DE LA CAVERNA A LAS ESTRELLAS QUÍMICA 10° PAOLA ANDREA MONTAÑA CARO
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¿Sabías que la química empezó porque teníamos hambre y frío? Al principio, el ser humano solo usaba cosas que encontraba, pero el fuego lo cambió todo. Como dice Asimov, "el hombre aprendió a servirse del fuego... y esto supuso un cambio químico". No solo para cocinar, sino para transformar rocas en metales. Todo empezó cuando nuestros antepasados dejaron de solo tirar piedras y empezaron a transformarlas. La cosa era simple: "El fémur de un animal de buen tamaño o la rama arrancada de un árbol eran magníficas garrotas". Pero un día, ¡BAM!, un rayo cayó en un bosque. El hombre vio cómo la madera se convertía en ceniza y algo hizo clic en su cabeza. Asimov nos dice que ese tipo de cambios fundamentales en la naturaleza de las cosas es lo que hoy llamamos Química.
Luego vinieron los metales. El oro y el cobre llamaron la atención por su brillo, pero lo mejor era su "superpoder": la maleabilidad. "Los metales presentan una ventaja sobre los demás objetos llamativos: son maleables, es decir, que pueden aplanarse sin que se rompan". Gracias a esto, pasamos de la Edad de Piedra a la de Bronce y luego a la de Hierro. ¿Alguna vez te has preguntado por qué "Smith" o "Herrera" son apellidos tan comunes? Los forjadores de metal eran tan importantes que eran casi como los "físicos nucleares" de la época. Por eso, "Smith, o alguno de sus equivalentes, es el apellido más común entre los pueblos de Europa". Mientras unos machacaban hierro, en Grecia los filósofos se pusieron a pensar; aquí la historia se pone filosófica: "¿De qué está hecho TODO?". Tales de Mileto, un tipo muy listo, se preguntó:
"¿Cuál es la naturaleza de la sustancia?
¿Es de piedra o de cobre? ¿O quizá es de ambas cosas a la vez?. Él pensaba que todo era agua, pero luego llegó Aristóteles y lo complicó un poco más. Para él, todo era una mezcla de cuatro elementos (fuego, aire, tierra y agua) basados en parejas como “frío y calor, humedad y sequedad”. Otros griegos, como Demócrito, pensaban que, si cortabas algo muchas veces, llegarías a una pieza tan pequeña que no se podría cortar más: el átomo (que significa “indivisible”).