ISSN: 0185-8424
REVISTA AD GENTES. PUBLICACIÓN BIMESTRAL DE LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIO EPISCOPALES DE MÉXICO A.R. www.ompe.mx
$15.00 MXN
AÑO LIV No. 611
Marzo-Abril 2021
La salud,
derecho humano fundamental Cada uno está llamado a contribuir con coraje y determinación, en la especificidad de su papel, a respetar los derechos fundamentales de cada persona. Papa Francisco «La dignidad humana es inalienable, porque ha sido creada a imagen de Dios». Gaudium et spes
Mensaje del director
Cuando experimentamos la fuerza del amor de Dios, cuando reconocemos su presencia de Padre en nuestra vida personal y comunitaria, no podemos dejar de anunciar y compartir lo que hemos visto y oído. La relación de Jesús con sus discípulos, su humanidad que se nos revela en el misterio de la encarnación, en su Evangelio y en su Pascua nos hacen ver hasta qué punto Dios ama nuestra humanidad y hace suyos nuestros gozos y sufrimientos, nuestros deseos y nuestras angustias. Papa Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial de Misiones 2021
P. Antonio de Jesús Mascorro Tristán, MG Con el gozo de encontrarnos una vez más en esta su revista misionera, me permito saludarlos con gran alegría. Deseo, de todo corazón, que estén experimentando el amor y la misericordia que Dios nos regala en todo momento y, principalmente, en el tiempo litúrgico de la Cuaresma, el cual estamos viviendo. Que el Espíritu Santo sea nuestra guía en los momentos más difíciles, y nos ilumine a permanecer unidos en la fe, en el amor y en la entrega generosa a favor de la misión universal de la Iglesia. Les comparto que, del 25 al 28 de enero, se llevó a cabo la Asamblea Nacional de Directores Diocesanos de Misiones, esta vez, y por primera ocasión, se realizó de forma virtual. Experiencia que representa un desafío, pero que favorece la comunicación y comunión entre la sede nacional de las OMPE y la pastoral misionera de las provincias y diócesis del país. Contamos con la participación de Mons. José Armando Álvarez Cano, Obispo de Tampico y Responsable de la Dimensión Episcopal de Misiones, del equipo Nacional OMPE y de 48 Directores Diocesanos de Misiones que se unieron a la Asamblea de manera comprometida. Tuvimos el privilegio de contar con las ponencias de: S. E. Mons. Giampietro Dal Toso, Secretario adjunto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y Presidente Internacional de las OMP, y del Pbro. Dr. Ernesto Palafox Cruz, profesor de la Universidad Pontificia de México. Mons. Dal Toso señaló dos puntos esenciales para entender y emprender la renovación de las OMP: La misión como acción Trinitaria y los tres principios básicos: fe, misión y universalidad. El Dr. Palafox indicó que: Evangelizar es hacer siempre presente el Reino de Dios en el mundo en un contexto social cambiante en su entorno; una realidad en donde se hace presente el VICA, es decir: Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad. Un servidor y cada uno de los Secretarios Nacionales presentamos los informes pastorales correspondientes al 2020, año marcado sustancialmente por la pandemia, lo cual implicó reinvención en los objetivos y creatividad en los medios para alcanzarlos. Se reconoció la labor de los directores diocesanos quienes hicieron propuestas para la animación, formación y cooperación misionera en las diócesis, siempre en comunión con la dirección nacional. Se realizó la planeación de los eventos, jornadas y cursos de formación para el presente año, mismos que se llevarán a cabo de forma virtual. Terminamos nuestra asamblea con el compromiso de seguir caminando en comunión, dejándonos iluminar por el Espíritu Santo. Finalmente, los invito a aprovechar este tiempo valioso de Cuaresma que cada año Dios nos ofrece, para que llevemos esperanza al prójimo, en especial en estos días donde el ser humano se muestra tan necesitado de perdón y de misericordia. Continuemos orando por el trabajo que se realiza en las direcciones diocesanas de misiones y en las oficinas nacionales de las OMPE México, para que el Espíritu Santo otorgue los frutos necesarios y nos conceda la gracia de seguir siendo una Iglesia misionera. Que santa María de Guadalupe nos acompañe e interceda por nosotros, y nos enseñe a ser esos discípulos-misioneros siempre dispuestos a compartir el amor y la gracia divina.
AÑO LIV NO. 611 MARZO · ABRIL 2021
Propietario
OBRAS MISIONALES PONTIFICIO EPISCOPALES DE MÉXICO A.R. Director General
P. ANTONIO DE JESÚS MASCORRO TRISTÁN, MG PBRO. HIPÓLITO ESCORCIA ACHAUTLA
Secretario Nacional de la Pontificia Obra de la PF
Editora
DIANA MONROY RODRÍGUEZ Diseño
CLAUDIA B. CHÁVEZ RAMÍREZ COLABORADORES
Hno. Samuel Mutua Dr. René García Coutiño Adrián Martínez Aranda Dra. Ana Sylvia Luna Villarreal P. Dr. Luis García Orso, S.J. P. Marcos Garduño Arias, sx
BIBLIA Y MISIÓN
Custodio del Redentor
4
AÑO DE SAN JOSÉ
Patris Corde
TESTIMONIOS MISIONEROS
Vivir el Evangelio de Cristo
AL SERVICIO DE LA MISIÓN
Derechos Humanos
MISIÓN Y PERSPECTIVA
La Salud, derecho humano fundamental Fotografía Págs: 8-11, 24-25, 30-33, 38-45 Cathopic Págs: 34-37 Getty images
REVISTA AD GENTES, Año LIV, número 611, marzo · abril 2021, es una publicación bimestral impresa, distribuida por Obras Misionales Pontificio Episcopales de México, A. R., Prolongación Misterios No. 24, Col. Tepeyac Insurgentes. Delegación Gustavo A. Madero, C.P. 07020, Tel. (01 55) 57500544, www.ompe.mx, Editor responsable: Antonio de Jesús Mascorro Tristán, MG. Reserva de Derechos No. 04-2008-042412363000-102, ISSN: 0185-8424, Licitud de Título No. 12345. Licitud de Contenido No. 9908, ambos otorgados por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, Permiso SEPOMEX No. PPO9-1848. Impresa por Editorial Esfuerzo S. A. de C. V. Esfuerzo 16-A, Col. Lázaro Cárdenas, C.P. 53560, Naucalpan de Juárez, Estado de México. Este número se terminó de imprimir el 22 de febrero de 2021, con un tiraje de 10,000 ejemplares. El contenido de los artículos que aparecen en cada número es responsabilidad de los autores y no compromete la opinión de los editores.
Visítanos: www.ompe.mx
8 12 16 20 24
TESTIMONIOS MISIONEROS
26
LA VOZ DEL PAPA
30
Testimonio vocacional de Adrián Martínez Aranda, Misioneros de África XXV Jornada Mundial de la Vida Consagrada ESPIRITUALIDAD MISIONERA
Dignidad del enfermo
IGLESIA EN SALIDA
Pastoral Vocacional
LA VOZ DE NUESTROS PASTORES
Palabras creíbles
Revista Adgentes CUADRO POR CUADRO
Al filo del cielo
34 38 42 46
Editorial
Cuaresma es tiempo de preparación, de reflexión, de oración, de recogimiento, de ayuno, pero, sobre todo, de reconciliación. Por ello, el Papa, durante el mes de marzo nos invita a orar «para que vivamos el sacramento de la reconciliación con renovada profundidad, para saborear la infinita misericordia de Dios». No desaprovechemos la oportunidad que este tiempo cuaresmal nos ofrece. La intención de oración del Papa para el mes de abril es la de rezar «por aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis». Desde la publicación de su primera Exhortación Apostólica, Evangelii Gaudium, el Papa Francisco, enfatizó en los graves peligros que la economía de la exclusión trae consigo; la inequidad, que actualmente vivimos, es palpable en el terreno de los derechos humanos, muchos de los cuales han sido vulnerados. Entre toda la población mundial hay un gran número de personas que no cuentan con los derechos más fundamentales, el derecho a la comida, al alojamiento, a la educación, a la libertad de pensamiento, derecho a la seguridad social, al trabajo y a la salud, por mencionar solo unos cuantos de los treinta contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Como bautizados estamos llamados a abrir nuestro corazón, ser capaces de albergar la fraternidad y la amistad social y ser agentes para la reconfiguración de un mundo nuevo y de estructuras sociales y políticas más humanas y justas donde nadie quede excluido.
BIBLIA Y MISIÓN Exhortación Apostólica Redemptoris Custos, del Papa Juan Pablo II, 1-6
Custodio del Redentor «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer, porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1, 20-21). En estas palabras se halla el núcleo central de la verdad bíblica sobre san José, el momento de su existencia al que se refieren particularmente los Padres de la Iglesia.
De La Tour, G. (1642). San José Carpintero. París, Francia.
E
4
l Evangelista Mateo explica el significado de este momento, delineando también cómo José lo ha vivido. Sin embargo, para comprender plenamente el contenido y el contexto, es importante tener presente el texto paralelo del Evangelio de Lucas. En efecto, en relación con el versículo que dice: «La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo» (Mt 1, 18), el origen de la gestación de María «por obra del Espíritu Santo» encuentra una descripción más amplia y explícita en el versículo que se lee en Lucas sobre la anunciación del nacimiento de Jesús: «Fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; Marzo - Abril 2021
El mensajero divino introduce a José en el misterio de la maternidad de María.
Sanzio, R. (1504). Los desposorios de la Virgen. Milán, Italia.
el nombre de la virgen era María» (Lc 1, 26-27). Las palabras del ángel: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lc 1, 28), provocaron una turbación interior en María y, a la vez, le llevaron a la reflexión. Entonces el mensajero tranquiliza a la Virgen y, al mismo tiempo, le revela el designio especial de Dios referente a ella misma: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre» (Lc 1, 30-32).
Marzo - Abril 2021
El evangelista había afirmado poco antes que, en el momento de la anunciación, María estaba «desposada con un hombre llamado José, de la casa de David». La naturaleza de este «desposorio» es explicada indirectamente, cuando María, después de haber escuchado lo que el mensajero había dicho sobre el nacimiento del hijo, pregunta: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» (Lc 1, 34). Entonces le llega esta respuesta: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios» (Lc 1, 35). María, si bien ya estaba «desposada» con José, permanecerá virgen, porque el niño, concebido en su seno desde la anunciación, había sido concebido por obra del Espíritu Santo. En este punto el texto de Lucas coincide con el de Mateo 1, 18 y sirve para explicar lo que en él se lee. Si María, después del desposorio con José, se halló «encinta por obra del Espíritu Santo», este hecho corresponde a todo el contenido de la anunciación y, de modo parti5
BIBLIA Y MISIÓN
cular, a las últimas palabras pronunciadas por María: «Hágase en mí según tu palabra» (Lc 1, 38). Respondiendo al claro designio de Dios, María con el paso de los días y de las semanas se manifiesta ante la gente y ante José «encinta», como aquella que debe dar a luz y lleva consigo el misterio de la maternidad. A la vista de esto «su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto» (Mt 1, 19), pues no sabía cómo comportarse ante la «sorprendente» maternidad de María. Ciertamente buscaba una respuesta a la inquietante pregunta, pero, sobre todo, buscaba una salida a aquella situación tan difícil para él. Por tanto, cuando «reflexionaba sobre esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir en tu casa a María, tu esposa, pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús, porque salvará a su pueblo de sus pecados"» (Mt 1, 20-21).
Rembrandt. (1645). Sagrada Familia con ángeles. San Petersburgo, Rusia.
Existe una profunda analogía entre la «anunciación» del texto de Mateo y la del texto de Lucas. El mensajero divino introduce a José en el misterio de la maternidad de María. La
6
que según la ley es su «esposa», permaneciendo virgen, se ha convertido en madre por obra del Espíritu Santo. Y cuando el Hijo, llevado en el seno por María, venga al mundo, recibirá el nombre de Jesús. Era éste un nombre conocido entre los israelitas y, a veces, se ponía a los hijos. En este caso, sin embargo, se trata del Hijo que, según la promesa divina, cumplirá plenamente el significado de este nombre: Jesús-Yehošua', que significa, Dios salva. El mensajero se dirige a José como al «esposo de María», aquel que, a su debido tiempo, tendrá que imponer ese nombre al Hijo que nacerá de la Virgen de Nazaret, desposada con él. El mensajero se dirige, por tanto, a José confiándole la tarea de un padre terreno respecto al Hijo de María. «Despertado José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer» (Mt 1, 24). Él la tomó en todo el misterio de su maternidad; la tomó junto con el Hijo que llegaría al mundo por obra del Espíritu Santo, demostrando de tal modo una disponibilidad de voluntad, semejante a la de María, en orden a lo que Dios le pedía por medio de su mensajero. Cuando María, poco después de la anunciación, se dirigió a la casa de Zacarías para visitar a su pariente Isabel, mientras la saludaba oyó las palabras pronunciadas por Isabel «llena de Espíritu Santo» (Lc 1, 41). Además de las palabras relacionadas con el saludo del ángel en la anunciación, Isabel dijo: «¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» (Lc 1, 45). Estas palabras han sido el pensamiento-guía de la encíclica Redemptoris Mater, con la cual he pretendido profundizar en las enseñanzas del Concilio Vaticano II que afirma: «La Bienaventurada Virgen avanzó en la peregrinación de la fe y mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la cruz» y «precedió» a todos los que, mediante la fe, siguen a Cristo.
Marzo - Abril 2021
Sanzio, R. (1509-1510). Virgen de Loreto. Oise, Francia.
Ahora, al comienzo de esta peregrinación, la fe de María se encuentra con la fe de José. Si Isabel dijo de la Madre del Redentor: «Feliz la que ha creído», en cierto sentido se puede aplicar esta bienaventuranza a José, porque él respondió afirmativamente a la Palabra de Dios, cuando le fue transmitida en aquel momento decisivo. En honor a la verdad, José no respondió al «anuncio» del ángel como María; pero hizo como le había ordenado el ángel del Señor y tomó consigo a su esposa. Lo que él hizo es genuina "obediencia de la fe" (cf. Rm 1, 5; 16, 26; 2 Co 10, 5-6).
Se puede decir que lo que hizo José le unió en modo particularísimo a la fe de María. Aceptó como verdad proveniente de Dios lo que ella ya había aceptado en la anunciación. El Concilio dice al respecto: «Cuando Dios revela hay que prestarle "la obediencia de la fe", por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios, prestando a Dios revelador el homenaje del entendimiento y de la voluntad y asintiendo voluntariamente a la revelación hecha por él». La frase anteriormente citada, que concierne a la esencia misma de la fe, se refiere plenamente a José de Nazaret. El, por tanto, se convirtió en el depositario singular del misterio «escondido desde siglos en Dios» (cf. Ef 3, 9), lo mismo que se convirtió María en aquel momento decisivo que el Apóstol llama «la plenitud de los tiempos», cuando «envió Dios a su Hijo, nacido de mujer» para Marzo - Abril 2021
«rescatar a los que se hallaban bajo la ley», «para que recibieran la filiación adoptiva» (cf. Ga 4, 4-5). «Dispuso Dios —afirma el Concilio— en su sabiduría revelarse a sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad (cf. Ef 1, 9), mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina (cf. Ef 2, 18; 2 P 1, 4)». De este misterio divino José es, junto con María, el primer depositario. Con María —y también en relación con María— él participa en esta fase culminante de la autorrevelación de Dios en Cristo, y participa desde el primer instante. Teniendo a la vista el texto de ambos evangelistas Mateo y Lucas, se puede decir también que José es el primero en participar de la fe de la Madre de Dios, y que, haciéndolo así, sostiene a su esposa en la fe de la divina anunciación. Él es asimismo el que ha sido puesto en primer lugar por Dios en la vía de la «peregrinación de la fe», a través de la cual, María, sobre todo en el Calvario y en Pentecostés, precedió de forma eminente y singular. La vía propia de José, su peregrinación de la fe se concluirá antes, es decir, antes de que María se detenga ante la Cruz en el Gólgota y antes de que Ella, una vez vuelto Cristo al Padre, se encuentre en el Cenáculo de Pentecostés el día de la manifestación de la Iglesia al mundo, nacida mediante el poder del Espíritu de verdad. Sin embargo, la vía de la fe de José sigue la misma dirección, queda totalmente determinada por el mismo misterio del que él junto con María se había convertido en el primer depositario. La encarnación y la redención constituyen una unidad orgánica e indisoluble, donde el «plan de la revelación se realiza con palabras y gestos intrínsecamente conexos entre sí». Precisamente por esta unidad el Papa Juan XXIII, que tenía una gran devoción a san José, estableció que, en el Canon romano de la Misa, memorial perpetuo de la redención, se incluyera su nombre junto al de María, y antes del de los Apóstoles, de los Sumos Pontífices y de los Mártires.
7
AÑO DE SAN JOSÉ OMPE México
Patris Corde «San José ha sido llamado por Dios para servir directamente a la persona y a la misión de Jesús mediante el ejercicio de su paternidad; de este modo él coopera en la plenitud de los tiempos en el gran misterio de la redención y es verdaderamente ministro de la salvación». Redemptoris Custos, 8
8
Marzo - Abril 2021
E
l 8 de diciembre de 1870 el Papa, Pío IX, declaró a San José «Patrono de la Iglesia católica»; por ello al cumplirse 150 años, el Papa Francisco, publicó la carta apostólica Patris Corde; en ella, además de convocar a un Año de San José, comparte algunas reflexiones en torno a la figura de este Santo.
José se presenta como figura de varón respetuoso, delicado que, aun no teniendo toda la información, se decide por la fama, dignidad y vida de María.
«Con corazón de padre», así empieza la carta del Papa, pues fue así como José amó a Jesús, «llamado en los cuatro Evangelios “el hijo de José”. Los dos evangelistas que evidenciaron su figura, Mateo y Lucas, refieren poco, pero lo suficiente para entender qué tipo de padre fuese y la misión que la Providencia le confió». Pensar en San José es pensar en la figura del auténtico misionero «siempre dispuesto a hacer la voluntad de Dios manifestada en su ley (cf. Lc 2,22.27.39) y a través de los cuatro sueños que tuvo (cf. Mt 1,20; 2,13.19.22)». Asumió con valentía la paternidad legal de Jesús, cumplió con la ley presentando al Niño cuarenta días después de su nacimiento, protegió a Jesús de Herodes, permaneció en Egipto, como un extranjero «de regreso en su tierra, vivió de manera oculta en el pequeño y desconocido pueblo de Nazaret, en Galilea, lejos de Belén, su ciudad de origen, y de Jerusalén, donde estaba el templo». El haber tenido un papel central en la historia de la salvación no lo aleja de nuestra condición humana, al contrario, lo hace más cercano. «Durante estos meses de pandemia –nos dice el Papa en su carta apostólica– en los que podemos experimentar, en medio de la crisis que nos está golpeando, que “nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, volunMarzo - Abril 2021
9
AÑO DE SAN JOSÉ
haber hecho de su vida un servicio, un sacrificio al misterio de la Encarnación y a la misión redentora que le está unida; al haber utilizado la autoridad legal, que le correspondía en la Sagrada Familia, para hacer de ella un don total de sí mismo, de su vida, de su trabajo; al haber convertido su vocación humana de amor doméstico en la oblación sobrehumana de sí mismo, de su corazón y de toda capacidad en el amor puesto al servicio del Mesías nacido en su casa».
tarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo [...] Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos”. Todos pueden encontrar en San José —el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta— un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad». El Papa describe a San José como padre amado, padre de la ternura, padre en la obediencia, padre en la acogida, padre de la valentía creativa, padre trabajador y padre en la sombra, cada uno de estos adjetivos están orientados a que crezca el amor por ese santo, pero también con el objetivo de imitar sus virtudes. Su papel en la historia de la salvación hizo de José un padre amado por el pueblo cristiano; su grandeza «consiste en el hecho de que fue el esposo de María y el padre de Jesús [...] su paternidad se manifestó concretamente «al 10
San José es el padre de la ternura que amó a Jesús con corazón de padre, «José vio a Jesús progresar día tras día «en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lc 2,52). Como hizo el Señor con Israel, así él “le ensenó a caminar, y lo tomaba en sus brazos: era para él como el padre que alza a un niño hasta sus mejillas, y se inclina hacia él para darle de comer” (cf. Os 11,3-4)». San José fue padre en la obediencia al escuchar y dar respuesta a lo que Dios le encomendó. Dios reveló a José su voluntad en sueños y en cada circunstancia «José supo pronunciar su “Fiat”, como María en la Anunciación y Jesús en Getsemaní». San José fue padre en la acogida, pues «acogió a María sin poner condiciones previas. Confió en las palabras del ángel. “La nobleza de su corazón le hace supeditar a la caridad lo aprendido por ley; y hoy, en este mundo donde la violencia psicológica, verbal y física sobre la mujer es patente, José se presenta como figura de varón respetuoso, delicado que, aun no teniendo toda la información, se decide por la fama, dignidad y vida de María. Y, en su duda de cómo hacer lo mejor, Dios lo ayudó a optar iluminando su juicio”». «Muchas veces ocurren hechos en nuestra vida cuyo significado no entendemos. Nuestra primera reacción es a menudo de decepción y rebelión. José deja de lado sus razonamientos para dar paso a lo que acontece y, por más misterioso que le parezca, lo acoge, asume la responsabilidad y se reconcilia con su propia Marzo - Abril 2021
historia. Si no nos reconciliamos con nuestra historia, ni siquiera podremos dar el paso siguiente, porque siempre seremos prisioneros de nuestras expectativas y de las consiguientes decepciones». Es necesario entender que «José no es un hombre que se resigna pasivamente. Es un protagonista valiente y fuerte. La acogida es un modo por el que se manifiesta en nuestra vida el don de la fortaleza que nos viene del Espíritu Santo. Solo el Señor puede darnos la fuerza para acoger la vida tal como es, para hacer sitio incluso a esa parte contradictoria, inesperada y decepcionante de la existencia». Y es precisamente esta valentía y fortaleza lo que lo vuelven el padre de la valentía creativa, la cual consiste en transformar un problema en una oportunidad, anteponiendo siempre la confianza en la Providencia. San José es un padre trabajador, «es su relación con el trabajo. San José era un carpintero que trabajaba honestamente para asegurar el sustento de su familia. De él, Jesús aprendió el valor, la dignidad y la alegría de lo que significa comer el pan que es fruto del propio trabajo».
Marzo - Abril 2021
La paternidad mal entendida puede ser ejercida como mero autoritarismo, incluso como la posesión del otro para llenar un vacío. «Ser padre significa introducir al niño en la experiencia de la vida, en la realidad. No para retenerlo, no para encarcelarlo, no para poseerlo, sino para hacerlo capaz de elegir, de ser libre, de salir. Quizás por esta razón la tradición también le ha puesto a José, junto al apelativo de padre, el de “castísimo”. No es una indicación meramente afectiva, sino la síntesis de una actitud que expresa lo contrario a poseer. La castidad está en ser libres del afán de poseer en todos los ámbitos de la vida. Solo cuando un amor es casto es un verdadero amor [...] Siempre que nos encontremos en la condición de ejercer la paternidad, debemos recordar que nunca es un ejercicio de posesión, sino un “signo” que nos evoca una paternidad superior. En cierto sentido, todos nos encontramos en la condición de José: sombra del único Padre celestial, que «hace salir el sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos» (Mt 5,45); y sombra que sigue al Hijo». Unámonos a vivir este Año de San José, pidiendo su intercesión ante Dios y orando para integrar sus virtudes en nuestra vida.
11
TESTIMONIOS MISIONEROS Hno. Samuel Mutua, Misioneros Servidores de la Palabra
Vivir el Evangelio de Cristo La Asociación Laical Misionera (ALM), lleva 40 años siguiendo el Evangelio de Cristo, somos una asociación de cooperación internacional formada en 1976 en Italia, con el fin de colaborar en la evangelización y promoción humana de las jóvenes Iglesias misioneras (África y América Latina). En México, desde 1994 la ALM es reconocida como una presencia laica cristiana profundamente unida a la Iglesia.
12
Marzo - Abril 2021
L
a ALM se propone sostener las iniciativas sociales de los pueblos en vías de desarrollo y participar en su crecimiento, tanto humano como cristiano. Por lo tanto, sus asociadas y voluntarias están destinadas a salir hacia los países en vías de desarrollo, así como de ocuparse de la animación misionera en las iglesias donde se encuentran. Dentro de la Asociación Laical Misionera para vivir el Evangelio de cristo y no mi evangelio, es necesario que la inserción, participación, sostén y colaboración en las comunidades locales sea desde la mirada del que sufre, del más vulnerable y de los más necesitados, siendo la misión ad gentes nuestra principal labor en los países donde nos envían.
La formación está basada en un año de estudios bíblicos, sociológicos, desarrollo humano y vida comunitaria, siendo que se vive con miembros de la asociación que pertenecen a tres culturas muy diferentes; lo que hace que sea un tiempo de preparación y discernimiento a profundidad para ahondar en nuestras fortalezas y debilidades entorno a la vida misionera; la cual demanda despojarnos del ropaje al que el mundo moderno nos tiene acostumbrados, y que se indague en sí misma si somos capaces de «dejar todo» y seguir a Cristo. Muchas veces, queremos seguirlo, pero a nuestro modo, a nuestro estilo y desde nuestro egoísmo (mi evangelio), no estamos dispuestos a soltar lo que nos ata y que no nos permite avanzar hacia una fe plena y como discípulo misionero, incluso somos tan pretenciosos, pensamos que nosotros decidimos estar en ese retiro, en esa formación o taller vocacional. ¡Que equivocados estamos! «No me eligieron ustedes a mí; fui yo quien los elegí a ustedes. Y los he destinado para que vayan y den fruto abundante y duradero» (Jn 15,16). El carisma de la asociación parte de entender y aplicar esta cita bíblica en la vida y en nuestra forma de pensar, aquellos que la asumen son los que empiezan a vivir Marzo - Abril 2021
el Evangelio de Cristo, y empiezan a dar sus primeros pasos para avanzar en su vocación misionera. Lo que muchos no saben es que al estar en la misión ad gentes, tampoco la tienes ya resuelta, es cuando más pesa y se dificulta vivir el Evangelio a semejanza de Cristo, ya que somos humanos y somos imperfectos, por lo que se tiende a regresar a viejos hábitos o egocentrismos que impiden ver las grandes enseñanzas y el enriquecimiento que puede darte esa gente simple, sencilla y vulnerable, pero quizás con más sabiduría que tú para aceptar lo que Dios les ha dado en la vida, sin quejarse de lo que le falta o no tiene como condición de vida. Actualmente, la ALM tiene lugares de misión en la sierra Tarahumara, Tanzania y Zambia, todos con proyectos basados en: 1) el derecho a la educación, enfocado a los indígenas y a las mujeres, siendo estas las más desprotegidas, principalmente en África, aunque el programa también está dirigido a los varones; 2) el derecho a la vida, puesto que la pandemia del SIDA ha cobrado muchas víctimas, en su mayoría ancianos, jóvenes y niños en aquellos lugares del continente africano, se trabaja en conjunto con gente local para prevenir y dar soporte tanto a los enfermos como a los huérfanos de zonas rurales muy lejanas para una mejor atención hospitalaria; y 3) los microcréditos para obtener sus propios recursos mediante las actividades ocupacionales de los indígenas, tribus y grupos marginados, para así contar con su derecho a la alimentación. Del año 2000 al 2003 estuve en Zambia, al contemplar de cerca su realidad, en específico con huérfanos de la pandemia del VIH/ SIDA, me di cuenta que se requiere de mucha madurez profesional para no juzgar o condenar una cultura que pone como prioridad la vida del adulto y no la del infante, pues esto rompe con los esquemas establecidos por nuestra cultura occidental; ya lo dice una frase célebre: «los niños son primero». 13
TESTIMONIOS MISIONEROS
En África, el infante es alguien reemplazable, por lo tanto se le puede dejar morir. Mientras que las probabilidades de que el adulto logre mantener con vida a otros infantes, al ser el único proveedor en su casa eso le da ventaja de que sea él el que merezca ser alimentado, en aldeas donde la hambruna rebasa los límites de lo inimaginable. Los programas de soporte alimenticio para los bebés, establecidos por la ALM a través de las diócesis locales, afrontaban estas situaciones críticas de sobrevivencia, y nos enseñaban a más de uno a no juzgarlos sin saber las grandes razones del por qué de su situación. Otra de las experiencias que puedo compartirles, es sobre las violaciones a menores de edad por la creencia de pensar que el VHI/SIDA se curaba teniendo relaciones sexuales con una virgen, lo cual incrementa las estadísticas de abusos sexuales en diversos distritos y zonas rurales. La idea que la enfermedad se propagaba debido al embrujo o hechizo de alguien que te deseaba el mal, dificultaba que se tuviera éxito en las campañas preventivas o que se aceptara detener la promiscuidad a tan corta edad, siendo que el sexo para el africano es sinónimo de energía y vida. En este país, no existe la mutilación de los genitales para las mujeres, sin embargo llegaban chicas de otros países africanos que sí habían vivido esa experiencia, considerándola como la más doloroso de su vida. En esas situaciones el Evangelio es más real y está más vivo para poder entender los designios de Dios y para afrontar los grandes cuestionamientos que pudiéramos hacerle sobre la desigualdad social, los abusos de poder, corrupción, la violencia y la desigualdad de género. Hay testimonios de misioneros que han compartido como se logró la sanación en ellos a través de la oración, sobre todo aquellos que vivieron situaciones muy duras y difíciles en la misión ad gentes; las horas que se dedicaron a orar y su perseverancia en ese diálogo directo con Dios hicieron que pudieran seguir avanzando a pesar de las pruebas. Un Cristo vivo, que te escucha, que te entiende y que te cobija entre sus brazos cuando más lo necesitas.
14
Marzo - Abril 2021
Las casas de formación y de animación misionera de la ALM están en Torreón y en Roma. En ellas abrimos los espacios de encuentros y de acercamiento a la vida y estilo que llevamos en la asociación, a todo aquel que pueda estar interesado en seguir nuestro carisma. Ahora en México, dentro del voluntariado se tiene la oportunidad para los varones, los cuales en su momento no fueron considerados debido a como se fue consolidando la organización de la asociación años atrás. Sin embargo, tampoco fue un renuente rechazo a la colaboración de ellos, más bien las condiciones de espacios físicos imposibilitaron darles cabida en nuestros inicios. Después de 40 años que tiene la Asociación Laical Misionera (ALM), se puede decir que somos pioneras en mirar la misión desde una perspectiva laica cristiana, nuestro impacto, quizás, ha sido mayor en México que en Europa, aun cuando allá no existían tanMarzo - Abril 2021
tas asociaciones con un proyecto como tal, que mirara la cooperación internacional en países en vías de desarrollo, desde lo social y desde el desarrollo humano, mucho más pastoral. Los retos de hoy parten de identificar los malestares contemporáneos de la generación del siglo XXI (jóvenes misioneros) y los grandes desafíos de la misión ad gentes, es que cada vez hay menos personas dispuestas a misionar y hay muy poco interés de hacer algo por el otro (prójimo). La mirada está puesta en otros intereses fuera de la ayuda o cooperación internacional, lejos de las misiones y de los grupos vulnerables. Hay más resistencia de arriesgar si no hay un beneficio económico o redituable sea laico o sea religioso, muchas casas misiones han tenido que cerrarse o interrumpir proyectos debido a que no hay recursos humanos ni vocaciones para darle continuidad.
15
Marzo - Abril 2021
Marzo - Abril 2021
17
MISIÓN Y PERSPECTIVA Dr. René García Coutiño
La salud,
derecho humano fundamental «Dichoso el que se preocupa del débil y del pobre, en el día de la desgracia el Señor lo salvará. El Señor lo guardará vivo y feliz sobre la tierra, y no lo entregará al capricho de sus enemigos. El Señor lo cuidará en su lecho de dolor, le cambiará de continuo la cama durante la enfermedad. Yo he dicho: "Señor, ten piedad de mí, cúrame, pues te he ofendido". Mis enemigos me auguran la desgracia: "¿Cuándo se morirá y desaparecerá su nombre?". Si alguien me viene a ver, dice mentiras, se fija en los síntomas funestos, y al salir lo publica. Todos a una mis enemigos cuchichean contra mí, haciendo sobre mí funestas previsiones: "Un mal siniestro ha caído sobre él: está acostado, no se levantará ya más". Hasta mi amigo íntimo, en quien yo confiaba, el que comía mí mismo pan, ha levantado contra mí su calcañar. Mas tú, Señor, ten piedad de mí; levántame, que yo les daré su merecido. En esto conoceré que tú me amas: si mi enemigo no triunfa sobre mí. Tú me sostendrás, porque soy inocente, me tendrás en tu presencia eternamente. Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde siempre y por siempre. ¡Amén! ¡Amén!». Salmo 41
20
Marzo - Abril 2021
E
n su encíclica Fratelli Tutti, el Papa Francisco nos habla sobre los derechos humanos fundamentales: Muchas veces se percibe que, de hecho, los derechos humanos no son iguales para todos. El respeto de estos derechos “es condición previa para el mismo desarrollo social y económico de un país. Cuando se respeta la dignidad del hombre, y sus derechos son reconocidos y tutelados, florece también la creatividad y el ingenio, y la personalidad humana puede desplegar sus múltiples iniciativas en favor del bien común”. Pero “observando con atención nuestras sociedades contemporáneas, encontramos numerosas contradicciones que nos llevan a preguntarnos si verdaderamente la igual dignidad de todos los seres humanos, proclamada 6 solemnemente hace 70 años, es reconocida, respetada, protegida y promovida en todas las circunstancias”» (FT, 22). La salud es uno de estos derechos, que no solo se ha visto vulnerado, sino que además ha sido ignorado en muchas sociedades. Como bautizados la lucha por los derechos es inherente a nuestra vivencia de fe; atender a los enfermos con caridad a ejemplo de Jesús médico de cuerpo y alma, para que sientan en medio de su dolor su amorosa presencia.
¿Qué es la salud?
lud (OMS, 1948), plasmada en el preámbulo de su Constitución y que dice:
«La salud es una síntesis; es la síntesis de una multiplicidad de procesos, de lo que acontece con la biología del cuerpo, con el ambiente que nos rodea, con las relaciones sociales, con la política y la economía internacional». Todos los procesos anteriores no están aislados ni son independientes, sino que están íntimamente relacionados unos con otros, por lo que la salud depende en último término de la capacidad de controlar la interacción entre el medio físico, el espiritual, el biológico y el económico y social (Cumbre de Río de Janeiro, 1992).
«La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». A pesar de que fue oficializada hace más de 70 años, esta definición es relevante por su institucionalidad, pues es la que sirve de base para el cumplimiento de las competencias de la OMS, que es el máximo organismo gubernamental mundialmente reconocida en materia de salud y uno de los principales actores en dicha materia.
Por otra parte, la definición más importante e influyente en la actualidad con respecto a lo que por salud se entiende, sin lugar a dudas que es la de la Organización Mundial de la Sa-
El Papa emérito Benedicto XVI nos recuerda que Cristo era médico que curaba espíritu, cuerpo y alma y la OMS nos habla de la interacción entre el medio físico, el espiri-
Marzo - Abril 2021
21
MISIÓN Y PERSPECTIVA
tual, el biológico y el socioeconómico y el equilibrio que debe de haber entre todos. Como podemos ver existe la salud física, la salud psicológica, la salud social y la salud espiritual. Todas y cada una de ellas deben estar en perfecta armonía; si alguna de ellas se afecta, se ve afectado todo el organismo. Los médicos y prestadores de la salud tenemos una gran tarea que es tratar de atender la salud de manera integral y siendo compasivos ante el dolor y sufrimiento. En ocasiones el paciente necesita que lo escuchemos, que nos interesemos en él.
La realidad de la atención medica Con profunda tristeza podemos ver que la atención de los enfermos se a deshumanizado. Las instituciones de salud gubernamentales, no se dan abasto para atender la demanda de los pacientes que lo solicitan y a veces la atención es rápida y sin revisión completa del enfermo. En ocasiones reciben mal trato del personal de salud. Tienen que esperar varias horas para su atención y al pasar por su medicamento, no siempre lo tienen en la farmacia del hospital; teniendo que comprarlo en farmacias particulares. En la medicina privada se aprecian costos muy elevados y solo les alcanza para pagar la consulta y no para comprar los medicamentos o para realizarse los estudios requeridos. En ocasiones tienen que vender propiedades o animales para solventar los gastos
¿Es posible una atención más humana? El Papa Benedicto XVI ante el Consejo Pontificio para la Pastoral de Salud (marzo 2007) dijo a los asistentes: «Los agentes sanitarios cristianos saben bien que se da un lazo intimo e indisoluble 22
entre la calidad de su servicio profesional y la virtud de la caridad a la que Cristo les llama: con el buen cumplimiento de su trabajo llevan precisamente a las personas el testimonio del amor de Dios». «La salud del ser humano, de todo el ser humano, fue el signo que Cristo eligió para manifestar la cercanía de Dios, su amor misericordioso que cura el espíritu, el alma y el cuerpo». «En los hospitales y en las clínicas, la capilla es el corazón palpitante en el que Jesús se ofrece intensamente al Padre celestial por la vida de la humanidad».
Una propuesta Atender a todos los pacientes con amabilidad y empatía, viendo en ellos el cuerpo sufriente de Cristo que se entregó por cada uno de nosotros. Dedicarles el tiempo necesario para escucharlos.
Marzo - Abril 2021
Como bautizados la lucha por los derechos es inherente a nuestra vivencia de fe; atender a los enfermos con caridad a ejemplo de Jesús.
A los enfermos no católicos; creyentes o ateos tratarlos como nos dice el Evangelio de San Lucas (5, 17-26): Un día, mientras Jesús enseñaba, había entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusalén. La fuerza del Señor le daba poder para curar.
este que blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Qué es lo que están pensando? ¿Qué es más fácil decir: ‘Tus pecados están perdonados’, o ‘Levántate y camina’? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vuelve a tu casa”. Inmediatamente se levantó a la vista de todos, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran temor: “Hoy hemos visto cosas maravillosas”. En este pasaje podemos ver algunas actitudes que debemos de tener: 1. No darnos por vencidos con nuestro enfermo. Tenemos que llevarlo ante el doctor sin importar los obstáculos.
Llegaron entonces unas personas transportando a un paralítico sobre una camilla y buscaban el modo de entrar, para llevarlo ante Jesús.
2. Al ver la Fe de sus familiares debemos ser compasivos, tratarlo misericordiosamente. Ganarnos su confianza y ayudarlo a tener Fe
Como no sabían por dónde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la terraza y, desde el techo, lo bajaron con su camilla en medio de la concurrencia y lo pusieron delante de Jesús.
3. Debemos explicarle que parte de su curación son los medicamentos, cuidados y dieta. Pero sobre todo que vamos a pedirle a Dios por su pronta recuperación
Al ver su fe, Jesús le dijo: “Hombre, tus pecados te son perdonados”. Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: “¿Quién es
Marzo - Abril 2021
4. Al ayudarle a recuperar su salud lo reintegramos a su trabajo o a sus actividades cotidianas y traemos paz y tranquilidad a esa familia
23
Por eso quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos. Además de participar del sensus fidei, en sus propios dolores conocen al Cristo sufriente. Es necesario que todos nos dejemos evangelizar por ellos. La nueva evangelización es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos. Evangelii Gaudium, 198
Los
ojos de la misión
TESTIMONIOS MISIONEROS Adrián Martínez Aranda
Testimonio vocacional de Adrián Martínez Aranda, Misioneros de África Hola, mi nombre es Adrián Martínez Aranda, nací un primero de abril de 1991 en la ciudad de México, pero mi infancia y adolescencia la viví en el municipio de Ecatepec de Morelos, Estado de México. Soy hijo de Efraín Martínez Navarro y Juana Leticia Aranda Uvalle, hace dos años que mi papá dejó este mundo para encontrarse con nuestro creador. Soy el segundo hijo de cuatro varones y el único de ellos que vive lejos de casa.
26
Marzo - Abril 2021
M
i familia se ha caracterizado siempre por estar unida, no solo mi familia nuclear, pero de igual manera mi familia extensa. Siempre he dicho que una familia ejemplar es aquella que no niega los problemas entre sus miembros, pero que a pesar de esos problemas cada uno siempre está ahí para ayudar y apoyar a quien está pasando por problemas. En este contexto quiero decir que Dios me ha bendecido con una familia perfecta. Mis padres han educado a sus hijos a ser personas de bien y a siempre permanecer unidos, no solo en los momentos de felicidad, también en los momentos de turbulencias.
Esta característica de mi familia la pude ver claramente cuando mi abuelo paterno partió a la casa celestial. Durante el novenario de mi abuelo, pude realizar el gran regalo que Dios me regaló con una familia que es capaz de dar la vida. Recuerdo que las dos señoras que dirigían el novenario de mi abuelo hicieron una invitación a mis primos y a mí a participar en el grupo juvenil parroquial llamado «Lithos Misioneros», de la parroquia «Jesucristo, Señor de la Misericordia» de la diócesis de Ecatepec de Morelos. Este contexto de luto, lo considero como el primer contacto del llamado de Dios. Esta invitación al grupo juvenil fue la puerta para encontrarme con la llamada de Dios. Quiero aclarar que en ese momento tenía 15 años. Por consecuente, la idea de ir a la iglesia no era de mi agrado, pues yo pensaba que ir a la iglesia era una actividad para la gente de la tercera edad, es por ello por lo que no fue tan fácil convencerme para asistir al grupo juvenil. Recuerdo que la parroquia estaba organizando un retiro juvenil. Así que un sábado por la tarde, cuatro jóvenes tocaron a la puerta de la casa. Estos jóvenes traían consigo un cuadro con la imagen de Jesús. Esta imagen tiene una característica peculiar, Jesús tiene los brazos abiertos en señal de invitación a seguirle. Mi hermano mayor y yo escuchamos Marzo - Abril 2021
a estos jóvenes y solo les decíamos que sí, pero ni mi hermano ni yo estábamos convencidos de asistir al retiro juvenil. Pero cuando Dios tiene planes para uno hace lo posible para atraerte, así que con tal de ir al retiro mi mamá nos dijo que nos iba a comprar los boletos para ir al concierto de nuestra banda favorita. Con esa condición no nos quedó más que aceptar e ir al retiro, claro después del retiro mi hermano y yo fuimos al concierto. Con mi experiencia del retiro juvenil, quedé fascinado y junto con mi hermano nos unimos al grupo juvenil parroquial «Lithos Misioneros». Después de un año y medio en el grupo juvenil, pude darme cuenta de que los jóvenes que asistían formaban ya parte de mi vida y los consideraba como una familia. En este grupo realizábamos diferentes actividades y una de ellas era ir de misión durante la Semana Santa a la sierra del estado de Guerrero. Es curioso que yo formara parte del grupo para preparar a los jóvenes e ir de misión, pero por cuestiones familiares nunca pude ir con ellos. Fue ahí donde nació en mí la curiosidad de ir de misión, pero donde realmente sentí que Dios me llamaba fue cuando un día, junto con algunos miembros del grupo juvenil, fuimos a visitar un orfanatorio a cargo de las Misioneras de la Caridad. Fue ahí donde también empecé a conocer más sobre la vida de la Madre Teresa de Calcuta. En esa visita recuerdo que había niños pequeños y uno de ellos al verme abrazó mi pierna 27
TESTIMONIOS MISIONEROS
y me decía papá. Esta experiencia realmente cambió mi vida, ahí ayudé a hacer tareas simples como darle de comer a los niños, doblar la ropita que acababan de lavar, lavar los trastes, etc. Cuando terminamos nuestra estadía ahí y nos dirigíamos a nuestros respectivos hogares, me di cuenta de que Dios me estaba pidiendo algo más. Ese algo más se fue intensificando por lo que empecé mi búsqueda sobre congregaciones misioneras. En esa búsqueda un día tomé la computadora y busque en Google congregaciones misioneras, los primeros que me aparecieron en esa búsqueda fueron los misioneros de África, seguidos por los misioneros de Guadalupe y los misioneros Combonianos. Entré a cada una de las respectivas páginas y me puse en contacto con cada una de ellas. A los primeros que visité fueron a los misioneros de Guadalupe y después a los misioneros Combonianos. En cada una de estas congregaciones tuve una pequeña charla con los animadores vocacionales, pero no me sentía satisfecho y fue entonces cuando tuve contacto con los misioneros de África por medio del P. Cristóbal Padilla. Mis padres y yo tuvimos una cita con el P. Cristóbal y después yo fui a visitar la casa que tienen en la ciudad de Querétaro. Mi visita en esa comunidad fue por cuatro días y lo que más me llamó la atención, fue la manera simple de vivir en comunidad. Todos los Padres comían en la misma mesa, lavaban los trastes juntos, oraban juntos, celebraban misa juntos, claro cada uno tenía sus actividades por realizar, pero esa manera de vida comunitaria atrapó mi atención y fue ahí donde realmente me sentí en casa. Pasó el tiempo y seguí en contacto con el P. Cristóbal. En febrero del 2010, fue que inició mi formación como candidato al sacerdocio en el carisma de los misioneros de África. Estuve seis meses en la casa de Querétaro, donde realicé mi propedéutico, después ingrese a la casa de formación filosófica en Guadalajara, mis estudios filosóficos fueron por tres años, al término de mi formación filosófica tuve la oportunidad 28
Marzo - Abril 2021
de ir a Washington D.C. para estudiar el idioma inglés. Volví a regresar a México de vacaciones con mi familia para después emprender mi vuelo hacia Tanzania (África del Este) donde realicé mi noviciado por un año y ahí mismo realicé mi experiencia apostólica (stage) por dos años, donde me tuve que aprender el idioma local llamado Suajili. Después de estar tres años en tierras africanas, regresé a México de vacaciones con mi familia y al mismo tiempo estaba a la espera de mi nuevo nombramiento para mis estudios teológicos. Fui nombrado a la casa de formación teológica en Kenia y es desde aquí en Nairobi, Kenia que les escribo, para compartir mi experiencia del llamado de Dios a ser sacerdote misionero. Con este pequeño testimonio quiero decirles que no ha sido un camino fácil, pero si un camino lleno de felicidad, camino con el cual puedo compartir mi propia persona al servicio de la gente, no solo católica, pero a cualquier persona sin importar su dogma. Con este caminar también he aprendido que no hay porque convencer con palabras a los demás a creer en nuestra fe católica, pero con el testimonio de vida es como los demás se dan cuenta de las maravillas que Dios tiene preparado para cada persona. Una cita bíblica que me ha acompañado durante toda esta travesía de mi vocación ha sido la siguiente: «Les doy un mandamiento nuevo: Ámense unos a otros; como yo los he amado, así también ámense los unos a los otros. El amor mutuo entre ustedes será el distintivo por el que todo el mundo los reconocerá como discípulos míos» (Jn 13, 34-36). Estas palabras de Jesús, siempre las he tenido presentes donde quiera que voy, pues he aprendido que el idioma universal para anunciar el Evangelio es el idioma del amor. Este idioma no conoce fronteras, y cada cultura tiene una forma peculiar de expresar este idioma. Es por ello, querido lector, que quiero darte antes que nada las gracias de tomarte el tiempo de leer este humilde testimonio, de igual manera, conoces a un miMarzo - Abril 2021
sionero que esté predicando el Evangelio fuera de su país, no olvides orar por él o ella. Es importante saber que el afecto humano para un misionero es fundamental ya sea a través de la familia o amigos. Pues con el apoyo emocional y humano también fortalecemos nuestro compromiso. La oración es fundamental, pues es nuestra fuente de energía. Y si está en sus posibilidades de apoyarlo económicamente, no dude en hacerlo, estoy seguro de que su ayuda será en beneficio de la misión y Dios sabrá compensárselo al ciento por uno al igual que sus oraciones. Me despido esperando que donde quiera que te encuentres, este humilde testimonio te ayude a descubrir la voluntad de Dios en tu vida y si sientes el llamado de Dios, no tengas miedo a responder, no te garantizo un camino fácil, pero si un camino lleno de aventuras y sobre todo de felicidad plena. No olvidemos orar por las vocaciones y como dicen en Suajili «Mungu awabariki ninyi nyote» que quiere decir Dios los bendiga a todos. «Kwaheri» (hasta pronto).
29
LA VOZ DEL PAPA por Papa Francisco
XXV Jornada Mundial
de la Vida Consagrada
Simeón —escribe san Lucas— «esperaba el consuelo de Israel» (Lc 2, 25). Subiendo al templo, mientras María y José llevaban a Jesús, acogió al Mesías en sus brazos. Es un hombre ya anciano quien reconoce en el Niño la luz que venía a iluminar a las naciones, que ha esperado con paciencia el cumplimiento de las promesas del Señor. Esperó con paciencia.
L
a paciencia de Simeón. Observemos atentamente la paciencia de este anciano. Durante toda su vida esperó y ejerció la paciencia del corazón. En la oración aprendió que Dios no viene en acontecimientos extraordinarios, sino que realiza su obra en la aparente monotonía de nuestros días, en el ritmo a veces fatigoso de las actividades, en lo pequeño e insignificante que realizamos con tesón y humildad, tratando de hacer su voluntad. Caminando con paciencia, Simeón no se dejó desgastar por el paso del tiempo. Era un hombre ya cargado de años, y, sin embargo, la llama de su corazón seguía ardiendo; en su larga vida habrá sido a veces herido, decepcionado; sin embargo, no perdió la esperanza. Con paciencia, conservó la promesa —custodiar la promesa—, sin dejarse consumir por la amargura del tiempo pasado o por esa resignada melancolía que surge cuando se llega al ocaso de la vida. La esperanza de la espera se tradujo en él en la paciencia cotidiana de
30
Marzo - Abril 2021
quien, a pesar de todo, permaneció vigilante, hasta que por fin «sus ojos vieron la salvación» (cf. Lc 2, 30). Y yo me pregunto: ¿De dónde aprendió Simeón esta paciencia? La recibió de la oración y de la vida de su pueblo, que en el Señor había reconocido siempre al «Dios misericordioso y compasivo, que es lento para enojarse y rico en amor y fidelidad» (Ex 34, 6); reconoció al Padre que incluso ante el rechazo y la infidelidad no se cansa, sino que «soporta con paciencia muchos años» (cf. Ne 9, 30), como dice Nehemías, para conceder una y otra vez la posibilidad de la conversión. La paciencia de Simeón es, entonces, reflejo de la paciencia de Dios. De la oración y de la historia de su pueblo, Simeón aprendió que Dios es paciente. Con su paciencia —dice san Pablo— «nos conduce a la conversión» (Rm 2,4). Me gusta recordar a Romano Guardini, que decía: la paciencia es una forma en que Dios responde a nuestra debilidad, para darnos tiempo a cambiar (cf. Glaubenserkenntnis, Würzburg 1949, 28). Y, sobre todo, el Mesías, Jesús, a quien Simeón tenía en brazos, nos revela la paciencia de Dios, el Padre que tiene misericordia de nosotros y nos llama hasta la última hora, que no exige la perfección sino el impulso del corazón, que abre nuevas posibilidades donde todo parece perdido, que intenta abrirse paso en nuestro interior incluso cuando cerramos nuestro corazón, que deja crecer el buen trigo sin arrancar la cizaña. Esta es la razón de nuestra esperanza: Dios nos espera sin cansarse nunca. Dios nos espera sin cansarse jamás. Este es el motivo de nuestra esperanza Cuando nos extraviamos, viene a buscarnos; cuando caemos por tierra, nos levanta; cuando volvemos a Él después de habernos perdido, nos espera con los brazos abiertos. Su amor no se mide en la balanza de nuestros cálculos humanos, sino que nos infunde siempre el valor de volver a empezar. Nos enseña la resilienMarzo - Abril 2021
cia, el valor de volver a empezar. Siempre, todos los días. Después de las caídas, volver a empezar siempre. Él es paciente. Y miramos nuestra paciencia. Fijémonos en la paciencia de Dios y la de Simeón para nuestra vida consagrada. Y preguntémonos: ¿qué es la paciencia? Indudablemente no es una mera tolerancia de las dificultades o una resistencia fatalista a la adversidad. La paciencia no es un signo de debilidad: es la fortaleza de espíritu que nos hace capaces de llevar el peso, de soportar: soportar el peso de los problemas personales y comunitarios, nos hace acoger la diversidad de los demás, nos hace perseverar en el bien incluso cuando todo parece inútil, nos mantiene en movimiento aun cuando el tedio y la pereza nos asaltan.
Quisiera indicar tres lugares en los que la paciencia toma forma concreta La primera es nuestra vida personal. Un día respondimos a la llamada del Señor y, con entusiasmo y generosidad, nos entregamos a Él. En el camino, junto con las consolaciones, también hemos recibido decepciones y frustraciones. A veces, el entusiasmo de nuestro trabajo no se corresponde con los resultados que esperábamos, nuestra 31
LA VOZ DEL PAPA
siembra no parece producir el fruto ade- surgen conflictos y no podemos exigir una socuado, el fervor de la oración se debilita lución inmediata, ni debemos apresurarnos a y no siempre somos inmunes a la seque- juzgar a la persona o a la situación: hay que sadad espiritual. Puede ocurrir, en nuestra ber guardar las distancias, intentar no perder vida de consagrados, que la esperanza se la paz, esperar el mejor momento para aclarar desgaste por las expectativas defraudadas. con caridad y verdad. No hay que dejarse conDebemos ser pacientes con nosotros mis- fundir por la tempestad. En la lectura del bremos y esperar con confianza los tiempos viario de mañana hay un pasaje hermoso de y los modos de Dios: Él es fiel a sus pro- Diadoco de Foticé sobre el discernimiento esmesas. Ésta es la piedra base: Él es fiel a piritual, que dice: «Cuando el mar está agitado sus promesas. Recordar esto nos permite no se ven los peces, pero cuando el mar está replantear nuestros caminos, revigorizar en calma, se pueden ver». Nunca podremos nuestros sueños, sin ceder a la tristeza tener un buen discernimiento, ver la verdad, interior y al desencanto. Hermanos y her- si nuestro corazón está agitado e impaciente. manas: La tristeza interior en nosotros Jamás. En nuestras comunidades necesitamos consagrados es un gusano, un gusano que esta paciencia mutua: soportar, es decir, llevar nos come por dentro. ¡Huyan de la tristeza sobre nuestros hombros la vida del hermano interior! o de la hermana, incluso sus debilidades y defectos. Todos. Recordemos esto: el Señor no El segundo lugar donde la paciencia se nos llama a ser solistas —en la Iglesia ya hay concreta es en la vida comunitaria. Las re- muchos, lo sabemos—, no, no nos llama a ser laciones humanas, especialmente cuando solistas, sino a formar parte de un coro, que a se trata de compartir un proyecto de vida veces desafina, pero que siempre debe inteny una actividad apostólica, no siempre tar cantar unido. son pacíficas, todos lo sabemos. A veces
32
Marzo - Abril 2021
Por último, el tercer lugar, la paciencia ante el mundo. Simeón y Ana cultivaron en sus corazones la esperanza anunciada por los profetas, aunque tarde en hacerse realidad y crezca lentamente en medio de las infidelidades y las ruinas del mundo. No se lamentaron de todo aquello que no funcionaba, sino que con paciencia esperaron la luz en la oscuridad de la historia. Esperar la luz en la oscuridad de la historia. Esperar la luz en la oscuridad de la propia comunidad. Necesitamos esta paciencia para no quedarnos prisioneros de la queja. Algunos son especialistas en quejas, son doctores en quejas, muy buenos para quejarse. No, la queja encarcela. «El mundo ya no nos escucha» —oímos decir esto tantas veces—, «no tenemos más vocaciones», «vamos a tener que cerrar», «vivimos tiempos difíciles» —«¡ah, ni me lo digas!…»—. Así empieza el dúo de las quejas. A veces sucede que oponemos a la paciencia con la que Dios trabaja el terreno de la historia, y trabaja también el terreno de nuestros corazones, la impaciencia de quienes juzgan todo de modo inmediato: ahora o nunca, ahora, ahora, ahora. Y así perdemos aquella virtud, la pequeña pero la más hermosa: la esperanza. He visto a muchos consagrados y consagradas perder la esperanza. Simplemente por impaciencia. Marzo - Abril 2021
La paciencia nos ayuda a mirarnos a nosotros mismos, a nuestras comunidades y al mundo con misericordia. Podemos preguntarnos: ¿acogemos la paciencia del Espíritu en nuestra vida? En nuestras comunidades, ¿nos cargamos los unos a los otros sobre los hombros y mostramos la alegría de la vida fraterna? Y hacia el mundo, ¿realizamos nuestro servicio con paciencia o juzgamos con dureza? Son retos para nuestra vida consagrada: nosotros no podemos quedarnos en la nostalgia del pasado ni limitarnos a repetir lo mismo de siempre, ni en las quejas de cada día. Necesitamos la paciencia valiente de caminar, de explorar nuevos caminos, de buscar lo que el Espíritu Santo nos sugiere. Y esto se hace con humildad, con simplicidad, sin mucha propaganda, sin gran publicidad. Contemplemos la paciencia de Dios e imploremos la paciencia confiada de Simeón y también de Ana, para que del mismo modo nuestros ojos vean la luz de la salvación y la lleven al mundo entero, como la llevaron en la alabanza estos dos ancianos. Papa Francisco
33
ESPIRITUALIDAD MISIONERA
Congregación para la Evangelización de los Pueblos
por: Dra. Ana Sylvia Luna Villarreal
Dignidad del enfermo Hablar de dignidad del enfermo es hablar de la dignidad del ser humano, ya que es un valor inherente a él, simplemente por el hecho de serlo, no es una condición otorgada ni está en relación al sexo, raza, condición económica ni ninguna otra situación, se manifiesta a través de conductas de respeto a uno mismo y a los demás, y tiene su origen en el hecho de ser creados a imagen y semejanza de Dios, libres y responsables de sus actos, como se menciona en Gaudium et spes: «la dignidad humana es inalienable, porque ha sido creada a imagen de Dios».
34
C
uando el individuo se enferma, esta libertad se ve limitada y ante esta vulnerabilidad, el ser humano doliente, debe ser tratado con dignidad, respetando la toma de decisiones y el ejercicio de su libertad. La dignidad del paciente es más exigible, cuánto más frágil es y puede verse influida en la percepción de cómo se ve nuestro paciente a sí mismo y cómo cree que otros lo ven. La dignidad en el trato debe ser con un respeto sutil y exquisito según las condiciones, capacidades y necesidades de cada paciente, ya que, aunque dos pacientes tengan la misma enfermedad, pero con idioma, cultura o condición social diferentes, o simplemente por ser dos individuos distintos, el trato y la atención ameritarán tiempos y formas distintas para manejar a cada uno. Es también indispensable para el profesional de la salud comprender lo que significa Marzo - Abril 2021
para el enfermo no solo tener una enfermedad, sino «ser» enfermo; lamentablemente muchas veces la percepción, es diferente y esto dificulta y afecta la relación con el paciente. El enfermo necesita que su familia, amigos y prestadores de salud le vean como persona y como la persona que es, capaz de hacer cosas, de dar consejos, de mantener los vínculos significativos. Necesita ayuda para encontrar el sentido y valor de su vida, el sentido de su enfermedad, perdonarse y perdonar. El problema con relación a la dignidad del enfermo es cuando el profesional de la salud hace su trabajo de forma mecánica y actúa con frialdad ante el dolor y sufrimiento del paciente y muchas veces ni siquiera se toma en cuenta su dignidad. Para que el médico pueda indicar y conducir adecuadamente el tratamiento de cada enfermo es necesario conocer bien a la persona enferma, a su entorno familiar, sus esperanzas y valores. Yo tengo bien claro que, si no dedico tiempo a mis pacientes para explicar Marzo - Abril 2021
de forma clara y paciente lo que es su enfermedad, pronóstico, opciones de tratamiento y escuchar sus dudas y miedos, no me servirá de nada todo el conocimiento médico habido en torno al padecimiento, son dos cosas que deben ir de la mano, conocimiento y humanidad. Por eso Harvey Chochinov recomienda el ABC y D en el trato al paciente (attitudebehavoir- compassion-dialogue): A de «actitud» cercana y sin juicios previos de parte del profesional, B de «conductas» concretas que expresen bondad al paciente, prestarle atención y sin prisas, C «compasión» implica en ver al paciente como un igual y sentir empatía por el enfermo y D de diálogo como elemento básico y de empatía para conocer al enfermo, escuchando lo que él expresa, ayudando y animarlo a reconciliar las relaciones significativas y a tomar decisiones.
35
ESPIRITUALIDAD MISIONERA
Algunas sugerencias para respetar y promover la dignidad del enfermo son las siguientes: • Manejo esmerado en los signos y síntomas. • Procurar el confort del enfermo, manteniendo en lo posible su autonomía. • Tratar a los pacientes con amabilidad, humanidad, respeto, compasión y cuidando siempre mi expresión corporal. Como adultos, como individuos, como nos gustaría ser tratados.
36
• Mirar más allá del cuerpo enfermo, de la silla de ruedas, del tanque de oxígeno, para ver al paciente y conocer cuerpo, mente y espíritu, e incorporar conscientemente este conocimiento en la prestación de cuidados. • Cuidar la intimidad y privacidad del paciente. • Incluir al paciente en las conversaciones y las decisiones, las importantes y las banales. • Otra idea sencilla es plantear la «poderosa» pregunta: ¿qué más puedo hacer para ayudarlo?
Marzo - Abril 2021
La Iglesia misma como movimiento, nacida del amor eterno del Padre, a través de la misión del Hijo y del Espíritu, está inscrita en la historia del hombre y de las comunidades humanas.
La dignidad del paciente es la dignidad del profesional de la salud y esta última se puede ver afectada por la falta de comunicación, la mala relación entre los colegas, la falta de apoyo social y las malas condiciones laborales, y, por ende, repercuten en la calidad de atención del paciente. La calidad en la atención del profesional de la salud, no solo implica conocimientos sino también un trato humano y digno, dedicando el tiempo y los medios necesarios para alcanzar el bienestar del paciente, quien debe de ser tratado como persona, no como cosa o medio para alcanzar un fin como exhortaba el Papa Benedicto XVI en su mensaje con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo en 2011, diciendo: «Por eso exhorto a todos los operadores sanitarios a que reconozcan en el enfermo no solo un cuerpo marcado por la fragilidad, sino primero que nada a una persona, a la que se debe dar toda la solidaridad y ofrecer respuestas adecuadas y competentes». El Papa Francisco en su mensaje de la Jornada Mundial del Enfermo 2021 nos propone a ejemplo de Jesús, a «detenerse, escuchar, establecer una relación directa y personal con el otro, sentir empatía y conmoción por él o Marzo - Abril 2021
por ella, dejarse involucrar en su sufrimiento hasta llegar a hacerse cargo de él por medio del servicio» (cf. Lc 10,30-35). Permitiendo ser a esta cercanía, un bálsamo valioso, que brinda apoyo y consuelo a quien sufre en la enfermedad. Por eso, nosotros como cristianos, debemos de acercarnos con respeto y reverencia ante quien sufre, tratando de consolarlo y hacer cuanto esté en nuestras manos para aliviarlo y/o solucionarlos, siendo generosos como el Buen Samaritano, quien no solo se compadeció del dolor del enfermo, sino que actuó e hizo cuanto estuvo en sus manos para satisfacer sus necesidades, socorrerle y ayudarle en su enfermedad (Lc 10,30-37). En conclusión, todo enfermo tiene derecho a ser tratado con dignidad por todos los profesionales de la salud y sus cuidadores. Debemos de hacer todo lo que está en nuestras posibilidades para ayudarle a alcanzar la salud o sobrellevar su enfermedad, esta cercanía nuestra es una motivación al enfermo para esforzarse a seguir su tratamiento y vivir lo mejor posible su enfermedad. Sigamos el ejemplo de Jesús, haciendo de la atención al enfermo, una donación de servicio cristiano, realizándolo con empatía, compadeciéndonos de él y acompañándole en todo el proceso de su enfermedad. 37
IGLESIA EN SALIDA por Pbro. Marcos Garduño Arias SX, Misioneros Xaverianos. marcos.garduno77@yahoo.com
Pastoral vocacional
La pastoral vocacional es una parte de las diversas tareas de la Iglesia que, al igual que otros elementos, han sufrido cambios en la época moderna. Cosas que funcionaban para realizar esta tarea apenas hace unos cuantos años, hoy resultan intentos escuetos e insuficientes.
38
Marzo - Abril 2021
C
uando el Papa se lanza a rescatar esta característica de la Iglesia misionera y habla de una Iglesia en salida, evidentemente, es algo que toca directamente a la pastoral vocacional. Es tal la preocupación del Santo Padre sobre esta situación, en la que muchos jóvenes viven, que ha tenido a bien convocar a los obispos para celebrar un sínodo, sin evitar o evadir que para ello los jóvenes tienen que ser escuchados y, hasta cierto punto, que sean ellos los protagonistas de este acontecimiento, el cual se espera sea un acontecimiento donde los jóvenes se sientan realmente incluidos, tomados en cuenta, incluso jóvenes que profesan otras religiones o hasta aquellos que han perdido totalmente la fe y creen que ya no es posible seguir profesando a un Dios, en ninguna de sus manifestaciones, y se declaran ateos.
De alguna manera, las situaciones a las que se tienen que enfrentar los jóvenes de hoy en el mundo entero, en muchos casos, los obliga a dejar su tierra para emigrar a otras partes en busca de oportunidades, o simplemente para sobrevivir huyen de situaciones de violencia. Lo triste de estas últimas generaciones es que también los jóvenes son señalados y criticados, pues al parecer carecen de estabilidad tanto emocional como laboral; falta de orientación frente a los valores de la vida y no son constantes en sus propósitos. Muchas de las empresas niegan las oportunidades de trabajo por el hecho de no contar con la fuerza de la juventud para usarlos en su crecimiento y expansión a la manera que ellos quieren, esclavizándolos como lo habían hecho con las generaciones anteriores; mientras que por otro lado, la mercadotecnia sí ha usado técnicas para manipular las conciencias e intentar domesticarlos desde pequeños para convertirlos en instrumentos de compraventa. Las situaciones familiares también han creado consecuencias en el desarrollo de este tipo Marzo - Abril 2021
La Iglesia misma como movimiento, nacida del amor eterno del Padre, a través de la misión del Hijo y del Espíritu, está inscrita en la historia del hombre y de las comunidades humanas.
de filosofía, que abunda entre las nuevas generaciones, relativiza muchos valores y alimenta más el individualismo, la comodidad y el confort. Se maximiza el valor del trabajo en cuanto a capacidad para adquirir más bienes materiales, eso ha llevado a muchos padres de familia a dedicar más tiempo al trabajo que al estar y acompañar a los hijos en el hogar. Esto ha provocado que los procesos naturales de acompañamiento de niños, adolescentes y jóvenes se hayan alterado, creando un vacío tanto en la formación de la fe como en los valores humanos, que antes, con mucha naturalidad se trasmitían de generación en generación. En un tiempo no muy lejano, en la pastoral vocacional, los promotores vocacionales, como se les llama a los encargados de esta tarea, limitaban su trabajo a convencer a los jóvenes a entregar su vida a la vida religiosa, era claro que tenían que llenar los seminarios y conventos religiosos con jóvenes y jovencitas. A los promotores les bastaba con hacer alguna visita a las parroquias con los grupos juveniles o a los colegios católicos para satisfacer la necesidad de llevar jóvenes convencidos de servir a través de la vida religiosa o sacerdotal. Con la vocación matrimonial sucedía también algo semejante porque por naturaleza se daba una formación y seguimiento religioso y social dentro de las familias cristianas.
39
IGLESIA EN SALIDA
mayores, ayudando a ver la responsabilidad que todos tenemos de hacernos responsables de responder a Dios por nuestra propia vocación, la conciencia que como comunidad tenemos la responsabilidad de acompañar, guiar, y ayudar a discernir a quienes se encuentran en búsqueda de su lugar dentro de la comunidad eclesial, lo cual nos hace conscientes de que todos tendríamos que ser y sentirnos promotores de todas las vocaciones específicas en respuesta sincera a Dios.
Hoy en día nos damos cuenta que, las funciones formativas con las que cumplía con mucha naturalidad la familia en general, extendida y apoyada mutuamente por la comunidad parroquial y las instituciones educativas, ha sufrido un cambio radical en su dinámica y en ello prevalece un vacío enorme. Es por ello que la pastoral vocacional se ve urgida a crear un sistema mucho más amplio, donde no se aferre solo en la pesca o cosecha, sino que tiene que cuidar de una manera más integral la concientización y formación vocacional, desde su dedicación a sembrar, cuidar y cosechar, a ello le ha llamado, crear una cultura vocacional que se refiere a crear conciencia desde la infancia hasta los adultos 40
Es urgente pues, abanonar los individualismos, dedicar mucho más tiempo a sembrar y a tomar cuidado con un acompañamiento mucho más cercano a los niños, adolescentes y jóvenes. La tarea es tan amplia que no se puede delegar a un simple individuo, las comunidades parroquiales, religiosas y los grupos cristianos deben sentirse urgidos a responder a esta necesidad involucrándose directamente con palabras, acciones y testimonios propios de la vida cristiana para mostrar a los jóvenes que vale la pena confiar y entregar la vida en el servicio de los más pobres y necesitados. No simplemente como servicio social sino llenos de confianza y esperanza alimentada por la presencia acompañante del amor de Dios, que nos lleva a superar nuestras propias fuerzas y nos abre el horizonte a una vida más plena. Aún más, nos hemos dado cuenta que, este trabajo ha de ser eclesial y no de llaneros solitarios, cuando se presenta a los jóvenes el carisma no ha de ser reducido a una congregación u orden religiosa, primero se debe presentar el carisma o misión de la Iglesia y la pluralidad de carismas que se desprenden de esta única tarea sin intentar manipular conciencias para aumentar los números sino para emocionar y ayudar a descubrir la tarea que ese joven tiene dentro de la Iglesia. En este campo hay aún mucho trabajo por realizar, puesto que necesitamos superar los celos entre congregaciones, concientizar a los superiores para que no vivan presionados por la carencia de jóvenes en los seminarios y más bien se unan a esta tarea mucho más amplia y eclesial, llenos de confianza en el futuro, Marzo - Abril 2021
puesto que la Iglesia es guiada por el Espíritu de Dios y siempre nos incita a la alegría y la confianza. Necesitamos deshacer los muros que nos han mantenido separados para trabajar juntos como verdadera Iglesia, en comunión. Solo en esta unidad nos podremos convertir en una Iglesia en salida porque somos conscientes también que el día de hoy, las parroquias, grupos juveniles y colegios nos son un lugar referencial para los jóvenes y que es necesario salir a su encuentro en los lugares donde ellos frecuentan con más gusto y confianza para invitarlos a acercarse nuevamente a la casa, a su comunidad. La invitación como Iglesia entonces nos empuja a que sea en unidad Marzo - Abril 2021
en la pluralidad para que los llevemos a tener un encuentro vivo con Cristo resucitado, un encuentro con nuestras congregaciones o nuestra Iglesia como institución solo les llevaría a rectificar las falsas ideas y prejuicios que se han creado de nosotros y más que desear unirse a nuestras fuerzas, seguramente terminarán huyendo de nuestra propuesta; puesto que se vuelve una más entre tantas que ofrece el mundo apoyado en sus fuerzas, individualismos y promesas falsas de poder y éxito temporal. Seamos pues una iglesia unida en la caridad de cristo para convertirnos en una Iglesia en salida. 41
LA VOZ DE NUESTROS PASTORES
42
Marzo - Abril 2021
Palabras Creíbles
+ Enrique Díaz Díaz, Obispo de Irapuato www.cem.org.mx
E
s una experiencia estremecedora. Sus ojos parecían salirse de sus órbitas, su cara desencajada y descompuesta, su cuerpo arqueándose y retorciéndose, gruñidos, gritos, quejas e insultos, todo daba un espectáculo de pavor y de miedo. Era apenas una niña de trece años, pero nadie parecía advertirlo. Era imposible detenerla, a pesar de que ya la habían atado a los barandales de la cama. Los gritos y la preocupación estaban en todos los presentes. Lejos había quedado su apacible faz de adolescente inquieta y traviesa, dulce y enigmática. «Está poseída por el demonio» gritaba una señora. «Traigan al padre para que le haga un exorcismo» decía otra. Los familiares, desconcertados, no atinaban a buscar soluciones. Avergonzados y temerosos, no querían seguir siendo aquel espectáculo inaudito que aglomeraba a los mirones y para el cual que nadie parecía tener respuesta. ¿Estaba su hija realmente poseída por el demonio? ¿Era solamente una enfermedad sicológica o un trauma a causa de los problemas familiares que estaban enfrentando? Nadie les daba una respuesta. Hay momentos de incertidumbre y oscuridad, entonces se presenta Jesús.
Ya está listo Jesús, rodeado por sus discípulos emprende una intensa actividad con la que anuncia y manifiesta la presencia del Reino como una buena noticia. Las primeras acciones que nos narra San Marcos tienen dos dimensiones muy fuertes: enseñar con autoridad y liberar de toda opresión. El lugar elegido es Cafarnaúm, pequeña ciudad a orillas del lago de Galilea, cruce de culturas, punto fronterizo y cosmopolita, que llegará ser especialmente Marzo - Abril 2021
entrañable al convertirse en el centro de sus operaciones. Enseña en la sinagoga, en el lugar ordinario de la proclamación de la palabra de la Ley de Israel. Allí su palabra resuena novedosa y llena de autoridad. ¿Por qué dicen las gentes que enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas? No porque mande mucho o haga ostentación de sabiduría y de poder, sino porque «tiene en su boca las palabras de su Padre» que dan vida y salvación. Su autoridad brota de su misma entrega, de su servicio y de su amor. Su palabra anuncia Buena Nueva y toca el corazón. Los escribas enseñan muy bien la ley, pero una ley que esclaviza y que al endemoniado lo deja atado al hombre impuro. Jesús libera y sana, y da una nueva interpretación de la ley al hacer una curación en sábado. Hoy asistimos a una grave crisis de credibilidad de la autoridad y su palabra, en la vida política, social, económica, familiar y hasta 43
LA VOZ DE NUESTROS PASTORES
religiosa. Y como se pierde la autoridad por no ir respaldada con hechos, se quiere imponer con gritos, amenazas, castigos y fuerza. Así encontramos desde padres que exigen obediencia «sólo porque yo mando», hasta ejércitos que con muerte y destrucción hacen ver la autoridad de los poderosos. A la luz de la autoridad de Jesús ¿qué tendríamos que replantearnos todos los que de algún modo tenemos autoridad? ¿Cómo pueden las palabras de un maestro, de un papá, de un sacerdote o de un gobernante estar llenas de autoridad? Mientras nuestras palabras no vayan respaldadas por el amor y por hechos que den vida, quedarán huecas y vacías. Mucho se ha hablado a cerca de los milagros de Jesús y se ha cuestionado si realmente cada vez que se dice que Jesús expulsó a un demo-
44
nio lo tendríamos que entender en el verdadero sentido de una posesión satánica. Debemos recordar que en aquellos tiempos toda enfermedad era vista como un castigo y como una obra del demonio y que su curación no solamente podía ser vista en términos de sanación física, sino como una verdadera liberación de un poder maligno. Todo mal y toda enfermedad esclavizan y atan a la persona y Cristo viene a liberar a la persona íntegra. Así que no siempre serán exorcismos los que haga Jesús, pero sí todos sus signos serán liberación del mal y de la opresión. Como cristianos que intentamos seguir a Jesús hemos de traducir este milagro a nuestro tiempo y circunstancias. El reto en nuestros días es hacer milagros que, al igual que el de Jesús, humanicen,
Marzo - Abril 2021
dignifiquen y liberen. Necesitamos expulsar los demonios de la pobreza, la mentira y de la corrupción, necesitamos sanar a nuestra sociedad de la ambición y del materialismo, necesitamos una lucha abierta contra las drogas y la violencia. Necesitamos rehabilitar al hombre y hacerlo nuevo. Estas serían las palabras de autoridad que cada uno de nosotros tendría que pronunciar para que al proclamar que el Reino de Dios está cerca, se pueda percibir entre nosotros.
de Jesús es exigente y descubre el corazón, pero es la única que nos dará la verdadera vida y libertad. Purifica y sana, pero hemos de abrirle el corazón. En este día pensemos: ¿cómo estamos acogiendo esta palabra de Jesús? ¿En qué forma ejercemos la autoridad? ¿Qué milagros hacemos que dignifican a las personas y hacen creíble la presencia del Reino en medio de nosotros? Sin temores, con sinceridad y audacia, porque Cristo está con nosotros.
A veces damos la impresión de responder a la presencia de Jesús con las mismas palabras que decían los demonios. Reconocían su autoridad, pero no querían su presencia y por eso decían: «¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros?» Y ciertamente la palabra
Padre Bueno, concédenos acoger con un corazón abierto las palabras de tu Hijo y traducirlas en milagros que hagan creíble la presencia de su Reino en medio de nosotros. Amén
Marzo - Abril 2021
45
CUADRO POR CUADRO por P. Dr. Luis García Orso, S.J.
Al filo del cielo Título: Auf der Anderen Seit
Año: 2007
Duración: 120 min.
País: Alemania - Turquía Director: Fatih Akin
Guión: Fatih Akin
Fotografía: Rainer Klausmann Reparto: Baki Davrak (Nejat),
Tuncel Kurtiz (Ali), Nurgül Yesilçay (Ayten), Hanna Schygulla (Susanne)
Género: Drama actual.
Valoración: Historias sobre arrepentimiento y reconciliación, en encuentros que tocan culturas y religiones. Premio en Cannes al mejor guion.
U
n joven se detiene a cargar gasolina, junto a la carretera del desierto turco. No sabemos quién es ni a dónde se dirige. Sólo al final de la historia sabremos el destino. Por los empleados del puesto nos enteramos de que es el día del Bayran. Es la celebración turca musulmana del día en que Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac por obedecer fielmente a Dios, pero éste detuvo la muerte del niño «porque no me has negado a tu hijo único», y en su lugar ofreció un carnero. Y Abraham llamó a aquel lugar «Dios provee» (como se cuenta en el capítulo 22 del Génesis).
46
Marzo - Abril 2021
Auf der Anderen Seit (Al otro lado / Al filo del cielo), del realizador turco-alemán Fatih Akin, es una dramática y conmovedora historia sobre el sacrificio y sobre la providencia, situada en un contexto bien determinado del tiempo actual que une la vida de personas turcas y alemanas, en un cruce de identidades, culturas, lenguas, religiones, generaciones, géneros, y sobre todo vidas reales. Seis personajes son los protagonistas: dos madres y un papá (el viejo Alí, la prostituta Yeter, la alemana Susanne); dos hijas y un hijo (Ayten, Lotte, Nejat); cuatro personas turcas y dos alemanas. Las vidas de estas seis personas se irán acercando, tocando, conectando, y también separando dolorosamente, por el misterio de la casualidad, de los accidentes, del destino, o de la providencia. Sólo muy poco a poco cada espectador irá comprendiendo cómo o por qué, o quizás no lo podrá comprender, como Abraham no busca entender el sacrificio que se le pide, y sólo se rinde en fe y en esperanza. La muerte estará siempre presente en la historia. Por el contexto en que se narra, la muerte podría deberse al conflicto turco y kurdo, a los brotes de resistencia
Sabías que... Ganó el premio por mejor guión
en el Festival de Cannes de 2007.
Marzo - Abril 2021
47
CUADRO POR CUADRO
terrorista, o a la represión xenófoba, pero aquí es una muerte mucho más simple, más accidental, más absurda, y por ello más dolorosa y trágica. Como si nuevamente alguien pidiera el sacrificio de un inocente. En un momento de la película, dos protagonistas caen en la cuenta de que la historia de Abraham e Isaac se recuerda tanto en el Islam, como en el Cristianismo, pero ambos coinciden en no creer en un Dios que exija la muerte del hijo único, sino en una paternidad–maternidad que ofrece protección. Y ésa será también una clave de su conducta. Sin embargo, la muerte llegará sin poder evitarlo, y ellos mismo tendrán que brindar por ella y rehacer sus vidas con nuevo sentido y esperanza. Si Dios se arrepintió de pedir el sacrificio de Isaac, Al filo del cielo es también una historia sobre el arrepentimiento. A la prostituta y a la joven rebelde se les pide que lo profesen de viva voz, y varias veces las personas muestran un hondo gesto de arrepentimiento por sus acciones: el viejo, su hijo, la madre germana. Cada uno son simplemente seres humanos débiles, necesitados, invitados a ir más allá, invitados a pedir perdón y ofrecer amor. El director Fatih Akin logra en forma notable una honda narración de vidas que se afanan, buscan sentido, pelean, se rebelan, se sacrifican, se arrepienten, y luego parecen quedar tan solas y desamparadas; de seres que siempre van buscando a alguien y no logran encontrarlo, aunque casi se topen con él, al otro lado; de seres humanos que esperan con tristeza la reconciliación de sus vidas, y aprenden con dolor cómo abrirse a ella. Sólo al final de la película, justo cuando es el día de la celebración, de aquel día que Abraham llamó «Dios proveerá», porque Él supo qué dar en el lugar del sacrificio, encontraremos una última clave: el joven Nejat de pie en la playa, en un día soleado, esperando a su papá, mirando al horizonte, al punto donde el mar y el cielo se unen: al filo del cielo.
48
Marzo - Abril 2021
Oremos con el Papa Marzo 2020
Recemos para que vivamos el sacramento de la reconciliación con renovada profundidad, para saborear la infinita misericordia de Dios.
Abril 2020
Recemos por aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis.