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módulo Conocemos la Buena Noticia de Jesús
Los sacramentos de curación
REFERENCIA: https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/163091_mi_catecismo_ eucaristia_guia_issuu
Objetivo de la Cápsula: Experimentar a Dios como Padre misericordioso, dispuesto a perdonarnos y a sanarnos, para comprender la gracia recibida en los sacramentos de la Reconciliación y de la Unción de enfermos.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? z ¿Sabes qué es la misericordia? z ¿Alguna vez has visitado a un enfermo?
PARA REFLEXIONAR ◗ Escuchamos Lucas 15,20-24 Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó. El joven le dijo: “Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo”. Pero el padre dijo a sus servidores: “Traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos, porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado”. Y comenzó la fiesta.
◗ Compartimos z El Señor Jesús, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que perdonó
los pecados al paralítico y le devolvió la salud del cuerpo, quiso que su Iglesia continuase, con la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros. Esta es la finalidad de los dos sacramentos de curación: la Reconciliación y la Unción de los enfermos.
z El sacramento de la Reconciliación es el lugar perfecto para manifestar la confianza
que tenemos a Jesús como amigo, ya que a un amigo se le puede abrir el corazón sin miedo a ser juzgado. Estamos seguros de que él nos comprende, nos perdona y nos brinda la fortaleza para mantenernos firmes en la fe. z El sacramento de la Unción de los enfermos da una gracia especial al cristiano que
experimenta las dificultades inherentes al estado de enfermedad grave o vejez. Es un acto de reconciliación y aceptación de la voluntad de Dios. Hay que ponerse en sus manos y esperar confiados en su voluntad, uniendo nuestro dolor y nuestro sufrimiento al sufrimiento y al dolor de Cristo en la cruz.
TIEMPO EN FAMILIA z Pregunta a los demás miembros de tu familia cómo se sintieron la primera vez que se
confesaron. z Procuren, entre todos, realizar un examen de conciencia sobre las ofensas, agresiones
o mentiras que han lastimado a su familia.
ORAMOS Señor Jesús te pido por aquellas personas que están sufriendo, para que los alivies y escuches sus oraciones, te pido por los enfermos y por los que no tienen quien los proteja. Amén.
MI CATECISMO PARROQUIAL. EUCARISTÍA