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DIOS C
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¡las Bienaventuranzas!
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ENT
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Asumo un programa de auténtica felicidad:
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/190787_actuo_5_guia_issuu
Público objetivo:
Objetivo de la Cápsula:
Redescubrir que Jesús nos invita a construir un mundo de justicia, paz y felicidad a través de las bienaventuranzas.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? z ¿Con qué bienaventuranza te identificas más y por qué? z ¿De qué manera concreta ejerces esta bienaventuranza en tu vida? z ¿De qué manera concreta puedes participar para combatir la injusticia y el
hambre, de pan y de Dios, en el mundo?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos Mateo 5,1-12 Jesús, al ver toda aquella muchedumbre subió al monte. Se sentó y sus discípulos se reunieron a su alrededor. Entonces comenzó a hablar y les enseñaba diciendo: “Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos…”
Compartimos z Sorprende la claridad del mensaje del Sermón de la Montaña: las
bienaventuranzas.
z Jesús nos pide ser pobres, desprendidos, con nuestros ojos puestos en el cielo,
generosos, misericordiosos.
z Jesús nos pide ser dóciles y humildes, no buscar siempre tener la razón o la
última palabra.
ACTÚO CON EL ESPÍRITU SANTO
Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
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z Jesús comprende nuestro dolor y nos promete consuelo; nos invita a no
quedarnos callados ante las injusticias, ante la discriminación, a no cansarnos de dar, de amar, de comprender.
z Nos pide tener un corazón puro, libre de pecado, de malos deseos, de odio,
de perversiones.
z Jesús exige al cristiano ser un constante promotor de paz, y si esta búsqueda
nos lleva a ser perseguidos y atacados, Dios nos promete en el Reino de los Cielos.
TIEMPO EN FAMILIA z Esta semana podrán leer y meditar en familia las bienaventuranzas. z Platiquen y seleccionen algunas estrategias para vivirlas de manera concreta
en la comunidad.
z Realicen en familia una oración por los cristianos perseguidos en el mundo.
ORAMOS Dios nuestro, que en tu misteriosa Providencia has querido asociar tu Iglesia a los sufrimientos de tu Hijo, concede a los fieles que sufren persecución a causa de tu Nombre, el don de la paciencia y de la caridad, para que puedan dar testimonio fiel y creíble de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.