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POEMAS La Carta...

Este trayecto de mí se ha burlado, Y he sido un juguete del destino, Desde que mi mirada se hubo clavado, En tu hermoso cuerpo clandestino. Ya no duermo, no como, no vivo, Y desde que se encendió mi deseo, En tu sexo he buscado el adjetivo, Que declina la lujuria que yo poseo. Se interpuso un hecho perturbador, Que retira de ti, mi ser agonizante, No me ha permitido ser tu poseedor, Para darte placer en cada instante. Esta vida ha querido de mí reírse, “Yo soy quien elijo por ti”, me dice, Mientras mi potencia se enflaquece, Y cada vez más decide derrumbarse. Ay amor, no seas ingrata conmigo, Mírame, que de amor por ti muero, Escucha este corazón que es testigo, Que soy tu esclavo y tú mi carcelero. Mas no escuchas ya más mis clamores, Te has olvidado que fuiste sólo mía,


Te fuiste al sendero de más amores, Mientras a mí me dejaste melancolía. Si como antes me pidieras mirarte, Ser voluptuoso contigo y acariciarte, A cuidar de ti por ser tan exigente, Y no perder oportunidad de amarte… Seguro todo distinto para mí sería, Esta enfermedad ha sido mi agonía… ¿Cómo decirte que desde que te fuiste, He estado muriendo día tras día…? No hay fuerza que pueda ayudarme, Ni una poción que pueda salvarme, Sólo he añorado tus besos y caricias, Uno solo al menos, para despedirme… Me muero con tu esencia en mi pecho, Y muero de una vez antes de morir, De no ver cumplido mi último deseo, De verte un día por esa puerta pasar… “Vaya carta de amor”, dijo la barrendera, “Pero sin destinatario, ¿para quién sería?” Rompió la carta y siguió la casa limpiando, Pronto la heredera y nueva dueña vendría…


El pájaro

Un silencio de aire, luz y cielo. En el silencio transparente el día reposaba: la transparencia del espacio era la transparencia del silencio. La inmóvil luz del cielo sosegaba el crecimiento de las yerbas. Los bichos de la tierra, entre las piedras, bajo la luz idéntica, eran piedras. El tiempo en el minuto se saciaba. En la quietud absorta se consumaba el mediodía. Y un pájaro cantó, delgada flecha. Pecho de plata herido vibró el cielo, se movieron las hojas, las yerbas despertaron... Y sentí que la muerte era una flecha que no se sabe quién dispara y en un abrir los ojos nos morimos.


Lágrimas

Por qué lloras mamá? Le preguntó un niñito a su madre... Porque soy una mujer le contestó ella. Pero no entiendo! dijo el niño. Su madre se inclinó hacia él y abrazándole le dijo: Y nunca lo entenderás mi amor. Más tarde el niñito le preguntó a su papá. Por qué mamá llora siempre sin ninguna razón? Todas las mujeres lloran siempre por ninguna razón era todo lo que el padre podía contestar. El pequeño niño creció y se convirtió en todo un hombre, preguntándose aun, por qué será que las mujeres lloraban sin razón? Un día el niño convertido en un hombre, se arrodilló y le preguntó a DIOS: DIOS... por qué lloran tan facilmente las mujeres? Y DIOS le dijo... Cuando hice a la mujer tenía que crear algo especial, ice sus hombros lo suficientemente fuertes, como para cargar el peso del mundo entero, pero a la vez lo suficientemente suaves como para confortarlo le di una inmensa fuerza interior, para que pudiera soportar al dar a luz, y también hasta el rechazo que muchas veces proviene de sus propios hijos! le di la fortaleza que le permite seguir adelante cuidando de su familia sin quejarse,


a pesar de las enfermedades y la fatiga, aun cuando otros se rindan! le di la sensibilidad para amar a sus hijos bajo cualquier circunstancia, aun cuando esos hijos la hayan lastimado mucho Esa misma sensibilidad, que hace que cualquier tristeza, llanto o dolor del niño desaparezca y que le hace compartir las ansiedades, dudas y miedos de la adolescencia le di la fuerza suficiente para que pudiera perdonar a su esposo de sus faltas, y la moldee de una de sus costillas para que ella pudiera cuidar de su corazón le di la sabiduría para saber que un buen esposo nunca lastimaría a su esposa, y también a veces le pongo a prueba para medir su fuerza y determinación para mantenerse a su lado a pesar de todo. Pero hijo, para poder soportarlo todo le di las LAGRIMAS y son de ella exclusivamente para usarlas cuando las necesite, al derramarlas vierte un poquito de amor en cada una, que se desvanece en el aire y salva a la humanidad! GRACIAS DIOS! por haber creado a la mujer ahora comprendo el sentir de mi madre, hermana o esposa respondió el hombre con un fuerte suspiro en sus labios


Alguien Alguien limpia la celda de la tortura que no quede la sangre ni la amargura alguien pone en los muros el nombre de ella ya no cabe en la noche ninguna estrella alguien limpia su rabia con un consejo y la deja brillante como un espejo alguien piensa hasta cuando alguien camina suenan lejos las risas una bocina y un gallo que propone su canto en hora mientras sube la angustia la voladora alguien piensa en afuera que allĂĄ no hay plazo piensa en niĂąos de vida y en un abrazo alguien quiso ser justo no tuvo suerte


es difícil la lucha contra la muerte alguien limpia la celda de la tortura lava la sangre pero no la amargura.

CERO Mi saldo disminuye cada día qué digo cada día cada minuto cada bocanada de aire muevo mis dedos como si pudieran atrapar o atraparme pero mi saldo disminuye muevo mis ojos como si pudieran entender o entenderme pero mi saldo disminuye muevo mis pies cual si pudieran acarrear o acarrearme pero mi saldo disminuye mi saldo disminuye cada día qué digo cada día cada minuto cada bocanada de aire y todo porque ese compinche de la muerte


el cero estĂĄ esperando

Arco iris A veces por supuesto usted sonrĂ­e y no importa lo linda o lo fea lo vieja o lo joven lo mucho


o lo poco que usted realmente sea sonríe cual si fuese una revelación y su sonrisa anula todas las anteriores caducan al instante sus rostros como máscaras sus ojos duros frágiles como espejos en óvalo su boca de morder su mentón de capricho sus pómulos fragantes sus párpados su miedo sonríe y usted nace asume el mundo mira sin mirar indefensa desnuda transparente y a lo mejor si la sonrisa viene de muy de muy adentro usted puede llorar sencillamente sin desgarrarse sin deseperarse sin convocar la muerte ni sentirse vacía


llorar s贸lo llorar entonces su sonrisa si todavia existe se vuelve un arco iris.


TORMENTA Un perro ladra en la tormenta y su aullido me alcanza entre relĂĄmpagos y al son de los postigos en la lluvia yo sĂŠ lo qu convoca noche adentro esa clamante voz en la casona tal vez deshabitada dice sumariamente el desconcierto la soledad sin vueltas un miedo irracional que no se aviene a enmudecer en paz y tanto lo comprendo a oscuras / sin mi sombra


incrustado en mi pĂĄnico pobre anfitriĂłn sin huĂŠspedes que me pongo a ladrar en la tormenta.


Pasatiempo Cuando eramos niños los viejos tenían como treinta un charco era un oceano la muerte lisa y llana no existía. Luego cuando muchachos los viejos eran gente de cuarenta un estanque un ocano la muerte solamente una palabra. Ya cuando nos casamos los ancianos estaban en cincuenta un lago era un océano la muerte era la muerte de los otros. Ahora veteranos ya le dimos alcance a la verdad el oceano es por fin el océano pero la muerte empieza a ser la nuestra.


¿POR QUÉ NO HAY MÁS VIAJES A LA LUNA? Cuando el bueno de armstrong dio aquellos pasos todos registramos cómo se movía tosco / pesado / en un suelo blancuzco ¿o era de piedra pómez? ¿quién se acuerda? durante un rato estuvo cavilando y la escafandra o como se llamase impedía que viéramos sus ojos pero juraría que su mirada era de pereza o abulia algo debió explicar a su regreso algo diferente al discurso de gloria que le ordenaron pronunciar eufórico entre medallas flores vítores y guirnaldas algo debió decir en privado a sus jefes algo importante inesperado verbigracia / cuando estaba allá arriba caminando como un zoombie en la luna


mi general mi coronel pensé en ustedes y se me ocurrió no sé por qué que debía matarlos con urgencia uno a uno / dos a dos / etcétera o verbigracia dos / cuando andaba allá / heroico pisando las feísimas arrugas del satélite imaginé que así debía ser la muerte es decir el paisaje de la muerte o verbigracia tres / cuando estaba en selene paseando por la nada como un imbécil setí el asco infinito de la ausencia del hombre y me dije qué mierda estoy haciendo aquí algo así debe haber confesado a sus jefes con su estrenada voz de robot disidente y quizá por eso los dueños del poder postergaron sine die los viajes a la luna.

Táctica y estrategia

Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos mi táctica es hablarte y escucharte


construir con palabras un puente indestructible mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos mi estrategia es en cambio más profunda y más simple mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites


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