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Departemento de Tecnología, de la Información y de la Comunicación Granada College Atarfe,Granada

Pepe Chinchilla Cuesta 1ºESO Pascal Curso académico 2011-2012


Este libro se lo dedico a mis padres por todo lo que han hecho por mi, a Juan Pedro por lo que me ha enseĂąado y a mi amigo Fran por siempre estar ahĂ­.


Índice • Historia de Halloween: La pesadilla de Juan • Cuento de Navidad: Una Navidad brasileña • Trabajo de Andalucía: Provincias de Andalucía • Poesía: Un día campero • Trabajo de Investigación: Dopping • Cómic: Secretboy • Trabajo colectivo Google Docs: Una vida de sueño • Ergonomía: Autocrítica de mi posición y material al trabajar


LA PESADILLA DE JUAN José Manuel Chinchilla Cuesta 1º Pascal

Era una fría mañana de diciembre, los niños jugaban con la nieve, pero, Juan tenía que quedarse en casa, estaba enfermo.Estaba viendo en la tele una película de terror cuando de repente la televisión empezó a parpadear. Un rayo salió de la televisión y atrapó al niño.Llegó a un lugar extraño parecía un cementerio, Juan estaba muy asustado, a pesar de que era un niño muy valiente. No sabía a donde ir. Encontró la capilla del cementerio, tocó a la puerta, pero, nadie respondía. Hizo un segundo intento, pero, tampoco. Tocó una tercera vez y... la puerta se abrió sola. -Juan dijo: Hay alguien ahí, pero, nadie respondió. Entró en la capilla y vio a lo lejos a un hombre encapuchado tocando el órgano. Fue hacia él y le dijo: Perdone señor estoy perdido y no se donde ir, y él respondió: -¿Qué quieres hijo? El hombre hizo un giro de 180º con su cabeza, pero, el cuerpo lo dejó inmóvil. Juan se asustó mucho y se fue corriendo de la capilla, pero, las puertas se cerraron como por arte de magia. El niño buscaba una forma de escapar pero no la había. El extraño ser fue hacia Juan, este trató de deshacerse de la criatura pero fue inútil tenia una fuerza descomunal, lo atrapó. Cuando Juan vio a esa cosa de cerca era muy grande, unas largas uñas afiladas, dos grandes colmillos y una fila de púas que le recorrían la espalda de punta a punta; que extraño no era así la primera vez que lo vio.La criatura le dio un golpe en la cabeza al niño y quedó inconsciente. Cuando Juan despertó, se encontraba en un lugar con muchas cosas raras. Escuchó un ruido, miró y vio a aquella cosa con un ser humano en sus garras y... ¡se lo comió de un bocado! Al niño le palpitaba el corazón en la garganta, estaba asustadísimo, trató de escapar pero no lo consiguió; lo intentó otra vez y dio resultado. Empezó a correr buscando una salida en aquel laberinto subterráneo. Vio una salida a unos metros de altura y a duras penas consiguió salir. Siguió corriendo, pero sin rumbo. Sintió un terremoto debajo suya y de pronto, la criatura dio un salto desde debajo de la tierra para intentar atrapar a Juan. Esto era muy raro porque ahora el monstruo era un gusano, parecía que cambiaba de forma cada vez que quería. La criatura corría detrás del niño hasta que llegaron a un acantilado. Ahora el niño no sabía que hacer, el monstruo se acercaba lentamente. El monstruo se fue transformando en un humano y cuando Juan lo vio claro, ¡era su padre!. Al final era solamente una pesadilla, pero no encontraba a su padre...


Una Navidad Brasileña Pepe Chinchilla Cuesta 1º Pascal

Llegó la navidad de 1968, una familia brasileña no sabía que hacer con los regalos de sus hijos; ya que no tenían dinero para regalarle nada. Eran tres niños y una niña: Juana, Rafinha, Adriano y Rivaldo. Juana era la menor, tenía 6 años, después iba Rivaldo con 8, el siguiente era Adriano; tenía 11 años y el más mayor era Rafinha con 13 años. Los varones eran similares, tenían los ojos marrones acaramelados; labios carnosos, nariz chata y morenos. Los tres eran altos, cada uno comparándolo con su edad. Los chicos practicaban capoeira,un baile muy típico de Brasil, también les gustaba el fútbol. La chica era castaña, ojos verdes, boca pequeña y nariz chata; al igual que sus hermanos. A esta le gustaba el surf. Vivían en la calle Moutinho en una vieja casa con agua corriente, pero, sin luz. Alumbraban con candelabros de seis velas. Los pobres niños no podían ver la televisión porque no tenían. Se divertían jugando al fútbol con sus vecinos o yendo a la playa a surfear. Sus vecinos estaban en la misma situación económica. Eran un niño y una niña: Juan y Rivieira. Juan tenía 7 años y Rivieira 12. Los pobres niños deseaban todo tipo de regalos: una bicicleta, una pelota, una tabla de surf... Juan estaba cojo, no podía andar por un problema en su pierna y necesitaba una operación. Noche Buena ya estaba aquí, todos los niños estaban desesperados por los regalos. Primero era la cena, todos ellos cenaron en la humilde casa de Rivieira y Juan, los vecinos. Para cenar,en esa noche tan especial,cada vecino ofreció a la mesa lo mejor que tenía en su casa. Los padres de Juan y Rivieira,como la cena se hacía en su casa,pusieron carne de ave,que habían comprado a otro vecino,asada en una lumbre que hicieron en el patio interior. También pusieron unas papas para acompañar a la carne y así llenar un poco más sus estómagos. Los vecinos,padres de los cuatro niños,aportaron fruta variada y licores que le habían regalado al padre de familia un par de días antes. Al fin todos podían engañar una vez más a sus ruidosos estómagos,pero sobretodo lo harían más felices y unidos que nunca. ¡ Era Navidad! Pero la preocupación se agravaba conforme avanzaba la cena. Los niños esperaban emocionados el final de la comida para recibir los tan esperados regalos y sus padres no habían podido prepararles nada,se habían pasado los días leyendo una y otra vez las cartas que les escribieron y sin encontrar remedio. De repente se oyó en la puerta trasera de la casa de Juana y sus hermanos,un ruido rarísimo acompañado de un gran resplandor. Todos atemorizados,creyendo que les estaban robando,se cogieron unos a otros posicionando a los pequeños en el centro y como si se tratara de un grupo de detectives,acudieron alumbrados por un candelabro a ver que ocurría. Delante,el


primero,iba el padre de Juana alumbrando el camino;seguido de su vecino,el padre de Juan y Rivieira,a continuación los seis menores cogidos de la mano y de escoltas traseros iban las madres consternadas por la situación. Prefirieron entrar por la puerta principal de la casa. Al abrir se encontraron una nota que ponía: “Espero que cada uno tenga lo que más deseaba. Disfrutadlo todo lo que podáis”. Avanzaron hasta el comedor y ¡Flash! No podían creer lo que estaban viendo,cada niño tenía un regalo con su nombre escrito con una letra muy bonita. Adriano y Rivaldo se encontraron un balón de fútbol de cuero y una equipación de su selección. Rafinha estaba loco de contento,había recibido una bicicleta nueva de color rojo intenso, como la que él siempre había soñado tener. Juana daba saltos de alegría abrazándose a su tabla de surf era de competición,como la que llevaban aquellos niños europeos que vio un día en la playa. Sus vecinos y amigos también recibieron sus regalos; Rivieira siempre quiso tener un escritorio de madera para aprender el oficio que deseaba. Ella quería ser secretaria se algún ejecutivo importante. Juan,el varón más pequeño,abrió una gran caja de cartón pero en ella no había más que unas piezas de madera que al unirlas formaban un precioso paisaje. El pequeño se sintió mal;a él no le habían regalado algo tan voluminoso como a los demás. Continuó rebuscando en la caja y al insistir encontró un sobre,lo abrió,pero como no sabía leer se lo dio a su hermana y ésta gritó ¡Viva,viva,ésto es un milagro! A Juan le habían dado el mejor regalo de su vida;iban a operarlo de su pierna en un mes. -Ya podré andar y correr con los demás ¿verdad?- Preguntó a su madre. Los padres,con los ojos cristalizados por las lágrimas y emoción se miraban unos a los otros preguntándose que había pasado. Pero mientras los niños jugaban y gritaban de alegría encontraron la respuesta;otra carta había preparada para ellos que decía: “ Seguid por el buen camino de la paz,la solidaridad y el amor. Todo en la vida tiene su recompensa y algún día llegaremos a ser todos iguales”. El Espíritu de la Navidad


PROVINCIAS DE ANDALUCÍA Pepe Chinchilla Cuesta 1º ESO Pascal

Andalucía es un lugar de mucho turismo debido a sus playas de occidente y a sus monumentos. Durante todo el año es visitada por millones de turistas provenientes tanto de otras comunidades autónomas españolas como de otros países. Entre el turismo extranjero destaca el proveniente de los países de la Unión Europea, en especial de Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y los países nórdicos. Según datos de 2010, durante el primer trimestre de este año, Andalucía recibió más de 3,8 millones de turistas, de los cuales la provincia de Málaga recibió un 33,4%, seguida por la provincia de Granada con un 19,7%, la provincia de Sevilla con un 15,1% y la provincia de Cádiz, con un 11,1%. El 62,7% del total de turistas procedían de España y el restante 37,3% del extranjero.

Granada Esta impresionante ciudad desprende embrujo por todos sus rincones, en la Alhambra, en el Albaycín, en sus callejuelas laberínticas de espíritu morisco y olor a incienso; los colores de la mitología andaluza, el azul, verde, el rojo se mezclan en Granada. Sus gentes contagian la alegría de su carácter extrovertido. La pasión, la magia, la poesía se respiran en el ambiente.

Málaga Pasión, arte, genio y alegría; una mezcla única que hace de Málaga una ciudad mágica. Descansa a orillas del Mediterráneo protegida por una cadena montañosa y se ha convertido en la capital del turismo de la Costa del Sol gracias al sol que permite disfrutar de la playa, de las amplias avenidas por las que pasear, de sus plazas. Y no solo eso, el carácter de sus gentes te cautivará.

Sevilla Quien se fue a Sevilla, se enamoró de su belleza y del encanto que desprende gracias a su gastronomía, a sus naranjos, a sus patios en los que el tiempo parece detenerse y, sobre todo, a la amabilidad y la alegría de sus gentes que disfrutan de la vida en sus calles con una buena cervecita fría y muchas risas. La ciudad de la luz y del color te espera a orillas del Guadalquivir para que descubras sus rincones escondidos y sus amaneceres junto a la Giralda. Todo sin prisa, empapándote del olor a azahar.


Almería La provincia de Almería está situada al sureste de España, en la comunidad autónoma de Andalucía. Limita con las provincias de Granada y Murcia y su capital es la ciudad de Almería, situada en el centro de la bahía homónima. La provincia cuenta con 103 municipios, entre los que figura Níjar, uno de los términos municipales más extensos de España, con 601 km2.

Huelva Entre dunas, pinares y limpias aguas se encuentra ubicada Huelva, única frontera andaluza con Portugal. Esta provincia colmada de luz, vino y mariscos. El clima de Huelva es relativamente húmedo, pero de veranos secos. La costa alimenta a la provincia con los productos marineros, la campiña está cubierta de fértiles tierras donde conviven la fructífera vid, el cereal y el olivo; más arriba, en la sierra, se cría el universalmente conocido y respetado cerdo ibérico.

Jaén Puedes vivir la naturaleza de forma intensa descendiendo ríos y montañas, o contemplarla para aprender de ella; ser príncipe íbero, o revivir desde las torres de nuestros castillos el ir y venir en la frontera árabe-castellana; disfrutar de un Renacimiento con sabor a sur, o participar de la amplia oferta escénica y cultural de nuestros municipios. Cercana en cualquiera de sus combinaciones, cualquier día del año, seguro que la provincia de Jaén te sorprenderá.

Cádiz Una ciudad Española, perteneciente al municipio de Andalucía, de gran importancia para su entorno. La misma cuenta con una actividad portuaria que le ha significado un crecimiento económico de importancia y un constante desarrollo en su actividad, ubicándola en una situación de permanente crecimiento industrial. Su agradable clima Mediterráneo , sumado a su cantidad de hermosas playas, le aseguran un interés turístico importante, de parte de la comunidad Española y el resto de Europa. Sin dudas una ciudad que vale la pena visitar, por su diversidad de atracciones , su cultura y la calidez de su gente.

Córdoba Córdoba es una ciudad de Andalucía situada en una depresión a orillas del Guadalquivir y al pie de Sierra Morena. Es la tercera ciudad de Andalucía tanto por tamaño como por población, sólo por detrás de Sevilla y Málaga. Hoy es una ciudad de tamaño medio, en cuyo casco antiguo aún podemos contemplar edificaciones con elementos arquitectónicos de cuando Córdoba fue la capital de la Hispania Ulterior en tiempos de la República romana, o de la provincia Bética durante el Imperio romano y del Califato de Córdoba durante la época musulmana, cuyos dirigentes gobernaron gran parte de la Península Ibérica. Según los testimonios arqueológicos, la ciudad llegó a contar con alrededor de un millón de habitantes hacia el siglo X, siendo la ciudad más grande, culta y opulenta de todo el mundo.


Un Día Campero Una mañana fresca de abril los rayos de sol empezaban a salir, me dispuse a ensillar mi potro Tonelero era su nombre por su bravura y nobleza. ¡Qué ilusión más grande! Era la primera vez que lo hacía pero lo había visto, pues mi padre lo practicaba cada día. Todo era como en un carnaval, mis calzonas, mis zahones y mi chaquetilla destacaban en mi figura la garrocha y mi gorrilla me hacían más alto si cabía. Según avanzábamos por el encinar, seguían otros pasos nuestro caminar. Eran Tico y Taco mis dos perros bodegueros andaluces que nos seguían corriendo sin cesar. Pepe Chinchilla Cuesta 1º Pascal


DOPPING Pepe Chinchilla 1º Pascal

Historia La utilización de sustancias o de otros medios para mejorar la marca es tan antigua como el deporte de competición. Por ejemplo, se sabe que los atletas que participaban entre los siglo IV a VIII a.C. en las Olimpiadas de la antigua Grecia utilizaban dietas especiales y pociones estimulantes para fortificarse. Estos atletas griegos tenían unas ganancias económicas tan importantes que algunos de ellos buscaban medios ilegales para ganar a cualquier precio. Hacia finales del siglo XIX se sabe que algunos ciclistas utilizaban a menudo estricnina, cafeína, cocaína y alcohol. En 1928, la Federación Internacional de Atletismo fue el primer organismo que prohibió el uso de sustancias dopantes. La mayoría de las federaciones deportivas internacionales introdujeron los controles de dopaje en la década de 1970. Sin embargo, estos controles eran poco efectivos porque no detectaban la presencia de esteroides anabolizantes que estaban siendo utilizados por bastantes atletas desde los años 60.

Sustancias utilizadas La sustancia más utilizada en el dopaje es sin duda la eritropoyetina, más conocida como EPO que es una hormona glicoproteica. También se han utilizado otras sustancias como el propanolol, la pemolina, las anfetaminas, los esteroides o la testosterona. En España ya se ha empezado a actuar sobre los deportistas que presuntamente se dopan desde la entrada en vigor de la Ley de Dopaje de 2006. Resulta especialmente difícil detectar el uso inadecuado de sustancias cuando estas también son producidas de forma endógena por el organismo y es cuando se hace necesario recurrir a técnicas muy sofisticadas de análisis para demostrar que el aporte de esa sustancia se ha tomado voluntariamente y no la produce el propio organismo. Los tres ejemplos de sustancias más difíciles de detectar son la hormona somatotropa, la nandrolona y la eritropoyetina, precisamente porque hay una secreción de forma intermitente y siguiendo un ritmo circadiano, no constante y variable según las horas del día de estas sustancias. Por ejemplo, se sabe que la hormona del crecimiento se genera en la hipófisis, especialmente en horario nocturno, determinados factores pueden aumentar su cantidad, por ejemplo, el aminoácido arginina. Para la detección de nandrolona, cuyo límite actual se deja artificialmente y por consenso en 2 nanogramos/ml se usan las determinaciones de sus dos principales metabolitos. Sobre la eritropoyetina hay situaciones patológicas en las cuales su periodo ventana de detección, ya de por sí estrecho (entre 18 y 40 horas) se apantalla aún más. Siempre vamos a encontrar situaciones patológicas o subclínicas en las cuales todas estas sustancias pueden verse alteradas e incluso sobrepasar los límites artificialmente establecidos como de dopaje sin que eso signifique que la persona haya en realidad ingerido con intención de delinquir esa sustancias.


Casos de dopping en el deporte (1970-1990)

Decada 1970:

Durante la década de los años 1970, fue el ciclista Jaime Huélamo durante los Juegos Olímpicos de Munich 1972 quien dio positivo en un control antidopaje por coramina después de la competición en la que obtuvo la medalla de bronce. Durante el Tour de Francia 1977 hubo varios ciclistas que no consiguieron pasar los controles antidopaje como Joop Zoetemelk, Luis Ocaña y Joaquim Agostinho. Al año siguiente, en el Tour de Francia 1978 se produjo uno de los casos más controvertidos de la historia del Tour, cuando al finalizar la etapa de Alpe d'Huez el belga Michel Pollentier fue llamado junto al español José Nazabal y al francés Antoine Gutierrez para pasar un control antidopaje. Pollentier, que poseía el maillot amarillo y había ganado la etapa, se dirigió al puesto de recogida de muestras junto al director de su equipo, Fred de Bruyne, el cual despistaba a los médicos mientras Pollentier sacaba de debajo de la axila una bolsa de plástico con otra orina. A continuación, Nazabal que preveía el positivo en el test antidopaje se retiró de la competición y Gutiérrez también fue sorprendido con un sistema de tubos y una botella de orina.

Decada 1980:

En la Vuelta a España 1982, el corredor Ángel Arroyo llegó vencedor al Paseo de la Castellana de Madrid el día 9 de mayo. Sin embargo, días después de finalizada la Vuelta fue descalificado por dar positivo en un control antidopaje por metilfenidato en la 17ª etapa y penalizado con 10 minutos en la clasificación general, quedando para la posteridad en 13ª posición. El título de esa edición recayó sobre el segundo clasificado, el vasco, Marino Lejarreta. Durante la Copa Mundial de Fútbol de 1986 celebrada en México, el futbolista Ramón Calderé tomó un medicamento recomendado por su médico para la diarrea, que estaba prohibido. La sanción fue de un partido y continuó jugando el Mundial. Durante los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, Fernando Mariaca fue sancionado por dopaje por una sustancia llamada pemolina, en su prueba de halterofilia. También Jorge Quesada fue sancionado por el Comité Olímpico Internacional durante los mismos Juegos Olímpicos por una sustancia llamada propanolol, participaba en pentatlón moderno.


Decada 1990:

En la temporada 1993-94 el jugador del Real Zaragoza Sergi, tampoco recibió sanción por el positivo con amineptina. Esa misma temporada el jugador del Valladolid Toni, fue sancionado con dos meses por dar positivo de esteroides anabolizantes, pero no cumplió la sanción por la reelección del presidente de la Federación. Ya en noviembre de 1994, dos jugadores más dieron positivo pero no fueron sancionados, los jugadores Dani y Paco Sanz del Real Madrid B, por efedrina y otras sustancias. En 1997, el atleta de lanzamiento de disco, David Martínez fue sancionado durante dos años por abuso de esteroides. Ese mismo año se produjo la sanción por dopaje al futbolista Borja Agirretxu por consumo de nandrolona. Fue sancionado por 6 meses, a los que se sumaron casi otros 6 meses que estuvo sin jugar mientras se resolvía el caso. En 1999, el nadador David Meca fue sancionado por el Tribunal Arbitral del Deporte de Lausana durante dos años por dopaje durante una prueba de la Copa del Mundo en Brasil con un anabolizante llamado nandrolona. También en 1999, en marzo, el atleta Julio Rey fue sancionado por un positivo con mesterolona, un esteroide anabolizante, detectado en el control antidopaje del Campeonato de España de campo a través. La Real Federación Española de Atletismo le suspendió durante dos años.


UNA VIDA DE SUEÑO Francisco Castilla Puerta- José Manuel Moreno- Pepe Chinchilla Cuesta- Daniel Navarrete RuizLucía Moreno Garrido Aturdido y con la boca seca, me desperté. Estaba un poco desorientado, pero empecé a incorporarme. No sabía donde estaba, ni recordaba nada, simplemente tenía el mero recuerdo de que anoche estaba en una fiesta, a partir de eso nada, absolutamente nada. Cuando quise darme cuenta ya estaba de pie. Al parecer, estaba en el jardín de mi casa. No sé cómo llegué allí, pero lo importante es que me encontraba en mi casa. De repente, algo dentro de mí quería salir, y acto seguido, vomité. Pensé que era del alcohol, pero no, no era la misma sensación. La sensación era muy rara, era como si mi estómago se estuviera muriendo por dentro. Volví a vomitar. Me sentía fatal, por lo que decidí ir al médico. Aunque era una urgencia, me obligaron a esperar en la sala de espera. Me daban pinchazos en la barriga. A duras penas aguantaba las ganas de vomitar, creía que me iba a morir. Entonces, salió un tipo bajo con las cejas marcadas y me invitó a entrar en la consulta. Le conté los síntomas que había padecido y la conclusión del médico fue hacerme una analítica. Lo peor de todo era que no soportaba que me sacaran sangre porque me mareaba. Me mentalicé a que no podía dejarme llevar por el pánico, y así fue. Una enfermera, que parecía algo simpática se dispuso a ello. Me apretó con una goma por encima de la vena y sentí cómo ese dispositivo para extraer sangre llamado aguja penetraba en mi antebrazo. Me extrajeron toda la sangre necesaria y una vez llegados a este punto me tocaba esperar a los resultados. Estuve esperando durante mucho tiempo hasta que por fin me llamó el médico y me dijo que lo que me pasaba era que había ingerido una toxina que perjudicaba a mi aparato digestivo y que esta se disolvía en líquido. Me informó que me iban a poner un suero, ya que conforme el líquido fuese entrando en mi interior iría desapareciendo la dichosa toxina. Pensé en lo que había tomado la noche anterior, pero me dolía la cabeza exageradamente. ¡Ah, claro, la sangría! Ahora me acordaba de que acudí a una fiesta de verano y la sangría fue su ingrediente esencial. Habían envenenado la sangría pero, ¿quién lo había hecho?. De repente, el médico sacó una aguja y me la puso en el brazo. Ahora sólo faltaba esperar. Pasaron dos horas, pero no me hacía efecto, de hecho, el dolor en el estómago estaba empeorando, por lo que fui al servicio a vomitar. El vomitó contenía sangre. Le dije al médico lo que había pasado y me dijo que probablemente la toxina desmenuzaba los tejidos internos. Me dormí en la butaca. Al despertar me sentía mucho mejor que antes de dormirme así que di mil vueltas a mi cabeza pensando quien podría haber hecho una cosa tan diabólica como era aquella. Pensé en todos los invitados de la fiesta, y solo unos pocos me parecían extremadamente extraños, a si que me dispuse a indagar un poquito sobre cada uno de ellos. El primero se llamaba Mike, analize todo su expediente y no vi nada raro, ni un solo hurto ni una sola incidencia, su expediente se podía decir que estaba limpio. A continuación busqué en google


sobre un tal Osama bin Laden. Cuando vi su expediente me eche las manos a la cabeza, al ver que había tomado parte en la guerra soviética en Afganistán, en la guerra contra el terrorismo, en las guerras de Afganistán y en la del noroeste de Pakistán. Esta información me impacto mucho a si que me puse a llamar a todos los presentes en la fiesta para informarles con quien estábamos tratando entre tanto jaleo me empecé a sentir mal, seguidamente se me descompuso la cara y vomité. El vómito resultó raro a si que rápidamente llamé al médico. Esta vez el vómito era color marrón. Le expliqué al doctor de nuevo lo que me había ocurrido al vomitar, pero esta vez, el doctor puso una cara diferente y se puso serio, tanto como para asustarme. Me dijo que era grave, muy grave. Resultó que la toxina, aparte de desmenuzar los tejidos internos, afectaba al sistema circulatorio, en la parte donde los riñones limpian la sangre. Lo raro fue que la toxina afectó solamente a un riñon, y acto seguido el doctor dijo que había que operar y quitarme el riñón. Estaba muy nervioso, pero lo único que quería yo ahora mismo era curarme y no vomitar más. Llegué a quirófano. Me dijeron que la anestesia era local, por lo que yo me alteré aún más de lo que estaba. También me contactaron que la operación duraría 2 horas, y que mediante ésta, no me moviera, ni viera lo que estaban haciendo en mi cuerpo. Me inyectaron la anestesia. Me sentía adormilado, pero no podía dormir. Para no pensar en lo que hacían los médicos, medité sobre Osama Bin Laden. En aquella fiesta parecía un tipo enrollado y además no presentaba ningún rasgo de ser sospechoso, pero mis investigaciones demostraban totalmente lo contrario. Me resultó raro haberme topado con un terrorista, por lo que mi mente estaba un tanto descolocada, al igual que mi conciencia y mis pensamientos. Justo en ese momento me dormí. Cuando desperté vino una enfermera muy amable y me dijo que la operación había finalizado con éxito. Me puse muy contento, le tenía mucho miedo a aquella operación. Ahora que ya había terminado, podía empezar a investigar a Osama Bin Laden. Salí del hospital, llegué a mi casa y una vez allí llame a un detective. Él vino a mi casa y mientras tomábamos un té se lo expliqué todo, me dijo que era un trabajo difícil y que me cobraría cincuenta euros por día. Al poco tiempo recibí una llamada de número oculto y no lo cogí. Tal número oculto llamó repetidamente hasta que un día lo cogí. Al cogerlo se puso un hombre de voz muy grave y hablando en musulmán, me pasó con otro hombre y este era el detective que había contratado. Me contó que lo habían pillado espiándolos y que lo habían cogido prisionero. Acto seguido llamé a la policía. No lo podía creer. La policía no tenía ningún interés en lo que me había pasado, todo era muy raro. Aún así, mandaron a un oficial a mi casa junto a otro detective. Me hicieron muchas preguntas, y pasaron las horas lentamente. Al final, llegamos a la conclusión de que Osama Bin Laden se había hecho pasar por Bun En-Hundie, un famoso empresario árabe. Empecé a recordar que en la fiesta yo fui al baño y observé a Osama hablando con un hombre desconocido. Me enteré de que Osama estaba traficando diversas drogas por el Golfo Pérsico. Creí que no me vieron, pero al parecer si fue así, ya que he estado a punto de morir envenenado. Osama debió introducir el veneno en mi vaso sin que yo lo viera, para matarme. Los policías me dijeron que era casi imposible detener a Bin Laden, ya que tenía contactos por todo el mundo y escondites casi inaccesibles para las autoridades. Recordé lo que hablaron, era que los policías iraníes habían encontrado un almacén clandestino en


el que Bin Laden tenía escondida cocaina. Por eso el hombre extraño con el que estaba hablando le iba a ayudar a esconderse en Abbottabad, Pakistán, en una residencia en el número 54 de la calle Baraacka. La policía envió esta información a la CIA, que se puso en búsqueda del villano. La mañana siguiente fui informado de que Bin Laden había sido capturado y matado por integrantes de la CIA. Me sorprendió la eficacia del cuerpo de seguridad. Los policías me dijeron que descansara. Debía preocuparme por mi salud. Creí que todo había acabado pero justo unos días después de la muerte de Osama Bin Laden unos matones contratados por sus “amiguitos”, encontraron mi casa y al verlos eche a correr silenciosamente hacia el garage. Allí encendi mi coche y me dispuse hacia el aeropuerto. No me siguieron ya que no me reconocieron y creían que era un simple vecino. Ya en el aeropuerto compré un billete hacia el punto más lejos y más discreto de España, pero solo había billetes para un vuelo. Aquel sitio no me parecía muy seguro pero pensando friamente prefería estar en cualquier lugar excepto España, aquel lugar era Tokio. El avión salía en cinco minutos así que corrí hacia la puerta de embarque para subir al avión. En el avión empecé a sentirme muy mal. Llamé a la azafata para que me diera alguna medicina, pero solo tenía una simple manzanilla . Me bebí la manzanilla. Por raro que pareciera, resultó efectiva, desapareció el dolor al cabo de un rato. Pensé que no resultaría efectiva, ya que lo mío era mucho más serio que un simple dolor de tripa. Gracias a esto, me sentí mucho mejor, la toxina había desaparecido, o al menos eso parecía. Durante el viaje me aburrí bastante, por lo que empecé a recapacitar. Mé pregunté a lo que me dedicaría yo en Tokio, y no tenía nada claro. De repente se me encendió una luz en la mente; había conocido un japonés hacía poco. Éste se llamaba Fuji Miyamoto, y la verdad es que había hecho muy buenas migas con él, por lo que me dispuse a llamarlo. Durante la conversación hablamos sobre nuestras vidas, y ya que yo le había caído bien, me ofreció que me quedara en su casa hasta que encontrara un trabajo. Le dije que sería dificil encontrar un trabajo, pero él, seguidamente, me dijo que en Japón no había tanta crisis como en España, así que yo estaba contento y con muchas ganas de rehacer mi vida. Me instalé en su casa, era un piso espaciado donde vivían él y su mujer, Nani. Eran muy hospitalarios, pero yo no podía vivir a costa de sus sueldos, por lo que me dispuse a salir a buscar trabajo. En Estados Unidos yo era traductor, y sé hablar Francés, Español, Portugués, Chino y Japonés, por lo que el idioma no era problema. Fuji me recomendó una empresa turística que estaba buscando un traductor, por lo tanto les presenté mi currículum y me admitieron. El siguiente paso para mi era deshacerme de la tarjeta PIN de mi móvil. La rompí y la tiré a un vertedero en las afueras de la ciudad para que no hubiese rastro de mi anterior identidad. Fuji me regaló un antiguo móvil suyo y le inserté una tarjeta PIN que compré en una tienda de móviles. Con el sueldo de mi nuevo trabajo me instalé en un piso de alquiler cercano a la casa de Fuji. Mi nueva vida me gustaba mucho, además él me presentaba algunos amigos suyos y pasamos muy buenos ratos. A la semana de incorporarme a mi nuevo trabajo me ofrecieron un viaje especial con un grupo reducido de científicos, querían viajar a la Península de Kamchatka, Rusia. Los científicos emprendieron viaje en un aeropuerto de Tokio. En aquella península lo que querían investigar eran hechos prehistóricos, sobre los que yo tenía que traducir al español, ya que entre ellos viajaba uno, todos los demás eran ingleses, por lo que mi trabajo en ese momento me pareció bastante fácil. Cuando llegamos a Rusia nos fuimos directos a un campamento que se encontraba en la misma península. Aquel lugar para mí era nuevo, por lo que me sentí un poco raro.


Era un lugar desierto, no tenia nada alrededor. Me quedé alucinado viendo lo que hacían los científicos, hablaban sobre cosas que yo nunca entendería, yo lo único que tenía que hacer era poco. Allí encontraron una cueva que estaba completamente helada, lo extraño era que en aquel momento era verano y no hacía tan baja temperatura para que pudiese pasar ese fenómeno. Parecía como si el tiempo se hubiese parado en la estación de invierno. Lo más raro era que solo había una parte de la cueva congelada. Entraron dentro de ella, y observaron que cada vez que se adentraban más en ella hacía una temperatura más alta que era lo más raro. Me parecía alucinante el trabajo que realizaban, estaba bastante intrigado por lo que resultaría ser al final y por saber lo que pasaría a continuación. Se me pasó el día rapidísimo y estaba con muchas ganas de saber lo que pasaría al día siguiente. Montaron las tiendas de campaña. No podía dormir por lo que salí fuera de mi tienda a tomar el aire, pensando en aquel fenómeno me llevó a ir a aquella cueva. Me adentré yo solo en aquella cueva, era demasiado grande por lo que me perdí en ella, estaba muy asustado, estaba todo oscuro pero me aterrorizaba más aun el pensar que al levantarse los científicos no me encontrasen ni me viesen por ningún lado. Me senté en un rincón de la cueva a pensar que podría hacer. Ya que tenía el móvil en la tienda, no me podía comunicar con los demás. Pensé que debería esperar a que saliera el sol para encontrar el camino de salida si la luz llegaba hasta donde yo estaba, así que me dormí. Cuando me desperté, miré mi reloj. Eran las 10 de la mañana, pero no veía ninguna luz. Entonces me llegó el momento de la desesperación. No tenía agua ni comida, ¿qué iba a hacer, morir aquí? Logré relajarme un poco y me propuse a escuchar haber si oía el ruido de las gaviotas ahí fuera. Logré captar un sonido, pero no era de gaviotas, eran voces humanas. Me acerqué al lugar de donde procedían y ahí estaban. Varios hombres árabes yacían sentados en sillas hablando en su idioma. Mencionaron a Bin-Laden y a mí. Yo entiendo un poco de árabe, y entendí que decían que yo estaba muerto y que ya no había problema, pero que debían esconderse en un sitio mejor. En ese momento me resbalé y caí al suelo haciendo mucho ruido. Los hombres se percataron de ello y me cogieron. Me preguntaron todo lo que sabía sobre sus asuntos, pero yo no accedí a responder. Les dije que se lo diría si me mostraban la salida, pero antes debían mostrármela. Me llevaron fuera. Entonces, Uwashi, uno de los científicos, apareció por detrás de uno de ellos y le pegó un tiro. Lo mismo hizo con los demás, pero dejó vivo a uno. Atamos al que quedaba y Uwashi me dijo que de no ser porque se me había caído un pañuelo al suelo no me habría encontrado. Dando gracias al destino me pregunté una cosa. ¿Porque Uwashi había dejado a uno vivo? Se lo pregunté. Me dijo que era para entregarlo a la policía, pero sus palabras no parecían muy creíbles. Empecé a sospechar y pensé. Cuando empecé a pensar me asestaron un golpe por detrás. El agresor pensó que me dejaría desmayado, pero no, me quedé simplemente un poco atónito. Me recuperé en menos de un segundo por lo que le di yo un gran golpe, y esta vez fue él el que cayó desmayado. Fui con el cuerpo a cuestas hasta los demás y les dije a todos que Uwashi era un delincuente y les expliqué lo que había hecho él. De repente, uno de los científicos se levantó y le quitó la máscara a Uwashi. Resultó que era uno de los hombres de Bin Laden, que querían desvelar al mundo los secretos de los científicos. Los científicos dieron por terminada la expedición a la cueva, y entre todos llevamos al supuesto Uwashi a comisaría. Me dijeron que me fuera a mi casa, y así fue. Ya en mi casa empecé a hablar con Fuji y le conté todo lo que me había pasado en estos últimos días. Era impresionate, mi vida ahora era una montaña rusa, y todo por la sangría de la fiesta. Estaba muy feliz por la vida que tenía y pensé en el pasado, en ese momento en el que me estaba muriendo, vomitando y siendo atrapado por los hombres de un terrorista. Ahora pienso en el vuelco que ha dado mi vida, cada vez que me voy a dormir, y todas las noches, quiero que llegué la luz del día para tener otro mañana excitante.


Ergonomía Pepe Chinchilla Cuesta 1º Pascal

VISIÓN Se deben de tener los ojos a una cierta distancia del monitor y del teclado. También en un cierto ángulo respecto a estos. En esta foto podemos apreciar que mi posición es medianamente ergonómica, ya que estoy a una buena distancia del equipo. Si esto no fuese así en un futuro podría tener problemas de visión por culpa de ello. Creo que esto es muy importante a la hora de usar un ordenador. La posición de la ventana también influye, en mi caso no es la mejor, debería de estar en uno de los lados.

CUELLO A la hora de ponerse enfrente de un monitor se debe tener en cuenta la posición de tu cuello con respecto a la pantalla. Si la pantalla está demasiado arriba o abajo te puede doler el cuello, ya que su posición es forzada. Hay que tener el cuello mas o menos enfrente de esta. En esta imagen podemos apreciar que mi cuello no está ni arriba ni abajo, está centrado. Es una posición ergonómica.


HOMBROS Para que los hombros no sufran los tienes que tener en una posición ergonómica, ni muy atrás ni muy altos. La posición perfecta sería con los hombros más o menos enfrente de la pantalla y además la espalda debe de estar recta. En esta imagen podemos ver que mi posición es relativamente ergonómica. Mi espalda está medianamente recta y mis hombros están frente al monitor. Aunque mi silla no es regulable, está a una posición buena respecto con el escritorio. Mi teclado no está muy cerca mía, ya que en mi escritorio hay suficiente espacio. Entonces mis brazos no tienen porque estar muy encogidos y contracturando mis brazos. Se podría decir que mi escritorio es ergonómico.


ESPALDA Y PIERNAS Normalmente las lesiones en espalda y piernas son dolores de diferente intensidad causados por tensión muscular, mala postura o un asiento inapropiado. Para que esto desaparezca hay que tener una posición cómoda y estar relajado sin ningún tipo de tensión,tener un asiento que se pueda ajustar y que sea alcolchado y colocarse en una postura correcta, la espalda apoyada, los pies apoyados y los brazos y muñecas en línea recta. Yo no tengo un reposa pies pero la posición del resto de mi cuerpo es buena.

MANOS Todos los problemas en las manos vienen por una mala postura y un mal teclado y ratón. Entre las múltiples lesiones que existen hay una que es muy frecuente y se llama el Síndrome del Túnel Carpiano. Esta lesión consiste en que este túnel, que es un tendón que le da movilidad a la mano se inflama, se expande y la presión es constante. Esto puede causar una mala movilidad de la muñeca o simplemente no poder moverla. Para que esto no pase se debe tener una posición adecuada de la muñeca y mano. Un teclado partido (ergonómico) es una buena idea para apoyar toda la mano al escribir y tener los codos abiertos, una buena posición al escribir. El ratón también es importante, debe tener un buen tamaño y una buena curvatura. En la mayoría de los casos usamos un ratón poco erg donómico. La posicón de mi mano no es mala aunque mis materiales no sean muy ergonómicos. Eso sí, mi ratón si tiene un buen tamaño. Mi teclado no es partido pero tiene una continuación en el extremo de este para reposar la muñeca.


Pepe Chinchilla Cuesta 24 de mayo 2012


libro d  

Libro con todos los trabajos.

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