperación de agua, energía o compuestos de interés para la propia operación industrial.

En nuestra opinión, el verdadero avance no vendrá de una tecnología concreta, sino de la integración inteligente de soluciones de regeneración, recuperación de recursos y eficiencia energética que permitan avanzar hacia instalaciones cada vez más resilientes, sostenibles y preparadas para un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos.

¿Cómo influye la disponibilidad de agua en proyectos emergentes como los combustibles renovables o el hidrógeno renovable?

La disponibilidad de agua es un factor estratégico para la viabilidad y escalabilidad de proyectos emergentes como los combustibles renovables, el hidrógeno renovable, los combustibles sintéticos o las iniciativas de economía circular. Aunque estos proyectos son clave para la descarbonización, algunos de ellos incrementan las necesidades hídricas de los complejos industriales. Por ello, el agua se considera un vector habilitante, tomándola en consideración para la transformación industrial y para el desarrollo de tecnologías y nuevos procesos de economía circular y generación de combustibles renovables.

no hídrico mediante la incorporación de nuevos tratamientos terciarios avanzados a los esquemas de depuración de efluentes que, además de permitir un aumento de la reutilización interna del agua, mejoran la calidad de los vertidos.

En 2025, la compañía recicló 17,25 millones de m³ de agua y reutilizó 2,60 millones de m³, mientras que avances operativos permitieron reducir un 30 % la carga de hidrocarburos en los vertidos respecto a años anteriores.

A través de la monitorización sistemática de la calidad del agua vertida y la incorporación de criterios alineados con la normativa europea y las mejores prácticas internacionales, nos focalizamos en reducir la presión sobre los recursos hídricos minimizando el riesgo de contaminación y el deterioro de los ecosistemas acuáticos.

La gestión del agua debe reducir impactos y riesgos, pero también reforzar la competitividad y la viabilidad a largo plazo de nuestros activos

industriales

Repsol está abordando este reto desde las etapas de visualización y, por supuesto, desde las de diseño mediante eficiencia, reutilización, regeneración y fuentes alternativas de suministro, de forma que el crecimiento de los nuevos vectores energéticos pueda compatibilizarse con la ambición de cero captación neta de agua dulce en 2050.

¿Qué avances han logrado en materia de control de vertidos, calidad del agua y protección del entorno hídrico?

Repsol ha avanzado significativamente en los últimos años en la gestión de vertidos y la protección del entor-

¿Qué papel cree que desempeñará el agua en la competitividad y sostenibilidad de la industria energética en la próxima década?

El agua ha pasado de ser una cuestión operativa a un activo estratégico para la competitividad y sostenibilidad de la industria energética en la próxima década.

La transición energética requerirá desarrollar nuevos proyectos industriales, como combustibles renovables, hidrógeno renovable o soluciones de economía circular, que deberán coexistir con un contexto de creciente estrés hídrico, mayor competitividad y exigencias regulatorias. Por ello, la capacidad para mejorar la eficiencia operativa, reutilizar y regenerar agua, incorporar fuentes no convencionales y reforzar la resiliencia hídrica será cada vez más importante.

En el caso de Repsol, ya hemos integrado esta visión en la estrategia Water Zero, con la ambición de alcanzar la cero captación neta de agua dulce del medioambiente para las instalaciones de Refino y Química en la península ibérica en 2050, convencidos de que la gestión del agua debe reducir impactos y riesgos, así como reforzar la competitividad y la viabilidad a largo plazo de nuestros activos industriales.

LA VISIÓN DE LOS OPERADORES: LAS SOLUCIONES QUE DEMANDA LA INDUSTRIA

Sitra

El agua ha dejado de ser una mera obligación legal para convertirse en un factor de sostenibilidad y competitividad

DE SITRA

La gestión del agua en la industria atraviesa una profunda transformación. La creciente presión regulatoria, el estrés hídrico y la necesidad de garantizar el suministro están modificando las prioridades de las empresas, que demandan soluciones cada vez más integrales para optimizar el uso del recurso y reforzar la resiliencia de sus procesos.

En esta entrevista, Javier Donato, director de Sitra, analiza cómo han evolucionado las necesidades del sector industrial, cuáles son las tecnologías con mayor proyección y por qué la reutilización, la digitalización y la inteligencia artificial se están consolidando como pilares de la nueva gestión del agua.

¿Cuáles son actualmente las principales demandas que reciben por parte de las industrias intensivas en consumo de agua?

Las consultas principales vienen ligadas a, en primer lugar, cuestiones regulatorias que afectan tanto al suministro de agua de aporte (KPI’s o limitaciones en cuanto al abastecimiento de agua de aporte recogido en autorizaciones ambientales, calidad del agua empleada en proceso...) como a la generación de aguas residuales (condiciones de vertido recogidas en autorizaciones ambientales, parámetros de vertido, tratamiento de contaminantes emergentes –PFAS, microplásticos, fármacos, pesticidas, etc).

Los sistemas de tratamiento y depuración de agua en la industria han pasado de ser sistemas auxiliares (casi commodity) o, en el caso de las estaciones depuradoras de aguas residuales industriales, de unidades de tratamiento a final de línea por obligación legal, a tener la consideración de una unidad productiva con importancia y relevancia en el sistema global de producción. El agua ya no es una mera obligación legal, sino que se trabaja con ella en términos de sostenibilidad y de competitividad.

Además, ha habido un importante cambio de percepción del riesgo que rodea al agua por parte de la industria (fundamentalmente en cuanto a su disponibilidad y calidad), por lo que es un factor claro de viabilidad empresarial.

¿Qué sectores están liderando la inversión en eficiencia hídrica y reutilización del agua?

Las industrias buscan cada vez más suministros de agua no convencionales que les permitan afrontar episodios de limitación del recurso

En general, considero que hay un consenso global por parte de todos los sectores industriales en ganar en eficacia y eficiencia con respecto a la gestión hídrica, pero la presión regulatoria, la criticidad del recurso “agua” en los procesos industriales y la capacidad inversora de ciertos sectores están llevando a una importante concentración de la inversión en sectores como el alimentario, energético, oil & gas, combustibles renovables y CPD’s.

También a suministros de agua no convencionales que complementen los convencionales de cara a afrontar episodios de limitación de suministro (donde tienen gran protagonismo los sistemas de regeneración de aguas); o a ganar en eficacia y eficiencia que minimicen el consumo del recurso “agua” por unidad productiva y que reduzcan los costos de su tratamiento (donde el desarrollo de estándares como la huella hídrica son importantes de cara al uso y conservación del recurso “agua”). Sin olvidar la digitalización del ciclo integral del agua.

¿Qué cambios han observado en los últimos años en las prioridades de sus clientes industriales respecto a la gestión hídrica?

¿Qué tecnologías están despertando un mayor interés entre las industrias para reducir consumos y aumentar la circularidad del agua?

En tratamiento de aguas de aporte siguen teniendo total protagonismo las tecnologías de membrana, y en lo que respecta a depuración de aguas residuales industriales, están ganando terreno los tratamientos anaerobios frente a los aerobios, tecnologías de lecho móvil (MMBR), tecnologías de membrana (MBR), procesos de oxidación avanzada (AOP), sistemas MLD y ZLD y sistemas de regeneración.

A esto se suman herramientas que permiten digitalizar y aplicar la IA en la gestión hídrica dentro de la industria, así como herramientas de modelización CFD’s que permiten simular tanto el comportamiento del agua en un proceso, como posibles impactos de los sistemas de tratamiento

(tanto en lo que respecta a emisiones a la atmósfera, como el posible impacto del vertido generado en redes de saneamiento o medios naturales de recepción).

¿Hasta qué punto la reutilización de agua regenerada está pasando de ser una opción a convertirse en una necesidad operativa?

Cuestiones regulatorias como las limitaciones de consumo de agua por unidad productiva recogidas en autorizaciones ambientales, potenciales riesgos de limitaciones de acceso al recurso agua (por falta de disponibilidad, decretos de sequía, contaminación de los suministros...), estándares de huella hídrica o financiación ligada a la sostenibilidad son aspectos que indudablemente llevan la reutilización de agua a ser considerada como un factor clave de sostenibilidad y competitividad del propio proceso empresarial.

¿Qué barreras siguen encontrando las empresas para implantar proyectos avanzados de reutilización o vertido cero?

La tecnología está suficientemente madura como para afrontar proyectos de reutilización, más allá de que la definición y validación, pasando por ensayos a escala laboratorio y en planta piloto, es necesaria en muchas situaciones por la singularidad y diversidad de las aguas residuales industriales. Por lo tanto, podemos asumir que la tecnología no es una barrera, si se valida convenientemente. De este modo, identificaría como barreras las siguientes:

• Cuestiones económicas. El costo de regenerar agua sigue siendo elevado y los incentivos económicos que podrían acompañar estas iniciativas (ayudas, reducción de cánones, etc.) todavía son insuficientes

• Obtención de permisos por parte de las Administraciones Públicas. En ciertos casos todavía no hay un consenso

Los estándares de huella hídrica están adquiriendo un papel cada vez más relevante para mejorar la eficiencia y conservar el recurso
Los tratamientos de membrana, los procesos anaerobios y las tecnologías
MBR, ZLD y de regeneración concentran hoy gran parte del interés de la industria

claro o, de haberlo, hay una diferencia clara de velocidad entre la iniciativa privada y las administraciones públicas que llevan a periodos largos para la obtención de las correspondientes autorizaciones

¿Qué servicios integrales ofrecen actualmente para acompañar a la industria en la gestión eficiente del agua?

Desde SITRA ofrecemos todo tipo de servicios, como estudios, auditorías, ensayos a escala de laboratorio, modelizaciones, pilotajes, EPC, operación y mantenimiento, producto químico, gestión de residuos...

¿Cómo están influyendo las nuevas exigencias regulatorias y los criterios ESG en la toma de decisiones de sus clientes?

A las nuevas exigencias regulatorias se suman los estándares que en el ámbito de la sostenibilidad a través de la ESG vienen desarrollando las empresas, pasando por el acceso a financiación bancaria ligada a aspectos de sostenibilidad, lo que ha llevado a la gestión hídrica a una dimensión no sólo económica, sino de verdadero valor que determina la competitividad e incluso la viabilidad de la empresa

¿Cuáles cree que serán las tendencias que marcarán el mercado del agua industrial en los próximos cinco años?

A nivel de tendencias para los próximos años, entiendo que serían la reutilización de aguas, el tratamiento de contaminantes emergentes, el incremento de la implantación de tecnología anaerobia en procesos biológicos de tratamiento de aguas residuales industriales, y la digitalización e irrupción de la IA.

GS Inima

La industria ha comprendido el verdadero valor del agua para asegurar su continuidad operativa

Marcio da Silva

CEO DE AQUAPOLO AMBIENTAL

La adaptación al cambio climático está impul sando una nueva generación de proyectos de agua industrial en los que la reutilización, la colaboración entre sectores y la digitalización adquieren un papel protagonista. Frente a un escenario de creciente incertidumbre hídrica, la garantía de suministro se ha convertido en una condición indispen sable para mantener la actividad industrial y atraer nuevas inversiones.

En esta entrevista, Marcio da Silva, CEO de Aquapolo Ambiental comparte su experiencia en el desarrollo de soluciones para grandes consumidores de agua y analiza las tendencias que marcarán la evolución del sector en los próximos años, desde la reutilización de aguas residuales municipales hasta la aplicación de inteligencia artificial en la operación de las plantas.

¿Cuáles son las principales demandas que actualmente reciben de las industrias con alto consumo de agua?

Actualmente, podemos dividir las demandas del sector in dustrial en tres categorías: La primera es eficiencia operativa: recibimos demandas relacionadas con proyectos de mejora y la operación de plantas de tratamiento de aguas residuales industriales y potables, con el fin de operar de manera más eficiente y garantizar el correcto mantenimiento de las instalaciones,

ya que estas estructuras no constituyen la actividad principal de muchas empresas.

La segunda, adaptación al cambio climático: el sector industrial busca una solución para el suministro de agua con calidad y cantidad garantizadas. La industria ha comprendido el verdadero valor del agua para su continuidad operativa y la garantía de las inversiones a mediano y largo plazo. Se han debatido con frecuencia soluciones como la reutilización de efluentes municipales para garantizar el suministro incluso durante períodos de sequía. Y la tercera, soluciones sostenibles: el sector industrial ha estado demandando soluciones que cumplan con los criterios de sostenibilidad desde todas las perspectivas: económico-financiera, ambiental y social; en otras palabras, proyectos que vayan más allá del suministro y contribuyan al medio ambiente y a la sociedad.

¿Qué cambios ha observado en los últimos años en las prioridades de sus clientes industriales con respecto a la gestión del agua?

El sector industrial busca más alianzas con empresas de servicios públicos y municipios para garantizar soluciones de suministro de agua sostenibles y la adaptación al cambio climático en sus plantas y operaciones. Paralelamente, se ha observado un cambio, principalmente en sectores como los centros de datos y la tecnología, que ha generado compromisos públicos con la neutralidad o la positividad hídrica, a través de proyectos y soluciones que contribuyen a aumentar la resiliencia hídrica de las regiones donde operan, es decir, una mayor preocupación por el impacto generado por sus operaciones.

¿Qué sectores lideran la inversión en eficiencia y reutilización del agua?

El sector industrial es pionero en la reutilización del agua, y muchas industrias ya la practican, pero dentro de sus instalaciones y sin utilizar aguas residuales municipales. Este cambio hacia alianzas más amplias y el uso de aguas residuales municipales ha crecido en Brasil, liderado por los sectores petroquímico, siderúrgico, tecnológico y de centros de datos.

¿Qué tecnologías generan mayor interés entre las industrias para reducir el consumo y aumentar la circularidad del agua?

Más allá de las tecnologías específicas, las industrias han buscado soluciones que sean financieramente sostenibles, además de satisfacer sus necesidades operativas. Además,

La automatización, la instrumentación y la inteligencia artificial permiten optimizar procesos, reducir costes y garantizar la calidad del agua reutilizada en tiempo real

las tecnologías de tratamiento terciario, como la ultrafiltración, la ósmosis inversa y la luz ultravioleta, han sido las principales utilizadas en la reutilización de aguas residuales.

¿En qué medida la reutilización de agua regenerada está pasando de ser una opción a una necesidad operativa?

Cada vez más, debido a los impactos del cambio climático, la reutilización del agua se ha convertido en la principal solución para garantizar el suministro. Además de transformar la economía lineal en una economía circular para los recursos hídricos, la reutilización del agua asegura la adaptación de muchas plantas industriales a eventos como sequías importantes. Esta adaptación garantiza la continuidad operativa y, por consiguiente, los ingresos de la empresa. Esto, a su vez, contribuye al mantenimiento y desarrollo del empleo, así como a garantizar que se sigan aplicando las inversiones, ya que el sitio adaptado brinda a los inversores la seguridad para seguir los planes de inversión locales.

¿Qué barreras aún encuentran las empresas al implementar proyectos avanzados de reutilización o de cero residuos?

Creo que la necesidad de contratos a mediano y largo plazo para amortizar las inversiones en infraestructura hídrica, como la reutilización, ha sido una barrera importante. Por otro lado, muchos sectores han enfrentado volatilidad económica debido a problemas geopolíticos. Esta combinación ha representado una barrera importante para la implementación de nuevos proyectos por parte de diversos

sectores industriales. En Brasil, en particular, aún existen problemas regulatorios con respecto al acceso a aguas residuales para proyectos de reutilización, lo que dificulta la viabilidad de muchos proyectos.

¿Qué servicios integrales ofrecen actualmente para apoyar a la industria en la gestión eficiente del agua?

GS Inima en Brasil cuenta con GS Inima Industrial, enfocada en el desarrollo de soluciones sostenibles y personalizadas para satisfacer las necesidades de los clientes industriales. Entre las diversas soluciones se incluyen proyectos de revitalización, operación y mantenimiento de plantas de tratamiento de agua y aguas residuales industriales, ingeniería y diseño de proyectos de reutilización interna y/o aprovechamiento de aguas residuales municipales, desalinización, entre otros. La compañía posee y opera Aquapolo Ambiental, el mayor proyecto de reutilización de aguas residuales en Latinoamérica y uno de los más grandes del mundo, y Águas de Reuso de Vitória, actualmente en construcción para reutilizar aguas residuales municipales y abastecer a los sectores siderúrgico y minero.

artificial en la optimización de los procesos de agua industrial?

En Aquapolo, estas tecnologías son fundamentales para el cumplimiento de los contratos con los clientes, además de garantizar una mayor eficiencia y optimización de los procesos y los costos.

Desde su implementación en 2012, Aquapolo nació como una planta automatizada con un alto nivel de instrumentación en todo el proceso, lo que garantiza la optimización del tratamiento y el control total de la calidad del agua reutilizada en tiempo real, monitoreada por operadores y con una señal distribuida a los clientes.

La gestión responsable del agua y las soluciones basadas en la naturaleza ganarán protagonismo en sectores como la tecnología y la alimentación

En 2026, comenzamos a trabajar en una plataforma de inteligencia artificial que gestiona la aireación del reactor biológico y la dosificación del coagulante para reducir el fósforo. Además de la rápida corrección de cualquier desviación en el proceso, elementos como la instrumentación y la automatización, así como la IA, han permitido una mayor gestión, velocidad y optimización de costes en la producción de agua reutilizada.

¿Cuáles cree que serán las tendencias que marcarán el mercado del agua industrial en los próximos cinco años?

¿Cómo influyen los nuevos requisitos regulatorios y los criterios ESG en la toma de decisiones de sus clientes?

Aquí en Brasil, los requisitos regulatorios y ESG, a pesar de influir en la agenda y el debate, aún han tenido poca influencia en la contratación e implementación efectiva de proyectos. A pesar de los criterios establecidos, las empresas aún tienen dificultades para justificar la rentabilidad de los proyectos de reutilización, debido a que no consideran las pérdidas potenciales derivadas de eventos extremos. Este es un factor diferenciador clave en la viabilidad de los proyectos de reutilización y las soluciones de gestión del agua.

¿Qué papel desempeñan la digitalización, el monitoreo en tiempo real y la inteligencia

Creo que en los próximos años, las tendencias en el mercado del agua industrial se centrarán principalmente en la sinergia y la simbiosis entre industrias de diversos sectores, pero ubicadas en las mismas regiones. Esto fomentará las alianzas entre industrias que puedan utilizar las aguas residuales de otras industrias para producir agua reutilizada, y especialmente la agrupación de industrias para ampliar los proyectos de reutilización de efluentes municipales. Además, se observa un crecimiento significativo en la tendencia de la gestión responsable del agua en los próximos años, en sectores como la tecnología y la alimentación, lo que sin duda influirá en otros sectores. Este movimiento ha generado proyectos muy positivos por parte de industrias que financian proyectos con soluciones basadas en la naturaleza y la regeneración de los cuerpos de agua como una forma de obtener beneficios compatibles con la neutralidad o positividad hídrica.

Anticiparse para competir: desalación y reutilización como palanca industrial

POR BELÉN GUTIÉRREZ, PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE DESALACIÓN Y REUTILIZACIÓN (AEDYR)

La historia de la industria también puede contarse a través del agua. Un ejemplo de ello es el complejo industrial de Puertollano, que alberga desde los años 60 la única gran refinería de petróleo de España alejada del mar y para cuyo funcionamiento el agua fue desde el principio una condición imprescindible. Esto no hubiera sido posible si en los años cuarenta, para cubrir las necesidades de la central térmica de esta ciudad y el desarrollo del complejo ligado a la explotación de pizarras bituminosas, no se hubiera iniciado una de las grandes obras necesarias para su funcionamiento, el embalse del río Montoro y la red de conducción que permitía abastecer de agua a estas instalaciones. Aquella solución, concebida hace décadas, sigue recordándonos una verdad esencial: no hay industria sin agua, y no hay futuro industrial sin planificación hídrica.

Esa lección histórica resulta hoy más vigente que nunca. Vivimos un contexto de sequías recurrentes, mayor presión sobre los recursos y una regulación cada vez más exigente, en el que la disponibilidad de agua ya no puede darse por sentada. La industria necesita certidumbre para operar, invertir y crecer, y esa certidumbre pasa por contar

con fuentes alternativas, flexibles y seguras. En ese escenario, la desalación y la reutilización del agua dejan de ser soluciones accesorias para convertirse en lo que son: fuentes complementarias e infraestructuras estratégicas de competitividad y resiliencia.

La desalación y la reutilización han dejado de ser soluciones accesorias para convertirse en infraestructuras estratégicas de competitividad y resiliencia

Durante demasiado tiempo, el debate sobre estas tecnologías se ha centrado en el abastecimiento urbano o agrícola. Sin embargo, la realidad industrial ha cambiado. Cada vez más sectores necesitan agua de calidad, en cantidad suficiente y con características ajustadas a sus procesos y necesidades. La energía, la minería, la química, la automoción o la industria alimentaria han entendido que disponer de agua “a medida” no es un lujo técnico, sino una ventaja operativa y estratégica. Esa capacidad de adaptación es clave para mantener la actividad en entornos donde el recurso natural ya no garantiza por sí solo la continuidad del negocio.

EL VALOR DE ANTICIPARSE

Y la cuestión no se refiere solo a la disponibilidad, sino también a la anticipación. Las empresas que integran la gestión del agua en su estrategia no esperan a que aparezca la restricción para reaccionar, actúan antes, diversifican fuentes y refuerzan su capacidad de respuesta y resiliencia. Esa anticipación, esa planificación, es una forma de competir mejor. En un mercado en el que los riesgos climáticos y regulatorios pesan cada vez más en la toma de decisiones, contar con soluciones como el agua desalada o regenerada permite reducir vulnerabilidades, estabilizar costes y proteger la actividad productiva.

Además, la aportación de la desalación y la reutilización va mucho más allá de la seguridad de suministro. Ambas tecnologías contribuyen a un modelo industrial más sostenible, más eficiente y mejor alineado con las exigencias de la transición ecológica. No se trata únicamente de consumir menos agua, sino de utilizar mejor cada recurso disponible y de cerrar ciclos allí donde antes solo existía desaprovechamiento. Y esto también es una ventaja estratégica.

La industria que integra la gestión del agua en su estrategia no espera a la restricción: se anticipa, diversifica sus recursos y fortalece su competitividad

En ese sentido, la reutilización industrial representa una evolución natural hacia la economía circular. El reciente marco normativo español, con el Real Decreto 1085/2024, refuerza precisamente esa dirección al ordenar y estimular un uso más eficiente del agua regenerada. Las políticas europeas y nacionales están enviando un mensaje inequívoco: el futuro de la gestión hídrica pasa por aprovechar hasta la última gota con criterios de eficiencia, control y sostenibilidad.

La industria, por tanto, no se enfrenta solo a una necesidad técnica, sino a una oportunidad de modernización y crecimiento. Incorporar agua desalada o regenerada en los procesos permite mejorar la resiliencia, reducir la exposición

a restricciones, facilitar nuevas inversiones y reforzar el compromiso ambiental de las empresas. Y todo ello con un efecto adicional muy relevante, la creación de un entorno más favorable para la localización industrial, especialmente en territorios donde el agua condiciona directamente el desarrollo económico.

INNOVACIÓN Y ENERGÍA

Uno de los grandes avances en el sector del agua de los últimos años ha sido la mejora tecnológica. La desalación ya no puede analizarse con la mirada de hace dos décadas. La ósmosis inversa, la recuperación de energía, el desarrollo de procesos, la digitalización y la incorporación de renovables han reducido de forma notable su huella energética y han mejorado su eficiencia operativa. Hoy hablamos de soluciones maduras, probadas, controlables e integradas en los objetivos de descarbonización y transición energética. En paralelo, la reutilización ha ganado peso como herramienta clave industrial de primer orden. Además, la digitalización permite monitorizar consumos, detectar fugas, optimizar procesos y anticipar escenarios de estrés hídrico.

Las empresas que avanzan en esta dirección y planifican el recurso, no solo ahorran agua, también mejoran su capacidad de decisión y su gobernanza interna. El agua se convierte así en un indicador de competitividad, no en un simple coste de operación.

Ese cambio de paradigma también ayuda a desmontar algunos mitos todavía presentes. La idea de que la desalación es por definición una tecnología excesivamente intensiva en energía no se corresponde con la realidad actual del sector. Tampoco es correcto simplificar el debate sobre el posible impacto ambiental del concentrado sin atender a la evolución tecnológica al estricto control ambiental de los proyectos desde su diseño y a las soluciones de valorización que ya se están desarrollando. La innovación no solo reduce y mitiga impactos, también abre nuevas oportunidades industriales y circulares.

La anticipación no es una respuesta a la escasez extrema; es una forma de atraer inversión, proteger la actividad industrial y competir mejor

VILLAPERI: UN MODELO PARA LA INDUSTRIA DEL FUTURO

En este sentido, y volviendo al ejemplo del inicio, si Puertollano representa la historia de una industria que entendió desde el principio que el agua era una condición para existir, Villaperi encarna el camino que debería seguir la industria del presente. La iniciativa asturiana de reutilización industrial, vinculada a la futura biofactoría de la EDAR, muestra cómo incluso en territorios con una supuesta disponibilidad hídrica se impone una lógica nueva y necesaria. No basta con tener agua: esa agua además debe ser

de calidad y hay que gestionarla con inteligencia, eficiencia y visión de largo plazo. Villaperi es especialmente valioso como ejemplo porque traduce en una solución concreta varios de los grandes debates del sector: la economía circular, la seguridad hídrica, la eficiencia energética y la colaboración entre Administraciones, operadores y tejido productivo. Además, responde a una realidad que ya no admite discusión, que los recursos hídricos no pueden usarse como si fueran infinitos, ni siquiera en territorios donde tradicionalmente el agua no ha sido un problema Ese es el mensaje más poderoso que puede ofrecer hoy un caso como el de Asturias. La anticipación no es una respuesta a la escasez extrema, es una forma de preparar el terreno para competir mejor, atraer inversión y asegurar capacidad industrial en el futuro y también en el presente. Por eso, Villaperi no debe verse solo como un proyecto local, sino como un modelo replicable para otras regiones y sectores.

España parte, además, de una posición de ventaja y especialmente sólida para liderar este proceso. El ser un país pionero y la experiencia acumulada durante décadas, la calidad de su tejido empresarial y el conocimiento técnico desarrollado en torno a la desalación y la reutilización lo sitúan en una posición de referencia internacional. Esa fortaleza se ha reflejado a lo largo de los años y se refleja en la actualidad, también en la capacidad de sus empresas para exportar conocimiento, tecnología, ingeniería y soluciones avanzadas de gestión del agua alrededor del mundo.

La celebración de nuestro próximo congreso internacional en Asturias confirma ese liderazgo y subraya el creciente interés por integrar estas soluciones en la estrategia industrial. La elección de esta ubicación, con su tradición industrial y su apuesta por la innovación, no es casual. Responde a una visión en la que agua, industria y sostenibilidad ya no se entienden por

separado. El presente y el futuro pasan por integrar y combinar recursos complementarios y aprovecharlos de manera eficiente y responsable.

En paralelo, el propio debate institucional está avanzando en la misma dirección. Las confederaciones hidrográficas, las Administraciones autonómicas y el sector privado comparten cada vez con más claridad la necesidad de promover una gestión más eficiente, resiliente y circular del agua. Ese alineamiento es una buena noticia, porque la magnitud del reto exige cooperación, inversión y agilidad en la toma de decisiones.

Si la industria quiere seguir siendo competitiva, debe asumir que la gestión del agua forma parte del núcleo de su estrategia, no de su perímetro. La disponibilidad del recurso condiciona la localización, la inversión, la continuidad operativa y la capacidad de crecimiento. Por eso, apostar por desalación y reutilización no es solo una decisión ambiental, es una apuesta estratégica por la estabilidad, por la independencia y por el futuro.

Si la industria quiere seguir siendo competitiva, debe asumir que la gestión del agua forma parte del núcleo de su estrategia, no de su perímetro

Puertollano nos recuerda que la industria siempre ha necesitado el agua para existir y crecer. Villaperi demuestra que hoy esa resolución debe hacerse además con criterios de circularidad, anticipación y eficiencia. Entre ambos ejemplos hay una misma enseñanza: las soluciones hídricas no llegan cuando el problema estalla, sino cuando alguien decide anticiparse y planificar. Y en esa anticipación se juega buena parte de la competitividad industrial del mañana. Esa anticipación es estrategia.

Marc Fargas i Mas

CONSEJERO DELEGADO DE AITASA

La reutilización y la economía circular marcarán el futuro del agua en la industria química

TEMAS: GESTIÓN DEL AGUA, INDUSTRIA, ECONOMÍA

CIRCULAR, SOSTENIBILIDAD

La gestión del agua se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad para la industria. Garantizar el suministro ya no depende únicamente de disponer de nuevas fuentes de agua, sino también de aprovechar al máximo cada metro cúbico mediante soluciones como la regeneración, la reutilización y la digitalización de las infraestructuras. La economía circular aplicada al ciclo del agua se posiciona así como una de las principales palancas para reforzar la resiliencia de los grandes polos industriales. En este contexto, el polo petroquímico de Tarragona constituye uno de los mayores ejemplos de gestión integrada del agua para uso industrial en Europa. A través de una red de distribución de más de 50 kilómetros y de la producción de agua regenerada procedente de efluentes municipales,

AITASA trabaja para reducir la dependencia de los recursos convencionales y avanzar hacia un modelo cada vez más circular. Actualmente, el 25% de las necesidades hídricas de la industria química del complejo se cubren con agua regenerada, un porcentaje que la compañía aspira a elevar hasta el 45% mediante nuevos proyectos de reutilización y recirculación.

Para conocer cómo está evolucionando este modelo conversamos con Marc Fargas i Mas, consejero delegado de AITASA, quien analiza los retos que plantea la gestión del agua en la industria química, el papel de la digitalización y la eficiencia energética, las oportunidades que ofrece la economía circular y las prioridades que marcarán el futuro de un recurso llamado a desempeñar un papel cada vez más estratégico para la competitividad industrial.

MARC FARGAS I MAS, AITASA

Tarragona concentra uno de los polos petroquímicos más importantes del sur de Europa. ¿Qué papel desempeña AITASA en la garantía del suministro y la gestión eficiente del agua para esta actividad industrial estratégica?

AITASA desempeña un papel esencial como garante del suministro de agua para uno de los complejos petroquímicos más importantes del sur de Europa. Con más de 65 años de servicio a la industria química, AITASA ha consolidado una red propia de distribución de agua con más de 50 km de tuberías interconectadas para asegurar el suministro de agua a las empresas asociadas. A la gestión realizada desde mediados de los 60, AITASA ha añadido la gestión de producción de agua regenerada a partir de efluentes municipales para ser reutilizados en la industria química, asegurando, hoy en día, una reutilización del 25% del total de sus necesidades hídricas. Asimismo, la regeneración de las aguas residuales industriales en un tratamiento conjunto único, le permite disponer de un elevado potencial de recirculación de agua con el fin de obtener, a medio plazo, un aprovechamiento del 45% de sus necesidades hídricas.

En un contexto marcado por la creciente presión sobre los recursos hídricos, ¿cómo ha evolucionado la gestión del agua industrial en los últimos años y cuáles son hoy las principales prioridades del sector?

En los últimos años la gestión del agua industrial ha experimentado una transformación significativa impulsada por

DEL 25% AL 45%: AITASA QUIERE CASI DUPLICAR EL USO DE AGUA REGENERADA

PARA CUBRIR

LAS NECESIDADES HÍDRICAS

DE

LA INDUSTRIA QUÍMICA

tres factores principales: la sequía, la regulación ambiental y la presión sobre los recursos hídricos. Las prioridades actuales del sector se centran en maximizar la eficiencia en el uso del agua, incrementar la reutilización y recirculación de agua regenerada, diversificar fuentes de suministro y garantizar la resiliencia ante episodios de escasez.

En ese contexto, empresas como AITASA han evolucionado desde un modelo de suministro tradicional hacia un enfoque más integral, basado en la sostenibilidad y la gestión avanzada del recurso hídrico.

La reutilización y regeneración de agua se han convertido en elementos clave para avanzar hacia una mayor resiliencia hídrica. ¿Qué proyectos o iniciativas está impulsando AITASA en este ámbito y qué resultados están obteniendo?

AITASA está impulsando proyectos orientados a incrementar el uso de agua regenerada en los procesos industriales, reduciendo la dependencia de fuentes convencionales. Estas

El enfoque circular permite transformar el agua residual en un recurso estratégico dentro del proceso industrial

iniciativas incluyen la mejora de infraestructura de tratamiento terciario y una mayor integración de agua regenerada en circuitos industriales. Los resultados se traducen en una mayor eficiencia hídrica y en la consolidación de un modelo más resiliente frente a escenarios de escasez hídrica.

En este sentido, AITASA trabaja en la ampliación del tratamiento terciario existente de 6 a 9 hm3, la recirculación de las aguas tratadas de la industria química con una potencialidad de 5 hm3 adicionales y la optimización de la planta de regeneración tratando el rechazo de ósmosis con lo que se esperan obtener 1,5 hm3.

¿Hasta qué punto la economía circular está transformando la gestión del agua en la industria química y qué oportunidades ofrece para reducir la dependencia de recursos convencionales?

La economía circular está redefiniendo la gestión del agua en la industria química. En este sentido, AITASA contribuye a cerrar el ciclo del agua mediante el reaprovechamiento de recursos y la minimización de vertidos. Esto genera oportunidades como la reducción del consumo de agua fresca, la valorización de corrientes residuales y la disminución del impacto ambiental.

El enfoque circular permite transformar el agua residual en un recurso estratégico dentro del proceso industrial. AITASA asume la presión de buscar fuentes de agua no convencionales con el fin de consolidar este tipo de proyectos para hacer más resiliente la industria frente a cualquier indisponibilidad hídrica convencional.

Por otro lado, la digitalización está revolucionando la operación de las infraestructuras hidráulicas. ¿Qué tecnologías están incorporando para optimizar la gestión de redes, mejorar la eficiencia operativa y anticipar incidencias?

La digitalización constituye uno de los pilares fundamentales para la transformación de la gestión del agua. En este ámbito, AITASA ha sido una entidad pionera, disponiendo desde hace

más de 15 años de una red propia de fibra óptica que permite la transmisión en tiempo real de la información correspondiente a los principales parámetros de explotación de sus más de 50 km de red de distribución de agua.

Sobre la infraestructura de comunicaciones, AITASA ha estado impulsando de forma continuada la incorporación de equipos avanzados de medición, sensorización e instrumentación, consolidando un sistema de monitorización inteligente de la red. La integración de sensores, plataformas de análisis de datos y modelos predictivos nos ha permitido evolucionar desde una gestión reactiva hacia una gestión predictiva, anticipándonos a posibles incidencias, optimizando el control de la calidad del suministro y mejorando la eficiencia operativa mediante el análisis continuo de la información obtenida en tiempo real.

Este proceso de digitalización ha incrementado la resiliencia de la red de distribución, reduciendo los tiempos de respuesta ante anomalías y optimizando la gestión de las infraestructuras.

La eficiencia energética es uno de los grandes desafíos de las instalaciones vinculadas al ciclo del agua. ¿Qué medidas están adoptando para reducir consumos energéticos y avanzar hacia una operación más sostenible?

El consumo energético asociado al ciclo del agua es un reto clave. Para abordarlo, AITASA está adoptando varias acciones encaminadas a la mejora energética de su proceso, en concreto optimizando procesos de bombeo, la utilización de equipos de alta eficiencia, mayor implementación de energías renovables para el autoconsumo y la mejora de la gestión operativa, contribuyendo, en conjunto, a la reducción de la huella de carbono y en el avance de un modelo de gestión más sostenible.

Aun así, AITASA quiere garantizar la mejor gestión sostenible del agua y por ello dispone de la certificación del 100% de energía de origen renovable.

Hemos evolucionado desde una gestión reactiva hacia una gestión predictiva gracias a la digitalización y al análisis continuo de los datos

AITASA OPERA CON ENERGÍA DE ORIGEN

100% RENOVABLE PARA GARANTIZAR UNA GESTIÓN DEL AGUA CADA VEZ MÁS

SOSTENIBLE

La adaptación al cambio climático exige infraestructuras cada vez más robustas y flexibles. ¿Qué retos plantea este escenario para una entidad como AITASA y cómo se están preparando para afrontarlos?

El cambio climático plantea retos importantes como la mayor variabilidad en la disponibilidad de recursos hídricos y el aumento de eventos extremos. Para afrontarlos, AITASA trabaja en diversificación de las fuentes de agua, mejora de la flexibilidad operativa entre diferentes fuentes de agua, refuerzo de infraestructuras esenciales y planificación a largo plazo. El objetivo es garantizar la continuidad del servicio incluso en escenarios de alta incertidumbre.

La colaboración entre administraciones, operadores y tejido industrial resulta fundamental para garantizar la seguridad hídrica. ¿Qué valor aporta la cooperación público-privada en el desarrollo de nuevos proyectos y soluciones?

La cooperación entre administraciones y empresas es clave para garantizar la seguridad hídrica. AITASA tiene amplia experiencia en este campo ya que hace más de 13 años inició una estrecha colaboración con la Agencia Catalana del Agua (ACA) para la definición de un proyecto de reutilización para el sector químico que se fundamentó en unos beneficios para ambas partes y el ámbito del Camp de Tarragona. AITASA ha participado, participa y participará en proyectos estratégicos para la mejor gestión sostenible del agua, coordinando con organismos públicos y apoyando el tejido industrial químico. Este modelo colaborativo permite desarrollar soluciones más eficientes, sostenibles y adaptadas a las necesidades del territorio.

Desde su experiencia, ¿qué innovaciones tecnológicas o tendencias marcarán el futuro de la gestión del agua en la industria durante los próximos años?

Ciertamente la tecnología para disponer de cualquier tipo de agua a partir de procesos de regeneración forzada o natural ya existe en estos momentos. Nuestro proyecto se empezó

a desarrollar en 1999 pero la tecnología existente en esos momentos no permitía implementarlo con robustez y coste asequible. Hoy en día, es necesario seguir desarrollando la tecnología para llevar estos proyectos a costes operativos más competitivos.

Además, toma mucha importancia la recuperación de elementos (críticos o estratégicos) que puedan contener las aguas a regenerar. Actualmente AITASA participa en un proyecto de recuperación de cloro y magnesio a partir del rechazo de una planta desalinizadora. Si se consolida el proyecto dará un valor añadido muy importante a la desalinización que, hasta el momento, carecía.

Mirando al horizonte de 2030, ¿cuáles son los principales objetivos estratégicos de AITASA y qué papel espera desempeñar la compañía en la transición hacia una industria más sostenible y resiliente?

El papel de AITASA será clave en la transición hacia una industria química en Tarragona más sostenible, garantizando un suministro de agua seguro, eficiente y alineado con los exigentes objetivos medioambientales.

De cara a 2030, estamos convencidos de que el agua dejará de ser un recurso meramente operativo para consolidarse como un activo estratégico para la competitividad de la industria. Esa visión marca nuestra hoja de ruta y condiciona todas las decisiones que estamos tomando.

Nuestro objetivo es seguir avanzando hacia un modelo en el que cada gota de agua aporte el máximo valor posible, incrementando su regeneración para favorecer la reutilización y la recirculación, al tiempo que evolucionamos desde un modelo tradicional de tratamiento hacia una auténtica plataforma de circularidad hídrica para la industria química. Esto implica optimizar continuamente la eficiencia energética y económica de cada metro cúbico tratado, así como desarrollar nuevas fuentes de suministro, como la regeneración avanzada o la

La cooperación entre administraciones y empresas es clave para garantizar la seguridad hídrica y desarrollar soluciones adaptadas al territorio
En 2030 el agua será un recurso estratégico, no solo operativo

desalación, que refuercen la seguridad hídrica del polo industrial de Tarragona.

Al mismo tiempo, tendremos que responder a un entorno cada vez más exigente. Será necesario adaptarnos a nuevas demandas de calidad del agua, a cambios en los volúmenes de consumo y a la incorporación de nuevas industrias para las que el agua constituye un factor estratégico. Todo ello vendrá acompañado de un marco regulatorio previsiblemente más ambicioso, que exigirá pasar de un enfoque basado únicamente en el cumplimiento técnico a otro en el que la gestión del agua tenga una dimensión claramente estratégica.

Nuestra aspiración es consolidarnos como un socio de referencia para nuestros clientes, participando desde el diseño

de soluciones de tratamiento y acompañándolos en sus propios procesos de transformación. Paralelamente, seguiremos trabajando para reforzar nuestra licencia social para operar, situando la gestión sostenible del agua en el centro de nuestra estrategia ESG, y apostando por el desarrollo del talento mediante una estrecha colaboración con universidades y centros tecnológicos para atraer nuevos profesionales a un sector altamente especializado.

En definitiva, queremos que AITASA desempeñe un papel decisivo en la transición hacia una industria química más sostenible y resiliente, garantizando un suministro de agua seguro, eficiente y preparado para responder a los retos ambientales, regulatorios e industriales de la próxima década.

REPORTAJE

CENTROS DE DATOS: EL DESAFÍO INVISIBLE DEL AGUA

EL CRECIMIENTO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ESTÁ ACELERANDO LA CONSTRUCCIÓN DE CENTROS DE DATOS EN TODO EL MUNDO Y SITUANDO EL CONSUMO DE AGUA EN EL CENTRO DEL DEBATE. MIENTRAS LAS GRANDES TECNOLÓGICAS DESARROLLAN NUEVAS SOLUCIONES PARA REDUCIR SU HUELLA HÍDRICA, INVESTIGADORES Y EXPERTOS RECLAMAN UNA EVALUACIÓN MÁS AMPLIA QUE TENGA EN CUENTA EL CONTEXTO TERRITORIAL, EL CONSUMO INDIRECTO ASOCIADO A LA ENERGÍA Y UNA MAYOR TRANSPARENCIA SOBRE EL IMPACTO REAL DE ESTAS INFRAESTRUCTURAS.

Águeda García de Durango

Cada vez que un usuario consulta un chatbot, genera una imagen mediante inteligencia artificial (IA) o almacena información en la nube, se pone en marcha una gigantesca infraestructura física. Miles de servidores trabajan de forma simultánea procesando datos, consumiendo electricidad y generando enormes cantidades de calor que deben disiparse de forma continua para garantizar el funcionamiento de los equipos.

Ese calor es hoy uno de los principales desafíos tecnológicos de la economía digital. Y, en buena parte del mundo, la solución sigue teniendo un protagonista silencioso: el agua.

Durante años, el debate ambiental sobre la IA se ha centrado en su consumo energético y en las emisiones de carbono asociadas. Sin embargo, el rápido despliegue de centros de datos ha puesto sobre la mesa una cuestión hasta hace poco ausente del debate público: la huella hídrica de la revolución digital.

La publicación, este mismo año, del informe Environmental Cost of AI’s Energy Use, elaborado por el Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH), ha contribuido a cambiar esa percepción. El documento advierte de que, si las tendencias actuales continúan, en

LA REVOLUCIÓN DE LA

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

HA CONVERTIDO EL AGUA

EN UNA INFRAESTRUCTURA

TAN ESTRATÉGICA COMO LA ENERGÍA

2030 los centros de datos asociados a la IA consumirán tanta agua como la necesaria para cubrir las necesidades básicas de aproximadamente 1.300 millones de personas, una cifra equivalente a toda la población del África subsahariana. En paralelo, su demanda eléctrica alcanzará los 945 TWh anuales, casi el triple del consumo conjunto de Pakistán, Bangladés y Nigeria.

Pero el propio informe lanza también un mensaje de prudencia: no se trata de cuestionar el desarrollo de la IA, sino de incorporar el agua y el territorio a una ecuación que hasta ahora solo se había analizado desde la óptica del carbono.

Y ahí es donde comienza uno de los debates más interesantes para el sector del agua.

Porque, ¿consumen realmente tanta agua los centros de datos? ¿Estamos ante un nuevo gran consumidor hídrico, o ante un impacto reducido pero concentrado en determinadas cuencas? ¿Son suficientes las métricas que

utiliza actualmente la industria? ¿Es posible compatibilizar el crecimiento de la economía digital con una gestión sostenible del recurso? Las respuestas están lejos de ser unánimes.

UNA INFRAESTRUCTURA

DIGITAL QUE NECESITA

DISIPAR CALOR

El origen del consumo de agua de un centro de datos responde a una cuestión física muy sencilla: toda la electricidad que alimenta los servidores acaba transformándose en calor.

“Una vez que la energía eléctrica entra en un centro de datos, se disipa en forma de calor y hay que retirarla de la sala de servidores”, explica Manuel García Domínguez, investigador predoctoral de la Universidad Carlos III de Madrid y el CSIC.

Tradicionalmente, la mayor parte de las instalaciones han recurrido a sistemas de refrigeración evaporativa. Durante buena parte del año, el enfriamiento puede realizarse mediante aire exterior, pero cuando la temperatura ambiente supera determinados umbrales, habitualmente entre los 27 y los 30 ºC, entran en funcionamiento torres de refrigeración que utilizan agua para disipar el calor.

En estos sistemas, entre el 80 % y el 90 % del agua termina evaporándose durante el proceso de refrigeración, mientras que el resto debe purgarse debido a la concentración de sales y

Algo que no es preocupante en términos globales puede generar problemas a escala local.
Pedro Martínez Santos, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

productos químicos empleados para evitar la corrosión y el crecimiento biológico en las instalaciones.

Esta necesidad de refrigeración explica que el consumo de agua dependa del

El consumo directo representa solo entre el 10 % y el 30 % de la huella hídrica total de un centro de datos.

Las grandes tecnológicas llevan varios años modificando sus estrategias para reducir esa dependencia.

En el caso de Google, la compañía sostiene que la refrigeración mediante

Manuel García Domínguez, investigador predoctoral de la Universidad Carlos III de Madrid y el CSIC. Soluciones para abastecimiento

exclusivamente basados en aire, pero reconoce que su utilización solo resulta adecuada cuando las condiciones hidrológicas locales lo permiten. Por ello, ha desarrollado un sistema propio

LA PRÓXIMA GENERACIÓN DE CENTROS DE DATOS YA NO

COMPETIRÁ SOLO POR REDUCIR EMISIONES, SINO TAMBIÉN POR MINIMIZAR SU HUELLA HÍDRICA

gía implantar en cada emplazamiento.

En zonas con elevado estrés hídrico, Google opta por refrigeración por aire o por el uso de agua regenerada. Además, Google se ha comprometido a reponer más agua de la que consume antes de 2030 y a publicar de forma transparente sus consumos anuales.

Amazon Web Services (AWS), por su parte, asegura que aproximadamente el 90 % del año sus centros funcionan mediante refrigeración por aire exterior y que solo utilizan agua durante los días más calurosos. Según datos facilitados por la compañía, sus instalaciones alcanzaron en 2025 una eficiencia hídrica media de 0,12 litros por kWh, siete veces inferior al promedio mundial del sector.

En este sentido, Microsoft ha seguido una estrategia similar, aunque con un paso adicional. La empresa anunció en 2024 un nuevo diseño de centro de datos concebido solo para cargas de trabajo de IA que elimina completamente el consumo de agua durante la operación mediante circuitos cerrados de refrigeración líquida a nivel de chip. Estas soluciones se incorporarán también a las nuevas infraestructuras previstas en España, tanto en Madrid como en Aragón.

La tendencia es clara: la refrigeración líquida de precisión, los circuitos cerrados y el uso creciente de agua regenerada se perfilan como algunas de las principales herramientas para reducir la presión sobre los recursos convencionales.

Sin embargo, para algunos investigadores, el debate no puede limitarse

solo al agua utilizada dentro del propio centro de datos.

MUCHO MÁS QUE EL AGUA DE REFRIGERACIÓN

Una de las principales aportaciones de la investigación académica en este ámbito consiste en ampliar el foco.

“Hay que diferenciar entre el agua utilizada y el agua consumida”, subraya Manuel García. El investigador recuerda que una parte importante del agua captada puede devolverse posteriormente al medio, mientras que otra desaparece del sistema por evaporación o por contaminación química. Esa diferencia resulta esencial para comprender el verdadero impacto hídrico de estas infraestructuras.

Pero existe un segundo aspecto mucho menos conocido: “El consumo directo de agua de un centro de datos

supone entre el 10 % y el 30 % del consumo total de la instalación”, explica.

El resto se encuentra en la electricidad. Buena parte del agua asociada a un centro de datos no se consume dentro de sus instalaciones, sino en las centrales eléctricas que producen la energía necesaria para alimentarlo. Centrales nucleares, térmicas o hidroeléctricas también requieren agua para sus propios procesos de refrigeración o generación.

Según las estimaciones realizadas por Manuel García a partir de datos de AWS para Aragón, este consumo indirecto podría representar entre el 70 % y el 90 % de toda la huella hídrica de un centro de datos, una variable que, en su opinión, apenas aparece reflejada en los indicadores utilizados en la actualidad por la industria.

El investigador considera que esta circunstancia limita el alcance de indi-

cadores ampliamente utilizados como el Water Usage Effectiveness (WUE), que únicamente contabiliza el agua empleada dentro de la instalación. “Los nuevos centros de datos prometen un WUE casi nulo gracias a circuitos cerrados, pero eso no significa necesariamente que consuman menos agua”, advierte.

La razón es sencilla: eliminar el agua de la refrigeración puede incrementar el consumo eléctrico necesario para disipar el calor mediante otros sistemas. Si esa electricidad procede parcialmente de fuentes que consumen agua durante su generación, la huella hídrica simplemente se traslada fuera del centro de datos.

Por ello, propone evaluar en conjunto indicadores como el WUE y el Power Usage Effectiveness (PUE), incorporando además el origen de la electricidad consumida y el nivel de

estrés hídrico del territorio donde se implanta la infraestructura.

¿CONSUMIDORES

RELEVANTES… O IMPACTO SOBREDIMENSIONADO?

En este punto, aparece una de las principales diferencias de enfoque entre los expertos. Desde una perspectiva hidrogeológica, Pedro Martínez Santos, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, considera que los centros de datos no constituyen hoy una de las principales presiones sobre los recursos hídricos ni en España ni a escala mundial. “La agricultura representa con diferencia el mayor consumidor de agua, seguida por el abastecimiento urbano y ciertos usos industriales”, señala.

Las cifras ayudan a contextualizar el fenómeno. Mientras el consumo

LAS GRANDES TECNOLÓGICAS

HAN SITUADO LA REPOSICIÓN DE AGUA Y LA REUTILIZACIÓN EN EL CENTRO DE SUS ESTRATEGIAS DE SOSTENIBILIDAD

mundial asociado a la IA podría situarse en torno a los 5 km³ anuales, la agricultura de regadío utiliza alrededor de 2.500 km³ y el abastecimiento doméstico alrededor de 750 km³ cada año. En términos globales, recuerda Martínez, los centros de datos representan apenas el 0,2 % del consumo agrícola mundial y alrededor del 0,7 % del consumo doméstico.

Sin embargo, el propio investigador introduce un matiz decisivo: “Algo que no es preocupante en términos globales, puede generar problemas a escala local”. Esa es la clave del debate, ya que no existe una respuesta universal.

Así, un mismo consumo puede resultar perfectamente asumible en una cuenca con abundancia de recursos y convertirse en un factor crítico en otra sometida a sequías recurrentes o con acuíferos sobreexplotados. “Por tanto, la evaluación debe realizarse a escala local y de cuenca, no únicamente a partir de cifras nacionales o globales”, insiste el hidrogeólogo.

En otras palabras, el verdadero impacto de un centro de datos no depende solo de cuánta agua consume, sino de dónde la consume, con qué tecnología lo hace y cuáles son las condiciones hidrológicas del territorio que lo acoge.

DE CONSUMIDORES A GESTORES

Conscientes de la creciente sensibilidad social en torno al agua, los grandes operadores tecnológicos han co -

Foto: Microsoft

menzado a modificar profundamente sus estrategias de sostenibilidad, con un discurso corporativo que ya no gira solo alrededor de la eficiencia energética. Ahora incorpora conceptos como water stewardship, water positive, reposición hídrica o resiliencia de cuencas.

Google fue uno de los primeros grandes proveedores cloud en asumir compromisos específicos de gestión del agua. La compañía se ha fijado el objetivo de reponer antes de 2030 más agua de la que consume en sus centros de datos y oficinas. Para lograrlo, desarrolla actualmente 165 proyectos de restauración hidrológica distribuidos en 97 cuencas hidrográficas de todo el mundo, además de financiar infraestructuras municipales de abastecimiento y reutilización, mejorar la detección de fugas y utilizar agua regenerada allí donde las condiciones locales lo permiten.

Pero quizá el cambio más interesante sea metodológico: antes de construir un nuevo centro de datos, Google aplica un marco científico propio que evalúa el estado de salud de la cuenca hidrográfica mediante indicadores de disponibilidad futura, tendencias climáticas, calidad del recurso, competencia entre usuarios o capacidad de las infraestructuras locales.

Cuando el riesgo hídrico resulta elevado, la compañía descarta directamente la refrigeración mediante agua y opta por soluciones basadas en aire o agua reciclada.

Microsoft ha recorrido un camino similar. Su estrategia pasa por desacoplar el crecimiento de la infraestructura digital del aumento del consumo de agua. Con ello, durante los últimos veinte años ha logrado reducir cerca de un 90 % la intensidad de uso de agua de sus centros de datos, pasando de 2,3 litros por kWh a apenas 0,27 litros por kWh en 2025. El objetivo ahora consiste en reducir otro 40 % adicional antes de 2030.

El caso de España: crecer donde el agua ya es un recurso estratégico

España se ha convertido en uno de los principales focos europeos para el desarrollo de centros de datos. La disponibilidad de suelo, el despliegue de nuevas infraestructuras eléctricas, la posición geográfica como puerta de entrada de cables submarinos y el creciente interés de los grandes proveedores de servicios cloud han situado al país en el mapa de las inversiones multimillonarias vinculadas a la IA. Madrid y Aragón concentran buena parte de estos proyectos, aunque otras comunidades autónomas también aspiran a atraer este tipo de infraestructuras. No obstante, el fuerte crecimiento previsto coincide con una realidad difícil de ignorar: buena parte del territorio español convive desde hace décadas con problemas estructurales de disponibilidad de agua, agravados por el cambio climático.

Esta coincidencia ha convertido el agua en uno de los principales factores de debate en torno a los nuevos centros de datos. Pedro Martínez incide en que el problema no reside tanto en la actividad en sí como en el contexto territorial donde se implanta: “El reto no consiste tanto en frenar la transformación digital como en asegurar que su desarrollo se adapte a las condiciones hidrológicas de cada territorio y contribuya a un uso eficiente de los

La principal novedad tecnológica reside en los nuevos centros específicamente diseñados para IA. Estos incorporan sistemas que eliminan el consumo operativo de agua en su práctica totalidad. Las futuras instalaciones de Madrid y Aragón utilizarán esta tecnología.

recursos naturales y al respeto a los usos existentes y a los ecosistemas”.

En la misma línea, Iker Alvarado, responsable de Transformación Digital de SITRA, considera que España dispone de fortalezas importantes para compatibilizar el crecimiento digital con la sostenibilidad hídrica, aunque advierte de que todavía queda mucho camino por recorrer: “El país dispone de experiencia avanzada en reutilización, gestión de sequías y tecnologías hídricas, lo que supone una base favorable. Sin embargo, el crecimiento previsto de nuevas infraestructuras digitales es muy relevante y algunas se ubicarán en zonas con estrés hídrico o elevada competencia por el recurso”.

A su juicio, el verdadero desafío será integrar el agua como un criterio estratégico desde las primeras fases del diseño. “La disponibilidad de agua debe integrarse en la planificación de nuevas infraestructuras digitales con el mismo nivel de prioridad que la energía, el suelo o la conectividad”, asevera.

La reciente revisión de la Directiva europea de Eficiencia Energética avanza precisamente en esa dirección, al obligar a los centros de datos de mayor tamaño a reportar anualmente indicadores de consumo energético, emisiones y uso de agua, aumentando la transparencia sobre este tipo de instalaciones.

Además, Microsoft ha vinculado sus inversiones a proyectos locales relacionados con el agua. Entre ellos destacan iniciativas de riego inteligente mediante IA en explotaciones agrícolas de Zaragoza, que ya han permitido ahorrar más de 150.000 m³ de agua durante 2025, o proyectos de detec-

ción de fugas junto a la Mancomunidad de Aguas del Sorbe y Aganova.

AWS, por su parte, defiende un enfoque basado en la eficiencia operativa. Según la entidad, aproximadamente el 90 % del año sus centros funcionan únicamente mediante refrigeración por aire y solo utilizan agua durante los episodios de mayor temperatura.

En 2025 alcanzaron una eficiencia hídrica media de 0,12 litros por kWh, y

afirman haber reducido un 52 % el uso de agua desde 2021. Su objetivo es convertirse también en una empresa water positive antes de finalizar la década.

En Aragón, donde se ubica su región cloud española, AWS desarrolla proyectos de restauración hidrológica, reutilización de aguas, captación de escorrentías, modernización de infraestructuras y aplicación de IA al riego agrícola y a la detección de fu-

Glosario imprescindible

PUE (Power Usage Effectiveness)

Mide la eficiencia energética de un centro de datos, comparando la energía total que consume la instalación con la empleada por los equipos informáticos.

WUE (Water Usage Effectiveness)

Expresa cuánta agua consume un centro de datos por cada unidad de energía utilizada por los equipos informáticos (normalmente litros/ kWh). No incorpora el consumo indirecto asociado a la generación de electricidad.

Refrigeración evaporativa

Sistema de refrigeración que disipa el calor mediante la evaporación del agua, reduciendo el consumo eléctrico respecto a otros sistemas, pero incrementando el consumo directo de agua.

Refrigeración líquida directa al chip

Sistema en el que un fluido refrigerante circula directamente sobre los procesadores para extraer el calor de forma mucho más eficiente que la refrigeración por aire, permitiendo reducir el consumo energético y, en determinados diseños, el uso de agua.

Water Positive

Compromiso por el que una organización devuelve al medio ambiente o a las comunidades más agua de la que consume mediante proyectos de reposición, restauración de cuencas, reutilización o mejora de infraestructuras hídricas.

Reposición hídrica

Conjunto de actuaciones destinadas a compensar el agua consumida mediante proyectos como restauración de humedales, recarga de acuíferos, modernización de infraestructuras, detección de fugas o mejora de la eficiencia del uso del agua.

gas. La compañía subraya además que el consumo directo de sus centros en Aragón representa únicamente el 0,03 % de la demanda industrial anual de la Demarcación Hidrográfica del Ebro.

MÁS ALLÁ DE LA EFICIENCIA: REUTILIZAR CADA GOTA

Si existe un consenso prácticamente unánime entre empresas tecnológicas, operadores del agua y expertos, es el enorme potencial que presenta la reutilización para reducir la presión sobre los recursos convencionales.

Para Alfredo Di Blasi, Europe Market Leader MicroE & Data Centers de Veolia, empresa experta en la gestión integral del agua, el mayor margen de mejora ya no se encuentra únicamente en consumir menos agua, sino en utilizar agua distinta: “El mayor recurso disponible para incrementar el suministro sin aumentar las captaciones de agua dulce son las aguas residuales tratadas”.

El directivo recuerda que entidades como Google ya obtienen una parte significativa del agua utilizada en sus centros de datos a partir de aguas regeneradas, mientras que Microsoft ha logrado reducir un 97 % el consumo de agua potable en algunas instalaciones mediante sistemas específicos de reutilización desarrollados junto a las administraciones locales.

Esta visión coincide plenamente con la de SITRA. Según Iker Alvarado, la refrigeración de un centro de datos no necesita recurrir necesariamente a agua potable. “El agua regenerada, la reutilización y otras fuentes alternativas tienen capacidad muy alta para disminuir la presión que los centros de datos ejercen sobre los recursos hídricos convencionales”, remarca.

El responsable de Transformación Digital de la compañía señala que el uso de agua procedente de depuradoras, efluentes industriales, captación pluvial o incluso desalación permite liberar recursos para otros usos prio-

Las aguas residuales tratadas representan una oportunidad para aumentar la disponibilidad de agua sin incrementar el uso de agua dulce.

Alfredo Di Blasi, Europe Market Leader

MicroE & Data Centers de Veolia.

ritarios. Además, los sistemas de recirculación interna acercan cada vez más estas instalaciones a modelos propios de economía circular. “No se eliminan por sí solos todos los impactos, pero sí se reduce la dependencia del agua dulce y se aumenta la resiliencia.”

EL FUTURO PASA POR INTEGRAR AGUA, ENERGÍA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La próxima generación de centros de datos será muy distinta de la ac -

tual: los servidores dedicados a IA seguirán aumentando su densidad de potencia y generando más calor, lo que obligará a desarrollar sistemas de refrigeración muy diferentes a los empleados hasta ahora.

Para Veolia, la evolución tecnológica girará alrededor de tres grandes ejes: refrigeración líquida directa al chip, reutilización extrema del agua mediante membranas y ósmosis inversa, y digitalización completa de la gestión hídrica mediante IA capaz de optimizar en tiempo real caudales, temperaturas y calidad del agua.

SITRA coincide en este diagnóstico, y prevé una expansión de los circuitos cerrados, la inmersión en fluidos dieléctricos, la conexión con redes urbanas de agua regenerada, los sistemas de vertido cero y el empleo masivo de sensores para controlar continuamente el funcionamiento hidráulico de las instalaciones.

En paralelo, la propia IA se convertirá en una herramienta para ahorrar agua dentro de los centros de datos, ajustando automáticamente la refrigeración en función de las cargas de trabajo, la meteorología o la disponibilidad del recurso.

UN DEBATE QUE ACABA DE COMENZAR

La expansión de la IA obliga a replantear muchas de las preguntas tradicionales sobre la sostenibilidad. Durante años bastó con medir emisiones de carbono; hoy resulta evidente que la energía ya no puede analizarse al margen del agua, y probablemente tampoco del territorio.

La discusión se desplaza hacia cuestiones como qué tecnologías deben emplearse, qué métricas describen su impacto, cómo integrar la planificación hidrológica en el desarrollo digital o qué papel deben desempeñar la reutilización, las aguas regeneradas y la transparencia en un contexto de cre-

ciente estrés hídrico.

Como resume Pedro Martínez, el desafío no consiste en elegir entre transformación digital o sostenibilidad. Consiste en conseguir que ambas avancen dentro de los límites que impone el territorio. Porque, igual que la electricidad, el agua se ha convertido en una infraestructura crítica para el futuro de la IA.

El desarrollo digital de estas instalaciones solo será posible con una infraestructura hídrica preparada para sostenerlo. Iker Alvarado, responsable de Transformación Digital de SITRA.

La inteligencia artificial está cambiando por completo las necesidades de refrigeración de los centros de datos. ¿Qué supone este cambio?

Las aplicaciones de IA utilizan GPUs que generan mucho más calor que los procesadores convencionales. La densidad de potencia supera ya con frecuencia los 30 kW por rack y se dirige hacia los 100 kW, un escenario en el que la refrigeración por aire deja de ser técnicamente viable. Por eso la industria está adoptando rápidamente sistemas de refrigeración líquida directa al chip y otras soluciones avanzadas capaces de disipar ese calor de forma mucho más eficiente.

¿Qué papel desempeñará la reutilización del agua en esta transformación?

Será uno de los pilares fundamentales. Las aguas residuales tratadas representan la mayor oportunidad para aumentar la disponibilidad de recursos sin incrementar las captaciones de agua dulce. Cada vez más operadores utilizan agua regenerada o desarrollan sistemas propios

de tratamiento y reutilización. El reto consiste en desacoplar la refrigeración del consumo de agua potable.

¿Qué innovaciones marcarán la próxima década?

La refrigeración líquida directa al chip, los sistemas avanzados de recuperación de agua mediante membranas y ósmosis inversa, la monitorización digital basada en IA y nuevos modelos como el Water-as-a-Service, que permiten externalizar completamente la gestión del agua de estas instalaciones.

Existe la idea de que un centro de datos sin consumo de agua siempre es la opción más sostenible. ¿Comparte esa afirmación?

No necesariamente. Es probablemente el principal malentendido que existe actualmente. Reducir el consumo directo de agua hasta cero puede incrementar el consumo energético y, dependiendo del origen de esa electricidad, aumentar también el consumo indirecto de agua. El objetivo no debe ser eliminar el agua a cualquier precio, sino optimizar conjuntamente el equilibrio entre agua y energía.

El objetivo ya no es eliminar el uso de agua, sino optimizar conjuntamente

el binomio agua-energía

Alfredo Di Blasi

EUROPE MARKET LEADER MICROE & DATA CENTERS DE VEOLIA

Iker Alvarado

RESPONSABLE DE TRANSFORMACIÓN DIGITAL DE SITRA

El agua debe tener el

mismo

peso que

la

energía o la

conectividad

en el diseño de un centro de datos

¿Qué potencial tienen las fuentes alternativas para reducir la presión sobre los recursos convencionales?

Es muy elevado. La refrigeración de un centro de datos no tiene por qué depender de agua potable. Puede utilizar agua regenerada procedente de depuradoras, aguas industriales recicladas o agua de lluvia, siempre que se garantice la calidad necesaria. Además, los sistemas de recirculación permiten reducir de forma considerable el consumo neto y avanzar hacia modelos propios de economía circular.

¿Está preparada España para compatibilizar el crecimiento previsto de los centros de datos con una gestión sostenible del agua?

España cuenta con fortalezas importantes gracias a su experiencia en reutilización, gestión de sequías y tecnologías hídricas, pero el crecimiento previsto es muy intenso y muchas de las nuevas infraestructuras se ubicarán en zonas con estrés hídrico. El reto consiste en evitar que el desarrollo digital avance más rápido que la infraestructura hídrica necesaria para sostenerlo.

¿Qué criterios deberían incorporarse a la planificación de estas instalaciones?

El agua debe tener el mismo nivel de prioridad que la energía, el suelo o la conectividad. Es necesario evaluar el estrés hídrico del territorio, garantizar el acceso a fuentes alternativas como agua regenerada, incorporar sistemas de recirculación y disponer de planes específicos para episodios de sequía. La planificación debe comenzar mucho antes de la construcción.

¿Cuál cree que es el principal mito sobre el consumo de agua de los centros de datos?

Existe la idea de que la nube es prácticamente inmaterial y que su impacto ambiental se limita al consumo eléctrico. Pero también debemos evitar el extremo contrario: no todos los centros de datos tienen el mismo impacto ni todas las tecnologías consumen igual. La clave no es demonizar estas infraestructuras, sino exigir planificación, eficiencia y un uso responsable del agua desde el inicio.

Utilizar

agua sin consumirla:

las claves de la gestión hídrica de la industria papelera en

España

El agua es uno de los componentes principales de cualquier producto de papel, aunque pase desapercibido para el consumidor. Se fabrica a partir de madera o de papel reciclado, pero el proceso necesita agua para transportar la fibra de celulosa y poder dar forma a la hoja. Sin agua no hay papel. Y esa necesidad ha obligado a la industria que fabrica pasta y papel en España a pensar en el agua de una manera en la que casi ningún otro sector productivo se ha visto forzado a pensar. No como un insumo que se gasta, sino como un recurso que se presta. Por eso, la eficiencia hídrica es, desde hace muchos años, una prioridad para el sector.

Sin agua no hay papel. Y esa necesidad ha obligado a la industria que fabrica pasta y papel en España a pensar en el agua no como un insumo que se gasta, sino como un recurso que se presta

pelera. La mayor parte del agua que se utiliza en el proceso no se consume: circula, se utiliza en distintas fases de la producción, se recircula internamente una y otra vez y, solo al final, se devuelve tratada al medio.

Apenas un 10 % del agua se consume, ya sea porque se evapora en el proceso de secado de la pasta o el papel, o porque queda incorporada en el producto final. El 100 % restante del efluente final se devuelve al medio una vez depurado, en las plantas de tratamiento propias o externas, cumpliendo así con estándares ambientales muy exigentes.

EFICIENCIA HÍDRICA FÁBRICA A FÁBRICA

Utilizar no es lo mismo que consumir. La mayor parte del agua que entra en una fábrica papelera no se consume: circula por distintas fases del proceso, se recircula internamente

y, al final, se devuelve depurada

UTILIZAR NO ES LO MISMO QUE CONSUMIR

Esa distinción, tan elemental como ignorada, es la que permite entender lo que ocurre dentro de una fábrica pa-

Las necesidades de utilización de agua dependen de cada tipo de producto fabricado. Producir pasta de celulosa no es lo mismo que fabricar papel para envases, ni el papel tisú se parece al papel gráfico o a los papeles especiales. Cada proceso tiene necesidades de uso de agua distintas, especificidades propias y condicionantes que cambian de una instalación a otra, pero todas comparten el uso eficiente como objetivo. España cuenta hoy con 72 fábricas de pasta y papel que afrontan ese reto, cada una desde su propia realidad. Lo que sí comparten todas ellas es una misma lógica: el agua se recircula en múltiples fases antes del vertido final, los circuitos se optimizan, se incorporan tratamientos intermedios, se ajustan variables de proceso y se adaptan

soluciones al territorio concreto donde está instalada cada fábrica.

Aun así, la eficiencia hídrica sigue siendo un reto que se aborda desde distintos frentes y que exige identificar nuevas soluciones viables desde el punto de vista técnico, medioambiental y económico. No siempre es sencillo. Mejorar el cierre de los circuitos de agua, por ejemplo, puede traer efectos no deseados, como un aumento de la conductividad, de la carga o de la temperatura. Y algunas de las tecnologías más avanzadas para reducir estos efectos consumen, a su vez, más energía o incrementan el uso de productos químicos, lo que se conoce como efectos cruzados. Por eso no existe una solución única. La gestión del agua exige una mirada de conjunto sobre toda la instalación, capaz de equilibrar tres objetivos: reducir el uso, mantener la calidad del vertido y no comprometer la viabilidad del proceso productivo.

La eficiencia hídrica sigue siendo un reto que se aborda desde distintos frentes y que exige identificar nuevas soluciones viables desde el punto de vista técnico, medioambiental y económico

DEPURAR Y DEVOLVER AL MEDIO

No se puede optimizar el uso del agua sin considerar las exigencias de la devolución al medio. Por ello, todas las instalaciones de fabricación de pasta y papel cuentan con sistemas de tratamiento diseñados para adecuar la calidad del vertido a las necesidades del medio receptor.

Mucho antes de que se hablara de la economía circular, la industria de pasta y papel ya reciclaba papel al final de su vida útil, ya gestionaba de forma circular los residuos generados durante el proceso productivo y ya trataba el agua dentro de la fábrica como un recurso que se reaprovecha. Porque nuestro sector no necesitó que la circularidad se convirtiera en objetivo para empezar a practicarla.

EL AGUA REGENERADA COMO OPORTUNIDAD

Entre las fuentes alternativas de suministro, el agua regenerada es, probablemente, la que tiene mayor potencial. El sector papelero ya la incorpora a sus procesos —representa el 3,8% del total de agua que utiliza— gracias a instalaciones pioneras que han demostrado que puede integrarse de forma segura y técnicamente solvente. Para poder utilizar agua regenerada en el proceso son necesarias varias condiciones. La primera, contar con

una instalación cercana capaz de suministrar un agua regenerada que no solo cumpla con la legislación correspondiente en materia de calidad, sino también con los requisitos específicos que exige el proceso de fabricación de pasta y papel, de manera que ni las instalaciones ni el producto se vean afectados, siempre con las máximas garantías de seguridad. A esto se suma la necesidad de contar con el apoyo de la Administración para reducir los plazos de autorización, sin que ello suponga renunciar a ninguna de las garantías de un uso seguro. Solo así podrá crearse el marco necesario para poner en valor el uso de agua regenerada como recurso.

TRES PROPUESTAS PARA SEGUIR AVANZANDO

La industria papelera ya opera con niveles de eficiencia hídrica muy notables. Los próximos pasos requieren tecnologías más sofisticadas y esa innovación requerirá de nuevas inversiones. Desde 2020, el sector ha acumulado más de 246 millones de euros en mejoras ambientales, cerca del 20% de su inversión anual total.

El agua regenerada representa una oportunidad real para el sector papelero, siempre que cumpla los requisitos de calidad del proceso y cuente con un marco administrativo ágil y garantista

Mucho antes de que la economía circular se convirtiera en un objetivo compartido, la industria de pasta y papel ya reciclaba el papel al final de su vida útil, gestionaba de forma circular los residuos generados durante el proceso productivo y trataba el agua dentro de la fábrica como un recurso que debía reaprovecharse

Desde la industria papelera se proponen avances en tres direcciones concretas. Primero, apoyo real a la innovación: ayudas a la I+D+i y recuperación de la deducción fiscal por inversión medioambiental cuando se implementen medidas de eficiencia hídrica, un instrumento que fue clave en el marco del acuerdo voluntario entre el Ministerio de Medio Ambiente y ASPAPEL para la mejora de la calidad de vertido y la reducción de la utilización de agua (2000-2010), y que el sector propone recuperar. Segundo, agilidad administrativa: plazos razonables para modificar las autorizaciones ambientales que permitan implantar nuevas medidas de eficiencia, autorizar el uso de agua regenerada y la captación de aguas subterráneas, donde sea viable. Y tercero, flexibilidad técnica en los límites de vertido en concentración, que posibilite encontrar el punto de equilibrio entre reducir la utilización y mantener la calidad exigida, siempre con plenas garantías ambientales.

CUANDO ESCASEE EL AGUA, LA REGULACIÓN TAMBIÉN DEBE SER JUSTA

La sequía ha dejado de ser una excepción que se gestiona con medidas excepcionales. España activa, cada vez con más frecuencia, restricciones basadas en la jerarquía de usos que afectan

Los próximos avances en eficiencia hídrica requerirán innovación, nuevas inversiones, agilidad administrativa y flexibilidad técnica para encontrar el equilibrio entre menor uso de agua y garantías ambientales

instalación que ha invertido de forma significativa en reducir su uso de agua que a otra que no lo ha hecho. La regulación debería reconocer la acción temprana, acompañar las restricciones con instrumentos de apoyo económico y facilitar las inversiones urgentes o las adaptaciones temporales que resulten necesarias. Una política hídrica que solo restringe, sin diferenciar ni compensar, no es justa. Y, a largo plazo, tampoco es eficaz.

CADA GOTA CONTARÁ MÁS

Una

política

hídrica

que solo restringe, sin reconocer la acción temprana ni acompañar las inversiones necesarias, no es justa y, a largo plazo, tampoco es eficaz

directamente a la actividad industrial. Y cuando eso ocurre, el diseño de esas medidas importa tanto como su existencia. No puede tratarse igual a una

El futuro de la gestión hídrica en la industria papelera no pasa solo por utilizar menos agua. Pasa por utilizarla de manera eficiente y responsable, por optimizar su recirculación y por apro-

vechar fuentes alternativas allí donde sea posible. Ese es el camino hacia una industria más eficiente, más circular y mejor preparada para un escenario en el que el agua, lamentablemente, va a ser cada vez más escasa y cada vez más valiosa. Un escenario en el que cada gota contará más que nunca.

España necesita 104.000 M€ en diez años para no quedarse sin agua ni bajo ella

Dos crisis, un mismo río de inversión: la escasez estructural que golpea el Mediterráneo y el Segura, y el riesgo de inundación que la DANA de octubre de 2024 dejó grabado en el debate público. El informe SEOPAN–TYPSA cuantifica, por primera vez de forma conjunta, lo que cuesta prepararse para ambas.

Fuente: SEOPAN y TYPSA, «Estrategia e inversiones para la eficiencia y resiliencia hídrica en España» (26/11/2025) · Apéndice temático: Programa extraordinario en las cuencas afectadas por la DANA de octubre de 2024 · Nota de prensa SEOPAN, 26/11/2025.

PARTE A ATENCIÓN A LA DEMANDA

84.644 M€

Sequía, escasez estructural y objetivos ambientales

A3 · Ciclo urbano del agua

103.824 M€

Horizonte 2026–2035 · 10 años (el informe redondea a 104.000 M€)

Abastecimiento, saneamiento, depuración y redes

A2 · Adaptación al cambio climático

Desalación, reutilización y gestión de la demanda

A5 · Acuerdo Nacional del Agua

Trasvases, nuevas presas, seguridad y gobernanza

A1 · Conocimiento y monitorización

IA, SAIH y control en tiempo real de consumos

A4 · Dominio Público Hidráulico

Cumplimiento de objetivos ambientales

PARTE B RIESGO DE INUNDACIÓN

19.180 M€

Adaptación al cambio climático y adecuación de presas

EL BALANCE HÍDRICO, EN CIFRAS

101.552

hm³/año de recursos naturales en la España peninsular (3er ciclo de planificación)

31.146

hm³/año de demanda total: 77,3 % agrario, 16,4 % urbano, 6 % industrialenergético

990

hm³/año de recursos no convencionales: 561 desalación + 429 reutilización

30 %

Índice de Explotación

Hídrica medio de España (umbral de escasez: 20 %)

Júcar ~70 % Segura >100 %

0 % · Sin estrés 20 % · Escasez

40 % · Escasez grave sobreexplotación 100 %+

Déficit crece con el CC + Trasvases

Por qué ahora

Los planes hidrológicos del 3er ciclo (2022–2027) prevén que, hacia 2039, las aportaciones naturales caigan entre un 7 % y un 11 % a escala nacional, y hasta un 18-21 % en el Segura y el Júcar. El turismo (85,1 millones de visitantes en 2023) y las nuevas demandas industriales —centros de datos, hidrógeno verde— añaden presión local, aunque no alteran el balance nacional.

El presidente de SEOPAN vincula la magnitud de la inversión propuesta al impacto de la DANA de octubre de 2024 y a la creciente frecuencia de las sequías que afectan a la agricultura, la ganadería, el turismo y las nuevas demandas de la economía digital.

Julián Núñez, Presidente de SEOPAN (paráfrasis)

PARTE B · RIESGO DE INUNDACIÓN

19.180 M€ para convivir con el agua que sobra

2,7 millones de personas viven en zonas inundables en España; más de 473.000 en áreas de alto riesgo, sobre 25.000 km de ríos y litoral clasificados como inundables. La respuesta se reparte en siete líneas de actuación.

áreas urbanas ARPSI sin actuación identificada 2.704 de ríos y litoral en zona inundable 25.000 km personas en áreas de alto riesgo 473.000 personas residen en zonas inundables 2,7 M

B2 · Drenaje urbano sostenible

SUDS, tanques de tormenta, laminación y monitorización

B5 · Adecuación de presas

Aliviaderos, órganos de desagüe y sensórica (RD 264/2021)

B1 · Medidas estructurales

Defensas y actuaciones ARPSI; 83 % en cuencas mediterráneas

B3 · Infraestructuras verdes

Conservación de cauces, litoral y restauración fluvial

B4 · Permeabilidad de infraestructuras lineales

Carreteras y ferrocarril · coste aún por inventariar

B6-B7 · Alerta temprana y resiliencia

Satélites SAR, IoT, IA y gemelos digitales · sin cuantificar

*S/C: sin cuantificar en el informe; requiere inventario y análisis hidrológico previo.

APÉNDICE · PROGRAMA EXTRAORDINARIO CUENCAS MEDITERRÁNEAS — 4.051 M€

Presa de Villamarchante

Bajo Turia · nueva o alternativa

120 M€

Presa de Montesa

Anticipada del 4º ciclo

100 M€

Presa de Estubeny

Bajo Júcar y afluentes

80 M€

Nueva presa del Buseo

Río Reatillo S/C

Presa del Marquesado

Bajo Júcar y afluentes

80 M€

Poyo · Pla de Quart · Saleta · Pozalet · Massanassa

Actuaciones en estudio del Ministerio 424 M€

EL TALÓN DE AQUILES: LA EJECUCIÓN MARCO NORMATIVO

Los planes hidrológicos de 2º ciclo (2016–2021) preveían 23.631 M€ y a finales de 2021 solo se había ejecutado el 29 %. En el 3er ciclo (2022–2027), los Planes Hidrológicos cuentan con 37.938 M€ programados y los Planes de Gestión del Riesgo de Inundación con 3.312 M€, pero la coordinación entre ambos sigue siendo limitada.

29 % ejecutado

El informe reclama un marco financiero estable, capaz de movilizar recursos públicos y privados, y la coordinación entre los Planes Hidrológicos de 3er ciclo y los PGRI de 2º ciclo.

Directiva Marco del Agua (2000/60/CE) y Directiva de Inundaciones (2007/60/CE): ciclos de planificación de 6 años.

Vigentes:

Planes Hidrológicos de 3er ciclo y PGRI de 2º ciclo, ambos 2022-2027.

DANA de octubre de 2024: 235 fallecidos; detonante del debate sobre gobernanza e inversión hídrica que recoge este informe.

Real Decreto 264/2021: normas técnicas de seguridad de presas y embalses; el 60 % de las grandes presas españolas supera los 50 años de antigüedad.

Arranque del programa de inversión

del 3er ciclo de PH y 2º de PGRI vigentes

ciclo

Integración de tecnologías híbridas para optimizar la producción de aguas regeneradas en EDARs

Sánchez Ramírez. J.E¹, Zuriaga Agusti. E¹, Fernández Soriano. S¹, Piñuela García. F², García García.L², Fallica. F³, Ribera Guardia. A³, Otero. M³, Pérez. P⁴, Rodríguez Rendo. A⁵, Amenós Palau. A⁶. Papió. J⁷; Fonseca. F⁷, Munuera Perez. T⁸, Miguez. B⁹, Moratinos, J⁹

¹Sociedad Fomento Agrícola Castellonense, S.A.U (FACSA) I www.facsa.com · ²Nealis Tech I www.nealistech.com

³Centre Tecnològic de Catalunya (EURECAT) I www.eurecat.org · ⁴AQUACORP I www.aquacorp.es

⁵Centro Avanzado Tecnologías (CATEC) I www.catec.aero · ⁶Group SALTO I www.groupsalto.com

⁷AKIS International I www.akisinternational.com · ⁸AZUD I www.azud.com · ⁹TELESPAZIO I www.telespazio.es

CONTEXTO Y OPORTUNIDAD

La creciente presión sobre los recursos hídricos, derivada del aumento de la demanda, el deterioro de la calidad del agua y los efectos del cambio climático está impulsando la transformación de los modelos tradicionales de gestión del agua. En regiones mediterráneas y semiáridas, caracterizadas por escasez estructural y episodios de sequía más intensos, resulta clave adoptar solucio nes basadas en la reutilización segura del agua y la recuperación de recursos dentro del nexo aguaenergíaalimentos. En este contexto, las aguas residuales se consideran una fuente estratégica de agua regenerada y nutrientes con valor para la agricultura. Su reutiliza ción permite aliviar la presión sobre recursos convencionales y mejorar la resiliencia de los sistemas agroalimen tarios, especialmente cuando se inte gra con la recuperación de nitrógeno

El objetivo del proyecto iRAIN es producir un recurso hídrico viable y sostenible para uso agrícola a través de tecnologías avanzadas de regeneración de aguas residuales

y fósforo. Sin embargo, su implemen tación a gran escala enfrenta desafíos relacionados con la seguridad sanitaria, la variabilidad de la calidad del agua, la optimización del uso de nutrientes y la demostración de beneficios económi cos y agronómicos.

El proyecto IRAIN aborda estos re tos mediante la transición hacia mode los de gestión adaptativos y predicti vos. Integra inteligencia artificial con datos de sensores, monitorización en campo y observación remota para de sarrollar sistemas avanzados de apoyo a la decisión. Estas herramientas per miten optimizar la calidad del agua re generada, la aplicación de nutrientes y el rendimiento agronómico, minimizan do riesgos y mejorando la eficiencia en línea con la agricultura de precisión y la digitalización del ciclo del agua.

ANTECEDENTES DEL PROYECTO

El proyecto IRAIN surge para impulsar modelos más sostenibles, seguros e inteligentes de regeneración y reuti lización del agua, centrados en el de sarrollo de tecnologías avanzadas para el tratamiento de aguas residuales y la valorización de los nutrientes para uso

Figura 1. Fases principales del proyecto.

El proyecto iRAIN emplea sistemas de monitorización en tiempo real basados en sensores, satélites, drones y robots para abordar dos desafíos cruciales: la escasez hídrica y la necesidad de una agricultura resiliente frente al cambio climático

agrícola. Su enfoque combina moni torización en tiempo real, inteligencia artificial (IA) y análisis de datos, en lí nea con la agricultura de precisión y la digitalización del ciclo del agua.

IRAIN integra información proce dente de diversas fuentes, como saté lites, drones, robots agrícolas y redes de sensores, generando una visión multiescala del sistema. Esto permite analizar simultáneamente el tratamien to del agua, su calidad, la aplicación agrícola y su impacto sobre suelo y cultivos, superando las limitaciones de los enfoques tradicionales.

El proyecto busca mejorar la gestión del agua regenerada, contribuir a la mitigación de la escasez hídrica y opti mizar el aprovechamiento de recursos, alineándose con la economía circular y estrategias de resiliencia climática. Para ello, desarrolla herramientas que ajustan el uso del agua y nutrientes a las necesidades reales de los cultivos mediante una plataforma digital basada en IA que apoya la toma de decisiones en riego y fertilización. En el marco ex perimental, se emplea un biorreactor de membranas (MBR) combinado con tecnologías de adsorción, membranas y

precipitación para recuperar nitrógeno y fósforo. Además, se aplican procesos avanzados de oxidación y micro‑nano burbujas para eliminar contaminantes y patógenos. La monitorización continua y el uso de IA permiten una gestión adaptativa, eficiente y segura, conso lidando IRAIN como un modelo avan zado de reutilización agrícola con alto potencial de transferencia.

METODOLOGÍA

IRAIN se estructura en diversas fa ses que incluyen: (i) Investigación en

Figura 2. Esquema general proceso IRAIN.

técnicas de regeneración de agua y recuperación de nutrientes me diante tecnologías de membranas, adsorción de nutrientes mediante zeolitas/resinas y precipitación de biofertilizantes. También, el estudio de nuevos tratamientos de desinfec ción y eliminación de contaminantes emergentes en aguas regeneradas. (ii) Investigación en técnicas avanza das de monitorización de la calidad del agua y del estado del cultivo, que incluye la monitorización integrada y en tiempo real de la calidad del agua y el estado hídrico de los cultivos, mediante el uso de tecnologías inno vadoras como análisis multivariable, sistemas de visualización, sensores IoT, drones, robots terrestres y saté lites. (iii) Diseño de modelos híbridos y modelos de soporte a la decisión basado en IA para el estudio de la calidad del efluente y evolución del estado del ciclo vegetativo del cul tivo. Toda la información recopilada anteriormente se centraliza en una plataforma IOT que permite la visua lización en tiempo real de los datos y de los sistemas de soporte a la deci sión desarrollados en el proyecto.

La metodología incluye:

• Pruebas a escala laboratorio y piloto de sistemas MBR con control de nitri ficación, para conservar el nitrógeno y fósforo en el agua regenerada para su aprovechamiento en fertiirrigación.

• Evaluación de tecnologías comple mentarias de recuperación de nutrien tes y tratamiento para garantizar la calidad del efluente (procesos cuater narios, incluyendo oxidación avanzada y tratamiento con nano-burbujas).

• Monitorización continua del agua y del estado del cultivo mediante senso res ópticos, análisis microbiológicos y modelos predictivos con IA.

• Análisis de parámetros agronómi cos como humedad del suelo y esta do foliar, permitiendo ajustar el riego

y maximizar la eficiencia en el uso de recursos.

• Implementación de herramientas digitales y desarrollos de modelos DSS para la gestión del ciclo de reutilización del agua, combinando regeneración avanzada, recuperación de recursos y agricultura de precisión.

ACTIVIDADES DEL PROYECTO

El proyecto está estructurado en 8 actividades principales que se inte gran y correlacionan entre sí para el cumplimiento del objetivo general de proyecto.

1. Regeneración de agua y fertiirrigación

Sistema MBR (Biorreactores de membrana) para el tratamiento del agua residual.

Figura 3. Planta piloto MBR construida por FACSA e instalada en la EDAR de Pliego (Murcia).

2. Validación agrícola en parcela experimental

Parcela experimental de albaricoque, riego por goteo y sistema de fertiirrigación.

3. Recuperación de nutrientes

Tecnologías innovadoras de separación y concen tración de nutrientes, incluyendo procesos de ad sorción mediante zeolitas naturales, contactores de membrana, resinas de intercambio iónico y sistemas de cristalización.

4. Eliminación de patógenos y contaminantes emergentes (AOP)

Ozonización, electrooxidación y electroperóxona, seleccionados por su capacidad para generar radica les hidroxilos altamente reactivos. Sistema de micro y nanoburbujas (MNBB) como tecnología complemen taria para desinfección.

5. Sistemas autónomos de monitorización

Múltiples fuentes de información mediante sensores en línea, sensores de campo, visión artificial, drones, satélites y robótica para crear un sistema multiescala orientado a la toma de decisiones. Se desarrollaron sensores virtua les basados en modelos matemáticos e inteligencia artificial, junto con sensores ópticos apoyados en visión por computador y espectroscopía, permitiendo una monitorización más eficiente de parámetros clave, especialmente nutrientes y contaminantes microbiológicos

Figura 4. Parcela experimental de albaricoques (Pliego-Murcia).
Figura 6. Robot terrestre (Eurecat) y dron empleado en operaciones de captura de imágenes (CATEC).
Figura 5. Sensores de monitorización del suelo (SEM255, SEM2254).

6. Desarrollo de modelos híbridos

Modelos híbridos basados en inteligencia artificial para analizar tanto la calidad del efluente como el desarrollo del cultivo de albaricoque. En el ámbito del tratamiento, se implementó un modelo del biorreactor de membranas (MBR) que combina modelización mecanicista y aprendizaje automático, mejorando la predicción de variables clave como oxígeno disuelto, sólidos en suspensión, nitratos y fosfatos, así como del consumo energético.

7. Modelos de análisis cuantitativo de riesgo microbiológico

Desarrollo de un modelo de análisis cuantitativo de riesgo microbiológico (QMRA) para evaluar el uso de agua regenerada en riego agrícola y garan tizar la protección de la salud humana frente a pa tógenos. Para ello, se ha caracterizado el sistema, definiendo peligros, escenarios, rutas y eventos de exposición asociados al uso del agua.

8. Sistemas de soporte a la decisión y herramientas de visualización

Desarrollo de herramientas de visualización y sis tema de Apoyo a la Decisión (DSS) para la gestión inteligente de la regeneración y reutilización de aguas residuales en agricultura. El sistema integra modelos predictivos, sensores de agua y suelo, datos meteorológicos, imágenes satelitales, drones y robótica para transformar datos complejos en información útil para la toma de decisiones en agricultura.

Figura 8. Monitorización de la fisiologia del cultivo y necesidades hídricas.
Figura 7. Ejemplos de ortomosaicos en banda NIR de los vuelos realizados con drones.

SOCIOS DEL PROYECTO

Coordinador del proyecto: FACSA Sociedad de Fomento

Agrícola Castellonense, S.A.U. Socios del proyecto: Gi meno Digital Technologies, S.L., Telespazio Iberica, S.L.U., AKIS Research, S.L., SISTEMA AZUD, S.A., Electrónica Saltó S.L.U, AQUACORP S.L., Fundació EURECAT, Centro Avan zado de Tecnologías Aeroespaciales.

AGRADECIMIENTOS

Se agradece la financiación del proyecto iRAIN al CDTI apo yado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universida

des (expediente MIG-20232038) y financiado por MCIN/ AEI/10.13039/50110001103. Convocatoria TransMisiones 2023 (expediente PLEC2023-010205). También, a la Enti dad de Saneamiento y Depuración de la Región de Murcia (ESAMUR) por la colaboración para la implantación del sis tema experimental

PRODUCCIÓN DE FERTILIZANTES A PARTIR DE AGUAS RESIDUALES CON ALTO

CONTENIDO

DE AMONIO

La tecnología de stripping y scrubber permite recuperar el amonio presente en aguas residuales y convertirlo en fertilizantes líquidos o sólidos, aprovechando además fuentes de energía residual para optimizar el proceso.

En diversos ámbitos, tanto industriales como agrícolas, la recuperación de aguas residuales, en el sentido más amplio del término, se ha convertido en una prioridad.

La reutilización del agua es sin duda esencial, pero también cobra cada vez más importancia la recuperación de otros compuestos, como el amonio.

El amonio puede separarse fácilmente y transformarse en un fertilizante líquido concentrado o en sulfato de amonio sólido.

La propuesta de DEPLAN y su partner TECNOIMPIANTI consiste en optimizar de forma personalizada, el proceso de eliminación del amonio y la producción

de sulfato de amonio mediante stripping directo o integrado con otras tecnologías diseñadas y fabricadas por TECNOIMPIANTI y otras empresas del grupo.

La técnica de stripping mediante aire se basa en la conversión del amonio contenido en el residuo líquido a amoniaco en fase gaseosa.

Este proceso se logra haciendo pasar el residuo líquido a través de una corriente de aire que se enriquece progresivamente con amoníaco en forma gaseosa.

El flujo gaseoso de amoníaco así generado es interceptado en el scrubber, que captura el amoníaco presente mediante el contacto con una solución ácida, produciendo una sal de amonio concentrada

o, alternativamente, mediante un sistema de tratamiento adicional, una sal sólida.

La energía térmica y eléctrica necesaria para activar este proceso puede ser suministrada por un cogenerador u otra fuente de calor residual, que en muchos casos ya está presente en plantas de digestión anaerobia o de producción industrial.

Más información en: https://tratamientodeolores.com/es/paginas/ stripping-scrubber-para-recuperacion-de-amonio

www.deplan.es

AGUA Y AGROINDUSTRIA:

REPORTAJE

EL DESAFÍO DE GARANTIZAR LA PRODUCCIÓN ALIMENTARIA

Griselda Romero

GARANTIZAR AGUA SUFICIENTE, DE CALIDAD Y A UN COSTE ASUMIBLE SE HA

CONVERTIDO EN UN FACTOR DECISIVO PARA SOSTENER LA PRODUCCIÓN, LA

COMPETITIVIDAD Y LA RESILIENCIA DE TODA LA CADENA AGROALIMENTARIA.

Detrás de cada alimento que llega a nuestra mesa existe una cadena de decisiones, infraestructuras y recursos que empieza mucho antes de la industria y se extiende mucho después del campo. El agua es el hilo conductor de este sistema: está presente en la fruta que se recolecta, en la hortaliza que se transforma, en la materia prima que entra en una cooperativa, pero también en la planificación de las campañas, en la logística de exportación, en la continuidad de la industria transformadora y, fundamentalmente, en la estabilidad económica de nuestros territorios rurales.

Hablamos de un sector que en 2024 alcanzó los 75.090 millones de euros en exportaciones agroalimentarias y pesqueras y consolidó un saldo comercial positivo récord de 19.232 millones, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Pero esa potencia productiva tiene una base especialmente sensible: aunque el regadío ocupa apenas el 22,3 % de la superficie cultivada en España, es responsable de generar el 71,0 % del valor total de la producción vegetal nacional, de acuerdo con el análisis del MAPA para la media 2020-2022. Por eso, cuando el agua falta, se encarece o se vuelve imprevisible, no solo se tensiona una parcela: se resiente todo el sistema agroindustrial.

La pregunta ya no es únicamente cómo ahorrar agua. El sector necesita sostener una cadena alimentaria capaz de producir con regularidad, transformar con garantías y competir en mercados exigentes bajo una incertidumbre climática creciente. Regadío, modernización, digitalización, reutilización, desalación, energía y planificación aparecen así conectados en una misma respuesta: garantizar agua suficiente, de calidad y a un coste asumible sin desbordar los límites del territorio. Desde esa mirada, este reportaje cruza cinco voces complementarias. Cooperativas Agro-alimentarias de España aporta la visión de la cadena y de las explotaciones; la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (FENACORE), la experiencia de los regantes en eficiencia y modernización; la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA), empresa pública ins-

CUANDO LA DISPONIBILIDAD

HÍDRICA SE REDUCE, EL

ALCANZA

trumental del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el papel de las infraestructuras agrarias como soporte productivo; la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR), la integración de la desalación y la reutilización en un mix hídrico más resiliente; y el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC), la lectura científica sobre los límites ambientales, la calidad del agua y la sostenibilidad del suelo. Con todas ellas, el análisis avanza desde una idea central —el agua como condición de competitividad agroindustrial— hacia las respuestas que están redefiniendo el modelo: producir con menos incertidumbre, modernizar la gestión, incorporar nuevos recursos, contener el coste energético y construir una planificación capaz de sostener la actividad sin comprometer los límites del territorio.

COMPETITIVIDAD

AGROINDUSTRIAL: POR QUÉ EL AGUA IMPORTA EN TODA LA CADENA

La disponibilidad de agua se ha convertido en una condición directa de competitividad para la agroindustria española. Su impacto no se limita a la producción primaria en el campo: condiciona toda la cadena de valor, desde la transformación y la planificación de campañas hasta la logística, la comercialización, los costes operativos, la

seguridad de suministro y, en última instancia, la estabilidad económica de los territorios rurales.

Esta visión es compartida por los principales actores del sector. Desde Cooperativas Agro-alimentarias de Es-

COOPERATIVAS

AGRO-ALIMENTARIAS DE ESPAÑA

Sitúa el agua como una condición de competitividad para toda la cadena agroalimentaria. La escasez no solo afecta a la producción primaria: también tensiona la transformación, la planificación de campañas, la comercialización, la exportación, los costes y la actividad económica de los territorios rurales.

SEIASA

Vincula la modernización del regadío con la seguridad de la industria transformadora. Una infraestructura moderna, digitalizada y descarbonizada permite disponer de materias primas más constantes, planificar campañas, cumplir contratos y reducir tensiones en la cadena de valor.

paña, su director general, Gabriel Trenzado, advierte que el agua está siendo, “más que nunca”, un factor que merma la competitividad y el mantenimiento de las explotaciones. A su juicio, “es y será” el elemento que determine su viabilidad y la actividad económica en las zonas rurales. La relación es directa: cuando la escasez limita la producción, disminuye la competitividad en el mercado y aumentan los costes estructurales de producción y comercialización.

FENACORE

Defiende el papel del regadío eficiente como base de la estabilidad productiva. Las comunidades de regantes reivindican décadas de modernización, ahorro de agua y digitalización para sostener la producción agrícola sin incrementar la presión sobre el recurso.

AEDYR

Aporta la visión de los recursos no convencionales. La desalación y la reutilización pueden reforzar la garantía de suministro, reducir la dependencia de la pluviometría y consolidarse como piezas complementarias dentro del mix hídrico que necesita la agroindustria.

CEBAS-CSIC

Introduce la lectura científica sobre los límites del modelo. El regadío seguirá siendo necesario para garantizar rendimientos, pero su continuidad dependerá de una gestión precisa del agua, la calidad del recurso, los nutrientes y la conservación del suelo.

Francisco Rodríguez Mulero, presidente de SEIASA, sitúa esa misma dependencia en el conjunto de la cadena agroindustrial. El agua, sostiene, ha dejado de ser un simple recurso en el campo para convertirse en un factor vital para que la agroindustria española pueda competir fuera de nuestras fronteras. “Sin agua garantizada no hay rentabilidad, ni estabilidad, ni sostenibilidad”, afirma. La industria necesita una materia prima constante y homogénea para cumplir contratos de exportación, planificar campañas y calcular costes. Esa regularidad, añade, es precisamente lo que aporta una infraestructura de riego moderna. De ahí que defienda el regadío eficiente y descarbonizado como la “única vía para consolidar a España como la gran potencia agroindustrial que es hoy”. En los territorios sometidos a estrés hídrico, la disponibilidad de agua gana todavía más peso. Belén Gutiérrez, presidenta de AEDyR, recuerda que este recurso condiciona la producción agrícola, pero también la logística, la comercialización y la capacidad de respuesta del sector. Por ello, defiende una planificación hídrica moderna y resiliente, capaz de integrar los recursos no convencionales en el mix nacional para reforzar la seguridad de suministro, la sostenibilidad y la competitividad agroindustrial. Desde esa misma lógica, FENACORE sitúa el regadío como la base de la estabilidad productiva y defiende la necesidad de gestionar mejor el recurso para sostener la actividad, reduciendo el uso del agua sin comprometer la producción.

Desde el ámbito científico, Juan José Alarcón Cabañero, profesor de Investigación del Departamento de Agua y Producción Vegetal del CEBAS-CSIC,

y delegado institucional del CSIC en Murcia, aporta una visión global fundamental: la idea de reducir el regadío y sustituirlo por secano no es factible. La seguridad alimentaria de una población mundial en aumento exige niveles de rendimiento que solo pueden conseguirse en zonas regadas. Por tanto, el regadío es y seguirá siendo una pieza necesaria, pero su continuidad dependerá de una gestión más eficiente, segura y sostenible, concluye.

ESTRÉS HÍDRICO Y CAMBIO

CLIMÁTICO: POR QUÉ EL PROBLEMA SE AGRAVA

Esa necesidad de gestionar mejor el agua se vuelve más urgente en un contexto climático cada vez más exigente. Si bien la escasez de agua no es un fenómeno nuevo en España, un país que ha convivido históricamente con zonas bajo estrés hídrico, el cambio climático ha alterado la escala y naturaleza del problema, así como la intensidad de sus efectos. AEDyR sitúa el debate en una vulnerabilidad climática estructural, marcada por sequías más frecuentes e intensas. Para Belén Gutiérrez, la gestión de esta presión creciente sobre los recursos es la única vía para blindar la actividad agroalimentaria ante un clima que, definitivamente, ha cambiado las reglas del juego.

Contar con un regadío eficiente y descarbonizado ya no es una opción de futuro: es la única vía para consolidar a España como la gran potencia agroindustrial que es hoy.

Francisco Rodríguez Mulero, presidente de SEIASA.

Desde Cooperativas Agro-alimentarias de España, Gabriel Trenzado advierte que esta presión, lejos de ser puntual, se ha generalizado a territorios donde anteriormente no existía o era muy puntual. Aunque el último año hídrico haya supuesto un alivio tras la sequía severa, la tendencia de fondo persiste, amenazando la supervivencia y el relevo de buena parte del secano, al tiempo que lastra la productividad del regadío ante temperaturas extremas cada vez más recurrentes. La lectura científica apunta en la misma dirección. Desde el CEBAS-CSIC, Juan José Alarcón sostiene que la escasez hídrica es ya un hecho evidente en buena parte del planeta. El aumento de temperaturas asociado al cambio climático no solo tensiona la disponibilidad de recursos; también incrementará las necesidades de agua de los cultivos, tensionando al límite a las zonas áridas y semiáridas, advierte el investigador.

EL CAMBIO CLIMÁTICO HA

AMPLIADO

EL MAPA DEL ESTRÉS

HÍDRICO Y HA CONVERTIDO LA ADAPTACIÓN EN UNA CONDICIÓN BÁSICA PARA SOSTENER LA ACTIVIDAD AGROALIMENTARIA

Ante esta situación, la adaptación se impone como una condición estructural para sostener la actividad agroalimentaria. Tanto FENACORE como SEIASA coinciden en que el proceso de modernización de los regadíos, iniciado hace años por los regantes, debe acelerarse. Para ambos organismos, el cambio climático es el marco que justifica la urgencia de estas inversiones: en un escenario de escasez creciente y un país donde “cada gota cuenta”, la eficiencia no es una mejora deseable, sino una prioridad absoluta.

MODERNIZACIÓN, DIGITALIZACIÓN Y EFICIENCIA: CÓMO GESTIONAR MEJOR CADA GOTA

Si el problema radica en que el cambio climático agrava la presión sobre los recursos, la solución pasa por cambiar la forma de gestionarlos. Ante un recurso cada vez más escaso e irregular, la infraestructura sigue siendo necesaria, pero ya no basta: la gestión debe apoyarse en datos, automatización y criterios agronómicos más precisos. Gabriel Trenzado subraya que la respuesta ante la escasez exige una inversión sostenida en innovación, tanto en la gestión del recurso como en los procesos de cultivo. Desde SEIASA, Rodríguez Mulero señala que la transición marca una nueva etapa: si

la modernización clásica consistió en sustituir canales abiertos por tuberías a presión, la actual se define por la hiperconectividad y la digitalización, defiende Francisco Rodríguez.

FENACORE, por su parte, destaca que este camino no parte de cero. Las comunidades de regantes han sido pioneras en el aprovechamiento de agua en España, liderando durante décadas una modernización constante que ha permitido reducir el consumo medio de agua en un 25 %. “Fuimos los primeros en entender que

debíamos aprovechar hasta la última gota”, señalan desde la Federación. Hoy, ese esfuerzo se traslada a la era digital, situando al regadío español nuevamente a la vanguardia mundial.

Esta evolución se sustenta en la integración de innovaciones tecnológicas donde la inteligencia artificial y la digitalización actúan como ejes centrales. La federación de regantes subraya que el despliegue incluye sistemas de telecontrol, riego de precisión basado en datos agronómicos y meteorológicos, y el uso intensivo de automatiza-

ción y sensores para el análisis avanzado de datos. Una visión que SEIASA complementa al definir este nuevo modelo como un “regadío hiperconectado”, donde la gestión se apoya en estaciones meteorológicas propias, automatismos avanzados, sensorización y el uso de imágenes de satélite para monitorizar el estado de los cultivos.

El resultado es una mejora cualitativa en la eficiencia operativa, permitiendo gestionar cada metro cúbico de agua con una precisión inédita. Según FENACORE, la tecnología permite optimi-

zar consumos, automatizar procesos y perfeccionar la toma de decisiones en tiempo real, lo que reduce las pérdidas y ajusta los riegos a la demanda real de los cultivos. En este punto, Rodríguez Mulero destaca la capacidad de estas herramientas para calcular la necesidad exacta de agua por planta, evitando excesos y optimizando cada aporte hídrico. Esta gestión, basada en la operatividad de las infraestructuras con mayor rigor técnico, arroja resultados tangibles: FENACORE estima ahorros de hasta un 10 % en el uso del agua sin comprometer la producción agrícola, una cifra que califican como extraordinariamente relevante para la sostenibilidad del sector.

Desde la ciencia, Juan José Alarcón aporta un matiz fundamental: la tecnología solo es útil si se traduce en precisión agronómica. Ante la escasez estructural, especialmente en zonas áridas como la Región de Murcia, el investigador advierte que no basta con la modernización de infraestructuras o el simple paso del riego por inundación al localizado. Para Alarcón, el reto es limitar la demanda real mediante técnicas avanzadas, como el riego deficitario controlado o el riego de precisión, que garanticen que cada gota aportada sea aprovechada íntegramente por el cultivo.

Para evitar pérdidas por escorrentía o drenaje, es imperativo conocer el caudal y la frecuencia exacta que requiere cada especie. En este sentido, el profesor destaca que la integración de sensores en planta y suelo (sumada a la digitalización y automatización de los sistemas) es la clave para determinar con exactitud cuándo y cuánto regar. Esta tecnología, que permite al agricultor automatizar procesos y facilitar la toma de decisiones, ya es una realidad

GESTIONAR MEJOR EL AGUA

SIGNIFICA CONOCER CON PRECISIÓN CUÁNDO, CUÁNTO Y CÓMO REGAR PARA QUE CADA

APORTE HÍDRICO RESPONDA A LA NECESIDAD REAL DEL CULTIVO

comercial: “Afortunadamente, disponemos de herramientas seguras y sostenibles para optimizar unos recursos cada vez más escasos”, señala. De hecho, la Región de Murcia se ha consolidado como un banco de pruebas a nivel mundial, siendo hoy un punto neurálgico de innovación donde estas prácticas de agricultura sostenible ya se aplican de forma habitual.

Toda esta transformación cuenta con un motor financiero claro. El actual Gobierno de España ha abanderado la modernización de regadíos como una clara prioridad en su agenda, asignando una inversión público-privada histórica, superior a los 2.323 millones de euros a ejecutar entre 2021 y 2027, vía fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y del convenio ordinario MAPA-SEIASA, a través de 170 actuaciones.

Para el presidente de SEIASA, este despliegue refleja un cambio de paradigma total: “modernizar el regadío es blindar la capacidad productiva, la planificación y la seguridad de la industria que transforma y comercializa los alimentos que producen los agricultores españoles”. Una infraestructura moderna y digitalizada —que ahora también integra energías renovables y aguas procedentes de fuentes no convencionales para el riego— no solo salva cose-

chas, sino que garantiza la oferta para los mercados y evita tensiones en toda la cadena de valor, afirma. El reto, según Rodríguez Mulero, es ahora doble: acelerar la modernización en los sectores aún pendientes y formar a los profesionales que deberán gestionar estas nuevas herramientas digitales.

AGUA, ENERGÍA Y COSTES: CUÁNTO CUESTA ASEGURAR EL SUMINISTRO

Pero gestionar mejor el agua también implica asumir el coste de garantizarla. El suministro de agua conlleva una factura energética que condiciona la viabilidad de toda la cadena agroalimentaria. FENACORE advierte que los costes de bombeo y distribución son determinantes, por lo que la eficiencia energética es una prioridad absoluta para reducir la carga operativa. La tecnología es, de nuevo, el mejor aliado: la integración de automatización, sensores, inteligencia artificial y análisis de datos no solo optimiza el consumo de agua, sino que permite operar con un menor gasto eléctrico. La transición energética es el complemento indispensable a esta transformación digital. Tanto FENACORE como SEIASA destacan la apuesta por la sostenibilidad mediante la instalación de placas fotovoltaicas en las propias explotaciones. Rodríguez Mulero subraya que este modelo de autoconsumo es clave para mitigar la volatilidad de las tarifas eléctricas y reducir el impacto ambiental del bombeo. “Al optimizar cada gota y cada kilovatio, la modernización de regadíos se traduce directamente en una mejora de la cuenta de resultados y en la consolidación de España como potencia agroindustrial”, afirma.

LA EFICIENCIA HÍDRICA Y LA ENERGÉTICA AVANZAN YA COMO DOS CARAS DE UNA

No obstante, cuando el suministro depende de fuentes no convencionales, el factor económico se vuelve más complejo. Juan José Alarcón señala que el precio sigue siendo el principal obstáculo en la implementación de estos recursos alternativos. Ante esta realidad, Belén Gutiérrez aboga por seguir impulsando la innovación en eficiencia energética y, sobre todo, por avanzar hacia nuevos modelos de financiación que optimicen los costes para el usuario final.

Gutiérrez recuerda que el coste del agua debe analizarse desde una perspectiva global: “La seguridad del suministro es un factor estratégico; el impacto económico de no disponer de agua resulta, a la larga, mucho más gravoso para la agricultura, la industria y el territorio que cualquier inversión en eficiencia”. Esta visión es compartida por Gabriel Trenzado: “menos producción implica ser menos competitivos, eleva el peso de los costes estructurales y, finalmente, puede derivar en aumentos de precios para el consumidor final debido a la escasez de oferta”, concluye.

NUEVOS RECURSOS EN EL MIX HÍDRICO: CÓMO GANAR

GARANTÍA FRENTE A LA ESCASEZ

Precisamente porque garantizar agua suficiente tiene un coste, el debate no

LA SEGURIDAD HÍDRICA DE LA AGROINDUSTRIA DEPENDERÁ

CADA VEZ MÁS DE UNA

GESTIÓN CAPAZ DE AMPLIAR

LAS FUENTES DISPONIBLES Y COMBINAR LOS RECURSOS

CONVENCIONALES CON AGUA

REGENERADA Y DESALADA

se limita a cuánto cuesta asegurar el suministro; también obliga a revisar de dónde puede venir el recurso en territorios donde las fuentes convencionales ya no bastan. Desde una perspectiva científica, Alarcón señala que la limitación de las fuentes tradicionales obliga a buscar alternativas para aumentar la oferta de recursos hídricos, entre ellas el agua desalada y el agua regenerada procedente de estaciones depuradoras.

Por su parte, la presidenta de AEDyR coincide en que estos recursos no convencionales han dejado de ser una alternativa puntual para convertirse en un elemento estratégico del sistema hídrico español. Tanto la reutilización como la desalación aportan un suministro fiable, de calidad y predecible, capaz de complementar los recursos convencionales y reducir la vulnerabilidad frente a la variabilidad climática. Su contribución resulta especialmente relevante en territorios sometidos a estrés hídrico, ya que, al ser recursos independientes de la pluviometría, aportan mayor estabilidad al sistema.

La clave, según Gutiérrez, no reside en sustituir los recursos convencionales, sino en integrar estas fuentes de forma planificada dentro de un mix hídrico diversificado, flexible y adaptado a las características de cada territorio. “No existe una solución única para todo el país; la respuesta pasa por combinar de forma inteligente todas las fuentes disponibles según la región para garantizar el suministro con criterios de eficiencia, sostenibilidad y seguridad”, defiende.

Esta estrategia de diversificación ya es una realidad operativa sobre el terreno. Francisco Rodríguez Mulero confirma que el uso de aguas regeneradas y desaladas permite ampliar la oferta hídrica y aportar recursos en zonas donde antes no los había. En el ámbito agroalimentario, añade Belén Gutiérrez, la reutilización y el

El agua regenerada y la desalación deben consolidarse como elementos permanentes, estratégicos y complementarios de un modelo hídrico más resiliente, capaz de garantizar la sostenibilidad, la seguridad de suministro y la competitividad de la agroindustria española.

Belén Gutiérrez, presidenta de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR).

agua desalada ya están demostrando su viabilidad en numerosas zonas, al proporcionar un recurso de calidad controlada y con menor dependencia de las precipitaciones. Para la industria transformadora, el foco se desplaza hacia la economía circular del agua, mediante la reutilización interna y la optimización de procesos para reducir consumos, mejorar la eficiencia y reforzar la seguridad de suministro. Sin embargo, el despliegue de estos recursos enfrenta todavía varios desafíos. Desde el CEBAS-CSIC, Juan José Alarcón apunta que el mayor obstáculo suele ser el precio. Para solventarlo, propone una gestión técnica basada en la mezcla de aguas de distinto origen: las aguas regeneradas o procedentes

LA EFICIENCIA DEBE IR MÁS

ALLÁ DEL AHORRO INMEDIATO Y ORIENTARSE A PRESERVAR

LA BASE AMBIENTAL QUE

SOSTIENE LA PRODUCCIÓN

AGROALIMENTARIA: AGUA, SUELO Y TERRITORIO

de pozos —a menudo salinas— pueden combinarse con aguas desaladas o superficiales para obtener un recurso final de buena calidad y ajustado a las necesidades agronómicas.

Junto al componente económico y

técnico, la presidenta de AEDyR advierte de que persisten barreras relacionadas con la aceptación social y con determinados prejuicios sobre el agua regenerada o desalada, pese a que ambas tecnologías son maduras, contrastadas y cuentan con décadas de experiencia en España, además de cumplir altos estándares técnicos y sanitarios. El reto actual es superar estas percepciones y dejar de considerar el agua regenerada y la desalación como recursos extraordinarios, para consolidarlos como activos permanentes, estratégicos y complementarios dentro de un modelo hídrico más resiliente, capaz de garantizar la sostenibilidad, la seguridad del suministro y la competitividad de la agroindustria española.

LÍMITES AMBIENTALES: CÓMO PRODUCIR MEJOR SIN

COMPROMETER AGUA, SUELO Y TERRITORIO

La modernización y los nuevos recursos hídricos mejoran la respuesta frente al estrés hídrico, pero no eliminan los límites físicos y ambientales del territorio. Juan José Alarcón advierte de que, dado que el regadío consume cerca del 80 % de los recursos disponibles en buena parte de las zonas áridas y semiáridas, en determinados territorios la reducción del regadío —o, al menos, su no incremento— debe considerarse una estrategia a medio y largo plazo para garantizar la sostenibilidad del sistema productivo.

Para Alarcón, la modernización del regadío y las estrategias de mejora de la eficiencia en el uso del agua deben tener como objetivo final la sostenibilidad. En este sentido, el rigor técnico resulta innegociable: si no se controlan el volumen aplicado, la calidad del recurso y el uso de fertilizantes, pueden generarse riesgos ambientales y socioeconómicos de gran alcance. El empleo de aguas de baja calidad, normalmente salinas, puede provocar a medio y largo plazo pérdidas de rendimiento,

daños irreversibles en el suelo y procesos de salinización que favorecen la pérdida de suelo fértil y la desertificación. A ello se suma el uso excesivo de fertilizantes inorgánicos, que no solo puede agravar la salinización, sino también generar contaminación difusa en aguas subterráneas.

Frente a estos riesgos, el investigador del CEBAS-CSIC propone una gestión basada en la precisión, tanto del agua como de los nutrientes. El uso de sensores de humedad del suelo permite evitar pérdidas de agua y lixiviados en profundidad, reduciendo así el riesgo de contaminación difusa. Asimismo, el empleo de fertilizantes orgánicos o biofertilizantes de nueva generación puede contribuir a mejorar la biodiversidad del suelo, favorecer su fertilidad y avanzar hacia prácticas de agricultura sostenible que, subraya Alarcón, deben ser apoyadas y promovidas por la sociedad y los poderes públicos. En este contexto, los recursos no convencionales pueden actuar como una palanca de alivio sobre las fuentes naturales. Belén Gutiérrez, de AEDyR, y Francisco Rodríguez Mulero, de SEIASA, coinciden en que la desalación y la reutilización permiten reducir la presión

Son muchos

los

riesgos

ambientales, pero

también socioeconómicos, que pueden generarse si no

se

tienen

en consideración aspectos como el uso controlado del agua aplicada, la utilización de fuentes de agua de baja calidad en el riego, o el uso indiscriminado de fertilizantes para mejorar puntualmente los rendimientos productivos.

Juan José Alarcón

Debemos tomarnos este debate en serio y abordarlo como una cuestión de Estado: no hacer nada o limitarse a enfoques meramente restrictivos no aportará soluciones, y la situación seguirá agravándose.

disponible sin comprometer la base ambiental que sostiene la actividad agroalimentaria: agua, suelo y territorio.

GOBERNANZA, INVERSIÓN

Y PLANIFICACIÓN:

CÓMO ACELERAR LA TRANSFORMACIÓN HÍDRICA

Para que esa transformación sea posible, la respuesta no puede limitarse a la tecnología, la eficiencia o los nuevos recursos. Requiere inversión, coordinación institucional y una gobernanza adaptada a la nueva realidad climática. Gabriel Trenzado, de Cooperativas Agro-alimentarias de España, defiende que el agua debe abordarse como un “debate de Estado”. A su juicio, la gestión y planificación hídrica estable que necesita la actividad agroalimentaria solo será posible si se afronta un debate serio, complejo y necesariamente territorial, en el que la desconfianza política no impida avanzar hacia soluciones compartidas.

garantizar su continuidad cuando estos instrumentos de financiación pierdan peso. Para ello, la Federación reclama un compromiso público sostenido que permita seguir impulsando la modernización y la eficiencia del regadío.

A esta dificultad se suma el bajo nivel de cumplimiento de los planes hidrológicos. FENACORE denuncia la brecha entre planificación y ejecución recordando que, en sus alegaciones a los Esquemas Provisionales de Temas Importantes del ciclo 2028-2033, ha señalado el reducido grado de ejecución presupuestaria de planes anteriores. Según la Federación, el plan vigente 2021-2027 registraba a 31 de diciembre de 2024

Gabriel Trenzado Falcón, director general de Cooperativas Agroalimentarias de España.

sobre ríos y acuíferos, favoreciendo una gestión más sostenible y resiliente del agua. El objetivo final no es producir más a cualquier coste. La eficiencia hídrica, en este punto, debe leerse junto a otros criterios, para optimizar el recurso

Trenzado recuerda que España es pionera mundial en gestión y gobernanza del agua, y considera que debe jugar un papel determinante en la Unión Europea en esta materia. Sin embargo, advierte de que esa posición exige adaptar y modernizar la gobernanza a la nueva situación climática. “Sin impulso político”, sostiene, no será posible gestionar este reto con eficacia. En su opinión, no hacer nada o limitarse a enfoques meramente restrictivos no aportará soluciones suficientes y solo agravará la situación.

El sector coincide en que las principales barreras para seguir avanzando no son solo tecnológicas, sino también económicas, administrativas y de planificación. FENACORE señala, en primer lugar, la elevada necesidad de inversión que requieren las nuevas tecnologías y los procesos de digitalización del regadío. Los fondos europeos y el PERTE de digitalización han permitido afrontar parte de estas actuaciones en los últimos años, pero el reto pasa ahora por

Los cuellos de botella de la transformación hídrica

• Falta de una visión de país que integre todas las soluciones disponibles

• Impulso político insuficiente

• Fragmentación competencial

• Complejidad regulatoria y administrativa

• Baja ejecución de los planes hidrológicos

• Falta de continuidad inversora

• Déficit de infraestructuras e interconexiones

• Barreras de aceptación social y necesidad de mayor divulgación

• Necesidad de formación y relevo profesional

un grado de ejecución general que no alcanzaba el 25 %, mientras que el ciclo anterior, 2015-2021, se quedó en torno al 40 %. Estos bajos niveles de ejecución, advierte, restan credibilidad no solo al programa de medidas, sino al propio proceso de planificación.

También AEDyR identifica barreras que dificultan el despliegue de soluciones. Belén Gutiérrez subraya la necesidad de seguir ampliando y modernizando infraestructuras, mejorar las interconexiones con los sistemas existentes y agilizar unos procedimientos administrativos que, en muchos casos, ralentizan tanto las inversiones como la puesta en marcha de nuevos proyectos. En esta misma línea, FENACORE apunta que la complejidad regulatoria y una coordinación institucional no siem-

pre homogénea entre administraciones condicionan el ritmo de transformación del sector, pese a los avances logrados en eficiencia y digitalización.

Para Gutiérrez, el mayor desafío es integrar todas las soluciones disponibles bajo una visión de país. En este sentido, defiende que un Pacto o Plan Nacional del Agua permitiría coordinar mejor las inversiones, reducir la fragmentación competencial y consolidar la desalación y la reutilización como recursos estructurales dentro de una estrategia hídrica moderna, resiliente y orientada a garantizar la competitividad de los sectores productivos.

A la planificación se suma un componente clave de comunicación, especialmente para superar barreras relacionadas con la aceptación social y los prejuicios

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en torno a determinadas soluciones. Gutiérrez considera fundamental reforzar la divulgación basada en evidencia científica, trasladar a la sociedad información clara y transparente y explicar el salto tecnológico que ha experimentado el sector en las últimas décadas.

Finalmente, SEIASA sitúa los retos operativos pendientes en acelerar la modernización en las zonas más rezagadas, asegurar el relevo generacional en el campo y formar a los profesionales que deberán gestionar las nuevas herramientas digitales. Solo desde una planificación integral, capaz de combinar inversión, gobernanza, ejecución, comunicación y capacitación, el sector podrá avanzar al ritmo que exige el nuevo escenario hídrico, y convertir la planificación en actuaciones reales sobre el territorio.

Ammonia Stripping Recovery Process

Macarena Ruiz-Quintana Asensio

MANAGER DE ENERGÍA Y SOSTENIBILIDAD BBVA ESPAÑA

La gestión del agua ha pasado de ser una cuestión ambiental a convertirse en un factor de riesgo financiero

TEMAS: AGUA, INDUSTRIA, INVERSIÓN

Invertir en agua ya no significa únicamente mejorar la sostenibilidad de un proceso industrial; significa reducir riesgos, garantizar la continuidad de la actividad y preparar a las empresas para un escenario cada vez más exigente. Hoy, la gestión eficiente del recurso ya no responde únicamente a criterios de sostenibilidad o cumplimiento normativo, sino que se ha consolidado como un elemento clave para reforzar la competitividad empresarial, mejorar la resiliencia frente al estrés hídrico y facilitar el acceso a nuevas oportunidades de financiación. Organismos internacionales como la OCDE advierten de la necesidad de incrementar las inversiones destinadas a garantizar la seguridad hídrica, mientras que informes de CDP señalan que los riesgos asociados al agua ya representan miles de millones de dólares para las empresas y que el coste de no actuar puede multiplicar varias veces la inversión necesaria para anticiparse.

En este contexto, la financiación desempeña un papel cada vez más relevante para acelerar la transformación del tejido industrial. La digitalización del ciclo del agua, la reutilización, la desalación, la regeneración de recursos o el desarrollo de

soluciones basadas en datos están concentrando buena parte de las inversiones, impulsadas tanto por los fondos europeos como por una creciente implicación del sector financiero. La colaboración entre entidades públicas, empresas y banca se perfila como uno de los elementos clave para movilizar el capital necesario y convertir los proyectos de eficiencia hídrica en iniciativas viables y escalables. Para profundizar en esta evolución conversamos con Macarena Ruiz-Quintana Asensio, Manager de Energía y Sostenibilidad de BBVA España, quien analiza cómo está cambiando la percepción del agua desde la óptica de la inversión, cuáles son las principales demandas de las empresas, qué criterios utiliza una entidad financiera para evaluar este tipo de proyectos y hacia dónde se dirigirán las oportunidades de inversión en los próximos años. Una visión que permite comprender por qué la gestión del agua se está consolidando como uno de los grandes ejes de competitividad y resiliencia para la industria.

La industria se enfrenta a un escenario de creciente presión hídrica y exigencias regulatorias. Desde la

Las empresas que integran la gestión del agua en su estrategia son más atractivas para el capital privado porque refuerzan la resiliencia de su modelo de negocio

perspectiva financiera, ¿cómo está evolucionando la importancia del agua dentro de las estrategias de inversión empresarial?

La percepción del agua en el ámbito financiero ha experimentado un cambio de paradigma: ha dejado de considerarse una cuestión ambiental para transformarse en una prioridad estratégica de negocio y un factor de riesgo financiero a tener en cuenta. El agua es uno de los recursos con mayor dependencia para la actividad económica de las empresas. El estrés hídrico y la escasez pueden constituir una amenaza directa a la continuidad operativa de sectores clave.

Desde la perspectiva inversora, la gestión del agua mitiga tanto riesgos físicos, derivados de si habrá agua o no disponible, como riesgos de transición, regulatorios y económicos. Las empresas que no integren la gestión del agua en sus estrategias pueden verse afectadas por una pérdida de competitividad. Por el contrario, aquellas que sí la integren son más atractivas para el capital privado al liderar la resiliencia en sus modelos de negocio y generan mayor confianza entre entidades financieras.

¿Hacia qué ámbitos de la gestión del agua diría que se está canalizando actualmente una mayor inversión por parte de la industria?

La inversión industrial se está concentrando principalmente en cuatro ejes estratégicos: en primer lugar, la desalación; en segundo lugar, la reutilización, permitiendo que los efluentes industriales sean tratados y reincorporados directamente al proceso productivo; en tercer lugar, la digitalización y senso-

rización, que permiten monitorizar consumos en tiempo real y detectar anomalías de manera predictiva; y por último, los proyectos de regeneración hídrica.

Más allá del cumplimiento normativo, ¿qué retorno económico están obteniendo las empresas que invierten en eficiencia hídrica, reutilización o digitalización del agua?

A nivel operativo, optimizar los procesos hídricos genera ahorros inmediatos y muy significativos en las facturas de suministro de agua y en los costes de canon por tratamiento y vertido de aguas residuales. Además, según el informe global de seguridad hídrica de CDP, el coste de no actuar hoy puede ser hasta cinco veces superior al coste de anticiparse e invertir en resiliencia hídrica. Asimismo, la huella hídrica se está consolidando como un criterio para acceder a financiación sostenible.

Desde BBVA, ¿qué demandas están trasladando las empresas cuando buscan financiación para proyectos relacionados con la gestión del agua?

Las empresas ya no demandan únicamente un producto financiero tradicional, buscan un acompañamiento integral. La gestión hídrica es un reto complejo por lo que es necesario contar con asesoramiento especializado para medir con precisión su huella hídrica y trazar hojas de ruta viables de reducción o regeneración.

Para dar respuesta a esta necesidad, en BBVA nos apoyamos en alianzas estratégicas con partners técnicos de

El coste de no actuar frente al riesgo hídrico puede ser hasta cinco veces superior al de invertir hoy en resiliencia

referencia como Veolia, que nos permite poder ofrecer una propuesta de valor completa. Por un lado, el partner aporta el expertise y las soluciones de eficiencia hídrica y desde BBVA financiamos las inversiones que sean necesarias, además del desarrollo de soluciones de ‘financiación azul’ escalable, es decir, orientadas a la gestión sostenible del agua y los ecosistemas marinos, cuyo carácter escalable permite ampliar su alcance y multiplicar su impacto económico y ambiental. Asimismo, las grandes corporaciones nos demandan cada vez más soluciones capilares para sus cadenas de suministro.

¿Qué criterios utiliza la compañía para evaluar la viabilidad y el potencial de un proyecto relacionado con la gestión del agua a la hora de conceder financiación? ¿Qué peso tienen aspectos como el impacto ambiental, la resiliencia hídrica o los criterios de la taxonomía europea?

El análisis que realizamos desde BBVA cuando evaluamos un proyecto relacionado con la gestión del agua para conceder financiación va más allá de los números financieros tradicionales. Analizamos de forma integrada la viabilidad técnica y ambiental del proyecto. Nuestro criterio no es exigir métricas rígidas ligadas en este caso solo al consumo de agua, sino evaluar el potencial del proyecto a través de indicadores realistas y adaptados a cada caso, teniendo en cuenta que el agua tiene un componente muy local y está expuesta a factores externos. Evaluamos variables viables como el porcentaje de agua reciclada o la reducción demostrable de fugas en la red, por ejemplo. Nuestro objetivo es trabajar de la mano del cliente para llegar a un sistema de medición cada vez más sofisticado y capilar. Asimismo, evaluamos si la inversión va a asegurar la continuidad de la empresa frente a futuras sequías o restricciones en el suministro.

de estructurar y etiquetar formalmente la operación. En este sentido, verificamos que el proyecto cumpla con los criterios de contribución sustancial a la protección y uso sostenible de los recursos hídricos.

Por otra parte, los fondos europeos han impulsado numerosas actuaciones vinculadas al ciclo del agua. ¿Qué programas o mecanismos considera que están teniendo un mayor impacto en la transformación hídrica de la industria?

El mecanismo de mayor impacto y transformación estructural en España está siendo, sin duda, el PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, enmarcado en los fondos NextGenerationEU. Este programa está permitiendo canalizar ayudas cruciales para la implantación de tecnologías de la información, herramientas de telelectura y analítica de datos, marcando un antes y un después en la eficiencia operativa del sector.

Una empresa que gestiona adecuadamente su riesgo hídrico mejora su perfil crediticio y accede a una financiación en mejores

condiciones

Muchas empresas, especialmente pymes, encuentran dificultades para acceder a estas ayudas. ¿Cuáles son los principales obstáculos que detectan y qué recomendaciones les daría para aprovechar estas oportunidades de financiación?

Para el tejido de las pymes, acceder a las ayudas y fondos europeos suele convertirse a veces en un desafío de gestión. El principal obstáculo que detectamos en el día a día es la complejidad burocrática de los procesos de tramitación. A diferencia de las grandes corporaciones, una pyme no dispone de equipos técnicos internos dedicados a la gestión y el seguimiento de los fondos europeos. A ello se suma el requisito de cofinanciación, ya que las subvenciones suelen cubrir solo una parte del proyecto y requieren una aportación de recursos propios por parte de la empresa.

Este aspecto tiene un peso crítico, ya que una empresa que gestiona bien su riesgo hídrico mitiga sus riesgos operativos, mejora su perfil de riesgo global y eleva su calificación crediticia, lo que se traduce directamente en una financiación más accesible. Por último, la taxonomía europea y los marcos de financiación azul tienen un peso definitivo a la hora

Ante este escenario, nuestra recomendación es, en primer lugar, no intentar recorrer este camino en solitario. En este sentido, es fundamental buscar alianzas y apoyarse en asesoramiento externo especializado. En segundo lugar, es vital enfocar la eficiencia hídrica en términos de resiliencia y de negocio. No debe verse como un mero trámite regulatorio o

un gasto, sino como una inversión con un retorno directo en ahorro de costes operativos, además de una protección indispensable frente a futuras sanciones, riesgos de transición y riesgos físicos.

Por último, el papel de la banca es facilitar herramientas de financiación complementarias que aporten la liquidez necesaria para cofinanciar el proyecto hídrico, preservando el equilibrio financiero y operativo de la empresa.

¿Observan una mayor colaboración entre financiación pública y privada para acelerar proyectos relacionados con la sostenibilidad hídrica?

¿Qué papel puede desempeñar la banca en este ámbito?

Sí, sin duda observamos una mayor colaboración público-privada. Es una vía muy relevante para acelerar los proyectos de resiliencia hídrica y movilizar los volúmenes de capital que exige esta transición. Los fondos públicos actúan como un catalizador inicial excelente, pero el capital privado es indispensable para escalar las soluciones en el tiempo. En este ecosistema, el papel de la banca va más allá de la intermediación financiera: acompañamos a empresas e instituciones para facilitar que las ayudas públicas se traduzcan en proyectos reales y con impacto.

Los fondos públicos son el catalizador inicial, pero será el capital privado el que permita escalar la transformación hídrica de la industria

Muchas industrias quieren avanzar hacia modelos más circulares y eficientes en el uso del agua, pero estos proyectos suelen requerir una inversión inicial significativa para complementar las subvenciones. Ahí es donde entramos nosotros, financiando esa inversión inicial y cubriendo la parte que las ayudas no completan. Además, jugamos un papel clave al facilitar soluciones instrumentales que exigen los fondos públicos, como el adelanto de los avales o la concesión de líneas puente. En definitiva, el rol de la banca es aportar la flexibilidad y el pulmón financiero necesarios para eliminar las barreras de entrada y hacer que los proyectos hídricos sean viables desde el principio.

El futuro

pasa por dejar de limitarse a reducir el consumo de agua y avanzar hacia modelos

capaces de regenerar los recursos hídricos y las cuencas

Si analizamos el horizonte de los próximos cinco o diez años, ¿qué tendencias marcarán la economía del agua industrial y dónde cree que se concentrarán las principales oportunidades de inversión?

A medio y largo plazo, la economía del agua industrial estará marcada por una transición definitiva. Estamos viviendo un verdadero punto de inflexión donde ya no hablaremos únicamente de consumir menos o de mitigar el impacto de las operaciones de las empresas; el nuevo estándar de liderazgo exige pasar a la regeneración, enfocando los esfuerzos en recuperar uno de nuestros recursos más críticos y generar un impacto neto positivo en las cuencas hidrográficas. En este sentido, las grandes tendencias y oportunidades de inversión se concentrarán en tres soluciones estratégicas. En

primer lugar, la circularidad hídrica, donde el capital se moverá con fuerza hacia tecnologías avanzadas.

En segundo lugar, el desarrollo de sistemas sofisticados de medición de servicios ecosistémicos. Impulsados por marcos globales, las empresas tendrán que empezar a medir y demostrar de forma estandarizada el valor real que devuelven a la naturaleza y a las cuencas donde operan, convirtiendo ese impacto positivo en un activo.

Por último, asistiremos a la maduración del mercado de Créditos de Agua. Al igual que ocurrió en su día con el carbono, las empresas invertirán de forma normalizada en proyectos externos de restauración hídrica y optimización de infraestructura para compensar aquella huella hídrica que técnicamente o de forma natural no puedan eliminar en sus propias instalaciones.

Uso de aguas regeneradas en regadíos: cultivos sensibles y soluciones tecnológicas disponibles

Ruben Brandán, Especialista en reutilización de agua

El uso del agua regenerada en la agricultura está regulado a nivel europeo por el Reglamento (UE) 2020/741 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de mayo de 2020 relativo a los requisitos mínimos para la reutilización del agua, que posteriormente en España se desarrolla en el Real Decreto 1085/2024, de 22 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de reutilización del agua y se modifican diversos reales decretos que regulan la gestión del agua, por el cual quedan derogadas las disposiciones de igual o inferior rango que se opongan a lo dispuesto en este real decreto. Y en concreto, el Real Decreto 1620/2007, de 7 de diciembre por el que se establece el régimen jurídico de la reutilización de

Elena Crespo, Miembro del comité de dirección de AEDyR

las aguas depuradas, del cual mantiene los demás usos ya contemplados, aparte del agrícola: urbano, industrial, y otros (ganadería, acuicultura, recreativo, silvicultura, recarga de acuíferos y aporte a humedales y otros sistemas acuáticos).

REQUISITOS NORMATIVOS

De todos los usos previstos el del regadío es quizás el más estudiado y analizado. Los requisitos de calidad exigidos para los diferentes tipos de agua previstos vienen resumidos en la Tabla I-2 y en la Tabla I-3 del ANEXO I Requisitos de calidad para el uso de las aguas regeneradas, y están basados en criterios de protección de la salud y el medio ambiente.

Del mismo modo y con carácter general se controlarán los contaminantes limitados en la autorización de vertido aguas residuales de forma que la producción y suministro del agua regenerada no cause el deterioro del medio receptor conforme a lo establecido en el Real Decreto 817/2015, de 11 de septiembre y en el Real Decreto 1514/2009, de 2 de octubre.

Dentro de las observaciones de la Tabla 2 se dice que los cultivos pertenecientes a una determinada categoría se regarán con aguas regeneradas de la clase de calidad mínima de aguas regeneradas que corresponda, a menos que se utilicen las barreras adicionales adecuadas, lo que resultará en el cumplimiento de los requisitos de

Tabla 1. Clases de calidad de las aguas regeneradas para uso agrícola y método de riego permitido

CLASE DE CALIDAD MÍNIMA DE LAS AGUAS REGENERADAS MÉTODO DE RIEGO

Calidad A. A. Todos los métodos de riego.

Calidad A. B. Todos los métodos de riego.

Calidad A. C. Riego por goteo u otro método de riego que evite el contacto directo con la parte comestible del cultivo.

Calidad A. D. Todos los métodos de riego.

Tabla 2. Valor máximo admisible para uso agrícola

CATEGORÍA DE CULTIVO

Cultivos de alimentos que se consumen crudos en los que la parte comestible está en contacto directo con las aguas regeneradas.

Cultivos de tubérculos que se consumen crudos.

Cultivos de alimentos que se consumen crudos cuando la parte comestible se produce por encima del nivel del suelo y no está en contacto directo con las aguas regeneradas.

Cultivos de alimentos transformados.

Cultivos no alimenticios, incluidos los cultivos utilizados para alimentar a animales productores de carne o leche.

Cultivos leñosos que impida el contacto del agua regenerada con los frutos consumidos en la alimentación humana.

Cultivos de flores ornamentales, viveros, invernaderos sin contacto directo del agua regenerada con las producciones.

Cultivos destinados a la industria no alimentaria, producción de energía y de semillas.

Clase E. coli Turbidez SS DBO5 Nematodos intestinales Legionella spp. T. saginata y T. solium Contaminantes (UFC/100 mL) (UNT) (mg/L) (mg/L) (huevo/L) (UFC/L) (huevo/L)

Calidad A. A 10 5 10 10

Calidad A. B 100 –

Conforme DARU

Conforme DARU

Calidad A. C 1.000 –

Calidad A. D 10.000 –

calidad indicados. Este criterio viene recogido de la “WHO-FAO-UNEP guidelines for the safe use of wastewater in agriculture” (WHO, 2006), y tanto

Conforme DARU

Conforme DARU

Conforme DARU

Conforme DARU

1 para el riego de pastos o forraje

< 1.000 cuando existe riesgo de aerosolización –Ver observaciones

1 para el riego de pastos o forraje < 1.000 cuando existe riesgo de aerosolización

1 para el riego de pastos o forraje

1 para el riego de pastos o forraje

< 1.000 cuando existe riesgo de aerosolización

1 para pastos de animales productores de carne Ver observaciones

1 para pastos de animales productores de carne Ver observaciones

< 1.000 cuando existe riesgo de aerosolización –Ver observaciones

el Reglamento 2020/741 como el Real Decreto 1085/2024 incluyen el criterio multibarrera. Este enfoque permite, por ejemplo, combinar barreras

como puede ser un tipo de riego para un cultivo determinado, con tipos de tratamientos y, por tanto, calidades diferentes.

BARRERAS: 3

C1b2

BARRERAS: 3

resumen en la Tabla 3, recientemente actualizada por la FAO en su documento Water Quality in Agriculture: Risks and risk mitigation (FAO, 2023).

SOLUCIONES TECNOLOGICAS

PROHIBIDO

Cultivos de alimentos que se consumen crudos y que crecen por encima del nivel del suelo y cuya parte comestible se encuentra 25 cm por encima de la superficie del suelo (por ejemplo, pimiento, tomate, pepino, calabacín, judía). La fruta u hortaliza se encuentra por encima del nivel del suelo, no se apoya ni crece a ras del suelo y se soporta en las ramas de la planta

Ilustración 1. Alternativas de uso del enfoque multipropósito para riego agrícola propuesto por el CEDEX

PARÁMETROS AGRONÓMICOS

CRÍTICOS

El agua residual regenerada, cumpliendo los requisitos y recomendaciones de ambas normas, se presenta como un recurso adecuado para su uso en regadíos desde el punto de vista sanitario y

La calidad del agua de riego cobra fundamental importancia en regiones de climas áridos, donde las temperaturas extremas y la baja humedad relativa aumentan la tasa de evaporación y, en consecuencia, la deposición de sales tiende a acumularse en el perfil del suelo

medioambiental. Sin embargo, hay que analizar también lo que respecta a los parámetros agronómicos; para ello, el documento Wastewater treatment and use in agriculture - FAO irrigation and drainage paper 47 (M.B. Pescod, 1992) ha sido y sigue siendo utilizado como referencia, aunque no deja de ser una guía con directrices que deben ajustarse a las condiciones locales, ya que la aptitud de un agua de riego depende de varios factores, como son:

• Condiciones climatológicas

• Propiedades físicas y químicas del suelo

• Tolerancia al contenido de sales de los cultivos durante su crecimiento

• Prácticas de riego y laboreo

La calidad del agua de riego cobra fundamental importancia en regiones de climas áridos, donde las temperaturas extremas y la baja humedad relativa aumentan la tasa de evaporación y, en consecuencia, la deposición de sales tiende a acumularse en el perfil del suelo. Estos aspectos, como la salinidad, que afecta la disponibilidad de agua en el cultivo, o la relación entre la Relación de adsorción de sodio (RAS) y la conductividad eléctrica (CE) del agua, que regulan su capacidad de infiltración en el suelo, entre otros, se

Mientras los requisitos microbiológicos del RD 1085/2024 se abordan mediante los tratamientos biológicos y de desinfección convencionales, la aptitud agronómica del agua regenerada presenta retos adicionales que requieren soluciones tecnológicas específicas. Los parámetros de mayor preocupación para la salud del suelo y el rendimiento de los cultivos son la salinidad, la relación de adsorción de sodio (RAS) y, muy especialmente, el boro, cuya presencia en las aguas regeneradas supone hoy uno de los principales cuellos de botella para la expansión de la reutilización en el sureste de España.

Los parámetros de mayor preocupación para la salud del suelo y el rendimiento de los cultivos son la salinidad, la relación de adsorción de sodio (RAS) y, muy especialmente, el boro, cuya presencia en las aguas regeneradas supone hoy uno de los principales cuellos de botella para la expansión de la reutilización en el sureste de España

C1b2

Tabla 3. Directrices de la FAO sobre parámetros con importancia agronómica para el riego agrícola (Water Quality in Agriculture: Risks and risk mitigation, 2023)

Parámetro que implica un problema potencial en el riego

Grado de restricción el uso (Pescod, 1992; Ayers & Wescot, 1985) Sin impacto Impacto leve o moderado Impacto Severo

Salinidad (afecta la disponibilidad de agua en el cultivo)

Sólidos Disueltos Totales, SDT (mg/l)

Infiltración (efectos de la tasa de infiltración del agua en el suelo. Evaluada usando CE y RAS juntos) (I) RAS

0 - 3

Toxicidad del ión específico (afectan a cultivos sensibles en su crecimiento)

Sodio (Na⁺)

Cloruro (Cl-)

Riego

Riego por aspersión mEq/L < 3 > 3

Boro (B) mg/L <

Elementos traza

Cd, Mo – 0,01 ; Se – 0,02; Co – 0,05; As, Be, Cr, V – 0,1; Cu, Mn, Ni – 0,2; F – 1,0; Zn – 2,0; Li – 2,5; Al, Fe, Pb – 5,0

Efectos diversos (afectan a cultivos vulnerables)

Nitrógeno (NO3 / N) mg/L < 5 5 -

(HCO3-)

pH

Rango normal: 6,5 - 8,0

Obstrucción de los goteros (Parámetros relacionados con el potencial de obstrucción en el riego por goteo)

suspendidos

Recuento de bacterias

(I) El problema de permeabilidad del agua a través del suelo (resultante de la expansión y dispersión de la arcilla y de la destrucción de los agregados del suelo) depende no solo de los valores de RAS del suelo, el cual es el resultado del RAS del agua, sino también de la concentración de sales en el agua (concentración de electrolitos). Cuanto mayor sean los valores de RAS, mayores serán los valores de concentración de electrolitos requeridos para mantener las condiciones de movimiento del agua apropiadas en el suelo. Por lo tanto, cada valor de RAS en la tabla tiene su correspondiente valor de conductividad eléctrica en el cual podría haber o no problemas de permeabilidad del agua.

Salinidad y conductividad eléctrica (CE)

Las aguas residuales urbanas presentan una mineralización superior a la del agua convencional de riego, con valores de CE que según las directrices de la FAO (Tabla 3) pueden implicar ya un impacto leve a moderado en la disponibilidad de agua para el cultivo (Pescod, 1992; FAO, 2023). En regiones de clima árido con alta evapotranspiración potencial, como Murcia o Alicante, la acumulación salina en el perfil del suelo puede comprometer seriamente la productividad de cultivos sensibles como cítricos o lechuga.

Las principales estrategias tecnológicas para el control de la salinidad son la mezcla o blending con agua de menor

mineralización (aguas superficiales o subterráneas), la aplicación de fracciones de lavado —riego extra para desplazar sales fuera de la zona radicular— y, en casos de mayor exigencia, el tratamiento mediante ósmosis inversa (OI). La OI es la única tecnología capaz de reducir drásticamente la mineralización total, aunque genera un rechazo concentrado (salmuera) cuya gestión supone un coste económico y ambiental que debe contemplarse en el diseño del sistema.

Sodio y RAS: el problema de la estructura del suelo

El sodio es un ion que, cuando su proporción relativa respecto al calcio y el magnesio es elevada —lo que se mide mediante la RAS—, provoca la disper-

sión de los coloides del suelo, obstruyendo los macroporos y reduciendo drásticamente la tasa de infiltración. Este fenómeno es especialmente problemático en suelos de textura arcillosa y limosa. Según las directrices de la FAO (Tabla 3), una RAS superior a 9, combinada con baja conductividad del agua, ya supone un impacto severo sobre la capacidad de infiltración.

Las soluciones tecnológicas para reducir el impacto del sodio actúan en dos niveles. A nivel de suelo, la práctica más extendida es la enmienda cálcica mediante yeso agrícola (sulfato cálcico), que favorece el desplazamiento del sodio intercambiable y ayuda a mantener la estructura del suelo. A nivel del tratamiento del agua, la ósmosis inversa reduce la concentración total

Moderadamente

Taraje o talaya

Girasol Nuez de pecan Naranja

Espárragos Patata Nogal negro Aguacate

Palmera o palma canaria

Palmera datilera

Algodón acala

Algodón Pima

Tupinambo o pataca Pomelo

Frijol o judía blanca Limón

Remolacha azucarera Tomate Ciruela

Mangel o remolacha de campo

Guisante verde o arveja

Pera

Remolacha Rábano Manzana

Alfalfa Guisante forrajero Uva (Sultanina y Málaga)

Gladiolo Olivos (aceituna) Higo Kadota

Haba Cebada Caqui

Cebolla Trigo Cereza

Nabo Maíz Melocotón

Repollo Sorgo Albaricoque

Lechuga Avena Zarzamora sin espinas

Zanahoria Zinnia Calabaza

Pimiento

Batata Garrofón

de sales en el agua de riego y, con ello, el valor absoluto del RAS, mejorando la capacidad de infiltración del suelo. La FAO subraya que este parámetro debe evaluarse siempre en combinación con la conductividad eléctrica del agua, ya que ambos factores interaccionan para determinar el efecto real sobre la infiltración (Tabla 3).

El boro: el contaminante más difícil de eliminar

El boro merece una atención especial. Como nutriente esencial para las plantas, es necesario en concentraciones traza, pero el margen entre deficiencia y toxicidad es excepcionalmente estrecho y además es muy

variable según el cultivo. La FAO fija el inicio del impacto a partir de 0,7 mg/L como referencia general, pero la tolerancia real depende fuertemente de la especie: cultivos como el limonero o el aguacate presentan niveles críticos de apenas 0,4-0,6 mg/L, mientras que otros como el tomate o la patata (<2,0 mg/L), la le -

La digitalización del riego y el uso de gemelos digitales de la red de distribución apuntan el camino a seguir para garantizar que el agua regenerada llegue a cada parcela con la calidad agronómica adecuada al cultivo y al suelo receptor

Tabla 4. Tolerancia relativa de las plantas al Boro (Water Quality Criteria, EPA, 1972)

chuga o la zanahoria (<3,0 mg/L) admiten concentraciones sensiblemente superiores antes de manifestar síntomas de toxicidad (Tabla 4).

Esta variabilidad es crítica a la hora de fijar los requisitos de tratamiento: el límite exigible no es el mismo para una EDAR que riega naranjos que para una que abastece huertas de tomate o patata. Con todo, el Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Segura ha optado por la cautela, fijando un valor objetivo de 0,4 mg/L como media semestral y un máximo no superable de 0,6 mg/L, valores que protegen incluso a los cultivos más sensibles de la cuenca —cítricos y zarzamora— pero que en la práctica obligan a un tratamiento terciario o cuaternario específico en la mayoría de las EDAR de la región.

El boro es, además, especialmente difícil de eliminar porque en agua a pH neutro se encuentra principalmente como ácido bórico (H₃BO₃), una molécula no cargada que no es retenida por los procesos de coagulación-floculación convencionales, ni por la mayor parte de las membranas de nanofiltración estándar. Las tecnologías disponibles con eficacia demostrada son las siguientes:

• Ósmosis inversa de doble paso: es la solución más extendida. Operado el segundo paso a pH elevado (9-10) para transformar el ácido bórico en borato ionizado (más fácilmente retenido por la membrana), permite alcanzar eficiencias elevadas de eliminación.

• Resinas de intercambio iónico selectivas para boro: las resinas selectivas presentan una alta afinidad y selectividad por el boro, permitiendo su adsorción a pH neutro y su posterior regeneración con ácido sulfúrico diluido. Esta tecnología es especialmente interesante cuando la corriente de entrada ya cumple el resto de parámetros agronómicos y solo el boro supera los límites admisibles, ya que evita el tratamiento masivo con OI.

La modernización tecnológica que exige la directiva TARU representa una oportunidad para que las EDAR del arco mediterráneo aborden de forma integrada los retos de calidad agronómica que hoy limitan el uso del agua regenerada para regadío

• Electrodiálisis reversible (EDR): aunque su eficiencia en la eliminación de boro es inferior a la OI, la EDR tiene ventajas operativas en aguas de alta salinidad y puede combinarse con otras tecnologías en esquemas de tratamiento.

El enfoque multibarrera como marco integrador

Tal como recoge el propio RD 1085/2024, el enfoque multibarrera no solo se aplica a los parámetros sanitarios, sino que debe extenderse a los agronómicos. Las mejores prácticas actuales combinan barreras en tres niveles: tratamiento del agua (OI, resinas selectivas), gestión del riego (sistemas de goteo que minimizan el contacto con la parte aérea del cultivo, fracciones de lavado programadas) y prácticas de suelo (enmiendas cálcicas, laboreo mínimo para preservar la estructura).

La monitorización continua en campo mediante sensores de CE in situ y plataformas de telecontrol permite ajustar en tiempo real los caudales de

mezcla y enmiendas, cerrando el círculo de la gestión inteligente del agua regenerada. La digitalización del riego y el uso de gemelos digitales de la red de distribución representan una línea de trabajo en desarrollo en el sector, y apuntan el camino a seguir para garantizar que el agua regenerada llegue a cada parcela con la calidad agronómica adecuada al cultivo y al suelo receptor.

CONCLUSIONES

El marco regulatorio establecido por el RD 1085/2024 y el Reglamento (UE) 2020/741 ofrece un entorno seguro desde el punto de vista sanitario y medioambiental para la reutilización agrícola del agua, pero la sostenibilidad real del regadío con agua regenerada requiere ir más allá del cumplimiento microbiológico: exige atender con rigor los parámetros de calidad agronómica. La salinidad y el RAS pueden gestionarse con un diseño adecuado del sistema de riego y del tratamiento del agua, pero el boro, por su comportamiento químico particular y por los estrictos límites que fija el Plan Hidrológico de la demarcación del Segura, exige soluciones avanzadas de membranas o de intercambio iónico cuya implantación no puede seguir retrasándose si se quiere consolidar la reutilización como pilar de la seguridad hídrica del sureste español.

La nueva Directiva (UE) 2024/3019 sobre tratamiento de aguas residuales urbanas, cuya transposición es obligatoria antes de julio de 2027, refuerza precisamente esta perspectiva al exigir tratamientos cuaternarios: OI, carbón activo, oxidación avanzada. La modernización tecnológica que exige esta directiva representa también una oportunidad para que las EDAR del arco mediterráneo aborden de forma integrada los retos de calidad agronómica que hoy limitan el uso del agua regenerada para regadío.

Ramón González Tévar

DIRECTOR DE OPERACIONES DE ALJARAFESA

Nuestra prioridad operativa sigue siendo garantizar el suministro seguro y de calidad

Águeda García de Durango

TEMAS: AGUA, CAMBIO CLIMÁTICO

RAMÓN GONZÁLEZ TÉVAR, DIRECTOR

El ciclo urbano del agua atraviesa una etapa especialmente exigente. La alternancia de sequías prolongadas y episodios de lluvias intensas, el envejecimiento de las infraestructuras hidráulicas y la entrada en vigor de nuevas obligaciones regulatorias están redefiniendo las prioridades operativas de los gestores públicos del agua.

En este escenario, Aljarafesa afronta un proceso de modernización marcado por la renovación de redes, la adaptación de sus sistemas de abastecimiento, saneamiento y depuración, y el despliegue de herramientas digitales avanzadas a través del proyecto GAIA, en el marco del PERTE de digitalización del ciclo del agua.

Ramón González Tévar, director de Operaciones de Aljarafesa, aborda en esta entrevista las claves para garantizar un servicio fiable, eficiente y resiliente en los 31 municipios a los que presta servicio la entidad, así como los desafíos financieros, técnicos y organizativos que marcarán la gestión del agua en los próximos años.

Para comenzar, ¿cómo describiría el momento actual del ciclo urbano del agua en el Aljarafe y cuáles son las prioridades operativas de Aljarafesa en este contexto?

renovación de infraestructuras hidráulicas de distribución, tanto en redes de abastecimiento como de saneamiento, debido a su antigüedad y la elevada tasa de fallos que venimos observando, especialmente en algunos materiales de extendido uso en los años 70-80, como el fibrocemento en redes locales de abastecimiento o el hormigón en masa en redes locales de saneamiento. Desde el sector se lleva ya varios años denunciando esta necesidad, abogando por establecer un mínimo del 2% de renovación anual, estableciéndose así una vida útil de la infraestructura de 50 años, que lamentablemente ya hoy se está superando en numerosos casos.

Estamos abordando un Plan de renovación de redes de distribución para sustituir en los próximos 5 años un 40% de nuestras redes con mayor edad e índice de averías

El ciclo urbano del agua en general y en el Aljarafe en particular, atraviesa un momento especialmente exigente debido a varios factores.

Por un lado, estamos siendo testigos del creciente impacto del cambio climático en nuestro territorio, manifestado principalmente por la alternancia de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos y duraderos. Periodos de sequía meteorológica y de escasez de recursos hídricos, como el experimentado entre los años 2018 y 2024, que obligó a la activación, el pasado mes de noviembre de 2021, de nuestro Plan de Emergencia ante situaciones de sequía, y en el que incluso durante su vigencia se estuvo a punto de alcanzar el umbral de emergencia, de no ser por las lluvias que por fin llegaron en enero de 2024; alternados con periodos de intensas lluvias como los vividos durante este invierno que han provocado crecidas de los ríos, desbordamientos, inundaciones, roturas en infraestructuras hidráulicas, etc.

Por otro lado, es una realidad en todo el sector y también en ALJARAFESA, la necesidad de incrementar el ritmo de

Además, estamos viviendo en estos últimos años la publicación de varias normativas con gran incidencia en el ciclo integral del agua: el RD 3/23 de 10 de enero, por el que se establecen los criterios técnicos-sanitarios de la calidad de agua de consumo, su control y suministro, el RD 665/23 de 18 de julio, por el que se modifica el RDPH, el RD 1085/24 de 22 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de reutilización de agua y por último la publicación el pasado 12 de diciembre de la Directiva (UE) 2024/3019 sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas, cuya transposición al ordenamiento jurídico español debería ver la luz en julio de 2027. Estas normativas impactan de manera muy notable en la gestión del ciclo integral del agua, y van a requerir inversiones millonarias que todavía no podemos cuantificar con exactitud y sobre todo, y más importante, para las que se deberán habilitar los instrumentos financieros necesarios para su ejecución.

Por último, en el año 2021 iniciamos un plan de transformación digital de la empresa, que se ha visto potenciado en varias de sus iniciativas por nuestro proyecto PERTE para la digitalización de los usos del agua, proyecto en el que estamos trabajando intensamente y que estará finalizado en el próximo mes de junio. Tanto el proyecto PERTE como el citado plan de transformación digital, conforman uno de los principales ejes estratégicos de la empresa para los próximos años, incidiendo muy directamente en la gestión del ciclo integral del agua.

En este complejo contexto en el que nos encontramos, nuestra prioridad operativa sigue siendo la misma que cuando en 1971 comenzamos a prestar el servicio de abastecimiento en

El

objetivo irrenunciable

de la gestión mancomunada es proveer el mismo servicio en todos los municipios gestionados

alta a 19 municipios, en aquel entonces todavía como Mancomunidad de Municipios del Aljarafe, y 10 años después, ya sí como Aljarafesa, empresa pública de la Mancomunidad, al incorporar el servicio de alcantarillado: la gestión del ciclo integral del agua a nuestros 31 municipios, garantizando el suministro seguro y de calidad de agua potable a nuestros vecinos así como la recogida y depuración de las aguas residuales para su devolución en condiciones adecuadas a los ríos de nuestra comarca y así al medio ambiente, situando a los ciudadanos y ayuntamientos del Aljarafe en el centro de nuestras operaciones.

Como director de Operaciones, ¿qué aspectos considera clave para garantizar un servicio de agua fiable y eficiente?

Garantizar un servicio fiable, eficiente y de calidad requiere la combinación equilibrada de una correcta explotación, mantenimiento y conservación de los activos hidráulicos y de una adecuada planificación e inversión en renovación y ampliación de infraestructuras.

Para la explotación de nuestros activos hidráulicos nos apoyamos de manera importante en el sector privado, mediante contratos de servicios, a través de los cuales podemos ir mejorando y optimizando ciclo a ciclo el alcance de las prestaciones y los requisitos a satisfacer nos permite incorporar cambios regulatorios, nuevos acuerdos de nivel de servicio, propuestas de mejora, etc. Gracias a ello incorporamos al servicio el know-how del sector privado, con amplia experiencia y multitud de referencias incluso a nivel internacional en la ejecución de este tipo de contratos. Ello sumado a la dirección técnica y el conocimiento de los técnicos de ALJARAFESA, así como a la correcta supervisión y seguimiento de su ejecución, es garantía una correcta y óptima explotación, mantenimiento y conservación de los activos del ciclo integral del agua.

Por otro lado, es necesaria la continua renovación, ampliación y mejora de la infraestructura hidráulica. Para ello des-

de nuestro servicio de ingeniería y planificación hidráulica se van configurando año a año nuestros planes de inversiones cuatrienales en los que se van incorporando todas aquellas necesidades que bien por criterios de obsolescencia o por criterios funcionales (ampliación y mejora) es necesario acometer en las siguientes anualidades. Finalmente, destacaría el papel del equipo humano. La experiencia y la especialización de los profesionales que trabajan en la operación del sistema son determinantes para garantizar un servicio continuo, seguro y de calidad para la ciudadanía.

Trabajan de forma sostenida para garantizar la calidad del agua exigida por la legislación vigente. ¿Qué retos enfrentan para mantener esos estándares y cómo están afrontando su cumplimiento?

La calidad del agua es una prioridad absoluta para Aljarafesa. El cumplimiento de la normativa sanitaria es cada vez más

exigente y requiere un control permanente a lo largo de todo el ciclo integral del agua.

El RD 3/2023 ha introducido un enfoque y metodología de trabajo muy distinta a la que, el ya derogado RD 140/2003 establecía, recogiendo la obligatoriedad de la elaboración de los Planes Sanitarios del Agua como herramienta de evaluación y minimización de riesgos, de seguimiento y control de los procesos de potabilización y distribución de agua potable; siendo este uno de los principales retos a los que nos enfrentamos. Además, debido a la arquitectura extensiva de más de 2.900 km de red de distribución en alta y baja de nuestro sistema, algunas de las obligaciones de la citada normativa se convierten en verdaderos retos, como son por ejemplo la limitación de la presencia de trihalometanos, ácidos haloacéticos, cloratos, etc.

La incorporación de nuevos parámetros y requisitos analíticos ha hecho también necesario proceder a la adaptación y mejora de las instalaciones de tratamiento para responder a

estas exigencias, realidad que no siempre podemos atender con la premura que sería deseable, ya que, como empresa pública, nos debemos al cumplimiento de la Ley de Contratos y sus tiempos.

El proyecto PERTE de digitalización de los usos del agua, actualmente en ejecución, nos está permitiendo introducir en el día a día de la gestión de la empresa sistemas avanzados de gestión de las operaciones en todo el ciclo integral del agua, incidiendo de manera directa en la garantía de la calidad del agua. Por citar alguna de estas iniciativas, estamos implementando un sistema de monitorización en continuo de determinados parámetros críticos para el tratamiento del agua en la ETAP en distintas etapas: agua bruta, agua filtrada y agua tratada de salida, de forma que se pueda optimizar el funcionamiento de la planta de cara a la calidad del agua obtenida y minimizar los recursos necesarios para ello: reactivos, consumos eléctricos y de personal de forma que se puedan afrontar los diversos condicionantes que pueden afec-

tar a una planta de tratamiento tales como los cambios en la calidad del agua por lluvias intensas, sequías prolongadas, otros factores climáticos, eventuales sabotajes, etc. Estamos trabajando también en la predicción mediante el análisis de los datos históricos del funcionamiento de la planta de tratamiento en función de los condicionantes que intervienen en este funcionamiento y así establecer las mejores pautas y dosis de tratamiento.

En el corto plazo, la entidad se centra en desplegar las capacidades habilitadoras

El territorio andaluz afronta escenarios meteorológicos cada vez más extremos. ¿Qué medidas está impulsando Aljarafesa para reforzar la resiliencia de infraestructuras y sistemas y asegurar el suministro con garantías?

Aljarafesa guía su actividad a través de un Plan Estratégico. ¿Cuáles son los ejes más relevantes de este documento y cómo se traducen en mejoras concretas en sus operaciones?

Nuestro Plan Estratégico constituye la hoja de ruta que orienta la actividad de la empresa en el medio y largo plazo con el objetivo de aportar el máximo valor a los ciudadanos del Aljarafe y a sus ayuntamientos. En estos últimos años han sido numerosas las adaptaciones que se han producido como consecuencia de variaciones en el entorno en el que opera la empresa, como han sido los casos del COVID, la crisis energética por la guerra en Ucrania, el incremento generalizado de los precios, el reciente estado de sequía, la nueva normativa aplicable al sector o las oportunidades derivadas de la financiación Next Generation.

Nuestra misión es gestionar el ciclo integral del agua con sostenibilidad y excelencia, garantizando la mejora continua del servicio y la continuidad futura de nuestra infraestructura, la sostenibilidad económica, el buen gobierno y el desarrollo de nuestros profesionales.

El Plan se agrupa en 5 ejes que se despliegan en 14 líneas de actuación para las cuales se han concretado 34 proyectos estratégicos y 53 proyectos operativos.

Estos proyectos abarcan cuestiones tan diversas como por ejemplo la transformación digital de los Servicios, la mejora de la garantía de la infraestructura hidráulica, así como la reducción de nuestras huellas hídricas y de carbono con proyectos de eficiencia energética; reducción de ANR y mejora de la depuración de aguas.

Evidentemente, el contexto de cambio climático en el que nos encontramos nos obliga a plantearnos nuevas estrategias en la gestión, y nos obliga a estudiar qué alternativas existen para que nuestro sistema de abastecimiento tenga la mayor capacidad de adaptación posible a esta variabilidad en las precipitaciones y aportaciones. Afortunadamente, el sistema de abastecimiento que gestiona la comunidad de usuarios formada por Aljarafesa y Emasesa posee un conjunto de embalses que, tras los dos últimos años hidrológicos con cambio de tendencia tras la reciente sequía, nos proporcionan una regulación de varios años de consumo. No obstante, se están realizando estudios previos para determinar la solución técnica, así como su coste de inversión y explotación, para captar agua del estuario del Guadalquivir y mediante un tratamiento adecuado poder suministrar a la población dicho recurso, lo cual sería la solución a largo plazo aún en caso de sequías de mayor duración que la que hemos vivido. Por otra parte, hay que aprovechar el episodio reciente para seguir concienciando a la población del uso responsable del agua potable y que se mantengan las bajas dotaciones por habitante que hemos alcanzado. En nuestro sistema hemos alcanzado en esta última sequía unas dotaciones domésticas en torno a los 110 l/hab/día, que evidencian el esfuerzo y concienciación de la ciudadanía en el Aljarafe sevillano. En paralelo, estamos abordando un Plan de renovación de redes de distribución para sustituir en los próximos 5 años un 40% de nuestras redes con mayor edad e índice de averías, aproximadamente unos 220 km, lo cual redundará evidentemente en la reducción de las pérdidas. Y, por último, estamos actualizando nuestro Plan de emergencia ante situaciones de sequía, que se ha demostrado como una herramienta eficaz para minimizar su impacto de cara a estar lo mejor preparados para cuando llegue la próxima sequía, que llegará.

En el medio plazo, la hoja de ruta prioriza la explotación avanzada de los datos y la transformación profunda de los procesos operativo

Deberemos contar con las herramientas e instrumentos financieros adecuados y suficientes para garantizar la viabilidad de las importantes inversiones

De cara a garantizar una adaptación al cambio climático efectiva, ¿cuáles son actualmente las principales líneas estratégicas de inversión y modernización de infraestructuras de la entidad? ¿qué desafíos identifican en este sentido?

Aljarafesa ha concluido durante el pasado mes de diciembre un estudio técnico para identificar, valorar y priorizar las necesidades de actuación en infraestructuras e instalaciones del ciclo integral del agua para los próximos 25 años (20262045). De dicho estudio ha surgido un Plan general de actuaciones que destina, como no puede ser de otro modo, un porcentaje importante a garantizar el suministro de agua potable en cantidad y calidad a la población, así como anticiparnos para gestionar mejor los efectos del cambio climático, en particular las sequías e inundaciones. Para ello, hemos definido varias líneas de actuación, que van desde la adecuación de las plantas de tratamiento a las nuevas normativas tanto en materia de calidad de agua suministrada como en depuración de aguas residuales urbanas, a la renovación de nuestras redes de distribución e instalaciones con mayor riesgo de obsolescencia, la ampliación necesaria de nuestras infraestructuras tanto por el crecimiento poblacional esperado de la comarca como para incrementar nuestra garantía y nivel de servicio prestado a los ciudadanos, así como otras necesidades funcionales de actuación para limitar la contaminación en episodios de lluvia, prevención de inundaciones, etc. etc.

En cuanto a los desafíos que esperamos encontrarnos, además de las enormes necesidades de financiación detectadas, por lo cual ha sido necesario actualizar el canon de mejora local de Aljarafesa, será un reto gestionar dichos paquetes de obras tanto a nivel interno, con recursos humanos limitados, como en la situación actual del sector de la construcción con escasez de personal en las empresas; además de las continuas modificaciones de la normativa de aplicación.

La complejidad territorial del Aljarafe y las exigencias medioambientales han obligado a aplicar

distintas soluciones en materia de depuración. ¿Qué proyectos o actuaciones destacaría en este ámbito y qué impacto están teniendo en el cumplimiento de las obligaciones regulatorias?

El saneamiento y depuración es un ámbito clave dentro de nuestras operaciones, tanto desde el punto de vista ambiental como regulatorio. En el Aljarafe gestionamos un sistema de saneamiento complejo, prestando el servicio a 33 municipios (2 de ellos solo depuración de las aguas residuales) y a una población de 430.000 habitantes. Está formado por más de 1.900 km de redes de saneamiento, 6 estaciones depuradoras de aguas residuales en servicio, 3 en construcción, y más de 200 puntos de vertido por desbordamiento del sistema de saneamiento.

Con la incorporación a nuestro servicio en el año 1981 de la gestión del alcantarillado y la depuración de las aguas residuales, el principal objetivo en aquel entonces fue el saneamiento integral del Aljarafe, que a lo largo de todos estos años y con la inestimable ayuda de las administraciones autonómica y central es ya hoy, a falta de las citadas 3 estaciones depuradoras en ejecución, una realidad.

El sector se enfrenta a un enorme reto para los próximos años, en los que deberemos cumplir los distintos hitos que derivan de las dos normativas citadas, el RD 665/23 y la Directiva (UE) 2024/3019, que como ya hemos indicado, tienen un elevado impacto en la gestión de los sistemas de saneamiento y depuración.

En relación a la modificación del Reglamento del Dominio Público Hidráulico, estamos en fase avanzada de redacción de los tres planes integrales de gestión de los sistemas de saneamiento (PIGSS) de las aglomeraciones urbanas a las que estamos obligados, planes que definirán las medidas necesarias para alcanzar los objetivos de reducción de la contaminación de los vertidos por desbordamiento de los sistemas de saneamiento (VDSS) y que sin duda supondrán elevadas inversiones en renovación, ampliación o nueva construcción de infraestructuras hidráulicas.

En cuanto a la directiva de tratamiento de aguas residuales, estamos ya trabajando en evaluar su impacto en nuestro sis-

tema de depuración, aun cuando la transposición al ordenamiento jurídico español no llegará hasta julio de 2027. Así, estamos evaluando la situación en la que nos encontramos hoy frente a las nuevas obligaciones del redefinido tratamiento terciario para la eliminación de nutrientes; estamos caracterizando el agua bruta incidente y agua tratada de nuestra EDAR Guadalquivir (>150.000 hab-eq), para conocer qué sustancias están presentes en nuestras aguas para poder ya anticipar el obligado tratamiento cuaternario para la eliminación de microcontaminantes; hemos evaluado el grado de neutralidad energética de nuestras instalaciones de tratamiento de aguas residuales, en el que la reciente construcción de 4 plantas solares fotovoltaicas suponen un gran avance, etc.

No podemos olvidar tampoco en este ámbito otro de los grandes retos asociados a la depuración de las aguas residuales, que es la gestión de los lodos producidos en el proceso de depuración, cuya utilización en el sector agrario está regulada en Andalucía por la Orden de 6 de agosto de 2018. Desde ALJARAFESA hemos impulsado un proyecto que verá la luz a mediados del año que viene mediante el cual aplicaremos al lodo de nuestra principal depuradora (un 80% del total de lodo producido por ALJARAFESA) un tratamiento térmico adicional para que pueda ser aplicado directamente en el sector agrario, contribuyendo así a la economía circular en nuestro territorio.

La digitalización se ha convertido en una palanca clave para optimizar la gestión del agua. ¿Qué proyectos o avances destaca y qué impacto están teniendo en la gestión del servicio?

La digitalización es una de las grandes transformaciones que está experimentando el sector del agua. En nuestro caso, como ya hemos comentado antes, en el año 2021 iniciamos un ambicioso plan de transformación digital de la empresa no solo en el ámbito técnico, sino también en el ámbito comercial y económico-financiero, es decir, en la totalidad de las operaciones de la empresa. Este plan se ha visto potenciado por el proyecto PERTE “Uso intensivo de la Inteligencia Artificial, para la gestión eficiente del ciclo integral del agua en sistemas de abastecimiento y saneamiento con agrupación de vertidos que afectan a zonas de especial conservación (caso del P.N. Doñana), GAIA”, una iniciativa estratégica para la digitalización del ciclo integral del agua en el Aljarafe que cuenta con una inversión superior a los 10 millones de euros, financiada en su mayor parte a través de los fondos europeos NextGeneration, gestionados por el Gobierno de España. El objeto del proyecto GAIA es la implementación de una solución basada en la aplicación sistemática de la digitalización y de la inteligencia artificial, que capacite a Aljarafesa para adoptar un nuevo modelo de gestión en sistemas con infraestructuras de producción (EDAR y ETAP) compartidas, prestando especial

RAMÓN GONZÁLEZ TÉVAR,

atención al cuidado de zonas sensibles y del medio ambiente. Inicialmente la solución se despliega completamente (abastecimiento y saneamiento) en dos sistemas con agrupación de vertidos que conforman el sistema Guadiamar, que vierte en una zona de especial protección y, parcialmente (solo saneamiento), en el sistema Aljarafe II que agrupa el vertido de 20 municipios gestionados por Aljarafesa en un EDAR de gran tamaño. Todos los sistemas donde se está actuando son abastecidos por una única ETAP que se conecta a ellos a través de una red de transporte en alta. Además, algunas actuaciones son desplegadas en todos los municipios de Aljarafesa, para iniciar la transformación digital de la sociedad y sus operaciones. La solución es altamente replicable y será extendida al resto de ALJARFESA, puesto que el objetivo irrenunciable de la gestión mancomunada es proveer el mismo servicio en todos los municipios gestionados.

Profundizando en este ámbito, ¿cómo se estructura la hoja de ruta de la entidad en materia de digitalización del ciclo del agua en el corto y medio plazo?

En la actualidad Aljarafesa, como hemos comentado, en materia de digitalización se estructura en torno al PERTE del ciclo integral del agua con la ejecución del Proyecto GAIA y el despliegue de sus 36 actuaciones. Las actuaciones se agrupan en tres grandes bloques que permiten avanzar de forma progresiva y coherente hacia un modelo de gestión inteligente del ciclo integral del agua. En el corto plazo, la entidad se centra en desplegar las capacidades habilitadoras: sensorización de redes de abastecimiento y saneamiento, telelectura de contadores, digitalización del tratamiento en la ETAP Salteras, elaboración de cartografía GIS y modelización hidrodinámica, así como la puesta en marcha del Lago de Datos, que soporta los sistemas de inteligencia artificial y gemelos digitales. Estas actuaciones permiten disponer de mediciones precisas, integrar datos en tiempo real y mejorar de forma inmediata la detección de fugas, el control del vertido, la anticipación de episodios de lluvia y la transparencia con ayuntamientos y usuarios. En el medio plazo, la hoja de ruta prioriza la explotación avanzada de los datos y la transformación profunda de los procesos operativos. Esto incluye la implantación completa de los

gemelos digitales en abastecimiento, saneamiento y depuración; herramientas de IA para optimizar la eficiencia hídrica y energética; la adaptación al nuevo reglamento del Dominio Público Hidráulico; y la consolidación de plataformas de cogobernanza con organismos de cuenca. Todo ello permitirá alcanzar hitos clave como reducir el ANR, mejorar la calidad del vertido en zonas sensibles como el Guadiamar, reforzar la resiliencia frente al cambio climático y ofrecer nuevos servicios digitales, incluidos los dirigidos a colectivos vulnerables. En conjunto, la hoja de ruta combina tecnología, datos y rediseño organizativo para transformar la gestión del agua de forma sostenible y replicable.

Para cerrar, como director de Operaciones, ¿qué considera imprescindible reforzar en los próximos años para mantener un servicio del agua eficiente y preparado para los nuevos escenarios climáticos?

Como se ha expuesto a lo largo de la entrevista, el sector del agua en España se encuentra en estos momentos inmerso en una profunda revolución: Cambio climático, digitalización, nueva normativa de elevado impacto y la necesidad de intensificar la renovación de la infraestructura hidráulica. Considero que para poder enfrentarnos con solvencia a todos estos retos es necesario reforzar tres aspectos clave:

Por un lado, hemos de poder disponer de medios humanos cualificados para la gestión de todos los proyectos e iniciativas que se están llevando a cabo y que sin duda crecerán en el futuro, así como para el desempeño de las nuevas competencias digitales que las empresas estamos ya incorporando a nuestro quehacer diario, tanto en el sector privado como en el sector público.

Deberemos de contar también con las herramientas e instrumentos financieros adecuados y suficientes para garantizar la viabilidad de las importantes inversiones de renovación, ampliación y mejora de la infraestructura hidráulica que será necesario llevar a cabo en los próximos años.

Por último, es imprescindible seguir avanzando en la sensibilización ciudadana, que ha de conocer la realidad del ciclo integral del agua, ya que la gestión sostenible del agua es una responsabilidad compartida entre operadores, administraciones y sociedad.

Hay que aprovechar el episodio reciente para seguir concienciando a la población del uso responsable del agua potable

CÓMO SE PREPARA EL TURISMO ESPAÑOL PARA UN FUTURO CON MENOS AGUA

EL SECTOR HOTELERO, ADMINISTRACIÓN Y EXPERTOS COINCIDEN EN QUE

LA

INNOVACIÓN Y LA GESTIÓN

España se acerca a la barrera de los 100 millones de turistas internacionales anuales, situándose entre los principales destinos turísticos del mundo y como una actividad imprescindible para el desarrollo económico y social del país. Las previsiones apuntan, además, a que podría alcanzar los 110 millones de visitantes en 2040, un crecimiento que incrementará la

presión sobre los recursos hídricos en numerosos destinos, especialmente en aquellos territorios donde la actividad turística alcanza su máxima intensidad durante los meses de menor disponibilidad de agua.

Garantizar el abastecimiento ya no depende únicamente de disponer de infraestructuras suficientes. La adaptación al cambio climático, la reutilización de recursos, la digitalización de la gestión, la planificación territorial

o la incorporación de nuevas fuentes de suministro se han convertido en factores determinantes para asegurar la resiliencia de los destinos y mantener la competitividad de una industria cada vez más condicionada por la disponibilidad de agua. No en vano, cerca del 69 % del agua utilizada por el sector turístico y hotelero procede de regiones con niveles de estrés hídrico entre medios y extremadamente altos, un escenario que obliga a reforzar

Así gestiona el agua el sector hotelero español

El turismo

96,8 millones de turistas internacionales visitaron nuestro país en 2025

110 millones previstos para 2040

La industria supone cerca del 13% del PIB nacional

Los recursos hídricos

78 %

del territorio con riesgo de desertificación

Entre -14 y -20 % de precipitaciones hacia 2050

69 %

del agua utilizada por el sector procede de zonas con estrés hídrico

Consecuencias hasta 800 litros diarios por turista

127 litros diarios por residente

El agua supone alrededor del 10% de los costes de suministros de un hotel

la eficiencia y diversificar las fuentes de suministro.

En este contexto, el debate ha evolucionado. La cuestión ya no es únicamente cuánto consume el turismo, sino cómo avanzar hacia un modelo capaz de compatibilizar el crecimiento de la actividad con una gestión más eficiente, sostenible e inteligente de los recursos hídricos. Para conocer cómo está respondiendo el sector a este desafío, RETEMA analiza las principales tendencias que están marcando esta transformación a partir de diversos estudios recientes y de la visión de expertos, administraciones públicas y representantes de la industria turística.

EL AGUA, UN FACTOR ESTRATÉGICO PARA EL TURISMO ESPAÑOL

Pocas actividades económicas dependen tanto de la disponibilidad de agua como el turismo. Hoteles, complejos turísticos, zonas verdes, piscinas, campos de golf o servicios urbanos requieren un suministro seguro y continuo, especialmente durante los meses de mayor afluencia de visitantes. En España, donde el turismo aporta cerca del 13 % del PIB nacional, esta dependencia adquiere una dimensión económica y territorial. Las sequías más frecuentes e intensas, el aumento de las temperaturas y la creciente presión sobre las cuencas mediterráneas están obligando a replantear la relación entre turismo y agua desde una perspectiva muy distinta a la de hace apenas una década.

El desafío resulta especialmente significativo en España, donde buena parte de la actividad turística se concentra precisamente en aquellas regiones que presentan una mayor vulnerabilidad frente al estrés hídrico. Las áreas costeras mediterráneas, los archipiélagos y numerosos destinos de interior afrontan cada verano un fuerte incremento estacional de la demanda de agua que

coincide, además, con el periodo de menor disponibilidad del recurso. Esta circunstancia ha convertido la gestión hídrica en un elemento estratégico para garantizar tanto la competitividad del sector como la resiliencia de los propios destinos turísticos.

Esta vulnerabilidad se ve agravada por las propias características climáticas del país. España presenta un 74 % de su territorio susceptible de sufrir procesos de desertificación y las previsiones apuntan a una reducción de las precipitaciones de entre el 14 % y el 20 % hacia 2050, un escenario que refuerza la necesidad de acelerar la adaptación de los destinos turísticos a una menor disponibilidad de recursos hídricos.

De cuánto se consume a cómo se gestiona

Lejos de la percepción de que el turismo constituye únicamente un gran consumidor de agua, diversos estudios coinciden en que el verdadero reto no reside únicamente en cuánto agua consume el turismo, sino en cómo se gestiona esa demanda. La disponibilidad de infraestructuras adecuadas, la diversificación de las fuentes de suministro, la reutilización de agua regenerada, la digitalización de las redes y una planificación integrada del territorio aparecen hoy como factores decisivos para compatibilizar el desarrollo turístico con la sostenibilidad de los recursos hídricos. Tanto el informe FiturNext 2026 como el reciente estudio del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH) coinciden en señalar que la resiliencia hídrica ha dejado de ser una cuestión exclusivamente ambiental para convertirse en un elemento central de la planificación turística y de la competitividad de los destinos. No obstante, conviene evitar simplificaciones. El profesor David Saurí, catedrático de Geografía de la Universitat Autònoma de Barcelona y uno de

Así gestiona el agua el sector hotelero español

93 % de los hoteles monitoriza su consumo de agua

77 %

aplica medidas de ahorro hídrico

75 %

establece objetivos de reducción del consumo

46 %

consigue alcanzar esos objetivos

45 %

calcula su huella hídrica

5 %

verifica externamente esa huella

8 %

reutiliza aguas grises o pluviales

El estudio del ITH evidencia un elevado grado de implantación de las medidas de control y ahorro del consumo, aunque la reutilización de recursos alternativos y la verificación de la huella hídrica continúan siendo asignaturas pendientes para buena parte del sector hotelero.

los principales especialistas españoles en la relación entre turismo y recursos hídricos, llama a contextualizar el debate. Como señala, “la percepción de un uso abundante y derrochador de agua por parte del turismo debe matizarse en función de escalas, modalidades y tipologías de establecimientos”. En este sentido, recuerda que, aunque determinadas instalaciones —como hoteles con grandes zonas ajardinadas, campos de golf o complejos recreativos— pueden registrar demandas elevadas, el turismo representa una fracción reducida del consumo total de agua frente a otros sectores como la agricultura.

Por tanto, el debate ya no gira únicamente en torno a cuánto agua consume el turismo, sino a cómo garantizar que ese consumo sea compatible con la disponibilidad futura del recurso. La respuesta pasa por acelerar la incorporación de nuevas tecnologías, reforzar la planificación hidrológica, impulsar la reutilización de aguas regeneradas y avanzar hacia modelos de gestión capaces de anticiparse a escenarios climáticos cada vez más exigentes. En otras palabras, el agua ha dejado de ser

un servicio invisible para convertirse en una infraestructura estratégica sobre la que se sostiene buena parte de la actividad turística española.

DE LAS MEDIDAS DE AHORRO A UNA GESTIÓN INTELIGENTE

DEL AGUA

Durante años, las estrategias de ahorro de agua en el sector hotelero se centraron en la instalación de dispositivos de bajo consumo, la reutilización de toallas o la sensibilización de los clientes, entre otras medidas. Aunque estas actuaciones siguen siendo necesarias, el sector ha evolucionado hacia un enfoque mucho más amplio, en el que la gestión eficiente del agua forma parte de la estrategia global de sostenibilidad y de la propia operativa de los establecimientos.

Este cambio de paradigma queda reflejado en el estudio La gestión hídrica en los hoteles españoles, elaborado por el Instituto Tecnológico Hotelero (ITH), que pone de manifiesto el importante avance realizado por el sector durante los últimos años. Lejos de limitarse a actuaciones puntuales, un

La gestión hídrica ha pasado de entenderse como una cuestión operativa o de ahorro de costes a convertirse en un factor estratégico de sostenibilidad y competitividad para los hoteles y los destinos.

La gestión del agua no depende solo del hotel: requiere planificación de destino, inversión, innovación y coordinación entre empresas, administraciones y operadores del ciclo del agua.

Coralia Pino, responsable del Área de Sostenibilidad y Eficiencia Energética del ITH.

número creciente de establecimientos ha comenzado a implantar sistemas de monitorización, indicadores de desempeño, objetivos de reducción del consumo y herramientas de seguimiento que permiten tomar decisiones basadas en datos y mejorar la eficiencia de forma continua.

Como explica Coralia Pino, responsable del Área de Sostenibilidad y Eficiencia Energética del ITH, “la gestión del agua ha pasado de entenderse como una cuestión operativa o de ahorro de costes a convertirse en un factor estratégico de sostenibilidad y competitividad para los hoteles y los destinos”. En este sentido, explica que “los hoteles han avanzado hacia una gestión más integral: medir consumos, detectar ineficiencias, optimizar ins-

LA EFICIENCIA HÍDRICA YA NO

SE

MIDE ÚNICAMENTE POR

CUÁNTO AGUA SE AHORRA, SINO POR LA CAPACIDAD DE MEDIR, ANTICIPAR Y OPTIMIZAR CADA

CONSUMO MEDIANTE UNA GESTIÓN BASADA EN DATOS

talaciones y valorar soluciones de reutilización cuando el marco técnico y normativo lo permite”.

Esta evolución responde también a una lógica económica. El consumo de agua representa en torno al 10 % de la factura de suministros de un hotel,

por lo que mejorar la eficiencia hídrica no solo reduce el impacto ambiental, sino que contribuye directamente a la competitividad y rentabilidad de los establecimientos.

La digitalización se ha convertido en una de las principales herramientas para alcanzar ese objetivo. Sensores, contadores inteligentes y sistemas de monitorización permiten conocer con mayor precisión cómo, cuándo y dónde se consume el agua dentro de un establecimiento. Esta información facilita la detección temprana de fugas, el control de consumos por áreas y una toma de decisiones más eficiente, permitiendo pasar de una gestión reactiva a otra preventiva basada en datos. Como resume Pino, “no se trata solo de instalar soluciones, sino de utilizar

los datos para priorizar inversiones, ajustar la operativa y medir los resultados reales de las medidas implantadas”.

Medir para mejorar: el dato como punto de partida

La implantación de herramientas de monitorización y análisis refleja el grado de madurez que está alcanzando el sector hotelero en materia de gestión hídrica. Según el estudio de ITH, la mayoría de los establecimientos ya ha incorporado sistemas para medir y controlar sus consumos, un paso imprescindible para identificar ineficiencias, optimizar procesos y planificar nuevas inversiones.

No obstante, el informe también pone de manifiesto que todavía existe margen de mejora. Aunque la medición y el seguimiento del consumo están ampliamente implantados, otras actuaciones más avanzadas, como el cálculo y la verificación de la huella hídrica o la reutilización de recursos alternativos, continúan teniendo una presencia mucho menor en el conjunto del sector. En este sentido, Pino recuerda que “el principal reto será avanzar hacia una gestión más medible, eficiente y conectada con la estrategia global de sostenibilidad del hotel”.

REUTILIZACIÓN Y RECURSOS

ALTERNATIVOS: EL SIGUIENTE PASO HACIA LA RESILIENCIA HÍDRICA

Si la monitorización y la digitalización constituyen la base de una gestión más eficiente del agua, la incorporación de recursos alternativos representa uno de los grandes desafíos para el sector hotelero. La reutilización de aguas grises, el empleo de agua regenerada para usos no potables, la recuperación de condensados o el aprovechamiento del agua de lluvia permiten reducir la demanda de agua potable y aumentar la resiliencia de los establecimientos,

especialmente en aquellos destinos donde la disponibilidad del recurso es más limitada.

Sin embargo, su implantación todavía avanza a un ritmo desigual. Más allá de la inversión inicial que requieren algunas de estas soluciones, existen condicionantes técnicos, normativos y operativos que dificultan su generalización. La adaptación de instalaciones ya existentes, la complejidad de determinados proyectos o la necesidad de formar a los equipos siguen siendo algunas de las principales barreras para extender estas prácticas en el conjunto del sector.

En este contexto, la experta considera que el verdadero potencial de estas soluciones se alcanza cuando trascienden el ámbito individual de cada establecimiento. “La reutilización de aguas grises, el uso de agua regenerada para determinados usos no potables, la recuperación de condensados o el aprovechamiento de agua de lluvia pueden ayudar a reducir la demanda de agua potable”, explica. No obstante, añade que “su mayor impacto se consigue cuando forman parte de una estrategia de destino y no solo de actuaciones aisladas de cada establecimiento”.

Esta visión pone de manifiesto que la gestión eficiente del agua ya no depende únicamente de las decisiones que adopte cada hotel. La planificación conjunta entre administraciones, operadores del ciclo del agua, empresas turísticas y gestores de los destinos será determinante para consolidar modelos más resilientes, capaces de responder tanto al incremento de la demanda como a los efectos del cambio climático sobre la disponibilidad del recurso. Como concluye la responsable de sostenibilidad del ITH, “la gestión del agua no depende solo del hotel: requiere planificación de destino, inversión, innovación y coordinación entre empresas, administraciones y operadores del ciclo del agua”.

CRECER SIN CONSUMIR MÁS AGUA: EL MODELO BENIDORM

Durante décadas, Benidorm ha sido citado como uno de los principales referentes españoles en gestión eficiente del agua aplicada al turismo. En un municipio capaz de multiplicar varias veces su población durante la temporada alta, garantizar el abastecimiento ha exigido desarrollar un modelo basado en la planificación a largo plazo, la innovación tecnológica y la diversificación de los recursos hídricos, convirtiendo la escasez en un motor para la mejora continua.

Lejos de responder a una única actuación, José Ramón González de Zárate y Unamuno, concejal delegado de Ciclo Integral del Agua, Parques y Jardines del Ayuntamiento de Benidorm explica que “el modelo de gestión hídrica de Benidorm es el resultado de varias décadas de planificación, mucha inversión e innovación continuada”, una estrategia concebida para un territorio con una disponibilidad históricamente limitada de agua y que ha permitido consolidar uno de los sistemas de gestión más eficientes del país.

Uno de los elementos diferenciales ha sido el propio modelo urbano. La

apuesta por un crecimiento compacto y en altura ha reducido la extensión de la red de distribución, facilitando una operación más eficiente y minimizando pérdidas. Esta configuración permite gestionar una ciudad con 77.282 habitantes empadronados, que nunca baja de los 180.000 residentes y alcanza picos de hasta 400.000 usuarios durante el mes de agosto, todo ello mediante una red de distribución inferior a 250 kilómetros y una eficiencia superior al 95 %, unos niveles

que el propio Ayuntamiento sitúa entre los mejores del mundo, comparables a los de ciudades como Tokio o Singapur.

A ello se suma una política sostenida de inversión en infraestructuras, la incorporación de sistemas de monitorización en tiempo real, la digitalización de la red y la utilización de herramientas avanzadas capaces de calcular el envejecimiento de las infraestructuras y programar su reposición antes de que aparezcan incidencias. Además, la integración de aguas superficiales, subterráneas, regeneradas y, próximamente, desalinizadas, junto con la colaboración entre administraciones, operadores y usuarios a través del Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, ha permitido desarrollar un modelo especialmente resiliente frente a los episodios de sequía.

LA EFICIENCIA COMO VENTAJA COMPETITIVA

LA PLANIFICACIÓN A LARGO PLAZO, LA INNOVACIÓN TECNOLÓGICA Y LA

DIVERSIFICACIÓN DE LOS RECURSOS HAN PERMITIDO

TRANSFORMAR UNA

LIMITACIÓN HISTÓRICA EN UNA DE LAS PRINCIPALES FORTALEZAS DEL DESTINO

La principal fortaleza del modelo desarrollado por Benidorm no reside únicamente en la incorporación de nuevas tecnologías o en la modernización de sus infraestructuras, sino en los resultados obtenidos a lo largo de las dos últimas décadas. En un contexto marcado por el crecimiento continuado de la actividad turística, la ciudad ha logrado desacoplar la evolución de la demanda de agua del incremento de visitantes y residentes, demostrando que desarrollo económico y sostenibilidad hídrica no son objetivos incompatibles.

Los datos reflejan con claridad esta evolución. Desde 2001, Benidorm ha reducido un 18 % su consumo de agua, mientras que la población ha crecido un 40 % y las pernoctaciones turísticas se han incrementado un 26 %. Para González de Zárate y Unamuno, “la evolución de los últimos años demuestra que el crecimiento de la actividad turística no implica necesa-

riamente un incremento proporcional del consumo de agua. De hecho, Benidorm constituye uno de los ejemplos más claros de desacoplamiento entre crecimiento turístico y demanda hídrica gracias al compromiso general de la ciudad y la mejora continua de la eficiencia en la gestión del recurso”.

Detrás de esta evolución existe una estrategia sostenida basada en la renovación permanente de las infraestructuras hidráulicas, la implantación de sistemas inteligentes de control, la modernización de las instalaciones públicas y privadas, la reutilización de recursos hídricos y una creciente concienciación tanto del sector turístico como de la ciudadanía sobre el valor del agua. Un conjunto de actuaciones que ha permitido optimizar el aprovechamiento de cada metro cúbico disponible y responder con eficacia a una demanda que experimenta importantes oscilaciones a lo largo del año.

La apuesta por la eficiencia también se refleja en la incorporación de nuevos indicadores para evaluar el comportamiento del sistema. Benidorm fue el primer municipio turístico en medir su huella hídrica conforme a la norma ISO 14046, alcanzando una huella hídrica total de 30,6 hm³ anuales, de los que 26,6 hm³ corresponden a huella azul, 2,3 hm³ a huella verde y 1,7 hm³ a huella gris. Además, la huella hídrica per cápita se sitúa en 405,5 m³ por habitante y año, un valor inferior a la media española, lo que confirma la eficiencia alcanzada pese a atender una población media muy superior a la censada.

El análisis de estos indicadores también ha servido para orientar las futuras inversiones. La aplicación de metodologías como AWARE (Available Water Remaining) pone de manifiesto la necesidad de seguir reforzando los recursos alternativos mediante la reutilización de agua regenerada y la desalación, dos líneas estratégicas que marcarán la evolución del mo-

¿Qué hace diferente a Benidorm?

77.282 habitantes empadronados

Hasta 400.000 usuarios en temporada alta

<250 km de red de distribución

>95 % de eficiencia de la red

−18 % de consumo de agua desde 2001

+40 % de crecimiento de población

+26 % de incremento de pernoctaciones

Modelo urbano: crecimiento compacto en altura y una red de distribución más eficiente.

Diversificación de recursos: integración de aguas superficiales, subterráneas, regeneradas y desaladas.

Reutilización: cuarta red de agua regenerada y aprovechamiento integral del recurso.

Comparable a ciudades como Tokio y Singapur.

Digitalización: monitorización en tiempo real, sensores, IA y gemelo digital.

Gobernanza: coordinación mediante el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa.

Gestión basada en datos: huella hídrica, indicadores y planificación de inversiones.

delo hídrico de Benidorm durante los próximos años.

REUTILIZACIÓN Y DIGITALIZACIÓN PARA REFORZAR LA RESILIENCIA

La gestión del agua en Benidorm no se limita a reducir el consumo, sino que apuesta por maximizar el apro -

vechamiento de todos los recursos disponibles. En este contexto, la reutilización de agua regenerada se ha convertido en una de las principales herramientas para reforzar la seguridad hídrica del municipio y reducir la presión sobre las fuentes convencionales de abastecimiento.

Como explica el experto, “la reutilización de agua regenerada constitu-

ye uno de los pilares fundamentales de la estrategia hídrica de Benidorm y de la Marina Baixa”. Más aún, subraya que “más que una solución complementaria, la regeneración en Benidorm es una herramienta estratégica para maximizar el aprovechamiento de los recursos disponibles y reforzar la resiliencia del sistema frente a episodios de sequía y escasez”.

Esta estrategia se apoya en una estrecha colaboración entre el ciclo urbano del agua y las comunidades de regantes de la comarca, permitiendo destinar una parte significativa del agua regenerada a usos agrícolas y liberar así recursos convencionales para el abastecimiento de la población. La optimización de los recursos alcanza incluso actuaciones poco habituales. Cuando las comunidades de propietarios vacían sus piscinas, el Ayuntamiento solicita que comuniquen previamente la operación para recoger esa agua mediante camiones cisterna y destinarla posteriormente al baldeo de calles, evitando además alterar el funcionamiento de la estación depuradora.

Paralelamente, la región continúa ampliando la utilización de agua regenerada mediante la implantación de

LA RESILIENCIA HÍDRICA NO SE CONSTRUYE ÚNICAMENTE CON NUEVAS INFRAESTRUCTURAS, SINO TAMBIÉN MEDIANTE UNA GESTIÓN

MÁS INTELIGENTE, EFICIENTE Y ANTICIPATIVA

DEL AGUA

una cuarta red de distribución, destinada al riego de zonas verdes y al baldeo de calles, además de impulsar nuevas infraestructuras como la futura planta desalinizadora, que aportará inicialmente 3 hm³ anuales, ampliables hasta 6 hm³, reforzando la garantía de suministro frente a escenarios de mayor estrés hídrico.

Junto a la diversificación de recursos, la innovación tecnológica constituye otro de los ejes del modelo de gestión. La ciudad ha incorporado sistemas de monitorización en tiempo real, plataformas de análisis de datos, telecontrol, sensores y herramientas digitales que permiten anticipar incidencias, optimizar el funcionamiento de las infraestructuras y planificar las inversiones con mayor

precisión. Esta apuesta se completa con el desarrollo de proyectos vinculados a la inteligencia artificial, los modelos predictivos y el gemelo digital, integrados en la estrategia de Benidorm como Destino Turístico Inteligente.

Para González de Zárate y Unamuno, el objetivo va más allá de incrementar la disponibilidad de recursos. “La experiencia de Benidorm demuestra que la seguridad hídrica del futuro no dependerá exclusivamente de disponer de más recursos, sino de gestionar mejor los que ya tenemos”, afirma el concejal, convencido de que “la reutilización de agua regenerada seguirá desempeñando un papel cada vez más relevante como ejemplo de eficiencia, sostenibilidad e innovación aplicada a la gestión del agua”.

Esta estrategia responde a una planificación que trasciende el corto plazo. Como concluye González de Zárate y Unamuno, “Benidorm siempre piensa a 30 años vista. Ahora mismo, nuestra mira es el Benidorm de 2056; pero en seis meses será ya 2057”, una filosofía que resume la apuesta del municipio por anticiparse a los efectos del cambio climático y garantizar la seguridad hídrica de las próximas generaciones.

Hoy la ciudad llega a picos de 400.000 usuarios en agosto y su red de distribución es de menos de 250 kilómetros, con una eficiencia superior al 95 %. Cifras comparables a Tokio y Singapur.

José Ramón González de Zárate y Unamuno, concejal delegado de Ciclo Integral del agua, Parques y Jardines.

PREPARARSE PARA UN TURISMO CON MENOS AGUA

La transformación que está experimentando la gestión del agua en el turismo no responde únicamente a la necesidad de afrontar las sequías más frecuentes o garantizar el abastecimiento durante la temporada alta. Los expertos coinciden en que el verdadero desafío pasa por adaptar el modelo turístico a un escenario en el que los recursos hídricos convencionales serán previsiblemente más limitados y en el que la eficiencia dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición indispensable.

En este contexto, David Saurí, catedrático de Geografía de la Universitat Autònoma de Barcelona, considera que el debate sobre el consumo de agua asociado al turismo debe abordarse con una visión más amplia y basada en datos. Aunque socialmente suele percibirse como uno de los sectores con ma-

yor presión sobre los recursos hídricos, la realidad es mucho más compleja. A escala mundial, el consumo directo de agua del turismo representa apenas el 0,1 % del total, una cifra que asciende al 0,6 % si se incorpora el consumo indirecto asociado a la producción de alimentos, energía y otros servicios.

Incluso en destinos altamente dependientes del turismo, como Canarias, el consumo del sector se sitúa en

LA COMPATIBILIDAD ENTRE LIDERAZGO TURÍSTICO Y

HÍDRICA

torno al 11 %, todavía muy por debajo del registrado por actividades como la agricultura. Como señala Saurí, “la percepción de un uso abundante y derrochador de agua por parte del turismo debe matizarse en función de escalas, modalidades y tipologías de establecimientos”. No todos los destinos presentan las mismas necesidades ni todos los modelos turísticos generan el mismo impacto hídrico. Mientras los hoteles concentran buena parte del consumo en habitaciones y servicios comunes, los alojamientos con jardines y piscinas suelen registrar demandas significativamente superiores, lo que obliga a diseñar estrategias adaptadas a cada realidad.

Precisamente por esa diversidad de situaciones, determinados destinos turísticos pueden experimentar una fuerte presión estacional sobre los recursos disponibles. Según la Fundación We Are Water, un turista puede llegar a consumir hasta 800 litros de agua al

La percepción de un uso abundante y derrochador de agua por parte del turismo debe matizarse en función de escalas, modalidades y tipologías de establecimientos.

El reto más importante será adaptarse a unos ambientes cada vez más cálidos y secos con unos recursos hídricos que pueden perder su dependencia del clima

día, frente a los 127 litros diarios de un residente medio, especialmente en establecimientos con piscinas, jardines o servicios recreativos de elevado consumo hídrico. En este sentido, Saurí recuerda que la escasez de agua ya provocó episodios críticos en destinos turísticos españoles como Benidorm, en 1978, o Palma de Mallorca, en 1995, que tuvieron que ser abastecidos mediante buques cisterna, una experiencia que contribuyó a acelerar la incorporación de recursos no convencionales como la desalación.

El investigador matiza, no obstante, que la incorporación de nuevos recursos también plantea desafíos. “El reto más importante será adaptarse a unos ambientes cada vez más cálidos y secos con unos recursos hídricos que pueden perder su dependencia del clima, pero que han de asumir unos costes energéticos por ahora muy elevados para obtener agua de otras fuentes como el mar o los efluentes procedentes de la depuración”, advierte. Por ello, concluye que “es imprescindible impulsar al máximo medidas de ahorro, eficiencia y reutilización”, un impulso que, en su opinión, permitirá

compatibilizar el liderazgo turístico de España con una gestión más sostenible de los recursos hídricos.

Del ahorro a la adaptación

Si durante las últimas décadas el esfuerzo se ha centrado en reducir el consumo de agua mediante dispositivos más eficientes o campañas de sensibilización, la próxima etapa pasará por integrar soluciones que permitan aprovechar mejor cada recurso disponible. Para David Saurí, el sector hotelero ha avanzado de forma significativa en medidas de ahorro, especialmente en los baños o en la concienciación de los huéspedes, pero considera que todavía existe margen para implantar actuaciones más ambiciosas.

Entre ellas, el investigador destaca la reutilización de aguas grises procedentes de duchas y lavabos para alimentar las cisternas de los inodoros, una práctica que todavía tiene una implantación muy limitada pese a que algunos establecimientos llevan décadas aplicándola con éxito. También señala el potencial de la recogida de agua de lluvia para la limpieza de exteriores o

David Saurí, catedrático de Geografía de la Universitat Autònoma de Barcelona.

el riego de jardines, así como la necesidad de apostar por especies vegetales mejor adaptadas a escenarios de calor y escasez hídrica.

Saurí lo resume así: “casos como el del hotel Samba, en Lloret de Mar, que lleva practicando la reutilización desde hace décadas, son por desgracia todavía bastante anecdóticos”, una reflexión que pone de manifiesto el amplio recorrido que todavía existe para extender este tipo de soluciones al conjunto del sector turístico.

Más allá de las soluciones tecnológicas o de las inversiones en nuevas infraestructuras, la gestión del agua en el turismo apunta hacia un cambio de enfoque. La planificación a largo plazo, la reutilización de recursos, la digitalización, la diversificación de las fuentes de suministro y una mayor eficiencia en el consumo aparecen hoy como los pilares sobre los que se construirá la resiliencia hídrica de los destinos turísticos. Un desafío que no solo condicionará la sostenibilidad ambiental del sector, sino también su competitividad y capacidad para seguir liderando uno de los principales motores económicos de España.

Gestión de riesgos en aguas mineromedicinales mediante control predictivo

Digitalización del control de la calidad del agua mediante un sistema de monitorización basado en sensórica avanzada e inteligencia artificial, orientado a anticipar riesgos, reforzar la seguridad sanitaria y optimizar la gestión operativa de instalaciones.

Jose Luis Legido¹, Carmen Paula Gómez¹, Carlos V. Rico¹, Lidia Casás²

¹UNIVERSIDADE DE VIGO I www.uvigo.gal/es

²UNIVERSITÉ DE PAU ET DES PAYS DE L’ADOUR I www.univ-pau.fr

INTRODUCCIÓN: UN RETO CLAVE EN LA GESTIÓN DEL AGUA TERMAL

Las aguas mineromedicinales constituyen un recurso natural de alto valor económico y terapéutico, cuya calidad debe mantenerse de forma constante para garantizar la seguridad de los usuarios. Su composición química y sus características físicas hacen que desviaciones moderadas puedan comprometer tanto la experiencia terapéutica como la operación de las instalaciones. El control de la calidad del agua termal se ha apoyado tradicionalmente en muestreos periódicos y análisis de laboratorio. Aunque estos métodos pro-

porcionan información precisa, presentan una limitación clara: no permiten una visión continua del sistema ni la detección temprana de desviaciones y situaciones de riesgo. En este contexto, la digitalización del control del agua

y la incorporación de herramientas predictivas se consolidan como elementos clave para avanzar hacia una gestión más segura, eficiente y alineada con los retos actuales del sector. El proyecto AQUAPRED está cofinancia-

AQUAPRED nace con el objetivo de desarrollar un sistema avanzado de medida, control y predicción aplicado a la monitorización continua de aguas mineromedicinales apoyándose en un enfoque multidisciplinar que integra química del agua, ingeniería y análisis avanzado de datos

do por el programa Interreg SUDOE –FEDER y se desarrolla en colaboración entre universidades, centros tecnológicos y empresas del sector termal de España, Francia y Portugal. El diseño e implementación del hardware de medición y control fue llevado a cabo por la empresa coruñesa ECOMT con amplia experiencia en el sector IoT para la gestión de soluciones conectadas en instalaciones multisite

EL PROYECTO AQUAPRED:

OBJETIVOS Y ENFOQUE

AQUAPRED nace con el objetivo de desarrollar un sistema avanzado de medida, control y predicción aplicado

Figura 1: Etapas abordadas en cada instalación del proyecto AQUAPRED.

a la monitorización continua de aguas mineromedicinales. El proyecto se apoya en un enfoque multidisciplinar que integra química del agua, ingeniería y análisis avanzado de datos.

VARIABLES MONITORIZADAS Y SISTEMA DE ADQUISICIÓN DE DATOS

El sistema desarrollado se basa en una arquitectura modular de sensores específicos, instalados en puntos estratégicos de las instalaciones termales. Esta sensórica permite registrar de forma continua variables clave como la temperatura del agua, la conductividad, el oxígeno disuelto, el pH y la concentración de iones Ca2+, Cl , Mg 2+ y Na+, representativos de la composición característica de las aguas mineromedicinales. Los datos obtenidos se digitalizan en tiempo real y se integran en la plataforma OTEA desarrollada por ECOMT para la gestión de instalaciones y la visualización y análisis avanzado de datos. Este enfoque permite establecer los rangos

El sistema desarrollado se basa en una arquitectura modular de sensores específicos, instalados en puntos estratégicos de las instalaciones termales. Los datos obtenidos se digitalizan en tiempo real y se integran en una plataforma para la gestión de instalaciones y la visualización y análisis avanzado de datos

normales de funcionamiento y detectar posibles desviaciones en etapas tempranas.

ANALÍTICA AVANZADA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Uno de los principales valores diferenciales de AQUAPRED es la incorporación de modelos de inteligencia artificial, en particular técnicas de Deep Learning, aplicadas al análisis de las series temporales generadas por el sistema de monitorización. Estos modelos permiten identificar patrones de funcionamiento habituales, detectar anomalías y estimar la probabilidad de aparición de situaciones de riesgo asociadas a cambios químicos o fisicoquímicos del agua. Este punto de vista transforma el control del agua termal, permitiendo pasar de una gestión reactiva a una gestión predictiva, en la que las decisiones operativas se apoyan en información anticipada.

APOYO A LA TOMA DE DECISIONES

Las soluciones desarrolladas en AQUAPRED se validan en instalaciones termales reales, lo que garantiza su

Figura 2: Sistema modular de sensorización

adaptación a las condiciones de operación cotidiana. La información procesada en la plataforma OTEA se presenta a los gestores a través de interfaces visuales claras e intuitivas, facilitando la interpretación de los datos y el apo-

Uno de los principales valores diferenciales de AQUAPRED es la incorporación de modelos de inteligencia artificial, en particular técnicas de Deep Learning, aplicadas al análisis de las series temporales generadas por el sistema de monitorización

yo a la toma de decisiones. Gracias a esta información, es posible optimizar parámetros operativos, ajustar tratamientos de agua y reducir intervenciones innecesarias, contribuyendo a una mejora global de la seguridad sanitaria, la eficiencia operativa y la sostenibilidad de las instalaciones.

PERSPECTIVAS DE FUTURO

AQUAPRED representa un paso adelante en la digitalización de la gestión de las aguas mineromedicinales, integrando sensórica avanzada, análisis químico e inteligencia artificial en un sistema único. La combinación de monitorización continua y análisis predictivo refuerza la seguridad del recurso y aporta un valor añadido tangible para los gestores de instalaciones termales. Las tecnologías desarrolladas en el marco del proyecto, apoyadas en empresas especializadas, son transferibles a otros ámbitos del sector del agua, abriendo nuevas oportunidades para la implantación de soluciones inteligentes orientadas a la anticipación de riesgos y a la optimización de procesos.

AQUAPRED representa un paso adelante en la digitalización de la gestión de las aguas mineromedicinales, integrando sensórica avanzada, análisis químico e inteligencia artificial en un sistema único

AGRADECIMIENTOS

Trabajo apoyado por el programa Interreg - Sudoe, AQUAPRED, red de actores franceses, españoles y portugueses que trabajan en la creación de una herramienta de Inteligencia Artificial para monitorizar la calidad y el control de las aguas termales en tiempo real.

Figura 3: Dashboard OTEA

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