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DIOS C
IN AM OS A
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N RE
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En la Biblia aprendo a orar.
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/175331_camino_con_jesus_ guia_3_issuu
Público objetivo:
Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
Objetivo de la Cápsula:
Profundizar en la manera de orar de algunos personajes de la Biblia y ver en ellos un modelo para fortalecer mi relación de amistad con Dios.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? mejorar tu oración a partir del ejemplo de este personaje?
z ¿Qué tanto aprovechas los salmos para alabar a Dios?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos Judit 16,1-17 Entonen un canto a mi Dios con tamboriles, canten al Señor con címbalos; compongan en su honor un salmo de alabanza, glorifiquen e invoquen su nombre.
Compartimos z Desde Abrahán, Israel está marcado por ser un pueblo de profunda
experiencia de Dios, un pueblo con una actitud orante.
z Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento destacan muchos hombres
y mujeres que mantuvieron una estrecha relación con Dios a través de la oración.
z Jesús es el orante por excelencia. También lo es María. z Las Sagradas Escrituras nos enseñan a recurrir a la oración en los distintos
momentos de la vida: la alegría, el duelo, las necesidades.
CAMINO CON JESÚS
z ¿Tienes algún personaje preferido en el Antiguo Testamento? ¿Cómo podrías
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z Algunos modelos de oración en la Biblia son: La confianza: “Porque todo el que pide recibe, el que busca encuentra y
al que llama, Dios le abre” (Lc 10,11).
Acción de gracias: “Den gracias al Señor porque es bueno, porque es
eterno su amor” (Salmo 107).
Perseverancia: “Perseveren en la oración con Espíritu vigilante y
agradecido”. (Col 4,1-3).
TIEMPO EN FAMILIA z Lee con tu familia el Salmo 51 de David. Observen cómo a través de los
salmos se alaba a Dios y se puede orar.
z Escriban su propio salmo familiar, en el que expresen a Dios una alabanza, le
den gracias y le encomienden sus necesidades.
ORAMOS Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.