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DIOS C
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ENT
N RE
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Vivir mi sexualidad para el amor y la comunión
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/190787_actuo_5_guia_issuu
Público objetivo:
Objetivo de la Cápsula:
Reconocer el infinito valor y dignidad de cada persona creada por Dios.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? zz ¿Recuerdas algunos momentos en los que has atentado contra tu propia
dignidad como hijo de Dios o contra la dignidad de los demás?
zz ¿Sabes tratar a tus hijos con el amor del Padre, de manera que promuevas
que ellos crezcan amándose para que sean capaces de amar y respetar a los demás?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos el Santo Evangelio según san Juan 15,15 Ya no les llamo servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que aprendí de mi Padre.
Compartimos zz El ser humano, distinto a las demás criaturas de la naturaleza, fue creado a
imagen y semejanza de Dios y fue dotado de Inteligencia, libertad y voluntad.
zz Dios hace que cada persona, hombre o mujer, sea un ejemplar único, una
persona espiritual única.
zz Las personas estamos hechas para el encuentro con nosotros mismos, con los
demás y con Dios.
ACTÚO CON EL ESPÍRITU SANTO
Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
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zz Independientemente de su condición o aspecto, cada ser humano es imagen
de Dios vivo, y estamos llamados a descubrir a cada persona con mayor profundidad. Es obligación del cristiano cuidar, promover y respetar la dignidad de cada una de las personas.
zz El papa Francisco insiste mucho en fortalecer el valor de cada persona frente a la
cultura del descarte de los más débiles o vistos como innecesarios en la sociedad.
TIEMPO EN FAMILIA zz Pide a los miembros de tu familia expresar las dificultades que experimentan
en sus relaciones sociales o para establecer amistad con los demás (maneras de pensar distintas, agresiones por parte de los demás, etc.).
zz Reflexionen sobre posibles soluciones para acercarnos a los demás, sin
rechazarlos o sentir miedo a ser rechazados.
ORAMOS Señor y Padre de la humanidad, que creaste a todos los seres humanos con la misma dignidad, infunde en nuestros corazones un espíritu fraternal. Amén.