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DIOS C
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Jesús está vivo: ¡Resucitó!
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/175329_descubro_a_dios_1_guia_issuu
Público objetivo:
Adultos: padres de familia, padrinos, abuelos, catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
Objetivo de la Cápsula:
Recordar con alegría que Jesús está vivo ¡Resucitó!, a fin de vivir con esperanza y saberla transmitir.
z ¿Vivo con la convicción de que Jesús ha vencido a la muerte, que ha
resucitado?
z ¿Logro transmitir la esperanza de la resurrección a los demás?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos Lucas 24,13-35 ¿Acaso no ardía nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las escrituras?
Compartimos z Resucitar no es solo vencer a la muerte para regresar a la vida anterior, sino
obtener una vida nueva.
z Los apóstoles anunciaron con entusiasmo la resurrección de Jesús, pues
descubrieron con este hecho que Jesús cumplía sus promesas.
z La resurrección de Jesús es un hecho real, que sucedió y está documentado
históricamente.
z Las mujeres y principalmente María de Magdala son las primeras en descubrir
el sepulcro vacío, del cual también son testigos otras personas como Pedro y Juan.
DESCUBRO A DIOS
¿EN DÓNDE ESTAMOS?
1
z Tras la terrible pasión y muerte de Cristo, la noticia de su resurrección tardó en
ser asumida y aceptada por varios de sus discípulos que quedaron abatidos con la muerte de Jesús. Este es el caso de los discípulos de Emaús, a quien Jesús mismo se les apareció y caminó con ellos hasta que lo reconocieron.
z Jesús nos muestra la resurrección a una nueva vida, más allá del tiempo y del
espacio; como lo denomina San Pablo, Jesús pasa a ser un hombre celestial.
TIEMPO EN FAMILIA z Compartir en familia qué situaciones sociales, familiares o personales les
impiden vivir plenamente la esperanza en la resurrección de Jesús.
z Planear cómo les gustaría festejar, en la próxima Pascua, la resurrección de
Jesús, que es la fiesta más importante para la Iglesia.
ORAMOS Oh, Jesús, que moriste y resucitaste por amor, aleja de nuestras familias y de la sociedad todas las formas de desesperación y desánimo, para que vivamos como personas resucitadas y seamos portadores de tu paz. Amén.