VPor: Mons. José Libardo Garcés Monsalve, Obispo de la Diócesis de Cúcuta.
amos caminando juntos en este mes de junio que es consagrado a contemplar el Sagrado Corazón de Jesús, que centra nuestra vida y misión en el amor mismo de Dios, que en nuestro Señor Jesucristo, nos da fortaleza para seguir afrontando la misión confiada a cada uno de nosotros. La imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe, todo lo que Dios nos ama con su corazón y todo lo que nosotros debemos hacer para amarle. Jesús nos ha demostrado su amor entregándose en la cruz por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos que Él es el camino para la salvación eterna, “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie puede llegar al Padre, sino por mí” (Jn 14, 6); un camino que recorremos con la esperanza puesta en el destino que es la gloria de Dios, conscientes que el camino es cargar la cruz cada día.
Estamos viviendo en la actualidad en el mundo, en Colombia, en nuestra región y en la ciudad momentos de incertidumbre y de división que causan violencia y muerte. Esto se debe a que en el corazón de muchas personas hay odio, resentimiento, rencor, venganza y muchos males que hacen que la sociedad esté enferma, porque el corazón de muchos está enfermo. El profeta Jeremías experimentó esta realidad cuando dijo: “nada más falso y enfermo que el corazón del hombre” (Jer 17, 9) y Jesús en el Evangelio nos previene de la enfermedad del corazón cuando dice: “sin embargo lo que sale de la boca viene del
Vengan a mí que yo los aliviaré
corazón, y eso es lo que mancha al hombre. Porque del corazón vienen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios y las injurias. Eso es lo que mancha al hombre” (Mt 15, 18 - 20); quedando claro que al revisar nuestra vida podemos encontrar nuestro corazón lleno de muchos males que causan división y violencia en cada familia y en la sociedad.
Esta realidad interior por la que pasa el ser humano tiene purificación, alivio y descanso en Jesu- cristo. Poner nuestra vida en Él, es abandonarnos a la esperanza que no defrauda, porque nos ofrece su perdón y su misericordia que brotan de su corazón que está lleno de amor para con cada uno de nosotros. Él viene a sanar las dolencias internas y darnos paz y sosiego en medio de las tormentas por las que pasamos. Abramos el corazón a Jesús que con su gracia nos permite que des- cansemos en Él y en los momentos más difíciles de nuestra vida, tengamos la certeza que Él es nuestro alivio: “vengan a mí, los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su vida” (Mt 11, 28- 30).
sar en las manos de Dios, recibiendo la gracia del perdón por nuestros pecados y el alivio que brota del Corazón amoroso de Jesús, que es rico en misericordia, que sigue teniendo compasión de nosotros y del mundo entero, para que ninguno se pierda, porque “Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva” (Ez 33, 11), ya que Él no vino al mundo para juzgar y condenar, sino para salvar (Cf. Jn 12, 47) y ofrecer a todos una vida nueva que brota de su amor y misericordia, hasta llevarnos al Padre a participar de la morada que tiene preparada para nosotros.
“Gracia que Dios nos da gratuitamente en Jesucristo al ser perdonados de todos nuestros pecados”.
El pecado que dejamos entrar en nuestra vida agobia el camino y la misión que recorremos, causa desastres, destruye la propia existencia y deteriora la relación con Dios y con los demás. Por eso, hay que descan-
La Revelación nos manifiesta que el Hijo único de Dios quiso asumir un corazón de carne, precisamente para convertirse en el mediador deseoso de la realización de nuestra reconciliación. Este Corazón quiso conocer y experimentar la desintegración de la muerte y el odio de la humanidad a fin de cumplir en nosotros su voluntad reconciliadora, reconciliándonos con nosotros mismos, con nuestros hermanos, con Él mismo y con su Padre. Aceptó, pues, detener, en la muerte, sus latidos amorosos para darnos, con la Sangre y el Agua de los sacramentos, el Espíritu, que es la reconciliación en forma de remisión de los pecados (Jn 19, 30, 34; 20, 22-23), el Espíritu de amor, que es el soplo vivificante de su corazón, que nos lleva a la verdadera paz.
Cristo no murió para dispensarnos de sufrir y morir, sino para que pu- diésemos con Él, amar al Padre, in-
cluso en nuestros sufrimientos, en nuestras dificultades y en los momentos de cruz, a pesar de nuestras debilidades y de nuestros pecados. De aquí, la institución del sacramento de la penitencia, reparadora de la gracia, que nos da la capacidad de amar con un corazón manso y humilde como el de Jesús. Cuando en los momentos difíciles no entendamos algo de lo que nos sucede, tengamos la certeza que Dios entiende y eso nos da paz y esperanza.
La gracia que Dios nos da gratuitamente en Jesucristo al ser perdonados de todos nuestros pecados, la recibimos como Palabra de Dios que nos libera de todas las esclavitudes, de los males que sufrimos en el corazón y nos da la capacidad de amar y transmitir a los demás la misericordia con el amor del Corazón de Jesús. Todo viene de Dios, que nos ha reconciliado consigo por el Corazón de Cristo. Alimentemos esta gracia con la Eucaristía, que es el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo que nos transforma en Él y fortalezcámonos diariamente con la oración, para que recibamos del Señor las palabras: “dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” (Mt 5, 8). Que la Santísima Virgen María y el Glorioso Patriarca San José, nos alcancen del Señor la misericordia y el perdón, para transmitir a nuestros hermanos esta gracia, como un acto de caridad, cumpliendo con el mandato del Señor, tal como lo vivimos este mes en nuestro trabajo misionero: vayan y hagan discípulos, viviendo la caridad.
En unión de oraciones, reciban mi bendición.
PRESIDENTE
Mons. José Libardo Garcés Monsalve, Obispo de la Diócesis de Cúcuta
Samuel Alexis Arias Meza
En comunión y oración se fortaleció la misión de las familias y el servicio de los trabajadores de nuestra Diócesis
En una jornada que reunió a fieles, comités parroquiales, trabajadores de la Diócesis y miembros de la pastoral diocesana; se realizó el pasado sábado 6 de junio en horas de la mañana el Jubileo diocesano por las familias. La celebración comenzó con la peregrinación, desde la redoma Los Panches hasta la Basílica Menor Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Kacika de Cúcuta.
En el encuentro pastoral que siguió, Monseñor José Libardo Garcés Monsalve compartió una reflexión sobre la vocación de la familia y la dignidad del trabajo. “La familia es la primera escuela de fe; el trabajo, un lugar de santificación y servicio al bien común”, afirmó Monseñor José Libardo. También, invitó a los asistentes a renovar el compromiso de vivir el Evangelio en el hogar y en el entorno laboral: “que cada fa-
milia y cada trabajador sean testigos del amor de Dios, construyendo comunidades solidarias y fraternas”.
Las intervenciones del Pbro. Helí Peñaranda Celis, delegado de la pastoral familiar y del Pbro. Daniel Alejandro Bolívar Castaño, vicario de pastoral, complementaron está
Formación diocesana a quienes llevan la presencia de Jesús a los más necesitados
Con el objetivo de continuar fortaleciendo la formación de los ministros extraordinarios de la Comunión, se reunieron nuevamente el sábado 6 de junio en la parroquia María Auxiliadora. Durante la jornada se profundizó la vocación y preparación para ejercer con mayor entrega la misión confiada, siendo testigos del amor y la misericordia de Cristo en cada visita y encuentro con los que sufren la enfermedad.
El padre Rafael Darío Aparicio Rubio, formador interno del Seminario Mayor San José, explicó el enfoque de la jornada: “unidos al plan pastoral hemos estado en la profundización del Evangelio según san
Mateo. Hemos puesto la mirada en algunos textos particulares, que nos permiten identificar a Jesús Maestro que aparece en el Evangelio. Un Jesús que va instruyendo el camino de los discípulos y les va enseñando a adoptar esa mirada generosa y misericordiosa, pero sobre todo que va enseñando a ser lugar y presencia de Dios para los otros, recordándole a los ministros su tarea y papel de custodiar, cuidar y acompañar el crecimiento de Dios en la vida de sus hermanos”.
llamada a la misión. Ambos ofrecieron claves pastorales para fortalecer la vida familiar y el sentido cristiano en cada entorno de trabajo, promoviendo iniciativas que favorezcan la comunión y el acompañamiento en las distintas realidades parroquiales.
“Hemos vivido la experiencia de caminar con María el jubileo dio-
cesano por las familias, hemos experimentado el amor de María Santísima en este caminar y hemos orado por cada una de las familias que conforman nuestra Iglesia Particular. Así mismo, hemos vivido una experiencia de unidad familiar, una vivencia de servicio, esperanza y fe, donde todos estamos comprometidos a vivir la experiencia de gracia que nos ofrece y se nos da, proyectándonos para vivir la semana de la familia unidos a la Iglesia colombiana”. Expresó, el presbítero Helí Peñaranda Celis, delegado de la pastoral familiar.
La jornada concluyó con la Sagrada Eucaristía presidida por Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, concelebrada por algunos miembros del clero diocesano y donde los asistentes obtuvieron la indulgencia plenaria.
Los participantes reflexionaron sobre la importancia de llevar consuelo, esperanza cristiana y el alimento espiritual de la Eucaristía a quienes atraviesan momentos de fragilidad y sufrimiento. Este servicio fue presentado como una expresión concreta de la caridad de la Iglesia y de su compromiso por la cercanía pastoral.
Como Iglesia diocesana encomendamos al Señor la vida y el servicio de estos hermanos, para que continúen respondiendo con generosidad a su llamado y llevando la presencia de Jesús a cada hogar y comunidad.
Jóvenes del decanato Asunción de María se preparan para ser testigos de Cristo en sus comunidades
En horas de la tarde del sábado 6 de junio se dieron cita en la parroquia San Lucas Evangelista, los jóvenes del decanato Asunción de María y las comunidades eclesiales juveniles de nuestra diócesis, para vivir una jornada de encuentro, formación y crecimiento espiritual centrada en la acción del Espíritu Santo en la vida de los creyentes.
A través de momentos de oración, enseñanza y compartir comunitario, los jóvenes tuvieron la oportunidad de renovar su fe y reafirmar su compromiso de ser auténticos testigos de Cristo en sus familias, comunidades y entornos cotidianos. La jornada también permitió fortalecer los lazos de comunión entre los movimientos eclesiales juveniles del decanato, promoviendo una experiencia de Iglesia viva y cercana.
El delegado diocesano de la pastoral juvenil, presbítero Víctor Alfonso Noriega Portillo expreso: “es hermoso ver como jóvenes de nuestra
Con el objetivo de fortalecer el servicio pastoral y social que se desarrolla en las comunidades, los equipos de las distintas cáritas parroquiales de la diócesis participaron el sábado 30 de mayo, en una jornada de formación enfocada en la elaboración del diagnóstico parroquial. Se comprometieron a seguir trabajando su espíritu de servicio y solidaridad, siendo signo de esperanza para sus comunidades y reflejo del amor de Dios en medio de la sociedad.
Diócesis han llegado a este lugar en los Arrayanes sobre el anillo vial, para vivir la experiencia de Dios, primero en la comunidad, segundo en la experiencia del amor y la vivencia de la Palabra en la Sagrada Eucaristía. Por eso, los invito a orar por estas comunidades eclesiales juveniles que se esfuerzan constantemente por asemejar su corazón al de Jesucristo. Y recuerden que Cristo es un Cristo joven”.
Este encuentro fue una ocasión propicia para que los participantes reflexionaran sobre su vocación como discípulos misioneros, llamados a anunciar el Evangelio con alegría y coherencia de vida, guiados siempre por la fuerza y la sabiduría del Espíritu Santo. Encomendamos a estos jóvenes al Señor, para que continúen creciendo en la fe y permitan que el Espíritu Santo ilumine sus decisiones, fortalezca su misión y los impulse a transformar el mundo con el testimonio de su vida cristiana.
Cuarto informe - fecha de corte al 9 de junio de 2026
Colegio Manuel Fernández de Novoa - Sede Central
Los Alpes y Sede Reyes Mantilla
Jesús anuncia un Reino distinto
I. AMBIENTACIÓN
II. ANIMACIÓN
1. Saludo.
2. Canto inicial: tu Reino es vida.
3. Invocación Trinitaria.
4. Propósito: conocer la vida pública de Jesús.
5. Nombre del encuentro: Jesús anuncia un Reino distinto.
6. Signo: imagen de Jesús con una lámpara en la mano.
III. TEMA DE ESTUDIO
Análisis de la realidad.
● ¿Cómo imagina el Reino de los Cielos?
● ¿Qué nos hace llegar al Reino de los Cielos?
● ¿Cuáles son los signos que muestran el Reino de los Cielos, en su vida y en su comunidad?
IV. LECTIO DIVINA
1. Momento de encuentro con la Palabra.
Invocación al Espíritu Santo.
Lectio Divina: Mt 4, 12-17. (una vez proclamado el Evangelio procede a la lectio).
2. Momento formativo:
JESÚS ANUNCIA UN REINO DISTINTO
Después de afrontar las tentaciones (Cf. Mt 4, 1-11) Jesús se desplaza a la región norte, a la Galilea, donde ha estado la mayor parte de su existencia, específicamente en Nazará, otro nombre para designar a
Lectio Divina
La Palabra comprendida
MEDITATIO
La Palabra interiorizada
CONTEMPLATIO
La Palabra orada
La Palabra hecha vida
de la ley hebrea. Galilea era entonces un lugar donde el comercio y las relaciones públicas eran más visibles por la vida que se generaba alrededor del lago. Se preguntarán entonces ¿porqué el evangelista coloca a Jesús en este lugar?, ¿porqué escogería este ambiente para empezar el ministerio público? Mateo expresa, “el pueblo que habitaba en tinieblas”, puede indicar una vida desorientada, el pecado o la misma muerte. El mesías liberador volverá a conducir a su pueblo a la libertad, con respecto a los eventos ocurridos citados por el profeta Isaías ocurridos en el siglo VIII a.C., cuando el reino del norte fue destruido y cayó en manos del imperio Asirio. Ahora en las sombras de muerte descritas por el profeta y citadas por Mateo, aparece por dos ocasiones la palabra luz: “ha visto una gran luz... Una luz les ha amanecido”. El fin de la oscuridad y el nacimiento de un nuevo período en la historia del pueblo. La acción de iluminar las tinieblas que inicia Jesús se muestra a través de su predicación, sus primeras palabras son “conviértanse”, acción que llama a replantearse un nuevo estilo de vida que se hace luz y que su Palabra ilumina toda sombra de oscuridad.
3. Momento de socialización y misionero:
Se organizan los asistentes en grupos de tres personas aleatoriamente para compartir las enseñanzas que ha dejado este encuentro.
Momento misionero: escuchar y dar un buen consejo a alguien triste o afligido que lo necesite, en la familia, trabajo o comunidad.
Despedida.
Es un camino de oración que nos permite a través de la biblia el encuentro con Jesucristo de una forma personal y transformadora.
Nazaret; allí el evangelista Mateo narra que Jesús pasó su infancia; pero ahora después de su bautismo, su residencia será en Cafarnaúm, ciudad costera del mar de Galilea, la cual Jesús coloca como referencia para su actividad profética y misionera. La indicación geográfica que da Mateo sobre el inicio del ministerio público de Jesús, lleva a considerar que la esperanza, de una liberación de las fuerzas del mal es posible gracias a la presencia del Emanuel. De otra parte, el territorio norte después del exilio en Babilonia fue considerado como un lugar pagano al igual que el territorio de Samaria; estos eran lugares poco transitados por judíos observantes
Canto mariano. Oración y bendición final: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
San José de Cúcuta, junio 14 de 2026
San Juan Bautista
Fundación: 26 de mayo de 1966
Fiesta: 24 de junio
Párroco: José Giovanny Nieto Cano
Ubicación: barrio Guaimaral
Nuestra Señora del Perpetuo
Socorro
Fundación: 19 de septiembre de 1944
Fiesta: 27 de junio
Párroco: Álvaro Iván Gómez Suárez
Ubicación: barrio El Contento
Basílica Menor de Nuestra
Señora del Rosario de Chiquinquirá
Fundación: 7 de julio de 2020
Fiesta: 21 de junio
Párroco: José Elver Rojas Herrera
Ubicación: barrio San Luis
San Pablo, Los Patios
Fundación: 18 de febrero 1975
Fiesta: 29 de junio
Párroco: Jesús Omar Osma Aldana
Ubicación: barrio Centro
San Pedro Apóstol, La Parada
Fundación: 2 de febrero de 1974
Fiesta: 29 de junio
Párroco: Fabio Gonzalo Argüello Gutiérrez
Ubicación: corregimiento La Parada
San Pedro Apóstol, Villa caro
Fundación: 27 de agosto de 1990
Fiesta: 29 de junio
Párroco: Fabián Pacheco Llanes
Ubicación: frente al parque principal
Santos Apóstoles
Fundación: 2 de febrero de 1987
Fiesta: 29 de junio
Párroco: Wilson David Alba García
Ubicación: barrio Chapinero
SERVICIO TRÁMITE
El centro de Comunicaciones de la Diócesis de Cúcuta (CCDC) ofrece el servicio de trámite de partidas en Colombia para
Telf.: 607 589 6136 | Cel.: 322 891 6769
DEL 15 AL 30 DE JUNIO
ANIVERSARIOS
17. Víctor Alfonso Noriega Portillo
17. Jorge Enrique Higuera Guerrero
17. Jhon Freddy Medina Cuervo
17. Samuel Darío García Gómez
Cl. 9 #8-87 barrio El Llano serviciodepartidas@diocesisdecucuta.com DISEÑAMOS TRANQUILIDAD Y BIENESTAR TRABAJAMOS POR LA EXCELENCIA
18. Carlos Simón Pabón Cano
18. José Giovanny Nieto Cano
19. Jesús Alonso Rodríguez Veloza
26. Jaime Antonio Blanco Collantes
27. Ovidio Antonio Peñaranda Gutiérrez
30. Jhon Freddy Medina Cuervo
28. José Agustín García Sánchez
24. Jesús Rafael Mendivelso Benítez
23. Helí Peñaranda Celis
21. Diác. Permanente Sixto Alberto Leal Hernández
Semana de la Familia
Familia
Semana de la
Familias sembradoras de paz
PREPARAR LA TIERRA
(Crear condiciones para la paz en la familia)
OBJETIVO
Reconocer a la familia como espacio privilegiado de cuidado, sanación y reconciliación, identificando heridas, conflictos y aprendizajes que influyen en la construcción de paz.
SIGNO DEL DÍA
Tierra fértil en una vasija.
ILUMINACIÓN BÍBLICA
Este momento se desarrolla en tres pasos; escuchar la Palabra de Dios, iluminarla con la enseñanza de la Iglesia y llevarla a la vida cotidiana con gestos concretos. Así, cada familia comprende el mensaje y lo traduce en acciones sencillas que ayudan a cuidar y sostener la paz cada día.
● Lectura dialogada del texto bíblico. Salmo 85, 8–11.
● Iluminación desde Amoris Laetitia, # 37: la familia real, con fragilidades, es el lugar donde Dios actúa con ternura.
● Aporte pastoral: la paz comienza sanando el corazón y las relaciones más cercanas.
DINÁMICA
El mapa de las emociones familiares.
Consiste en que cada integrante dibuje su silueta corporal para ubicar, mediante colores o palabras, dónde sienten físicamente emociones como alegría, enojo, miedo o tristeza.
GESTO DE SANACIÓN Y PERDÓN
● Momento de entrega: escribir en un papel pequeño una herida o una actitud personal que daña la convivencia.
● La siembra del perdón: doblar el papel y enterrarlo en la vasija con tierra. No es sólo deshacerse de él, es entregárselo a Dios para que Él lo transforme en tierra nueva.
● Oración: un momento de silencio seguido de un abrazo familiar.
1 2 DÍA
SEMBRAR LA SEMILLA
(Valores y prácticas que inician la paz)
OBJETIVO
Promover la vivencia de valores cristianos y herramientas de resolución de conflictos que permitan transformar las tensiones familiares en oportunidades de crecimiento y reconciliación.
SIGNO DEL DÍA
Semillas de diferentes tipos.
ILUMINACIÓN BÍBLICA
Este momento se desarrolla en tres pasos: escuchar la Palabra de Dios, iluminarla con la enseñanza de la Iglesia y llevarla a la vida cotidiana con gestos concretos. Así, cada familia comprende el mensaje y lo traduce en acciones sencillas que ayudan a cuidar y sostener la paz cada día.
● Lectura: Mateo 13, 3–9 ó Gálatas 6, 7–9.
● Iluminación desde Amoris Laetitia, # 219: resaltar la importancia de la paciencia y el realismo en el amor; no esperar frutos inmediatos, sino cuidar el proceso.
● Aporte pastoral: la paz no es ausencia de problemas, sino la presencia de Dios en la gestión de nuestras diferencias.
DINÁMICA
El diccionario de la paz.
● Se entregan tarjetas con los valores (justicia, empatía, solidaridad, respeto, etc.).
● Cada familia debe definir qué significa ese valor con un ejemplo concreto de su casa. Ejemplo: justicia en mi casa es que todos ayudemos a lavar los platos, no solo mamá.
GESTO DE SIEMBRA
● Cada integrante toma un puñado de semillas.
● En silencio, piensa en un compromiso o valor que quiere sembrar en su familia esta semana.
● Se acercan a la vasija con tierra del encuentro anterior y siembran las semillas, simbolizando que el cambio comienza con un acto pequeño y personal.
3
DÍA
PEGAR Y CUIDAR
(Sostener la paz en el día a día)
OBJETIVO
Fortalecer los vínculos familiares mediante hábitos cotidianos de cuidado, protección y comunicación no violenta, entendiendo que la paz es una cons-
Semana de la Familia
trucción diaria que requiere atención y ternura.
SIGNO DEL DÍA
Una jarra con agua (o regadera) y una planta (puede ser la misma vasija donde se sembró).
ILUMINACIÓN BÍBLICA
Este momento se desarrolla en tres pasos: escuchar la Palabra de Dios, iluminarla con la enseñanza de la Iglesia y llevarla a la vida cotidiana con gestos concretos. Así, cada familia comprende el mensaje y lo traduce en acciones sencillas que ayudan a cuidar y sostener la paz cada día.
● Lectura dialogada: Juan 15, 4–5.
● Iluminación desde Amoris Laetitia, # 133: el Papa Francisco nos recuerda tres palabras clave para el cuidado diario: “permiso, gracias, perdón”.
● Aporte pastoral: la paz se sostiene en los detalles, un abrazo al llegar, una mesa compartida, una escucha sin juzgar.
DINÁMICA
El termómetro del cuidado.
● Cada familia recibe un dibujo de un termómetro (ver anexo). Deben marcar qué tan frío o cálido está el ambiente en temas como: escucha, protección de los niños, tiempo de juego y manejo del enojo.
● Se reflexiona: ¿qué podemos hacer para que el clima sea siempre cálido y seguro?
● Se sugiere usar colores para realizar la actividad.
● Ver anexo en el QR.
GESTO DE RIEGO Y COMPROMISO
● Un representante de cada familia toma la jarra y vierte un poco de agua en la tierra (signo del día anterior).
● Mientras lo hace, dice en voz alta una práctica de cuidado que se compromete a realizar. Ejemplo: prometo leerles un cuento a mis hijos o prometo no gritar cuando esté enojado.
Semana de la Familia
CRECER Y FORTALECER
(La familia como agente de paz comunitaria)
4
DÍA
OBJETIVO
Proyectar la vivencia de la paz familiar hacia el entorno social, reconociendo a la familia como una escuela de ciudadanía y reconciliación capaz de transformar su comunidad.
SIGNO DEL DÍA
Un fruto maduro (o una planta más grande) y una luz (vela o linterna).
ILUMINACIÓN BÍBLICA
En este momento del encuentro damos un paso hacia la reflexión profunda, iluminando nuestra experiencia con la Palabra de Dios y la enseñanza de la Iglesia. A través del mensaje de Jesús en el Sermón de la Montaña, reconocemos el llamado a ser constructores de paz y luz en medio de nuestras realidades cotidianas. La familia, lejos de cerrarse en sí misma, está invitada a proyectar su amor hacia los demás, transformándolo en gestos concretos de acogida, diálogo y solidaridad. Así, descubrimos que cada uno puede ser instrumento de reconciliación, tendiendo puentes allí donde más se necesitan.
● Lectura dialogada: Mateo 5, 9 y 14–16.
● Iluminación desde Amoris Laetitia, #183: la familia no es una burbuja aislada; tiene una misión social. El amor familiar se vuelve caridad social y hospitalidad.
● Aporte pastoral: ser constructores de paz significa no ser indiferentes al dolor del vecino y ser los primeros en tender puentes de diálogo.
DINÁMICA
Tejiendo comunidad desde nuestra familia.
a. Indicación general: invitar a los participantes a formar pequeños grupos (3–5 familias). Puedes iniciar con una frase sencilla:
Así como en casa aprendemos a hablar y amar, también aprendemos a convivir con los demás.
b. Diálogo en grupos. Entrega (o proyecta) las preguntas orientadoras y pídeles que conversen libremente. Para facilitar, sugiere que elijan un moderador y alguien que tome nota. Anímalos a hablar desde la experiencia, no desde la crítica a otros.
Para hacerlo más dinámico, pueden trabajar así:
Pregunta 1: identificar situaciones reales del entorno (sin dar nombres, evitando señalamientos).
Pregunta 2: hacer un pequeño examen familiar: ¿sumamos paz o conflicto?
Pregunta 3: nombrar 2 o 3 valores concretos que están enseñando (respeto, empatía, diálogo, perdón, etc.).
c. Símbolo sencillo: entrega a cada grupo un papel o cartulina donde dibujen o escriban:
● Una situación de conflicto del entorno.
● Un valor que puede transformarla.
Luego pueden pegarlo en un mural común (por ejemplo: construyendo paz en comunidad).
San José de Cúcuta, junio 14 de 2026
d. Puesta en común: cada grupo comparte brevemente una idea clave. El animador recoge elementos en común, resaltando:
● La importancia del ejemplo familiar.
● Cómo pequeñas acciones generan cambios reales.
● La necesidad de pasar del chisme al diálogo.
e. Cierre breve: ser constructores de paz empieza en casa, pero se nota fuera. Nuestra comunidad cambia cuando nuestras familias deciden vivir diferente.
GESTO DE CRIANZA Y RESILIENCIA.
Objetivo: ayudar a las parejas y familias a reconocer cómo Dios ha fortalecido su historia familiar en medio de las dificultades, y asumir compromisos concretos para educar hijos e hijas como constructores de paz en la comunidad.
Materiales: hojas o cartulinas, marcadores, cinta o pegante, velas o linternas, siluetas de frutos o árboles en papel música suave de fondo (opcional).
Desarrollo: para el signo se coloca en el centro del lugar:
● Un fruto maduro o una planta grande.
● Una luz encendida (vela o linterna).
5
DÍA
COSECHAR Y COMPARTIR
(Transmitir la paz a las nuevas generaciones)
OBJETIVO
Celebrar el inicio de los procesos de conversión vividos por las familias, reconociendo su papel como semillas de esperanza en el territorio y formalizando compromisos que aseguren la permanencia de la paz en el tiempo.
Semana de la Familia
SIGNO DEL DÍA
Un canasto con frutas (para compartir).
ILUMINACIÓN BÍBLICA
En este momento queremos reconocer que la fe, el amor y la paz también se transmiten de generación en generación. Así como Timoteo recibió el testimonio de su abuela y de su madre, nuestras familias están llamadas a dejar una herencia de valores, reconciliación y esperanza para quienes vienen detrás de nosotros.
● Lectura dialogada: 2 Timoteo 1, 5.
● Iluminación desde Amoris Laetitia, #193: nadie puede pensar que el debilitamiento de la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad. Ocurre lo contrario: perjudica la maduración de las personas.
● Aporte pastoral: la paz es un patrimonio familiar. Lo que hagamos hoy por sanar nuestras relaciones será la paz de nuestros nietos.
DINÁMICA
El testimonio de la cosecha.
Objetivo: este momento busca reconocer los frutos que han nacido en las familias durante la Semana de la Familia, valorando los cambios, aprendizajes y experiencias de reconciliación vividas en el hogar.
a. Compartir el fruto vivido: se invita a cada familia a dialogar brevemente y elegir:
● Una dificultad que hayan enfrentado como familia.
● Una forma diferente de reaccionar o resolver la dificultad, gracias a lo reflexionado en estos encuentros.
● El fruto que dejó esa experiencia (más diálogo, paciencia, unión, perdón, escucha, etc.).
Se sugiere que luego, algunas familias compartan su testimonio, en máximo 1 minuto.
Reflexión: los frutos más valiosos nacen cuando una familia decide no rendirse y aprende a amar mejor en medio de las dificultades.
b. La herencia de la paz: se invita a los adultos mayores o abuelos presentes a ponerse de pie y compartir una frase corta, consejo o enseñanza sobre la paz y la convivencia familiar para las nuevas generaciones.
Reflexión: hoy recogemos frutos de amor y reconciliación, pero también sembramos esperanza para quienes vienen después de nosotros. La paz que vivimos en familia puede convertirse en la herencia más hermosa para las nuevas generaciones.
GESTO
FINAL
El animador invita a todas las familias a reunirse alrededor del canasto de frutas y de los signos que acompañaron los encuentros anteriores. Se hace un breve momento de silencio para contemplar el camino recorrido durante la Semana de la Familia.
Mercatón 2026
Unidos por una región sin hambre, llevando la caridad de Cristo a los más vulnerables
CPor: Pbro. Carlos Eduardo Escalante Escalante, párroco de San Miguel Árcangel y director de la Fundación Diocesana Banco de Alimentos.
on el propósito de seguir llevando esperanza y alimento a miles de familias vulnerables de la región, la Fundación Banco Diocesano de Alimentos Mons. Oscar Urbina Ortega; realizó la campaña MERCATÓN 2026, una gran jornada solidaria que buscó movilizar a toda la comunidad en el marco de la celebración de la Solemnidad del Corpus Christi el pasado jueves 4 de junio en la Catedral San José y el domingo 7 de junio en las parroquias de nuestra Diócesis.
La campaña, que durante 17 años se ha consolidado como una de las iniciativas de solidaridad más importantes del departamento, invitó a los nortesantandereanos a donar alimentos no perecederos para fortalecer la atención que el Banco de Alimentos brinda a familias vulnerables, adultos mayores, niños, migrantes y comunidades afectadas por diversas situaciones de pobreza.
Durante la jornada de la MERCATÓN 2026, las parroquias de la Diócesis de Cúcuta, movimientos apostólicos, instituciones, empresas, organizaciones sociales y ciudadanos de buena voluntad unieron esfuerzos para recolectar alimentos que posteriormente serán clasificados y entregados en paquetes alimenticios a quienes más lo necesitan. La iniciativa busca no solo recaudar alimentos, sino también fortalecer la cultura de la solidaridad y el compromiso social de toda la comunidad.
Al cierre de esta edición del periódico La Verdad, se continúa llevando a cabo las rutas de recolección de los mercados donados en cada una de las parroquias por los fieles. En nuestra siguiente edición tendremos la totalidad de kilos donados y mercados entregados.
¿SABÍAS
QUE?
El periódico La Verdad, la emisora Vox Dei y la productora audiovisual Vox Dei CTV, se consolidaron como los medios de comunicación diocesanos al servicio del Evangelio y se unificaron en el Centro de Comunicaciones de la Diócesis de Cúcuta en el año 2008 durante la Administración Apostólica de Monseñor Ignacio Gómez Aristizábal, fundador.
Cuatro Décadas de Formación Sacerdotal:
Evolución histórica y pastoral del Seminario Mayor Diocesano
San José de Cúcuta (1986 - 2026)
Por: Pbro. Víctor Julián Flórez Ortiz, vicario parroquial de Sagrado Corazón de Jesús.
Introducción y fundamentos de sus inicios (1986)
La Iglesia Particular de Cúcuta, erigida el 2 de mayo de 1956, a través de la bula pontificia Ecclesiarum Omnium del Papa Pío XII, dependió durante tres décadas de seminarios de otras jurisdicciones eclesiásticas (para la formación de sus pastores). No obstante, el crecimiento demográfico y los desafíos sociopolíticos de la región exigían de manera urgente la creación de una institución propia.
El 25 de diciembre de 1985 por decreto diocesano Nº 21, Monseñor Alberto Giraldo Jaramillo creaba el Seminario Mayor Diocesano San José. Los motivos principales se fundamentaron en el principio eclesiológico de dotar a la diócesis de un clero con arraigo e identidad local, capaz de comprender e incidir directamente en la población nortesantandereana. Según el decreto, el seminario inició labores el 10 de febrero de 1986, bajo la guía del reverendo padre Gregorio León de la Compañía de San Sulpicio. Tras la bendición solemne de sus instalaciones el 19 de marzo del mismo año, se inauguró no solo una planta física, sino un proyecto de esperanza eclesial, diseñado para cultivar las primeras vocaciones nativas en un territorio sediento de acompañamiento espiritual.
Consolidación y evolución formativa (1986 - 2006)
Las dos primeras décadas del Seminario estuvieron marcadas por el reto de la institucionalización y la estructuración académica. Pasar de un pro-
yecto inicial a una facultad formal requirió una profunda maduración de las etapas de Discipulado (Filosofía) y Configuración (Teología). Durante el período de 1986 a 2000, el seminario recogió sus primeros frutos con las ordenaciones sacerdotales. Estos primeros neopresbíteros formados íntegramente en la casa de San José validaron el esfuerzo diocesano y generaron un aumento progresivo de las vocaciones. En el plano académico, el currículo de estudios estuvo fuertemente influido y guiado por las directrices del Directorio General para la Catequesis y los documentos pontificios sobre formación sacerdotal (la exhortación Pastores Dabo Vobis de 1992). Esta base curricular permitió articular la formación intelectual con las dimensiones humana-comunitaria, espiritual y pastoral, garantizando que los futuros sacerdotes no solo fueran académicos, sino verdaderos pedagogos de la fe viviendo la experiencia de la Escuela de Jesús.
Al arribar al año 2026 y celebrar sus 40 años de existencia, el Seminario Mayor Diocesano San José ha alcanzado una innegable madurez institucional. La casa de formación ha dejado de ser un centro meramente receptor de vocaciones, para convertirse en un eje de espiritualidad formando sacerdotes según el cora-
zón del Buen Pastor. A partir del año 2016, el Seminario ha adoptado el nuevo documento de la Iglesia sobre la formación sacerdotal llamado Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, que traduce “El Don de la Vocación Presbiteral”, implementando de manera formal la etapa propedéutica, la etapa de síntesis pastoral y fortaleciendo el proceso formativo en dos etapas claves llamadas discipulado y configuración. En el artículo anterior les hice mención al decreto Nº 21 de 1985, hoy les presento algunos apartados del decreto Nº 22 del mismo año:
DIÓCESIS DE CÚCUTA, Archivo curia diocesana, Decreto Nº22, del 25 de diciembre de 1985.
Alberto Giraldo Jaramillo, Obispo de la Diócesis de Cúcuta,
CONSIDERANDO:
1. Que por Decretro N° 21 expedido en el día de hoy en esta Curia Diocesana ha sido eregido el “Seminario Mayor Diocesano San José” con personería jurídica en la Iglesia y reconocida a su vez por el Estado de acuerdo a la Ley concordataria vigente.
2. Que se hace necesario nombrar el Rector y representante jurídico de este Seminario Mayor Diocesano San José, así como también el grupo de profesores que conformen el equipo de formadores de los futuros sacerdotes.
3. Que se ha obtenido de la Compañía de San Sulpicio el aporte de dos sacerdotes para iniciar el Seminario Mayor de la Diócesis.
DECRETA:
1. Nómbrese Rector del “SEMINARIO MAYOR DIOCESANO SAN JOSÉ” al R. P. GREGORIO LEON de la Compañía de San Sulpicio, presentado por su respectivo Superior Provincial.
2. Nómbrese para conformar el equipo de formadores en el Seminario Mayor Diocesano San José a los RR. PP. GREGORIO LEÓN y Joaquín Cortés y a los Señores Presbíteros PEDRO ALEJANDRINO BOTELLO ORTEGA y ADOLFO VILLAMIL GONZÁLEZ de esta Diócesis.
3. Nómbrese Ecónomo del Seminario Mayor Diocesano San José al Señor Presbítero ADOLFO VILLAMIL GONZÁLEZ.
4. Los nombrados en este Decreto deberán registrar su posesión en la Vicaría General de la Diócesis. Expedido en San José de Cúcuta, el 25 de diciembre de 1985.
BIBLIOGRAFÍA
CONGREGACIÓN PARA EL CLERO, El don de la vocación presbiteral. Ratio fundamentalis institutionis sacerdotalis, L’Osservatore Romano, Ciudad del Vaticano, 2016.
DIÓCESIS DE CÚCUTA, Archivo curia diocesana, Decreto N0 21, 25 de diciembre de 1985.
DIÓCESIS DE CÚCUTA, Archivo curia diocesana, Decreto N0 22, 25 de diciembre de 1985.
IOANNES PAULUS PP. II, Exhortación apostólica Pastores dabo vobis (25 de marzo de 1992) sobre la formación de los sacerdotes en la situación actual, Tipografía Políglota Vaticana, Ciudad del Vaticano, 1992.
LOficina de la Cultura del Cuidado y Buen Trato
Por: Pbro. Álvaro Iván Gómez Suárez, párroco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
a Iglesia, como madre y maestra, tiene la misión permanente de anunciar el Evangelio y acompañar la vida de las personas desde el amor, la dignidad y el respeto. En este contexto nace la Oficina de la Cultura del Cuidado y Buen Trato de la Diócesis de Cúcuta, un espacio pastoral y formativo que busca promover ambientes seguros, sanos y responsables dentro de todas las acciones pastorales y evangelizadoras en nuestra Iglesia Particular.
Desde la misión de la Iglesia, de anunciar el Evangelio, de cuidar de los mas pequeños y de la realidad actual de nuestra sociedad; estamos llamados a asumir como Iglesia un compromiso más profundo, permanente y responsable con la dignidad humana que exige no buena intenciones; sino una respuesta clara y comprometida frente a la protección de niños, niñas, adolescentes y personas en condición de vulnerabilidad, creando espacios, ambientes seguros, relaciones sanas y una verdadera Cultura del Cuidado dentro de todas las estructuras eclesiales y pastorales. Por esta razón, la Diócesis de Cúcuta ha fortalecido su compromiso institucional y pastoral mediante la creación de la Oficina del Cuidado y Buen Trato, con procesos orientados a la prevención, formación y acompañamiento, inspirados en los principios del Evangelio y en el llamado de la Iglesia universal a construir comunidades donde prevalezcan el respeto, la transparencia y el cuidado mutuo.
La misión de la Oficina de la Cultura del Cuidado y Buen Trato consiste en promover, implementar y fortalecer una cultura de respeto, protección y acompañamiento hacia niños, niñas, adolescentes y personas vulnerables dentro de la Diócesis de Cúcuta. Este trabajo se desarrolla mediante procesos de formación, prevención, orien-
tación y seguimiento de protocolos, garantizando que toda acción pastoral, educativa y administrativa se realice con responsabilidad, ética y amor al prójimo.
La Cultura del Cuidado no es únicamente un conjunto de normas o protocolos; es, ante todo, una forma de vivir el Evangelio desde la cercanía, la escucha y la responsabilidad. Significa reconocer el valor sagrado de cada persona humana y asumir el compromiso de proteger especialmente a quienes pueden encontrarse en situaciones de fragilidad o vulnerabilidad. Por ello, la Oficina impulsa constantemente espacios de reflexión y capacitación dirigidos a sacerdotes, religiosos, seminaristas, agentes pastorales, catequistas, empleados y laicos comprometidos con la misión evangelizadora.
Entre las principales acciones que desarrolla esta Oficina están: los encuentros de formación en Cultura del Cuidado, talleres de prevención, orientación sobre señales de alerta, socialización de rutas de atención y denuncia, acompañamiento institucional y promoción del buen trato en los ambientes pastorales y educativos. Estas iniciativas permiten fortalecer la conciencia comunitaria y fomentar relaciones humanas basadas en el respeto, la empatía y la corresponsabilidad.
Asimismo, la Oficina de la Cultura del Cuidado trabaja para consolidar protocolos claros y eficientes que permitan actuar oportunamente frente a cualquier situación que atente contra la integridad y dignidad de las personas. La prevención se convierte así en una herramienta fundamental para generar confianza dentro de la comunidad eclesial y garantizar ambientes seguros donde todos puedan crecer humana y espiritualmente.
La visión de esta oficina es ser una referencia diocesana y pastoral en la promoción de la Cultura del Cuidado y buen trato, consolidando una Iglesia que protege, acompaña y forma comunidades seguras y responsables. Este propósito busca que todos los miembros de la Diócesis de Cúcuta obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas, agentes pastorales y laicos asuman de manera permanente la responsabilidad de cuidar y respetar a los más vulnerables, fortaleciendo la confianza de la comunidad, siendo testimonio vivo de la misericordia y el amor de Dios.
Hablar de cultura del cuidado implica también promover una transformación de actitudes y comportamientos cotidianos. El buen trato debe reflejarse en la forma de escuchar, orientar, corregir y acompañar a las personas. Cada miembro de la Iglesia está llamado a convertirse en promotor de
ambientes sanos, donde prevalezcan la fraternidad, la acogida y el respeto mutuo. De esta manera, la evangelización se hace más auténtica y coherente con el mensaje de Cristo.
La Oficina de la Cultura del Cuidado y Buen Trato representa, por tanto, un signo concreto del compromiso de la Diócesis de Cúcuta con la dignidad humana y la protección integral de las personas. Su labor pastoral y preventiva, fortalece la misión evangelizadora de la Iglesia y contribuye a construir comunidades más humanas, seguras y solidarias.
Desde la Cultura del Cuidado, la Iglesia reafirma que toda persona merece ser tratada con respeto, amor y dignidad. Cuidar es una expresión del Evangelio y una responsabilidad compartida que permite construir una sociedad más justa, fraterna y esperanzadora. La Diócesis de Cúcuta, a través de esta oficina, continúa trabajando para que el cuidado y el buen trato sean una realidad permanente en todos los espacios eclesiales y comunitarios.
La Oficina de la Cultura del Cuidado y Buen Trato se encuentra ubicada en la Av. 1 # 27-131 barrio San Rafael, Tercer piso de la Curia Diocesana. El número de contacto es: 314 296 1858.
Creciendo con Jesús cada día: el Tiempo Ordinario
Por: Sem. Duván Alfonso Cisneros Díaz, II de discipulado.
Después de celebrar la Navidad, la Semana Santa, la Pascua y Pentecostés, la Iglesia vive un tiempo llamado Tiempo Ordinario.
Durante este tiempo seguimos acompañando a Jesús en su camino. Escuchamos sus enseñanzas, conocemos sus milagros y aprende- mos a amar como Él nos amó.
El color de este tiempo es el verde. Este color nos recuerda las plantas y los árboles que crecen cada día. Así también nuestra amistad con Jesús crece cuando rezamos, vamos a misa, ayudamos a los demás y hacemos el bien.
Aunque no haya una gran fiesta, Jesús sigue caminando con nosotros. Él está presente en nuestra familia, en la escuela, en nuestros amigos y en cada momento de nuestra vida.
El Tiempo Ordinario nos enseña que podemos seguir a Jesús todos los días, haciendo pequeñas cosas con amor y alegría.
RESPONDE:
• ¿Qué color representa el Tiempo Ordinario?
• ¿Cómo puedes crecer en tu amistad con Jesús?
• ¿Dónde puedes encontrar a Jesús en tu vida diaria?
COMPROMISO:
hacer una buena acción por alguien de mi familia o de mi escuela para demostrar mi amor por Jesús.
El niño del PEIP
MOMENTO CREATIVO:
colorea el árbol de color verde. En cada hoja escribe una acción que te ayude a acercarte más a Jesús: rezar, compartir, obedecer, ayudar, perdonar, sonreír o asistir a la misa. Entre otras que con ayuda de tus familiares podrás descubrir.
Vayan y hagan discípulos, viviendo el misterio litúrgico
Por: Diác. Edinson Joaquín Aparicio Gómez, colaborador del Centro de Comunicaciones.
XI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
“Vayan y proclamen que ha llegado el Reino de los Cielos” (Mt 9, 36–10, 8).
El Evangelio de Mateo nos presenta a Jesús contemplando a la multitud con profunda compasión, porque estaban “cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor”. Este sentimiento de misericordia es el punto de partida de la misión. Antes de enviar a sus discípulos, Jesús se deja conmover por las necesidades de su pueblo. Luego los llama, les comunica su autoridad y los envía a anunciar una buena noticia: el Reino de los Cielos ya está presente en medio de los hombres. La misión, por tanto, no nace de una iniciativa humana, sino de la mirada amorosa de Cristo que llama y envía para servir.
Jesús no quiere que el anuncio del Evangelio quede reservado para unos pocos; por eso forma discípulos que continúen su obra de sanar, liberar y llevar esperanza. La misión cristiana consiste en hacer visible la cercanía de Dios allí donde hay sufrimiento, desánimo o necesidad de amor. Recordando las palabras de san Agustín: “para ustedes soy obispo, con ustedes soy cristiano” (Sermón 340,1) nos ilumina y nos enseña, que toda vocación en la Iglesia es un servicio. Nadie es llamado por sus propios méritos, sino es Dios mismo quien nos llama para colaborar en la construcción del Reino de Dios. Cada bautizado es discípulo y misionero según el lugar que ocupa en la familia, en el trabajo y en la sociedad.
A la luz de esta Palabra, respondamos a la invitación de mirar la figura del padre de familia aquel que hoy resaltamos como un auténtico misionero en su hogar. Su capacidad de amar, proteger, orientar, trabajar con responsabilidad, corregir con prudencia y dar ejemplo de fe lo convierten en un signo de la presencia de Dios para los suyos. Cuando un padre vive con generosidad su vocación, responde al llamado del Señor y anuncia el Reino no solo con palabras, sino con el testimonio cotidiano de una vida entregada. Que cada hombre descubra que su misión comienza en el propio hogar, donde Dios le confía la hermosa tarea de ser guía, servidor y testigo de su amor para la familia.
XII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
“No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma” (Mateo 10, 26-33) .
En este pasaje, Jesús anima a sus discípulos a no dejarse vencer por el miedo ante las dificultades de la misión. Queda claro que la verdadera seguridad no está en las fuerzas humanas, sino en Dios Padre, que cuida de sus hijos y sostiene su camino.
Esta enseñanza nos invita a confiar plenamente en las capacidades y dones que Dios concede a todo fiel bautizado. La misión cristiana no depende únicamente de nuestras habilidades, sino de la gracia del Señor, que fortalece nuestra debilidad y nos da la fuerza necesaria para cumplir su voluntad.
San Agustín expresa esta verdad con una profunda oración: “da lo que mandas y manda lo que quieras” (Confesiones X, 29, 40). Es así, la manera cómo podemos reconocer que Dios siempre concede la gracia necesaria para responder a su llamado. Que, a la luz de su Palabra, nos impulse a vivir con confianza, buscando cada día aquello que es bueno y agradable al Señor, para que nuestras obras reflejen su amor y su presencia en el mundo.
Crucigrama
Horizontales
2.Virtud que anima al cristiano a confiar plenamente en Dios.
4. Don divino que libera del pecado y conduce a la vida eterna.
7. Nombre dado a un fragmento específico de la Sagrada Escritura.
9. Expresión doctrinal que indica que el Hijo tiene la misma naturaleza del Padre.
12. Acto de venerar y reconocer la grandeza de Dios.
13. Unión espiritual del creyente con Cristo y con la Iglesia.
14. Sacramento en el que Cristo permanece como Pan de Vida.
15. Estudio teológico sobre las realidades últimas y la vida eterna.
Verticales
ORACIÓN A SANTA MÓNICA POR LA PAZ EN LAS FAMILIAS
Oh santa Mónica, que por medio de tu paciencia y plegarias obtuviste de Dios la conversión de tu marido y la gracia de vivir en paz con él; obtén para nosotros, te suplicamos, la bendición de Dios omnipotente, para que la verdadera armonía y paz reinen en nuestras casas y hogares, y que todos los miembros de nuestras familias puedan alcanzar la vida eterna. Amén.
1. Rama de la teología que estudia el misterio de la salvación.
3. Buena noticia anunciada por Jesucristo al mundo.
5. Cambio del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
6. Obra salvadora realizada por Cristo mediante su entrega en la Cruz.
8. Amor compasivo y bondadoso de Dios hacia la humanidad. 10. Fariseo que sostuvo un diálogo nocturno con Jesús. 11. Misterio de un solo Dios en tres Personas divinas.
Que el Señor fortalezca sus vidas, para que sean constructores de paz y les conceda la gracia de cuidar y acompañar a sus hijos dando testimonio de los valores del Evangelio.
VOCACIONAL CAMPAMENTO
NATIVIDAD DE SAN
Juan Bautista
24/06/2026
Su nacimiento es el anuncio que la Luz del mundo ya está cerca. Pidamos la gracia de ser, como Juan, precursores de Cristo en nuestros hogares y lugares de trabajo, llevando esperanza y conversión.