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Antonio Ruiz ‘El corcito’ Viaje al infinito, 1955
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“Yo no busque este proyecto, pensando, de manera Surrealista, él me busco a mí, completamente por casualidad”, palabras de Martica Sawin en su libro Surrealismo en exilio (Surrealism in exile). Una travesía de varios años, desde la concepción de la idea, los viajes, las charlas con gente fascinante, el aprendizaje, la curaduría, la museografía, hasta la materialización de esta exposición, se convirtieron en mi “Laboratorio de Sueños”. Los artistas que estimularon el surgimiento del surrealismo, mexicanos y aquellos que buscaron refugio en México, son todos, parte de esta exposición, ellos son “La diáspora del surrealismo”. Esta exposición, no se colgó temática ni cronológicamente, sino en espacios geográficos de creación. Las secciones se dividen en el arte creado por los europeos, latinos en Europa, mexicanos y surrealistas del mundo que vivieron su exilio en México. Es interesante ver la adaptación del arte de quienes crearon en Europa y luego en México, como parte de su cualidad multifacética encontraron en México liberación donde no se les exigía nada, ni pertenecían a un estereotipo social. Románticos por excelencia, cazadores de sus propios sueños, quienes traían a su presente, mitos y leyendas, herederos de la búsqueda del infinito y hambrientos por descubrir los misterios del universo. Esta exposición histórica, que muestra a un grupo de más de 50 artistas, es una exhibición de arte en su proceso de formación desde 1920 hasta finales de los años setentas, periodo que refleja enormes transformaciones en el mundo. Artistas protagonistas de otros movimientos, reunidos en esta exposición con sus obras surrealistas, poco conocidas o nunca antes vistas. Escenarios de sueños figurativos llenos de extraordinaria y compleja narrativa, enriquecidos por la mitología, alquimia, cuentos de hadas, lo oculto, el erotismo, los sueños y el subconsciente, accidentes inesperados, todos dirigidos a la dislocación de los sentidos. Por supuesto que, los paralelos visuales y conceptuales, pudieran indicar simplemente, fuentes comunes de inspiración: paisajes, transes, la luna, el azar, interpretaciones de caracteres, o leyendas. Algunas veces, la extrañez del lienzo se produce sin que se sepa el motivo, pueden crear un mundo imaginativo, donde la irrealidad brota 4
automáticamente y sin alarde. Aquí los artistas producen un tipo de obra en la cual la realidad o la irrealidad triunfan y se imponen sobre cualquier otro tipo de influencia, tocando la angustia personal, la muerte, la extrañez de la vida cotidiana, negándose a dar respuestas fáciles sobre su significado. Para mi sorpresa, esta exposición no solo se compone de grandiosas obras de arte, sino también de las historias que las acompañan. Aprendí de estas historias, que el surrealismo no deja a nadie que entra en contacto con él, desinteresado. Encontré en el surrealismo una revolución de la consciencia, que lleva sucediendo más de medio siglo. La fuente del arte surreal es el subconsciente. Síntesis de la imaginación con la razón, algunos encontraban un lenguaje en las formas y colores que tenían en su propia realidad, ya no pintan un modelo, pero no hay una imagen sin tema. El equipo que conformo esta exposición ha hecho una tremenda crónica del surrealismo en donde, entre otras cosas, se exhibe que lo posible no necesariamente tiene que estar justificado por lo conocido. El surrealismo es un movimiento que inspira una nueva sensibilidad, sus fines son de provocar la expresión libre de lo más interno de los hombres: lo inconsciente y lo imaginario, el funcionamiento real del pensamiento, sin control de la razón, libre de preocupaciones estéticas y morales. El poder de ciertos lugares de la mente que disparan asociaciones, que se topan con el inconsciente, es lo que los surrealistas explotaban, siendo el surrealismo una estación para la imaginación y los sueños. Este es uno de los movimientos vanguardistas, de los más influyentes y duraderos del siglo XX, heredero del dadaísmo pero que busca de una salida a su nihilismo, negando toda creencia moral, política, religiosa o social. Quiere, a través del arte, en cualquiera de sus formas, alcanzar mayores cotas de libertad en una sociedad a la que combate pero no quiere transformar. La aventura planeada, que fue la surreal experiencia de la confección de esta exposición, no me deja más que agradecer a las personas que me apoyaron, a quienes formaron parte del equipo que lo hizo realidad. Muchas gracias. Pablo Goebel.
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“I didn’t go looking for this Project, thinking surrealistically, it found me, completely by chance”, words written by Martica Sawin in her book Surrealism in exile. This journey, that took several years, from the conception of the idea, the trips, the talks with fascinating people, the learning, the curatorship, the museography, up to the moment when the exhibition materialized became my “Laboratory of Dreams”. All the artists that drove the Surrealist movement forward, both Mexican as well as those who sought refuge in Mexico, are all included in this exhibition, “The Diaspora of Surrealism”. This exhibition is not set up chronologically or thematically, but rather by geographic spaces of creation. The sections exhibit works by Europeans, Latins in Europe, Mexicans and Surrealists from around the world in exile in Mexico. It is interesting to see how the art created by those who worked in Europe and then in Mexico adapted. They were able to find in Mexico a freedom which demanded nothing from them or made social stereotypes of them, and this became a part of their multifaceted quality. Romantics par excellence, pursuers of their own dreams, they inherited the desire to search the infinite, and with a fervent need to discover the mysteries of the universe, they made myths and legends an integral part of their present. This historical showing, featuring a group of more than 50 artists, is an exhibition of how art developed from 1920 up to the end of the Seventies, a period which saw great change in the world. Outstanding artists in other movements come together here in an exhibition of their little or never before seen surrealist works. Scenes of figurative dreams full of extraordinary and complex narrative, enriched by mythology, alchemy, by fairy tales, the occult, eroticism, by dreams and the subconscious, all unexpected accidents aiming to perturb the senses. Of course, the visual and conceptual parallels might be, quite simply, common sources of inspiration: landscapes, transitions, the moon, chance, interpretations of characters, or legends. Sometimes the strangeness of a finished canvas is there, without knowing its reasoning. A painter might create an imaginative world in which unreality appears automatically without great spectacle. Here, the artists produce a kind of work in which reality or unreality triumph and range over any other influence, and touch on personal anguish, 6
death, the peculiarity of everyday life… and refuse to provide easy answers to questions about their meaning. Much to my surprise, this exhibition includes not only magnificent works of art but also the stories behind them. From these stories I learned that no one who comes into contact with Surrealism is indifferent to it. Surrealism caused a revolution of awareness that has been raging for more than half a century. The primary source of surreal art is the subconscious. The synthesis of imagination and reason, some find a language in the shapes and colors of their own reality; they no longer paint a model, however there is no image that does not have a theme. The group of works that makes up this exhibition has created a wonderful account of Surrealism in which, among others, we see that what is possible does not necessarily have to be justified by what is known. Surrealism is a movement that inspires a new sensitivity. Its purpose is to encourage the free expression of man’s innermost self: the unconscious and the imaginary, the real workings of thought, not controlled by reason, free of aesthetic and moral concerns. Surrealists exploited the power of certain parts of the brain that generate associations that then encounter the unconscious; surrealism is a channel for the imagination and for dreams. It is one of the most influential and lasting of the avant-garde movements of the 20th century, the successor to Dadaism but a movement that looks for an outlet for its nihilism while denying all moral, political, social or religious belief. Through its art in any of its forms, it wants to reach higher levels of freedom in a society that it is in conflict with but that it has no desire to change. The surreal experience of organizing this exhibition was a planned adventure, so without further ado, I would just like to thank the team of people who worked with me on this and who helped make it happen. Thank you very much. Pablo Goebel.
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Del Surrealismo y su diáspora en México
Diego Rivera Vasos Comunicantes, 1938
El surrealismo, como tendencia artística se acomodó muy en el gusto de los coleccionistas en México. No fue de un día para el otro, sino un proceso paulatino, gradual, que se fue dando en la medida en que los artistas, de diversas generaciones, abrevaron en algunas ideas en torno al surrealismo. Empero, habrá que aclarar que hay una enorme diferencia entre los artistas surrealistas que se afincaron en México -por largos o cortos periodos de tiempo-, como Leonora Carrington, Remedios Varo, Alice Rahon, José y Kati Horna, pero también otros como Wolfgang Paalen e incluso Roberto Matta, con aquellos que interpretaron a la postre al surrealismo, exclusivamente como un mundo de sueños y elementos fantásticos; lo cual, a mi juicio, es una distorsión de los postulados estéticos originales del surrealismo. A esta dupla radical habrá que aunar a los pintores, fotógrafos y escultores mexicanos que, no habiendo sido surrealistas de origen, si entraron en contacto de manera seria con la escritura y las ideas de André Breton, Antonin Artaud o Benjamin Péret y supieron comprender, por momentos, las legítimas motivaciones intelectuales y poéticas del surrealismo que fueron, en inicio, profundamente revolucionarias en torno a la estética y las convenciones burguesas del uso y entendimiento del arte; entre este último nutrido grupo podríamos conjuntar los nombres de los mexicanos Agustín Lazo, Manuel Álvarez Bravo, María Izquierdo, Roberto Montenegro, Antonio Ruíz “el corcito”, Carlos Mérida, Carlos Orozco Romero, Francisco Gutiérrez, Manuel González Serrano, Gunther Gerzso, la propia Frida Kahlo -la gran ocultadora-, y aun el gran maestro Diego Rivera que pintó algunos cuadros plenamente surrealistas; además hay otros, diría como satélites, que también contribuyeron a la diáspora del surrealismo en el gusto de los coleccionistas como quizá podría nombrar a Juan O’Gorman, Jesús Guerrero Galván, Olga Costa, José Chávez Morado y Luis García Guerrero, pero en todo caso si distinguiendo a todos estos de quienes considero que sólo fueron francamente derivativos y que prefiero no mencionar. Surrealistas, en sentido estricto, son sólo aquellos artistas que participaron del movimiento de la vanguardia en torno a André Breton, los que exhibieron en el contexto de las exposiciones que Breton organizó y autorizó, y sobre quienes escribieron los poetas del
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surrealismo como Péret y Artaud, aunque no exclusivamente. Surrealistas son aquellos que convirtieron los manifiestos en una propuesta plástica y que vivieron al surrealismo como una actitud y como una filosofía de vida. Polémico resulta referirse como surrealistas sólo aquellos artistas que Breton promulgó como tales o que luego los escindió del grupo, como a Salvador Dalí por ejemplo. Pero si es fundamental realizar una diferenciación historiográfica de entre aquellos artistas que sólo se nutrieron del surrealismo en una etapa de su formación artística, incluso en Europa, pero que después desarrollaron una carrera artística al margen, como podríamos citar al propio Diego Rivera, quien como connotado cubista exploró con las teorías del subconsciente en algunas composiciones cubistas pintadas hacia 1915, empero a pesar de su contacto con Breton y haber pintado obras de tendencia exploratoria entre 1938 y 1945, no puede decirse que haya sido surrealista como tal. De ahí la prudencia a utilizar el surrealismo como un adjetivo llano, cuando se refiere a las exploraciones oníricas de ciertos pintores. Aquí cabría ser enfático: que un artista pinte sus sueños no le merece el adjetivo de surrealista en la misma connotación de los pintores que participaron e hicieron propuestas en actitud de vanguardia. El surrealismo además carece de un estilo formal como tal, no es un lenguaje estilístico, es más bien una propuesta conceptual y de ahí sus ligas con el movimiento del Dadá. El propio André Breton reconoció una pluralidad de lenguajes expresivos como vías de aceptación del surrealismo, el subconsciente y el mundo de los sueños son tan sólo dos de varios factores que fueron analizados y tomados en cuenta como un potencial pero, asimismo, también la locura, el arte infantil, la hipnosis, la magia, el espiritismo y todas las formas marginales que permitieran el influjo de un potencial creativo sin inhibiciones. De ahí la enorme fascinación que tuvieron para los surrealistas los ritos de la culturas primitivas y las expresiones tangibles e intangibles de las culturas indígenas de América, desde Alaska hasta la Patagonia, los surrealistas fueron exploradores por antonomasia de las fuerzas creativas de la condición humana. En esta coyuntura radica la particular fascinación que México tuvo en el imaginario de los surrealistas, desde la percepción estética que admiraban en el arte precolombino hasta la sobrevivencia de los ritos shámanicos en los grupos indígenas, sin pasar por alto el arte popular y las expresiones artísticas marginales a la academia, como los exvotos y la pintura regional. Qué México fuera el país proclive al Surrealismo como lo visualizó Bretón es cierto, pero 10
no menos lo es que esta premisa se convirtió en un cliché del que se han colgado muchos milagritos en el arte mexicano del siglo XX. De ahí que me parezca sumamente oportuno que una galería, como la de Pablo Goebel, se haya dado a la tarea de realizar una exposición exploratoria en torno al surrealismo. Habiendo tantos estudios y avances historiograficos de mexicanos y extranjeros en torno al surrealismo, no me explico la muy fallida exposición que hace un par de años organizó el Museo Nacional de Arte sobre el Surrealismo, con una curaduría fallida y una selección de obra tan dispar que, lejos de informar y educar al gran público, era una invitación a la confusión. Asi que, con cierto escepticismo acepté escribir este texto e involucrarme en este nuevo proyecto de Pablo Goebel; pero para mi sorpresa, la pequeña conjunción de piezas selectas de Leonora Carrington, Remedios Varo, Manuel Álvarez Bravo, María Izquierdo, Wolfgang Paalen, Gunther Gerzso, José y Kati Horna, junto a otras figuras satelitales como Mérida, Covarrubias, O’Gorman, Francisco Gutiérrez, Anguiano y hasta alguien como Gustavo Montoya, probó ser una delicia que abría el apetito de los coleccionistas y conocedores a querer ver más obras con propuestas serias y justificados en torno al influjo del surrealismo en el proceso creativo de los artistas. En esta exposición había un preambulo, muy bien logrado de dibujos de Salvador Dalí, gráficas de Giorgio de Chirico y Jean Cocteau, junto a documentos, fotos y primeras ediciones de libros y revistas fundamentales que fueron el mecanismo intelectual de dispersión de las ideas estéticas del surrealismo como forma de pensamiento. El visitante a la exposición podía comprender muy bien la diáspora de estas ideas en otros pintores latinoamericanos como Roberto Matta, Leonor Fini y Wifredo Lam, estableciéndo diálogos y correspondencias estéticas y artisticas en pintores tan aparentemente opuestos como la exquisita Jacqueline Lamba y el retórico Raúl Anguiano. El conjunto que se logró reunir, sobre todo gracias al responsable apoyo de los coleccionistas privados, nos permitía comprender las asociaciones anímicas entre una María Izquierdo y un Antonio Ruiz, el corcito, con los juegos mentales de Agustín Lazo y las metáforas lúdicas de Manuel Álvarez Bravo; entre las exploraciones de campos sensoriales de las pinturas de Carlos Mérida, con las de Gunther Gerzso y alguien como Luis García Guerrero. Empero el logro mas destacado me pareció haber recuperado ese momento mágico de conjunción que hubo entre el trabajo de Leonora Carrington y Remedios Varo, con José y Kati Horna, 11
donde se podía apreciar muy bien que el Surrealismo no era solo una propuesta plástica suceptible de convertirse en un objeto mercantil, sino que era, escencialmente, una forma de vida y de cómo entender el mundo y el cosmos, donde el juego, el ocio y la creatividad eran un mismo plano existencial. Exquisitas pinturas compartían espacio con geniales dibujos, piezas de arte objeto con esculturas talladas, cajas y pirinolas, junto a fotografías y caricaturas, logrando por un breve instante una mirada espléndida del surrealismo como filosofía de vida. Espero que el pequeño catálogo que reproduce algunas de estas obras afortunadas se convierta en una referencia de lo que se puede lograr con voluntad y buena fe. Lo celebro y me congratulo de escribir estas breves líneas para no especular en la desinformación, sino ayudar a recuperar la memoria creativa de nuestros artistas mexicanos en una perspectiva internacional. Enhorabuena. Profesor Luis-Martín Lozano Historiador del Arte
Roberto Matta Sin Título ca. 1996
“Donde otros necesitaban un empujón, él corría ágilmente” “Where others prodded, he lept nimbly” Martica Sawin 12
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Surrealism and its Diaspora in Mexico Surrealism, as an artistic style, was very popular among collectors in Mexico. This did not happen overnight, but rather over a period of time as artists from several generations absorbed some of the ideas on surrealism. However, it is important to clarify that there is an enormous difference between the surrealist painters who settled in Mexico –for long or short periods of time– like Leonora Carrington, Remedios Varo, Alice Rahon, José and Kati Horna, and also others like Wolfgang Paalen as well as Roberto Matta, and those who in the end interpreted surrealism as just being the world of dreams and fantasy, which, I believe, is a distortion of the original aesthetic postulates of surrealism. To this radical duo, we would have to add the Mexican painters, photographers and sculptors who, while not originally surrealist artists, came into close contact with the writings and ideas of André Breton, Antonin Artaud and Benjamin Péret and who were at times able to grasp the intellectual and poetic fundamentals of surrealism that at the beginning were revolutionary when compared to the conventional, bourgeois understanding and use of art. To the latter group we could add the Mexican artists Agustín Lazo, Manuel Álvarez Bravo, María Izquierdo, Roberto Montenegro, Antonio Ruíz “el corcito”, Carlos Mérida, Carlos Orozco Romero, Francisco Gutiérrez, Manuel González Serrano, Gunther Gerzso, Frida Kahlo herself –the great concealer–and even the great master Diego Rivera whose work included some truly surrealist paintings; there are others whom I would describe as peripheral who also contributed to spreading the taste for surrealism among collectors, including Juan O’Gorman, Jesús Guerrero Galván, Olga Costa, José Chávez Morado and Luis García Guerrero, but I would keep them separate from those whom I consider to be merely derivatives of the movement and whom I prefer not to mention. Surrealist painters, in the strictest sense, are those who formed part of the vanguard movement started by André Breton and whose works formed part of exhibitions organized and authorized by Breton himself, and about whom the surrealist poets like Péret and 14
Artaud wrote, though not exclusively. The surrealists are those who transformed the manifestos into art and who experienced surrealism as an attitude and as a philosophy of life. It would be controversial to refer to the surrealist painters as only those whom Breton named as such and whom he later removed from that group, such as Salvador Dali, for example. And it is fundamental to make a historiographical differentiation between those artists who were nurtured solely by surrealism in a particular stage of their artistic development (also in Europe) and who then went on to develop their own artistic careers and styles, such as Diego Rivera himself, who as a famous Cubist explored the ideas of the subconscious in some of his Cubist works in around 1915. However, in spite of his contact with Breton and having painted some exploratory works between 1938 and 1945, we cannot say he is, as such, a surrealist. It is therefore wise not to use the word surrealist as a simple adjective, when referring to the explorations of dreams among certain painters. But here one must be emphatic: the fact that a painter paints his dreams does not mean he deserves to be called a surrealist in the same way that painters who formed part of the birth of the movement are described. Moreover, surrealism lacks a formal style as such; it is not a stylistic language, rather it is a conceptual idea and it is this that links it to the Dada movement. André Breton recognized that there were many expressive ways to find surrealism, the subconscious and the world of dreams being only two of many; there was also insanity, child art, hypnosis, magic, spiritualism, and other peripheral ways through which to access an uninhibited creative potential. And it was this that brought about the fascination the surrealists had for the rites of primitive cultures and for the tangible and intangible forms of expression of the indigenous cultures of America, from Alaska to Patagonia. The surrealists were par excellence explorers of the creative forces of the human condition. And here lies Mexico’s particular fascination with the imagination of the surrealists; from the aesthetic perception they so admired in pre-Columbian art to the survival of the shamans’ rites in indigenous groups, not forgetting popular art and the unconventional forms of artistic expression, such as votive offerings and regional paintings. It is true that Mexico was considered to be a country that inclined naturally towards Surrealism, as visualized by Breton, but it is just as true that this premise became a cliché on which many “wonders” of 20th Century Mexican art hung their hat. Therefore I believe it quite 15
timely that an art gallery such as Pablo Goebel’s has taken on the task of organizing an exploratory exhibition on surrealism. There having been so many studies and historiographical advances in the field of surrealism by Mexicans and foreigners alike, I am at pains to understand the rather unsuccessful exhibition on Surrealism held a few years ago by the National Museum of Art. Its organization was so lacking and the selection of works so disparate that far from informing and educating the public, it was an open invitation to confusion. So it was a with certain degree of scepticism that I agreed to write these words and involve myself in Pablo Goebel’s new project; however, to my surprise, the small but select group of works by Leonora Carrington, Remedios Varo, Manuel Álvarez Bravo, María Izquierdo, Wolfgang Paalen, Gunther Gerzso, José and Kati Horna, as well as some other peripheral artists like Mérida, Covarrubias, O’Gorman, Francisco Gutiérrez, Anguiano and even someone like Gustavo Montoya have proven to be a delicacy that makes connoisseurs and collectors want to see more works by artists whose creative process was seriously influenced by surrealism. This exhibition has an excellent introduction of drawings by Salvador Dalí, graphics by Giorgio de Chirico and Jean Cocteau next to documents, photos and first editions of books and magazines that were the intellectual means whereby the aesthetic ideas of surrealism as a form of thinking were disseminated. Visitors to the exhibition will be able to fully understand the spreading of these ideas in other Latin American painters such as Roberto Matta, Leonor Fini and Wifredo Lam, and the establishing of aesthetic and artistic dialogue in painters who are such opposites, as are the exquisite Jacqueline Lamba and the rhetorical Raúl Anguiano. The group of paintings that forms this select exhibition, with thanks to their private owners, allows us to understand the mental associations between a María Izquierdo and an Antonio Ruiz, “el corcito” with the mental games of Agustín Lazo and the playful metaphors of Manuel Álvarez Bravo; between the exploratory works into sensorial fields by Carlos Mérida together with those by Gunther Gerzso and someone like Luis García Guerrero. However, the most outstanding achievement is, I think, to have recovered that magical moment of union that exists between the work of Leonora Carrington and Remedios Varo and José and Kati Horna, where one can appreciate that Surrealism is not just an artistic style liable to turn into a commercial object but rather, that 16
it is essentially a way of life and of understanding the world and the cosmos, where games, free time and creativity come together all on the one same existential plain. Exquisite paintings share space with great drawings, art objects with sculptures, boxes and teetotums sit next to photographs and caricatures, achieving for an instant a glimpse of surrealism as a philosophy of life. I hope the small catalogue that shows some of these works becomes a reference to what can be achieved with integrity and determination. I celebrate it and I am glad to have written these words, not to prevent the risk of misinformation but rather to remind us of the creativity in the works of Mexican artists within an international perspective. Congratulations! Professor Luis-Martín Lozano Art Historian
Wolfgang Paalen Día de campo, 1932
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PRIMERA CÉDULA DE SALÓN* El Surrealismo fue quizá el último de los Ismos de alcance profundamente
Por sus escritos y manifiestos el Surrealismo participa plenamente de la
internacional que surgió en Europa, en la década de los años veinte del
intención de las vanguardias de la primera mitad del siglo XX en un afán
siglo pasado. Producto del desencanto intelectual y la profunda escisión
subversivo por cambiar las convenciones sociales e intelectuales de
de la barbarie de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), el Surrealismo
su época. Bretón consideraba que el Surrealismo existía en un estado
fue un movimiento literario y artístico que no tuvo –a la postre- dogmas
puro en las culturas primitivas y que el artista era quien debía liberar
precisos en sus lineamientos estilísticos, ya que fue siempre proclive
esas fuerzas del subconsciente; por lo que la pintura y los escritos del
a la libertad creativa y la exploración del subconsciente, pero tuvo sin
surrealismo debían buscar más allá de las apariencias de la vida cotidiana
embargo un Papa que santificó, comulgó, sancionó y expulsó a quienes
y acceder a las fuerzas internas del Élan vital. Las investigaciones de
consideraba como artistas y poetas del movimiento surrealista, y
Breton pronto lo llevaron a incorporar a diversos artistas como Salvador
también a quienes dejaban de serlo: André Breton (1896-1966), quien
Dalí, Oscar Domínguez, Roberto Matta, Wifredo Lam y a las pintoras
hacia 1924 promulgó el Primer Manifiesto del Surrealismo, sentando las
Remedios Varo, Leonora Carrington y Leonor Fini, entre otras.
bases de la investigación, validación y experimentación de las fuerzas
En 1938 visitó México con el firme deseo de entrevistar con León Trotsky
subyacentes en la psiquis, la fantasía y el mundo onírico a partir de los
y promulgar un manifiesto contra el fascismo; visitó nuestro país en
escritos de Sigmund Freud y los efectos de la escritura automática que
compañía de su segunda esposa Jacqueline Lamba y se reencontró con
dispersó a través de la páginas de la revista, La Révolution surréaliste.
Diego Rivera a quien había conocido en París en 1921. Aquí descubrió la pintura de Frida Kahlo y quedó profundamente cautivado por México,
Los poetas y escritores del Surrealismo, como Antonin Artaud, Benjamin
su cultura y el arte precolombino; lo que llevó a Bretón a organizar una
Péret, Louis Aragón y Paul Eluard, además del propio Breton, tuvieron
exposición en París que intituló Mexique, con obras de Frida Kahlo y
en sus inicios una voluntad política de cuestionamiento a las ideologías
fotografías de Manuel Álvarez Bravo, seguida de la Cuarta Exposición
fascistas y oligarcas, contrarias al libre pensamiento, por lo que
Internacional del Surrealismo en 1940, que tuvo como sede la célebre
compartieron vínculos con el comunismo y más tarde con el trotskismo
Galería de Arte Mexicano que dirigía Inés Amor en la ciudad de México.
durante la Segunda Guerra Mundial. A los escritores se unieron una pléyade de pintores, escultores y fotógrafos como Pablo Picasso, Giorgio de Chirico, Max Ernst, Man Ray, André Masson, Joan Miró, Yves Tanguy y Jean Arp a quienes Breton sumó en la primera exposición de pintores del surrealismo en 1925.
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* Texto: Profesor Luis-Martín Lozano. Septiembre, 2014.
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FIRST TEXT IN MAIN SALON* Surrealism was perhaps the last of the –isms with truly international influence that came out of Europe in the 1920’s. A product of the intellectual disenchantment and the deep wound left by the brutality of World War I (1914 – 1918), Surrealism was a literary and artistic movement that, when all is said and done, had no precise rules or beliefs in its style guidelines, given that it was always inclined towards creative freedom and the exploration of the unconscious. It did, however, have a leader who sanctified, communed with, and sanctioned those he considered to be artists and poets of the Surrealist movement and who expelled those who were not: André Breton (1896 – 1966) who, in around 1924, published the First Surrealist Manifesto, thus laying the foundations for research, confirmation and experimentation in the underlying forces in the human psyche, fantasy and in dreams–as per the writings of Sigmund Freud, and the effects of automatic writing that he spread through the magazine La Révolution surréaliste. The Surrealist poets and writers such as Antonin Artaud, Benjamin Péret, Louis Aragón and Paul Eluard, as well as Breton himself, had always questioned the fascist and oligarchic ideologies that were contrary to Hans Burkhardt Sin título, 1944
freedom of thought and, as such, had ties during the Second World War with communism and, later on, with Trotskyism. These writers were joined by a distinguished group of painters, sculptors and photographers such as Pablo Picasso, Giorgio de Chirico, Max Ernst, Man Ray, André Masson, Joan Miró, Yves Tanguy and Jean Arp, whose works Breton included in the first exhibition of surrealist painters in 1925. Surrealism, through its writings and manifestos,
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* Text: Professor Luis-Martín Lozano. September, 2014.
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played an important role in the attempts by the Avant-Garde in the first half of the 20th Century to change the social and intellectual conventions of the time. Breton believed that Surrealism existed in its pure form in primitive cultures, and that it was the artist who should liberate the forces of the subconscious. He also thought that Surrealist painting and writing should look beyond the face values of daily life and reach into the internal forces of the Élan vital. Breton’s research soon brought him to include in the movement several artists such as Salvador Dalí, Oscar Domínguez, Roberto Matta, Wifredo Lam and the women painters Remedios Varo, Leonora Carrington and Leonor Fini, among others. He visited Mexico in 1938 in order to interview Leon Trotsky and to publish a manifesto against fascism. He came arrived accompanied by his second wife, Jacqueline Lamba, and met up with Diego Rivera,
Salvador Dalí Sin título, ca. 1941
whom he had met in Paris in 1921. Here he discovered the paintings of Frida Kahlo and he became quite captivated by Mexico, its culture and pre-Columbian art. This experience drove Breton to organize an exhibition in Paris entitled Mexique that featured works by Frida Kahlo and photographs by Manuel Álvarez Bravo, followed by the Fourth International Exhibition of Surrealism in 1940, held at the famous Galería de Arte Mexicano (the Mexican Art Gallery) run by Inés Amor in Mexico City.
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Salvador Dalí Orestes, 1970
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Georgio De Chirico La fontana del mistero, 1971
Jean Cocteau Carta, 1924
Leonor Fini Sin título, (239/275)
Yves Tanguy Je te retrouve objet trouve, 1938
Hans Burkhardt Voayge on the metasola, 193
Remedios Varo Retrato del apotecario inventor del cartónico, 1960 24
Leonor Fini Sin título, (127/275)
Salvador Dalí Mujer a caballo
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Hans Burkhardt New school,1943
Hans Burkhardt Gray daybreak, 1957
Wifredo Lam Sin título, 1970
RobertoMatta Sin Título, 1966-67
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Suite de 10 gráficas (31/70) · 10 etchings suite (31/70) 27
Andre Breton CLAIR DE TERRE, 1923
Jacqueline Lamba Dedicado a Frida, 1944
Wolfgang Paalen REVISTA DYN N°2, 1942 Salvador Dalí CONQUEST OF THE IRRATIONAL
Alice Paalen A MEME LA TERRE, 1936
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Leonora Carrington LA DAME OVALE, 1939
Leonora Carrington UNE CHEMISE DE NUIT DE FLANELLE
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Remedios Varo DE HOMO RODANS, 1965
René Char ARTINE
Leonora Carrington en su estudio, 1956 30
SEGUNDA CÉDULA DE SALÓN* El Surrealismo en México fue conocido desde los tempranos años veinte, su estética se discutía entre los poetas y artistas mexicanos de la época y en las páginas de las revistas como Contemporáneos. Escritores como Alfonso Reyes, Genaro Estrada y Luis Cardoza y Aragón conocieron los manifiestos y los comentaron; en Europa, pintores como Agustín Lazo entraron en contacto con los postulados surrealistas y los incorporaron en la dimensión de su propio trabajo creativo cuando regresaron a su país. En 1936 visitó México el poeta surrealista Antonin Artaud y quedó prendado de la obra de la pintora María Izquierdo, así como del arte precolombino. Frida Kahlo, Diego Rivera y Manuel Álvarez Bravo fueron expuestos en Europa en círculos de los surrealistas por lo que sus obras se consideraban parte del movimiento internacional, no sólo del circuito mexicano. La presencia en México de los artistas emigrados de España por la Guerra Civil y por la Segunda Guerra Mundial propició un práctica surrealista por excelencia, destacando las tertulias de la calle de Gabino Barreda que reunía a europeos como el escultor José Horna, la fotógrafa Kati Horna, las pintoras Remedios Varo y Leonora Carrington, pero también a mexicanos como Günther Gerzso. De tal suerte que en los años cuarenta hubo una abierta dispersión del surrealismo y de ciertas variantes como la metafísica italiana que dejó sentir su influencia en varios pintores mexicanos, como Gustavo Montoya, Raúl Anguiano, Carlos Mérida, Roberto Montenegro, Julio Castellanos, Antonio Ruiz “el corcito”, Guillermo Meza, Carlos Orozco Romero y muchos otros. A partir de 1940 con la gran exposición surrealista en la Galería de Arte Mexicano organizada desde París por André Breton, el surrealismo se volvió una tendencia y trascendió por más de dos décadas en México, afincándose en el gusto de coleccionistas, mecenas y artistas, tanto pintores como escultores, grabadores y fotógrafos. El conjunto que ahora ofrece la galería Pablo Goebel Fine Arts es notable por que reúne a europeos y a mexicanos en una diálogo de correspondencias que nos permite entender el sentido cosmopolita del arte moderno de México y la apertura de los artistas mexicanos, más allá de los nacionalismos a ultranza que parecen haber dominado el panorama del arte de la primera mitad del siglo XX. Enhorabuena por esta iniciativa y por la gentileza de los coleccionistas que facilitaron sus obras y documentos en préstamo temporal. * Texto: Profesor Luis-Martín Lozano. Historiador del Arte.
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SECOND TEXT IN SALON* Surrealism became known in Mexico in the early 1920’s and was discussed among Mexican poets and artists of the time as well as in such magazines as Contemporáneos. Writers such as Alfonso Reyes, Genaro Estrada, and Luis Cardoza y Aragón studied the manifestos and made their comments on them. In Europe, painters such as Agustín Lazo learned of the fundamental principles of Surrealism and included them in their own works when they returned to their own country. Antonin Artaud, the Surrealist poet, visited Mexico in 1936 and became enchanted with the work of the painter María Izquierdo as well as with pre-Columbian art. Frida Kahlo, Diego Rivera and Manuel Álvarez Bravo had their works exhibited in Europe in Surrealist circles and thus these artists came to be considered not just members of the Mexican art world but also a part of the international movement. The presence in Mexico of those Spanish artists who left Spain at the time of the Civil War and of the Second World War brought about some excellent Surrealist work, among which stand out the social gatherings held in Gabino Barreda’s street and attended by Europeans such as the sculptor José Horna, the photographer Kati Horna, the women painters, Remedios Varo and Leonora Carrington, as well as Mexicans like Günther Gerzso. Such was the movement that Surrealism spread in Mexico in the 1940’s, as did certain variations of it such as Italian metaphysics that made its influence felt among several Mexican painters including Gustavo Montoya, Raúl Anguiano, Carlos Mérida, Roberto Montenegro, Julio Castellanos, Antonio Ruiz “el corcito”, Guillermo Meza, Carlos Orozco and many others. As of 1940 with the great Surrealism exhibition held at the Galería de Arte Mexicano (the Mexican Art Gallery) that was organized by André Breton from Paris, Surrealism became a trend and spread throughout Mexico for more than two decades and became highly popular among collectors, patrons of the arts and artists as well as among sculptors, engravers and photographers. The exhibition on offer at the Pablo Goebel Fine Arts Gallery is notable because it brings Europeans and Mexicans together in a dialog that allows us to understand the cosmopolitan sense of modern art in Mexico and Mexican artists that goes beyond the nationalism that appears to have at all costs dominated the art world of the first half of the 20th Century. Congratulations on this initiative and also to the collectors who were kind enough to provide their works and documents on loan. 32
* Text: Professor Luis-Martín Lozano. Art Historian.
Raúl Anguiano Sueño Marino, 1937
Diego Rivera Minotaure
Diego Rivera Disfraz “Hombre Palmera” (Diseño de vestuario para el ballet Caballos de Vapor Horsepower - de Carlos Chávez). 33
Frida Kahlo Papel Secante (verso y anverso), 1946 Roberto Montenegro Sin Titulo
Roberto Montenegro Torso, desnudo con guantes, 1920
Gustavo Montoya Paisaje MetafĂsico, Ca.1940
Frida Kahlo Congreso de los pueblos por la paz, 1952
34
Gustavo Montoya Gambito de damas
35
Agustín Lazo La familiada o la justicia es ciega, 1930
Manuel Álvarez Bravo Parábola óptica, 1931
Manuel Álvarez Bravo Maniquí con voz, 1930
Alan Glass Tesis, 2003
María Izquierdo Velorio, 1933
Antonio Ruiz ‘El Corcito’ El entierro de la vaca
36
Leonora Carrington Vendedora de Atole, 2011
Leonora Carrington The ship of craner 37
Leonora Carrington Sacerdotes ancestrales, ca. 1956
Gordon Onslow Ford Dialogue of the Circle Makers, 1944
Lee Milligan Sin título, 1949 Leonora Carrington I want to be an insect, ©Estate of Leonora Carrington/ARS
Remedios Varo La mujer en rojo, ca.1951
38
Leonora Carrington Sin título, 1940
©Estate of Leonora Carrington/ARS
Leonora Carrington Sin título, 1940
©Estate of Leonora Carrington/ARS
39
Kati Horna Oda a la necrofilia Wolfgang Paalen Sin título, ca. 1938
Alice Rahon Oríon Ballet: Juglar (Orion ballet: Juggler), 1946
Wolfgang Paalen Sin título, ca. 1938
40
José Horna La mujer araña, ca. 1951
Kati Horna Máscara
41
Alice Rahon Luna de octubre, 1948
Alice Rahon Sin título
Alice Rahon Sin título
Juan Soriano Paisaje Lunar, 1969
Alice Rahon Sin título
42
Juan O’Gorman Reino Mineral, 1966
43
Francisco RodríguezCaracalla Boceto para mural Evolución, 1934
Nahui Olin Retrato de Salvador Novo, 1940 Miguel Covarrubias Rosa Rolanda
Miguel Covarrubias Rosa Rolanda (doble cara, front and back)
44
Miguel Covarrubias Rosa Rolanda con un ojo.
Remedios Varo Guajolote Navideño x/xxv
45
Remedios Varo Guajolote Navideño, 1959
Leonora Carrington Xqure, 1964
©Estate of Leonora Carrington/ARS
Remedios Varo Búho, 1960
Leonora Carrington Ruleta, 1954
Remedios Varo Pez, 1960
46
©Estate of Leonora Carrington/ARS
José Horna Ruleta en base a cuadro de Leonora Carrington, 1954 47
Kati Horna Sin título (guardapipas y engrane)
Kati Horna Ouvre blue ouvre Horizonte: No, siempre no… Soy horizonte firme, cerrado y azul.
Carlos Mérida Sin título, 1936
Gunther Gerzo Sin titulo
Kati Horna Saris bulia folia Ginco Bilboa, 1967
48
Kati Horna Personaje, 1950
Alberto Gironella La reina Mariana, 1962
49
David Alfaro Siqueiros Mujer árbol Luis García Guerrero Sin título, 1960-1961 Luis García Guerrero Sin título, 1961 Juan O’Gorman Huiltzilopochtli. El Colibrí
Juan O’Gorman Estudio de detalle para el mural “La conquista del aire por el hombre”. Pilatre de Rosiens Balloon 1783. 1937
50
German Cueto Sin título
German Cueto Sin título
German Cueto Sin título 51
Francisco Rodríguez Caracalla Paisaje, 1945
Gabriel Fernández Ledesma Naturaleza Muerta, 1934
Sofía Bassi Retrato de Gutierre Tibón, 1976 52
Guillermo Meza Óxido de metales, 1955
Francisco Rodríguez Caracalla Lluvia, 1935
Lola Álvarez Bravo Casa de mujeres
Lola Álvarez Bravo Casa de mosaicos de Juan O’Gorman
53
Lola Álvarez Bravo Mantarraya
Nacho López Mercados, coladores o cedazos ca., 1950
Lola Álvarez Bravo Homenaje a Salvador Toscano Nacho López Mercados, vendedora de muñecas, ca., 1950
Lola Álvarez Bravo A ver quien me oye 1939 54
Lola Álvarez Bravo El cuida kilos, ca. 1940
Francisco Gutiérrez Mujeres, 1942
Francisco Gutiérrez Marinero, 1942
55
Roberto Matta Pubertá assai vivace, 1980 - 1981
Julio Castellanos Paisaje Medieval
Julio Castellanos Velorio
Olga Costa Velorio
56
Carlos Orozco Romero Arquitectos del Destino, 1955
Juan O’Gorman Toda la redondez de la tierra no es más que un inmenso sepulcro, 1970
57
Francisco Toledo A,E,I,O,U, 1965
Kathleen Clement The curator, 2008
Manuel González Serrano Naturaleza Muerta, 1965
Raúl Anguiano La mujer con luna, 1936
Jorge González Camarena Rostro, 1977
58
Alfredo Zalce Autorretrato, 1932
Javier Santos Balmori Atlante, 1935
59
FICHAS DE OBRA APELLIDO
NOMBRE OBRA
Álvarez Bravo
Lola
Casa de mujeres
Álvarez Bravo
Lola
Casa de Mosaicos de Juan O’Gorman
Álvarez Bravo
Lola
Mantarraya
Álvarez Bravo
Lola
Homenaje a Salvador Toscano
Álvarez Bravo
Lola
A ver quien me oye
Álvarez Bravo Álvarez Bravo Álvarez Bravo
Lola Manuel Manuel
Cuentakilos Parábola Optica Maniquí con voz
Anguiano
Raúl
La mujer con luna
Anguiano Bassi
Raúl Sofia
Breton
André
Burkhardt Burkhardt Burkhardt Carrington Carrington Carrington Carrington Carrington Carrington
Hans Hans Hans Leonora Leonora Leonora Leonora Leonora Leonora
Sueño Marino Retrato de Gutierre Tibón Libro CLAIR DE TERRE con portada de Picasso Viaje por metasola Sin título Amanecer Gris Ventana Pasajeros en Balsa Niña con animal Sacerdotes ancestrales Xqure I want to be an insect
Carrington
Leonora
TÉCNICA
Fotografía de época en plata gelatina Fotografía de época en plata gelatina Fotografía de época en plata gelatina Fotografía de época en plata gelatina Impresión en plata gelatina 1939 montado sobre madera ca. 1940 Impresión en plata gelatina Impresión en plata gelatina 1931 Impresión en platino 1930 Gouache y acrílico 1936 sobre papel Óleo sobre cartón 1937 Acrílico sobre madera 1976 1923
TECHNIQUE
Vintage gelatin silver print Vintage gelatin silver print Vintage gelatin silver print Vintage gelatin silver print Gelatin silver print mounted on wood Gelatin silver print Gelatin silver print Platinum print Gouache and acrylic on paper Oil on cardboard Acrylic on wood
Ejemplar 2/240
CM
23 x 16 18.5 x 22.8 18 x 20.7 20.8 x 24.8 23.4 x 17.1 22.5 x 19 24.7 x 18.1 23.8 x 18.7 69 x 32.5 44 x 66 57.1 x 40 28.3 x 19.7
Óleo sobre tela Óleo sobre tela Óleo sobre tela Lápiz sobre papel Lápiz sobre papel Lápiz sobre papel ca. 1956 Óleo sobre tela Tinta sobre papel 1964 Madera Policromada
81.2 x 106.6 40.6 x 50.8 40.6 x 63.5 31 x 23 23 x 31 31 x 23 65 x 38.5 27 x 21.5 70 x 16 x 14
Vendedora de Atole
2011
132 x 64 x 79
Leonora
Sin título (Arcos)
1940’s
Carrington
Leonora
Carrington Carrington
Leonora Leonora
Carrington
Leonora
Castellanos Castellanos
Julio Julio
Char
René
Sin título 1940’s (Figura con barba) Ruleta Libro LA DAME OVALE 516/535 1939 Libro UNE CHEMISE DE NUIT DE FLANELLE, portada de Max Ernst Paisaje Medieval Velorio Libro ARTINE con grabado 1930 de Salvador Dalí
Carrington
60
AÑO
1936 1944 1957
Oil on canvas Oil on canvas Oil on canvas Pencil on paper Pencil on paper Pencil on paper Oil on canvas Ink on paper Polichromed wood Bronze, lost wax Bronce a la cera pérdida casting Tinta y acuarela sobre papel Ink and watercolor on paper Tinta y acuarela sobre papel Ink and watercolor on paper Óleo sobre masonite Oil on masonite
33 x 47 32.8 x 45.4 30 x 30 19.2 x 14.3 16.5 x 13.2
Acuarela sobre papel Gouache sobre papel Ejemplar 16/215
Watercolor on paper 17.3 x 36 Gouache on paper 28 x 37 23.6 x 18
APELLIDO
NOMBRE OBRA
AÑO
TÉCNICA
TECHNIQUE
CM
Clement Cocteau Costa Covarrubias Covarrubias Covarrubias Cueto Cueto Cueto Dalí Dalí Dalí de Chirico Fernández Ledesma Fini Fini
Kathleen Jean Olga Miguel Miguel Miguel German German German Salvador Salvador Salvador Giorgio
The curator Carta Cristales Rosa Rolanda (doble vista) (#1) Rosa Rolanda (#2) Rosa Rolanda con un ojo (#3) Sin título Sin título Sin título Mujer y caballo Sin título Orestes La fontana del misterio
2008 1924 1959
40 x 20 32 x 25 65 x 55 20 x 20 27 x 21.5 17 x 9.2 15 x 10.8 15.5 x 20.4 25 x 20 56 x 38 25 x 28 .8 34 x 47.5 cm 35.5 x 31.5
Grabado Grabado
Collage Serigraphic Print Oil on masonite Pencil on paper Pencil on paper Pencil on paper Enamel on iron sheet Enamel on iron sheet Enamel on ceramic Drawing on etching Ink on paper Ink and sépia on paper Etching Mixed media on paper Etching Etching
Gabriel
Naturaleza Muerta
Mixta sobre papel
Leonor Leonor Gordon Ford Onslow García Guerrero Luis García Guerrero Luis Gerzso Gunther Gironella Alberto Glass Alan González Jorge Camarena González Serrano Manuel Gutierrez Francisco Gutierrez Francisco
127/275 239/275 Dialogue of the Circle Makers Sin título Sin título Sin título La reina Mariana Tesis
Gouache sobre papel
Gouache on paper
87.2 x 66
Oil on canvas Oil on canvas Oil on canvas Oil on wood Collage
44.5 x 34.5 34.5 x 44 75 x 46 62 x 65 48 x 38 x 43
Oil on canvas
40 x 60
Watercolor on paper Litograph Litograph Wooden sculpture and collage
19.5 x 27.5 33 x 24 30.5 x 23
Horna
José
La mujer araña
Horna
José
Ruleta escultura arte objeto
Horna
Kati
Horna
Kati
Horna
Kati
Horna
Kati
Horna
Kati
Sin título, Escultura arte objeto Escultura, arte objeto (guardapipa y engranes) “Ouvre blue ouvre Horizonte: No, siempre no… Soy horizonte ca. 1960 Escultura, arte objeto firme, cerrado y azul “ Saris bulia folia Ginco Bilboa 1967 Escultura, técnica mixta Fotografía de época en Cabeza de muñeca plata gelatina Fotografía de época en Oda a la necrofilia plata gelatina
Collage Impresión serigráfica Óleo sobre masonite Lápiz sobre papel Lápiz sobre papel Lápiz sobre papel Esmalte sobre lámina de fierro Esmalte sobre lámina de fierro Esmalte sobre cerámica Grabado con dibujo de detalle ca. 1940 Tinta sobre papel Tinta y sepia sobre papel 1970 Grabado 1971
1944
1960-1961 Óleo sobre tela Óleo sobre tela Óleo sobre tela Óleo sobre madera 1962 Collage 2003
Óleo sobre tela
Rostro
1977
Naturaleza Muerta Marinero Mujeres
Acuarela sobre papel Litografía 1942 Litografía 1942 ca. 1951 Escultura de madera y collage Escultura, arte objeto
Sculpture, art object
34.6 x 41.5 29 x 20.5 36 x 28
120 x 41 x 35 “Diámetro: 33 cm Alto: 5 cm”
Sculpture, art object 13.5 x 13.5 x 2.5 Sculpture, art object 30 x 26.5 x 20.5 Sculpture, mixed media 33 x 12 Vintage gelatin 23.5 x 18.5 silver print Vintage gelatin 21 x 18.5 silver print
61
APELLIDO
NOMBRE OBRA
Horna
Kati
Máscara
Horna
Kati
Personaje
Izquierdo Kahlo
María Frida
Kahlo Lam Lam Lamba Lazo López López Matta Matta Matta Matta Matta Matta Matta Matta Matta Matta Matta Matta Matta Matta Merida Meza Milligan Modotti
62
Velorio Papel Secante Congreso de los pueblos Frida por la paz Wifredo Sin título Wifredo REVISTA MEDIVM, número 4 Jacuqeline Sin título, dedicado a Frida La Familiada o Agustin La Justicia es Ciega Mercados, vendedora de Nacho muñecas Mercados, Nacho coladores o cedazos Roberto Sin Título Roberto New School 31/70 Roberto New School 31/70 pag. 1 Roberto New School 31/70 pag. 2 Roberto New School 31/70 pag. 3 Roberto New School 31/70 pag. 4 Roberto New School 31/70 pag. 5 Roberto New School 31/70 pag. 6 Roberto New School 31/70 pag. 7 Roberto New School 31/70 pag. 8 Roberto New School 31/70 pag. 9 Roberto New School 31/70 pag. 10 Roberto Pubertá assai vivace Roberto Sin título Carlos Sin título Guillermo Óxido de metales Lee Sin título Experiment in Related Form Tina or Glasses
Modotti
Tina
Sickle, Bandolier & Guitar
Montenegro Montenegro Motnoya Motnoya
Roberto Roberto Gustavo Gustavo
Torso, Desnudo con guantes Sin título Gambito de Damas Paisaje Metafísico
AÑO
TÉCNICA
TECHNIQUE
1950
Fotografía de época en plata gelatina Madera y papel mache con incrustaciones Gouache sobre cartón Técnica Mixta
Vintage gelatin silver print Wood and paper mache with inlays Gouache on cardboard Mixed media
Tinta sobre papel
Ink on paper
Pastel sobre papel
Pastel on paper
1933 1946 1970 1955 1944 1930 ca. 1950 ca. 1950 ca. 1996 1943 1943 1943 1943 1943 1943 1943 1943 1943 1943 1943 1980-81 1966-67 1936 1955 1949
Técnica mixta sobre papel Gouache y tinta sobre papel Impresión vintage sobre plata gelatina Impresión vintage sobre plata gelatina Mixta sobre papel Grabado acuareleado Grabado Grabado Grabado Grabado Grabado Grabado Grabado Grabado Grabado Grabado Relieve en madera Óleo sobre tela Óleo sobre masonite Óleo sobre papel Óleo sobre tela
ca. 1924 Impresión de platino 1927 1920 ca 1940
Impresión en platino montada en madera Óleo sobre tela Óleo sobre tela Óleo sobre tela Acrílico sobre tela
CM
APELLIDO
NOMBRE OBRA
25 x 19.5
O’Gorman
Juan
Toda la redondez de la tierra no 1970 es más que un inmenso sepulcro
O’Gorman
Juan
Reino Mineral
O’Gorman O’Gorman Olin Orozco Romero Paalen Paalen Paalen Paalen Rahon Rahon
Juan Juan Nahui Carlos Alice Wolfgang Wolfgang Wolfgang Alice Alice
Conquista del aire Colibrí Salvador Novo Arquitectos del destino Libro A MEME LA TERRE Sin título Día de campo Dos cabezas Sin título Sin título
Rahon
Alice
Sin título
Rahon Rahon Rahon Rahon
Alice Alice Alice Alice
Los signos El unicornio Luna de octubre Orion Ballet Número 2, editada por Wolfgang Paalen Vasos Comunicantes Minotaure Hombre palmera
13.6 x 4 x 3 26 x 35.2 28.5 x 46.6 29 x 23
75 x 55 28.2 x 18 Mixed media on paper 41.5 x 56.4 Gouache and ink 27.5 x 37.2 on paper Vintage gelatin 21.2 x 13.7 silver print Vintage gelatin 22.5 x 18.4 silver print Mixed media on paper 76 x 86 Watercolored etching 38.1 x 28 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching 38.1 x 28 Etching Wooden altarpiece 112.7 x 153 73.6 x 143.5 Oil on canvas 55 x 43 Oil on masonite 50 x 40.8 Oil on paper 127 x 38 Oil on canvas Platinum print Platinum print mounted on wood Oil on canvas Oil on canvas Oil on canvas Acrylic on canvas
18.5 x 23.5 17.4 x 22.2 70 x 60 34 x 49 61 x 76 39 x 46
REVISTA DYN Rivera Rivera Rivera Rodriguez Caracalla Rodriguez Caracalla Rodriguez Caracalla Ruiz “El Corcito” Ruiz “El Corcito” Santos Balmori
Diego Diego Diego
CM
Carbón sobre papel
Charcoal on paper
25 x 32.3
Tinta sobre papel y marialuisa intervenida con lápiz Lápiz sobre papel Lápiz sobre papel Fotografía intervenida Óleo sobre tela 1955 Ejemplar 27/235 1936 ca. 1938 Carboncillo sobre papel Óleo sobre tela 1932 Óleo sobre tela Óleo sobre madera Pastel sobre masonite Técnica mixta sobre papel cartoncillo Óleo sobre papel 1955 Óleo sobre papel 1955 Óleo sobre tela 1948 Marioneta de alambre 1946 1966
Ink on paper, with paspartout painted by the artist with pencil Pencil on paper Pencil on paper Colored photograph Oil on canvas
34.4 x 27
16.5 x 10.5 32 x 46 20 x 14 75 x 95 19.5 x 22.3 Charcoal on paper 77 x 56.5 Oil on canvas 33 x 55.5 Oil on canvas 46 x 38 Oil on wood 50 x 40 Pastel on masonite 28.5 x 39 Mixed media on 67 x 74 carboard paper Oil on paper 50 x 65 Oil on paper 50 x 65 Oil on canvas 82 x 100 85.1 x 58.1 x 12.4 Wire marionette 28.6 x 22.5
1942
61 x 84.5 Etching Pencil and ink on paper 40 x 58 43 x 33 Pencil on paper
1963
Acrílico sobre masonite
Acrylic on masonite 120 x 60
1934
Gráfito sobre papel
Graphite on paper
25 x 37
1945
Óleo sobre tela
Oil on canvas
75 x 108
Viaje al infinito, Hacía el mar 1 1955 El entierro de la vaca Atlante 1935
Temple sobre madera Lápiz sobre papel Lápiz sobre papel
Temple on wood Pencil on paper Pencil on paper
29.5 x 39.5 40 x 51 63 x 47.5
Mujer Arbol
Carbón sobre papel
Charcoal on paper
29 x 43
Oil on canvas Oil on canvas Watercolor on paper Oil on masonite
58 x 79 35 x 27.3 17.5 x 24
Boceto para el mural “Evolución”
Soriano Tangui Toledo
David Alfaro Juan Yves Francisco
Varo
Remedios La mujer en rojo
Siqueiros
TECHNIQUE
Grabado Lápiz y tinta sobre papel Lápiz sobre papel
Francisco Paisaje Antonio Antonio
TÉCNICA
1938
Francisco Lluvia Francisco
AÑO
Paisaje con luna Je te retrouve objet trouve a,e,i,o,u,
Óleo sobre tela Óleo sobre tela Acuarela sobre papel Óleo sobre ca. 1951 masonite 1969 1938 1965
42 x 21.5
63
64
APELLIDO
NOMBRE OBRA
AÑO
Varo
Remedios Guajolote Navideño
1959
Varo Varo
1965 Remedios Libro DE HOMO RODANS Retrato del apoticario inventor 1960 Remedios del cartónico
Varo
Remedios Búho
1960
Varo
Remedios Pez
1960
Varo Varo Zalce
Remedios Guajolote Navideño (blanco) Remedios Guajolote Navideño (negro) 1932 Alfredo Desnudo Másculino
TÉCNICA
TECHNIQUE
CM
Plancha métalica, huecograbado Ejemplar 69/150
Metal plate, rotogravure
15 x 18
Tinta sobre papel
Ink on paper
27.7 x 20.5
Técnica mixta, esgrafiado y hoja de oro sobre vidrio con respaldo de piel Técnica mixta, esgrafiado y hoja de oro sobre vidrio con respaldo de piel Grabado Grabado Lápiz sobre papel
Mixed technique, sgrafitto and gold leaf on glass supported with leather. Mixed technique, sgrafitto and gold leaf on glass supported with leather. Etching Etching Pencil on paper
27.9 x 22.4
15 x 20 Diámetro : 12.5 cm 15 x 18 15 x 18 39.5 x 18