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El equipo de Jesús es como un cuerpo
Referencia:
https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/175332_guia_4_camino_con_la_ iglesia_issuu
Público objetivo:
Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
Objetivo de la Cápsula:
¿EN DÓNDE ESTAMOS? zz ¿Cuál es tu ministerio dentro de la Iglesia? zz ¿Qué puedes aportar a la Iglesia para que sea más misericordiosa?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos la primera carta de San Pablo a los Corintios 12,27-28 Ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno en su lugar es parte de él.
Compartimos zz Todos los bautizados formamos del Pueblo de Dios y en nuestros corazones
habita el Espíritu Santo.
zz De la Iglesia forman parte los sacerdotes y consagrados, religiosos y
religiosas, los matrimonios y los laicos en general.
zz Los niños son parte esencial en la Iglesia pues son ellos el ejemplo de aquél
que podrá entrar en el reino de los cielos.
zz Los jóvenes son la fuerza y el desafío de la Iglesia del futuro. Son los grandes
protagonistas de la evangelización.
CAMINO CON LA IGLESIA
Asumir que todos los bautizados formamos parte del equipo de Jesús y buscamos construir el reino de Dios en la tierra. Comprender que dentro de la Iglesia cada miembro es importante y necesario.
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zz Los ancianos son símbolo de la sabiduría y de respeto hacia Dios, son
maestros de vida. Testigos de la tradición y la fe.
zz Dentro de la Iglesia el Espíritu Santo inspira diferentes carismas. El carisma es
una gracia, un don, un regalo que Dios hace a cada persona para ponerlo al servicio de los demás.
TIEMPO EN FAMILIA zz Recuerda a cada uno de los miembros de tu familia la fecha de su bautismo a
fin de que sepan desde qué día se volvieron parte del equipo de Jesús, que es la Iglesia.
zz Escriban en un cuaderno cuál es el don o carisma que cada uno tiene dentro
de la Iglesia y den gracias a Dios por ello.
ORAMOS Padre Celestial, sé que me amas. Confío en que tienes una vocación especial para mi vida que conducirá a mi santidad, mi felicidad y la salvación de las almas. Enséñame cómo hablar contigo y escucharte, para que en el silencio de la oración puedas abrir mi corazón para conocer y seguir este plan. Amén.