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Asisto a la fiesta de Jesús: el Domingo
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/195852_vivo_en_comunion_guia_ interiores
Público objetivo:
Objetivo de la Cápsula:
Comprender y valorar la importancia de celebrar la misa el domingo, así como alegrarnos de las fiestas de guardar. Transmitir la importancia de participar en la eucaristía en familia.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? z ¿Sueles participar en misa cada domingo? z ¿Fomentas en tu familia el participar en la misa? z ¿Qué puedes ajustar en tu vida para poder participar en la misa de mejor
manera, si es que no lo haces?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos Juan 20,1-3 La Resurrección es la fiesta central del cristianismo. Es el momento en que el hijo de Dios vence a la muerte, vence la oscuridad. Las puertas del cielo se abren. Ese momento que tiene su gran festejo en la Pascua, es celebrado cada domingo.
Compartimos z El domingo es llamado “Día del Señor”, justamente en tradición por la
resurrección de Cristo.
z Es por excelencia un día de fe, un día “irrenunciable”, al cual se añaden
celebraciones solemnes como Navidad, Epifanía, Corpus Christi, así como las solemnidades marianas: Santa María Madre de Dios, Inmaculada
VIVO EN COMUNIÓN CON DIOS
Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
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Concepción, la Asunción. z Participar en la misa es compartir, en comunidad, una vida unida a Cristo,
una vida de alabanza a Dios, una vida de esperanza en medio del dolor y la muerte.
z Hoy más que nunca, a pesar de las restricciones sanitarias, debemos
participar en la misa, en medida de lo posible presencialmente. Es esa oración la que nos brindará la fuerza y las gracias para seguir adelante.
TIEMPO EN FAMILIA z Esta semana participarán todos juntos en la misa del domingo. Si no pueden
hacerlo presencialmente por alguna razón imperativa, escojan una misa, con anterioridad, en línea.
z Sin embargo, de ser posible, vayan a su Iglesia. Los sacerdotes y laicos están
trabajando duro para poder tener las medidas necesarias y recibir a los fieles.
ORAMOS El Señor omnipotente y misericordioso nos conceda la alegría con la paz, la enmienda de la vida, tiempo de verdadera penitencia, la gracia y el consuelo del Espíritu Santo, y la perseverancia en las buenas obras. Amén.