Encuentro 15
Aprendo a amar como Papá Dios Referencia: https://issuu.com/ppceditorial.mexico/docs/191062_alianza_g1_issuu
Público objetivo: Adultos: Padres de familia, Padrinos, Abuelos, Catequistas y otros responsables de la formación espiritual de los niños.
Objetivo de la Cápsula: Experimentar el amor que Dios nos da y expresar algunas formas de amar.
¿EN DÓNDE ESTAMOS? z ¿De qué manera le demostramos a los miembros de nuestra familia que Dios los
ama? z ¿Qué sucede cuando algún miembro de la familia requiere más apoyo en las tareas
del hogar? ¿Cómo le ayudamos a no sentir que está solo? ¿Cómo podríamos hacerles notar que Dios los ama y está orgulloso de ellos?
PARA REFLEXIONAR Escuchamos la primera carta de san Juan 4,11 Queridos hermanos, si tal fue el amor de Dios, también nosotros debemos de amarnos mutuamente.
Compartimos z Dios Padre nos ama, y por eso a veces nos corrige para que nos alejemos del mal. Lo
mismo hacen nuestros papás en la tierra. z Cuando amamos a alguien procuramos que se encuentre lo mejor posible, por eso
cuidamos de él o ella evitando todo aquello que pueda hacerle daño (palabras, acciones, omisiones…). z Los detalles afectivos son más significativos cuando van acompañados de acciones
diarias en las que demostramos nuestro amor hacia las personas.
Soy hijo de Dios
z ¿Recibimos con afecto a nuestros familiares cuando regresan del trabajo o la escuela?
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z Ocuparse de lo “políticamente correcto” no siempre es signo de un corazón sincero,
pues las buenas palabras y los buenos deseos, por sí solos, son tan estériles como el árbol que tiene muchas hojas, pero ningún fruto. Hemos de disponernos a amar sinceramente y no solo a “demostrar afecto”. z La voluntad del Padre es que todos sus hijos tengamos vida en abundancia. Por
tanto, si queremos ser verdaderos hijos de Dios Padre, estamos llamados a realizar acciones de vida, amor y justicia.
TIEMPO EN FAMILIA z Comentemos en familia: ¿Cómo podemos fortalecer los signos de amor en nuestra
familia? z Dediquemos un momento de la semana a dialogar en familia sobre cómo manifestar
el amor que Dios nos tiene, a través de acciones específicas que mejoren el estado de ánimo, condición de salud o vivienda de algún familiar.
ORAMOS Señor, quiero ser como tú. Enséñame a dar frutos de paz y bien en su tiempo, y a dejar que los dones que has sembrado en mí sean puestos al servicio de mis hermanos. Amén.