Encuentro 17
Pasión y muerte de Jesús
Público objetivo: Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
Objetivo de la Cápsula: Descubrimos el amor de Dios y la presencia del Espíritu en la pasión y muerte de Jesús.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? z ¿Haces oración con frecuencia para no caer en tentación? z ¿Dejas que el Espíritu Santo actúe en ti para cumplir la voluntad del Padre o prefieres
hacer tu voluntad?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos Lucas 22,39-46; 23,33.44-46 Cuando llegaron al lugar llamado “La Calavera”, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Y Jesús decía: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.
Compartimos z En la cruz se da la plenitud del amor divino. El amor del Padre que nos entrega a su
Hijo Jesús. El amor del Hijo que ofrece su vida al Padre por medio del Espíritu Santo. “Porque nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente” (Jn 10,18). z Este sacrificio de Jesús es el sacrificio de la nueva Alianza, anunciado por él en la
última cena cuando parte el pan y bebe la copa. z En la cruz, Jesús nos demuestra que el verdadero amor exige sacrificio. Él lo
experimentó en su cuerpo: dolor, tristeza, desesperación, soledad, abandono; Él fue víctima de insultos, de ofensas, de traición.
Espíritu santo, descubro tu presencia
Referencia: https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/191069_alianza_g5_issuu
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z Todo lo aceptó para demostrarnos que ese dolor tiene sentido; no es un dolor
inútil, sino que es una ofrenda al Padre que tiene como objetivo la reconciliación de los hombres y mujeres con Él mismo. z En la actualidad, Dios no nos pide que muramos en una cruz como murió Jesús.
Nos pide que le ofrezcamos nuestra vida de todos los días, unida a Cristo, como un bello regalo. z Para que este regalo sea agradable a Dios, debemos imitar a Jesús en la oración,
para no caer en la tentación.
TIEMPO EN FAMILIA z Durante la semana, hagamos oración en familia frente a un crucifijo, reconociendo
el amor que Jesús tiene hacia nosotros. z Pidámosle que nos enseñe a amar hasta el extremo, como él nos amó a nosotros.
ORAMOS Gracias, Jesús, porque en la cruz te das hasta el extremo y, con tu resurrección, nos das una nueva vida. Amén.