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DIOS C
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La solución a los conflictos: ¡La reconciliación!
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/190787_actuo_5_guia_issuu
Público objetivo:
Objetivo de la Cápsula:
Valorar el diálogo y el sacramento de la reconciliación como los medios que Dios pone a nuestra disposición para solucionar nuestras diferencias y vivir en paz.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? z ¿Cómo resolvemos los conflictos en nuestra familia? z ¿Acostumbramos dialogar y llegar a acuerdos comunes?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos Mateo 18,21-35 Entonces se le acercó Pedro, y le dijo: “Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces?” Jesús le dijo: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”.
Compartimos z La reconciliación es un don de Dios, es iniciativa suya. Esa iniciativa se
concreta en el misterio de Cristo redentor, reconciliador, que libera al hombre del pecado en todas sus formas.
z Dios, que es rico en misericordia, no cierra el corazón a ninguno de sus hijos.
Él los espera, los busca y sale a su encuentro ahí donde son prisioneros del aislamiento y de la división. Los llama a reunirse en torno a su mesa en la alegría de la fiesta del perdón y de la reconciliación.
z Reconocer el propio pecado, reconocerse pecador, capaz de pecado e
inclinado al pecado, es el principio indispensable para volver a Dios.
ACTÚO CON EL ESPÍRITU SANTO
Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
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z El diálogo es para la Iglesia un modo de desarrollar su acción en el mundo. El
diálogo lleva a las personas a la conversión y a la penitencia para renovar su propia conciencia y su vida.
TIEMPO EN FAMILIA z Hagamos nuestro examen de conciencia de manera cotidiana, antes de
dormir.
z Procuremos asistir como familia al sacramento de la confesión. Si no podemos
participar todos, hagamos oración ante el sagrario para pedir a Jesús que nos permita vivir la gracia de la reconciliación y del perdón.
ORAMOS Te ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados. Amén.