Los triunfos académicos se celebran en lo individual, en lo familiar, con los amigos e incluso con los propios profesores con medallas, diplomas y/o menciones honoríficas en mano. El sólo hecho de participar en eventos y competencias entre pares puede provocar grandes satisfacciones por la convivencia y los retos impuestos de manera personal y entre competidores.
En lo académico, los triunfos son compartidos, porque intervienen varios factores y varias personas en la formación de un menor. Y, por ello, se celebran en lo público y en lo privado.