WALL CITY Verano del 2021 Volume 2 Publicación 2
Edición Español
La cárcel no es lugar para guardar luto
Anochecer en la bahia El solitario sol va bajando atras de la prision de San Quentin, donde prisioneros tienen que enfrentar su tristeza y lamentar cuando un ser amado muere afuera. En estas paginas hay historias tanto de perdida como de perseverancia.
2 WALL CITY EDICIÓN ESPAÑOL 2021
EDICIÓN ESPAÑOL 2021 WALL CITY 3
WALL C ITY
Edición Español
Verano del 2021 Volume 2 Publicación 2
La familia y la Prisión
Luto en la Cárcel
47 Años en Prisión
6
8
11
Las personas encarceladas enfrentan muchas batallas pero la mas importante es mantener la relacion familiar.
El estar en prisión quita la habilidad de mostrar las emociones aún cuando se pierde un ser querido.
Joe Ibarra despues de pasar 47 años en prisión salió libre. ahora dice querer vivir hasta cumplir los 120 años.
Producida por:
El equipo de noticias de SQNews
A R T
Í C U L O S
Imágenes de SQ Editorial Arte en Prisión Apόyenos
2 5 12 16
WALL CITY
Escritores contribuyentes
Richard Richardson
Editor y Jefe
Marcus Henderson
Jefe de editores
Juan Haines
Editor Asociado
Kevin D. Sawyer
NUESTRA MISION
La revista de Wall City se enfoca en informar a la gente fuera de prisión acerca de la vida de los hombres y mujeres encarcelados. Además los lectores encarcelados reciben historias que pueden usar para mejorar sus vidas y convertirse en mejores ciudadanos.
Escritores
Juan Espinosa Heriberto Arredondo, Jr. Edwin E. Chavez
Distribución
David Ditto
Fotografia
Javier Jimenez
Wall City se sostiene con aportaciones de
Diseñador
Juan Espinosa AJ Hardy
Asesora de diseño
Sarah Horowitz
Daniel López es un estudiante de periodismo en San Quentin. Gerardo SanchezMuratalla graduado de periodismo en San Quentin.
Editor Ejecutivo
Pedro Espinal es un estudiante de periodismo en San Quentin. Jesse Vazquez ex miembro de SQ News. Vazquez salió libre en el 2019 4 WALL CITY EDICIÓN ESPAÑOL 2021
Vocero de SQ
Lt. Sam Robinson
Oficina del director de SQ Raphaele Casale Vocero de CDCR
Joe Orlando
Asesora y editor
Lourdes Cárdenas
Asesores
Kervy Justo Robles Sonnet Phelps
E D I
T O R I A L
Cambios en el sistema carcelario
Foto de SQ News archivo
Por Juan Espinosa
L
os esfuerzos por cambiar el sistema carcelario en California y a la vez implementar nuevas reformas para erradicar las prisiones en el estado se han vuelto difíciles y complicados. En los pasados diez años entraron en vigor nuevas leyes que han ayudado a reducir la población en las prisiones de California. Algunas de estas son: SB 1437, AB 2942, AB 2845, PC 1170 (d) (1) y la Proposición 57. El esfuerzo hecho por las autoridades es algo que se debe aplaudir y de alguna manera agradecer a todos los grupos que han luchado por hacer este cambio posible. Pero yo me pregunto, ¿Qué ha pasado con los programas que están enfocados en educar a los niños para que no sean una estadística más del sistema carcelario? Es verdad que hay muchas organizaciones que se dedican exclusivamente a tratar con adolescentes y menores de edad, pero al parecer el cambio no está dando frutos. En las prisiones del estado cada vez se ven más jóvenes que vienen a prisión. Muchas veces la gente que carecemos de educación, especialmente en el proceso a seguir y los costos asociados con estas, difícilmente podemos entender porque las cosas no
están funcionando. Y el porque es que no se pone más atención a las nuevas generaciones. Los niños. Por ejemplo, la Proposición 57 enmendó la ley conocida como threestrikes, que estableció que un crimen violento y dos condenas previas merecían cadena perpetua. Esta ley costó aproximadamente 6 millones de dólares. La expectativa de la enmienda a la ley es que le ayudaría a recobrar la libertad a más de 3,000 personas encarceladas con sentencias de por vida por crímenes que daban risa. Por ejemplo, robar un pedazo de pizza, un cuarto de leche, un par de baterías, o cualquier otro bien que no alcanzaba nwi siquiera los 10 dólares mucho menos los $50 dólares que según la ley lo convierte en un delito grave. Como interno del sistema carcelario a mí me gusta la idea de que sigan cambiando las leyes y que de alguna manera esto pueda cambiar las expectativas de la población carcelaria. Quienes estamos encarcelados vemos que si hay oportunidad de obtener nuestra libertad, siempre y cuando hagamos uso de los recursos que se nos ofrecen como son los programas de rehabilitación. Esto nos ayudará a ser mejores ciudadanos y por ende útiles para nuestra
comunidad. Por otro lado me preocupa que haya habido muy pocos avances en la educación de los menores para mantenerlos lejos del crimen. La población carcelaria que está disminuyendo más es la población de mayor edad, pero rápidamente está siendo reemplazada por una nueva generación de jóvenes; muchos de ellos ni siquiera alcanzan la mayoría de edad. Cambiar las leyes judiciales es muy importante, ya que es necesario para restablecer la justicia social, pero a la misma vez puede ser contraproducente porque el cambio solamente indica que el infractor no será castigado con sentencias desproporcionadas, pero no necesariamente indica que sea una manera de prevenir que se sigan cometiendo más crímenes. Por eso es importante poner más atención a las nuevas generaciones y educarles para que de alguna manera puedan entender que la criminalidad no es el camino que los puede ayudar a ser exitosos en la vida. Por el contrario, el crimen lo marginaliza y denigra. Aún más: un crimen señala de por vida y te hace perder todos los derechos como un ciudadano honroso y útil para la sociedad.
EDICIÓN ESPAÑOL 2021 WALL CITY 5
Viñetas Pablo Luna—La comunicación con mi familia es por carta y por teléfono. Mis hermanos tratan de venir a visitarme una o dos veces al año porque viven lejos. A pesar de que nos comunicamos seguido, todavía extraño la comida de mi casa, ya que mi mamá hacia el mole y carne con chile. También echo de menos a toda la familia. Ellos siempre se preocupan por mí. Por eso he tratado de compartir con mi familia lo que he aprendido en los programas y contestar algunas preguntas que nos ayudan a superarnos. —Por Gerardo Sanchez-Muratalla Jesús Moreno—La comunicación con mi familia al principio fue por medio de una tercera persona, y también por visitas de algunos de mis familiares incluyendo mi esposa e hija porque está más cerca de la frontera con México. Ahora no tengo visitas de otros familiares porque estoy más lejos. En la familia, nunca habíamos estado en esta situación de tener a alguien lejos y en prisión.
Rafael Rojo—Muchas veces he sentido que estoy solo u olvidado. Esto es algo que no puedo evitar. Pero el apoyo de mi familia me alienta, porque me ayuda a soportar y superar todo obstáculo. De esa manera venzo la soledad y la tristeza.Todos los días los extraño mucho y quisiera verlos, abrazarlos y decirles especialmente en los días festivos lo mucho que los quiero y lo importante que son ahora para mí; pero en persona. El saber que ellos están muy bien llenos de salud y felicidad me da mucho gusto. También me siento feliz saber que la próxima navidad si Dios quiere estaré celebrando con ellos en persona. —Por Pedro Espinal Catalino Avelino—Tengo una buena comunicación con toda mi familia, incluso con mis hermanos en México. No tengo visitas, pero hablo por teléfono con mi hijo y un amigo. Extraño mucho las comidas, mi cuidad, mi casa, y claro, a mis hermanos. Aquí en prisión le doy consejos a los jóvenes de como rehacer su vida y si algún día recuerdan, quiero que me recuerden como a una persona que les dio un consejo y ojala que sea útil en su vida.
—Por Gerardo Sanchez-Muratalla Anicasio Garcia—La relación con mi familia ha cambiado un poco inevitablemente. Siento que a pesar de que no se han olvidado de mí y que tenemos comunicación, el hecho de no poder compartir momentos especiales hace un pequeño cambio en nuestra relación.
—Por Pedro Espinal Fotos por Phoeun You
6 WALL CITY EDICIÓN ESPAÑOL 2021
[Por privacidad algunas personas pidieron omitir su nombre completo e fotos.]
—Por Pedro Espinal
Estar encarcelado lleva a las personas a experimentar retos como la separación familiar y el quiebre de relaciones familiares y amistosas las siguientes viñetas exploran los sentimientos alrededor del encarcelamiento y cómo los presos tratan de mantener sus vínculos familiares. Jose Mujica—No tengo visitas ya que mi familia vive en Los Ángeles y está muy lejos y no quiero que se arriesgue al venir a verme, porque si pasará algo me sentiría culpable. Hablo con ellos cada semana por teléfono. Mi familia está al pendiente de mí. Especialmente mi esposa ella es la “mera, mera”. Agradezco a Dios que les ha dado y puesto un buen corazón a toda mi familia y más no puedo pedirle. Solamente le pediría a Dios que me dé la oportunidad de salir a su tiempo, no en el mío. —Por Gerardo Sanchez-Muratalla
Juan Luis Ramírez Ruiz—En mi familia siempre hemos estado juntos, mi papá, mamá, y mis hermano (as). Ellos me siguen apoyando en todo y nunca me han dejado sólo. Hablo por teléfono con ellos todos los días, especialmente los fines de semana. También, cada fin de semana vienen a visitarme, ya sea mi papá, mi mamá, y mi vecino. Además tengo a otras personas que están en espera de ser aprobadas, a toda mi familia, especialmente mis abuelos, tíos (as), y primos (as). Imagínate, somos más de 100 de familia. —Por Gerardo Sanchez-Muratalla Noé Ramírez—La relación con mi familia está muy bien. Hablo por teléfono con mi madre y hermanos dos veces a la semana. Además, le escribo a todos mis hermanos (as) y también a mi mamá. Ellos siempre me han apoyado mucho, ya que antes había tenido problemas de comportamiento. A los 13 años estuve en la juvenil, primero un mes y una semana, luego la segunda vez un mes, y después la tercera vez 4 meses. Finalmente, esta vez tengo una sentencia de 10 años. Los únicos que no tengo contacto es con mis hijos, y extraño mucho esa relación y convivencia. —Por Daniel López T. Sosa—La relacion con mi familia es buena, yo diria que 80%. Recibo visitas cada 20 días ya que tengo varias personas aprobadas. Además, hablo por teléfono cada fin de semana con mi esposa e hijos. Con mis hermanos y sobrinos hablo cada mes. lo que más extraño es mi libertad en general, la comida, la familia, y el campo.
—Por Gerardo Sanchez-Muratalla Santiago Valencia—No he visto a mi familia desde el 2003, cuando me vine de México. En el 2011 me arrestaron. Cuando caí en la cárcel, hablaba cada cinco días por teléfono con ellos, después me comuniqué menos por falta de recursos. Ahora en prisión tengo comunicación por carta porque no tengo acceso al teléfono. Me siento contento porque ellos siempre están conmigo y pues cuando les escribo o recibo cartas de ellos siempre me dicen que están a mi lado. Extraño y quiero mucho a mi familia, a mis hijos, nietos y esposa porque ya tengo mucho tiempo acá. —Por Daniel Lopez Fotos por Phoeun You
EDICIÓN ESPAÑOL 2021 WALL CITY 7
La cárcel no es lugar
Foto cortesía de Luis Ojeda
P erder a la madre, una de las experiencias mas duras de la vida en prision Por Juan Espinosa
Perder a un ser querido, en especial a una madre, es una de las experiencias más dolorosas en la vida de una persona. Y es aún más difícil cuando la noticia se recibe dentro de prisión. La imposibilidad de compartir el duelo agrava la pena por el fallecimiento y empeora el sentido de soledad en la cárcel. Nada puede ayudar a paliar el dolor. Para Gilberto López, de 25 años, la muerte de su madre en 2019 ha sido uno de los momentos más amargos que ha tenido en la vida. “Es muy difícil en prisión encontrar alguien en quien confiar y que puedas expresar el dolor por el que estás pasando en un momento tan difícil como es la pérdida de un ser querido”, dijo López. “Mi vida ha cambiado porque se ha ido una parte de mí. Se fue mi confidente, la única persona a la que le podía contar cosas que a nadie le contaría. Recuerdo que antes yo platicaba con mi mamá y le decía que se iba a aliviar y que me iba a ver salir”. López creció en una familia de seis personas. Sus padres, Amalia y Martín, sus hermanas Wilma de 34 años y Claudia de 36, además de un hermano menor, Sebastián, de 19 años.
Durante su niñez y adolescencia López pensaba que su familia era como las demás. “Teníamos nuestros problemas pero la pasábamos bien. No teníamos mucho dinero, así que las comodidades no eran muchas pero mi madre se esforzaba por hacer nuestra vida mucho más llevadera”. En el 2016, su vida cambió por completo. “Debido a la vida que llevaba cometí un crimen. Fui sentenciado a 30 años y esto me llevó derecho a prisión. Entonces muchos de los consejos que me daba mi madre comenzaron a hacer eco en mi cabeza. El remordimiento por todo lo que había hecho y las malas decisiones que había tomado me enseñaron que lo que me decía mi madre era realidad. Ahora me encontraba en prisión en un mundo diferente, en donde todos los amigos se esfuman como la espuma y la realidad lo hace a uno tocar fondo”, dijo López. López dice que ahora cuando necesitaba a su madre cerca ya no la tenía. Únicamente la podía ver los fines de semana y eso hizo que finalmente apreciara lo importante que ella era para él. “El venir a prisión me conectó más con
8 WALL CITY EDICIÓN ESPAÑOL 2021
mi familia, cuando estaba en la calle no teníamos conexión y nunca hablábamos de los problemas, pero aquí todos cambiamos. Nuestra relación se volvió más fuerte”, reconoció López. En 2018, a los 51 años, la madre de López fue diagnosticada con cáncer de páncreas. “Esto la llevó a enfrentar un sinfín de quimioterapias y muchas visitas al médico lo cual fue muy difícil para la familia y en especial para ella. Finalmente mi madre perdió su batalla contra el cáncer y falleció en agosto del 2019”, dijo López. “Yo me enteré que mi madre había muerto un sábado cuando vinieron a visitarme. Parte de mí no lo quería creer aunque yo ya tenía la sospecha porque cada vez que quería hablar con ella me decían que estaba dormida o que no estaba en casa”, recordó. López dice que al recibir la noticia primero no quiso llorar, “Eso lo aprendí de mi madre, ella era fuerte, nunca lloraba, no mostraba sus emociones. “Me preocupé más por cómo se sentiría mi hermana Claudia y mi hermano más pequeño”, dijo López. Sin embargo, cuando regresó a su cel-
para guardar luto da sus sentimientos afloraron. “Ese día, más “ya que nos estamos dando ánimos cuando estuve solo, si lloré, me puse a para sobreponernos al dolor juntos y pensar y a meditar en todas las cosas bue- también me ayuda a echarle más ganas nas de mi madre”, dijo López. “Fui a ver para salir y honrar su memoria’’, dijo. al sacerdote. También oré a Dios para que En su tesis doctoral, James Bradley me diera fuerzas y sobreponerme a la pér- Shoemaker afirma que el proceso de dida de la persona que me dio la vida”. encarcelamiento ya de por sí representa Cuando estuvo alrededor de sus una pérdida aún antes que un prisionero amigos, López no quería mostrar sus pierda a algun ser querido. Sin embargo, emociones. el ambiente de la prisión desafía cada as“La prisión efectivamente influye pecto del duelo y el no poder vivirlo efecporque es un ambiente tivamente, se traduce en machista, por eso es que una patología del duelo, no quería mostrar mi debreduce la calidad de vida ilidad enfrente de las pery puede desembocar en Su vida sonas de aquí, por miedo a conductas reincidentes. que me vieran diferente, ya López coincide: “Cuancambió dentro que muchas veces usan la do las personas están enmuestra de debilidad para frentando un dolor a veces de la prisión el abusar de uno”, añadió. se refugian en las drogas, momento en que o se deprimen como una “Es muy difícil en prisión encontrar alguien en quien manera de salir más fácil su madre murió. confiar y que puedas exde su problema. Pero las presar el dolor por el que drogas y la depresión son estás pasando en un mola peor forma de sobrepomento tan difícil como es la nerse a las emociones de pérdida de un ser querido”. dolor y cuando tomas las cosas de una López dice que el fallecimiento de su manera negativa el problema no se va tomadre reforzó la conexión familiar aún davía está ahí”.
foto cortesía de Luis Ojeda
Foto cortesía de Juan Espinosa
Por ello, López aconseja enfrentar las cosas de manera diferente. “Muestra tus emociones porque si no lo haces eventualmente resurgirán. No se les olvide buscar ayuda porque siempre hay alguien que los puede escuchar. No te lo guardes”.
foto cortesía de Luis Ojeda
EDICIÓN ESPAÑOL 2021 WALL CITY 9
A prender a procesar el dolor Por Juan Espinosa Jaime Sánchez de 37 años, purga una sentencia de 15 años a cadena perpetua. En 2017 perdió a su madre. “Nací en México y crecí en una familia pequeña, mi madre Silvia Juárez, mi papá y mi hermano mayor”, dice Sánchez. “Cuando era pequeño mi madre me consentía mucho pero cuando yo tenía seis años de edad ella se separó de mi padre, desde entonces la relación con mi madre se volvió distante porque ella trabajaba mucho, a veces doble turno para poder mantenernos”. Sánchez dice que cuando su madre se volvió a juntar con otra pareja dejó de trabajar pero la relación entre ellos dos se tornó autoritaria y empeoró. “Mi madre se volvió más controladora, no me dejaba hacer nada y su carácter se volvió más explosivo. Debido a eso, me volví más rebelde”. Cuando Sánchez tenía 15 años, su madre emigró a Estados Unidos dejándolo solo con su hermano en México. La relación entre los dos tuvo desde entonces un interés económico porque ella solo enviaba dinero para los gastos de la familia. “Al cumplir los 19 años decidí emigrar a los Estados Unidos. En ese tiempo mi mamá vivía sola pero yo decidí irme a vivir con mi hermano quien también se había ido a los Estados Unidos así que la relación con mi madre permaneció distante”, dice Sánchez. En el 2016, Sánchez fue arrestado
por un crimen que cometió y fue enviado a la cárcel. “Durante mi proceso de juicio la relación con mi madre cambió totalmente. Me visitaba en la cárcel municipal todos los fines de semana y sacrificó casi todo lo que tenía para pagar un abogado que me pudiera ayudar en mi proceso legal”, dijo Sánchez. A pesar de los esfuerzos, Sánchez fue sentenciado y enviado a prisión. “Una vez en prisión mi madre me visitaba muy seguido. Nuestra relación se volvió más cercana, nunca me reprocho nada y se volvió más empática conmigo, me imagino que esto se debió a que ella se sentía culpable de que yo hubiera terminado cometiendo un crimen”, dice Sánchez. Sánchez dice que en el 2017 cuando la relación con su madre era buena, las cosas cambiaron para él ya que ella enfermó. “Mi hermano me visitó para darme la noticia de que mi madre había sufrido un derrame cerebral, se le había formado un coágulo de sangre en el cerebro. En ese momento no supe cómo reaccionar y solamente me enfoque en consolar a mi hermano, quien estaba devastado. Me sentí con las manos atadas ya que no podía hacer nada”. “Mi madre estuvo en coma por más de dos semanas. Durante ese tiempo le abrieron el cráneo y fue operada varias veces. Finalmente los médicos determinaron que ella había sufrido muerte cerebral y nos recomendaron
foto cortesia de Jaime Sanchez
10 WALL CITY EDICIÓN ESPAÑOL 2021
foto cortesia de Jaime Sanchez
desconectarla del respirador artificial. A los 59 años de edad mi madre finalmente murió”. Sánchez dice que cuando recibió la noticia no pudo llorar porque en ese momento se preocupó más por su hermano que se veía muy afectado por la pérdida de su mamá. “Ya cuando estuve solo de regreso en la celda comencé a llorar y a golpear mi almohada”. Sánchez reconoce que gracias a los programas de autoayuda pudo compartir y procesar su dolor. “Fue difícil sobreponerme al dolor porque el cerebro te ayuda a procesar algunas cosas y otras son difíciles de procesar. A veces eso me hace sentir pesimista y deprimido, sobre todo porque siento que a pesar de que mi madre no estuvo cerca de mí, siento que ella hizo lo que creía que era mejor para la familia y para mí en especial,”, dijo. “El perderla me hizo sentir necesidad de regresar a alguna adicción pero gracias a Dios no pasó”. Sánchez no puede evitar llorar cuando dice que una de las metas que se había planteado si salía de la prisión era cuidar de su madre, algo que nunca le había pasado por la cabeza anteriormente. “Siento que le falle”, dice. “El no poder asistir al velorio y no haber estado en casa en esos momentos tan difíciles para la familia me hizo sentir como que mi madre no murió”, dice. Yo le diría a la gente que pasa por un dolor similar que busquen apoyo con sus amigos y familiares.
A L O T R O L A D O D E L M U R O
Joe Ibarra dice que desea vivir hasta los
12 0 a ñ o s .
Por Daniel López, Reportero Tras cuatro décadas en prisión, enfrenta el reto de vivir en libertad Después de pasar cuatro décadas en prisión, Joe Ibarra de 86 años, quiere hacer historia. “Quiero llegar a los 120 años”, dijo desde la casa de transición en la que se instaló en Los Ángeles desde febrero de 2019, cuando finalmente obtuvo la libertad. Para Ibarra, salir de prisión ha sido como volver a nacer. “Parece que nací ayer… Esta bonita la vida”, dijo. Sin embargo, se ha enfrentado a un mundo en el que “la gente va caminando y hablando sola por la calle” y adaptarse no ha sido fácil. “Salí sin documentos, perdí mi fe de bautizo, mi acta de nacimiento, seguro social. He tenido que batallar para agarrar mi ID de California”, contó. “Fui a la oficina de libertad condicional y me mandaron a otra
oficina; me dijeron que tengo que demostrar que soy ciudadano, si no me van a quitar la ayuda”. “Hace poco agarré mi seguro social para poder recibir ayuda de $600 dólares, que no ayudan mucho”, dijo Ibarra. Al salir de prisión, Ibarra se integró en Los Ángeles a un programa de reinserción para personas recién liberadas. El programa es dirigido por la Hermana Teresa y les brinda diversos apoyos para evitar la reincidencia. Por lo regular, a las personas que salen de la cárcel se les da una pequeña fiesta de bienvenida con galletas y pastel. Ibarra recordó lo difícil que fue el proceso para obtener la libertad. Cuando fotos: (arriba) foto de archivo. (abajo) cortesía de Lourdes Cardenas compareció ante el Panel de Libertad Condicional (Board buscar trabajo en la construcción of Hearings) le negaron su salida pero dicen que estoy muy viejo… Yo porque en la opinión de los comisio- no me siento viejo, hago ejercicio, nados, él no mostraba remordimien- camino diario, pero es difícil”, añadió. Tras unos meses de estar en Los to por sus acciones, además de que Ángeles, su hermano decidió traerlo tenía mal récord en prisión. En su penúltima audiencia, el panel a vivir con su familia en Bakersfield, lo encontró elegible para salir, pero California. En marzo, poco antes de la irruppoco después el gobernador vetó su ción del Coronavirus planeaba un salida. “Me deshice de todas mis pert- viaje por primera vez en muchos enencias, y una vez que el goberna- años para poder conocer a parte de dor me quito el día sentí como que su familia que vive en Texas. Ibarra dijo sentirse asustado pero me apagaron las luces y solo me di valor, porque no me quería morir aquí agusto de estar fuera de prisión. Sin embargo, hay algo que extraña de como todos mis amigos”, dijo Ibarra. Finalmente Ibarra salió en libertad sus días en San Quentin. “Extraño a mis amigos de la el 14 febrero del 2019. ‘El día de los prisión. Aquí la gente es diferente, enamorados”, recordó. En la casa de transición donde fue aunque gracias a Dios estoy libre y hospedado les ayudan a conseguir contento ahora le pido a Dios que empleo, pero Ibarra dice que están me permita vivir hasta los 120 años”, enfocados en gente joven. “Yo podría dijo Ibarra. EDICIÓN ESPAÑOL 2021 WALL CITY 11
Reintegración a la
sociedad
Por Jesse Vásquez La reintegración a la sociedad implica asumir tu propia responsabilidad A los 17 años no podía imaginar que algún día saldría libre de la prisión a la que entré en 2001. Había intentado asesinar a alguien y la consecuencia fue una sentencia de cadena perpetua en el Departamento Correccional de California. Aunque estaba arrepentido, tenía que pagar por el daño social que causé. Después de casi 19 años de estar confinado en un lugar con tantas limitaciones, mi ansiedad crecía en la medida que la libertad se aproximaba. Aunque por años anhelé estar libre, las emociones se acumulaban y me era difícil expresarlas. Sin embargo, nada dentro de la prisión me preparó para la novedad de estar verdaderamente libre. Los primeros días vivía en la incredulidad, porque la libertad aún me parecía un sueño. Tenía miedo de despertar en la celda otra vez. Todo me sorprendía porque es como si hubiera entrado a un mundo nuevo. Pero pronto reconocí que no fue el mundo el que cambió, sino yo. En el transcurso del encarcelamiento pasé de ser el adolescente que entró a la prisión a un hombre adulto con expe-
riencia y más. El mundo que yo conocía antes era muy pequeño, porque no podía ver las oportunidades que existían, de cierta manera mi madre tenía razón; me ahogaba en un vaso de agua porque me enfoque en los problemas inmediatos en lugar de pensar en las opciones. Pero cuando dejé la prisión, salí dispuesto a ver las oportunidades. La ansiedad que tenía dentro de la prisión era ocasionada por saber de presos que habían salido y fracasado. Contaban historias de luchas insuperables, de obstáculos y tropiezos del sistema para hacernos fracasar. Tuve momentos en los cuales me creía los cuentos de los que regresaban por infracciones o nuevos casos, pero cada mente es su propio mundo. Al salir pronto descubrí que hay varios programas y recursos para ayudarle a uno a encontrar trabajo, comida y un hogar. También me di cuenta que muchos no aprovechan los servicios que existen porque los desconocen, o porque no quieren. En cuanto salí me puse a buscar e identificar los recursos más cercanos y gratuitos que había a mi disposición. Por ejemplo, al segundo día ya tenía mi tarjeta para la biblioteca pública porque me encanta leer. En la biblioteca descubrí que hay clases de com-
12 WALL CITY EDICIÓN ESPAÑOL 2021
putación, acceso gratis al internet y bastantes otras cosas más que libros. También me informé dónde podía conseguir comida gratis, cómo funciona el transporte público y cuál era el colegio más cercano a mi. Ya que tenía lo básico y un conocimiento general del área en la que vivo, me involucré en servicio comunitario. Comencé de voluntario con una organización dedicada a ayudar a los desafortunados en la sociedad. Primero distribuí alimentos en los vecindarios, después comencé a manejar un camión para recoger alimentos y por fin me dieron la tarea de ayudar a atraer más gente de la comunidad. Una de las cosas más desafortunadas es que la gente se puede imponer a recibir ayuda, hay algunos que desgraciadamente desarrollaron una dependencia de las organizaciones y creen que solo existen para cumplirles sus caprichos. Aunque los servicios existen para ayudar a uno, no son para aprovecharse de ellos o para que lo mantengan a uno de por vida. Creo que mi jornada ha sido menos difícil que la de otros porque tome la responsabilidad por mi propio bienestar y utilice los recursos que necesitaba para estabilizarme, en lugar de esperar a que me mantuviera el gobierno. Eso ha hecho la diferencia.
A
R
T
E
E
N
P
R
I
S
I
Ó
N
Omid Mokri:
“
EL
fotos cortesía de James Fox
ARTISTA”
EDICIÓN ESPAÑOL 2021 WALL CITY 13
Omid Mokri: El arte como instrumento de liberación Por Juan Espinosa Omid Mokri es un artista iraní que emigró a los Estados Unidos cuando era joven. Una vez en este país, Mokri asistió a la Escuela de Diseño de Rhode Island (Rhode Island School of Design) y estudió anatomía en la Liga de Estudiantes de Arte (Arts Students League) de Nueva York. Mokri también obtuvo una licenciatura en el Colegio de Artes de California (California College of Arts). Mokri tiene además habilidades y entendimiento en pintura de miniatura pérsica, conservación y restauración de arte. El estilo de arte de Mokri es el híper-realismo. Mokri trabajó por más de dos décadas haciendo trabajos de restauración en museos del área de la bahía y también se dedicó a la creación de arte en la forma de pinturas al óleo, vidrio, esculturas en bronce fierro fundido y otros materiales. Mientras ha estado en prisión,
Mokri ha donado algunas de sus piezas para apoyar eventos de organizaciones filantrópicas, tales como La Caminata para la Prevención del Cáncer de Mama y el Día de la Paz. También ha donado al periódico San Quentin News. Otras organizaciones como el Image BUS en el SOMarts Gallery de San Francisco, que ayuda a jovenes a cambiar sus perspectivas a través del arte, también han recibido donaciones de Mokri. Durante su encarcelamiento Mokri ha tenido varias exhibiciones individuales en el área de la bahía, incluyendo la Gallery Vessel en Oakland, YBCA Galleries en San Francisco, Arts, the Bartolini Gallery in Marin Civic Center, the Alameda County Law Library, Flying Free Terminal 3 in SFO, China Brotsky Gallery, Santa Cruz Museum of Art and History, the Tides Foundation in the Presidio, and Corrections Prison Projects. Algunas de las piezas que ha crea-
14 WALL CITY EDICIÓN ESPAÑOL 2021
do en prisión han terminado en diferentes museos y galerías dentro y fuera de los Estados Unidos incluyendo el Museo de Alcatraz en California, El Museo Smithsonian en Nueva York, y la Universidad de Derby en Londres. Una de las piezas favoritas de Mokri es Art is My Home (El Arte es mi casa) a la cual dedicó unas notas cortas que dicen: El Arte es Mi Casa Donde no hay puertas, no hay barreras, fronteras, ni paredes, ¡no rejas! Donde soy capaz de navegar energizado por mi creatividad, para encontrar mi pasión y amor, mi arte. Continúo mi camino en la vida a través de mi arte, donde puedo volar como una hermosa mariposa, mostrando mis poderosas alas hechas de intenso color que me definen y arropan. Este es mi hábitat, es donde vivo. Y este cielo me ha mantenido vivo.
EDICIÓN ESPAÑOL 2021 WALL CITY 15
San Quentin News 1 Main Street San Quentin, CA 94964
PRSRT STD U.S. POSTAGE PAID NOVATO, CA PERMIT N0. 102
Address Label
Apóyenos Wall City es escrita y producida por prisioneros de San Quentin News. The Friends of San Quentin News la afiliada sin fines de lucro, recauda fondos para ayudar a la publicación y distribución de la revista.Para hacer una donación, visite http://www.sanquentinnews.com o envíe un cheque pagable a Social Good Fund, escriba “Friends of San Quentin News” en la línea pagable a, y envíelo por correo a P.O. Box 494, San Quentin, CA 94964. Social Good Fund, Inc., es 501(c)3 sin fines de lucro. Las contribuciones pueden ser deducibles de impuestos. Nuestro numero de identificación de impuestos es 46-1323531. Copyright © 2021 San Quentin News. Permiso es otorgado para la republicación de los artículos en esta revista con crédito a SQN. Para otros permisos contáctenos al P.O. Box 494, San Quentin CA 94964 o escriba a thesqnews@gmail.com