Encuentro 2
¿Quién soy yo y cómo me proyecto a los demás?
Público objetivo: Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
Objetivo de la Cápsula: Distinguir la relación que existe entre lo que conocemos de nosotros mismos y lo que los demás conocen de nosotros..
¿EN DÓNDE ESTAMOS? zz Conocerse a uno mismo es fundamental para construir nuestro proyecto de vida:
¿qué objetivos tengo?, ¿cómo pienso realizarlos?, ¿qué motivaciones o dificultades encuentro? zz También es importante conocer quiénes somos porque así podremos comunicarlo de
manera auténtica a los demás y relacionarnos de mejor manera. zz En nuestra familia, no todos pensamos igual ni tenemos los mismos proyectos. Pero
uniendo voluntades y personalidades, conseguiremos salir adelante aún en los momentos más complejos.
PARA REFLEXIONAR Escuchamos Lucas 14,28-30 ¿Quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se sienta antes a calcular si tiene lo suficiente para terminarla? De lo contrario, una vez que puso los cimientos y no pudo acabarla, todos quienes lo vean comenzarán a burlarse de él y dirán: “Este es un hombre que empieza a construir y no puede concluir”.
Compartimos zz Así como sucede con la construcción de una casa, también al construir nuestra
personalidad hemos de conocer y considerar lo que necesitamos para continuar.
En comunidad, guiados por el Espíritu Santo
Referencia: https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/191071_alianza_g6_issuu
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zz Si queremos ser auténticos seres humanos e hijos de Dios, es necesario conocer
nuestra realidad, defectos, cualidades, es decir: conocer nuestro propio terreno. zz A partir de ahí, podremos proyectar qué clase de ser humano e hijo de Dios
queremos ser. zz Entonces, podremos trabajar con alegría, entusiasmo y perseverancia para lograrlo. zz Hemos de aprender a expresarnos claramente, a reconocer nuestras fallas, a ser
sinceros. Solo así podremos practicar la verdad y mejorar al mundo. zz Seamos conscientes de nuestros valores y posibilidades, convirtiéndonos así en
educadores de nuestra propia personalidad.
TIEMPO EN FAMILIA zz Platiquemos, en familia, lo que más nos agrade del otro. zz ¿Te reconociste en lo que los demás dijeron sobre ti? ¿Descubriste algo nuevo de tu
propia personalidad? zz También compartamos lo que no nos agrada de cada uno, lo que podríamos
mejorar para ser una familia más unida y fortalecida. zz Así como la propia personalidad, también podemos educar y madurar la identidad
familiar..
ORAMOS Gracias, Señor, por todo lo soy y todo lo que tengo. Por mis habilidades, mis sueños y esperanzas. Permíteme continuar aprendiendo más de mí y de ti, para estar unidos y crecer, como Jesús, en sabiduría y gracia.