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DIOS C
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ENT
N RE
7
Jesús es nuestro hermano
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/175329_descubro_a_dios_1_guia_issuu
Público objetivo:
Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
Objetivo de la Cápsula:
Identificarnos con Jesús, verdadero hombre, sin dejar de ser Dios.
zz ¿Qué rasgos de la personalidad de Jesús son los que más llaman tu atención? zz ¿En qué pasaje de la Biblia te identificas con Jesús o lo admiras?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos el Evangelio según san Juan 11,33-36 Jesús estaba triste por la muerte de su amigo Lázaro. Realmente conmovido, dolido. Martha y María, sus amigas, están deshechas. Sufre como cualquier ser humano que pierde a un ser querido. Jesús realiza el milagro de la resurrección, sí, pero su primera reacción fue la tristeza, la compasión por las hermanas de Lázaro.
Compartimos zz Jesús se deja conmover en varios pasajes de la Biblia. Es un hombre, ante
todo, sensible y afectuoso. Es un ser humano compasivo
zz Algunos pasajes de su vida nos ayudan a comprender a Jesús como un ser
humano normal, por ejemplo, en las bodas de Caná, como un invitado más, junto con su madre y amigos.
zz Jesús se cansa como todos. En la barca con los pescadores, Jesús se queda
dormido y ellos lo despiertan en medio de la tormenta, porque tenían miedo.
zz Jesús tiene sed y pide agua del pozo a la samaritana.
DESCUBRO A DIOS
¿EN DÓNDE ESTAMOS?
1
zz Jesús siente miedo y mucha tristeza antes de ser capturado, en el huerto de los
olivos.
zz Jesús nació como todo hombre, fue niño, tenía inteligencia, voluntad, libertad,
amaba a su familia y amigos. Lo único que es diferente es que no tenía pecado.
zz Jesús es como nosotros y puede comprendernos.
TIEMPO EN FAMILIA zz Haz una lista, junto con tu familia, de las características de la personalidad de
Jesús que más admira cada uno.
zz Recuerden algún pasaje del Evangelio en donde Jesús muestre alguna
emoción: alegría, tristeza, enojo, miedo, compasión.
ORAMOS Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la Tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.