Este libro condensa los hallazgos más importantes de tres proyectos de investigación que indagaron cuáles eran las creencias y actitudes de los maestros en cuanto al lenguaje figurado y su presencia en escenarios educativos; cómo procesan metáforas, modismos e ironías jóvenes con síndrome de Asperger/autismo de alto funcionamiento y lectores con dificultades de comprensión de textos, y cómo ayudar a potenciar la que denominamos competencia figurativa a través de herramientas pedagógicas como el juego.