Skip to main content

Plesiosaurio n.° 2

Page 1

re s

abi

Ĺ“

sm Ĺ“ dito


PLESIOSAURIO Primera revista de ficciรณn breve peruana


PLESIOSAURIO Primera revista de ficción breve peruana

re s

abi

œ

sm œ dito

Lima-Perú


PLESIOSAURIO Primera revista de ficción breve peruana Año II, Nº 2. Lima, setiembre de 2009. Director Rony Vásquez Guevara Comité editor Armanda Aguirre Portocarrero Dany Doria Rodas Tito Roque Aroni Rony Vásquez Guevara Carátula e ilustraciones Abismœditores Diagramación Dany Doria Rodas

© Plesiosaurio Web: http://revistaplesiosaurio.blogspot.com E-mail: plesiosaurio.peru@gmail.com © Abismœditores, 2009. Jr. Pablo Risso 351, San Luis-Lima. Telf: 998985990 E-mail: abismo_grupo@yahoo.es ISSN 2071-4114 Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº 2008 - 13407 Impreso en el Perú - Piru llaqtapi qillqasqa - Printed in Peru El contenido de cada texto es de responsabilidad exclusiva de cada autor o autores y no compromete a la revista.


A Dolores Koch, Maestra

La Habana, 1928 - New York, 2009


Sumario Editorial En el mismo camino, siempre

11

La muela del Plesiosaurio Plesiosaurio La minificción como género narrativo. Entrevista a Violeta Rojo

15

Rony Vásquez Guevara Diez minutos de teoría de la minificción: acerca de los orígenes de la minificción en el Perú

19

El bolo alimenticio Carlos Meneses La carta Advertencia

31 33 34

Silvana reyes Conejos gigantes Metro

35 37 38

Tito Roque Aroni Inversamente proporcional Los ojos cerrados de Sofía en su retrato

39 41 42

Daniel Frini Odio los gusanos Siseneg

43 45 46

PLESIOSAURIO 9


Julio Ortega Cuento de la Sierra Madre La bella pasajera

47 49 50

Gonzalo del Rosario Escribiente Carroza

51 53 54

Clara Berdúc Un mal sueño Óleo sobre hardboard, 1960, 122x122

55 57 58

Luis León Herrera El mago se preguntaba Novísimo método para enamorar mujer

59 61 62

Maritza Iriarte El experto Pieza única

63 65 66

Isaac Goldemberg Génesis La odisea

67 69 70

La garra del Plesiosaurio Antonio Paz Fernández Reseña a Cuentos brevísimos, de Carlos Eduardo Zavaleta

73

Rony Vásquez Guevara Reseña a Colección Minúscula. Cinco espacios de la ficción breve, de Ricardo Sumalavia

75

10 PLESIOSAURIO


En el mismo camino, siempre Todo segundo paso resulta más difícil que el primero. En algunas circunstancias, las fuerzas y el ánimo pueden verse disminuidos ante diversas controversias de la vida cotidiana. Sin embargo, no quedará duda de que PLESIOSAURIO, después de algunos meses de reposo en los mares (de los derechos y de las obligaciones de la vida misma), emerge nuevamente a la orilla para respirar un momento. Este respiro, esperado por algunos y olvidado por otros, es la prueba de que nuestra apuesta por la brevedad continúa firme y cobra mayor fuerza con este renacer. En este renacer hemos pretendido hacer una muestra diversa y proteica de la minificción lo cual tal vez sirva de estímulo para la investigación e la teoría de la minificción. Lamentablemente, antes de la edición de este segundo número nos encontramos con la triste noticia del fallecimiento de nuestra maestra Dolores Koch. Dedicamos y esperamos rendir un grandioso homenaje con este ejemplar de minificción peruana a su labor académica en el campo del «microrrelato», como ella lo llamaba. En este número hemos recibido las colaboraciones de Violeta Rojo, a quien agradecemos profundamente por su apoyo y amistad.


Asimismo, a Clara Berduc y Daniel Frini, quienes desde la República Argentina contribuyeron con algunas minificciones; a Carlos Meneses (gran amigo), Julio Ortega, Isaac Goldemberg, Luis León Herrera, notables escritores de la literatura peruana; a Silvana Reyes, Maritza Iriarte, Gonzalo del Rosario, Rubén Roque Aroni, jóvenes miniaturistas peruanos. A todos ustedes y a nuestros lectores, mil gracias. Rony Vásquez Guevara Director

12 PLESIOSAURIO


a del

uela lesiosaurio


La minificción como género narrativo. Entrevista a Violeta Rojo Por: Plesiosaurio De los diversos nombres que ha recibido esta modalidad textual breve: minicuento, cuento breve, microrrelato, minificción, etc., ¿cuál es el que tú prefieres y por qué? Comencé llamándolo minicuento e incluso dediqué muchas páginas a explicar porqué me parecía que era un cuento muy breve. Ahora no estoy de acuerdo con lo que antes dije y lo llamo minificción, que creo que es más amplio y más cercano a su específica inespecificidad. Las minificciones son formas literarias muy breves, que yo pienso deberían ser narrativas, pero esa narratividad puede darse de forma poética, descriptiva, teatral, etc. Lo que sí me gusta mucho es que tenga muchos nombres. Creo que eso ya es síntoma de lo difícil que es encasillarlo y analizarlo y de las muchas maneras en que puede ser leído y analizado. Siendo la minificción un texto narrativo que exige el mínimo empleo de palabras, ¿cuáles serían otras características de la minificción? Para esto voy a citarme a mí misma (con un poco de vergüenza, claro) en el Breve manual para reconocer minicuentos: «a) Son muy breves, no llegan por lo común a las dos páginas impresas, aunque lo más frecuente es que tengan una sola página. b) Pueden o no tener un argumento definido. Cuando no lo tienen es porque el argumento está implícito y necesita de la intervención del lector para completarse. c) Suelen poseer lo que se llama “estructura proteica”, esto es, pueden participar de las características del ensayo, de la poesía, del

PLESIOSAURIO [15]


La Muela del Plesiosaurio

cuento más tradicional y de una gran cantidad de otras formas literaria o no. d) Exhiben un cuidado extremo en el lenguaje. Al tener que utilizar un número escaso de palabras, describir situaciones rápidamente, definir situaciones en pocas pero justas pinceladas, el escritor debe utilizar las palabras exactas, precisas, que signifiquen exactamente lo que se quiere decir. e) Es común en ellos el uso de los “cuadros”, según la terminología de Eco (1981) o “marcos de conocimiento”, según la conceptuación de Van Dijk (1980). Debido a la brevedad del espacio y a la condensación de la anécdota, el autor debe encontrar un tema conocido, o dar referencias comunes para no tener que explicar situaciones ni ubicar largamente al lector. En los minicuentos es común el uso de la intertextualidad y, en menor medida, de la metaliterariedad». ¿Es toda minificción buena literatura? Hay investigadores, como Lauro Zavala, que analizan el cortometraje y la publicidad como formas minificcionales, lo que me parece interesante. Respecto a la pregunta, ahí sí contestaría que no. Hay muchas malas minificciones, como muchas malas novelas y poemas y obras de teatro. Es también como la comida, la hay buena o mala, pero toda es comida. Ante los géneros consagrados como la novela y el cuento, ¿podemos considerar a la minificción como un género literario? Según el DRAE, la quinta acepción de género es «En las artes, cada una de las distintas categorías o clases en que se pueden ordenar las obras según rasgos comunes de forma y de contenido». En ese caso es un género literario. El concepto de género ha cambiado muchísimo y creo que debemos replantearnos totalmente lo que una vez estudiamos. Aristóteles es fundamental, pero ahora estamos en otra época y las formas artísticas son distintas e híbridas. En la ponencia que llevé al congreso de Neuquén hablaba justamente de eso, de que los géneros no pueden ser prescriptivos, sino descriptivos.

16 PLESIOSAURIO


La Muela del Plesiosaurio

Somos conocedores de su investigación literaria enfocada en el minicuento, y así lo demuestra en su Breve Manual para reconocer minicuentos minicuentos. ¿Podría comentarnos cómo surge su interés por el estudio de la minificción? Pues hace muchísimos años (en 1991 o así), estaba haciendo mi maestría. En un curso sobre cuentística pregunté cómo se podían aplicar esas teorías a «El dinosaurio». Mi profesor, un hombre muy inteligente, me dijo que sería un buen tema de investigación. Pues comencé así, hice mi tesis de maestría sobre el tema y ahora, tantos años después, aunque trabajo otros temas (autobiografías, biografía, las representaciones de la historia decimonónica, poder y literatura, novela venezolana), la minificción se ha convertido en algo de lo que no me puedo deshacer. A veces lo intento, pero no puedo. Es indudable que en nuestros tiempos las distancias han desaparecido debido al increíble avance tecnológico. ¿Cuál es la importancia de la tecnología digital en la producción y difusión de minificciones? Creo que le ha dado un auge inusitado y a veces un poco agobiante. La minificción tiene el tamaño justo para ser colgado en un blog, por eso se están multiplicando exponencialmente tanto los textos como los sitios dedicados a ellos. Ahora en Venezuela hay un concurso de minificción en twitter para toda América Latina: la idea es escribir una minificción en menos de 140 caracteres. No sé si tanta cantidad sea buena, pero es algo que está sucediendo. A veces me siento un poco saturada de tanta información, de tantos cuentos brevísimos, de tantos blogs, pero supongo que es el espíritu de los tiempos. Con decirles que a veces no tengo tiempo de leer todo lo que se publica en nuestro propio blog: <www.ficcionminima.blogspot>. Conocemos algunas minificciones de diversos y grandiosos miniaturistas venezolanos como Gabriel Jiménez Emán, Oswaldo Trejo, Alejandro Salas, José Bello Porras, Ramón Colmenares, Wilfredo Machado. Nos gustaría conocer cuál es el panorama actual de la minificción en Venezuela. PLESIOSAURIO 17


La Muela del Plesiosaurio

Se está escribiendo muchísimo, con mayor o menor fortuna. Hay textos muy buenos, otros no tanto. Está por salir de imprenta una antología que hice llamada Mínima expresión. Una muestra de la minificción venezolana. Recoge 100 años de textos brevísimos y va a tener la obra de 96 autores en 530 páginas, lo que ya les dice que hay una gran producción. Entre los clásicos venezolanos habría que comenzar con José Antonio Ramos Sucre (un escritor extraordinario de principios de siglo XX, su obra completa se consigue en <http://www.bibliotecayacucho.gob.ve/fba/index.php?id=97&back PID=96&swords=ramos%20sucre&tt_prodcts=73>), Alfredo Armas Alfonzo, Ednodio Quintero, Alberto Barrera, Pedro Rangel Mora y Miguel Gomes, entre muchos otros. Consideramos a Augusto Monterroso y su inmortal «El dinosaurio» como el texto preferido por la mayor cantidad de lectores. ¿Cuáles son sus textos preferidos y quiénes cautivan su atención teórica? Mis textos preferidos son las novelas larguísimas y esa es mi lectura de placer. En el caso de la literatura breve me gustan los textos muy bien escritos y que no tengan el finalcito sorpresivo que se ha vuelto habitual en la minificción. A veces siento que hay un facilismo en la minificción de escribir un cuentito ingenioso y ya. Eso no es que no me guste, sino que directamente me molesta. Para trabajar me estoy dedicando a los venezolanos. Se está publicando tantísimo que, si uno no se especializa se pierde en una enorme selva de minificciones.

Violeta Rojo. Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela, y Magíster en Literatura Latinoamericana y Doctora en Letras por la Universidad Simón Bolívar. Directora de la revista Argos (diciembre 2002-diciembre 2005). Entre sus textos publicados tenemos La minificción en Venezuela (2004), «Literatura y otros amores» para Doce Trejos (en prensa) y Breve manual para reconocer minicuentos (1996).

18 PLESIOSAURIO


Diez minutos de teoría de la minificción: acerca de los orígenes de la minificción en el Perú Por: Rony Vásquez Guevara Primer minuto A lo largo de los estudios literarios realizados hasta el presente, una de las principales características delimitadoras de estructuras genéricas es la extensión. Tenemos, de esta manera, los inmemorables poemas homéricos, los cantares de gesta, la novela, la nouvelle, el cuento, el cuento breve, etc. Si bien es cierto que se percibe claramente a la extensión como una categoría pedagógica y didáctica para el desarrollo de la teoría literaria, en estos días resulta imposible dudar de la existencia de un novísimo género literario que ha revolucionado con la crítica y la teoría. Nos referimos a la minificción. La minificción es aquella estructura textual cuya extensión breve resulta notoria al primer vistazo; esencialmente narrativa, se exige que posea literariedad, es decir, un conjunto de ciertas estructuras textuales y de ciertos rasgos que transmiten el significado, todo ello aceptado en 1 virtud de condiciones estéticas que el lector reconoce como tales . No obstante, la minificción se configura como una escritura experimental de aproximadamente 250 palabras2 o lo que ocupe una cuartilla o una 3 pagina impresa . Segundo minuto Siendo la minificción un género vertiginoso, resulta necesario, para el reconocimiento, precisar algunas otras características: a) brevedad 4 extrema , en la cual se emplea una economía de lenguaje establecida bajo los principios de precisión y concisión; b) personajes tipos o 5 estereotipados , pues ya no es necesario la descripción de las 6 características psicológicas de los participantes; c) carácter proteico , ya que se puede concebir como minificción un poema en prosa,

PLESIOSAURIO [19]


La Muela del Plesiosaurio

ensayo, etc., todos ellos necesariamente breves y de fuerte carga narrativa; d) intertextualidad intensa7, tanto literaria como extraliteraria; e) la reescritura y la parodia8, que logran reactivar algunos códigos literarios clásicos a través de su ironización; f) discurso sustituido9; g) escritura emblemática10, entendida como aquellos textos que nos proporcionan una reflexión sobre la existencia humana; h) 11 virtualidad narrativa , conocida también como «pacto de lectura», que quiere decir aquella relación existente entre el lector y el texto; i) 12 explotación lúdica del doble sentido , que pone en juego relaciones de homonimia, polisemia, paronimia, sinonimia, antonimia, invención de palabras (neologismos), cuyas resonancias evocan mundos posibles fantásticos o de ciencia ficción; y, j) la sugerencia, entendido como aquello que no se cuenta: el alma de la minificción que no se puede leer. Tercer minuto En el ámbito hispanoamericano, la minificción es comprendida como aquella literatura del último milenio. De ahí que uno de los problemas que los teóricos presenten se resume en la siguiente interrogante: ¿es la minificción un género literario? Para responder esta problemática teórica es necesario remitirnos a la definición de «género» que nos proporciona el DRAE: «En las artes, cada una de las distintas categorías o clases en que se pueden ordenar las obras según rasgos comunes de forma y de contenido». Partiendo de ello, observamos que en la minificción existen diversos rasgos comunes esencialmente de forma: la brevedad. No obstante, es necesario reconocer que, en cuanto a contenido, el tratamiento de la minificción es muy diverso pues coexisten innumerables géneros con carga narrativa intrínseca. Esto último, señalado anteriormente como la característica de la hibridación genérica, nos dirige coactivamente a emplear el término «género» con rasgos extrínsecos de flexibilidad. De todo ello, consideramos conveniente emplear la genericidad literaria ya no como la adecuación prescriptiva de los géneros, sino como la objetividad descriptiva de los mismos. En otras palabras, la concepción de género debe ser entendida como aquellas categorías descriptivas de las nuevas formas de textos literarios y/o extraliterarios. Por tanto, la minificción sí es un género literario.

20 PLESIOSAURIO


La Muela del Plesiosaurio

Cuarto minuto La minificción, al ser considerado como el género literario más breve, logra encontrarse a lo largo de su desarrollo y evolución con otras formas genéricas de literatura. La característica más perceptible de estos textos y/o formas literarias es la brevedad extrema. De esta manera, encontramos textos con rasgos similares tales como la anécdota, el aforismo, el poema en prosa, el género periodístico, el ensayo, los refranes, el gnome, los proverbios, las greguerías, entre otros. Si bien es cierto que cada una de las categorías señaladas corresponden a determinadas estructuras y formas literarias y/o extraliterarias, debemos señalar nuevamente que todas ellas integran dos características primordiales: la brevedad y la narratividad. La narratividad viene a ser aquella característica que la diferencia de otras formas de brevedad. No obstante, creemos conveniente señalar que existe una diferencia en el interior de la minificción: la minificción literaria y la minificción extraliteraria. En el interior de la priemera tenemos a los minicuentos y a los microrrelatos. Por otra parte, en la segunda, encontramos diversas categorías cuyo elemento principal es la brevedad y en donde innecesariamente se requiere de la impresión, ya sea virtual o en papel. En el sexto minuto abordaremos con más detenimiento esta estructura. Quinto minuto Parece ser que 1917 es un año muy importante en el margen de los estudios de la minificción. Edmundo Valadés señala a Julio Torri, con 13 su libro Ensayos y poemas (1917) , como el antecedente más remoto de esta no tan nueva -actualmente- modalidad textual. Sin embargo, Graciela Tomassini y Stella Maris Colombo señalan como otro explorador del microrrelato a Ramón Gómez de la Serna, escritor español, quien contemporáneamente a Torri cultiva esta modalidad textual en su libro Muestrario (1917)14. Entonces, si partimos del año señalado por aquellos investigadores se observa que los orígenes del 15 microrrelato se anticipan al inicio del movimiento vanguardista . No obstante, una década sustancialmente importante para el futuro de la minificción, tanto en el campo crítico-académico como en la

PLESIOSAURIO 21


La Muela del Plesiosaurio

producción artística, viene a ser los 50'. De ahí que José Luis Fernández Pérez mencione la ya conocida antología Cuentos brevísimos y extraordinarios (1953), de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, y Confabulario Total (1941-1961) (1962), de Juan José Arreola. Sexto minuto Como es venido señalando, la minificción debe ser comprendida desde dos direcciones: la primera, literaria, y la segunda, extraliteraria. En la primera encontramos al microrrelato y al minicuento; en la segunda, al tráiler cinematográfico, el spot televisivo, la estética del cine posmoderno, entre otros que se desarrollan al margen del campo literario. En la minificción en sentido literario se requieren de algunas características: a) son textos caracterizados por su extrema brevedad, b) son textos brevísimos que se caracterizan por su ficcionalidad, y c) son textos extremadamente breves de carácter ficcional cuya condición básica es la narratividad16. Además, creemos conveniente realizar la distinción entre minificción, microrrelato y minicuento. El minicuento viene a ser aquella estructura literaria en la cual se mantienen los rasgos clásicos de un cuento: presentación, nudo y desenlace; no obstante estas características son prescindibles. En otras palabras, el minicuento es un cuento de extensión brevísima o vetiginosa. El microrrelato, por otro lado, es aquella estructura narrativa de extensión breve cuya peculiaridad es su hibridación genérica. Por último, la minificción integra en su estudio tanto al minicuento como al microrrelato, en cuanto formas literarias de brevedad, y también concibe a las formas extraliterarias. Sétimo minuto Creemos conveniente señalar en este pequeño espacio el texto que nuestra recordada maestra Dolores Koch nos entregó en una de sus investigaciones: «Diez recursos para lograr la brevedad en el 17 microrrelato» . En este texto señala que el primer recurso es emplear personajes ya conocidos por la opinión popular pues le permite al autor lograr la economía al no describir el contexto ni al personaje. El segundo recurso para lograr la brevedad es la inclusión en el título de

22 PLESIOSAURIO


La Muela del Plesiosaurio

elementos propios de la narración que no aparecen en el texto del relato, ya que de esta manera se logra la brevedad y la necesariedad de un pacto entre el título y el texto. Un tercer recurso es proporcionar el título en otro idioma, pues de esta manera se puede contextualizar al lector en otro espacio-tiempo. El cuarto recurso se relaciona con el desenlace del texto: puede ser un rápido coloquialismo imprevisto o una palabra grosera, con la cual se puede alcanzar un efecto humorístico. El quinto recurso es el empleo de la elipsis, es decir, lograr la mayor brevedad sin decir todo: se requiere de un lector activo. El sexto recurso, el más fundamental, es utilizar un lenguaje cincelado y escueto, tal vez el recurso más difícil de lograr. El recurso sétimo es la utilización de un formato inesperado para elementos familiares. El octavo recurso es utilizar formatos extraliterarios, es decir, emplear los formatos periodísticos o silogísticos que podemos observar en algunos textos. El noveno recurso es parodiar textos o contextos familiares, es decir, reescribir la historia o algunos pasajes que son conocidos por la opinión común. Por último, el décimo recurso es el uso de la intertextualidad literaria, en la cual se percibe una conversación entre libros; en estos textos aparecen personajes de otros libros y, por lo general, se rinde homenaje a algunos escritores. Octavo minuto Uno de los recursos más frecuentes empleados por varios miniaturistas y algunos antólogos es la extracción de una parte perteneciente a un texto mayor. Como ejemplo de ello, tenemos el famosísimo y reconocido libro de Borges y Bioy: «Cuentos brevísimos y extraordinarios». No obstante, este recurso nos ha permitido reconocer la existencia del fragmento, el fractal, el detalle y la diferencia entre estos. El fragmento es entendido como aquella estructura que conserva autonomía literaria frente a la totalidad a la que pertenece18. El detalle se configura como una unidad narrativa, una segmentación provisional de una unidad global, íntegra e indivisible. Por otra parte, el fractal es un tipo especial de detalle que se refiere a todo texto que contiene rasgos genéricos, estilísticos o temáticos que comparte con 19 otros de la misma serie . De esta manera, tomando como base la definición de cada una de

PLESIOSAURIO 23


La Muela del Plesiosaurio

las categorías antes mencionada, los estudios seriales de novelas fragmentarias o cuentos integrados se desarrollan sin complicaciones. En la literatura peruana podemos percibir, por el momento, dos libros que reclaman una investigación en esta dirección: Ñahuín (1953), de Eleodoro Vargas Vicuña, y Haruiko & Ginebra (2009), de José Donayre. En el primero se puede investigar la estructura serial desde la perspectiva de los cuentos integrados; en el segundo, desarrollar la temática de la novela fragmentaria como en el caso de Juan José Arreola y su novela Feria (1963). Noveno minuto La minificción en el Perú no cuenta por el momento con un desarrollo académico. E incluso nuestros trabajos de investigación podríamos considerarlos como algunos esbozos que pretenden promover el desarrollo de esta teoría en nuestras letras. A esto, y con toda modestia, consideramos necesario señalar que Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana se consolida como la génesis de esta actividad teórica en la literatura peruana. No obstante, el panorama difiere en cuanto a creación pues en algunas revistas sanmarquinas de literatura como Bocanada20, Tinta Expresa21, El grito de Maldoror22, Discursiva23 y Bosque de Latidos24 ya han publicado como apéndices algunos textos de formatos breves. De igual modo y siguiendo esta dirección promotora y revalorativa, Giovanna Minardi ha publicado Breves. Brevísimos. Antología de la minifición peruana, y Ricardo Sumalavia nos entregó a fines del 2007 Colección minúscula. Cinco espacios para la ficción breve en el cual aparecen escritores, como Mónica Belevan y Enrique Prochazka, no seleccionados por Minardi. Cierto es que en la actualidad el terreno de la literatura peruana respecto al microrrelato se presenta con interesante esperanza pues escritores como Arturo Corcuera, Mario Guevara Paredes, Carlos Herrera, Carlos Rengifo, Jack Flores, Manuel Velásquez, Lucía Fox, Elsa Vértiz, Lucho Zúñiga, Marco Rivera, Maritza Iriarte, entre otros más, ya han iniciado esta producción literaria tan peculiar tanto en el interior de libros, como en antologías y revistas de literatura. En síntesis, podemos percibir que mientras la creación de minificciones avanza en progresión geométrica, la teoría

24 PLESIOSAURIO


La Muela del Plesiosaurio

de la minificción en el Perú avanza en forma aritmética. Pero esa teoría existe. Décimo minuto Como hemos podido observar, los orígenes de la minificción se remontan al año 1917 en el plano internacional e hispanoamericano. En el Perú, el origen de la minificción puede ser detectada desde el siguiente apotegma: «lo objetivo determina lo subjetivo». Siguiendo esta línea percibimos que la aparición tanto de generaciones como de movimientos literarios influyó directamente en esta labor creacional. En el Perú son tres las direcciones que nos conllevan a percibir el desarrollo de la minificción en nuestras letras: el movimiento vanguardista, la Generación del ‘50 y el proceso actual de información. Durante la época de la vanguardia, y bajo la concepción de la misma, podemos configurar a la minificción como un arte experimental, es decir, como aquel experimento lingüístico y narrativo que pretendía expresar un arte moderno para su época. Por otra parte, la Generación del ‘50 estuvo ligada a un auge editorial en correspondencia con las revistas literarias y la renovación de las estructuras del cuento en la literatura peruana; por ello, al parecer algunos suplementos como El Dominical del diario El Comercio, tenían determinado espacio gráfico para la publicación de textos brevísimos. Siendo así, sería similar a los 25 orígenes de la minificción en EE.UU.. señalada por Robert Shapard : la minificción se desarrolla partiendo de un origen ligado al criterio editorial. Ya en la actualidad, el panorama ha cambiado, el avance tecnológico de la información y la rapidez con la que se vive en estos días ha permitido que muchos escritores debido al escaso tiempo que dedican a la literatura se sumerjan en esta ya no tan nueva modalidad textual. En conclusión, y por el momento, consideramos que los orígenes de la minificción en el Perú se perciben en el desarrollo editorial que tuvo como autores a algunos integrantes de la Generación del 50'. Notas 1 LAGMANOVICH, David. El microrrelato: Teoria e historia. Palencia: Ediciones Menoscuarto, 2006; pp. 20 ss.

PLESIOSAURIO 25


La Muela del Plesiosaurio

2

ZAVALA, Lauro. El boom de la minificción y otros materiales didácticos. Calarcá: Editorial Cuadernos Negros, 2008; pp. 23 ss. 3 ROJO, Violeta. Breve manual para reconocer minicuentos. Caracas: Equinoccio, 1996; pp. 7-10. 4 Ídem. 5 ANDRÉS-SUÁREZ, Irene. «El microrrelato. Intento de caracterización teórica y deslidne con otras formas literarias afines». En: Teoría e interpretación del cuento. Constanza: Meter Lang, 1995; pp.89-90. 6 ROJO, Violeta. Op. Cit.; p. 8. 7 ZAVALA, Lauro. Op. Cit.; pp. 23 ss. 8 LAGMANOVICH, David. «Hacia una teoría del microrrelato hispanoamericano». En: Microrrelatos. Buenos Aires: Cuadernos de Norte y Sur, 1997; pp. 53 ss. 9 LAGMANOVICH, David. Op. Cit.; pp. 71 ss. 10 LAGMANOVICH, David. Op. Cit.; pp. 75 ss. 11 FERNÁNDEZ, José Luis. «Hacia la conformación de una matriz genérica para el microcuento hispanoamericano». Literatura y Lingüística. Nº 16. Santiago, Ediciones de la Universidad Católica Silva Henríquez, 2005; pp. 107-134. 12 TOMASSINI, Graciela y Stella MARIS COLOMBO. «La minificción como clase textual transgenérica». Revista Interamericana de Bibliografía. Nº 46, 1-4 (1996: 49-66.). 13 Más específicamente a su microrrelato «A Circe» como el primero escrito de esta tipología textual. 14 TOMASSINI, Graciela y Stella MARIS COLOMBO. «La minificción como clase textual transgenérica». Revista Interamericana de Bibliografía. Nº 46: 14 (1996: 49-66.). 15 A pesar de ello, en este movimiento se experimentará con mayor ahínco y asiduidad esta nueva forma textual para ese entonces. Por ello es posible mencionar a Vicente Huidobro con sus Cuentos en miniatura (1927) y César Vallejo en Contra el secreto profesional (1973). A lado de ambos, aparecen también los libros de Macedonio Fernández en Papeles de recienvenido (1929) y Luis Vidales con Suenan timbres (1926). 16 LAGMANOVICH, David. El microrrelato: Teoria e historia. Palencia: Ediciones Menoscuarto, 2006; pp. 85 ss. 17 KOCH, Dolores. Diez recursos para lograr la brevedad en el microrrelato. Leído en el XXXIII Congreso del IILI celebrado en la Universidad de Salamanca, 2000, recogido en las memorias. Escritos Disconformes: Nuevos modelos de lectura. En línea: <www.cuentoenred.org> Nº 1,2, Primavera, 2000.

26 PLESIOSAURIO


La Muela del Plesiosaurio

18

ZAVALA, Lauro. «Género y lectura en la narrativa serial». En: La minificción bajo el microscopio. México D.F.: Universidad Nacional Autónoma de México, 2006; pp. 30 ss. 19 ZAVALA, Lauro. El boom de la minificción y otros materiales didácticos. Calarcá: Editorial Cuadernos Negros, 2008. pp. 32-35. No obstante, creemos conveniente que el lector confronte estas definiciones con la señalada en el siguiente texto del mismo autor: «Los estudios sobre la minificción: una teoría literaria en lengua española». En línea: <http://cuentoenred.xoc.uam.mx/> Nº 19. Primavera, 2009. pp. 37 y ss. 20 En sus números publicados solo se observan uno o dos microrrelatos. 21 Aunque no les denominan microrrelatos y aparecen en la sección de cuentos. 22 «Revista» o folletín de escasa distribución que solo tuvo dos números. En el segundo número ya se observa un espacio dedicado al microrrelato. 23 En el siguiente número, perteneciente a este año, se han seleccionado algunos microrrelatos. 24 Folletín literario de escasa distribución y que alcanzó sólo tres números. El último número incorpora microrrelatos. 25 SHAPARD, Robert. Panorama de la situación de la minificción en los Estados Unidos: Micro, Flash y Súbita. En línea: <http://cuentoenred.xoc.uam.mx/> Nº 19. Primavera, 2009. pp. 45 y ss.

Rony Vásquez Guevara (Lima, 1987). Cursó tres años de estudios de Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado minificciones y artículos en diversas revistas del medio. Fue seleccionado por el diario El Liberal (Santiago del Estero-Argentina) para la colección de escritores latinoamericanos. Ponente en temas de minificción en diversos congresos nacionales e internacionales. Director de la revista Plesiosaurio-Primera revista de ficción breve peruana. Actualmente estudia Derecho en la Universidad Nacional Federico Villarreal.

PLESIOSAURIO 27


COPIAS

“Mary” TIPEOS ESPIRALADOS TRANSPARENCIAS Rotonda de la Facultad de Letras, UNMSM


l olo limenticio


Carlos Meneses


Carlos Meneses (Lima). Estudió periodismo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1958 ganó el Premio Nacional de Teatro del Perú con La Noticia. Obtuvo tres accésit en concursos de cuentos. Ha publicado varias novelas, de las cuales, en 2004, Edén moderno consiguió el Premio de Narrativa Vicente Blasco Ibáñez-Ciudad de Valencia. También ha escrito muchos libros de investigación sobre la vida y obra de Vallejo, Borges, Asturias, J. Guillén y Darío. Su libro de cuentos Lo que puede un pianista recibió en 2005 el Premio de cuentos Ciudad de Peñíscola. En 2008 publicó su libro de microrrelatos Un café en la Luna.

32 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Advertencia (en colaboraciĂłn con JosĂŠ Adolph) A Delia Revoredo Hoy he muerto, no se aceptan condolencias.

PLESIOSAURIO 33


El Bolo Alimenticio

La carta Escribió con pulso temeroso a una antigua novia: voy a morir pronto, sufro una enfermedad incurable. Te escribo para pedirte perdón si alguna vez te he ofendido. Días después recibió respuesta: No te aflijas por mi perdón, estoy muerta hace varios años.

34 PLESIOSAURIO


Silvana Reyes


Silvana Reyes Vassallo (Chiclayo-Perú, 1984). Enfermera de profesión. Ha publicado en la antología de poesía Catástasis (2009) de la Editorial Orem en Trujillo. Actualmente publica en el blog Solo por Hoy, en <http://silvanaaqui.blogspot.com>.

36 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Conejos gigantes Era solamente un mito pensar que a los conejos les gusta comer rosas. Me lo contaron un día tras otro y yo solo pensaba que era pura coincidencia, que a cualquier animalillo le gustaría probar unos cuantos pétalos de rosas porque son bonitos y deben ser sabrosos. Pero el mito se develó cuando por fin, después de tanto indagar, descubrí que las rosas poseen una sustancia especial en su composición que favorece a cierta especie de mitocondrias pertenecientes a la estructura celular de los conejos. Estas mitocondrias, denominadas Rosessae Cuprini al unirse con la sustancia especial de la rosa (cuyo nombre aún no deciden los científicos) favorecen al crecimiento del roedor en cuestión, el cual dista de un desarrollo normal para ser totalmente exagerado y fuera de lugar. Se han deportado conejos de hasta metro y medio de alto. Muchos poblados dedicados a la crianza de conejos y al cultivo de rosas, han llegado a pensar que animales de esta complexión no pueden ser más que un cruce de burro, o tal vez un caso de posesión demoníaca, para no abandonar el lado místico del asunto. Lo que ignoran estos pobladores es que todo se debe básicamente a una sobreingesta de pétalos de rosas. Hay quienes afirman haber probado la carne de los «conejos gigantes» o «burriconejos», como suelen llamarles. Ellos revelan que la carne de estos animales es muy apetitosa y de buen gusto por lo que podría convertirse en la favorita de muchas mesas a nivel nacional. El único hecho lamentable es que esta carne es tan alta en proteínas, vitaminas y minerales que podría causar intoxicación a cualquier persona que consuma más de 50 gramos diarios, pero en vista de ser tan deliciosa y abundante las personas que la probaron han terminado falleciendo a causa de accidente cerebrovascular.

PLESIOSAURIO 37


El Bolo Alimenticio

Metro La jaula que sirve para encerrar a determinado animal es llamada «metro» debido a que siendo la medida de cada lado un metro, coincide con las medidas proporcionales exactas de dicho animal. Es una jaula muy cómoda a veces, relajante podría decirse, a juzgar por la mirada placentera del animal. Otras tantas son incómodas y hasta da la impresión de ser demasiado pequeña. La insignificante bestia se mueve, se estira, retoza, vuelve la mirada inquieta y desesperada, las uñas locas por destrozar todo, incluso sus propios órganos. Después reflexiona, mira con desdén, recibe el alimento balanceado que su dueño le proporciona y asevera, cuando yo le pregunto, que el mundo se parece mucho a su jaula.

38 PLESIOSAURIO


Tito Roque Aroni


Tito Roque Aroni (1991). Estudiante de Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Al mismo tiempo se desempeña como profesor ad honorem en una parroquia de El Agustino bajo el programa Fé y Alegría. Ha participado en talleres de microrelato dictados por Ricardo Sumalavia. Ha participado en muchos concursos literarios.

40 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Inversamente proporcional Un hombre y una mujer, cuya diferencia de edades es menor a cinco y cuya suma es menor a cincuenta años, pueden realizar cierta actividad todos los días. Pasados unos años, cuando sus edades sumen más de cincuenta, realizarán esa misma actividad con menos frecuencia. Y cuando sus edades sumen más de cien dejaran de realizarla. Por lo tanto; estos hechos se irán volviendo inversamente proporcionales a las edades del hombre y la mujer. Explique usted la actividad mencionada.

PLESIOSAURIO 41


El Bolo Alimenticio

Los ojos cerrados de Sofía en su retrato — Abre los ojos. Muchos años después, abrió los ojos y le dolió la realidad: volvió a soñar.

42 PLESIOSAURIO


Daniel Frini


Daniel Frini Berrotarán (Córdoba, 1963). Ingeniero, redactor y columnista en revistas humorísticas del interior de Argentina. En 2000 publicó Poemas de Adriana. Colabora habitualmente en los blogs Químicamente Impuro, Ráfagas, Parpadeos, Breves no tan Breves, La Alegre cocina de Peloncha, Cuentos y más, Educared-TamTam, La Oveja Negra, Axxón y los fanzines Terrorzine (Sâo Paulo) y miNatura (La Habana). E-mail del autor: <dfrini@gmail.com>.

44 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Odio los gusanos Odio los gusanos. No me gustan. Me hacen cosquillas y, como saben, los muertos no podemos rascarnos ni reĂ­r. Y no hay nada peor que estar lagrimeando eternamente, y aguantĂĄndose la risa, sin poder soltar la carcajada.

PLESIOSAURIO 45


El Bolo Alimenticio

Siseneg Seis días antes, murieron los animales. Cinco días antes, la lluvia mató toda vegetación. Cuatro días antes, la niebla borró cielo y firmamento. Tres días antes, el caos mezcló las aguas y la tierra. Dos días antes desapareció el hombre. En el último día, dije «apáguese la luz». Después, descansé.

46 PLESIOSAURIO


Julio Ortega


Julio Ortega (Chimbote-Perú, 1942). Crítico, ensayista y narrador, uno de las más importantes de América Latina. Profesor en Brown University y en otras universidades americanas y europeas. Entre sus múltiples publicaciones críticas sobresalen El discurso de la abundancia (1992), El principio radical de lo nuevo (1997) y Caja de herramientas. Prácticas culturales para el nuevo siglo chileno (2000); respecto a su obra narrativa, el libro de cuentos Las islas blancas (1966) y la novela Mediodía (1970). Su labor como antólogo ha sido fundamental para la promoción de jóvenes escritores latinoamericanos de variadas tendencias, a través de títulos como Antología del cuento latinoamericano del siglo XXI (1997).

48 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Cuento de la Sierra Madre El hombre que me lleva preso busca sin prisa un atajo donde poder dispararme y cumplir con su tarea. Conoce este camino y sabe que a la vuelta de unas rocas la sierra se despeja. Yo marcho delante, con las manos enlazadas en la nuca, desconcertado por el espíritu deportivo con que este verdugo encara su trabajo. La determinación de su oficio de asesino es inexorable aunque quiero creer que sólo lo absurdo de su conducta podría salvarme. Cuando el camino se abre a un claro, el hombre se detiene para tomar distancia y apuntarme. Reconozco que no tengo escapatoria. Displicente, él prepara su rifle mientras yo sigo, tropezando, ahora con las manos enlazadas sobre el vientre, inclinado. El corazón me sobresalta, atrapado. El asesino, sin embargo, se demora. Le gustaría que mi muerte fuese menos simple, y que yo corriese para desafiar su habilidad. Pero cuando levanto la cabeza descubro cerca de mí a una mujer vieja y menuda que empuña una escopeta anticuada con la que intenta apuntar al verdugo. La ayuda una muchacha que lleva un antifaz de latón, de larga empuñadura; lo acerca a los ojos de la vieja para que ésta mejore su puntería. Pero el objeto es de circo, la situación estrambótica, y el asesino ríe de buena gana. La muchacha se excusa con una sonrisa resignada. Su paciencia delata su servidumbre, también su piedad. La viejecita maniática se demora tratando de fijar al hombre en su mira, pero el escopetón le pesa y la hace trastabillar. Todavía divertido, mi asesino me apunta. Me doblo más aún, casi en posición fetal, y me dejo caer a un lado y otro, poniendo a prueba su paciencia. Ese recurso infantil lo exaspera, acaso ofendido por mi desafío banal. -No te muevas más -le grita la vieja con una voz autoritaria que desconcierta al verdugo, ahora más interesado en ella. La muchacha me mira con sus ojos húmedos, como si lo supiera todo. Veo sus ropas grandes, su palidez, su pelo negro y corto. Me veo a mí mismo, anhelante. -Dispara de una vez -grita el sicario de la muerte. Su buen humor se extingue y sus ojos crecen. -Necesito tu fusil -replica la vieja. Camina hacia él, a grandes zancadas, y se lo quita de un manotazo. El verdugo, asombrado, rie y gruñe, y me mira, pidiéndome explicaciones. Pero ella pasa por mi lado, sin tomarme en cuenta. Veo su determinación, sus ojos afiebrados. El arma le pesa menos. Apunta, sin dudar y dispara.

PLESIOSAURIO 49


El Bolo Alimenticio

La bella pasajera Iba él en sentido contrario ese mediodía entre la clara muchedumbre a la hora de los regresos al deber o la deuda Pasabas tú con la mirada fija siendo como son tus ojos de un silencio que gobierna el dulce pensamiento de tus pasos Y él adivina la ardiente intimidad de lo casual sin poder detenerte en la coincidencia fortuita entre las dos orillas Poco dice y más presume en la calle mirando la inmediata verdad que tú eres sin palabras para darte una razón del camino Y queda él convertido en lector incierto ante la evidencia de la luz tierna que deja tu huella Cuando sigues de prisa sin saber que eres la absorta extranjera que no se detiene a contemplar el lugar que le asignan a la sombra de las estrellas Todavía te ve perderte hechizada en la inmensidad del camino como si no fueras a volverte al escuchar tu nombre Siendo absolutamente esta muchacha que deriva en la gracia del sentido contrario La bella pasajera que confiere la virtud de pasar indudable y a merced del único camino.

50 PLESIOSAURIO


Gonzalo del Rosario


Gonzalo del Rosario (Trujillo-Perú, 1986). Estudiante de Lengua y Literatura en la Universidad Nacional de Trujillo. Ha sido seleccionado en el libro virtual de micro-relatos Literatura Comprimida 2008 de Asturias, España, y en la antología narrativa Generación DROG (2009). Ha publicado Cuentos pa’ kemarse (2008) y escrito en el híbrido cine-literario TV-Out (2009). Escribe periódicamente en su blog: <www.web-ad-ass.blogspot.com>.

52 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Carroza Esa noche despedimos a mi tío desde la puerta del hotel. Solo estaba la familia y amigos más cercanos. Todos le abrazamos fuerte; y entre sonrisas y felicitaciones, dejamos que subiese a la parte trasera de la carroza y se metiera en su ataúd.

PLESIOSAURIO 53


El Bolo Alimenticio

Escribiente Y el Vate, que así se denominaba porque vaticinaba, contó la historia de Edipo Rey al Rey Edipo de Tebas con motivo de las festividades anuales a la Esfinge. Su esposa Yocasta, un poco mayor que el rey, le ha declarado protegido y hará que su historia sea transcrita por el escribiente oficial del reino: Sófocles.

54 PLESIOSAURIO


Clara MarĂ­a Berduc


Clara María Berduc (Paraná-Argentina, 1978). Cursó estudios de Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba. Sus artículos, cuentos y trabajos han sido presentados en diversos diarios, jornadas y congresos tanto argentinos como internacionales. Actualmente se encuentra cursando el Profesorado y la Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional del Comahue (Argentina). Es co-directora de la revista Haroldo y de la Editorial 2delSur.

56 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Un mal sueño Murmullo: Él me persigue por el laberinto de ligustrines (muy tipo Carlos Paz) entonces yo pienso que si llego a casa voy a estar a salvo y más a esa hora de la noche en que sé que mamá volvió del trabajo y probablemente esté papá y quién sabe que le puede hacer, pero cuando llego a la altura de la cuadra en donde está mi casa no existe ni frente ni puerta ni ventana que me den refugio, entonces tengo que rodearla corriendo y yo sé que él si no entro me va a alcanzar y corro más rápido hacia los laterales del jardín y está muy, pero muy oscuro y hay muchas enredaderas secas que no me dejan pasar hacia la fiesta que hay en mi patio trasero en donde hay mucha luz y el césped es muy verde y perfecto y cuelgan farolitos estilo japonés de muchos colores y todos tienen copas en sus manos y le grito a mamá que me ayude y a papá que me salve y mi vieja me saluda sonriendo. Miro hacia el costado y lo veo a él que está doblando y a punto de alcanzarme y grito más fuerte y desesperada y ahora hay más personas que me miran y saludan sonrientes. Ya lo tengo encima. Me despierto. Psicóloga: Conocés a esta persona? Murmullo: Sí, es un amigo de la familia. Psicóloga: Contáme más sobre él...

PLESIOSAURIO 57


El Bolo Alimenticio

Óleo sobre hardboard, 1960, 122x122 Me enamoré de un cuadro, amigo Efrit. Me enamoré de un cuadro y de las manos y del alma que lo crearon y desearía que ese hombre no hubiera muerto y presentarme así, muy descarada en su casa e invitarlo cordialmente a que me embadurne con sus óleos bermellones y naranjas... susurrarle que vacíe todos sus pomos de rojo cadmio sobre mi pecho y mi ombligo y los esparza tan hábilmente como él quiera con sus dos palmas fuertes y curtidas por líquidos creadores y tomarle sus manos y ayudarlo con el énfasis perfecto hasta sujetarlo por su espalda y provocar una gran confusión alquímica de pigmentos, piel y sudor... Después, mientras me penetra y asfixia sabiamente y yo recuerdo su cuadro, morir intoxicada.

58 PLESIOSAURIO


Luis Leรณn Herrera


Luis León Herrera (Chiclayo-Perú, 1925). Escritor y humorista, de genio culto y sutil que se manifiesta en textos breves e incisivos. En él se unen literatura, psicología y filosofía. Entre su obra narrativa sobresalen Mujer. Ese extraño ser (2000), Animalia y otros relatos (1986).

60 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Novísimo método para enamorar mujer Vayan estos consejos algo astutos tanto para los avisados como para los ingenuos varones que en sus lides amorosas hayan fracasado en conquistar una mujer. Considérese que la mujer es un ser diferente al hombre no siendo en esencia ni superior ni inferior sino complementario por lo cual el comportamiento con ella ha de ser singular, único e intransferible. Helo aquí. Ha de mirársele intensamente diciéndole cosas intrascendentes y luego sin mirarla decirle cosas muy intensas. Este es el primer paso para enamorarlas. Hay que tener mucho cuidado en no escuchar lo que dice sino en oír cómo lo dice y qué hace mientras dice sin importar lo que diga sino el tono conque lo diga. No oír lo que habla sino lo que no habla. El camino más seguro para conquistarla es primero ir a su oído, de ahí bajar a su corazón, y luego subir hasta su entendimiento. Júzguese no por lo que pregunte sino por lo que responda. No mires sus piernas sino su andar. Cuando ella pestañee mírala fijo y si ella te mira fijo tú pestañea, así se establecerá un diálogo mudo pero de gran contenido visual. Cuando ella te mira disimula en mirarla y cuando simule no mirarte mírala disimulado. Toda mujer cuando dice no puedo es que no quiere, cuando dice no quiero es que no puede, cuando dice no quiero ni puedo es porque sí quiere y puede, y cuando dice sí puedo y quiero, entonces ¡tiembla! hombre cobarde. Sabido es que cualquier mujer puede enloquecer a todo hombre siempre y cuando se sepa pintar la boca, para mentir mejor, y se dibuje cada ceja diferente para que con sus ojos pueda mirar doble. Contra esta treta no hay recurso viril alguno. Ciertos varones quedan enloquecidos o entontecidos de por vida. Todo hombre verdadero es un ingenuo ante cualquier fémina, cuidado pues con la mujer que mire de frente, que jamás mienta, que sea puntual y amiga de maricas, que no tema a los ratones, y que diga su edad exacta. ¡Es peligrosísima! Finalmente amigo mío huye tanto de la fea que es mujer con cara de diablo como de la bella que es diablo con cara de mujer, enamora y ama a la mujer «mujer» que es la única digna de ser amada y enamorada. Mucho más podría aconsejar a los cándidos hombres y a los machos bobalicones pero prefiero callarme por ahora.

PLESIOSAURIO 61


El Bolo Alimenticio

El mago se preguntaba Por qué la duración de las diferentes vidas es tan desigual. Por qué decimos tanto no sé y no sé, por qué en pleno otoño se siente el eco del verano. Por qué el odio tiene tanta fuerza como el amor. Por qué Dios es tan constante. Por qué a veces como que estorba el pensamiento. Por qué no aprendemos a sonreírle a la locura. Se preguntaba ¿qué es lo más fácil? Y de inmediato se respondía: lo injusto. Si el mundo fuese bello quién se dedicaría a hacer una obra de arte. Y para qué. Si el mundo fuese bueno, se buscaría acaso a Dios. Si el mundo fuese verdadero. Habría historia. Acaso la muerte se agota con la vida. Cuál es el peso del viento. Y del humo. Por qué será que no acabo nunca de entender a los terrestres. Se preguntaba indeciso ¿por qué no habrá un Libro que responda por todos los por qués? Se preguntaba con cierta solemnidad: por qué por qué y por qué. Una noche en íntima soledad- se respondió: Por que sí.

62 PLESIOSAURIO


Maritza Iriarte


Maritza Iriarte (Lima, 1954). Tallerista. Su formación literaria se inicia en los Talleres de Narrativa de la Pontificia Universidad Católica del Perú y Universidad Científica del Sur desde 2001 hasta la actualidad.

64 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

El experto X es un experto en técnicas vivenciales. Lleva años consagrado al estudio de las técnicas suicidas lo que le ha permitido participar en congresos y coloquios a nivel internacional. El jueves último, X fue invitado a dar una Charla Magistral en la Universidad del Estado, sobre la clasificación de dichas técnicas. Según X, las clasifica: De Pócima.- Utilizada por amantes incomprendidos o no correspondidos que ingieren un veneno conocido a nivel local, realizando dicha técnica fuera del ámbito familiar. De Cuerda.- Preferida por solitarios, fracasados o acomplejados que se cuelgan de un cable o cuerda. Esta técnica siempre la realizan en el cuarto de habitación para sorprender a los seres queridos. De Corte.- Preferida por mujeres jóvenes románticas que utilizan un cortaplumas o cuchillas, se infieren cortes en el antebrazo y esperan el desangramiento con música de fondo. De Caída Libre.- Utilizada por hombres que buscan llamar la atención o enajenados que se lanzan al vacío desde cualquier edificación. En cuanto a las notas que acompañan la técnica aplicada, tienen un mismo tenor. En la actualidad, dice X que a pesar de los avances en diversos campos en cuanto a las Técnicas Suicidas no se han innovado y se siguen aplicando las mismas técnicas obsoletas. Por esta razón, Y, antiguo colaborador de X, se sorprendió al enterarse de la noticia. Le llamó la atención que X, utilizara la técnica de cuerda para suicidarse. Y siempre pensó que la técnica de caída libre encajaba mejor con la personalidad de X.

PLESIOSAURIO 65


El Bolo Alimenticio

Pieza única El hacedor de maravillas quedó extasiado Por su obra. Asombrado ante la belleza de Su Adán, le devolvió el huesecillo de barro Y lo terminó de moldear.

66 PLESIOSAURIO


Isaac Goldemberg


Isaac Goldenberg (Chepén-Perú, 1945). Ha publicado novelas, libros de relatos, teatro y poesía. Sobresalen la novela Acuérdate del escorpión y el libro para niños Adivina cuál letra . Ha sido traducido a varios idiomas, publicado en numerosas revistas y antologías de América Latina, Europa y los Estados Unidos y premiado y reconocido. En 2001, su novela La vida a plazos de don Jacobo Lerner (1978) fue seleccionada por el Yiddish Book Center de Estados Unidos como una de las 100 obras más importantes de la literatura judía mundial de los últimos 150 años. Actualmente dirige el Instituto de Escritores Latinoamericanos y la revista internacional de cultura Hostos Review en The City University of New York

68 PLESIOSAURIO


El Bolo Alimenticio

Génesis 1. En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2. Y el dinosaurio todavía estaba allí.

PLESIOSAURIO 69


El Bolo Alimenticio

La Odisea Todos los sobrevivientes de la guerra ya habían arribado a sus hogares y el dinosaurio todavía estaba allí

70 PLESIOSAURIO


a del

arra lesiosaurio


La Garra del Plesiosaurio

ZAVALETA, Carlos Eduardo. Cuentos Brevísimos. Lima: Informática Brasa Editores, 2007, 107 pp. Antonio Paz Fernández Una no tan nueva modalidad textual se encuentra incursionando en las producciones literarias de nuestros escritores nacionales: nos referimos al microrrelato. Conocido también como cuento ultracorto, minicuento o minificción (como lo definen los congresos internacionales), sus características principales son la brevedad o economía de palabras, la precisión o dispositio exacta con respecto a la diégesis y la concisión. capacidad hermenéutica de la elocutio. Carlos Eduardo Zavaleta, quien a través de su vasta producción narrativa nos ha demostrado su maestría y conocimiento en la composición de cuentos y novelas, también nos presenta, con Cuentos Brevísimos, su calidad literaria en la creación de microrrelatos. De ahí que Jorge Cornejo Polar haya dicho lo

siguiente: «Carlos Eduardo Zavaleta es sin duda uno de los protagonistas principales de la historia literaria peruana en el presente siglo. Sus cuentos, sus novelas, sus trabajos de er udición no sólo exhiben reiteradamente el brillo de la excelencia sino que de uno u otro modo y como factores importantes han influido e influyen significativamente en el proceso de nuestras letras»1. Cuentos brevísimos es un libro integrado por cuarenta y cuatro microrrelatos repartidos en tres secciones: «La luz breve» (19801983), «La conciencia del ojo» (2003), y «El fondo oscuro y extraño» (2007). Se presenta como uno de los textos más prolijos en cuanto a su temática, pues sus brevísimos cuentos constituyen una muestra pequeña pero muy significativa del valor de su amplísima obra. Con respecto a la temática, nos adherimos a lo que señala Washington Delgado declara: «Debo indicar que no todos los relatos de Zavaleta están ambientados en la sierra peruana, muchos lo están en Lima y algunos en otros países. El dominio de las más modernas técnicas narrativas le ha permitido ampliar sus temas sin esfuerzos»2. De ahí que en sus textos breves se puedan observar las siguientes áreas: la sierra, la costa, la sierra-costa, y el extranjero. Ubicados en el ambiente de la sierra

PLESIOSAURIO 73


La Garra del Plesiosaurio

se encuentran textos como «El niño que escribía cartas ajenas», «El campeón de las muletas», «Un viaje romántico», «El montanista», «Imagen del Perú»; dentro de la temática limeña y urbana tenemos a «La Edad Media actual», «El hombre de dos casas», «¡Sálveme, por favor!» (el cuento más breve), «Mesas sucesivas», «Los intelectuales», «Por una papeleta de tránsito»; entre los que se contextualizan en la sierracosta, aquellos que muestran ese conflicto cultural, destacan «El pequeño verdugo», «El provinciano»; y entre los que se sitúan en un ambiente extranjero podemos mencionar «Amantes en Nueva Cork», «La envidia», «Una figura en el Louvre». De esta manera se puede observar una breve muestra de los temas que Zavaleta ha abordado también en su producción de cuentos y novelas. La precisión se hace presente en el momento de la adjetivación, tan difícil para lograr la brevedad en un texto; la concisión se nos muestra en el conjunto de palabras que por medio de la interpretación metafórica nos permite introducirnos a lo más profundo de cada narración. Y la brevedad, que es la característica más resaltante en todos sus cuentos brevísimos. Por último, es necesario recalcar que la producción artística de nuestro escritor peruano en cuanto a la creación literaria no descansa y se

74 PLESIOSAURIO

mantiene viva, a la vanguardia de las nuevas y contemporáneas literaturas. Notas 1 CORNEJO POLAR, Jorge. Zavaleta en las letras peruanas. Discurso en el acto de incorporación de Carlos Eduardo Zavaleta a la Academia Peruana de la Lengua. Casa Palma, 23 de abril de 1999. 2 DELGADO, Washington. «Julio Ramón Ribeyro en la Generación del 50». Boletín de la Academia Peruana de la Lengua. Lima, 1995, pág. 140.

Antonio Paz Fer nández (Cajamarca, 1984). Actor, profesor y escritor. Estudió Lengua y Literatura en la Universidad Nacional de Trujillo. Espera que algún mecenas le ayude en su vida artística.


La Garra del Plesiosaurio

SUMALAVIA, Ricardo. Comp. Colección minúscula. Cinco espacios de la ficción breve. Lima: Ediciones COPÉ, 2007, 85 pp. Rony Vásquez Guevara La producción literaria de minificción en el Perú se proyecta con un favorable panorama. Pues, luego de la aparición de Breves Brevísimos. Antología de la minifcción peruana (2006) a cargo de Giovanna Minardi, aparece también, un año y medio después, Colección Minúscula. Cinco espacios de la ficción breve, cuyo compilador es el ya conocido director de talleres de microrrelatos Ricardo Sumalavia. En la presentación del libro, Sumalavia señala que, al existir una problemática aún no resuelta en cuanto a la denominación de esta extraña modalidad textual, él prefiere llamarlos «ficción breve, a lo que muchos escritores han preferido bautizar como micror relato, microficción, microcuento, cuento

na mayor movilidad en el momento de ubicar algunos textos». Esto se debe al carácter proteico e híbrido ya señalado por Violeta Rojo, David Lagmanovich, Lauro Zavala, Laura Pollastri, entre otros investigadores. Colección minúscula se encuentra dividida en cinco partes que reúnen peruano y extranjeros. La primera contiene a Carlos Eduardo Zavaleta, José María Merino (español) y Carlos Herrera; la segunda, a Antonio Gálvez Ronceros, Raúl Brasca (argentino) y Fernando Iwasaki; la tercera integra a Julio Ortega, Ana María Shua (argentina) y César Silva Santisteban; la cuarta se compone del recordado José Adolph, Andrés Neuman (hispanoargentino) e Isaac Goldemberg; la última parte está constituida por Mónica Beleván, Luis Britto García (venezolano) y Enrique Prochazka. En los cuentos breves de Zavaleta se obser van tres atmósferas recurrentes: la sierra, la costa y el tránsito de la sierra a la costa; sus personajes se encuentran en situación contemplativa a lo largo de la diégesis. Los textos de Merino tienen, en su mayoría, un límite aproximadamente de doscientas cincuenta palabras, en tanto que las historias que se entreven tocan diversos temas, como lo absurdo, lo urbano y lo cotidiano. En Herrera se presenta una de las características más empleada por los escritores de minificción: la reescritura, pues se observan microrrelatos

PLESIOSAURIO 75


La Garra del Plesiosaurio

argumentados en la mitología griega: «Ulises en Ogigia», «Prometeo y el trago», «El vellocino» y «Medea», por citar algunos. Gálvez Ronceros presenta nuevos cuentos breves de diversa temática, y también algunos textos de su ya conocido libro Monólogo desde las tinieblas. Aditivamente, Brasca, investig ador, promotor y organizador de concursos de microrrelatos en Argentina, trabaja sobre temas como lo absurdo, lo c o t i d i a n o, l a e l i p s i s ( o t r a característica de esta modalidad textual), entre otros más. Iwasaki culmina esta sección con sus terroríficos e irónicos cuentos breves, muchos de los cuales tienen su fundamento en la mitología y cuentos infantiles. Ortega, a diferencia de los otros escritores antologados, ofrece trabajos no tan breves; sin embargo, se les considera como minificción por no sobrepasar las tres páginas. Además, pertenecen a un libro mayor: Diario imaginario. La antología de la Shua constituyen parte de su libro Botánica del caos. En ellos se percibe la unión del humor y la temática biológica, mientras que en los de Silva Santisteban destaca la temática mítica y religiosa para concluir también en una reescritura. Por su parte, el recordado Adolph nos hace gala de su conocimiento de la técnica para escribir micror relatos, y lo demuestra mediante la reescritura de

76 PLESIOSAURIO

sucesos históricos, e incluso en la composición de textos breves que se adhieren a la temática de la ciencia ficción. Luego, Neuman desarrolla mayormente la temática amorosa desde diversas perspectivas, la c o t i d i a n i d a d y l o o n í r i c o. Goldemberg cierra esta penúltima parte de la colección con una producción de temática humanista, como si viéramos por primera vez el mundo e intentáramos salvarlo del hombre, su propio destructor. Para culminar, la Beleván quien nos muestra su «Etiología del azar», la reescritura de diversos temas tales como la mitología griega, la historia griega y la filosofía griega, desde una perspectiva actual, acaso sea la primera escritora de minificción que ha experimentado con el diálogo teatral, como se aprecia en «Preámbulo». Por su parte, Britto García, reconocido escritor venezolano de minificciones, tiene los textos más brevísimos de la antología, todos ellos bajo el título de «Minimicros» y que se encuentran confor mados por una g ran diversidad temática, a pesar del minúsculo espacio que ocupan en las páginas. Y cierra la compilación Prochazcka, cuya temática resulta muy peculiar puesto qure encuentra unida a la filosofía, la mitología griega, los personajes de cómics, entre otros más, y ha escrito el micorrrelato más breve de este libro: «Filosofías» la cual está constituida por tres palabras: «No hay filósofas».


La Garra del Plesiosaurio

De todo lo anteriormente señalado, podemos agregar para concluir que en la presente edición de textos breves el único criterio empleado para su selección ha sido la brevedad, pues a lo largo de sus páginas se ha podido observar la enorme diversidad temática de esta novísima modalidad textual en el Perú. Con ello, afirmamos lo que en un principio enunciamos: el panorama del microrrelato en el Perú se presenta muy favorable.

PLESIOSAURIO 77


COPIAS

“GLADYS” COPIAS s/. 0.03 Ampliación-reducción ESPIRALADOS EMPASTADOS ENCUADERNADOS CUADERNILLOS Av. Germán Amézaga 348A, frente a la puerta #3 de la UNMSM

Cel: 992374975


Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana se terminó de imprimir en setiembre de 2009 en los talleres gráficos de Abismœditores. Jr. Pablo Risso 351, Lima 30, Perú. Tiraje: 100 ejemplares.


rere ss

abaibi

œ œ

sm smœ ditoo œ dit


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Plesiosaurio n.° 2 by Revista Plesiosaurio - Issuu