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Periódico Al Derecho Edición 33

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¿Derecho a discriminar?

Periódico de los estudiantes de la Facultad de derecho Jurídica

Política

Opinión

Cultura

Mayo 2014

Edición Nº 33

R

alderecho@uniandes.edu.co

Facultad

Al evés

Una uniandina habla de Yopal sin agua

Beatles en casa

Hay quienes dicen que The Beatles ha sido una de las bandas más influenciables en el mundo de la música. Sin embargo, estos cuatro jóvenes ingleses no sólo marcaron una serie de generaciones musicales sino toda una humanidad. Aquí, una fan empedernida cuenta cómo este amor por la música, inculcado por su familia, llegó a convertirse en una religión.   Pág. 23

Yo también quise estudiar derecho Fuente: archivo revista Semana

Muchos colombianos ya andan hartos de que cada cuatro años se Una estudiante de medicina de la Universidad elijan los mismos y punto seguido Javeriana cuenta por qué escogió esa carrera gobiernen igual. No hay cambio sobre el Derecho en un relato espontáneo y entre quienes gobiernan, pero más grave todavía es que no lo haya apasionante.

entre los electores. Parece que nos quedamos estancados en esas viejas costumbres: enfadarnos para seguir viviendo como lo hemos venido haciendo.   Págs. 10-11

Pág. 25

¿Las mujeres al poder? En las pasadas elecciones del 9 de marzo fueron elegidas 52 mujeres al Congreso. Esta cifra nunca había sido tan alta y muchos se han mostrado sorprendidos por el porcentaje de mujeres electas. Sin embargo, lo que debería sorprendernos no es el número de mujeres que fueron elegidas sino que esa cifra nos parezca alta en pleno siglo XXI.

Que nos invada la culpa para que reaccionemos Este es un relato honesto y conmovedor sobre la atípica amistad de un estudiante con un reciclador. Una historia que cuestiona el discurso liberal y señala las hipocresías que se ocultan bajo éste.

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El país del señor de las moscas

Págs. 16-17

Págs. 4-5


Editorial

Al Derecho

La cara amable del Consultorio Jurídico Hay varias cosas que podríamos resaltar y discutir sobre lo dicho en la entrevista, sin embargo, quisiéramos limitarnos a una de las respuestas de Horacio: la idea del Consultorio Jurídico como un servicio social. Muchos de los estudiantes de esta facultad, durante la carrera y en el tramo final de ésta, nos visualizamos a futuro trabajando para grandes empresas o en alguna firma importante de abogados. Son minoría los que realmente quieren dedicar su vida al ejercicio del derecho desde una función social. De ahí la relevancia que tiene esta práctica durante nuestra formación como profesionales. Es cierto que en estas páginas se han criticado muchos aspectos del funcionamiento interno del Consultorio Jurídico, como el exceso de trámites que hay que realizar para cualquier actuación interna o externa; las desequilibradas cargas laborales que existen entre las áreas y entre los miembros de CJ1 y CJ2, por citar solo unos ejemplos. También desde este espacio hemos intentado poner en conocimiento de los actores de la facultad el sentir de algunos estudiantes inconformes con el Consultorio. Sin embargo, es importante que quienes se estén formando como abogados y aún les falta un tiempo para llegar a este punto, conozcan también las bondades que tiene este año de trabajo. La práctica de Consultorio Jurídico deja muchas enseñanzas: Algunas tan elementales como el manejo responsable del tiempo y el cumplimiento de horarios. Otras un poco más prácticas aunque también básicas: se aprende a hacer un memorial, una demanda, una liquidación de prestaciones sociales, una tutela, entre otras. Es durante este año que por fin se comprende por qué la justicia de este país es un elefante con paso de tortuga. Pero más allá de eso, el aprendizaje que podría rescatarse como más valioso es el de trabajar en beneficio de una persona de bajos recursos que no tiene capacidad económica para pagar un abogado. Ahí está la verdadera satisfacción y el mejor aprendizaje. Una gran parte de los usuarios del Consultorio son personas muy agradecidas con el trabajo y con la ayuda que se les brinda en este lugar. Y seguramente eso es lo que nos quede tras en el paso por este lugar: la gratitud que tienen los usuarios con los estudiantes. Así como en un futuro es probable que muchos ingresen a una firma de abogados a manejar asuntos corporativos o tributarios de multinacionales y empresas muy importantes para el desarrollo de sus negocios, el Consultorio Jurídico es quizás el único momento de la carrera donde damos algunos pasos fuera de nuestra burbuja y conocemos algunas –solo algunas–dificultades de la gran parte de la población de este país. Con el simple hecho de bajar a los juzgados de la carrera décima y ver cómo el mundo cambia en un par de cuadras o de escuchar los casos de la gente en la atención al público podemos ver una parte de la verdadera Colombia y no la del mundo de comodidad en el que nos desenvolvemos la mayoría de los estudiantes de esta facultad. Diego Alonso Co-director Periódico Al Derecho d.alonso36@uniandes.edu.co 2

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Periódico Al Derecho Abril - Junio Edición 33 - Mayo de 2014 alderecho@uniandes.edu.co periodicoalderecho.uniandes.edu.co Directores Diego Alonso Cruz Miguel Reyes González Consejo Editorial Manuela Beaudoin Juan Carlos Durán Uribe Alexandra Echeverry Sompolas Felipe García Rubio María Iragorri Amaya Mariana Lara Valencia Daniel Montoya Aguillón Andrés Morales Arias Simón Vargas Morales Sergio Daniel Vargas Mora Diseño Editorial Andrea Viviana Barrera Diseño Electrónico Ricardo Rojas Zamudio Impresión Legis S.A. Las opiniones de nuestros columnistas no necesariamente comprometen la posición editorial de Al Derecho

Editorial La cara amable del Consultorio Jurídico------------------------------------- 2 Jurídica Ciudadanías invisibilizadas: la ‘I’ en ‘LGBTI’- El país del señor de las moscas----------- ¿Derecho a discriminar?------------------- El imperio de la ley, ¿Cuándo le conviene a quién?------------ Política Opinión de una joven inexperta: ¿por qué debemos meter la cabeza en la política?-----------------------------Cambiar nuestras costumbres democráticas-----------------------------Una uniandina habla de Yopal sin agua-¿Las mujeres al poder?-------------------Las protestas, los votos, ¿y el cambio?--La democracia en Colombia, más acá de los lugares comunes------------------Opinión Que nos invada la culpa para que reaccionemos-----------------------------Perdón si se sienten discriminadas------Se busca- ---------------------------------El estigma de la biblioteca jurídica-------

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Cultura Elogio de la nostalgia--------------------- 21 La noche----------------------------------- 22 Beatles en casa---------------------------- 23 Facultad Derecho en las nubes--------------------- 24 Yo también quise estudiar derecho------ 25 Aprender a aprender derecho------------ 26 Al

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En la edición pasada de este periódico, Horacio Cruz, director del Consultorio Jurídico, en una entrevista con Miguel Reyes, co-director de este periódico, intentó aclararle a los estudiantes y a la facultad varios temas que causan controversia en torno a este lugar. Horacio se refirió a las críticas, a las verdades, medias verdades y a los mitos que existen sobre esta práctica jurídica.

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Al Derecho

Por: Julián Salamanca Latorre Estudiante de Derecho - Universidad Nacional de Colombia

El conocimiento en occidente, en especial desde la Ilustración europea, ha tenido como una de sus bases la concepción de los fenómenos del universo desde una perspectiva binaria. Vivimos entre dicotomías: racional/irracional, pensamiento/sentimiento, duro/suave, correcto/incorrecto, justo/injusto, legal/ilegal, y en últimas masculino/ femenino.

Ciudadanías invisibilizadas: la ‘I’ en ‘LGBTI’ Tal vez uno de los temas que menos se conocen en el debate sobre los derechos de la comunidad LGBTI es el de la situación actual de las personas Intersexuales. Un estudiante de Derecho de la Universidd Nacional analiza por qué esta población vulnerable ha recibido tan poca atención.

Así, cuando aparecen realidades que desafían está lógica fenomenológica, el sistema tiene dos opciones: Adaptarse o censurar. El Derecho no es ajeno a la concepción binaria del mundo por la estrecha relación que mantiene con las prácticas sociales, de esta forma, como saber y práctica y dada su imposibilidad para prever todos los conflictos y hechos sociales, el Derecho está en constante construcción y debe, por lo tanto, tomar alguna decisión cada vez que alguien ponga en desafío a su lógica interna. Este es el caso de las personas Intersexuales que representan alternativas al modelo binario: masculino/femenino, hombre/mujer y que contrarían la heteronormatividad. Lamentablemente, frente a la existencia de estas personas, la mayoría de los ordenamientos jurídicos contemporáneos han asumido una postura ‘invisibilizadora’, tratando de anular la personalidad de la comunidad Intersexual con el ánimo de hacerlos encajar en el modelo binario hombre/mujer. La sexualidad humana y todo el misterio que rodea su origen, desarrollo y manifestaciones han ocupado un papel central en los debates sociales, morales, políticos, jurídicos y hasta económicos. Frente a las sexualidades diversas, la tensión en el debate ha estado liderada por dos posturas bastante antitéticas: La postura del género como construcción social y la postura que lo determina como factor biológico. En el caso de la primera, se afirma que lo que es femenino y lo que es masculino no está ligado a aspectos físicos de la persona sino que demuestran ser elementos altamente maleables que dependen del modo de crianza y el ambiente cultural en que se desarrolle el sujeto. La segunda postura liga el género con la genitalidad, que pareciese estar allí como una verdad interna y necesaria. Bastantes ideas se han dado en el debate, estando amparadas bajo la luz de las dos teorías expuestas, que parecen llevar una guerra fría en los cuerpos hu-

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Fuente: Commons. wikimedia.org

manos como campo de batalla. Definir si el género está ligado a la genitalidad o al vaivén de la sociedad parece tener de fondo una pugna por la legitimación de intervenciones quirúrgicas para el mantenimiento del binarismo macho/ hembra o de tratamientos terapéuticos y hormonales que le permitan al sujeto decidir su género y la forma en que desea vivir la sexualidad pero acoplándose al binarismo. En últimas, la batalla se reduce a si el género es impuesto o elegido pero siempre bajo una lógica de respeto por binarismo sexual. Sin embargo, frente a estas teorías se han levantado las voces de protesta de quienes gritan: No somos ni hombres ni mujeres, simplemente somos. La primera pregunta que valdría la pena hacerse es: ¿Son las personas Intersexuales ciudadanos invisibles o invisibilziados? A mi parecer, entender a esta comunidad como ciudadanos invisibles sería menospreciar todos sus actos de resistencia y el terreno que de a poco se ha ganado a nivel de reconocimiento, aceptarlos como invisibles nos reduciría a defensores de la lógica del binarismo sexual. Así pues, en mi concepción la comunidad Intersexual sufre de un proceso de invisibilización, no se trata de que no existan, no estén presentes o sean muy pocos, se trata de un proceso de censura comandado desde diferentes esferas que pretenden

mantener como hegemónico el pensamiento dominante. El debate prácticamente no se ha planteado en materia política ni jurídica, por ello hay algo claro: Los intersexuales en Colombia no existen legalmente, pues de acuerdo con nuestra legislación, y basta con ver cualquier formulario, sólo existen Mujeres y Hombres. No pasa así en Alemania, país que se convirtió el pasado 01 de noviembre en el primero en reconocer la existencia de un tercer género en Europa; de ahora en adelante, los bebés que nazcan y cuyo sexo biológico no esté claramente definido podrán ser registrados sin precisar si son niño o niña gracias a la creación de una categoría indefinida en el registro civil. Ahora, si bien hay ahora un reconocimiento a sexualidades indefinidas, el aparato jurídico y social alemán funciona bajo la lógica binaria hombre/mujer, por lo cual se tendrán que presentar propuestas de ley para temas como matrimonio entre aquellos con sexualidad indefinida, su régimen de salud, derechos pensionales y cuestiones elementales como ¿a qué baño entrará un intersexuado cuando vaya a la escuela?. Alemania no es el único: la lucha por el reconocimiento del tercer género alrededor del mundo ha ganado espacios de a poco en poco, como en Nepal en 2007, India con el reconocimiento de los ‘Hijras’, Pakistán y Australia en 2010 y Nueva Zelanda en 2012. Necesitamos entonces que estos debates se den en Colombia, ya sea en el seno del Congreso o en la Corte Constitucional; el Estado, regido bajo la Constitución de 1991 y la interpretación que de ella haga la Corte no puede seguir ignorando la realidad de muchos de sus ciudadanos, mucho menos puede pretender encajarlos en el modelo binario si ha sido decisión de estos rebelarse contra aquel. Por ahora y dada la complejidad y extensión del tema, quedan estos elementos como insumo de reflexión y debate, esperando que con el poder de la palabra demos fuerza y visibilidad a aquellos a quienes los viejos espíritus que aún habitan nuestra ley tratan de esconder. Mayo 2014

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El país del señor de las moscas George Zimmerman y Fabio Salamanca sólo comparten el hecho de haber sido procesados por homicidio. Este artículo, cargado de buenas referencias, con una dosis de creatividad analiza la reacción que ha tenido la sociedad frente al desenlace de estos dos casos. Por: María Mónica Acosta, estudiante de noveno semestre de derecho

Para los lectores juiciosos de la prensa internacional, el nombre de George Zimmerman es familiar. Para los que no, se trata de un hombre de 28 años, blanco, hijo del ex magistrado de Virginia Robert Zimmerman, que en la noche del 26 de febrero de 2012 disparó contra Trayvon Martin de 17 años, un joven de raza negra, porque le pareció sospechosa su presencia (Martin llevaba un hoodie). El barrio de Zimmerman The Retreat en Twin Lakes estaba siendo objeto de constantes robos por lo que Zimmerman se había ofrecido para ser vigilante del conjunto.

Ambos casos comparten el mismo delito: homicidio. Causado de formas diferentes y con desenlaces opuestos. Pero lo más importante de estos dos casos fue la reacción que tuvo el público con éstos. El jurado compuesto de nueve mujeres (todas blancas y una latina) lo declararon inocente y encontraron su actuación fundado en la legítima defensa por miedo de muerte o gran daño físico. Los hechos (grabados ya que Zimmerman llamó a la policía al notar la presencia de Martin) denotan que la policía le dice en repetidas ocasiones que no tome acción por mano propia, le preguntan si Martin está armado lo cual Zimmerman no alcanza a ver (nunca estuvo armado), Zimmerman repetidamente dice que es un joven negro en un hoodie, con las manos en los bolsillos y que claramente se ve que está planeando algo, que hay algo mal con él. Martin empieza a correr y Zimmerman lo persigue, la policía le dice que no necesita que haga eso, y esta persecución termina en el asesinato de Martin. 4

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Fuente: insyde.org.mx

Fabio Salamanca es un joven de 23 años, estudiante de los Andes, conducía el 12 de julio con 3 grados de alcohol en su sangre por la calle 26 en la camioneta Audi de placas RBQ 712 y causó la muerte de dos mujeres, Diana Milena Bastidas y Ana Eduvina Torres de 27 y 25 años respectivamente. El conductor del taxi, Hollman Cangrejo quedó parapléjico después del accidente.

“El público y el manejo de los medios en la administración de justicia hicieron parecer como si Salamanca estuviera libre, como si no conocieran el proceso penal en Colombia; en el caso Zimmerman que también fue muy documentado, el público y los medios siempre supieron cómo funcionaba la ley”. La audiencia estadounidense se indignó con el hecho de que la ley en Florida diera para declarar la inocencia de un hombre que disparó contra un joven negro, fundando en el simple hecho de miedo, sin que éste lo agrediera y denominaran esto derecho a la defensa propia (Stand-Your-Ground-Law). No se indignaron con la jueza, ni con el jurado, ni con la fiscalía, sino con la ley de Florida y su flexibilidad para favorecer a Zimmerman. Salamanca fue detenido “con las manos en la masa” que jurídicamente traduce a flagrancia. Se le practicó una prueba de alcoholemia pero el término para legalizar la captura (36 horas para llevarlo ante el juez de control de garantías

art. 301 CPP) se venció y se internó en una clínica psiquiátrica. La jueza Carmen Gualteros revisó los requisitos (las causales) necesarios para evaluar si procedía la medida de aseguramiento, ya que fue culpado por la fiscalía (se le llama imputación) por el delito de homicidio culposo. Se debe tener dos requisitos, uno de objeto: que la pena tenga mínimo 4 años o esté dentro de la lista taxativa que indica el código y dos, un material: que el imputado (es decir, la persona acusada) no pueda comparecer al proceso, que exista un riesgo de obstrucción a la justicia o un peligro inminente para la comunidad o la víctima. Sigue en la pág. 5


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Ambos requisitos se deben cumplir por medio probatorio y como mínimo se deben tener dos indicios de alguna de estas causales, de lo contrario no se impondrá ya que interrumpe el derecho a la libertad. La gravedad del delito no es suficiente para que se aplique esta medida, no es un análisis discrecional sino probatorio(1). Y si Salamanca compareció a su imputación y entregó su parte es un indicio que no entorpecerá el proceso. “Eso es lo que quiero que entiendan. Yo doy mi fallo basado en derecho. Si la Fiscalía presenta mejores argumentos en el camino, mi decisión puede ser cambiada por el juez de Conocimiento. Salamanca no está libre del todo, él sigue vinculado al proceso” dijo la juez Carmen Gualteros en la revista Semana, de 31 de julio de 2013. La jueza Carmen Gualteros al no imponer una medida de aseguramiento ahora tiene una investigación para comprobar que no cometió ninguna irregularidad. Y aquí es donde fallamos y se nota nuestra ignorancia ante la ley. El público y el manejo de los medios en la administración de justicia hicieron parecer como si estuviera libre, como si no conocieran el proceso penal en Colombia. Aquí es donde se vuelve relevante el caso Zimmerman, que también fue muy documentado pero que el público y los medios siempre supieron cómo funcionaba la ley, pero lo que los indigna es que el sistema funcione para que ciudadanos afroamericanos en las mismas condiciones de Zimmerman sí terminen en la cárcel. Con todos los problemas que diariamente enfrenta nuestro país es irresponsable dejarse llevar por las emociones y los prejuicios, como en el libro El Señor de las Moscas, donde jóvenes que naufragan en una isla se olvidan de las leyes y se asesinan entre sí. Puede haber sido cualquier joven, de clase media, baja o alta el que provocara el accidente, si bien la justicia no es perfecta, no se

Fuente: huffpost.com

Fuente: diarioadn.co

debe estigmatizar el proceso. Lo que es importante analizar es la falta de entendimiento de nuestra leyes, de cómo opera nuestra justicia y la reacción de la audiencia por estos factores. Que Colombia no sea George Zimmerman y tome la justicia por su propia mano porque las víctimas siempre son inocentes. O se convierta en el pueblo donde se margina un hombre acusado de violar a una menor, y que prueba su inocencia triunfalmente en el juicio pero su comunidad lo agrede a diario, hasta que la pequeña admite haber

mentido como ocurre en la película danesa “Jagten”. Que la ley caiga con todo su peso contra el que la ha infringido, por eso espero que a los Nule los dejen sin un peso (por más que eso sea improbable), y sonreiré cuando su tiempo en prisión sea igual al de cualquier preso en Colombia, que sufre serias dificultades (por no decir violaciones a sus derechos fundamentales) por el tiempo que debe pagar. Será entonces cuando haya una verdadera justicia en Colombia. (1) Explicación del procedimiento penal de la Profesora Paula Cadavid.

Lo invitamos a escribir para la edición 34 del periódico Al Derecho. Se recibirán artículos en el correo electrónico: Periódico de los estudiantes de la Facultad de derecho

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Jurídica

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¿Derecho a discriminar? Un alumno de la Facultad de Derecho sostiene que la ley que busca castigar la discriminación no es la salida deseable para alcanzar la tolerancia y el respeto que necesita nuestra sociedad. Por: Simon Roman Osorio, estudiante de octavo semestre de derecho

Desde el holocausto judío existe consenso en la humanidad por la defensa y respeto de los derechos humanos, fomentar un mundo sin racismo, homofobia, sectarismo y en general sin discriminación se volvió objetivo de las naciones. Objetivo que sigue en desarrollo y que, entre otras cosas, busca tolerancia frente a las ideas. Llegar a un mundo libre de discriminación es una meta deseable para los estados y las sociedades, de eso no hay duda, y para esto se han implementado entre otras cosa variedad medidas legales. Medidas que en Colombia incluyen sentencias judiciales y cárcel, medios poco idóneos para lograr el fin propuesto. En el 2011 se tramitó en el Congreso, impulsada principalmente por el partido cristiano Mira (paradójicamente), la ley 1482, más conocida como la ley antidiscriminación. Esta norma modifica el Código Penal -que en Colombia parece estar escrito con lápiz- creando dos nuevos delitos que buscan castigar la discriminación “por razón de raza, nacionalidad, sexo u orientación sexual” (tratando como ciudadanos de segunda a los discriminados por discapacidad, nivel educativo o socioeconómico, etcétera). La celebrada ley castiga con pena de 8 a 72 meses a quienes realicen actos de racismo y discriminación, u hostiguen a otros por “motivos de raza, religión, ideología política, (sic) u origen nacional, étnico o cultural”.

Fuente: infoderechopenal.es

interpretaciones judiciales se podría adoctrinar a los ciudadanos para que adopten determinadas posturas ideológicas, so pena de terminar en la cárcel. De entrada, se estarían borrando de un plumazo tradiciones religiosas milenarias que rechazan la homosexualidad (¿eso es pluralismo?), por poner un ejemplo. Lo anterior en oposición clara a los derechos fundamentales de libre expresión, desarrollo de la personalidad y libertad de cultos, elementos fundamentales de un Estado democrático y de derecho. Nuestra Constitución proscribe la discriminación y protege la libertad de expresión, lo cual deriva en una tensión que será resuelta por la Corte Constitucional que examinará la constitucionalidad de la ley 1482.

Pero más allá de esta decisión, que espero “tumbe” esta inconveniente norma, cabe preguntarse si en Colombia no se puede ser homofóbico, racista, elitista, neonazi y o tener las posturas ideológicas que arbitrariamente el congreso prohibió. No intento una defensa a posturas Lo anterior quiere decir que considero deleznables, que mediante sentencias e pero sí una defensa a que 6

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las personas que lo deseen las adopten. Y no hay que pensar en ejemplos extremos como el exterminio de una raza o religión, sino en la posibilidad de que un congresista diga en el Capitolio Nacional, representado a sus votantes, que no se debe aprobar el matrimonio homosexual y mucho menos la adopción; en la posibilidad de que en el albor de una manifestación se pueda gritar “¡Uribe paraco!” o, de acuerdo a la preferencia política, “¡Petro guerrillero!”. Incluso, hablo de evitar que en una interpretación retorcida de la ley enjuicien a un hincha por gritar “¡negro hp!” en el estadio.

la Procuraduría y la Presidencia de la República). Tan solo es pensar ¿dónde quedan los discriminados por su posición socioeconómica?, ¿dónde quedan los discriminados por ser de una región distinta a Bogotá? De los segregados por discapacidad física no hablo pues el senador Juan Manuel Galán no dejó pasar la indignación inducida por los medios a raíz de los vídeos de María Luisa Piraquive, y convenientemente -con todo el ruido de la prensa, por supuesto- radicó un proyecto de ley para agregar este, y solo este, tipo de discriminación al tipo penal; finalmente, indignación más cárcel suma a réditos políticos. La escogencia arbitraria, o cuando menos conveniente, de las categorías de discriminación genera un exclusión evidente para los otros grupos vulnerables que no cuentan con el resorte del derecho penal para protegerse. Incluso la ley misma se encarga de jerarquizar los tipos de discriminación. Es decir, se puede hostigar por razones relacionadas con la etnia, pero no se pueden cometer actos de discriminación por tal motivo. Pasa lo mismo con la ideología política que no entra dentro del delito “Actos de Racismo o Discriminación (sic.)”, como si la ley (al no prohibir) permitiera obstruir o restringir los derechos políticos de los ciudadanos.

Repito, no defiendo estas posturas de odio y resentimiento, pero en la democracia también está la libre expresión de la ideas. Porque es preferible que la gente piense mal, por llamarlo de alguna manera, a que piense Fuera de todo, el tipo penal igual, y peor si es por impo- 134B (art. 4 de la ley) indica sición legal. sanción de 12 a 36 meses por “daño físico” cuando Por otra parte, la determina- el Código Penal desarrolla ción hecha en la ley 1482 de profusamente las lesiones las formas de discriminación personales en 11 artículos. en los tipos penales es un Una redundancia que busca acto de discriminación en Sigue en la pág. 7 sí (opinión compartida con


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darle tintes ideológicos a los golpes y agresiones sin motivo evidente, más que un buen resultado en las urnas. Ahora, el hecho de que la ley antidiscriminación sea,

cuando menos, inconveniente no quiere decir que el Estado no deba propender por la igualdad e inclusión social que predica la Constitución. Es decir, la cárcel, como nos lo han hecho creer lo medios y como ingenuamente hemos

impulsado como sociedad, no es la panacea. No hay que ir muy lejos para notarlo, en diciembre pasado luego de sancionada la ley 1696 que crea severas sanciones administrativas para conductores borrachos, salieron sus promotores, y otros más, a decir

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que esto no era suficiente, que esas personas merecían cárcel. Dos meses, después y con la considerable baja de conductores borrachos, la cárcel se ve como una medida innecesaria, ¿no pasará lo mismo con la discriminación?

El imperio de la ley, ¿Cuándo le conviene a quién? Este artículo es una respuesta a la columna “Los Jueces, en sus providencias, ¿solo están sometidos al imperio de la ley?”, publicada por Daniel Quiroga en la edición 32 de este periódico. puede ir desde el diplomático análisis de los efectos de sus sentencias hasta el ignorante “por qué se meten en lo que La Ley 1695 de 2013, que regula la no les importa”. aplicación del Incidente de Impacto Fiscal –derivado del principio consti- Todos sabemos de dónde surge esta tucional de sostenibilidad fiscal–, des- afirmación irrespetuosa. La Corte pertó indignación entre algunos ciuda- Constitucional ha proferido sentencias danos. Según sus críticos, “el Juez, cuya muy criticadas por reconocidos econoimportancia dentro del Estado Social mistas nacionales, dados sus ‘nocivos’ de Derecho está bien consagrada en la efectos sobre las finanzas públicas o, doctrina constitucional, se ve de repen- incluso, la estabilidad macroeconómica te sometido al arbitrio del Gobierno”. del país. Un Gobierno responsable que Para otros, entre los que me incluyo, tratara de hacer bien su trabajo –y sin se ve como una sana limitación al cada estudiar Economía podemos saber lo vez mayor y más peligroso poder de las delicado que es decidir en esta materia– altas corporaciones –especialmente la podía encontrarse con una sentencia Corte Constitucional–. que le ordenaba alterar el gasto público de una forma insostenible. ¿Cómo Sin embargo, no quiero hacer un aná- podía parecernos deseable esta situalisis jurídico de la ley, a pesar de que ción? La Rama Ejecutiva se veía en una los estudiantes de Derecho tengamos posición desventajosa frente a la Rama la tendencia a creernos constitucionaJudicial y, si creemos en la sepalistas desde primer semestre. Como ración de poderes, no podíamos no sé si al momento de publicación quedarnos solamente con que el de esta columna la Corte ya habrá Ejecutivo no se inmiscuyera en fallado la demanda interpuesta la Justicia. contra la ley, para el artículo su suerte jurídica será irreleLos críticos de la ley dicen que en realivante. Lo que quiero es defen- der el dad esta hace, y de ahí sale la afirmación aparentemente indefendible Incidente de que se retuerce el artículo 230 de la de Impacto Fiscal, y ver qué nos puede Constitución, es permitir la injerencia llevar a reflexionar a los futuros abo- indebida del Poder Ejecutivo sobre el gados. Judicial. Que, en vez de restaurar la separación de poderes, lo que se hizo En la Universidad, pareciera que –al fue desbalancearla hacia el Ejecutivo. ir adquiriendo cada vez más conoci- Como decía la columna a la que este miento sobre el área de uno–, lo que artículo surge como respuesta, “que se aprenden los demás va perdiendo tenga la decencia de hacer otra reforimportancia. Si aprendemos que una ma constitucional, esta vez al artículo de las principales labores del Estado 230, para que los nuevos estudiantes es garantizar el cumplimiento de los de Derecho aprendan que los Jueces, derechos fundamentales, cualquier en sus providencias, solo están sometidos discurso en contra de estos nos des- al imperio de la ley y del Ministerio de concierta. En cambio, tenemos a cien Hacienda y Crédito Público”. metros de distancia el edificio de la Facultad de Economía, en el cual se Tal comentario irónico y el artículo les explica a sus estudiantes que los en general no corresponden a la rearecursos son escasos y se busca su lidad. El Incidente de Impacto Fiscal asignación más eficiente. Si se escucha solamente les abre al Gobierno y a la algo sobre la Corte Constitucional, Procuraduría un espacio de acción si Por: Juan Felipe Bonivento, estudiante de segundo semestre de derecho

consideran que las decisiones de las Cortes están violando el nuevo principio de sostenibilidad fiscal. A pesar de la interpretación realizada por algunos, no se puede ignorar el artículo 14: “se acatará el fallo en los términos que determine la alta corporación judicial”. De esta forma, ni con los siguientes apartes del artículo se puede hablar de una violación de la independencia judicial. Incluso si “en todo caso, las máximas corporaciones judiciales tendrán en cuenta el plan de cumplimiento presentado por el Gobierno”, son ellas las que definen los términos de acatamiento del fallo. Ahora, quisiera retomar el punto del principio como tal. No se puede ver la sostenibilidad fiscal como un capricho de los tecnócratas. Si queremos que derechos como la vida y la igualdad no se queden en el papel, necesitamos un Estado con la capacidad de garantizarlos. Es por esto que debe aplaudirse el nuevo principio constitucional: se vuelve parte de la ley que ejerce imperio sobre los jueces. Así, el Incidente de Impacto Fiscal simplemente se constituye como un mecanismo para aumentar su fuerza normativa. Además, como inicia luego de la sentencia de una alta Corte, si el Gobierno o la Procuraduría consideran esta violó el principio, no se abre la puerta a la interferencia de nadie en el proceso de fallar. Como futuros abogados, no podemos solamente tener una “responsabilidad social”. En lo personal, creo que las normas deben cumplirse. Si a una persona se le está violando un derecho fundamental, la disposición constitucional es que puede interponer una acción de tutela. Pero, de ahí a que eso implique que la Corte Constitucional puede decirle al Ejecutivo cómo hacer su trabajo, hay un camino larguísimo. Incluso, si es para para favorecer a alguien que lo necesite: puede ser social, pero no es responsable. Mayo 2014

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Política

Al Derecho

Opinión de una joven inexperta: ¿por qué debemos meter la cabeza en la política? Esta es una estudiante que tiene voz pero no voto. Aunque aún es menor de edad, no es ajena a lo que pasa en el país. Aquí está su testimonio sobre las elecciones que pasaron y lo que espera de las presidenciales. Por: Laura Andrea Torres, estudiante de segundo semestre de derecho

Las elecciones de Congreso y Parlamento Andino que se llevaron a cabo el 9 de marzo me dejaron con un desazón en la mente, y fue debido al porcentaje monumental de abstención, pues este superó más del 50% de la población: sólo 14 millones, el 44% de los colombianos que podían votar lo hicieron. Ver esto me molesta y me entristece, esto debido a que soy menor de edad y no pude votar ese domingo, y tantas personas teniendo la posibilidad de hacerlo, simplemente se negaron, mientras yo estaba muriendo por esa oportunidad. El Estado nos garantiza el derecho al voto para que lo ejerzamos como debe ser, pero ¿qué pasa? ¿Por qué hay una brecha tan grande entre la política y la cultura? Carlos Gaviria, en el lanza­ miento de campaña al Senado de Rodolfo Arango, dijo enérgicamente que entre la cultura y la política debe existir un puente, pero que lamentablemente dicho puente se ha quebrado. Uso las palabras de este personaje porque es precisamente esa la frase que estaba buscando como motivación desde hace varios días para escribir acerca de un tema que yo no quería redactar, sino que él mismo me estaba gritando que publicara ya. Sí, un puente. Lamentablemente en esta sociedad, y el mismo Gaviria lo afirmó, cuando uno mezcla ambas cosas los resultados podrían no ser los más aceptables, y es que hay quienes dicen que estos dos conceptos son como el agua y el aceite. Pero es todo lo contrario, para mí 8

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Fuente: blog desde muy temprano se formaron

están hechos de la misma sustancia. Involucrar la política con la cultura y viceversa es, en mi opinión, algo natural. Me parece inconcebible que una sociedad “que tiene cultura” no esté envuelta en política, puesto que ambas van de la mano. Resulta que todos debemos empaparnos de ella, porque pasa que día a día en el mundo se lidian batallas que directa o indirectamente repercuten en nosotros. ¿Qué sucede entonces? ¿Vamos a volvernos ajenos a una realidad que latente o no se encuentra ahí? No me parece una respuesta correcta, no si con esa abstención una parte de nuestra vida dependería de las decisiones que otros tomarían por nosotros. Ese resulta ser el punto: decisiones. Alguna vez escuché decir a alguien que si uno no toma las decisiones por sí mismo alguien más las va a tomar. Es precisamente por eso que uno debe involucrarse en política, porque es necesario saber qué se está jugando allá, qué queremos ver, cuáles son los resultados que esperamos y por qué elegimos a quién elegimos. Además es impertinente reclamar algo si ni siquiera somos capaces de poner de nuestra parte. Basta ya de decir que todos los políticos son corruptos,

que no hay de dónde escoger y que este país no tiene solución. Este país no tiene solución por comentarios así, por esa resignación eterna que tiene la gente ante un cambio. Soy de las que dicen que no hay peor cosa que la costumbre, porque esta consume y acaba toda iniciativa de empezar de nuevo. Y es eso lo que se torna un poco aburridor en algún punto: la criticadera y la costumbre. Me parece que si critican deben saber qué están criticando. Abundan las personas que piensan que todo está muy mal en este país y sin embargo, no tienen la más mínima idea de por qué las cosas son así. Y como siempre, el ser humano es experto en tirarle el agua sucia al otro, en decir que la culpa la tienen los que nos están gobernando, los demás, los que no son uno... No son capaces, y me incluyo en ocasiones, de admitir que parte de la culpa la tienen ellos mismos. Jorge Enrique Robledo publicó un tweet en el que afirmaba que los colombianos somos capaces de tomar las decisiones necesarias para resolver los problemas de nuestro país. Creo que tenemos la capacidad suficiente para saber cómo actuar. Si las cosas no han funcionado bien hasta ahora, pues debe ser más que evidente que se necesita un cambio.

Resulta que una sola persona no puede hacer mucho, pero varias tienen muchísima más fuerza. Es hora de que nos demos cuenta de que todos tenemos necesidades similares, que lo mío también es problema del otro, que es hora de ponerse pilas, que sí hay por quién votar, que no todos los políticos son como los pintan, que es imprescindible que las personas en sociedad estén informadas acerca de la política, y que cuando se nos presenta la oportunidad de ejercer nuestro derecho al voto debemos hacerlo si realmente queremos un cambio. En fin, mencioné que entre la cultura y la política debe existir un puente. Es más que evidente que una no existe sin la otra y que quien dice tener cultura debe tener política también. Sí, tener política, así de sencillo. Independientemente de las ideologías y tendencias que tenga cada persona, creo que lo más importante es que sepan en qué se están metiendo, que por lo menos se estén metiendo. Soy inexperta y tengo muchas cosas que aprender, pero desde ya espero que las cosas cambien. Anhelo de todo corazón que el 25 de mayo ustedes, los estudiantes de la universidad de Los Andes salgan a las calles a votar conscientemente y tomar decisiones por sí mismos, porque, quieran o no, también repercuten en mí. Sapere aude: e,jerzan esa mayoría de edad de la que habla Kant, que no se quede solo en un número y que esos 18 años que cumplieron sirvan para algo: piensen por sí mismos.


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Cambiar nuestras costumbres democráticas Esta es la reflexión de un uniandino sobre las costumbres que se han generado alrededor en la democracia colombiana. Aquí un artículo con tantos de los demonios que se han plantado en nuestro diario vivir político.

Fuente: Commons. wikimedia.org

Por: Sebastián Canossa, estudiante de quinto semestre de derecho

Sin lugar a recurrir a falsas generalizaciones y sin desatender a la importancia de quienes con brío, carácter y voluntad han trabajado por y para Colombia, no es un absurdo ni un fraude señalar que nuestra historia se ha desarrollado bajo la dirección de una clase política mediocre, clientelista, nepotista, holgazana y oportunista. Tal y como verosímil e incontrastable lo señaló Carlos Pizarro Leongómez: “ese país que reconocíamos como nuestro se fue desdibujando”. Con tristeza y desconsuelo, el país en el que vivimos se desarrolla bajo un manto oscurantista de intereses personales y ambiciones codiciosas. Nuestro aparato político se encuentra cooptado en su mayoría por ilustres y respetados estrategas, que con descaro e infamia han conducido los designios políticos y sociales de nuestra sociedad. Como en un Macondo de ensueño nos han concientizado para permanecer en la indiferencia y en la apatía. Hoy, infausta y miserablemente, la honra, la honestidad y la integridad de esta sociedad han sido mancilladas una y otra vez de manera descarada. En consecuencia, somos una fiel reproducción del realismo mágico en donde lo irreal y lo extraño subsisten como si fueran lo cotidiano y lo común.

De esta manera, las generaciones de nuestra patria han crecido en un país que le debe su identidad a partidos políticos que empiezan a carecer de ella. Los dirigentes de este país atravesado por la cordillera de los Andes y la llanura amazónica, y único en América del Sur con costas sobre los océanos Atlántico y Pacífico, le han dado forma a esta nación a partir de intereses irracionalmente personales. Han reconfigurado todo cuanto ellos desean y cuando así lo apetecen. Nos han convertido en una sociedad corroída por demonios como la doble moral y la hipocresía. Sin embargo, en medio del ahogo y la desesperación que a gritos nos consume, no han dejado de existir quienes claman por el regreso a la honestidad, a los gobiernos justos y en el marco de la justicia social, la paz y el desarrollo.

e impulsar la consecución del surgir social. Ustedes, colombianos, no deben permitir que la institucionalidad de su patria, fundada como un Estado Social y Democrático de Derecho, naufrague producto de la capitanía de quienes pertenecen a bandos como la narcopolítica, la parapolítica y la farcpolítica. Ustedes, electores, deben permitirse cambiar sus costumbres democráticas, en cuanto son ustedes quienes eligen, son ustedes quienes deciden, son ustedes quienes realmente tienen el poder. Permitámonos cambiar nuestras costumbres democráticas; permitámonos la gesta de grandes líderes; permitámonos la construcción de nuevas fuerzas políticas, fuerzas que sean la expresión autentica, leal y directa de los deseos de los colombianos. Permitámonos cambiar nuestras costumbres políticas para construir diálogos interpartidistas, siempre en función del bienestar social de nuestra Colombia urgida de cambio. Permitámonos cambiar nuestras costumbres sociales, permitámonos arrebatarle al clientelismo a nuestra maravillosa pero lacerada nación.

Ustedes, colombianos, dueños de este clamor, deben soportar y batallar las afrentas y las calumnias de quienes dirigen al Estado y procuran por “el progreso nacional”. Esta nación adolorida que ha visto como valores propios e inherentes a su esencia son desterrados por la rapacería, la corrupción, los artificios y artimañas que anudados a la A ustedes, mis queridos compatriotas, violencia nos sumen en la decadencia; dejo esta sencilla pero sentida refledebe rivalizar con estos quebrantos xión. Mayo 2014

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Una uniandina habla de Yopal sin agua Ya se había advertido con cierta indiferencia la sequía en Casanare en los medios nacionales, pero no había sido tan grave como para colarse en la portada de un medio importante. Una estudiante de Yopal nos cuenta cómo es vivir los últimos tres años con un servicio de acueducto que se paga pero no se recibe. Por: Luisa García, estudiante de tercer semestre de derecho.

Soy bogotana de nacimiento, sin embargo vengo de Casanare. A diferencia de lo que varios uniandinos me han dicho, Casanare no queda hacia el Atlántico y no se demora 16 horas el viaje por tierra de Bogotá a Yopal. Casanare está situado hacia el oriente del país, estamos a la derecha del mapa, pegados a Boyacá. Un vuelo Bogotá – Yopal se demora en promedio 45 min y el trayecto por tierra entre 6 y 8 horas, no hay mar, pero tampoco hay servicio público de agua potable y hace muchísimo calor. En aras del título del reportaje “1.008 días de sed” del diario El Espectador en la edición del 2 de marzo (2014), puedo decir que mi familia y yo, no hemos aguantado un solo día de sed y afortunadamente durante estos últimos tres años, no he dejado de pasar más de un día sin tener con qué bañarme. También, a través de una pequeña encuesta a varias personas en Yopal, puedo afirmar que se cree que en general no se han vivido 1.008 días con sed. Necesariamente se han pasado “1.008” días en ausencia de un servicio continuo de acueducto. 1.008 días, eso sí, de indignación frente a la ineficacia y corrupción, en la función de las entidades responsables de restablecer la prestación del servicio. Hago la salvedad, de que como habría de suponerse, el pago de la matrícula uniandina es cubierta con el salario de la compañía petrolera con la que mi papá labora, ésta regularmente nos provee de un sagrado carrotanque con agua potable; aquello necesariamente nos minimiza los percances en cuanto a la falta de acueducto. Así y todo, dejo claro que en los primeros meses desde que se derrumbó el acueducto cargamos con botellones e hicimos fila como cualquier yopaleño para recoger agua de consumo en la cruz roja, bomberos 10

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Fuente: la FM

o al lado del estadio. Igualmente se llenaron baldados de agua-lluvia cuando esto fue posible, para usarla en el aseo doméstico y personal. Para colmo de males: No solo se derrumbó la antigua, sino también la nueva planta de tratamiento. La primera por fuerza de la naturaleza, la segunda, al parecer, por fuerza corrupta. Fue en la época de la ola invernal, llovió mucho, como cuando dicen que se va a caer el cielo y a la mañana del 29 de mayo de 2011 se supo que la montaña se había deslizado y la estructura donde funcionaba el acueducto había caído como hecha en papelito. El segundo desplome fue el de la planta modular, esta surgió de una promesa del gobierno municipal “al tal paro por el agua” que movilizó a los yopaleños

luego de dos años sin acueducto. En esta construcción a mediano plazo, se invirtieron 10.000 millones de pesos del presupuesto municipal. La obra se debía poner en marcha en septiembre de 2013 y pasada la fecha, se postergó la inauguración por conflictos entre los contratistas, ejecutores y proveedores. El 20 de Diciembre de 2013, a días de la fecha plazo de cumplimiento del contrato, colapsó uno de los tanques, dejando así esfumadas las expectativas sobre esta solución y 10.000 millones enterrados en el fracaso. Ahora, ha salido a la luz pública que hubo graves faltas en el proceso de contratación, se escogió a dedo al contratista y al parecer se plagiaron los diseños con los que se construyó la fallida planta. Sigue en la pág. 11


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El acueducto se derrumbó durante el periodo de la exalcaldesa Lilian Fernanda Salcedo. Luego, en 2012 subió al poder el ilustre William Celemín, este propuso en campaña que tendría la solución para la falta de acueducto. La exalcaldesa dejó planteado al cabo de su mandato, un acuerdo con las petroleras para excavar cuatro pozos, de los cuales solo se construyó uno. Con la entrada de Celemín se aseguraron otros cuatro pozos diferentes con el objetivo de invertir $ 22 mil millones de las regalías del departamento; un pozo funcionó y el otro a medias, así fracasó el resto de la excavación. Alcalde y exalcaldesa se echaban la culpa el uno al otro, frente al paro cívico en 2013. Sin embargo, la pelota no solo se la tiran a nivel local, a Yopal ha llegado a pronunciarse desde el presidente hasta la comisión sexta del Senado. Desde el poder central se ha dicho que las autoridades locales no han sido capaces, sin embargo, tal como se pregunta el concejal Leonardo Puentes, “¿De qué le ha servido a Yopal la presencia de la Superintedencia de Servicios Públicos a la cabeza de EEAY (Empresa de acueducto y alcantarillado de Yopal)? El concejal se refería al hecho de que la Superintedencia en 2013 se hizo cargo de la empresa de acueducto para llevar a cabo la contratación de la planta modular. Decían tener que intervenir para resolver el principal problema de Yopal y de la empresa. Un año después, el agente interventor, funcionario muy controvertido en los medios locales, salió del cargo inesperadamente, justo en el momento en el que se comenzaban a hacer anuncios de declaratoria de caducidad del contrato por el incumplimiento del contratista. Por ahora, se viene el invierno y la principal fuente de agua en Yopal “La Tablona” se vendrá con lodo y demás, ante las lluvias que se presenten. Resultará muy difícil filtrar el agua en tales condiciones. La última solución al asunto es que se construirá el Sistema de Acueducto principal, con lo cual el servicio de agua potable se restablecería definitivamente hasta 2017-2018. Haciendo cuentas me estaré graduando de la carrera cuando aparentemente se pueda decir en Yopal que se superó la desgracia con el agua. O quién sabe, si habré de volver para constatar que la historia sin agua no tiene fin y que nadie finalmente responde por un servicio que viola en principio la dignidad humana de los yopaleños y por conexidad otros de sus derechos fundamentales.

Fuente: alcaldia de Yopal

Fuente: BP blogspot

Foto de la última factura del mes de abril del servicio de Agua. “Cobran un cargo fijo que es absurdo que sigamos pagando”. Mayo 2014

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¿Las mujeres al poder? En las pasadas elecciones del 9 de marzo fueron elegidas 52 mujeres al Congreso: 23 senadoras y 29 representantes a la cámara. Esta cifra nunca había sido tan alta y muchos se han mostrado sorprendidos por el porcentaje de mujeres electas. Sin embargo, lo que debería sorprendernos no es el número de mujeres que fueron elegidas sino que esa cifra nos parezca alta en pleno siglo XXI, cuando alabamos nuestros avances en temas de igualdad.

El número total de senadoras y representantes electas equivale al 20% del total de miembros del Congreso. Lo anterior fue en gran parte posible gracias a la ley de cuotas, que establece que las listas de los partidos debían estar conformadas en un 30% por mujeres. Este mecanismo, criticado por muchos, se puede mostrar como necesario para impulsar la participación, debido a que aún existe el pensamiento de que las mujeres no “aportan votos” a las listas y que la gente no vota por ellas. A pesar de esto, también es problemático, porque muchos partidos incluyeron mujeres, con propuestas pobres e insípidas, solo para cumplir el requisito. Que el porcentaje de mujeres elegidas haya sido el más alto evidencia que no son muchos los que creen que las mujeres juegan un papel determinante para lograr un Congreso incluyente y diverso. Es preocupante la reducida participación de las mujeres; el país aún se encuentra quedado en temas de participación democrática y todavía persisten los muros de discriminación que no permiten que más mujeres ocupen cargos políticos determinantes. En el grupo que salió electo, son muchas las que provienen de familias políticas influyentes y con maquinaria política. También, en menor número, se encuentran quienes han hecho su carrera política solas, sin necesidad de un apellido, aquellas que conocen las dificultades que enfrenta una mujer para salir elegida. A pesar de éstas últimas, el grupo electo no es un grupo variado, aún falta que lleguen mujeres que representen diferentes intereses y sectores de la sociedad, un grupo diverso capaz de enriquecer el debate. Por otro lado, es evidente que el número es un tema importante, sin embargo no solo es necesario que más mujeres lleguen al Congreso, sino que aquellas 12

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que lo hagan incentiven una política de género organizada y seria, capaz de combatir aquellos obstáculos que no han permitido una participación equitativa. El problema radica en que muchas de las que llegan al Congreso no tienen propuestas o intereses en temas de género. Esto no significa que lo relativo a este tema solo le concierna a las mujeres, sino que son ellas las que saben, por su propia experiencia, lo difícil que es hacer política en Colombia cuando se es mujer, por lo que deben ayudar a que cada vez sean menos las trabas que les impiden participar en igualdad de condiciones.

“soluciones” dudosas y absurdas como la esterilización de los violadores y los transmilenios rosados para combatir el abuso y la violencia. Al ser temas que afectan de manera directa a las mujeres y sus derechos, la discusión debe contar con la participación activa e igualitaria de hombres y mujeres. En realidad, 52 mujeres en el Congreso son muy pocas frente a la cantidad de temas y propuestas que es necesario que se discutan. Es preciso reconocer que aún hay discriminación, que aún existen obstáculos que impiden que haya igualdad cuando se trata de participación po-

“Es preciso reconocer que aún hay discriminación, que aún existen obstáculos que impiden que haya igualdad cuando se trata de participación política, para que comencemos a proponer soluciones que logren un Congreso más incluyente”. Igualmente, hay pobreza en los debates frente al género concernientes a temas como el aborto y la violencia sexual y doméstica. Se necesitan más discusiones en el órgano legislativo, porque lo que ha sucedido es que muchas de las decisiones que incumben a las mujeres, no son tomadas por ellas. Es por eso que se ha llegado a proponer

lítica, para que comencemos a proponer soluciones que logren un Congreso más incluyente. La ley es una herramienta que por sí sola no va a lograr mucho si no se cambia antes la mentalidad de los ciudadanos, para que entendamos por qué es necesario que las mujeres lleguen a órganos decisivos para lograr una verdadera democracia.

Fuente: http://melesrevolution.wordpress.com/

Por: Mariana Lara Valencia, estudiante de quinto semestre de derecho y miembro del Consejo Editorial m.lara753@uniandes.edu.co


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Las protestas, los votos, ¿y el cambio? ¿Cuál es la lógica de que, por un lado, se haya manifestado la ciudadanía colombiana impulsando la revocatoria del Congreso actual, pero que por el otro lado, más del 40% de sus miembros hayan sido reelegidos? Por: Alejandro Reyes Ritter, estudiante de derecho de la Universidad Javeriana

“Cuando acaban las elecciones periódicas es cuando empieza la esclavitud”. John Quincy Adams A lo largo del último año hemos sido testigos en nuestra Capital de cómo la Plaza de Bolívar se ha llenado reiteradamente con voces que reclaman, justamente, por sus derechos sociales y políticos; ya sean los médicos marchando en contra de la Reforma a la Salud; los estudiantes universitarios reclamando por una educación de mayor calidad; o aquellos que marcharon en contra de lo que parecía ser una nueva arbitrariedad del jefe del Ministerio Público. De igual manera, se veían las redes sociales inundadas de comentarios y opiniones respecto de la vida nacional e internacional. ¿Será que por fin nos estamos distanciando de la repulsión a la política?, ¿será que nosotros, los jóvenes, estamos retomando —por fin— aquel espíritu democrático que caracterizó a nuestra Constituyente y demás actos democráticos nobles de índole tanto jurídica como cívica?, ¿será que por fin los jóvenes vamos a tomar una postura clara en nuestra vida política como parte de la Nación? Estas eran unas de las muchas preguntas que generaban aquel ambiente democrático tan próspero. Sin embargo, como toda ilusión tiene su fin, llegó la desilusión como un fuerte baldado de agua fría: los resultados de las elecciones legislativas del nueve de marzo. Según la Registraduría General del Estado Civil, con el 98.40% de las mesas escrutadas, se registró una escasa y pobre participación de 14,3 millones de personas de las 32,7 millones habilitadas para votar; es decir, se dio un vergonzoso abstencionismo aproximadamente del 57%. ¿Dónde, entonces, quedaron aquellas voces de protesta que reclamaban tanto en las plazas como en las redes sociales? Igual de lamentable al abstencionismo fueron los resultados de los escrutinios mismos. Como en toda elección, se nos presentaba la oportunidad de elegir candidatos nuevos y capaces de renovar el panorama político. Dentro de los candidatos innovadores se destacaban:

Fuente: eltiempo.com

Rodolfo Arango del Polo Democrático, quien me atrevería a afirmar que es uno de los pocos colombianos con postdoctorado; Juan Pablo Salazar del Partido de la U, quien con una visión humanitaria y con fundamentación jurídica enarbolaba la inclusión como bandera principal; o Daniel Raisbeck, del Partido Conservador y candidato a la Cámara por Bogotá, quien aportaba una visión libertaria consolidada a lo largo de una vida rigurosamente académica.

políticos que se avecinan, pues deberá estar ocupado en otros debates, en los que sí será el centro de atención: tres juicios en las altas cortes por tráfico de influencias y desviación del poder.

La lista de congresistas reelectos y cuestionables —si no jurídicamente por lo menos sí moralmente­— es interminable. Es que, ¿cuál es la lógica de que, por un lado, se haya manifestado la ciudadanía colombiana impulsando la revocatoria del Congreso actual, pero que por el otro lado, más del 40% de sus Empero, todos ellos se quemaron, y miembros hayan sido reelegidos? no podremos contar con sus mentes y voces durante el periodo legislativo que De tal manera, encontramos una se avecina. Entonces, ¿con cuáles voces realidad confusa, en especial para los podremos contar?, ¿quiénes nos repre- jóvenes: por un lado, hemos empezado sentarán? La segunda votación más alta a exigir cada vez más a nuestros goberdel país fue para Musa Besalie Fayad, nantes, por fin dándole la importancia del Partido de la U, quien repite curul que se merece a la política. Bien sea a en el Senado. ¿Quién es éste señor que través de manifestaciones o por medio se ganó el voto de más de cien mil co- de las redes sociales; pero, ilógicamente lombianos? No habrá sido gracias a sus no ejercemos nuestro derecho al voto, importantes ponencias y su lucidez en preferimos darle vía libre a los políticos el arte de la dialéctica. Según lo reveló la tradicionales para que se atornillen a revista Semana en su edición posterior sus asientos en el Congreso. a las mismas elecciones, el señor Fayad no intervino en ningún debate ni hizo Jaime Garzón afirmaba con cierta imninguna ponencia de mayor relevancia precisión que si los jóvenes no tomábaen el cuatrienio anterior como senador. mos las riendas de nuestro país, nadie Ni tampoco será por los siete “tweets” lo iba a hacer por nosotros. Señalo que en su cuenta oficial, en los últimos tres existe una imprecisión en dicha afirmaaños. No, es imposible que eso logre ción pues sí hay quienes siempre estarán dispuestos a tomar las riendas por nososeducir el voto de opinión. tros: aquellos que desfilan su flaqueza También podremos contar con la esti- intelectual o moral por los pasillos del mada voz de Roy Leonardo Barreras, Congreso. Siendo así, podemos salir a quien seguramente no tardaría mucho protestar de manera agresiva o pasiva, en declararse de izquierda si Clara podemos escribir sin escrúpulos en las López ganara las elecciones presiden- redes sociales en contra de los políticos ciales. No obstante, me atrevería a y la clase política, pero si no votamos, decir que este ilustre padre de la patria ¿qué tan consecuentes y merecedores no estará muy activo en los debates del cambio seremos? Mayo 2014

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La democracia en Colombia, más acá de los lugares comunes Respuesta al artículo publicado en la edición pasada por Sebastián Ronderos

Fuente: ljalarcona.wordpress.org

Por: Jorge Alejandro Cárdenas, estudiante de octavo semestre de derecho

Cuenta Roberto Pombo, en una reciente entrevista, que un día Enrique Santos Castillo le preguntó: “¿desprecias la política colombiana: los partidos, el Congreso, etcétera?” Pombo le respondió que no y, al averiguar por el porqué de esa pregunta, Santos le dijo: “es que ese desprecio se nota cuando uno escribe y para que las noticias se lean se necesita que no se sienta ese desprecio.” En ese momento, Pombo entraba a El Tiempo como editor político. A Sebastián Ronderos, en su artículo La democracia en Colombia, más allá de los lugares comunes (Al Derecho 32), se le nota ese desprecio. Desprecio que no es compatible con cierto estilo de redacción periodística, pero que no es incompatible con todo tipo de discurso. Y parece que, para lo que quiere Ronderos, escribir desde ese desprecio funciona. Y digo que funciona porque el grito contra los “técnicos”/“banqueros”/“terratenientes”/“contratistas” suele venir acompañado de aplausos. El problema entonces radicaría en el título/propuesta de su artículo; una lectura de la democracia en Colombia “más allá de los lugares comunes” no 14

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puede caer (constantemente) en este elemento no implica que Colombia tipo de generalizaciones. Veamos. deba propender por un “capitalismo salvaje”; la Constitución de 1991 admite un “capitalismo moderado” de Ronderos habla de la “modernidad”. corte socialdemócrata que distribuya Dice que Colombia “[s]e resiste a la momejor los beneficios del desarrollo y dernidad al punto de criminalizar los elimine la pobreza. Y ahí hay un gran derechos fundamentales de quienes son reto. considerados contrarios a los intereses de quienes gobiernan.” Y, en el pie de imagen de un fotomontaje (también de Estas afirmaciones de Ronderos –junto su autoría) de los expresidentes Lleras con la de que en Colombia hay “una Restrepo y Santos Montejo junto al pre- falta absoluta de garantías” (el énfasis sidente Santos Calderón y al candidato es mío) y que nuestro “modelo polítia vicepresidente Vargas Lleras, el autor co […] propende por la eliminación dice que “el sistema político colombia- de la diversidad”– se parecen más a la no es premoderno” por aquello de que repetición de los lugares comunes, que los apellidos de estos cuatro personajes supuestamente denuncia el autor, que a una lectura crítica de nuestro pasado –como vemos– se repiten. reciente. Sus ideas traen consigo esa explicación –simplista, creo yo– de que Esta noción de “modernidad” es dis- la izquierda no ha recibido suficiente cutible. En Algunas consideraciones apoyo electoral porque ha sido atacaglobales sobre “modernidad” y “moder- da (muy) violentamente o porque hay nización” en el caso colombiano, Jorge un cerramiento general del sistema. Y Orlando Melo escribe: “Colombia está estas dos razones son ciertas: el caso claramente en el mundo moderno”. Y de la aniquilación de la Unión Patrióesto se debe a tres factores: primero, tica nunca puede ser pasado por alto. hay una aceptación generalizada de que Pero son insuficientes e incapaces de el régimen debe hallar su fundamento reconocer los errores políticos en los en la democracia, segundo, hay una que ha incurrido la izquierda colom“modernización cultural” y, tercero, biana. hay una “consolidación del capitalismo”. Y, vale anotar que, este último Sigue en la pág. 15


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Melo, en una columna de prensa, propone una serie de ejemplos de estos errores que le han restado (más) espacio a la izquierda. Y escojo uno: los grupos de izquierda, de los 60s y 70s, defendieron la violencia como medio de justicia social y, así, desvalorizaron la democracia y las libertades que ellos mismos reclamaban. Y desvalorizaron la democracia –dice Melo– participando (o promoviendo la abstención) en el “ritual electoral” con la advertencia velada de que no creían en esta manifestación del Estado liberal burgués. En fin: alejaron del voto a los ciudadanos. El sistema es cerrado y violento, pero ésta no es la única explicación posible del lugar que ocupa la izquierda hoy. Hablemos ahora de otro lugar común. Según Ronderos, “Colombia es el único país de América Latina que no ha cambiado de tradición política desde principios del siglo pasado.” Y agrega: la democracia colombiana es “meramente procedimental”. En su perspectiva, el ciudadano tiene, como “único mecanismo político válido y legítimo”, un “voto hipócrita”. Pero el autor desconoce que esa “tradición política” ha permitido que Colombia sea el único país –ahí sí– de Latinoamérica en el que se han celebrado elecciones periódicas ininterrumpidas desde 1830, con la excepción de la dictadura de Rojas Pinilla. No hay que restarle importancia –como sí lo hace Ronderos– a este aspecto “procedimental” de la democracia. Según Víctor Arteaga Villa, “[e]l ejercicio del sufragio es, de ordinario, la manifestación fenomenológica del ejercicio de la ciudadanía y de la activación de la democracia. De hecho, la comprensión más simple de la democracia, como régimen, se identifica con las elecciones, como procedimiento.” Y la alternancia del poder que acompaña –generalmente– a las elecciones periódicas es un elemento central de la democracia.

Fuente: martinezdelmau.blogspot.com

como escribe Rodrigo Uprimny, “Colombia es un país […] donde muchas discusiones sociales y políticas tienen un inevitable componente jurídico”. Y ese componente jurídico de la discusión política pasa –inevitablemente– por el acatamiento (o no) de la ley. En este punto, vuelvo a citar a Ronderos: la destitución de Petro es un “mensaje directo […] a las mesas de negociación en la Habana” porque elimina garantías democráticas. Y esta es la repetición de otro lugar común. Escribe Antonio Caballero que “el llamado a la indignación y a la rebeldía que hace el alcalde Petro [es] una mala señal para la democracia: porque quiere decir que un exguerrillero no puede ser juzgado ni sancionado por nadie”. Como dice Ricardo Silva Romero, “en este punto de nuestro relato lo democrático es someterse a estas reglas del juego” que están delineadas en la Constitución de 1991.

en la causa, como ya lo señaló el Consejo de Estado. Ninguno de los ejemplos anteriormente presentados me aparta tanto de lo planteado por Ronderos como el sentido que le da (o que le doy) al epígrafe de su texto. Es una cita de Cien años de soledad: “[e]ra lo último que iba quedando de un pasado cuyo aniquilamiento no se consumaba…”. Este epígrafe parece proponer, según dice Fernán González, una “visión apocalíptica que anuncia el inminente colapso de las instituciones democráticas y el régimen político de Colombia”. González afirma que el Estado colombiano está en un proceso de constante construcción y reformulación y, de esta manera, se aparta de cierta “visión caótica” que plantea que es un “Estado fallido”. En esta construcción de Estado, es necesario “recuperar la Política” (en mayúscula) porque “una cosa es la crítica a los vicios y corruptelas de la política tradicional y otra es la descalificación [por medio de ese “desprecio” sin más del que ya hablé] de la actividad política en general, que puede profundizar aún más la crisis de legitimidad de la vida política y favorecer el auge de soluciones autoritarias.” Esta “recuperación de la Política” permitiría una más “profunda democratización de la nación” que requiere de profundas y numerosas reformas.

Petro no está por fuera de la ley y, por ello, debe someterse a las instancias judiciales que el mismo ordenamiento prevé para casos como el suyo. La tutela no procede cuando hay mecanismos alternativos para amparar el derecho afectado. Y sí hay estos mecanismos: el caso de Alonso Salazar es un bonito recordatorio de ello. Ni hablar de la congestión judicial que produjo la famosa “tutelatón”, en la que señores como Sebastián Calderón (señoritos en el momento de la votación –y hago Falta camino por recorrer, pero eso es Hablé de tradición legalista. A grandes énfasis en eso–) impetraron acciones distinto a señalar que no se ha recorrido rasgos, ese legalismo se refiere a que, de tutela sin tener siquiera legitimación camino alguno. El hecho de que en Colombia se hayan presentado elecciones/alternaciones ininterrumpidas no implica que éstas se hayan llevado a cabo –en todos los casos– con pleno ajuste a la ley. La misma definición de “ciudadano” resulta problemática durante el siglo XIX y buena parte del siglo pasado. Sin embargo: esto no da lugar suficiente para atacar –de la particular manera en que lo hace Ronderos– nuestra tradición legalista, civilista y electoral.

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Opinión

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Que nos invada la culpa para que reaccionemos Este es un relato honesto y conmovedor sobre la atípica amistad de un estudiante con un reciclador. Una historia que cuestiona el discurso liberal y señala las hipocresías que se ocultan bajo éste(1). Por: Miguel Reyes, estudiante de décimo semestre de derecho y co-director del periódico

I.  La amistad: Entablé una verdadera amistad con un reciclador hace más de dos años. ¿Suena raro, no? Un joven de la “sociedad de Bogotá”, estudiante de Derecho de los Andes, graduado de un colegio bilingüe y privado que vive en la Cabrera, tiene como amigo a un reciclador que vive en el barrio Las Cruces y estudió en un colegio distrital hasta sexto de bachillerato.

y próximo a cargar su carreta hasta su destino comercial. En los diálogos con John hace poco supe que su hermano murió atropellado por un bus. La narración de ese episodio fue dolorosa (ha sido una de las veces en que se le ha quebrado la voz hablándome). Me contó con sentimiento cada detalle del caso y los fallidos reclamos que hizo. Aunque no entendía bien las minucias y los trámites que tuvo que hacer para reclamar Justicia (dan ganas de ponerlo sin mayúscula), lo cierto es que finalmente recibió cinco millones de pesos a título de indemnización para repartir entre sus padres, sus dos hermanas y él. Ese fue el precio que un busetero imprudente (o una compañía) pagaron por la vida –o la muerte– de su hermano.

“Si usted tiene o ha tenido algún tipo de relación con recicladores o trabajadores de la calle dé un paso adelante”, me llega a la mente la imagen de unos uniandinos muy escasos que resaltan por haber John me ha invitado a su casa en repeconocido a un individuo de estas caliFuente: foto particular. tidas ocasiones, pero no he tenido el dades. Es la curiosa relación entre un privilegiado y un discriminado. “Hemos hablado de mujeres, carácter y la voluntad para ir. Somos muy distintos así nos hayamos cogido Y no exagero, es una amistad, comparti- política, de mi estudio, de nues­ cariño. A mi casa ha entrado a ayudarmos un afecto puro y desinteresado que tras familias; conversaciones nos con alguna labor y a recibir algo de nace y se fortalece con el trato que nos tan sinceras y profundas que tomar o comer, y sé que no deja de ser damos normalmente los viernes y sába- han llevado a que se le salgan las incomodo para ninguno. dos por las noches, antes de que yo salga con mis amigos y después, cuando llego lágrimas, como el día en que le En un nivel mucho más abstracto las incoherencias entre el plano del ser y devuelta a eso de las dos de la mañana y regalé unos zapatos”. del deber ser deben ser puestas a la luz, me quedo conversando con él, algunas veces hasta la madrugada, mientras él el reciclaje cargado a sus espaldas en por lo que a continuación intentaré trabaja sin cansancio. Hemos hablado una carreta hasta el Siete de Agosto, demostrar por qué en esta amistad esde mujeres, política, de mi estudio, de donde lo vende. El dueño de la bodega, tamos condenados a ser desiguales, a la nuestras familias; conversaciones tan quien le compra el material, le da por inequidad y posiblemente a que exista sinceras y profundas que han llevado mucho 60 mil pesos por casi 500 kilos una relación de discriminación entre a que se le salgan las lágrimas, como el de material (sí, ¡media tonelada!). Eso su rol social y el mío. día en que le regalé unos zapatos. He- es lo que carga a pie a través de más de mos compartido episodios personales, treinta cuadras. II.  Roles sociales, confío en él y le hablo con más conhipocresía y discriminación fianza de lo que lo haría con cualquier Algunos días, en los que llego de la unipsicólogo. Lo conocen mi mamá, mi versidad a eso de las 7:30 de la noche, hermano, mis amigos y mi novia por cansado, sólo con ganas de comer y Ojalá pudiera convencerme de que su nombre propio. dormir, me limito a saludarlo breve- John y yo no somos diferentes y de que mente. Entro a mi casa, me cocinan, ninguno es más que el otro. De que ante Su trabajo es de los más exigentes como y duermo profundo y cómodo. los demás, somos iguales. Pero no es así (físicamente) que conozco: a las siete Al día siguiente, si madrugo, desayuno y es una estupidez negarlo. Mi condide la noche empieza a seleccionar quejándome del frío y del sueño y a ción social me favorece y a él lo perjumaterial dentro de la basura de aproxi- las 6:15 de la mañana lo encuentro en dica. Él, por ejemplo, que ni cobarde ni madamente seis edificios (todos los de camiseta y con las ojeras bien marcala manzana), y en la madrugada lleva das finalizando su jornada de trabajo Sigue en la pág. 17 16

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bobo es, acude a mí cuando la Policía o algún celador le ordena moverse. Se lo llevan en promedio una vez por semana a la UPJ. El derecho al trabajo digno que le cuesta literalmente el sudor de la frente le es violado sistemáticamente. Hay varios vecinos que no lo quieren tener aquí, seguramente les parece que daña la imagen del barrio o les produce asco y miedo. ‘Gente bien’, que cuida su imagen, su barrio, su clase. Y aunque haya muchos así, hoy por hoy muy pocas personas aceptarían con orgullo ser machistas, racistas, clasistas u homofóbicos. Yo, como la gran mayoría de los que me rodean, predico ser liberal, incluyente e igualitario. A pesar de eso –y esta es una confesión– veo que ese discurso me convence en parte porque es deseable, políticamente correcto y está de moda: aceptar las diferencias, tratar por igual y respetar a todos los sujetos es algo anhelado y suena bonito. Pero creo que esto en buena medida también esconde una falsa conciencia. Hemos querido creer que insistir en este discurso y rasgarnos las vestiduras en conversaciones de cafetería en defensa de las minorías y los débiles, nos convierte en mejores personas, sin necesidad de que apliquemos lo que pregonamos. Nuestra conciencia muchas veces se limita al discurso porque a la vuelta de la esquina sabemos que nuestra vida seguirá siendo igual: rodeados de los mismos, gozando no sólo de comodidades, sino de oportunidades. El eterno problema entre la teoría y la práctica, lo que hablamos y lo que hacemos. Entonces, debo reconocer que en ocasiones ese llamado a la antidiscriminación es engañoso, aparente e hipócrita, porque en el fondo esas distancias existen y son muy difíciles de ignorar. Sin reflejarlas, ni mucho menos reconocerlas abiertamente, esas desigualdades se sienten y existen. Pueden ser una subestimación, un prejuicio, una burla, o simplemente una distancia que se traza inconscientemente, pero en cualquier caso resulta realmente difícil desprenderse real, pragmática y sinceramente de ellas. Existe una disonancia entre los valores que queremos y/o creemos tener, lo que Eric Fromm llamó ‘valores conscientes’, y los que efectivamente aplicamos en nuestra vida cotidiana: ‘valores inconscientes’. Las ideologías de muchos no se ven por fuera de sus textos o sus discursos, no intervienen en su conducta común y corriente y, por el

Fuente: foto particular.

contrario, estos ‘valores inconscientes’ no me cambio de andén cuando veo a perpetúan y reproducen las jerarquías alguien con el mismo aspecto al de John entre grupos sociales. caminando hacia mí. Por eso, en este momento, prefiero reconocer y aceptar que en realidad sigo (seguimos) subestimando a estas minorías, que continúo engañándome por posar de considerado y abierto. Esa es la verdadera hipocresía (definida como “un fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”). Hoy en día, por ejemplo desde las universidades laicas y progresistas, como la nuestra, se juzga cualquier frase discriminatoria, predicamos una moral entre nosotros para mostrarnos libres e iguales, para convencernos de que respetamos y de que aplicamos las herramientas que nos da nuestra carrera para ser mejores personas. Tenemos un discurso casi automático, que aboga por la defensa de las minorías. Pero ¿minorías? Si en este mundo ¿quiénes son las minorías? ¿No seremos nosotros los que estudiamos, leemos, viajamos, tenemos casa propia, sabemos más de un idioma y tenemos la particular característica de poder discriminar y no ser discriminados? Somos la crema y nata, la que posa de incluyente y moderna. ¿Pero estamos dispuestos a ser tratados igual a todos los demás que son menos favorecidos? ¿Nos sentiríamos igual teniendo a un afrodescendiente de visita estudiando en nuestra casa que a un compañero del colegio? Y aclaro: aunque tenga un amigo reciclador no puedo decir que

En ocasiones hay que ref lexionar si es conveniente salir del clóset de lo políticamente correcto. Desear pero reconociendo los límites y armonizando el discurso con el comportamiento personal. Si somos tan liberales uno de nuestros primeros deberes sería asumir en serio la autocrítica. Luchar contra la ley del más fuerte de la que habló Darwin es admirable y necesario, pero esperar que no exista resulta absurdo e iluso. La clase alta colombiana es cruel e insensible, por no decir también envidiosa y opresiva. Son pocos los que tienen como meta en la vida promover la justicia, la libertad y la igualdad a toda costa. Y son más escasos aun quienes viven diaria y sinceramente siendo solidarios, leales y compasivos. Sobresalen, en cambio, mucho más los de valores o mejor, anti-valores, como el egoísmo, la competencia y la envidia. Entregarse al primer grupo de valores implica salirse del rebaño y posiblemente renunciar a muchos poderes y beneficios. Que no se tome entonces este como un diagnóstico pesimista. Pero sí, ojalá, como un reconocimiento del status quo, de las cosas como son. Que sea este solo un comienzo del desnudo de los valores que se predican y no se practican. Que sea esta una oportunidad para que nos invada la culpa y reaccionemos. (1) Este artículo fue presentado para el curso de Ética Pro­fesional. Mayo 2014

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Perdón si se sienten discriminadas Si usted es de esos/esas que echa o recibe piropos al caminar por la calle y, además, monta en Transmilenio, esto le va a interesar. Lea por qué una estudiante de la universidad se siente indignada con la medida de los buses rosados. Por: Angela María Aristizábal, estudiante de segundo semestre de derecho

Aprovecho la nueva iniciativa del vagón exclusivo de mujeres en el Transmilenio para condenar la discriminación a nuestro género. Sin embargo, no pretendo denunciar a los acosadores que nos puedan llegar a manosear en el Transmilenio, creo que ese es el menor de nuestros problemas. Mi denuncia va dirigida más bien a la presunción que nos acompaña desde la primera vez que nos ponemos un vestido rosado o jugamos con muñecas: las mujeres, por definición, somos víctimas, y no es precisamente una presunción que admita prueba en contrario. No voy a negar que la discriminación es un tema que merece toda nuestra atención. No puedo negar tampoco que la mujer todavía es víctima de violencia y maltrato. Sin embargo, lo que sí puedo decir es que estamos entrando al terreno de la hipersensibilidad cuando se habla de discriminación, tanto que nos esforzamos por rebuscar violencia de género aún donde no está. Es suficiente con ver las campañas publicitarias que acompañan al nuevo vagón exclusivo. Yo no sé ustedes, pero yo, si fuera hombre, estaría bastante confundido con respecto a la actitud con la cual me debo dirigir a una mujer, ya que en este punto nos sentimos víctimas hasta cuando recibimos un cumplido. Todavía no puedo explicarme cuál es la lógica del vagón exclusivo. Solo como un dato curioso, para Rosa Parks no fue precisamente fácil abolir las secciones de color de los buses norteamericanos que 18

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Fuente: wikimedia.org

“El hecho es que a veces me avergüenzo de mi género. Me preocupa que nos guste gritarle al mundo que somos frágiles y que solo en un vagón rosado exclusivo nos podemos sentir seguras del mundo malévolo que nos rodea”. obligaban a los afroamericanos a sentarse en la parte de atrás por el color de su piel. ¿Nos parece tan distinto solo porque utilizamos el término “exclusivo” y en lugar de estar atrás el vagón va por delante? O no, tal vez la diferencia esté en que en este caso, para las mujeres es opcional utilizar ese vagón. Pues con todo respeto con mi género (y perdón si se sienten discriminadas), me parece aún más ofensivo y masoquista que haya mujeres orgullosas de autoexcluirse así. Si ese fuera el camino para abolir la violencia y la discriminación, creo que a Rosa Parks y a Martin Luther King les habría ido mejor quedándose callados y sentados donde les correspondía. Y es precisamente esa autoexclusión la que nos hace eterna y voluntariamente víctimas, pues al fin y al cabo estamos en un estado cómodo que nos permite echarle la culpa al otro porque la palabra de la mujer jamás se cuestiona. En cuestión de segundos podemos volver delito un piropo y convertir a todos los hombres en delincuentes por naturaleza.

Los invito a que se fijen en la reacción escandalosa (especialmente de las mujeres) en las redes sociales cada vez que se presenta una situación medianamente similar a un acoso. Es denigrante ver cómo preferimos presumir que hay una violación antes de siquiera considerar que tal vez hubo consentimiento por parte de una mujer. Nos mueve esa presunción con la que nacimos, nos mueven más las frases de cajón que indican que a la mujer no se le toca ni con el pétalo de una rosa. La mujer se vuelve un ente que no tiene ni siquiera capacidad de decidir o expresar su voluntad. ¿De verdad nos parece tan inconcebible que una mujer quiera tener relaciones con un hombre, tanto que preferimos presumir que fue violada a pesar de las pruebas en contrario? Y no, no estoy hablando de las minifaldas como prueba en contrario, ya que ese es otro tema excesivamente sensible para las mujeres. El hecho es que a veces me avergüenzo de mi género. Me preocupa que nos guste gritarle al mundo que somos

frágiles y que solo en un vagón rosado exclusivo nos podemos sentir seguras del mundo malévolo que nos rodea (ese mundo horrible donde hasta nos dirigen piropos, qué peligro). Me preocupa que ya ni siquiera debemos asumir la responsabilidad de nuestros actos, porque los que quieren manosearnos son siempre los demás; no somos objetos sexuales, a quién se le ocurre que podamos querer hacer esas cosas(1). Pero lo más preocupante de todo es que sea ahí donde hayamos encontrado nuestra zona de confort, en ese vagón rosado y exclusivo donde nada puede tocarnos y donde todo es “yo no fui”. Mujeres, felicitaciones, ya podemos mirar mal a los hombres que entran a nuestro vagón, ya cualquiera que nos toque será un criminal y podremos caminar tranquilas por las calles, sabiendo que nadie nos dirigirá un cumplido sin ser castigado: nuestra lucha por la igualdad ha culminado. (1) Porque es más fácil decir “me violaron” y no “tuve sexo con un desconocido porque tenía ganas y estaba borracha”. Y sí, tal vez si estoy hablando del caso de Andrés Carne de Res.


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Se busca En este artículo se plantea una reflexión crítica sobre la cobertura me­diática que el caso Colmenares ha tenido mientras que cientos de casos han pasado desapercibidos y se han quedado en la impunidad. Por: Cristina Duque Sánchez, estudiante de sexto semestre de Ciencia Política

Hace unas semanas escuché por enésima vez la pregunta que muchos hemos tenido que tratar de responder por pertenecer a la comunidad Uniandina: “Bueno, ¿y por allá qué dicen del caso Colmenares?” Cosa que en realidad ninguno está en posición de hablar ya que ni los mismos implicados han podido dar una respuesta concreta y creíble. Sabemos todos con claridad el dolor que Oneida Escobar y Luis Alonso Colmenares, padres del fallecido, han tenido que llevar en sus espaldas en los últimos dos años por la impotencia y confusión que la tragedia ha originado. Sin embargo, para nadie es un secreto el impresionante acoso mediático por el que todos hemos tenido que pasar, al punto de que gran parte del país se sabe de memoria lo que tal testigo, falso o no, dijo u ocultó. Mientras los familiares e implicados pelean por su beneficio, el pueblo colombiano, juicioso con el maíz pira en mano, se dedica a ver la novela producida por los especiales de “Séptimo Día” y las trasmisiones de algunas audiencias, que seguramente serían las películas más taquilleras del país. No obstante, existen más novelas sin productor ejecutivo que no han tenido la propaganda que Colmenares sí.

Fuente: reporteindigo.com

“Mientras los familiares e implicados pelean por su beneficio, el pueblo colombiano, juicioso con el maíz pira en mano, se dedica a ver la novela producida por los especiales de “Séptimo Día” y las trasmisiones de algunas audiencias, que seguramente serían las películas más taquilleras del país”.

que de niños soñaron con ser invisibles, como desaparecidas casi 19.000 persolo consiguieron. nas en el 2009, y a muchas de ellas se les diagnosticó la muerte sin estar seguros. Se busca una Colombia donde no que- Aún así, seguimos preocupados sólo den en impunidad cientos de casos. por el caso de Luis Andrés Colmenares, En el país mueren de forma violenta que nos han metido en el periódico al casi 48 personas al día y Bogotá, la despertar y en el noticiero antes de dormisma de Colmenares, es el escenario mir. No se trata de restarle importancia Varios actores del caso han puesto en final de alrededor de 1.500 ciudadanos al dolor de un caso, sino de entender la mira a la Fiscalía por irregularidades asesinados, según El Espectador. En “el que no es el único que necesita una que reflejan la evidente ineficacia del país más feliz del mundo” se reportaron mano de la justicia. sistema al que somos sometidos, hecho que les debemos agradecer, ya que han Se busca una Colombia donde se le crea mostrado las debilidades que deben ser al fiscal y la palabra testigo signifique evaluadas. Sin embargo, ¿por qué es el lo que dice el diccionario de la Real único del que oímos en los canales naAcademia Española. Se busca una cionales, periódicos y revistas? Porque Colombia donde no queden en impuuna vez más queda demostrado que nidad las muertes de 105 niños en los en este país con la plata se puede todo. primeros meses del año. Se busca un Mientras los medios siguen hablando país donde los medios no se empeñen Fuente: mujerquelucha.blogspot.com de cada nuevo agregado a la novela, el en darle prioridad y voz a los que tienen fiscal sigue caminando con el corazón “No se trata de restarle impor­ con qué pagar el micrófono para hablar. de cientos de madres en las suelas de tancia al dolor de un caso, sino Siendo así, se busca un país donde haya sus zapatos. Miles de desaparecidos justicia por todos y para todos. Y como y asesinados, que no son el centro de de entender que no es el único dijo Joaquín Sabina, “la vida siguió, los medios por diferentes razones, se que necesita una mano de la como siguen las cosas que no tienen quedan en impunidad y tristemente los justicia”. mucho sentido”. Mayo 2014

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El estigma de la biblioteca jurídica ¿Qué hace que nosotros, al ver una carátula de un libro de derecho, dudemos en leerlo? Esta es una crítica y una sugerencia a las editoriales, para que traten de acercar más al libro jurídico a sus lectores con un buen diseño y una estética agradable. colección de ellos me asuste; no quiero leer en una sala de cirugía. Para terminar el tour, Temis es la peor. Uno entra y lo recibe un popurrí de colorinches ocre que nada tienen que ver el uno con el otro, la mayoría con títulos con punto intermedio. Qué susto. Sólo puedo decir que salí no sólo decepcionado sino con ganas de no volver, aunque sé que me tocará.

Por: Simón Vargas Morales, estudiante de cuarto semestre de derecho y miembro del Consejo Editorial S.vargas11@uniandes.edu.co.

He amado los libros desde que tengo memoria. No es una relación de confianza, mucho menos de amigos especiales. Es un amor profundo, de esos serios que salen en televisión y que hacen a la tías llorar. Quisiera poder decir que aprendí a leer antes de aprender a caminar. Y es un amor que va más allá de lo que los libros tienen escrito—aunque saber hablar sea su gran plus en la relación. Amo su olor, como se siente el papel en mis manos y como se ven puestos en una biblioteca. Y es precisamente esto último lo que me entristece cada vez que entro a una biblioteca de derecho: los libros de derecho son feos. Caratulas pálidas, colores desteñidos, tipografías aburridas. Y lo sé, entiendo que el derecho es serio, que es una ciencia de traje y corbata y de embolarse los zapatos cada dos días; que el lenguaje jurídico no está para colorcitos y que quien escribe un libro no está para preocuparse por las bobaditas esas de cómo se ve. Entiendo también que lo importante es lo que dice el libro. Pero, ¿qué hago si cada vez que veo mi biblioteca de lo único de lo que me dan ganas es de ponerme a llorar? No puedo evitar juzgar estos libro por su portada. Desde que empecé a estudiar derecho me ha preocupado este terrible síntoma del derecho nacional. Y sí, creo que es nacional, que es endémico. Los códigos, los tratados y en general la gran mayoría de los libros de derecho colombiano tienen autores que parecieran pensar que lo único importante es lo que sus libros tienen escrito. Me niego a pensar que la estética no tiene valor, que el hecho de que algo se vea lindo es una cualidad superficial, que no importa la portada del libro que quiero leer. Al igual que 20

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Fuente: casadellibro.com

con la comida, cuando veo un libro bonito me dan ganas de leerlo.

Pero ¿por qué es importante que los libros de derecho sean estéticamente agradables? Además de que yo tenga un fetiche por los libros, creo que esto no es sólo cuestión de estética. El diseño editorial de un libro tiene directa influencia en cuanto impacto que le genera a un lector potencial. Un título llamativo y una buena carátula despiertan el interés del lector. Aunque no todos deban saber a profundidad sobre derecho, sí creo que sería de interés que una persona cualquiera se sienta atraída a uno de nuestros libros de la misma manera que muchas veces uno se siente atraído a un libro de historia o filosofía. El derecho no es un tema de usual interés; de pronto un mejor manejo del diseño editorial podría ayudar a cambiar eso. Se necesita un hook que enganche al público—abogados incluidos—, así sea algo tan “superficial” como una linda caratula.

Hace unos días decidí hacer un pequeño tour de librerías de derecho. Salí de clase y entré a la librería Uniandes, baje por el eje ambiental(1) hasta llegar a la librería Lerner, me di un paseo, luego salí y seguí bajando hasta llegar al Rosario. Entré a Legis y a Temis. Todas las anteriores, exceptuando por supuesto la Lerner, tienen su propia casa editorial para libros de derecho y cualquier abogado en Colombia ha Es muy triste pensar que grandes textenido el infortunio de coger uno de tos del derecho nacional se pueden ver opacados por la poca atención que sus sus libros. autores o editoriales le prestan a las verLa librería Uniandes y la Lerner son daderas primeras y últimas páginas. Lo las más decentes. Empezando porque peor de todo es hay miles de editoriales tienen otro montón de libros bonitos colombianas que se esmeran en hacer que suavizan lo impactante del show, obras que además de ser buenos libros su sección de derecho tiene libros como sean lindos libros. Este excepcional fe“El derecho de los jueces”, el cual es nómeno parece eludir al derecho; acá para mi una gran excepción. De hecho, todos parecen intentos a medias por ese mismo día lo compré. Incluso con no dejar la caratula en blanco, aunque esto, la editorial Uniandes tampoco es estoy seguro de que mejor se vería. genio para hacer libros bonitos. Legis (1) Este es otro tema para suicidarse. Aunque el eje es es un consultorio médico. El azul casi de las pocas zonas ligeramente uniformes y pensadas de podría hacer un artículo parecido hablando antiséptico de los códigos que venden ladeciudad, los accesos de tropicalidad que tienen las curadurías hace que el sólo pensar en tener una urbanas.


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Elogio de la nostalgia Un personaje a punto de graduarse se enfrenta consigo mismo ante la incertidumbre de lo que está por venir. Este es un cuento con el que cualquiera se puede sentir identificado. sintió aún mejor retratado cuando leyó: Vivir una vida desapasionada y culta, al relente de las ideas, leyendo, soñando, y pensando en escribir, una vida suficientemente lenta como para estar siempre al borde del tedio, y lo bastante meditada como para no encontrarse nunca con él.

Dibujo: José Alejandro Londoño

No podía creer que algo como el de­ sasosiego lo motivara, que la nostalgia lo inspirara, que hubiera otro que alguna vez sintió lo mismo que él y lo expresara con esas palabras que ahora lo encontraban. Por primera vez en muchos días se sintió bien de no estar haciendo nada. Y aun mejor al saber que es feliz quien no exige de la vida más de lo que ella espontáneamente le ofrece, que feliz es el que renuncia a todo, y al que, por renunciar a todo, nada le puede ser arrebatado ni reducido. Eso le generó una profunda tranquilidad estando metido en su cama a las doce del día.

Por: Miguel Reyes (m.reyes281@uniandes.edu.co)

que estar ahí: viviendo un día más sin saber para qué.

Francisco se despertó ese día a la misma hora que lo había hecho las últimas dos semanas: nueve y media de la mañana. Se despertó, pero no se levantó de la cama. Sonaba la alarma y, aunque posponía el inicio del día diez minutos más dos, tres o cuatro veces, la programaba porque no sabía qué era peor: si la angustia que le producía levantarse de la cama o el desasosiego que le generaba quedarse ahí, revolcándose entre las cobijas, viendo cómo pasaban los minutos sin hacer nada. Ante la duda, optaba por la quietud, que en realidad no era quietud, sino desidia.

Las actividades diarias eran pocas: Una que otra diligencia para su mamá, ver una película, leer la prensa, sacar al perro, regalar ropa. Por más ocioso que fuera el quehacer, Francisco lo agendaba para sentirse un hombre ocupado, Le pareció increíble el solo título de con compromisos. un capítulo, ‘Estética del desaliento’, y que en él se dijera que el entusiasmo es Ese día tenía que entregar un capítulo una grosería. Leer que la expresión del más de la tesis. ¿Pero con qué ganas? entusiasmo es, ante todo, una violación ¿De dónde sacaría fuerzas? Sentía rabia de los derechos de nuestra insinceridad, le de que la motivación fuera una cualidad sacó una sonrisa y lo hizo acomodarse tan premiada. Pensaba en lo injusto que mejor en la cama. Ese libro, esa mañaera que algunos fueran disciplinados, na, lo había animado más que cualquier que tuvieran claros sus objetivos y tra- psicólogo, más que cualquier mensaje bajaran por ellos, y que él no. motivacional, que –obviamente– le diLo suyo, en este momento, era la con- ría todo lo contrario: “¡Ánimo! ¡Quítate templación, la sensibilidad, la abstrac- esas cobijas y párate de la cama!”. ción del mundo real; ese donde hay que cumplir con rutinas, obligaciones y Entonces, con más ganas se hundió en hacer buena cara. Todo eso le generaba el tedio, disfrutó del desasosiego, amó angustia. No, no quería asumir los cam- su cama y sus cobijas revolcadas. Sin abrir mucho las cortinas vio el cielo bios a los que lo forzaba la vida. gris y también le encantó que vinieran Hacía pocos días, un amigo que lo más lluvias. conocía bien y entendía su momento, le había prestado El libro del desasosie- Más adelante oyó a Pessoa decir: He go, de Fernando Pessoa. Esa mañana, llegado a ese punto en el que el tedio es ya pensando en el capítulo que tenía que una persona, la ficción encarnada de mi escribir, cogió ese libro para buscar convivencia conmigo mismo. Y supo que algo de inspiración. Al leer las primeras él también había llegado a ese punto. páginas se sintió tan abrumado por la perfección con la que se describían sus Entonces, extendió el desasosiego hasta sensaciones que tuvo que cerrarlo por que pudo, hasta que tuvo que levantarse de la cama y llevar ese capítulo escrito un momento. No lo podía creer. sin ganas para que fuera leído aun con En mi corazón hay una paz de angustia y menos ganas; lo extendió hasta que la mi sosiego está hecho de resignación, leía felicidad rompió el compromiso que en la quinta página. Más adelante se había entablado con la nostalgia.

Por esos días, Francisco debía cumplir con los últimos requisitos para graduarse de la universidad. La mayoría de sus amigos, ya graduados, trabajaban y parecían muy satisfechos con sus primeros sueldos. Se veían plenos, aterrizados, con un camino claro por delante, ‘con el futuro entre las manos’, como dicen por ahí. Él, en cambio, estaba en un estado permanente de dubitación. Lo que lo apasionaba un rato al día siguiente lo aburría. Poco lo motivaba, nada lo convencía. La ruptura de una relación amorosa y la incertidumbre que le generaba el mundo laboral lo tenían así. Tener que cumplir con las tareas del día a día, tomar decisiones trascendentales, crecer, madurar, responsabilizarse… Todo eso lo mortificaba, sobre todo en las primeras horas del día, cuando tenía el abismo al frente, cuando tenía

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La noche Cuando la vejez llega, la vida que dejamos atrás parece ajena y lo que nos queda es la opción de agarrarnos de lo que tenemos cerca, de lo más familiar, aunque eso no sea la familia. En este cuento, el narrador cuenta cómo es Bruno la figura a la que se aferra para enfrentar la vejez. “La vejez es un naufragio” Charles de Gaulle

Fuente: lanoche2.pinterest.com

Por: Andrea Beaudoin

excursiones botánicas y viajes al espacio. Fue un luminoso camino serpenteante, una ráfaga de fuego. Toda la vida fue inventar historias para vivir, mirar adelante y volver a empezar. Toda la vida fue muchas vidas, vidas pasadas, vidas de otros, la propia vida hecha multitud. Fueron tiempos enormes, capaces de todo.

Si no fuera por Bruno mi vida sería un agujero negro tragándose las horas de la mañana y las horas de la tarde, una acumulación eterna de golpecitos de reloj. Nos tenemos el uno al otro en esta vejez pesada. Los hijos se fueron, se van todo el tiempo y no llaman más. El trabajo se acabó porque me volví lenta y estorbosa, y entonces me queda Bruno y yo Bruno entonces era joven, y yo también. Los niños eran nile quedo a él. ños, y yo no alcanzaba a pensar que alguna vez se volverían Bruno está canoso y tiene en los ojos un velo gris que pare- señores importantes. Eran niños para siempre, desde la mace tristeza. Me mira desde muy lejos y tose y tose. Los dos ñana hasta la noche, revoltosos, insoportables. Eran como el sabemos que va a morir, pero no decimos nada. Yo siempre temblor de la tierra, como la fuerza del mar, y al final del día supe que esto iba a pasar. Él iba a terminar enfermo y yo lo su refugio era mi cuerpo. Sus cabezas se recostaban sobre mí iba a cuidar hasta que muriera. Y ahora que llegó el momento y caían en un sueño profundo, imposible de perturbar. Bruno hacemos como si nada, pasamos la tarde meciendo recuer- también dormía sosegado a mi lado. Entonces yo apagaba dos, viendo la luz que entra por la ventana y transforma los la luz, permanecía unos minutos mirando la noche negra y objetos de la sala. En la noche comemos juntos sin romper espesa que habitaba el cuarto, y agradecía a quien fuera que el pacto de silencio que nos une y nos libera. Después, em- me hubiera regalado ese momento. prendemos un sueño sonso frente al televisor hasta que los ronquidos de Bruno se hacen hondos. Entonces, apago el Ahora nos basta con habitar la casa, con llegar invictos a la aparato y permanezco unos minutos mirando la noche negra noche y ver el fuego agitarse en la chimenea, o las imágenes y espesa que habita en el cuarto, y me invade un terror de que relampaguean en el televisor. Él estira la cabeza como abismo. Bruno ronca a mi lado, se abandona a su sueño, a su muerto de pereza y las patas se le recogen contra la panza. Interrumpe su desgano para rascarse las pulgas, y vuelve tos, a su muerte, y me abandona a mí. imperturbable a entregarse a su sueño. Yo siento su respiraToda la vida fue hacer planes, ahorrar y contar monedas, ción, miro con los ojos bien abiertos la noche que es negra y trabajar más duro, mirar hacia atrás y llorar en Navidad. espesa y que habita en mí, y sé que la suya es una respiración Toda la vida fue llenar la casa de correteos, de risas, de que se extingue. 22

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Beatles en casa Hay quienes dicen que The Beatles ha sido una de las bandas más influenciables en el mundo de la música. Sin embargo, estos cuatro jóvenes ingleses no sólo marcaron una serie de generaciones musicales sino toda una humanidad. Aquí, una fan empedernida cuenta cómo este amor por la música, inculcado por su familia, llegó a convertirse en una religión. Por: María Iragorri Amaya estudiante de quinto semestre de derecho y miembro del Consejo Editorial m.iragorri21@uniandes.edu.co

La misa comenzaba a las siete de la noche. Llegába­mos hambrientos con las medias escurridas y los párpados pesados. Nicolás y yo nos empeñábamos en pelear por necedades por las que sólo los niños pelean, mientras que Martín, aburrido en una esquina apartada, aprendía las relaciones jerárquicas fraternales. Pero la misa siempre comenzaba a las siete en punto, y siempre era el do o el re o el mi o el fa el que paraba nuestras quejas infantiles. Cuando menos cuenta nos dábamos, el violín que Brian Epstain ingeniosamente mezclaba con el pop sesentero lograba calmarnos. De pronto eran los coros de Harrison y Lennon los sonidos empotrados en nuestros tímpanos, dejándonos sordos a toda pelea. Tan sólo podíamos escuchar el rock n’ roll que nos hacía gritar y bailar como fans enloquecidos. El Ave María era reemplazado por el paciente piano de Let it be y el héroe de la noche era cuál de los tres sabía mejor la canción: palabra por palabra, pausa por pausa. Ya no competíamos por la última galleta vieja y olvidada de la alacena. Ahora lo importante era el que primero llegara a bailar sobre los pies de papá.

Fuente: casa2.gaburah.com

Lo que venía era una etapa de conciliación, sin contratiempos ni desafines. Era nuestro ritual. Todos sabíamos que una vez McCartney empantanara cada rincón de la casa con la canción más melcochuda, papá y mamá se querrían

Fuente: telegraph.co.uk

con generosas muestras de amor que, aunque nos dejarían hastiados, nos harían olvidar por qué peleábamos. Así, si no era la canción romántica de McCartney era la aguda confesión de Lennon que hacía que mamá llorara, y aunque en ese momento no alcanzábamos a concebir por qué, algún día entenderíamos. Nunca supimos qué significaba un sermón, ni el pan de Dios, ni comulgar, ni cuál de todos era Cristo, cuál José o cuál el Espíritu Santo. Nuestro conocimiento cristiano se limitaba a saber que era el “Niño Dios” el que traía regalos cada diciembre. En cambio, nos convertimos en pequeños maestros musicales al poder diferenciar a la perfección la modulación de la voz de John con la de

George y la de Ringo con la de Paul. Y la de todos con todos. Y con esta diferenciación de tenores, bajos y contra tenores vino la ternura más fuerte que se pueda imaginar. Nos unía una fe sin nombre. Unas noches se llamaba Abbey Road, otras The White Album, y otras Revolver. No era un solo Dios, eran muchos. Éramos los nueve. Paul, Ringo, John, George, papá y mamá y nosotros tres. Éramos a un solo compás los Dioses, los Discípulos y los Pastores. Fuimos amor elocuente y puntual. Fuimos religión infinita aunque la vida nos pasara y los años nos cogieran ventaja. Fue infinita no porque no encontráramos otras verdades en otros artistas. Fue infinita no porque no supiésemos entender que la única música no era la que disfrutamos esas noches, en que la sala de la casa reemplazaba el Shea Stadium. Tampoco porque no descubriésemos otros cientos de sonidos y mezclas de instrumentos ausentes en nuestros Dioses. Fue infinita a pesar de esto. Fue infinita porque supimos que nuestra devoción no era hacia los acordes específicos de esas canciones, ni hacia las caras de nuestras cuatro deidades. Fue infinita porque nuestra religión no fue los Beatles. Nuestra religión fue el sentido de complicidad que la música nos enseñó. Mayo 2014

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Facultad

Al Derecho

Por: Felipe García Rubio estudiante de tercer semstre de derecho y miembro del Consejo Editorial lf.garcia11@uniandes.edu.co

Describir el primer año de universidad es difícil, más aun porque cada estudiante lo vive de manera particular. Me parece que tener un punto de vista objetivo al respecto es una tarea inlograble, sin embargo, es posible resaltar algunos puntos que considero, la mayoría percibimos en común. Vivir el primer año de universidad es enfrentarse a un nuevo mundo, abandonar costumbres para adquirir otras nuevas, reconstruir la percepción del tiempo y finalmente, encantarse o desencantarse con el futuro que nos promete la profesión. Estoy en tercer semestre y si bien no llevo más de doce meses cursando materias, creo que he logrado entender de qué se trata todo esto. Tuve la oportunidad de toparme con una actividad muy divertida al inicio del primer semestre en Introducción al Derecho: el profesor nos preguntó qué queríamos hacer cuando nos graduáramos, el espectáculo empezó. Si no me falla la memoria, por lo menos el 80% de la clase quería defender los derechos humanos a través de diferentes vías, un 15% no tenía idea, y el 5% restante queríamos entrar a una firma o algo similar. Llama la atención ver cómo en tan poco tiempo esas cifras han variado drásticamente, es como si entendiéramos mejor de qué se trata todo esto, como si aterrizáramos después de un viaje por las nubes de un Derecho que no existe. Empezamos creyendo que el Derecho es una herramienta infalible contra la injusticia, nos convencemos de que con entenderlo podremos derrotar todas los atropellos existentes, suponemos que es el camino idóneo para generar grandes cambios en la sociedad. Son pocos los 24

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Derecho en las nubes Este es un artículo que nos invita a reflexionar sobre aquella pregunta que ronda en la cabeza de muchos estudiantes de la Facultad: ¿Por qué estudiar Derecho? es en materias de primeros semestres como Sociología Jurídica o Hermenéutica Jurídica en donde nos invitan a hacernos tan importante pregunta. Luego viene lo que le da “dientes” a la carrera; Obligaciones 1 y 2, Propiedad, Comercial, Internacional 1 y 2, Contratos, etc. Y salvo Ética Profesional, todo queda reducido a tecnicismos. La pregunta se desvanece con el tiempo y una buena parte de nosotros seguimos estudiando sin saber realmente si es lo que queremos o no. No digo que esto no pase en otras carreras, lo que quiero resaltar es que tratándose valores tan esenciales a la humanidad como la justicia y la equidad, la pregunta del porqué de nuestra elección se vuelve mucho más neurálgica.

Fuente: facebook.com

profesores que se empeñan en hacer una apología a esta “inocente” visión del Derecho, pero aún ellos aceptan que es una visión minoritaria. Fue inquietante escuchar a un profesor decir: “espero salvar a unos pocos”, cuando una buena parte del curso manifestaba querer trabajar en empresas y firmas.

No obstante, estoy seguro de que una buena parte de los lectores entienden a qué me refiero: elegir la profesión que queremos estudiar es una decisión trascendente, una decisión que se oculta en el día a día detrás de la esquizofrénica relación con el conocimiento a la que nos busca inducir la universidad. Porque sí, detrás de entender cuáles son los efectos jurídicos de las decisiones del día a día o cuál es la mejor vía jurídica para llevar a cabo determinada actividad, está algo mucho más importante: en realidad qué es el Derecho.

No soy nadie para decir que todo lo anterior esté bien o mal, lo que sí puedo decir con pleno convencimiento es que no es algo que debamos desestimar. Quizás muchas personas vean este asunto como algo banal; y es perfectamente natural, ya se adentraron lo suficiente en A todo lo anterior se suma la carrera como para retroce- la influencia de un pensum der a cuestiones como éstas. pensado con este fin. Solo

Todo esto lo escribo porque personalmente me invadió esta duda unos meses atrás. No sé si deba tildarme a mí mismo de ridículo por preocuparme tanto por algo que en últimas termino olvidando la gran mayoría del tiempo. Ojalá alguien lea este artículo, entienda el Derecho, le guste, se enamore y lo ejerza. Así como ojalá alguien decida irse a un lugar donde esté mejor. Para los que decidamos quedarnos ojalá estudiemos con pasión, ojalá nos graduemos satisfechos, ojalá el esfuerzo haya valido la pena, pero sobre todo, ojalá hayamos entendido de qué se trata todo esto. Seamos conscientes de que solo tenemos una oportunidad para vivir y nuestra profesión permeará buena parte de dicha oportunidad; vale la pena emprender un camino desconocido pero no la vale continuarlo sin encontrarle su verdadero sentido.


Al Derecho

Por: María Rey Salamanca, estudiante de medicina de la Universidad Javeriana maria.rey3@hotmail.com

Facultad

Yo también quise estudiar derecho

Yo también quise estudiar derecho. Si estoy diciendo esto es porque no estudio esta carrera, y no lo hago porque no haya logrado entrar a la facultad (ni siquiera apliqué), ni porque de repente Una estudiante de medicina de la Universidad Javeriana hubiera empezado a sentir una aberra- cuenta por qué escogió esa carrera sobre el Derecho en ción por ella. Simplemente decidí que había otra cosa que inspiraba algo en un relato espontáneo y apasionante. mí que el derecho no. Cuando empecé a pensar en estudiar medicina sentí algo algo más allá de lo que abarca el aspecto similar a la denominada sensación de científico. mariposas en el estómago, supongo que Estoy casi segura de que al estudiante en parte me emocionaba imaginarme de derecho promedio le toca leer y como médico en mi futuro. Por otro entender lo que lee, y a nosotros se lado me maravillaba conocer algo que podría decir que también. Tenemos toda mi vida había pasado desapercilibros de anatomía que describen con bido para mí y sentía pánico de irme tanto detalle cada parte del cuerpo que, por una rama del conocimiento para la debo confesar, me resultaba complejo cual jamás me había considerado espeseguir la secuencia lógica del texto. Sin cialmente buena. Admito también que, embargo, a pesar de que existen los casi dos años después de haber tomado libros muchas veces no los leemos, o esa decisión, escribir un artículo para lo hacemos de forma sistemática, casi el periódico de la facultad de derecho como máquinas que no analizan sino de una universidad que ni siquiera es que simplemente extraen datos que la mía me genera físico miedo, no sólo luego han de ser almacenados en la porque no sé nada de derecho sino memoria. Esto no es del todo negativo porque hace dos años no escribo nada si se tiene en cuenta que el contenido es más que un par de palabras sobre algún abrumador y que es necesario aprender proceso biológico o alguna patología. a optimizar el proceso de aprendizaje. No sé casi nada de su carrera, pero El problema es cuando olvidamos Foto: particular lo que sí sé es lo que un embrión de médica—es decir yo—extraña de su “El cuerpo humano ya es lo extraer no sólo lo importante sino lo bello de los libros. Un médico no tiene idea de estudiar derecho. su­f icientemente extenso como que haber leído a Dostoievski, ni a Paul Desde que entré a la facultad de me- para que nos tome dos semestres Auster, ni siquiera a Henry Gray para dicina he oído varías veces la oración: de más terminar de conocer lo graduarse; eso no se incluye entre los “Aquí entran los mejores del país”. Esta básico. El asunto es que leer no conocimientos básicos de pregrado y es una frase extraña. Si bien es cierto sólo proporciona información, es comprensible. El cuerpo humano ya es lo suficientemente extenso como que para medicina el filtro de entrada para que nos tome dos semestres de leer da paso a la imaginación, es un poco más exigente que para otras carreras, es un tanto arrogante afirmar a la comprensión de mundos más terminar de conocer lo básico. El que sólo los mejores entran; es aún más desconocidos, muchas veces asunto es que leer no sólo proporciona absurdo afirmar que sólo los mejores la lectura es el origen de la información, leer da paso a la imaginación, a la comprensión de mundos son capaces de elegir medicina como su desconocidos, muchas veces la lectura creación”. carrera. Probablemente su carrera y la mía juegan con un componente alto de profesoras, “el lenguaje es la expresión es el origen de la creación . orgullo. No puedo hablar por ustedes, directa de nuestro pensamiento”. Yo quise estudiar derecho. No lo hice. pero muchas veces he notado que consiNo voy a ser abogada, voy a ser médica. derar que cierto conocimiento está por Tengo la idea de que en derecho es ne- Si hubiera sido al revés, si yo hubiera encima de otro puede llevar a proble- cesario saber escribir y leer. Supongo sido estudiante de derecho probablemas de base que, en nuestro caso, puede que muchos de ustedes entran ya con mente no hubiera pasado mi tiempo afectar directamente nuestro ejercicio un gusto por estas dos actividades (si pensando en las cualidades que me como médicos. Hablo principalmente no probablemente no escogerían la ca- gustaría que mi médico de cabecera del uso del lenguaje. Aprendemos rrera) y que, así no les guste, tienen que tuviera. Sin embargo, dada mi posición, cómo funciona, qué áreas cerebrales cumplir con unos estándares mínimos. pienso con frecuencia en el tipo de proinvolucra, nos enseñan a analizarlo Para muchos de mis futuros colegas la fesional en la que me quiero convertir. para saber diagnosticar cuando algo medicina está por encima de cualquier Quiero saber escribir y leer como pensé anda mal. No obstante, a la mayoría le factor estético; no importa cómo se que lo haría si estudiaba derecho. Me es una cuestión indiferente en cuanto diga, estamos dando un diagnóstico, encantaría que más profesionales de al manejo propio se refiere. Así que es estamos salvando vidas. En parte es la salud se dieran cuenta que más allá eso lo que me hace falta de no estudiar cierto que nadie quiere un doctor más de los datos existe un mundo por desDerecho: que a mis pares les interese preocupado por la caligrafía que por cubrir, y que supieran que aprender a este aspecto: el del lenguaje. Después el tratamiento, pero tal vez la gente sí manejarlo no les quita tiempo, sólo les de todo, como nos dijo una de nuestras quiere un doctor que se preocupe por aporta humanidad. Mayo 2014

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Facultad

Al Derecho

Aprender a aprender derecho Las facultades de Derecho de diferentes universidades tienden a ser comparadas. El enfoque y la metodología de enseñanza son los temas de discusión principal. Aquí, un estudiante defiende lo que nuestra Facultad tiene para ofrecer. Por: Juan Carlos Durán Uribe, estudiante de séptimo semestre de derecho y miembro del Consejo Editorial jc.duran129@uniandes.edu.co

Oí de un conocido que estudia derecho en otra universidad que en Los Andes no enseñaban nada. Que todo teníamos que aprenderlo nosotros. Que no encontraba la gracia en ir a un sitio donde se suponía que le transmitirían conocimientos y no lo hacían. Que no entendía por qué los alumnos de nuestra Facultad debíamos encerrarnos fines de semana enteros investigando para sacar adelante unos casos complicadísimos llamados PBL. A él le parecía que con un examen al semestre bastaba, y que así se ahorraba uno tiempo y estrés. En fin, toda una posición respetable, con la cual no estoy de acuerdo en absoluto. Si de algo se puede jactar esta Facultad es que privilegia la autonomía del estudiante y le permite algo que me han repetido numerosas veces en la carrera: aprender a aprender el derecho. La mayoría de clases en las que he tenido la fortuna de inscribirme han privilegiado un método de enseñanza que no se centra en la mera transmisión de conocimientos, sino que busca que el alumno se enfrente al verdadero ejercicio del derecho: encontrar problemas jurídicos; buscar constantemente soluciones a ellos; formar un criterio propio, proponer tesis arriesgadas y al mismo tiempo bien sustentadas; consultar y jerarquizar fuentes jurídicas, etc. El abanico de beneficios que supone el aprender a aprender el derecho puede extenderse mucho más, y podría gastar metros de papel explicándolas. 26

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Pero hay un punto en que quiero hacer más énfasis y es que esta metodología de “aprender a aprender” no es apreciada por la mayoría de estudiantes. ¿Por qué? Empecemos por el hecho de que este método de estudio hace que el alumno deba invertir mucho más tiempo. Para que una clase sea fructífera uno debe prepararla y eso toma tiempo. Si el alumno cree que va a llegar a sentarse a oír sólo al profesor hablar, se equivoca. En segundo lugar, la clase no va a ser magistral. El alumno debe estar consciente de que el profesor le puede interrogar, de que la gente puede participar y de que los conceptos se van a ir construyendo entre todos. La palabra del profesor no es la última palabra. Y por último, la evaluación se va a centrar en casos. Casos complejos en los que se debe investigar rigurosa y sistemáticamente para proponer soluciones. El alumno, entonces, tiene que trabajar más. Y eso, digámonos la verdad, no gusta. En diferentes colegios los estudiantes nos acostumbramos a ir a clase sólo a oír al profesor, si acaso tomar apuntes, y estudiar para los exámenes que había periódicamente. Pero muy

presunción de que investiga, analiza, critica y propone. A diferencia del método tradicional en el cual se evalúa al estudiante como una simple persona pasiva receptora de conocimientos, aprender a aprender el derecho pone al alumno como un individuo sujeto a prueba constantemente. Habrá entonces mayor número de notas al semestre, mayor número de lecturas, más créditos. Y a pesar de que el estudiante Fuente: Alexandra Echeverry pocas veces nos teníamos sienta presión o estrés, el que preparar para una clase. aprendizaje será mayor. Consecuencia de esa metodología es que muchas cosas Y tal vez la última razón que que estudiamos en el colegio sustenta las críticas a esta metodología tiene que ver ya se olvidaron. con un aspecto más persoLo que en esta Facultad nal: a los alumnos no les gusocurre es que, así nosotros ta que los saquen de su zona olvidemos artículos especí- de confort. Así pues, cada ficos del Código, no se nos vez que se ven sometidos a va a olvidar la manera en la carga que supone aprenque se investiga, en la que der a aprender el derecho se aborda un caso y se pro- sienten profunda incomoponen soluciones, en la que didad, Tendrán que hacer se sopesan argumentos para sacrificios, trasnochar, dejar crear opiniones propias. ¿Eso de salir algunas veces. Esos nos hace unos ignorantes del cambios no gustan ni cinco. derecho? Yo creo que no. Pero hay que pensar que la Nos hace más hábiles. Nos vida laboral del abogado es hace ser profesionales más así y que si desde la Uniaptos para enfrentarnos a la versidad lo entrenan a uno realidad de nuestro oficio. para esa vida, seguramente Y si todavía quedan dudas, el choque con la realidad al haga el ejercicio, querido lec- momento de graduarse no tor, de preguntarse cuánto se será tan duro. acuerda de aquella clase en la que sólo hablaba el profesor y cuánto se acuerda de aquella Frente a esta metodología en que le tocaba encerrarse a podrá haber muchas críticas más. Lo único que espero prepararla. que las que se hagan no A hora, mi punto va más estén fundamentadas en el allá. Aprender a aprender el facilismo que impera hoy en derecho es más exigente. Y día. Que un enfoque más exicomo desafortunadamente gente no nos haga desistir de en el medio estudiantil la él. Que lo que hoy nos puede exigencia es vista como una parecer pesado, en el futuro villana, esta metodología nos servirá para adaptarnos es criticada. Requiere más a la vida laboral. Y que el heexigencia porque al alumno cho de que no nos sepamos se le está evaluando como el Código Civil de memoria una persona activa, una per- no signifique que aquí no nos sona sobre la cual recae una enseñan nada.


Poemas:

R

Al Derecho

Al evés

Atropello en Consultorio Jurídico IX

Reconocer a alguien, de por sí, es tarea ardua, ¿o puede usted describirme las cejas, la comisura de los labios, la dirección del peinado, la cantidad de muelas, los huesos atrofiados, las pecas en las orejas, de su madre o de su hermano o de su padre o de su esposo o de su mujer embarazada? Pues a las madres, a los hermanos, a los padres, a los esposos, a las mujeres embarazadas de los desaparecidos les tocó. Sorteando carbones, oliendo trapos quemados, analizando cenizas, pudieron confirmar que esa sonrisa -tampocoera la de su ser querido.

Consultorio Jurídico no deja de dar de qué hablar. El último episodio tiene que ver con el sorpresivo despido de Libia Plazas, una de las dos secretarias del lugar. Para muchos los motivos son muy claros: una comunicación por parte de una de las coordinadoras de las áreas a los directivos de la facultad en la que se apropió de la voz de los estudiantes y señaló a Libia de grosera e incumplida. Así de fácil: con un correo. Sin embargo, lo indignante no solo es la decisión que se tomó sino la manera en que se hizo. Libia fue citada a la facultad y, sin muchas preguntas, se le “informó” que su contrato no sería renovado. Sin derecho a la defensa, sin testigos, ni pruebas ni segundas versiones. Muchos estudiantes y la mayoría de los miembros del Consultorio Jurídico están indignados con la decisión. Así, como quien se quita los pantalones, resolvieron quitar de su lugar de trabajo a una mujer de 54 años que duró casi seis años en esta Universidad, que tuvo un trabajo que muy pocos soportarían, que tiene dos hijos y que se paga (¿pagaba?) sus estudios con ese trabajo. Señores, así no se solucionan los problemas del Consultorio Jurídico.

Y otro despido Lo alarmante es que ese no fue el único despido cuestionable. También tuvimos que ser testigos de la partida de un gran amigo Ricardo Arboleda, bibliotecario de la facultad. Los estudiantes se preguntan por qué un empleado con 21 años de trayectoria en la universidad y, también, con excelentes calidades tuvo que abandonar su puesto sin, aparentemente, existir una razón justa. La situación no fue de agrado para muchos, aún peor, parece igual de indignante.

-Lecciones de historia nacionalColombia. Conflictos, paramilitarismo, violencia sexual, Armero, Marquetalia, Mapiripán mala suerte, clientelismo, esclavitud, lágrimas, huérfanos, discriminación, ira, venganza, justicia por la propia mano, masacres, bombas, motosierras, mentiras, corrupción, playa, mar y sol, carnaval, salsa, cumbia. Cultura hecha con las uñas. Indiferencia. Olvido.

Pasmados El examen de facultad nuevamente está en boca de todos. Los estudiantes que este semestre presentan esta prueba de fuego quedaron pasmados al recibir el temario del examen y ver que dos de los tres temas que éste cubre no son clases obligatorias de la carrera, estas son: sucesiones y tributario. Entendemos que el aprendizaje en nuestra facultad tiene como una de sus principales características el autoaprendizaje, sin embargo, no comprendemos que el examen más importante de la carrera tenga entre sus ejes principales temas de clases que no son obligatorias y que la mayoría de estudiantes no vieron. A estudiar por su cuenta, compañeros.

Desaparecidos Los miembros del Periódico Al Derecho quisiéramos saber por qué en la Universidad Javeriana removieron los ejemplares de la pasada edición de este periódico. Así como los estudiantes de derecho de esa universidad han sido bienvenidos a traer su periódico y compartirlo con nosotros en nuestra biblioteca, nos gustaría que tuvieran un poco de reciprocidad con nosotros. Nos gustaría saber cuál fue la razón de la Javeriana para haber dado esa orden. Pregunta: ¿Las directivas todavía son curas? Ah ya, con algunos de los temas que se tratan en este periódico...

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