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PLANOS Y ESTILOS EDICION #10

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CONTENIDO

Una intervención con historia

Entrevista

Dominique Roehrs

Ahira el nuevo lujo urbano

Tendencias

El color en el jardin

La silla Proust un ícono contra la discreción

Samboro en Construfer 2026 superficies para una nueva forma de habitar

Salone del Mobile 2026

El diseño ya no se mira, se cultiva

Lifestyle 28

¿Qué está pasando?

H De la DIRECTORA

ay una frase que me repito cada vez que siento algo inconcluso en un espacio: “Una casa nunca está realmente terminada porque nosotros, quienes la habitamos, tampoco lo estamos”. Esta edición nace de esa premisa, de entender el diseño no como un bodegón estático o prefabricado, sino como un organismo vivo que respira a través de nuestras emociones.

El color es, sin duda, el latido de una casa. Hoy, dejamos atrás el mandato del neutro absoluto para abrazar tonalidades que, aunque sean suaves, vibren y nos acojan. El color ha dejado de ser un recurso estético y se convirtió en un elemento casi narrativo que nos permite sentir e interpretar, por ejemplo, una pared teja nos habla de tierra, un azul profundo de calma y un verde, de esa necesidad imperante de meter el jardín en el salón.

Esa misma búsqueda de lo esencial se sintió este año en el Salone del Mobile de Milán. Más allá de las formas, Milán nos ha dejado una reflexión sobre lo humano, el legado histórico y lo relacional. El diseño hoy se trata del encuentro, creando refugios donde lo importante no es solo el objeto, sino la conexión que surge a su alrededor, construyendo e innovando sin jamás olvidar lo recorrido ni el origen.

Bajo este espíritu, en este número visitamos una vivienda donde la reforma no ha consistido en empezar de cero, sino en un ejercicio de creatividad pura, siendo una prueba de que reutilizar y reimaginar lo existente es el mayor lujo contemporáneo. También, conversamos en exclusiva con Dominique Roehrs, la diseñadora que está redefiniendo la escena creativa del momento y que nos abrió las puertas de su universo personal. Todo, junto a las tendencias y lo que está pasando en Guate.

En las siguientes páginas, los invitamos a perder el miedo. A jugar con los etilos desde la intuición y a entender que decorar es, en el fondo, un acto de amor hacia nosotros mismos. Porque un hogar con color y alma es, simplemente, aquel donde la vida sucede con más fuerza.

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“Diseño pensando en cómo se habita UN LUGAR, MÁS QUE EN CÓMO SE VERÍA EN UNA FOTOGRAFÍA”

Entre hijos, trabajo y etapas que va atravesando, el diseño se ajusta al ritmo de vida de la interiorista Dominique Roehrs. Su propuesta de diseño va mucho más allá de las tendencias, busca equilibrio, armonía y, ante todo, devolver la identidad.

Por Rocío Lazo Fotos: José Santamarina

Descubrir la identidad personal y poder reflejarla a través de los diferentes tonos es un desafío y un punto de partida desde donde trabaja Dominique Roehrs, interiorista guatemalteca, quien nos abrió las puertas de una vivienda ligada a su círculo más cercano y en una amena plática nos ha contado, no solo su experiencia, sino lo que la mueve todos los días: su familia.

Tu camino profesional parece muy intencional. ¿Cómo lo construiste?

Estudié diseño de interiores porque quería libertad, no depender de un horario rígido. Siempre me vi creativa, pero sabía que necesitaba estructura. Por eso, desde que me gradué, trabajé tres años en Ferco. Ahí aprendí lo que no se ve en la parte creativa: presupuestos, clientes, tiempos, la parte corporativa.

Después cursé mi maestría estando embarazada, fue un reto enorme. Aún recuerdo que di a luz un sábado y el lunes ya estaba en clases virtuales dando lactancia. Para mí era claro que todo eso era parte de un mismo objetivo. Quería tener una base sólida antes de lanzarme a mi propio negocio.

En ese proceso también aparece el tema de ser mujer, madre y emprendedora. ¿Cómo lo has vivido?

Algo que con el tiempo he entendido es que a las mujeres muchas veces nos empujan a cumplir una lista: la carrera, el puesto, el negocio, el éxito profesional; pero nadie te explica cómo se integra eso con la maternidad.

Realmente creo que el verdadero éxito se define en saber priorizar en las diferentes facetas y etapas de la vida y, ante todo, saber poner pausa en los momentos oportunos.

Yo tengo un negocio que se llama Jolie by Dominique, dedicado a la venta de accesorios decorativos para interiores y justo me permite ajustar el ritmo según la etapa de mi vida. Hay momentos en los que le retomo con todas las ganas y otros en los que bajo el ritmo, especialmente ahora que estoy en mi tercer embarazo. Recuerdo un consejo que me dio una mentora y fue: pausa, pero siempre con un pie adentro, siempre vigente.

Y ahí entra el color, que hoy está muy presente como tendencia de interiorismo. ¿Cómo lo estás viendo?

El color está en un momento muy importante. Venimos de años de miedo al color: blancos, grises, neutros. Hoy es lo contrario.

Estamos viendo burgundy, verde menta, ocre, azul, rojo. Incluso el color blocking, donde todo un espacio se trabaja en un mismo tono: paredes, techos, marcos. Es algo mucho más atrevido.

Y algo importante: el color no tiene que ser solo pintura. Puede entrar a través de cojines, accesorios, piezas pequeñas. A veces un solo objeto cambia por completo el ambiente.

Tu estilo como diseñadora también está muy definido. ¿Cómo lo describirías?

Mi estilo es más tradicional, con molduras, tapices, muebles con historia. Me gusta esa mezcla ecléctica.

Curiosamente, siento que ahora la tendencia está regresando a eso: a espacios más cálidos, más vividos. Veníamos de una etapa muy gris, muy minimalista, donde todo era limpio pero frío. Hoy la gente quiere sentirse en casa de nuevo.

Has hablado mucho de liderazgo y éxito. ¿Cómo lo entiendes tú?

Para mí el orden es claro: primero Dios, luego mi familia y después el trabajo. El liderazgo empieza en casa. Si mis hijos no tienen estructura, si no hay orden ahí, no siento que estoy siendo una líder completa.

Ser líder no es solo profesional. Es también saber sostener tu vida personal. Y hay etapas para todo. De nuevo, no siempre se puede todo al mismo nivel.

¿Qué papel tiene realmente el color en tu forma de diseñar y cuál es tu punto de partida?

Para mí el color nunca es una capa final ni una decisión aislada. Antes de pensar en distribución o en una paleta de color, necesito ver cómo se vive ese lugar: qué rutinas existen, cuál es la dinámica familiar y personal.

Hay una etapa inicial de observación y conversación que es clave, porque muchas veces el cliente pide algo que no necesariamente responde a su dinámica diaria, pero le parece estético o quiere llenar una pared y allí es cuando, para mí, todo pierde sentido.

Cuando esa información se aterriza bien, el diseño deja de ser una propuesta genérica y se vuelve algo específico, mucho más humano. Busco que el color refleje la identidad de la persona y que pueda provocar estados concretos y enviar señales diferentes al cerebro.

¿Qué has podido descubrir a través del color?

Uf, ¡muchísimas cosas! Hay tonos que ayudan a bajar el ritmo, otros que activan o que hacen que un espacio se sienta más dinámico. No es algo abstracto, es bastante directo. Si se usa mal, puede saturar o cansar; si se usa bien, sostiene todo el proyecto.

Es claro que no todo debe tener color, ni todos los espacios necesitan el mismo nivel de intensidad. Trabajo mucho con contrastes medidos, con materiales que ya aportan tono por sí mismos y con la luz natural, que cambia completamente la percepción. A veces el color está en una pared; otras veces está en la textura de un material o en un acento muy puntual. La clave es que no estorbe.

En tu experiencia, ¿cuáles son los errores más comunes en interiorismo?

El más común es poner cosas sin propósito. No todo tiene que llenarse porque sí. Si una pared está vacía, no significa que necesite algo.

También pasa mucho con las alfombras: casi siempre son demasiado pequeñas. Y otro tema importante son las lámparas. La gente no dimensiona la cantidad de tipos que existen, ni lo que pueden hacer por un espacio.

En resumen, el color y los accesorios decorativos son, para mí, las joyas de una casa. Y de hecho la moda marca el ritmo de lo que vemos en casas. Si se encuentra en una etapa minimalista, eso se refleja en interiores. Si está atrevida, también. Hoy, por ejemplo, vemos mucho color, mucho contraste, mucho riesgo. Eso viene directamente de lo que pasa en pasarelas como la semana de la moda en París y en cómo se están reinterpretando los espacios.

Has hablado mucho de la importancia de tu familia en tu vida. ¿Cómo influye eso en tu manera de trabajar?

Mi familia es mi motor. Todo lo que hago gira alrededor de ellos de alguna forma y por eso también busqué un tipo de trabajo que me diera flexibilidad, que me permitiera estar presente sin dejar de crecer profesionalmente.

Considero que el principal objetivo es integrar las facetas de vida. Hay etapas en las que estoy más enfocada en el trabajo y otras en las que bajo el ritmo, pero siempre desde el mismo lugar: poder estar disponible para mi familia y seguir construyendo mi carrera al mismo tiempo.

¿Cómo se refleja esa vida familiar en los espacios que diseñas?

Se refleja mucho más de lo que parece. Me gusta trabajar en proyectos residenciales porque entras directamente en la dinámica de una familia, en su rutina real. Cada casa es un mundo distinto. Y eso me obliga a diseñar con mucha sensibilidad hacia cómo viven, no solo cómo quieren que se vea su casa. Me interesa que los espacios funcionen para la vida diaria; para los niños, para los momentos tranquilos, para el caos también. Al final, estás diseñando para personas reales, no para una foto.

Has mencionado que disfrutas mucho los pequeños momentos en casa. ¿Eso también influye en tu visión del diseño?

Sin duda alguna, lo que más valoro son los pequeños momentos en familia. Viajamos a menudo, nos gusta ir a la playa, a Atitlán, estar en contacto con la naturaleza, pero también hay rituales en casa que son muy nuestros. Por ejemplo, los domingos en la mañana hago crepas, ponemos música y ese momento se vuelve como el momento favorito de la semana.

Creo que todo eso me ha hecho entender mejor lo que significa un espacio realmente habitable. No es solo estética, es cómo se vive el día a día dentro de la casa, los momentos sin carrera, sin prisa. Me importa mucho que un espacio te permita tener eso: rutina, calma, y esos espacios pequeños que al final son los que más se quedan contigo.

En medio de una vida tan activa entre trabajo, familia y embarazo, ¿cómo encuentras espacios para ti misma?

He aprendido a buscarlos en lo cotidiano. No siempre son grandes momentos, pero sí muy intencionales. Por ejemplo, hago ejercicio, camino, hago pilates reformer, y trato de mantener eso como parte de mi rutina porque me centra mucho. También tengo momentos de silencio que valoro muchísimo, como cuando rezo en la mañana o en la noche, es un espacio de conexión conmigo misma.

En las tardes, después de almorzar, me gusta recostarme un rato, aunque sea 20 minutos, como una siesta corta que me reinicia. Y en la noche también tengo mi rutina: me tomo mi tiempo, me cuido la piel, me pongo mascarilla en el pelo, es como una hora para mí antes de dormir. Son cosas simples, pero me ayudan a mantener equilibrio en medio de todo lo demás.

Si tuvieras que resumir este momento de tu vida en una sola sensación, ¿cuál sería?

Diría que es un momento de mucha construcción, pero desde un lugar más consciente. Antes todo se sentía más hacia afuera, más de lograr cosas y avanzar sin tanto cuestionamiento. Ahora siento que hay una mezcla distinta: sigo creciendo profesionalmente, pero al mismo tiempo estoy mucho más presente en cómo quiero vivirlo, no solo en lo que estoy logrando.

Y también hay algo importante que hoy puedo decir con mucha claridad: siento que tengo lo que siempre soñé. No de una forma perfecta ni cerrada, pero sí en lo esencial. La familia, el negocio, la forma en la que trabajo, la libertad de organizar mi tiempo… todo eso que visualizaba desde hace años, hoy es parte de mi realidad.

Es una etapa donde todo convive: el trabajo, la familia, el embarazo, el cansancio, la ilusión. Y en lugar de ordenarlo todo, he aprendido a que eso también está bien. No todo tiene que estar perfectamente alineado para que funcione.

TENDENCIAS

1. Servilletas de algodón set de 4 Split Color. $53.00. West elm.

3. Marco de Fotos de astas de ciervo. Q148.00. Vanille.

4. Butaca giratoria Harp. $625.00. Asian Tropics.

5. Bowl de vidrio rojo o verde. Q665.00 c/u. Casa y Estilo.

6. Individuales Pensamientos Muzaluci. Q210.00 c/u. Corinne.

7. Consola Somali 155x40x85 cm. $1,095.00. Asian Tropics.

8. Shower gel distintos aromas (Cedro, Lavanda y Neroli). Q209.00. L´Occitane.

2. Libro Bring the Outside In, Diseño biofílico en el hogar, 208 págs, editorial Ryland Peters & Small. Q259.00. Amazon.

9. Bolígrafo Guilloche Viper Green y Estuche para 2 útiles. Q1,495.00 y Q1,150.00, respectivamente. Faber-Castell.

10. Lámpara pie Erosia Rosa 157cm, diseño por Karim Rashid, bajo pedido. Precio consultar en tienda. Kare.

11. Libro Homes for Our Time Sustainable Living, 496 págs, editorial Taschen. Q500.00. Amazon.

12. Copas Outside Margarita set de 6. Q700.00. Corinne. 7. 11. 10. 9. 12. 8.

CON HISTORIA Una intervención

Lo que era una casa detenida en el tiempo en Zona 15, se transformó completamente a través de una nueva lectura del interiorismo.

Por Rocío Lazo Fotos: Christian Hartmann

Una estructura con historia, una vivienda tradicional con materiales desgastados fue transformada para convertirse en una residencia donde el interiorismo reinterpreta lo existente. Integrando color, luz y nuevos materiales se aportó coherencia, calidez y una lectura completamente renovada a cada uno de sus espacios.

En este proceso, la interiorista Daniela Murillo trabajó en conjunto con el arquitecto John Rogozinski y un equipo interdisciplinario que incluyó a la diseñadora Daniela Murga en decoración a cargo de telas, cojines y piezas decorativas y al Arq. Eli Porres en el diseño de iluminación y selección de lámparas, logrando una intervención integral que sumó capas sin perder la base original de la casa.

Desde el ingreso, el cambio es evidente a través del nuevo lenguaje del bar principal, concebido como un english bar que funciona como pieza protagonista y primer impacto visual de la vivienda. Lo que antes era un espacio oscuro y poco definido, se convirtió en un punto focal de carácter fuerte, con una propuesta de alto contraste: MDF con acabado en poliuretano satinado, pintura automotriz en tono azul Regatta, madera de conacaste y piedra cuarcita Blue Mare. Una pieza de piedra exótica, de gran peso visual y físico, fue integrada en la pérgola mediante una estructura metálica diseñada específicamente para sostenerla, convirtiéndose en un gesto escultórico dentro del proyecto y en uno de los elementos más distintivos de la intervención.

La iluminación y los acabados refuerzan la intención de impacto sin perder calidez, construyendo una atmósfera donde la modernidad no se percibe fría ni minimalista, sino habitable. Se trabajaron capas de luz que enfatizan materiales, volúmenes y recorridos, incorporandolas en mobiliario, libreras, bajo cama, cabecera y puntos arquitectónicos clave. Esta estrategia permite que los espacios cambien de lectura a lo largo de la jornada: más suaves y naturales durante el día, más envolventes y cálidos en la noche. La combinación de madera de conacaste con iluminación cálida construye precisamente ese balance buscado: un interior contemporáneo, pero profundamente acogedor.

En las áreas sociales y privadas, el trabajo se centró en generar continuidad material y una lectura más contemporánea del espacio sin perder su carácter original. La sala familiar combina MDF satinado blanco, fondo en azul navy, SW Naval y madera de conacaste, logrando

un equilibrio entre sobriedad, color y textura. La cocineta, anteriormente un gimnasio, fue completamente replanteada, incorporando tonos grises, verde claro, mobiliario paneleado, repisas en conacaste y superficies en piedra Top Statuario, con refrigerador esculpido y sistemas de puertas que se ocultan completamente para mantener limpieza visual. En el cuarto principal, la intervención se enfocó en la atmósfera: la cama se diseñó como una pieza flotante, reforzada con iluminación perimetral que la suspende visualmente, integrando luz en cabecera, base y mobiliario para generar una sensación de ligereza dentro de una estructura sólida.

El proyecto se completa con un trabajo detallado de iluminación y elementos arquitectónicos que terminan de construir la experiencia del espacio. Se incorporaron vitrales de color en la puerta principal y en el baño de visitas, generando un juego de luz natural que transforma los interiores a lo largo del día y aporta un carácter casi artístico al ingreso. En baños y closets se utilizó cuarzo negro leather, mientras que la iluminación enfatiza texturas, materiales y puntos focales, dando protagonismo tanto a lo funcional como a lo atmosférico.

¿El resultado? Una casa que equilibra perfectamente la historia y las nuevas tendencias. El color es protagonista, construye una nueva narrativa y reinterpreta sin romper la esencia original, dando vida a un espacio completamente renovado y actual.

Vidrio y espejo con color, personalidad sin límites.

Proyecto CASA SAMSUNG

Diseñado por CROMA GLASS

Metal mirror

AHÍRA Y EL NUEVO LUJO URBANO

Durante años, la vivienda de alto perfil se asoció con ubicación privilegiada, amplitud, acabados de calidad y una arquitectura capaz de distinguirse. Esos atributos siguen siendo esenciales. Sin embargo, hoy la conversación incorpora nuevas prioridades. En ciudades cada vez más densas y aceleradas, el valor también se encuentra en aquello que escasea: calma, luz natural, aire limpio y contacto cotidiano con la naturaleza. En ese cruce entre sofisticación clásica y bienestar contemporáneo se inserta Ahíra, el nuevo desarrollo residencial de Grupo A7 en zona 15, firma desarrolladora que lidera la concepción, ejecución y visión integral del proyecto.

El proyecto parte de una condición poco común dentro del mercado vertical local: más de 8,500 varas cuadradas de áreas verdes sobre tierra natural. No se trata de jardines concebidos como ornamento sobre estructuras de concreto, sino de vegetación viva con raíces profundas, árboles reales y un paisaje que crecerá con el tiempo. La diferencia no es menor. En una ciudad donde cada metro cuenta y donde el verde suele resolverse como recurso decorativo, disponer de naturaleza auténtica transforma la experiencia cotidiana de habitar.

Esa presencia vegetal también modifica la relación con el tiempo. Los árboles maduran, la sombra cambia, el entorno gana carácter con los años. Lejos de desgastarse, el paisaje evoluciona. Para quienes viven allí, eso puede traducirse en algo sencillo pero valioso: abrir la ventana por la mañana y encontrar una vista serena, regresar después de un día largo y sentir una pausa real antes de entrar a casa.

La arquitectura responde a esa misma visión con una identidad clara. Desarrollada por Studio A7, firma de diseño que forma parte del ecosistema creativo de Grupo A7. Las torres toman inspiración de una liana que asciende hacia la luz y envuelve la estructura con líneas orgánicas de trazo fluido. El listón que recorre la fachada ha sido concebido como una pieza funcional que canaliza la captación de aguas pluviales, conduciéndolas hacia un sistema de tratamiento para su reutilización en áreas verdes.

No es casual que muchas ciudades relevantes hayan comenzado a valorar una arquitectura que dialogue mejor con la naturaleza. La búsqueda actual no se limita a construir más alto, sino a construir mejor: con mayor atención al bienestar, a la escala humana y a la calidad del

Los balcones incorporan jardineras con riego por goteo, un recurso práctico que integra el verde a la vida diaria sin depender de esfuerzos constantes. Desde el interior, la vegetación acompaña vistas, suaviza la sensación urbana y aporta una relación más serena con el espacio doméstico. Son decisiones discretas, aunque capaces de cambiar la atmósfera de un hogar.

El plan maestro contempla dos torres residenciales con 249 apartamentos, siete sótanos con ventilación natural, motor lobby, área de bodegas y planta eléctrica. La propuesta se completa con más de 25 amenidades, entre ellas piscina climatizada, cancha de pádel y distintos ambientes concebidos para acompañar ritmos de vida diversos, desde espacios para descanso hasta áreas para actividad física y convivencia.

Una parte importante del proyecto responde además a principios biofílicos, corriente de diseño que reconoce el impacto positivo de la luz natural, el aire fresco, las vistas abiertas y la cercanía con elementos naturales en el bienestar cotidiano. No se trata de una tendencia pasajera, sino de una comprensión más amplia sobre cómo los espacios influyen en el estado de ánimo, la concentración y el descanso.

Ahíra avanza también hacia la certificación LEED, referente internacional en construcción sostenible que

evalúa eficiencia energética, ahorro de agua, movilidad limpia, selección responsable de materiales y calidad ambiental interior. En el contexto residencial guatemalteco, continúa como una distinción reservada para pocos desarrollos, y representa una señal clara sobre el rumbo que comienza a tomar el mercado.

Detrás del proyecto existe igualmente un equipo técnico sólido liderado por Grupo A7: Studio A7 en arquitectura; Hugo Nájera en estructura; WASYMA junto al ingeniero Manuel Ávila en instalaciones hidrosanitarias; MACSA con el ingeniero Pedro Macdonald en sistema eléctrico; y TERRACON con Fernando Callejas en suelos y contenciones. Una suma de especialistas que respalda la propuesta estética con rigor constructivo y experiencia comprobada.

Más allá de sus cifras o especificaciones, Ahíra plantea una pregunta interesante sobre la vivienda contemporánea:

¿qué significa vivir bien dentro de una ciudad? Para algunos, la respuesta estará en la ubicación. Para otros, en la comodidad o en la inversión. Aquí aparece otra posibilidad: encontrar equilibrio sin renunciar a lo urbano.

Ahíra entiende algo esencial de nuestro tiempo. Cuando todo afuera acelera, el hogar debe ofrecer pausa.Y pocas ideas resultan hoy tan valiosas como vivir rodeado de naturaleza, luz y calma, sin dejar atrás la ciudad.

EL COLOR en el jardin

El jardín expresa las costumbres, la cultura y los gustos de sus propietarios, siendo el elemento más importante las especies vegetales que lo componen. Al elegirlas, se debe considerar y aprovechar los ciclos naturales que aportan variedad de color y texturas a lo largo del tiempo, generando diferentes sensaciones, pues influye en la forma en que se percibe el espacio.

El color en jardines esta usualmente presente en las flores, pero también se debe considerar las hojas, tallos y demás características que las especies vegetales poseen, será la creatividad del diseñador quién aprovechará mejor estas características con el conocimiento profundo de cada variedad. Así como se elige la paleta de color para aplicarlo en arquitectura, en el jardín se elige los colores a utilizar y las especies que se relacionan con el concepto del diseño que se quiere lograr. Se pueden aplicar color cálidos como rojo, amarillo y anaranjado que harán sentir más acogedor y vibrante; al contrario al aplicar colores fríos como violetas, azules y verdes se perciben calma y relajación.

Se recomienda asociar las especies según sus necesidades, es decir, elegir plantas que se complementan por sus requerimientos de agua, nutrientes, iluminación y de suelo.

Al generar estas asociaciones se facilita el mantenimiento, la estética y se propicia el equilibrio biológico. Usar masas de una misma especie es una práctica común para enfatizar aún más el color. Sin embargo, la tendencia actual es utilizar especies variadas de colores análogos, evocando un estilo tipo pradera que además atraiga a la fauna especialmente a polinizadores como mariposas y abejas.

La elección del color debe ser una decisión integral que cumpla con los requerimientos de los propietarios, así como también con las necesidades propias de las plantas a utilizar.

Dafné Acevedo Arquitecta y maestra en ciencias de la Planificación y Diseño del Paisaje de la Universidad San Carlos de Guatemala. Profesora titular de la licenciatura de Arquitectura, coordinadora y docente de la Escuela de Posgrado en la Universidad San Carlos de Guatemala de la maestría en Planificación y Diseño del Paisaje y Diseño. Miembro fundador y presidenta de la Asociación de Paisajistas de Guatemala GUATELAND. Chair Communications and External Relations (CER) de la Federación Internacional de arquitectos del paisaje Región Las Américas IFLA AR. Copropietaria de la empresa Paisajes desarrollado proyectos de diseño y planificación para entidades públicas, privadas y particulares.

La silla Proust, un ícono contra la discreción

En 1978, Alessandro Mendini presentó una pieza destinada a incomodar las certezas de su tiempo. La silla Proust apareció en una escena dominada por la lógica funcionalista, donde el buen diseño solía medirse en sobriedad, eficiencia y líneas limpias. Mendini eligió otro camino: color, memoria, ornamento y una dosis calculada de ironía.

Figura central del diseño italiano de las décadas finales del siglo XX y miembro de Studio Alchimia, el creador defendió una visión más libre del objeto cotidiano. Para él, una silla no tenía por qué limitarse a cumplir una función. También podía emocionar, provocar conversación y transmitir referencias culturales.

La pieza toma como punto de partida un sillón de inspiración neobarroca, con curvas generosas y presencia escénica. Esa base histórica sirvió para una reinterpretación radical. Mendini cubrió toda la superficie con una constelación de puntos multicolores pintados a mano, inspirados en un fragmento ampliado de una obra puntillista de Paul Signac. Brazos, respaldo, patas y asiento reciben el mismo tratamiento visual, sin distinguir entre estructura y adorno.

El efecto resulta vibrante. Bajo la luz, la superficie parece moverse y cambia según la distancia desde la que se observe. El mueble adquiere así una condición casi pictórica, situada entre escultura doméstica, pieza artística y manifiesto creativo.

El nombre remite a Marcel Proust, escritor francés asociado a la memoria, la sensibilidad y el paso del tiempo. Mientras desarrollaba un textil inspirado en ese universo literario, Mendini encontró la imagen de una silla de estilo neobarroco. Aquella coincidencia abrió una nueva ruta y terminó por dar origen a una de las piezas más conocidas del posmodernismo italiano.

Museos, coleccionistas y amantes del diseño la reconocen hoy como una obra decisiva del siglo XX. Sin embargo, su mayor mérito quizá sea otro: demostrar que un objeto cotidiano puede contener historia, arte y personalidad sin pedir disculpas por ello. No todos los ambientes necesitan susurrar.

Samboro en Construfer

2026: SUPERFICIES PARA UNA NUEVA FORMA DE HABITAR

La personalidad de un ambiente comienza donde empiezan los pasos y donde descansa la mirada. Un piso aporta carácter a los espacios, una textura añade profundidad a un muro y un acabado adecuado transforma la luz de un interior. Lo que antes podía percibirse como un detalle técnico hoy ocupa un lugar central dentro del diseño y la arquitectura. Bajo esa mirada, la participación de Samboro en Construfer 2026 confirmó la vigencia de la cerámica como elemento clave en la forma de habitar.

Como ya es tradición, la marca formó parte de uno de los encuentros más relevantes para la industria de la construcción, espacio donde convergen desarrolladores, arquitectos, diseñadores, distribuidores y especialistas del sector. La feria ofreció el escenario ideal para presentar novedades y compartir propuestas orientadas a las tendencias actuales del mercado.

Durante el evento, Samboro abrió las puertas de su stand para recibir a clientes, aliados estratégicos y profesionales interesados en conocer de cerca sus lanzamientos.

El espacio, desarrollado junto a Viterra, reunió diseño, innovación y funcionalidad en una propuesta que permitió apreciar materiales, texturas y distintas posibilidades de aplicación.

Uno de los principales atractivos fue la presentación de nuevas tendencias en superficies cerámicas. La marca mostró acabados innovadores, texturas realistas y soluciones versátiles para interiores y exteriores, en línea con un consumidor cada vez más atento al detalle y a la calidad de los materiales que incorpora en sus proyectos.

Entre las novedades destacó la apuesta de Viterra por el acabado mate yeso, una superficie pensada para ambientes minimalistas que buscan sobriedad visual. Su tacto suave, el bajo reflejo y la facilidad de limpieza lo convierten en una opción atractiva para espacios donde la sencillez y la elegancia dialogan con naturalidad.

La propuesta también incluyó desarrollos decorativos orientados a enriquecer visualmente los ambientes. Mediante el uso de gomas especiales en cerámica de acabado mate, algunas piezas incorporan relieves con brillo que resaltan el diseño y generan profundidad. El contraste entre superficies discretas y detalles luminosos aporta dinamismo sin perder equilibrio.

Más allá del componente estético, la evolución presentada por la marca responde también a criterios funcionales.

Gracias a nuevos moldes de alta precisión, Samboro ha desarrollado texturas que elevan la apariencia de cada colección y mejoran su desempeño en áreas exteriores, donde resistencia y durabilidad resultan esenciales.

La presencia de Samboro en Construfer también reflejó una transformación más amplia dentro del sector. Hoy las superficies no solo se eligen por apariencia. También influyen factores como mantenimiento, seguridad, durabilidad y adaptación a nuevas formas de vida.

Con sus propuestas para Samboro y Viterra, la compañía reafirmó una visión consistente: acercar tendencias internacionales al mercado regional mediante soluciones concretas, atractivas y funcionales. Esa combinación explica su presencia constante dentro de la categoría.

Construfer 2026 dejó claro que la innovación en arquitectura no siempre aparece en los grandes gestos. Muchas veces comienza en los materiales que acompañan la vida diaria. Y en ese terreno, Samboro continúa como una marca referente dentro de la industria cerámica.

En el apartado técnico destacó Tecnoker, tecnología capaz de transformar pisos mate en superficies antideslizantes de alta seguridad. Esta solución amplía posibilidades para proyectos residenciales, comerciales y corporativos donde el diseño debe convivir con confianza y practicidad.

Otro avance relevante es Bioglaze, tecnología que integra propiedades antimicrobianas directamente en el esmalte. Su aplicación favorece espacios más higiénicos y funcionales, una cualidad especialmente valorada en cocinas, baños y ambientes de uso frecuente.

SALONE DEL MOBILE 2026

El diseño ya no se mira, se cultiva

Si alguien esperaba que la Milán Design Week 2026 fuera una simple exposición de sillas bonitas, no ha entendido hacia dónde respira el mundo. Este año, bajo el lema “A Matter of Salone”, la ciudad nos recordó que el diseño ha dejado de ser un objeto de deseo para convertirse en un sistema que integra la supervivencia emocional, la técnica, la materia y el legado histórico.

El foco se lo llevaron los pabellones de Rho Fiera, con tres innovaciones: Salone Raritas: El debut de este espacio dedicado al diseño coleccionable y de autor, donde la línea entre mueble y escultura desaparece. EuroCucina 2026: La cocina se vuelve invisible. Vimos encimeras de piedra tecnológica que integran inducción invisible y sistemas de purificación de aire mediante jardines verticales hidropónicos y Workplace 3.0 que dijo adiós a la oficina rígida. Espacios modulares que parecen salones de casa, con acústica resuelta mediante tejidos de lana reciclada y musgo preservado.

La idea es que toda esa sofisticación técnica quede al descubierto al poner el énfasis en la trazabilidad absoluta. Las firmas líderes implementaron el “pasaporte digital” vía blockchain, permitiendo a los usuarios rastrear desde el origen de una madera, hasta el consumo energético de su barnizado.

A su vez, el SaloneSatellite 2026, hizo eco con fuerza. Esta es una exhibición paralela fundamental dentro del Salone del Mobile, dedicada exclusivamente a diseñadores emergentes menores de 35 años. Allí, el jurado coronó con el primer premio a la lámpara Nippon de Russo Betak (Dinamarca), una proeza de impresión 3D que utiliza conchas marinas descartadas. El segundo premio viajó a Latinoamérica con los argentinos de IOUS Studio, cuyos azulejos cerámicos impresos en 3D proponen una construcción sin desperdicios, mientras que el tercer premio fue para la delicadeza táctil de la porcelana de Jüngerkühn (Alemania). También, hubo menciones especiales para la lámpara Númina de Nicolás Romero (Chile) que fue premiada por su capacidad de humanizar la tecnología.

Pero la semana del diseño, esta vez, más que otros años, se sintió más viva en el Fuorisalone, porque Milán se transformó en un organismo vivo lleno de color. Todas las reconocidas Marcas de la ciudad hicieron su puesta en escena de forma grandiosa y cuidada. Moncler rompió todos los esquemas estacionales al tomar 10 Corso Como con su campaña “Have a Puffy Summer”. Un pulpo inflable gigante diseñado por Andy Hillman envolvió la fachada histórica. A pocos metros, en los claustros de San Simpliciano, Gucci sorprendió con “Gucci Memoria”, entrelazando tapices históricos con la iconografía disruptiva de Demna en un diálogo suave entre siglos. En contraste, en la Pinacoteca de Brera, el choque brutalista de Kohler x Samuel Ross y sus tuberías naranjas serpenteantes recordó que la infraestructura también reclama belleza. Y, como broche de oro, Prada Frames volvió a cautivar en el complejo de Santa Maria delle Grazie, con un simposio curado por el estudio Formafantasma, haciendo hincapié en el diálogo profundo entre imagen y realidad. Con todo, la lección de este 2026 es que la casa ya no es un receptáculo para llenar con estética, sino un ecosistema que cuida y honra la vida que ocurre dentro de él y su entorno.

LA LUZ como herramienta de inspiración arquitectonica

En una instancia conjunta de AGI y el Colegio de Arquitectos de Guatemala, los asistentes en la sede del CAG, tuvieron la oportunidad de analizar junto a los panelistas, Jorgelina Muhamed y Nicolás Nolo, las estrategias para maximizar la iluminación natural, así como técnicas para implementar soluciones de iluminación artificial que resalten las características arquitectónicas de los espacios. Además, se discutió el impacto emocional que la luz puede tener en los usuarios, y cómo su manipulación puede influir en la percepción y el bienestar de las personas.

EXPOSICIÓN

Graciela Iturbide

en Guatemala

La galardonada fotógrafa mexicana invita a los guatemaltecos a sumergirse en un mundo en blanco y negro, con una selección de sus series más conocidas, como los objetos y documentos de Frida Kahlo y del pueblo Juchitán de México.

A lo largo de su destacada trayectoria, Iturbide ha recibido múltiples reconocimientos internacionales. El más reciente es el Premio Princesa de Asturias de las Artes, otorgado en 2025, en reconocimiento a su valioso aporte a la cultura iberoamericana.

Exposición abierta hasta el 18 de julio de 2026 en el Centro Cultural de España, ubicado en la 6a. Avenida 11-02 zona 1, Edifico Lux, segundo piso, Centro Cultural de España, en Ciudad Guatemala.

ONOVA EN GUATEMALA

Representaciones en Acabados, S.A. (REPSA) inauguró su nuevo showroom ONOVA en Guatemala, consolidando su crecimiento en el sector. El evento marcó su alianza estratégica con las mejores marcas como TOTO, marca japonesa de prestigio mundial, y ROCA, marca española reconocida por su calidad. La empresa reafirma su compromiso con diseño, calidad y servicio técnico especializado.

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