Skip to main content

Revista adgentesjulio agosto2018

Page 1

ISSN: 0185-8424

REVISTA AD GENTES. PUBLICACIÓN BIMESTRAL DE LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIO EPISCOPALES DE MÉXICO A.R.

Año LI No. 595: Nueva época Julio - Agosto 2018 Costo: $15.00 M.N OMPE MÉXICO

ESCUCHAR, DISCERNIR Y VIVIR «Lo peculiar de un servidor, no es el servicio, sino el servicio a todos». P. Toribio Tapia Bahena

«No tengan miedo de la novedad que proviene del Señor Crucificado y Resucitado…» Papa Francisco


mayo 2018

junio 2018


MENSAJE DEL DIRECTOR PBRO. JOSÉ AYALA MADRIGAL

Estimados lectores de la Revista misionera Ad gentes, reciban un fraternal saludo desde la sede nacional de las OMPE México. Deseando de corazón que el Dios de Jesucristo, rico en perdón y misericordia, bendiga su persona, sus proyectos y camine a su lado custodiando sus anhelos. El ya próximo 19 de agosto, Dios mediante, celebraremos la Jornada de las Vocaciones Nativas, con el lema: Atendiendo al llamado del Señor. Jornada que se vive con la esperanza y deseo de que en tierras de misión se formen, cada vez más y mejor, a seminaristas, religiosas y religiosos, así como catequistas laicos, para bien de la Iglesia universal. La bondad y generosidad de esta Jornada radica en la naturaleza y carisma propio de la Pontificia Obra de San Pedro Apóstol; obra fundada por dos laicas, Estefanía y Juana Bigard, madre e hija, que vieron, en el momento de la historia que les tocó vivir (finales del s. XIX), la gran necesidad de apoyar la formación de los futuros sacerdotes nativos en tierras de misión. Ahora, nosotros, entendemos que sigue siendo fundamental la formación de los futuros sacerdotes, religiosas, religiosos y catequistas laicos en aquellos lugares del mundo donde la Iglesia está naciendo; formación que sería imposible sin la ayuda espiritual y material de todos los bautizados que oran y apoyan económicamente en esta Jornada. Agradezco inmensamente a todas aquellas personas de buena voluntad que apoyan mes con mes con una beca a seminaristas nativos en formación, Dios bendiga sus esfuerzos y multiplique sus ofrendas. Antes de despedirme, muy queridos lectores, quisiera pedirles su oración por la realización del V Congreso Americano de Misiones, el cual, se estará llevando a cabo cuando muchos de ustedes tengan en sus manos esta revista misionera. El lema es: ¡América en misión, el Evangelio es Alegría!. Pidamos todos juntos por el éxito espiritual y pastoral del Congreso, que Dios guie y cuide a las delegaciones que asistirán, y que todos los esfuerzos de aquellos que están preparando nuestra llegada y estancia sean recompensados con abundantes gracias y bendiciones divinas. Que Santa María Madre de la Iglesia y Reina de las Misiones, interceda por el continente, para que, la Iglesia en salida que peregrina en estas tierras, sea instrumento valioso y signo visible del Reino a los ojos de aquellos que necesitan certezas y esperanza en su vida.

Pbro. José Ayala Madrigal Obras Misionales Pontificio Episcopales de México Director Nacional


CONTENIDO

JULIO · AGOSTO 2018 AÑO LI NO. 595: NUEVA ÉPOCA

BIBLIA Y MISIÓN «No he venido a ser servido, sino a servir» (Lc 22, 27)

4

AL SERVICIO DE LA MISIÓN Pontificia Obra de San Pedro Apóstol

10

LA MISIÓN HOY La familia, espacio privilegiado para la misión. TESTIMONIOS MISIONEROS Misión en territorio secular

14

24

18

MISIÓN Y PERSPECTIVA CAM V ¡América en misión, el Evangelio es alegría!

30

TESTIMONIOS MISIONEROS Un gesto concreto de solidaridad y cercanía

40

IGLESIA EN SALIDA Promoción del clero local en tierras de misión

34

ESPIRITUALIDAD MISIONERA Ministerio sacerdotal: recordar quiénes somos

44

LA VOZ DEL PAPA Escuchar, discernir y vivir la llamada del Señor

38

LA VOZ DE NUESTROS PASTORES Renovar las Obras

46

CUADRO POR CUADRO El árbol de la vida

Visítanos: www.ompe.mx Escríbenos: informes@ompe.com.mx

OBRAS MISIONALES PONTIFICIO EPISCOPALES DE MÉXICO A.R. Propietario

PBRO. JOSÉ AYALA MADRIGAL Director General

PBRO. LUIS ALBERTO CASTILLO HERNÁNDEZ

Secretario Nacional de la Pontificia Obra de la PF

DIANA MONROY RODRÍGUEZ Editora

CLAUDIA B. CHÁVEZ RAMÍREZ Diseño

COLABORADORES

Pbro. Toribio Tapia Bahena Hno. Joel Cruz Reyes Comunidad Misionera de Villaregia Pbro. Dr. Luis García Orso Pbro. Marcos Garduño Arias, SX Hna. Guadalupe Ibáñez Santos

Revista Adgentes

Fotografía Págs: 14-17, 24-29, 34-39, 40-45. Pixabay Págs: 18-21. Hna. Guadalupe Ibáñez Págs: 30-33. Comunidad Misionera de Villaregia

REVISTA AD GENTES, Año LI, número 595: Nueva época, julio · agosto 2018, es una publicación bimestral impresa distribuida por Obras Misionales Pontificio Episcopales de México, A. R., Prolongación Misterios No. 24, Col. Tepeyac Insurgentes. Delegación Gustavo A. Madero, C.P. 07020, Tel. (01 55) 57500544, www.ompe.mx, informes@ompe.com.mx Editor responsable: José Ayala Madrigal. Reserva de Derechos No. 04-2008-042412363000-102, ISSN: 0185-8424, Licitud de Título No. 12345. Licitud de Contenido No. 9908, ambos otorgados por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, Permiso SEPOMEX No. PPO9-1848 Impresa por Editorial Esfuerzo S. A. de C. V. Esfuerzo 16-A, Col. Lázaro Cárdenas, C.P. 53560 Naucalpan de Juárez, Estado de México. Este número se terminó de imprimir el 18 de junio de 2018, con un tiraje de 10, 000 ejemplares. El contenido de los artículos que aparecen en cada número es responsabilidad de los autores y no compromete la opinión de los editores.

Julio - Agosto 2018


EDITORIAL

El Papa Francisco ha convocado a un Mes Misionero Extraordinario para toda la Iglesia en octubre de 2019. Esta Jornada será el culmen y punto de partida para un gran número de proyectos de las Obras Misionales. Es un hecho que el trabajo misionero no se detiene, por el contrario, requiere del serio compromiso de todos los bautizados; por ello el Santo Padre hace un llamado para que como «bautizados y enviados» tomemos plena conciencia de la misión que nos ha sido encomendada. «Tenemos ante nosotros un camino interesante –dice el Papa–: la preparación del Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019, que convoqué durante la pasada Jornada Mundial de las Misiones del año 2017. Los invito con fuerza a vivir esta fase de preparación como una gran oportunidad para renovar el compromiso misionero de toda la Iglesia». La celebración de este día nos presenta la oportunidad de volver nuestras miradas a aspectos que con el paso del tiempo han sido olvidados, o por lo menos ignorados. Tal es el caso de la misión ad gentes, la evangelización de territorios a donde no ha llegado la Palabra. También es una excelente oportunidad para «renovar nuestras Obras Misionales», una renovación «auténtica, creativa y eficaz» pero, sobre todo, una renovación en la que «el Espíritu Santo cree lo nuevo». Recordemos que el Espíritu Santo es el motor de la obra salvífica del Padre «e impulsará a la Iglesia hacia su propia dilatación» (AG 4). Por lo tanto «la Iglesia debe caminar por moción del Espíritu Santo, por el mismo camino que Cristo siguió, es decir, por el camino de la pobreza, de la obediencia, del servicio, y de la inmolación de sí mismo…» (AG 5). «Renovar las Pontificias Obras Misioneras significa por los tanto amarlas, con un compromiso serio y valiente, la santidad de cada uno y de la Iglesia como familia y comunidad». Seamos partícipes de esta renovación, dejemos que el Espíritu Santo actúe, no seamos indiferentes ni ignoremos que como bautizados hemos sido enviados.


BIBLIA Y MISIÓN

P. Toribio Tapia Bahena / Universidad Pontificia de México

«No he venido a ser servido, sino a servir» (Lc 22, 27) Ministerios y autoridad El ejercicio de un ministerio supone, se pretenda o no, cierta autoridad. Muchas veces acertamos en el modo de ejercer nuestro ministerio adecuadamente con autoridad, en el mejor de los sentidos; pero otras tantas, a causa de complejos no superados y conversiones no asumidas, nos desempeñamos con autoritarismo, incluso con evidentes comportamientos dictatoriales, tratando a los demás, como vasallos. Desde esta exigencia ha surgido la necesidad de reflexionar sobre la autoridad con la que Jesús ejerció su ministerio con la finalidad de asumir algunos de estos principios en el desempeño de nuestro servicio en la comunidad. Desarrollaremos nuestra propuesta en tres momentos: primeramente, presentaremos en qué consistía la autoridad de Jesús desde la que él vivió su ministerio; después, algunos de sus rasgos; para finalizar, con ciertas exigencias para nuestro ministerio, así como con una brevísima conclusión.

1.Jesús tenía una autoridad que salía desde dentro

Jesús a los doce años en el Templo, Alberto Duero. 1494-97.

L

4

os evangelios evidencian una autoridad de Jesús, nunca antes vista, que la mayoría de la gente percibe con asombro y se siente atraída por ella, mientras los dirigentes político-religiosos que ostentan el poder, la perciben como un peligro, incluso una amenaza, y la rechazan (así en Mt 12, 24; Mc 11, 28.29.33). Debemos reconocer que Jesús, estrictamente hablando, carecía de una autoridad legal, pues no podía presentar nada que acreditara sus conocimientos, su manera de proceder; ni siquiera tenía estudios de escriba. Tampoco gozaba de una autoridad tradicional a causa de ser padre o patriarca de una familia/ Julio - Agosto 2018


La autoridad de Jesús hunde sus raíces en una experiencia profunda de la vida casa; no era un patrono con poder, mucho menos podía presumir de un linaje especial. Sin embargo, el hecho de que Jesús careciera de este tipo de poder, no significa en modo alguno, que no tuviera autoridad. Solo que la autoridad con la que el Maestro es presentado, es totalmente diferente a la que poseen los jefes religiosos y políticos de su tiempo. En un buen número de pasajes de los evangelios se da a entender que Jesús tiene autoridad (por ejemplo, Mt 7, 29; 21, 23-24; Mc 1, 22-27; 11, 28.29.33; Lc 5, 32; 20, 2.8) usando un término (en griego, exousía), que si bien significa autoridad, se refiere a una autoridad que sale desde lo más profundo de la persona1; lo que en lenguaje actual, denominamos autoridad moral. Lo que más llama la atención es que, no obstante la variedad –o hasta contrariedad– con la que aparece el alcance de este término, cuando es aplicado a Jesús, se conjuntan autoridad y libertad. Es como si los evangelistas quisieran dejar claro que en Jesús, autoridad y libertad, coinciden; incluso que la autoridad de Jesús radica en su libertad2.

Cristo entre los doctores, Defendente Ferrari. 1526.

2. Características elementales de la autoridad de Jesús

Julio - Agosto 2018

El hecho de que Jesús tuviera una autoridad que salía desde dentro no nos debe hacer pensar que era algo intimista. Todo lo contrario. La autoridad de Jesús hunde sus raíces en una experiencia profunda de la vida, en una percepción respetuosa de las demás personas y en una relación auténtica con Dios. 1Si ousía designa lo que se es o se tiene y ex indica procedencia, está claro que el término completo exousía se refiere a la autoridad que sale de dentro. 2 Por eso, muchas veces se dice que Jesús tiene autoridad por la verdad de su palabra (Mt 7,29; Mc 1,22-27; Lc 4,3); otras veces se refiere a la libertad con la que actúa (Mt 21,23.24.37; Mc 11,28.29.33; Lc 20,2.8); y en otras ocasiones se refiere al poder que tiene frente al demonio, el pecado y la enfermedad (Mt 9,8; Mc 2,10; Lc 4.32; 5,24).

5


BIBLIA Y MISIÓN

Es decir, la autoridad del Maestro, desde donde vivía su ministerio, afecta los campos más emblemáticos del ser humano: la madurez personal, el ámbito relacional y las convicciones de fe.

2.1 La experiencia profunda de la vida Jesús era un apasionado por la vida, mejor dicho, por una vida con sentido: por eso curaba a los enfermos, alimentaba a los hambrientos, expulsaba a los demonios, resucitaba a los muertos. Su pasión por la vida la expresa el Evangelio de Juan cuando nos recuerda que él vino para que se tenga vida y en abundancia (cf. Jn 10, 10). Con razón los evangelios presentan a Jesús convencido de que se le debe dar sentido a la existencia, pues un don tan grande, no se puede vivir a la ligera. Lo más interesante es que Jesús aparece entregado totalmente a darle sentido a la vida de los demás, porque él mismo sabe vivir con sentido; seguramente por eso, entre otras cosas, entendió la autoridad con relación a la vida plena y al margen de cualquier intimidación.

chantajear. Incluso, cuando en algunos pasajes el Señor intima o reprende a ciertas personas o grupos, es para animarlos a que no manipulen ciertas situaciones (Mt 12, 16; Mc 8, 30.33; Lc 9, 21) o a que recapaciten en el modo adecuado de comportarse.

Cristo entre los doctores, Paolo Veronese.1560.

Podemos decir, por tanto, que desde esta experiencia profunda de la vida, Jesús ejerció su ministerio sin utilizar su autoridad para intimidar o amenazar, mucho menos para generar miedo, manipular o

6

Además, puso su autoridad al servicio de la vida plena. Para Jesús, la soberanía de Dios queda manifiesta en la plenitud de la vida del ser humano. El cuestionamiento que hace Jesús en Mc 3, 4: «¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?», es una especie de pregunta culmen que encabeza los relatos anteriores que tienen una clara referencia a la vida de las personas (1, 16-2, 28). Usaba su autoridad para generar vida plena; nunca para provocar muerte o sufrimiento.

2.2 La percepción respetuosa de las personas Jesús es modelo de relaciones humanas porque siempre guardó un respeto ilimitado por la dignidad de cada persona. Trataba a cada persona como única, con una amabilidad extrema, así fuera un mendigo Julio - Agosto 2018


Cristo entre los doctores, Cima da Conegliano.1504.

Jesús aparece entregado totalmente a darle sentido a la vida de los demás, porque él mismo sabe vivir con sentido

ciego, un epiléptico, un centurión romano o un rico. Este respeto ilimitado ante todas las personas le concedía la libertad de estar particularmente atento a las necesidades de los más pobres, por ejemplo, las mujeres y los niños: la viuda de Naín que había perdido a su único hijo (Lc 7, 11-13), la pobre viuda que echa su última moneda en la alcancía del templo (Mc 12, 41-44), la mujer que sufre hemorragias (Mt 9, 20-23); por mencionar algunos ejemplos.

Por otra parte, con relación al respeto que tenía Jesús por las personas, llama la atención que su autoridad sea exigente, pero no inhumana. Jesús ejercía su autoridad, sin poder coercitivo; es decir, tenía una absoluta autoridad moral que solo puede tener alguien cuya base es la verdad y la autenticidad, que lo hace digno de constituirse en ejemplo de los demás (véase Mt 11, 29ss).

2.3 Una relación auténtica con Dios Jesús no vivió espontáneamente la autoridad. Tenía una razón totalizante, una mística profunda, que se puede resumir en el significado y alcance del proyecto del Reino de Dios o de los Cielos. Entendió y practicó su autoridad de un modo totalmente diferente porque asumió el proyecto del Reino

En este marco de respeto ilimitado por los demás, podemos decir que, el Señor, en su ministerio, utilizó su autoridad para generar fraternidad. Y es que el gran peligro de una autoridad, entendida equivocadamente, es generar autorreferencialidad, en lugar de acompañar, incluso generar, principios de convivencia entre las personas y los grupos, pero a conveniencia de sus intereses propios. Por esto, llama la atención que Jesús utilizara su autoridad no para que los hombres le dieran mayor culto a él o su Padre, sino para que entre ellos hicieran una vida más llevadera (véase Mt 11, 28-30). Cristo entre los doctores, Bonifacio de Pitati.1545.

Julio - Agosto 2018

7


BIBLIA Y MISIÓN

de Dios como un horizonte totalizador de su vida y su presencia entre las personas como un servicio.

Además, ejercía su autoridad a través del servicio. No es posible, tampoco es cierto, que una autoridad, ni siquiera las que se pretendan presentar como legítimas, pueda al mismo tiempo dominar y decir que sirve al pueblo. Y es que para Jesús no es el poder el mayor servicio, sino la autoridad ejercida fraternalmente. Jesús estaba convencido de que la única manera de vivir la autoridad era el servicio; así lo presenta Marcos al unir el encargo de Jesús a sus discípulos con la sentencia sobre el Hijo del Hombre: «… y el que quiera ser el primero entre ustedes, será esclavo de todos, pues también el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos» (Mc 10, 44-45).

3. Exigencias para nuestro ministerio Jesús no solo se empeñó en vivir su ministerio practicando la autoridad de acuerdo a la voluntad de su Padre, también les pidió a sus discípulos que tuvieran claridad en la manera en qué deberían asumirla en sus vidas.

Se debe ejercer el ministerio sirviendo a todos

Cristo entre los doctores, Pinturicchio.1500.

Desde este principio, en su ministerio, Jesús ejerce su autoridad evidenciando el Reino. Una autoridad, ubicada en el proyecto del Reino de Dios, supone una experiencia auténtica de Dios, así como una experiencia honesta de la realidad. Jesús dejó claro que su mensaje no era una legitimación religiosa de la realidad; por el contrario, su anuncio y denuncia, era una clara afirmación de que Dios abre otras posibilidades en la existencia.

dependen todos los demás (12, 31). No se trata de una grandeza simbólica; es una grandeza que supone el dominio y la dependencia malsana. La gravedad de la discusión pide una instrucción suficientemente clara y seria. Es muy probable que la respuesta de Jesús ante el silencio de los discípulos esté en relación, primeramente, con la convicción de que si alguien quiere ser importante y grande, entonces tiene que ser servidor de todos. En realidad, Marcos está tocando el punto medular del servicio en una comunidad de servicio unilateral, excluyente y hasta de cierta conveniencia o interés; lo peculiar de un servidor, no es el servicio, sino el servicio a todos3. La universalidad o totalidad del servicio es una característica inevitable para servir al estilo de Jesús y para discernir críticamente qué persona o grupo realmente se desempeña con autoridad.

El ministerio no debe ser una ocasión para el abuso (Mc 10, 35-45) Jesús compara el comportamiento de Santiago y Juan (y de los otros diez), con el de los soberanos y los que se ponen como grandes sobre los

(Mc 9, 33-37) En el Evangelio de Marcos los discípulos discuten sobre quién es el mayor, es decir, quién está por encima de otros, de quién 8

3 Esta manera de entender el servicio podría incluso, por el contexto que le ha dado Marcos (9, 38-41), capacitar para trabajar en la disminución del mal.

Julio - Agosto 2018


Toda persona o grupo que pretenda servir con autoridad, debe distinguirse de aquellos que abusan o se enseñorean sobre los demás. No se debe caer en el juego perverso de la búsqueda de poder a costa de lo que sea; lo que realmente debe distinguir a los buenos discípulos es el servicio, la entrega de la vida.

Se debe evitar el paternalismo, el caudillismo… (Mt 23, 1-12). Jesús conocía, al menos, dos ejemplos de mala autoridad, de pésimos servidores: Herodes y Pilato. No quería que los discípulos los imitaran pues sabía que este tipo de personajes generaba, y hasta justificaba, un lenguaje vicioso que rompía la fraternidad. De ahí que Jesús les pida a sus discípulos que eviten cualquier lenguaje o comportamiento que implique superioridad. Así, en pasajes como Mt 23, 1-12, les pide que eviten la dependencia, el paternalismo y el caudillismo: «no se dejen llamar maestro… padre… instructor» (vv. 8-10). Cuando no se le hace caso al Señor en estas enseñanzas se cae en un caudillismo que percibe a los demás como incapacitados; en un bienhechorismo que trata a la población siempre como necesitada; y un paternalismo que percibe a los otros sistemáticamente como menores de edad, incapaces de decidir. 4 Los que son tenidos como jefes de las naciones, literalmente se "enseñorean" con poder absoluto; los grandes las "tiranizan".

Julio - Agosto 2018

Cristo entre los doctores, Cima da Conegliano.1504.

demás;4 los que se sienten grandes abusan de su poder y se vuelven incluso en contra de sus subordinados. Con mucha seguridad los miembros de las comunidades de Marcos habían sufrido el despotismo de Nerón; tenían bien claro lo que significaba el abuso de poder. Pero con mucha seguridad también tenían la experiencia de dirigentes que, contradiciendo las enseñanzas de Jesús, cometían abusos de poder con los hermanos (cf. 1P 5, 2-3). La comunidad de los discípulos de Jesús debe regirse por otros principios y comportamientos; por el servicio y la entrega de la vida.

4. A modo de conclusión Todos sin excepción desempeñamos un servicio; pero muchos, ejercitamos un ministerio en nuestra comunidad. Si bien estas enseñanzas de Jesús valen para todos, son especialmente urgentes para quienes, por la gracia de Dios y por un encargo y nombramiento explícitos de nuestra Iglesia, desempeñamos un ministerio en nuestra comunidad. Desde lo anterior queda claro que el ministerio supone una autoridad permanente al estilo de Jesús que esté enraizada en una experiencia profunda de la vida, que tome en serio el respeto a las personas y que se nutra de una relación auténtica con Dios. Si no se dan estas condiciones, el ministerio, sea cual fuere, se reduce a una función, y peor aún, en un pretexto para la autorreferencialidad y, desgraciadamente, hasta para aprovecharse de las demás personas. Nadie debería aceptar un ministerio si no posee algunas características elementales de autoridad al estilo de Jesús; incluso, no se debería conceder ningún ministerio a las personas que tienen vicios de poder, maltrato, prepotencia, etc. El ministerio para que sea realmente un servicio para la edificación de la comunidad, de acuerdo a la voluntad de Dios, debe suponer la disponibilidad para la madurez, las relaciones humanas dignas y el crecimiento en la fe. 9


LA MISIÓN HOY

Pbro. Luis Alberto Castillo Hernández / Pontificia Obra de la Propagación de la Fe, Secretario Nacional

La familia, espacio privilegiado para la misión «Cuando escrutamos ante Dios los caminos de la vida, no hay espacios que queden excluidos. En todos los aspectos de la existencia podemos seguir creciendo y entregarle algo más a Dios, aun en aquellos donde experimentamos las dificultades más fuertes». (GE 175)

14

Julio - Agosto 2018


S

i creemos que la misión de Cristo, versal de la Iglesia, pues cuando el hombre que es la misión de la Iglesia, está ya se organiza (familia, comunidad, parropor terminarse, nos equivocamos quia…) se hace más efectivo el trabajo y se rotundamente, como decía San Juan Pablo II «está solo en sus comienzos» Tanto las personas como las comunidades (cf. RMi 1). Aún podemos encontrar a numerosas personas y naciones cristianas necesitan abrirse a compartir con los que no conocen a Cristo, o lo hacen demás, especialmente el don de la fe recibida. de una forma insuficiente. Pero también constatamos que la cultura y nuestra sociedad necesita ser evan- cumple poco a poco el deseo del Señor, que gelizada y ser iluminada con un claro todos seamos uno (cf. Jn 17, 21). Su acción mensaje de fe, que responda a sus grandes evangelizadora rebasa los límites del marco problemas. familiar, tiene una dimensión apostólica. Tanto las personas como las comunidades Todos los bautizados tenemos la gran res- cristianas necesitan abrirse a compartir ponsabilidad de llevar el Evangelio a todas con los demás, especialmente el don de la las naciones. Cada Iglesia es misionera por fe recibida, que debe llegar a las personas y naturaleza; toda la Iglesia es evangelizada pueblos que necesitan que el Evangelio les y evangelizadora, porque cada cristiano sea anunciado. recibe la fe para vivirla en la comunidad cristiana y desde ella irradiar el Evangelio La cooperación en la misión es signo de con el testimonio de su vida y de su pa- madurez, de apertura y de autenticidad en labra dentro y fuera de los ámbitos de la la fe. Una familia cristiana en la que –cada comunidad (cf. RM 49). uno de sus miembros y ella como familia– se vive la fe con madurez es una familia De esto podemos caer en la cuenta de que que siente la misión universal de la Iglesia no solo la persona, en su individualidad, como algo propio y colabora con ella en la está llamada a ser parte de la misión uni- medida de sus posibilidades.

Julio - Agosto 2018

15


LA MISIÓN HOY

La cooperación en la misión es signo de madurez, de apertura y de autenticidad en la fe.

La familia es la comunidad primordial, pues está llamada a ser una «pequeña iglesia doméstica» (LG 11). Esto quiere decir que fundada en el carácter sacramental del matrimonio de los cónyuges está facultada para la escucha de la Palabra de Dios, la iniciación a la oración y a los sacramentos, y la vida de comunión y caridad de los cristianos. Entonces, no puede cerrarse sobre sí misma en ningún sentido, tampoco en el sentido de centrarse exclusivamente en la educación cristiana y la evangelización de sus miembros. La familia en cuanto «iglesia doméstica» debe abrirse y salir fuera de sus confines y cooperar con la dimensión universal de la Iglesia, como nos recuerda el Papa Pablo VI: «En cada familia cristiana, deberían reflejarse los diversos aspectos de la Iglesia entera. Por otra parte, la familia, al igual que la Iglesia, debe ser un espacio donde el Evangelio es transmitido y desde donde este se irradia. Dentro, pues, de una familia consciente de esta misión, todos los miembros de la misma evangelizan y son evangelizados. Los padres no solo comunican a los hijos el Evangelio, sino que pueden a su vez recibir de ellos este mismo Evangelio profundamente vivido... Una familia así se hace evangelizadora de otras muchas familias y del ambiente en que ella vive» (EN 71b). Esta dimensión misionera alcanza a todos los miembros de la familia, dentro y fuera del ámbito familiar. Así, con la vida familiar, el testimonio, la inserción en la vida de la Iglesia, su compromiso apostólico, etc., se convierte en familia evangelizadora. La familia despliega su potencial misionero en dos vertientes complementarias: – Dentro del ámbito familiar más o menos amplio. Los cristianos están llamados a intentar con su testimonio atraer a la fe a los familiares que no la tienen o que no la practican con coherencia. – Fuera del ámbito familiar. Su testimonio ilumina el camino de fe de otras

16

Julio - Agosto 2018


familias y con su compromiso apostólico les muestra la manera de vivir la fe como familias. Como grado sublime de esta dimensión misionera está la misión ad gentes, fuera de las fronteras de la propia nación, aunque conlleva más dificultades, es una practica que ya se ejercitaba desde las primeras comunidades cristianas. Aunque la misión es una vocación específica, no contradice la vocación del matrimonio y a la familia, sino que ambas están llamadas a unirse armónicamente, para que las familias que sientan la vocación misionera puedan desarrollarla y vivirla en fidelidad a Dios y a la Iglesia. San Juan Pablo II nos dice en su exhortación apostólica sobre la misión de la familia cristiana en el mundo actual:

Los cristianos están llamados a intentar con su testimonio atraer a la fe a los familiares que no la tienen o que no la practican con coherencia.

«Así como ya al principio del cristianismo Áquila y Priscila se presentaban como una pareja misionera (cf. Hch 18; Rm 16, 3 s.), así también la Iglesia testimonia hoy su incesante novedad y vigor con la presencia de cónyuges y familias cristianas que, al menos durante un cierto período de tiempo, van a tierras de misión a anunciar el Evangelio, sirviendo al hombre por amor de Jesucristo». En México, como un servicio de la Pontificia Obra de la Propagación de la Fe, estamos elaborando un proyecto que responda a dos de los objetivos que se plantean en los Estatutos internacionales de las Obras, a saber: Formar a los bautizados mexicanos para que tomen conciencia y asuman su vocación misionera universal. Despertar en los jóvenes y en las familias de nuestro país la entrega de por vida a la vocación misionera. Es por ello que este servicio de animación misionera se dirige especialmente a las familias de los niños y adolescentes vinculados a la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) y a Liga Misional Juvenil. Movimientos y asociaciones de misioneros, asociaciones y grupos familiares, agentes de pastoral familiar y otras familias interesadas. ¿Cuál es la metodología? Es sencilla, porque implica el testimonio, pero a la vez difícil, pues implica coherencia de vida. La familia que es auténticamente evangelizada, se convierte en evan-

gelizadora, pues «el bien siempre tiende a comunicarse» (EG 9). Compartir con familiares, amigos, compañeros de trabajo y vecinos, la experiencia de vivir y sentirnos iglesia doméstica, es decir, nuestra fe y nuestro espíritu misionero, dando testimonio de comunión familiar, anunciando el Evangelio en todo lugar y tiempo, prestando servicios de ayuda mutua (apostolados), orando por las misiones, cooperando desde la propia pobreza con bienes materiales. Animémonos a hacer de nuestra familia un espacio donde se vive el espíritu misionero, para fortalecer nuestra fe mientras compartimos con los demás, pues «la fe se fortalece dándola» (RMi 2). 17


TESTIMONIOS MISIONEROS

Hna. Guadalupe Ibáñez Santos. ICAS / OMPE México

Misión en territorio secular

“…Aquí me tienes, mándame a mí.” Is 6, 8

Soy la Hermana Guadalupe Ibáñez Santos de la comunidad del Instituto de Coadjutoras del Apostolado Social (ICAS). El 16 de septiembre de 2002 Ingresé a la Comunidad, el día 8 de septiembre de 2006 hice mi primera profesión y mi profesión perpetua el 15 de agosto de 2015. Mi experiencia como Religiosa misionera ha sido maravillosa; doy infinitas gracias a Dios por haberse fijado en mi y haberme llamado a servirle.

U

na de las experiencias que ha quedado marcada en mi corazón es cuando me enviaron a Estados Unidos. El 11 de diciembre 2014, fui enviada a la misión con las Hermanas: Gertrudis Muñoz Mendieta y Leonila Torres Bermúdez a la Diócesis de San Angelo a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Fort Stockton, Texas. Fuimos invitadas por Catholic Church Extension Society, fundación que tiene más de 100 años y existe para mantener, dinamizar y trascender la fe católica en las misiones más pobres y apartadas de los Estados Unidos, donde los recursos diocesanos son insuficientes. Catholic Extension se dedica a crear conciencia sobre las misiones a escala nacional y recauda fondos para las necesidades de la Iglesia en esas comunidades a fin de facilitar la imprescindible misión de la evangelización católica.

18

Julio - Agosto 2018


Catholic Church Extension Society es la organización que más ha apoyado a las misiones católicas en los Estados Unidos. Muchas personas piensan que las misiones solo existen en tierras foráneas—pero aquí mismo, en los Estados Unidos, existen áreas necesitadas. Fue fundada en 1905 con el fin de servir a las misiones en los Estados Unidos, permitiendo así que los católicos que viven en esas áreas pobres y remotas practiquen su fe y reciban los sacramentos como los católicos en las grandes ciudades. Unos de los objetivos principales de esta fundación, es la formación de nuevos líderes, promover Vocaciones y por supuesto la atención a los emigrantes.

www.catholicextension.org

Este proyecto consistió en traer a comunidades religiosas de distintos lugares y carismas a Estados Unidos, el grupo se compone de 35 religiosas de diferentes países como son Colombia, El Salvador, Guatemala, Puerto Rico, y México, pero todas trabajamos con un solo fin en 10 diócesis distintas.

Les compartiré un poquito de la realidad que se vive en Estados Unidos: Al encontrarme en otro lugar, me enseñó a valorar todo lo que tenía cerca, fue difícil para mí adaptarme, pero todo lo puse en las manos de Dios y le pedía que me enseñara el camino y dar testimonio de Él en ese lugar. La gente nos recibió con un gran cariño, nos aceptó y dispuestos a trabajar junto con nosotras, lo que me ayudó y me entusiasmó a continuar con alegría la misión. La organización de Catholic Extension se ha preocupado de nuestra formación en todos los sentidos, Espiritual, Humana, académica y pastoral. Esto nos ha ayudado bastante para inculturizarnos y organizar nuestros programas de pastoral. Las realidades que se viven en Estados Unidos son diferentes depende en la zona en que se radique, como en todo hay ricos y pobres, Julio - Agosto 2018

19


TESTIMONIOS MISIONEROS

cuando surge una emergencia los envían a otras ciudades cercanas, esto provoca en la familia un trastorno económico, en algunos casos es difícil pagar los costos de las facturas pues no cuentan con seguro por ser indocumentados.

Vivienda, podemos dividirlo en tres clases Alta, Media y Baja, ya que depende mucho de su situación económica para vivir, los más pobres viven en traíllas. Narcotráfico: Fort Stockton es frontera con México, y no solo por eso, pero existe el tráfico y consumo de drogas de diferentes tipos de cada 10 familias 4 tienen hijos en la cárcel por la venta de drogas. Familias desintegradas: Es triste ver que hoy en día los matrimonios duran muy poco y es fácil para ellos separarse y volver a tener otra pareja sin ver el daño que le causan a los hijos, nos encontramos con parejas que han tenido hasta cuatro relaciones diferentes y con hijos con todas esas parejas. Abandono de los hijos: Por la razón anterior

racismo, narcotráfico, emigrantes; la pastoral en este país se divide en dos partes: pastoral hispana y pastoral Angloamericana, comparto de la realidad que se vive en la parroquia donde nosotras trabajamos.

Realidad Social en Fort Stockton, Texas Educación:

Solo existe hasta la High School (preparatoria). Después de graduarse tienen que buscar dónde estudiar una carrera, a esa edad los jóvenes se independizan.

Empleo: La mayoría trabaja en el Aceite al cuidado de las Norias, Maestros, empleadas domésticas y en el comercio entre otros trabajos.

Salud: Existe un Hospital, y tres clínicas. El hospital no tiene el equipo médico quirúrgico y 20

los hijos son los menos importantes para algunos padres y los dejan con el padre o la madre, algún familiar, pariente o amigos para que se haga cargo de ellos.

Existen dos prisiones, una grande donde existen de 1500 a 2000 presos y una chica donde hay de 500 a 600 presos en su mayoría los delitos son por drogas, violaciones o muertes. Violencia verbal, física, e intrafamiliar; aún no se puede acabar con el Machismo, por lo tanto existe tanta violencia de género. Emigración; como ya mencioné estamos muy cerca de la frontera por tanto hay mucha gente que vive ilegalmente con miedo de ser deportados. Religión o creencias; de los 8,283 habitantes el 5% es católico. Existen 35 grupos religiosos. Julio - Agosto 2018


Esto es a nivel general y solo de una parte muy pequeña de Estados Unidos, pero es una realidad muy triste y preocupante donde se necesitan misioneros dispuestos a llevar la buena nueva de Jesús, hoy en día hay mucha gente necesitada de Amor y Paz, pero una AMOR verdadero y eso sólo Nuestro Señor nos lo puede dar; hermanos y hermanas los invito a orar mucho por nuestros hermanos que sufren esta realidad.

Catequistas y papás, catequesis en español, formación de sacramentos a los de la cárcel. Durante mi estancia llevamos a cabo el primer Congreso de la mujer, gracias a Dios fue un éxito y como fruto salió el grupo de mujeres que ayudan a otras mujeres, también estamos a cargo de la comunidad de Sanderson que se encuentra a una hora del pueblo y ahí nos dedicamos a visitas de hogares, entre otras actividades.

En medio de esta realidad existen personas muy buenas y dispuestas a trabajar para el reino de Dios, me da mucha alegría ver las iglesias llenas en las celebraciones dominicales, ver que se acercan a comulgar el cuerpo de Cristo con tanta devoción y respeto sabiendo que él es el único que nos puede fortalecer en todas las batallas de la vida.

También hay mucha participación e interés de formarse en los diferentes grupos pastorales, hay una estructura y organización litúrgica formidables y todo con el debido respeto, honor a Dios Nuestro Señor y a su Palabra.

Existen diversos grupos pastorales tanto en inglés como español, nosotras le hemos dado prioridad a la pastoral hispana, pastoral de emigrantes, formación a grupos como son de Oración, Liturgia, Lectores, Ministros de comunión, clases de Biblia, formación de Julio - Agosto 2018

Agradezco a todos mis hermanos lectores el haber leído este pequeño testimonio, los invito a unírsenos en oración por todos los emigrantes que viven lejos de sus hogares y su patria, al mismo tiempo por todos los misioneros que andan en tierras de misión. Dios los Bendiga.

21


LOS OJOS DE LA MISIÓN

El Evangelio debe ser anunciado a todos los pueblos, hasta los confines de la tierra: la misión debe tener un alcance universal, étnico y geográfico. El anuncio de la Buena Noticia supone el reconocimiento de la dignidad de los interlocutores, excluyendo todo clasismo, racismo y discriminación, pues «Dios no hace acepción de personas» (Rm 2, 11). Todos los hombres son hermanos (cfr. Mt 23, 8) y Dios los invita a todos por igual a participar de su vida divina. Esta convicción debe ser no sólo individual, sino también institucional, eclesial y comunitaria, para hacer posible y efectiva la misión. Instrumentum Laboris, 247


MISIÓN Y PERSPECTIVA

OMPE México

¡América en misión, el Evangelio es alegría! La misión en América se halla desafiada a incorporar lo bueno que trae consigo el nuevo contexto y a anunciar/denunciar proféticamente cuanto afecta a la creación, a la imagen de humanidad y de Dios y al universo de relaciones que se tejen en los procesos históricos. En este contexto se debe reconocer la riqueza de los valores que aportan las diversas culturas presentes en el continente, tanto indígenas como urbanas y otras emergentes, ya que ofrecen una colaboración eficaz a la reconfiguración del mundo, en diálogo con el Evangelio. Instrumentum Laboris, 15

24

Julio - Agosto 2018


H

ace ya 39 años que la Iglesia de América celebra los Congresos Americanos de Misiones (CAM). Es verdad que en sus inicios estos eran llamados Congresos Misioneros Latinoamericanos (COMLA); sin embargo, ya entonces estaba en germen la intención de convocar a las fuerzas misioneras del continente americano para plantear las principales problemáticas en común y los posibles caminos convergentes en la pastoral misionera. En México podemos afirmar con humildad que el Señor nos ha permitido participar y colaborar activamente tanto en el origen como en la continuidad de estos congresos, ya que el primer COMLA surgió a partir de los Congresos Nacionales Misioneros (CONAMI) de México. Este origen es a la vez un suceso que agradecemos al Padre, pero que también nos interpela constantemente, ya que aún nos falta mucho camino por recorrer en la animación misionera de nuestro país.

Ciertamente ha sido gracias a las excelentes aportaciones tanto del Consejo Episcopal Latinoamericano en su documento de Aparecida, que nos llevó a implementar la Misión Continental, como a los llamados recientes de los últimos Papas acerca de la Nueva Evangelización, especialmente de la feliz intuición del Papa Francisco sobre la «Iglesia en salida», esfuerzos que aspiran a impulsar el espíritu misionero de la Iglesia Universal.

Historia El CAM son las siglas del Congreso Americano de Misiones. Estos congresos surgieron en México en 1977 por la iniciativa de tres grandes pastores: Mons. Enrique Mejía Razura, Director de las Obras MiJulio - Agosto 2018

sionales Pontificio Episcopales de México; el Cardenal Angelo Rossi, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, y Mons. Romero, Arzobispo de San Salvador. La oportunidad para iniciar fue el Congreso Nacional Misionero (CONAMI) de México que ya había comenzado en 1942 con el I CONAMI celebrado en Guadalajara, Jalisco. Sin embargo, se pretendía expandir el espíritu de la animación y cooperación misionera a toda América del centro, sur y el caribe. En 1942 se tenía programado celebrar el VII CONAMI en la ciudad de Tlaxcala, Tlaxcala, y se consideró oportuno aprovechar la estructura ya construida como base para arrancar los congresos latinoamericanos, por eso, simultáneamente se celebró también el I Congreso Misionero Latinoamericano (COMLA I). Los COMLA’s han sido los siguientes:

COMLA 1, en Torreón, México en 1977 tuvo como lema: «Salvación universal, compromiso de México». Como resultado de este Congreso, nacen oficialmente los Congresos Misioneros Latinoamericanos y se asume el compromiso de realizarlos periódicamente. COMLA 2,

en Tlaxcala, México en 1983. El tema desarrollado fue «La Iglesia Misionera, respuesta del hombre de hoy: respon25


MISIÓN Y PERSPECTIVA

sabilidad misionera en y desde América Latina», y tuvo como lema: «Con María, Misioneros de Cristo».

COMLA 3, en Bogotá, Colombia en 1987. El tema desarrollado fue «América quiere compartir su fe». Tuvo como lema: «América, llegó tu hora de ser evangelizadora».

COMLA 4, en Lima, Perú en 1991. El tema desarrollado fue «La Iglesia de América Latina ante los desafíos pastorales de la Nueva Evangelización en el tercer milenio». El lema que convocó a los misioneros fue: «América Latina, desde tu fe, envía misioneros». COMLA 5, en Belo Horizonte, Brasil en 1995 tuvo como tema «El Evangelio en las culturas, camino de vida y esperanza» y tuvo como lema: «Vengan, vean y anuncien».

A partir de 1999 , en el contexto de la Ecclesia in America, se consideró oportuno unir los esfuerzos misioneros no solo de América Latina, sino de todo el Continente Americano, por lo que se invitó a participar tanto a Estados Unidos, como a Canadá, por lo que el COMLA 6 se llamó también I Congreso Americano de Misiones (CAM I)

COMLA 6 – CAM 1, en Paraná, Argentina en 1999 tuvo como tema «Jesucristo, vida y esperanza para todos los pueblos», y como lema: «América con Cristo... sal de tu tierra». CAM 2 – COMLA 7.

En 2002, se celebró en Guatemala, el 2° Congreso Americano Misionero (CAM 2) y 7° Congreso Misionero Latinoamericano (COMLA 7). Tuvo como tema: «Anunciar el Evangelio de la vida» y el lema: «Iglesia en América: Tu vida es misión».

CAM 3 – COMLA 8. Se realizó en agosto de 2008 en Quito, capital del Ecuador. Su objetivo general fue: «Propiciar en las Iglesias particulares de América el acontecimiento inminente de Pentecostés, para que desde la experiencia del discipulado se pongan en "estado de misión" e impulsen la Nueva Evangelización y la Misión ad gentes». El Lema fue: «América, con Cristo: escucha, aprende y anuncia». Y el tema general fue «La Iglesia en discipulado misionero». CAM 4 – COMLA 9. Se realizó en Maracaibo, Venezuela. Fecha: del 22 al 27 de enero del año 2013. El tema fue «Discípulos Misioneros de Jesucristo, desde América, en un mundo secularizado y pluricultural», con el siguiente objetivo: conscientes de vivir en un mundo pluricultural y secularizado que requiere nuevas propuestas y respuestas nos preguntaremos cómo anunciar de modo pertinente y relevante, la Buena Noticia de la persona y del proyecto de Jesucristo en el Continente Americano.

26

Julio - Agosto 2018


Santa Cruz, Bolivia Es uno de los nueve departamentos que forman el Estado Plurinacional de Bolivia. Su capital es Santa Cruz de la Sierra. Está ubicado al este del país, limitando al norte y este con Brasil, al sur con Paraguay, al suroeste con Chuquisaca, al oeste con Cochabamba y al noroeste con Beni. Con 370 621 km² es el departamento más extenso y con 3.078.000 habitantes en 2012, es el departamento más poblado.

Ahora estamos por celebrar el V CAM, del 10 al 14 de julio en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, al cual ya no se le llamará COMLA 10 para reforzar la esencia de un congreso continental, aunque sin olvidar el origen que estos congresos han tenido, primero como congresos nacionales de México, luego como latinoamericanos, hasta llegar a contar con la participación del Continente.

Julio - Agosto 2018

27


MISIÓN Y PERSPECTIVA

CRUZ MISIONERA Para este V CAM se pensó en la Cruz misionera como signo visible de este congreso. El diseño particular de esta Cruz es el de las misiones de los jesuitas, que fundaron comunidades en las cuales el centro era la cruz. Es por eso que se busca recordar que el centro de toda nuestra vida como Iglesia tiene como fundamento la cruz de Cristo. y se pretende con ellas enfatizar que la cruz de cristo es una cruz en camino. Recordemos que Jesús dice «el que no tome su cruz y me siga no es digno de mí» (Mt 10, 38) de ahí que se clarifica que la cruz no es estática sino dinámica, se lleva la cruz como condición para seguir al Maestro allí donde él vaya. El Maestro está siempre en salida, en misión, y tomar la cruz significa salir con él.

Rumbo al V CAM Generalmente la temática de estos congresos giran sobre aspectos esenciales de la misión ad gentes, además del particular contexto americano en el que se desarrolla la evangelización. El objetivo del V CAM es: «Fortalecer la identidad y el compromiso misionero Ad Gentes de la Iglesia en las Américas, para anunciar la alegría del Evangelio a todos los pueblos, con particular atención a las periferias del mundo de hoy y al servicio de una sociedad más justa, solidaria y fraterna». Estos congresos están diseñados especialmente para los misioneros y misioneras, obispos, agentes de pastoral misionera, las Obras Misionales Pontificias de cada país, teólogos especialistas en misionología y muchas per-

28

sonas comprometidas con la animación y cooperación en favor de las misiones, ya que buscan encontrar nuevas formas de revitalizar el espíritu misionero ad gentes del Pueblo de Dios que peregrina en cada país de América, de tal manera que surjan tanto vocaciones misioneras ad gentes, como animar a la totalidad de las diócesis en su compromiso bautismal en favor de las misiones. También buscan impregnar en todos los ámbitos de las Iglesias diocesanas la dimensión misionera de las mismas, de tal manera que todas las instancias eclesiales: parroquias, movimientos, comunidades religiosas, seminarios, etcétera, se reconozcan en la misión de la Iglesia, en palabras del Papa Francisco, se reconozcan como Iglesia en salida.

Julio - Agosto 2018


TESTIMONIOS MISIONEROS

Comunidad Misionero de Villaregia

Un gesto concreto de solidaridad y cercanía Ante la situación de crisis que aún vive nuestro país, Puerto Rico, la asociación Casa sin Fronteras y la Academia Perpetuo Socorro de San Juan, con el apoyo de la Comunidad Misionera de Villaregia (CMV), realizaron una actividad de solidaridad y cercanía en una escuela primaria en Utuado, uno de los pueblos más afectados por el huracán María. Compartimos aquí el relato que nos hizo Jeannette Ruíz, voluntaria de la CMV, quien asumió la organización de la actividad.

E

«

l sábado 16 de diciembre llegamos a la escuela alrededor de las 9:20 am. En la cancha bajo techo de la escuela, ubicamos la mesa de registro y un material promocional de Casa sin Fronteras (CsF). Los estudiantes de la Academia Perpetuo Socorro llegaron con suministros de alimentos y artículos personales donados por el gobierno de Puerto Rico y juguetes recogidos en la Academia. También tenían un cargamento de agua embotellada. Según fueron llegando las familias a la cancha, los jóvenes los invitaban a jugar con juegos de mesa, la silla musical y pintura.

»A las 10:00am se invitó a padres y madres a que subieran a un salón en el tercer piso de la escuela, donde Angelín Santos, estudiante doctoral y voluntaria de CsF y de la CMV, Dalila y Nancy, estudiantes practicantes de psicología de la Pontificia Universidad Católica de Arecibo, les ofrecieron un taller sobre manejo

30

Julio - Agosto 2018


Utuado es el 3er municipio de mayor extensión del Estado libre asociado de Puerto Rico, después de Arecibo y Ponce. Según el Censo de Estados Unidos del año 2000 la ciudad tenia una población de 35 336 habitantes, repartidos en 24 barrios y Utuado Pueblo, el centro administrativo y principal pueblo del municipio.

de emociones en niños, estrés y prevención de suicidio. Para sorpresa nuestra, el salón se llenó de muchos papás. »Después de las 11:30am, cuando bajaron los padres y madres a la cancha, se organizó la repartición de alimentos y juguetes. Se repartieron también despensas y un paquete de agua por familia. Algunas maestras y personal de la escuela nos ayudaron. La Trabajadora Social fue nuestro contacto. En total, se atendieron aproximadamente 80 niños y se repartieron 50 compras (para 50 familias). Los estudiantes de la Academia Perpetuo Socorro hicieron un gran trabajo con los niños de la escuela, jugando con ellos. Se repartieron también unos juguetes. Al final, entre todos nos unimos y recogimos la cancha. »El ambiente general era familiar, alegre y tranquilo. Percibimos rostros de tristeza en

Julio - Agosto 2018

muchos adultos... Había allí personas que lo habían perdido todo, incluyendo una niña que perdió a su papá en un accidente en la carretera y fue llevada allí por su abuela, que es maestra de la escuela. A pesar de la situación difícil que muchas personas están pasando, nos dio la impresión que tanto padres, niños y empleados de la escuela estaban contentos con la actividad. También para los jóvenes de la academia y para nosotros fue un día de esperanza. »En términos generales, fue un lindo esfuerzo de llevar un ratito de alegría y solidaridad a personas afectadas por este huracán. Podría pensarse la repartición de suministros y juguetes como un gesto asistencialista. Sin embargo, como organización, entendemos que en este momento todavía de crisis, es más un gesto de solidaridad concreta y cercanía».

31


TESTIMONIOS MISIONEROS

HURACANES IRMA Y MARÍA

E

l 6 de septiembre de 2017 el huracán Irma, de categoría 5 tocó tierras puertorriqueñas, ocasionando a su paso grandes daños. Aunado a esto, Puerto Rico atravesaba una crisis económica, razón por la cual, de acuerdo con la Agencia Fides, 50 000 viviendas no contaban con servicios de agua potable y 600 000 personas permanecían sin energía electrica; incluso había hospitales funcionando gracias a generadores de emergencia. El oleaje en Puerto Rico alcanzó los 9 metros de altura, registrándose rachas de 111 mph en Culebra. Los municipios de Culebra y Vieques fueron los lugares más afectados por el paso del huracán, por lo que fueron declaradas zonas de desastre por el presidente Donald Trump.

Dos semanas después, el 15 de septiembre, el Huracán María asoló las Islas de Barlovento y la isla de Puerto Rico. Es el décimo huracán más fuerte registrado en el Atlántico. Desde 1928 no se producía un fenómeno catastrófico tan devastador: en aquel entonces el huracán San Felipe causó la muerte de 2 700 personas; en 1989 el huracán Hugo se cobró la vida de decenas de personas

32

Julio - Agosto 2018


«SOLO LA UNIÓN HACE LA FUERZA»:

llamamiento del Arzobispo de San Juan para el renacimiento del país arrasado por los huracanes.

«Puerto Rico esta derribado, pero no aniquilado», refirió a la Agencia Fides, el pasado mes de octubre, Mons. Roberto O. González Nieves, OFM, Arzobispo de San Juan de Puerto Rico, Presidente de la Conferencia Episcopal de Puerto Rico (CEP); con motivo del paso de los Huracanes Irma y María, que en el mes de septiembre de 2017. En una Carta pastoral, enviada a la Agencia Fides, Mons Nieves expresó todo su dolor «al ver tanto llanto y angustia en los rostros humanos de nuestro pueblo», «que la herida que nos une sea causa de unidad y renacimiento» afirmó el Arzobispo. Dirigiéndose a la población puertorriqueña, el Presidente de la Conferencia Episcopal instó a no abatirse y a no ceder a la desesperación y al caos provocados por esta serie de catástrofes que se suman a la crisis económica en la que se encuentra el país: «Unidos a Cristo, nuestra vida puede dar mucho fruto, evitando el pesimismo y dando paso a la esperanza», afirmó.

requiere un compromiso con nuestra tierra, somos sus administradores y no sus depredadores. Nuestras casas, escuelas, templos, carreteras y propiedades están seriamente laceradas. También las iglesias de nuestros hermanos de la comunidad ecuménica, las sinagogas de nuestros hermanos hebreos, así como las mezquitas de los musulmanes que habitan en Puerto Rico. No permitamos que nuestro ánimo desfallezca dando espacio al egoísmo y a la violencia. Solo la unión hace la fuerza». «Tenemos que redescubrir la perla de los mares, es necesario que caminemos juntos, ayudándonos los unos a los otros para que la belleza de nuestra patria, sus montañas, campos, ríos, mares y ciudades, brillen nuevamente. Queremos invitar a un gesto de caridad con los más afectados a través de una colecta en nuestras diócesis. Además coordinaremos un gesto de solidaridad nacional a través de Cáritas de Puerto Rico» concluyó Mons. Nieves.

En su invitación a renacer y a la reconstrucción del País, el Arzobispo explicó que «renacer

Julio - Agosto 2018

33


ESPIRITUALIDAD MISIONERA

Hno. Joel Cruz Reyes / Misioneros Combonianos

Ministerio sacerdotal: recordar quienes somos La vida del cristiano gira en torno al sacramento de la Eucaristía. Todos nosotros creemos o al menos lo sabemos, que en este acto de nuestra fe nos encontramos con Dios mismo que nos perdona, nos acoge, nos habla y nos transforma. El ministerio sacerdotal tiene la misión de acompañar esta conciencia en los individuos y sus comunidades. La realidad social en la que vivimos nos dice que hace falta que el sacerdote acerque la conciencia del cristiano de hoy a la experiencia de las primeras comunidades cristianas, a sus riquezas, sus temas, sus perspectivas. Para nutrir su fe desde la experiencia vital de estos primeros cristianos que iluminan su seguimiento de Jesús con las Escrituras (Mt 26, 26-29).

Q

uizá sea necesario contarles que en la memoria de los primeros cristianos estaba muy presente la experiencia de la Alianza de Dios con su pueblo (Ex 19-24, particularmente 24, 1-11), sobre todo el sentido y significado de la «sangre de la Alianza». Que ellos entendían la Alianza como proyecto de vida personal y comunitaria; y que en esta alianza el pueblo se comprometía a «caminar en Dios». Un camino caracterizado por «escuchar y hacer» la Voluntad de Dios.

1. Comprender el rito Haría mucho bien a la humanidad si el sacerdote ayuda a los cristianos a entender el simbolismo del rito de la aspersión de la sangre en el rito de la Alianza (Is 6, Lv 17, 10ss). Porque como sabemos, en este rito es fundamental el ALTAR como símbolo de Dios y LA SANGRE como símbolo 34

Julio - Agosto 2018


de la vida, porque la vida de la carne es la sangre. Explicarles que con este rito una misma vida une a Dios y al pueblo. Por eso, la aspersión de la sangre manifiesta dos grandes valores: La comunión de vida y el escuchar y hacer aquello que Dios dice. Esto ayudaría al cristiano a creer que la Eucaristía tiene como objetivo recordarnos que Dios y el pueblo tienen la misma vida, comparten la misma vida en la tierra y, que hacer y escuchar aquello que Dios dice provoca la comunión de vida con Él.

La Eucaristía tiene como objetivo recordarnos que Dios y el pueblo tienen la misma vida, comparten la misma vida en la tierra y, que hacer y escuchar aquello que Dios dice provoca la comunión de vida con Él.

2. Recordar que somos familia de Dios Si miramos la fórmula de la Alianza (Dt 26, 17-19; 27, 9-10; 6, 4-5) podemos identificar la imagen del hijo y de la esposa como dos maneras de compartir la vida con el Señor. El hijo, como sabemos, no se da a sí mismo la vida sino que la recibe. Por eso, para él la vida es un don. La capacidad de recibir es su característica principal. La esposa, en cambio, es aquella que se realiza en el don: no solo recibe sino que también da de sí misma. Responde a un encuentro. La respuesta es su característica propia, es esa capacidad de acción. Las dos imágenes son necesarias para vivir la Alianza con Dios, porque al final de cuentas, son dos dimensiones necesarias en la vida cristiana: una vertical (conciencia de hijo) y una horizontal (conciencia de esposa). Esta conciencia es la que permite al cristiano establecer una comunión de vida familiar y comprender al pueblo como familia de Dios. El ministerio sacerdotal, en este sentido, tiene la misión de sembrar en la conciencia de cada cristiano que la fórmula de la Alianza nació para recordar estas dos dimensiones. Que se trata de «llegar a ser» hijo y esposa de Dios, parientes de Dios (Os 2, 1ss; 2, 25), que no es algo que se da en automático. Esto hay que recordarlo siempre para no olvidar la Promesa, para que no se pierda la esperanza, la identidad familiar y sobre todo para mantener el proceso de transformación constante, el crecimiento Julio - Agosto 2018

permanente en la conciencia y en la práctica de la Alianza como hijo (como individuo) y como esposa (como comunidad).

3. Mirar a Dios como Padre Pensar como hijo (Os 11, 1-4) implica otra imagen: aquella del PADRE o de la MADRE. Para entrar en esta visión, ayudaría mucho al cristiano, acercarse al Antiguo Testamento donde ciertamente no es frecuente invocar a Dios como Padre, pero constantemente se proclama su ternura hacia el pueblo, su fidelidad familiar, su amor, su misericordia… O es definido también como el origen de la vida. No se habla de Dios como Padre en sentido explícito, pero si se habla de UNA EXPERIENCIA MATERNA o PATERNA DE DIOS en la vida del pueblo. Los profetas hablan del pueblo como «hijos del Dios viviente» (Os 2, 1ss; 11, 1-4; Dt 7, 6ss). Presentan al pueblo como un niño al que Dios ama, lo conduce, lo acompaña, le enseña, lo llama. De esta manera EL LLAMADO LLEGA A SER HIJO. Por eso, podemos decir que en el Antiguo Testamento decir «Pueblo del Señor» es lo mismo que decir «hijos del Señor» (Is 63, 7ss). La dimensión existencial del amor de Dios se expresa en los capítulos 32 y 34 del Éxodo y en Jeremías 30; 31, 20; 32. Aquí se expresa la ternura materna de Dios. Es una experiencia de amor visceral (son las vísceras de Dios que se conmueven) y es precisamente esto lo que transforma al pueblo. 35


ESPIRITUALIDAD MISIONERA

La Eucaristía, en este sentido, es el sacramento de la Alianza que nos transforma en ICONO DE CRISTO, es el sacramento de nuestra identidad filial. La Eucaristía es el lugar donde cada uno de nosotros crece en su conciencia de hijos, es el lugar donde se genera la vida de hijos de Dios, donde llegamos a ser imagen y semejanza de Dios. Esto es lo que debe tener siempre presente un ministerio sacerdotal.

En esta perspectiva paterna de Dios, un detalle importantísimo que nos dejan ver con claridad las Escrituras, es que Dios es Padre justo porque es «PADRE DE LOS HUÉRFANOS Y LAS VIUDAS», es decir, de los débiles, de los indefensos. Si no fuera Padre de los débiles no sería el Rey justo. En otras palabras, Dios es un Rey que es Padre, y precisamente por eso no acepta la marginación, con Él ninguno es excluido, ninguno es olvidado (Sal 68, 5-6; Os 14, 2-4). ES UNA PATERNIDAD QUE NO CONOCE EXCLUSIÓN. Dios nos llama para ser sus hijos, y esta llamada nos lleva a una transformación o «transfiguración» en el «icono de Dios-Jesucristo», es decir, nos lleva a reflejar al Señor como en un espejo. Esta llamada se convierte en un proceso de crecimiento. En este sentido, en la medida en que acogemos la llamada de Dios, nos vamos convirtiendo siempre más –por gracia- en aquello que Cristo es por naturaleza (2 Co 3; Rm 3, 18). Por lo tanto mientras más nos sumergimos en la experiencia de la pasión-muerte-resurrección del Señor, más nos convertimos en hijos, en hermanos, en mesías… Nos hacemos cada vez más a imagen y semejanza de Dios. Esto implica recuperar el término abbá propio de la comunidad cristiana, enseñada por Jesús mismo. Palabra que el niño usaba en tiempos de Jesús para dirigirse a su padre. Esta confesión de Dios como Papá se da dentro de una confesión de la Santidad de Dios (Jn 17), es decir, Dios es Padre Santo, esta es la experiencia que Jesús comunica a sus discípulos. Y no olvidemos que en el sentido bíblico, el santo es el Justo. 36

4. Mirar nuestra comunidad como esposa de Dios Ayudar al cristiano a pensar su comunidad como esposa de Dios (Os 2, 21-22), es la dimensión social de la presencia del cristiano en el mundo, por eso, es necesario profundizar ese simbolismo que el profeta utiliza con el que Israel es comparado con una esposa infiel (prostituta) porque no vive el valor de la justicia y de la solidaridad (Os 4, 1-2). Dios pide la fidelidad de su pueblo y se presenta como un esposo que perdona, porque el perdón es siempre una nueva creación (resurrección). El profeta dice tres veces: «te haré mi esposa» (Os 2, 21-22), es decir, el grado máximo de lo que se afirma. Esposa por siempre (tiempo), en la justicia y el derecho (condición de vida), en el amor y la ternura, en la fidelidad (actitud). En otras palabras, ser fiel a Dios es practicar la justicia y el derecho siempre en el horizonte del amor. En este sentido, la justicia y el amor expresan los valores de esta comunión de vida, mientras que el derecho y la ternura son la expresión de una realidad (una práctica concreta). La esposa debe producir frutos, este es el sentido de la viña y de la vid que subrayan la exigencia de los frutos (Is 54; Is 5; Sal 80; Ez 15; Is 27, 2-5; Jn 15). Toda la historia de Israel es una historia esponsal en la que la esposa es infiel pero el Esposo siempre es fiel (Dios). En la tradición (ley del divorcio) una mujer separada de su primer marido puede casarse con otro, pero si se separa también del otro, no puede nunca regresar con el primero. Pero Julio - Agosto 2018


Dios con su pueblo hace lo que tradicional y legalmente no se puede hacer: «permitir a la esposa regresar con Él» (Jr 3-4; Ez 16, 23; Is 54, 4-5; Is 55; Jr 31, 33). Por eso podemos decir que este amor de Dios es creador, este es el sentido de la Nueva Alianza: permitir a la esposa regresar con su primer amor, esto renueva al pueblo. La Nueva Alianza es la prueba del amor permanente de Dios por su pueblo, este amor misericordioso renueva al pueblo, lo transforma radicalmente porque lo hace consciente de su infidelidad, de su condición de prostitución (Is 61, 4-5; 61, 10-62, 12). La misericordia de Dios transforma interiormente a su comunidad (Is 54, 5: 61), esta misericordia la crea de nuevo, la construye, la edifica… Porque el perdón de Dios no es solo cortar o quitar la mancha sino es re-creación, es decir, crea de nuevo (Ez 36, Dt 30, Is 54, Is 62).

5. Ministerio sacerdotal: hacer nacer al mesías de una comunidad virgen Para el profeta Isaías el Mesías solo puede venir de una virgen, es decir, de una comunidad renovada y fiel (Is 7; Is 1, 21ss). LA MADRE DEL MESIAS ES LA COMUNIDAD VIRGEN. La comunión esponsal implica un cambio de lugar que va de la prostitución como infidelidad, violencia y falta de justicia, a la purificación-virginidad como la práctica de la justicia y el derecho. En el Nuevo Testamento esta virginidad es importante (1Co 11) y es dada por Jesucristo. El apóstol es el amigo del Esposo, no es el esposo. El apóstol promete una Esposa fiel al Esposo, es decir, prepara el encuentro del Esposo con la comunidad. Esta es la misión concreta del ministerio sacerdotal en el mundo de hoy.

6. Formar la conciencia de ser hermano del Señor Si leemos el texto de San Lucas (8, 19-21), en el sentido en el que venimos conversando, nos daremos cuenta de que no cualquiera puede ser hermano del Señor, porque quien quiera ser hermano de Jesús debe cumplir con algunos requisitos como son el ESCUCHAR y PONER EN PRACTICA la Palabra de Dios. Julio - Agosto 2018

Esta es la condición para entrar y llegar a ser familia del Señor. Si un ser humano piensa y asume su presencia en el mundo como pertenencia a la familia de Jesucristo, entonces automáticamente se convierte en una persona que escucha y pone en práctica la voluntad de Dios en todos los lugares donde se encuentra y, en consecuencia, llega a ser sacramento del Señor para todos aquellos que lo ven o entran en relación con él. Porque tiene la valentía de asumirse como miembro de la familia humana que tiene a Dios como Padre, y por lo tanto se siente hermano de los seres humanos que han vivido, que viven y vivirán en este mundo. Ser consciente del ser familia del Señor significa poner al centro de todo (discursos, acciones, relaciones…) al PADRE, por una simple razón: Si hay Padre, hay familia. Esto es lo que hace que los seres humanos vivan con un espíritu de parientes y no con un espíritu de competencia, de rivalidad o peor aún de anonimato o indiferencia. Si la persona que ha decidido entregar su vida a educar la fe de las personas, se mira a sí misma como familiar o pariente del Señor, entonces no asume su ser como un profesional de la fe o de la religión, sino como un hijo que habla de Dios como Papá con su vida. Todas las profesiones, los estudios, las técnicas, los proyectos… Son solo medios para hacer entender y captar que todos somos hermanos, hijos de un mismo Padre que no hace diferencia de personas. El ministerio sacerdotal, al final de cuentas, tiene como misión principal hacer que todas las personas aprendan a decir Amén con palabras y con hechos. Es decir, debe ayudar a recuperar el sentido original del Amén, que proviene de ’amm (hebreo), palabra que tiene una connotación familiar, que implica un conjunto de personas unidas por vínculo de sangre, es decir un vínculo parental. Esto quiere decir en otras palabras, que el sacerdote se empeña en establecer una consanguinidad espiritual, de tal manera que los seres humanos a quienes acompaña en su acción evangelizadora, se sientan y vivan como parientes entre ellos en todos los niveles de la convivencia humana. 37


LA VOZ DE NUESTROS PASTORES

Del discurso del Santo Padre Francisco a los Directores Nacionales de las Obras Misionales Pontificias Viernes, 1 de junio de 2018. Texto completo en: w2.vatican.va

Tenemos ante nosotros un camino interesante: la preparación del Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019, que convoqué durante la pasada Jornada Mundial de las Misiones del año 2017. Los invito con fuerza a vivir esta fase de preparación como una gran oportunidad para renovar el compromiso misionero de toda la Iglesia. También es una ocasión providencial para renovar nuestras Obras Misionales Pontificias. Siempre se deben renovar las cosas: renovar el corazón, renovar las obras, renovar las organizaciones, porque, de otro modo, terminaríamos todos en un museo. Nos tenemos que renovar para no acabar en un museo. Sabéis bien cuánto me preocupa el peligro de que vuestro trabajo se reduzca a la mera dimensión monetaria de la ayuda material —es una gran preocupación—, convirtiendo las Obras en una agencia más, aunque sea de inspiración cristiana. No es esto lo que querían los fundadores de las Obras Misionales Pontificias y el Papa Pío XI cuando las crearon y las organizaron al servicio del Sucesor de Pedro. Por esta razón propongo de nuevo, como actual y urgente, para la renovación de la conciencia misionera de toda la Iglesia hoy, la valiente y gran intuición del Papa Benedicto XV, contenida en su Carta apostólica Maximum illud: es decir, la necesidad de dar una nueva impronta evangélica a la misión de la Iglesia en el mundo.

E

ste objetivo común puede y debe ayudar a las Obras Misionales Pontificias a vivir una comunión de espíritu, colaboración recíproca y apoyo mutuo. Si la renovación es auténtica, creativa y eficaz, la reforma de vuestras Obras consistirá en una refundación, una reestructuración según las exigencias del Evangelio. No se trata simplemente de replantear las motivaciones para mejorar lo que ya hacen. La conversión

38

misionera de las estructuras de la Iglesia (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 27) requiere santidad personal y creatividad espiritual. Por lo tanto, no solo renovar lo viejo, sino permitir que el Espíritu Santo cree lo nuevo. No nosotros: el Espíritu Santo. Hacer espacio al Espíritu Santo, dejarle que cree algo nuevo, que haga nuevas todas las cosas (cf. Sal 104,30; Mt 9,17; 2 P 3,13; Ap 21,5). Él es Julio - Agosto 2018


el protagonista de la misión: es él el «jefe de la oficina» de las Obras Misionales Pontificias. Es él, no nosotros. No tengan miedo de la novedad que proviene del Señor Crucificado y Resucitado: esta novedad es hermosa. Teman otras novedades: esas no están bien. Sean audaces y valientes en la misión, colaborando con el Espíritu Santo en comunión con la Iglesia de Cristo (cf. Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 131). Y esta audacia significa caminar con la valentía, con el fervor de los primeros que anunciaron el Evangelio. Que nuestro libro frecuente de oración y de meditación sea los Hechos de los Apóstoles. Ir allí a encontrar inspiración. Y el protagonista de este libro es el Espíritu Santo. Necesitamos recapacitarnos —la intuición de Benedicto XV—, de recapacitarnos a partir de la misión de Jesús, dar una nueva impronta al esfuerzo de recaudar y distribuir las ayudas materiales a la luz de la misión y de la formación que esta requiere, para que la conciencia, el conocimiento y la responsabilidad misionera vuelvan a ser parte de la vida ordinaria de todo el Pueblo santo de Dios.

Por tanto, renovar las Obras Misionales Pontificias significa hacer propia desde un compromiso serio y valiente la santidad de cada uno y de la Iglesia como familia y comunidad. Les pido que renueven con creatividad la naturaleza y la acción de las Obras Misionales Pontificias, poniéndolas al servicio de la misión, para que la santidad de la vida de los discípulos misioneros esté al centro de nuestras preocupaciones. De hecho, para colaborar en la salvación del mundo, debemos amarlo (cf. Jn 3,16) y estar dispuestos a dar la vida sirviendo a Cristo, único Salvador del mundo. Nosotros no tenemos un producto que vender —no tiene nada que ver con el proselitismo, no tenemos un producto que vender—, sino una vida que comunicar: Dios, su vida divina, su amor misericordioso, su santidad. Y es el Espíritu Santo que nos envía, nos acompaña, nos inspira: es él el autor de la misión. Es él quien conduce la Iglesia, no nosotros. Tampoco la institución Obras Misionales Pontificias. Podemos preguntarnos: ¿Le dejo a él ser el auténtico protagonista? ¿O quiero domesticarlo, enjaularlo en estructuras mundanas que, al final, nos llevan a concebir las Obras Misionales Pontificias como una compañía, una empresa, una cosa nuestra, pero con la bendición de Dios? No, esto no funciona. Debemos hacernos esta pregunta: ¿Dejo que sea él o lo enjaulo? Él, el Espíritu Santo, hace todo, nosotros solo somos sus siervos. María, cuando fue a ver a Isabel, no lo hizo como algo personal, fue como misionera. Fue como sierva del Señor que llevaba en su seno: de ella misma no dijo nada, solo llevó al Hijo y alabó al Señor. Una cosa es cierta: iba deprisa. Ella nos enseña esta fiel premura, esta espiritualidad de la urgencia. La prontitud de la fidelidad y de la adoración. No era ella la protagonista, sino la sierva del único protagonista de la misión. Y que esta imagen nos ayude. Gracias.

Julio - Agosto 2018

39


IGLESIA EN SALIDA

Pbro. Marcos Garduño Arias SX / Misioneros Xaverianos / marcos.garduno77@yahoo.com

Promoción del Clero Local en tierras de misión Hemos escuchado con frecuencia la frase del Papa san Juan Pablo II, «¡la fe se fortalece dándola!» (RMi 2) y es que si nos fijamos bien, en muchos de los aspectos de la vida, la mayor parte del tiempo, nuestros pensamientos y acciones se centran mucho más en recibir que en dar, en la búsqueda de nuestro propio bienestar y una vez satisfechos, en colaborar un poco en mejorar el ambiente que nos rodea en la medida que, de igual manera, nos sirva para salvaguardar nuestro propio bienestar y de los nuestros.

A

parentemente, el dar en sí mismo, si no nos trae beneficios inmediatos o al menos la remuneración de lo que estamos dando, nos hace perder interés; ello es una mentalidad de comercio que ha impregnado lo más profundo de nuestro ser y muchas veces modera nuestras relaciones humanas ordinarias y de amistad, e incluso nuestras relaciones de fe con Dios, reflejándose en nuestras relaciones de servicios dentro de la Iglesia.

Muchas veces la figura de Dios es como la de cualquier otro patrón antropomórfico déspota, egoísta dueño de nuestra vida, salud, libertad y bienestar; como si no quisiera darnos nada de eso que nos pertenece y tendríamos que convencerlo con un sinfín de ruegos, prometerle tantas mandas y sacrificios para ver si le convencemos, si ablandamos su corazón para que nos permita un poco más de vida, de salud, un poco de inteligencia para poder pasar el examen semestral o la tesina. Por tanto, cuando estamos bien, no necesitamos de su presencia o intervención porque lo tenemos todo. Cuando por el contrario, el 40

Dios que nos vino a revelar Jesucristo, se trata de un Dios totalmente loco y vertido hacia la humanidad, deseoso de dárnoslo todo para que seamos plenos y felices, compartiendo con nosotros incluso nuestra propia fragilidad. Pero muchas veces nuestra desconfianza y nuestros límites para escuchar y obedecer lo que nos pide, nos lleva precisamente a nuestra propia ruina. Una imagen de Dios tan negativa de esamanera, nos lleva a producir una imagen igualmente negativa de la Iglesia, negando su dimensión trascendental, no pasa de ser más que como cualquier otra institución social, perdemos tiempo en encontrar información o mejor, desinformación que retroalimente nuestra negatividad, vemos una institución de negocios, mal manejo de grandes cantidades de dinero, una institución que impone sus ideologías, moral o maneras en cómo se debe creer, maneras estratégicas de como expandir el número de integrantes, etc. etc. Hace poco, el Papa Francisco decía que, «un cristiano no inicia a serlo a partir de Julio - Agosto 2018


la aceptación de una ideología, un credo o creencia, sino a partir del encuentro con una persona, esa persona es la de Cristo resucitado». Cuando realmente esto sucede, la visión de Dios y de la Iglesia automáticamente cambia; la organización de la Iglesia como institución es un mal necesario compuesta por seres humanos frágiles y pecadores, pero grande en cuanto sea humilde y tenga como centro a Cristo resucitado y reconozca su ser de sierva para anunciar la alegría del Evangelio, alegría provocada solo a partir de ese encuentro con Cristo que ofrece nuevas esperanzas y posibilidades de vida eterna para toda la humanidad, por lo tanto destinataria del anuncio del Evangelio. Compartir, pues, la fe se debe traducir en signos concretos de amor, y aunque no siempre se puede ir a tierras extranjeras o de misión para compartir a viva voz la fe; dentro de la tradición de la Iglesia se han desarrollado diversas formas de apoyar la misión en el mundo entero principalmente en tres formas: oración, ayuno y ayuda económica. Julio - Agosto 2018

En los lugares de misión de primer anuncio, o primera evangelización, se presentan diversas necesidades que requieren del apoyo firme y fiel de las comunidades cristianas ya maduras en su fe y consolidadas en varias cuestiones humanas. Considerando que la mayor parte de las pequeñas comunidades que empiezan a formarse son frágiles en su fe y en sus recursos humanos, así como económicos, su fe es inconsistente y titubeante, necesita de tener una respuesta personal y comunitaria propia, es decir, consolidarse cada vez más. Por tanto cuando surgen vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa en el lugar, es una viva señal de que la fe comienza a calar profundamente con un talante mucho más fuerte, e inicia una respuesta mucho más consistente, ello también traería un refuerzo consistente a la propia comunidad puesto que miembros de la propia comunidad les pueden transmitir la fe con su ropaje cultural e histórico de una manera más encarnada y sentida. Lamentablemente, los recursos de esas comunidades en la mayor parte de los casos 41


IGLESIA EN SALIDA

no son suficientes, pero tampoco los recursos de las familias son suficientes para apoyar el largo proceso que requiere una formación en el seminario; por ellos es necesario apoyar el surgimiento para la consolidación de la fe de estas nuevas comunidades, que requieren testimonios de fe sólida con miembros del propio lugar. Es pues, muy necesario que nos demos cuenta de la responsabilidad evangelizadora que tenemos todos y cada uno de los miembros de la Iglesia, en la propagación del Evangelio en el mundo entero y que estemos enterados de las necesidades reales que viven las comunidades más jóvenes en lugares más remotos; donde muchas veces los mismos párrocos y obispos no encuentran la manera de apoyar a su crecimiento, no saben a dónde acudir para no dejar pasar las oportunidades que en algunas ocasiones se presentan. Esto lo menciono porque yo mismo fui testigo de esta realidad al estar de misión en 42

Bangladesh; aun si a Bangladesh alcanza a llegar una pequeña porción de las ayudas que da el Vaticano a las iglesias necesitadas de África y Asia, es insuficiente para solventar las necesidades primarias de ambas partes; para muchos seminaristas también les era casi imposible que sus familias aportaran lo necesario, económicamente, para su formación puesto que las familias normalmente son de muy bajos recursos. En muchas ocasiones los obispos se ven obligados a salir del propio país para realizar giras en búsqueda de ayuda en las comunidades de Europa o Norteamérica para poder sostener su trabajo pastoral en sus diócesis. En algunas ocasiones teniendo éxito basados en la generosidad de las comunidades visitadas pero en otras no con tanto éxito. Ser pues una Iglesia en salida exige e implica también esto, que vivamos la fraternidad y solidaridad con las comunidades de otros lugares, que sus penas y alegrías las sintamos también como nuestras, puesto Julio - Agosto 2018


que formamos parte de la misma familia de Dios, especialmente con aquellas comunidades mucho más sensibles y necesitadas, las que están viviendo en situaciones de persecución y en proceso de consolidación de su propia fe, donde es necesario nuestro apoyo, oración y estímulo. No podemos quedarnos en el drama de la vivencia de nuestro propios problemas al interior de nuestras pequeñas comunidades, en la mayor parte de las ocasiones el ver y colaborar en la solución de los problemas de otras comunidades nos ayuda a disminuir la importancia de los problemas que tenemos que enfrentar en las nuestras, nos da luces para solucionar los nuestros. Ser una iglesia en salida es vivir la Pascua del Señor, es dejarnos conducir por la fuerza del Espíritu Santo que nos saca de nuestros miedos y nos da valentía ante los retos que nuestro mundo impone, pero que a ejemplo de las primeras comunidades cristianas, nosotros también si nos dejamos alcanzar por el Señor resucitado, nos dará Julio - Agosto 2018

el impulso necesario con su mandato; «Vayan por todo el mundo y bauticen a todas las criaturas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19), aun si no podemos dedicar nuestra vida a la evangelización directamente, sí tenemos la posibilidad de apoyar las grandes obras destinadas a la evangelización impulsadas por los evangelizadores y que requieren de apoyo más allá de sus propias fuerzas, puesto que no es una obra a nombre personal sino de la comunidad eclesial universal y sentida como propia por todos los miembros de la Iglesia católica. Esta falta de conciencia y solidaridad muchas veces no permite que se lleven a cabo tantas iniciativas positivas y necesarias de evangelización en lugares de misión o de primer anuncio.

43


LA VOZ DEL PAPA

OMPE México

Escuchar, discernir y vivir la llamada del Señor El próximo 19 de agosto, en nuestro país, celebraremos la Jornada por las vocaciones nativas; día dedicado a la oración, fomento y apoyo activo a las vocaciones en tierras de misión. Por ello, conviene recordar algunos puntos del mensaje del Santo Padre Francisco para la 55ª Jornada Mundial de oración por las vocaciones.

«

E

l misterio de la Encarnación —dice el Papa en su mensaje— nos recuerda que Dios siempre nos sale al encuentro y es el Dios-con-nosotros, que pasa por los caminos a veces polvorientos de nuestra vida y, conociendo nuestra ardiente nostalgia de amor y felicidad, nos llama a la alegría. En la diversidad y la especificidad de cada vocación, personal y eclesial, se necesita escuchar, discernir y vivir esta palabra que nos llama desde lo alto y que, a la vez que nos permite hacer fructificar nuestros talentos, nos hace también instrumentos de salvación en el mundo y nos orienta a la plena felicidad».

Sobre los aspectos de la escucha, el discernimiento y la vida, nos dice Su Santidad que «encuadran también el comienzo de la misión de Jesús, quien, después de los días de oración y de lucha en el desierto, va a su sinagoga de Nazaret, y allí se pone a la escucha de la Palabra, discierne el contenido de la misión que el Padre le ha confiado y anuncia que ha venido a realizarla “hoy” (cf. Lc 4,16-21)». La escucha «es hoy cada vez más difícil, inmersos como estamos en una sociedad 44

Julio - Agosto 2018


ruidosa, en el delirio de la abundancia de estímulos y de información que llenan nuestras jornadas. Al ruido exterior, que a veces domina nuestras ciudades y nuestros barrios, corresponde a menudo una dispersión y confusión interior, que no nos permite detenernos, saborear el gusto de la contemplación, reflexionar con serenidad sobre los acontecimientos de nuestra vida y llevar a cabo un fecundo discernimiento, confiados en el diligente designio de Dios para nosotros». El discernimiento es el «diálogo con el Señor y escuchando la voz del Espíritu, —para hacer— las elecciones fundamentales, empezando por la del estado de vida.

mimos hoy mismo el riesgo de hacer una elección. ¡La vocación es hoy! ¡La misión cristiana es para el presente! Y cada uno de nosotros está llamado —a la vida laical, en el matrimonio; a la sacerdotal, en el ministerio ordenado, o a la de especial consagración— a convertirse en testigo del Señor, aquí y ahora.

»… hoy tenemos mucha necesidad del discernimiento y de la profecía; de superar las tentaciones de la ideología y del fatalismo y descubrir, en la relación con el Señor, los lugares, los instrumentos y las situaciones »Este “hoy” proclamado por Jesús nos da a través de las cuales él nos llama. Todo la seguridad de que Dios, en efecto, sigue cristiano debería desarrollar la capacidad “bajando” para salvar a esta humanidad de “leer desde dentro” la vida e intuir hacia nuestra y hacernos partícipes de su misión. dónde y qué es lo que el Señor le pide para El Señor nos sigue llamando a vivir con él y ser continuador de su misión». a seguirlo en una relación de especial cercanía, directamente a su servicio. Y si nos hace El Papa concluye su mensaje profundi- entender que nos llama a consagrarnos tozando sobre el aspeto de vivir el llamado talmente a su Reino, no debemos tener miediciendo que «Jesús anuncia la novedad do. Es hermoso —y es una gracia inmensa— del momento presente, que entusiasmará estar consagrados a Dios y al servicio de los a muchos y endurecerá a otros: el tiempo hermanos, totalmente y para siempre. se ha cumplido y el Mesías anunciado por Isaías es él, ungido para liberar a los prisio- »El Señor sigue llamando hoy para que le neros, devolver la vista a los ciegos y pro- sigan. No podemos esperar a ser perfectos clamar el amor misericordioso de Dios a para responder con nuestro generoso «aquí toda criatura. Precisamente “hoy —afirma estoy», ni asustarnos de nuestros límites y Jesús— se ha cumplido esta Escritura que de nuestros pecados, sino escuchar su voz acabáis de oír” (Lc 4,20). con corazón abierto, discernir nuestra misión personal en la Iglesia y en el mundo, y »La alegría del Evangelio, que nos abre al vivirla en el hoy que Dios nos da. encuentro con Dios y con los hermanos, no puede esperar nuestras lentitudes y desi- »María Santísima, la joven muchacha de dias; no llega a nosotros si permanecemos periferia que escuchó, acogió y vivió la Paasomados a la ventana, con la excusa de labra de Dios hecha carne, nos proteja y nos esperar siempre un tiempo más adecuado; acompañe siempre en nuestro camino». tampoco se realiza en nosotros si no asuJulio - Agosto 2018

45


CUADRO POR CUADRO

P. Dr. Luis García Orso, S.J.

El árbol de la vida EL ÁRBOL DE LA VIDA / The Tree of Life Director: Terrence Malick

Año: 2011

País: Estados Unidos

Duración: 2 hrs 20 min.

Reparto: Brad Pitt, Sean Penn, Jessica Chastain.

Género: Drama reflexivo y poema cinematográfico. Valoración: Una obra maestra del cine que invita

a entrar al espíritu humano y descubrir lo que más vale y trasciende en la vida.

E

l árbol de la vida (The Tree of Life) es una plegaria en cine, no una película convencional. Igual que en la oración cristiana, has de ir a ella con tu presencia abierta, dispuesta, humilde, en escucha, dialogante, amorosa; para seguir el aliento del Espíritu, sin saber a dónde te llevará; sin querer comprenderlo todo, dispuesto a rendirte ante el Misterio. Así es El árbol de la vida. La historia que da la materia para este ejercicio espiritual es la de una familia texana en los años 50s, los O’Brien, con papá, mamá, y tres hijos, donde el mayor, Jack, será el hilo conductor. Nada extraordinario: un papá trabajador, responsable, enérgico, exigente; una mamá tierna, dedicada, prudente, sumisa, religiosa, y tres chicos que juegan en el río, que van de compras con sus padres, y que no entienden todo lo que les mandan. Y también está cada espectador y su propia historia de la infancia, su propia familia, y sus recuerdos, sentimientos, mociones interiores, preguntas. Cada uno, cada una, como hijo, hermano, padre, madre. El árbol de la vida ofrece, a lo largo de 140 minutos, algunos puntos e imágenes para que

46

Julio - Agosto 2018


cada quien vaya haciendo su propio ejercicio espiritual frente a la pantalla. Terrence Malick (1943) ha filmado pocas películas en su valiosa trayectoria profesional: Malas tierras (Badlands, 1973), Días de cielo (Days of Heaven, 1978), La delgada línea roja (The Thin Red Line, 1998), El nuevo mundo (The New World, 2005), El árbol de la vida (The Tree of Life, 2011), Deberás amar (To the Wonder, 2012), Knight of Cups (2015). En todas ellas se muestra Malick como un cineasta y filósofo de la trascendencia. Dirige a sus actores apelando a que entren en su interior, toquen experiencias significativas y lo expresen en la actuación. El árbol de la vida mereció la Palma de Oro en el famoso festival de Cannes. Su atrevida propuesta visual y meditativa tiene aquí el apoyo sobresaliente del mexicano Emmanuel Lubezki en la fotografía, de Alexandre Desplat en la dirección musical, y de una muy cuidada edición. Todo formando un extraordinario poema cinematográfico de inusitada belleza (que no dudo a algunos les parecerá aburrido y confuso), que nos pide atrevernos a vivir una experiencia y dejar que ella nos lleve. Por eso, repito, se necesita la disposición personal, el tiempo, la apertura de corazón y de sensi-

bilidad, la conciencia de lo que está sucediendo en el alma, y no engancharse con el engaño de querer explicaciones racionales, una historia fácil, acción inmediata y pasajera. Por tanto, no cualquier espectador estará en su momento adecuado para ver y aprovechar El árbol de la vida. Alguno de los puntos que dirigen esta plegaria cinematográfica es la pregunta por Dios y la búsqueda de su presencia y de su voluntad. La pregunta a Dios, a la vida, a los otros, al Misterio, en medio del dolor, de la pérdida, del desconcierto, de la duda, como lo van haciendo Jack y su madre: «¿Por qué sucedió? ¿Dónde estabas Tú?». «¿Por qué ser bueno si tú no lo eres? ». «¿Por qué vine al mundo?».

Sabías que... Además de ser ganadora de la Palma de

Oro del festival de cine de Cannes; tuvo tres nominaciones al los Premios Óscar: Mejor

Película, Mejor Director y Mejor Fotografía.

Julio - Agosto 2018

47


CUADRO POR CUADRO

Sabías que... Se dice que en el Festival de Cannes de 2011,

donde se presentó El Árbol de la Vida, Terrence

Malick no hizo promoción de la película. Llegó de incógnito, se mezcló entre el público y observó

sus reacciones desde el fondo de la sala.

Es la búsqueda de comunión con el hermano, con la madre, con el padre, con Dios, de un Jack adulto, un arquitecto de éxito profesional en Houston, perdido y solitario en un mundo frío e inhumano. Es la relación personal con Dios mediada por las representaciones, imágenes y experiencias de la infancia y de la vida: papá o mamá que me transmiten mi imagen de Dios, y el cosmos imponente del que formo parte. Y es también la interpelación de Dios a Job en la tormenta: «¿Quién es éste que empaña mi consejo con palabras sin sentido? Si eres valiente, prepárate. Yo te preguntaré y tú me responderás: ¿Dónde estabas tú cuando cimenté la tierra? Habla, si es que sabes tanto» (Job 38, 1-3). Éste es el epígrafe con que inicia la película, para reconocernos con toda nuestra pequeñez y nuestra grandeza en medio de un universo que nos sobrecoge y nos rebasa, y de un Dios Creador que nos interpela pero no nos abandona. ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Por dónde andar?... «Hay dos caminos para andar en la vida –dirá la señora O’Brien-: el camino de la naturaleza y el camino de la gracia». «En el primero, el camino natural, sólo buscas complacerte a ti mismo y que los demás te complazcan, y pierdes el ser feliz aun cuando el mundo brilla alrededor de ti. En el camino de la gracia, no buscas complacerte a ti mismo, y aceptas incluso ser olvidado, echado a un lado, menospreciado y humillado. Cada quien ha de elegir cuál camino quiere seguir. Pero nos enseñaron que quien ama el camino de la gracia, no llegará a un mal final». «La única manera de ser feliz es amar; si no amas, tu vida pasa como un destello». Pero el camino de la gracia, del amor, no es fácil: hay que aprenderlo, transitarlo, perderlo y volverlo a buscar para andarlo; y volver siempre a aquellas experiencias donde se nos regaló la vida, la confianza, la ternura, el cuidado, el perdón… Quizás entonces, en ese camino espiritual, a través de tantas experiencias, podamos exclamar como Job: «Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos» (Job 42, 5).

48

Julio - Agosto 2018


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Revista adgentesjulio agosto2018 by OMPE México - Issuu