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OSO
DIOS C
IN AM OS A
ENT
N RE
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Colaboro para que mi familia sea como Dios
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/195852_vivo_en_comunion_guia_ interiores
Público objetivo:
Objetivo de la Cápsula:
Asumir el cuarto mandamiento, saberlo vivir y saberlo enseñar, para construir una familia basada en el amor y la armonía.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? z ¿Cómo estás educando a tu familia? z ¿Crees que has logrado consolidar con tus hijos un buen vínculo afectivo para
que ellos se sientan en confianza de compartir lo que tienen en el corazón?
z ¿Qué estrategias puedes implementar para mejorar la armonía y el amor en tu
familia?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos Proverbios 10,1 El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre.
Compartimos z Los hijos son, sin duda, una gran alegría, pero cuando escogen caminos
complicados, pueden ser causa de mucha tristeza para sus padres y seres que los aman.
z Sin embargo, está en los padres educar a sus hijos con el fin de darles armas
para saberse defender de las malas influencias y decisiones en la vida, para que ellos mismos sean felices viviendo en la armonía y la verdad.
VIVO EN COMUNIÓN CON DIOS
Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
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z Los padres deben ser ese refugio de amor y de confianza en donde los hijos
se sientan seguros y aprendan una manera de vivir, conforme a lo que Dios espera de nosotros.
z Es indispensable para los padres orar por los hijos y confiarlos al cuidado de
la Virgen María.
z Los hijos deben respetar y obedecer a los padres. Su docilidad y amor
también son indispensables para ser educados en el bien.
z El amor de los padres debe ser el reflejo del amor de Dios, que espera sin
condiciones la vida de los hijos, y los acoge con ternura.
TIEMPO EN FAMILIA z Cada miembro de tu familia hará un compromiso personal para mejorar la
relación y la armonía en casa.
z Organiza un juego de mesa, simplemente pasen un momento agradable en
familia.
ORAMOS Señor, Jesús, tú viviste en una familia feliz. Haz de esta casa una morada de tu presencia, un hogar cálido y dichoso. Venga la tranquilidad a todos sus miembros, la serenidad a nuestros nervios, el control a nuestra lengua, la salud a nuestros cuerpos. Te lo pedimos a ti, que fuiste un hijo feliz en el hogar de Nazaret junto a María y José. Amén.