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Conversando con el abuelo Tin Tin

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Conversando con el abuelo Tin Tin Escritos sobre Gualjoco, Santa Bรกrbara

Luis Alonso Aguilar Chacรณn


Aguilar Chacón Luis Alonso Conversando con el Abuelo Tin Tin /Luis Alonso Aguilar Chacón Aguilar Chacón Luis Alonso.--Tegucigalpa: Prografip 2018 180 p. ISBN:978-99979-0-213-9

Luis Alonso Aguilar Chacón ISBN 978-99979-0-213-9 Primera Edición: Agosto 2018 Impresión: Prografip Colaboración y Edición: Pedro Ramírez Impreso y hecho en Honduras Reservados todos los derechos


Introducción del autor El libro ha fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Desde su aparición masiva en la Edad Moderna, ha sido un instrumento que ha acompañado los grandes progresos y avances científicos. Además, ha sido herramienta de ocio y diversión a través de diferentes géneros literarios como el cuento y la novela. Muchas veces quise escribir un libro, bien sobre mis sueños de adolescente o bien sobre mis experiencias de vida social y laboral. Recuerdo cuando acudía apresurado a las citas de mis primeros amores en las noches inolvidables de mi querido Gualjoco. También recuerdo mis innumerables experiencias laborales y las tenidas durante actividades sociales, todas impregnadas de contenido ideológico y humanista. Más que todo añoraba compartir el éxtasis que siempre me producen muchas cosas, una de ellas el contemplar los matices multicolores del atardecer cuando los pinceles de los últimos rayos de sol iluminan a mi pequeño, pero importante, pueblo y cuna de mis ancestros. A pesar de mis anhelos, las constantes obligaciones laborales y familiares significaban barreras para agrupar mis desordenadas ideas. Ahora, liberado ya de muchas responsabilidades y en mi situación de retiro, finalmente inicio mis primeros pinitos como escritor. Aunque domino solo algo de técnicas y reglas gramaticales, he querido sacar a relucir hechos relatados por mi madre, Zoila Segunda Patrocinia Chacón, mi abuela, Mirtala Rosa Arriaga, los de don Juan de Dios Pineda Rodríguez y los de mi recordado amigo Luis Gonzalo Peña Rodríguez.

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Conversando con el abuelo Tin Tin Escritos sobre Gualjoco, Santa Bárbara

Luis Alonso Aguilar Chacón Colaboración y edición: Pedro Ramírez

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Dedicatoria A mi querida madre: Zoila Segunda Patrocinia Chacón Arriaga. Símbolo de trabajo tesonero, austeridad, estoicismo y abnegación. Me regaló mucha información para estos relatos con la gracia y lucidez de sus 89 años. A mi esposa María y a mis hijas e hijo, que me animaron a escribir. ¡Ustedes son el faro de mi vida!

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Decidí llamar a este primer esfuerzo de escritura “Conversando Con El Abuelo Tin Tin” debido a los comentarios de mis nietos más pequeños que siempre quieren yo les cuente algo. Quiero que mis paisanos, y hondureños en general, conozcan relatos inéditos que enlazan a mi querido terruño con la historia nacional. He querido dar unidad y espontaneidad al relato, así como conservar los hondureñismos. Mi objetivo es que este escrito refleje un lenguaje real, el mismo que he hablado siempre. Quiero mencionar con especial afecto a José Rafael Calix Suazo1 y a Pedro Pablo Ramírez, a quienes guardo un agradecimiento sincero por sus valiosas orientaciones y correcciones ortográficas. Naturalmente, que cualquier error literario, de ortografía e incongruencias que pueda contener el libro, es de mi exclusiva responsabilidad. El autor

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Escritor hondureño, autor del libro intitulado Curso De Ortografía Práctica.

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Mi abuelo Tin Tin Siempre que tenemos oportunidad de estar reunidos en familia lo hacemos sin pensarlo dos veces. Disfrutamos la conversación entre todos y sobre todo los relatos del abuelo Tin Tin. Tiene el detalle de relatar vivencias, historias, anécdotas populares y hechos acontecidos a personajes conocidos. Son especiales las noches de luna llena cuando la energía eléctrica se interrumpe y nos refugiamos del calor en el patio trasero de la casa de mi abuelo. Ese momento queda en nuestras mentes, se vuelven recuerdos difíciles de borrar. Cada miembro de la familia saborea una taza de humeante chocolate, o pinol, que mi abuela Tita María prepara mientras el abuelo nos acompaña con sus exquisitas narraciones. Durante el silencio de la noche, Tin Tin nos recuerda cuando, en su infancia, los pobladores dormían desde tempranas horas para poderse levantar con la luz del alba. Las faenas agropecuarias y domésticas de todos los días requerían fuerzas y estar muy despiertos. La inquietud de los presentes durante los relatos siempre salta al escuchar cómo era el entorno y la realidad social de la época vivida por el abuelo desde el año 1950 hasta nuestros días. Así es la narración de Tin Tin, cuenta hechos que han sucedido a lo largo de seis décadas. Un ayer que sentimos muy cercano gracias a que él nos lo acerca. Logramos conectar con nuestros antepasados que solo conocimos en fotos o en relatos. Gracias a Tin Tin conocemos muchos personajes, así como su idiosincrasia y los lugares donde se dieron los hechos. No es posible condenar al olvido las vivencias de tantos años que han servido para forjar nuestro conocimiento. 8


Dice con frecuencia Tin Tin mientras relata algún hecho. También nos dice que es la historia la que nos recordará cuáles fueron nuestras mejores acciones, las experiencias sublimes y los pesares más sentidos. Para Tin Tin es la posteridad la que debe juzgar los hechos sucedidos hoy, a nosotros nos toca dar lo mejor para hacer crecer lo que nos rodea y para ayudar a los que vienen después de nosotros. Como lo hace mi abuelo, yo también quiero hacer relatos, quiero ser alguien que deje historias como las de él. He aprendido que la historia nos enseña experiencias y lecciones para tener vidas más humanas, pero también que lo aprendido hay que llevarlo a la práctica. Tin Tin: ¡Has cumplido tu misión! Nosotros, tu esposa, hijos y nietos hemos recibido tu esfuerzo de años. También has sido generoso con tu madre y hermanos, ahora toca a nosotros seguir tu ejemplo. Gracias por todo. En palabras de un nieto, para Tin Tin

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CONTENIDO Dedicatoria ............................................................................... 5 Introducción del autor .............................................................. 6 Mi abuelo Tin Tin .................................................................... 8 PRIMERA PARTE: Historias y Anécdotas ........................... 13 La Señora Atiliana.................................................................. 14 Una especial misión (1895) .................................................... 19 Historias de la abuela Rosita (1901) ...................................... 30 El Cometa Halley (1910) ................................................. 32 El Primer Avión En Santa Bárbara (1924) ...................... 37 El Tío Manuelito (1924) .................................................. 39 Familia emblemática .............................................................. 42 Pajizos .................................................................................... 49 El Jute ..................................................................................... 51 El Profeta ................................................................................ 55 Reos por cordillera ................................................................. 60 Felipe El Indio (1954) ............................................................ 63 Don Sixto y Tecuán ................................................................ 69 El pueblo abandonado (1959) ................................................ 72 Una historia que recordar (1960) ........................................... 76 Misterio de la cueva (1962).................................................... 81 El testamento de Judas (1964)................................................ 85 Don Victoriano (1966) ........................................................... 88 Honduras en guerra (1969)..................................................... 89 Alunizaje del Apolo 11 (1969) ............................................... 95 Mentes brillantes (1982) ...................................................... 102 Velatorios y sepelios ............................................................ 107 Raúl Rápalo .......................................................................... 109 Laguna encantada ................................................................. 112 10


La Caverna del Toro Nevado ............................................... 115 SEGUNDA PARTE: Leyendas y misterios ......................... 121 Introducción ......................................................................... 122 La Sucia ................................................................................ 122 La Mujer de la Alcantarilla .................................................. 124 Los Niños de la Plaza ........................................................... 125 La Bestia del Diablo ............................................................. 126 El Cadejo .............................................................................. 127 TERCERA PARTE: Reseña de Gualjoco ............................ 129 Nota introductoria ................................................................ 130 Fundación ............................................................................. 130 Origen del nombre Gualjoco ................................................ 131 Primer uso del nombre Gualjoco.......................................... 133 Población de Gualjoco ......................................................... 133 Viviendas en Gualjoco ......................................................... 136 La Plaza de Gualjoco ........................................................... 138 La Quebrada de Gualjoco..................................................... 142 Actividad económica ............................................................ 145 Reforma agraria en Gualjoco (1976).................................... 145 Empresa Asociativa de Campesinos Gualjoco .............. 148 Patronato de Gualjoco en 1986 ............................................ 150 Sindicalismo en Santa Bárbara............................................. 151 Servicios básicos y saneamiento .......................................... 153 Acueducto La Finca (1966) ........................................... 155 Acueducto Río Chiquito (1982) .................................... 156 Alcantarillado sanitario (1992) ...................................... 157 Servicios de salud ................................................................. 159 Energía eléctrica (1975) ....................................................... 160 Caminos terrestres ................................................................ 160 11


Tecnologías de Información y Comunicación ..................... 162 Educación ............................................................................. 164 Escuela Ing. Luís Bográn Morejón (1965) .................... 165 Religión ................................................................................ 168 Templo católico (1989) ................................................. 173 Música en Gualjoco.............................................................. 173 Ampliación del cementerio (1985)....................................... 174 Esparcimiento comunitario .................................................. 176 Deportes......................................................................... 180 El equipo de fútbol San Juan FC .................................. 181 Voleibol ......................................................................... 183 El testigo mudo .................................................................... 185 Epílogo ................................................................................. 189

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PRIMERA PARTE: Historias y Anécdotas

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La Señora Atiliana La mañana desplegaba todo su esplendor en aquel pueblecito de origen lenca donde sus habitantes lo llaman San Antonio de Chuchetepeque. Desde un montículo donde se avizora la vega del río Ulúa, Olayo logra ver con asombro una tropa que desciende hasta el atracadero donde están las canoas del rio. Muy asustado, corre con habilidad a través de atajos para llegar lo más pronto posible al pequeño caserío de San Antonio y dar la noticia de lo visto a sus pobladores. En los pueblos pequeños las noticias se difuminan como la pólvora y los pobladores acuden velozmente a la vivienda de don Laureano para escuchar la importante noticia. Movidos por el miedo, muchos solicitan refugio y protección por la tropa recién llegada y son las mujeres y niños las que tienen especial preferencia en aquel momento. La tropa, con la mayor confianza y sin inmutarse del miedo que la población les tiene, disponen de sus pertrechos e inician su descanso frente a la casa de don Laureano. El comandante al frente desmonta de su caballo con la elegancia de siempre y con su rostro apacible a pesar de la fatiga por la jornada extenuante. Saluda a don Laureano quien lo ve fijamente mientras escucha las palabras: Que tenga buen día señor, que su misericordia permita a mi tropa un momento de descanso y nos pueda proveer alimento en su digno hogar. Las palabras del comandante salvadoreño Atiliano Calero hacen calmar los ánimos de la población que vuelve a sus actividades. Pasado el saludo, Don Laureano no espera para dar bienvenida a los forasteros y ordenar de forma inmediata la 14


preparación de alimentos y otros menesteres para atenderlos de forma natural como es propio de su casa, como dignos anfitriones. Sentados y muy cómodos, ambos personajes conversan en el corredor de la vivienda mientras las mujeres preparan aseguran que las atenciones lleguen a los cansados viajeros. De una de las habitaciones, la que sirve como dormitorio, sale una joven muy hermosa y encantadora que saluda a los presentes con la gracia y candor propio de la primavera de su vida. Don Atiliano, sin poder contener su admiración, pone su mirada en ella y pregunta a su interlocutor: ¿Quién es esa joven? Don Laureano conoce esa mirada y también la de su hija, que se ha fijado en el recién llegado. Le contesta: Es mi única hija, su nombre es Julia y acaba de cumplir 15 años. Con la emoción reflejada en su rostro y acostumbrado a tomar decisiones prontas, el comandante le pide a don Laureano la mano de su hija. Promete llegar a El Salvador para cumplir con el deber de su cargo para luego regresar y casarse con Julia, a quien ya considera una verdadera joya. La respuesta no se hace esperar, don Laureano acepta la propuesta y sella el compromiso. La honorabilidad de ambos hace que la palabra sea lo único necesario en ese momento. El comandante realiza las diligencias en El Salvador y regresa como ha prometido para formalizar su relación con Julia quien lo espera desde que salió de su casa. Durante algún tiempo se realizan arreglos para el enlace y, llegada la hora, es la plaza central de San Pedro Zacapa, con el palacio municipal en el 15


costado norte y la iglesia católica por el naciente, donde es el escenario de tan esperado evento matrimonial. La multitud allí se hace presente para celebrar con mucho entusiasmo el enlace entre don Atiliano Calero y la bella princesita lenca Julia. Sin dudar ni un momento, la feliz pareja decide establecer ahí mismo su humilde hogar donde tendrán una vida conyugal hasta el final de sus días. Ambos conciben y traen al mundo a una niña con las características físicas de ambos, la bautizan con el nombre de Atiliana, tal como su padre. Muy joven, Atiliana expresa a su padre el deseo de ser parte de la comitiva que acompaña a La Santa Misión fundada por el padre Manuel de Jesús Subirana, quiere llegar hasta donde finalice su recorrido. Su padre no solo accede, sino que acompaña a Atiliana a lo largo del recorrido. Ambos son testigo de los milagros y obras de caridad cristiana de aquel santo misionero2 que llegó a Honduras en el año de 1857. En sus repetidas visitas al departamento de Santa Bárbara, Subirana funda la misión que atrae la atención de Atiliana y deja huella en la historia de muchos poblados del departamento. Muchos años después, Atiliana llegará a ser madre y luego abuela, dedica su vida a cuidar celosamente a sus descendientes y les infunde valores éticos y morales. Siempre les dirá: Este es el capital que les dejo mis amores, hagan buen uso de él y recibirán bendiciones en abundancia. Amelia, una de sus nietas, hace un retrato hablado de Atiliana. La describe como una persona de baja 2

Subirana muere el 27 de noviembre de 1864 en el potrero del Olivar, caserío cercano a Santa Cruz de Yojoa. (Wikipedia)

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estatura, piel trigueña, facciones lencas y con cabellera larga. Su pelo llevará siempre el color de la juventud. El caminar de la abuela por muchos senderos los hizo con sus pies descalzos, a través de ellos mostraba su fuerte y reverente personalidad hacia lo más sencillo. Amistades y otros que disfrutan la forma amena y peculiar del lenguaje de Atiliana, dirán a ella: Cuéntanos Atiliana tus andanzas con la Santa Misión Clara Rodríguez 3, su amiga preferida, suele escuchar de Atiliana: Mira Clara, el día que yo muera, voy a venir a espantarte esas palomas que te visitan. Una linda mañana, con el verdor en las montañas y pastos por las primeras lluvias, el patio de Clara se llena de las palomas de siempre. Como de costumbre, tira algo de comida para que los animales coman y se sosieguen. Contempla aquel piso lleno de palomas que comen con absoluta calma. Recuerda lo que Atiliana le ha dicho muchos años antes y siente necesidad de ir a verla esa misma mañana. Entra a su cuarto y busca su mejor vestido porque quiere compartir un alegre momento con su amiga. Sale vestida a buscar agua para lavarse las manos cuando ve que las palomas se acarician y limpian sus plumas en una paz inmensa. Se queda y contempla mientras una suave brisa hace susurrar las hojas de las plantas en el patio hasta ver interrumpida la quietud por el inesperado vuelo sincronizado de las palomas. Con la lucidez de aquel momento, Clara dice en voz alta:

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Doña Clara Rodríguez era la suegra de don Gaspar Casaña y bisabuela de la profesora Maribel Arévalo

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Es Atiliana. Se apresura a terminar de arreglarse y sale a casa de la amiga. Una de sus nietas la recibe en la puerta y le da la noticia: Mi abuela ha tomado su última misión. Atiliana ha muerto y es en el barrio Abajo de la ciudad de Santa Bárbara donde cumple sus últimos 103 años. Deja grandes recuerdos y frutos por su existencia. Su único hijo Salvador Arriaga Calero, es ancestro de Tin Tin cuatro generaciones antes.

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Una especial misión (1895) (Escrito por Tin Tin a partir de relatos de Juan de Dios Pineda Rodríguez.) Es el año 1895 cuando una tarde de verano Lorenzo Pineda reposa en una hamaca bajo los árboles del patio posterior a su vivienda. La llegada de un jinete, con aires de mucha confianza y sin hacerse anunciar, da gran sorpresa a Lorenzo quien disfruta del silencio en su estancia. Se trata de su cuñado y amigo preferido, don Luis Bográn Barahona. Muy entusiasmado y alegre por la presencia de tan distinguido visitante Lorenzo se levanta de su hamaca y le ayuda a quitar la cabalgadura del caballo para luego invitarlo a pasar al interior de su vivienda donde le ofrece las atenciones de siempre. La casa de Lorenzo es siempre visible a quien llegue a la plaza pública de Gualjoco, por uno de sus costados se accede al amplio solar de atrás cultivado de frutales y plantas maderables. Es por ahí que el general Bográn llega casi siempre a visitar a Lorenzo después de una larga jornada a caballo. Su hijo Juan de Dios Pineda Rodríguez contará este hecho a Tin Tin años después. Acostumbrado a la confianza y cariño de la familia Pineda, don Luis prefiere acomodarse junto a su amigo Lorenzo bajos los árboles y disfrutar lo fresco del ambiente. Sin esperar mucho, Lorenzo llama a su esposa, y le dice en voz fuerte: ¡Pastora, aquí está tu amigo esperando por el huacal con chocolate! Pastora, experta en el arte culinario, tiene como especialidad la preparación de pan y es apenas superado por el aromático café y chocolate que sirve en huacales finamente elaborados por ella misma. En 19


el zarzo4 de la cocina, Pastora guarda con pulcritud y orden los huacales y otros trastos para servir comidas y bebidas. Acomodados en sus respectivas hamacas, los dos amigos esperan la humeante bebida que les hará sudar el calor. Por un rato sentirán algo de frescura. La fusión de las conversaciones hace que el rato sea muy ameno y ambos son muy buenos intercambiando palabras. Lorenzo practica la virtud del sabio proverbio árabe: “Dios le dio al hombre dos oídos y una sola boca, para que escuche el doble de lo que habla”. Don Luis aprovecha esta práctica de Lorenzo y toma mayor partido en la conversación. únicamente se detiene para dar breves sorbos a la bebida servida. Esa tarde de verano tiene un propósito y don Luis espera el momento adecuado para confiar a Lorenzo un delicado asunto. Lorenzo, tú sabes el aprecio y la confianza plena que siento por ti. Tengo que asumir la imperiosa responsabilidad de partir hacia Guatemala. Mis adversarios políticos quieren hacerme mucho daño. Te comento que las condiciones de mi viaje tienen que ser muy secretas y por eso sólo tú puedes conducirme. Dos años atrás (1893), la Presidencia de la República ha sido asumida por el abogado, y general de división, Domingo Vásquez Toruño (7 de agosto de 1893 - 22 de febrero de 1894). Enemistado con el expresidente Bográn, aprovecha la ventaja de su posición para hacer presión en la Asamblea Legislativa con el objeto de que emitan dos decretos, 4

Zarzo: Tejido de varas, cañas, mimbres o juncos, que forma una superficie plana. (Real Academia Española, RAE)

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uno de ellos afectará directamente al expresidente Bográn. En 1891, Bográn y otros de su mismo partido, se habían reunido en Santa Bárbara para fundar una organización política que quizás desencadenó la serie de eventos que terminaron con el juicio y posterior exilio de don Luis Bográn. Con el corazón abatido por la pena, y acostumbrado a tomar decisiones inmediatas, Lorenzo da respuesta afirmativa a su amigo. Propone como estrategia seguir un itinerario bien calculado y le hace saber a Bográn: He pensado en la ruta y me parece que la mejor opción es llegar a la frontera por paso viejo, por ahí tengo contactos y conozco muy bien los atajos para llegar sin ningún problema. Ruego que me permita preparar el avío para salir el día de mañana por la noche, así podré asegurar que mi hijo Luis5, mejore de la fiebre que está padeciendo. Don Luis Bográn agradece el incondicional apoyo y lealtad de su amigo. La partida inicia tal como estaba previsto. A las siete de la noche, con vistas al espectacular paisaje del cerro de Gualjoco iluminado por la luna, comienza la travesía. Mucho tiempo después, ya en Guatemala, don Luis recordará aquella noche, la última imagen del cerro clavada en su mente y la última visita a la casa de Lorenzo, lugar donde pasó largas tardes de amena plática. Es por la parte trasera de la casa de Lorenzo, donde está el árbol de pipa, que los viajeros toman viaje. Buscan el atajo que bordea El Zacatalito de Céleo Pineda y buscan conectar con la calle real,

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Primer hijo de don Lorenzo

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la misma que conduce hacia Gualala y demás municipios del norte de Santa Bárbara. Las condiciones para viajar son favorables. La conversación sobre temas de diverso contenido hace que los jinetes no perciban pasar ni tiempo ni distancia ni lejanía de sus familiares y bienes. Don Luis expresa repetidamente sus ideales de manera vehemente y clara. Es su característica de siempre. En la profundidad de su discurso fulgura su grandeza y su calidad humana, algo que Lorenzo admiró mucho. Mi mayor ideal es la integración de Centro América. Los grandes imperios no respetan a los países pequeños y débiles, por tal razón, evitarán siempre que nos organicemos como una patria grande. Fue una de las cosas que Lorenzo recordará del viaje y que contará a Juan, su hijo, muchos años después. Al transitar por la calle principal de Petoa y Pueblo Nuevo, dos localidades separadas por apenas un kilómetro, la oscuridad de la noche es apenas iluminada por la luz de la luna en su ocaso. El rechinar de las herraduras, producido por el paso de las bestias en la calle polvorienta, son escuchadas por todo el pueblo y los perros escuchan de lejos la llegada de los jinetes, ladran sincronizados como una orquesta canina dirigida por los espectros en la noche. Está por comenzar la madrugada y alguno que otro poblador husmea a través de los orificios de puertas y ventanas ante la bulla de los perros. Hilvanan leyendas sobre el paso de dos jinetes solitarios en medio de la quietud de la noche. Muchos supersticiosos no salen a ver y solo esperan los relatos que contarán la mañana siguiente. 22


Anoche miré pasar al diablo acompañado de su ayudante. Los ojos de las bestias parecían brasas y con sus cascos levantaban chispas de fuego en la calle. Es un relato que se dirá a muchos sobre el paso de aquellos dos jinetes por la noche. Lorenzo y Bográn saben lo que su travesía ocasiona a las poblaciones que los ven pasar, pero su misión la tienen clara y no hay tiempo para saludar a ningún curioso ni ponerse en riesgo por divulgar su destino final. Bográn no pierde tiempo durante el viaje y aprovecha para compartir con Lorenzo sus conocimientos sobre asuntos políticos acontecidos en otros países. Comparte sobre la evidencia más elocuente del gran imperio del norte por controlar otros países. Cuenta sobre la anexión forzosa hecha sobre territorio mexicano por parte de los Estados Unidos, donde al final de la guerra (1846-1848) México termina perdiendo en su frontera norte dos millones y medio de kilómetros cuadrados. Insiste a Lorenzo sobre el peligro de este tipo de acciones y como estas pueden ser copiadas por otros gobernantes. Vamos a Guatemala Lorenzo, ahí fueron ocupadas las tierras de Chiapas y Soconusco por el presidente mexicano Antonio López de Santa Anna. La población protestó, pero la protesta no duró más que cuarenta años. Guatemala perdió al final 10,300 km2. Dios guarde a Honduras de este tipo de cosas. El uso del poder es algo tentador y muchos caen en esto. Gracias al recorrido tan enriquecedor, Lorenzo recordará que los poderosos no tienen moral, se burlarán siempre de los pueblos, los avasallarán a 23


fuerza de armas, envilecerán a sus líderes y luego comprarán sus conciencias. El paso de Bográn por muchas naciones de Centro América le da nociones sobre lo que hace vulnerable a la región y el riesgo de ser víctima de acciones expansionistas por parte de otro país. Los ideales de Bográn los comparte con Lorenzo que escucha a lo largo del camino. El proyecto unionista debe iniciar con el fomento a la educación. Se debe construir una patria sobre el basamento de instituciones sólidas, que garanticen el respeto a la soberanía y el bienestar de la población. Lorenzo aplica su práctica de escuchar más que de hablar y durante el viaje sigue muy atento al continuo discurso de su compañero. Comprende a la perfección su contenido filosófico y político y admira la extraordinaria retórica que utiliza. Otro amanecer llega y ahora están en la zona conocida como San Francisco. Don Medardo, un hacendado local, madruga como de costumbre y se dedica al cuidado del ganado, ve a los dos jinetes surgir desde las sombras de la arboleda cercana al lugar donde él se encuentra y, con gran tranquilidad, espera la inminente llegada. Al verlos de cerca se pone pletórico de emoción pues reconoce que son los amigos de antaño. De inmediato invita a que pasen a su vivienda y les brinda la hospitalidad y calidez que su humilde familia suele darles. La distancia separa por meses las visitas entre estos amigos y cada encuentro se vuelve un momento que queda en sus memorias. Ahí pernoctan por dos días los viajeros, reciben atenciones agradables que dan alivio a las fatigas y aflicciones morales producidas por los acontecimientos surgidos. Para continuar con el 24


viaje, la familia de don Medardo prepara suficientes provisiones frescas que alivianen el trayecto por seguir. El viejo amigo sugiere a los viajantes tener precaución, la ruta a seguir es más difícil de transitar, la montaña del Merendón dará menos facilidades a las tenidas hasta ese entonces. Durante las siguientes noches los viajantes siguen duras jornadas a través de frondosos bosques y húmedas llanuras con insectos que hacen más difícil la travesía. Son varias las ocasiones en que don Lorenzo atiende al general Bográn por episodios febriles y fuerte dolor de cuerpo. La experiencia del amigo incondicional en atender afecciones por medio de productos botánicos hace que la recuperación de don Luis sea siempre más rápida. Al llegar al punto denominado Paso Viejo, cerca de la frontera con Guatemala, sienten alivio de estar a unos pasos de cumplir la misión. En el nuevo territorio las enemistades de don Luis no podrán tomarle preso. Muy temprano de mañana, después de tomar el café preparado por ellos mismos, don Lorenzo toma la iniciativa y busca el paso fronterizo para encontrarse con la comisión del gobierno guatemalteco convenida con anterioridad. Los tramites de solicitud de exilio fueron comenzados meses antes de salir de Gualjoco. Influyentes conocidos de Bográn en Guatemala ayudan a que el trámite sea expedito y, mientras Lorenzo realiza las gestiones, Luis espera paciente y reposa al abrigo de un árbol milenario que da sombra a las aguas cristalinas de un arroyo que cruza a sus pies. Recuerda de inmediato los tantos arroyos que cruzó por la tierra que le vio nacer y presiente que no volverá a realizar tan magníficas e inolvidables travesías. Con las habilidades que la vida le había enseñado a Lorenzo, la gestión para la entrada de su 25


amigo a Guatemala tiene éxito. Los emisarios del vecino país apresuran la bienvenida del general e inmediatamente preparan su traslado hacia Puerto Barrios. Aliviados de finalmente haber cumplido la misión, ambos amigos disimulan ver la exuberancia natural del lugar para olvidar el protocolo de despedida. Sus corazones, perturbados por la emoción, hace de aquel momento una experiencia agotadora. Con lágrimas en los ojos, finalmente se dan el abrazo fraternal de despedida que tomará varios minutos. Será un momento que querrán retener por siempre. Apenas unos minutos después que el general Bográn suelta a Lorenzo para tomar camino hacia Puerto Barrios, recuerda que no puede irse sin antes intentar compensar a Lorenzo por tan arriesgada misión. Regresa al lugar donde está Lorenzo y lleno de emoción le manifiesta: Lorenzo, ¡pídeme lo que quieras, mi gratitud hacia ti no tiene límites! Lorenzo, con su auténtica modestia, le responde: General, si fuere necesario traspasar el cielo o el infierno para proteger su vida, no lo dudaría ni un momento. Mi mayor recompensa es la satisfacción del deber cumplido. Don Luis toma una envoltura de papel de su cajetilla que lleva para hacer sus cigarrillos, en ella hace algunas anotaciones y se la entrega a Lorenzo. Léela después Lorenzo Le dice con la mirada puesta en sus ojos y con sus manos en las de Lorenzo para que no suelte el papel. Tiempo después se dará cuenta de lo escrito. 26


El camino de regreso se vuelve más relajado para Lorenzo. Viaja solitario y apesarado al tener el presentimiento que no verá a su amigo nunca más. Días después llega a Gualjoco y la felicidad de Pastora al verle le hace olvidar por un momento el destino de su amigo Luis. Los días pasan y las tazas de café por las tardes son acompañadas por quienes quieren conocer los relatos de aquella misión cumplida con éxito. Una de tantas tardes, la memoria del escrito sobre la envoltura para fabricar cigarros hace que Lorenzo se levante y busque el papel para leerlo. La despedida de su gran amigo fue intensa y no pudo leer lo escrito en el momento que lo recibió. Tuvo miedo de resquebrajarse ante su amigo de siempre y hacer que este aplazara su viaje a Puerto Barrios ese día. Uno de los baúles guarda el valioso papel que está junto a otros objetos de valor que se guardan celosamente. Sólo el papel es sacado y Lorenzo regresa al lugar donde está su hamaca de siempre, donde también Pastora lo espera sentada apaciblemente en su silla. Abre el escrito y lo lee en voz alta: Por la presente, yo, Luis Bográn Barahona otorgo, a Lorenzo Pineda, la propiedad de siete manzanas de terreno en el lugar denominado el Jetón, dentro de los límites del terreno “La Concepción de Ystacapa” en Gualjoco Santa Bárbara. Es sorpresa la que lleva Pastora al escuchar aquel escrito. Lorenzo, por el contrario, solo piensa en las desventuras de su amigo al vivir en un país donde es un exiliado y donde depende de la ayuda de otros. Después de la salida de Bográn del país, sus propiedades y las de otros familiares en el departamento de Santa Bárbara, fueron embargadas. 27


Piensa en la tristeza que pasa el general al saber que regresar al país está lejos de ser posible. Días después de leer aquel escrito Lorenzo se recuesta en la hamaca del salón principal de su casa para esperar el almuerzo preparado por Pastora. Es un día que no olvidarán en aquella casa que recibió innumerables visitas de Luis Bográn. Es martes 9 de julio de 1895 y Lorenzo se queda dormido mientras espera el llamado para comer. Una fuerte sacudida en la hamaca, seguido de una voz profunda que menciona su nombre, levanta a Lorenzo muy perturbado en busca de la explicación de aquel fenómeno. Solo él se encuentra en el salón. Busca a Pastora en la cocina para contarle lo sucedido y ella solo lo escucha mientras espera se calme para decir algo. Durante la comida platican un poco y valoran aquello de manera pragmática. Justifican la experiencia como paranormal, pero también como secuelas del viaje realizado meses atrás y que parecen afectar los estados de ánimo de Lorenzo. Ambos acuerdan ponerse de rodillas e invocar una plegaria por la salud de su amigo Luis del que no se tiene noticia hasta el momento. La prensa de Honduras y Guatemala publican sobre el fallecimiento del general Luis Bográn Barahona. Un medio de comunicación escrito en Guatemala hace eco sobre la partida del distinguido recién llegado y que años atrás ha permanecido como estudiante en una de sus universidades 6. Una nota de pésame se publica con la formalidad esperada y Lorenzo recibe copia que guardará en el baúl junto a

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Universidad San Carlos

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otros detalles entregados por el mismo Bográn. La nota de pésame se lee: Pésame7 El pronóstico de los doctores se ha cumplido. A pesar de los muchos esfuerzos que se hicieron por salvar la vida del señor don Luis Bográn y de los solícitos cuidados de que fue objeto por parte de sus allegados y de sus numerosos amigos, hoy al medio día, dejó de existir a consecuencia de la grave y complicada enfermedad que tanto lo hizo sufrir. (Fragmento copiado del Diario LA REPÚBLICA de fecha martes 9 de julio de 1895. Número 1.171). Un año después de la muerte del expresidente Bográn8, el abogado don Jerónimo Zelaya suscribió su formidable escrito titulado “Se Oponen Excepciones”. Luminosa argumentación jurídica que plantea la defensa del embargo practicado a las propiedades del general Luis Bográn Barahona. El 3 de septiembre de 1896, el Juez de Letras del Departamento de Santa Bárbara, levantó el embargo por firme sentencia. Sus parientes y amigos se pronunciaron: ¡Prevaleció la justicia!

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Biografía del Matrimonio Bográn - - Morejón 8 de junio de 1896

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Historias de la abuela Rosita (1901) Mirtala Rosa Arriaga Mejía nació a principios del siglo XX en la comunidad de Ceibita Sur9. El día 2 de abril del año 1901, la admirada abuela de Tin Tin nace y comienza una vida de grandes experiencias y que dejará un importante legado a su familia. En los tiempos vividos por Rosita transcurría la vida sin las hostilidades propias de los tiempos de guerras con alcance mundial. La delincuencia generalizada, impunidad, desempleo, inmoralidad y desprecio por la vida de hoy era algo que ni siquiera existía en el vocablo de ella y de la generación de su tiempo. El mundo seguía su curso en “tensa calma” por la llegada de de la revolución industrial, de la ciencia y nuevas tecnologías que ocasionaban cambios bruscos en la sociedad. Los pensadores de las ciencias sociales se llenaban de esperanza con sus utopías de convivencia armónica, seguridad social, abundancia de bienes de consumo, comodidades y mejor calidad de vida. Un mundo más solidario con un clima exuberante era lo que los pensadores en tiempos de Rosita tenían en mente, aunque la realidad era otra, la introducción de los adelantos científicos mejoraba la productividad, pero también representaba menor demanda de personas para realizar las mismas labores. Todos estos cambios los experimentó Rosita a lo largo de su vida. Desde muy pequeña, sintió afición por la astronomía y la literatura. Estudiaba de forma permanente la historia universal y era admiradora entusiasta del escritor nicaragüense Rubén Darío del cual leía mucho, sobre todo sus poemas. En 1924 se trasladó a Comayagua para aprender el arte de la costura en 9

Lugar ubicado a 4 kilómetros al sur de Santa Bárbara

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la academia de doña Felipa Urmeneta, madre de la poeta y periodista Ángela Ochoa Velásquez con quien hizo gran amistad. Por horas se confiaban sus secretos y compartían los deleites por la literatura. La amistad con Ángela Ochoa Velásquez, o Angelita como le decía la abuela de Tin Tin, perduró siempre. Rosita intercambió con ella numerosas cartas que sirvieron para que ambas se pusieran al tanto de lo acontecido en sus respectivos lugares. El intercambio de obsequios también era común y fue parte de sus vidas. Rosita atesoró con especial atención el libro “Espigas y Lotos”, escrito por la misma Ángela Ochoa en el año 1956. En casa del doctor Efraín Ochoa Reina, su único hijo, la renombrada poeta Ángela Ochoa Velásquez vivió sus últimos días. Para septiembre de 1969, Rosita logra desplazarse a San Pedro Sula con el objeto de acompañar a su amiga en su lecho de enferma. Durante su vida, Rosita no dejó de aprender y al terminar su formación en Comayagua regresa a su tierra natal donde recopila leyendas del folclore hondureño que aportaron mucho para el programa “Cuentos y Leyendas de Honduras”. Su formación le permitió dedicar su vida al apostolado del magisterio, alternaba su trabajo con la sastrería profesional y la formación de una gran familia de la cual Tin Tin es uno de sus frutos. Rosita fue reconocida por su ecuanimidad, entereza, respeto, buen hablar, erudición y amor por su familia. A lo largo de su extensa vida motivó e impulsó a cuantos pudo para que se formaran más allá de donde ella pudo llegar. La longevidad de ella fue tal, que pudo presenciar eventos históricos que cambiaron drásticamente el paisaje y la vida de la población donde ella vivió. Tres relatos de Rosita son contados en este libro, lo acontecido durante la visita de un cometa, el primer 31


avión que visitó Santa Bárbara y la historia de Manuelito.

El Cometa Halley (1910) Rosita relataba una de las experiencias más fascinantes que tuvo en su infancia. El 19 de mayo del año 1910, muy de madrugada y sin la luz del sol, se levantó para ayudar a su abuelo en la faena del destazo de cerdos. Su labor era sencilla, pero de mucha importancia para esa época. Sostenía la antorcha de ocote para iluminar el lugar de trabajo donde su abuelo se afanaba. En medio de la oscuridad, aquella niña madrugadora se deleitaba a ratos contemplando el firmamento tapizado de estrellas. Podía ver desde Ceibita Sur el imponente y legendario cerro Guatemalía con la montaña de Santa Bárbara como telón de fondo. Fue en ese momento cuando observó el repunte de un astro muy luminoso que iniciaba su ascenso por el cielo en ese amanecer. El espectáculo majestuoso se hacía mayor en la medida que aquel cuerpo luminoso parecía ascender. Desplegaba una cola a manera de larga cabellera y, a través de ella, se podían ver las estrellas a trasluz. Se emocionaba Rosita al contar esta experiencia y recuerda que ya la luz del día estaba por comenzar y el astro aún seguía en su aparente ascenso. La cola, o cauda del cometa, no terminaba de salir de la montaña y el núcleo del cometa ya estaba en lo alto del cielo. El tamaño de aquel astro era de una belleza impresionante. Contaba con frecuencia Rosita a Tin Tin. 32


Motivada por lo que sus ojos vieron, Rosita emprendió la búsqueda de información para conocer aquel astro. Supo que era un cometa y que su nombre es Halley. Preguntó además si alguien lo había visto antes, pero no encontró respuesta. El cometa era de período corto, así les dicen cuándo solo son visibles al pasar cerca del sol y no dura mucho su visibilidad. Por eso nadie recordaba haberlo visto antes y Rosita no obtuvo respuesta. Su sed por conocer más siguió y supo que venía del cinturón de Kuiper, y que su órbita fue calculada por el astrónomo inglés Edmund G. Halley (1656-1742). Le impresionó conocer que su órbita recurrente alrededor del Sol era de 76 años en promedio, fue entonces cuando se preguntó: ¿Podrá alguien tener la suerte de verlo dos veces en su vida? Halley apareció de nuevo en 1986 y Rosita seguía con vida, se acordó de aquello que ella misma se había preguntado. Ella lo vio gracias a que nació nueve años antes de su primera aparición en el siglo XX. Al escuchar que su próxima aparición sería en el año 2061 supo que verlo solo sería de una forma diferente y desconocida para la ciencia humana. Lo que más le asombraba, y compartía con frecuencia, era que de Halley se tuvo conocimiento unos 240 años antes de la era cristiana. Muchas generaciones lo habían visto al menos una vez y ahora era ella, como pocas personas en la vida, lo había visto dos veces. Las leyendas alrededor del paso de Halley en 1910 fueron asociadas con sucesos fatales pues se decía que el cometa contenía gases raros y peligrosos. Rosita recuerda haber escuchado el “cianógeno”, capaz de envenenar a la humanidad entera. El pánico que provocó en muchos el paso del cometa fue la 33


causa de suicidios en otros países, querían evitar el supuesto envenenamiento por los gases que arrastraba. Como gran lectora de su tiempo, pudo leer que en El diario “El Comercio”, de la ciudad peruana de Lima, un escritor comentaba10: Y así se habrá dicho del cometa: “¡Para que voy a llevar la desgracia y la ruina a aquellas pobres gentes! Lobos son entre sí, y viven en perpetuo combate y en perpetua zozobra. Bastante tienen con sus luchas mezquinas. No son dignos, por cierto, de que la armonía sideral se turbe por tan pequeña cosa”. Fue tanto lo que se habló del cometa en esos días que otros detalles de la humanidad salieron a relucir. Rosita supo que la población mundial en ese entonces era de dos mil millones de habitantes, una cifra con muchos ceros que jamás había visto en sus años escolares. Todos esos habitantes podrían morir si se cumplía lo que los presagios decían. Durante varias madrugadas se levantó a ver el cometa por el cielo y lo hizo hasta que el astro no pudo verse por la luz solar de la mañana. Rosita recién había cumplido los 9 años cuando el astro pasó. Escuchaba a los mayores lamentarse sobre lo que venía después. Se generalizaron los malos augurios. Decían que las señales en el cielo significan desgracias en la tierra y así pareció suceder. Como si despertaran de su letargo las entidades del mal, ese mismo año se originó una sequía que dañó cosechas de granos básicos. Los pastos para el ganado se secaron y luego se desató una plaga de langostas y chapulines voladores. Los 10

Editado el 19 de mayo de 1910

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insectos eran tantos que, cuando surcaban los cielos, eclipsaban el sol. Atacaron los árboles y comieron toda clase de vida vegetal. Cuando la plaga por fin desapareció, los agricultores volvieron a sembrar, pero un chapulín saltón hizo su aparición para comerse los cultivos recién germinados. La poca esperanza que se había recuperado cayó de nuevo. Según relatos de los mayores, las mangas de insectos eran de tal magnitud que, a considerable distancia, se escuchaba el ruido voraz que producían cuando arrasaban todo lo que encontraban a su paso. Los campesinos hicieron numerosos intentos para combatir aquellos animales y abrieron zanjas en la tierra para arrear los insectos hacia ellas y ahí prenderles fuego. Se profundizó una hambruna sin precedentes. Para subsistir, muchas personas consumían sepas de mata de plátanos y chatos y las autoridades nacionales importaron granos y otros cereales para atenuar el hambre que sufría la población en todo el país. Aquella fue una verdadera peste que Rosita recordó siempre. En esos primeros años de su infancia pudo ver el sufrimiento de la gente por no tener alimentos con qué vivir. El 28 de julio de 1914 inició la Primera Guerra Mundial, tan solo cuatro años después del paso de Halley. El acontecimiento marcó un hito en la historia de la humanidad y también en la localidad donde vivía Rosita. Con apenas trece años, pudo escuchar la capacidad que puede tener el ser humano para producir marejadas de violencia y dar muerte masiva a poblaciones inocentes. Muy lejos de su tierra se creaban formas organizadas por parte de naciones imperialistas para apoderarse de la riqueza de otras naciones a través de una guerra.

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¿Como es posible que un solo hecho haya dado paso a tales acontecimientos? Se preguntó Rosita durante esa década de 1910 que comenzó con el paso del cometa. Ese fatídico año de 1914, un hecho no tan simple desató el nefasto acontecimiento de la guerra mundial. El 28 de junio un estudiante universitario de la ciudad Sarajevo11 dispara certeramente contra la humanidad del archiduque de Austria Francisco Fernando y su esposa Sofía. Personas de naciones enteras se levantaron en armas para tomar mandos diferentes y luchar hasta la muerte por ideales que muy pocos conocían. Ese 28 de junio se encendió la mecha de la Primera Guerra Mundial que generó otra más de la que Rosita también fue testigo unos años después. Al final de la primera guerra mundial otro número también grande apareció, esta vez el de la población muerta por la sangrienta campaña armamentista. Diez millones de muertos y veinte millones de heridos. Lo que más lamentaba Rosita era saber que la mitad de población afectada era civil e inocente de tales hechos. Le daba terror solo pensar que tal hecho sucediera en su terruño, cerca de su Ceibita Sur. Mucha razón tenía la abuela Rosita cuando repetía a sus hijos y nietos lo que en aquel momento escuchó Las fauces del monstruo infernal se han abierto Años después Rosita sería testigo de una guerra que sería librada a solo unos kilómetros de su tierra y que no asociaría con el paso de un astro en el cielo sino con un evento deportivo.

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Ciudad de Bosnia, Europa del Este.

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El Primer Avión En Santa Bárbara (1924) Relata Rosita: Aconteció el 12 de enero de 1924. En mi casa de habitación en el barrio La Hoya me estaba bañando a eso de las diez de la mañana, cuando de pronto escuché un ruido en el cielo como nunca. Salí del baño y observé muy emocionada un aparato que se desplazaba por los aires. No podía ser un pájaro, no batía las alas, y su tamaño era demasiado grande. Recordaba Rosita el alboroto que aquel acontecimiento produjo en su barrio. Para ese momento ya no vivía en Ceibita Sur, ahora su vida de desenvolvía en el casco urbano de la ciudad Santa Bárbara. La gente corría en dirección al parque Central porque creían que allí iba a caer el aparato volador. Nada sabia la gente sobre cómo funcionaban estos aparatos. En otros barrios sucedió lo mismo, pensaban que era el parque de la ciudad donde podrían ver el aparato y para ahí se dirigían. Yo corría como si nunca iba a llegar al parque, subí por la calle La Justicia rebasando a personas de mayor edad que intentaban caminar de prisa como los otros. En el trayecto escuché decir a devotas feligreses que la santa misión había dicho que iban aparecer cosas extrañas. Lo que más me gustaba escuchar era que un hombre volaba. Rosita comentó este hecho muchos eneros de cada año que vivió y estuvo lúcida. Era algo que gustaba a muchos de los que la visitaban por esa época. Volar siempre ha sido un hecho que maravilla a todos y 37


mucho más a los niños. Los nietos de Rosita disfrutaban mucho el relato del aparato volador y se ponían muy atentos al escucharla hablar. La elocuencia de ella y el cuidado de los detalles a la hora de contar ese acontecimiento hacía que nunca los aburriera. Por fin llegué al corredor de los Carrasco, pero me di cuenta de que la multitud se concentraba frente al almacén de la familia Hasbun. Me acerqué al grupo que, de manera acalorada, hacían comentarios sobre el acontecimiento. Alguien informó que el responsable de la plaza, don Crescencio Mejía, mandó a limpiar el Llano del Conejo para el aterrizaje de un avión y entonces fue cuando salimos corriendo todos. El Llano del Conejo es todavía hoy un barrio de Santa Bárbara y se le conoce más porque ahí ha existido el cementerio de la ciudad. El estadio de fútbol “Argelio Vianey Sabillon”12 también está ubicado en el mismo barrio. Fui por la calle que conduce al barrio la Curva, porque alguien dijo que el aparato ya había caído. Me hice acompañar de la profesora Marciana Romero y don Chabelo López. Ellos ya conocían sobre ese tipo de aparatos, lo denominaban “aeroplano”, sabían que era conducido por un hombre y que se utilizaron muchos de ellos para bombardear ciudades y producir daños muy terribles durante la recién guerra librada en Europa.

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Reconocido árbitro de futbol originario de Santa Bárbara

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Rosita hizo memoria sobre el tiempo que siguió a la aparición del cometa, la llegada de las pestes y luego la guerra mundial. Aquello era un sabor agridulce que ella aún tenía. Al escuchar lo dicho por la profesora Marciana y don Chabelo, titubeó sobre ir a ver algo que pudo haber sido partícipe de acciones terribles contra la humanidad. Fue poco el tiempo en que ella dudó de ir. Se dejó llevar por la emoción colectiva y acudió a ver el espectáculo del momento. En el Llano del Conejo la multitud se arremolinaba frenéticamente para poder ver de cerca al aparato volador. Tuve la oportunidad de tocarlo y también ver al hombre que lo volaba. Era muy simpático, compartía la ciencia escondida detrás de aquel avión. Era admirable escuchar lo que decía sobre la nueva era con la aviación que traía beneficios a las poblaciones, sobre todo para las que viven en lugares poco accesibles. De camino a casa y pasada la agitación del momento, Rosita recordaba el chasco que pasó durante aquel día. Fue tanta la prisa de salir del baño que aún tenía jabón pegado en su pelo y el vestido lo llevó puesto al revés. Solo al ir de regreso se enteró de ello gracias a la profesora Marciana que se lo hizo saber. Siempre decía: Si otros se dieron cuenta nunca lo supe, pues nunca hicieron chiste de ello.

El Tío Manuelito (1924) La mayor parte de los familiares cercanos de la abuela Rosita vivían en Ceibita Sur, ahí donde ella había crecido. La mañana del 13 de febrero de 1924, un mes después del evento aeronáutico, un tío de 39


Rosita, Manuelito, viajó a la ciudad Santa Bárbara para visitar a su hermana Domitila Mejía. Él no sabía que tendría una misión de urgente proceder al momento de llegar. Gustavo Adolfo, su sobrino, había salido temprano a buscar mangos y no regresaba. La preocupación de su mamá Domitila era la tropa militar que estaba a punto de llegar a la ciudad y que se sabía tenían armas con las que podían matar a quienes ellos consideraban una amenaza. Tensiones políticas propiciaron movimientos políticos y Santa Bárbara era escenario de muchos enfrentamientos. Ir en busca de Gustavo Adolfo era imperativo porque él conocía poco lo que una tropa podía causarle si lo encontraba desprevenido. Domitila pidió a su hermano ir a realizar la búsqueda y le sugirió el camino de Las Trancas, o la posa de la sirena, por el camino hacia Los Bancos. Manuelito sintió responsabilidad con su sobrino y tomó el camino en dirección al oriente. Llegó a la zona que conduce a los balnearios del río Cececapa que fueron mencionados por su hermana Domitila. En el tiempo que Manuelito se desplazó para buscar a su sobrino, la tropa hizo la entrada a Santa Bárbara por ese mismo sector. Venía comandada por los generales Gregorio Ferrera y Vicente Tosta Carrasco13. Las constantes luchas políticas habían desarrollado en la tropa una soldadesca con carácter iracundo, así como en muchos más, un estado emocional alterado y no dudaban en agredir a quien estuviera a su paso. Era el tipo de soldados que los militares buscaban. La tropa tenía ordenes de aniquilar y, la soldadesca, sin mediar palabras ni justificación, atacó vilmente al tío Manuelito al 13

Vicente Tosta tomó la presidencia de Honduras por un periodo de diez meses, del 30 de abril de ese año al 1 de febrero de 1925

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primer encuentro como si él fuera un enemigo de gran peligro. La muerte sufrida por Manuelito fue grotesca e inhumana, algo de lo que su sobrino fue testigo y lo transmitió a su madre. La abuela Rosita no se atrevió nunca a contar la escena que le describieron de lo visto por Gustavo subido en un árbol de mangos y oculto entre el frondoso follaje. Por mucho tiempo Gustavo sufrió por las imágenes que se quedaron en su mente del violento acto. Su madre le escuchó narrar la escena las veces que fuera necesario para liberar las emociones reprimidas de no haber podido hacer nada por su tío. Los “valientes y brillantes” políticos montoneros, apoyados por tan nefastas tropas, continuaron su atroz proceder hasta llegar a la plaza de Santa Bárbara que fue tomada sin oposición. La gente ya sabía el terror y las maldades que son capaces de provocar. Después la tropa se dirigió para la ciudad de Comayagua donde continuaron con su práctica de sembrar terror y muerte.

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Familia emblemática Don Mateo Pineda y doña Bárbara, su esposa, son los fundadores de una numerosa y ejemplar familia. De ellos surge un linaje de personajes que dan a la sociedad de Gualjoco los valiosos frutos de: Felipa, Amada, Petrona, Lorenzo, Jesús, Nicolás, Dionisio y Raimundo. Nombrar a la totalidad de descendientes de estos primeros ocho personajes, da lugar a omisiones muy importantes por el gran tamaño de la familia que es hoy en día. Con el paso de cinco generaciones, la familia ha crecido de forma semejante a como creció la del patriarca Abrahán14. Parece exagerado decirlo, pero así es. Los grandes esfuerzos familiares para sacar adelante a los descendientes han sido compensados con los beneficios recibidos después. La familia ha logrado hacer su transición a estados socioeconómicos con mayores beneficios y la comunidad de Gualjoco ha sido testigo de los cambios. Se tiene la suerte que muchos de la familia han decidido continuar sus vidas en el mismo lugar donde nacieron. Tin Tin forma parte de esta gran familia por la rama genealógica de Jesús, por eso hace el esfuerzo para nombrar a la mayoría posible a través de este escrito. Los descendientes por hijos de Mateo y Bárbara se tienen: • De Felipa Constantino y César Pineda Bográn. • De Lorenzo Luis, Santiago, Antonio, Juan de Dios, Francisca, Enriqueta, Mercedes, Silveria, Felipa, María Emilia, Concepción Pineda Rodríguez. • De Jesús 14

Primero de los tres Patriarcas del Judaísmo. Wikipedia

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Céleo, Pedro, Federico, Santos, Juliana Pineda Fernández. • De Nicolás Mateo, Gustavo, Antonio, Luisa, Bárbara, Sara Pineda Caballero. • De Dionisio Manuel, Antonio, Juan (Juanico), Santos, Cruz Pineda de Alfaro • De Juan Tomasa, Cruz y Valentín. A la fecha en que se escribe esta colección de relatos (año 2017), los logros profesionales alcanzados son: •

Medicina

Carlos Pineda, los hermanos Edgardo y Fernando Valerio Pascua, Luz María Aguilar Chacón, Ana Cristina Enamorado Aguilar, Kenia Barahona Aguilar, Axel Gómez Pineda, Estela Pineda. •

Odontología

Isabel Cristina Pineda Peña. •

Miembros de la Iglesia católica

Monseñor Juan José Pineda, •

Industria químico-farmacéutica

Constantino Pineda Bográn, José Antonio Pineda Peña y Gonzalo Alonso Aguilar Pineda (hijo de Tin Tin). •

Ingeniería civil

Julio César Pineda Muñoz, Roberto Pineda Fasquelle, Román Pineda, Juan Ramón Pineda Peña, Cristina Guadalupe Rodríguez Pineda, José Arturo Pineda Leiva, René Efraín Aguilar Chacón, Ivonne Pineda Peña y Mauricio Pineda Pineda. 43


•

Ingeniería industrial

Eli Marlene Chávez Aguilar. •

Ingeniería en sistemas computacionales

Rubén Antonio Castellanos Pineda y Edwin Pineda Pineda. •

Microbiología

Alma Rocío Aguilar Pineda (hija de Tin Tin) •

Licenciatura en enfermería

Brenda Yamileth Aguilar Pineda (hija de Tin Tin) •

Licenciatura en Mercadotecnia

Saraí Chávez Aguilar, Alma Denisa Ortíz Aguilar. •

Profesionales del derecho

Irma Leticia Castellanos Pineda, Teresa Aguilar Chacón y Julio Pineda Pineda. •

Profesionales de la educación

Irma Mercedes Pineda, Norma Pascua Pineda, Sonia Consuelo Pineda, Julia Aguilar Chacón, Lily Aguilar Chacón, Alma Estela Aguilar Chacón, José Lorenzo Pineda Rápalo, Jenny Pineda Jerezano, Estela Jackeline Pineda Jerezano, Lourdes y Santos Pineda Serrano, Lourdes Lucía Pineda Guzmán, Lourdes Pineda Pineda, Javier Antonio Martínez Pineda, Martina Muñóz Pineda, Lluni Magdalena Pineda Guzmán, Yessenia Pineda Leiva, Fátima Pineda, Rosa Marlen Aguilar Chacón, Lourdes Pineda Guzmán, Carlos Enrique Chávez Pineda, Rafael Antonio Pineda, Julio César Pineda, Carla Castellanos Pineda, Carol Castellanos Pineda, etc. •

Periodismo 44


Norman Amílcar Rodríguez Aguilar. •

Mecánica automotriz

Armando Pineda Pineda, Marco Antonio Pineda Arriaga, Juan Antonio Pineda Pineda, Arturo Pineda Pineda y Juan Ramón Pineda Chávez. •

Ciencias contables

Juan de Dios Pineda Rodríguez, René Pineda Arriaga, René Antonio y Darío Armando Pineda Jerezano, Marta Isabel Pineda Rápalo, Martha María Aguilar Pineda (hija de Tin Tin), José Antonio Pineda Chávez, José Lorenzo Pineda Peña, Juan Pineda (Juanico), Benjamín Zaldívar Pineda, Luis Alonso Aguilar Chacón (Tin Tin), Suyapa Pineda Serrano, Denisa Ortiz Aguilar, Carlos Enrique Pineda Peña, Javier Pineda Pineda, Julia Isabel Pineda Guzmán, Kenia Pineda, Manuel de Jesús Pineda Rápalo, Luis Alonso Sagastume Guzmán, etc. •

Finanzas

Suyapa Elena Pineda Paz y Rubén Pineda. •

Bachillerato en Promoción Social

Héctor Raúl Muñoz Pineda, Guillermo Castro Pineda. •

Ciencias Agrícolas

Brenda Pineda Padilla, Ramón Antonio Pineda Peña. •

Música

José German Paz Pineda, Jaime Arturo Aguilar Zaldívar y Julia Saraí Chávez Aguilar. •

Deportes

Erick Salvador Andino Portillo y José German Paz Pineda. 45


La familia Pineda fue pionera en la prestación de servicios de transporte para Santa Bárbara. “El Jute” y “El Canario” formaron parte de la primera flotilla de baronesas que transportaban personas y carga, hacia y desde la ciudad de San Pedro Sula. El propietario de estas primeras unidades fue don Juan de Dios Pineda Rodríguez. Sus hijos Marco Antonio, René, Mario, Enrique, Rubén y Pedro, expertos motoristas, apoyaron a su padre y lograron prestigio y confianza de los usuarios, quienes además les tuvieron y tienen gran estima. La familia también ha tenido directa participación en actividades sociales y las relacionadas con el desarrollo comunitario. Fueron protagonistas de la construcción de acueductos, la escuela primaria, el alcantarillado sanitario, el templo católico, el cementerio, la conexión al sistema de energía eléctrica, organización y producción agropecuaria y la telefonía. La relación de la familia Pineda con los residentes locales siempre ha sido generosa y abierta. El valor de su amistad ha sido sincera, algo que con el tiempo permitió quedar en el pensamiento de muchos que viven dentro y fuera del país. Doña María Emilia Pineda Rodríguez fue un personaje de admirable gracia y empatía. Sus familiares y amistades disfrutaron por mucho tiempo de su gran encanto y genial forma de ver la vida. Así la describe Zoila Chacón, madre de Tin Tin, quien compartía mucho tiempo con ella. El doctor Emigdio Mena Quiroz también tuvo la suerte de ser aceptado como visita regular a la casa de Maria Emilia. Le agradaba beber del agua dulce que doña María recogía del manantial “El Pimienta”, algo que hacía al despuntar el amanecer. Ella tenía una olla de barro

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cocido “bien pulidita” para mantener el agua y conservarla siempre fresca. Doña Mercedes Pineda Rodríguez (la niña Mencha), también fue otro personaje de mucho carisma. Su conversación fue siempre muy amena y recibía visitas de personas provenientes de diferentes lugares que le dejaron muchas anécdotas para contar. Zoila Chacón cuenta muchas de estas anécdotas, una en particular es la acontecida con su amigo Servio Sabillón que le visitaba regularmente desde Gualala. El señor Servio Sabillón, quien se trasladaba en mula desde Gualala a Santa Bárbara y viceversa, visitaba a la niña Mencha para conversar y degustar del rico café que ella preparaba. Siempre que se despedían, Mercedes le hacía la broma de que cuando ella muriera, él debería traerle las candelas. Don Servio siempre contestaba, no te preocupes Mercedes, para eso están los ocotes en el cerro. Ambos se regocijaban con la broma. Cuentan los parientes de Servio que una mañana, mientras él aún dormía, escuchó una voz muy cerca de su oído que le decía: ¡Las candelas Servio! Confió a su esposa lo sucedido y ella trató de disuadirlo con argumentos para calmarlo sin poder lograrlo. Siguió turbado y, sin perder tiempo, ensilló la mula para trasladarse a Gualjoco. Iba casi seguro que era su amiga Mencha la que había hablado a su oído. Al llegar a la casa de su amiga, la cantidad de personas alrededor de la misma confirmó su intuición. Había fallecido apenas en horas de la madrugada. Inmediatamente honró su memoria y 47


cumplió el deseo de llevarle candelas. El tema de los ocotes del cerro solamente era una broma para hacer reír a su amiga en cada despedida. Recordar a Doña Felipa Pineda Rodríguez provoca en Tin Tin lágrimas en sus ojos. La bondad y grandeza de espíritu de aquella dama le genera gran emoción. Con sus años, y ya cansada por tanta entrega a los otros, tenía para quienes le visitaban la misma alegría y entusiasmo. Desde su silla de ruedas compartía tiempo sin hacer notar alguna dolencia que tuviera. Era especial con las actividades deportivas, políticas y fiestas patrias. Futbolera ferviente, incondicional con el Club Deportivo Olimpia, su equipo deportivo nacional. Hacía de su casa una feria con cada partido de fútbol, siempre y cuando fuera el Olimpia, o la selección nacional, el que jugara. Don Juan de Dios Pineda Rodríguez está en el recuerdo siempre como símbolo patriarcal. Su proyecto de vida siempre fue la grandeza de su familia y la comunidad. La marca indeleble de su huella se puede encontrar impresa por la comunidad y en todos sus descendientes.

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Pajizos La actividad económica de muchos de los habitantes de Gualjoco ha requerido que estos se desplacen por sus propios medios físicos, principalmente caminar. Hombres, mujeres y hasta niños realizan faenas que exigen largas caminatas para acarrear agua, leña, y realizar labores agrícolas extenuantes. Para muchos, lavar la ropa y bañarse implica caminar a las quebradas, o ríos. Es complemento de la caminata el nadar, esto lo hacen los que pueden y disfrutan el deporte. Educarse también implica caminar. Acudir a la escuela y colegio implica caminar o pedalear en bicicleta donde muchos recorren hasta diez kilómetros diarios. Es notable que se requiere de buena condición física para realizar innumerables labores necesarias para el diario vivir. En tales circunstancias, el aspecto físico de los habitantes de Gualjoco ha sido por muchas generaciones el de personas delgadas donde el peso corporal es acorde a la estatura. La contextura de los músculos es fuerte y sólida con escaso tejido adiposo. La agilidad y entusiasmo en sus movimientos son la muestra inequívoca de su condición saludable. Por las mañanas, y durante muchos días del año, muchos pobladores se acostumbraron a realizar diversas labores en la ciudad de Santa Bárbara. Esto requería el traslado diario para ir y regresar. Vendedores de diferentes productos (agroforestales, artesanías, lotería, etc.), niños y jóvenes en edad escolar, oficinistas, proveedores de servicios y otros se movilizan a diario hacia y desde la ciudad. El vehículo automotor fue por mucho tiempo escaso e incosteable para muchos, de modo que en tiempos pasados la gente se trasladaba caminando. Casi todos llevaban sus alimentos del día en pequeñas alforjas 49


elaboradas con fibra de mezcal y que eran muy visibles a su paso por los caminos. Personas de estatus socioeconómicos acomodados y que residían en la ciudad de Santa Bárbara fueron, y aun lo son, de contextura física diferente a los visitantes de Gualjoco. Estos evidencian mayores dimensiones corporales y hasta sobrepeso debido a su quehacer sedentario y el poder disfrutar de mayores actividades de ocio. Este grupo social es el que siempre vio con desdén a los pobladores delgados de Gualjoco a quienes terminaron apodándoles, en tono burlón, Los Pajizos.

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El Jute Gualjoco tiene la suerte de tener cuerpos de agua abundante en sus cercanías. Por tamaño es importante mencionar que, a unos veinticinco kilómetros hacia el Este y en línea recta, el lago de Yojoa, de setenta y nueve kilómetros cuadrados, hace de la zona un lugar propenso a lluvias durante todo el año. Por cercanía, es el rio Grande de Otoro, que pasa a solo unos 2 kilómetros hacia el Oeste, el que ha figurado como uno de los escultores de la vida de Gualjoco. Sin duda que fue por la cercanía a este cuerpo de agua que los primeros pobladores decidieron hacer crecer sus familias. Muchos afluentes pequeños alimentan este rio casi todo el año, aunque es en época de lluvia cuando mayor cantidad de escorrentía fortalece al Otoro que sigue su camino hasta alimentar el temible Ulúa. Por la cantidad de agua que se tiene alrededor, y los grandes calores que caracterizan a la zona, existe la costumbre en los pobladores de ir a los ríos y riachuelos para refrescarse. Para muchas familias, el rio es todavía fuente de agua para bañarse y lavar ropa. Para otros la costumbre de antaño de ir a los ríos a pescar guapotes15 sigue en pie. Otra costumbre que continua en algunos chicos es la de ir a recoger caracoles a la orilla de los pasos de agua. Estos pequeños moluscos son fáciles de encontrar pues llegan a tener el tamaño de una semilla de marañón y caminan muy, pero muy, lentamente. Se suben en ramas de plantas acuáticas, piedras o cualquier otro elemento que no se mueva. En muchos lugares estos caracoles son conocidos como “jutes”. Por eso una de las primeras baronesas que existieron en la zona 15

Pez que parece existir solo en la zona desde Honduras hasta Costa Rica

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tuvo ese nombre, porque su andar por los polvorientos, montañosos y accidentados caminos era lento. La baronesa era un vehículo grande tipo paila, pickup o troca como le dicen los latinos en Estados Unidos que era modificado para transportar personas y carga. El Jute fue comprado en los años 50 y transformado en baronesa por el señor Juan de Dios Pineda Rodríguez. En ese tiempo existían pocas marcas de fabricantes y los concesionarios de las dos ciudades grandes traían limitada cantidad de vehículos. El Jute era de una de esas pocas marcas que en ese tiempo traían, Chevrolet. Las técnicas para conducir que practicaba don Juan garantizaban seguridad y confort en las carreteras de la época. El tipo de material con que los caminos estaban hechos, de tierra o piedra, obligaban a ir despacio para proteger los vehículos. Sus repuestos eran limitados y de alto valor, los dueños, que también conducían las unidades de transporte, tenían mucho cuidado para que la vida útil de los mismos fuera la mayor posible. El sobrenombre fue aceptado de buen gusto. Hicieron inscripciones en los costados del camioncito y, con el tiempo, se convirtió en el emblema de la familia. Dentro de muchas historias que se contaron de El Jute, una anécdota con don Mateo Pineda es la que más resuena. Este se dirigía a la ciudad Santa Bárbara cuando fue alcanzado por El Jute. De lejos vio don Juan a su pariente que caminaba bajo el inclemente sol y no dudó en detenerse al alcanzarle para darle jalón. Don Mateo, sin embargo, había escuchado el ruido de la máquina que se acercaba y no se inmutó en lo más mínimo. Su intención era que El Jute pasara sin detenerse por él. 52


El tramo que don Mateo se disponía a caminar era desde Gualjoco hasta la iglesia católica de la ciudad de Santa Bárbara, hoy en día toma unos diez minutos en vehículo por la calle pavimentada, pero en la época de don Mateo y don Juan se ocupaba una hora de camino a pie. Era inevitable que don Juan no percibiera a don Mateo, su andar no se confundía con nadie y, como en todo pueblo pequeño, las mañas de andar de él eran inconfundibles. El paciente conductor frenó su vehículo e invitó a su pariente a subir a la baronesa, movió los encargos puestos en el asiento del pasajero y le dejó el espacio libre. Sería muy agradable tener ese corto trayecto en compañía de alguien como don Mateo, la hora del día en que iba era pesada y además las pláticas con él tenían su toque pintoresco por sus ocurrencias. Con mucha naturalidad Juan gritó a Mateo: Suba Mateo, lo llevo para que llegue luego y no lo queme el sol. Mateo fue lento en voltear la cabeza para ver de frente a don Juan, dudaba todavía que lo había reconocido. Al convencerse que era con él el asunto, vio de frente a don Juan y, sin una pizca de duda, le dijo: Mejor me voy a pie primo, llevo demasiada prisa. Mateo y Juan tenían una afinidad más que familiar, se tenían mucha confianza. Don Juan solo sonrió, puso el pie en el embrague, colocó la palanca en la primera velocidad y arrancó su baronesa. Los servicios de transporte siguieron creciendo en Santa Bárbara. Todavía hoy la familia Pineda permanece en el rubro y son: Armando, Marco Antonio, Juan Antonio, Arturo y Juan Ramón los que 53


dan servicios de transporte y mantenimiento a las unidades propias y también la de otros. La última restauración hecha a El Jute por la familia Pineda fue buena oportunidad para dejar su último mensaje. En ambos parachoques quedó escrito para la posteridad: “ME 109 CITO”, que se lee “me siento nuevecito”. Se desconoce dónde están los restos de esta baronesa que fue testigo de grandes aventuras durante los largos recorridos que hizo.

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El Profeta Don Cecilio Enamorado fue muy popular en Gualjoco y sus alrededores. Su natural don de transmitir consejos y “predecir el futuro” de la humanidad hizo que sus amistades le nombraban cariñosamente “Pichingo”. Familiares y amistades fueron siempre muy respetuosos con él, acudían con frecuencia a escuchar sus enseñanzas y predicciones mientras el permanecía sentado al lado de la puerta en su vivienda. Un evento de su pasado le obligaba a usar muletas para caminar lo necesario y permanecer sentado la mayor cantidad de tiempo. Se dedicaba a la confección de artesanías con henequén y, mientras trabajaba, conversaba con quien llegara a su casa, aprovechaba la oportunidad para pronunciar sus “mensajes proféticos”. Hermanos, vienen tiempos para la humanidad muy difíciles. A partir de 1960 no respondo. De otro lugar vendrán a sacarlos de sus propias casas, van a tener que abandonarlas por las bocatejas. Es difícil saber si tenía dones como profeta o simplemente era muy atento a lo que escuchaba de tantos que le visitaban. Algo que es innegable es que sabía pasar un relato de uno a otro sin que se supiera el origen de tales historias. Los viajantes eran comunes en su casa y comentaban cosas al momento de comprarle sus productos de henequén. La apariencia del hombre y la mujer será la misma. Las mujeres sin pudor lo enseñarán todo, se ofrecerán a los hombres quienes saldrán corriendo con el sombrero en la mano al escuchar: ¡esto es tuyo, esto es tuyo!

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Por los años en que vivió don Cecilio era casi imposible saber de alguien que tuviera alguna inquietud con su naturaleza humana. Todos se miraban tal cual eran, o al menos aparentaban eso. Es casi seguro que en ese tiempo no se miró a alguna mujer utilizando pantalones como los hombres, mucho menos a un hombre con vestido. La información de las costumbres en otros países era casi exclusiva para los que acudían a centros de educación superior en las grandes ciudades. En ese tiempo conocer que el uso de vestido por parte de hombres es aceptado en el país cuna de la revolución industrial solo era posible por información de libros. En Gualjoco es poco probable que don Cecilio escuchara semejante disparate. Con los años, y con la diseminación de los derechos fundamentales de la naturaleza humana, hombres y mujeres comenzaron a expresarse, y mostrarse, tal como cada uno sintiera le fuera más cómodo. Se fortaleció la lucha por la liberación femenina e igualdad de género que dio lugar, entre otras cosas, a que la declaratoria de amor no fuera vista extraña si el hombre no la liderara. El dinero lo encontrarán tirado por las calles, no tendrá ningún valor. Van a venir regalando cosas, no acepten nada hermanos, son asechanzas del demonio. Muchos creen ver cumplida esta profecía con el advenimiento de la lotería. Cantidad de billetes son lanzados a las calles después de cada sorteo y cuyos números no alcanzaron ningún premio. También los desequilibrios económicos daban lugar a procesos de inflación y devaluación de la moneda que ocasionaba la pérdida de valor del papel moneda, el mismo lempira de antes ya no servía para comprar lo que antaño se podía. 56


El agua se va a profundizar, el río Ulúa quedará en charcos y la gente se angustiará por la sed y por el hambre. Cuando se espere el invierno, vendrá el verano; el clima enloquecerá. El ganado se va a perder, los pobres no volverán a comer carne, será privilegio para los ricos. Hasta el agua van a tener que comprar en bolsas, pero cuando tengan que comprar el aire, los pobres morirán. Es impresionante poder leer lo que este “profeta” dijo hace tanto. Gualjoco se encuentra en una zona con alta influencia orográfica por las monumentales cordilleras a su alrededor. Quien pensaría que los ríos cercanos llegarían a verse como riachuelos. Lo preocupante es que el agua que sube es el agua que cae, si no cae acá, cae en otro lado. Eso ha sucedido desde la “profecía”. Han existido tiempos de sequía que han arrasado zonas cultivables como si el fuego pasara sobre ellas. Luego ha llegado lluvia en cantidades tan grandes que pareciera provenir de una represa colapsada. Ganados, tierras, casas, y toda clase de bienes han sido arrasados por estas aparentes arbitrariedades de la naturaleza. El agua para tomar se ha vuelto tan insegura que, para no enfermar, la gente pudiente ha recurrido a la compra del vital líquido que viene en envases plásticos. Vendrán predicando en nombre de Dios falsos pastores, los políticos sólo dirán mentiras y los gobernantes se impondrán por la fuerza. No los escuchen. La maldad se adueñará del mundo: robo, crimen, tiranía; no habrá pureza ni bondad en los corazones corrompidos.

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La humanidad ha logrado sortear innumerables periodos de extrema maldad. En nuestro tiempo se piensa que somos más civilizados, sin embargo, pareciera que hemos aprendido a ser más inteligentes en hacer lo que socialmente no es aceptado. Es cierto que la maldad ha existido desde que el homo sapiens sobrevivió a los otros homos y pudo pensar cómo hacer para salir adelante al estilo de Maquiavelo 16. Hoy en día resulta más perturbador ver lo que pasa. Esta en el saber de muchos que líderes religiosos predican desde la palestra política, legisladores emiten leyes que favorecen a los que ya tienen bastante y dominan sectores económicos completos, políticos utilizan recursos de los contribuyentes para influenciar y ejercer coerción sobre muchos, administradores de recursos nacionales utilizan artilugios para esconder gestiones que favorecen grupos específicos, naciones poderosas invaden otras tierras para extraer sus recursos y bueno, tanto más. Quizás fue bueno que don Cecilio solo tuviera estas visiones y no lograra ver que estas serían tan reales como las artesanías de henequén que pacientemente elaboraba sentado en su silla de madera. Los tiempos en que poblaciones enteras se moverían desde sus orígenes llegó con fuerza. Vimos salir innumerables amigos, parientes, conocidos y desconocidos en busca de nuevas esperanzas, aunque con el dolor de estar lejos de sus familias. Bien dijo nuestro “profeta”: Viene el tiempo del desaforo, las personas buscarán otros lugares para vivir pensando

Dicho más común de Maquiavelo: “El fin justifica los medios”. El autor norteamericano Stanley Bing hará más evidente la frase: “El fin justifica la ruindad” 16

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en mejorar, pero no encontrarĂĄn paz ni sosiego.

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Reos por cordillera El artículo 60 de la ley de municipalidades en Honduras contempla la figura de “alcalde auxiliar”, este personaje es propuesto por su aldea, barrio o colonia, y tiene un periodo de vigencia de un año con posibilidad a continuar, siempre y cuando sea la asamblea la que extienda el plazo de vigencia. En Gualjoco existió esta figura y en varias ocasiones era requerido para el traslado de reos que llegaban desde otras zonas para ser llevados a la cárcel de la ciudad Santa Bárbara. Se buscaban voluntarios de la comunidad para realizar la labor de custodios y llevar a los privados de libertad a pie por las montañas. Hasta las vegas del rio Ulúa, donde estaban las tierras de cultivo, llegaba el ayudante del alcalde auxiliar para citar dos o tres varones que servirían para el traslado de los reos. Doña Zoila Chacón era la incondicional colaboradora que redactaba el documento de remisión y el comprobante de recibo. Los reos de mucha peligrosidad eran conocidos por la nota de remisión, para ellos se les daba mayor prioridad en el traslado y, tanto los custodios como quienes los acompañaban, ponían mayor cuidado durante el traslado. Los custodios llevaban machetes bien afilados como medio disuasivo para que los reos, de brazos atados, tuvieran certeza que habría resistencia en caso quisieran escapar. El requisito para elegir a un custodio era que fuera hombre y tuviera más de dieciocho años. Desde esta edad los varones adquirían deberes y derechos como ciudadanos y podían realizar el trabajo del traslado de reos, y ser tomados para hacer el servicio militar obligatorio. También desde esta edad podían ejercer el sufragio en las elecciones realizadas por los partidos políticos. 60


El señor Ramón Pineda Aguilar, recuerda la llegada de diez reos a la aldea con procedencia del valle de Quimistán. Para continuar con el traslado de estos al presidio de Santa Bárbara, fue necesario citar veinte custodios en lugar de los dos o tres que normalmente se requerían. Las indicaciones del traslado eran casi siempre precisas y dentro de estas incluían caminar por el centro de la carretera y seguir la ruta establecida por la cordillera hasta llegar al presidio. Don Benjamín Chávez Pineda relata otro episodio de tres reos que llegaron casi a las seis de la tarde. Los pobladores de Gualjoco se preparaban para terminar las labores del día sin saber que había que convocar custodios esa misma tarde. En esa ocasión fueron citados los señores Benjamín, Pablo Sagastume y Evaristo Guzmán. Don Benjamín recibió la remisión para ser entregada al momento de la recepción de reos, solo supo era diferente, era una remisión a lo “militar”. Nunca había escuchado este tipo de indicación y simplemente tomaron camino por el lugar de siempre. Ya tenía el sobresalto por lo tarde y oscuro que sería el trayecto de traslado cuando, al llegar al presidio, el alcaide17 los detuvo en seco para indicarles que los reos deberían ser entregados en otra zona. Muy asustados reclamaron que la zona estaba muy retirada y era demasiado tarde a lo que el alcaide aclaró que la zona militar estaba a la vuelta. Las cosas no habían acabado para Benjamín y su grupo, respiraron de alivio por un momento y cumplieron con la entrega de reos, pero al llegar al cuartel supieron que algo faltaba. Se remitían cuatro reos y solo tres que llegaron a Gualjoco. Benjamín, Pablo y Evaristo fueron retenidos e interrogados en

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Persona que tiene a su cargo el gobierno de una cárcel. RAE

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el cuartel por la falta del cuarto reo. Las autoridades militares iniciaron las comunicaciones para averiguar lo que pudo haber sucedido. Un teléfono de “cacho”18 sirvió para comunicarse con la oficina de telégrafos y que esta enviara diferentes telegramas para continuar con las averiguaciones. El juez de Petoa, compadre del cuarto reo, lo había dejado en libertad. Al recibir esta información en el cuartel, los tres custodios de Gualjoco fueron dejados en libertad. Un día después de lo acontecido a Benjamín y su grupo llegó a la comunidad de Gualjoco otro reo para ser trasladado, era el juez de Petoa. Benjamín se enteró muy rápido del hecho por medios discretos y abandonó la comunidad para evitar ser citado nuevamente. La experiencia anterior todavía pesaba en su estado de ánimo.

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Nombre dado a los primeros teléfonos que, en un sola pieza tenían el auricular y el micrófono.

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Felipe El Indio (1954) Por el año de 1970 el abuelo Tin Tin conoció a Felipe, apodado El Indio, en la ciudad de San Pedro Sula. Fue una amistad que les permitió intercambiar muchas anécdotas. Felipe era originario de Gualjoco y siempre lo manifestaba cuando alguien preguntaba sobre su origen. Crecí en Gualjoco y soy hijo del pueblo. En todos y cada uno de los hogares tenía a mis padres y hermanos. Ellos (todos) me criaron. No aprendí a leer ni a escribir porque siempre andaba trabajando donde me daban oportunidad. Las únicas letras que aprendí me las enseñó la abuela Rosita, a ella tengo tanto que agradecerle pues además me hacía pantalones y camisas de los retazos que le sobraban en su sastrería. Felipe salió de Gualjoco cuando un ingeniero, también originario de ahí, le ofreció ir con él a la zona bananera de La Lima donde tenía contratos con la compañía estadounidense. Fue la oportunidad perfecta para que Felipe tuviera mejores ingresos y pudiera salir adelante. Como no tenía a quien pedirle permiso acepté de inmediato la oferta. El ingeniero me compró zapatos y ropa nueva. El ingeniero se llamaba Román Pineda, siempre le proporcionó el apoyo para que nunca le faltara nada, y fue la oportunidad para conocer otras realidades. En La Lima, Felipe logró cultivar amistad con los trabajadores bananeros a quienes acompañaba en las reuniones y fiestas que ellos hacían. Fue testigo de los acontecimientos del viernes 7 de mayo de 1954 en que llegaron, desde la ciudad de El Progreso, gran 63


cantidad de trabajadores del sector bananero para reunirse en asamblea con los de La Lima. Tratarían asuntos relacionados con el conflicto laboral que acontecía en el sector. Felipe, parado junto a la puerta, solo escuchaba la arenga que se tenían en la gran reunión y recuerda bien cuando dijeron: ¡Hay que escribir lo que estamos hablando! Habían llegado a reunirse, pero no sabían que de ahí saldría algo más que solo palabras al aire. No había papel donde apuntar lo que, poco a poco, se fue deshilvanando en la reunión. Emilia Hernández, conocida como “La rápida”, miró a Felipe en la puerta y le pidió ir con rapidez a comprar cinco pliegos de papel de oficio a la pulpería más cercana. En esos papeles quedarían escritos grandes acuerdos de la asamblea donde se acordó formar el comité de huelga para integrarse a la lucha que ya había sido declarada por otros trabajadores de las compañías bananeras. Esta serie de eventos dio origen a lo que se conoció como “La huelga general de mayo de 1954”. Felipe fue testigo de este movimiento que dejó grandes beneficios al sector trabajador de Honduras. Muy aficionado a las actividades del sector trabajador, Felipe se inscribió formalmente en el movimiento para ayudar en lo que fuera necesario. Había necesidad de que todos los trabajadores tuvieran información sobre los avances del movimiento y para ello ocuparon elementos clave que hicieran llegar boletines a todas las fincas donde se producía fruta. El primer trabajo de Felipe fue llevar mazos de cebollas para vender a los trabajadores, dentro de estos mazos llevaría además propaganda con información para los que estaban con el movimiento. El objetivo era también 64


convencer a nuevos militantes y para ello el trabajo tenía que hacerse con cautela y evitar ser notado. Felipe llegaba a una estación de tren, o grupo de trabajadores, y dejaba caer alguna propaganda en forma disimulada mientras recorría la estación ofreciendo cebollas. Pasaba por largos caminos buscando el paso de los campeños 19 a quienes distribuía la propaganda. Felipe cuenta con mucha efusión los encuentros que pudieron costarle la vida al ser increpado por capataces por algún descuido al caerse hojas con propaganda. Había ventaja en ese tiempo porque los capataces, como muchos de los trabajadores, no sabían leer. Sin embargo, los capataces tenían ingenio para saber lo que los papeles con propaganda decían, al ser controladores de trabajadores sabían quienes podían leer y quienes no, lo que no sabían era si quien les leía decía lo que en realidad había en el papel. Había mucha solidaridad entre los trabajadores, aún por parte de los temerosos y eso permitió que el movimiento continuara hasta el final. Tenga mucho cuidado amigo, las cosas están delicadas. Fue la amenaza mayor recibida durante el tiempo que hizo el trabajo de vender cebollas y distribuir propaganda. Mas tarde Felipe formaría parte de la comisión para alimentar trabajadores que estaban al frente de la huelga. Recibía guineos verdes de las fincas para luego pelarlos y cocinarlos. Desgranaba maíz para nixtamalizar y preparar masa para tortillas. Acarreaba leña desde los campos y caminos para llevarlos a los fogones. Limpiaba ollas y cocinas. Ayudaba con el control de inventario. Llevaba 19

Otra forma de decir persona del campo en Honduras.

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pedidos a las comisiones de provisión y asistía a reuniones para coordinar trabajos. La compañía sembraba con regularidad el maíz en determinados campos para proveer granos a los trabajadores a través de las tiendas que ellos mismos tenían. La siembra era escalonada, de modo que siempre hubiera maíz para tamales, elote, atol y grano para tortillas. Los trabajadores bananeros también atendían los campos de granos y comunicaban a la administración de la compañía cuando estaban a punto según como los quisieran. La comunicación era informal, nada escrito, había personas encargadas de llevar información, tanto de trabajadores a la compañía como en el sentido contrario. A punto de elote estaba uno de los campos cuando se informó a la administración sobre la disponibilidad de ese campo para cosecha. Con mucha astucia, las altas esferas de la compañía se las ingeniaron para hacer llegar información al movimiento de que el campo La Mesa podría ser tomado por los trabajadores para ser utilizados por el movimiento huelguista. Como siempre, la comunicación fue informal, pero esta vez además fue ambigua. Al final no se supo quien dio la orden ni quien la comunicó y, de forma muy inocente e ingenua, los trabajadores celebraron este acto como señal de haber logrado un pequeño triunfo sobre la compañía. Enviaron casi cuarenta trabajadores para cosechar el maíz en el campo, llegaron solo con sus machetes para hacer la cosecha y notaron que el campo no tenía los capataces de siempre, pensaron que aquello era debido a los cambios y rotación de personal y entraron para cosechar. La sorpresa fue cuando en plena faena, un contingente de soldados llegó donde estaban y, sin mediar palabra, descargaron las municiones de sus armas sobre ellos. 66


Un total de catorce personas murieron y veinte quedaron gravemente heridas. Todo era secreto en ese tiempo, la información se manejaba de forma muy discreta en ambos lados, trabajadores y compañía. Fue difícil confirmar la responsabilidad directa del comandante en armas Guayo Galeano de tan abominable acto en el campo La Meza. Este es uno de tantos acontecimientos que Felipe recuerda con mucha tristeza. El movimiento logró mucho, pero los sacrificios fueron incontables. La huelga fue producto de los constantes atropellos y negación de derechos laborales a los trabajadores por parte de la compañía. Las conquistas fueron relativamente pocas si se compara con el sacrificio dado por el alzamiento popular. El movimiento consideró en ese momento que se había ganado poco, sin embargo, ese poco tiene hoy gran significado y relevancia histórica. La legislación laboral que hoy conocemos es parte de esos logros. Otro gran logro, y quizás menos visible, es el despertar de un pueblo que descubre el camino para exigir sus demandas. Nace un nuevo tiempo donde una nación busca órganos políticos para garantizar la transformación de Honduras que lo lleve a ser un país verdaderamente democrático. Felipe desarrolló una gran sensibilidad por los trabajadores, por eso era feliz que le apodaran El Indio. Su empatía era enorme pues él mismo vivió experiencias duras como trabajador desde que llegó a Gualjoco desprotegido y bajo condiciones extremas. Debido a los acontecimientos generados por el golpe de Estado en el año 2009, Felipe enferma por depresión. Su desencanto fue grande al ver que los que debían emprender una lucha verdadera no lo hacían. En sus alegatos políticos denotaba el repudio 67


por la confabulación de su partido, el Liberal, con actos nefastos y antidemocráticos. Muchos días los dedicaba a discutir los acontecimientos políticos que transcurrían y daba su poca energía para sembrar la semilla de “liberación” a su grupo de amigos. Sin aparente razón, Felipe cayó gravemente enfermo sobre la vía pública y fue trasladado a un centro hospitalario donde fallece días después. Deja a Tin Tin esta historia para que la cuente, así como muchas otras anécdotas y grandes recuerdos compartidos que se cuentan por la vía oral.

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Don Sixto y Tecuán A principios del siglo veinte tuvo lugar un movimiento migratorio con intención de colonizar la montaña de Santa Bárbara. Para garantizar la posesión de tierras, los interesados se ampararon en el título de propiedad Portillo del Jarro. El referido título era custodiado por el alcalde auxiliar de la aldea de Gualjoco quien solo podía transferirlo mediante asamblea pública o junta de vecinos. El título, y su reglamento, pasó de mano en mano hasta que finalmente lo dieron por perdido. Los pioneros de la primera colonización fueron los señores Sabino Enamorado, Dionisio Pineda, Manuel Guzmán, Ricardo Guzmán, Sixto Pineda, Mariano Mejía, Delfino Enamorado, los Agatón, la familia Madrid, entre otros que no se pueden exponer por la pérdida de los documentos de transferencias de propiedad. La familia Enamorado, originarios de San Jerónimo del Pinal, se ubicaron en los sectores denominados El Dorado, Capucales y Plancitos de Suyapa. Junto a su esposa Eugenia pineda, don Delfino Enamorado fundó una numerosa y ejemplar familia. Para convertir la selva en campos de labranza era necesario tener habilidades especiales. Surgieron verdaderos especialistas en hacer descopo, o descombros, actividad considerada de mucho peligro y que cobró la vida de muchos montañistas en su tiempo. Don Sixto contaba a Tin Tin que, para derribar árboles gigantes como el cachimbo, carreto, cuta, o caoba, los taladores construían un babichú, o tabancos con los que alcanzaban las partes más altas del árbol. Al amplio corte que hacían con sus hachas se trepaban cuando los árboles eran derribados, la 69


finalidad era protegerse de las violentas sacudidas generadas por los gigantes que caían. Al momento que San Luis de Planes adquirió su condición de caserío, los pobladores debieron acostumbrarse a satisfacer sus propias necesidades básicas. En ese espacio el clima siempre fue más fresco que sus vecinos caseríos. La visita constante de animales salvajes al lugar ocasionaba perjuicio a los animales domésticos y con el tiempo surgieron leyendas fabulosas sobre luchas descomunales libradas entre fieras y verdaderos “titanes”. Del macizo de la montaña bajaba un tigre agresivo que sembró el terror por mucho tiempo. Atacaba al ganado y estaba cerca de comerse a las personas. Así lo comentaban los pobladores de Planes, como don Sixto Pineda, quien realizaban faenas recolectando el fruto de sus cultivos. Don Sixto era acompañado siempre por su perro Tecuán. Este noble animal siempre iba al frente del camino en actitud defensiva, beligerante, y sus filosos dientes a la vista para dar a conocer su coraje. Don Sixto no salía sin su perro, sentía gran apoyo por sus cualidades para ver lo que él no veía y, sobre todo, para oler el peligro. Fueron muchas ocasiones en las que tecuán le previno del ataque por otros animales. La que con frecuencia contaba don Sixto es una que pudo costarle la vida. Voy con Tecuán camino al cerro cuando de repente el perro se detiene sin ladrar. Me detengo yo por igual y veo la nariz del perro que apunta hacia el matorral donde debíamos seguir el camino. Con esa alarma opté por detenerme y luego hacer las 70


previsiones defensivas. Agarro una turunca que está cerca y la aviento con fuerza en la dirección que el perro apunta con su nariz. Solamente escucho un fuerte rugido, pero no veo salir ningún animal. Paralizado junto a Tecuán, preparo la escopeta y me quedo con ella en las manos sin poder apuntar ni disparar. Cuando menos acuerdo sale un animal contra mí y veo sus garras que van contra mi cuello. No sé cómo, pero la escopeta se mete en la mera boca del animal y yo que siento las garras casi en mi cara. Por instinto me hago hacia atrás, me tuerzo para agarrar el cuello de aquel felino y le hago una llave de cerrojo con mis brazos. Aquella fiera no se rinde y también se da vuelta para buscar sacar su boca del cañón. Ahí es cuando nos vamos al suelo y caemos por la hondonada rodando los dos en gran lucha. Sin saber cómo, la escopeta se me dispara y el animal sale volando. Vecinos que pasaban cerca escucharon los ladridos de Tecuán y buscaron ver qué pasaba. El perro estaba junto a don Sixto que había quedado en el suelo sin poderse levantar, sangraba por las heridas profundas que el animal pudo inferirle durante el forcejeo. Un tigre yacía muerto cerca de él con la cabeza destrozada por el proyectil de la escopeta. Las garras llenas de sangre y pedazos de piel daban fe de las intenciones de aquel felino para cazar a don Sixto. Tin Tin conoció a don Sixto Pineda en casa de don Mateo. A pesar de ser un sexagenario, aún conservaba la fortaleza de gladiador. Las viejas cicatrices impresas en su cuerpo por las garras del tigre son mudos testigos de aquella valiente gesta. 71


El pueblo abandonado (1959) Tin Tin fue testigo de fuertes movimientos políticos desde temprana edad. Aunque los choques partidarios se daban en la capital de Honduras, las poblaciones del interior también se veían afectadas por tales sucesos. La segunda mitad del siglo XX fue escenario de sonados acontecimientos políticos a nivel nacional20. Este relato corresponde a los hechos suscitados durante 1959 cuando se libraba una gran lucha por el poder. Cuenta Tin Tin la experiencia de ver a Gualjoco abandonado por la población: Salí de mi casa hacia la pulpería de don Marciano Leiva para comprar alimentos. Me pareció raro que las viviendas tenían sus puertas cerradas y no ver personas por ningún lado. Me dio una sensación de soledad que aún perdura en mis recuerdos. Muchas familias abandonaron el pueblo y buscaron refugio en casas de amigos, en aldeas vecinas, y en cuevas de los cerros cercanos. Había miedo en la población de que los militares llegaran y quisieran llevárselos presos, o hacer daño a las mujeres. Fueron pocas las familias las que no abandonaron el pueblo y Tin Tin recuerda a la de Don Céleo Pineda Fernández, Trinidad Andara, Gonzalo Aguilar Pineda, Jorge Zaldívar y Paula Rápalo Viuda de Pineda, entre otras, que se quedaron. El señor Zaldívar construía un apartamento en la casa de don Trinidad Andara. Tin Tin fue admirador de la aviación desde temprana edad gracias a la historia contada por Rosita de la 20

El 21 de octubre de 1957 es derrocado por los militares Julio Lozano Díaz. El 3 de octubre de 1963 José Ramón Villeda Morales es sacado del poder de la misma forma. (Wikipedia)

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primera visita del avión a Santa Bárbara que lo dejó con la curiosidad de aprender sobre la aeronáutica. Fue por eso que de inmediato reconoció los aviones por el cielo. Se maravilló al ver la elegancia de los corsarios 21 de color negro y se imaginaba él mismo como piloto en uno de ellos. Volaban amenazantes y a muy baja altura, pero Tin Tin solo quería verlos más abajo y poderlos tocar si era posible. Mientras otros tenían miedo de salir, él buscaba estar el mayor tiempo afuera para ver pasar las aeronaves. Pudo reconocer aviones Douglas DC-322 y otros de reconocimiento geográfico de diversos tamaños. Todos sobrevolaron Gualjoco en un radio aproximado de 6 kilómetros, de modo que podían ser escuchados, aunque no estuvieran a la vista. El movimiento en el cielo matutino duró poco y por la tarde ningún avión fue escuchado. La calma retornó a los hogares. Una vez pasado el momento de la emoción, comenzó la preocupación de Tin Tin que se preguntó: ¿Cuál será la causa de tanto sobresalto? Las noticias por la radio comenzaron a divulgar lo acontecido. Se había generado un alzamiento para derrocar al gobierno del entonces presidente Ramón Villeda Morales del Partido Liberal de Honduras. La conspiración fue generada por miembros del ejército en colusión con miembros del Partido Nacional y la organización del movimiento estuvo bajo el liderazgo del coronel Armando Velásquez Cerrato. Santa Bárbara no ha dejado de ser centro de atención para los políticos. De Santa Bárbara emergieron figuras de la talla del general Luis Bográn Barahona, 21 22

Vought F4U Corsair, fabricación norteamericana Avión fabricado por la compañía estadounidense Douglas Aircraft Company.

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a quien don Lorenzo Pineda ayudó a ponerlo a salvo en la frontera con Guatemala por las presiones y amenazas por parte de los políticos opositores de su tiempo. En el nuevo movimiento contra Villeda Morales existían sublevados que establecieron su centro de operaciones en el área geográfica de la junta entre los ríos Ulúa y Jicatuyo, cerca de Gualjoco. Por eso la visita de los aviones en búsqueda de elementos subversivos. Según información de algunos miembros de la tropa, se calcula hubieron más de 600 hombres provenientes de los departamentos del occidente de Honduras. Sus líderes eran destacados miembros del cuerpo castrense y entre ellos estaban los coroneles Máximo Bejarano y Matías Arriaga. Previo al alzamiento, muchos simpatizantes se reunían todas las noches en casa de la abuela Rosita donde escuchaban la emisora de radio clandestina “Radio Rebelde”. Era importante conocer lo que sucedía, después de escuchar las noticias, los simpatizantes salían con mucho ánimo con el proyecto político que tenían. El intento para derrocar al gobierno fue fallido y la vida en Gualjoco recobró su normalidad en pocos días. El involucramiento de prominentes personajes de la sociedad de Santa Bárbara fue amplio a nivel de todo el departamento. Un amigo de Tin Tin relata que fue capturado junto a otros rebeldes y llevados en avión a Tegucigalpa. Fueron castigados con prisión en la Penitenciaría Central por el acto de rebeldía, pero tuvieron suerte de recibir perdón y ser liberados por las autoridades del gobierno de Ramón Villeda Morales. En ese momento Tin Tin escuchó diversas versiones sobre las razones del fallido golpe. De muchos escuchó decir que el problema pudo ser influenciado 74


por el estallido de la Revolución Cubana23. Fue la primera vez que supo lo que era un movimiento revolucionario y lo que este podía lograr. Asimismo, supo de la existencia de personas con mucho poder económico con la capacidad de disolver las revoluciones, los oligarcas. El gobierno del doctor Ramón Villeda morales podría simpatizar con la revolución cubana y la oligarquía estaba nerviosa. Tin Tin seguirá viendo esta clase de eventos políticos como irracionales. Al intento de sacar al doctor Villeda del poder le siguió otro que sí lo sacó de la silla presidencial24. En los años 1972, 1978 y 2009 se dieron nuevos golpes al sistema democrático con repercusiones negativas a la población. Quizás la molestia mayor de Tin Tin de estos acontecimientos es el impacto que tienen en la pérdida de la paz para salir a la calle sin miedo como siempre lo ha hecho desde su niñez. Las represalias políticas solo generan odio que generan más odio hasta lograr que grupos exploten y den muerte a otros de su misma raza y nación. La masacre de Los Laureles, ocurrida el 6 de septiembre de 1961, hará recordar a Tin Tin sobre los efectos de una población polarizada por los partidos políticos. La ruta abierta a través de acciones antidemocráticas, y contrarias al sistema jurídico, deja sin trancas las puertas para que otros piensen que solo de esa forma se puede, o se debe, llegar al poder y gobernar sin escuchar más que a ellos mismos.

23 24

Fidel Castro toma el poder en Cuba el 1 de enero de 1959 Golpe de estado acontecido el 3 de octubre de 1963.

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Una historia que recordar (1960) Es la víspera del 24 de junio y Gualjoco se prepara para la celebración de su feria patronal en honor a San Juan Bautista. Los pobladores, muy entusiasmados, preparan sus casas y recolectan materiales para arreglar los espacios donde recibirán amigos y familiares. Muchos también tienen la iniciativa de colaborar con las celebraciones públicas y preparan los lugares donde se darán los diferentes eventos de las celebraciones. Al igual que Gualjoco se prepara, personas en pueblos cercanos también hacen lo propio para poder llegar y acompañar a sus vecinos pobladores en la celebración patronal. Uno de los pueblos que tienen cercana relación con Gualjoco es Gualala que se sitúa en las riberas del río Ulúa, ahí comienza una historia que tendrá un final inesperado y que formará parte de los relatos de Gualjoco. La temporada de lluvia ha comenzado desde finales de mayo y el río Ulúa se desborda por la tormenta acontecida la noche anterior a la feria patronal. El paso por el rio es obligado para los habitantes que viven del otro lado y que quieren estar en las celebraciones de la feria. Desde Chinquilla cinco personas se han adelantado a la rivera del rio y esperan que el nivel del agua baje para poder hacer la travesía sin mucho riesgo. Los señores José Ángel Enamorado Guzmán, Héctor Chávez Calderón, Martín Rodríguez Bautista, y un señor procedente de San José de Colinas, que se desconoce su nombre (anónimo), aguardan a que el canoero, oriundo de San Miguel de Lajas, de la señal para lanzarse al agua. El canoero es claro en advertir que las condiciones para el día son poco apropiadas para la corta y arriesgada travesía. El señor Héctor Chávez 76


Calderón es el único que puede nadar y hace comentarios para que el canoero se anime a cruzar lo más pronto. Quiere llegar a la feria lo antes posible para estar la mayor cantidad de tiempo con familiares y amigos. El canoero vuelve a advertirles que es mejor esperar hasta el día siguiente si fuese necesario. Tres de los que esperan creen que no es para tanto y aguardan impacientes a que el canoero decida emprender el viaje. ¡Ya lo he cruzado antes y con más agua en el rio! Comenta Héctor. José Ángel solo observa hacia el rio y se queda sin dar comentario alguno. Don Martín Rodríguez Bautista decide no seguir el itinerario inicial y se regresa a su casa. Antes de su partida trata de convencer a sus amigos para que desistan del viaje. No vale la pena amigos, el otro año habrá otra feria. Al ver que sus amigos prefieren esperar a que el rio baje, Martin los deja y deja de insistir. Ahora son tres los que esperan la bondad del rio para que los deje pasar. Horas más tarde, los intrépidos navegantes inician su aventura de cruzar el Ulúa. El lugar del escenario es el conocido Paso de Gualala y a las seis de la mañana comienza el corto viaje. El sol tiene una hora de haber comenzado a dar sus primeros destellos de luz y la claridad es suficiente para ver el otro lado del río. Con ayuda de los tres pasajeros, el canoero empuja la embarcación y la lleva al agua, deja que sus pasajeros suban primero y da el último empujón para luego intentar saltar dentro de ella y ocupar su lugar en el asiento del remero. Ese fue el punto donde “el macho votó a Genaro” (dicho 77


popular). La velocidad del rio alejó la canoa muy rápido sin oportunidad para que el canoero lograra subir en ella. La embarcación, sin ningún tipo de control, fue arrebatada por la furiosa corriente para luego darle vuelta con sus tres ocupantes. Un grupo de personas observa desde tierra firme aquel naufragio, les queda ese instante en que la canoa navega a la deriva, es golpeada por la corriente y tira sus pasajeros al agua. Los gritos no se hacen esperar para que los viajantes escuchen y para que los que están cerca se apersonen para ayudar a los desafortunados. Héctor, el único que sabía nadar, saca su cabeza del agua y comienza a nadar hasta llegar a la orilla del río donde se sube a una roca. José Ángel trata de flotar y busca que la corriente lo lleve a la orilla, pero sucede lo contrario y se aleja de tierra firme. Segundos después sale a flote y grita: ¡Ayúdenme! Héctor y los vecinos se dan cuenta que José no sabe nadar. Lo ven sumergirse y salir nuevamente para gritar una vez más: ¡Ayúdenme! Sin la menor duda, Héctor se lanza al agua con tal habilidad que su acto queda en la memoria de los que lo ven en esa mañana. Con suerte logra encontrar a José y lo lleva a flote nuevamente mientras los espectadores recuperan la esperanza de verlos con vida y fuera del agua. José Ángel abraza a Héctor con tal fuerza y desesperación que le quita espacio para nadar y llegar a la orilla. De inmediato los espectadores ven la triste y dolorosa imagen de dos hombres que se hunden en un caudaloso río que no pierde oportunidad para arrastrarlos dentro de su inmensa naturaleza. De los tres náufragos solo el 78


señor de Colinas, cuyo nombre es anónimo, fue rescatado con vida. Tuvo la oportunidad de aferrarse al lazo, que lleva la canoa en su proa, al momento que esta se dio vuelta. Lo encontraron en un remanso aguas abajo con sus manos endurecidas por el frio y sin poder soltar la cuerda. A las ocho de la mañana de aquel 23 de junio de 1960, frente a la plaza de Gualjoco, se estaciona la baronesa conocida como El Imán y se baja su conductor, el señor Jacobo Sabillón Guardado, que pide silencio por los fallecidos apenas unas horas atrás. La comunidad de Gualjoco, y otras comunidades cercanas, se involucraron en la búsqueda de los desafortunados náufragos. La solidaridad no tuvo límites con los familiares y se les apoyó hasta que los cuerpos fueron encontrados en las proximidades de Pimienta, en el departamento de Cortés. La logística que se desplegó para hacer posible el rescate fue dirigida por don Juan de Dios Pineda Rodríguez quien dedicó, apoyado por sus hijos y cercanos a ellos, tiempo y recursos durante el tiempo que duró esta obra. Puso a disposición sus vehículos, El Jute y El Canario para apoyar a familiares de los fallecidos en las acciones de búsqueda de los cuerpos. Don Héctor Chávez Calderón fue encontrado por un grupo de pescadores, quienes sepultaron su cadáver en la playa del río. Los restos de don José Ángel Enamorado descansan en el cementerio general del municipio de Villanueva, Cortés. La feria patronal de Gualjoco no fue celebrada ese año. El pueblo guardó luto por la desaparición física de dos personas muy queridas por la comunidad. El trágico acontecimiento quedó gravado en la memoria de los pobladores a lo largo del tiempo, se recuerda a 79


los náufragos por sus leyendas míticas y su fuerte amistad. Si los griegos tienen héroes como Cástor y Pólux, Gualjoco tiene a José Ángel y Héctor, juntos enfrentaron las dificultades de la vida y al final también enfrentaron juntos la muerte. Se convirtieron en símbolo de verdadera amistad para las futuras generaciones.

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Misterio de la cueva (1962) Durante los intensos veranos transcurridos en la comunidad de Gualjoco, las fuentes de agua cercanas reducían su caudal y la gente recurría a buscarlo en las cuevas de los cerros cercanos. Aunque era una actividad adicional, y que demandaba esfuerzo físico, era momento para generar un ambiente muy alegre por el tiempo de compartir experiencias y contar relatos de todo tipo. Por las noches era aún más atractivo ir en búsqueda de agua, el calor no era tan intenso y el recorrido se tornaba ceremonioso por las luces de las antorchas en el peregrinar hacia las cuevas. Con tiempo se preparaban las teas de ocote25 fino y linternas de mano de marca Wínchester para el recorrido. Lograr que todos obtuvieran agua de las cuevas requería una invisible y silenciosa logística por parte de la población. Hoy le llamarían a esto con palabras rebuscadas, política pública, en aquel entonces era sencillo, las personas se entendían unas con otras para turnarse el momento de ir a llenar sus baldes con agua. Era en un lento proceso que le llegaron a llamar chispear. Se formaban grandes caravanas para ir a la estancia de las cuevas durante el día y la noche. Ir de día, de noche, o en ambos turnos dependía del consumo de agua en cada hogar. Claro está que, por ser también una actividad social, muchos, y muchas, iban cuando querían sin necesidad de ir por agua. Entre los que chispeaban se encontraban niños que se entretenían por igual en este acto social, una niña de en particular, Julia Pineda Andara recibía especial cariño por parte de sus pobladores. Su humildad y 25

La palabra ocote proviene de la lengua Nahuatl. Su traducción es tea, raja o astilla de pino. Gran Diccionario Náhuatl [en línea]. UNAM

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piadoso carisma hacía que la gente le viera de forma especial. Ella pasaba muchas horas en silencio mientras meditaba y observaba el entorno natural del camino hacia la estancia, quienes la miraban por primera vez decían Su carita es el mero reflejo de paz. Los parajes donde se encontraban los depósitos naturales de agua recibieron el sencillo nombre de La Cueva. Existían muchas cuevas, pero así le decían a toda la zona donde había el agua que recolectaban. Dentro de las cuevas más preferidas estaban las que se encontraban en El Higo, La Piedra y El Pimienta. Enfrente del lugar La Piedra crecían matorrales, o buruscos, de donde salía agua que pasaba por el escurridero. Por los muchos años de existir, y por el cuidado del entorno natural, la formación de lechos con musgos entre las piedras y troncos secos era normal. Uno de los días del verano de 1962 la niña Julia llega como siempre en medio de los ocotes encendidos, su única intención es acompañar a los de su casa para llenar sus trastos con agua de La Cueva. Entre las sombras y fulgores de las antorchas de ocote, Julia observa el reflejo de la luz sobre las hojas de plantas que crecen en la húmeda gruta de la piedra, inmediatamente se sorprende por haber visto lo que parecía ser un rostro. Con la más absoluta calma, y en su gran sencillez, la niña grita: ¡Es la Virgen, es la Virgen! Dice haber visto a la mismísima Virgen María en tamaño muy pequeño e iluminada con luces de muchos colores. La gente a su alrededor no duda de aquella inocente niña de la que solo bondad salía de su boca y de sus actos.

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La novedad se propaga y trasciende en Gualjoco sobre la aparición de la virgen. Pobladores se agolpan al tempo católico para hacer rosarios y novenas a la Virgen, imploran favores y piden perdón por sus culpas. Personas de otros pueblos escuchan sobre la aparición y acuden a Gualjoco para unirse a las peregrinaciones nocturnas. Ahora ya no es para recoger agua, es peregrinación para adorar el sitio de La Cueva. Todos los peregrinos buscan conocer los ojos de quien vio la primera aparición y esperan escuchar su suave voz que podría tener algún mensaje enviado desde cielo. Por la gran cantidad de visitantes, se construyen casetas para darles albergue. Los negocios florecen y crece la oferta de alimentos, bebidas y productos de uso humano. Estampas son dibujadas con carbón de leña y con la imagen de La Virgen para ser vendidas a los que llegan. Los incrédulos aprovechan el ambiente festivo y se entretienen con apuestas a través de los juegos de azar. Simplemente disfrutan el momento que llega y los saca de la monotonía de los veranos intensos. El lugar recibe peregrinos de todo tipo y de todas partes. Enfermos comienzan a llegar para buscar cura a sus dolencias. Empiezan a aparecer quienes manifiestan haber visto también la aparición y los enfermos se maravillan y recuperan las esperanzas de verse sanados. Algunos con enfermedades muy complicadas entran en estado de éxtasis durante la visita a la zona de La Cueva. Sebastiana, La Pichinga, compone un arreglo musical a La Virgen y, con fervor, lo aprenden y cantan por todo el caminar hacia la zona de aparición. Todos quieren lograr ver algo, llevarse esa imagen imborrable y afianzar sus creencias. Los normales peregrinos nocturnos, los del agua, los que chispean, ven algo 83


más en aquel acontecimiento y empiezan a colocar urnas para que los peregrinos depositen “ofrendas”. Las piadosas de siempre solo dicen: ¡Ay de ustedes, ay de ustedes! Luego surge dentro de los fieles católicos la iniciativa para construir un templo en el lugar del aparecimiento y consultan con el párroco, Domingo Ayala, sobre la nueva idea de templo para peregrinaje. El párroco llega al lugar de La Cueva y evalúa el acontecimiento del aparecimiento. Formula su hipótesis y expone sus argumentos a la multitud que llega a escucharlo con mucha atención. Hermanas, hermanos, lo que ustedes creen observar es el fenómeno natural llamado fosforescencia, la luz de las antorchas de ocote es absorbida por sustancias que poseen los troncos y musgos, proyectando la luminosidad aun en medio de las sombras. Les niega la solicitud de hacer el templo y trata de convencer sobre la improbable aparición. Los peregrinos siguen llegando, pero ahora es por curiosidad del hecho. Las peregrinaciones cesan con la llegada del tiempo de lluvia y la interrupción de los chispeadores en busca de agua. Julia creció y estableció su residencia en la aldea de Cacaguapa del departamento de Comayagua. Visita con frecuencia a familiares y amigos de Gualjoco, es ahí cuando Tin Tin aprovecha para recordar esos tiempos. Ella solo responde con gran sencillez: ¡No me acuerdo de nada!

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El testamento de Judas (1964) Durante el amanecer del 29 de marzo de 1964, Tin Tin fue despertado por el bullicio de personas que estaban frente a la plaza. Era un domingo de resurrección y en un árbol de cablotes, situado en la esquina del solar del padre de Tin Tin, yacía colgado un monigote del tamaño de un hombre normal. Se trataba de Judas Iscariote, que había llegado a Gualjoco para hacer público su testamento que decía “ustedes son mis herederos. Ese año de 1964 fue cuando llegó a la casa donde vivía Tin Tin, en otros domingos de resurrección llegaría a otras viviendas. Algunos vecinos disfrutaron las bromas relacionadas con el personaje colgado en sus solares, otros se molestaron mucho. Aducían que se trataba de un mensaje directo hacia su persona por la forma de comportarse dentro de Gualjoco y amenazaban con destruirlo de forma inmediata al verlo en sus patios. Judas traía “donaciones” y tenían tono de broma pesada, sin perder la prudencia y respeto por quienes lo recibían. Cuando llegó a casa de Tin Tin, el monigote fue descolgado y montado en un burro para pasearlo en procesión por todo el pueblo. Era un momento de emoción y algarabía al verlo pasar. En cada esquina se detenía la procesión para darle lectura al testamento que decía: Yo, Judas Iscariote vecino de Palestina, vengo a divorciarme de Felisa para casarme con Chimina. A mi enemiga Flora vega no sé qué le habrá pasado, ¿por qué me mandó a bajar donde me tenían colgado? 85


Al tío Céleo Pineda por ser hombre de valor, le dejo un par de polainas para cuando vaya a la vega no lo muerda un devanador. A mi ahijado Martín Chávez le vengo a dejar de herencia mi caballo marquesote, para que vaya montado a visitar a Clemencia hasta el barrio del Jilote. Al primo Marciano Leiva hombre disimulado, le doy de herencia un librito para que anote a sus clientes cuando le pidan de fiado. Mi hermanito Juan Pineda siempre lo veo enfadado, pensará que no le traje lo que me había encargado.

Para Zoilita Chacón compré un peine nacarado, para que se alise el pelo que lo anda desburuscado. La comitiva de la procesión se detenía en la casa de cada heredado que toleraba esta práctica popular y le recitaban su dedicatoria mientras La plebe que acompañaba celebraba con gritos y aplausos. Los encargados de proveer la logística y de pregonar el testamento de Judas eran los hermanos Enamorado: 86


Manuel de Jesús (chune), Teodosio, Braulio y el popular animador Lelis Leiva. La “procedencia” de Judas era de diferentes países. Cuando llegó de Barcelona lo hizo para divorciarse de Chimina y casarse con Madona. La última vez que llegó fue con procedencia de la jungla y, después de “repartir” sus pertenencias, fue destruido por quienes eran sus “herederos. La práctica cayo en desuso debido al poco control que hubo sobre la redacción de sus dedicatorias que tomaron tono muy personal. Muchos vecinos, aun los muy tolerantes, mostraron gran molestia y la hicieron saber a quienes lo preparaban.

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Don Victoriano (1966) En 1966 sucedió un hecho que los pobladores de Gualjoco recordarían siempre. El señor Victoriano Sagastume, quien residía en el barrio La Coyotera, fue invitado por un visitante extraño para ir de cacería. Él aceptó la invitación y ambos marcharon por el camino que conduce a la junta de los ríos Ulúa y Jicatuyo. Comenzaba a oscurecer y al extraño personaje únicamente lo miraba Victoriano Decía su esposa Elvira. don Victoriano desapareció en condiciones muy misteriosas y los vecinos lo buscaron de manera intensa sin obtener ningún resultado. Dos días después fue encontrado muerto en la Pila del Aguacate, un balneario natural dentro del curso de la quebrada de Gualjoco. Don Antonio Enamorado Sagastume, su sobrino, relata que don Victoriano ya se había extraviado en otras ocasiones, siempre hablaba de un personaje que había conocido cuando vivió en San Buena Ventura y con el cual tenía gran amistad. Fue con este conocido que se dijo haber ido de pesca a la poza del remolino y donde tiraron redes durante toda la noche sin pescar nada. Fue lo último que se supo de don Victoriano.

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Honduras en guerra (1969) Se realizaba la etapa clasificatoria para la Copa Mundial de Fútbol de 1970 cuando la selección nacional de Honduras enfrentó a la de El salvador. Tuvo su primer encuentro en la ciudad de Tegucigalpa el 8 de junio de 1969 y la noche previa el hotel, donde se concentraba la selección salvadoreña, fue colmado por una numerosa afición local que hizo todo tipo de manifestaciones para no dejar conciliar el sueño a los jugadores rivales. Al momento del juego, el estadio nacional Tiburcio Carias Andino resultó ser insuficiente para albergar a los aficionados de ambos países. Terminó el partido y Honduras le ganó a El Salvador con un marcador de uno a cero. El defensa motagüense Lenar Welsh aseguró el gane para la selección nacional. El 15 de junio de ese mismo año se realiza el siguiente encuentro. Esta vez es la selección de Honduras la que visita al país rival. El estadio Flor Blanca de El Salvador es el lugar para el encuentro y la afición hondureña recibe el mismo trato que le dieron a la salvadoreña para el partido anterior. Los jugadores de Honduras fueron terriblemente atendidos por el país anfitrión a tal grado que el maltrato a los aficionados llegó a generar muertes, heridos y automóviles quemados. En esa ocasión es El Salvador quien gana con un marcador de tres a cero. Para producir un desempate, y definir la clasificatoria era necesario un tercer encuentro. Éste se realizó el 27 de junio de 1969. Ahora el encuentro se hará en un estadio neutral a ambos países. El estadio Azteca de la ciudad capital de México fue testigo del encuentro con la expectativa de que ambos países 89


limaran asperezas de los anteriores encuentros y se definiera finalmente al que clasificaría para la Copa Mundial. El resultado fue favorable para El Salvador que logra anotar tres goles contra dos de Honduras. Las anotaciones de la selección salvadoreña las hicieron Juan Ramón Martínez (Mon), con dos goles, y Mauricio Alonso “Pipo” Rodríguez Lindo con un gol. Por parte de Honduras los dos goles fueron hechos por Rigoberto “Chula” Gómez, hábil delantero olimpista que anota su primer gol con una espectacular e imborrable chilena. Chula deja impresa su hazaña en la memoria de quienes vieron aquel encuentro. El gane de la selección salvadoreña saca a Honduras de toda posibilidad para ir al mundial. Una serie de eventos previos al primer encuentro futbolístico alimentaron el descontento de las autoridades salvadoreñas hacia las hondureñas. Al momento de los encuentros deportivos las relaciones estaban tensas entre ambos países y, una vez finalizados los encuentros, el ejército salvadoreño invade territorio hondureño. Comienza una guerra en el área centroamericana y, dada la coyuntura de haber comenzado el enfrentamiento en el contexto de los encuentros deportivos, la guerra es llamada como la “Guerra del Fútbol”. El 14 de julio de 1969, por la zona occidental, Ocotepeque es ocupada por tropas del ejército salvadoreño con la meta de llegar hasta Santa Rosa de Copán. Por la zona sur, las tropas entran por El Amatillo y buscan llegar hasta la ciudad capital. Los aeropuertos de las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula son bombardeados por aviones enemigos sin que estos reciban daños. Se atribuye que los pilotos salvadoreños tenían poca experiencia y no pudieron acertar en ninguna ocasión. La suerte del aeropuerto salvadoreño de 90


Ilopango es diferente, recibe severos daños por parte de los pilotos hondureños. Para el 17 de julio de 1969 los enfrentamientos continúan por parte de ambos ejércitos. Su accionar se da por tierra y aire, siendo el mayor, y piloto, Fernando Soto Henríquez de la Fuerza Aérea Hondureña quien logra la hazaña de derribar tres aviones de El Salvador. Se convierte desde entonces en figura nacional con reconocimiento a nivel internacional. Los cazas F4U–5N (corsarios) y los P51 Mustang, aviones de pistón y hélice, fueron protagonistas del último combate aéreo en la historia. La mayoría de la flota de aviones que participaron en el conflicto eran veteranos de la Segunda Guerra Mundial y los mismos fueron foco de atención al terminar el conflicto armado. La gente de Gualjoco recurría a pasar las noches a oscuras por miedo a ser vistos por los atacantes aéreos. Las estaciones de radio hicieron campaña para que las casas cerraran sus puertas y no dejaran salir luz de su interior durante las noches. Campesinos de comunidades vecinas llegaron a Gualjoco con el objeto de formar una milicia local para la defensa. Un maestro local, con conocimientos de estrategias militares, es el que dio el entrenamiento básico a los campesinos dispuestos a ir a la guerra. La solidaridad y apoyo mutuo fue mayor en el corto tiempo que duró el conflicto bélico. Los pobladores se organizaron para hacer vigilancia diurna y nocturna que garantizara la seguridad dentro de sus comunidades. La participación fue variada acorde a las capacidades de cada uno y se le dio especial énfasis a la protección de la represa de agua, para que la provisión del fluido no faltara o fuera objeto de sabotajes durante el conflicto. 91


Tin Tin estuvo presente cuando transportaron el batallón “Lempira” hacia el frente de batalla. Fue en el cuartel localizado en la ciudad Santa Bárbara donde llegaron los vehículos “Regis”26, propiedad de don José Andonie Fernández, que transportarían soldados hacia el campo de batalla. Previo a su salida, los soldados compartieron la nostalgia con familiares y amigos que se hicieron presente. La multitud abarrotó el parque central ese día en que los soldados salieron del cuartel, en respetuoso silencio se hicieron plegarias rogando al creador que aquellos jóvenes soldados regresaran sanos y salvos a sus hogares. La abuela Rosita tuvo la iniciativa de enviar un telegrama al entonces presidente de la República, general Oswaldo López Arellano, que se leía: Lo que soy y lo que tengo se lo debo a la patria. Pongo a su disposición mis seis hijos que son mi tesoro más valioso. El general López Arellano no solo parece haber leído el telegrama, también hubo respuesta desde sus oficinas hacia Rosita. Agradecía el gesto patriótico y aceptó la oferta para cuando fuese oportuno. La guerra terminó el 18 de julio de 1969 y se contabilizaron 100 horas de conflicto armado. La intervención internacional de la OEA27 fue oportuna para firmar el Tratado General de Paz en la ciudad de Lima, Perú, el día 30 de octubre de 1980. Para ello se contó con la valiosa mediación del jurista peruano doctor José Luis Bustamante y Rivero.

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Marca Mercedes Benz Organización de Estados Americanos

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Casi medio siglo después Tin Tin tiene la satisfacción de ver en los desfiles de las fiestas patrias a parte del pelotón de veteranos de guerra. Aprovecha para contar el relato de aquel momento a quien desconozca sobre esos personajes con mayoría de edad que desfilan. Siempre dice: Ahí marchan aquellos jóvenes que en julio de 1969 fueron llevados a pelear una guerra que no les pertenecía. El pueblo de Santa Bárbara les apoyó y brindó lluvia de plegarias para que regresaran vivos y sanos. Según los estudiosos de las ciencias sociales, el conflicto tuvo sus orígenes en la crisis social que enfrentaban ambos países. Aprovecharon la coyuntura del fútbol para desbordar pasiones y disimular lo que verdaderamente pasaba. El Salvador tenía una sobrepoblación mayormente campesina y en un territorio con apenas la quinta parte de Honduras. La migración de salvadoreños hacia Honduras había crecido a casi trescientos mil habitantes, representaban un peso demográfico muy significativo en un momento en que el agro hondureño también tenía conflictos muy fuertes. Las organizaciones populares presionaban a ambos gobiernos para obtener mejores condiciones laborales y mayor cantidad de tierras para los campesinos. Las acciones de expulsión contra salvadoreños asentados en tierras hondureñas generaron presiones en los terratenientes de El Salvador que terminaron por impulsar la guerra y así evitar el regreso de sus nacionales. La guerra disolvió las presiones y muchos salvadoreños fueron deportados de Honduras. Después de los eventos se formó una zona donde se dieron diferentes disputas territoriales por muchos años. A nivel comercial, la 93


burguesía hondureña también quedó en desventaja por la disolución del Mercado Común Centro Americano. Tin Tin expresa con tristeza: La crueldad entre ambos países exacerbada por la apología del odio.

fue

Dos pueblos hermanos habían sido guiados a la guerra por la mano “invisible” del poder que ejercen sus élites locales.

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Alunizaje del Apolo 11 (1969) Tin Tin estudiaba constantemente la tecnología espacial, vivió en su juventud los momentos en que ésta tuvo su mayor esplendor cuando las potencias mundiales se enfrentaban en una “Guerra Fría. Como me encanta la tecnología espacial. Todavía guardo en mi memoria la primera revista que vi con la noticia de los avances que el hombre había logrado hasta ese entonces. Tomaba mis estudios de educación secundaria en el instituto La Independencia 28 cuando uno de los maestros puso en su mesa una revista sobre tecnología. No dudé ni un instante en pedirle que me dejara ver lo que contenía aquella revista. En ese tiempo era difícil adquirir una y mucho más en una ciudad pequeña como Santa Bárbara. La afición de Tin Tin a las aventuras de ciencia ficción comenzó con el desarrollo de la carrera espacial que divulgaban los desarrollos sobre vuelos tripulados y no tripulados. Les daba seguimiento detallado por medio de periódicos y revistas que pudiera encontrar y que dieran la mayor cantidad de información sobre los lanzamientos espaciales hechos por rusos y norteamericanos. Tin Tin fue, y es, muy proactivo en este asunto de la tecnología espacial. Solicitó a la NASA29 se le enviara información sobre del tema y tuvo respuesta positiva. Por mucho tiempo recibió literatura espacial directamente de esta entidad líder en la tecnología espacial. 28

En los tiempos de Tin Tin este instituto estaba en frente del parque central de la ciudad Santa Bárbara. 29 Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (siglas en inglés)

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Lo bueno se debe compartir y el saber compartido alimenta a dos. Dice Tin Tin constantemente. Lo que encontraba sobre información de avances y nuevos hallazgos en la tecnología espacial lo compartía. Esto lo hacía durante las tardes alrededor de la magnífica plaza de Gualjoco donde gente de todo tipo, sobre todo campesinos con muchos deseos de conocer, se reunían para platicar sobre los fantásticos relatos contados por Tin Tin. Siempre que lo miraban le preguntaban: ¿Qué ha sabido de las naves en el espacio, hasta donde han llegado ahora? La carrera por viajar al espacio era poco esperanzadora en el tiempo que Tin Tin vivió sus primeros años. A sus cinco años pudo haber escuchado la frase: “los viajes espaciales son la máxima estupidez”30, pero esto no impedía que siguiera soñando sobre un futuro lleno de actividad fuera de la tierra. A solo un año de que la frase circulara en la comunidad científica, los rusos enviaron el primer satélite y luego el primer ser vivo al espacio31. Vivir en la desesperanza no vale la pena cuando la solución está a la vuelta de la esquina. Es la frase que empuja a Tin Tin hacia lo nuevo, hacia lo desconocido. Lo bueno sobre la era espacial comenzó después de estos logros por parte de los rusos. Tin Tin dio seguimiento al fascinante tema y

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Frase expresada por Richard Woolley, astrónomo, en el año 1956. Sputnik fue el primer satélite enviado en octubre de 1957, un mes después se envió a Laika, una perra. 31

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desde este momento leía que los rusos parecían ganar en el asunto con los dos primeros intentos de hacer llegar una sonda espacial a la luna. Lo bueno era que parecía un partido deportivo entre dos naciones poderosas donde los rusos metían más anotaciones y para 1961 los rusos lograron poner a un ser humano en órbita fuera de la atmósfera terrestre. ¡Hoy si nos fuimos! Gritaba Tin Tin al escuchar aquella noticia por la radio en casa de Rosita. Lo mejor estaba por venir luego que los rusos pusieron un ser humano fuera de la atmósfera. Los norteamericanos también lograron poner a un humano fuera de la atmosfera y luego sucedió lo que parecía imposible, llegar a la luna. El 20 de julio de 1969 la nave espacial norteamericana “Apolo 11” llevó dos astronautas a la superficie lunar. El comandante Neil Alden Armstrong, el piloto del módulo lunar Edwin Eugene Aldrin y el piloto del módulo de mando Michael Collins pasaron a la historia al lograr el primer alunizaje tripulado. Rosita, que estaba al tanto de las noticias, mandó a llamar a Tin Tin para que llegara y escuchara la noticia de este hecho tan trascendental. El locutor de la radio había anunciado desde temprano que iba a haber una transmisión especial por el logro de los norteamericanos y la gente pudo prepararse para escuchar la serie de eventos. Tin Tin llegó donde su abuela Rosita y en silencio entró donde ya estaban otros en espera de las noticias. El locutor previno a los radioescuchas que primero pasaría el audio en inglés para luego leer la transcripción en español. Es un momento histórico señoras y señoras. Hace solo cuatro días ha salido una nave espacial con destino a la luna y ha llegado. ¡EL HOMBRE HA LLEGADO A LA LUNA! 97


El locutor comenzó la transmisión y continuó dando detalles del viaje mientras los oyentes esperaban impacientes lo que habían dicho los astronautas. Tin Tin no podía estar sentado y caminaba silenciosamente cerca de la radio mientras espera escuchar esas palabras históricas. El locutor terminó de dar algunos detalles adicionales y de nuevo advirtió al público para que escucharan atentos lo que el comandante Armstrong había dicho al momento que la nave tocó el suelo lunar. Jiuston. Trangkwiliti beis jier. DA IGOGL JAS LANDED32 La transmisión del histórico audio se repitió tres veces para luego ser interrumpida por el locutor y decir: ¿Han escuchado señoras y señores? Es la primera transmisión de radio que el hombre ha hecho desde suelo lunar. No se vaya, no se vaya, ya volveremos para escuchar lo que dijo el comandante desde la luna. La estación de radio comenzó a pasar mensajes de los auspiciadores mientras uno de los inquietos presentes en la sala de Rosita comenzó a decir: Ya estuvo compa, dentro de unos años buscarán valientes para ir a trabajar a la luna. Yo me apunto. Tin Tin no dijo ni pio, solo quería escuchar lo que aquel audio significaba. Se acercó a la radio para estar atento al regreso del locutor cuando escuchó: ¿Tecnología es lo que buscas? No te quedes atrás, el hombre ya llegó a luna y tú necesitas 32

Houston - Tranquility Base here. THE EAGLE HAS LANDED

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saber que más pasará. Lleva tu radio marca “Sanyo”, calidad garantizada. Búscalo en “Almacenes de Prestigio”. Era el último anuncio de los anunciantes y la voz del locutor comenzó de nuevo. Tin Tin llamó al silencio al resto de los presentes que seguían discutiendo sobre el acontecimiento. El locutor llamó de nuevo a estar atentos y escuchar en silencio la transmisión. Hoy si señoras y señores. Vamos a leer lo dicho por el comandante Armstrong desde la luna. Tenemos acá en un papel: “Jiuston. Aquí la base tranquilidad. El águila ha aterrizado” Finalmente, el tan esperado y escueto mensaje había sido entendido por Tin Tin y se repite a sí mismo: Dos hombres alunizaron en el mar de la tranquilidad. El acontecimiento fue difundido a nivel mundial por los diferentes medios. La radio era la que existía en Gualjoco y por medio de ella se escuchó la noticia del evento. Muchas reuniones siguieron después del acontecimiento, había fascinación en los pobladores por el gran logro de la humanidad. Los campesinos estupefactos decían: ¡Es bruto el extranjero! Dentro del grupo donde Tin Tin compartía temas de los nuevos avances estaba casi siempre un señor de naturaleza pragmática y escéptica que rebatía cualquier concepto que consideraba inverosímil. Era don Santos Enamorado. Se instruía por su cuenta en astronomía y un tema que le apasionaba y leía con fervorosa minuciosidad era el pintoresco almanaque de Bristol. Era uno de los pocos habitantes de edad 99


avanzada en Gualjoco que había aprendido a leer y escribir. Era de los participantes activos durante las reuniones y compartía pronósticos del clima que leía en el almanaque. La gente campesina estaba muy atenta a lo que él compartía sobre el clima, así pensaban sobre las mejores fechas para las siembras y los mejores días para ir a pescar al rio Ulúa. Siempre que don Santos escuchaba las exposiciones de Tin Tin se sonreía de forma sarcástica sin hacerse notar. Permanecía cerca para escuchar, pero no tanto para que notaran sus gestos. En eso tenía consideración. Al momento de escuchar los comentarios sobre lo acontecido en la luna, su inquietud no tuvo límites y, de la misma forma como salta un chapulín para ir a otro lado, se levantó del lugar donde estaba para acercarse, interrumpir a Tin Tin y preguntarle: ¿Entonces profesor, el hombre llegó a la Luna? Tin Tin le contestó: Sin ninguna duda Entonces don Santos inmediatamente replicó con sarcasmo: ¡Tendrá punta, pero esa no me entra! ¿Cómo creen que el hombre le va a quitar a Dios el poder? Se marchó del lugar y se fue sacudiéndose el polvo de su pantalón sin dejar de hacer notar su rostro iluminado por la pícara sonrisa. Han transcurrido casi 50 años desde que aconteció aquella aventura científica y la tecnología ha seguido su evolución en forma exponencial. Aun con los logros existen quienes piensan que el hombre no ha 100


llegado a la luna y los hijos de Tin Tin se divierten al escuchar estos comentarios y decir: ¡Don Santos Enamorado tenía razón!

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Mentes brillantes (1982) Tin Tin: ¿y te sabes alguna historia de niñas o niños de acá en Gualjoco? Carlos Jesús ha escuchado a Tin Tin contar innumerables historias de gente grande mientras juega con su primo Luis Gonzalo. Ahora quiere saber si hay alguna historia de niñas o niños. Su prima Belén le cuenta historias que ha escuchado en la escuela y quiere escuchar una de su abuelo. Tin Tin le tiene preparada una sorpresa. Recuerda la historia de un niño con una mente extraordinaria que le permitía hacer cálculos matemáticos como una computadora moderna. La gente hablaba locuras sobre este niño y los comentarios fueron desde los más sensatos hasta los más ocurrentes y ofensivos. ¡Este niño es sabio! ¡Conoce de brujería! ¡Está loco! Tin Tin se prepara para comenzar y tener quieto a Carlos Jesús con el relato. Mirá Carlos Jesús. La imagen de este niño nadie se la quitaba de la cabeza, se te quedaba como una foto. Es que no podías dejar de pensar en él después que lo escuchabas responder lo que le preguntaban. Tin Tin hace memoria a tanto que escuchó de la boca de aquel niño y trata de recordar algo que le llame la atención a Carlos Jesús. Rápido encuentra una historia y continua. ¡Ah! Fíjate que una vez tu tío René le preguntó que cuántas cargas de leña le 102


tienen que dar a 165 personas para repartirles 26,400 leños. Tin Tin ve que Carlos Jesús mueve la cabeza, lo mira de reojo y levanta la mano para preguntar: ¿Y qué es una carga de leña Tin Tin? Tin Tin le contesta: Cierto Carlos Jesús, perdón. ¿Te acuerdas de los caballos que llevan madera para quemar en el fogón de tu abuela Zoila en el Zacatalito? Carlos Jesús asiente con la cabeza y Tin Tin continua. Bueno, pues ese caballo lleva 80 palos de madera, o leña como le decimos. Eso es una carga de leña. Imagina cuantos caballos se ocupan para llevar 26,400 leños. Carlos Jesús queda asombrado por la pregunta y le contesta a Tin Tin. ¿Quieres que traiga la calculadora Tin Tin? Tin Tin sonriente le contesta a Carlos Jesús. No Carlos Jesús, solo quería contarte que ese niño podía saber la respuesta de manera instantánea y precisa. Para ese entonces aquí nadie conocía las computadoras ni las calculadoras. Carlos Jesús queda asombrado por aquel niño que Tin Tin conoció. Cualquiera hubiera pensado que el prodigioso niño tenía su vida resuelta, pero era lo contrario. Era vástago de familia campesina que utilizaba sombrero de junco para proteger su cabeza de los rayos solares 103


durante el día y del sereno nocturno por las noches. Su casa, con techo de teja y paredes de bahareque, tenía espacios abiertos que daban paso a las brisas nocturnas. Con el tiempo, sus pies tiernos de bebé se encallecieron por el continuo caminar descalzo por suelos abrasivos y llenos de espinas donde recogía leña para el fogón de su casa. Desde muy corta edad hizo trabajo como todo un campesino. Sus padres eran conscientes de sus facultades y de lo que otras personas les decían sobre él. Lo matricularon en la escuela y tuvo como profesor a don Alberto Torres Bográn que le tuvo especial estima por su capacidad mental, humildad y su sencillo origen. Siempre le decía. Eres admirable niño, tu inteligencia no tiene comparación y, maravillas a todos por tu humildad. El padre de este niño cultivaba tierras en vegas situadas cerca de Inguaya33. Ahí llevó a su pequeño para que conociera el trabajo que él hacía. El paisaje cautivó tanto al niño que pidió a su padre le permitiera dedicarse por siempre a las actividades agrícolas, algo que su padre le concedió y por ello no regresó a la escuela. Desde los ocho años comenzó su vida como agricultor, con gran emoción usaba sombrero y su padre buscó para él un pequeño machete que pudiera utilizar sin cansarse tanto. Se quedó maravillado con aquel detalle de su padre y olvidó los tiempos que vivió en la escuela. Le pareció no ser necesaria y perdió el interés por aprender las cosas que vienen escritas en papeles con tinta prensada. Tenía conciencia que la escuela había

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Aldea del municipio de Santa Bárbara

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muerto para él y por eso respondía a quien le preguntaba sobre su educación. Soy analfabeto, no terminé mi primaria. Como en todo el mundo, las mentes brillantes han salido a la luz como sale lava de un volcán que duerme, de forma inesperada. Este personaje de mente prodigiosa es Ramón Pineda Aguilar que mostró grandes capacidades mentales desde su infancia. El profesor de matemáticas Rufino Navarro, quien también era estudioso de otras áreas como el misticismo, supo de él y se emocionaba al saber que alguien tuviera tales facultades. Tin Tin recuerda que el profesor le dijo en una ocasión. Tengo que conocer a Ramón, en vidas anteriores fue un exitoso ingeniero y me encantaría explorar su intelecto para determinar el alcance de sus facultades. Tin Tin le había contado a Rufino sobre el niño campesino prodigio que desarrollaba operaciones matemáticas complicadas con solo sus facultades mentales. Para Rufino este era un caso excepcional, lamentaba que, quizás por limitaciones de las familias, muchos tengan que dejar la escuela durante sus primeros años y no se les permitiera desarrollarse. Las facultades de Ramón fueron visibles durante el programa de alfabetización de adultos (PLANALFA) 34 donde era parte de los que recibían el programa. Mostraba poco interés en escuchar y aprender los métodos para resolver operaciones matemáticas, los consideraba muy enredados y lentos. Era así para él porque estaba acostumbrado a 34

Implementado por la Secretaria de Educación entre 1982 y 1985

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resolverlos de forma automática y con menor esfuerzo. Su mente creaba sus propios y más efectivos métodos. Rufino tuvo siempre inquietud de encontrarse con mentes brillantes como Ramón. Buscó la oportunidad de conocerlo, pero no tuvo suerte por su repentino traslado a la ciudad de Tegucigalpa. Para Tin Tin, Ramón fue un compañero y amigo. Desde la infancia compartieron momentos hasta llegar a la mayoría de edad. El ámbito rural les permitía estar apegados a la naturaleza y en las conversaciones de ambos siempre gravitó sobre conceptos que tienen que ver con la trascendencia del ser humano. A la pregunta hecha a Ramón sobre: ¿cuál sería su proyecto de vida si se le permitiera volver a ser niño? Él contesta. Siempre sería el mismo, trabajar en beneficio de la humanidad, no hacer daño a nadie, agradecer a Dios por todo y no desear bienes materiales. ¡Ah! También no abandonaría la escuela ni mi sombrero. Hoy en día Ramón comenta que sus facultades han menguado, quizás por el paso de los años o lo duro que la vida lo ha tratado. La agilidad para elaborar procedimientos mentales ha disminuido al igual que su vitalidad física. Reclama la falta de apoyo gubernamental para muchos niños, sobre todo aquellos con facultades especiales.

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Velatorios y sepelios El valor humano más practicado en Gualjoco ha sido la solidaridad entre sus habitantes. La enfermedad de un vecino significaba para el resto un tiempo para visitarle y ofrecerle calidez. Cuando ocurría un fallecimiento, los vecinos acompañaban a la familia doliente para brindarles fortaleza e involucrarse en los preparativos durante al menos las veinticuatro horas que podía durar el velatorio. El entretenimiento como jugar naipes, conversar, contar chistes, anécdotas y leyendas era parte de los momentos en que la vela se lleva a cabo. A los que acompañaban a la familia doliente se les agradecía el gesto solidario con alimentos, bebidas y dulces. El sepelio se convertía en un desfile en actitud de respeto que daba comienzo en la casa del difunto para llevarlo a la iglesia católica donde el sacerdote, o celebrador de la palabra, hacía los oficios respectivos. Luego, y para seguir la tradición, el féretro, con su cortejo fúnebre, hacía el último recorrido alrededor de la plaza pública mientras las campanas de la iglesia lo acompañaban hasta que la procesión se perdía en el camino al camposanto. El primer sepelio presenciado por Tin Tin fue el de un niño durante la década de 1950. Recuerda con claridad la marimba que acompañaba el cortejo, ejecutaba melodías populares que los presentes conocían muy bien. Algunos de los que acompañaban el cortejo portaban una palma como símbolo de la inocencia del difunto35. Al momento de colocar el féretro en la tumba, la costumbre

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Existe la costumbre, dentro de los cristianos antiguos, de acompañar los difuntos con palmas que simbolizan la entrada triunfal de Jesús en el día de Ramos. Se asocia esta entrada con la entrada en el reino de los cielos.

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comienza la costumbre de debatir la posición correcta para poner el cuerpo y darle final sepultura. De acuerdo con el consenso y costumbre de nuestros ancestros, el difunto adulto se coloca con su cabeza orientada hacia el Oeste como si observara la salida del sol. Los niños siguen la regla contraria, son colocados con la cabeza hacia el Este. La cruz, o lápida, que contiene información del difunto es colocada casi siempre en el lado de los pies.

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Raúl Rápalo Raúl Antonio Rápalo Enamorado fungió como alcalde auxiliar de Gualjoco en reiteradas ocasiones. Estaba siempre presente en los acontecimientos importantes de la vida comunitaria y se destacaba en el ámbito deportivo. Fue el primer tesorero de la Empresa Asociativa de Campesinos Gualjoco y su trabajo lo desempeñaba con tal liderazgo que impregnaba de confianza y entusiasmo a los miembros de la empresa campesina. Estos le decían cariñosamente El Compañero. También se dedicaba a comerciar artesanías de junco como parte de su patrimonio familiar. Había establecido relaciones comerciales con muchas otras empresas y familias, una de ellas de nacionalidad nicaragüense con quien hizo gran amistad. Con el tiempo, la familia nicaragüense invitó a Raúl para que los acompañara y apoyara en sus procesos de producción y ventas. Raúl consideró aquella propuesta y, movido también por la curiosidad de conocer el vecino país, decide ir con sus amigos y pasar algunos días en el extranjero. El proyecto inicial de asesorar a la familia nicaragüense fue algo que familiares y amigos de Raúl en Gualjoco desconocieron. Pasaron muchos días y la ausencia de Raúl en la empresa y comunidad de Gualjoco se volvió notoria. Ningún tipo de comunicación o información se supo sobre la existencia de él. Fue entonces cuando sus familiares y amigos se preocuparon e hicieron indagaciones sobre su situación. Algunos comenzaron a buscar información mientras otros construyeron altares para hacer promesas a los santos de su devoción y les permitiera ver a Raúl de nuevo. Los más devotos

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llegaron al extremo de rezar novenarios 36 para proteger al extraviado y para que se supiera su paradero. Se supo con el tiempo que la situación económica de Nicaragua estaba deprimida y que muchas familias se trasladaban a la vecina república de Costa Rica para buscar mejores oportunidades. Si Raúl estaba en una de estas familias ahora se encontraba más lejos de su tierra. Cierta mañana, muy apacible, de buen clima, y sin ninguna novedad en la aldea de Gualjoco, un autobús de la cooperativa de transportes COTISBA se detuvo frente a la plaza. Del vehículo desciende un señor trigueño que tapaba su cabeza con un sombrero de junco aplanchado al estilo industrial y transportaba una perrita entre sus brazos. Con el brazo en la cara, para evitar el resplandor del sol, buscó la primera sombra que pudo y se quitó el sombrero para luego saludar a quienes miraban su extravagancia por el pequeño can que cargaba. Nadie de los presentes asocia al visitante quien luego se dirige a una de las casas del lugar y toca su puerta. La primera persona en salir es una mujer que, al verle, se paraliza por la fuerte emoción de reconocer al visitante y es entonces cuando grita sin que nadie supiera por qué. ¡Raúl, Raúl! El júbilo se propaga por la noticia del aparecido. La emoción se riega por la calle y casas aledañas. Una multitud fervorosa se acerca para saludar y ver con sus propios ojos al que creían no verían más. Raúl había regresado. Podría decirse que Raúl pudo comunicarse de cualquier forma con su familia o 36

Costumbre entre católicos de realizar oraciones durante nueve días para un propósito específico.

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amistades, pero en ese momento los medios de comunicaciĂłn eran bastante limitados y ademĂĄs ĂŠl estaba en un lejano paĂ­s. Las comunicaciones de hoy, utilizadas de la mejor forma, hacen sentir a la gente como en casa.

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Laguna encantada En las dos décadas de los años sesenta y setenta la compañía Rosario Resources Corporation hizo un levantamiento topográfico sobre la montaña de Santa Bárbara. El ingeniero David Welsh dejó mapeado esa montaña con la finalidad que aquella acción originara una explotación minera. Así lo relata el recordado amigo de Tin Tin, Luis Gonzalo Peña Rodríguez quien le comentó: Fui trabajador para el señor Welsh y conozco esa montaña como la palma de mi mano. La mina de El Mochito tiene una red de túneles que abarcan alrededor de 100 kilómetros que tienen una profundidad promedio de 2,000 pies. Sus instalaciones eléctricas, cañerías para agua potable y líneas férreas se encuentran tendidas por todas las galerías. Un trabajador de la compañía con el nombre de Valentín se dedicaba a chapear senderos y, cierto día, después de tomar el almuerzo, se alejó del grupo para ir en busca de pacayas. Transcurrió la tarde y Valentín no regresaba, situación que generó preocupación en quienes lo habían visto partir y esperaban su regreso. Los peligros de la montaña eran de considerar y don David Welsh lo sabía muy bien. Organizó grupos y comenzó la búsqueda por diferentes rumbos. Uno de los grupos era el que don Luis Peña lideraba, contaba con exploradores habilidosos y con amplio conocimiento de la misteriosa montaña. Al caer la tarde, el grupo de intrépidos montañistas descendió por una hondonada con laderas oscuras y de gran vegetación. Los árboles parecían tocar el cielo y, al observarse las nubes en 112


movimiento sobre la exuberante vegetación,daban la sensación de que los árboles estaban en caída lenta. Los gritos de los rescatistas rebotaban en la montaña que reproducía el sonido por si alguien, por muy lejos que estuviera, pudiera escucharlos. La búsqueda de Valentín tuvo éxito, apareció entre los árboles y muy cansado por tantos intentos que hizo para encontrar el camino de regreso. Valentín relató en el campamento que seguía las huellas de un animal cuando llegó hasta una laguna de agua cristalina. Los árboles frutales alrededor del espejo de agua eran de tal frondosidad, que aves multicolores anidaban en ellas y disfrutaban de los apetitosos y variados frutos. Tomé algunas naranjas, limas, guineos y dátiles 37, pero lo que más cautivó mis sentidos fue el variado jardín que adornaba el entorno encantado. Nunca había visto tantos árboles frutales diferentes y juntos. Los colores de sus frutas eran verde, naranja, morado y los amarillos como pigmentados con oro. Con el cansancio pensé por un momento que estaba en el jardín del Edén. No pude resistir y llené mi alforja con las abundancias de la laguna, pensé en compartirlas con ustedes y llevar a mi familia. Sucedió que cuando Valentín decidió salir de la montaña y regresar al lugar donde sus compañeros se encontraban, tomó un camino que pensó era el mismo por el que había llegado. Aunque trató por

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Nombre local que se le da a una variedad de plátano, o banano, de tamaño pequeño.

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diferentes rumbos, siempre retornaba al mismo lugar donde había iniciado. Era como una maldición para que no pudiera llevarme lo que había tomado Contaba después a sus compañeros. Optó por devolver las frutas y dejarlas a la orilla de ese hechizo de la naturaleza para probar si así podía salir. Luego de haber devuelto las frutas sus compañeros lo encontraron. A partir de entonces se decía que la montaña sólo permite disfrutar de sus delicias en el mismo lugar de la laguna sin que nadie puede llevarse algo. Al terminar de contar la historia el rostro de don Luis Gonzalo dibuja un gesto de emoción que lo hace decir: Así es la montaña de Santa Bárbara38, llena de misterios y leyendas. El tiempo ha transcurrido y la curiosidad desborda los límites por visitar la montaña encantada. La misteriosa laguna y la caverna del toro nevado son algunas leyendas que invitan a realizar una aventura apasionada y llena de misterios.

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La montaña de Santa Barbara es la segunda más alta del País. Se le conoce como Parque Nacional Montaña de Santa Barbara y cuenta con una altura de 2,777 metros sobre el nivel del mar.

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La Caverna del Toro Nevado Es una jornada más en la vida de los cazadores Antonio y Guadalupe Pereira, quienes se han detenido a descansar justo al pie del acantilado de piedra caliza en la montaña. El agotamiento no les permite continuar con la persecución del tepezcuintle al que le seguían las huellas desde que lo vieron unas horas antes. También los perros descansan y comparten con los cazadores el agotamiento de la intensa tarea. Jadean a gran ritmo mientras miran a sus amos sacar agua para tomar. Habían estado tratando de penetrar el entramado de lianas color esmeralda que, atrapando a los arbustos de varias generaciones, forman una trama impenetrable y donde es lugar seguro para la vida de fieras y serpientes. Pasado un momento de descanso, los hermanos ven levantar las orejas de sus perros que luego salen con rapidez hacia una ruta desconocida en medio del denso bosque. Los escuchan ladrar como si quisieran atrapar una presa peligrosa y, sin mediar palabra entre ellos, los Pereira toman sus filosos machetes y salen en su búsqueda. Siguen el sonido del ladrido de sus canes y se introducen entre las enredaderas y buruscos de aquel sombrío lugar. Logran llegar hasta donde los nerviosos perros jadean, luego descubren que están frente a una caverna donde posiblemente se ha refugiado su presa. Un momento pasa y los perros dejan de ladrar, Guadalupe habla. Evaluando la situación, estamos jodidos Toño. Estos perros pueden caerse dentro de algún agujero y no andamos lazos apropiados para rescatarlos. Mejor conseguimos en el pueblo todo lo necesario 115


para meternos en esta cueva. Regresaremos mañana. Amarraron a los canes con sus pequeños lazos y los halaron para emprender el regreso a casa. El interés por la cacería había terminado por ese día. Una nueva emoción embarga a los intrépidos hermanos Pereira porque nunca habían visto el portal de una caverna que promete un mundo lleno de emociones. Ninguno de ellos ha dejado un proyecto, o aventura, sin terminar, son así de obstinados y siguen con el pensamiento de entrar en la caverna. Durante el regreso a casa, cada uno hilvana en silencio sobre todo lo que podría involucrar la exploración dentro de esas galerías subterráneas. Amigos que trabajan en la mina de El Mochito podrían darles información sobre sus experiencias y piensan que por medio de ellos tal vez sea posible obtener lámparas de carburo. Pensaron que a medida que avanza la profundidad en una caverna la oscuridad se intensifica y se ocupan equipos especiales para poder ver. Piensan también en cuerdas resistentes y finas para elaborar guías y hacer más seguro encontrar el camino de retorno en caso sea muy profunda la caverna. Consideran que aprovisionarse con suficientes alimentos y agua será lo mejor en caso tengan que permanecer por mayor tiempo. Un pequeño botiquín para primeros auxilios también será necesario, la aventura puede acarrear riesgos mayores. Todo esto lo planifican en su mente cada uno por separado. Por momentos hablan y comparten ideas para luego volver de nuevo al silencio y seguir sólo con el pensamiento. Están próximos a llegar al pueblo, pero sus anhelos están en regresar a la caverna más que en regresar a sus casas. La fiebre de la aventura los tiene atrapados. 116


Lo requerido y pensado durante el camino de regreso a sus casas fue obtenido antes de lo esperado. Ahora los espeleólogos 39 patepluma40 están preparados para llevar a cabo la exploración en la caverna del Toro Nevado. Muy temprano llegan al cerro donde se encuentra la caverna que los ha hecho soñar y esta vez llegan solos, el amor por sus perros ha hecho que prefieran dejarlos en casa por el riesgo a perderlos. El aspecto de los aventureros es ahora de personas que escalan montañas. Arneses, lazos y protectores son parte de su indumentaria. Para los hermanos Pereira no existe obstáculo capaz de detenerlos e inician la exploración por los laberintos oscuros que parece llevarlos al mismo centro de la tierra. Su emoción es tan fuerte que todo miedo queda atrás. Antonio decide ir al frente, desenreda el carrete de nylon con la cuerda resistente de pescar que será el cordón umbilical que los mantendrá unidos al mundo exterior y servirá para dejar el rastro por donde pasan. De forma inesperada Antonio resbala y cae en un agujero que no pudo ver con la lámpara. Por sus rápidos reflejos logra aferrarse a rocas salientes y logra frenar la caída en el agujero. Queda seguro, aunque en una situación difícil. La intensa oscuridad le impide valorar el entorno y no está seguro de lo profundo que podría ser el agujero. Guadalupe reacciona con la misma rapidez, se da cuenta de su situación y le infunde coraje mientras se prepara para rescatarlo. Enciende otra de sus lámparas y la

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Persona que estudia la naturaleza, el origen y formación de las cavernas, y su fauna y flora. 40 Contracción de las palabras Pata de Pluma. Sobre nombre dado a personas originarias del departamento de Santa Bárbara por la velocidad con que huían para no ser reclutados por tropas militares.

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iluminación permite ver lo que antes no era posible. Guadalupe logra sacar a Antonio quien le agradece y le manifiesta: ¡De los errores se aprende hermano! Al estar seguros y con las lámparas de carburo dirigida hacia el interminable agujero, Antonio lanza una piedra de regular tamaño en la abertura redondeada de aquel precipicio y espera atento escuchar el sonido de esta al terminar de caer. Por largos segundos escucha las campanadas que hace la piedra al chocar con las paredes del agujero durante el descenso. Solo estos sonidos se escuchan hasta que, poco a poco, el silencio vuelve a la caverna. Se da cuenta que pudo haberse perdido en la profundidad de aquel abismo. Calmados, y con los ánimos recuperados después del incidente, continúan la exploración con mucho más cuidado que antes. Un error puede dejarlos sin poder regresar o sin verse entre sí, las ramificaciones en la caverna son muchas y algunas con agujeros profundos. Las pendientes para seguir la búsqueda son pronunciadas, el paso deber ser lento y seguro. Estrechos pasajes dejan pasar un sonido y logran atinar que es agua que corre en alguna parte de la caverna. Caminan con cuidado hasta lograr ver el cauce y se dan cuenta que es un riachuelo subterráneo y que les impedirá seguir el paso. Revisan su equipo y alistan lo necesario para cruzar hasta la otra orilla donde parece seguir la caverna. Aprovechan para tomar un tiempo de descanso que les dé oportunidad para iluminar con sus lámparas el tallado artístico que la naturaleza ha realizado en las entrañas de la tierra. Se quedan impresionados sin decir nada, solo contemplan y meditan sobre aquella maravilla. 118


Poca noción tienen del tiempo que ha transcurrido desde que entraron a la caverna, el recorrido ha sido largo y silencioso pero ausente de los ruidos normales exteriores que anuncian las horas del día. El entusiasmo por continuar regresa después del momento de descanso y cruzan el acantilado subterráneo. Al estar al otro lado, escuchan otro ruido de agua, esta vez más fuerte. Es el ruido que hacen las aguas cuando se precipitan y golpean con fuerza una gran caída. Siguen casi arrastras por el estrecho túnel que trae el sonido del agua. Llegan al precipicio y otro espectáculo natural hace que las lágrimas rueden por sus mejillas. Los matices de una luz que entra en la bóveda, y choca con las pequeñas gotas de agua que flotan en el interior, hace formar un pequeño arcoíris. Luego iluminan con sus lámparas la campana pétrea y observan una lluvia de luces multicolores reflejadas por las areniscas en la roca. No pueden precisar la distancia a la que está el nivel del agua que se agita y forma pequeñas olas que chocan en las orillas de la caverna, les parece escuchar chapoteo de peces y perciben la presencia de fauna en aquel depósito de agua subterránea. Han perdido la noción del tiempo y la distancia, pero hacen sus mejores esfuerzos de orientación para precisar el lugar donde se encuentran. Los tantos rollos de cuerda que han dejado por el largo camino les dan la idea. Hacen cálculos empíricos y llegan a una rápida conclusión de que la caverna los ha conducido a las entrañas del cerro Guatemalía. Enrollan la cuerda que dejaba su rastro desde la entrada y salen por donde la luz entra, ven hacia abajo la caverna, respiran con profundidad y sienten el orgullo de la aventura hecha. Sin esperar que caiga la noche regresan a su casa.

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Los hermanos Pereira llegan muy emocionados y satisfechos a su casa. Califican la aventura como la proeza más importante de sus vidas. Recuerdan cuando escucharon de los japoneses que exploraban en el sector y que perdieron un barreno con punta de diamante. La perforación la habían hecho en el cerro Guatemalía y el valioso barreno fue succionado y precipitado misteriosamente por el vació. El equipo de exploración asiático abandonó la misión sin haber recuperado su herramienta y tampoco informó sobre algún resultado de sus investigaciones. Muchos de los que han escuchado este relato quedan impresionados y llenos de curiosidad por ir a buscar la Caverna del Toro Nevado. Luis Alonso Aguilar Chacón, Lelis Leiva Enamorado, Sergio Mauricio Trejo Rodríguez y Luis Gonzalo Peña Rodríguez, estuvieron aplazando por muchos años tan acariciado proyecto.

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SEGUNDA PARTE: Leyendas y misterios

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Introducción La cultura de los pueblos mesoamericanos comparte leyendas, mitos y misterios cuyos personajes guardan semejanza entre sí. Los relatos misteriosos que se escucharon en Gualjoco tenían lugar en reuniones realizadas en la plaza pública, velatorios, celebraciones de cumpleaños, bodas, primeras comuniones, quince años, conversaciones familiares y otro tipo de encuentros. Todos estos espacios eran el escenario perfecto para hacer temblar a niños, y algunos adultos, con relatos de leyendas y misterios. Los personajes de las historias eran narrados como sobrenaturales, adquirían realidad en función de las experiencias de sus locutores y de los seudo observadores que manifestaban haber sido testigos veraces de su presencia. Fundamentados en la dualidad de todo lo existente en el universo, cuya esencia natural es positivonegativo, bueno-malo, macho-hembra, las explicaciones para estos fenómenos abundan. Hay lugares solitarios de aspecto tenebroso en los cuales se perciben presencias malignas Es un comentario común de Manuel, un poblador que dice haber vivido experiencias sobrenaturales durante sus recorridos por los bosques y llanos en busca de animales salvajes.

La Sucia También conocida en el folclore nacional como La Siguanaba, es el relato común que cuenta don Santos Enamorado. Los hechos acontecidos tenían su escenario en el potrero de La Finca vieja donde los 122


trabajadores llegaban a encerrar ganado y realizar trabajos agrícolas. Don Santos relata con sus especiales matices a quienes buscan pasar un momento con él. ¡Ja! Miren ve. Fue un domingo que mi papá, muy tempranito, me dijo fuera a traer la mula al potrero. A mí no me gustaba ir porque no hay alma que se vea tan temprano. Antes no era como hoy, antes ¡o ibas o ibas! De no ir te caía el chilillo. Pues agarré la jáquima del animal, el tarro de maíz y me fui. Una taza de café era lo único que llevaba en el estómago para ir por el camino del “Cutuquito” que lleva a la Finca Vieja. ¡Ay jodido! Me va entrando aquel frio por los huesos cuando estoy ya cerca. ¿Pero y cómo Tenía que seguir. Miren, ese camino es oscuro, oscuro. Yo que quería llegar rápido y no es que me caigo en la poza. Un hielo aquella agua. Llenita de hojas y mangos caídos. Pues a salir rapidito del agua. ¡Un frio perro! Me quité la camisa para torcerla y llevarla en la mano hasta que se secara. Y no es que escucho a alguien aporreando ropa en las piedras. ¡Va! Dije yo, ¿quién lavará tan temprano?, me pregunté. Se me quitó el frio por un momento y agarré camino por la orilla de la quebrada hasta que veo a una mujer que lavaba. Hermosura aquella mujer. Estaba de espalda, su pelo lisito y largo que no dejaba verla del todo. ¡Qué mujer más linda! Dije. Agarre guevos y me acerque para hacerle plática antes de seguir a la finca y miren, no es que aquella mujer se da vuelta y me mira de frente. ¡Ahí me quedé trabado! 123


Que cara la que tenía. Era la misma muerte. Ahí no más boté la jáquima, el maíz y la camisa que llevaba en la mano. Salí corriendo por aquella vega como cohete de vara prendido. Ni me acordé del animal. Solo escuché a la mujer que se reía, aplaudía y me gritaba: tomá tu teta, tomá tu teta, tomá tu teta… Por fin llegué al plan de los copinoles y me detuve para agarrar juelgo, tuve que sentarme en una piedra porque las rodillas me temblaban como si estuviera trabajando en una máquina de costurar, todavía escuchaba a la condenada mujer carcajeándose allá abajo en la quebrada. La llegada de don Venturita que venía de la isla me regresó el valor, pero al verme todo aturrado me preguntó qué me pasaba. Me miró con los pelos parados como cepillo de alambres. Con voz temblorosa le respondí que me había salido la sucia.

La Mujer de la Alcantarilla En la intersección que se forma entre la calle que conduce a la escuela Luis Bográn con la avenida principal, la que recorre longitudinalmente la aldea de Gualjoco, se encuentra una antigua alcantarilla que por muchos años significó el terror de los vecinos que por ahí transitaban en horas de la noche. Era un lugar despoblado y con abundante vegetación. Desde el callejón que conduce a las pilitas y los pozos se complementa el escenario que produce vibraciones “negativas”. En las noches de invierno, cuando la oscuridad no permitía ver ni lo blanco de 124


las uñas, era toda una proeza transitar por ese lugar. Generalmente los que hacían vida nocturna se agrupaban para pasar acompañados, les daba miedo encontrarse con el fantasma de La Mujer de la Alcantarilla. Quienes tuvieron la mala suerte de presenciar el azoro, describen la escena de la siguiente manera: Apareció una mujer muy alta que cruzó por la calle. Vestía traje blanco que le cubría hasta los pies y se movía sin tocar el suelo. Se fue por el callejón que está por las pilitas y se perdió entre la maleza. Muchos fueron los espectadores del fenómeno paranormal. Pidieron al sacerdote católico hacer exorcismo en el lugar con agua bendita y desde entonces nadie ha vuelto a ver aquel espanto.

Los Niños de la Plaza Don Milton Aguilar hacía guardia en el Hospital de Santa Bárbara en espera de que nazca su segundo hijo, le acompaña su amigo Rubén Enrique Pineda Sagastume que le infunde ánimo y fortaleza en esos momentos de tensión. La enfermera de turno le informó a don Milton que su esposa había parido una saludable niña y que el puerperio 41 transcurre sin complicaciones. Son la doce y media de la noche de aquel 15 de octubre de 1993 cuando ambos amigos se encaminan a pie por la antigua y abandonada calle de tierra para llegar a Gualjoco. Al llegar al Ceibón, escucharon

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Período que transcurre desde el parto hasta que la mujer vuelve al estado ordinario anterior a la gestación.

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voces de niños que venían por el camino que conduce a Inguaya. Ubicados en la bifurcación de la calle, pudieron observar dos niños con ropitas harapientas y pies descalzos que jugaban alegremente. Posiblemente viajaban para Santa Bárbara y sus padres se retrasaron en el camino. Dijo uno de ellos al otro amigo. No le dieron mucha importancia al avistamiento y continuaron su marcha por la calle en dirección norte. Al llegar a la esquina de la plaza se quedaron perplejos. Vieron los mismos niños que estaban jugando y ahora también se reían y daban vueltas sin parar. Los dos amigos tuvieron miedo y de nuevo uno dijo al otro: No compa, esos niños son presencia maligna. A los niños de la plaza también los han visto otras personas y siempre los describen con el mismo aspecto. Aparte de producir miedo también infunden tristeza por el desarraigo y condición paupérrima en que esos infantes se dan a conocer.

La Bestia del Diablo Don Ambrosio Guzmán era muy aficionado a la cacería nocturna y don Juan de Dios Pineda Rodríguez le acompañaba en sus aventuras. Cierta noche se trasladaron hasta la junta de los ríos para cazar tepezcuintes. Pasaron muchas horas subidos en un árbol de jocomicos, muy cerca de la corriente La Zumbadora, en espera de animales para cazar. Ningún animal llegó. Cuando regresaban al pueblo decidieron entrar por el barrio La Coyotera, ahí se despidieron cerca del Ceibón y cada uno se dirigió a su casa. Cuando don Ambrosio estaba próximo a llegar a su vivienda, escuchó gran agitación de una 126


bestia que cruzaba por el puente y buscó ver de dónde venían aquellos sonidos, pero no vio nada. Le dio mucho miedo y apresurando el paso terminó de llegar a su casa, gritó a su esposa quien prontamente le abrió la puerta. Inmediatamente la aseguró con trancas y pasadores. Apenas había entrado cuando un aparente jinete hizo impactar su cabalgadura contra la puerta. Se escucharon ruidos como de un forcejeo que luchaba por entrar a la casa, pero con las puertas bien trancadas no había posibilidad para entrar. Cuenta don Ambrosio que temblaba de miedo por la presencia de aquellos sonidos de bestia infernal con su jinete y decidió rezar las oraciones del Padre Nuestro y Ave María junto con su esposa mientras los ruidos siguieran por la casa en aparente búsqueda por entrar. Escuchaba el resoplido de aquella bestia que no parecía tener sosiego y la terrorífica escena siguió hasta escucharse un torbellino que estremeció los árboles y se llevó la infernal presencia con el primer cantar de los gallos en la madrugada. La vivienda de don Ambrosio no tenía cerco por ningún lado en ese momento, hoy en día es el lugar donde reside don Salvador Bardales.

El Cadejo Es un animal nocturno que aparece en los caminos y parajes sombríos. Quienes han tenido encuentros con ese espanto de la noche lo describen de forma similar como se describe a un perro. Es color negro y, cuando camina, se le escucha traquear las coyunturas. Según la creencia popular es una entidad maligna que cuando se siente amenazado puede llegar a ocasionar mucho daño. La narración hecha por don Abrahán Pineda es la que se escucha con frecuencia: 127


Acostumbraba la cacería nocturna en El Sitio y La Montañita cuando una noche muy oscura me aproximé al paso del tata Juan. Un animal me salió y de inmediato reconocí que era el cadejo. Negro el animal, salió del margen de la quebrada y me acompañó por la orilla del monte hasta llegar al pueblo. No sabía qué hacer, pero no le mostré miedo alguno. Encendí uno de mis puros y lo fumé despacio por todo el camino. Ni me enteré de que lo había fumado al revés. Otros testigos aseguran que el cadejo se cruza por los caminos con sus ojos iluminados como brasas y dejando ir un olor nauseabundo. Otros dicen que aparece en medio de los arbustos de limonarias 42 y por ello este tipo de planta es poco utilizada en sus casas. No te metas con él y no te hará ningún daño. Dicen los pobladores de Gualjoco.

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Murraya paniculata, familia de la Rutaceae.

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TERCERA PARTE: Reseña de Gualjoco

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Nota introductoria El autor advierte al lector que lo escrito a continuación se basa en información encontrada por la vía electrónica, la poca disponible en archivos personales y de otras fuentes. La intención de este apartado es proporcionar el contexto físico e histórico en el cual Tin Tin ha vivido y realizado este escrito.

Fundación Gualjoco se encuentra ubicado cuatro kilómetros y medio al norte de la cabecera departamental de Santa Bárbara43, a orilla de la carretera que conduce hacia la ciudad de San Pedro Sula. Está comprendido dentro del sitio de estancia conocido como: “La Concepción de Ystacapa”. La información documental data del 2 de mayo de 1633, fecha en que el señor Antonio de Mansilla presentó solicitud ante el corregimiento de Tencoa para que le otorgaran título del referido sitio. La solicitud hecha por el señor Antonio pedía además se le hiciera espera de pago por vivir una situación de pobreza. Y digo que yo heredé de mi padre Francisco de Aguilar el citio de estancia que poseo con mi madre Isabel Muños el qual no tenemos titulo en propiedad, y para que se nos de por el Señor Prezte, me quiero componer con su majestad en el valor de el pagando la cantidad en la Real Caja de Comayagua, hasiendoseme espera de dos años por ser hombre pobre. 43

Distancia en línea recta medida desde el parque central de la ciudad hasta el parque de Gualjoco.

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Replico diciendo que demás de su micha pobresa y haver comprado este dicho sitio su Padre al combento y religiosos de Nuestra Señora de la Merced lo bolbia a comprar assi majestas haora44. La petición hecha por Antonio de Mansilla fue aceptada, pagó 30 tostones45 en la Real caja de Comayagua durante los dos años solicitados y logró que se le otorgara el título de propiedad.

Origen del nombre Gualjoco Es difícil saber con precisión de donde proviene el vocablo de Gualjoco. Se sabe que su etimología puede estar vinculada a la diversidad lingüística del área mesoamericana. Una conexión pudiera ser la unión de dos vocablos en lengua lenca46, Wal (wál), que se pronuncia Gual y significa agua y Shoko (zhógo), que se pronuncia Joko y significa blanco. Ambos vocablos juntos, Wal-shoko, suenan como Gualjoco que tendría el significado de Agua Blanca. Otra aproximación puede ser con la lengua náhuatl que tuvo mucha influencia en comunidades indígenas de Honduras después que la colonia española trajera de México a nativos que hablaban esa lengua. El náhuatl todavía se habla y se enseña en algunas regiones de México, es la que tiene mayor número de hablantes 47. Los vocablos cualli, que

44

Archivo Nacional de Honduras. Nombre dado a la moneda de cincuenta centavos. 46 Conozcamos el Lenca, una lengua de El Salvador. Alan R. King 47 Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, México 45

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significa bueno y xocoth48, que significa fruta agridulce, hacen la combinación de Cualli-xocoth con el significado de buena fruta agridulce49. La presencia de jocotes, jobos, tamarindos, guayabas, arrayanas y otras frutas pudieron haber influenciado el nombre de lugar de buena fruta en caso de que su origen se base en la lengua náhuatl. Elizabeth Padilla de Pineda cuenta que su esposo Alejandro tenía conocimiento de un ciudadano español que vivió en este lugar. Su nombre era Gregorio Guajollo, pero suponer que existe una conexión del nombre Gualjoco con este apellido es difícil de constatar. Se plantean dos razones: una es la pérdida del supuesto apellido que no pudo pasar a otra generación, y la otra es que las referencias para encontrar etimologías confiables de apellidos son, en su mayoría, escasas y de carácter comercial. El origen del apellido wal, vocablo proveniente del alemán walda, parece fue utilizado a partir del siglo trece en Mallorca, España 50. Es muy probable que el apellido Guajollo haya sido escrito en forma diferente a su original debido a omisiones o errores de escritura por parte de registradores civiles. Con lo anterior es notorio que buscar la etimología del nombre Gualjoco requiere un minucioso estudio para tener un mejor respaldo documental sobre su origen. Por el momento nos quedan estas tres hipótesis y, para muchos, son las que tienen conexión con las lenguas lenca y náhuatl las más aceptables.

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La spondias purpurea puede tener los nombres de ciruela, jobo, xocote, ciruela de huesito, jocote y cocota (Wikipedia) 49 Gran Diccionario Náhuatl [en línea]. UNAM 50 Sitios de internet sobre heráldica de apellidos.

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Primer uso del nombre Gualjoco El primer uso de este nombre fue para nombrar una quebrada o arroyo de agua. Pudo haber sido antes de la fundación del poblado, que a su vez recibió este nombre por haber sido fundada en el margen de esta fuente de agua. La evidencia que se tiene sobre el nombre de Gualjoco, se encuentra en la descripción de medida y amojonamiento realizada el 5 de mayo de 1633. Esta tuvo lugar en el sitio de estancia denominado La Concepción de Ystacapa. El registro existente de la medición detalla la forma en que se llevó a cabo, los elementos encontrados y la dimensión tomada. “Y volviéndose a poner en las dais. Casas fue midiendo hasta la vanda del sur, y fue midiendo hasta llegar avna quebrada que llaman gualjoco donde estaba un arbol de chaparro en el gual havia una cruz una antigua qe. servia de mojon, y quedó por tal, hubo cuarenta cuerdas”51.

Población de Gualjoco La evidencia de población radicada en la planicie de este lugar existe gracias a los registros en las sepulturas del cementerio que datan de 1780. Sin duda el lugar comenzó a crecer por el atractivo de sus cercanías a abundantes fuentes de agua dulce, a vegas con suelos fértiles y presencia de árboles con abundantes y variadas frutas. También pudo haber existido migración desde otras zonas que habían sido afectadas por eventos naturales, especialmente temblores, en poblados cercanos al vecino país de 51

Archivo Nacional de Honduras.

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Guatemala. El atractivo bondadoso de este paraje pudo conocerse y fomentar la migración a esta área. La mayoría de los que llegaron a Gualjoco eran de habla hispana y dedicados a las actividades agrícolas. Pudo suceder que nativos de otras lenguas olvidaron sus raíces e incorporaron el español como medio de comunicación. Lo que si existió en ese tiempo fue presencia de herederos de la colonia española, llegaron al lugar buscando realizar el sueño de radicarse en un paraíso natural y libre de los males que en ese momento acontecían en el viejo continente, llegaron familias completas y trabajadores para laborar en los campos. Muestra de lo anterior es el registro de solicitud de tierras hecha por Antonio de Mansilla, este menciona ser un heredero de Francisco de Aguilar. Un hecho recién sobre el movimiento de personas en el lugar es una teja de barro encontrada en casa de don Alejandro Pineda. Durante la remodelación de su casa, situada al frente de la plaza de Gualjoco, se encontró la teja con inscripción fechada. catquila 9/01/09=. El fabricante de la pieza pudo tener la práctica de fechar sus productos, aunque no tuviera razón particular para ello. En la zona cercana al hospital general de Santa Bárbara se encuentra la delta de los ríos Cececapa y Cataquila, se unen y luego desembocan en el rio Grande de Ulúa. Desde ahí pudo haberse hecho el acarreo de las tejas de la casa de don Alejandro hacia Gualjoco cercano a la fecha inscrita de nueve de enero de 1809. La presencia de la teja puede sugerir que muchas personas vivían desde esa época en Gualjoco y que contaban con un estatus socioeconómico considerable puesto que las casas techadas con teja de barro eran propias de quienes podían costearlas. 134


Las viviendas con características más estables fueron asentadas alrededor de la que todavía es la plaza comunal. La vivienda de don Alejandro fue remodelada en este siglo XXI y no presentaba daños de ningún tipo. En 1838 el registro de habitantes en Gualjoco era de 186 personas y para el año de 1920 su crecimiento había sido de apenas 126 habitantes para llegar a 312 habitantes con 62 casas. Ochenta y dos años pasaron con un bajo crecimiento de la población. Muchos lugareños tienen recuerdos de los comentarios hechos por sus antepasados sobre epidemias, como el cólera y la tuberculosis, que los primeros pobladores tuvieron y que pudo mermar la población en determinado tiempo. La limitada disponibilidad de tierras también pudo haber sido otro factor para que la localidad tuviera un crecimiento bajo. El señor Patricio Pineda, con rasgos físicos notorios de genética europea, tenía en 1956 la edad de noventa años cuando relataba que su padre, don José María Pineda, fue de los primeros habitantes en Gualjoco. Sus tierras fueron producto de la compra de acciones en el terreno de La Concepción de Ystacapa. La situación de herencia indica que todavía existían herederos de la misma familia que hizo esta primera compra. El derecho del padre de Patricio fue transferido a sus descendientes y de igual forma pudo haber sucedido con la siguiente generación sin que existiera venta, o cesión de propiedades, a otras familias. Sin embargo, es la migración el factor que de mayor forma parece haber incidido en el movimiento de los pobladores de Gualjoco. La búsqueda de mayor educación y mejores fuentes de empleo han sido quizás las dos mayores razones para emigrar de la comunidad. 135


Viviendas en Gualjoco En el periodo entre 1950 y 1960 las viviendas existentes tenían un número impreso en el contramarco de su puerta principal. La organización comunitaria existente hizo registro de cada casa para tener conocimiento de quienes vivían dentro de la zona. El detalle de ese periodo es como sigue. Propietario de vivienda Zona La coyotera Manuel Guzmán: Victoriano Sagastume Guzmán: Epifanio Sagastume: Leonidas Rodríguez . Zona del rincón, o colonia “La 22” Cesáreo Guzmán Martín Calderón Teófilo Leiva . Centro de Gualjoco Isabel Guzmán Fidel Mejía Perdomo Julio Arriaga Claudio Arriaga Saturno Castro Concepción Guzmán Trinidad Chávez Fernández Gabriel Mancía Amelia Arriaga Vicente Pineda Rubén Pineda Florinda Rodríguez Ambrosio Guzmán Osmunda Rodríguez Vicente Chávez Jorge Zaldívar Daniel Trochez Dolores Guzmán Martín Chávez 136

Habitantes 12 7 7 6

7 10 8

deshabitada 8 6 6 8 5 9 9 1 10 5 3 9 6 10 13 5 1 4


Propietario de vivienda Juana Pula Chávez Patrocinio Guzmán Hilaria Guzmán Santiago Enamorado Petrona Pineda Nicolás Pineda Federico Pineda Santos Pineda Valentina Sagastume Octavio Trochez Mateo Pineda Justina Rivera Santos Castro Humberto Guzmán Manuela Rodríguez Patrocinio Guzmán Vicente Guzmán Jesús Guzmán Tomas Rápalo Adela Guzmán Cruz Perdomo Cecilio Enamorado Rudesindo Calderón Antonio Pineda Rodríguez Gonzalo Aguilar Pineda Trinidad Andara Dora Leiva Caridad Guzmán Salomón Pineda Mariano Mejía Máxima Rivera Venancio Pineda Facunda Andara Hilario Guzmán Silverio Sagastume Pedro Pineda Antonio Pineda Enamorado Balbina Guzmán Trinidad Andara Eulogio Andara

Habitantes 5 6 1 6 7 5 2 6 7 3 7 8 5 6 6 deshabitada 6 7 9 4 5 3 4 8 14 10 4 4 11 2 3 6 6 4 7 7 8 1 deshabitada 7 137


Propietario de vivienda Eulogio Mejía Perdomo Juan Sabillón Manuel Sabillón Juan Mejía Tomasa Rivera Justina Mejía Graciela Rivera Guadalupe calderón Eligio Guzmán Lorenza Guzmán Santos Enamorado La Reja El Cabildo (escuela, iglesia, centro social) Felipa Pineda Rodríguez Juan de Dios Pineda Rodríguez Elvira Castillo Octavio Leiva José del Milagro Leiva Marciano Leiva Céleo Pineda Fernández Narcisa Rápalo Cristóbal Guzmán Delfina Guzmán Teodosio Guzmán El Rastro . Personas sin vivienda Chon pajarito (personaje popular músico de acordeón) Nando (discapacitado)

Habitantes 7 6 2 10 1 7 10 9 10 4 7 Público público 5 8 1 7 4 10 2 10 8 3 8 Público

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Total: 91 viviendas, 536 habitantes

La Plaza de Gualjoco A finales del siglo dieciocho los primeros habitantes de Gualjoco construyeron viviendas de manera elemental y dispersa. Los parajes eran conocidos como los de Tata Gil, Tata Juan, Pimienta, Palmar, Melchor y Finca Vieja. La existencia de fuentes de 138


agua dulce y terrenos fértiles en dichos lugares, ofrecieron a sus habitantes un hábitat amigable para que la vida familiar se desarrollara en armonía con la naturaleza. La existencia de árboles frutales, tales como mango, aguacate, zapote, níspero y urraco, fueron de gran atractivo para sus primeros habitantes. En la primera década del siglo diecinueve se concentra la población donde es actualmente Gualjoco. Los fundadores tuvieron la visión de diseñar una plaza central en torno a la cual se construyeran las primeras viviendas que fueron en general de bahareque. Trazaron dos avenidas con orientación Norte-Sur que recorren longitudinalmente por toda la aldea, pero no trazaron calles en ese momento. Se ubicaron lugares para edificar estructuras de uso público como el cabildo, la reja (cárcel) y el rastro. Cien años después en la plaza aún se encontraban árboles de guayabo Esto lo expresa don Pablo Guzmán Reyes de su difunto padre Jesús Guzmán. Algunos vecinos hacían pozos para que los cerdos se bañaran y, tanto las bestias como el ganado vacuno, apacentaban en la plaza como si fuera potrero. El lugar permanecía en condiciones poco aceptables para el esparcimiento de los pobladores. En pleno siglo veinte las condiciones seguían siendo las mismas, aunque ya los guayabales habían desaparecido. En diversas ocasiones la plaza se alquiló para el funcionamiento de circos ambulantes que dejaban como secuelas agujeros, fosas sépticas, lodo y destrucción de la grama. Hubo uno de los circos que, dentro de su programa de espectáculos, enterró vivo en la plaza al legendario payaso triqui-traca. Se convirtió así en el primer sepultado que regresó vivo 139


del más allá. Después de tanto maltrato y contaminación, una incontrolable maleza creció que se mantuvo por mucho tiempo hasta que el señor Mario Pineda Arriaga asumió como proyecto personal revertir el daño provocado. Dentro de sus diversas acciones, logró el control de la maleza y que la grama creciera nuevamente para convertirse en lo que hoy es, una plaza sin árboles y abierta donde los vecinos la comparten y mantienen. Los reducidos conocimientos sobre urbanismo de los pioneros dieron buen resultado en la planicie donde hoy se ubica la plaza. El parque natural sigue donde empezó, en el centro de Gualjoco. Su perímetro abarca el área aproximada de una manzana52. El tapete de grama resiste prolongadas sequías gracias al cuidado de sus habitantes y es considerada la primera huella de este pueblo. Por esa alfombra color esmeralda se pasearon “piecitos” de muchas generaciones de niños y niñas que disfrutaron las delicias de jugar en un campo limpio y verde. Los enamorados vieron desfilar sus promesas de amor embriagados por la magia de ese entorno natural en juego con el bosque de pinos del visible cerro hacia el Este. Ha sido el escenario de eventos festivos, políticos, deportivos y religiosos. En los recuerdos de muchos está viva la imagen de la avioneta color rojo y plateado que el legendario aviador de Atima, Marco Tulio Arriaga, intentó aterrizar en la plaza por la década de 1950. Las dimensiones no le permitieron realizar tal proeza. La plaza fue convertida en capilla ardiente al aire libre para llevar a cabo el velatorio de Rubén Enrique Pineda Sagastume. Sus familiares y amigos le brindaron esa

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Medida de origen español que equivale a 6,899 metros cuadrados

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honra fúnebre en el mismo lugar donde Quique jugó de niño e hizo volar sus ilusiones de adolescente. En el año 1985 algunos vecinos se propusieron edificar un parque lleno laberintos, jardines bordeados por avenidas de concreto y un punto de convergencia en el centro. Para tal efecto buscaron el apoyo financiero por medio del abogado José Efraín Bu Girón, originario de Santa Bárbara, que se desempeñaba como presidente del Congreso de la República de Honduras. El abogado Girón tuvo la anuencia para tal iniciativa, sin embargo, un consenso vecinal concluyó que la riqueza de la plaza era precisamente la libertad que da el espacio abierto para realizar cualquier actividad. La plaza se salvó de ser modificada al tener Gualjoco una organización que somete a discusión cualquier iniciativa local. El abogado Girón visitó la plaza años después cuando realizaba un viaje de turismo, se hacía acompañar por un grupo de familiares y se detuvo en Gualjoco para saludar a conocidos. En ese momento pudo apreciar la plaza de la que había recibido la petición para su transformación. El paisaje del tapete verde esmeralda en las gramas y las casas de bahareque con teja de fondo le impresionó tanto que exclamó: ¡Es una verdadera joya este lugar, luchen por conservarlo! En 1988 hubo otro movimiento para construir el templo católico en el centro de la plaza y de igual forma no pasó por la aprobación de la organización local. La institucionalidad de Gualjoco se ha manifestado a través del Patronato Pro-Desarrollo que cuenta con personería jurídica y hace planes de desarrollo con vigencia de veinte años plazo. Sus colaboradores 141


activos han permitido que se conduzcan, con aceptación de la población, los destinos de la comunidad. Por la fortaleza de esta organización es que no se ha permitido la modificación de la plaza con aprobación de su población. Posterior a los dos intentos por realizar cambios en la plaza, se inició una campaña con el objetivo de concientizar la conservación y mantenimiento de esta joya que es el emblema del lugar. Un pequeño muro perimetral y cultivo de plantas ornamentales para embellecerla es lo que se ha realizado en los últimos años. Para celebrar las fiestas de fin de año se instaló un árbol de metal de gran altura en el centro sin que quite espacio para las actividades diarias de esparcimiento y sin hacer daño al engramado. Su espacio abierto y libre de obstáculos lo presenta como un lugar único entre muchos otros espacios públicos. Se ha convertido en atracción que disfrutan propios y extraños.

La Quebrada de Gualjoco Esta quebrada ha formado parte de la vida cotidiana de los habitantes de Gualjoco. Representó un bien de muy alto valor al ser fuente de agua para consumo humano y animal, y para uso doméstico en limpieza personal y lavado de ropa. En tiempos de lluvia su nivel de agua subía y brindaba oportunidad para nadar y compartir tiempo de ocio. Desde la vega de Daniel (actual colonia Suyapa) los lugares de la quebrada para disfrutar tomaron los nombres de Poza Larga, La Laja, El Roble, El Horno, Las Escaleras, El Pilón, El Almendro, Pila del Aguacate, El Raizón, La Poza del Lagarto, El Mango, La Esquina y El Paso del Tata Juan. Sus aguas permanecían limpias 142


durante todo el año y podía ser utilizada con seguridad. Un puente a base de piedra, cal y arena (cal y canto) fue construido sobre esta quebrada para dar continuidad a la carretera nacional. Inicialmente el puente tenía la ubicación donde está la poza de El Roble, ciento cincuenta metros al sur del puente actual, sin embargo, la quebrada destruyó el primer puente cuando aún estaba en construcción. Algunos vecinos de mayor edad tienen el recuerdo del verano inclemente y gran hambruna cuando se inició la construcción del primer puente. La mano de obra no calificada fue exigida a la comunidad, se obligó a muchos para colaborar y sin ser remunerados. Los trabajadores se alimentaban con dulce de panela y tortillas proporcionadas por algunos hogares que tenían mejor condición económica. Don Indalecio, uno de los obligados a trabajar, mayor de los sesenta años de edad, viviendo en condiciones de pobreza y con poca alimentación, dio parte de su vida por el puente. Fue citado por la autoridad local de Santa Bárbara para trabajar en el puente y atendió el llamado para cumplir con el requerimiento. De no haber atendido el llamado hubiera tenido que cumplir una condena por desobediencia civil. Los relatos sobre él muestran lo duro de las condiciones en ese tiempo para las personas de mayor edad, con pocos recursos económicos y desamparados por familiares y sociedad. Las jornadas de trabajo vividas por él eran tan duras que lo hizo rogar a Dios para que el puente fuera derribado por una crecida de la quebrada. Una de tantas noches después a este desesperado ruego, en pleno mes de abril, una gran tormenta cayó por largas horas sobre Gualjoco. Desde muchos lugares se podía escuchar la furia del agua a su paso por la quebrada y el gran estruendo 143


que provocó la caída del puente en construcción y el arrastre de los materiales rio abajo. Los ruegos de don Indalecio quedaron en la memoria de Gualjoco como signo de esperanza para quienes claman por justicia ante el desamparo, la pobreza y la explotación humana.

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Actividad económica La producción agrícola y ganadera es la que predominó en la zona como fuente de alimentos e ingresos. Los cultivos eran en su mayoría de maíz, arroz, frijoles, ayotes, habichuelas, plátanos y frutales. La producción agrícola en la zona aseguró por mucho tiempo la alimentación de los hogares. Hoy en día continúan las cosechas de dos principales granos, maíz y frijoles. Se logra en los meses de mayo-junio, cosecha de primera, y la segunda después del breve periodo sin lluvia (canícula) a partir de agosto. A esta última cosecha se le denomina postrera como en el resto de Honduras. El cuidado de animales incluía en su mayoría las aves de corral y el ganado vacuno en zonas abiertas de pastoreo. Hoy en día mucha población de la zona residente realiza actividades diferentes a la agricultura, aunque esta representa una de sus tres principales con 4.3% de los pobladores dedicados a este rubro. El comercio agrupa a la cantidad mayor de personas, 12.3%, y el sector de construcción a otro grupo considerable, 7.0%53. Hoy en día Gualjoco comparte el espacio urbano con la ciudad de Santa Bárbara y tiene características económicas similares.

Reforma agraria en Gualjoco (1976) Conversaba Luis Alonso Aguilar Chacón con algunos vecinos al frente de su casa cuando don Antonio Pineda Enamorado llegó desde el Barrio Abajo para dar una noticia importante. En la zona 53

Censo 2013 para la ciudad de Santa Bárbara. Instituto Nacional de Estadisticas de Honduras.

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Inguaya, donde los agricultores de Gualjoco tenían sus cultivos, miembros de la Unión Nacional de Campesinos (UNC) habían invadido las tierras. Sin mucho esperar, Raúl Antonio Rápalo Enamorado, junto a Luis Alonso, plantearon una propuesta para tomar acciones inmediatas y asumir la iniciativa de hacer frente al conflicto agrario que despertaba. Se organizó el Grupo Independiente de Campesinos de Gualjoco y se buscó asesoría de los abogados Juan Ángel Lanza Leiva, Ángel David Reyes Aguilar y René Oswaldo Pineda para los procesos necesarios. Los abogados asistieron a la primera asamblea del grupo independiente que se realizó en el salón de sesiones de la escuela local Ingeniero Luis Bográn Morejón y, a su cierre, llegó por sorpresa una comisión del Instituto Nacional Agrario (INA) y otra por parte del grupo Organizaciones campesinas (CONARA). El abogado Armando Matute Fortín fue quien encabezó aquella visita y dieron los lineamientos para el procedimiento jurídico que debía seguirse. EL INA proporcionó su primera capacitación sobre este tipo de eventos y sobre lo necesario para formar una institución jurídica sólida que diera continuidad a las primeras acciones. El grupo de Gualjoco se constituyó en Empresa Asociativa de Campesinos y comenzó la producción agrícola con gran entusiasmo y con la mirada puesta en el desarrollo por la vía del trabajo colectivo. El primer cultivo de maíz del grupo organizado se realizó en mayo de 1976 y recibió asistencia técnica por parte de la Secretaría de Recursos Naturales. El Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (BANADESA) proporcionó el apoyo financiero para este primer emprendimiento y permitió lograr excedentes económicos de esta 146


primera cosecha. La gran cosecha de maíz, producida por la comunidad de Gualjoco bajo este nuevo esquema, motivó un mayor ímpetu laboral, de cooperación y de progreso. La mecanización de actividades agrícolas se logró gracias a la adquisición del tractor marca “David Brown”, modelo 1210. Este contaba con equipo completo de aradura, sembradora y desgranadora de maíz. El transporte de carga y personas se lograba gracias a un camión que también formó parte del equipamiento para la producción. Se llevó a la plaza el tractor con la desgranadora mecánica que podía procesar cincuenta quintales de maíz por minuto y aminorar los tiempos de procesamiento del maíz cosechado. Los granos salían limpios para su consumo, o almacenamiento, mientras la tusa salía en condiciones aptas para ser consumida por el ganado. Luis Alonso recuerda lo impresionante que fue ver a la comunidad involucrada en el proceso productivo y ver los beneficios que recibían por su trabajo. La experiencia exitosa permitió la promoción de un proyecto de cultura basada en la equidad, solidaridad, honestidad y autosuficiencia como ejes transversales para un estilo de vida en armonía con la naturaleza con fines limitados de lucro. En 1979 la producción ya se había diversificado y se comenzó a cultivar arroz y cuidar mayor cantidad de ganado vacuno. Un tractorista llamado Edmundo, quien preparó el terreno por primera vez, comentaba en ese tiempo: Esta comunidad tiene en sus manos el patrimonio para su existencia, si con estas tierras no se levantan, vayan buscando para donde irse. 147


Como en todo proceso de reforma, también existieron fuerzas antagónicas e interesados en hacer fracasar el proyecto. Aparecieron colusiones con terratenientes, o adversarios ideológicos amantes del individualismo económico, que terminaron por desestabilizar a la empresa de campesinos. La membresía se vio reducida hasta quedar solo un trece por ciento de los iniciales miembros. La organización productiva tuvo el propósito inicial de modernizar las actividades agropecuarias y consolidar la estructura patrimonial que garantizara la seguridad alimentaria y laboral de Gualjoco. Al final solo quedó un minifundio improductivo en manos privadas. Este relato quedaría inconcluso si no se mencionan a los protagonistas de tan importante momento histórico.

Empresa Asociativa de Campesinos Gualjoco − − − − − − − −

Luis Alonso Aguilar Chacón. -secretario general Trinidad Chávez Fernández. presidente Hernán Antonio Ríos. - vicepresidente Raúl Antonio Rápalo Enamorado. tesorero Gonzalo Aguilar Pineda Emilio Aguilar Pineda René Efraín Aguilar Chacón Salomón Pineda Enamorado

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José Julio Guzmán Lucio Guzmán René Wilmer Guzmán Muñoz Santos Enamorado Pedro Hernández Constantino Pineda Ángel Pineda Sabillón Gabriel Mancía Guzmán Benjamín Mancía Guzmán Ramón Mancía Guzmán Fernando Chávez Pérez Virgilio Chávez Pérez


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Ramón Pineda Aguilar Antonio Chávez Fernández Ramón Guzmán Mejía Hilario Guzmán Silverio Sagastume Pablo Sagastume Pedro Pineda Sabillón Justiniano Mejía Guzmán Evaristo Guzmán Manuel Guzmán Mejía Antonio Pineda Enamorado Ramón Pineda Andara Raymundo Fernández Chávez Abelino Andara Sabillón Bertrán Andara Sabillón Eulogio Mejía Juan Sabillón Torres

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Epifanio Sagastume Santos Guzmán Rodríguez Ubaldo Fernández Román Fernández Elías Arriaga Fidel Mejía Perdomo Justiniano Mejía Perdomo Martín Calderón Guadalupe Chávez Calderón Ubence Mejía Maximiliano Caravantes Donaldo Caravantes Pablo Guzmán Sagastume Benjamín Guzmán Sagastume Felipe Nery Perdómo Manuel Rivera Fidel Rápalo Marco Aurelio Chávez Jorge Zaldívar Guzmán Gabriel Aguilera José de la Cruz Muñoz Guzmán Miramor Guzmán


Patronato de Gualjoco en 1986 En el año de 1986 asumió la conducción del patronato un nuevo grupo de ciudadanos que se comprometieron con la comunidad de la misma forma que los anteriores. Gracias a la gestión de este nuevo grupo se dio inicio a los trabajos de restauración del puente, acueducto la Finca, la ampliación del cementerio, y la construcción del templo católico y alcantarillado sanitario. El equipo humano que hizo posible estos proyectos fue apoyado por jóvenes de gran entusiasmo y conducidos por Luis Alonso Aguilar Chacón. Fue un equipo de trabajo que hizo posible alcanzar muchos sueños de los pobladores en tener una comunidad con mayor bienestar y equidad para el bien de todos. Se mencionan algunos de los que fueron parte de ese equipo de trabajo. Jorge Paz Muñoz, José Lorenzo Pineda Rápalo, Marco Antonio Pineda Arriaga, Antonio Andara Rodríguez, Pablo Guzmán Reyes, Odilio Zaldívar Guzmán, Eugenio Zaldívar Guzmán, Iris Janeth Enamorado Rodríguez, Reina Isabel Pineda Chávez, Marta Judith Leiva Chávez, Corina Leiva, Joaquín Guzmán Pineda, Roberto Guzmán Pineda, Abel Guzmán Muñoz, Miguel Guzmán Pineda, Luis Castro, Lelis Leiva Enamorado, Pedro Guzmán Rivera, Santana Castro Arriaga, Reinaldo Guzmán Pineda, Armando Pineda Pineda, Guillermo Mazier, Marta Judith Enamorado Rodríguez, José Antonio Pineda Peña, Julia Aguilar Chacón, Eva Guzmán Pineda, Santos Pineda Serrano, José Teófilo Leiva Perdomo, Guadalupe Chávez Calderón, Jacinto Guzmán Andara, Victoriano Sagastume Guzmán, Pedro Alcántara Muñoz, Milton Antonio Aguilar Chacón, Maribel Arévalo, Baudilio Paz. 150


Sindicalismo en Santa Bárbara La mayor parte de la actividad laboral de Tin Tin se la dedicó a la Secretaría de Salud. Formó parte del equipo de trabajo que da vida al hospital de Santa Bárbara. Tin Tin expresa su gran satisfacción de haber tenido la oportunidad de servir a muchas personas que a diario llegaban, y llegan, a este centro asistencial en busca de alivio para sus dolencias. Cuando fui aceptado como empleado permanente de la Secretaría de Salud en el año 1980, también fui reclutado por la seccional número tres del SITRAMEDHYS 54. Desde ese momento me consideré militante activo y me mantuve así hasta el día de mi retiro en el año 2016. Como muchos podrán calcular, toda una vida económicamente activa, sin embargo, con pocos recursos económicos al final de mi vida laboral. Tin Tin desborda de emoción al mencionar las heroicas luchas que, como trabajadores del SITRAMEDHYS, se libraron en la búsqueda de beneficiar a la clase trabajadora y al pueblo general que era atendido por el sector salud en Santa Bárbara. La década de los años 80 transcurrió en el fragor de la guerra fría, una lucha ideológica y política entre dos grandes imperios con la finalidad de controlar el poder mundial. En esta década Tin Tin recuerda las estrategias del imperio capitalista para implementar la Doctrina de Seguridad Nacional, doctrina que enfrentó al Estado con los movimientos populares debido a la sistemática violación de los derechos humanos. En este contexto, el SITRAMEDHYS fue 54

Sindicato de Trabajadores de la Medicina Hospitales y Similares

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siempre protagonista emblemático de luchas al lado del pueblo. Durante esta tormentosa década, el sindicato formó parte de grandes batallas junto a centrales obreras, defendían a los trabajadores de la amenaza sectaria del bipartidismo político. La lucha en ese momento iba más allá de la defensa de los derechos puramente laborales, buscaba además el afianzamiento de los principios doctrinarios de la organización. Tin Tin tuvo la satisfacción de compartir la lucha sindical junto a líderes locales y nacionales. Entre muchos otros se encuentran Marlon Roberto Rodríguez Madrid, José Benjamín Orellana Madrid, Miguel Ángel Mejía Maldonado, José Teófilo Leiva, Leonel Patrocinio Enamorado Rodríguez, Edmundo Orlando Bueso Paz, Pedro Moreno, Céleo Álvarez Casildo, Levi René Madrid, Marvin Ruiz, Ernesto Membreño. También la mujer estaba representada en el movimiento sindicalista de manera muy destacada, mujeres como Alba Adriana Vásquez, Martha Suyapa Gómez, Lourdes Suyapa Orellana Rodríguez, Himara Espinoza Urquía, Ana Rosa Argeñal Fernández, Lourdes Suyapa Muñoz, Cándida Rosa Erazo, Yolanda Molina e Igna Laboriel de Mena, entre muchas más, comparten honores por tantos logros obtenidos. La seccional número tres de Santa Bárbara ha sido semillero de dirigentes que han formado parte de organizaciones a nivel nacional e internacional. Muchos figuran como miembros destacados en la Junta Directiva Central y en la Internacional de Servicios Públicos. Actualmente el compañero de Tin Tin Miguel Ángel Mejía Maldonado se destaca como figura prominente y aporta valiosos conocimientos a niveles organizativos altos. 152


Luchar por las causas nobles ha sido un imperativo para todos y todas. Ese eterno batallar es lo que le ha proporcionado gran deleite al sentir que suspira junto a muchos que buscan alcanzar estados de grandeza para el ser humano. Los conflictos generados durante los años 80 y 90 sirvieron para fortalecer lazos de solidaridad con organizaciones obreras, profesionales, estudiantiles y comunitarias. En esa época se formó una estructura conjunta que llevó por nombre “Coordinadora Cívica De Organizaciones Populares” con el doctor José Adalberto Mejía como líder principal. Para Tin Tin las causas de la lucha no han perdido vigencia. Continúa para buscar el equilibrio económico y evitar la profundización de modelos que tienen como estrategia la privatización de servicios públicos. Los derechos laborales, la seguridad y la previsión social han disminuido considerablemente y se pone en riesgo la seguridad de la nación por estar lejos de lograr un compromiso de la población para proveer servicios a precios acordes a la realidad económica en que se vive.

Servicios básicos y saneamiento Por muchos años el suministro de agua para consumo humano dependió de los riachuelos, manantiales y pozos cercanos. Los nombres de estas fuentes tomaron nombres de objetos que predominaban en el lugar o de la persona que residía más cerca. Nombres como: La Piedra, Higo, Pimienta, Ramada, Melchor, Tata Gil, Estiquirín, Mango, Ciruelito y otros, eran muy comunes entre la población de Gualjoco. Las aguas se mantenían limpias, aunque con necesidad de mayor tratamiento para su potabilidad. Completar el proceso para potabilizarla no estaba ni en el 153


conocimiento ni en la capacidad económica de la población. Fue a partir de 1950 cuando la población utilizó tuberías para realizar conexiones de agua desde las fuentes de agua hasta sus hogares. La gestión del sistema actual para toda la comunidad cuenta con dos fuentes de agua de capacidad limitada para la demanda actual. Se requiere un rediseño de la red para mejorar la distribución de presiones hidráulicas, y aumentar la capacidad de captación y almacenaje para los tiempos de sequía. También es notable la urgente necesidad de concientizar a la población sobre la necesidad de mejorar la eficiencia en el consumo de este vital líquido. La zona se encuentra en un área de alta influencia orográfica por la cercanía a cuerpos de agua abundante, esto hace que la población perciba el agua recibida por tuberías como algo que puede dejarse ir sin que esta haya recibido al menos un uso. En este momento la provisión de agua por tubería es posible solo el 25% del tiempo, en horas de la mañana y horas de la tarde, y la calidad de esta no se recomienda para consumo humano. No es potable55. La deposición de excretas y aguas servidas ha ido cambiando en función del crecimiento poblacional de Gualjoco. Es aceptado pensar que la deposición de excretas fue al aire libre en los comienzos de esta comunidad, pero con el crecimiento de viviendas esta práctica cambió. Los habitantes comenzaron a construir letrinas dentro de sus terrenos y levemente alejadas de los espacios habitables. Las aguas servidas no eran muchas y los patios traseros, con plantas y humedales, cumplían la labor de absorber los desechos. Los productos de limpieza en ese 55

Agua potable es aquella que el ser humano puede beber sin riesgo alguno. OMS

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tiempo eran reducidos, producidos localmente y de origen natural, su contaminación podía ser tratada con la simple deposición al suelo o a los humedales. Con la llegada del agua por medio de tuberías la situación de saneamiento se agravó, los hogares comenzaron a producir cantidades enormes de aguas servidas que luego depositaban en las escorrentías naturales, muchas de ellas se iban por las calles de Gualjoco. Los pobladores vieron esto como normal por muchos años, pero con el tiempo el panorama se volvió intolerable para muchos. Fue en recientes años, la década de los ochenta, cuando líderes locales gestionaron, con la institución Plan en Honduras, la construcción de una red recolectora de aguas servidas. Hoy en día la comunidad cuenta con alcantarillado que recolecta las aguas servidas, sin embargo, éstas no reciben ningún tratamiento. Al igual que con el agua potable, se requiere concientizar a la población de la necesidad de asumir el costo para la construcción del sistema de tratamiento y del costo de mantenimiento posterior para tratar aguas servidas previo a ser depositadas en los cuerpos de agua naturales. La comunidad recuperaría sus riachuelos naturales donde se podrían gestionar parques naturales.

Acueducto La Finca (1966) Con el apoyo de la Alianza para el Progreso, y con la participación unánime de la comunidad, en el año 1966 se inician los estudios para la construcción del acueducto La Finca. Para tal propósito se contrató al ingeniero de origen mexicano Abel Zurita quien, acompañado por un ingeniero voluntario del Cuerpo de Paz, realizó el estudio topográfico y dirigió la posterior construcción de la obra. El líder 155


comunitario para la construcción fue el perito mercantil Juan de Dios Pineda Rodríguez. La tubería inicial de poliducto fue adquirida en la república de Nicaragua y ésta no contaba con las especificaciones requeridas para soportar las presiones en muchas partes del sistema. El mayor problema que la comunidad enfrentó con este acueducto fue la constante rotura de tubería. Las reparaciones eran constantes y se realizaban de forma empírica con tiras de neumáticos o tubos para llantas. La cuesta de El Laurel y la bajada de Los Pedernales fueron famosas por el nivel elevado de presión que la tubería experimentaba. A pesar de las vicisitudes materiales y económicas para su construcción, el acueducto aportó vida a la comunidad por mucho tiempo. Los beneficios fueron enormes y se constituye en hito para la existencia y crecimiento de Gualjoco. La represa, o tanque de captación, fue construida por los señores Agustín Midence, Wilfredo Midence y Enrique Cerrato en el año 1968. Dejaron esculpidas sus iniciales en las piedras que sirven de losa frontal a la edificación.

Acueducto Río Chiquito (1982) Fue construido en el período comprendido entre 1982 a 1985 durante la gestión de los líderes comunitarios Saúl Castellanos Rápalo y Miguel de los Santos Aviles Mejía, todos miembros de la junta directiva del patronato pro-desarrollo de Gualjoco. El acueducto de río Chiquito, debido a la distancia y topografía de su recorrido, está considerado como un megaproyecto. Su construcción requirió de un equipo humano de gran capacidad física para la época en que hizo. Se nombró una Junta 156


Administradora que la integraron: Lelis Leiva Enamorado, Antonio Andara Rodríguez y René Efraín Aguilar Chacón. Estos imprimieron de categoría institucional a la administración de los bienes y servicios de la comunidad.

Alcantarillado sanitario (1992) Con la cooperación de la Institución Plan en Honduras se dio inicio al proyecto de alcantarillado sanitario. Las condiciones de insalubridad, ocasionadas por la disposición de aguas servidas en suelos abiertos, calles, y cuerpos de agua cercanos, crearon la necesidad urgente de llevar a cabo su recolección y deposición fuera del espacio de la comunidad. Su construcción comenzó sin contar con todos los recursos para la totalidad del sistema. La planta para tratar las aguas servidas quedó fuera de este primer proyecto. El proyecto inicia con la donación de tuberías y accesorios proporcionadas por Plan de Honduras. El diseño hidráulico inicial para la construcción ya había sido elaborado, pero requería un ingeniero para asegurar la construcción y el funcionamiento adecuado de la obra. La comunidad se declaró en reunión permanente hasta que se tomó la decisión de dar inicio a las obras. La reunión tuvo lugar en la escuela Ingeniero Luis Bográn Morejón, donde los miembros del comité celebraron además el advenimiento del año 1993. Los participantes de esta reunión fueron: Jorge Paz Muñoz, quien presidía el comité; Armando Pineda. José Lorenzo Pineda, Guillermo Mazier, Luis Alonso Aguilar Chacón, Marco Antonio Pineda Arriaga, los maestros en construcción Baudilio Paz y Milton Antonio Aguilar Chacón. Edelmira de Mazier tuvo el detalle de llevar un banquete de tamales con café. Los presentes 157


asumieron la responsabilidad de llevar adelante el proyecto y se contó con los conocimientos técnicos en construcción de Jorge Paz Muñoz, Luis Alonso Aguilar Chacón, Baudilio Paz y Milton Antonio Aguilar Chacón, Se buscó la cooperación del ingeniero Oscar Alvarado quien contaba con equipo de topografía completo para los trabajos de construcción. El ingeniero Alvarado estuvo muy anuente, fue de gran apoyo y se convirtió en el brazo derecho durante el proceso de construcción. La cooperación de los vecinos fue limitada y por ello fue necesario evaluar otras opciones para continuar con las obras. La profesora Maribel Arévalo estableció contacto con el general Luis Alonso Discua Elvir, quien se desempeñaba como jefe de la Fuerzas Armadas. La respuesta fue positiva por parte del cuerpo castrense y se logró contar con una retroexcavadora que fue traída desde la Mosquitia para apoyar las obras de construcción. Esta acción fue clave para continuar, la profundidad de las zanjas, y la consistencia rocosa del terreno, limitaban el uso de personas para los trabajos de excavación. El alcantarillado se puso en funcionamiento solamente con la red colectora principal. Los actos de inauguración se llevaron a cabo el 18 de junio de 1995 y la comunidad agradeció la presencia de representantes del instituto castrense por haber sido ágiles en dar respuesta a las peticiones de la comunidad. A los actos se hizo presente el coronel Julio Armando Pavón, subjefe del estado mayor conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, quien llegó acompañado por los comandantes regionales de otras regiones del país. Han transcurrido 23 años desde la construcción de la red recolectora de aguas

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servidas y la planta de tratamiento aún no ha sido posible construirla.

Servicios de salud Gualjoco se ha beneficiado de los servicios de salud que son provistos en la ciudad de Santa Bárbara. Las primeras, y principales, acciones de salud realizadas en la zona fueron de carácter regional y para el control de vectores, especialmente los que trasmiten la malaria. Por mucho tiempo fue el Servicio Nacional de Erradicación de la Malaria (SNEM) el que hizo provisión de estos primeros servicios de salud. Posterior a esto fue el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social el que proveyó recursos para los programas de vacunación y control de la tuberculosis. Equipos móviles de Rayos X, así como para el análisis clínico eran parte de los recursos utilizados. La provisión de servicios de salud clínica, y hospitalaria ambulatoria, fue por mucho tiempo provista por médicos particulares. El 7 de diciembre de 1957 fue inaugurado el Hospital Santa Bárbara Integrado que vino a brindar servicios públicos de salud a la población general y de carácter gratuito. La práctica de medicina alternativa ha sido común en la localidad y, en tempranos comienzos de la comunidad de Gualjoco, eran las parteras56 las que atendían a mujeres por parir. Las señoras Marianita Guzmán y Nicolasa Andara fueron por mucho tiempo quienes cumplieron esta formidable labor. La figura del sobador 57 también existía y era Gabriel

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Mujer que, sin tener estudios o titulación, ayuda o asiste a la parturienta. (Real Academia Española, RAE) 57 Persona que trata dislocaciones de huesos y realiza masajes curativos (ídem, RAE)

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Mancía era un personaje que daba solución a algún vecino cuando sufría de fractura o torcedura.

Energía eléctrica (1975) Hasta el año de 1975 Gualjoco dejó de utilizar el ocote y gas kerosene para que la gente se alumbrara por las noches. Es de destacar el hecho que la zona se encuentra a pocos kilómetros (km) de centrales hidroeléctricas que proveen energía al país. A 23 km y hacia el suroeste se encuentra la hidroeléctrica El Níspero; a 29 km al noreste la de Río Lindo; y a 53 km al Este la más grande, Francisco Morazán (El Cajón). La ciudad Santa Bárbara fue la primera en conectarse a la red de energía eléctrica, para luego ir incorporando nuevos sectores. Es notorio que la red que provee a Gualjoco requiere actualización, la calidad del servicio ha disminuido y la demanda de este recurso ha crecido conforme lo hace la población. Del foco incandescente de baja potencia que se utilizaba para iluminarse solo por las noches, ahora se ha pasado al uso de innumerables equipos domésticos e industriales.

Caminos terrestres Hasta la década de 1920 el movimiento de personas y carga se realizaba a pie, o por medio de animales (bestias). Esto fue a nivel nacional y no solo de Santa Bárbara. La construcción de caminos para que vehículos circularan sucedió de forma lenta y a medida que las rutas tuvieran mayor demanda de transporte. La calle “negra”, o pavimentada, surgió en nuestro país en la segunda década del siglo XX. La carretera que unía Santa Bárbara con el norte del país sigue el mismo recorrido que el de la actualidad. 160


Al momento de su primera construcción se hizo un ramal para comunicar a Inguaya, la Isla, Loma Larga y San José de Colinas. El río Ulúa, de gran caudal en el tiempo de los primeros caminos, está al paso entre Santa Bárbara y ambos ramales y se utilizaba una balsa para el paso de personas y carga. Durante mucho tiempo dos camiones grandes se hicieron famosos por las travesías realizadas, El Sixaola y El Palma Real, sus propietarios eran originarios de San José de Colinas y tenían la ruta que iba y venía de entre este municipio y San Pedro Sula. El Río Ulúa era el punto neurálgico para transportar a las personas y mercaderías. Durante la temporada lluviosa, los viajantes junto a sus automóviles cruzaban el rio subidos a una balsa o embarcación para luego continuar con su itinerario. Otra de las formas de cruzar el Ulúa era por medio de un andarivel, o canasta aérea. Este utilizaba un cable de acero que se amarraba a grandes árboles de Guanacaste en ambos lados del río. Por esa canasta se podían transportar solo dos personas, aunque su función principal era medir el nivel de las aguas que tenía el rio. Santa Bárbara formó parte de las rutas aéreas realizadas por la extinta empresa nacional SAHSA 58. Esta compañía empezó operaciones en 1945 con las rutas iniciales entre las ciudades de Tegucigalpa, Comayagua, San Pedro Sula, Puerto Cortés y La Ceiba. Luego amplio su ruta para comunicar las ciudades principales de San Pedro Sula y Tegucigalpa con las de Marcala, La Esperanza, Erandique, Gracias, Santa Rosa de Copán, 58

Servicio Aéreo de Honduras, S.A

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Ocotepeque y Santa Bárbara. Los aviones utilizados eran de la marca Douglas DC-2 y DC-359 que transportaron personas y carga de manera sistemática y en horarios bien definidos. Los servicios de correo nacional fueron beneficiados con los servicios aéreos de esta época. Cartas y encomiendas fueron entregadas en forma expedita gracias a estos servicios.

Tecnologías de Información y Comunicación El telégrafo fue el primer medio de información y comunicación utilizado. Por mucho tiempo fue este medio el que permitió a los habitantes de Gualjoco comunicarse con parientes o amistades lejanas. Para ello se movilizaban hasta el centro urbano de la ciudad para enviar o recibir información. Los cables del telégrafo eran visibles por los caminos hacia las grandes ciudades donde estaban las primeras centrales de comunicación. Los mensajes sencillos tenían un límite de cinco palabras, aunque podían enviarse mensajes de mayor o menor extensión. El costo por cada palabra era de cuatro centavos y para mensajes urgentes el costo era mayor, seis centavos por palabra. La comunicación para el exterior del país no era posible por telegrama desde Santa Bárbara, se requería el servicio de un cablegrama que solo estaba disponible en las ciudades de Tegucigalpa o San Pedro Sula. La Tropical Radio hizo posible recibir comunicación por el aire, pero fue hasta el año de 1928 cuando la compañía bananera Tela Railroad Company inició 59

Avión fabricado por la compañía estadounidense Douglas Aircraft Company.

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esta radio. En Santa Bárbara pudo escucharse mucho tiempo después que iniciara en la costa norte. La primera transmisión de radio en Santa Bárbara fue realizada por la que todavía es hoy La Voz del Junco, radioemisora pionera no solo en Santa Bárbara sino en el occidente del país. Abrió su frecuencia60 un 6 de enero de 1954 y su fundador, Miguel Elías Hasbun Yacaman, al no contar con capacidad económica para adquirir equipo nuevo, optó por fabricarlo por su cuenta con un transmisor y un micrófono61. Con el tiempo, el alcance de otras emisoras fuera de Santa Bárbara permitió que los pobladores escucharan información desde las ciudades grandes. Honduras Radio Nacional (HRN) fue una de las emisoras que comenzó a escucharse y compartía las preferencias de la población con La Voz del Junco. Los programas radiales más escuchados llegaron a ser el Diario Matutino de HRN y La Hora del Café de La Voz del Junco. No se sabe quién, o quienes, pudieron adquirir los primeros radio-receptores en la ciudad de San Bárbara, pero en Gualjoco fue don Trinidad Andara y Juan de Dios Pineda Rodríguez los que tuvieron ese privilegio desde 1950. El primer televisor en Gualjoco fue adquirido por el señor Juventino Sagastume que lo instaló en casa de doña Felipa Pineda. Utilizaba energía producida por una planta generadora con motor de combustión propiedad de la familia Pineda. El momento de la llegada de la televisión a la localidad quedó en la mente de los fanáticos de fútbol por la transmisión de la Copa Mundial de Fútbol del año 1974. Los partidos eran transmitidos por la Compañía

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92.3 en amplitud modulada (AM) Diario La Prensa. Honduras. 30 enero 2018

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Televisora Hondureña desde la ciudad de Tegucigalpa, El canal que por muchos años se vio fue “Canal Cinco”.

Educación Los primeros profesores que atendieron la educación primaria en Gualjoco eran pagados por la municipalidad de Santa Bárbara. En 1879 comenzó a funcionar la escuela local con su primer maestro don Antonio Mejía. Devengaba 5 pesos con 4 reales al mes62. Los maestros que después laboraron fueron: Humberto Villanueva, Juan Leiva, Alberto Torres Bográn, Mirtala Rosa Arriaga Mejía (abuela de Tin Tin). Para esa época Mirtala devengaba 15 pesos al mes, mismos que recibía ocasionalmente por la falta de recursos en el tesoro municipal. Debido a las revueltas armadas o montoneras y la falta de fondos municipales, las clases eran interrumpidas de manera indeterminada. Los alumnos se alejaban de las escuelas para dedicarse a las actividades agrícolas y la reprobación, repitencia y analfabetismo eran altas porque muchos niños nunca regresaban a la escuela. El compromiso con la educación de la profesora Mirtala Rosa Arriaga Mejía permitió la continuación de clases a los niños, ésta impartía las clases en su casa de habitación. Los alumnos recibían las clases mientras ella realizaba sus labores en la cocina, o en su taller de costura. Los padres de familia, con capacidad económica, pagaban un valor de cincuenta centavos al mes por cada niño. La evaluación de los alumnos era por parte de la Dirección de Educación Pública que enviaba una 62

El Real, acuñado hasta 1861, fue precursor al Peso que comienza a partir de 1879. La conversión sería de un Peso por ocho Reales.

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comisión examinadora al final del cada año para certificar y promover los alumnos a grados superiores. Sin duda la profesora Mirtala, conocida como Rosita, fue de las pioneras en la educación público-privada sin fines de lucro. Su método era de la instrucción permanente y sus discípulos la acompañaban donde ella estuviera con otras actividades de carácter doméstico. En el retiro, y por cuestiones de edad, sin percibir ninguna pensión del Estado, los vecinos le brindaron muchas atenciones por la noble entrega durante toda su vida. Hasta 1965 la escuela solamente brindaba servicios de educación primaria hasta tercer grado. Eran muy pocos los alumnos que continuaban hasta culminar los seis grados porque requería desplazarse a pie cuatro kilómetros de ida, y cuatro de regreso, hasta la ciudad de Santa Bárbara. Igual situación sucedía con la educación secundaria donde los estudiantes debían desplazarse esta ciudad. Los primeros egresados de educación secundaria fueron muy pocos, entre ellos se encuentran Juan de Dios Pineda Rodríguez y René Pineda Arriaga con el título de peritos mercantiles y contadores públicos; Atiliana Arriaga, Irma Mercedes Pineda Arriaga, Julia Aguilar Chacón y Lorenzo Pineda Rápalo como profesores de educación primaria y Marco Antonio pineda Arriaga como Bachiller en ciencias y letras.

Escuela Ing. Luís Bográn Morejón (1965) Aprovechando la coyuntura del programa de ayuda económica, política y social de Estados Unidos para América Latina63, el señor Juan de Dios Pineda inició gestiones a través de los voluntarios del Cuerpo de

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Programa Alianza para el Progreso.

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Paz radicados en Santa Bárbara con el fin de construir el edificio que serviría de escuela para la educación primaria. En los trabajos para elaborar los bloques con cemento y tierra, colaboraron de forma personal los voluntarios del Cuerpo de Paz: Robert Johnston, Débora Miller, Jaime y su compañera Normita. Los miembros del ejército, con su programa denominado Acción Cívica Militar, y la comunidad de Gualjoco también colaboran como voluntarios. La construcción del edificio fue dirigida por el maestro Agustín Midence quien llegó a Gualjoco con obreros de mano de obra calificada provenientes de Tegucigalpa. La escuela fue inaugurada el 21 de mayo de 1965 y queda en actas los detalles del proceso Acta N°1 En la aldea de Gualjoco a 21 de mayo de 1965, presentes los honorables ciudadanos Sr. Thomas F. Killwan, como distinguido representante del Exmo Sr. Embajador de los Estados Unidos de N.A. en Honduras, Charles R. Burrows, el Sr. Dr. John M. Cook director del proyecto 18 de A.I.D. en nuestro país, en compañía de los tenientes Paul N. Hay y Peter A. Zettel, quienes como genuinos voceros de la Alianza para el progreso llegan para hacer entrega a las autoridades de Educación, Patronato y vecinos de esta aldea del nuevo edificio escolar con su ayuda, la del gobierno y la comunidad presentes además nuestro muy querido ministro de la iglesia Presbítero Domingo Ayala, Honorables miembros de la corte de apelaciones Licenciados Adan Pineda Vidaurreta y Lic. Roberto Caballero- el honorable representante a la constituyente por este departamento Lic. Gustavo Madrid Flores, elementos del ejército nacional, 166


personal docente de Santa Bárbara y el de esta aldea, vecinos de Santa Barbara, el patronato y después de haber desarrollado el programa de los actos de inauguración y entrega del edificio por medio del representante del gobierno y Ministerio de Educación Prof. De Estado Luis B. Gómez, director de planificación integral de la educación por manos del Sr. Representante del sr. Embajador de los EE UU en Honduras Sr. Killwan para que por la acción oficial del Sr. Supervisor Dptal. De Educación don Florencio Reyes Sabilón quien dio entrega al patronato y personal docente de esta aldea quienes procedieron al levantamiento del inventario respectivo como primer paso para el inmediato uso del edificio para constancia firmamos en esta misma fecha. Firmas: Sr. Thomas F. Killwan - John M. Cook - Paul N. Hay - Peter A. Zettel Domingo Ayala - Adan Pineda Vidaurreta - Roberto Caballero - Gustavo Madrid Flores - Luis B. Gómez - Florencio Reyes Sabillón - Juan Pineda R. Trinidad Andara René Pineda – Enrique Delattibodier M. - María Teresa R. de Aly - Emely L. Assaf - Altagracia R. España - Magdalena P. de Pineda64 (Sic) La escuela fue bautizada con el nombre: Escuela Rural Gral. Luis Bográn. Posteriormente se adoptó el nombre de Escuela Rural Mixta Ing. Luis Bográn M. Su primera directora fue la profesora Teresa Rodríguez de Aly, quien lideraba un equipo de docentes de gran calidad humana integrado sólo por 64

Acta de inauguración copia textual

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mujeres, Estas fueron: Magdalena Peña de Pineda, Altagracia España y Emely L. Assaf. La matrícula para ese año registra 109 alumnos, 60 varones y 49 niñas, y funcionaban los seis grados de educación primaria. Los vecinos de Gualjoco cuando se referían al nuevo edificio escolar, simplemente decían La Alianza, y de sus instalaciones se cuentan tantas leyendas misteriosas que nadie se atrevía visitarlas cuando era de noche. De los constructores del edificio escolar, se quedó radicando en nuestra comunidad el señor Florencio Casco, quien contrajo matrimonio con la joven María Rápalo Enamorado con quien procreó una familia muy honorable. Actualmente residen en la colonia Suyapa. Don Enrique Cerrato también dejó descendencia en Gualjoco, es el padre de la señora Olga Guzmán, quien es ejemplo de laboriosidad y una persona muy emprendedora.

Religión Las fechas para conmemorar eventos importantes de carácter religioso y cívico son: el primer día del año, 1 de enero, la fiesta de la Virgen de Suyapa el 3 de febrero, la Semana Santa entre marzo y abril (fechas movibles), la feria patronal en honor a San Juan Bautista, el 24 de junio, la celebración de la independencia, el 15 de septiembre, día de todos los santos y de los fieles difuntos, 1 y 2 de noviembre respectivamente, y el nacimiento del niño Dios el 25 de diciembre. La fiesta navideña ha sido por mucho tiempo el evento más importante del año. Se hacían preparativos para elaborar el mejor nacimiento al niño Dios. Los personajes solían ser de barro con 168


adornos de frutas y entorno preparado con montes aromáticos del bosque. Los que podían estrenaban ropas y calzado en esa fecha. El arte culinario daba su máximo esplendor y era muy abundante y variado. La alegría de la comunidad se manifestaba en todos los eventos. Para la celebración de la Semana Santa se preparaban dulces elaborados con panela y papayas y, como acompañante, el chilate caliente hecho con maíz blanco y cáscaras de sasafrás. Los habitantes de Gualjoco se trasladaban hacia la ciudad de Santa Bárbara el viernes Santo, ahí participaban en la procesión del Santo Entierro organizada por la Iglesia católica. Las celebraciones más importantes acontecían con las celebraciones de 3 de febrero, en honor a la Virgen de Suyapa, y 24 de junio dedicada al patrón San Juan Bautista. Cuando aún no existía templo católico en Gualjoco, la imagen del santo patrono la preservaban en casas. Se nombraba un “mayordomo” como responsable para garantizar la custodia, integridad y celebración de la fecha consagrada a al aniversario del patrono. La escogencia para designar el, o los, mayordomos pasaba por un debate de calificación muy estricto. Entre las personas que realizaron la labor de mayordomo estuvieron: Octavio Trochez, Jesús Guzmán, Concepción Guzmán, Trinidad Andara, Joaquín Guzmán Pineda. Para las dos celebraciones era el padre Domingo Ayala quien se apersonaba a la zona. Gualjoco era adornada con mucho colorido y el cabildo65 se ampliada con una garita tapizaba en el piso con hojas de pino para dar aroma natural al ambiente. De 65

Previo a la existencia de la iglesia era el cabildo donde se oficiaba la misa

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poblados vecinos llegaban feligreses a cumplir sus romerías y disfrutar de estas novedades festivas. Visitantes y locales vestían sus mejores trajes y se conducían con buena actitud, respeto y solemnidad. La feria en honor a San Juan Bautista siempre ha sido un acontecimiento de gran colorido. Su programa festivo contenía celebraciones religiosas, fiestas bailables, juegos pirotécnicos, presentación de grupos musicales, comidas típicas regionales y reinados evocando la época medieval. El primer reinado en honor al patrón fue un acontecimiento pomposo que se realizó en junio de 1972. Lo organizó el consejo de maestros de la escuela “Ingeniero Luis Bográn M.”. La profesora Julia Aguilar Chacón, quien se desempeñaba como directora de la escuela, estructuró un cortejo de lujo que acompañó a su majestad, “Apolonia I”, y a su príncipe consorte, “Alexander”. El cortejo lo integraron: María Cristina Pineda Andara, María Suyapa Pineda Serrano y Cristina Chávez Pérez. En subsiguientes celebraciones patronales también se realizaron eventos similares y muy suntuosos. Entre algunas de las reinas patronales que siguieron se encuentran Teresa Trochez Guzmán, Doris Guzmán Pineda, Blanca Azucena Perdomo Guzmán, Daniela Alejandra Trochez y Julia Saraí Chávez Aguilar. Algunos vecinos, por iniciativa propia, rezaban la novena a San Antonio durante el mes de junio. Comenzaban la actividad nueve días antes del día del santo (13 de junio). Las celebraciones involucraban a toda la comunidad y se disfrutaban comidas populares. De especial mención es el “San Antonio” de doña Máxima por lo famoso que fue en Gualjoco. Cuando se realizaba el rezo de la novena, se

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solicitaban solteras de la comunidad para portear 66 ofrendas a las rezadoras. Las jóvenes se arreglaban de manera extraordinaria para lucir sus encantos en las excursiones de reparto. Otra festividad muy concurrida era el día 14 de mayo. Doña Marianita Madrid de Guzmán y la familia Zaldívar le celebraban a la Virgen de los Desamparados, tradición que tuvo sus inicios en la ribera del río Ulúa, en el lugar denominado “El Remolino”. La celebración del día 1 de noviembre, día de todos los santos, consistía en una procesión de niños y jóvenes que iban de casa en casa pidiendo ayote. Los representaba un vocero quien llevaba una candela encendida y recitaba la solicitud de la siguiente manera: Ángeles somos del cielo venimos, a pedir pan para el sacristán y ayotes para nosotros. Los vecinos les regalaban ayotes cocidos en dulce de panela. Pan, otras golosinas. El dinero también estaba dentro de los regalos de acuerdo con la capacidad económica de quien los atendía. Cuando ya recibían los regalos, el grupo agradecía pronunciando en coro: ¡A la gloria, a la gloria! pero si los habían rechazado exclamaban: ¡Al infierno, al infierno!

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Conducir o llevar algo de una parte a otra por el porte o precio convenido o señalado. (Real Academia Española, RAE)

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El día de los santos difuntos, 1 de noviembre para los niños y el 2 para los adultos, se acostumbra todavía a limpiar y adornar el cementerio para que los deudos depositen las ofrendas florales a sus seres queridos. Es una verdadera fiesta de fraternidad y reencuentro con amistades y familiares. La fiesta de Las Chimeneas67 es una celebración que se da entre el 26 de noviembre y el 4 de diciembre de cada año. Sigue la tradición católica de hacer pasar por las calles grandes figuras míticas con fuego por dentro. Para enaltecer el acontecimiento de la Inmaculada Concepción de María, se acostumbraba a elaborar las chimeneas con materiales naturales, entre ellos el jilinco68, de gran abundancia en los cerros cercanos. El atractivo para los niños y jóvenes era formarse en fila india69 para saltar y desafiar las llamas de las chimeneas. La actividad religiosa estuvo bajo el control exclusivo del catolicismo hasta finales de la década de 1950. Existieron personas que consagraban su vida a difundir la fe cristiana. Entre estos estaba el matrimonio entre don Raymundo Fernández Chávez y doña Rita Muñoz que estaban presentes en todos los eventos que realizaba la iglesia. Fueron ejemplo de devoción durante sus vidas. El pastor evangélico de la iglesia centroamericana, don Carlos Ríos, hizo los primeros cultos en casa de doña Zoila Chacón. Esta primera acción evangelizadora fue seguida por otras con los pastores

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A la fecha, año 2018, esta fiesta tiene mayor atractivo en la ciudad cercana de Trinidad. Se le conoce como “Paseo Real de Las Chimeneas Gigantes. Diario La Prensa. 17 de diciembre de 2017. 68 A cuarenta kilómetros hacia el norte de Gualjoco existe el cerro Jilinco. Es posible que el nombre de este material natural tenga su origen en este lugar. 69 Fila india se le dice a la forma ordenada de para personas una tras otra.

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Marcos Landis, Carlos Marriaga y Edilberto Ulloa. El primer templo protestante en Gualjoco fue llamado “Roca de Salvación”. Se construyó en el año 1995 y todavía que sigue activo.

Templo católico (1989) La señora Elena Pineda de Paz fue quien hizo las primeras acciones para construir la iglesia. Esta iniciativa fue interrumpida durante muchos años hasta que el Patronato organizó un comité proconstrucción del templo católico presidido por Jorge Paz Muñoz y fue don Alejandro Pineda quien legalizó el terreno donde finalmente se construyó el templo. La inauguración se llevó a cabo el 15 de octubre de 1989 y se dedicó en honor a San Juan Bautista. Los actos religiosos los ofició el obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Copán, monseñor Luis Alfonso Santos, y se considera esta inauguración el evento más pomposo y concurrido del cual se tenga memoria. Mención especial merece el padre Pedro Lorente Alda, quien con entrega y dinamismo fue pilar fundamental para la construcción de los templos católicos en Gualjoco, Galeras y Llano del Conejo. Reconocimiento póstumo a Miguel Elías Hasbun Yacamán, quien se involucró en la construcción de esta obra con la proyección de películas cinematográficas para la recaudación de fondos.

Música en Gualjoco Fueron muchos los músicos locales que aprendieron a ejecutar instrumentos de forma autodidacta. Don Antonio y Concepción Guzmán son nombres artísticos que han trascendido la barrera del tiempo 173


por la ejecución del acordeón. Se les conoció como Toño remolino y Chon pajarito. Los músicos de marimba eran los señores Teodosio Guzmán (Peté), Jesús Guzmán (Manguis), Santos Enamorado (Ticorito) y Epifanio Sagastume (el viejo). También la Familia Zaldívar tenía su propia marimba que bautizaron con el nombre de “María té té”. Don Gonzalo Aguilar Pineda y doña Justina Guzmán Mejía eran músicos de caramba, instrumento de una sola cuerda que es amarrada a los extremos de una vara curva y que lleva atada una jícara en la parte media para hacer resonancia y modulación. El instrumento es ejecutado haciendo sonar la cuerda con una baqueta o palillo de madera. Los guitarristas Enrique Guzmán, Milber Guzmán y Audelio Rivera, amenizaban con su música popular durante las noches, sobre todo de luna. Mientras los vecinos disfrutaban el esplendor del paisaje nocturno, ellos tocaban sus guitarras. El vocalista líder era el profesor Nelson Darío Aguilar Chacón. El joven Jaime Arturo Aguilar Zaldívar estudió música en la academia local y ejecuta diversos instrumentos. Integró la banda Garay, el conjunto musical Azul Café y fue maestro de los niños marimbistas de La Arada70. Tuvo patrocinio por parte del Centro Cultural Hibueras para realizar giras a nivel nacional e internacional y grabar un disco de música hondureña.

Ampliación del cementerio (1985) El cementerio de Gualjoco es patrimonio local con varios siglos de existir. El cerco, previo a su 70

Ciudad cercana a Gualjoco y siempre del departamento de Santa Bárbara

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ampliación, fue hecho con piedras y sus paredes acabadas con tierra local. Según inscripción encontrada en uno de sus muros, se puede atribuir la iniciativa del cerco al entonces alcalde Lorenzo Pineda en el año 1901. Cabe señalar que el cementerio ya tenía muchísimo tiempo de haber sido fundado y su perímetro estaba delimitado por una cerca de alambre de púas que, al deteriorarse, permitía el paso de los semovientes dentro del camposanto. En una inscripción hecha en el muro norte, que data del siglo dieciocho, se lee: Aquí se encuentra enterrado Aparicio Sorohastro. Fue tema de mucha discusión entre muchos para la demolición de los muros antiguos del viejo cementerio por las inscripciones impresas. Servían como única referencia para coronar ciertos difuntos. La decisión final en ese momento fue dejar que el tiempo resolviera el dilema hasta que se nombró un comité para dirigir los trabajos de ampliación y remodelación. Fue el doctor José Antonio Pineda Peña quien presidió el comité y se llevaron a cabo diversas obras, que incluyeron: − Ampliación del área superficial en manzana y media de terreno71 − Cerco con bloques de concreto − Edificación de una capilla en la parte frontal − Diseñó de un espacio para estacionamiento y de calle para comunicar con la vía nacional

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10,484 metros cuadrados aproximadamente

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− Muros construidos con piedras de cerro. Especial mención a Pablo Chávez Pérez por los detalles en su trabajo. Los señores Florencio Casco, José Guzmán Andara y Victoriano Sagastume Guzmán, dieron muchas de las facilidades requeridas para llevar a cabo la obra, principalmente el terreno que era parte de sus propiedades. Recientemente la capilla fue remodelada con nuevos detalles y en esto se logró la colaboración del ingeniero René Chávez Sabillón. El patronato que dirige el señor Rubén Chinchilla gestionó la instalación del fluido eléctrico en el cementerio. El mantenimiento y limpieza se realiza de manera permanente para ofrecer, a propios y extraños, un entorno propio de camposanto y con el propósito que sea también un sitio de esparcimiento para quienes visitan sus seres queridos ya difuntos.

Esparcimiento comunitario Reunirse durante las noches de luna llena era, y es todavía, una de las costumbres locales para disfrutar el exquisito espectáculo iluminado de los astros. La plaza era el lugar de reunión de vecinos con el objetivo de conversar diversos temas y relatar cuentos de camino real, leyendas populares y fábulas. Adultos, jóvenes y niños disfrutaban siempre el tiempo compartido. Antes de la llegada del alumbrado público, las noches en tiempo de frio se caracterizaban por su acentuada oscuridad que estimulaba reuniones de diferente índole mientras niños jugaban y jóvenes conversaban entre ellos. La plaza siempre ha sido el centro de convivencia comunitaria donde se fortalecen vínculos de 176


hermandad. Era notable la reducida participación de mujeres en anteriores épocas, la mayor cantidad se quedaban en sus casas realizando, sin duda alguna, menesteres de carácter doméstico. La práctica de sociabilidad se aprendía desde el nivel familiar. Entre barrios se compartían momentos de alegría e infortunio. Muchos hogares preparaban alimentos y los compartían con sus vecinos. Las comidas comunes eran el atole de elote, tamalitos, pan, dulces, sopas. Hijos o hijas de las familias eran los encargados de llevar el regalo y manifestación de afecto a sus vecinos. La madre de Tin Tin siempre decía: Demos con alegría sincera, así el egoísmo será debilitado. De la misma forma que se transmitía el valor humano de compartir, igual se hacía cuando de recibir se trataba: Cuando recibas algo llena tu corazón de gratitud y bondad, de esa manera estarás destruyendo el orgullo. Los niños construían sus propios juguetes a base de materiales accesibles. Pedazos de madera, papel, cartuchos para hilo, hilo de costurar, cajas de cartón, hule de llantas, pedazos de metales, jícaras y hasta insectos formaban parte de los materiales utilizados. La creatividad no tenía límites para fabricar juguetes al gusto de cada uno. Era posible ver trompos, hélices, barriletes, aros para enchute, carretas, carritos miniatura, zancos, aviones, figuras de personas y animales, copia de billetes y monedas, y muchos más artefactos elaborados por los mismos niños y niñas. Algunos juguetes de menor valor económico como los mables, o canicas, podían ser 177


adquiridos por muchos. Los niños y jóvenes disfrutaban jugando a las escondidas, libre 72, ollitas73, y otros juegos que daban esparcimiento durante el día y por la noche. Otro tipo de formas de entretenimiento llegaron a Gualjoco de forma esporádica, uno de ellos fueron los circos ambulantes. Desfilaron de todas las categorías y dejaron en la mente de los pobladores diversas emociones por las rarezas de artistas y sus presentaciones. Paquis Francis, Corchito, Piripituche, Tristón, Jorge Randú, Limoncito, Triqui Traca, el profesor Kali y Carol, la bailarina de las caderas eléctricas, son algunos de los artistas que se pueden mencionar. La llegada de las proyecciones cinematográficas a Santa Bárbara se debe a la iniciativa de don Miguel Elías Hasbun Yacamán y su esposa Zulema Caballero, fundadores de La Voz del Junco y del cinema Galaxia. Los pobladores de Gualjoco se movilizaban hasta el casco urbano gracias al vehículo La Confianza, propiedad del señor Manuel Bautista. En 1970 se popularizó el radio transistor portátil y, con estos equipos, la programación de las radios locales y nacionales se popularizaron. Los señores Jesús y Eligio Guzmán, así como muchos pobladores de Gualjoco, fueron muy aficionados en escuchar radionovelas que difundía La Voz del Junco. Las aventuras de Kalimán atraían a gran cantidad de

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Consiste la persecución de uno para tocar otra persona que será la que siga en persecución 73 Un niño, o niña, se pone de cuclillas y pone sus brazos como aros para que dos niños, o niñas, lo levanten. Este primer par grupo dialoga con otro par para negociar la compra del utensilio que es el personaje colgado.

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público de todas las edades durante las horas de la noche. Estos recordarán la frase: Caballero con los hombres, galante con las mujeres, tierno con los niños, implacable con los malvados, así es…KALIMÁN, el hombre increíble Los bromistas locales también aprovechaban la tensión de los radioescuchas para verter sus ocurrencias y muchas anécdotas surgieron de estos episodios entre los pobladores, una de ellas la de Rodolfo con don Jesús y don Eligio. Rodolfo (con sarcasmo): Ese tal Kaliman como que es capón74, por eso no enamora a las mujeres. Jesús (enojado): ¿Qué sabes vos? Lo que pasa es que ese hombre es reservado y respetuoso. Eligio (frustrado): Ese pobre hombre si es torcido, siempre metido en problemas, no sale de uno para caer en otro, y tan buena gente que es. Por eso ni le queda tiempo para asunto de mujeres. Otras programaciones seguían al terminar el famoso Kalimán. Los pobladores no abandonaban su butaca en las casas donde existían radios. Los pocos propietarios de radios compartían su espacio familiar con ajenos para que escucharan los diversos programas. Cuentos y Leyendas de Honduras, Las

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Dicho de un hombre, o de un animal, castrado. (Real Academia Española, RAE)

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Aventuras de Margarito Pérez y Pérez, Las Historietas de Frijol el Terrible, Rayo de Plata, y Julián Gallardo “El Redentor” fueron, entre otros, los programas radiales muy recordados por los pobladores de Gualjoco.

Deportes La actividad deportiva por excelencia en Gualjoco ha sido el fútbol. La disponibilidad de espacios planos, acceso a balones de bajo costo y conocimiento de reglas de juego han permitido a los amantes de este deporte jugar en cualquier área. Por la ubicación y acceso abierto, la plaza de Gualjoco fue escenario de juegos entre equipos desde infantes hasta adultos. Un equipo de gran recuerdo para los pobladores fue el Águila Negra que realizaba sus prácticas y encuentros en la plaza. Los pobladores se reunían para observar sus entrenamientos y encuentros con otros equipos. Los peligros por el lanzamiento de pelotas profesionales durante los entrenamientos y partidos entre adultos dieron paso a que las actividades fueran trasladadas a la cancha ubicada setecientos metros al sur de la plaza pública. Personajes de gran compromiso con el fútbol son recordados con mucho aprecio por parte de los pobladores. El señor Pablo Guzmán Reyes fue uno de estos personajes que desbordaba su pasión en este deporte. Fue protagonista de la organización de equipos a los que entrenaba, animaba y criticaba. Se valía de actividades varias para recaudar fondos y comprar equipo deportivo que el mismo custodiaba. Otros personajes fueron los jugadores como Marco Antonio Pineda Arriaga, Tito Zaldívar Guzmán, Marco Tulio Leiva, Antonio Calderón, Abelino Andara Torres, Pablo Sagastume, Justiniano Guzmán Mejía, Rubén Pineda Rivera, Mario y René 180


Pineda Arriaga, Martín Rodríguez, Pablo Guzmán Reyes, Ramón y Gabriel Mancía, Enrique Pineda Rivera, Adán Castro y Lorenzo Guzmán. Todos estos y muchos más forman parte de la historia futbolística de Gualjoco. Los jugadores fueron muy populares y a muchos de ellos se les conocía más por el sobrenombre que por su nombre de pila. Extraños apodos como el compa, butute, rungo, gato, bomba, calistrin, conejo y otros, surgieron en la localidad. El evento de fútbol más relevante lo realizaron un 24 de junio de 1962 durante la realización de la feria local de Gualjoco. El equipo local se enfrentó al equipo de San Miguel de Lajas. Fue una actividad con mucho colorido y alegría, ambos equipos presentaron sus mejores galas y se hicieron acompañar por las preciosas damas Irma Mereces Pineda Arriaga y Aminta Azucena Paz en calidad de madrinas. El recorrido hacia la cancha del barrio La Coyotera se convirtió en un pomposo desfile, los aficionados de ambas comunidades desbordaron su júbilo para acompañar a los jugadores. Se demostró en ese momento que el deporte era un medio eficaz para fortalecer los sentimientos de hermandad entre comunidades.

El equipo de fútbol San Juan FC Por un tiempo el deporte fue olvidado por los jugadores, organizadores y aficionados. Después de una larga temporada, el 17 de julio de 1971, se organizó el equipo local San Juan FC. Los señores Florencio Casco, Pablo Guzmán Reyes, Andrés Pineda Rápalo y Mario Pineda Arriaga fueron los que asumieron el liderazgo para hacer vivir este equipo que nace al mismo tiempo que la organización del primer campeonato en Santa Bárbara. En este encuentro participaron los equipos San Juan FC de 181


Gualjoco, Veragua del barrio Las Galeras, Palmeiras del barrio El Farolito, Junilagua de Los Bancos, El Imperial de San Luís Planes, el San Antonio de Arenales, el San José de Oriente, Ceguaca, Macholoa y Llano del conejo. El campeonato dio inicio con una festividad dominguera en la ciudad de Santa Bárbara donde todos los equipos participaron en la santa misa oficiada en la iglesia catedral. Posteriormente se llevó a cabo un desfile por las principales calles para después dirigirse al Estadio Felipe Barahona y jugar los encuentros. Al iniciar cada partido los equipos se hicieron acompañar por sus respectivas madrinas. La señorita Lily Aguilar Chacón fue la madrina del equipo San Juan FC de Gualjoco en esos primeros encuentros. Los jugadores del San Juan FC fueron: Porteros: Leonel Patrocinio Enamorado, Julio César Guzmán y Alex Rivera. Defensas: Pedro Guzmán Rivera, Raúl Antonio Rápalo Enamorado, Nicolás Pineda, Luis Alonso Aguilar Chacón, Eugenio Zaldívar Guzmán, Alfonso Teruel. Volantes: José Manuel Guzmán, Odilio Zaldívar Guzmán, Ramón Guzmán Reyes, Salvador Guzmán Reyes y Román Guzmán Paz. Delanteros: Enrique Guzmán, Julio Chávez Paz, Teodosio Castro, José María Zaldívar Guzmán, José Dolores Pineda Rápalo. El señor Oscar Matamoros, ex integrante del club Espartano de San José de Colinas, ofreció sus servicios como preparador físico durante este periodo. Dentro de los apodos que tenía los jugadores del San Juan FC estaban: cungo, corralera, mulin, 182


culacho, rosquete, rebusca, chato, rinca, chava, culuco, tico, chepito, tomatillo. En su devenir, el equipo ha renovado sus filas con nuevas generaciones aficionadas y de muy buena calidad. Se celebran encuentros amistosos con equipos a nivel departamental y nacional que han dejado figurar futbolistas como Héctor “Pecho de Águila” Zelaya, Porfirio Armando Betancourt, Richardson Smith, Francisco Javier Toledo, Leonel Machado, Julio César Arzú y otros de renombre. Estos jugadores llegaron a visitar nuestra comunidad por la influencia del paisano José Germán Paz Pineda, quien fue además integrante del equipo Dandy y militó en la liga nacional de fútbol. Otro personaje destacado de Gualjoco es Erick Salvador Andino Portillo quien debutó con el equipo Real Juventud de Santa Bárbara a sus 15 años para luego militar en los equipos de Olimpia, Motagua y Victoria. Se le recuerda por su magnífica actuación en la Copa Mundial de Fútbol Sub-20 realizada en Egipto el año 2009.

Voleibol En los predios de la casa de Luis Alonso Aguilar Chacón (Tin Tin) se comienza a jugar este deporte en el año de 1976. Con los implementos básicos e instalaciones inapropiadas, un grupo de jóvenes familiares y cercanos a Luis practican el deporte con Leonel Patrocinio Enamorado Rodríguez. A partir de ese momento nace la motivación en muchos más y se incluyen mujeres para que lo practiquen. El desconocimiento y poca divulgación del deporte por los medios tradicionales de comunicación hizo que este deporte se practicara solo a nivel familiar y entre amigos cercanos. Se esperaba que el voleibol creciera como el fútbol lo había hecho, el equipo 183


requerido era accesible y el espacio necesario para practicarlo mucho menor al del deporte rey, sin embargo, la actividad tuvo poca aceptación. La propiedad de El Zacatalito se volvió escenario de los encuentros de este deporte. Se invitaron a grupos interesados a nivel local y departamental con apertura a que otros se integraran si hubiera interés. Con el liderazgo de Gonzalo Aguilar Pineda y Álvaro Pérez López se conformó un equipo para la práctica sistemática. Con el tiempo lograron mejorar sus habilidades que los llevó a realizar encuentros en ciudades de otros departamentos cercanos. Una de las ciudades que recibió a este reducido grupo de jugadores fue la ciudad Santa Rosa de Copán. Por factores laborales, lesiones y otros de carácter familiar, la práctica de este deporte se quedó a nivel de esparcimiento familiar.

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El testigo mudo En una esquina de la emblemática plaza de Gualjoco se reúnen, como siempre, unos particulares vecinos para “tratar” temas de la vida nacional. Un mudo, y firme testigo, forma parte de este grupo y acompaña siempre las sesiones de debate. Cada uno tiene su sello particular, Peté aporta su toque polémico, Abelino la expresión irreverente, Teodosio su visión filosófica, Miguel la conducción científica, Hernán la frase sarcástica y Pablo la memoria histórica. Sin importar el horario de salida, los vecinos se han apersonado muy puntualmente para debatir, estarán ahí hasta haber agotado todos sus argumentos. Sentados sobre el pasto, y con la mente preparada para hablar elocuentemente, se desarrolla el debate de esa noche. El tema es: la crisis política y todo lo relacionado con el proceso electoral. En los resultados de las elecciones generales realizada el 24 de noviembre de 1985, los votantes para la planilla presidencial quedaron repartidos entre los múltiples candidatos de los cuatro partidos políticos de ese momento. Gracias a la crisis institucional generada por las intenciones de continuismo del presidente del momento, el liberal Roberto Suazo Córdoba, un acta se firma y abre la puerta para que nueve candidatos sean inscritos como presidenciables. Cuatro del Partido Liberal, donde uno de ellos 75 es oriundo de Santa Bárbara, tres del Partido Nacional, uno por la Democracia Cristiana y uno por el Pinu 76. El candidato que obtuvo mayoría de votos en esas elecciones fue el

75

Abogado José Efraín Bú Girón del Movimiento Rodista Liberal, logra menos del 4% en esas elecciones. 76 Partido de Innovación y Unidad.

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licenciado Rafael Leonardo Callejas Romero del Partido Nacional con más del 40 por ciento de los votos válidos escrutados, mientras que, su más cercano contendiente, el ingeniero José Simón Azcona del Hoyo del Partido Liberal, obtuvo menos del 30 por ciento. La argucia77 de los malabaristas políticos comenzó a cambiar el rumbo del resultado electoral. Sacaron “de la manga de la camisa” una opción que implicaba sumar los votos obtenidos por los diferentes candidatos de cada partido para elegir al partido ganador. De esta forma el resultado favoreció al Partido Liberal que había obtenido más del cincuenta y un por ciento de los votos presidenciales. El ingeniero José Simón Azcona del Hoyo sale favorecido y es proclamado presidente constitucional de la república de Honduras. Con los anteriores antecedentes llegan los vecinos y debaten si es, o no, válido lo que ha pasado. Se escucha la voz de Abelino quien, desde lejos, se aproxima parsimoniosamente a la reunión y dice: Por el amor de Dios, no sigan amasando esas elecciones, bien saben que los tales políticos no son más que una bola de zánganos disfrazados que no respetan la voluntad del pueblo y sólo pasan haciendo picardías. Como una chispa que incendia un pastizal en pleno verano, las palabras de Abelino generan una llamarada entre los presentes y Peté toma la palabra: Tiene razón el rungo, si pasamos por un molino a esa nata de delincuentes, les aseguro que ni el chorizo sale bueno

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Sutileza, sofisma, argumento falso presentado con agudeza. Real Academia Española (RAE)

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Miguel trata de contener la rabia que genera la actitud de los “políticos de oficio”, y agrega conceptos que explican el origen de la crisis institucional que empaña la vida nacional: Pura ambición de poder, continuismo presidencial, concentración de riqueza, formación de élites, frágil institucionalidad y, lo que es peor, desprecio por un pueblo a quien se le pueden pisotear sus derechos y quedarse impune. Teodosio toma el uso de la palabra mientras nadie se molesta en aplicar normas parlamentarias: No crean que la impunidad tiene vida eterna, más temprano que tarde se les va a ahumar los ayotes a esos gallos Hernán con su típico acento sarcástico entra en acción: Es una vergüenza para Honduras, que otros países nos vean como salvajes sin capacidad para podernos gobernar. No todos los debates son de contenido político. En presencia del testigo mudo se orquestaron importantes proyectos para la vida de Gualjoco como el acueducto del Río Chiquito, la construcción del centro comunal, el alcantarillado sanitario, y otros más. También se conocieron interioridades de la vida comunitaria y familiar. El espacio funcionaba como centro de acopio por donde fluía la información de diversos tópicos y en todas las direcciones. El testigo mudo sigue ahí en Gualjoco, es parte de los vecinos, aunque estos lo ignoren. Llueva, truene, relampaguee, haga calor, frio, sol intenso, pasen nubes de polvo, le griten, lo golpeen, le pongan 187


pegamento, o grapas para colgarle afiches políticos, lo pinten de colores, lo golpee un carro, o una pelota de los que juegan, le caiga una piedra de la podadora de grama, se cuelguen de él, le pongan cargas pesadas, no le hablen, no le entiendan sus señas, lo que sea. Todo lo ha vivido y nada le asombra. El testigo mudo estará ahí para cuando alguien quiera ir y dejar que él sea testigo de debates, pláticas, relatos de cuentos, leyendas, anécdotas, lamentos, alegrías, triunfos, derrotas, celebraciones, funerales. El testigo ha sido parte de la vida de Gualjoco, ha permanecido inamovible desde 1975 en la esquina sureste de la plaza. Nada parece que cambiará ese destino y por mucho tiempo seguirá ahí. ¿Quién es? Es al que antes se le conoció como el Poste Político.

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Epílogo El abuelo Tin Tin me concedió el honor de narrar sus vivencias. Aunque no tengo edad ni conocimientos para realizar esta actividad, su gesto me es muy gratificante. Cuando pronuncié mis primeras palabras lo bauticé con ese nombre, yo seguía sus pasos por toda la casa en busca de un acordeón de juguete que él buscaba para entretenerme. Quizás asocié algún sonido musical para identificar el nombre de mi abuelo. Soy Carlos de Jesús Pineda Aguilar, quien llevó de la mano al lector por estos relatos en la senda de seis décadas de historia llenas de acontecimientos de la vida nacional e internacional. Todas se entretejen con el diario vivir de una comunidad que tuvo el privilegio de contar, entre sus hijos, con protagonistas que imprimieron su sello particular y virtudes venidas de diferentes campos del saber. La historia es un río caudaloso que recibe sus aguas a veces de manera turbulenta, otras veces de manera apacible, pero que su corriente es un constante fluir de acontecimientos que deben ser recogidos para memoria de las futuras generaciones. En esta pequeña obra se presentó una colección de relatos que asocia acontecimientos, paisajes, costumbres, folclore, personajes y valores humanos dentro del entorno de Gualjoco, para muchos ya conocidos y para otros a partir de ahora. Todo para que el lector haya podido transportarse a la cultura de este pueblo que invita a ser de todos.

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Fin

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Primer tiraje en papel 500 ejemplares Agosto 2018 Luis Alonso Aguilar Chacรณn


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Conversando con el abuelo Tin Tin by Pedro Ramirez - Issuu