Cartas C A R L O S
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M O N T O YA
Madre
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Autor: Carlos Keil Montoya Dirección Editorial: Carlos Keil Montoya Diseño Editorial: Paulina Hernández Fotografía de portada: Carlos Keil Montoya Ilustraciones: Paulina Hernández Editorial PoemsToHeal Todos los derechos reservados Winsconsin, USA
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Un segundo tema a considerar es el carácter íntimo del texto. En ese sentido, “Cartas a mi madre”, se ubica en una tradición poética que pasó del romanticismo (que puso al hombre frente a la naturaleza) al modernismo que se concentró en las experiencias corporales y psíquicas del individuo, tal como lo podemos apreciar en el poemario “Hojas de Hierba”, que fue escrita por Walt Whitman en verso libre y con un ritmo de carácter bíblico. La intimidad es tratada por Whitman como un “Canto a mí mismo” que proclama lo siguiente: “Me celebro y me canto a mí mismo. Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti, porque lo que yo tengo lo tienes tú y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también”. A diferencia del poeta estadounidense, la obra de Carlos no está dirigida hacia uno mismo ni a la fusión con el mundo, sino que es personal y relacional, es un texto que aborda las múltiples dinámicas de atracción, armonía y equilibrio que trae consigo la experiencia del amor, algo parecido al movimiento de los cuerpos celestes. El modernismo intimista también se hace patente en la obra de César Vallejo, que es un referente sustancial para nuestro autor. Vallejo es críptico, un mestizo en todo el sentido de la palabra, tanto en lo biológico como en lo cultural. Mitad barroco, mitad modernista, fue quizá el único peruano que se hizo universal. Su intimidad es profunda, nostálgica y sufrida, sus figuras son carnales pero al mismo tiempo metafísicas. Hay en sus versos una ternura andina preñada de fatalidad. Vallejo respira en todo peruano que ama las letras y es apropiado según la experiencia de cada uno. En el caso particular de “Cartas a mi madre” Vallejo deja sentir
sus ecos en fragmentos como el siguiente: “Sin hablarte, Sin conocer tus humeros, Con el deseo de habitar un esternón” (Pacto). Por último, me parece importante señalar el buen uso de la palabra en sí misma, del vocablo sin el apoyo del artículo o del adjetivo. Cuando nuestro poeta dice cosas como “Flores, Gravedad, Inercia”, está dándole a cada palabra el espacio y el tiempo para que vibre con una fuerza particular. Se trata de un recurso potente que es usado con tino, ya que no es repetitivo sino que aparece en los momentos adecuados. Una vez revisado algunos puntos que me han llamado gratamente la atención, pongo de relieve la autenticidad de la obra de Carlos Keil, me refiero a que el poeta está enfocado en expresar sus vivencias más hondas escribiendo con la libertad que le dan los años, el talento natural y una calidad humana inusual. Es por todo ello que agradezco a la vida la oportunidad de que dos universos que alguna vez fumaron un cigarro a escondidas ahora interactúen al calor de las artes. Javier Rodríguez Canales
Índice 16 Clarividencia 18 Secreto 20 Herido I 23 Herido II 24 Tinieblas 26 Amor 30 Despertar 32 Canción 34 Tú y yo 36 Piano 38 Sueno 40 Locura 42 Renacer
44 Volver a vivir 45 Pacto 46 Plan 49 Viento 53 Caída 56 Invierno 59 Indices 60 ¿Te volveré a ver? 63 Garua de invierno 65 Azul 66 Hoy 68 Clarissimus vir